La cena de Milei en Olivos: un cóctel sin mesas ni alcohol, 178 invitados y charlas grupales

Después de la apertura de las sesiones en el Congreso, con un discurso en el que buscó confrontar con el kirchnerismo, Javier Milei recibió anoche en la tranquilidad de la residencia oficial de Olivos a 178 invitados. Fue un ágape de celebración, según comentaron a LA NACION fuentes oficiales.

Pasadas las 23, el mandatario saludó a cada uno que iba llegando desde la sede del Parlamento. La mayoría llegó en combis, en una forma de coordinar y agilizar el viaje desde la Ciudad de Buenos Aires y el ingreso al lugar, de casi 30 hectáreas, ubicado al norte del conurbano bonaerense.

El encuentro se extendió por casi dos horas y entre los asistentes estuvieron, además del Gabinete en pleno; legisladores nacionales libertarios, casi la totalidad del Pro y otros del radicalismo.

Entre los 178 asistentes estuvieron la secretaria general de Presidencia, Karina Milei; el jefe de ministros, Manuel Adorni, y el asesor, Santiago Caputo, y el titular de la Cámara Baja, Martín Menem. Al igual que el año pasado, cuando la recepción se hizo en Casa Rosada, no fue invitada la vicepresidenta, Victoria Villarruel, con quien la relación del Ejecutivo está completamente rota.

“No hay ninguna chance de volver a tener relación con ella, pero porque no es parte de la gestión, no es parte de las decisiones”, dijo esta mañana Adorni en declaraciones a la radio El Observador.

La escena de la recepción por parte del Presidente fue una de las retratadas por diferentes asistentes, que coincidieron en definir la velada como “muy relajada” y “muy distendida”. Una postal que contrastó con el discurso del mandatario en el Parlamento, atravesado por los fuertes cruces con el kirchnerismo.

De lo que sucedió en Olivos no hay fotos, pero sí hubo una de la previa que despertó suspicacias, que fueron relativizadas en las filas del oficialismo. Fue cuando el Gabinete en pleno salió antes del discurso desde Balcarce 50 y allí hicieron una selfie en la que no estaba Diego Santilli, ministro del Interior.

“Gabinete nacional listo para partir hacia el Congreso de la Nación a escuchar las palabras del Presidente Javier Milei en la apertura de sesiones ordinarias. Fin”, posteó Adorni.

En la Casa Rosada, este lunes dejaron atrás cualquier especulación sobre el tema y explicaron que el titular de la cartera más política, “había ido al baño” justo en el momento que se hizo la foto y que entonces por eso no quedó para el recuerdo. Santilli se dio cuenta después de que se publicó la foto, en la cuenta de Adorni. “A Diego no le molesta en lo más mínimo algo así. Está más allá de eso”, dijo un vocero libertario.

Ya en Olivos, una vez que arribaron las combis desde el Congreso, estas se dirigieron hasta el quincho del lugar, construido en tiempos de Carlos Menem.

Los esperaban una variedad de canapés y empanaditas. Todo se comió de parado, como un cóctel. De esa forma también comieron el plato principal, una cazuela de carne glaseada con papas. Y luego el postre, en el que se podía optar por un marquise de chocolate o flan. No hubo una gota de alcohol. Para tomar: agua o Sprite Zero.

Los invitados conversaron en diferentes grupos, a los que a lo largo de las dos horas, se fue acercando el Presidente para conversar con ellos. A diferencia de otras ocasiones, Milei no dio un discurso en el lugar. Conversó con ellos en un “muy buen clima”, según detalló uno de los asistentes a LA NACION.

Por Cecilia Devanna

Fuente: La Naciión

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