La reapertura del estrecho de Ormuz tras un acuerdo preliminar entre Irán y Estados Unidos provocó reacciones inmediatas en los mercados energéticos y en el escenario geopolítico internacional. En las últimas 48 horas, los primeros petroleros iraníes cruzaron la zona, después de un periodo de bloqueo, lo que generó una abrupta caída en el precio del petróleo y renovó las expectativas para Teherán, mientras se intensificaban las tensiones regionales.Te puede interesar:Netanyahu aseguró que la ofensiva contra el régimen de Irán evitó la “aniquilación nuclear” de Israel
El acuerdo entre Irán y Estados Unidos, que permite la reanudación del tráfico petrolero por el estrecho de Ormuz, afecta de forma directa la economía global y el panorama diplomático. En el corto plazo, la disminución del precio del petróleo alivia la presión sobre los países consumidores, fortalece la posición de Irán en Medio Oriente y complica la política interna estadounidense en vísperas de las elecciones intermedias.
Tomás Fenati, especialista en comercio exterior y analista geopolítico, sostuvo en diálogo con Infobae A las Nueve que el acuerdo beneficia principalmente a Irán y deja una posición moderada para Estados Unidos. Además, consideró que el resultado representa un escenario negativo para Israel porque no logró los objetivos que esperaba alcanzar con la ofensiva.Te puede interesar:La cúpula iraní liquidada: los líderes del régimen que Estados Unidos e Israel eliminaron en tres meses de guerra
El analista explicó que el entendimiento establece un plazo de 60 días para continuar las negociaciones y no incluye una resolución sobre el programa nuclear iraní. También señaló que el petróleo cotizó cerca de los 79 dólares tras la reapertura del estrecho de Ormuz, un dato que redujo la presión sobre la logística internacional y las expectativas de una recesión global.El acuerdo entre Irán y Estados Unidos reactivó el tránsito petrolero por el estrecho de Ormuz y provocó una caída del precio del petróleo REUTERS/Fotógrafo independiente
El acuerdo y el nuevo equilibrio regional
Fenati afirmó que el contenido conocido hasta el momento muestra un acuerdo favorable para Irán. “Si analizamos ganadores y perdedores, creo que Irán tiene un acuerdo bastante bueno, Estados Unidos un acuerdo moderado y es muy malo para Israel”, expresó.Te puede interesar:El acuerdo con Estados Unidos dejó en evidencia la interna en el régimen iraní: “No debemos dejar pasar esta oportunidad”
El especialista indicó que Estados Unidos buscó cerrar el conflicto rápidamente para evitar efectos económicos internos. Según explicó, Donald Trump priorizó una salida rápida para limitar el impacto de un petróleo más caro sobre la inflación estadounidense.
Fenati sostuvo que el acuerdo no resolvió el tema nuclear, que había sido uno de los principales objetivos planteados por Washington. “El acuerdo hoy por hoy lo que hace es un plazo de 60 días para seguir renegociando qué es lo que va a pasar”, afirmó.
También vinculó ese resultado con las diferencias entre Donald Trump y Benjamin Netanyahu. Según su análisis, Israel esperaba una caída del régimen iraní que finalmente no ocurrió, lo que dejó a Estados Unidos sin una estrategia clara para la etapa posterior.
El analista agregó que la eliminación de dirigentes iraníes no produjo el colapso del régimen. Esa situación obligó a replantear la estrategia inicial y abrió una etapa de incertidumbre sobre el rumbo del conflicto.La reapertura del estrecho de Ormuz alivió la presión sobre los mercados energéticos, la logística internacional y las expectativas de una recesión global REUTERS/Stringer
El estrecho de Ormuz como herramienta de negociación
Fenati sostuvo que Irán descubrió una ventaja estratégica durante la guerra. “Irán descubrió que ya quizás ni siquiera necesita un arma nuclear, porque el arma nuclear es el estrecho Ormuz”, afirmó.
El especialista explicó que el control de esa vía marítima permite ejercer presión sobre el comercio energético mundial y condicionar las decisiones de potencias con mayor capacidad militar y económica.
Además, señaló que la guerra modificó la percepción sobre el equilibrio regional. Antes del conflicto, Israel aparecía como una potencia con fuerte capacidad de proyección tras sus avances sobre distintos actores de Medio Oriente.
Sin embargo, Fenati consideró que la guerra fortaleció una agenda regional propia impulsada por países como Arabia Saudita, Turquía y Pakistán. Según explicó, esas naciones buscan reducir su dependencia de Estados Unidos y avanzar con intereses compartidos.
El analista también remarcó que Emiratos Árabes Unidos y Bahréin sufrieron ataques iraníes por mantener relaciones con Israel. Esa situación abrió interrogantes sobre la continuidad de esas alianzas y sobre el sistema de seguridad regional.
El impacto económico y político del conflicto
Fenati señaló que el aumento del precio del petróleo fue uno de los factores que más afectó a la población estadounidense. Explicó que el valor del combustible tiene una influencia directa sobre la inflación y sobre la percepción de la política exterior.
“Lo que más afectó a los estadounidenses fue el precio del petróleo”, sostuvo. También indicó que muchos ciudadanos no identificaron con claridad cuál era el objetivo del conflicto.El entendimiento entre Irán y Estados Unidos fijó un plazo de 60 días para seguir negociando y no resolvió el programa nuclear iraní REUTERS/Stringer/Foto de archivo
El especialista afirmó que la guerra modificó la posición internacional de Irán. Recordó que antes del conflicto muchos observadores consideraban al país como una potencia regional en retroceso por el debilitamiento de Hamás, Hezbolá y los hutíes, además de la caída del régimen de Bashar al Asad en Siria.
Para Fenati, el escenario cambió de manera significativa. “Esta guerra para mí cambió todo ese panorama”, expresó. También agregó que ahora “ya no hay duda de que los ayatolás se van a mantener en Irán, de que el régimen va a mantenerse y de que incluso es fuerte y capaz de atacar a países vecinos”.
El analista vinculó el conflicto con el interés creciente sobre América del Sur como región productora de energía. Explicó que Europa y Asia buscan diversificar sus fuentes de abastecimiento para reducir la dependencia del estrecho de Ormuz y de los conflictos en Medio Oriente.
Sobre la política interna de Estados Unidos, Fenati sostuvo que una elección legislativa adversa podría reducir la capacidad de maniobra de Donald Trump en el Congreso. También consideró que la evolución del precio del petróleo tendrá un peso importante en la evaluación de su gestión y en el escenario político estadounidense.
–Fuente: Infobae.com

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