Faltando todavía más de un año de las elecciones, las primeras proyecciones hacia las presidenciales de 2027 empiezan a mostrar una paradoja. El desgaste de Javier Milei amplía la demanda de cambio, pero ese movimiento todavía no se traduce en el crecimiento de un candidato opositor capaz de concentrar el descontento.
Leyendo los estudios de DC Consultores, Alaska y TresPuntoZero, CB Global Data y Trends en conjunto, destacando el hecho de que la comparación no puede ser lineal porque sus muestras son diferentes, permiten identificar una tendencia política. El modelo comienza a pesar tanto, o mas, que los nombres propios y el peronismo todavía no encuentra una figura que reúna identidad partidaria, liderazgo interno y capacidad de expansión para capitalizar las miserias del Mileismo.
Senador peronista: “Si se aprueba el cambio a la Ley de Tierras se podrán vender glaciares y zonas fronterizas”Esto no les gusta a los autoritariosEl ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.Hoy más que nuncaSuscribite
En todas las encuestas, el oficialismo tiene un patrón particular, la contradicción. Aunque la mayoría de los encuestados opta por un cambio de gobierno, el porcentaje de intención de voto de Milei se mantiene en escalas elevadas.

En la encuesta de CB Global Data, el 54,5% de los consultados dijo que prefiere un cambio de Gobierno en 2027, frente al 33,4% que quiere que continúe la actual administración. Pese a esa mayoría opositora, Milei encabeza el escenario de primera vuelta con el 32,4%, mientras Cristina Kirchner alcanza el 15,2% y Axel Kicillof obtiene el 14,7%.

El mismo fenómeno se observa en la encuesta nacional de Trends. La evaluación negativa de la gestión alcanza el 60% y el 59% considera que el Gobierno avanza en una dirección incorrecta. Aun así, La Libertad Avanza mantiene el 32% de intención de voto y supera por dos puntos al espacio integrado por Cristina Kirchner y Kicillof, que reúne el 30%.

La medición de Alaska y TresPuntoZero también registra un fuerte deterioro oficialista. El 64,8% califica de manera negativa la gestión nacional y el 62,9% no confía en que el Gobierno pueda revertir la situación económica. Sin embargo, Milei continúa primero entre los dirigentes que generan confianza con el 26,4%, por encima de Cristina, con el 18,7%, y Kicillof, con el 17,8%. El 23,2% directamente no elige a ninguno.

El rumbo empieza a pesar más que los candidatos
Uno de los datos más significativos surge del estudio de DC Consultores. El 50,6% quiere que Milei continúe cuatro años más para terminar lo que empezó, pero existe otro 12,8% que no desea su reelección y, al mismo tiempo, pretende que se mantenga el mismo rumbo. Además, el 11,2% todavía no tomó una decisión y condiciona su postura a cómo termine el año.

Ese grupo que diferencia al Presidente del programa muestra que el apoyo al rumbo no necesariamente equivale a un respaldo personal a Milei. Ese es uno de los riesgos del oficialismo hacia 2027, la continuidad del modelo podría sobrevivir a un desgaste de su principal dirigente, pero también abrir una disputa por quién está en condiciones de representarlo.
Del otro lado ocurre el fenómeno inverso. Existe una mayoría que expresa la voluntad de cambiar, pero no una figura capaz de reunirla. En CB Global Data, el 22,7% afirma no sentirse cercano a ningún espacio político, un porcentaje incluso superior al 21,6% de La Libertad Avanza y al 19,4% del peronismo. El kirchnerismo aparece separado con el 9,7%.

Por eso, el peronismo conserva competitividad como espacio, aunque no haya resuelto quién debe conducirlo. Trends le asigna el 30% de intención de voto, apenas dos puntos menos que al oficialismo. La dificultad no parece ser solamente reconstruir una base electoral, sino convertirla en un liderazgo que pueda representar la demanda de cambio y, al mismo tiempo, conquistar votantes por fuera del núcleo propio.
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Dentro del electorado que se identifica con el peronismo o el kirchnerismo, Cristina continúa siendo la figura preferida. Ante un escenario hipotético en el que pudiera competir, CB Global Data registra un 46,8% de apoyo para la expresidenta y un 39% para Kicillof. Sergio Uñac aparece muy lejos, con apenas el 2%.

El dato confirma que Cristina Kirchner mantiene capacidad para ordenar la interna, pero también expone sus límites para construir una mayoría nacional. El hecho de que ella sea quien mayor porcentaje recauda, podría convertirse en un inconveniente para el espacio si no puede participar de las elecciones como candidata.
El 60% de los consultados por CB Global Data se manifestó completamente en desacuerdo con que sea habilitada para presentarse en 2027. Sólo el 27,4% respondió estar completamente de acuerdo y otro 10,1% se mostró parcialmente a favor.

Esa diferencia entre centralidad interna y competitividad general vuelve a aparecer en los escenarios electorales. En un eventual balotaje, Milei supera a Cristina por 44,8% a 39%. Frente a Kicillof, en cambio, la distancia se reduce a 43% contra 41,6%, aunque el gobernador tampoco consigue imponerse.

Trends llega a una conclusión similar desde otra pregunta. El 35% identifica a Axel Kicillof como el principal líder de la oposición, mientras Cristina queda segunda con el 19%. En esa misma encuesta, un ballotage entre el gobernador y Milei termina prácticamente empatado, con 41% para el Presidente y 40% para el mandatario bonaerense.

Sin embargo, ninguno consigue despegarse en términos de imagen. Trends registra un 40% de valoración positiva y un 56% negativa para Kicillof, mientras Cristina alcanza el 38% positivo y el 59% negativo.

La disputa interna del peronismo se produce así entre una dirigente que todavía conserva la mayor capacidad para ordenar al núcleo propio y otro que muestra una leve ventaja para ampliar, pero que aún no logra consolidarse como candidato indiscutido.
El estudio de DC Consultores refuerza ese problema. Al preguntar por qué Kicillof no logra unificar a la estructura peronista, el 38,5% respondió que su situación pone en evidencia que el kirchnerismo no tiene candidato, mientras el 28,6% consideró que al gobernador le falta volumen propio, carisma y liderazgo.

Las encuestas no muestran, por ahora, un oficialismo inmune ni una oposición sin votos. Lo que reflejan es una competencia asimétrica. Milei conserva la centralidad y la representación del rumbo, aun con una gestión deteriorada. El peronismo, en cambio, dispone de una base capaz de disputarle la elección, pero todavía no encontró una figura que pueda ordenar hacia adentro, crecer hacia afuera y transformar el rechazo al Gobierno en una alternativa presidencial para 2027.
Fuente: Perfil.com

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