De la A hasta la Z y desde principios del siglo XVIII hasta la actualidad. El Diccionario Rosarino Ilustrado registra aspectos políticos, sociales, urbanísticos, geográficos, económicos, deportivos, artísticos y culturales, un conjunto de referencias que propone múltiples entradas a la historia de la ciudad y revaloriza un dispositivo clásico de orden y conocimiento en la era de los buscadores digitales.
El Diccionario Rosarino Ilustrado (Editorial Municipal de Rosario). Foto: gentileza.
Publicado por la Editorial Municipal de Rosario, el Diccionario se inspira en la obra del historiador y periodista Wladimir Mikielievich (1904-1999) y reivindica el modelo de las enciclopedias no solo por la variedad de sus temas sino por la importancia asignada a la realización visual. Las entradas incluyen fotografías, láminas, logos, dibujos y retratos que provienen de múltiples archivos y abren otras ventanas para apreciar fenómenos tan distintos como las transformaciones de la céntrica calle Córdoba a través del tiempo, los carteles de comercios a principios del siglo XXI o los peces del río Paraná frente a Rosario.
Mikielievich fue también coleccionista, estadístico, ilustrador y editor, y dedicó su vida al estudio y la documentación de la historia de Rosario. A su muerte quedó inédito un diccionario que contiene más de veinte mil entradas, comprende 54 tomos y resulta muy difícil de publicar en su forma original por las dimensiones y también por los mismos criterios del registro, que imponían la actualización constante. Esta disposición alerta y sensible ante los pequeños y grandes cambios en la vida de la ciudad caracteriza su enorme legado.https://13e5054f17b30dd4f4a4e2b84f163a73.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html
Trescientas entradas
El Diccionario Rosarino Ilustrado selecciona doscientas entradas de la obra de Mikielievich y agrega otras cien producidas por la editorial para dar cuenta de la historia reciente. El orden alfabético habilita la miscelánea de materias y épocas y al mismo tiempo la lectura no lineal, librada a la curiosidad y la inquietud de cada lector.
El Diccionario Rosarino Ilustrado (Editorial Municipal de Rosario). Foto: gentileza.
Las entradas contemporáneas amplían el espectro conocido. Si las menciones de Lionel Messi, Angel Di María y Luciana Aymar son inevitables en el deporte, el Diccionario incorpora figuras menos conocidas pero igualmente trascendentes: entre otras, Yanina Martínez, distinguida como una de las mejores atletas argentinas de la última década, quien compite en atletismo adaptado; el club Morning Star, protagonista de los Campeonatos Infantiles y Juveniles “Evita”; la tenista Mary Terán, perseguida por su adhesión al peronismo y proscripta de los circuitos oficiales después del golpe de 1955.
En el mismo sentido, las inclusiones de la cantante Nicki Nicole, el dibujante Max Cachimba (Juan Pablo González) y el sello discográfico y colectivo artístico Planeta X, entre otras, corresponden a la actualización de referencias en el plano de la cultura. Menos previsible resulta la incorporación de Galpón Okupa, espacio cultural independiente que funcionó entre 1997 y 1998 en un inmueble abandonado del Ferrocarril Mitre y terminó desalojado por gendarmes y policías en un violento operativo; o la Plaza de la Libertad, que a principios de los años 90 consolidó un lugar de encuentro de la comunidad LGTB pese al hostigamiento policial.
Otro aporte significativo es el reconocimiento de expresiones culturales de los barrios como el artista de trap y rap Freejota, que desde Tablada, una de las zonas azotadas por la violencia narcocriminal del presente, documenta la vida cotidiana en asentamientos y zonas periféricas; o la Carpa del Encuentro, donde se toca y baila chamamé. “Las radios chamameceras están en los límites del dial y hay taxistas y obreros de la construcción que maldicen su llegada al centro porque pierden la sintonía de la radio que, a través de la música, vuelve a conectarlos con el paisaje sonoro de su infancia o juventud”, afirma el Diccionario.
También el astrónomo Víctor Buso (1959) es valorado por el Diccionario. De oficio cerrajero, fundó un observatorio en la terraza de su casa desde el que descubrió la muerte de una estrella y el nacimiento de una supernova (2016), “la primera y única de la historia en ser fotografiada en el momento de su nacimiento», y la partición de un cometa (2020), entre otros sucesos.
Instantáneas del pasado
Como cualquier ejemplar de su género, el Diccionario Rosarino define a sus términos y puntualiza sus aplicaciones. Lo particular del caso es que cada entrada desarrolla una micro historia y refiere en última instancia a la ciudad, abordada desde edificios emblemáticos, obras de infraestructura, planes de vivienda, parques, plazas, monumentos, museos y teatros; biografías de personalidades y figuras pintorescas; fenómenos naturales y acontecimientos históricos.
La impronta de Mikielievich se revela en el detalle del dato preciso, todavía más sorprendente cuando refiere a hechos que no parecerían dignos de notación: “en 1955 funcionaban en Rosario 216 comercios dedicados a la venta y reparación de bicicletas”.
El comercio del hielo, los ladrillos en la construcción desde el siglo XVIII en adelante, el reparto de leche, la norma de circular por la mano derecha, la introducción de las máquinas de coser y la moda de andar por la calle sin sombrero, gorra ni ninguna otra prenda para cubrir la cabeza (adoptada en 1933) no escaparon a su inventario, entre un sinfín de curiosidades. La aparente minucia depara una instantánea del pasado: la goma de mascar Yum Yum, que “se comercializó en Rosario desde el 18 de enero de 1916”, según el historiador, “causó numerosos accidentes, especialmente entre niños, por la falta de costumbre en masticar sin tragar”.
Diccionario Rosarino Ilustrado A Agua Tanque de Aguas Provinciales_Riobamba 300 y Alem. Foto: Archivo Museo de la Ciudad.
La inserción del anarquismo en el movimiento obrero rosarino de fines del siglo XIX y principios del XX está registrada con entradas dedicadas a Virginia Bolten, fundadora de “La voz de la mujer” (1896), primer periódico escrito por mujeres, bajo el lema “ni Dios ni patrón ni marido”; Luisa Lallana, obrera de 18 años asesinada por un rompehuelgas (1928) y Joaquín Penina, secuestrado y asesinado por la policía local el 9 de septiembre de 1930, “el primer caso de desaparición de persona en Argentina”. El fusilamiento de Penina (1975), libro de Aldo Oliva que documentó el último caso, también desapareció, ya que la dictadura militar incineró la tirada completa, con otros títulos de la Editorial Biblioteca, entre ellos parte de la primera edición de En el aura del sauce, de Juan L. Ortiz.
Las entradas sobre Adolfo Bello, muerto en la represión del Rosariazo de 1969, y las Madres de Plaza 25 de Mayo reflejan motivos centrales en la memoria política de la ciudad. La controversia no fue solo social en Rosario, como demuestra la entrada “Conflicto con la Cola Cola”: la venta de la gaseosa estuvo prohibida en Rosario entre 1948 y 1955 porque el director del Instituto de Bromatología de Santa Fe se negó a autorizar la distribución de un producto cuya fórmula era secreta.
Diccionario Rosarino Ilustrado L Las Flores plaza Itati. Foto: gentileza.
Los barrios Empalme Graneros, Ludueña y Las Flores son desde hace una década territorios de disputa entre bandas criminales; el Diccionario reconstruye sus orígenes y el perfil de sus habitantes, para mostrar que tienen otras historias que contar. Lo mismo surge a propósito de Sunchales, célebre por la densa historia prostibularia extendida entre 1875 y 1933 documentada en las exhaustivas investigaciones de la historiadora María Luisa Múgica; Rosario fue llamada entonces “la ciudad de los burdeles” y dictó la primera ordenanza en el país para regular la prostitución.
El Diccionario acuña otro apodo poco honroso, el de “comegatos”, y recuerda su origen: una nota del movilero Julio Bazán (1996) con un vecino de la zona sur que mostró cómo asaba un gato a la parrilla. La gastronomía rosarina tiene mejores ejemplos con el asado de cordero a campo (la entrada detalla su preparación), el “tinto de verano”, variante moderna de la sangría tradicional, y el Amargo Obrero, “el aperitivo del pueblo argentino” introducido por un inmigrante italiano radicado en la ciudad.
Diccionario Rosarino Ilustrado B Barquito de Papel (Silvio MoriconI). Foto: gentileza.
“El Diccionario Rosarino Ilustrado es una invitación a diseñar tu propia imagen de Rosario”, dicen los editores. Y con la multiplicación de las posibilidades asoma una ciudad dispuesta a nuevas visitas.
Diccionario Rosarino Ilustrado (Editorial Municipal de Rosario).
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Fuente: Clarín.com

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