El consumo en los hogares cayó en el cierre de 2025, con 5 meses consecutivos a la baja. Un estudio privado midió la magnitud del retroceso y detectó cambios en la forma de comprar: los argentinos no dejaron de consumir, pero empezaron a hacerlo de otra manera. Menos visitas al súper, canastas más chicas y la elección de segundas marcas marcaron el final del año y anticipan una tendencia que, aseguran, se profundizará durante 2026.Te puede interesar:Cerrarán varias autopistas de la Ciudad a partir de hoy: el mapa de los cortes y a qué hora comenzarán
Según el informe Consumer Insights de Worldpanel by Numerator, durante el último trimestre de 2025, mientras la frecuencia de compra de los hogares argentinos descendió un 8,2%, el volumen de productos adquiridos cayó un 4,7% respecto al mismo periodo del año previo.
El reporte precisó que el 41% de las categorías registró baja en volumen durante el año, mientras que el 39% dejó de ser una prioridad en los hogares y solo el 17% logró crecer de forma sostenida.Te puede interesar:Sin Vaca Muerta no se puede, con Vaca Muerta no alcanza: el mensaje argentino en el más grande evento petrolero mundial
Esta baja, señala el estudio, es resultado de una menor frecuencia de visitas a los puntos de venta, canastas reducidas y una polarización notoria tanto en la elección de marcas como de canales comerciales. El análisis anticipa que 2026 estará signado por un consumidor aún más cauteloso, obligado a ajustar cada vez más sus decisiones ante la presión sobre los ingresos.
Según Esteban Cagnoli, director general de Worldpanel by Numerator en la Argentina, “los hogares evitan resignar categorías y lo hacen ajustando otras variables de compra, con canastas más pequeñas y visitas más espaciadas al punto de venta”. Entre las excepciones, alimentos secos, lácteos y productos refrigerados mostraron mayor resistencia, apalancados en su carácter esencial.Te puede interesar:Una gigante alimenticia inauguró un nuevo polo industrial en General Rodríguez y busca sumar 500 empleados
El comportamiento del consumo minorista en 2025 estuvo marcado por una administración rigurosa del gasto, la reorganización del stock en los hogares y estrategias tendientes a evitar gastos elevados. La contracción, en tanto, no se explica por una desaparición de compradores, sino por la reducción del tamaño de cada compra y una frecuencia menor en las visitas.
Esta tendencia es clara: la mayoría de las familias preservó las categorías usuales, ajustando en cambio cantidades adquiridas y postergando reposiciones, una tendencia que reflejó el impacto de la inflación y de los ajustes presupuestarios.
Polarización de marcas y fragmentación del consumo según nivel socioeconómico
No todos los hogares reaccionaron igual ante el nuevo escenario. El informe destaca una marcada fragmentación: mientras los niveles socioeconómicos altos sostuvieron su volumen de compra, los segmentos de menores ingresos redujeron drásticamente sus hábitos de consumo.
Cagnoli puntualiza que “los hogares jóvenes y pequeños muestran una mayor capacidad de adaptación dentro del contexto actual”, adaptándose a la coyuntura con más flexibilidad.
El consumo en los hogares cayó en el cierre de 2025 y los cambios se reflejan en las góndolas, con compras más chicas y mayor peso de las segundas marcas (Imagen Ilustrativa Infobae)
Una transformación clave fue la acentuada polarización de marcas. Por un lado, las marcas premium crecieron en volumen sustentadas en promociones y estrategias de diferenciación. Por otro, las llamadas value for money (relación calidad-precio) se consolidaron como refugio por su propuesta de precio y racionalidad. En contraste, las marcas mainstream resultaron las más perjudicadas, desplazadas por una “tendencia binaria: diferencial o ahorro”, señaló el estudio de Worldpanel by Numerator.
Canales de venta: auge del autoservicio y contracción del mayorista y el hipermercado
El cambio de hábito modificó la dinámica de los canales comerciales. El relevamiento indica que el consumidor argentino privilegió compras menos planificadas y reposiciones cotidianas, con menor almacenamiento en el hogar. En este contexto, los canales de cercanía se consolidaron como modalidad predilecta, gracias a su capacidad de absorber la demanda de surtido básico de manera ágil y con precios competitivos.
El informe da cuenta de un cambio relevante: el autoservicio emerge como el formato más resiliente de 2025, enfrentando mejor que otros la presión sobre el poder adquisitivo. Los supermercados e hipermercados, pese a estrategias comerciales más agresivas, intensificaron su caída con una baja interanual del 8,9% en el último trimestre. El canal mayorista, incluso, retrocedió un 12,7% interanual en ese mismo periodo, según Worldpanel by Numerator.
Fuente: Infobae.com

Sea el primero en comentar en "Consumo en baja: los hogares argentinos compran menos y eligen cada vez más marcas económicas"