Una conspiración universal que refleja la impaciencia de Milei

Javier Milei divide a quienes disienten con su gobierno en cuatro categorías: los delincuentes, los ignorantes, los traidores y los resentidos que no soportan verlo triunfar. Tiene una paleta de odios variada, pero suele ser selectivo en la elección del enemigo conveniente para cada circunstancia. La agresividad funciona en él como un termómetro. Cuando ataca a todos al mismo tiempo emerge el síntoma de una preocupación.

Lleva dos semanas enfocado en denunciar los contornos de un complot sin límites. Trata de “basuras humanas”, “delincuentes” y miembros de una “asociación ilícita” a los periodistas que investigan casos de corrupción. No se olvida de los grandes empresarios, como Paolo Rocca, a quienes acusa de querer tumbarlo porque no apoyan su política comercial. Desprecia a los economistas que señalan inconsistencias del programa y los asocia a opositores que se ilusionan con sucederlo en la Casa Rosada. Alerta sobre fuerzas extranjeras que quieren infiltrar las instituciones. Y reflota acusaciones golpistas contra su vicepresidenta, Victoria Villarruel: ahora dice que maquinaba contra él desde antes de asumir.

La tesis de la conjura universal la describió como nadie la diputada libertaria Lilia Lemoine, delegada de los hermanos Milei para lo que llaman “la batalla cultural”. Según explicó esta semana en una entrevista, “hay un movimiento internacionalista que sirve a los intereses soviéticos”. Se trata, a su juicio, de un falso nacionalismo católico, que une a gente como Villarruel, Santiago Cúneo o Juan Grabois y que está alineado ideológicamente con la teocracia iraní. “Son los nacionalistas conspiranoicos chiflados que flashean que se les pegan las cucharas porque se vacunaron”, añadió, pero en el fondo son apenas “un instrumento del soviet”, con el que colaboran comunicadores, empresarios y diversos actores de la vida pública.

La teoría de Lilia Lemoine
La teoría de Lilia Lemoine

La realidad acaso sea más simple. No todo marcha acorde al plan económico de Milei y el ministro Luis Caputo. La persistencia de la inflación (cuando se devele el número de marzo van a ser 10 meses de alza después de la reducción inicial), la caída de la recaudación y la suba del desempleo encienden alarmas sobre la sustentabilidad política del programa de ajuste. Con gran parte de los deberes hechos, el riesgo país no baja de los 500 puntos y le impide a la Argentina volver a los mercados internacionales de deuda. Hay una lluvia de dólares que trae estabilidad cambiaria y alcanza para pagar vencimientos, pero que no deja casi nada en las reservas del Banco Central.

La furia de Milei actúa como un llamado desesperado a la paciencia social, en momentos en que todas las grandes encuestadoras de opinión pública empiezan a registrar un deterioro no solo en la imagen presidencial sino en el optimismo sobre el futuro. La mayoría de los argentinos había aceptado un presente de privaciones con la esperanza de un bienestar en el horizonte que supo vender el profeta libertario.

Él no lo desconoce. Por primera vez, entre insultos y señalamientos a los infieles, esta semana admitió que la economía se estancó después del primer trimestre de 2025 y abrió el paraguas sobre los próximos indicadores de pobreza e inflación. Lo achacó otra vez a la actitud de su oposición y al miedo que genera en los actores del mercado la posibilidad de un regreso del kirchnerismo.

Javier Milei, con Antonio Aracre y Ramiro Castiñeira, antes de la entrevista que le hicieron en la Televisión Pública
Javier Milei, con Antonio Aracre y Ramiro Castiñeira, antes de la entrevista que le hicieron en la Televisión PúblicaX Antonio Aracre

“Las noticias que van llegando de abril es que está levantando. Es decir, ¿qué quiere decir esto? Que en el segundo trimestre la actividad empieza a levantar. No hay que asustarse con el número de febrero. Y la tasa de inflación va a empezar a caer. Hacia adelante vienen más actividad, más empleo, mejores salarios reales y menos inflación”, dijo, en una entrevista que se hizo hacer en la televisión pública. A finales de 2024 solía decir: “De acá en adelante solo vienen buenas noticias”. Sus pronósticos tienen el don de la flexibilidad.

Debate interno

Lo que no responde –ni deja que se le pregunte- es por qué el “riesgo kuka” persiste después del contundente éxito electoral de La Libertad Avanza (LLA) en octubre pasado, que llevó a mínimos la influencia institucional del peronismo y le dio al oficialismo margen legislativo para avanzar con un ambicioso paquete de reformas.

Tampoco habla del debate que se dirime en la cúpula del poder sobre cómo vigorizar la economía. Milei blanqueó que tiene un dilema entre inflación y empleo, que es algo de lo que discute con Caputo y los principales integrantes de su equipo técnico. La transformación de la matriz económica que promueve tiene como consecuencia de corto plazo una destrucción de puestos de trabajo industrial, que en un ideal se reconvertirán a la larga en sectores de servicios vinculados a la explosión de la energía, la minería o el agro.

Luis Caputo, con Federico Sturzennegger y Manuel Adorni
Luis Caputo, con Federico Sturzennegger y Manuel AdorniPresidencias

En silencio, Caputo empezó a moverse. Ha relajado la política monetaria en los últimos dos meses, aspira a una reactivación del crédito con la baja de las tasas y mantiene el dólar quieto como reaseguro para evitar una disparada de la inflación. Pero camina por desfiladeros muy angostos. Con un índice de inflación que ronda el 3% mensual cualquier error de cálculo puede provocar un descalabro.

La otra garantía es el equilibrio fiscal. Milei les dejó un breve y tajante mensaje a los ministros en la reunión de Gabinete que convocó el lunes para darle otro apoyo institucional a Manuel Adorni, golpeado por las dificultades para explicar la mejora de su patrimonio desde que trabaja en el Estado. “¡La motosierra no para!”, dijo el Presidente, que tiene en su despacho un modelo de cotillón a escala real del instrumento más simbólico de la narrativa libertaria.

No piensa ceder en el ajuste, incluso cuando la caída de la recaudación obliga a profundizar recortes en las partidas del presupuesto. No queda tanto donde cortar y cada acción es dolorosa. Pudo verse esta semana con la protesta de empresas de colectivos, en reclamo de mayores subsidios, que elevó los niveles de malhumor social.

La reducción de frecuencias de colectivos en el AMBA provocó colas interminables en las calles durante la hora pico
La reducción de frecuencias de colectivos en el AMBA provocó colas interminables en las calles durante la hora picoHernan Zenteno – La Nacion

“El Banco Central tiene que seguir apretando la política monetaria hasta derrotar la inflación”, insistió. De a poco va olvidando la promesa de que en agosto la tasa de suba de precios empezará con 0. Lo convencieron, con una ayudita de la realidad, de una vieja máxima de la política: si decís qué no digas cuándo.

Milei es experto en estrujar los números para que digan lo que él necesita. Sus últimas intervenciones públicas reflejan una sensibilidad para conectar con el espíritu de incertidumbre de la sociedad que gobierna. “Los procesos de mejora no avanzan a la misma velocidad para todos: las estadísticas reflejan promedios, y sabemos que hay gente en los extremos de la distribución (…). Por eso pedimos paciencia. El rumbo es el correcto. Cambiarlo sería dinamitar lo logrado”, escribió el jueves en X. Hay un sutil eco del “estamos mal, pero vamos bien” menemista.

Sin embargo, no sería él si se quedara únicamente con el mensaje racional de un líder que pide perseverancia a su pueblo. Milei se presenta a sí mismo como un guerrero moral, en lucha constante contra fuerzas oscuras que se benefician del declive argentino. Esta semana volvió a definirse como heredero de “la rectitud de los estoicos”, en alusión a valores como la disciplina, la austeridad, la constancia, el autocontrol y el sacrificio personal. Es el portador de una misión que lo trasciende. Hace lo que está bien y punto.

Contradicciones

Desde ese lugar reclama fe antes que esperanza. Cualquiera que señale dudas se convertirá en un impío digno de la reprobación colectiva. Los economistas críticos no saben ni hacer una suma básica. Los que admiraba, como Domingo Cavallo, lo atacan por despecho. Dijo que el exministro le juró hacer todo lo posible para que fracase su programa como venganza porque Milei echó a su hija de la embajada ante la OEA. Es curioso que la haya desplazado justo después de la primera objeción pública que hizo Cavallo en 2024.

Las contradicciones no lo inhiben. El estoico estalla con más de 1000 tuits contra la prensa en el fin de semana de Pascua. El defensor de los valores judeocristianos postula desde su sitial de poder que los argentinos no odian todo lo que deberían a los malditos periodistas. Difunde proclamas soeces en sus canales de comunicación oficiales y aplaude a los ministros que se pliegan a un lenguaje adolescente y machista de moda en las redes sociales. Como el canciller Pablo Quirno, que usó la expresión “se paseó desnudo” para alabar una presentación televisiva de Caputo.

Aprovechó la noticia sobre una red de propaganda financiada por Rusia en un puñado de medios argentinos para apelar a la “falacia del todo por la parte” de la que tanto se queja cuando alguien la usa contra él: “el 95% de los periodistas son delincuentes” es su nuevo eslogan.

El caso Adorni, las revelaciones de $LIBRA y Andis, más las sospechas de privilegios en el otorgamiento de créditos hipotecarios del Banco Nación hacen cortocircuito con el relato de la cruzada del Bien contra el mal.

El volumen de la agresividad no termina de tapar el hueco que dejan los silencios sobre la cadena de novedades que la Justicia investiga como posibles casos de corrupción.

El jefe de Gabinete pasó más de un mes sin considerar necesario ofrecer a la sociedad una aclaración precisa sobre cómo hizo para comprar una camioneta, una casa en un country y un departamento nuevo en los dos años que lleva como funcionario. Flaco favor le hizo la irrupción en el escenario público de su escribana, Adriana Nechevenko, convertida casi en una estrella televisiva de la noche a la mañana. Milei no respondió nunca de qué hablaba con el emprendedor digital Mauricio Novelli en los minutos previos y posteriores a la creación de la criptomoneda $LIBRA con la que un grupo de desconocidos acaparó una fortuna a costa de inversores desprevenidos. El gobierno en pleno defiende la concesión de préstamos a funcionarios con sueldos congelados sin advertir la indignación que puede causar en infinidad de ciudadanos que rebotan en las oficinas bancarias cuando intentan pasar de inquilinos a propietarios.

La escribana Adriana Nechevenko, encargada de las operaciones de Adorni. Fue uno de los personajes de la semana
La escribana Adriana Nechevenko, encargada de las operaciones de Adorni. Fue uno de los personajes de la semanaRicardo Pristupluk

Triunfa la respuesta corporativa, teñida de simplismo. Cualquier denuncia constituye “una operación”. Si un dato incómodo se comprueba, queda minimizarlo en una comparación con el pasado: qué son los departamentos de Adorni frente a los bolsos que José López revoleó en el convento de General Rodríguez.

Son los límites de la “batalla cultural”. La actividad económica, la inflación y las causas judiciales no se arreglan a los gritos. Cuando más se los necesita, los soviéticos no aparecen.

Por Martín Rodríguez Yebra

Fuente: La Nación

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