Tomás Etcheverry en modo Ironman: un domingo con más de seis horas en cancha para gritar campeón en el ATP 500 de Río

Épica fue la consagración de Tomás Etcheverry en el ATP 500 de Río de Janeiro. Porque se dio en una jornada maratónica y desgastante, en la que tuvo que jugar dos partidos y cinco parciales y estuvo más de seis horas en cancha, batallando con dos durísimo rivales y con las cambiantes condiciones climáticas de la ciudad carioca. El platense arrancó el día con un triunfo en tres sets ante el checo Vit Kopriva, en una semis que había arrancado el sábado pero fue postergada por la lluvia, y lo cerró con una impresionante remontada ante el chileno Alejandro Tabilo, a quien derrotó por 3-6, 7-6 (7-3) y 6-4 en la final para levantar su primer trofeo en el circuito más importante del tenis profesional.

«Es un sueño hecho realidad. Estaba buscando mi primer título desde hace mucho. Vengo trabajando muchísimo con mi equipo. Es el día más feliz de mi vida. No lo puedo creer«, dijo el platense, de 26 años.

Para Tomy, la cuarta fue la vencida, porque se había quedado con las ganas de levantar el trofeo en las primeras tres finales que jugó, todas en certámenes de categoría 250. En la de Santiago de Chile 2023 perdió con el local Nicolás Jarry, en la de Houston ese mismo año, con el estadounidense Frances Tiafoe, y en la de Lyon 2024 con el francés Giovanni Mpetshi Perricard.https://5b4b1a7bed8999f1b0e064ba6c699ebf.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

«Ayer con la lluvia, me fui a dormir como a las 12.30 de la madrugada. El cronograma decía que volvíamos jugar a las 11 de la mañana hoy, así que me desperté a las 6.30 para venir al club. Después con la regla de calor extremo, las durísimas condiciones de Río, él (Kopriva) está jugando muy bien… Fue un partido muy físico, sin duda. Traté de jugar lo mejor posible. Y ahora tengo un partido más, así que veremos», resumió Etcheverry tras la semifinal que ganó.

El argentino, que había pasado tres horas en cancha en el primer turno ante Kopriva, tuvo solo dos de descanso, mientras Joao Fonseca y Marcelo Melo hacían delirar al público local con su consagración en el dobles gracias a una victoria por 4-6, 6-3 y 10-8 ante el neerlandés Robin Haase y la alemán Constantin Frantzen.

Tras la victoria de la dupla brasilera y una ceremonia de premiación que se extendió bastante, porque nadie quería que la fiesta verdeamarela terminara, el platense volvió a pisar el polvo de ladrillo del estadio central del Jockey Club Brasileiro a las 18.10. Y entre el cansancio y las durísimas condiciones -había aflojado un poco el calor (26° C), pero la humedad seguía altísima (83 por ciento)-, le costó sacar su mejor tenis y plantarse firme ante Tabilo, que llegaba mucho más descansado.

El partido se había emparejado, aunque Tabilo seguía un poco mejor porque corría mejor la cancha, se equivocaba menos e imponía condiciones, sobre todo con su drive. Pero Etcheverry le dio pelea y hasta tuvo un set point sobre el saque de su rival en el 12° game. Y en un tie break de puntos largos y peleados, el argentino se hizo fuerte, consiguió tres miniquiebres (uno con un imparable passing cruzado de derecha) para el 7-6 (7-3) y extendió la final.

La lluvia apareció, con poca intensidad, en el arranque del tercer parcial, justo cuando Etcheverry conseguía un quiebre en el tercer game, ante un Tabilo con algunos problemas físicos, para quedar 3-1. En el descanso, el chileno pidió la atención del fisio para tratar una molestia en la parte baja de la espalda y la cadera derecha.

Al platense se lo veía más entero físicamente, pero no logró volver a quebrar al chileno, que más lento y más errático que al principio, resolvió bien las situaciones complicadas que atravesó (dos break points en contra en el quinto juego, por ejemplo) y evitó que el argentino se alejara más en el marcador.Etcheverry levantó su primer título ATP en su cuarta final. Foto REUTERS/Sergio MoraesEtcheverry levantó su primer título ATP en su cuarta final. Foto REUTERS/Sergio Moraes

En el décimo game, Tomy salió a cerrar el partido (5-4). Y tuvo que trabajar para hacerlo, porque Tabilo peleó hasta el último punto y recién en el tercer match point, el argentino logró asegurarse el título, el primero de su carrera.

«Traté de dar el cien por ciento todo el día. Sobre todo en la final, que era el último partido del torneo. Y estoy contento porque me llevé el premio«, celebró, emocionado, el campeón.

Fuente: Clarín.com

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