El consumo interno de carne vacuna comenzó 2026 con una fuerte retracción. En enero, el consumo aparente se redujo 13% interanual y totalizó 182,1 mil toneladas res con hueso, lo que implicó una caída de 27.100 toneladas respecto del mismo mes de 2025. En términos per cápita, el promedio móvil de los últimos doce meses se ubicó en 47,9 kilos por habitante al año, 0,5% por debajo del registro de enero del año pasado.
Los datos surgen del Informe Económico Mensual Nº 300 elaborado por la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), que analiza la evolución de la faena, la producción, las exportaciones y los precios del sector.
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El inicio de 2026 mostró un bajo nivel de actividad en la industria frigorífica vacuna. En enero se faenaron 1.014.000 cabezas, cifra que resultó 16,1% inferior a la de diciembre —corrigiendo por días laborables— y 11,8% menor a la de enero de 2025, lo que equivale a 136.240 cabezas menos en términos interanuales.

La producción de alcanzó 239.000 toneladas res con hueso, con una contracción de 10,0% anual (26.600 toneladas menos). La caída de la faena explicó la mayor parte de la retracción, pese a que el peso promedio en gancho subió 2,1% interanual hasta 236 kilos.
En el desagregado por categorías, la faena de machos sumó 534.100 cabezas (-13,6% interanual). La mayor baja relativa se verificó en novillos (-24,5%), mientras que en términos absolutos la principal reducción correspondió a novillitos (-60.790 cabezas).
La faena de hembras descendió 9,8% interanual y totalizó 480.200 mil cabezas. No obstante, su participación en el total subió de 46,3% a 47,3%, ubicándose como el tercer registro más elevado para un mes de enero en los últimos 37 años.

Según el informe, la tendencia contractiva se vincula con la fuerte sequía registrada entre las campañas 2021/22 y 2023/24, seguida por inundaciones en 2024 y 2025. Estos eventos climáticos redujeron el stock bovino en torno a 6% y generaron una pérdida superior a 500.000 animales en tres años, además de afectar el índice de preñez y la cantidad de terneros disponibles.
Exportaciones estables y mejora en precios
Las exportaciones de enero se estimaron en 57.000 toneladas, prácticamente sin cambios respecto a enero de 2025 (+1%). En términos absolutos, el incremento fue marginal: apenas 560 toneladas adicionales.
En diciembre de 2025 —último dato cerrado de comercio exterior— los embarques totalizaron 45.500 toneladas peso producto, con China concentrando el 55,9% de los envíos. En la comparación mensual e interanual se observó una disminución de los despachos, explicada principalmente por menores compras chinas, aunque parcialmente compensadas por mayores ventas a Israel y Estados Unidos.
A lo largo de 2025, las exportaciones alcanzaron 842.000 toneladas, el quinto mejor registro histórico. La mejora de los precios internacionales permitió que la facturación anual alcanzara un máximo nominal de US$ 3.627,4 millones, con un incremento interanual de 28,2%.
El precio promedio de exportación se ubicó en US$ 4.307 por tonelada y en US$ 6.303 por tonelada peso producto, con subas superiores al 40% frente a 2024.
En enero, el precio promedio de la hacienda negociada en el mercado de Cañuelas se ubicó en $ 3.512,8 por kilo vivo, con una baja mensual de 1,6% atribuida a cambios en la composición por categorías comercializadas.
Desde junio de 2025, cuando comenzó la actual fase alcista, el valor promedio acumuló un incremento de 59,7%. En la comparación interanual, la suba fue de 73,0%, con mayores aumentos en novillos, toros y vacas.
Medido en dólares oficiales, el precio promedio quedó en US$ 2,423 por kilo vivo, mientras que en dólares libres se ubicó en US$ 2,312.
En el Gran Buenos Aires, el IPC registró en enero una suba mensual de 2,8% y una variación interanual de 32,7%. El capítulo alimentos y bebidas no alcohólicas avanzó 5,5% mensual y 37,9% anual.
Dentro de ese rubro, carnes y derivados aumentó 4,4% en enero y acumuló una suba de 54,7% en doce meses. El precio promedio de los cortes vacunos subió 3,6% mensual y 70,8% interanual. El asado lideró las alzas anuales (74,2%), seguido por cuadril (73,7%), paleta (72,7%), nalga (70,4%) y carne picada común (62,7%).
En contraste, el pollo entero registró una suba interanual de 32,1%, lo que implicó un abaratamiento relativo frente a la carne vacuna de 22,7% en el último año.
Con menor producción, exportaciones estables y precios que crecieron por encima de la inflación general, el mercado interno comenzó el año con un nuevo retroceso en los niveles de consumo, en un contexto de oferta restringida por factores climáticos y recomposición de valores en toda la cadena.
Fuente: Mendoza online

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