El gobierno de Mauricio Macri está dispuesto a resistir las protestas de los gobernadores, luego de conocerse que transferirá por decreto $ 25.000 millones a la provincia de Buenos Aires, gobernada por María Eugenia Vidal . El ministro del Interior, Rogelio Frigerio , habló con todos los gobernadores para aclararles que será con recursos nacionales y no coparticipables.

«Frigerio habló con todos para explicar que se pagará con fondos de la Nación y que no afectan la coparticipación federal», señalaron a LA NACION fuentes allegadas a Frigerio, que restaron importancia al conflicto. «Es obvio que tienen que protestar públicamente, pero todo ya estaba conversado de antes, en todas las reuniones con ellos», reseñó un alto funcionario.
«Ninguno está en condiciones de protestar», ironizó. Interior difundió un borrador que muestra que la gestión de Macri mejoró la coparticipación global; restituyó a las provincias el 15% de la coparticipación que la Anses les retenía desde 1991, y devolvió el 1,9% que la AFIP cobraba a las provincias por recaudar impuestos no coparticipables, entre otros beneficios.
El conflicto se generó porque el gobierno de Macri resolvió transferir $ 25.000 millones a la provincia de Buenos Aires para compensar el 50% de lo que la gobernación de Vidal pierde anualmente por el congelamiento del Fondo del Conurbano Bonaerense: $ 50.000 millones, desde 1996. Se desdobla así: $ 15.000 millones en efectivo para cubrir parte del déficit provincial de 2016, que es de $ 28.000 millones, y $ 10.000 millones por la condonación de deudas de la provincia a la Nacion.
El distrito que gobierna Vidal recibe cada año $ 650 millones por el Fondo del Conurbano y la gobernadora reclama $ 50.000 millones. Se funda en que ese fondo de afectación específica (planes y obras para el conurbano) fue creado en 1992 con el 10% del impuesto a las ganancias y eran entonces $ 650 millones. Pero, al congelarse ese techo en 1996, esa cifra no se modificó, pese a que ahora esos ingresos totalizan $ 50.000 millones, luego de años de inflación.
El excedente se reparte entre todas las provincias con el índice de coparticipación federal, de modo que Buenos Aires, paradójicamente, recibe menos recursos que todas las provincias por un fondo que en teoría es «bonaerense». Los funcionarios de Frigerio blandieron números de los recursos girados en 2016 a las provincias. Mientras que en 2015, la coparticipación fue de un 27,8% del total de recursos nacionales, en 2016 fue de 29,9 por ciento. En 2017 será de 30,3%, en 2018 de 30,7% y en 2019 de 31,3 por ciento. Este aumento se explica por la devolución del 15% que retenía la Anses, lo que en 2016 significaron $ 39.200 millones.
Además, Interior informó que en 2016 se transfirieron $ 12.100 millones para financiar las cajas previsionales provinciales. Y agregaron que Santa Fe y Córdoba reciben por año más de $ 6000 millones por el Fondo del Conurbano y hasta Tierra del Fuego embolsa $ 836 millones, más que los $ 650 millones de Buenos Aires.
Además de las transferencias automáticas, Interior hizo constar que crecen las presupuestarias y la obra pública; que se agregarán $ 5000 millones al Fondo Federal Solidario (sojero) y que la devolución del 1,9% que les retenía la AFIP por impuestos no coparticipables significan $ 5500 millones más para el interior.
En el Gobierno confiaron a LA NACION que la negociación con los gobernadores será cada vez más dura: tienen herramientas para seguir la evolución de la recaudación y el gasto de cada provincia y piensan usar esa información para condicionar la entrega de fondos.
El planteo es que antes de «abrir la billetera» pedirán que mejoren los ingresos propios en función del perfil productivo y la riqueza de cada provincia. Incluso, barajan la idea de «escrachar» a los peores gestores. «Hacen política con el Inmobiliario y quieren que nosotros les banquemos hasta el cordón cuneta», dicen en la Casa Rosada.
Fuente: La Nación
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