Categoría: Entretenimiento

  • Semana del Arte: ocho obras nuevas y tres circuitos para recorrer gratis en combi

    Mientras, un extraño robot no para de pinta con lápices y marcadores adentro del Mercado de Carruajes. En Galería Jardín, unas figuras recostadas, como si fueran de plastilina, manejan la compu ante propios y extraños. Y eso no es todo: unas esculturas en 3D van y vienen, se vuelven “locas” y chocan entre sí arriba de una aspiradora en Colón Fábrica, en La Boca.

    Buenos Aires cada vez respira más arte con Semana del Arte, el mega evento público-privado organizado por el Ministerio de Cultura porteño que conecta el arte con el espacio público. También dialoga con las ferias arteba, Affair, BADA y BAphoto, e involucra un recorrido por otras 41 instituciones como el Malba, Fundación Proa, Arthaus, SACHS, el Museo Nacional de Bellas Artes y todos los museos de la Ciudad, entre otros espacios culturales.https://1e73043e63c970591318edc90cf9bf38.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-40/html/container.html"Los intercesores", de Ramiro Quesada Pons. Foto: Ministerio de Cultura de la Ciudad«Los intercesores», de Ramiro Quesada Pons. Foto: Ministerio de Cultura de la Ciudad

    Hasta el 3 de septiembre, la cuarta edición de Semana del Arte 2023 contará con más de un centenar de actividades vinculadas al arte: charlas, debates, visitas guiadas y un recorrido por las obras ganadoras en esta temporada, con audioguias y un QR en cada una de las obras.

    La gran novedad será un servicio de combis exclusivo, con tres circuitos diferentes para este fin de semana. Es decir, del viernes 1° al domingo 3 de septiembre, para visitar distintos puntos culturales de la Ciudad. La actividad es gratuita. También habrá talleres para niños.

    En un radio de unas 10 cuadras a la redonda se podrán visitar las obras ganadoras: algunas se encuentran emplazadas en la vía pública y otras, en galerías y en espacios privados.

    En aproximadamente dos horas se podrá completar el recorrido a pie. La caminata comprende las calles Marcelo T. de Alvear hasta avenida Corrientes 420, donde se encuentra el Banco de Tokio, en el Microcentro porteño.

    En uno de los circuitos callejeros que propone Semana del Arte, Clarín Cultura realizó una recorrida por seis de las ocho obras ganadoras, elegidas tras una convocatoria pública y federal. Este año, el jurado estuvo integrado por Sebastián Vidal Mackinson (curador), Juan Pablo Vacas (arquitecto y Subsecretario de Paisaje Urbano) y Verónica Gómez (artista visual, ganadora de Semana del Arte 2022).

    Las obras ganadoras fueron elegidas por cumplir el concepto de diálogo con el espacio urbano, por establecer un patrimonio y su conexión con la tecnología, por su vínculo con la naturaleza y por su cotidianeidad. ¿Dónde están, en qué consisten y quiénes son sus creadores?"Portal", de Camilo Guinot. Foto: Ministerio de Cultura de la Ciudad«Portal», de Camilo Guinot. Foto: Ministerio de Cultura de la Ciudad

    “Aquí han plantado flores”, de Mariela Vita

    La obra de Mariela Vita se encuentra en la plazoleta Juvenilia (Florida y Marcelo T. de Alvear), en un diálogo permanente con el espacio público.

    La instalación tiene forma de gatitos realizados con hierro oxidado, contiene placas y tubos de hierro oxidados adrede. Este material fue utilizado adrede para no degradarse con el paso del tiempo. Por eso, su color marrón oxidado. Con su obra, la artista busca irrumpir en el espacio público y cambiar un poco la rutina de quienes circulan por este lugar.

    “Esta propuesta tiene como objetivo interrumpir el espacio y lo cotidiano. Es una invitación a entrar en otro mundo o en un momento diferente. Cuando todos los días son similares pareciera que perdiéramos un poco el registro o el recuerdo se vuelve más vago. Cuando hacemos algo que altera eso, lo recordamos”, señala Vita.

    “En esta situación que presento, es un encuentro, una situación de descanso y al aire libre donde es bienvenido el sol, la lluvia o lo que pueda ocurrir”, completa la artista.

    Cabe señalar que las obras ganadoras cuentan con un QR a un costado y una audioguía con la voz de los propios artistas contando sus trabajos.La instalación tiene forma de gatitos realizados con hierro oxidado. Foto: Ministerio de Cultura de la CiudadLa instalación tiene forma de gatitos realizados con hierro oxidado. Foto: Ministerio de Cultura de la Ciudad

    “El Paraíso de los Creyentes”, de Nicolás Martella

    A escasos metros de la obra de Vita se encuentra la instalación de Nicolás Martella. Para eso, habrá que dirigirse a la galería Larreta (Florida 971) y pararse frente al local 29.

    En la vidriera se encuentra una gran variedad de libros que tienen una particularidad: en cada tapa comienza con la frese “El arte de”… Hay 170 en total.

    La instalación de Martella es un work in progress: desde hace más de 10 años fue juntando libros con esta frase; algunos los compró y otros fueron donados para su proyecto.

    “Empecé a juntar estos libros cuando una vez me crucé con el libro El arte del Feng Shui. Me dio curiosidad saber hasta dónde llegaría esta cuestión de “El arte”, de estirar esta idea de que todo es arte. El arte es cualquier cosa y todo lo podemos al campo del arte”, explica su creador.

    Pueden leerse títulos que engloban el concepto del arte: algunos están relacionados con la cultura otros son más bien excéntricos como “El arte de la conversación”, “El arte de escribir”, “El arte de vivir bien”, El arte de los argentinos”, “El arte de la era espacial”, “El arte de la guerra”, “El arte de no amargarse la vida” y hasta “El arte de tirarse pedos”, entre otros ejemplares exhibidos en la vidriera.

    ¿Por qué “El Paraíso de los Creyentes” es el título de esta obra? “Siempre buscamos respuestas en los libros. La gente lee mucho y cree que en los libros va a encontrar respuestas a todo. Creemos que podemos encontrar esa respuesta y sería una especie de paraíso”, resume Martella.

    “Performance robótica de dibujo”, de Alfio Demestre

    Esta creación de Demestre está en el primer piso del Mercado de los Carruajes (Leandro N. Alem 852), un sitio donde antiguamente se guardaban los carruajes gubernamentales en el siglo XIX. Desde 2022, el lugar se ha convertido en un espacio gastronómico.

    Se trata de una performance del dibujo con un robot. Este dispositivo simula una grúa y desde la punta sostiene un hilo con lápices de colores o marcadores según la preferencia de su creador.

    El robot está conectado a una consola, “golpea” la hoja los lápices de colores o marcadores y va generando un dibujo. La secuencia se repite como si fuera un loop. “Con la consola voy jugando con los tiempos: le puedo bajar la velocidad y la intensidad”, comenta Demestre.

    Su obra está tomada de la pareidolia: “es la parte más evolucionada del cerebro que dice que la imaginación y la intuición avanzan sobre la razón”, explica artista, escultor, dibujante y también docente.

    “Este concepto me interesa mucho porque es la parte donde se mezcla formas imaginativas de la persona que imagina cosas e inventa cosas en su cabeza que no están ahí. Me parece muy mágico, muy poético”, completa.“Performance robótica de dibujo”, de Alfio Demestre. Foto: Ministerio de Cultura de la Ciudad“Performance robótica de dibujo”, de Alfio Demestre. Foto: Ministerio de Cultura de la Ciudad

    “Portal”, de Camilo Guinot

    La instalación, ubicada en avenida Corrientes 420, sobre la explanada del ex Banco de Tokio, fue creada a partir de la poda de ramas de árboles.

    “La idea de Portal tiene que ver por un lado, la transformación de la materia: que las ramas sean ramas en un inicio y ramas de poda un desperdicio, que la resignifique de alguna forma, que tengan un tiempo de vida limitado. Una vez que termina la muestra, las ramas vuelven a ser ramas

    de poda, vuelven a ser deshecho y retoman su curso como deshecho”, explica Guinot, oriundo de la localidad de Mercedes, provincia de Buenos Aires.

    “Me interesaban las ceremonias budistas: hacían unos mandalas con polvo, terminan y lo soplan. Eso vuelve a mezclarse en el mundo de la materialidad. Esa imagen me resultó potente ya que habla del aquí y ahora. Para mí, este tipo de intervención son regalos en el sentido que no van a existir nunca más en estos términos.Las obras están acompañadas de un QR para obtener más información. Foto: Ministerio de Cultura de la CiudadLas obras están acompañadas de un QR para obtener más información. Foto: Ministerio de Cultura de la Ciudad

    “Los intercesores”, de Ramiro Quesada Pons

    Unas siluetas delgadas descansan sobre una alfombra naranja en Galería Jardín (Florida 5374). Cada una por su lado, utilizan dispositivos electrónicos como la PC o tablet.

    Estas figuras parecen hechas con plastilina, y simulan un entorno de comunidad aunque cada una está en lo suyo. Sin embargo, están realizadas con yeso con estructura de metal. Se muestran relajadas y generan un diálogo con el mismo espacio donde se comercializan productos electrónicos en el microcentro porteño.

    “Es un tipo de técnica muy básica de la escultura para tratar un tema que más tiene que ver con lo tecnológico, con lo virtual, con la relación con los dispositivos, pero hacerlo desde un lugar directamente clásico a nivel técnico”, explica su autor.

    El proyecto de este artista mendocino tuvo su inicio en Art-O-rama, una feria en Marsella (Francia). También, pasó por la Bienal de Arte Joven (sala Cronopios) junto con otras obras. Ahora, es la tercera vez que exhibe sus obras, a las que llama “el 3.0”.

    ¿Por qué Los intercesores? “Es algo bíblico: en algún punto lo veía por ahí. Son personajes que tienen tecnología encima y están entre medio de algo”, concluye Quesada Pons.

    ACF – 202, de Mariano Giraud

    Para ver a las esculturas autómatas habrá que desplazarse en una combi hasta Colón Fábrica, en Pedro de Mendoza 2163, en el barrio de La Boca. Allí, la obra de Mariano Giraud dialoga con la escenografía y el vestuario especialmente diseñado para el emblemático teatro porteño.

    Se trata de una instalación performática con autómatas: dos esculturas realizadas con impresión 3D parecen desplazarse con Inteligencia Artificial (IA): se encuentran, chocan y se vuelven a separar dentro de una superficie octogonal.

    La constitución y la composición del cuerpo es el eje conceptual de esta obra, cuyo nombre es el resultado de un número y unas letras aleatorias. Sin embargo, no es la IA la que los hace funcionar, sino que se mueven a través de una aspiradora automática para limpiar el hogar."ACF – 202", de Mariano Giraud. Foto: Ministerio de Cultura de la Ciudad«ACF – 202», de Mariano Giraud. Foto: Ministerio de Cultura de la Ciudad

    “Es una obra de tecnología pero también una manera pensando el arte y la tecnología con cierta ironía porque la manera en que estos autómatas se desplazan no es con un desarrollo tecnológico especial; simplemente son aspiradoras robot, las que limpian el hogar”, comenta el artista tecnológico.

    Según Giraud, “hay una historia personal en esta obra: es una reflexión con un larga enfermedad neurodegenerativa de mi madre y de cómo ella fue cambiando a partir que su enfermedad fue avanzando. Todo esto tiene que ver con un cuerpo que se va disgregando y se va desarticulando”.

    La otra figura está inspirada en el rostro de su sobrina (vive en México), pero cuando vino a la Argentina le regaló el scanner para hacer este trabajo. “Su cara es similar a la de su madre”, afirma Giraud.

    “Ahí, sin pensarlo, se cierra un círculo. Es una conexión donde está el rostro de mi sobrina que se parece muchísimo a mi madre, y es allí donde empieza toda la reflexión sobre el cuerpo y lo que está detrás de esta obra, que es más personal”, concluye.

    Visitas guiadas y combis

    • La cuarta edición de Semana del Arte 2023 ofrece visitas guiadas y un servicio de combis gratuito para visitar las instalaciones, haciendo que el recorrido sea más accesible entre un lugar y otro.
    • Visitas guiadas: el programa prevé un total de 14 visitas durante toda la Semana del Arte para el público en general.
    • Todos días a las 17, y hasta el domingo 3 de septiembre, habrá un recorrido que saldrá desde la explanada del ex Banco de Tokio (Corrientes 420, esquina Reconquista).
    • También se podrá acceder a través del QR disponible en las obras, donde además aparece el programa completo con el mapa con las obras, información de cada recorrido, y datos cada artista y de sus obras.
    • Además, y hasta el domingo 3, habrá visitas especiales para infancias a partir de las 17. En ese mismo horario, los niños podrán realizar talleres en Galería Jardín -también con inscripción previa-, con cupo para 35 personas. También habrá visitas guiadas con interpretación en Lengua de Señas Argentina (LSA), el sábado 2 de septiembre a las 15.
    • Combis: habrá tres recorridos distintos (Norte, Centro, y Sur) los días viernes 1, sábado 2 y domingo 3 de septiembre entre las 13 y las 18. El servicio sale desde Corrientes 420 (esquina Reconquista), sólo ofrece traslado y es gratuito. Más información en la web del Gobierno de la Ciudad.
    • Fuente: Clarín.com
  • Semana clave para definir la conducción del Bellas Artes

    Este lunes se vence el plazo para presentar impugnaciones al concurso convocado por el Ministerio de Cultura de la Nación, a través de la Secretaría de Patrimonio Cultural, a cargo de Valeria Roberta González, con vistas a renovar la conducción del Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA), hoy a cargo de Andrés Duprat, cuyo concurso se venció hace más de dos años y medio.

    Según fuentes oficiales no hubo ninguna presentación impugnatoria, por lo que el comité integrado por Laura Malosetti Costa, Eduardo Stupía, María Cristina Cosaka, Analía Solomonoff y Fernando Pérez Oyarzun debería elevar al ministro Tristán Bauer la nómina de los tres ternados en primer término.

    Como ya informó Clarín Cultura, la última acta del jurado fue la número 10, en la que se dio a conocer un listado de ocho mejor calificados. Encabezó la actual directora nacional de Museos, María Isabel Baldasarre, que depende de Valeria González, con 91,7 puntos seguida por Duprat, con 87,9 puntos y la coordinadora artística del Bellas Artes, Mariana Marchesi, con 83,9 puntos.https://a2536efc2e6c1a5590df534565bdba1a.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-40/html/container.htmlMariana Marchesi, Valería González, Tristán Bauer, Liliana Piñeiro y Andrés Duprat. Foto Martín BonettoMariana Marchesi, Valería González, Tristán Bauer, Liliana Piñeiro y Andrés Duprat. Foto Martín Bonetto

    El listado se completó con Federica Baeza con 80,2 puntos (directora del Palais cerrado hace cuatro años); Andrea Griselda Elías con 78,9 puntos; María de las Mercedes Reitano con 68,3 puntos; Mariana Pilar Gávito con 62,1 puntos, y Claudia Alejandra Lamas con 60,8 puntos.

    Ahora el comité emitirá una nueva acta (hasta el domingo a la noche no había nada publicado en el sitio web del Ministerio) en la que reiterará el listado brevísimo a consideración de Bauer: los tres primeros.

    A menos que alguien renunciara a último momento de su candidatura es de suponer que, conforme su calificación, los tres primeros serán Baldasarre, Duprat y Marchesi. El ministro de Cultura “no tiene plazo para emitir su decisión”, dijeron las fuentes oficiales consultadas por Clarín Cultura. Tanto puede ser el día posterior a recibir la terna o cuando lo decida.Tristán Bauer y Andrés Duprat. Foto Martín BonettoTristán Bauer y Andrés Duprat. Foto Martín Bonetto

    Inquietud

    La escena artística está entre perpleja, incómoda y agitada ante el posible resultado que arroje la convocatoria al Bellas Artes. Sobre todo por la trayectoria de algunos de los protagonistas.

    En diversos encuentros que tuvieron lugar en los últimos días con motivo de la apertura de arteba, la feria Affair y la Semana del Arte, uno de los comentarios trending topic (tendencia) fue el concurso en el Bellas Artes, la decisión de Baldasarre de presentarse sin pedir licencia ni renunciar al cargo, y lo que vendrá en nuevos concursos.

    Hubo incluso fotos de paparazzi en algún café de Abasto donde algunas aplicantes en carrera para el MNBA compartieron un rato de solaz y esparcimiento.María Isabel Baldasarre, candidata a dirigir el Bellas Artes.María Isabel Baldasarre, candidata a dirigir el Bellas Artes.

    Lo que se viene, conforme la última charla que la secretaria González aceptó con Clarín Cultura, antes de dejar de responder los mensajes y los llamados, es la convocatoria de nueve concursos para instituciones que tiene bajo su órbita y bajo la de Baldasarre.

    En la ciudad de Buenos Aires son la Manzana de las Luces, el Museo del Cabildo, el Palais de Glace, el Museo Nacional Decorativo, el Museo Nacional de Arte Oriental, la Casa Nacional del Bicentenario y el Museo del Grabado. En Jujuy, el Museo Terry, y en Entre Ríos, el Palacio San José. Ninguna de estas instituciones fue concursada durante la gestión de gobierno de Mauricio Macri. De modo que todos sus directores ad hoc tienen cifradas esperanzas de sobrevida.

    Valeria González confirmó a este diario en junio pasado que el anuncio del nuevo director del MNBA se conocería a fines de agosto. Y en medio de la agitación electoral, agosto llega a su fin.

    Fuente: Clarín.com

  • Desde 30 mil pesos: abrió BADA, la feria donde comprar obras de arte sin intermediarios

    La 11º edición de la feria de arte BADA (Buenos Aires Directo de Artista) ya abrió sus puertas en el Pabellón Verde de La Rural manteniendo su objetivo desde la primera edición, que es vincular en forma directa al artista con el comprador.

    El sistema de intercambios que propicia también se ha extendido fuera del país, y lleva tres ediciones concretadas con base en Campo Marte (DF México) y en la ciudad de Madrid (España).

    BADA está formado por un equipo de colaboradores acotado a pocas personas que trabajan en pos de mejorar año a año las posibilidades de exhibición y venta en un país con una inflación en aumento, tanto que en algún momento el piso de venta de obra en feria era equivalente a 100 dólares promedio y ahora alcanza con conseguir obras desde 30 mil pesos.La concurrencia de la primera jornada. GentilezaLa concurrencia de la primera jornada. Gentileza

    Muchas veces esa retribución no puede ser considerada como ganancia para los artistas pues debe descontar lo que sale contratar el espacio, ambientarlo y atenderlo por cuatro intensos días.

    Sin embargo en la apertura, donde la directora Ana Spinetto estuvo acompañada por el ministro de Cultura de la Ciudad, Enrique Avogadro, se resaltó que “BADA democratizó el arte y demostró que nadie habla de la obra mejor que el artista, y que el encuentro directo entre el artista y el público es irremplazable” y repasando la historia agregó que fue “muy emocionante exportar la revolución de BADA y ver que tanto los artistas de México, como los de Madrid se sumaban y valoraban muchísimo de la experiencia directo de artista. Igual que acá, el público respondió masivamente y disfrutando de la experiencia de poder comprar arte y conocerlos en persona”.Milo Lockett en la presentación de Bada 2023. A su izquierda, Enrique Avogadro, ministro de Cultura porteño. Gentileza BadaMilo Lockett en la presentación de Bada 2023. A su izquierda, Enrique Avogadro, ministro de Cultura porteño. Gentileza Bada

    Es cierto que la concurrencia de visitantes que pasan por la feria es muy atractiva y que muchas de ellas compran su primera obra allí, pero también es una oportunidad para los artistas de autogestionarse, vender directamente sin pagar comisiones, salir de sus talleres y darse a conocer.

    La feria, que permanecerá hasta el domingo 27 de agosto en el horario de 14 a 21, cuenta con 311 artistas provenientes de algunas provincias como Chaco o San Luis, además de muchos porteños y bonaerenses, con algunos uruguayos que han tenido inconvenientes de pasar sus obras por Aduana.El Stand del fotógrafo Gonzalo Lauda, presentando su serie de batallas que recrea hitos de la historia de la Independencia argentina. GentilezaEl Stand del fotógrafo Gonzalo Lauda, presentando su serie de batallas que recrea hitos de la historia de la Independencia argentina. Gentileza

    Es por estas cuestiones no menores a la hora de evolucionar, que es bienvenido el vínculo con la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME) la que en esta edición incluyó un stand para dar a conocer las posibilidades que esta implicancia puede tener a favor.

    En conversación con Alejandra Moccioli, coordinadora de la Comisión de Cultura de la Cámara, contó que han iniciado una estrategia para definir un tipo de monotributo para artistas, que contemple montos aceptables para el tipo de transacciones discontinuas que muchos poseen, de manera de lograr que los sistemas institucionales que promueven acciones de independencia económica puedan tener acompañamiento.Instalación lumínica que sorprende en la entrada. Gentileza BadaInstalación lumínica que sorprende en la entrada. Gentileza Bada

    Una de las charlas que se ofrecerán en distintos horarios de estos días, se centra en Derechos de Autor a cargo de una especialista en el tema, la doctora Elba Marcovecchio, en tanto la artista Fabiana Barreda abordará en otra ciertas temáticas del arte, el cuerpo y la tecnología, mientras que Milo Lockett, muy involucrado en este proyecto, se encarga de capacitaciones definidas desde el «Cómo vivir del Arte» para brindar herramientas y estrategias en venta, orientarlos sobre el precio que puede tener a su obra y cómo fotografiarlas así como manejar las redes sociales, ejerciendo cierta curaduría.

    Esta edición otorgó un premio de 300 mil pesos al muralista urbano COF para que trabaje in situ durante la feria en un panel a escala menor de lo que está acostumbrado. Luego de los discursos de la apertura, un grupo de seis performers completamente pintados como obra comenzó a abrirse dentro del circuito de stands donde en la recorrida es posible encontrar una variación muy amplia.El muralista urbano COF, premiado en esta edición, dispuesto a comenzar su tarea. GentilezaEl muralista urbano COF, premiado en esta edición, dispuesto a comenzar su tarea. Gentileza

    Desde esculturas monumentales de animales traducidos con el método de ensamblar por soldadura rezados de metales, consiguiendo una interesante aproximación como el caso de Sahuet escultor de una ovejita hecha con resortes de colores, a los textiles artesanales de Upe, cada stand promueve un destaque distinto.

    Hay algunas piezas elaboradas en fieltro del stand de Artes Visuales de la Provincia de San Luis, pinturas de todos los estilos con alguna predominancia de la abstracción, tanto geométrica donde destaca HEFE ART, una dupla creativa que explora los bordes netos.Milo Lockett, uno de los más convocantes. GentilezaMilo Lockett, uno de los más convocantes. Gentileza

    Mientras otros tienen una técnica más expresionista se diferencian de la figuración de impecables retratos de niños y mujeres que miran al espectador de Bianca Tessore.

    Hay vibración en los ensambles pictóricos y textiles de Soledad Rolleri y una densidad del paisaje en las fotografías de los paisajes sin humanos de Henry Von Wartenberg, Daniel Tasca y Vanesa de Posada, todos en blanco y negro.

    Ocupando otro lugar, el de la fotografía urbana, el Proyecto Calle que comenzara en 2001, ahora exhibe una batería de posibilidades de adquisición para todos los bolsillos.Mucho para ver y disfrutar en Bada 2023. Gentileza BadaMucho para ver y disfrutar en Bada 2023. Gentileza Bada

    Bellas piezas en madera tallada de Alejandro Abalo y Pablo Fracchia, pequeños ensambles de Sarah Stewart Brown, junto a los reconocidos arquetipos que ostentan tanto Lockett como Fabiana Barreda, cada uno en su poética. La cerámica en pequeñas piezas sin esmalte de gran rugosidad junto a obras de gran técnica de Mer Maldonado.

    Pero también están presentes los estilos urbanos que rememoran mucho al estilo grafitero o bellísimos dibujos hechos a birome con una sensibilidad extraordinaria. Mucho para ver y disfrutar.

    Ficha

    Bada (Buenos Aires Directo de Artista)
    Dónde: La Rural, Pabellón Verde, avenida Sarmiento 2704.
    Cuándo: viernes, sábado y domingo, de 14 a 21.
    Entrada: $3.000.

    Fuente: Clarín.com

  • El despacho de Borges y seis tortas de letras: doble celebración el Día del Lector

    Con una recorrida por las obras de restauración del histórico edificio de la Biblioteca Nacional que Jorge Luis Borges dirigió durante 18 años, entre 1955 y 1973, sobre la calle México al 564, en San Telmo, y con un homenaje a María Kodama en la Cúpula del CCK, junto a sus herederos y el ministro de Cultura Tristán Bauer, entre otros, se celebró el primer Día del Lector en ausencia de Kodama, fallecida en marzo pasado y reconocida como «la gran cuidadora y divulgadora de su obra».https://aa110e2713cdcc78d82b3ea2ca350db9.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-40/html/container.html

    El resplandor del palacio proyectado por Carlos Morra a fines del siglo XIX e inaugurada en 1901 está de regreso: las tulipas de las arañas de bronce –hechas en vidrio soplado a imitación de las originales– brillan sobre los bronces lustrados; brilla el escritorio en herradura donde Borges impartía las directivas diarias; el reloj de pie con su péndulo, sus agujas, su vidrio brillan; los pisos de roble y pinotea repuestos y laqueados; la mesa, antes parida al media, donde Borges se rodeó con los libros de su biblioteca personal (ahora en la Biblioteca Nacional de Agüero) para rectificar su obra completa para Emecé.Brilla el escritorio en herradura donde Borges impartía las directivas diarias. Foto Maxi FaillaBrilla el escritorio en herradura donde Borges impartía las directivas diarias. Foto Maxi Failla

    «Este espacio abrirá al público una vez que termine la obra edilicia integral, a fin de este año o inicios del próximo –señaló Valeria González, secretaria nacional de Patrimonio–, nos pareció importante hacer esta suerte de avant premier para mostrar que hemos concluido la restauración del área de dirección y despacho, una verdadera proeza que abarcó no solo la recuperación de revestimientos, yeserías, carpinterías y herrajes, también significó volver a dotar de vida, reactivar la memoria de una extensa familia de objetos, desde muebles icónicos como el escritorio curvo y el reloj maestro, hasta detalles preciosos como el tintero o la lámpara de Paul Groussac», intelectual francés y primer director de la Biblioteca Nacional.

    El trabajo llevado adelante por el Equipo de Conservación y Restauración coordinado por Mariana Valdez, incluyó las icónicas bibliotecas giratorias parisinas, emparentadas ineludiblemente la imagen de Borges revisando los libros que había llevado a su obra para chequear las citas; está la impactante y circular sala Williams, aún en proceso de restauración, con sus estantes de madera bajo el vitraux que hace un siglo alumbró a miles de lectores.Espacio Borges en la antigua sede ubicada en México 564. Foto Maxi FaillaEspacio Borges en la antigua sede ubicada en México 564. Foto Maxi Failla

    Homenaje a Kodama

    La segunda celebración se llevó adelante en el Centro Cultural Kirchner de la mano de Bauer; de Ezequiel Grimson, director del Centro Cultural Borges; Fernando Flores Maio, del titular de la Fundación Internacional Jorge Luis Borges; Laura Roseto, directora del Centro de Estudios Jorge Luis Borges.

    Declarado hace 11 años para celebrar, cada 24 de agosto, el nacimiento de Borges (1899-1986), este día fue aprovechado para la primera aparición pública del pleno de los sobrinos Kodama, declarados hace menos de dos meses legatarios universales del legado del autor de «El Aleph», quienes reiteraron su intención de reabrir el Museo Borges con un espacio dedicado a la relación que mantuvieron su tía y el escritor.Los sobrinos de Kodama en el homenaje en el CCK. Ministerio de Cultura de la Nación.Los sobrinos de Kodama en el homenaje en el CCK. Ministerio de Cultura de la Nación.

    El Museo Borges, cerrado por refacciones cuando falleció Kodama, el 26 de marzo último, fue fundado en 2009 por ella, dentro de la fundación internacional que ella misma creara dos décadas antes, en 1988, con la intención de salvaguardar y difundir la obra que el propio Borges le legó en vida.

    Los sobrinos, representados por la abogada María Victoria Kodama, aprovecharon el momento para dar señales de la importancia del legado que comenzaron a administrar, leyendo, por ejemplo, una carta manuscrita e irónica inédita, fechada «a los 15 días de julio de 1978» por «los miembros de una comisión inexistente» –Borges, Kodama y Néstor Amílcar Cipriano–, que hacen sugerencias a «los autógrafos del castellano» sobre la creación de nuevos signos de puntuación que su presentadora no dudó en destacar como «antecesores de los actuales emoticones».Seis tortas de letras que forman "Borges". Prensa Ministerio de Cultura de la NaciónSeis tortas de letras que forman «Borges». Prensa Ministerio de Cultura de la Nación

    El festejo –parte de La Semana del Lector que se celebra en todo el país hasta el sábado– culminó esta vez reemplazando la tradicional torta con la cara de Borges que cada año presentaba Kodama para celebrarlo con seis tortas, cada una, una letra del apellido B -O-R-G-E-S, acompañadas por el tema Another brick in the wall, de Pink Floyd, a modo de cumpleaños feliz, tema que no le gustaba al autor de «El jardín de los senderos que se bifurcan».

    Fuente: Clarín.com

  • Una línea de tiempo de diferentes colores para recordar la historia violenta de la Argentina

    Jueves 20 de diciembre de 2001. Un día que quedará grabado por siempre en la vida de todos los argentinos. También en la memoria de Fernando Goin.

    “En esa época tenía un taller en la calle Honduras y Malabia. Alquilaba una casa chorizo. Adelante, la compartía con unos muchachos mecánicos que arreglaban radiadores. Militaban en el Partido Obrero. Ese día me tocaron la puerta y me dijeron: ‘Fernando, se está pudriendo todo en la Plaza de Mayo‘”, recuerda el artista.

    “Entonces, agarré mi cámara Nikon, puse todos mis rollos de diapositivas que tenía. Me los llevé a la plaza. A la media hora estaba en Vietnam. Había sangre por todos lados. Fue espantoso. Ese día hubo 30 y picos de muertos en la plaza. Fotografié sangre por todos lados; llegué a mi casa temblando”, agrega en su relato, aún angustiado por lo vivido hace casi 22 años.Fernando Goin y su línea de tiempo en Central Newbery. GentilezaFernando Goin y su línea de tiempo en Central Newbery. Gentileza

    Lo primero que hizo Fernando fue buscar una línea de tiempo de la Argentina para estudiar la violencia y los golpes de Estado que hubo en el país hasta ese momento. Pero no la encontró.

    “Me la tuve que hacer yo. Ésta es la original, fue la primera línea de tiempo que salió en 2001”. El artista muestra su trabajo original en esta charla con Clarín Cultura. Detrás, se observa la línea de tiempo actual que ha creado.

    Así nació Línea de tiempo, la muestra que tuvo su origen en aquel fatídico 20 de diciembre de 2001, el día que determinó la caída del Gobierno de Fernando de la Rúa y en el que murieron 39 de personas como consecuencia de la represión policial tras el estallido social.

    Hasta el 6 de septiembre se podrá recorrer, repasar y también revivir todos los períodos gubernamentales y los episodios más oscuros que tuvo la Argentina durante los siglos XX y XXI, los democráticos y los de facto -desde 1916 hasta la actualidad- en Central Newbery, el espacio de arte en Jorge Newbery 3599, con énfasis en los 40 años del regreso a la democracia.Hasta el 6 de septiembre se podrá recorrer, repasar y también revivir todos los períodos gubernamentales y los episodios más oscuros que tuvo la Argentina durante los siglos XX y XXI. GentilezaHasta el 6 de septiembre se podrá recorrer, repasar y también revivir todos los períodos gubernamentales y los episodios más oscuros que tuvo la Argentina durante los siglos XX y XXI. Gentileza

    La línea de tiempo

    ¿Cómo hizo la línea de tiempo? “Me compré un montón de hojas milimetradas. Como vengo de las artes visuales, con un marcador marqué los gobiernos de facto y en rojo los golpes de Estado. Cuando las vi todas juntas entré en shock”, cuenta Goin, su creador.

    Trasladó su trabajo confeccionado en hojas milimetradas de papel a un plotter y lo exhibió por primera vez en el Museo Macro de Rosario, en 2012. La expo también pasó por la galería Pasaje 17, Parque de la Memoria y el Buenos Aires Museo (ex Museo de la Ciudad).

    Ahora, un plotter de unos seis metros de largo es la gran estrella en el Central Newbery. “De alguna manera me inventé la historia de la democracia en el siglo XX”, explica Goin.

    La actual Línea de tiempo – 40 años de democracia tiene su punto de inicio en 1916, cuando se promulgó la Ley Sáenz Peña que establece el voto secreto y obligatorio, y llega a diciembre de 2023, una vez que se cumpla el mandado de cuatro años del gobierno de Alberto Fernández.El trabajo de Fernando Goin se puede descargar en @lineadetiempo.ar en Instagram. GentilezaEl trabajo de Fernando Goin se puede descargar en @lineadetiempo.ar en Instagram. Gentileza

    Tras el shock del 20 de diciembre de 2001, Goin puso manos a la obra: primero, comenzó a estudiar historia de la Argentina con el historiador Carlos Larrosa y después lo hizo con el historiador Gabriel Moya, profesor del Nacional de Buenos Aires, quien aparece en el texto curatorial.

    Así logró componer la línea de tiempo actual: en la parte superior figuran todos los gobiernos democráticos en color celeste, año por año, con el nombre de cada uno de los presidentes, partido político al que pertenecen, profesión y fecha de cada mandato.

    Debajo, están los momentos más negativos de cada gobierno, desde la “Semana Trágica” ocurrida durante el gobierno de Hipólito Yrigoyen (1916), pasando por el conflicto con la Iglesia durante el segundo gobierno de Juan Domingo Perón (1952-1955), la Ley de Obediencia Debida y Punto Final y la híper inflación del 3.079%, ambas, ocurridas durante el mandato de Raúl Alfonsín (1983-1989) tras la vuelta de la democracia, por citar algunos.

    En el siglo XXI aparecen “la muerte del fiscal Alberto Nisman” durante el mandato de Cristina (2007-2015), los “Panamá Papers” y los “Bolsos de López” en la era Macri (2015-19), los 130.000 muertos que dejó la pandemia por Covid y el “atentado contra CFK” durante el actual gobierno de Alberto Fernández (2019-2023). “Sería un anecdotario negativo”, resume Goin."Cristo vence" en el avión: dio origen luego al "Perón vuelve". Gentileza«Cristo vence» en el avión: dio origen luego al «Perón vuelve». Gentileza

    En amarillo se destaca la recordada “Década Infame” (1930-1943) y la proscripción del peronismo, cuyo período abarcó 18 años (1955-1973). “Es por la cantidad de fraudes que hubo en las elecciones. Por eso, lo puse amarillo”, resalta.

    Además, Goin trazó los gobiernos militares con una línea roja y marcó cada uno de los períodos de facto en color negro. Son seis en total. Todos, en el siglo pasado.

    Ellos son: José Félix Uriburu (1930-1932); Pedro Pablo Ramírez (1943-1944) y Edelmiro Farrell (1944-1946); Eduardo Lonardi (1955) y Pedro Eugenio Aramburu (1955-1958); José María Guido (1962-1963); Juan Carlos Onganía (1966-1970), Roberto Levingston (1970-1971) y Alejandro Agustín Lanusse (1971-1973); y la última dictadura militar (1976-1983) presidida por el General Jorge Rafael Videla (1976-1981), Roberto Viola (1981), Leopoldo Fortunato Galtieri (1982) y Reinaldo Bignone (1982-1983). “Al color negro lo llamo ausencia de democracia”, subraya el artista.

    El trabajo de Fernando Goin se puede descargar en @lineadetiempo.ar en Instagram.

    Una historia violenta

    La muestra se complementa con 17 retratos que recuerdan distintos episodios violentos durante el siglo pasado. Goin pasó un largo tiempo investigando imágenes en el Archivo General de la Nación para después reproducirlas con pinturas al óleo, en lápiz o en carbonilla.

    Al ingresar a la sala, impacta la carbonilla de la Casa Rosada bombardeada en la que se observa la perforación de una pared de la Casa de Gobierno a causa de los bombardeos, en 1955.

    Debajo, hay un escritorio de la época que contiene la frase: “Y cuando uno de los nuestros que caigan caerán cinco”. Esta cita le pertenece a Perón como símbolo de la resistencia frente a los militares, tres meses antes de dejar el poder, en 1955, previo al exilio y a los 18 años proscripto.Un escritorio de época con la frase de Perón: “Y cuando uno de los nuestros que caigan caerán cinco”. GentilezaUn escritorio de época con la frase de Perón: “Y cuando uno de los nuestros que caigan caerán cinco”. Gentileza

    Según Goin, se trata del episodio más violento de todos. “A medida que fui avanzando con la línea de tiempo fui adquiriendo millones de muletillas artísticas. De alguna manera, en un momento me di cuenta que estaba dibujando la historia de la violencia. Trabajar eso era muy violento”.

    Entonces, el artista comenzó a trabajar con objetos apócrifos para contextualizar los momentos oscuros de alto que impactaron en la sociedad.

    Se destacan imágenes de libros prohibidos o quemados en Córdoba por la dictadura en 1976. Debajo, una vitrina alude a la quema de un millón de libros en Argentina, la más grande de todas realizada por la dictadura a través de la editorial CEAL (Centro de Editor de América Latina).

    Hay reproducciones de las imágenes originales y otros elementos como una caja de fósforos, Evita en la tapa de la revista Mundo Peronista con las hojas quemadas, papeles hechos ceniza y objetos que simulan una granada.

    “Me interesa el juego de las fake. Esto es, invento un objeto para hablar de algo que sí existió. Por eso, lo que hago con estos objetos es ‘mentirte’ pero la anécdota es verdadera”, revela el artista.

    Otras pinturas fake de Goin: más quema de libros, el funeral de Evita (1952), un óleo de los bombardeos de 1955 en sepia, una manifestación peronista en Plaza de Mayo por el Día del Trabajo, la “masacre de Ezeiza”, dos terroristas del ERP encapuchados emitiendo un comunicado desde la clandestinidad y un anuario trucado por revista Gente con imágenes de Héctor Cámpora, José López Rega e Isabel Perón cuyo título indica: ”Fotos, Hechos, Testimonios de 1035 Dramáticos días”.Obra de Fernando Goin que acompañan la línea de tiempo, en Central Newbery. GentilezaObra de Fernando Goin que acompañan la línea de tiempo, en Central Newbery. Gentileza

    Está la chapa fake del avión tripulado por el Capitán Noriega. El 16 de junio de 1955, Noriega fue el primero en descargar las bombas sobre Plaza de Mayo y la Casa Rosada, con el detalle de la pintada con la letra “V”. Arriba, está la cruz de Cristo que significa “Cristo Vence”. Esa insignia la usaban los aviones de los militares y también se veía en las paredes como símbolo de la estrecha relación entre el Ejército y la Iglesia en el conflicto con Perón.

    Pero la resistencia peronista corrigió el logo y transformó la cruz en una letra “P”. Así nació el logo “Perón Vuelve”. Al lado, una foto del avión y el símbolo dan cuenta del momento previo al bombardeo.

    La frutilla del postre: la reproducción de la histórica tapa de Gente con el título “¡Seguimos ganando!”, con un avión de guerra argentino bombardeando a un buque inglés en la guerra de Malvinas. El avión y el humo negro no formaban parte de la foto original y fueron “pegados” en la tapa original de la revista. Tampoco Argentina estaba ganando la guerra… “Yo lo exageré y puse dos humos: uno de color negro en óleo y el otro blanco a un costado”, reconoce el artista.

    Hay más pinturas, objetos fake y la performance “Los bombardeos de 1955”, de Lucas Rubinich, prevista para el 1 de septiembre. La muestra es gratis. Fernando Goin ofrecerá visitas guiadas todos los días a partir de la 17.

    Ficha

    Línea de Tiempo, de Fernando Goin
    Dónde: Central Newbery, Jorge Newbery 3599.
    Cuándo: de martes a sábados, de 15 a 20. Hasta el 6 de septiembre. 
    Entrada: gratis.

    Fuente: Clarín.com

  • Edgardo Giménez, la felicidad como una forma de vida

    En tiempos revueltos y de desolación para el ánimo ciudadano, Edgardo Giménez se ríe de felicidad. No se trata solo de la reciente inauguración de su exhibición No habrá ninguno igual en el Museo de Arte Latinoamericano (Malba), sino que responde a una forma de vivir.

    ​“Todo lo que he hecho desde que nací hasta hoy es dedicarme a ser feliz”, sostiene el artista. Bienvenidos al mundo de Giménez, una de las últimas leyendas pop que resiste el paso del tiempo, los estilos y las clasificaciones.

    La historiadora de arte María José Herrera estuvo al frente de la curaduría e investigación de la retrospectiva. “Edgardo navega por la interdisciplina. Es escenógrafo, diseñador de imagen, artista, escultor, pintor, diseñador gráfico, arquitecto”, define la gestora cultural.Edgardo Giménez y Eduardo Costantini. Foto Maxi FaillaEdgardo Giménez y Eduardo Costantini. Foto Maxi Failla

    A diferencia de otras exhibiciones que recorren la carrera completa de un artista, en No habrá ninguno igual se opta por espectacularidad en lugar de la acumulación. Pocas obras, todas con una invitación a la selfie.

    Giménez consiguió desde muy temprano en su carrera un estilo propio, una huella, un conjunto de elementos que remiten obligatoriamente a él. Nació en Santa Fe, pero a los 9 años ya vivía en el barrio porteño de Caballito.

    El ferretero de la esquina de su casa notó que el pequeño Edgardo era bueno en el dibujo y le encargó que le diseñara una vidriera para promocionar insecticidas. Recuerda el artista que las señoras del barrio quedaron tan impresionadas por sus rosales de papel maché y las hormigas de alambre que entraban al local solo para preguntar quién había sido el autor. “Siempre me gustó gustar”, reconoce.Edgardo Giménez es escenógrafo, diseñador de imagen, artista, escultor, pintor, diseñador gráfico y arquitecto. Foto Maxi FaillaEdgardo Giménez es escenógrafo, diseñador de imagen, artista, escultor, pintor, diseñador gráfico y arquitecto. Foto Maxi Failla

    Con 13 años ya trabajaba en una agencia de publicidad como cadete, pero escaló rápido gracias a su talento artístico. Comenzó con afiches y cartelería a los que les incorporó prontamente su impronta y sus mundos.

    Con 20 años ya diseñaba posters para las muestras de Antonio Seguí. Le seguiría una vida dedicada al arte, un paso por el Instituto Di Tella, la incursión en la arquitectura pese a que jamás pisó la facultad, sus trabajos para cine y teatro y sus ya más que clásicos muebles con extremidades de animales.

    Por una cuestión de orden Herrera dividió la muestra en cinco núcleos: Selva, Nubes, Espejo, Blanco, Negro, Arcoíris. Pero Giménez prefiere la diversión a la corrección.La muestra está dividida en cinco núcleos: Selva, Nubes, Espejo, Blanco, Negro, Arcoíris. Foto Maxi FaillaLa muestra está dividida en cinco núcleos: Selva, Nubes, Espejo, Blanco, Negro, Arcoíris. Foto Maxi Failla

    “La muestra está dedicada a que la pasemos bien. Hay obras que tienen mucho tiempo, siempre tienen la misma cuerda: levantar el humor, que la gente este feliz. El arte tiene que provocar eso, la diferenciación de estar sin arte y con arte. Con arte tenemos que estar todos maravillados todo el tiempo y pasándola bien”, afirma. Sus palabras suenan a oasis en una sociedad atravesada por la incertidumbre.

    En los ‘60, Giménez se obsesionó con las nubes; las incorporaba a todo lo que hacía. Herrera recubrió una sala con un patrón donde reproduce un cielo con sus nubes, idéntico al que se encuentra en las obras de esta época. ¿Por qué este motivo? “Me gustan las nubes. El arte lo utilizo para darme el gusto”. El goce por encima de toda decisión.

    De este núcleo destaca la pintura que le dedicó a Federico Klemm, para quien solo tendrá palabras de orgullo y admiración. “Era un personaje muy genial, muy excéntrico y en este país la excentricidad te la miran con desconfianza. Y pienso que toda la gente que logra hacer cosas distintas es diferente a la habitual. Y él era esa gente», recuerda. Ambos coincidieron durante su paso por el Di Tella y se mantuvieron cerca el resto de la vida.El enorme conejo que asoma dentro de una taza remite de manera directa al libro de Lewis Carroll, "Alicia en el país de las maravillas". Foto Maxi FaillaEl enorme conejo que asoma dentro de una taza remite de manera directa al libro de Lewis Carroll, «Alicia en el país de las maravillas». Foto Maxi Failla

    Para Klemm también realizó un mueble de tres cuerpos a pedido de este. Está coronado por un águila, un animal atípico en el repertorio de Giménez, donde abundan los gatos, las monas, las mariposas y las ranas.

    En estos objetos se observa la influencia del arte naif tanto en los temas como en las formas sencillas de sus personajes. A su vez, el artista incorpora representación plana a las pinturas que realiza sobe sus muebles y consigue también la bidimensionalidad en sus esculturas de monas, sonrientes, coquetas, cargadas de accesorios, realizadas en perfil.

    La exhibición sorprende con una sola totalmente recubierta de espejos. Es una reproducción del trabajo que le encargo Jorge Romero Brest para el hall de ingreso a su departamento.Edgardo Giménez: ​“Todo lo que he hecho desde que nací hasta hoy es dedicarme a ser feliz”, sostiene el artista". Foto Maxi FaillaEdgardo Giménez: ​“Todo lo que he hecho desde que nací hasta hoy es dedicarme a ser feliz”, sostiene el artista». Foto Maxi Failla

    Con el cierre de Di Tella, Giménez se vuelca al diseño de interiores y comercializa sus obras de arte como si fuesen objetos de decoración en local Fuera de Caja; está rodeado por las obras de sus colegas Marta Minujín, el dúo Cancela-Mesejean y Federico Manuel Peralta Ramos.

    “Para Romero Brest trabaja con la oposición de espejos, que produce una imagen infinita. El motivo fantástico, irrisorio que tanto gusta a Edgardo, Es un recurso muy sencillo, son objetos opuestos”, explica Herrera.

    En la versión 2023 de Malba el espacio se completa con tres obras donde destaca el enorme conejo que asoma dentro de una taza –exhibido por primera vez el año pasado en la muestra que le dedicó la galería MC– y que remite de manera directa al libro de Lewis Carroll, Alicia en el país de las maravillas.Edgardo Giménez, toda una vida dedicada al arte y a la felicidad. Foto Maxi FaillaEdgardo Giménez, toda una vida dedicada al arte y a la felicidad. Foto Maxi Failla

    A lo largo de la conversación con los periodistas, Giménez revelará que solo trabaja por encargo para gente que admira. Por ejemplo, los retratos que aparecen en la muestra fueron hechos “para gente que usa la cabeza para pensar. Si están rellenos al vacío, no son mis clientes”, aclara.

    De Romero Brest, que dirigió el Di Tella cuando el artista pasó por allí, dirá que era “un tipo sensacional, fuera de serie”. Recuerda que lo respetaba “de manera obsesiva” porque “era alguien que vivía acorde a su pensamiento, de gran entusiasmo y audacia”.

    “El Di Tella nos albergó a nosotros cuando todas las galerías nos rechazaban porque decían que éramos tipos que hacíamos basura”, recuerda. Giménez es uno de los pocos artistas que pasaron por el instituto que permanecen activos.En los ‘60, Giménez se obsesionó con las nubes. ¿Por qué? Porque le gustaban. Foto maxi FaillaEn los ‘60, Giménez se obsesionó con las nubes. ¿Por qué? Porque le gustaban. Foto maxi Failla

    El último eje de la muestra repone el trabajo de Giménez en el cine como escenógrafo. En 1968, el director Héctor Olivera le pide que diseñe la habitación de su protagonista para la película Psexoanálisis, donde un psicólogo que atiende a mujeres con problemas sexuales busca conquistarlas.

    Pese a que se trataba de su primera experiencia cinematografía el artista no se echó para atrás y puso toda su creatividad en juego. El resultado: un huevo gigante con una abertura en cada costado, repleto de huevos más chicos, donde hoy dos performers monta escenas de juegos entre miradas pícaras.

    “Él me pidió un dormitorio y yo le devolví esto como idea. La lucidez de Héctor le permitió darse cuenta que con esto podía sacar más partido con sus actores”, cuenta Giménez quien también prestó su cuerpo para ser fotografiado desnudo como si se tratara del psicólogo interpretado por Norman Briski.La exhibición se completa con la publicación del catálogo donde se reunió el trabajo gráfico del artista ausente en la muestra. Foto Maxi FaillaLa exhibición se completa con la publicación del catálogo donde se reunió el trabajo gráfico del artista ausente en la muestra. Foto Maxi Failla

    Para Herrera, la voz del análisis más allá del disfrute, “Edgardo encontró en el cine el extremo de la fantasía que tal vez en la pintura y en otros medios que no son tridimensionales no podía encontrar. En el cine todo es posible y todo es realizable”.

    Hacia el final, otra escenografía de la película fue reproducida especialmente por Malba. A diferencia del huevo que encierra la acción, aquí todo se expande. Cuatro monas gigantes rodean un obelisco dorado, rematado con un pequeño pene hecho de luces de neón, que a su vez está rodeado por un fondo de nubes también delimitadas por luces. Es todo espectacular, con reminiscencias a un monumento.

    A lo largo de la exhibición la escenografía se activará con una performance. Giménez recuerda que para él fue “muy genial” encarar el proyecto. “Que Héctor entendiera el disparate y la locura que yo le proponía y que le permitía a él jugar más todavía con los actores, porque era realmente bastante increíble”.

    La exhibición se completa con la publicación del catálogo donde se reunió el trabajo gráfico del artista ausente en la muestra. Hacia el final, Giménez admite que se considera “un afortunado total”. “He hecho cantidades de cosas porque se me fueron dando de esa manera. Y fue todo ganancia pura”, sostiene.

    Ficha

    Edgardo Giménez. No habrá ninguno igual
    Dónde: Malba, Figueroa Alcorta 3415.
    Cuándo: jueves a lunes, de 12 a 20. Miércoles, de 11 a 20. Martes, cerrado. Hasta el 13 de noviembre.
    Entrada: $1.600 (general); $800 (estudiantes, docentes y jubilados acreditados).

    Fuente: Clarín.com

  • Una performance sonora en el Bellas Artes para descubrir el museo desde otro lugar

    Al principio es la ciudad, sus sonidos, sus voces, un pedazo de cielo, un horizonte interrumpido por su arquitectura diversa. Luego están los árboles, las flores en los canteros, el verde que la naturaleza brinda a los transeúntes en formato plaza. Las 30 personas que somos, guiadas por tres bailarines y dos dramaturgas, viviremos una experiencia performática y sonora titulada Un paisaje para mí.

    La idea es conectarnos con obras del Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA), no ya desde la vivencia museográfica, sino desde una experiencia más sensorial: ¿qué nos provocan esas obras de arte? ¿Qué nos pasa al entrar al museo? ¿Qué emociones personales dispara el recorrido?

    La obra fue escrita por Silvia Gómez Giusto y Aliana Alvarez Pacheco. Durante el recorrido de 40 minutos, con auriculares y a través de una app en el teléfono móvil, conectaremos con la naturaleza, la ciudad y el arte, a través de la bella voz de la actriz Pilar Gamboa. Por favor, guarden sus celulares en los bolsos o bolsillos para no tentar a los malvivientes.

    La propuesta cuenta con el apoyo de la Asociación Amigos del Museo Nacional de Bellas Artes (AAMNBA), de Ensaya Museos, de Fundación Williams, de Paraíso Club de Artes Escénicas y Prodanza.

    Comenzamos en la sede de la Asociación sobre la avenida Figueroa Alcorta, frente a la Facultad de Derecho de la UBA. Puntualmente el grupo arranca hacia el puente que cruza la avenida.

    La melodiosa voz de Gamboa describe ese recorte de ciudad con sus sonidos urbanos. Y sigue: “Somos testigos de todo y al mismo tiempo de nada. Los sonidos de la ciudad pueden ser un lugar, las canciones que me gustan son un lugar, mis pensamientos son un lugar, el olor a cebolla quemada de la tortilla de mi abuela es un lugar. Un paisaje es un lugar para mí…”.Los performers se acercan a las esculturas, las replican y juegan a fundirse con los jardines del exterior del Bellas Artes. Fotos Carlos Furman/ GentilezaLos performers se acercan a las esculturas, las replican y juegan a fundirse con los jardines del exterior del Bellas Artes. Fotos Carlos Furman/ Gentileza

    Mientras subimos el puente de la avenida hasta donde se curva la bajada, Pilar Gamboa se pregunta y nos pregunta: “¿Cuántas cosas guardan lugares de uno? ¿Qué cosas son un lugar para vos?”. Volvemos sobre nuestros pasos bajando el puente rumbo al Museo.

    Llegamos hasta el extremo más alto y nos detenemos. En el camino los performers se acercan a las esculturas, las replican y juegan a fundirse con los jardines del exterior del Bellas Artes.

    En la puerta del Museo

    Al acercarnos a la puerta del Bellas Artes, Gamboa dice: “El Museo somos mi mamá y yo. Es tardes de domingo y es ella enseñándome los cuellos alargados de Modigliani, coronados de miradas fantasma, mientras los ojos enormes de Spilimbergo nos hipnotizan y podemos quedar atrapadas ahí”.

    Silvia Gómez Giusto explica a Clarín Cultura la obra desde su génesis: “Es una experiencia sonora. Apenas la gente aprieta play en la aplicación de su teléfono se inicia un relato que viene de la dramaturgia; es como revisitar la audioguía de un museo pero de manera ficcional. La actriz que hace el monólogo va encontrando en los alrededores del museo parte de su historia pasada y situaciones más presentes, y así es como ella hoy visita el espacio”.

    Tiene razón la directora cuando dice que como participante de la experiencia uno se siente como en una cámara subjetiva. “Es el pensamiento del personaje -que interpreta Pilar- el que dialoga con los visitantes, arroja preguntas al público como quien susurra y luego vuelve al Museo, que es una forma de regresar a una parte de su historia”.La idea de ambas dramaturgas y directoras es aportar su experiencia en las artes escénicas a las artes plásticas y a la vivencia museística. Fotos Carlos Furman/ GentilezaLa idea de ambas dramaturgas y directoras es aportar su experiencia en las artes escénicas a las artes plásticas y a la vivencia museística. Fotos Carlos Furman/ Gentileza

    La idea de ambas dramaturgas y directoras es aportar su experiencia en las artes escénicas a las artes plásticas y a la vivencia museística. “Ambas tenemos experiencias de visitar museos; hemos venido mucho al MNBA, pero dejamos claro nuestro respeto por las artes visuales, a las que no nos dedicamos, aunque sí a las artes escénicas. Quisimos trabajar esa empatía con la emocionalidad que cargan ciertas obras del museo”.

    La intención, agrega Aliana Álvarez Pacheco, fue también abrir las puertas a mucha gente que no se siente convocada por las artes plásticas o para ingresar al museo por muchas razones. “De esta forma la gente puede descubrir un espacio detrás de estas obras”, subraya.

    No solo entra en juego lo visual. En la recorrida lo sonoro tiene un rol importante. Dice Gómez Giusto: “Es energético tener un cuerpo vivo que quizá expresa algo de lo que contienen las obras, como lo que hacen los bailarines”. Y está la voz de Pilar Gamboa, pero también la estupenda música compuesta por Axel Krygier, especialmente para la obra, porque genera ambientes, tanto en el exterior como en el interior del museo.El recorrido sonoro incluye solo obras de la planta baja del Bellas Artes. Fotos Carlos Furman/ GentilezaEl recorrido sonoro incluye solo obras de la planta baja del Bellas Artes. Fotos Carlos Furman/ Gentileza

    Ambas directoras subrayan que tuvieron cuidado de no meterse conceptualmente con la colección del Bellas Artes “ni en lo técnico o bajar información sobre historia del arte. Vinimos a crear una ficción y las obras seleccionadas para esta performance sonora son una colección personal del personaje”, señalan a Clarín Cultura.

    El recorrido sonoro incluye solo obras de la planta baja del Bellas Artes. Apenas se ingresa y se baja la escalera hacia la izquierda se encuentra la escultura Los primeros funerales, de Louis-Ernest Barrias (siglo XIX). La voz de Gamboa aporta: “Para mí hay muchos que andamos buscando algo que no sabemos qué es, pero acá nos hacemos espejo. Compartimos el silencio, se va el tiempo, se espesa. Algunos creerán que lo perdemos, pero quizás, quién te dice, entre las obras encontremos algo de la comprensión de este mundo o por lo menos de uno”.

    El trayecto sigue hacia la Sala de Arte Barroco y, desde allí, el grupo avanza hacia Neptuno con tridente, escultura del siglo XVII, de la Colección Hirsch. En nuestros oídos, la voz de Gamboa reflexiona: “Caminamos por el Museo como si fuera un santuario, unidos por ese hilo invisible que es el silencio. Me pregunto si será porque en los dos lugares confluyen todos los tiempos. Una capa, sobre otra capa de tiempo, sobre otra, pero todo en un mismo espacio y de un modo sincrónico. Magia. O quizás también sea porque el espíritu entra en acción de un modo misterioso en estos lugares. Sí, vengo acá una y otra vez, solo por ese rato que siento el alma en las manos. Magia otra vez”.

    Seguimos hacia la Sala Rodin. “En el puente siempre hay gente besándose. Acá los abrazos y los besos son de las piedras. ¿Está prohibido besarse en el museo o nos inventamos esa norma?”, se pregunta Gamboa en los oídos de todos los asistentes.

    La visita continúa en el ala derecha del Museo y nos detenemos frente a la obra Mar borrascoso, de Gustav Courbet, una obra del realismo: “Este mar me captura cada vez que vengo. Me revuelca y nunca sé muy bien cómo voy a salir. Hoy toco el agua desde acá y me doy cuenta que no es un día para meterme. Hoy voy a dejarte en el paisaje”, dice la voz de Pilar.

    Seguimos el derrotero hacia la Sala de Arte Precolombino, uno de los orgullos del Bellas Artes. “Todo lo que está en este lugar lo dieron las manos, manos de otros”, nos susurra la actriz a través del auricular y vemos las vajillas y utensilios que otras manos crearon en otro tiempo.

    El recorrido finaliza en la Colección de arte argentino del siglo XIX. Allí, la música de Axel Krygier adquiere una bella dimensión para acompañar la salida de los visitantes, mientras Pilar Gamboa dice en nuestras cabezas: “Pensé que una manera de tender un camino posible, era pedirle a un músico que tradujera estas obras de arte argentino a su lenguaje. Viajar de la pintura a la música, sin escalas…”.

    Ficha

    Un paisaje para mí
    Dónde: Museo de Bellas Artes, Libertador 1473.
    Cuándo: viernes 25/8, viernes 1/9, a las 17 y 19; viernes 22/8, a las 17. 
    Entrada: $2.500.

    Fuente: Clarín.com

  • El nieto de Molina Campos advierte que faltan recuperar más de 50 obras del artista

    Ante un nuevo aniversario –el 132– del nacimiento de Florencio Molina Campos (1891-1959), del que recientemente se recuperaron 130 obras que permanecían en condiciones deficientes de preservación, el único nieto del artista alerta sobre otras 50 piezas que aún quedarían por rescatar y cuyo destino es incierto: «Tenemos individualizados los títulos de las obras, porque es todo un trabajo documental en base a inventarios y a documentos escritos, ahora es momento de que la justicia, con ese listado y con las imágenes, se aboque a recuperarlas», dice Gonzalo Giménez Molina.

    Los conflictos por el acervo del célebre retratista de entrañables gauchos con sus caballos de ojos saltones se hicieron públicos en 2021, cuando su nieto advirtió que gran parte de las obras alojadas en el Museo Molina Campos del municipio de Moreno –allí estaba localizado el rancho Los Estribos, donde el artista pasaba sus ratos libres–, se encontraban en condiciones deplorables de conservación. Según señaló entonces el nieto, el lote de pinturas, objetos personales, esculturas y bocetos pertenecientes a la Fundación Molina Campos estaba «en serio riesgo».

    La Fundación Molina Campos fue creada en 1969, diez años después de la muerte del pintor, con la finalidad de custodiar, conservar y difundir parte de su legado. En 1979, por iniciativa de su viuda, Elvira Ponce, se creó el museo dedicado al artista en la localidad bonaerense de Moreno.

    Según se investigó, la institución no había hecho presentaciones contables, ni tenía CUIT, y cuando en 2020, en plena pandemia, apareció un cartel de «se vende» en el espacio de Moreno, se encendió la alarma y puso en alerta al municipio, que por decreto 403/21 declaró al Museo de Moreno «patrimonio histórico» y generó una denuncia ante la Inspección General de Justicia (IGJ), además de la preocupación del nieto del artista.El artista Florencio Molina Campos (1891-1959).El artista Florencio Molina Campos (1891-1959).

    Fundación intervenida

    El año pasado la Fundación fue intervenida. El interventor Denis Turnes se ocupó de recuperar las 132 obras que se encontraban repartidas entre la Universidad Nacional de San Antonio de Areco (Unsada) y el Museo Gauchesco Ricardo Güiraldes de Moreno.

    El nieto del artista explica que con el objeto de que esta colección pudiera ser declarada patrimonio cultural argentino y contara con la protección del Estado, trabajó en la reconstrucción del inventario, contrastando la documentación existente.

    «A raíz de las denuncias que hizo el municipio de Moreno por una serie de inconsistencias administrativas que tenía la Fundación, me llamó mucho la atención la negativa a facilitarle a la IGJ los inventarios que estaban pidiendo. Desde entonces me puse a trabajar, a tratar de armar un inventario a partir de lo poco que había. Y bueno, investigando y revisando fue surgiendo que contrastada toda esa información con el inventario con el que retiraron estos ciento veintipico de cuadros que se recuperaron, surge el faltante de más de 50 obras», reconstruye Giménez Molina.El nieto de Molina Campos quiere declarar la obra de su abuelo como patrimonio cultural argentino.El nieto de Molina Campos quiere declarar la obra de su abuelo como patrimonio cultural argentino.

    «Tenemos individualizados los títulos de las obras, porque es todo un trabajo documental en base a inventarios y a documentos escritos, ahora es momento de que la justicia, con ese listado y con las imágenes de esas obras, se aboque a recuperarlas. A las otras, en cambio, hubo que rescatarlas de una retención no razonable en que estaban, pero a estas hay que recuperarlas, pues no se sabe quién las tiene ni dónde están, ni por qué salieron del patrimonio de la Fundación», destaca.

    A propósito de los 132 años del nacimiento del artista, Giménez Molina dio a conocer una carta que comienza diciendo: «Hoy se cumple un nuevo aniversario del nacimiento de Florencio Molina Campos, el más popular de los pintores argentinos. Creemos que el mejor homenaje es cuidar el legado de mi abuelo para volver a poner su obra a disposición del público. En tal sentido, considero oportuno informar sobre la situación actual en torno a la importante colección de obras de la Fundación Molina Campos porque, si bien este año se recuperó una parte importante de ese acervo, al menos medio centenar de cuadros continúan con destino incierto sin que se sepa aún cuándo y cómo desaparecieron, por qué no están, ni quién las tiene».

    En su misiva, el nieto del pintor expone su agradecimiento por el rescate concretado «merced al impecable trabajo de la IGJ, del Ministerio de Justicia de la Nación, del interventor designado, del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires y también de los medios comprometidos con la cultura que en cada etapa nos acompañaron e hicieron caja de resonancia de la situación».Según el nieto de Molina Campos, falta recuperar un lote de 50 obras.Según el nieto de Molina Campos, falta recuperar un lote de 50 obras.

    Pero alerta sobre este lote de 50 obras faltantes: «Urge, mientras esto se investiga, que se tomen medidas para proteger las obras que aún posee la Fundación (ahora intervenida por la justicia) porque son patrimonio cultural argentino y, como tal, debieran ser declaradas para evitar que más cuadros se pierdan», dice.

    Una parte significativa de las obras recuperadas fueron exhibidas hasta hace unos días en dos muestras que desde julio tuvieron lugar en el Teatro Argentino de La Plata y en el Museo de Bellas Artes de Moreno.

    En esta última localidad el artista llegó con su esposa Elvira el 21 de septiembre de 1932 y dos años después construyó con troncos su rancho Los Estribos. En esa casa, ubicada a orillas del río Reconquista, continuó dibujando esas escenas costumbristas características de su obra: los gauchos desgarbados, las chinas de trenzas y polleras largas, los caballos de ojos saltones, los ranchos con palenques, los bailes, todo con el trasfondo de la llanura y los bañados. Allí también llegó en 1941 el célebre Walt Disney durante su única estadía en la Argentina.

    Por estos días se avanza en la puesta en valor de ese predio, en el que, según recuerda Gimenez Molina, el pintor fundó una escuela que consideró «el mejor cuadro que he pintado en mi vida». La idea es abrirla próximamente al público.

    En su carta, el nieto del artista señala que la gestión del Municipio de Moreno y el gobierno bonaerense para reunir y preservar la obra de su abuelo «se contrapone al absoluto desinterés manifestado por las autoridades culturales de la Ciudad, quienes por razones que desconozco insisten en desconocerlo como artista porteño».

    En ese sentido, Gimenez Molina reivindica la condición de porteño de su abuelo, un dato biográfico que también permite entender las particularidades de la obra del artista. «Mi abuelo nació, pintó y enseñó en la Ciudad de Buenos Aires. Justamente su identidad porteña hizo a la mirada y a la percepción que tenía del hombre de campo. Pudo reparar, con su ojo, en cuestiones que solo habilita la mirada de quien es ajeno a una realidad, el detalle que solo aprecia ese tipo de observador», analiza.

    «Ante tamaño desdén, confiamos en que sean las autoridades culturales de la Nación quienes aporten a la puesta en valor del pintor y su obra, le asignen un espacio adecuado y al alcance de los visitantes argentinos y extranjeros que transitan la Capital del Estado por motivos diversos, y que este espacio sirva para traccionar público al circuito turístico que se organice en torno a la figura de Molina Campos en el partido de Moreno», concluye.

    Creador de paisajes bucólicos de la Pampa, escenas de pulpería y de gauchos como Tiléforo Areco, en verdad, Molina Campos nació en la ciudad de Buenos Aires en 1891 y su obra trasciende la localía de la llanura. Las tiradas de almanaques para Alpargatas que comenzaron en 1930 implicaron la impresión de 18 millones de láminas, lo que generó una circulación inaudita de su obra y le dio a muchos la posibilidad de disfrutar de piezas de arte que, aún no siendo originales, vio nacer un tipo de coleccionismo que se denominó «la pinacoteca de los pobres».

    Tras la muerte del artista en 1959, se estableció que los derechos autorales (porque no había obras en la sucesión) se dividieran en tres tercios: la madre de Gonzalo Gimenez Molina, la abuela y un tercio para la segunda mujer, quien figura como cónyuge y fue quien cedió sus derechos hereditarios a la Fundación Molina Campos. En el estatuto, los socios fundadores establecieron que en caso de disolución de la institución, las obras fueran entregadas al Museo de Bellas Artes.

    Gimenez Molina no tiene cuadros de su abuelo, ni manejo ni decisión sobre qué hace la institución, pero aspira a que esas obras reunidas puedan exhibirse con un criterio público y cultural más masivo.

    Fuente: Clarín.com

  • Todo lo que el diseño aporta a nuestras vidas

    Luego de la exitosa exposición en el Malba Del cielo a casa, la exitosa historiografía de arte, diseño y cultura pop, para la cual Fundación IDA (Investigación en Diseño Argentino) aportó innumerables objetos que convocaron miles de visitantes, la entidad se unió a la Casa Fundación Medifé en una nueva experiencia.

    Se trata de una cápsula de objetos que se exhibe en una de las vidrieras de la sede de esta última, ubicada en Recoleta (Ayacucho 1945), y que tiene como razón de ser generar un espacio sobre la materialidad y las ideas a partir de lo que el diseño aporta a nuestras vidas.

    ​Todo es diseño, dice Daniela Gutiérrez, gerente general de Medifé, cuando habla de Tangencia, la propuesta que tiene al diseño como teoría y como praxis. Hasta diciembre de este año, Tangencia será parte de la programación de la Fundación a partir de cuatro ejes: felicidad, ambición, crisis y rebeldía.#l Sillón Placentero de Diego Battista. Foto Diego Gómez/ Fundación Medifé#l Sillón Placentero de Diego Battista. Foto Diego Gómez/ Fundación Medifé

    Para Raúl Naón, presidente de IDA, hay que dejar de hablar del diseño como “valor agregado”, porque éste es valor en sí y el espacio se abre a una revisión sobre la praxis de la creación de los objetos y el peso que estos tienen en nuestra vida. Obviamente, estamos hablando de la sociedad de consumo en la que vivimos».

    Durante la charla con Gutiérrez y Naón surgirán algunas definiciones abiertas a debate. Por ejemplo: que el arte se formula preguntas pero el diseño responde a necesidades. O sea que el diseño sería una respuesta. Aun así hay objetos de diseño que, por su preciosismo, se aproximan al arte aunque no se formule preguntas.

    En la cápsula de vidriera –que pone en debate el primer eje temático de “Diseño y felicidad”– distintas piezas proponen pensar sobre la promesa de felicidad. Esa que Julián Marías definía como inalcanzable, pese a lo cual el hombre invierte en su búsqueda toda su vida.

    Allí nos encontramos con el Sillón Placentero de Diego Battista. Un oso de peluche rosa viejo, que en realidad es el Oso Cementoso de Grupo Biondi, más pesado que la deuda externa argentina.El oso cementoso del Grupo Biondi. Foto Fundación Medifé: vidriera "Tangencia". Diego Gómez/ Fundación MediféEl oso cementoso del Grupo Biondi. Foto Fundación Medifé: vidriera «Tangencia». Diego Gómez/ Fundación Medifé

    ​Quizá lo primero que sorprenda al público que se asome a la vidriera sea el vestido negro de la serie Bitácora del duelo, de Vero Ivaldi. La serie comenzó en 2002. Interesante este atuendo como la prenda que permite atravesar ese estado en que la vida se suspende frente a la muerte de un ser querido. O, como dicen los organizadores, “la felicidad interrumpida”.

    En los diseños “al margen” de Freddy Larrosa se recupera “el derecho al placer”, lo que también se explicita en los packaging de Ale Ros para lugares bailables como Morocco. Ros también hizo diseño de portadas para suplementos de periódicos que constituían metáforas visuales. Y Trosman Churba –FOFO cuando empezaron– reconceptualiza códigos de moda.

    La cápsula expuesta es un recorte, posible y subjetivo como todo recorte, sobre la diversidad de objetos diseñados y lo que expresan, en este primer caso, la felicidad.Trosman Churba –FOFO cuando empezaron– reconceptualiza códigos de moda. Foto Diego Gómez/ Fundación MediféTrosman Churba –FOFO cuando empezaron– reconceptualiza códigos de moda. Foto Diego Gómez/ Fundación Medifé

    Daniela Gutiérrez dice que el título de Tangencia abre la posibilidad “de conversar sobre las ideas que hacen que las cosas sean, que se vuelvan objetos, que adquieran formas y que diseñen la experiencia cotidiana de la vida humana”.

    Para Naón, el acuerdo entre IDA y Medifé permite abrir “lecturas transversales” porque los objetos vinculados a la vida cotidiana “contienen rastros de las políticas económicas, de los ciclos productivos, por lo que son elocuentes en términos sociales y políticos”. Ya veremos lo que los objetos cuentan en el futuro de este complejísimo período que vivimos.

    Donación

    Como vicepresidente de la Fundación Espigas, Naón da una primicia que no conecta con el diseño, pero sí con el archivo, que es también uno de los fuertes de IDA.

    Espigas acaba de donar a al Centro Espigas de la Universidad Nacional de San Martín (Unsam), que dirige Laura Malosetti Costa, todo el archivo documental que tenía en el edificio de calle Perú al 300 (donación del Gobierno porteño) sobre la historia de la artes visuales en Argentina.El vestido negro de la serie Bitácora del duelo, de Vero Ivaldi. Diego Gómez/ Fundación MediféEl vestido negro de la serie Bitácora del duelo, de Vero Ivaldi. Diego Gómez/ Fundación Medifé

    Aunque las cápsulas, como su nombre lo indica, son pequeñas ya que solo ocupan una vidriera, el equipo de IDA que también trabajó activamente en la multitudinaria expo del Malba, está integrado por Julieta Penedo y María Angeles Zamblera como coordinadoras, Franco Chimento, Sebastián Rodríguez y Mariel Szlifman, en las distintas áreas que incluyen textil, indumentarias e industrial, entre otras.

    Como dice Chimento: “Este espacio está pensado desde el diseño y la felicidad porque siempre estamos rodeados emocionalmente con las cosas que nos rodean, que tienen algún tipo de influencia sobre nosotros, algún vínculo intrínseco como que el diseño está para proporcionarnos placer o mejorar nuestra calidad de vida. Pero al mismo tiempo tiene como una cierta exigencia que no siempre es real y esa felicidad es un poco mentira, medio falsa. Entonces, buscando distintas perspectivas, llegamos a componer estas piezas”.

    El joven coordinador subraya que los objetos fueron elegidos con el eje de la felicidad pero que puede ir “desde la infancia, como con el oso de Grupo Bondi, cuando hay una felicidad más pura, pensamos que podemos levantar ese oso, pero es engañoso porque es de cemento”.

    Agenda

    • La cápsula sobre “Diseño y felicidad” se extenderá hasta el 8 de septiembre.
    • El 23 de agosto, a las 18.30, habrá una charla sobre “La indumentaria como piel social. El diseño entre la función y la emoción”, con inscripción previa en la website: fundacionmedife.com.ar o en sus redes sociales.
    • A partir del 13 de septiembre y hasta el 6 de octubre próximos estará en vidriera la segunda cápsula, cuyo eje será “Diseño y ambición”. Habrá dos diálogos, el 13 y el 27 de septiembre a las 18.30.
    • Para el 11 de octubre se espera la inauguración de la tercera cápsula sobre “Diseño y crisis”, que se extenderá hasta el 11 de noviembre, con charlas los miércoles 11 y 25 de octubre.
    • Finalmente, entre el 15 de noviembre y el 15 de diciembre, con eje en “Diseño y rebeldía”, se inaugurará la cuarta y última cápsula, con dos charlas el 15 y el 29 de noviembre.
    • Fuente: Clarín.com
  • Mundial de Escritura: últimos días de inscripción y 5 mil dólares en premios

    “Escribir una obra genial es casi una proeza. Todo está en contra de la probabilidad de que salga intacta de la mente del escritor. Las circunstancias materiales suelen estar en contra. Los perros ladran; la gente interrumpe; hay que ganar dinero; la salud falla”.

    Con esta reflexión de la escritora británica Virginia Woolf –autora de Un cuarto propio y Orlando, entre otras novelas, cuentos y ensayos- los organizadores del Mundial de Escritura invitan a participar de la décima edición del certamen. Hay tiempo hasta el 21 de agosto para inscribirse y participar en forma gratuita.

    En números: 7 mil es la cantidad de inscriptos que hay hasta el momento, 5 mil la cifra en dólares del premio por el que competirán los jugadores y equipos de la categoría general.

    Para los más chicos, se otorgarán legos y tablets a quienes resulten ganadores. La competencia se realizará entre el 11 y el 22 de septiembre y la convocatoria está abierta a personas de todo el mundo. Solo hay que tener ganas de escribir a diario.

    Igual que en las ediciones anteriores, los participantes recibirán consignas durante la primera semana, que en esta oportunidad estarán vinculadas a artistas y escritores como la propia Woolf, así como Andy Warhol, Natalia Ginzburg, Georges Perec y Jorge Luis Borges.La escritora británica Virginia Woolf.La escritora británica Virginia Woolf.

    Los mayores deberán escribir 3 mil caracteres por día a partir de estos disparadores, si quieren, o sobre el tema que prefieran. Para la categoría niños, la medida será de 1500 caracteres y las consignas estarán a cargo de Malena Rey y Nicolás Schuff.

    “Entre los adolescentes la novedad es el premio para el grupo que gane”, cuenta Luciana Cáncer, una de las organizadoras del Mundial. “Será una especie de taller a cargo de un grupo de jóvenes que juega al mundial desde la primera hora, empezaron como adolescentes y ahora son más grandes”, agrega, y detalla que como resultado del taller se imprimirá un fanzine con los textos que se escriban durante su desarrollo.Santiago Llach, impulsor del Mundial de Escritura.Santiago Llach, impulsor del Mundial de Escritura.

    La segunda semana, que será optativa, estará dedicada a la poesía: cinco poetas –Santiago Llach, Tomás Rosner, Marina Mariasch, Rafael Otegui y Olivia Gallo- propondrán ejercicios para que los jugadores escriban con ayuda de la inteligencia artificial.

    “Esta semana servirá también para sumar puntos, si es que participan todos los miembros del equipo”, agrega Cáncer. Y también aclara: “No es que se escribirán poemas directamente con inteligencia artificial, sino que las consignas van a pedir ciertas preguntas al chatGPT, pero la elaboración correrá por cuenta de los participantes”.

    Quienes se inscriban en esta instancia competirán por la publicación de sus poemas en una antología a cargo de Híbrida, “una editorial muy linda que empezó a publicar el año pasado y tiene un catálogo bastante amplio”, según cuenta la organizadora.

    Los ganadores

    Los diez finalistas de esta nueva edición del mundial –que también es el número diez– competirán en una final, en la que un jurado integrado por la escritora mexicana Isabel Zapata, el poeta costarricense Luis Chaves y la escritora española Luna Miguel, decidirán quienes pasarán a otra gran final, junto a los ganadores del mundial anterior, realizado a principio de año.

    Un jurado sorpresa de alto nivel definirá al ganador del premio individual de 1.000 dólares. A su vez, el equipo que más puntos sume a lo largo del año recibirá 4 mil dólares para repartir entre sus integrantes.La autora mexicana Isabel Zapata. TélamLa autora mexicana Isabel Zapata. Télam

    El puntaje del equipo lo determinará su efectividad, el nivel de participación de los jugadores en las semanas de escritura optativa y los puntos obtenidos por los textos que lleguen a la última instancia de selección.

    Los jurados en la categoría poesía de adolescentes y niños serán Marina Mariasch, Silvina Giaganti y Julieta Mortati. Los 20 finalistas adultos, además, trabajarán en la ampliación de sus textos con la supervisión de Santiago Llach. Cinco de ellos serán seleccionados para avanzar hasta escribir un libro completo: Joana D’Alessio y Mauro Libertella elegirán uno para que sea editado y publicado por la editorial Vinilo en 2024.

    Algo de historia

    “Dos personas me han hecho la misma pregunta: ¿para qué sirve la poesía? Y yo les he dicho: bueno, ¿para qué sirve la muerte? ¿Para qué sirve el sabor del café? ¿Para qué sirve el universo? ¿Para qué sirvo yo? Qué cosa más rara que se pregunte eso, ¿no?”. Esta cita es otra de las propuestas con las que los organizadores invitan desde las redes a inscribirse en el Mundial de Escritura.

    “Borges nació en el final del Siglo XIX y se convirtió en uno de los escritores fundamentales de la literatura argentina del XX”. Para escribir con él, agregan, se pueden anotar en el certamen. ¿Cómo hacerlo? Ingresando a la página Mundialdeescritura.com y seguir las instrucciones.

    En el campeonato -surgido como una propuesta en los talleres de Santiago Llach, y que tuvo alcance masivo en 2020, durante el encierro por la pandemia- cada persona que se inscribe sube sus propios textos en forma individual, aunque participa como integrante de un equipo.

    Los equipos tienen entre 8 y 14 jugadores. Quienes se inscriben pueden crear uno, sumarse a un equipo ya existente o inscribirse como jugadores individuales. En ese caso se les asignará un equipo automáticamente después del cierre de las inscripciones, dependiendo de la edad. Los mayores de 19 años compiten dentro de la categoría general; quienes tienen entre 13 y 18 en la de adolescentes y 12 años o menos en la categoría de niños.

    Después de atravesar las distintas instancias de escritura cada equipo selecciona un solo texto. De ellos, a través de distintas instancias de jurados, se eligen 10 textos finalistas, de los que luego saldrán los ganadores.

    Algunos de los escritores de renombre internacional que fueron convocados a participar como jurados desde la primera edición del concurso fueron: Peter Orner, Amy Fusselman, Leila Guerriero, Alejandro Zambra, Luis Chaves, Javier Cercas, Guadalupe Nettel, Mariana Enríquez y Tess Gallagher.

    Algunos números

    Según datos aportados por la organización el certamen, a lo largo de las 10 ediciones del mundial se inscribieron 35 mil participantes. 200 prejurados, entre editores, escritores y lectores, realizaron el trabajo silencioso de preselección de los textos que luego llegaron a las instancias finales, en las que 60 jurados nacionales e internacionales definieron a los ganadores.

    Unos 150 escritores de distintas nacionalidades dejaron sus consignas con las que se elaboraron textos que en total sumaron un millón y medio (1.500.000) de caracteres escritos, que en algunos casos se convirtieron luego en distintos libros publicados por ganadores y participantes.

    Fuente: Clarin.com