Categoría: Entretenimiento

  • Festival Cuadernos Hispanoamericanos 2025: Buenos Aires será sede de un gran encuentro de literatura en español

    Festival Cuadernos Hispanoamericanos 2025: Buenos Aires será sede de un gran encuentro de literatura en español

    Se viene el Festival Cuadernos Hispanoamericanos. En una jornada de cuatro días, la prestigiosa revista homónima convocará a escritores argentinos y a extranjeros para este evento que por primera hará su desembarco en Buenos Aires. El foco estará puesto en el presente y el futuro de la literatura en español.

    Del 29 de julio al 1 de agosto habrá siete mesas, talleres, charlas y recitales de poesía, inspiraciones y prácticas literarias en el que autores y lectores podrán compartir e interactuar acerca de la lengua hispana y la tradición literaria.https://606924ce8b01ed26af96d0fde2f61519.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    El Festival contará con la participación de autores argentinos y extranjeros. Tras el éxito inicial en Santiago de Chile y luego en la ciudad de México, este Festival será el primero que se hará en Buenos Aires.

    De hecho, fueron doce los escritores argentinos contemporáneos que se destacaron en la portada de la revista Cuadernos Hispanoamericanos en sus 76 años de historia, siendo la Argentina el mayor número de autores de un mismo país en toda Hispanoamérica. Entre ellos: Leila Guerriero, Federico Falco, María Moreno, María Sonia Cristoff, Rodrigo Fresán, Samanta Schweblin, Selva Almada y Camila Sosa Villada.El escritor español Javier Serena posa durante una entrevista con EFE en Ciudad de Guatemala (Guatemala). EFE/ Mariano MaczEl escritor español Javier Serena posa durante una entrevista con EFE en Ciudad de Guatemala (Guatemala). EFE/ Mariano Macz

    Al igual que la revista, la idea del festival es hablar de la literatura que se escribe en español sin pensar en fronteras nacionales. “El criterio es que tenga calidad literaria, como el trabajo que hace la revista: mejorar el conocimiento entre las literaturas de todos los países de habla española”, afirmó a Clarín Javier Serena, director de revista Cuadernos Hispanoamericanos.

    “Las propuestas van en línea con la revista como un espacio de discusión literaria con autores de bastante interés. Como es una revista pública, hacemos un poco de contrapeso a cómo estaba organizado nuestro panorama editorial. Los mercados editoriales, los académicos y también los periodísticos han reforzado autores y autoras, quizás dejaron de lado a otros. Por eso, este Festival intenta tener un criterio un poco independiente de esas grandes tendencias y apostar por la literatura que es más interesante y más sugerente”, añadió Serena.

    El Festival está organizado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) a través del Centro Cultural de España en Buenos Aires (CCEBA), en colaboración con la red de Bibliotecas Públicas, Dirección General de Promoción del Libro, Bibliotecas y la Cultura, Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires y cuenta con el apoyo de la librería Mandrágora.

    El CCEBA (Paraná 1159 CABA), la Biblioteca Ricardo Güiraldes (Talcahuano 1261, CABA) y la Biblioteca Evaristo Carriego (Honduras 3784, CABA) serán las tres sedes que albergarán a más veinte autores participantes y la entrada será libre y gratuita. La inauguración oficial tendrá lugar el martes 29 a las 17 en la Biblioteca Güiraldes.

    La revista Cuadernos Hispanoamericanos es una publicación de crítica literaria y pensamiento creada en 1948 y tiene como propósito sostener un espacio común para la circulación de obras de América Latina y España, la promoción de la literatura en español y la cooperación cultural en Iberoamérica.

    ¿Quienes participan?

    Por el lado argentino, estarán Selva Almada, Mariano Blatt, María Sonia Cristoff, Camila Fabbri, Margarita García Robayo, Mercedes Halfon, Nicolás Hochman, Roque Larraquy, Pablo Katchajian, Mauro Libertella, Clara Muschietti, Ana Negri, Romina Paula, Paula Peyseré, Malena Rey, Cynthia Rimsky, Hernán Ronsino, Valeria Tentoni.

    En el caso de los extranjeros, participarán: el escritor colombiano Juan Cárdenas, el poeta español Ben Clark, el escritor, poeta, novelista y ensayista mexicano Julián Herbert, los autores españoles Miguel Ángel Hernández, Aroa Moreno y Javier Serena, la escritora y guionista chilena Alejandra Moffat, los mexicanos Emiliano Monge y Daniela Tarazona y la escritora ecuatoriana Mónica Ojeda. “Todos son colaboradores de la revista, y fueron especialmente seleccionados por su manera de pensar y de escribir”, destacó Serena.El escritor colombiano Juan Cárdenas. Foto: Consuelo Iturraspe, gentileza editorial.El escritor colombiano Juan Cárdenas. Foto: Consuelo Iturraspe, gentileza editorial.

    El escritor colombiano Juan Cárdenas manifestó sus impresiones acerca del Festival. “Cuadernos Hispanoamericanos se ha convertido en uno de los pocos espacios vivos donde se produce una conversación literaria estimulante en nuestra lengua y el festival es un fiel reflejo del trabajo que viene haciendo la revista”, anunció.

    Cárdenas, autor de las novelas Zumbido, Los estratos, Ornamento y El diablo de las provincias, participará en dos conversaciones: una sobre los discursos incómodos, el 29 de julio, y la otra sobre las escrituras al margen, el próximo 1 de agosto.

    “Lo bueno de este tipo de encuentros es que nunca se sabe lo que puede surgir, aunque sí tengo clarísimo que durante los días del Festival el gobierno de Milei hará alguna estupidez nueva y la calidad de vida de los argentinos empeorará”, enfatizó.

    ¿Cuáles son sus expectativas? “Los eventos culturales han sido utilizados muchas veces en América Latina para normalizar las situaciones más aberrantes e injustas. Espero que sea un encuentro totalmente anormal o que al menos refleje de manera oblicua lo fea que se ha puesto la Argentina con Milei.”


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    Maxi KronenbergBio completa

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  • Un libro para leer con los chicos: hoy recomienda Laura Leibiker, de Siglo XXI

    Un libro para leer con los chicos: hoy recomienda Laura Leibiker, de Siglo XXI

    Locutora, periodista y editora. No hay área en la que los libros habiten que Laura Leibiker no haya explorado. Trabajó en TV, radio y revistas destinadas al público infantil. Por eso, si hoy fuera una niña y solo tuviera que elegir un título responde casi con desesperación: «Me parece muy difícil elegir solo uno… ¡porque ningún libro es suficiente para un buen lector!»

    Desde 2006 se dedica a la edición de literatura para niños y jóvenes. Primero, se desempeñó como directora Editorial de Literatura Infantil y Juvenil en Editorial Norma y ahora está editando la nueva colección infantil de Siglo XXI.https://132028bfdef355307f32f340164fd98d.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    Y a pedido de Clarín, Laura Leibiker revisa el rol de los libros en su vida y recomienda esos imperdibles para chicos y chicas.

    –Si fueras peque ahora, ¿qué libro no te perderías por nada del mundo?

    –Me parece muy difícil elegir solo uno… ¡porque ningún libro es suficiente para un buen lector! Un libro siempre despierta el deseo de leer otro, de seguir leyendo. Pensando en la niña que fui, tiene que ser un libro gordo, de muchas páginas. Voy a hacer un poco de trampa: no es un libro, son tres, pero bien podría ser un gran libro gordo: La saga de los confines, de Liliana Bodoc. Una trilogía en la que cabe el mundo: el poder, el amor, la lucha, la furia, la solidaridad y la idea de comunidad y de futuro. Si pensamos en una “yo” más pequeña, me inclino por la saga Una serie de eventos desafortunados, de Lemony Snicket.Laura Leibiker es editora del sello infantil de Siglo XXI. Foto: gentileza.Laura Leibiker es editora del sello infantil de Siglo XXI. Foto: gentileza.

    –¿Qué recordás de tus lecturas de infancia, qué libros había o llegaron a tu casa y qué encontrabas en la escuela?

    –Fui una niña muy lectora; me nutría de lo que había en casa: desde la guía de teléfono hasta las colecciones Robin Hood e Iridium, los libros de Constancio Vigil de editorial Atlántida (El mono relojero, El imán de Teodorico); Un elefante ocupa mucho espacio, de Elsa Bornemann; Reportajes supersónicos, de Syria Poletti. ¡Y todo lo que caía en mis manos! Revistas, cómics, historietas: desde la revista Smart (de juegos de ingenio) hasta las historietas Susy, secretos del corazón; Patoruzú, Isidoro, y las geniales Intervalo, El Tony y D’Artagnan. También la revista Humor, las historietas de Mafalda y libros de cuentos como Caramelos surtidos o Cuentos para chicos de autores grandes. Algunos de mis preferidos eran los de José Mauro de Vasconcelos: Vamos a calentar el sol, Mi planta de naranja-lima, El jardín japonés, Rosinha, mi canoa… Y Los capitanes de la arena, de Jorge Amado. De las lecturas escolares recuerdo Cuadernos de un delfín, de Bornemann.

    –¿Cómo elige la editorial los libros que va a publicar y cómo se construye un libro para chicos?

    –Siglo XXI comenzó a editar para chicos hace poco más de un año. La selección para la publicación se nutre de los temas o ejes que atraviesan el catálogo de adultos (ciencias, pensamiento político y social, textos de no ficción) a los que se suman libros para los más chiquitos y, próximamente, textos de ficción. El proceso de edición es muy grato: partimos, por lo general, de una idea previa que conversamos con los autores de los textos; luego se trabaja la edición (el “amasado” del texto, su adecuación al lector objetivo, la extensión adecuada) y la puesta en página. Como somos un proyecto muy nuevo, los primeros desarrollos incluyeron el diseño de colección (formato, estética, materialidad). Con esas cuestiones definidas, hacemos un maquetado y elegimos al ilustrador que nos parece más adecuado para completar el sentido de ese texto. Revisamos los bocetos, hacemos varios idas y vueltas entre el escritor, el ilustrador, el diseñador y el editor para ir dando forma al libro que soñamos. Para las tapas solemos armar varios bocetos (tanto de diseño como de ilustración) que se someten a una discusión con el equipo editorial: nos interesa que resulte atractiva, que se diferencie en el punto de venta y que, a la vez, exprese muy claramente el espíritu del libro que encontrará el lector cuando lo abra.Laura Leibiker es editora del sello infantil de Siglo XXI. Foto: gentileza.Laura Leibiker es editora del sello infantil de Siglo XXI. Foto: gentileza.

    –¿Qué título del catálogo de la editorial tiene una historia especial que puedan contar?

    –Un mar de fueguitos, de Eduardo Galeano, ilustrado por Poly Bernatene. La obra de Galeano es muy importante para Siglo XXI. Por eso, uno de los primeros proyectos fue seleccionar algunos de sus textos para hacer un álbum para chicos. Convocamos a Poly, que es un ilustrador con un manejo increíble de luz y sombra en sus trabajos. Sabíamos que el texto de Galeano es muy popular y cada uno tiene, en su cabeza, una imagen posible del “mar de fueguitos”. Trabajamos varios meses con Poly, que releyó los libros de Eduardo para encontrar imágenes, ideas, conceptos que lo ayudaran a ilustrar este libro. El resultado es sorprendente y emocionante, y gusta tanto a chicos como a grandes. Por eso, ya estamos pensando en otros libros con textos de Galeano para chicos.


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    Débora CamposDébora Campos

    Editora de la sección Culturadecampos@clarin.comBio completa

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  • Un libro para leer con los chicos: hoy recomienda Flor Solgatto, de Pequena crianza

    Un libro para leer con los chicos: hoy recomienda Flor Solgatto, de Pequena crianza

    En la infancia de Flor Solgatto, la creadora de la librería Pequena crianza, no abundaban los libros nuevos. Había que pedirlos prestados en la escuela o en la biblioteca. Entonces, cuando aparecían, cuando uno lograba llegar a esa casa de cuatro hijas y muchas cosas que comprar, el deleite se repetía una y otra vez: «Lo leí un sin fin de veces, hasta recordármelo de memoria como me gustaba hacer con todos los cuentos», comparte ahora con Clarín a propósito de un ejemplar comprado en la Feria del Libro.Flor Solgatto es la creadora de la librería  Pequena crianza, además de docente de educación inicial y trabajadora social. Foto: gentileza.Flor Solgatto es la creadora de la librería Pequena crianza, además de docente de educación inicial y trabajadora social. Foto: gentileza.

    Flor Solgatto se formó como educadora de nivel inicial pero también como trabajadora social, dos disciplinas en las que los libros y las historias son no solo elemento de trabajo sino también un puente. «Hace más de 20 años trabajo con las infancias y adolescencias, sus trayectorias educativas, sus identidades, y conformaciones familiares. En mi que hacer profesional, como en mi vida personal, los cuentos y los juegos de mesa han sido elementales«, explica en la web de Pequena crianza.

    Para ella, «los cuentos generan risas, fomentan la imaginación, crean y refuerzan vínculos, al igual que los juegos. Entonces; si como docente y trabajadora social pude observar el enriquecimiento emocional en la niñez y adolescencia; ¿por qué no compartirlo y que lleguen estas herramientas a más y más niños, niñas y adolescentes?», se pregunta. Esa inquietud es la semilla de un espacio cálido y lleno de magia sobre la calle Aguirre, del barrio de Pequena crianza.https://56f5eb2b872d2d01950e638b82e9ede5.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    Y a pedido de Clarín, Flor Solgatto revisa el rol de los libros en su vida y recomienda dos imperdibles.

    –Si fueras peque ahora, ¿qué libro no te perderías por nada del mundo?

    –El árbol de los ruidos y las nueces, de Silvia Schujer. Lo siento en el alma, para abrazar la historia de nuestro país, para entenderla de otra manera, para que estudiar y leer historia resulte interesante. Y luego La joya interior, de Anna Llenas. Para que durante toda la vida me acompañase el sentimiento de no perder y buscar, la luz que hay en mi interior.Flor Solgatto es la creadora de la librería  Pequena crianza, además de docente de educación inicial y trabajadora social. Foto: gentileza.Flor Solgatto es la creadora de la librería Pequena crianza, además de docente de educación inicial y trabajadora social. Foto: gentileza.

    –¿Qué recordás de tus lecturas de infancia?

    –De mi infancia tengo varios recuerdos en cuanto a la literatura, cuentos clásico en general y «La triste historia de el soldadito de plomo», que toleré que me lo leyeran solo una vez. En mi casa, no abundaban los libros propios. Los buscábamos en la biblioteca de la escuela cada viernes, o en la del barrio cada martes cuando asistíamos con mis hermanas a un taller literario. Como somos cuatro hermanas, para nuestra economía era muy oneroso tener libros nuevos para todas. En una de las pocas ediciones de la Feria del Libro en la que mi mamá pudo comprar, llegaron a casa dos títulos. Uno no me gustaba, sus dibujos me daban miedo y tristeza, pero de todos modos lo leí un sinfín de veces, hasta recordármelo de memoria como me gustaba hacer con todos los cuentos. Más tarde, llegó a mis manos «El hombrecito del azulejo», de Manuel Mujica Lainez. Otro cuento que leí centenares de veces. Me causaba tristeza, necesitaba que ese hombrecito fuera mirado por otros, por muchos. Con el tiempo, me di cuenta de que tal vez en ese momento me sentía identificada con él porque era una niña muy tímida e insegura. Cuando lo leí de adulta resignifique su mensaje y me vi reflejada pero como trabajadora social ya de pequeña porque yo había encontrado en él a un niño que no era visto y me interesaba que otros lo recatasen de la oscuridad.

    ¿Cómo nació la idea de la librería y qué momentos de su historia te hicieron realmente feliz?

    –La liberìa nació de un grupo de amigas, las «Mamis del WS», que viene desde el jardín maternal de mi hijo. Soy docente de nivel inicial y trabajadora social. En este rol, me desempeño en la protecciòn y reivindicaciòn de derechos de niñas, niños y adolescentes, y siempre sumé cuentos a mis dinámicas de intervención, incluso llevándolos a los domicilios en los que hago entrevistas vinculares. El objetivo de Pequena crianza es fomentar los buenos vínculos y crear recuerdos imborrables en el corazón. Entonces, la lectura compartida, puede devenir en alimento para la resiliencia. La felicidad en el local la encuentro en el diálogo sincero, compartido y espontáneo que se desarrolla con las familias, docentes y profesionales. La mística del libro que nos une aparece también en las lágrimas, los dolores, la felicidad y en el agradecimiento por parte de la gente cuando te dicen: «Que hermosa librería, que bueno que estás acá».


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    Débora CamposDébora Campos

    Editora de la sección Culturadecampos@clarin.comBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • Murió Jorge Aulicino, periodista y una de las voces fundamentales de la poesía

    Murió Jorge Aulicino, periodista y una de las voces fundamentales de la poesía

    orge Aulicino, una de las voces más influyentes de la poesía argentina contemporánea y figura destacada del periodismo cultural, falleció a los 75 años. Su trayectoria atravesó más de cinco décadas de escritura, edición y traducción, con una obra que dejó una huella en el campo literario hispanoamericano.

    Nacido en Buenos Aires en 1949, Aulicino inició su carrera periodística en los años setenta. Trabajó en medios como La Calle y La Tarde, y más tarde se incorporó a la redacción de Clarín, donde desarrolló una extensa labor como editor en las secciones de Cultura e Información General.https://27ec1f1552e92ef46b6ab4743a86a422.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    Fue uno de los impulsores y columnistas principales de la Revista Ñ.

    También dirigió la revista política Generación 83 y colaboró en Diario de poesía, una publicación clave para la renovación de la escena poética argentina en los años ochenta y noventa.

    Como poeta, publicó más de una docena de libros, desde Vuelo bajo (1974) hasta El río y otros poemas (2019). Su escritura fue reconocida con el Premio Nacional de Poesía en 2015.

    Además, su trabajo como traductor fue igualmente valorado: en 2011 publicó una versión del Infierno de Dante Alighieri y, en 2015, completó la traducción de la Divina Comedia, trabajos que se suman a sus versiones de Pier Paolo Pasolini, Guido Cavalcanti y John Keats, entre otros.

    En 2017 recibió el Diploma al Mérito Konex en la categoría de Periodismo Literario.

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    Fuente: Clarín.com

  • Santiago Muñoz Machado, director de la RAE: “Destrozando la lengua, no se termina con la discriminación”

    Santiago Muñoz Machado, director de la RAE: “Destrozando la lengua, no se termina con la discriminación”

    El jurista español Santiago Muñoz Machado (Pozoblanco, 1949) dirige la Real Academia Española (RAE) y reivindica la tradición que lo enlaza con otros titulares de esa entidad que tampoco provenían de la lingüística, la filología o la literatura. Dice el viernes a la tarde en la sede de la Academia Argentina de Letras (AAL) donde despliega una intensa agenda de reuniones, que «la Academia ha tenido juristas durante los 300 años de su vida, porque los juristas somos gente que jugamos con las palabras y estamos siempre dándole vueltas al idioma».https://platform.twitter.com/embed/Tweet.html?dnt=false&embedId=twitter-widget-0&features=eyJ0ZndfdGltZWxpbmVfbGlzdCI6eyJidWNrZXQiOltdLCJ2ZXJzaW9uIjpudWxsfSwidGZ3X2ZvbGxvd2VyX2NvdW50X3N1bnNldCI6eyJidWNrZXQiOnRydWUsInZlcnNpb24iOm51bGx9LCJ0ZndfdHdlZXRfZWRpdF9iYWNrZW5kIjp7ImJ1Y2tldCI6Im9uIiwidmVyc2lvbiI6bnVsbH0sInRmd19yZWZzcmNfc2Vzc2lvbiI6eyJidWNrZXQiOiJvbiIsInZlcnNpb24iOm51bGx9LCJ0ZndfZm9zbnJfc29mdF9pbnRlcnZlbnRpb25zX2VuYWJsZWQiOnsiYnVja2V0Ijoib24iLCJ2ZXJzaW9uIjpudWxsfSwidGZ3X21peGVkX21lZGlhXzE1ODk3Ijp7ImJ1Y2tldCI6InRyZWF0bWVudCIsInZlcnNpb24iOm51bGx9LCJ0ZndfZXhwZXJpbWVudHNfY29va2llX2V4cGlyYXRpb24iOnsiYnVja2V0IjoxMjA5NjAwLCJ2ZXJzaW9uIjpudWxsfSwidGZ3X3Nob3dfYmlyZHdhdGNoX3Bpdm90c19lbmFibGVkIjp7ImJ1Y2tldCI6Im9uIiwidmVyc2lvbiI6bnVsbH0sInRmd19kdXBsaWNhdGVfc2NyaWJlc190b19zZXR0aW5ncyI6eyJidWNrZXQiOiJvbiIsInZlcnNpb24iOm51bGx9LCJ0ZndfdXNlX3Byb2ZpbGVfaW1hZ2Vfc2hhcGVfZW5hYmxlZCI6eyJidWNrZXQiOiJvbiIsInZlcnNpb24iOm51bGx9LCJ0ZndfdmlkZW9faGxzX2R5bmFtaWNfbWFuaWZlc3RzXzE1MDgyIjp7ImJ1Y2tldCI6InRydWVfYml0cmF0ZSIsInZlcnNpb24iOm51bGx9LCJ0ZndfbGVnYWN5X3RpbWVsaW5lX3N1bnNldCI6eyJidWNrZXQiOnRydWUsInZlcnNpb24iOm51bGx9LCJ0ZndfdHdlZXRfZWRpdF9mcm9udGVuZCI6eyJidWNrZXQiOiJvbiIsInZlcnNpb24iOm51bGx9fQ%3D%3D&frame=false&hideCard=false&hideThread=false&id=1946193650100191517&lang=es&origin=https%3A%2F%2Fwww.clarin.com%2Fcultura%2Fsantiago-munoz-machado-director-rae-destrozando-lengua-termina-discriminacion_0_S8V6JxMlVo.html&sessionId=43cbb6f6cc6cb889f0856d0c214a1a13397394f4&theme=light&widgetsVersion=2615f7e52b7e0%3A1702314776716&width=550px

    La presencia de Muñoz Machado en Buenos Aires ahora, y en Chile en los próximos días, tiene una doble función: por un lado, presentar su monumental ensayo de mil páginas De la democracia en Hispanoamérica, que traza una genealogía de los sistemas republicanos en la región y analiza las debilidades históricas que han impedido estabilizar ese régimen de gobierno. Lo hizo días atrás en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires en un acto organizado por las academias nacionales de Letras, Derecho y Ciencias Morales y Políticas.https://21e73e0ee727a9c2b8e5015a3802ede8.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    Pero además, el intelectual, que es catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, la de Valencia y la de Alcalá de Henares y presidente de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), destina parte de su tiempo a conversar sobre la RAE, cuál es su rol, manda o no manda sobre la lengua y cuáles son los desafíos que enfrenta el castellano frente a la inteligencia artificial. De todo eso, charlo con Clarín.El actual director de la real Academia Española Santiago Muñoz Machado posa para una foto en la Academia Argentina Letras. Foto: Mariana Nedelcu.El actual director de la real Academia Española Santiago Muñoz Machado posa para una foto en la Academia Argentina Letras. Foto: Mariana Nedelcu.

    –Los artículos que publicamos sobre el idioma suelen generar mucho interés de las personas que leen el diario. ¿Cuál es su hipótesis sobre esta atención sobre la lengua?

    –Estas cosas también pasan en España. Tenemos la Fundación del Español Urgente (Fundeu), patrocinada por la Agencia EFE y la Academia, cuya misión es la de promover el buen uso del español en los medios de comunicación, que emite todos los días una nota dedicada a una palabra. Algunos periódicos tienen una sección fija para esos artículos y es algo que se sigue muchísimo. Luego, hay por lo menos tres o cuatro programas de televisión importantes dedicados a las palabras: Pasapalabra, Cifras y letras, y hay otros. Mi hipótesis es que todos los días nos comunicamos con la lengua, que atraviesa nuestra vida, es aquello que más nos une como pueblo y que nos identifica. Por tanto, es natural que nos interese. En el caso de la RAE, es una institución muy antigua, que tiene 300 años de trabajo a sus espaldas y que ha trabajado muy bien por el idioma. Tenemos buenas razones para estar orgullosos de lo que hemos hecho. Mantiene un prestigio muy importante no porque tengamos ningún poder sancionador detrás para los incumplidores de las normas, sino por su «auctoritas», la autoridad que genera el respeto ganado a lo largo de los años.

    La RAE mantiene un prestigio muy importante no porque tengamos ningún poder sancionador, sino por la autoridad que genera el respeto ganado.Santiago Muñoz Machado

    –Es usted un presidente con un perfil que se aleja de las tradicionales disciplinas como la lingüística o la filología, y tampoco es un narrador o poeta. ¿Qué aporta a la RAE la mirada de un jurista, que no ha sido mayoritaria en el último siglo?

    –Si me permite, tengo un punto de desacuerdo porque la Academia ha tenido juristas durante sus 300 años de vida porque los juristas somos gente que jugamos con las palabras y estamos siempre dándole vueltas al idioma. Lo nuestro es la argumentación, necesitamos los vocablos para manifestarnos en nuestra profesión. Dicen que es una profesión elocuente. Por tanto, ha habido muchos académicos provenientes de esta disciplina, pero no solo eso. El Diccionario de autoridades, que fue el primer diccionario que publicó la Academia, entre 1726 y 1739, está compuesto con las palabras provenientes de la literatura básica de entonces, pero también de la legislación vigente en aquel momento. Esto suele olvidarse, pero valió tanto el Quijote como la compilación de las leyes de Indias. Por lo tanto, ha habido mucha presencia de juristas en la RAE. Ahora, ¿qué aporta un jurista? Primero, para estar al frente de la Academia hace falta no olvidarse de cuáles son las finalidades básicas de la institución porque por muy especialista que uno sea, esta es una comunidad en la que la especialidad se pierde un poco en beneficio del conjunto. Durante estos años, hemos hecho por primera vez en la historia de la Academia un diccionario de especialidad, en este caso un diccionario jurídico, y vamos a publicar más con el tiempo. Y también creo que desde la perspectiva de una persona que no es estrictamente un lingüista, se aporta a la RAE una visión más generalista, más vinculada a las diferentes expresiones de la sociedad.

    –En el primero de sus mandatos (2018-2022), le tocó lidiar con una crisis financiera importante. ¿Por qué le faltaban recursos a la RAE?

    –Cuando llegué a la Academia como director, entré con una situación económica muy mala porque el Gobierno de la nación había rebajado mucho las ayudas que recibimos. Ese día, ante la prensa, dije que la Academia era un asunto de Estado. Y expliqué que la RAE tenga recursos para hacer su obra y relacionarse con las demás academias de la lengua del mundo es una cuestión en la que nos jugábamos lo mejor de nuestra cultura. No hay nada más importante en la cultura común que tenemos con América que la lengua y la institución más importante en ello es la Real Academia Española. Luego, pedí audiencia al Presidente del gobierno y le dije eso mismo. Y aunque mejoraron las cosas a partir de entonces, también convoqué a la sociedad civil de muchas maneras, porque nos relacionamos con muchas instituciones y empresas que han respondido. Ahora, estamos en una situación mejor, tenemos el dinero suficiente para desarrollar los proyectos en los que estamos metidos.El actual director de la real Academia Española Santiago Muñoz Machado posa para una foto en la Academia Argentina Letras. Foto: Mariana Nedelcu.El actual director de la real Academia Española Santiago Muñoz Machado posa para una foto en la Academia Argentina Letras. Foto: Mariana Nedelcu.

    –Aceptaba usted en una entrevista reciente que muchas personas no se enteran realmente de qué es lo que hace la RAE. Hace un momento, aclaró que no anda por ahí sancionando a la gente que usa mal el idioma. Entonces, ¿qué hace exactamente la RAE?

    –La RAE es una corporación de derecho público, eso quiere decir que es una asociación de base privada que tiene unos estatutos que fueron aprobados en su día por el Gobierno y que recibe algunos recursos públicos, pero no tiene ninguna relación con el poder político. Es una asociación completamente independiente que se centra en un segmento de la cultura española que es la lengua y lo hace una entidad de este tipo porque no es posible que la lengua como la cultura sean gobernadas por nadie ni que haya “instrucciones” desde un poder sobre cómo se tiene que hablar o no. La Academia lo que hace es lo mismo que ha hecho a lo largo de su historia y que se centra en tres obras fundamentales, que funcionan como las grandes catedrales sobre las que se sostiene la lengua: por un lado, el diccionario; luego, la gramática y, finalmente, la ortografía. Eso se mantiene a lo largo del tiempo como las obras esenciales, el servicio que presta al español. ¿Cómo se hace eso? Pues se hace al revés de como muchos creen. No es la Academia la que se sienta los jueves a decidir cómo tienen que hablar los hispanoparlantes, sino que, por el contrario, lo que hace es tomar nota de cómo los hispanoparlantes hablan a efectos de construir a partir de esa constatación, su normativa. ¿Cómo se hace esto? Pues porque tenemos “espías” en todo el mundo que nos dicen cómo se habla allí. Ellos son las universidades argentinas, las chilenas, las mexicanas y las españolas en las que hay personas que nos trasladan palabras y el contexto en el que se manejan. Ese material va a parar a nuestros corpus lingüísticos, que tienen millones de unidades que nos permiten cada vez que nos planteamos la definición de una palabra para incorporarla al diccionario, detectar cómo se emplea (por ejemplo, si es insultante o despectiva) y cuál es el contexto en que se usa habitualmente en cada lugar. Esto, además, nos permite tomar constancia del español de uso, entender cómo se usa el idioma y, a partir de ahí, incorporarlo a nuestra norma para postular que se generalice del todo y que lo tenga la gente como el estándar del idioma.

    –Hubo hace unos años, con el lenguaje inclusivo, la idea de que, modificando el idioma, generando nuevas declinaciones, anulando algunos masculinos genéricos, era posible transformar la sociedad y también minimizar el machismo. ¿Cree usted que el idioma tiene ese poder transformador de una sociedad?

    –El poder de la lengua es indiscutible. La utilización de la lengua como herramienta de poder por la clase política, por los gobiernos, las instituciones o por las asociaciones que tienen poder en la sociedad es indiscutible. Pero conviene no exagerar. El poder público no puede imponer formas de hablar. Las únicas oportunidades en la historia en la que eso ha ocurrido es en la época de los fascismos o en regímenes autoritarios. Por eso, deben fijar las reglas las instituciones que sean independientes como lo son las academias. Lo que ha ocurrido con el lenguaje inclusivo, es que algunos grupos, con muy buena voluntad, han pensado que el lenguaje puede ser fundamental para conseguir que desaparezcan de pronto todas las formas de discriminación por razón del género, o del sexo. Pues ojalá. Es verdad que hay muchas formas de discriminación que aparecen en el lenguaje. En la Academia, hemos corregido mucho, por ejemplo, el diccionario, porque había definiciones que empezaban por el hombre y que despreciaban a la mujer o usaban el masculino indebidamente para referirse a profesiones. Por caso, la definición de jueza era “mujer del juez”. Todo eso lo hemos corregido y es verdad que se puede tratar de evitar la excesiva masculinización de la lengua, pero sin salir de su régimen. Nuestra lengua es tan hermosa y merece mantener algunas herramientas como el masculino genérico del que es muy difícil prescindir. Por eso, la Academia lo que dice es que está dispuesta a hacer todo lo que sea posible para conseguir ese objetivo de la igualdad de sexos. Y lo que dice seguidamente es que la lengua no es la culpable de esa discriminación y por eso no se debe penalizar a la lengua para conseguir unos objetivos que no se van a conseguir destrozándola.

    Es verdad que se puede tratar de evitar la excesiva masculinización de la lengua, pero sin salir de su régimen.Santiago Muñoz Machado

    –En 2020, la RAE publicó el documento “Informe de la Real Academia Española sobre el lenguaje inclusivo y cuestiones conexas” en el que rechaza el uso de x, @ o e para borrar las declinaciones que marcan el género. ¿Fue una decisión por unanimidad entre todos los integrantes de la institución?

    –Había prácticamente unanimidad, sí. A lo mejor, algún académico que es un punto más proclive a las concesiones, sosteniendo que el sistema del lenguaje es un macroconcepto que es superior a las variedades concretas de cada momento. Por ejemplo, es lo que pasaba con algunos femeninos como miembro / miembra sobre el que algún académico ha dicho que no pasa nada por usarlo porque está bien construido desde un punto de vista gramatical. Algunos tienen más apertura y otros dicen que de ninguna manera, porque no está en la práctica. La clave en la que nos manejamos es esa. La lengua puede cambiar mucho como consecuencia de esta clase de reclamaciones de género o por cómo habla la juventud. Puede cambiar y cuando cambie lo incorporaremos, pero será luego de constatar ese cambio.

    –Los jóvenes son un grupo que se permite transformar mucho la lengua, incorporar palabras de otros idiomas, cambiarlas, inventarlas incluso. ¿Tienen analizado cuánto de eso permanece en el tiempo y termina por ser incorporado?

    –Hay muchas cosas que le puedo decir sobre este tema. Primero, quiero expresar nuestra convicción de que nuestro idioma ha sido siempre mestizo y aparece siempre mezclándose con muchas formas que proceden de otras lenguas y no nos ha pasado nada hasta ahora por eso. Esa queja de que estamos, por ejemplo, admitiendo muchos neologismos anglosajones. Pues bueno, antes los habíamos tomado del árabe y más allá del hebreo y más adelante del francés y el español se compone de todo eso. En el caso de los jóvenes, vamos a ver qué es lo que dan de sí todas estas variantes. De momento, las estudiamos, las seguimos y nos importan, claro está. Y veremos si es algo más bien efímero, tendiente a desaparecer o si algunas de estas cosas permanecen. De hecho, tenemos muy en cuenta el carácter efímero de las innovaciones y por eso procuramos no precipitarnos nunca y esperar antes de hacernos eco de cualquiera de estos cambios. No obstante, siempre partimos de la idea de que la lengua evoluciona. Aunque hemos comprobado que evoluciona muy lentamente y que los cambios lingüísticos requieren muchísimos años. Ahora bien, cuando comprobamos esos cambios y cuando se producen realmente, pues los atendemos modificando nuestra propia regulación, primero, incorporándolos al diccionario, que es la primera vía de entrada a la normativa académica. También es cierto que algunas veces se quejan nuestros seguidores de que nos damos mucha prisa en incorporar neologismos. Por eso, una de las cosas que hemos hecho ahora con la inteligencia artificial es utilizar programas para crear observatorios de neologismo, que recorren la prensa más significativa de todos los países hispanohablantes para identificar ahí novedades lingüísticas que no nos constan y que nos permiten estudiarlas y ver en qué medida se están asentando, en qué medida podemos incorporarlas a nuestras obras e ir mejorando y modificando el diccionario.El actual director de la real Academia Española Santiago Muñoz Machado posa para una foto en la Academia Argentina Letras. Foto: Mariana Nedelcu.El actual director de la real Academia Española Santiago Muñoz Machado posa para una foto en la Academia Argentina Letras. Foto: Mariana Nedelcu.

    –Con respecto al español que usan las máquinas se ha mostrado usted bastante prudente. ¿Qué tiene la RAE que decir o que hacer al respecto?

    –Nos ha importado mucho ese fenómeno porque me ha parecido que realmente la inteligencia artificial es una ayuda extraordinaria para nuestros servicios: para mejorar las prestaciones de los servicios, para identificar neologismos, para responder a dudas lingüísticas, para correctores… puede ser una herramienta fundamental. Pero al mismo tiempo, tiene como peligro fundamental que la lengua que hablan las máquinas es una lengua que deciden los constructores de los algoritmos y podrían utilizar de manera espuria la lengua e incluso estropearla. Mi preocupación ha sido esta: hemos conseguido durante 300 años mantener la unidad del español, con el esfuerzo que eso supone en una geografía inmensa. Bien estaría que ahora vinieran las máquinas a fragmentarla. Por eso, lo que hemos hecho es procurar hablar con las grandes tecnológicas para que sigan nuestras reglas y entrenen a sus máquinas con ellas. Y en ese sentido ha funcionado porque la conexión se ha producido y así como tenemos la promesa de que lo hacen. El resultado final que ahora apreciamos, y que está al alcance de cualquiera, es que las máquinas que usan nuestra lengua no lo hacen mal.

    –Menos feliz y unánime es el tema de las tildes diacríticas en palabras como “solo” o “esta”. Hay académicos que no obedecen a la RAE. ¿Cómo es la intimidad de esta disputa que académicos como el narrador y periodista Arturo Pérez Reverte lleva a las redes sociales?

    – A nosotros esta es una historia que nos divierte. Nos divierte que lo de la tilde se haya convertido en un argumento de debate internacional. Al tiempo que nos divierte, digamos que también hay un punto que nos disgusta porque pareciera que la RAE solo se ocupa de la tilde cuando hace muchísimas cosas sobre las que al fin no llega la atención porque la gente se distrae con estas bromas, que es una cuestión muy menor. Al respecto, las protestas todavía existen y hay gente que no atiende la regla, aunque hay que decir que la regla de la Academia al final ha quedado muy flexible porque dice que se puede usar la tilde para enfatizar un sentido o el otro. Y ahí ha quedado. No vamos a vigilar a ver cuánta gente pone tildes y cuánta las quita. No tenemos inspectores de tildes.

    La última pregunta es menos divertida. Hay en España y en otros países de habla hispana movimientos políticos que postulan cierto purismo (identitario, nacional, familiar) que se opone al de los “de afuera”. ¿El idioma puede ser un elemento de exclusión también en ese sentido?

    –Puede haber racistas, aunque en la RAE no hay ninguno realmente, no hay nadie a quien se le haya ocurrido menospreciar a un hispanohablante o a una persona que haya adquirido el conocimiento del español por la manera en que lo pronuncia o la manera en que lo dice. Se le respeta y si es deficiente la utilización, se procura enseñarlo. Yo vivo en Madrid, que es una ciudad muy cosmopolita y muy tolerante, de modo que no notamos diferencia alguna entre unos y otros según donde han nacido. Al contrario, las reacciones fuertes se generan contra cualquiera que pretende imponer esas diferencias por razón de origen. En la RAE utilizamos el concepto de panhispánico para referir a una lengua propia de cada uno de esos países. El español de España o el de Argentina o el de Chile son de esa nación. No son préstamos. Nosotros somos la patria de origen de esa lengua, pero la lengua es propia de cada uno de esos países. Y el panhispanismo es una ideología que nos permite trabajar juntos en su normativa. Y lo hacemos con un rigor que no se puede imaginar la gente hasta qué punto es casi milagroso porque podemos ponernos de acuerdo todos esos países en cada modificación de una norma del idioma ya que pasa por todas las academia antes de aprobarlo. Esa es la mayor potencia diplomática de que disponemos, porque tenemos una vía de penetración cultural en todos nuestros países consensuada, amable, respetuosa, tolerante, de defensa de valores que son valores comunes.


    Sobre la firma

    Débora CamposDébora Campos

    Editora de la sección Culturadecampos@clarin.comBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • Tutankamón al descubierto: exhibirán por primera vez más de 5.000 objetos del faraón

    Tutankamón al descubierto: exhibirán por primera vez más de 5.000 objetos del faraón

    En su adolescencia, Eid Mertah pasaba leyendo libros sobre el faraón egipcio Tutankamón, trazando jeroglíficos y soñando con tener en sus manos la máscara dorada del monarca. «Estudié arqueología por Tut», contó Mertah, de 36 años. «Mi sueño era trabajar con sus tesoros, y ese sueño se hizo realidad».

    Mertah es uno de los más de 150 curadores y 100 arqueólogos que han trabajado en silencio por más de una década para restaurar miles de artefactos del Gran Museo Egipcio (GME), un proyecto de 1.000 millones de dólares a orillas de la meseta de Guiza.https://f15ac476700c088a006c655f977c4d05.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    Su lanzamiento estaba programado originalmente para el 3 de julio pero fue reprogramado para los últimos meses del año por motivos de seguridad. Cuando finalmente abra, el GME será el mayor museo arqueológico del mundo consagrado a una sola civilización.

    Un laboratorio vivo

    Albergará más de 100.000 artefactos, la mitad de ellos en exhibición, e incluirá un laboratorio vivo de conservación.

    Desde atrás de las paredes de vidrio, los visitantes podrán ver a los expertos trabajando para restaurar un bote de 4.500 años que fue enterrado cerca de la tumba del faraón Jufu para trasladar su alma hasta Ra, el dios del sol.

    Pero la estrella del museo será la colección de Tutankamón, con más de 5.000 objetos, muchos de los cuales serán exhibidos juntos por primera vez.

    Incluye su máscara funeraria de oro, ataúdes y amuletos de oro, collares de cuentas, carros ceremoniales y dos fetos momificados que se cree que son sus hijas que nacieron muertas.

    Muchos de estos tesoros no han sido restaurados desde que fueron descubiertos por el arqueólogo británico Howard Carter en 1922. Los métodos de conservación empleados por el equipo de Carter buscaban proteger los objetos, pero más de un siglo después, su preservación es un desafío.

    Cubrir superficies de oro con cera, por ejemplo, «preservó los objetos en su momento», indicó el curador Hind Bayoumi, «pero ocultó los detalles que quería que todo el mundo viera».Un arqueólogo egipcio trabaja en la restauración del sarcófago dorado del faraón Tutankamón, en un laboratorio de Guiza, el 13 de abril de 2020 (Khaled DESOUKI)Un arqueólogo egipcio trabaja en la restauración del sarcófago dorado del faraón Tutankamón, en un laboratorio de Guiza, el 13 de abril de 2020 (Khaled DESOUKI)

    Durante meses, Bayoumi de 39 años y sus colegas removieron la cera aplicada por el químico británico Alfred Lucas. A lo largo de las décadas, esa cera atrapó tierra y opacó el brillo del oro.

    La restauración ha sido un esfuerzo conjunto entre Egipto y Japón, que aportó créditos por 800 millones de dólares y apoyo técnico.

    El ataúd dorado de Tutankamón, trasladado desde su tumba en Luxor, fue uno de los trabajos más complejos. En el laboratorio de madera del GME, la curadora Fatma Magdy, de 34 años, utilizó lupas e imágenes de archivo para rearmar sus delicadas láminas de oro.

    «Fue como resolver un rompecabezas gigante», comentó. «La forma del corte, el flujo de los jeroglíficos, cada detalle importaba».

    Antes de la restauración, la colección de Tutankamón fue recuperada de varios museos, almacenes y tumbas en Egipto. Algunos objetos fueron restaurados ligeramente antes de su traslado para poder moverlos de forma segura.

    Antes de tocar los objetos, los equipos realizaron documentación fotográfica, análisis de rayos x, así como pruebas del material para entender la situación de cada artefacto.

    «Debíamos entender la condición de cada pieza, las capas de oro, los adhesivos, la estructura de madera, todo», explicó Mertah.

    Respetar la historia

    La filosofía del equipo ha sido la precaución. «La meta es siempre hacer lo menos necesario y respetar la historia del objeto», apuntó Mohamed Moustafa, un restaurador de 36 años.Un arqueólogo egipcio trabaja en la restauración del sarcófago dorado del faraón Tutankamón, en un laboratorio de Guiza, el 13 de abril de 2020 (Khaled DESOUKI)Un arqueólogo egipcio trabaja en la restauración del sarcófago dorado del faraón Tutankamón, en un laboratorio de Guiza, el 13 de abril de 2020 (Khaled DESOUKI)

    Pero más allá del trabajo de restauración, el proceso ha sido un viaje emocional para muchos de los involucrados.

    «Creo que nosotros estamos más emocionados de ver el museo que los turistas», admitió Moustafa.

    «Cuando los visitantes caminen por el museo, verán la belleza de estos artefactos. Pero para nosotros, cada pieza es un recordatorio de las horas interminables de trabajo, los debates, los entrenamientos», aseguró. «Cada pieza cuenta una historia».

    Con información de AFP.

    Fuente: Clarín.com

  • El poder de las editoras: Cómo cuatro mujeres emblemáticas transformaron el arte y el diseño en la Argentina

    El poder de las editoras: Cómo cuatro mujeres emblemáticas transformaron el arte y el diseño en la Argentina

    Hasta agosto en Fundación Proa, la muestra ¡Aquí estamos! Mujeres en el diseño 1900 – Hoy exhibe un importante acervo de piezas icónicas de diseño del siglo XX, junto a una documentada cronología de movimientos, luchas, y sus protagonistas. En ese contexto, la mesa redonda «Las mujeres en la industria editorial argentina del siglo XX» –organizada por Arhkhein y Díaz Ortiz ediciones– invitó a revisar la importancia de los libros, las revistas y los archivos en el ecosistema del diseño y el arte, a través de la figura de cuatro editoras emblemáticas del siglo pasado en la Argentina.

    La charla resultó un justo y emotivo homenaje a Victoria Ocampo (Editorial y Revista Sur), Sara Facio (Editorial La Azotea), Martha Levisman (proyecto ARCA) y Lala Méndez Mosquera (Revista y Ediciones Summa), y permitió trazar puentes sensibles entre estas mujeres que supieron aunar el horizonte de sus proyectos, autopercibirse editoras, y ayudar a definir aquello que significaba ser una mujer moderna desde las primeras décadas del siglo XX.

    Lala Méndez Mosquera

    Al recapitular la figura de Lala Méndez Mosquera, creadora y editora de la mítica revista Summa, la arquitecta, especialista en comunicación y fundadora de la red profesional Soy Arquitecta Cayetana Mercé, contó cuán importante fue para aquella percibirse a sí misma como editora, y no como arquitecta o diseñadora.Lala Méndez Mosquera. Archivo Clarín.Lala Méndez Mosquera. Archivo Clarín.

    «La arquitectura fue para Lala más un territorio del pensamiento, que una vocación proyectual. Tal vez fue por eso que eligió el camino de la edición, donde pudo reunir la sensibilidad ética, su formación técnica, su capacidad crítica«, dijo.

    Méndez Mosquera hizo de Summa un verdadero proyecto de vida, sostenido durante casi tres décadas, en paralelo a la crianza de sus hijas –trabajo de cuidado con escasa o nula visibilidad en la época–. La publicación, que llegaría a circular y ser referencia de arquitectura en toda Latinoamérica, inauguró, también, otra manera de mirar la arquitectura de la Argentina. Para Mercé, Méndez Mosquera definió una manera rigurosa, situada, sensible y profundamente política de hacer edición crítica en arquitectura."Las mujeres en la industria editorial argentina del siglo XX" en Proa. Foto: gentileza.«Las mujeres en la industria editorial argentina del siglo XX» en Proa. Foto: gentileza.

    Quizás por eso, la trascendencia de su legado –registrado en el libro Arcanos de la Modernidad-Lala Méndez Mosquera y la revista Summa, publicado en agosto de 2022, pocos días antes de su muerte–, «no es solo un acto de justicia, es también una manera de pensar qué significa editar hoy en América latina y qué lugar estamos dispuestas a ocupar a todas las mujeres en el que estamos en el mundo».

    Victoria Ocampo

    «Si Victoria Ocampo fue heredera de sabidos privilegios de clase, igual tuvo que luchar para salirse del lugar ornamental que la familia había previsto para ella», aclaró al comenzar su presentación el ensayista, editor e investigador Ernesto Montesquín, actual director del Centro de Documentación UNESCO–Villa Ocampo.

    Se trata de un primer momento de emancipación en la vida de la mayor de las Ocampo y, siguiendo a Virginia Woolf, el de creación de un espacio propio. Desde esos tiempos, el proyecto Sur aspira a una suerte de Gesamtkunstwerk, ese concepto wagneriano que concibe una «obra de arte total»: «Victoria lo encarna de una manera vital, activa, de modo orgánico, a la vez que se prueba intuitivamente las ropas de una mujer moderna».Victoria Ocampo. Archivo Clarín.Victoria Ocampo. Archivo Clarín.

    Montesquín recordó que fue luego de ser tentada por Waldo Frank y Juan Carlos Mariátegui para hacer una revista que «hiciera el puente entre las dos Américas» –y advertir que ambos veían en ella la potencial financiadora del proyecto– que Ocampo tomó la decisión de hacerlo, pero de modo autónomo: «Victoria se apodera, se empodera, y decide editar la revista que ella quiere hacer».

    Comenzó entonces la búsqueda de colaboradores, el diseño y una materialidad, que se resolverá con la icónica flecha de Sur. La revista, que durante 30 años tuvo más de 300 números, destilará cosmpolitismo, llevando y trayendo al mundo los nombres de escritores que consideraban más valiosos en el momento, amén de anticipar la genialidad de Borges, que desde el número uno tendrá un lugar central en la revista. Entre el cuarto propio real y el simbólico, para Montesquín «Sur impuso la idea de que una revista avanza, instaurando la idea de anticipación».

    Sara Facio

    También fue en Europa donde una joven Sara Facio, tras graduarse en Bellas Artes, fue a buscar referencias y completar su formación, junto a su amiga y primera socia Alicia D’Amico. «Sara era una flecha: desde que nació sabía adónde quería ir y nada la distrajo», resumió Graciela García Romero, investigadora, autora y editora fotográfica, actualmente, presidenta de la Fundación María Elena Walsh-Sara Facio, la personalidad de la célebre fotógrafa. Al regreso de su viaje, Sara descubrió la cámara y el laboratorio, y comenzó a hacer sociales en una villa cercana a su casa.

    Vinculadas con el mundo cultural de entonces, Facio y D’Amico concibieron entonces el gran proyecto para retratar escritores de toda América Latina. «Era una época en que no se les conocía la cara a los escritores, así que todos estaban encantados: de Bioy Casares, a Asturias, a varios que además fueron premios Nobel».Sara Facio. Archivo Clarín.Sara Facio. Archivo Clarín.

    El otro gran tema al que se dedicaron fue a retratar Buenos Aires: una ciudad que hasta ese momento solo se conocía desde el punto de vista arquitectónico. Pero a Sara, «el único paisaje que le interesaba era el del ser humano», dijo García Romero: así fotografiaba al botero que cruzaba todos los días a la gente en el Riachuelo, a la señora que vivía en un conventillo, y ponía a secar su zapato después de una inundación, o a la violetera.

    El primer proyecto que publicará su editorial La Azotea será Humanario, un encargo de Alberto Prebisch para registrar el deterioro edilicio de tres neuropsiquiátricos: «Pero allí Sara descubiró al loco, ese ser que estaba postergado y ocultado en la sociedad». La Azotea terminará de conformar su proyecto editorial dando espacio a los grandes que aún no habían sido publicados –de Annemarie Heinrich, a Grete Stern–, y poniendo en el radar a los jóvenes, como Adriana Lestido, Marcos López, Oscar Pintor, de la mano de ese espacio privilegiado que fue la Fotogalería del Teatro San Martín.

    Martha Levisman

    Para hablar de la importancia de los archivos, la arquitecta Belén García Pinto (Arkheion) y la periodista Carolina Musi recuperaron la figura de Martha Levisman, arquitecta y archivista, quien tuvo a cargo el archivo y la edición de dos voluminosos libros del arquitecto Alejandro Bustillo.

    «Levisman tenía esta gran preocupación por los archivos y dejar un legado es algo que me parece clave en esta conversación, para darle una visión sobre el futuro, de lo que creo yo que nos debemos hacer responsables las generaciones venideras», explicaron.Martha Levisman. Archivo Clarín.Martha Levisman. Archivo Clarín.

    Al final de la charla, resultó evidente que los hilos que cruzan a las cuatro editoras, sus proyectos editoriales y vidas resultan aún potentes e iluminadores. La pregunta por lo que vendrá en el mundo de las ediciones de arte, en tiempos de digitalidad –cuestión que ya apasionaba a Méndez Mosquera–, y el siempre fundamental lugar del Estado para la preservación de estos proyectos, recordado en la charla por García Romero, hablan de una agenda tan actual y diversa, como urgente.


    Sobre la firma

    Natalia Ginzburg

    Periodista y editoraBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • ¡Todo listo! Comienza este miércoles la Feria del Libro Infantil con entrada gratis

    ¡Todo listo! Comienza este miércoles la Feria del Libro Infantil con entrada gratis

    A diferencia de la edición del año pasado, que se vio sacudida por los chisporroteos entre la Secretaría de Cultura de la Nación y la Fundación El Libro, organizadora de las ferias más convocantes de la industria editorial, esta vez la organización de la 33.ª edición de la Feria del Libro Infantil y Juvenil fue mucho más ágil. Así, este miércoles abrirá sus puertas, unos días antes del inicio de las vacaciones de invierno, con entrada gratis y decenas de actividades.https://www.instagram.com/p/DLsRnBLMmNp/embed/captioned/?cr=1&v=14&wp=858&rd=https%3A%2F%2Fwww.clarin.com&rp=%2Fcultura%2Flisto-comienza-miercoles-feria-libro-infantil-entrada-gratis_0_D2zdzIPTuJ.html#%7B%22ci%22%3A0%2C%22os%22%3A2306.2000000476837%2C%22ls%22%3A181.20000004768372%2C%22le%22%3A1326.6000000238419%7D

    “Esperamos que la presencia del público y las ventas acompañen el crecimiento reflejado en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires de abril y mayo. Nos visitarán más de 180 escuelas y la oferta contará con 76 expositores, editores y libreros. Tendremos narraciones, talleres de ilustración, espectáculos teatrales, talleres de ciencia y actividades lúdicas. Además, este año renovamos la imagen: nos acompañarán tres personajes que incorporamos a través de un concurso de ilustración, cuyo ganador fue el joven diseñador Nehuén Costa”, explicó a Clarín Christian Rainone, presidente de la Fundación El Libro.https://a75a18a830dec1c02d2918ac0650500c.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    La Feria ocupará la planta baja del Palacio Libertad (ex CCK) ingresando por Sarmiento 151. Los primeros tres días funcionará de 9 a 20, pero a partir del sábado 19 de julio y hasta el domingo 3 de agosto, estará abierta por la tarde, de 14 a 20.

    Por tercer año consecutivo, la apertura oficial (que tendrá lugar el viernes a las 18 en el Salón de Honor) contará con un discurso que en esta edición quedará en manos de María Teresa Andruetto, figura de la literatura argentina contemporánea, reconocida por su labor en la promoción de la lectura y su obra orientada tanto al público adulto como infantil.

    Tercera oradora

    Desde Medellín y en medio de una maratón de actividades, la autora cordobesa le contó a Clarín que se siente «muy honrada con esta invitación» y recordó que sus predecesores fueron la escritora y editora Canela en 2023 y el ilustrador Pablo Bernasconi el año pasado.Feria del Libro Infantil y Juvenil. Archivo Clarín.Feria del Libro Infantil y Juvenil. Archivo Clarín.

    Andruetto conoce cada rincón del territorio de la escritura: publicó ensayos, novelas, libros de cuentos, poemarios y libros para niños y jóvenes. Desde hace cuarenta años interviene de diversos modos en la construcción de una sociedad lectora. Obtuvo entre otros los premios Fondo Nacional de las Artes, Iberoamericano a la Trayectoria en Literatura Infantil SM, Premio Cultura Universidad Nacional de Córdoba, Premio Hans Christian Andersen, Konex de Platino, y Premio Trayectoria en Letras del Fondo Nacional de las Artes.

    «Me parece que este ritual del discurso inaugural es un modo además de darle mayor relevancia a la Feria del Libro Infantil y Juvenil. Para que el corazón mismo de la Feria tenga que ver con los libros, con la escritura, con las autorías y la ilustración», consideró la escritora.

    Andruetto codirige una colección de revalorización de narradoras argentinas en la Editorial Universitaria EDUVIM y cada semana comparte una breve historia desde la radio en el programa Nada del otro mundo. Es autora de Una lectora de provincia (Ampersand, 2023), Como si fuesen fábulas (2025) y El arte de narrar (Fondo de Cultura Económica, 2025), por mencionar solo sus últimas producciones.

    Y aunque no puede anticipar el contenido, aseguró que trabaja en un discurso cuyo eje serán «algunos resplandores para poder seguir adelante en tiempos tan difíciles».

    Ilustraciones bahienses

    El ilustrador Nehuén Costa, de 23 años, fue elegido entre más de 90 participantes como el ganador del concurso para crear a los personajes oficiales de la feria. El jurado estuvo integrado por el artista Poly Bernatene, la presidenta del comité organizador Gabriela Pérez y el director de la Fundación El Libro, Ezequiel Martínez.Feria del Libro Infantil y Juvenil. Archivo Clarín.Feria del Libro Infantil y Juvenil. Archivo Clarín.

    Costa nació en San Juan y vive desde pequeño en Bahía Blanca, donde se formó como dibujante y acuarelista. Egresó en 2024 de la Tecnicatura en Ilustración de la Escuela de Artes Visuales «Lino Enea Spilimbergo» y forma parte de la Asociación de Dibujantes de Argentina.

    Sus creaciones, inspiradas en la fauna autóctona y la geografía argentina, buscarán establecer un nuevo vínculo visual entre la feria y su público más joven. “Estoy muy emocionado por representar a la Feria del Libro Infantil con los personajes Lili, Lina y Lolo. Espero que la presencia de estos amigos pueda nutrir su estética y, más importante, interactuar con los niños y las familias. Fueron creados con mucho cariño y espero verlos crecer poco a poco en esta edición”, comentó.

    La Feria contará con la participación de más de 70 editoriales, librerías, instituciones y distribuidoras y ofrecerá una agenda de actividades para que chicos, jóvenes y sus familiar se vinculen con el mundo de la literatura.

    Entre las propuestas se destacan presentaciones de libros, espectáculos de El Juglar y Chancle Cia en Cuentacuentos (Planta Baja), los talleres de ciencia del Grupo Melquíades organizados todos los días en la sala 121, StromLab con actividades pensadas para adolescentes en la Terraza del Auditorio Nacional (cuarto piso), la Movida Juvenil en la sala 511 todos los fines de semana y los Festivales de Historieta con renombrados autores nacionales. Estará presente también la Asociación de Dibujantes de la Argentina, que realizará diariamente talleres en la sala 102.

    Actividades para agendar

    Clarín seleccionó actividades para los primeros cuatro días de la 33.ª edición de la Feria del Libro Infantil y Juvenil, desde este miércoles al domingo, para ir haciendo las primeras visitas.

    El miércoles, a las 10 se puede participar del espectáculo de cuentacuentos y títeres a cargo de Any Gonzálezpara chicos de 4 a 7 años en la Planta Baja; mientras que a la misma hora tendrá lugar la muestra de experimentos El explorador científico a cargo del Grupo Melquíades en el Taller de Ciencia del primer piso. Por la tarde, habrá un desafío: Jugando a las escondidas con lápiz y papel invita a las 15 a leer una historia sobre animales y cada participante, a partir de una hoja con una mancha de pintura, buscará la forma de un animalito. A cargo de Marta Rosana en el Taller de Arte.Feria del Libro Infantil y Juvenil. Archivo Clarín.Feria del Libro Infantil y Juvenil. Archivo Clarín.

    El jueves las actividades comienzan a las 10 con la narración teatralizada Aéreo. Tres cuentos, una historia con Malumba Teatro para chicos de 5 a 12 años en Cuentacuentos de la planta baja. A la misma hora, el freestyle tendrá su momento con Martín Fierro Trapa, una payada freestyle colectiva a micrófono abierto y riña de gauchos en clave hip hop para celebrar los más de 150 años de la publicación del poema narrativo, escrito por José Hernández. Será en la terraza del Auditorio Nacional del cuatro piso. Y por la tarde, se podrá participar del espectáculo de narración en castellano y en Lengua de Señas Argentina Tonino y otros cuentos de la selva a las 15 en Cuentacuentos de la planta baja.

    El viernes ofrece a las 10 un espectáculo para disfrutar en familia de cuentos súper divertidos y muy participativos, donde los títeres son parte de las historias a cargo de Nanucuentos (Mariana Spalj) en Cuentacuentos de la planta baja. A la tarde, se presentarán herramientas lúdicas y creativas para la creación de personajes, teniendo en cuenta sus valores y emociones. Será a las 15 en el taller de Arte del primer piso

    Y para el fin de semana, hay que agendarse:

    • El sábado a las 15, “¡No me molesten que estoy muy aburrido!». Un encuentro con el autor, Santiago Luna Lupo y el ilustrador del libro, Aldo Tonelli, para conocer cómo surgió la idea del libro y disfrutar de su lectura. A cargo de: Santiago Luna Lupo y Aldo Tonelli. Organiza: Ediciones Granica. A partir de los 5 años. Lugar: Cuentacuentos – Planta Baja. También, Presentación de Mia, escritora de 10 años. Organiza: SADE. 0 a 99 años. Lugar: Cuentacuentos II – Cuarto Piso.
    • A la misma hora será el turno de las mascotas de la Feria: ¡Dibujando con Lili, Lina y Lolo! Junto a su creador, vamos a descubrir más sobre los personajes de la Feria del Libro Infantil y Juvenil. Exploraremos la fauna argentina, y a partir de ella cada niño y niña podrá imaginar y dibujar nuevos amigos que se sumen a esta gran celebración de la lectura. A cargo de: Nehuen Costa. Organiza: Fundación El Libro y ADA – Asociación de Dibujantes de Argentina. 5 a 12 años. Lugar: Taller de Arte – Primer Piso.
    • A las 16:30, tendrá lugar el Festival de historieta para las infancias. ¡Historietas de Unicornios! Vico juega con vos a inventarse unicornios raros para hacer historietas locas. A cargo de: Vico. Organiza: Fundación El Libro. 3 a 12 años. Lugar: Taller de Arte – Primer Piso. Y a las 17, será el turno del Festival de historieta para jóvenes. El Lenguaje de la historieta, a cargo de Banda Dibujada y Fabián Mezquita. A cargo de: Banda Dibujada y Fabián Mezquita. Organiza: Fundación El Libro. A partir de los 13 años. Lugar: Terraza de Auditorio Nacional – Cuarto Piso.
    • Y a las 18, el Concurso de Banderas (Clasificación) pregunta: ¿Cuánto sabés de los Países del Mundo? Vamos a jugar un con todos los presentes para ver quién es el que más banderas puede reconocer. Con premios y regalos especiales para todos los que participen. Hay 2 niveles de dificultad. A cargo de: Luminias. Organiza: Luminias. 5 a 12 años. Lugar: Cuentacuentos II – Cuarto Piso.

    Feria del Libro Infantil y Juvenil. Archivo Clarín.Feria del Libro Infantil y Juvenil. Archivo Clarín.

    • El domingo a las 15 estará listo el Taller creativo para adolescentes y jóvenes, en el cual se invita a los participantes a imaginar, escribir, contar y actuar historias creadas individual y colectivamente. A cargo de: Andrea Elizondo. Organiza: Bianca Ediciones. 12 a 16 años. Lugar: Taller de Arte – Primer Piso.
    • A la misma hora, la cita es con Villanos, malvados y antihéroes: ¿por qué nos atraen tanto?. A cargo de: Sol Di Giorno, Cata Olgiati y Cami Golub. Organiza: Fundación El Libro. A partir de los 14 años. Lugar: Sala 511 – Quinto piso.
    • A las 16:30, la propuesta es el Festival de historieta para las infancias. ¿Hacemos un manga de fútbol? Los autores de Pulga (Lea Caballero y Luciano Saracino) hacen un manga con vos. A cargo de: Lea Caballero y Luciano Saracino. Organiza: Fundación El Libro. 3 a 12 años. Lugar: Taller de Arte – Primer Piso.
    • Y a las 18 será la hora de los valientes: Terror a la carta. A cargo de: Meli Corbetto, Mariano Cattaneo y Daniela Anselmo. Organiza: Fundación El Libro. A partir de los 14 años. Lugar: Sala 511 – Quinto piso.

    Sobre la firma

    Débora CamposDébora Campos

    Editora de la sección Culturadecampos@clarin.comBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • Las obras maestras del Pompidou se mudan a Mónaco antes de su cierre por reformas

    Las obras maestras del Pompidou se mudan a Mónaco antes de su cierre por reformas

    Buena parte de las obras maestras de la colección permanente del Centro Pompidou, que ya han sido evacuadas del museo parisino ante su cierre total por reformas a partir del 22 septiembre, pasarán este verano junto al Mediterráneo en Mónaco, desplegadas en una atípica muestra que las clasifica por colores.Muestra. La inauguración de la exposición ‘¡Colores! Obras maestras del Centro Pompidou’, en el Forum Grimaldi de Montecarlo. (EFE)Muestra. La inauguración de la exposición ‘¡Colores! Obras maestras del Centro Pompidou’, en el Forum Grimaldi de Montecarlo. (EFE)

    Bautizada precisamente ¡Colores! Obras maestras del Centro Pompidou, la exposición abrió sus puertas en el Forum Grimaldi de Montecarlo, hasta el 31 de agosto, y supone, para los responsables del museo de la capital francesa, una oportunidad de romper con los cánones y reglas que normalmente rigen la presentación de su extensa colección de arte contemporáneo.

    Todo surge de una «situación histórica» bastante excepcional, apunta Didier Ottinger, director adjunto del Pompidou y comisario de la muestra de Mónaco, ya que el cierre durante cinco años permite que las obras estén disponibles para viajar en su conjunto y ser presentadas con un «espíritu de invención».https://ff792d91006e75ff87341ada879a02ea.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    «En el Centro Pompidou, como en todos los buenos museos de arte moderno, las obras están ordenadas cronológicamente por movimientos, una vanguardia tras otra, como las perlas de un collar. Aquí, sin embargo, tenemos la oportunidad de hacer algo completamente distinto y reunir las obras arbitrariamente, por ejemplo, en función de su color», detalla Ottinger.

    Colocar así las obras de Basquiat, Picasso, Miró, Matisse, Kandinski y compañía permite no solo repensar las relaciones entre ellas, sino también explorar el efecto que los colores tienen en la percepción humana, algo en lo que los museos suelen profundizar poco o que incluso se considera banal.

    De hecho, Ottinger solo pudo encontrar un par de ejemplos como precedentes de esta muestra: una en Lyon (Francia) en 1988 y otra en el MoMA de Nueva York veinte años después.

    «El hecho se agrupar las obras por colores privilegia su significado y su simbolismo por encima de su forma. Y eso, por supuesto, devuelve a las obras una libertad. Es como si las liberáramos de las cadenas de la razón y la historiografía en la que han estado un poco domesticadas y, a veces, asfixiadas en los grandes museos de arte moderno», reflexiona Ottinger.

    Una rueda de colores

    La escenografía y el recorrido, dado el espíritu inventivo de la muestra, tampoco podían orquestarse tradicionalmente con salas y pasillos.Muestra. La inauguración de la exposición ‘¡Colores! Obras maestras del Centro Pompidou’, en el Forum Grimaldi de Montecarlo. (EFE)Muestra. La inauguración de la exposición ‘¡Colores! Obras maestras del Centro Pompidou’, en el Forum Grimaldi de Montecarlo. (EFE)

    En el inmenso espacio multiusos que ofrece el Forum Grimaldi (unos 2000 metros cuadrados que cada verano se reservan a una exposición temática diferente), las obras están organizadas como un círculo cromático que se recorre en círculos o yendo desde su centro hacia fuera y viceversa.

    Pensar esta disposición para la cita de Mónaco fue, de hecho, uno de los catalizadores de la exitosa muestra por el centenario del manifiesto del surrealismo (André Breton) que el Pompidou ofreció en 2024 y que sorprendió especialmente por su construcción en espiral.

    En Montecarlo, cada porción del círculo en el que se despliega ¡Colores! está dedicado a un tono diferente, con obras de ejemplo pertenecientes tanto a la colección de arte plástico como de la de diseño y arte decorativo del Pompidou.

    Los protagonistas son el azul, ahora el color más aceptado mundialmente, pero antes símbolo de barbarie; el blanco, que puede ser de pureza, pero también de luto en otras culturas; el rojo, que va de la guerra a la pasión; el verde y su evocación del mundo natural; y el rosa de la feminidad, la sensualidad o también de la frivolidad.

    Amarillo, la mentira

    Completan el círculo el amarillo, que ha sido el color de la mentira y la traición en Occidente, a la vez que estaba reservado a los emperadores en China, y por último el negro, que niega todos los colores.Muestra. La inauguración de la exposición ‘¡Colores! Obras maestras del Centro Pompidou’, en el Forum Grimaldi de Montecarlo. (EFE)Muestra. La inauguración de la exposición ‘¡Colores! Obras maestras del Centro Pompidou’, en el Forum Grimaldi de Montecarlo. (EFE)

    El paseo por ese mundo tonal se completa con pequeñas salas en las que se viven experiencias sinestéticas: en ellas el color no entra solo por los ojos, sino también por la nariz –imbuidas con perfumes que hacen pensar en cada tono concreto– y por el oído, con música especialmente compuesta por el chileno afincado en Francia Roque Rivas.

    La exposición del Pompidou en Mónaco –que sucede a las que el Forum Grimaldi dedicó a Turner y a Monet en los últimos veranos– forma parte de la constelación de cientos de actividades que el museo ha preparado por todo el mundo mientras duren las reformas de la sede diseñada por Renzo Piano y Richard Rogers.

    El objetivo no es solo mantenerlas muy vivas, sino también plantear y ensayar nuevas puestas en escena de cara a la reorganización del museo cuando reabra en 2030 si todo va según lo previsto.

    Con información de EFE.

    Fuente: Clarín.com

  • Países vecinos: La literatura eslava se afianza en Buenos Aires con estudios y editoriales

    Países vecinos: La literatura eslava se afianza en Buenos Aires con estudios y editoriales

    Jana Putrle Srdić estuvo entre los invitados del Festival de Poesía que se realizó en la última Feria del Libro de Buenos Aires. La escritora eslovena presentó además en la ciudad y en Córdoba la novela Por toda la llanura bajo el cielo, segundo libro que publica en la Argentina. El viaje y la programación dieron cuenta de un suceso poco advertido: una corriente de difusión de la literatura eslava en lengua española que tiene su centro en Buenos Aires y se manifiesta en un movimiento de estudios académicos, eventos culturales y producciones editoriales a punto de cumplir veinte años de actividad sostenida.

    La cultura eslava tiene múltiples puntos de irradiación en Buenos Aires. “Hay varias editoriales que publican literaturas eslavas, hay un grupo de investigación importante en la UBA, hemos fundado la Sociedad Argentina Dostoievski, que organiza un congreso bianual, y tenemos la revista Eslavia (eslavia.com.ar), pionera en la investigación de literaturas eslavas en lengua española”, enumera Julia Sarachu, traductora y profesora en la cátedra de Literaturas Eslavas, “una de las más elegidas en Puán”.https://800d94a247756493bf6ebf43066e634d.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    El poeta, narrador y editor Aleš Šteger (1973) visitó por primera vez la Argentina en medio de la crisis de 2001 y desde entonces los viajes de escritores eslovenos se suceden sin interrupción. En 2006 la editorial Gog y Magog inició una serie de publicaciones de literatura contemporánea y también del siglo XIX, como la novela Escenas góticas, de Ivan Cankar (1876–1918), una de las primeras obras eslovenas en alcanzar reconocimiento internacional.

    Libertad creativa

    Julia Sarachu resalta la influencia de la historia política en la literatura eslovena, por la integración del país al Imperio austríaco desde el siglo X y la incorporación a Yugoeslavia después de la Primera y Segunda Guerra Mundial: “Dentro del Estado socialista, la literatura impulsó la libertad creativa y de expresión en un contexto de censura y prescripciones estéticas», explica.

    Paralelamente existió una línea poética relacionada con el tema del amor, aunque la corriente de literatura política fue hegemónica”, dice la también escritora y docente en escuelas secundarias de la provincia de Buenos Aires. Declarada la independencia el 25 de junio de 1991, “surge con fuerza el tema del sin sentido, la banalidad de la existencia, por ejemplo en la obra de Brane Mozetič (1958), poeta traducido y publicado por Gog & Magog, y por otro lado, aparece una literatura más enfocada en la descripción del mundo externo, con fuerte influencia de la literatura anglosajona”.

    Lejanas para el sentido común, las culturas de Europa del Este “son, sin embargo, motivo de curiosidad y de intercambios con nuestro mundo mucho más estrechos y dinámicos de lo que podría suponerse”, afirman los editores de Eslavia. Los artículos, reseñas, entrevistas y crónicas que publica la revista dan fe de esos intereses e influencias.

    “Los pueblos eslavos han atravesado un proceso que tiene puntos en común con nuestra historia –puntualiza Julia Sarachu–: recibieron la influencia de la Ilustración y la Revolución industrial desde una posición periférica, se integraron a la modernidad de manera problemática y tardía y experimentaron el conflicto entre civilización y barbarie con élites educadas en valores extranjeros. Otro problema en común es la diversidad étnica que en América se relaciona con la inmigración y la convivencia con los pueblos originarios, y en la zona eslava con la cercanía de Asia y las invasiones turcas y mongoles”.

    Un espejo inesperado

    Por toda la llanura bajo el cielo, la novela de Jana Putrle Srdić, “es como un espejo de nuestra cultura observada con suspicacia desde el punto de vista de una extranjera”, apunta Sarachu, que la tradujo. La escritora estuvo por primera vez en la Argentina en 2011, cuando publicó su libro de poemas Puede pasar cualquier cosa, participó en el Festival de Poesía de Rosario y visitó Tierra del Fuego.Julia Sarachu, traductora y profesora en la cátedra de Literaturas Eslavas.Julia Sarachu, traductora y profesora en la cátedra de Literaturas Eslavas.

    La ficción retoma las experiencias de aquel viaje a través de Hana, un alter ego de la autora, aunque está centrada en el conflicto entre la vida alienada en las grandes ciudades y el regreso a la naturaleza como una posible salida.

    Nacida en Ljubljana en 1975, Jana Putrle Srdić es además crítica de arte y traductora y a la vez sus libros de poesía y narrativa fueron traducidos al inglés, alemán y rumano. Por toda la llanura bajo el cielo plantea una tensión entre los recuerdos de infancia asociados con experiencias directas del mundo natural, y un presente en el que emerge “una sensación familiar de pertenencia a las criaturas salvajes”, activada por el paisaje de la llanura argentina, y por otro lado entre la atracción de la soledad, vinculada con el duelo por la muerte de una pareja, y la búsqueda de vínculos.

    La disyuntiva se resuelve en el encuentro de Hana con Victoria, una joven porteña con la que comparte un viaje a Tierra del Fuego y, en el final, hacia la Patagonia chilena.

    Entre “el mundo salvaje y el mundo de los libros”, la protagonista de Por toda la llanura bajo el cielo frecuenta una librería de Palermo, conoce gente en una disco queer, sueña con Borges. Las culturas distantes se aproximan a través de la observación de pequeños detalles: el silencio de la Biblioteca Nacional no se puede comparar con el de la Biblioteca Nacional Universitaria de Ljubljana; la Argentina aparece como “una tierra de mujeres fuertes, donde la vida para ellas no es fácil”; una calle de Ushuaia recuerda a otra de Kranjska Gora, un centro de esquí al pie de los Alpes en el noroeste de Eslovenia.

    La literatura eslovena en la Argentina cuenta con ediciones notables de poesía como Mujer ajenjo, de Svetlana Makarovič (1939), Ventanas nuevas, de Primoz Cuznik (1971) y El fin comenzará por los suburbios, de Peter Semolic (1967). Makarovič se inscribe en particular en “una reacción contra una política conservadora que había avanzado sin pausa desde la independencia de Eslovenia”, dice Sarachu, y con el festival “Llevaré la estrella roja”, organizada por la poeta, “se reivindicaron la épica y la cultura partisanas que habían sido glorificadas durante el régimen socialista”.

    Más europeo que nacional

    Destacado escritor y editor que se considera más europeo que autor nacional, Aleš Šteger participó en festivales de poesía de Buenos Aires y Rosario, hizo presentaciones en la Feria del Libro de Buenos Aires y publicó en Argentina el libro de poemas Testimonio (traducción de Florencia Ferré, Ciudad Gótica, 2021) y Cuentos de la guerra (traducción de Sarachu, Gog & Magog, 2023).

    Este libro señala la reaparición en la literatura eslovena del tema política, junto con otros temas como “la discriminación que sufren los inmigrantes de otros países de la ex Yugoeslavia que migran a Eslovenia en busca de mejores condiciones laborales, por ejemplo en la obra de Goran Vojnović o la lucha contra la discriminación hacia los colectivos LGBTIQ+ que ya había iniciado y continúa Brane Mozetič”, dice la traductora.

    Descendiente de eslovenos, Sarachu recibió desde niña cierto legado de la cultura eslava: “En los relatos de mi abuelo se me aparecía como una épica de gran belleza trágica y romántica”. Ahora es una de las principales traductoras de esa literatura.

    “La circulación de los escritores eslovenos, sumada a la publicación y difusión de sus obras en el mundo cultural de Buenos Aires –afirma– ha hecho crecer el fenómeno de los estudios eslavos y ha modificado la percepción de la literatura contemporánea”. En el mapa de la poesía y la narrativa, Argentina y Eslovenia son países vecinos.


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    Osvaldo AguirreBio completa

    Fuente: Clarín.com