Categoría: Entretenimiento

  • La tierra, eje de las nuevas muestras de Bienalsur en Montevideo

    Tocar la tierra para sentirla, caminarla y, en definitiva, habitarla. Ese podría ser una de las reflexiones humana, ambiental y política que deja la cuarta Bienalsur, la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo del Sur, que acaba de inaugurar su capítulo uruguayo en Montevideo y San José.

    El contenido de cinco muestras artísticas de autores uruguayos y argentinos, principalmente, bocetan un mundo imperfecto que busca oxígeno y energía. Pero en sus medidas humanas y en busca de soluciones, o al menos de una conversación, un debate que dé un paso más allá de los diagnósticos. Son todos gestos personales, o más que eso.

    Lo de la tierra como un camino de ida y vuelta con las raíces no es simple metáfora. En el Espacio de Arte Contemporáneo (EAC) de la capital uruguaya se dispuso la muestra colectiva Políticas con la tierra: circular, prospectar y devolver.https://8ed3f78142727d3dff6077297f8e2f6d.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-40/html/container.html

    Allí, la artista y arquitecta uruguaya Adriana Rostovsky armó un laberinto en la entrada del EAC con 1.800 ladrillos de adobe fabricados por ella misma: “La obra se llama Replanteo, es una instalación de sitios específicos montada en un espacio semi público al aire libre y realizada con adobes, que esboza la idea de un laberinto. El hecho de estar realizada con adobes y expuesto a la intemperie nos confronta con la urgencia y la necesidad que tenemos de encontrar una solución posible a la controversia medioambiental”, explica.

    Con el paso cotidiano del sol de un horizonte al otro, se van formando sombras y pasajes de luz y así se genera otro laberinto paralelo. Los chicos juegan como un hecho natural en ambos circuitos.

    Adentro, Eloísa Ibarra construyó una montaña de tierra con forma de campo de excavación que recuerdan la obra Resurrección, la puesta de Romeo Castellucci para la sinfonía de Mahler, montadad en la Rural. Una búsqueda de raíces con hallazgos inesperados de restos del pasado tal como ocurre hoy en Uruguay o en varios territorios latinoamericanos.Las excavaciones de Eloísa Ibarra. Foto:  Ariel Riveiro/BienalsurLas excavaciones de Eloísa Ibarra. Foto: Ariel Riveiro/Bienalsur

    “Se hacen excavaciones arqueológicas, buscamos dentro de nosotros mismos para descubrir cosas que tenemos en el subconsciente: en el terreno aparece el pasado”.

    El curador de la muestra es el artista y biólogo Pablo Lapadula. ¿Qué une estos trabajos, qué eje las atraviesa? “La muestra se articula en los siguientes movimientos: cómo circular la tierra, como caminar alrededor de ella tierra tratando de romper la grilla cartesiana para, finalmente, volver a pensar la habitabilidad a partir del propio barro”.

    En la última sala se profundiza y armoniza esta tesitura. La artista Alejandra González Soca (actualmente en Brasil) dejó sembradas unas semillas en unas bolsas –a modo de macetas– que una semana después empezaron a dar sus primeros brotes. El visitante puede seguir plantando y regándolas.

    En una pantalla la artista está acostada en el barro que la rodea y que ella ingiere. “Alejandra propone devolver saberes a la tierra en clave emotiva emocional y amoroso devolver el cuerpo a la Tierra”, concluye Lapadula. La tierra de las plantas proviene de distintos territorios uruguayos.

    Gestos y obras

    “Esta iniciativa nació con la idea de lograr que la gente pudiera acceder al derecho a la cultura, por eso nos nos planteamos estar en todos los lugares, no solo en las grandes capitales, sino en lugares muy diversos muy vulnerables, tanto de la Argentina como de otros países”, explicaba Aníbal Jozami, director general de Bienalsur en una parada de su periplo infinito de inauguraciones en varias ciudades del llamado Sur global.

    El mundo necesita manos que hagan algo. Podría ser la intención de la muestra Gestos. Una colección posible, curada por Diana Wechsler y Matilde Marín y montada en el Museo Nacional de Artes Visuales. Un sitio que deslumbra con su colección de obras de Joaquín Torres García, Gonzalo Fonseca, o tan solo Un episodio de la fiebre amarilla en Buenos Aires, de Juan Manuel Blanes (1830-1901).Gestos. Una colección posible, curada por Diana Wechsler y Matilde Marín y montada en el Museo Nacional de Artes Visuales. Foto:  Ariel Riveiro/BienalsurGestos. Una colección posible, curada por Diana Wechsler y Matilde Marín y montada en el Museo Nacional de Artes Visuales. Foto: Ariel Riveiro/Bienalsur

    “Es increíble cómo la expresividad de las manos se enlaza en trabajos de artistas de distintas generaciones como Julieta Anaut, Matilde Marín, el cineasta alemán Harun Farocki, Graciela Sacco (1956-2017), Diane Mines, Natacha Nisic, entre otras. Es una colección posible que se conecta con las gestualidades y que hace un puente con los gestos del trabajo que están en la muestra de San José”, subrayó Wechsler, directora Artística de Bienalsur.La obra de Julieta Anaut: a partir de fotomontajes realizados digitalmente, mezcla elementos espirituales y de la naturaleza. Foto: Julieta AnautLa obra de Julieta Anaut: a partir de fotomontajes realizados digitalmente, mezcla elementos espirituales y de la naturaleza. Foto: Julieta Anaut

    Allí cobra sentido la obra de Anaut que, a partir de fotomontajes realizados digitalmente, mezcla elementos espirituales y de la naturaleza.

    “Todas las fotos tienen mucha carga simbólica, la idea del ritual que uno va haciendo o esos objetos que pueden ser mundanos, pero que de pronto se transforman en objetos simbólicos sagrados al mezclarse con las vivencias personales. Y uno va atesorando de a poco eso como si fuera una especie de diario”.

    También suman e impactan las fotos analógicas de Matilde Marin, que hace varios años tuvo un accidente en sus manos, un hecho que transformó en obra. Debió rehabilitarse y, entre las instrucciones médicas se incluía aquel juego de la infancia y que consistía en hacer formas con un piolín entre los dedos para luego pasarlo a su “rival”.

    Mientras tanto el Museo de Artes Decorativas, Palacio Taranco sorprendió con intervenciones inesperadas entre el mobiliario y sus objetos decorativos. Las obras y artistas aparecen como intrusos o forasteros que generan un redescubrimiento de las obras del Palacio. También se trata de una puesta que dialoga con la que se exhibe en el Museo Nacional de Arte Decorativo de Buenos Aires.

    Uno de los casos se activa cuando uno camina sobre una falsa alfombra que parece cobrar vida. Esto ocurre porque en realidad se proyecta una alfombra sobre una especia de colchón de arena, según la propuesta del artista saudita Saeed Gamhawi.

    El video que muestra a unas personas rompiendo platos en una pantalla montada en el comedor del palacio donde hay una mesa que exhibe la vajilla de la familia Taranco, es otra de los contundentes obras. Todas intrusiones contrastantes que evidencian la imposibilidad (o no) de coexistir con aquello que nos contradice o provoca.

    Son escenas de tensión permanente que ponen en evidencia las difíciles convivencias a las que nos vemos expuestos cada vez más. El mundo se complejiza y la necesidad de gestos y aceptaciones se vuelve vital.

    La intimidad del home office

    Suenan las campanadas de la Catedral de San José, una ciudad de 40 mil habitantes a 150 kilómetros de Montevideo. Rebotan del otro lado de la Plaza “Treinta y tres”, en el Espacio Cultural San José donde el viernes 15 se inauguró la muestra Los gestos del trabajo, curada por Clarisa Appendino y la italiana Benedetta Casini.

    Es un conjunto de obras unidas por una hipótesis laboral que retrata los modos de trabajo del presente/futuro y recoge experiencia pasadas.La propuesta de Sofia Caesar.La propuesta de Sofia Caesar.

    Las fotos de Sofia Caesar que de modo casi grotesco presentan la intimidad del home office; las de la croata Neli Ruzic que hablan de un oficio perdido de la antigua Yugoslavia, o las gestualidades –con cada parte del cuerpo– reflejadas en un tira, casi un cómic de la vida cotidiana de Antonio della Guardia.https://8ed3f78142727d3dff6077297f8e2f6d.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-40/html/container.html

    Esta muestra trae “los síntomas de la postpandemia, de cómo se ha transformado de alguna manera el trabajo haciendo más imperceptible la división entre los espacios privados cotidianos y domésticos y los espacios de trabajo que son públicos de sociabilidad vinculados, sobre todo el home office.

    La comunicación se ha incorporado en la vida privada, cotidiana, ese es un punto de partida de esta exposición con cinco artistas de diferentes países”, explica Clarisa Appendino.

    Fuente: Clarín.com

  • Encontraron un cuadro hasta ahora desconocido de Rafael

    Una obra hasta ahora desconocida de Rafael que representa la figura bíblica de María Magdalena y sugiere la influencia de Leonardo Da Vinci fue encontrada por un grupo de investigadores en una colección privada fuera de Italia.

    El hallazgo fue comunicado durante un congreso internacional sobre la figura del pintor, «La Bellezza Ideale – La visione della perfezione di Raffaello Sanzio», realizado en la localidad de Pergola, en el centro de Italia.El cuadro representa la figura bíblica de María Magdalena (instagram).El cuadro representa la figura bíblica de María Magdalena (instagram).

    El cuadro es una representación de María Magdalena que toma como modelo el rostro de Chiara Fancelli, mujer de Pietro Perugino, uno de los maestros del pintor, que data de 1504, informaron los medios de comunicación italianos.https://0b6f1d4f6c4110fda0875890b692e92f.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-40/html/container.html

    La obra, montada sobre una tabla de álamo de 46 cm por 34 cm, de 1504 y perteneciente a una colección privada en el extranjero, ha sido atribuida al artista de Urbino por un grupo de estudiosos.

    Un maestro inigualable

    El artista, también conocido como Rafael de Urbino, se hizo célebre por pintar las Estancias del Vaticano, que alternó con la realización de otras obras, como los frescos de «El triunfo de Galatea» para la Villa Farnesina.

    A partir de 1518, se ocupó también de la decoración de las Logias del Vaticano con pequeñas escenas del Antiguo Testamento envueltas en paneles de grutescos.

    «La Transfiguración», última obra del artista, es considerada por algunos el compendio perfecto de su arte.El cuadro fue pintado en 1504 (Instagram).El cuadro fue pintado en 1504 (Instagram).

    Los investigadores concluyeron que el pintor renacentista es el autor del cuadro recién hallado al comprobar el uso de la técnica del «espolvoreo» para transferir el dibujo preparatorio, habitual en el artista, mediante análisis de laboratorio realizados por ART & Co, una división de la Universidad de Camerino.

    La influencia de Da Vinci

    Además, en la pintura se aprecia la influencia de Leonardo da Vinci sobre Rafael por el uso del degradado en el perfil de la mujer y las proporciones matemáticas con las que el artista planteaba sus composiciones.

    La «Magdalena» es además similar a otras versiones realizadas por su maestro Perugino y expuestas en la Galería Palatina de Florencia y en Vila Borghese de Roma.

    Entre los expertos que intervinieron en la conferencia estuvieron María Cecilia Visentin, profesora especializada en iconografía religiosa de la orden de las Siervas de María, y Annalisa Di Maria, una de las principales expertas internacionales sobre Leonardo da Vinci y el Renacimiento italiano.

    Agencia EFE.

    Fuente: Clarín.com

  • Arte Wichi en París: los tejidos que llegaron a la Ciudad Luz

    Los Wichis llegaron a París. Estos pueblos originarios asentados en las provincias de Salta, Chaco y Formosa, los habitantes del silencio, los dueños del monte impenetrable y primeros ecologistas, con una cultura construida con la fibra del Chaguar, madera, semillas y colores naturales pudieron mostrar su cultura, su sabiduría, su geometría instintiva y sus textiles, en una exposición en la Galería Argentina en la capital francesa.

    Sobre una pared negra, relucían sus obras en fibra de chaguar, con sus hilos trenzados a mano, hilados en sus piernas, teñidos con productos naturales y óxidos minerales. Del aislamiento del Gran Chaco Argentino al mundo. Los compradores de la empresa francesa Hermès los observaban maravillados y sorprendidos.

    Un universo geométrico y tejido, con matemática milenaria y heredada oralmente,con diseños complejos y colores únicos desde lo más profundo del impenetrable.https://16c3ff5e6f5e7a5245396f42c23df495.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-40/html/container.html

    Los artesanos no viajaron. Que sus obras llegaran a París no hubiera sido posible si el sociólogo argentino y ex exilado en Francia Jorge Cardone y su equipo, encabezado por la especialista Silvia Barrios, no hubiesen llegado a ellos. Fue Cardone el que tuvo la idea, consiguió la Galería Argentina para exponer más el entusiasmo del curador Eduardo Carballido para inaugurar una de las muestras más exitosas.Los artesanos no viajaron, sí sus obras. Foto: Noel SmartLos artesanos no viajaron, sí sus obras. Foto: Noel Smart

    Un largo camino a París

    Jorge Cardone, sociólogo de Coronel Suárez, cuenta esta aventura que él y su empresa Nativo Argentino emprendieron con las culturas originarias. Siempre respetando sus tradiciones, sus diseños y no recreándolos en la modernidad para adaptarlos a las necesidades del mercado.

    “Primero cómo llegaron a Buenos Aires y después, cómo llegaron a París. A Buenos Aires llegan en un momento en que había que atender una demanda que, de repente, surgió con los textiles bio y los textiles no contaminantes. Recibimos una solicitud de una tienda importante. Nosotros, con el criterio que siempre empleamos del comercio justo y el consumo responsable, fuimos directamente a las comunidades a hablar con los principales responsables de esta exposición, que son los artesanos. Ahí empezamos a trabajar. Acordamos básicamente los tiempos de producción, porque es una de las cosas más complicadas para trabajar con ellos. Es decir, ellos tienen sus tiempos y no entienden nada ni quieren entender de los tiempos, no son una industria”, contó el sociólogo a Clarín Cultura.

    –Claro. Ellos hacen arte.

    –Entonces yo le dije a la empresa: ¿ustedes quieren cien piezas? Perfecto. Necesito un año y medio. “¿como un año y medio?”, “sí, un año y medio como mínimo, le digo”. Así que se logró ese objetivo y pudimos traer los Wichis a Buenos Aires. La producción, la artesanía y el arte básicamente, porque cuando uno habla de artesanía es como hablar de un arte menor.

    Y para mí, para nosotros, lo que ellos hacen es arte, como un artista puede pintar un cuadro. Ellos hacen un textil donde ponen una impronta, donde tienen un concepto, donde trabajan el concepto de la metáfora geométrica de la naturaleza, en realidad. Es un poco lo que nos llevó también a proponer esta exposición a la galería, teniendo ya mucha gente que nos había contactado en París y en Francia también.Los Wichis hacen arte textil con impronta. Foto: Noel SmartLos Wichis hacen arte textil con impronta. Foto: Noel Smart

    El Chaguar como arte

    El Chaguar es una planta de la región del Gran Chaco, con enorme importancia cultural y económica para los wichis. Con ella tejen o construyen prendas, redes, bolsas, que han sido incorporados por los urbanos de las grandes ciudades. Son las mujeres las que se encargan de buscarlo, en grupo, en el peligroso monte. Ellas saben dónde están las mejores plantas, las del tamaño adecuado para sus fibras.

    Eligen las hojas, las secan, las pelan, separan las fibras y las limpian machacándolas, remojándolas una y otra vez , para después colgarlas al sol varios días. Solo cuando está seca, comienza la otra etapa. Las retuercen una y otra vez en la pierna cubierta de ceniza para darle consistencia. Las ovillan y las tiñen.

    Cada una representa un color del monte: desde el bermellón al amarillo, ocre y negro, usando raíces, frutos, todas tinturas naturales. El proceso es único, se transmite en la práctica de generación en generación.La paleta de colores es la del monte. Foto: Noel SmartLa paleta de colores es la del monte. Foto: Noel Smart

    Los colores de la flora y la fauna

    Cada obra, generalmente rectangular y arbitrariamente diferente, tiene un motivo y un significado. Allí estaba el monte impregnado en cada uno de ellos y sus peligros. La Huella del Cascabel, como si la serpiente se deslizara en la obra. La pisada del zorro, con fondo marrón y cuatro rombos, la corteza del Yuchan, la oreja de mulita, el codo de hombre, la semilla del Chañar, los ojos de Lechuza, Semillas, Piel de Corzuela, Huevos, Plumaje de Suri y la Garra de Carancho.

    Su mundo en una serie de diferentes tonalidades de marrones, beiges grises, rosados, amarillos y negros, tejidos por ocho artesanas y artesanos del pueblo Wichi.

    Ellos son: Verónica Isaa, de la comunicad Pozo La Chiva, y Simona Pérez, de Santa Teresa, ambas en en Formosa, Sandra Saravia de Campo Durán en Salta, al igual que Bernabé Diaz y René Castro. Las otras obras pertenecen a Isadora Samuel de Ingeniero Juárez, Graciela González, de El Silencio y Silveria Samuel de la comunidad de Ingeniero Suárez, todos de Formosa.

    Sus colores nos hablan de la flora y la fauna del Impenetrable, de su milenaria cultura y sus orígenes, de su búsqueda del agua, y de sus tejidos para pescar. Así nacieron las redes de pesca.Cada obra, generalmente rectangular y arbitrariamente diferente, tiene un motivo y un significado. Foto: Noel SmartCada obra, generalmente rectangular y arbitrariamente diferente, tiene un motivo y un significado. Foto: Noel Smart

    Las mezclaron con cenizas para volverlos más resistentes, en busca del surubí, el dorado o el pacú del rio Bermejo o Pilcomayo. Ellos pescan en grupo, en hilera, buscando a los peces en el oscuro rio y se zambullen para atraparlos.

    La yica es la obra más conocida de ellos. Lo usaban los progresistas en los 70 en Buenos Aires. Son indestructibles. Es una bolsa cuadrangular con manija tejida en changar, con variedad de dibujos geométricos. La usan para la recolección ya la caza.

    Pero el uso de los diseños en la yica tiene originalmente una función de protección sobre la persona que la utiliza, para que el espíritu del animal proteja a la persona que la lleva. Son los animales del río y del monte, con quienes los wichis tienen un especial vínculo.

    Las máscaras chané

    Junto a ellos, el arte de un pueblo con el que conviven. Los Chané y sus mascareros. Estos artesanos penetran al bosque, tras haber pedido permiso a la Pachamama. Eligen el árbol, se lo dividen y esculpen al pie del árbol caído.

    Para ellos las máscaras representan la fuerza del equilibrio con la naturaleza y se utilizan como intermediarios entre el mundo de Dios y el de los Hombres. Los artesanos de Campo Durán, en Salta, utilizan el árbol de Yuchan o palo borracho. Luego las máscaras se pintan con colores vivos del monte, que reflejan su imaginario cultural.Las máscaras representan la fuerza del equilibrio con la naturaleza. Foto: Noel SmartLas máscaras representan la fuerza del equilibrio con la naturaleza. Foto: Noel Smart

    El sociólogo que trajo sus obras

    Sus años de exilio en Francia sirvieron a Jorge Carbone para hacer contactos y su vocación de sociólogo para trabajar con las comunidades indígenas argentinas desde el 2000. Comenzó en San Antonio de los Cobres y continuó a lo largo del país.

    Así fue su diálogo con Clarín Cultura en París.

    –¿Cómo es acercarse a los wichis con un proyecto de alguna manera más industrial?

    –Los proyectos industriales fracasan todos. Hay que hablar, hay que negociar, establecer territorios y ver a dónde están los límites de cada uno.

    –Pero hay que hablar con el cacique. Hay una estructura social más o menos organizada. Hay que hablar con las señoras. ¿Cómo se hace?

    En algunas comunidades no wichis, he hablado con los caciques. En las comunidades wichis hay líderes naturales de la comunidad, que no necesariamente son caciques, sino que son líderes naturales. Pero básicamente las señoras tienen su propia organización en la producción.

    Cuando van al monte a buscar el chaguar, que es de donde sacan la fibra, van siempre en grupos. Lo vemos en algunas fotos, siempre están en grupo. Ellas ahí se organizan, quién va a hilar, quién va a teñir y quién va a tejer. Es decir, hay una distribución natural del trabajo.

    Cuando llegué a Ingeniero Juárez, que es un lugar donde hay varias comunidades que participan de la exposición, hablé con el intendente de Ingeniero Juárez, que me delegó en una mujer wichi, que trabajaba con la artesanía. Cada uno estableció sus territorios y sus límites y siempre se empezó a trabajar así."Wichis, habitantes del silencio". Foto:  Noel Smart«Wichis, habitantes del silencio». Foto: Noel Smart

    –Los wichis están en muchas partes, en el Pilcomayo, en el Bermejo, están mezclados con otras comunidades. ¿Pero esta exposición es estrictamente wichi?

    –Esto es wichi y hay una parte chané. Porque los Wichis y los Chané comparten el mismo territorio en algunos lugares, sobre todo en Salta, toda la parte de Metán, Orán, Aguará y Campo Durán. Entonces los chané son los que nos han aportado las maravillosas máscaras, que son un complemento ideal para lo que es la artesanía Wichi.

    –¿Este es un arte ancestral, hereditario que se transfiere de generación en generación? ¿Cómo funciona?

    –Se traduce y se transmite de generación en generación. Las técnicas son las mismas, algunas van variando. Nosotros tenemos textiles en punto yica, que es el punto de las carteras. Pero también tenemos un punto antiguo, que es un punto mucho más cerrado. Es muy lindo, donde de repente el diseño lo podés ver más acabado.

    Hay otro punto que es un punto arraigo, que tiene que ver con las corazas que las mujeres tejían para sus maridos cuando iban a cazar, también con el chaguar. Entonces es mucho más pesado. Es protector, por si hay una flecha perdida. De eso no hemos traído porque es muy difícil que sepan tejerlo. O sea, prácticamente que no se teje.

    El interés de Hermès

    –¿La nueva generación se interesa, o de alguna manera esto ha llegado a un punto muerto en la productividad? A la nueva generación le interesan otras cosas.

    –Le interesan otras cosas. Pero en la medida en que ellos se sientan valorados y dignificados por el trabajo que hacen, lo van a continuar haciendo. ¿Cuál es la manera de que se sientan valorados? Primero, que respetemos el arte que ellos ejercen, que ellos hacen y que se les pague con el precio que hay que pagar.

    ¿Usted sabe que en Argentina hay una tradición de gente que iba a las comunidades y se llevaba las cosas y los explotaban? ¿O los engañaban o les cambiaban por comida?

    Nosotros establecimos nuestra filosofía, que tiene que ver con un precio justo y con un consumo responsable del otro lado. Nosotros no vamos a pedir a los artesanos que nos hagan cien piezas iguales, en diez días o iguales. Nosotros compramos lo que ellos nos envían. No hay un pedido concreto.

    Lo que nosotros queremos es no alterar el diseño original, porque el diseño original es una fuente de inspiración para diseñadores contemporáneos. Estuvieron acá en el vernissage dos diseñadores de Hermès, que estaban enloquecidos con lo que estaban viendo. Eran dos diseñadores jóvenes, 35 años, que veían esto y que decían «esto es increíble”. Y eso a nosotros también nos renueva la energía y nos marca el camino.

    Artistas ancestrales

    –¿Cómo les interesa producir para un lugar que para ellos es tan remoto como Buenos Aires?

    –Les interesa porque tienen que vivir. Ellos ganan dinero también con esto. Y ellos lo hacen en los tiempos perdidos de la vida cotidiana. Es decir, no es que trabajan ocho horas haciendo algo concreto en esto. Tienen sus obligaciones con los niños, con los animales, con su familia. Entonces van “mechando” entre la vida cotidiana y el arte.Mapa Wichi. Foto: Noel SmartMapa Wichi. Foto: Noel Smart

    –¿Ellos se consideran artistas o consideran que están respetando una tradición, algo que heredaron de sus abuelos, que se fue transmitiendo de generación en generación? ¿Tienen conciencia de que esto es arte o no?

    –Me parece que no. Y por eso en el catálogo van a encontrar que hemos puesto las fotos, el nombre y la comunidad a la que pertenecen, de cada uno de los artistas que están presentes acá, que son los verdaderos hacedores de esta exposición.

    Creo que faltan algunos pasos para que ellos se sientan artistas. Hay algunos que sí empezaron a considerarse artistas. Pero al mismo tiempo fueron saliéndose de los diseños ancestrales.

    Yo no soy quien para juzgar quién es artista y quién no en todo caso. Pero es mi punto de vista. Así como respeto el de otros, yo quiero que respeten el mío. Yo soy más conservador porque creo que existe el riesgo de que se pierda el origen del diseño.

    De generación en generación

    –¿Cómo se transmiten estos diseños?

    –El dibujo se transmite de memoria en memoria. Así como los distintos materiales que ellos utilizan para preparar los colores y todo viene del monte. Una pieza se llama el diseño “huella de cascabel”.

    No necesitás demasiado para darte cuenta que es una abstracción de la huella de cascabel, de la serpiente, se ve claramente que es el camino de la serpiente. Marrón, negro, beige, marrón oscuro. Otra se llama Huella de Colcol, que es un carancho. Un carancho que siempre está presente en la mitología del pueblo wichi. Es una representación de la sabiduría.

    Y este rosa y negro es una simbología, que tiene que ver con el poder. No vas a ver muchas piezas como esta. Acá está teñido con carbón y con cochinilla. El naranja está dado por la corteza de palo santo junto con la cáscara de cebolla. Y cada diseño tiene una representación. La amarilla con aquella que es una tela de punto antiguo.

    –Casi todos son rectos, rectangulares o medio cuadrados.

    –A ellos no les interesa la medida. Ellos en algún momento se cansaron, pararon, lo cortaron y dijeron “Acá termina”. Ellos pensaron que tenía que coincidir y lo hicieron.

    –Otra cuestión es la simetría. Impresiona la geometría. ¿Ellos saben matemáticas, geometría? ¿Cómo es el vínculo de ellos con la exactitud?

    –Ellos tienen una manera de contar los puntos, como contaban nuestras abuelas cuando tejían. Pero es la maestría y la habilidad lo que les va dando la exactitud en el diseño.

    –¿Y los que los que tejen son ancianos, son jóvenes? ¿Quiénes son? ¿Son mamás? ¿Son mamás o no son mujeres?

    –Mujeres. En algún momento, los hombres iban a recoger el chaguar porque estaban muy alejados de la comunidad y además, porque hay animales en la selva. Igual siempre van en grupo.

    Las mujeres, como los hombres, siempre entran en grupo, por supuesto, pidiendo autorización al monte, para que les permita recolectar el chaguar. Porque existe entre ellos la creencia de que no hay que abusar, de no hay que sacar demasiado. Puede tener algún tipo de entre “factura”; el monte te puede cobrar de alguna manera el abuso.

    Máscaras y deidades

    –¿Y la convivencia con los chanes cómo es?

    –Es de armonía. Comparten el monte, el mismo espacio geográfico.

    –¿Y el origen de estas máscaras? Porque ellos creen en la reencarnación como animales.

    –Ellos creen que hay tres niveles. Están los “aña”, que son los ancestros, que ya no están en este plano. Por eso hay algunas máscaras que son ceremoniales. Ellos tienen una ceremonia, que se llama el “Arete Guazú”, que es el momento en que estos “aña” vuelven.

    Pero todos estos pueblos del monte tienen alguna similitud en todo esto. Hay un chamán, que no necesariamente es el cacique, pero es el chamán. Es el “qué si necesitás, vení a verme”. Y practican fervientemente el respeto a la naturaleza. Son los primeros ecologistas. Ellos viven en comunión con la naturaleza porque ellos obtienen todo eso.

    Nosotros, si no tenemos dinero, nos morimos de hambre. No necesitan el dinero. Ellos tienen todo y siempre han vivido de esa manera. Ahora, en la sociedad capitalista ellos tienen que tener un dinero para intercambiar.

    La destrucción del desmonte y la soja

    –¿Y ellos se insertan en el mercado laboral o se quedan en sus áreas?

    –Algunos se insertan en el mercado laboral. Trabajan, en el caso de los chané, en petroleras en Campo Durán. Los Wichi trabajan más en el tema de cosechas. Bajan a Santa Fe para hacer la cosecha. Las mujeres, no. Siempre se quedan en la comunidad y hacen sus artesanías. Solamente los hombres se desplazan.

    Porque la verdad es que ya se les hace cada vez más complicado la caza y la recolección en un monte que está quedando estéril, que no queda nada ya prácticamente. No hay más árboles, están desmontando. Entonces su estilo de vida está amenazado por la soja, está amenazado por el desmonte salvaje también, que debería ser más controlado.

    –¿El desmonte es en todos lados? ¿En Salta, en Formosa, en Chaco.? ¿Es en todos los lugares donde ellos están más o menos el mismo escenario. ¿A quiénes les compra?

    –Yo particularmente con los wichis compro en la zona de Ingeniero Juárez, en Formosa. Pero el fenómeno del desmonte lo ves por todos lados, en todas las provincias.

    –¿Y los jóvenes se interesan por las artesanías?

    –Las mamás jóvenes sí se interesan, hacen artesanías. Y hay que seguir promoviéndola. Y la mejor manera de promoverla es pagarla bien. Hoy en día la sociedad capitalista en general tiene un problema de retención de trabajadores.

    Hay mucha movilidad, se desplazan. Lo mismo pasa con el tema de los artistas. Que si uno no les valora lo que ellos hacen y no se les paga el justo precio, evidentemente van a buscar otras alternativas.

    El valor del arte wichi

    –¿Cuánto vale el arte wichi?

    –Depende todo lo que tengas que pagar vos. Nosotros tenemos una tienda, tenemos empleados, tenemos una estructura. Nosotros lo vendemos a un precio que puede estar alrededor de los 200 o 300 dólares el metro de género. Y más, si lo tenemos que traer hasta París.Las obras Wichi también se venden en París. Foto:  Noel SmartLas obras Wichi también se venden en París. Foto: Noel Smart

    –Pero ellos reciben un precio justo. Y siguen trabajando por eso. ¿Hace mucho tiempo que están con ellos?

    –Con los wichis empezamos a trabajar hace más o menos seis o siete años. Pero hace 23 años que trabajamos en distintas comunidades.

    –¿Y cuál es el objetivo de esta venida de los Wichis a París? ¿Era un poco su desafío de ex sociólogo en Francia?

    –Uno nunca es ex sociólogo (risas), nunca me voy a jubilar.

    –¿Hay un mercado para ellos acá?

    –El objetivo es ese. El desafío es, primero, hacer visible este arte en una vidriera tan exigente como es la parisina. Yo creo que sí, que hay un mercado para esto. Estamos trabajando.

    PC


    Sobre la firma

    María Laura AvignoloMARÍA LAURA AVIGNOLO

    Periodista, corresponsal en Europa

    Fuente: Clarín.com

  • ¿Nadie se inmola por un ideal? Philippe Rahmy y un personaje desesperado

    El escritor suizo Philippe Rahmy tenía una enfermedad congénita: osteogénesis imperfecta, también llamada enfermedad de los huesos de cristal. Vivió hasta los 52 años y planeaba volver a Buenos Aires justo en 2017 cuando murió.

    Su novela Allegra es tan magnífica que fue gracias al profundo interés de un pool de traductores –de Argentina, México y España– en su obra que Interzona decidió publicarla. Si hay una novela desesperada, electrizante y aleccionadora sobre la condición humana ésta ha sido escrita por Rahmy.

    Abel Iflissen es un inmigrante francés, hijo de argelinos, en Inglaterra; está enamorado de Lizzie –con quien tuvo a su hija Allegra– y ella lo ha echado de su vida.https://1a028a2d2176bcc6243a013f293b7abe.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-40/html/container.html

    A lo largo de la novela, hasta que la madeja se desenreda y ahorrando spoilers, el lector acompaña a Abel como en una road movie, a bordo de su Mustang, que una imagina sucio y desaliñado.

    No solo lo acompaña por las carreteras que el personaje recorre de un sitio a otro desde Londres, sino dentro de su cabeza. Porque Abel sostiene charlas con otros personajes, pero la mayor parte del tiempo todo es un monólogo intenso y desesperado dentro de sí."Rahmy", de Philippe Rahmy (Interzona, $6.300).«Rahmy», de Philippe Rahmy (Interzona, $6.300).

    La inteligencia de Rahmy ha sido la de abordar un sinfín de temas dolorosos como la inmigración, el trasiego de los migrantes por conseguir asilo, la desigualdad, la marca que deja la pobreza en un hombre que busca su identidad –Abel no se siente francés ni argelino ni británico ni musulmán ni nada– justo cuando Gran Bretaña se prepara para brillar en los Juegos Olímpicos de 2012.

    Y él, que lo ha perdido todo –trabajo, mujer, familia–, es “elegido” para hacer estallar una bomba en el Estadio donde tendrá lugar la fiesta de inauguración.

    Habrá quien piense que el autor es condescendiente con un hombre dispuesto a inmolarse en un acto terrorista. Habrá quien entienda, a medida que el filo de la trama se clava en los hechos que Abel es incapaz de afrontar, el enorme vacío de ese hombre que se vuelca al alcohol que anestesia su dolor y que lo empuja hacia un acto de barbarie, porque no le queda ni el amor para salvarse. Pero no podemos adelantarnos…

    El narrador dice, mientras el protagonista va asumiendo su rol de futuro suicida, que “nadie se mata por un ideal. Ni ese muchacho en la carlinga (alude a un kamikaze japonés de la II Guerra Mundial), ni quien se arroja ante los tanques estadounidenses, chinos o rusos, a lo largo y ancho del mundo, ni tampoco quien vuela por los aires una embajada, un avión o un colectivo. Nadie”.

    Allegra es una novela perturbadora. No solo por la escritura de Rahmy. Late en la historia algo inquietante y vital, tan oscuro que el lector espera que en algún momento algo explote. No necesariamente la bomba que Abel prepara y pone en su mochila.

    La espera de esos inmigrantes ilegales que duermen en hoteles de mala muerte, con la esperanza de ser aceptados por una sociedad que los rechaza, también se percibe como una forma soterrada de violencia.

    “Algo se termina y algo renace de sus cenizas en este hotel abierto de par en par, que lleva su miseria con dignidad. Ese algo me posee como posee a los que viven en los distintos pisos, que van y vienen, atormentados por el hambre y por el miedo, con la esperanza clavada en el cuerpo, sin documentos, ilegales, pero ya plenamente miembros de la sociedad inglesa”, reflexiona el protagonista, mientras aguarda encontrar un sitio web que le indique como fabricar la bomba para inmolarse.

    Pese a que podemos intuir el dolor de Lizzie, toda la trama pasa por Abel, “el árabe” que arrastra una identidad sin definir: quién es y adónde pertenece, si es que pertenece a algún lado.

    Los traductores hicieron un trabajo formidable de esta novela disruptiva, con saltos temporales, con quiebres aparentemente inconclusos, logrando transmitir acabadamente ese caos mental de Abel y el caos de Londres durante los JJOO de 2012.

    Rahmy vino a Buenos Aires en 2016, un año antes de morir, precisamente con esta ficción-autoficción, novela poética y crítica donde queda claro el compromiso social y político de su autor.

    Fue en aquel viaje cuando contactó con las traductoras Lucila Cordone (también fallecida) y Estela Consigli. Posteriormente Mariana Arzate Otamendi, Melina Blostein, Silvia Calabrese , Miguel Marqués, Ezequiel Martínez Kolodens y Juan Tomasini conformaron el equipo internacional que tradujo Allegra.

    Si se piensa en Philippe Rahmy, a quien su enfermedad de los huesos de cristal no detuvo, se comprende mejor la vulnerabilidad de su protagonista.

    Quizá para sí mismo, el autor escribió estas palabras que atribuye a Abel Iflissen: “En realidad no me parece estar viviendo varias vidas al mismo tiempo. Paso de una a otra como cuando se hace girar el tambor en la ruleta rusa”.

    Fuente: Clarín.com

  • Liliana Heker abrirá la Feria del Libro 2024

    La novelista, ensayista y cuentista fundamental Liliana Heker ofrecerá el discurso inaugural en la 48° edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires 2024, que tendrá lugar entre el 25 de abril y el 13 de mayo del año, en la que Lisboa será la Ciudad Invitada de Honor. Es autora de libros como Las peras del mal (1982), el ensayo Las hermanas de Shakespeare (1999), Cuentos reunidos y La muerte de Dios (ambos, en 2016), entre otros, y codirigió revistas culturales fundamentales de la historia de la literatura argentinaEl Director Ezequiel Martínez. Anunció a la autora inaugural para 2024.
Foto: Fernando de la Orden El Director Ezequiel Martínez. Anunció a la autora inaugural para 2024. Foto: Fernando de la Orden

    “El año pasado comenté que la única objeción que se había presentado en la elección de Martín Kohan para el discurso inicial fue su condición casi enfermiza de hincha de Boca Juniors. En esta oportunidad, el Consejo de la Fundación El Libro elige a alguien que viste la misma camiseta. Esto ya suena a confabulación”, dejó a entrever entre risas Ezequiel Martínez, Director General de la Fundación el Libro, en el tradicional acto celebrado este jueves a sala llena– en el auditorio Jorge Luis Borges, en la Biblioteca Nacional. Un detalle cuando se reconoce en Heker a una inveterada tenista, que sigue en la cancha a su octava década.

    “Es más, Heker ha admitido que su fanatismo –sobre el que ha escrito más de una vez – es anterior a la publicación de su primer cuento, a los 17 años, en una de las revistas literarias más legendarias que se hayan editado en la Argentina, El Grillo de Papel”, continuó Martínez con su discurso.https://d7657826021442285bc8fafc6e1aa55a.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-40/html/container.htmlHeker al recibir uno de sus dos Premios Nacionales en el Teatro Cervantes, ern 2017. 
Fotos Emmanuel Fernández - FTP CLARIN _AUX8326-01.jpg Z EFernandz Efernandez ciudad de buenos aires Liliana Heker entrega premios nacionales de cultura en el teatro cervantesHeker al recibir uno de sus dos Premios Nacionales en el Teatro Cervantes, ern 2017. Fotos Emmanuel Fernández – FTP CLARIN _AUX8326-01.jpg Z EFernandz Efernandez ciudad de buenos aires Liliana Heker entrega premios nacionales de cultura en el teatro cervantes

    Sin mencionarla, Martínez dio pistas de quién se trata. “Desde entonces, ha vivido en un ‘estado de aventura’, como ella define a su vocación. Entre sus títulos hay volúmenes de cuentos, ensayos y dos novelas que ya son clásicos de la narrativa argentina. Premiada y traducida, su obra está diseccionada en su libro La trastienda de la escritura, una autobiografía literaria donde establece su compromiso con la imaginación y la libertad creadora”.

    Una vida dedicada a la literatura

    “Lili”, nacida el 9 de febrero de 1943 en Buenos Aires, desde hace más de seis décadas dedicó su vida a la literatura, como excepcional escritora y ensayista. También ha sido una «tallerista» pionera, cuando la escritura creativa aún no había ingresado como materia en las universidades.

    A los 16 años mandó una carta con un poema a la emblemática revista literaria El grillo de papel, fundada y dirigida por Abelardo Castillo, quien le dijo que el poema era “pésimo” aunque la reconoció como escritora y le propuso ser Secretaria de Redacción. Allí colaboraron figuras literarias de la talla de Julio Cortázar, Carlos Fuentes, Augusto Roa Bastos y Ernesto Sabato, entre otros grandes escritores, y participaron del quehacer cultural a través de debates.

    Entre 1961 y 1974, trabajó como Secretaria de Redacción de El escarabajo de oro, revista que fundó con Castillo. Por allí publicaron sus primeras obras los escritores Ricardo Piglia, Sylvia Iparraguirre, Humberto Costantini, Miguel Briante, Jorge Asís, Alejandra Pizarnik e Isidoro Blainstein, entre otros.Una Liliana vintage, en los años 60, haciendo jueguitos de boxeo con el escritor Abelardo Castillo.Una Liliana vintage, en los años 60, haciendo jueguitos de boxeo con el escritor Abelardo Castillo.

    En 1966, Heker publicó Los que vieron la zarza, su primer libro de cuentos. Luego siguieron Acuario (1972), Un resplandor que se apagó en el mundo (1977), y Las peras del mal (1982), entre otros títulos. En 1987 publicó Zona de clivaje, su primera novela, y más tarde El fin de la historia (1996). Las hermanas de Shakesperare, su primer ensayo, fue publicado en 1999.

    Heker también fue una gran “maestra”, formadora de autores contemporáneos a quienes transmitió su pasión por la escritura desde comienzos de la década del ’80 hasta estos días. Por su taller pasaron destacados creadores, como Samantha Schweblin, Guillermo Martínez, Pablo Ramos, Silvina Schujer, y Romina Doval, entre otros. También en dos ocasiones integró el Jurado de los premios Clarín Novela; primero junto a los jurados Jorge Fernández Díaz y el mexicano Jorge Volpi y luego, en una imagen hoy surrealista, todos de barbijo, con Clara Obligado y Martín Kohan en 2020.Sin embargo, este año, en un acto celebrado en la Feria del Libro por sus 80 años, Heker anunció que no dará más talleres, si bien reveló que está preparando una nueva novela.Dos veces integró el Jurado de los premios Clarín Novela; aquí junto a Jorge Fernández Díaz y, a su derecha, el mexicano Jorge Volpi, en 2019.Dos veces integró el Jurado de los premios Clarín Novela; aquí junto a Jorge Fernández Díaz y, a su derecha, el mexicano Jorge Volpi, en 2019.

    Heker ganó el Premio Nacional de Literatura en Cuento y Relato (2014 y 2017) y el Premio Konex de Platino 2014, entre numerosas distinciones. Este año fue nombrada Personalidad Destacada en el ámbito de la Cultura por la Legislatura porteña.

    Lisboa, Ciudad Invitada de Honor

    Además, como parte del lanzamiento oficial, se anunció a Lisboa como Ciudad Invitada de Honor. La capital de Portugal sucederá a Santiago de Chile en la próxima Feria 2024.

    “Estoy muy contento de estar aquí y me han recibido muy bien. Buenos Aires respira cultura y talento a cada paso, es una ciudad vibrante y acogedora, dijo Diogo Moura, Ministro de Cultura, Economía e Innovación del municipio de Lisboa, quien arribó al país procedente de Portugal para el lanzamiento oficial.

    Lisboa es conocida por su sólida tradición literaria y ha dado figuras litetarias gigantes, como Fernando Pessoa. Dijo el funcionario: «La llamamos la ciudad de la inspiración porque allí apetece escribir, traducir, editar y leer”.

    Por su parte, el Ministro de Cultura de Buenos Aires Enrique Avogadro definió a la Feria del Libro de Buenos Aires como un «metrónomo en estos tiempos turbulentos». También dijo que el sector industrial del libro es «clave» para Buenos Aires.

    Avogadro destacó las múltiples actividades que viene realizando la Ciudad como la reciente inauguración de la «Casa de la Escritura», la Red de Bibliotecas públicas, el pase cultural para asistir comprar libros con una tarjeta a precios promocionales, La noche de las librerías, la tercera edición del Festival de Editoriales y Librerías de Buenos Aires (FELBA), El “BorgesPalooza”, FILBA, FIBITA y el festival LIT para adolescentes, entre otras iniciativas que propone el organismo porteño.

    “Quiero saludar especialmente a Lisboa, una ciudad amiga con la que tenemos un vínculo entrañable, pues con la ciudad de Buenos Aires comparte la presidencia de la Comisión de Cultura de CGLU (es la red de ciudades y municipios más importante del mundo”.

    “Lisboa es una ciudad que tiende ese puente entre el fado y el tango. Y por supuesto, Jorge Luis Borges fue un enamorado de la Lisboa de distintas maneras, desde sus orígenes míticos: Ulises fundando a Lisboa hasta la poesía de Pessoa. Es una ciudad que lo ha homenajeado, Borges fue Honoris Causa por la Universidad de Lisboa y además fue receptor del premio máximo: el Premio Camoes, en 1989. Estamos felices de que Lisboa sea la ciudad invitada”, añadió el ministro de Cultura porteño.

    La Feria, Borges y Boca

    No podía faltar Julio Vaccaro, Presidente de la Fundación El Libro, quien comparó el mayor evento cultural de Buenos Aires con el Club Atlético Boca Juniors por el poder de convocatoria y la pasión que despierta, más allá de la actual crisis económica y la inflación: alrededor de 1.250.000 personas visitaron la Feria, 2023, siendo la segunda más concurrida de la historia, detrás de la Feria 2022, que tuvo 1.324.500 visitantes.

    “El libro, ese objeto enorme pero que cabe en una mano a la vez, convocó a casi 1.250.000 personas en la Feria 47. Y esto habla de la pasión que genera el libro, cité a Borges y ahora voy a traer a otra pasión que comparto, entre muchos, con Martín Kohan y con quien abrirá la Feria el año próximo Liliana Heker: Boca Juniors”. “Para hacer una analogía gráfica, la Feria 47 congregó a más de 20 estadios de Boca repletos (La Bombonera tiene 60.000 lugares). Es como si cada día la Feria llenara a una cancha de Boca. Hablamos de pasión, la Feria genera entusiasmo en los lectores que la acompañan”, concluyó.

    Datos de la Feria 2024 (RECUADRO)

    • La Feria del Libro se realizará en el Predio Ferial de la Rural, del jueves 25 de abril al lunes 13 de mayo de 2024.

    • Las Jornadas profesionales serán del 23 al 25 de abril.

    • La Noche de La Feria tendrá lugar el sábado 27 de abril.


    Sobre la firma

    MAXI KRONENBERG

    Fuente: Clarín.com

  • Andréa del Fuego: “Hay un espíritu latinoamericano que une todo el continente, lo híbrido nos define”

    “Yo soy una hipocondríaca”, dice la escritora brasileña Andréa del Fuego (San Pablo, 1975). Y a continuación estalla en una carcajada. Amplía el concepto en un segundo: “No tengo ninguna relación con la medicina más que desde mi experiencia a lo largo de mi vida. Soy una paciente eterna porque la hipocondría hace que te sientas mal con alguna cosa que al final no termina siendo nada”.

    Por supuesto, la autora está hablando de La pediatra (Edhasa) su más reciente novela publicada en nuestro país. Y es una historia que aborda la vida de una pediatra que parece correrse de cualquier corrección establecida.

    No está a gusto con su profesión, tampoco le interesan demasiado la medicina (la siguió por herencia paterna) ni las infancias, y la insatisfacción profunda la lleva a desviarse de cualquier rastro de que puede considerarse (desde el prejuicio) como “lo femenino” en sus comportamientos: despreciar los sentimientos, acallar el arraigo, ningunas ganas de transitar la maternidad en cualquiera de sus etapas (ella asiste el parto de la mujer de su amante).https://d83e7bd30c3f80d3512a009fa7845134.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-40/html/container.html

    La pediatra es una novela con un lenguaje llano y directo pero que astilla la sensibilidad del lector. Es una prosa que va al hueso. En ese sentido, el lingüístico que es donde se vislumbra su pasión por la filosofía (hay que recordar que tiene una maestría al respecto.

    “Soy una lectora poco confiable de filosofía”, dice), esta obra tiene una búsqueda distinta a Las miniaturas (“es una obra barroca, muchas metáforas”, dice), su anterior publicación en Argentina. Andréa del Fuego busca ir en contra de lo que ya hizo.

    “Me interesa las tramas pero mi mayor desafío siempre es a nivel del lenguaje, busco mucho ahí”, explica ahora mismo en el bar del Museo Malba. Hace semanas estuvo de visita en el país por una residencia de escritura en el Malba. La autora se encuentra terminando una novela que describe como “muy masculina porque se mete con el universo de las artes marciales, del kung fu. Hace seis años que la vengo trabajando. La pediatra surge de mi necesidad de descansar de esa novela. Me tenía saturada”.

    La pediatra empezó a escribirse casi sola: “Solamente seguí la voz de una mujer loca, encapsulada en su propia mente y que no tiene ningún puente de conexión con el entorno. No tenía ninguna ventana a la realidad. Solo era un pensamiento ansioso, hipocondríaco, con miedo a las enfermedades, miedo a la muerte, entre otras cosas. Y de ahí seguí. Se trató de eso: de respetar una voz que me llegó en un momento”, cuenta."La pediatra", de Andréa del Fuego (Edhasa, $6.500).«La pediatra», de Andréa del Fuego (Edhasa, $6.500).

    –La protagonista de esta novela pone muchas barreras entre ella y el mundo.

    –Es una mujer muy masculina porque tiene una autonomía financiera, autonomía moral, autonomía sexual. Es muy competitiva. Hay un cliché de lo masculino pero llevado a esta mujer. Mi protagonista no tiene empatía con otras mujeres. Por ejemplo, no respeta a las enfermeras, solo a los médicos y si tienen una objetividad muy rígida.

    –¿De dónde te parece que viene esa voz que seguiste cuando empezaste a escribir la novela?

    –Sentí una suerte demanda de la actualidad de escribir desde una voz femenina. Es una época muy profusa de mujeres en el mundo del arte en general haciendo distintas cosas: como escritoras, curadoras, traductoras, ilustradoras, y demás.

    Este es un momento muy interesante, nunca había visto algo así. Por otra parte, esta voz de la protagonista simplemente la escuché un día que salí a caminar, como hago todos los días. Yo tengo ideas literarias caminando. Una pediatra a quien no le gustan los niños es una trama lista.

    Pero para mí nada es fácil. Los primeros seis meses solo escribí 5 páginas. Una vez que encontré bien la voz, lo escribí de un tirón. Nunca me había pasado eso. Es la primera vez que escribo un libro en un mes. Pasa que la escritura es algo salvaje y ningún proceso nunca es el mismo que el anterior. Cada libro es un camino que planeta nuevos desafíos.

    –¿Querías mostrar otro tipo de mujeres desde tu ficción?

    –Mi maestro es el lenguaje. Entonces, la idea de una mujer sin afectividad por otras mujeres y por los niños me pareció una buena historia. Pero solo pude avanzar por la fuerza de las frases y las palabras me quedaban bien, quedaban buenas.

    Eso me permitió continuar con mi trabajo. Sin eso no lo podría haber hecho. En ese sentido, la traducción me parece muy buena. Es como si mi protagonista, en esta traducción, hubiese encontrado su cuerpo. A lo que voy es que no tenía el proyecto de hablar con este momento histórico o de responder de alguna manera.

    De todas maneras, este presente se filtra en la novela pero a su manera. Lo que más me importa es el lenguaje. Para mí cada libro es un ejercicio de escritura y una investigación del lenguaje."Leo la filosofía como ficción y la ficción como una filosofía", asegura Andréa del Fuego. Foto: Guillermo Rodríguez Adami«Leo la filosofía como ficción y la ficción como una filosofía», asegura Andréa del Fuego. Foto: Guillermo Rodríguez Adami

    –¿Cómo vas elaborando la trama al pensar tanto en el lenguaje?

    –No lo sé, es un enigma para mí. Es casi una experiencia religiosa. Y lo puedo decir como laica que soy. Me refiero que lo vivo como una verdadera experiencia. De todas maneras, La pediatra también la escribí después de leer algunas cosas de filosofía y semiótica. Pasa que yo también leo la filosofía como ficción y la ficción como una filosofía. Quizás la literatura es más confiable que la filosofía.

    –Después de Las miniaturas pasaron nueve años hasta llegar a La pediatra. ¿Cómo se vive ese tiempo?

    –Me quedé haciendo muchos ejercicios de escritura y haciendo distintas versiones de un mismo libro. También di talleres de escritura, me gusta mucho ser testigo de procesos que no son míos. Aprendo mucho de eso.

    Además voy comprendiendo el tiempo: el tiempo propio, el tiempo de cada libro. Porque a veces aparece un tono fuerte y una historia débil, o viceversa. Y ahí hay que esperar a que la idea madure.

    –¿Cómo te llevás con la literatura argentina?

    –Me siento muy influenciada por la literatura argentina. Me identifico cuando la leo. De todas maneras siento que hay un espíritu latinoamericano que nos une a todo el continente. La cosa híbrida nos define. Con algo arcaico en nuestros espíritus pero siempre abiertos a lo nuevo. Y creo que la literatura es una fotografía de todo eso.

    Del Fuego Básico

    • Nació en San Pablo (Brasil) en 1975. Estudió filosofía, fue productora de cine y trabajó en televisión, en programas culturales.
    • Es autora de varios y aclamados libros para niños, que se han publicado en Brasil y en el extranjero. Los Malaquias es su primera novela para adultos, y es quizás el debut literario más impactante de los últimos años en Brasil.
    • Fue finalista de los premios São Paulo de Literatura 2011 y Jabuti 2011, y obtuvo por unanimidad el Premio José Saramago 2011. Y al poco tiempo de ser publicado en portugués, se vendieron los derechos para ser editado en Alemania, Italia, Israel y Portugal.
    • Fuente: Clarín.com
  • Sacar el arte argentino al mundo: Oxenford llevó su colección a San Pablo

    En el medio de la sala, una escultura con forma de muñeco de nieve se revela inquietante. Está construido de pelo humano que el artista Diego Bianchi recolectó en peluquerías y es una de las obras más recientes del reconocido creador, emblema del arte contemporáneo argentino. Detrás, una colorida instalación de afiches de la serie Ventanas (2011) de Mariela Scafati, ofrecen una mirada compasiva del abismo que son las emociones.

    Son solo dos de las 71 obras de 48 artistas que integran Un lento venir viniendo – Capítulo II, inaugurada en el Instituto Tomie Ohtake de San Pablo, que es la segunda parte de la exposición itinerante que el coleccionista argentino Alec Oxenford impulsa en Brasil para mostrar su pasión y su convicción de apoyar a los artistas locales.

    «Es un milagro, un momento de enorme gratificación porque San Pablo es la capital cultural de Sudamérica por su cantidad de museos, de visitantes», señaló a Clarín Cultura Alec Oxenford, cofundador de las tecnológicas OLX y Letgo. «Y dimos una audiencia extraordinaria a la escena de arte contemporáneo argentino, que es vital y original: nunca hubo en Brasil una muestra de tantos artistas argentinos, en ninguna ciudad», agregó.https://d5d56950fcce425d389dca24d0d1fae2.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-40/html/container.html

    El día de la inauguración, que coincidió con la apertura de la 35 Bienal Internacional de Arte de San Pablo, el coleccionista agradeció especialmente a Paulo Miyada, «una voz verdaderamente influyente en la promoción del arte latinoamericano». Miyada integró el equipo curatorial de la edición anterior de la Bienal y además coordina el de adquisiciones de arte latinoamericano en el Centre Pompidou de París. Gracias a su labor, Santiago García Sáenz está en el museo francés.

    Este es el segundo acto del proyecto itinerante Un lento venir viniendo, que inauguró en noviembre de 2022 en el fantástico edificio del Museo Níteroi, en Río de Janeiro. En una única sala, el capítulo dos le otorga una dimensión diferente al conjunto de las obras. «La idea de unicidad habilita trabajar con las escalas de las obras y las disciplinas, tener distintos niveles de lectura y poner en el mismo plano la escultura y la gráfica», explica a Clarín Cultura Mariano Mayer, el curador.La "Falda pizarrón", de Lucrecia Lionti, es una reciente adquisición de la Colección Oxenford. La «Falda pizarrón», de Lucrecia Lionti, es una reciente adquisición de la Colección Oxenford.

    Muy pocas obras se repiten entre aquella puesta y la actual: una bitácora textil con bordados de Claudia del Río, el cenicero de Eduardo Navarro y una pintura de Marcelo Pombo, aunque sí hay otra pintura más del reconocido artista del Rojas. La selección tiene tres motivos principales. Por un lado, mostrar a algunos artistas de una manera más amplia. Además de la oportunidad de contar el trabajo de pesquisa de la Colección, que Oxenford comenzó hace 15 años y que concentra el trabajo de varios curadores, con el impulso inicial de Inés Katzenstein, hoy miembro del staff senior del MoMA.

    Pero sobre todo aprovechar el contexto de la Bienal de San Pablo (la muestra forma parte del programa paralelo de la Bienal): incluir determinados nombres de peso, con amplios recorridos en la escena internacional, como un imán, «para apoyar el interés de los que van a ver a esos artistas conozcan a los demás, muchos que no han tenido la oportunidad de salir del país».El curador Mariano Mayer, en el centro, junto a Inés Katzenstein, Alec Oxenford, a la derecha; y Marita García y Erica Bohn, en la inauguraciónEl curador Mariano Mayer, en el centro, junto a Inés Katzenstein, Alec Oxenford, a la derecha; y Marita García y Erica Bohn, en la inauguración

    En esa dinámica se sumaron más obras de Pombo, pero también dos obras nuevas de Diego Bianchi que nunca habían salido de la Argentina, e incluso la pintura reciente de Guillermo Kuitca que llegó desde Estados Unidos. «La exposición tiene que ver con sacar el arte argentino al mundo, internacionalizar el arte argentino y en cada capítulo un elemento del arte brasileño nos permite acercarnos», resume Mayer.

    «Artistas consagrados como Kuitca se exhibieron a la par de otros que nunca antes habían estado en un museo», destacó Oxenford. Todos llegaron al selecto grupo de visitantes que se acercaron al museo, el más importante de arte contemporáneo en la ciudad. Manuel Segade, el nuevo director del Museo Reina Sofia se cruzó con la directora de la feria arco de Madrid Maribel López, con la presidenta de Malba, Teresa Bulgheroni, la directora de la revista Artnexus, Celia Birbragher y nada menos que cuatro curadores del MoMA.

    Arte en fotocopias

    Entre 1977 y 1978, los profesores de la Universidad de San Pablo le hallanaron al estudiante Hudinilson Jr el acceso a las novísimas máquinas Xerox. El artista probó las posibilidades de las fotocopias y creó un lenguaje de producción tan político como poético, teñido de híper subjetividad. «Ese concepto de copia lo extrapolé a algo más amplio, para ponerlo en relación al arte contemporáneo, y de cómo nos permite hablar de la realidad», detalla Mariano Mayer.En primer plano, una figura humana construida con botellas de cerveza en pedazos, de Diego Bianchi. Detrás, la instalación "La fenomenología" (2013), de Martín Legón. En primer plano, una figura humana construida con botellas de cerveza en pedazos, de Diego Bianchi. Detrás, la instalación «La fenomenología» (2013), de Martín Legón.

    Este vínculo se da de manera más evidente entre las piezas de la exposición, que tematizan sobre la copia. Es el caso de las copias de remeras que Mariana López pinta con óleo sobre tela y genera la ilusión del objeto; y del pizarrón textil de Lucrecia Lionti –recientemente incorporada a la Colección– que desencadena imaginarios sobre la educación, cómo aprender y la escuela pública, además de una bitácora personal.

    Mientras que en obras como las de Juan José Cambre, la idea de la copia se genera de maneras más intermediadas, al igual que Mirtha Dermisache, que copia la estructura de la carta en diferentes técnicas. También es el caso de Ricardo Carreira y su laboratorio de lenguaje objetivista, a través del que construye versos de un poema infinito de lo que va apareciendo ante sus ojos y su copia. O la copia de la forma humana que Diego Bianchi hace con pedazos rotos de botellas de cerveza, además de la de pelo humano.Los artistas Cecilia Szalkowicz, Gastón Pérsico y Martín Legón, organizadores de un taller durante la exposición.  Los artistas Cecilia Szalkowicz, Gastón Pérsico y Martín Legón, organizadores de un taller durante la exposición.

    Como en Río, en San Pablo también un grupo de artistas cuyas obras son parte de la Colección fueron invitados a trabajar en la exposición. Si en Níteroi desplegaron un diseño expositivo para un espacio poco ortodoxo para muestras de arte, en San Pablo organizaron una actividad. Gastón Pérsico, Paula Castro y Cecilia Szalkowicz guiaron un taller en homenaje a las Jornadas de la copia y el color de Mirtha Dermisache, en el que participaron los mediadores del museo y público en general. Les leyeron los carteles de las obras antes de ver la muestra como consignas para dibujar, hicieron estampas con jabón y papas, y al final todos se llevaron un fanzine fotocopiado.

    A fines del 2024, el itinerario continúa en Porto Alegre, en el último capítulo de Brasil. Para después seguir llevando el arte contemporáneo argentino al mundo. «La misión de la Colección, que es apoyar la escena del arte contemporáneo argentino, se plasma en un nuevo nivel en estas ocasiones», reflexionó Oxenford. Y no descarta que, dada las repercusiones de esta muestra, haya más invitaciones en el futuro. «La idea es salir a otros lugares», adelantó Mayer. «Utilizar el recurso energético y económico de la Colección, mientras sigue creciendo, para dar a conocer a nuestros artistas».

    March Mazzei

    MARCHMAZZEI

    Fuente: Clarín.com

  • Un sendero que lleva a Mozart

    Para Mozart, un genio que tuvo en vida muchas menos satisfacciones de las que su fama posmortem haría imaginar, la ciudad de Praga fue un pequeño paraíso. En torno a dos obras escritas para este enclave cultural, y a una obra de ficción que recrea uno de sus viajes, este martes 12 de septiembre en el Teatro Avenida tendrá lugar un acontecimiento que reunirá al gran actor Luis Brandoni, al violinista Pablo Saraví, al cellista y director Ricardo Sciammarella y al ensamble por él formado, Concentus BA.

    Mozart, camino de Praga se anuncia como “más que un concierto”, y definitivamente lo es. El punto de partida es la novela homónima del escritor alemán Eduard Mörike (1804-1875), que, abreviada y adaptada, irá hilvanando las obras que integran el programa: la obertura de Don Giovanni, la sinfonía en re mayor K. 504, Praga, y el segundo concierto para violín en re mayor, K. 211.En el centro de la imagen Luis Brandoni, el violinista Pablo Saraví (detrás a la izquierda), y el cellista y director Ricardo Sciammarella (detrás a la derecha).
Foto: Ariel GrinbergEn el centro de la imagen Luis Brandoni, el violinista Pablo Saraví (detrás a la izquierda), y el cellista y director Ricardo Sciammarella (detrás a la derecha). Foto: Ariel Grinberg

    Debutar a los 80

    Sciammarella, miembro de una famosa familia de músicos argentinos y formado entre Buenos Aires y Viena, es el artífice de esta propuesta, que desde un principio resulta novedosa por el aporte de su ensamble al panorama de la música local, en la que –con algunas excepciones– la visión historicista del repertorio del clasicismo y el primer romanticismo era un terreno casi inexplorado. Por su parte, Brandoni, muy familiarizado desde chico con la ópera italiana (“por obvias razones familiares”, dice), se muestra entusiasmado con la posibilidad que el espectáculo le brinda de incursionar en la música académica.

    –Cómo surgió la idea del espectáculo y puntualmente la de convocar a Brandoni?

    –Ricardo Sciammarella: Todo surge porque, desde el principio en que creé Concentus BA, estuvo la idea de ampliar el espectro, de hacer conciertos pero darles un plus. En cierta medida, el formato tradicional está un poquito avejentado y hace falta aportar algo diferente. En realidad no estoy inventando nada nuevo: Schumann ya había pensado que las artes están todas vinculadas y una se nutre de las otras. Hacía tiempo que venía fantaseando con esta idea de combinar literatura con música. El libro de Mörike me vino como anillo al dedo y después fue simplemente pensar un programa que tuviera que ver con Praga, y después fue enamorarme de la voz de Luis en una entrevista. Estábamos viendo televisión y yo de repente me di vuelta y le dije a mi mujer: «Quiero esa voz para Mozart camino de Praga. Imaginátelo como si fuera Salieri hablando de los Mozart… ¡Es fantástico!». Y me tiré a una piscina en la que no sabía si había agua, porque lo llamé a Luis por teléfono, nos reunimos, empezamos a conversar, le traje un borrador que era muy largo, fuimos quitando el 70% y quedó un texto hecho a medida, como un smoking perfecto.

    –Luis Brandoni: La convocatoria me sorprendió, desde luego, porque es una experiencia que yo no había hecho, pero me entusiasmó, me halagó el hecho de que me hubiera elegido, nunca pensé que yo tuviera una voz tan a la altura de este desafío, pero me pareció muy bien y estoy entusiasmado… Me encanta poder ilustrar de algún modo esa música, es algo muy halagador y que voy a conservar entre mis mejores recuerdos, espero estar a la altura de ese desafío. Lo que pasa es que hay una cosa que se llama estreno que es desesperante, y no hay forma de evitar los nervios, por más experiencia que uno tenga.Luis Brandoni incursiona en la música clásica. 
Foto: Ariel GrinbergLuis Brandoni incursiona en la música clásica. Foto: Ariel Grinberg

    –R.S.: El gran desafío es hacer las cosas distintas, no caer en los clichés. Es algo que nos hace falta como personas, como público y como sociedad.

    –L.B.: No me digas que voy a cambiar de oficio ahora… (risas)

    –R.S.: Nunca me olvido de cuando me dijiste «Bueno, ¡debutar a los 80!». Bien, ésa es la esencia de todo esto.

    No tan clásico, no tan romántico

    La figura de Eduard Mörike es en sí misma una paradoja: nacido en Ludwigsburg y ordenado pastor luterano a los 30 años, el escritor ejerció durante poco tiempo por motivos de salud y pasó gran parte del resto de su vida enseñando en un colegio en Stuttgart, pero es conocido y recordado por ser el autor de hermosísimos poemas transformados en canciones por Schumann, Wolf, Brahms y muchos otros.Retrato de Wolfgang Amadeus Mozart.
Retrato de Wolfgang Amadeus Mozart.

    En 1835 Mörike publicó su novela breve Mozart, camino de Praga, en la que toma como punto de partida algunos hechos históricos para imaginar libremente la intimidad de la segunda de las visitas del compositor a esa ciudad, hecha en la primavera de 1787 junto a su esposa, Constanze Weber.

    El motivo del viaje, tanto en la realidad como en el relato, fue el estreno de Don Giovanni, ópera que había sido encomendada a Mozart a la luz del éxito sin precedentes que en la capital checa había tenido su anterior obra para la escena, Las bodas de Figaro. No es casual el hecho de que Mörike haya elegido para su libro las circunstancias que rodearon el estreno de Don Giovanni, ya que esta fue para la generación romántica la obra más amada de Mozart y la más manipulada –en términos formales, interpretativos y simbólicos– para ser útil a los propios ideales del romanticismo. Fue también en el siglo XIX que nació y creció la leyenda negra en torno de la envidia fatal de Antonio Salieri hacia Mozart, que no está ausente en esta versión escénica.

    –¿Cómo se trabajó la adaptación de la novela?Mozart camino a Praga, en el Teatro Avenida.
Foto: Ariel GrinbergMozart camino a Praga, en el Teatro Avenida. Foto: Ariel Grinberg

    –R.S.: El texto lo depuré, lo adapté y lo modifiqué en algunos puntos, porque tampoco era sostenible, entonces me inventé la figura de Salieri. En lugar de ser Mörike el que narra, es Salieri. Eso me permitió jugar con algunas cosas que pasaron, que no pasaron y se inventaron. Hay mucha leyenda en torno de eso, una historia negra que no existió, está y la propia posición de Salieri con respecto a Mozart, que en algún momento dice: «Había que convivir con semejante genio», y no era fácil convivir con él, la envidia era inevitable. Porque somos personas de carne y hueso. O cuando Mozart le dice a Constanze: «Nunca veo a mis hijos, siempre estoy de aquí para allá, nunca tengo tiempo, ¿cuándo fue la última vez que nos fuimos a un parque y jugamos como niños?». Esos son los componentes que me interesó rescatar del texto.

    –¿Cuál es la estructura del espectáculo?

    –R.S.: Me serví de dos elementos concretos de la novela para hilvanar todo lo demás. La primera parte es la presentación de Salieri y hasta la obertura hay algo que yo titulé Un paseo en carroza por Bohemia, ahí se da esa pequeña charla entre los Mozart sobre la vida, la familia, las cosas que no tienen que ver específicamente con la música, lo que le pasa a Salieri con relación a Mozart. En un momento dice: «¿Por qué no te fuiste a Berlín? Nos hubieras dejado tranquilos a todos», y entonces introduce Don Giovanni, que es el motivo del viaje. Después de la obertura hay un bocadillo que introduce el concierto para violín. Y en la segunda parte viene la anécdota de la naranja (Mozart roba una naranja y se mete en un lío fenomenal que acaba en fiesta) y como colofón en lugar de Don Giovanni suena la sinfonía Praga, que él había estrenado muy poco antes. Si uno escucha atentamente la sinfonía, está escuchando Don Giovanni… Es impresionante cómo algunos elementos de la ópera están en esta obra escrita un año antes.

    Por la senda de lo inexplorado

    Pablo Saraví, uno de los violinistas más destacados de nuestro país, fue el elegido para actuar como solista en esta particular propuesta. En sintonía con lo atípico de la propuesta, el concierto de Mozart que tocará es el que más raramente se escucha en las salas y los teatros.

    Dice Sciammarella: “Convoqué a Pablo porque hemos hecho cosas con cantantes, pero yo quería hacer cosas con instrumentistas. Nos conocemos desde hace mucho tiempo, yo no sabía que él estaba interesado en el tema historicista, charlamos, decidimos que teníamos que hacer algo juntos y en la primera oportunidad lo llamé, le conté que íbamos a hacer la obertura de Don Giovanni y la sinfonía Praga, y le pregunté qué concierto quería hacer, y él me propuso el concierto en Re mayor. Y se fue hilvanando todo de manera casi natural”.https://e16dddd2b973e743216bf90701233b7a.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-40/html/container.html

    Por su parte, Saraví remarca el hecho de que “el segundo concierto es la ‘Cenicienta’, es el menos taquillero, porque es el menos virtuosísitico. El primero es tal vez el más virtuoso, en el segundo se aplacó completamente y es mucho más cortesano, tiene mucha más elegancia y es ese Mozart que todavía no despegaba de una cierta formalidad. Y los últimos tres son los más conocidos y tocados. Éste lo estudié de muy joven, lo usé para algunos concursos, y de hecho entré al Colón con él, pero nunca lo había tocado en público, y cuando vino la propuesta pensé que era el que quería hacer. Lo reformulé en cuanto a la concepción, porque la orquesta de Ricardo tiene una visión historicista del período clásico, que acá no hay ninguno tan específico, y la propuesta me encantó como algo posible, probable. Elaboré unas cadenzas mucho más acordes, creo yo, a una visión historicista”.

    También entusiasmado respecto de la propuesta “transversal” que lleva al concierto tradicional a un formato diferente, Saraví destaca: “Este tipo de cosas, que son novedosas, también a uno como artista lo mantienen atento, vivo y en escena”.

    Mozart, camino de Praga. Con: Luis Brandoni (relator), Pablo Saraví (violín solista), Ricardo Sciammarella (dirección). Ensamble Concentus BA. Fecha: Martes 12 de septiembre a las 20. Lugar: Teatro Avenida, Avenida de Mayo 1222. Entradas: desde $1.350


    Sobre la firma

    MARGARITA POLLINI

    Fuente: Clarín.com

  • Murió Fernando Botero, el genial artista colombiano de las figuras voluminosas

    El multipremiado artista colombiano Fernando Botero murió en las últimas horas a los 91 años, tras complicarse su estado de salud, según informaron medios locales.

    Botero, nacido en Medellín, era una de las figuras más destacadas del panorama artístico mundial, conocido por la voluptuosidad típica de sus figuras y el uso del color de una forma vibrante.

    El artista, nacido el 19 de abril de 1932, seguía pintando en su estudio hasta que sufrió una neumonía por la que tuvo que ser internado, pero este jueves salió del hospital para recuperarse en su casa, según informó la W Radio de Colombia.https://3f677919146b7439b8677491df833a22.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-40/html/container.html

    Su hija Lina Botero, en declaraciones a Caracol Radio, explicó que «llevaba cinco días bastante delicado de salud porque había desarrollado una neumonía».Torso de Botero en Buenos Aires. Foto: Luciano Thieberger.Torso de Botero en Buenos Aires. Foto: Luciano Thieberger.

    «Murió con 91 años, tuvo una vida extraordinaria y se fue en el momento indicado«, expresó su hija, conmocionada, que le recordó como una persona «que dedicó su vida a su país, que fue el tema de su obra artística».

    El presidente colombiano Gustavo Petro lamentó desde sus redes sociales la muerte de Botero: «Ha muerto Fernando Botero, el pintor de nuestras tradiciones y defectos, el pintor de nuestras virtudes. El pintor de nuestra violencia y de la paz. De la paloma mil veces desechada y mil veces puesta en su trono», escribió.

    «Lamentamos profundamente la partida de Fernando Botero, uno de los más grandes artistas de Colombia y del mundo. Siempre generoso con su país, un gran amigo, y apasionado constructor de paz. Nuestras más sinceras condolencias a toda su familia», manifestó en redes sociales el expresidente colombiano, Juan Manuel Santos.

    Escultura de Botero en Mar del Plata.Escultura de Botero en Mar del Plata.

    Considerado el artista colombiano más importante de la historia, Botero fue pintor, escultor y dibujante. Además del impacto que su obra tuvo en el escenario artístico internacional, muchas de sus creaciones fueron vendidas en varios millones de dólares por las más reconocidas casas de subastas.

    Este jueves en murcia, España, había comenzado una exposición que muestra su evolución artística a través de obras de diversas épocas que van desde los años 70 hasta creaciones más recientes.La doncella de Botero en Cartagena. Foto: ReutersLa doncella de Botero en Cartagena. Foto: Reuters

    «Ha inventado una forma distinta de ver el arte, el boterismo», explicó en rueda de prensa Marisa Oropesa, la comisaria de esa exposición.

    El fallecimiento de Botero conmocionó a Colombia. «La obra de Botero es inmortal. Fue quien puso el arte nacional en los escenarios internacionales más importantes del mundo. De hecho, sus esculturas se imponen en importantes lugares, como en Estados Unidos y Francia», destacaron los medios colombianos.https://3f677919146b7439b8677491df833a22.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-40/html/container.htmlUna de las emblemáticas esculturas de Botero en Madrid. Foto: EFEUna de las emblemáticas esculturas de Botero en Madrid. Foto: EFE

    Botero fue el segundo de los tres hijos de David Botero Mejía y Flora Angulo Jaramillo. Se graduó en el Liceo de la Universidad de Antioquia, su ciudad natal, y más tarde viajó a España para estudiar a .los principales artistas de ese país.

    Después de vivir en Nueva York y París, ya en los ’80 Botero se convirtió en uno de los artistas vivos más cotizados del mundo, y algunas esculturas suyas realizadas en bronce, mármol y resina fundida se ven en distintas ciudades.

     Fernando Botero en Champs Elysees en París. AFP

    Fuente: Clarin.com

  • Tras un misterioso llamado, el “Indiana Jones del arte” recuperó un cuadro robado de Van Gogh

    Un cuadro de Vincent van Gogh que había sido robado a golpe de martillo hace tres años y medio de un museo de los Países Bajos fue recuperado por un detective neerlandés especializado en arte, al que la prensa europea bautizó como «el Indiana Jones del arte» por sus minuciosas investigaciones que permitieron encontrar antes obras robadas de Salvador Dalí y Pablo Picasso.

    El detective Arthur Brand logró hallar una obra que el artista pintó en 1884 y fue robada durante el confinamiento por la pandemia del Museo Singer Laren, según confirma la propia pinacoteca en un comunicado reproducido por varios medios, entre ellos The Guardian, donde además señala que la pintura «ha sufrido daños, pero, a primera vista, todavía está en buenas condiciones«. Lo hizo tras un misterioso encuentro con un hombre que se lo entregó en mano.

    El cuadro en cuestión se llama «Jardín de Primavera» (en neerlandés, Lentetuin, de pastorietuin te Nuenen in het voorjaaque) y representa el jardín de la casa parroquial de Nuenen, donde el artista residió a lo largo de dos años y donde concibió más de una cuarta parte de su obra, entre ella su primera obra maestra, «Los comedores de patatas».https://6a6ab913468e201a9ffb1cddab35ae17.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-40/html/container.html

    El lienzo fue robado la madrugada del 30 de marzo de 2020, cuando el museo estaba cerrado de forma temporal por las restricciones contra el coronavirus. Un video de las cámaras de seguridad divulgado por la policía neerlandesa mostró el momento en el que el ladrón entró a la institución tras romper las puertas de cristal con un martillo y huyó minutos después con el cuadro, que había sido prestado por el Museo Groninger para una exposición temporal.

    Desde entonces, la autoridades -junto a un equipo de forenses, detectives y expertos en arte robado- iniciaron una investigación criminal para tratar de localizar a los ladrones y recuperar la pintura, valorada entre tres y seis millones de euros.

    Sin embargo, quien logró avanzar en el asunto fue Brand y sostuvo que el cuadro terminó en manos de una organización criminal que quería usarlo como medio de negociación para reducir penas de prisión en caso de condena y el propio detective negoció con la organización, pero no pudo recuperar el cuadro de Van Gogh.Arthur Brand, en 2019, con una obra "Busto de Mujer" de Picasso que recuperó. Arthur Brand, en 2019, con una obra «Busto de Mujer» de Picasso que recuperó.

    La trama final de la recuperación tuvo tintes misteriosos. Por motivos que aún se desconocen, durante el fin de semana, un hombre se citó con Brand en plena noche en Ámsterdam y le devolvió el cuadro, una operación que se realizó en total discreción. La identidad de la persona que entregó la pintura se mantiene en secreto y no sería responsable del robo sino un intermediario que actuó para facilitar la entrega.

    En un video publicado por el detective se lo ve conmocionado cuando lo descubre, después de desenvolver el paquete en el salón de su casa. «Confirmar que se trata del Van Gogh robado ha sido uno de los mayores momento de mi vida», indicó el detective, según reproduce la agencia de noticias AFP.

    El cuadro está ahora en manos del Museo Groninger, cuyos empleados subrayan estar «muy contentos y aliviados de que la obra esté de vuelta», dice Andreas Blühm, director de la pinacoteca, quien destacó que Brand, «jugó un papel clave en este caso y el museo lo valora mucho».

    El detective recibió en 2020 fotos del cuadro como «una prueba de vida» de que seguía entero. Lo presentaba junto con un ejemplar del diario The New York Times fechado el 30 de mayo de ese año y era ya una señal de que los ladrones trataban de encontrar un comprador. «O mejor, una salida, porque sabemos que ha ido pasando de un grupo delictivo a otro sin que supiesen qué hacer. Es una práctica habitual en circuitos mafiosos que usan el arte como aval por si les arrestan», contó a la prensa.

    Brand, que debe el «título honorífico» de «Indiana Jones del arte» a una carrera en la que ha recuperado obras de Dalí y Picasso entre otros, tuvo que ganarse la confianza de su inesperado interlocutor. «Siempre informo a la policía y sabíamos que esta persona solo quería retornar la tela. No había otros lazos delictivos en su caso. Al final, vino a mi oficina y me la dio. Poco después, el director del Groninger Museum llamó a la puerta. Estaba esperando en la calle y confirmó que se trataba del original. Está en buen estado, con rasguños. Luego lo celebramos y también con los agentes», explicó a la prensa.https://6a6ab913468e201a9ffb1cddab35ae17.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-40/html/container.html

    En abril de 2021, la policía arrestó a un hombre identificado en los medios holandeses como Nils M. por el robo. Posteriormente fue declarado culpable y sentenciado a ocho años de prisión, ya que también fue condenado por robar, en otra ocasión, otra obra maestra, de Frans Hals, llamada «Dos niños sonriendo».

    Con información de Télam

    Fuente: Clarín.com