El Gobierno encara una semana clave. Con el dato de inflación de CABA de 2,9%, encendió algunas alarmas en el mercado a la espera del IPC nacional, que el Indec dará a conocer este jueves y las consultoras esperan se ubique por encima del 2%.
De esta manera, el proceso de desinflación se vería interrumpido, al menos en julio, tras el pico de 3,4% en marzo. Aunque varios analistas sostienen que hacia adelante, en el corto plazo, el sendero continuará a la baja. Para los meses siguientes, el el REM del BCRA proyectó una desaceleración gradual de los precios, sería de 1,8% en agosto, 1,8% en septiembre, 1,7% en octubre y 1,6% en noviembre. Sin embargo, en diciembre volvería a acelerarse hasta 1,8%.
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«El proceso de desinflación continúa vigente, aunque la etapa más sencilla ya quedó atrás. A medida que la inflación baja, cada punto porcentual adicional cuesta más y el recorrido empieza a ser más irregular», señaló a MDZ Leo Anzalone, economista y director del Centro de Estudios Políticos y Económico (Cepec).
La inflación en la mira
Aunque se proyecte hacia adelante que retome el sendero desinflacionario, y el Gobierno se muestre optimista del rumbo, el IPC en el primer semestre con un 16,8% superó las expectativas iniciales del oficialismo para 2026 del 10,1%.
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En caso de que el Indec, cuando informe el dato oficial el próximo 13 de agosto, arroje un 2%, el acumulado en la era Milei sería de un 328%. Si se cumple con lo esperado por los principales analistas de la City, para fin de este año rozaría el 367% la suba de precios desde noviembre de 2023.
Pero también, el propio presidente, Javier Milei, esperaba que para agosto el índice mayorista empiece con cero. Pero, más allá de si se cumple o no, el proceso desinflacionario empieza a ser más difícil.
Sobre el dólar y los salarios como ancla inflacionaria, Anzalone sostuvo: «Siguen siendo dos anclas importantes, pero ya no alcanzan por sí solas. El tipo de cambio estable ayudó mucho durante los primeros meses, y la debilidad del consumo también limitó la capacidad de trasladar aumentos a precios. Sin embargo, hoy empiezan a pesar más otros factores, especialmente la inflación de servicios, la leve suba del tipo de cambio y algunos precios regulados. Por eso la inflación se vuelve más difícil de seguir bajando».
Y agregó: «La política monetaria sigue siendo muy restrictiva y probablemente haya evitado una aceleración mayor. Pero también es cierto que cada vez hace falta un esfuerzo mayor para conseguir reducciones más pequeñas de la inflación. El costo de seguir restringiendo la liquidez empieza a sentirse sobre las tasas, el crédito y la actividad».
A su vez, la inflación vuelve a estar en el centro de las preocupaciones de los argentinos. Según una encuesta de AtlasIntel y Bloomberg, la suba de precios reflejó un fuerte salto entre las inquietudes, pasó del 21% al 37%. Además, se ubicó como el tercer problema más mencionado, detrás de la corrupción y el desempleo.
Dólar
En el mercado cambiario, la City sigue con atención los movimientos del dólar. La divisa opera en $1.945 en el segmento mayorista y el mercado observa que el equipo económico no quiere que supere los $1.500, por lo que tanto el Tesoro como el BCRA estuvieron interviniendo para sostenerlo en dentro de ese techo.
Por otra parte, esta semana habrá una nueva licitación del Bonar 2029 (AO29), con el que el Tesoro busca hacerse de más dólares en pos de cumplir con el programa financiero.
Fuente: Mendoza online

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