Categoría: Entrevistas

  • Jóvenes talentos en petróleo

    Jóvenes talentos en petróleo

    Desde este espacio no nos cansaremos de celebrar los triunfos de nuestros jóvenes. En esta oportunidad compartimos la alegría de cinco estudiantes argentinos de Ingeniería de la UBA, todos de entre 23 y 24 años, que se consagraron en Houston por más de 40 puntos de diferencia en el Petro Bowl 2025. El año pasado, la UBA había llegado al octavo puesto.

    Identificados como UBA-YPF, el equipo integrado por Catalina Daniela Montes, Stefano Saitta, Demian Leonardo Radio, Nadine Sofía Dinoto y Santiago Luis Rolandelli, fue el primero de la historia, integrado por connacionales, en ganar este campeonato. Luego de superar la fase nacional, los jóvenes que realizan pasantías en YPF, habían logrado clasificarse en la etapa regional disputada en Rio de Janeiro en mayo último. Llegaron así a la instancia internacional en la que superaron a otros 32 participantes de las mejores universidades del mundo, disputando la final y venciendo al equipo brasileño de la Universidad de Río de Janeiro, bicampeón del certamen.

    La competencia, que organiza la Sociedad Internacional de Petróleo (SPE), integrada por estudiantes e ingenieros ya recibidos, evalúa los conocimientos sobre aspectos técnicos y no técnicos ligados a la industria del petróleo y el gas bajo la forma de preguntas y respuestas rápidas o quiz bowl. Alcanzar este logro demandó más de un año de preparación a los argentinos, con entrenamientos específicos y revisión de un sinfín de contenidos técnicos, además de haber tenido que mejorar su dominio del idioma inglés.

    El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, destacó el trabajo de alumnos del ITBA que lograron llegar también hasta las semifinales. “Acompañé a ambos grupos en distintos momentos y fui testigo del esfuerzo, la dedicación y el compromiso con los que se prepararon”, expresó. “El talento joven argentino sigue demostrando que está a la altura de los desafíos globales”, agregó.

    Este valioso título internacional confirma la capacidad de nuestros futuros profesionales en condiciones de triunfar en un desafiante escenario global. Los jóvenes ganadores expresan su deseo de motivar a otros que estén cursando o piensen en cursar Ingeniería en Petróleo, destacando que se trata de una industria que brinda muchas oportunidades. Con jóvenes que alientan a jóvenes, el futuro está en buenas manos.

    Fuente: La Nación

  • Las novedades del Congreso de la Lengua

    Las novedades del Congreso de la Lengua

    Ha concluido el X Congreso Internacional de la Lengua Española, realizado en Arequipa, Perú.

    La elección del lugar fue en homenaje a Mario Vargas Llosa, su hijo pródigo, que fue miembro de número de la Real Academia que preside Santiago Muñoz Machado, y escritor eminente, último Premio Nobel de Literatura de la lengua madre de más de veinte naciones. Si a esto se agrega que unos 50 millones de norteamericanos, o residentes en Estados Unidos, hablan por igual el español, la constelación mundial de hispanohablantes supera los 500 millones de personas en el mundo, con la consiguiente sinergia de habilidades que abren para ellos vías enriquecedoras en los más diversos órdenes de las artes y las ciencias.

    El congreso tuvo tres ejes centrales: el del español, como lengua mestiza; el del lenguaje claro y accesible por el que bregan desde hace años las 23 academias de la lengua que compartimos, y el de la lengua española, las culturas digitales y la inteligencia artificial. Fue un programa de tal modo acuciador para el interés de los participantes, eruditos en general en cuestiones lingüísticas. Lo fue por la actualidad de los debates en que se discuten hoy asuntos verdaderamente antiguos de un idioma cuyos primeros vestigios debidamente registrados provienen del siglo VIII, en las proximidades de Valladolid, como otros que resultan expresivos de la gran revolución de las comunicaciones. Los primeros chispazos de esta sucedieron en las décadas de los cincuenta y sesenta, pero detonó estruendosamente en la última década del siglo XX. Es la revolución que a diario sigue sorprendiéndonos con algo nuevo.


    El congreso tuvo tres ejes centrales: el del español, como lengua mestiza; el del lenguaje claro y accesible y el de las culturas digitales y la inteligencia artificial. Fue un programa de tal modo acuciador para el interés de los participantes, eruditos en general en cuestiones lingüística


    El congreso fue inaugurado por el rey Felipe VI, quien si alguna función relevante cumple en la monarquía constitucional y democrática de España, es la de velar por la unidad de la lengua de sus ancestros. Empresa más ardua que en el pasado por el entorno digital en que se la habla y escribe.

    Si en el III Congreso, realizado en 2004, en Rosario, su padre, el rey Juan Carlos, debió soportar que el presidente Néstor Kirchner y su mujer, Cristina, llegaran al Teatro del Círculo con dos horas de demora, obligándolos a retirarse al hotel que los alojaba después de veinte minutos de vana espera, en Arequipa los desaguisados protocolares fueron más inconcebibles todavía: un día antes de que comenzaran las deliberaciones fue depuesta la presidenta de Perú y, el día de la apertura, en el Teatro Municipal, asumía un presidente provisional para gobernar el Estado anfitrión del acontecimiento.

    Con esos avatares que el monarca podría haber barruntado que eran propios de un continente inmaduro, también interfirió, en el armonioso encuentro de Arequipa, un incidente absurdo e improcedente entre europeos, provocado por el director del Instituto Cervantes contra el presidente de la Real Academia de la Lengua. Muñoz Machado recibió caudalosas manifestaciones de solidaridad de académicos de instituciones pares de la de España y se lució por ignorar al agraviante, con una verónica del mejor arte taurino.

    Ni eso ni nada episódicamente ingrato pudo empañar que el aspecto más sustancioso del Congreso haya sido como siempre el encuentro de estudiosos de la lengua española, de catedráticos en las diversas especialidades convocadas esta vez a casi 2500 metros de altura andina, periodistas, y demás. Son quienes cada tres años se reúnen en manifestación de alta cultura.


    El aspecto más sustancioso del Congreso ha sido como siempre el encuentro de estudiosos de la lengua española, de catedráticos en las diversas especialidades convocadas esta vez a casi 2500 metros de altura andina


    Se ha dicho con buen criterio que la inteligencia artificial está cambiando la forma en que traducimos, corregimos y adaptamos textos y, además, planteando renovadas cuestiones éticas.

    Sobrevolaron el Congreso, desde luego, los resquemores que suscitan los límites que puede franquear aquel último grito de la revolución tecnológica. Pocos, como Ana Ormaechea, directora digital de las redes del Grupo Prisa, que incluye a El País, llamó con tanta convicción a la opinión serena y equilibrada sobre el punto en cuestión, cuando mencionó el caso de una médica vasca que en 2017 había perdido el habla. Esta profesional pudo atender, sin embargo, una entrevista valida de la IA. Comentó así que, a pesar de no se hubiera oído exactamente su voz, se pudo perfectamente tomar nota del pensamiento que exponía. “Dejemos de satanizar a la IA”, imploró Ormaechea en su conclusión.

    Fue parte del Congreso, según se ha dicho, el tema de las lenguas mestizas y su hibridación con el español; es más, cómo conservarlas también como parte de un acervo cultural y de integración social que preserve la identidad soberana de cada nación, como se ha planteado en la Argentina en los últimos años.

    Los europeos que ocuparon desde fines del siglo XV el territorio americano conocían bien el capítulo que se debatía, pues ellos mismos eran mestizos y vinieron como tales. Quien quiera sea de ascendientes castellanos y gallegos y se someta a un ADN de los que la ciencia abrió al conocimiento desde comienzos del siglo XXI, puede enterarse, por los resultados de la genética poblacional que hurga hacia muchos siglos atrás, que esa persona es portadora de genes presentes en el norte de África (¡siete siglos de moros en España!) y, por igual, de genes que informan del largo dominio por bárbaros celtas sobre lo que es Galicia.

    Como nunca, en uno de estos congresos de la lengua que se realizan cada tres años, estuvo más presente la urgencia por afianzar entre los hispanohablantes una lengua clara y precisa. Sobre esto se ha ocupado aquí la Corte Suprema de Justicia de la Nación, acaso sin haber logrado todavía por entero el éxito esperado en los expedientes en trámite. “Cómo no va a ser clara -dice Muñoz Machado a LA NACION- la norma por la que se

    dispone un encarcelamiento, la ley sobre la que se asientan concesiones oficiales o la forma en que operan los bancos o las compañías de seguro”. O el lenguaje escolar, que exige, casi como ningún otro, la comprensión de los párvulos concentrados en aulas para aprender las nociones impartidas por una educación entendida como servicio ciudadano.

    Feliz encuentro, en suma, el de Arequipa. Ya estamos a la espera del próximo congreso, aunque no se sepa aún, contra la tradición de hacerlo saber al cierre del acontecimiento precedente, dónde se hará el convite trianual para examinar las cuestiones más apremiantes sobre el uso práctico de la lengua que mancomuna a 500 millones hombres y mujeres.

    Fuente: La Nación

  • Votar para soñar

    Votar para soñar

    En un día de elecciones nacionales, es importante elevar la mirada por encima de las reyertas políticas e invitar a soñar. Pues de eso se trata cuando se vota. Cada uno aporta un impulso individual a un destino colectivo soñando con un país mejor.

    En el reciente 61º Coloquio de IDEA celebrado en Mar del Plata, se destacó la exposición realizada por un joven emprendedor bien alejado del mundo empresario tradicional que conmocionó a la audiencia con un tema bien diferente a los debates recurrentes sobre el programa económico, el futuro de los hidrocarburos o las mil caras del costo argentino.

    Cuando abrió su charla preguntó al público quienes de los alli presentes eran de la “Gen Z”. Ya de por sí, ese apócope pronunciado en inglés descolocó a los escuchas y ninguno levantó la mano. Quizás no entendieron que se refería a la “Generación Z” o tal vez porque llamar con letras (X, Y, Z o Alfa) a las generaciones es cultura ajena al lenguaje de los CEO.

    Quien hablaba era Federico Lauría, fundador de Dale Play, un emprendimiento que comenzó muy modestamente en medio de la crisis de 2001 y desde entonces ha organizado más de 400 shows de nivel internacional en 87 ciudades de 18 países, dando empleo a más de 300 personas. Además de tener su propio sello musical, también representa a artistas que, con su gestión, han accedido a fama mundial (Nicki Nicole, Bizarrap, Airbag, entre otros).

    Más allá del ejemplo de su empresa, Lauría quiso transmitir a la audiencia las vibraciones y el entusiasmo que caracterizan al mundo creativo al que pertenece. En sus palabras “el ecosistema de la Gen Z” nacida en la Argentina triunfa en áreas tan disímiles como los deportes, el cine, la música, las artes, las ciencias, la tecnología y otras múltiples iniciativas que nos destacan en muchas actividades cuyos éxitos no son bien conocidos en el país. Desde ya, Messi, Scaloni o Colapinto lo son, pero hay otros aplaudidos aquí y allí en estadios, recitales, cátedras, laboratorios o incluso al sonar la campanita del NYSE o el NASDAQ.

    El joven empresario la definió como “generación que desafía a soñar” frente a un mundo que ofrece oportunidades y que dejamos pasar. La Argentina está físicamente alejada, pero “si estamos lejos, hay que pelear el doble”, sostiene. Aunque el foco del Coloquio estuvo dedicado, en gran parte, a la competitividad y los obstáculos que tienen quienes producen bienes físicos, las palabras de Lauría sirvieron como una forma refrescante de pensar “fuera de la caja”.


    Se puede sugerir una posibilidad de cambio a partir de la emergencia de nuevas generaciones que dejen atrás el sistema de ideas y creencias vigente hasta ahora


    El inusual orador se enorgullece de promover una “generación de cristal”, como también se la llama. En los Estados Unidos –donde se han acuñado estas denominaciones– se la califica “de cristal” por la transparencia y sensibilidad emocional de quienes tienen entre 13 y 25 años. Lo saben los padres de hijos de esa edad, cuando son corregidos por ellos si, al hablar, no se respetan las diferencias raciales, sexuales o culturales de otras personas. O en temas como el cuidado del medio ambiente, el reciclado de basura o la alimentación sana. Ni qué hablar de los pequeños hechos de corrupción, como la “coima” a un policía o a un empleado estatal para apurar un trámite. Según sus palabras, los jóvenes de la Gen Z tienen valores distintos a las generaciones precedentes. Como emprendedores, sueñan su futuro e intentan nuevos caminos, conforme a su vocación, sin sujeción a mandatos familiares. Y como nativos digitales son cosmopolitas, navegan en distintas culturas, tienen la práctica del trabajo en equipo y saben adaptarse a diferentes contextos. Aprovechan la experiencia ajena con gran espíritu de colaboración, pues “si juega la Argentina, jugamos todos”, repite con entusiasmo.

    Más allá del “viaje generacional” que realizaron los concurrentes para entender la idiosincrasia de quienes nacieron al comenzar el siglo, también hay otras conclusiones muy útiles para pensar el futuro de nuestro país.

    Muchas veces existe un pesimismo irreversible respecto de la posibilidad de que la Argentina supere su crónica crisis económica y social, debido a la sucesión de fracasos sufridos durante décadas. La presentación de Lauría puede sugerir una posibilidad de cambio a partir de la emergencia de nuevas generaciones que dejen atrás el sistema de ideas y creencias vigente hasta ahora.

    Quienes actualmente dominan los discursos colectivos cargan la mochila de recuerdos y experiencias marcados por los mismos hechos que llevaron a esas crisis. A diferencia de países aspiracionales, en la Argentina ha prevalecido el instinto de supervivencia a costa del tejido social, de la familia y de la educación. La picardía, la avivada o la corrupción se han tolerado como fruto de la necesidad. Los empresarios de los cuadernos alegaron eso mismo en su defensa y la sociedad comprende porqué lo dicen. Por esa razón, también se han privilegiado el corto plazo sobre el largo, el consumo sobre la inversión, el manotazo sobre el apretón de manos. El mérito y el esfuerzo fueron relegados en el contexto de necesidades inmediatas a pesar de ser pilares del capital social requerido para funcionar de forma armónica. Todo ello, en desmedro de la productividad y mejora de los salarios reales, del bienestar y la paz social.

    El ”sálvese quien pueda” condujo a un fenómeno de malversación institucional donde el Estado nacional, las provincias y municipios fueron utilizados para dar refugio a parientes y amigos, clientes y militantes en procura de un Arca para flotar durante los periódicos diluvios nacionales. O para favorecer a proveedores y contratistas inducidos por la facilidad de generar ganancias con decisiones públicas fuera de los rigores de un mercado volátil y empobrecido.

    La exposición del joven Lauría, releída este domingo, debería ser motivo de optimismo. Quizás la mayor oportunidad de cambio provenga de este gradual recambio generacional que no advertimos y que ya está ocurriendo en todos los estratos sociales. Y permita que, esta vez, dejemos el pesimismo y soñemos al poner nuestro voto en la urna del futuro.

    Fuente: La Nación

  • Educación cangrejo

    Educación cangrejo

    En 2021 pareció preocuparnos que solo 16 de cada 100 alumnos de los que iniciaron su primaria en 2009 hubieran completado en tiempo y forma en 2020 su escolaridad, según lo reflejó el Índice de Resultados Escolares (IRE). Este se construye con el Relevamiento Anual de escuelas, que registra la matrícula, y los resultados de Aprender 2024 para secundaria.

    Desde entonces, ríos de tinta, cientos de reuniones, acuerdos, análisis, reflexiones, miles de docentes y millones de niños no han encontrado la forma de revertir esta dolorosa realidad. Para 2022, la referida medición había empeorado sus guarismos, pues el número de quienes completaron adecuadamente su paso por las aulas apenas llegaba a 13 de cada 100. En estos días, conocimos el índice actualizado que sigue cayendo estrepitosamente: apenas 10 de cada 100 alumnos que arrancaron en 2013 llegaron al fin del secundario como corresponde.

    Este último grupo iniciaba el secundario cuando llegó la pandemia. Los especialistas indican que, si bien todos los aprendizajes registraron impactos en aquel crítico momento, los más afectados fueron los de Lengua, más que Matemáticas. Entre 2022 y 2024 el desempeño de Lengua mejoró mientras que Matemática mostraba una caída significativa, lo cual demanda poner en ella el acento, como se ha hecho ya al intensificar el trabajo en comprensión lectora, capacitando adecuadamente a los docentes, sobre todo a nivel de los primeros peldaños.

    El informe del Observatorio de Argentinos por la Educación señala que el problema no radica en la repitencia o el abandono, que pueden haberse reducido, sino en que los chicos llegan al final del ciclo sin incorporar los saberes más básicos. Probablemente, reflexionan, esto haya sido efecto de las flexibilizaciones y laxos criterios de promoción que se adoptaron frente a la pandemia, y que se sostuvieron como cuestionable política.

    Solo un promedio del 63% de los alumnos llega a terminar con la edad correcta, con notorias diferencias entre provincias. El nivel socioeconómico modifica el rendimiento escolar, como bien se refleja también en el interior. Resulta así que el mejor IRE corresponde a la Capital Federal (23 de cada 100 alumnos llegan en tiempo y forma), seguida por Tierra del Fuego igualando a Córdoba (13). En Chaco, apenas 3 de cada 100 alumnos y 4 en

    Santiago del Estero, Misiones y Catamarca. Verdaderas tragedias que no se resolverán de la noche a la mañana.

    La obligación de invertir el 6% del PBI en educación nació en 2005 pero solo se cumplió en 2015. Este año, el proyecto presentado por el Poder Ejecutivo propone formalmente derogarla, lo cual, si bien conduce a sincerar una imposibilidad presupuestaria real, envía también una pésima señal. Manuel Alvarez Trongé, presidente de Educar 2050, habla de que el proyecto constituye “un misil a la línea de flotación del sistema educativo”. Otro más, deberíamos decir.

    Fuente: La Nación

  • Urge cubrir vacantes en la Justicia

    Urge cubrir vacantes en la Justicia


    Uno de los problemas más acuciantes de nuestro Poder Judicial está dado por la gran cantidad de vacantes de jueces existentes, que alcanza actualmente a alrededor del 33% del total en los tribunales nacionales y federales del país. Se estima que ese número trepará hasta el 38% en 2026, en función de las jubilaciones de los magistrados que llegarán al tope de edad permitido, de 75 años.

    La Corte Suprema de Justicia de la Nación ha expresado ya su grave preocupación por este fenómeno.

    Las vacantes de mayor entidad se presentan en los fueros comerciales y civiles de familia, donde alcanzan al 50%. La situación es igualmente preocupante en tribunales como la Cámara en lo Penal Económico, compuesta teóricamente por seis jueces, pero que en la actualidad funciona solo con dos. En los muy importantes tribunales orales en lo federal de Comodoro Py, donde se sustancian los juicios por corrupción de funcionarios públicos, lavado de activos y delitos relacionados con el narcotráfico, las vacantes también alcanzan al 50%. Ello obliga a que los mismos magistrados deban subrogar en distintos tribunales simultáneamente, lo que dificulta compaginar sus agendas y repercute en la celeridad que deberían tener estos importantes procesos.

    En una mayoría de casos las audiencias de juicio se fijan con una periodicidad de una por semana, lo que desnaturaliza por completo la idea de un juicio como un evento continuo, que desemboque en forma rápida en una sentencia donde los jueces puedan evaluar lo que testigos, imputados y acusadores han manifestado no demasiado tiempo atrás.

    Los juzgados federales de primera instancia de Comodoro Py registran un tercio de vacantes, lo que igualmente afecta su funcionamiento, más allá de que dichas vacancias no sean la causa exclusiva del mal funcionamiento de alguno de esos tribunales. Es sabido que hay jueces que han demorado la instrucción de causas por motivos independientes de la sobrecarga de tareas, según lo hicieron notar diversas organizaciones especializadas en temas de justicia en oportunidad de impugnar la candidatura para la Corte del juez federal Ariel Lijo, un especialista en el mantenimiento de causas abiertas y sin definición.

    Por si todo esto fuera poco, también cerca de la mitad de los cargos de fiscales nacionales y federales se halla vacante.

    Respecto de las vacantes existentes, se verifican en nuestro país las dificultades provocadas por lo mal que conciben su propio rol muchos de quienes integran las instituciones que deben dotar al país de jueces probos y calificados.

    En muchos casos, el Consejo de la Magistratura efectuó los concursos necesarios para dotar al Poder Ejecutivo de las ternas de candidatos de las que saldrán los jueces propuestos por este al Senado. Pero como la Cámara alta ha estado desde antaño influenciada por caudillos o líderes populistas, no es de extrañar que las eventuales propuestas de magistrados se conviertan en ocasiones en un botín de guerra o en prendas de negociación para la obtención de beneficios no siempre compatibles con el sano espíritu republicano.

    El buen candidato a juez lo es o deja de serlo con independencia de qué ventaja o recurso pueda un senador exigir u obtener para el partido al que pertenece o para la provincia que representa.

    Con ese telón de fondo, es habitual que al asumir un nuevo gobierno el Presidente retire buena cantidad de los pliegos de jueces enviados al Senado por su antecesor, a la espera de que este cuerpo sufra una renovación o bien cambie la dinámica de fuerzas o de alianzas. Por supuesto que en este juego de toma y daca de la mala política quienes sufren son los justiciables, que ven cómo los procesos judiciales se ven entorpecidos por la falta de jueces para atenderlos.

    Otro problema de envergadura se refiere a la falta de adecuada infraestructura, tanto edilicia como en materia de recursos humanos y técnicos, relacionados con el acceso a internet. Existe al respecto una gran disparidad entre los recursos solicitados por el Poder Judicial y los efectivamente contemplados en el último proyecto de presupuesto elevado al Congreso. Si se tiene en cuenta, además, que en fecha muy cercana se prevé la puesta en funcionamiento del sistema acusatorio en materia penal, que demandará gran cantidad de audiencias, esa deficiencia de recursos puede hacer fracasar ese sistema, a pesar de sus buenas intenciones.

    Nuestro sistema judicial está en deuda con la ciudadanía desde hace mucho tiempo, lo cual se ve reflejado en los muy bajos índices de confianza que despierta. Es indispensable tomar medidas urgentes para que el deterioro que hoy se observa no se profundice aún más.

    Fuente: La Nación

  • Del robo al sermón kirchnerista: manual del hipócrita profesional

    Del robo al sermón kirchnerista: manual del hipócrita profesional

    Desde hace tiempo, pero con un fervor acrecentado durante las últimas semanas, el kirchnerismo pretende dar clases de ética levantando la bandera de la moral pública. Si hay dos palabras que definen esa estrategia de parte de semejantes actores son “hipocresía y cinismo”.

    Como si esa facción no cargara consigo una mochila repleta de causas judiciales, degradación del Estado, multiplicación de la pobreza, inflación galopante y abusos de poder, se escandaliza frente a sospechas de corrupción ajena. Se horroriza porque falta una alfombra después de haber saqueado la casa. Es como escuchar a un pirómano brindando conferencias sobre seguridad contra incendios.

    Este vergonzoso espectáculo de sobreactuada pureza moral no resulta ingenuo. El kirchnerismo juega con la frágil memoria de un electorado perplejo pretendiendo capitalizarla con un cinismo atroz. Pugna por imponer las mentiras de su amnesia selectiva. La patria no fue del otro. Se la apropió.

    El senador nacional camporista y candidato a continuar en el cargo Mariano Recalde aseguró: “Cuando charlás con empresarios nos dicen que les iba mejor durante el peronismo”. Es probable que Recalde siga dialogando con muchos de los empresarios que se beneficiaron con los cuatro gobiernos de ese palo. No se espera otra cosa de esos “socios” de ocasión. Que un grupo de ellos le haya pedido a la Justicia pagar para no ser condenado en el juicio por la causa Cuadernos -próximo a comenzar- habla por sí solo. Afortunadamente, la Justicia rechazó dejar sentado el nefasto antecedente de crear un tarifario para que expíen sus culpas quienes le roban al Estado en alianza con el poder.


    La hipocresía alcanza por estas horas preeleccionarias ribetes tragicómicos en boca de quienes, a pesar de los malabares para mostrar que son lo que no son, terminan pegándose tiros en los pies


    El kirchnerismo, que en toda su historia no ha hecho más que cancelar la libertad de expresión del que no comulga con sus lineamientos y obturar la libertad de prensa por todos los medios posibles, se jacta ahora de defender ambos derechos. Al hacerse del poder nacional, tampoco le provocó ni el más mínimo sonrojo apropiarse de los derechos humanos tornándolos insumo político partidario y mercancía electoral. No está de más recordar la enorme impostura del matrimonio Kirchner autocompadeciéndose de lo vivido durante el último gobierno militar cuando ambos nunca padecieron nada y hasta se negaron a firmar como referentes santacruceños el documento del Partido Justicialista que hacia fines de los 70 denunciaba el terrorismo de Estado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que para entonces estaba de visita en nuestro país. Fue apenas el principio.

    La hipocresía alcanza por estas horas preeleccionarias ribetes tragicómicos en boca de quienes, a pesar de los malabares para mostrar que son lo que no son, terminan pegándose tiros en los pies. Es lo que le sucede al ex dirigente montonero y actual candidato a diputado por Fuerza Patria, Jorge Taiana, cuando critica el encuentro entre los presidentes Milei y Trump. “El mercado ya descuenta que Milei pierde las elecciones”, dijo. Resulta curioso que a Taiana le interese la opinión del “mercado” del que siempre han abjurado los perokirchneristas. Menos curioso y mucho más escandaloso es que cuando se le pregunta por la dictadura de Venezuela se abstenga de denominarla como lo que es y prefiera definirla como “una democracia con fallas”.

    Hipócritamente ven la paja en el ojo ajeno, a pesar de que la Justicia no ha llegado aún a confirmar gramíneas nuevas en ningún globo ocular. Mágicamente, se les oscurece la visión cuando en una larga letanía de escándalos se les recuerdan la ruta del dinero K; la vieja y procaz matriz corrupta del escándalo Skanska. Hacen la vista gorda frente a los desvíos de dinero en Hotesur y Los Sauces y se encogen de hombros cuando se les recuerdan algunos emprendimientos delictivos que tuvieron poco de “sueños” y nada de “compartidos”. Han pretendido convertir confiscaciones en “actos soberanos” mientras siguen defendiendo a los amigos con los que se repartieron el jugoso botín. A muchos los han premiado con cargos. Son los mismos que ahora colman las listas de una Patria que mucho más que Fuerza necesita decencia.

    No soportan paralelismos con los peores gobiernos de la región, pero aman las embajadas paralelas. Por efecto de su supuesto ADN redistributivo solo logran ascender en la escala social los Rudy Ulloa, los Daniel Muñoz, Nélida Caballero o los Lázaro Báez: de jardinero, secretario, cocinera y tesorero, a megamillonarios. Al amigo, todo; al enemigo ni justicia, decía el general acaso como semilla del lawfare inexistente sobre el que despotrica la abogada exitosa con tobillera mundana, presa en una virtual unidad básica convertida en salón de fiestas con catering y profuso álbum de fotos que, riéndose de la Justicia, no trepida en hacer públicas.

    Por allí pasan aduladores y mendigos de la bendición de la rea y es ella la que todavía define quién juega y quién no la carrera por obtener cargos. Apadrina listas llenas de procesados que buscan fueros a toda costa o gabinetes donde esconderse.

    Se alarman los kirchneristas frente a supuestas persecuciones mientras les falla la memoria. Justifican el Proyecto X, los carpetazos, las humillaciones en público y el “vamos por todo”. Les rinden pleitesías a las Milagro Sala de la vida, bendicen los conventos que reciben bolsos con plata sucia, celebran la compra de chatarra ferroviaria, pagan militancia e inflan licitaciones para sacar tajadas. La virtual corrupción ajena les da náuseas. A la propia la protegen las bóvedas, los termosellados y las inversiones en Manhattan.

    Sus cajas de seguridad rebozan de dólares sucios, aportan médanos como direcciones de contacto y dibujan estadísticas que después se tornan contraproducentes porque los acreedores no son tontos y nos hacen juicios que pagamos todos.

    Despotrican ante los convenios monetarios con el “imperio” de Occidente, pero aplauden los pactos con el “gigante” de Oriente. El dólar tuvo cepo, no así La Rosadita. El secretario de Transporte pasó de ser un don nadie a comprarse un avión y un yate. En otro yate paseó su ostentación un sinvergüenza al que parte de la Justicia persigue a bordo de una renoleta sin combustible.

    Exportaron poco, pero ruidoso. Hinchadas Unidas Argentinas, por ejemplo. Se rasgan las vestiduras frente a un triple crimen vinculado con el narco. Y les vuelve a fallar la memoria de otro episodio igualmente horrendo en el mismo distrito y con características similares. Las fronteras se convirtieron en coladores de contrabando y narcotráfico. El Estado presente se olvidó de presentarse en muchas zonas donde se asentó el crimen organizado pretendiendo ocupar esa ominosa vacante.

    Se enseñó a odiar desde salita verde por medio de manuales escolares adoctrinadores. Se financió el “arte partidario” y se desfinanció el aprendizaje en las aulas. Decir “pobre” era estigmatizante; serlo, no.

    La lista es tan larga como dolorosa: 52 muertos en la estación de trenes de Once; el asesinato del fiscal Nisman cuando iba a concretar su denuncia contra funcionarios kirchneristas, el criminal y encubridor Pacto con Irán, la patota del violento Guillermo Moreno, la onerosísima confiscación de YPF, las pérdidas millonarias de Aerolíneas, el barco fantasma de gas licuado, los ñoquis en el Estado, las facturas y los viáticos oficiales truchos, los fondos de Santa Cruz, la bolsa con dólares de Felisa Miceli, la mafia de los medicamentos, el cajoneo de pliegos de candidatos para la Justicia, Justicia Legítima, la AFIP como instrumento de persecución a opositores, el manoseo y utilización política de la muerte del joven Maldonado…

    Si algo le sobra al kirchnerismo es capacidad para instalar mentiras y sumar condenados, entre ellos, Cristina Kirchner, Lázaro Báez, Amado Boudou, José López, Felisa Miceli, Luis D´Elía, Fernando Esteche, Julio de Vido, Ricardo Jaime, Milagro Sala, Ricardo Echegaray, José Alperovich, Juan Pablo Schiavi, Romina Picolotti, Sergio Urribarri, Guillermo Moreno. El listado de nombres es tan largo que llevaría páginas de este diario.

    Hipocresía es tapar el pasado para que no haya memoria. Y, si no hay memoria, no hay futuro. El problema más grave no es que exista un pirómano, sino que se nos presente disfrazado de bombero.

    ——–

    Un escándalo tras otro (apenas unos ejemplos):

    • Hotesur.
    • Los Sauces.
    • La ruta del dinero K.
    • Contenedores de la Aduana.
    • Caso Sanska.
    • Los casinos de Cristóbal López.
    • Sueños Compartidos.
    • Hinchadas Unidas Argentinas.
    • Antonini Wilson.
    • Rudy Ulloa.
    • Milagro Sala
    • Lázaro Báez.
    • La embajada paralela.
    • Militancia rentada.
    • Asesinato de Nisman.
    • Pacto con Irán.
    • Cepo al dólar.
    • Los dólares de La Rosadita.
    • Ricardo Jaime.
    • Amado Boudou.
    • Sobreprecio en la obra pública.
    • Compra de terrenos fiscales a precio vil.
    • La patota de Moreno.
    • El Indec dibujado.
    • La persecución a la oposición y a la prensa
    • La millonaria pauta publicitaria
    • Fraudes fiscales
    • Fútbol para Todos.
    • Argentina, destino narco.
    • Los millones de la familia Kirchner.
    • Los vuelos a las Seychelles.
    • Fariña, el valijero.
    • Los fondos de Santa Cruz.
    • Pensiones truchas.
    • La mafia de los medicamentos.
    • Concursos judiciales no respetados en su orden de mérito.
    • Cancelación de candidatos por portación de apellido.
    • Justicia Legítima.
    • Los dólares escondidos de Felisa Miceli.
    • Jueces amigos que no investigaron o sobreseyeron sin investigar.
    • Innumerables subsidios injustificados a entidades y personas.
    • Vatayón Militante.
    • Vacunatorios y fiestas VIP en la residencia presidencial en Olivos durante la pandemia.
    • 130.000 muertos por Covid.
    • El dispendio de los fondos de la Anses.
    • El reclamo por ilegal doble cobro de jubilaciones de privilegio por parte de Cristina Kirchner.
    • Los fondos fiduciarios que nadie controló
    • Los organismos de control que no controlaban.
    • El yategate de Insaurralde.
    • Los cuadernos de las coimas.
    • Los gastos de Picolotti.
    • Los seguros de Héctor Martínez Sosa, socio y pareja de la exsecretaria de Alberto Fernández.
    • El ataque a la Justicia.
    • El intento de juicio político a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
    • El cercenamiento de la libertad de prensa.
  • Las elecciones que se avecinan

    Las elecciones que se avecinan

    Los comicios legislativos de este domingo constituirán la primera prueba a escala nacional sobre cómo percibe la ciudadanía el cambio más radical que se haya producido en la conducción política, social y cultural del país en no menos de ochenta años.

    Estas elecciones determinarán la nueva composición del Congreso de la Nación. En los comicios de fines de 2023 la agrupación política liderada por Javier Milei, La Libertad Avanza, obtuvo el número de bancas más ínfimo de que haya memoria para un partido que se haría cargo del poder. Inicialmente fueron 37 diputados y 7 senadores, pero ese número, magro de por sí, experimentó, además, los vaivenes infortunados de una fuerza configurada a las apuradas, con dirigentes de orígenes diversos con pésimos antecedentes o sin antecedentes de afinidades que aseguraran un grado de lealtad mínimo y el imperativo de actuar unidos hacia adelante.

    Ni el presidente Milei ni sus colaboradores más inmediatos, como su hermana Karina y el estratega principal de la campaña que los había llevado al triunfo, Santiago Caputo, probaron contar con suficientes aptitudes políticas para conjurar aquel riesgo. Por el contrario, lo aceleraron, y hasta ahondaron las contradicciones latentes. Lo hicieron con el estilo de las desmesuras públicas que ahora van dejando atrás por serias advertencias internacionales. Ese tipo de desatinos parece ahora haberse concentrado puertas adentro, a juzgar por la insistencia de que se informa sobre crudos disensos de palacio.

    No supieron aquellos comprender los llamados a la racionalidad que se les hizo llegar por todas las formas posibles, en particular por parte del periodismo y de los agrupamientos políticos sin los cuales el Gobierno no habría sacado adelante la Ley Bases, fundamental para afirmar la dirección del camino que se proponía seguir. Sin ellos, habría sucumbido, a poco de andar, en el propósito de aplicar los decretos de necesidad y urgencia con los que logró sortear, en materias delicadas, los obstáculos interpuestos por la oposición más enconada.

    La realidad que tenían desde el primer momento delante de las narices se desplomó al fin encima de los gobernantes en una serie alarmante de crisis financieras. Terminaron por entender, según todo lo indica, lo que por largo tiempo se resistieron a ver.


    Es el momento de los acuerdos políticos posibles e indicados por un mínimo grado de sensatez a fin de garantizar la gobernabilidad y abrir paso a reformas ineludibles en materia laboral, tributaria y previsional


    No pudieron sino acogerse al dictamen inapelable de los funcionarios del Departamento de Estado, del Tesoro y del propio presidente Donald Trump, sin cuyo auxilio no sabríamos hoy cuál sería la situación de este Gobierno: no es este el momento de las rencillas carentes de sentido y menos de las provocaciones alocadas que jalonaron un largo año y medio de gestión; es el momento de los acuerdos políticos posibles e indicados por un mínimo grado de sensatez a fin de garantizar la gobernabilidad y abrir paso a reformas ineludibles en materia laboral, tributaria y previsional.

    Hay daños que no tienen reparo inmediato. Tanta ha sido la obstinación inexplicable del oficialismo en ofender a dirigentes y partidos políticos con los que hay muchas más razones para enhebrar compromisos en cuestiones de Estado que para ejercitarse en el desdén y la injuria gratuita y extenuantes. Eso explica que haya una franja ciudadana, de dilatado crecimiento en los últimos meses, dispuesta a pronunciarse en las urnas por candidatos ajenos a La Libertad Avanza, pero que por antecedentes, filiación y renovadas declaraciones en la campaña electoral representan la garantía de apoyar en el Congreso las políticas más plausibles y más sensatas del Gobierno.

    Nada cuesta identificar las líneas de acción que la presidencia de Milei ha encarado con una determinación desconocida en el pasado inmediato, por no decir durante fatigantes décadas: la lucha denodada contra la inflación y el objetivo de reducir a cero el déficit fiscal, más la desarticulación de regulaciones absurdas, que no solo asombran por su caudal, sino por la ausencia que hubo de un efectivo espíritu crítico que debió haberse hecho presente antes de ahora en el cuerpo social del país.

    El brutal sinceramiento que se ha producido en casi dos años sobre el estado de cosas dejado por el populismo se ha hecho con un costo social que nadie tiene derecho a dilapidar y que debe aprovecharse para no demorar la reconstrucción nacional.

    La opinión ciudadana más consustanciada con las bases republicanas del ordenamiento constitucional está sopesando, también, cuál es el grado de compromiso de los candidatos, y cómo lo han expresado en la acción pública, respecto de la corrupción que ha subyacido en tantas gestiones políticas. Altas figuras de la actual administración han sido señaladas por la presunta comisión de hechos ilícitos, pero el día de los comicios nacionales lo más imborrable de todo para una franja importante de la ciudadanía debería ser la constancia del carácter sistémico que la corrupción adquirió durante los períodos eternos del kirchnerismo.

    Solo un descaro de proporciones planetarias puede explicar la movilización que figuras de ese tiempo estigmatizado por sentencias judiciales inobjetables hayan promovido días atrás, en España, con la complicidad de grupos desahuciados de la izquierda política, como Podemos. Esa movilización pinta de cuerpo entero a la facción política, tan quejosa de que el periodismo haya puesto al descubierto sus más siniestras urdimbres, devenida en un activo insólito para las huestes del presidente Milei y de toda fuerza política verdaderamente republicana.

    No habría, en efecto, el 26 de octubre un resultado peor y más siniestro que reabrir las puertas al retorno de una aventura inaceptable como la que rigió en el país hasta el 9 de diciembre de 2023.

    Fuente: La Nación

  • El cálculo para indemnizar los accidentes laborales

    El cálculo para indemnizar los accidentes laborales

    El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la ciudad de Buenos Aires estableció recientemente un criterio diferente al aplicado por la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo para el cálculo del monto de los intereses en las indemnizaciones por accidentes laborales, que aporta razonabilidad en una materia muchas veces dominada por los representantes de la vil industria del juicio.

    Por unanimidad, el tribunal porteño decidió que ese cálculo debe efectuarse sobre la base del Índice de Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte), indicador determinado por la evolución promedio de los salarios registrados, tal como dispone el inciso 2° del artículo 12 de la ley 24.557 de riesgos del trabajo, según el texto dado a la norma por el decreto de necesidad y urgencia 669/2019. Modificó de esta manera el criterio por el cual los intereses en las indemnizaciones por accidentes laborales se calculaban por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), vinculado con la inflación, que había sido adoptado por la citada cámara del fuero laboral y era fundadamente objetado por representantes de los empleadores.

    Se trata de un fallo clave, por cuanto el TSJ, máxima instancia judicial de la ciudad de Buenos Aires, alberga otras mil causas similares, en las que debería aplicarse el mismo cálculo indemnizatorio. Este tribunal ha comenzado a intervenir en los juicios laborales luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación reconoció en el fallo “Levinas” la competencia del TSJ como instancia revisora de las decisiones de los tribunales nacionales con asiento en dicho territorio.

    El caso que nos ocupa refiere a un accidente registrado en febrero de 2023, como consecuencia del cual un trabajador, Roberto Eduardo Boulanger, sufrió una minusvalía del 21 por ciento. La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo condenó a la aseguradora de riesgos, Provincia ART, a indemnizarlo, aplicando el CER desde el momento del siniestro, más un 6% anual de interés, al tiempo que declaró inconstitucional el DNU 669/2019, emitido por el gobierno del presidente Mauricio Macri, que había establecido el criterio de que debía utilizarse el Ripte para actualizar la indemnización. La citada ART apeló el fallo y el TSJ, con la firma de los jueces Inés Weinberg, Luis Lozano, Marcela De Langhe y Santiago Otamendi, le dio la razón.

    El DNU 669/2019 estableció que las indemnizaciones por accidentes laborales se ajustarían según un interés equivalente a la tasa de variación del Ripte. El Congreso de la Nación nunca rechazó ese decreto, por lo que actualmente se encuentra vigente.

    Desde distintos ámbitos, se viene advirtiendo sobre el significativo aumento de la litigiosidad en materia de riesgos laborales, a tal punto que para este año la Unión de Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (UART) prevé un récord histórico de más de 130.000 nuevas demandas, pese a que, paradójicamente, año tras año, se han venido reduciendo los accidentes laborales, merced al compromiso con la prevención por parte de todos los actores del sistema.

    La razón de este incremento en la litigiosidad se explica por la falta de conformación de Cuerpos Médicos Forenses en los 18 distritos del país que han adherido a la normativa nacional sobre riesgos del trabajo. Se trata de un mecanismo previsto por la ley, pero que aún no ha sido instrumentado por los superiores tribunales de Justicia de cada provincia, privando así de la necesaria transparencia y previsibilidad a los procesos judiciales.

    Solo unas pocas provincias, como Salta, Río Negro, Corrientes y Mendoza han dado algún paso hacia adelante. Un dato llamativo, aportado por la UART, es que en Salta, donde los peritos son empleados a sueldo del Poder Judicial provincial, hay 3 juicios por cada 10.000 trabajadores, mientras que en Jujuy, donde los peritos son externos y trabajan a comisión, hay un promedio de 113 juicios por cada 10.000 trabajadores. Los números resultan sorprendentes si, además, se tiene en cuenta que ambas provincias cuentan con idénticos indicadores de siniestralidad, pero la judicialización en Jujuy es 38 veces mayor que la de su provincia vecina.

    Al no conformarse los Cuerpos Médicos Forenses, como lo establece la ley, los peritajes judiciales, a la hora de determinar el porcentaje de incapacidad por accidentes o enfermedades del trabajo, quedan en manos de peritos externos, que perciben honorarios en proporción al monto indemnizatorio final, que aumentará en la medida que el grado de incapacidad fijado sea mayor.

    Es fundamental terminar con peritajes viciados por conflictos de intereses y poner fin a una litigiosidad que crece a partir de actuaciones de peritos que carecen de control judicial y de los consecuentes montos indemnizatorios abusivos.

    Fuente: La Nación

  • Juicio en ausencia es justicia

    Juicio en ausencia es justicia

    La incorporación de la modalidad del juicio en ausencia al régimen procesal argentino quedó ratificada por una reciente resolución de la Sala I de la Cámara Federal, integrada por los camaristas Mariano Llorens y Martín Irurzun. Gracias a este instrumento, la Justicia podrá avanzar aun cuando los acusados estén prófugos o en territorios donde su extradición no sea posible. Tal como ocurre en la dolorosa causa AMIA, en la que se investiga el atentado más grave que sufrió nuestro país, que ya cumplió 31 años.

    El fallo especifica que no se trata de un tema autóctono, ya que está en línea con lo normado tanto por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos como por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, ratificando que tiene una fuerte apoyatura en el derecho comparado. Países como Francia o Italia ajustaron sus leyes en este terreno a los fallos de La Corte Europea de Derechos Humanos y al Tribunal Europeo con sede en Luxemburgo, cuyo compendio fue tenido en cuenta a la hora de legislarse la ley 27.784, que modificó los códigos de procedimientos nacional y federal para incorporar el mencionado instituto.

    La sentencia da respuestas contundentes a la defensa oficial en la causa AMIA; por ejemplo, que no es una ley creada ad hoc. De hecho, el primer pedido de juicio en ausencia fue para un acusado del gobierno de facto en Mendoza. Deja en claro que estos tiempos permiten el empleo de medios telemáticos, traductores en línea, envío instantáneo de mensajería y documentos como varias alternativas de comunicarse. Claro está que son los imputados que están más cerca del banquillo del juicio oral quienes eluden sistemáticamente la acción de la Justicia.

    Además de brindar respuestas contundentes en el orden jurídico a la defensa oficial, este fallo responde a las críticas de Memoria Activa, en tanto que del mismo fallo impulsado por la institución ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos nace parte de la argumentación de los legisladores de variados bloques, para la sanción de la ley, al referir que se remuevan todos los obstáculos de derecho en un “camino lógico-procesal-constitucional, para poder avanzar en la reconstrucción de la verdad, la sanción de sus responsables y la sanación que ella puede otorgar a sus víctimas directas e indirectas, como sus familiares y el resto de la comunidad”.

    Al hacer referencia a que hay que “preocuparse por alcanzar el juzgamiento de los responsables del hecho”, y que este rol le corresponde al fiscal al adjudicar la responsabilidad de cada acusado a la hora de solicitar la elevación de la causa para el juicio oral, donde se desarrollarán las pruebas que las acusaciones acompañen, y que definitivamente esta etapa recursiva solo trata la viabilidad y constitucionalidad del juicio en ausencia. Es solo un cambio de paradigma procesal, al cual deberán todos acostumbrarse, con la mira en que realmente se haga Justicia.

    En otro orden, familiares de víctimas del atentado contra la AMIA solicitaron recientemente apartar al fiscal Eduardo Colombo del juicio oral que se le sigue a la expresidenta Cristina Kirchner por el acuerdo con Irán. Sostienen que el funcionario judicial actuó con parcialidad cuando pidió que declarara como testigo el extitular de Interpol Ronald Noble, quien estaba investigado como partícipe de la maniobra para hacer trascender que, como consecuencia del memorándum, no se iban a caer las alertas rojas contra los ciudadanos iraníes acusados.

    El atentado contra la AMIA debe ser esclarecido. Ya ha pasado un tiempo inaceptable y la herida se mantiene incomprensiblemente abierta.

    Fuente: La Nación

  • “Parar a Milei” para que nada cambie

    “Parar a Milei” para que nada cambie

    En los últimos 80 años la Argentina ha malversado décadas de educación pública, el potencial de sus recursos, los restos de una infraestructura ya obsoleta, sus otrora novedosas instituciones republicanas y los sueños de progreso de sus clases medias, como resultado de una regresión a un sistema tribal y empobrecedor.

    Nuestro país tuvo déficit fiscal en 115 de los últimos 125 años. Desde 1900 hubo 22 crisis económicas: 20 causadas por déficit fiscal. No debe sorprendernos que el FMI nos haya asistido 24 veces desde 1956. En sus aspectos más dolorosos, hemos sufrido dos hiperinflaciones sin guerras, más nueve defaults y, como consecuencia, quitamos 13 ceros al peso. Sin incluir el estallido inminente y el 50% de pobreza que dejó como legado Sergio Massa al actual gobierno con su irresponsable plan “platita”.

    Esas señales indican que, bajo la superficie, existe un problema mayor que el déficit fiscal pues, de lo contrario, algún buen economista hubiera dado en la tecla para estabilizar el país, hace rato. Buenos economistas no han faltado, ni entonces, ni ahora. Todos tienen sus manuales y pregonan recetas variadas, pero algo subterráneo e invisible impide que el país salga a flote: es la trama de intereses creados y los empleos que conllevan, modelando una realidad calcificada por el sarro corporativo.

    En el contexto de una economía cerrada, protegida de la competencia externa y que carga con un gasto público desbordado y un sindicalismo politizado, artífice de la industria del juicio, no es sorprendente que el dólar nunca alcance. A ello cabe agregar la presión fiscal de provincias y municipios que necesitan recursos para cubrir sus propias distorsiones. Las pymes, principales dadoras de trabajo, se han desarrollado en ese contexto y en lugar de insertarse en el mundo, sobreviven en el mercado interno con poca vocación de cambios. Demandan dólares, pero no los generan.

    El déficit fiscal refleja un desajuste entre las pretensiones colectivas y la productividad de la economía para satisfacerlas. A través de los años han aumentado las exigencias sobre las arcas estatales, se han creado nuevos organismos, dispuesto mayores subsidios (sociales y económicos) y votado más derechos para satisfacer necesidades reales o ideológicas. Pero sin mayor productividad del conjunto, sin remoción del sarro fiscal y de los bloqueos regulatorios solo habrá derechos huecos y desequilibrios irresueltos con emisión monetaria y agitación social.

    El gobierno ha logrado reducir la inflación como prioridad absoluta, pues sin moneda no hay supervivencia colectiva. Y lo ha hecho con éxito, a pesar de las críticas de quienes nunca pudieron ni intentarlo por haber carecido de “un Milei” en el poder avalado por voto popular. “Que debería flotar, que debería fijar, que debería subir o que debería bajar”, sin advertir que, por primera vez, hay un presidente dispuesto asumir el costo de transformarla frente a una Línea Maginot construida para impedirlo.


    Sin mayor productividad del conjunto, sin remoción del sarro fiscal y de los bloqueos regulatorios solo habrá derechos huecos y desequilibrios irresueltos con emisión monetaria y agitación social


    Es una experiencia novedosa, sin mayorías legislativas y con una población escéptica, habituada a la gratuidad y la especulación. Y desafiado por consensos históricos reacios a cualquier cambio. A la inversa del pasado, cuando “la economía debía subordinarse a la política” ignorando el equilibrio fiscal, pues la política requería lo contrario. Lo dijo bien Raúl Alfonsín: “No quise, no supe o no pude”.

    Después de la estabilización será indispensable corregir las vigas maestras de nuestra estructura productiva. Las llamadas reformas estructurales, sin las cuales el esfuerzo colectivo se malgastará por falta de inversiones y de nuevas tecnologías que aumenten su productividad. Sin esas reformas, el déficit fiscal y las crisis cambiarias estarán siempre golpeando la puerta como en los 80 años anteriores.

    Esto es lo que espera el mundo de la Argentina, incluso el presidente Donald Trump lo manifestó en su reunión en Washington con Milei. Si se logran consensos colectivos para encararlas, habrá confianza y entrarán capitales. Si esos consensos no se logran, continuará la presión sobre el dólar, el rechazo del peso, la ausencia de crédito, la falta de trabajo regular, el cuentapropismo, el desempleo disfrazado, el desequilibrio previsional y la desintegración de las cadenas productivas. Y por supuesto, se ausentará el apoyo de Estados Unidos, no dispuesto a quemar dólares para financiar nuestros desvaríos fiscales y la subsistencia de privilegios discrecionales.

    El peronismo unido, al adoptar el lema “Parar a Milei”, ha hecho explícita su defensa de los intereses corporativos. Sus verdaderos beneficiarios guardan un silencio cómplice, protegidos bajo la sigla Fuerza Patria y alentando su discurso pobrista para mantener el statu quo en nombre de quienes menos tienen, aunque en su perjuicio. No son distintas otras agrupaciones que, para evitar conflictos y conseguir apoyos, optan por igual evasiva como paladines del diálogo y del compromiso democrático.


    El poder sindical, los lobbies sectoriales, los privilegios adquiridos, las situaciones irreversibles, las guaridas estatales, las competencias federales, los amparos judiciales y los “aportes de campaña” son obstáculos capaces de frenar cualquier reforma movilizando sectores populares, con ómnibus y pancartas, con palos y con piedras


    Philippe Aghion, ganador del Premio Nobel de Economía 2025 por su “Teoría del crecimiento sostenido a través de la destrucción creativa” no podría imaginar que en la Argentina el acceso a la innovación y la competitividad esté bloqueado por partidos populares que operan como “avatares” de los sectores afectados. Fue Joseph Schumpeter en 1942 quien sostuvo que la innovación desmantela estructuras económicas tradicionales, abriendo paso a otras nuevas. No pudo escribir un capítulo referido a los blindajes políticos, sindicales, legales y judiciales que en la Argentina lo impiden desde 1946.

    El Gobierno debe avanzar, como si tuviera un camino despejado, por el estrecho sendero marcado por históricos consensos nacionales, sostenidos por dirigentes, legisladores, gobernadores, sindicatos, consejos profesionales y cámaras empresarias. Ese entramado de situaciones fácticas ha generado incentivos perversos desde la cúpula de esos niveles hasta los trabajadores más humildes cuyas sencillas labores están ligadas a la suerte de organismos públicos o empresas privadas que serían afectadas por los cambios. Es la capilaridad de un modelo octogenario, que ha condicionado todas las actividades hasta sus más recónditos intersticios. Es fácil diagnosticar, pero… ¿quién le pondrá el cascabel al gato si se prefiere proteger al gato?

    El poder sindical, los lobbies sectoriales, los privilegios adquiridos, las situaciones irreversibles, las guaridas estatales, las competencias federales, los amparos judiciales y los “aportes de campaña” son obstáculos capaces de frenar cualquier reforma movilizando sectores populares, con ómnibus y pancartas, con palos y con piedras. Son aquellos quienes, ocultos tras la simbología de Fuerza Patria, cruzan los dedos para que Javier Milei fracase, que el riesgo país se dispare, que algún otro escándalo melle su credibilidad, que Estados Unidos reclame los glaciares o que un cisne negro se pose sobre la Argentina, para que nada cambie.

    Fuente: La Nación