Categoría: Entretenimiento

  • Mi amigo, Mario Vargas Llosa: anécdotas y recuerdos de un Nobel inolvidable

    Mario Vargas Llosa murió en su casa de Lima a los 88 años después de escribir una despedida literaria que le rendía homenaje a la música de su país (Le dedico mi silencio, Alfaguara, 2023, dedicado a su mujer, Patricia Llosa) y después de reencontrarse con sus amigos de siempre, como los escritores Alonso Cueto o Pedro Cateriano, con los que compartió tiempo, felicidad o desdicha, al lado siempre de su hija Morgana, de sus hijos Gonzalo y Álvaro, de Patricia, la esposa con la que se reencontró, y los numerosos amigos que le ayudaron a decirle adiós al país en el que se hizo cuando era apenas un muchacho asustado por la impetuosa aparición del padre que ya no quiso.Libros de Mario Vargas Llosa. Archivo Clarín.Libros de Mario Vargas Llosa. Archivo Clarín.

    ¿Y cómo era, cómo fue al final, qué recuerdo dejó en los que, como amigos o lectores, fueron sus más cercanos seguidores?

    Le pregunté, por ejemplo, a Carlos Granés, el que mejor conoce su obra. “Mario quiso ser fiel a sí mismo hasta el final de su vida. Nunca quiso apoltronarse para contemplar los hechos desde la barrera. Sartre le enseñó muy joven que siempre había que elegir. A riesgo de equivocarse, había que elegir. La manera de adueñarnos de nuestra vida y de no dejarnos determinar por el ambiente era esa, elegir.

    Renunciar a la elección era renunciar a la capacidad de influir en los asuntos que nos afectan. Siempre prefirió equivocarse en la elección a dejar de hacerlo. Es decir, prefirió equivocarse a traicionarse a sí mismo. Pudiendo retirarse al trono de los sabios para contemplar las miserias humanas, siguió interviniendo en los asuntos mundanos, siempre a pérdida. Nada ganaba con eso y, aún así, lo hacía. Su sentido de la responsabilidad público era absolutamente sincero y estaba por encima de cálculos egoístas”.

    Libro homenaje

    Un amigo fidelísimo, el escritor y político Pedro Cateriano, que fue alto cargo del Gobierno, ha escrito un libro en el que el Nobel es homenajeado. Me dijo: “He vivido momentos emocionantes con Mario Vargas Llosa, en sus últimos tiempos. Viajé a París para asistir a su incorporación a la Academia Francesa. Fue un reconocimiento impresionante, algo que nunca soñó y le ocurrió. Sí, a él que cuando fue joven creyó que para ser escritor tenía que vivir en Francia”.

    Fue el interlocutor más habitual de Mario en los últimos tiempos… “Nuestros diálogos eran sobre política y especialmente sobre la anarquía peruana. Su preocupación por el Perú fue permanente. Acaso eso lo llevó a inscribirse simbólicamente en el partido Libertad Popular, para apoyar la candidatura presidencial de Rafael Belaúnde Llosa. Fue su último acto de carácter político… Su reencuentro final con el Perú me sirvió para finalizar una biografía política sobre él, que había comenzado a escribir.

    Era otro Vargas Llosa. Más afectuoso y cercano. Sin la prisa de antes. Eso me permitió, gracias a Patria Llosa, su hija Morgana y al consejo de mi hermano Pablo, tener la posibilidad de caminar con él tres veces por semana y dialogar sobre su apasionado camino por la política. Este periodo fue el de mayor cercanía que tuve con él, muy distinto al que pasé con él durante su valiente e impactante campaña presidencial que él narra con maestría en El pez en el agua… Mario se nos ha ido físicamente, pero mediante su monumental obra siempre estará entre nosotros”.

    Luis García Montero, director del Instituto Cervantes, fue testigo privilegiado de uno de los gestos más hermosos que tuvo Vargas Llosa con su tierra natal, Arequipa. Aquí lo cuenta el poeta español. “Con motivo de la celebración del Congreso Internacional de la Lengua Española, he recordado su ilusión al preparar en 2019 la candidatura de Arequipa. A sus 83 años, con la ilusión de un niño, vino a tomarse un café al Instituto Cervantes para concretar los detalles de una candidatura que se había configurado en Perú, gracias a los esfuerzos del poeta Alonso Ruiz Rosas y del entonces rector de la Universidad Nacional de San Agustín, Rohel Sánchez Sánchez, hoy Gobernador de la Región. Llevar la propuesta desde el mundo universitario fue una estrategia para salvar las tensiones políticas que marcaban la vida de Perú».

    Sigue García Montero: «El compromiso de Mario con su ciudad se había hecho público con la donación de su biblioteca personal a la Biblioteca de Arequipa y su apoyo a la conversión en museo de la casa familiar en la que había nacido. En el Congreso Internacional de la Lengua celebrado en Córdoba, Argentina, la ilusión y el compromiso hicieron que Mario se valiese de su prestigio para reforzar la candidatura arequipeña. En la ceremonia de inauguración del Congreso en Córdoba, con el Rey de España y el presidente de Argentina presentes, antes de que el Instituto Cervantes y las Academias de la Lengua eligiesen la candidatura para el Congreso siguiente, Mario me preguntó con una sonrisa inolvidable: ‘¿Qué pasa si digo que la próxima reunión se celebrará en Arequipa?’. Y yo le respondí: pues vamos, si tú lo anuncias, nadie podrá llevarte la contraria. Así que puedes dar por hecha la cita en Arequipa».Mario Vargas Llosa en Paris. AFP PHOTO JOEL SAGET (Photo by Joël / AFP) Mario Vargas Llosa en Paris. AFP PHOTO JOEL SAGET (Photo by Joël / AFP)

    «Y así fue –sigue el poeta–. Mario no se conformó con salvarse los plazos ceremoniales. Una vez anunciada antes de tiempo la celebración en Arequipa, trabajó con una ilusión infantil en los preparativos. Por desgracia, los aplazamientos y su muerte impidieron que Mario pudiese asistir a una cita que se ha celebrado finalmente en octubre de 2025. Pero su magisterio ha estado muy presente en los debates académicos y las actividades culturales. Queda como testimonio un Diccionario Vargas Llosa, un libro en el que 100 lectores (familiares, amigos, profesores, escritores, periodistas) han escogido las palabras en las que vive con nosotros Vargas Llosa, un maestro que supo habitar las palabras”.

    Gran amistad

    Alonso Cuento, uno de los grandes escritores peruanos, estuvo siempre una gran amistad con Mario, una cercanía casi desde la infancia. “Conocí a Mario un dìa del que no tengo memoria. Mi madre me contaba que en las Navidades de 1959, cuando vivìamos en Paris, invitó a un grupo de jóvenes peruanos a pasar las Navidades en nuestra casa. Fue entonces cuando él apareció con Julia [la protagonista de La tía Julia y el escribidor]. Yo era un niño pequeño. Mario me cargó y me puso de pie encima de una mesa. Bromeo diciendo que seguramente entonces se iniciò mi vocación de escritor. No tengo ningún recuerdo de ese día pero sí uno muy claro de la segunda vez que lo vi, en su casa frente a la bajada de Armendáriz en Lima. Eramos unos jóvenes que hacíamos una revista, y gracias a Luis Llosa, pudimos verlo en su casa».

    «No olvido –continúa Alonso Cuento– la impresión que me hizo al entrar en la sala. Tenía una cara luminosa. Desde entonces lo vi con mucha frecuencia en distintas ciudades. Cuando escribí mi primera novela, El Tigre Blanco, me llamó para ir a verlo. Me dijo que el libro adolecía de un personaje convincente y que estaba lleno de fallas en el desarrollo de la trama. Fue muy duro en sus opiniones. Luego ha hecho muchos elogios a mis novelas posteriores. Pero creo que le agradezco sobre todo la reuniòn de ese día. Al despedirnos en la puerta, recuerdo su frase: ´Trabaja duro y parejo`. Salimos con frecuencia a caminar por las mañanas, frente al mar de Barranco, en compañía de la maravillosa Patricia y de otros amigos como Charo Chocano, Luis Llosa y Pedro Cateriano».

    Y concluye: «En alguna ocasión le conté acerca de la muerte de Dickens, que se derrumbó frente a su escritorio mientras escribía su última novela, El Misterio de Edwin Drood. Recuerdo que me dijo que esa era la muerte ideal: ´Pasar de la ficción a la nada`. En otra ocasión ,hablando de como terminar una novela, recuerdo que me dijo que no habìa una regla para decidir un buen final. ´Sin embargo, la intuición te dice que ese era el mejor final cuando lo encuentras`, agregó”.

    “Algunas veces viajamos con un grupo de amigos por el Perú”, recuerda Cueto. “En un viaje a las ruinas de Kuelap, me asombró que pudiera recordar todos los desvíos y rutas en el camino. Esa misma memoria espacial es la que aparece en sus novelas. En Ayacucho un chamán arrojó unas hojas de coca en el piso del hotel y le predijo que ganaría el Premio Nobel.

    Lo vi por última vez en su cumpleaños el 28 de marzo. Estaba en silla de ruedas pero atendía con mucha alegría a todos sus amigos en la reunión. Practicaba el culto a la amistad que habìa aprendido en su juventud y en sus lecturas de Los Tres Mosqueteros. Hablé con èl por teléfono por última vez una semana antes de su partida. Me parece que escucho esa voz todavía. Es la voz intensa y luminosa que tienen sus personajes cada vez que abrimos una de las novelas”.Mario Vargas Llosa en Aix-en-Provence. AFP PHOTO / ANNE-CHRISTINE POUJOULAT (Photo by AFP) Mario Vargas Llosa en Aix-en-Provence. AFP PHOTO / ANNE-CHRISTINE POUJOULAT (Photo by AFP)

    Verónica Ramírez, amiga de los Vargas desde hace años, escritora, acompañó a Mario Vargas Llosa en varias aventuras que se consolidaron, en Madrid, en África, en muchos países, y en importantes libros del Nobel. Aquí refiere su cercanía: “De alguna manera, Mario y Madrid crecieron en paralelo. El Madrid de los años cincuenta era tan discreto como aquel joven escritor que iba a la Biblioteca Nacional no solo a leer, sino también a morirse de frío. Y el Madrid de los últimos años, cosmopolita, abierto y luminoso, se parecía al escritor que ya había alcanzado una inmensidad universal. Yo me atrevería a decir que Madrid fue la ciudad que más quiso, el lugar al que siempre volvía. No creo que Mario se haya despedido de su casa en la calle Flora pensando que no regresaría: tenía un instinto vital tan poderoso que la muerte, sencillamente, siempre le quedaba lejos”.

    Añade Verónica: “Hasta el penúltimo día de su vida, cuando salió a comer un helado con Morgana en Lima, Mario seguía mirando hacia adelante, señalando el futuro con el dedo, como quien apunta la siguiente esquina a la que hay que llegar un poco más rápido. Cuando algo le aburría o sentía que una conversación había llegado a su fin, solía decir: “Bueno, bueno”. Era su forma de cerrar los momentos. Y creo que su último día también fue un “bueno, bueno”. Estoy segura de que se fue con la ilusión de un mañana, aunque ese mañana ya no fuera la vida, sino la posteridad”.

    Acaso la editora más importante que tuvo Mario Vargas Llosa fue Pilar Reyes, que sigue editando sus libros y que aquí refleja la cercanía de su amistad con el Nobel. “Conocí a Mario en 1997, cuando publicó por primera vez en Alfaguara. Yo era la editora del sello en Colombia y fui la encargada de lanzar Los cuadernos de don Rigoberto en mi país. Visitó Colombia en ese momento, y ahí le conocí. Yo tenía 24 años, y acababa de terminar mi carrera de letras. Era una sensación extraña: hasta hacía muy poco, estudiaba su obra en la universidad, la de un clásico contemporáneo de la literatura en nuestro idioma, y de pronto me veía implicada en el destino comercial de uno de sus libros, en el viaje que haría de la imprenta a los lectores colombianos”.

    “Desde entonces”, dice, “mi relación con Mario se mantuvo y acentuó. En 2009 vine a España a dirigir Alfaguara y fui su editora principal a partir de El sueño del celta, libro que publicaríamos en 2010, unas semanas después de la concesión del Premio Nobel. Fue mi autor por casi 30 años y fui su editora directa por más de 15. En ese tiempo consolidamos, a la vez, una relación cercana… Mario era la misma persona en público y en privado: curioso, amable, respetuoso, interesado por todo. Así escribía, así pensaba y analizaba la realidad, así se relacionaba con la gente, desde el interés por el otro. Hasta muy poco tiempo antes de morir, Mario estuvo en activo. En otoño de 2023 publicamos la que sería su última novela, Le dedico mi silencio. El trabajo con este libro fue algo distinto, puesto que no hubo contacto directo con la prensa ni presentaciones, toda la promoción fue por escrito. Mario ya se sentía débil y tuvo que acotar sus intervenciones públicas”.

    Una conversación conmovedora

    “La conversación más conmovedora que tuve con él”, dice la editora, “fue en ese 2023, cuando me citó para contarme que había puesto punto final a la que sería su última novela. Lo dijo sin dramatismo, con la serenidad de quien ha exprimido la vida hasta el tuétano, pero con la conciencia de que el esfuerzo mental y físico que implicaba escribir una novela ya no le sería posible. Al instante, como para sacarme de la consternación, añadió: ‘Pero ya he empezado a escribir el que será mi último libro: un ensayo sobre Sartre, que me parece una figura injustamente interpretada’».

    La editora sigue: «Le dije que su vida era ordenada, que terminaría casi por donde había comenzado su pasión literaria: leyendo a Sartre. Él, que para sus amigos de juventud, fue siempre el Sartrecillo Valiente. «Ay, Pilar —me dijo—. Espero que me alcancen el tiempo y la memoria«. El último proyecto que trabajamos juntos fue la edición de su obra periodística en cinco volúmenes. Le propuse organizarla de forma temática, no cronológica, como se había hecho hasta entonces, y encargar el cuidado de los tomos a Carlos Granés, gran conocedor de su obra. Hasta el momento hemos publicado tres y lamento profundamente que Vargas Llosa no alcanzara a ver concluido este empeño. Cuando corregíamos las pruebas del volumen dedicado a sus artículos sobre el Perú, él mismo se sorprendió: más de 700 páginas y la casi totalidad de sus años como escritor. ‘Mira —me dijo—, al final no he salido nunca del Perú. Es mi lugar, para bien y para mal’«.Mario Vargas Llosa en Monterrey, Mexico.  REUTERS/Tomas Bravo/File PhotoMario Vargas Llosa en Monterrey, Mexico. REUTERS/Tomas Bravo/File Photo

    «Advertirles de que la literatura es fuego, de que significa inconformismo y rebelión, de que la razón de ser del escritor es la protesta, la contradicción y la crítica». Eso dijo, en uno de sus primeros y más famosos discursos. Sus novelas, ensayos e intervenciones públicas no hicieron más que avivar esa llama. Por todo eso, nos hace inmensa falta”, termina su recuerdo la editora de sus libros, su amiga.

    Mario Vargas Llosa es, sobre todo, una historia de amistad. Doy fe como cronista.


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    Juan Cruz RuizBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • Raúl González Tuñón, el poeta que hizo del periodismo una forma de intervenir en la historia

    El poeta y el periodista fueron inseparables. Con esta premisa, Germán Ferrari reedita Raúl González Tuñón periodista. Medio siglo entre máquinas de escribir y lunas con gatillo, una exhaustiva biografía que reconstruye la trayectoria y las definiciones estéticas del gran escritor desde su experiencia como cronista, corresponsal de guerra, gacetillero de barricada, crítico de arte y de teatro y polemista incansable. “El primero que blindó la rosa”, según la definición de Pablo Neruda, forjó su estilo y su lenguaje inconfundibles en las redacciones de las que formó parte.Raúl González Tuñón. Archivo Clarín.Raúl González Tuñón. Archivo Clarín.

    Ferrari corrige y aumenta la biografía en su nueva edición con artículos y poemas desconocidos de González Tuñón, correspondencia proveniente de archivos familiares e información sobre pasajes inexplorados en la vida del poeta. Entre otros materiales se destacan publicaciones en la prensa de Chile, donde González Tuñón vivió con interrupciones entre 1937 y 1945, y un explosivo intercambio de cartas que sostuvo con Ernesto Sabato, “un aporte que refleja no sólo las disputas ideológicas de una época, sino también los modos contrapuestos de transitar la vida”.

    La publicación de Raúl González Tunón periodista, en el sello Eduvim, coincidió con el estreno de Demanda contra el olvido, un documental de Horacio López que reunió testimonios de María Fernanda Alle, Jorge Asís, Jorge Boccanera, Juan Carlos “Tata” Cedrón, Jorge Monteleone y Geraldine Rogers, entre otros escritores y críticos. El libro y la película coincidieron en destacar la encrucijada en que se encuentra González Tuñón, considerado uno de los grandes poetas argentinos del siglo XX y al mismo tiempo uno de los menos recordados por la crítica especializada y el periodismo cultural.https://b339d4a873a108a36069edae4d5f0fc0.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    Claves de un corresponsal viajero

    González Tuñón (Buenos Aires, 1905 – 1974) se incorporó al periodismo como otros poetas de su generación que buscaron un medio de vida en el oficio y un público más amplio a través de los diarios. Después de publicar en la revista Caras y Caretas “A los veteranos del circo”, poema dedicado al payaso inglés Frank Brown por el que cobró 15 pesos, se inició como cronista en un semanario de La Rioja, donde vivió poco más de un año, y en junio de 1926 ingresó a la redacción del diario Crítica.Raúl González Tuñón. Archivo Clarín.Raúl González Tuñón. Archivo Clarín.

    Natalio Botana, el director de Crítica, captó de inmediato el espíritu que animaba al joven periodista: “Este Raúl es un pájaro y hay que tratar de tenerlo siempre afuera”. González Tuñón recorrió así los barrios de Buenos Aires, las provincias y otros países europeos y americanos como “corresponsal viajero” del vespertino y en ese tránsito surgió la figura de Juancito Caminador. El alter ego tomó su nombre de un actor al que conoció en un circo de Ingeniero White y se hacía llamar “Johnny Walker” y asumió una filosofía, dice Ferrari, condensada en el lema del sabio inglés Roger Bacon: “Contempla el mundo”.

    González Tuñón estuvo a cargo además del suplemento Crítica Magazine (1926-1927) y de la primera etapa de la Revista Multicolor de los Sábados (1931), donde coincidió con Jorge Luis Borges. El “Poema a la Hoe” (1927), dedicado a la moderna rotativa que permitía imprimir “cien mil ejemplares por hora” según el cálculo de Roberto Tálice, correspondió al periodo que destacaría en sus memorias de Crítica, el de la vieja redacción de la calle Sarmiento al 1400, “la etapa romántica del diario” en la que los periodistas confraternizaban con cocheros, canillitas y malandras.

    El 12 de julio de 1930 el periodista González Tuñón cubre la caída al Riachuelo de un tranvía de la línea 105, donde mueren 47 hombres y 5 mujeres, y entre las víctimas captura una historia que patentiza la tragedia, la de un obrero de 14 años que llevaba un sándwich de milanesa en un bolsillo del saco. En marzo de 1932 se interna en Villa Desocupación, el primer asentamiento de marginados en Buenos Aires: “Me encargaron un amplio reportaje, aconsejándome que fuera allá en zapatillas, mal vestido, sin afeitar, como un desocupado más”, según recordó en Conversaciones con Raúl González Tuñón, un libro de Horacio Salas publicado en 1975 y reeditado en 2013.

    Las crónicas de González Tuñón adelantan nuevas formas del género. “Siente el periodismo de una manera vital, estrecha un compromiso con los protagonistas de sus notas; es señal anticipatoria de lo que años más tarde se conocerá como nuevo periodismo”, afirma Ferrari.

    La inmersión en el ambiente marginal también puede asociarse con los trabajos de campo del periodista alemán Günter Wallraff sobre la explotación laboral de los inmigrantes turcos en la República Federal Alemana y con el periodismo gonzo: “Algunas claves pueden rastrearse en el involucramiento del periodista en los acontecimientos, su protagonismo en el relato –el yo-narrador y el yo-protagonista se mimetizan: la fórmula elegida es el “nosotros”– y el abordaje de los hechos y las personas desde sus vivencias y sus sensaciones”. También fue corresponsal en la guerra del Chaco Boreal y en la Guerra Civil Española.

    El oficio determinó también la conciencia de clase y una orientación política: “¿Qué soy yo, un periodista, sino un proletario? –se preguntó González Tuñón- Trabajo para vivir. Gano un sueldo por lo que escribo y aunque trato siempre de escribir de acuerdo con lo que pienso, soy un proletario. Pertenezco a la clase trabajadora. Además de todo eso, la vida, las andanzas por el mundo, las lecturas, la intuición, la sensibilidad, el sentido de la época, me han inclinado hacia la izquierda”.Raúl González Tuñón. Archivo Clarín.Raúl González Tuñón. Archivo Clarín.

    En 1933 dirigió Contra, “la revista de los franco-tiradores” (disponible en línea). Allí publicó el poema “Las brigadas de choque”, un llamado a los escritores para que enfrentaran al fascismo e hicieran posible el arte puro en una sociedad sin clases. Entonces fue detenido por la Sección Especial de Represión al Comunismo, permaneció aislado dos semanas en la Alcaidía de Tribunales y fue condenado a dos años de prisión condicional, pero la movilización de intelectuales de Argentina y de diversos países incidió en que la Cámara Federal revocara la sentencia.

    González Tuñón fue un militante incondicional del comunismo. Nunca se arrepintió de los poemas que dedicó a Stalin y su mirada sobre los acontecimientos históricos –en particular del peronismo- reflejó las limitaciones partidarias. Sus posicionamientos lo distanciaron de compañeros de la bohemia en la década de 1920, afirmaron una conducta coherente y determinaron polémicas y cierta marginalidad en el campo cultural, donde “no gozó de los favores de las grandes editoriales” y “nunca se tentó con los resplandores del poder o de la gloria que suelen enceguecer a algunos escritores”, destaca Ferrari (1969), también autor de Osvaldo Bayer. El rebelde esperanzado y docente en la Universidad Nacional de Lomas de Zamora.

    Tan importante como el comunismo fueron los valores de la amistad y el reconocimiento de la camaradería profesional. González Tuñón, señala Ferrari, sostuvo un aprecio y admiración hacia Botana más allá de las diferencias ideológicas, de estilos de vida y de edad; defendió a Ricardo Güiraldes ante las críticas de intelectuales comunistas. Estas posturas explican también su progresivo distanciamiento con la línea oficial del partido, el rechazo del realismo socialista y su reivindicación por parte de los jóvenes escritores de los años 60, nucleados en las revistas Hoy en la Cultura y La Rosa Blindada.

    El armario de la redacción

    En 1948 González Tuñón se incorporó a Clarín, donde reencontró viejos amigos: Córdova Iturburu, Conrado Nalé Roxlo, José Portogalo y Edmundo Guibourg, entre otros. Según el recuerdo de Julio Ramos, estos cronistas ya veteranos compartían una larga mesa a la que se llamaba en la Redacción “craneoteca de los genios”, por un programa radial de la época. En este diario publicó poemas y prosas, hizo crítica de teatro y de artes plásticas, y a su retiro continuó con colaboraciones para el suplemento Cultura y Nación.Raúl González Tuñón. Archivo Clarín.Raúl González Tuñón. Archivo Clarín.

    Ferrari no idealiza a González Tuñón. La biografía se apoya en una sólida investigación y los contextos históricos y culturales que construye permiten comprender las acciones y las posturas del poeta y periodista. Entre otros, además de una amplia bibliografía, incluye testimonios de Adolfo González Tuñón (hijo de Raúl), Nélida Rodríguez Marqués (su última esposa), Roberto Cossa, Osvaldo Bayer, Carlos Gorostiza, Cora Cané, Blanca Rébori y Armando Vidal, y también voces críticas, provenientes de polémicas con otros escritores y periodistas.

    El enfrentamiento con Ernesto Sabato sobresale en ese plano. González Tuñón había recibido la orden de cubrir una exposición organizada por Matilde Kusminsky, esposa del autor de El túnel. “Las versiones se ramifican –escribe Ferrari-. O la crítica fue devastadora, o insignificante o, simplemente, no cumplió la decisión jerárquica”. Había un antecedente: “A González Tuñón no le cae bien Sabato ni por su personalidad ni por su obra ni por los cambios ideológicos que experimenta tras su paso juvenil por el comunismo”.

    Los Sabato “mueven sus influencias” y se quejan ante el secretario y el jefe de redacción de Clarín porque González Tuñón ignoró “las actividades de profunda trascendencia nacional” realizadas supuestamente por la galería a cargo de Kusminsky. El entredicho –González Tuñón define a Sabato como “enfermo de infinita vanidad” y “simulador de talento”– el traslado a la redacción general aunque con mejor sueldo y problemas de salud determinan la decisión de jubilarse.Raúl González Tuñón. Archivo Clarín.Raúl González Tuñón. Archivo Clarín.

    La presencia del autor en las notas, la subjetividad en el relato, introducen en las crónicas de González Tuñón aspectos del “nuevo periodismo” posterior. Su marca es el lazo con la poesía, “y esta característica perdurará a lo largo de su trayectoria”, anota Ferrari, en un circuito de ida y vuelta: las crónicas de la Guerra Civil española incorporan versos sobre el heroísmo de los combatientes republicanos y el estilo poético conforma con la precisión periodística “una doble mirada que enriquece los textos y los torna de una vitalidad impresionante”.

    González Tuñón murió el 14 de agosto de 1974; su último texto fue un poema dedicado al cantor Víctor Jara, asesinado por la dictadura de Augusto Pinochet. Tiempo después, su esposa y su hijo retiraron los papeles, recortes y apuntes que habían quedado guardados en un armario de metal en la redacción de Clarín.

    Ferrari encuentra “un símbolo de la permanencia de una obra extensa, inabarcable” en el episodio: “Aún hay muchos armarios de metal por abrir para encontrar páginas valiosas, cada día más amarillentas y deshechas; aún hay muchas máquinas de escribir –o teclados, da lo mismo– para rescatar del olvido a quienes ayudaron a construir la alborotada historia del periodismo argentino. A González Tuñón le corresponde un lugar de privilegio en esa historia”.


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    Osvaldo AguirreBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • El Recoleta celebra 45 años con dos nuevas muestras sobre arte, naturaleza y geometría

    En el marco de las celebraciones por los 45 años de su fundación, el Centro Cultural Recoleta presentó dos nuevas exposiciones: Lo que arrastra la corriente, que toma eje el agua y los ríos, entendidos como espacio público y territorio afectivo, en la sala 4, y Punto de mira, con obras de María Martha Pichel, que propone una exploración entre la pintura y la práctica del tiro con arco, en la sala 13.Agustín Miguez participa con su obra de la muestra Lo que arrastra la corriente en la sala 4 del Centro Cultural Recoleta. Foto: gentileza.Agustín Miguez participa con su obra de la muestra Lo que arrastra la corriente en la sala 4 del Centro Cultural Recoleta. Foto: gentileza.

    Obras de María Daud, Inés Tillous y Agustín Míguez conforman la exposición Lo que arrastra la corriente, en la planta baja del centro cultural, donde se despliega el trabajo de estos tres artistas que, desde distintos territorios del país, vuelven a mirar los ríos que los vieron crecer.María Daud participa con su obra de la muestra Lo que arrastra la corriente en la sala 4 del Centro Cultural Recoleta. Foto: gentileza.María Daud participa con su obra de la muestra Lo que arrastra la corriente en la sala 4 del Centro Cultural Recoleta. Foto: gentileza.

    Curada por Violeta González Santos y Mercedes Lozano, integrantes del colectivo Híbrida Laboratorio, la muestra propone un recorrido sensible y político sobre el agua como fuente de identidad, memoria y transformación, a través de tres cuencas fluviales destacadas de la Argentina.https://bf16b75e5b67931a2410018e4a776574.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.htmlInés Tillous participa con su obra de la muestra Lo que arrastra la corriente en la sala 4 del Centro Cultural Recoleta. Foto: gentileza.Inés Tillous participa con su obra de la muestra Lo que arrastra la corriente en la sala 4 del Centro Cultural Recoleta. Foto: gentileza.

    Los artistas y los ríos

    “El tema que vincula a los artistas son los ríos. Cada uno se relaciona con el suyo de una manera distinta, pero siempre con el río que los vio crecer –explica la curadora colombiana Violeta González Santos en diálogo con Clarín–. Nos interesaba que se vincularan con el agua ligada a sus historias personales. Es su territorio y las obras están muy situadas”, añade sobre la exposición que fue seleccionada en la Convocatoria de Artes Visuales 2024 del Centro Cultural Recoleta.Lo que arrastra la corriente, en la sala 4 del Centro Cultural Recoleta. Foto: gentileza.Lo que arrastra la corriente, en la sala 4 del Centro Cultural Recoleta. Foto: gentileza.

    La sala, dividida en tres secciones, presenta distintos modos de relación con el agua. La artista cordobesa Inés Tillous trabaja sobre el río Cuarto –también conocido por su nombre originario Chocancharava– hoy cercado por muros que impiden el acceso en su pueblo natal, La Carlota. “Ella decidió buscar ese río”, cuenta la curadora. “Pegó carteles que decían ‘Se busca el río Chocancharava’, convocó testimonios por radio y navegó el cauce con frases flotantes –talladas en telgopor– como ‘era más profundo’ o ‘el agua era más clara’, convertidas en palabras que derivan como pequeñas balsas poéticas”.

    En el centro de la sala, el artista santafesino Agustín Míguez transforma el río Paraná en escenario mítico y multicolor, que da un carácter mágico al litoral. Su video que combina animación 3D y dibujo con carbonilla, de lianas que se expanden sobre la pared de la sala, imagina el origen de esas criaturas que emergen del agua, se convierten en aves y finalmente vuelan libres. “Es una mirada más fantástica y pop –dice la curadora– pero igualmente ligada al territorio”.

    La tercera sección alberga la producción de María Daud, artista oriunda de Santiago del Estero quien dialoga con el río Dulce desde la intimidad. En sus foto performances y video “Ensayos para un horizonte”, aparece junto a sus hijas jugando con espejos sobre la orilla. “Intentan crear un horizonte unificado –explica la curadora–, pero cada reflejo es distinto, como en una familia, donde cada una percibe el paisaje a su modo”, detalla.

    El agua, en todos los casos, se presenta como un cuerpo vivo y simbólico. “Creemos que los ríos son creadores de identidad, pero también lugares de desecho, de frontera, de extracción”, afirma Santos. “Desde Híbrida tenemos una mirada ecofeminista: entendemos que lo que le pasa a los lugares que habitamos también le pasa a nuestros cuerpos”.Lo que arrastra la corriente, en la sala 4 del Centro Cultural Recoleta. Foto: gentileza.Lo que arrastra la corriente, en la sala 4 del Centro Cultural Recoleta. Foto: gentileza.

    El texto que acompaña la muestra –ploteado sobre la pared de la sala– funciona como poema y como pregunta, presentado bajo el título “Instrucciones para invocar un río”. Como si fuera un verso, el inicio reza “Pensar en el río, ir hacia él. / Llegar a su orilla. / de a poco, caminando lento…”. Para la curadora, se trata de dejar el interrogante planteado, a cada una de las personas que visitan esta muestra: “¿Cuál es el río que te atraviesa?”. La exposición permanecerá hasta marzo de 2026 en el centro cultural de Junín 1930.

    La fuerza simbólica de la geometría

    En tanto, en el primer piso del Recoleta, en la sala 13, se puede visitar Punto de mira, de María Martha Pichel, que invita a reflexionar sobre la fuerza simbólica de la geometría en conexión con el cuerpo y la acción, a través de una veintena de obras. Con curaduría de Laura Isola, la muestra reúne una serie de pinturas inspiradas en la secuencia de tiro con arco y flecha, resaltando acciones esenciales y cronológicas: postura, encaje, dibujar, apuntar y soltar.Punto de mira, de María Martha Pichel, explora la geometría, el cuerpo y la concentración a través del vínculo entre pintura y arquería. Foto: gentileza Centro Cultural Recoleta.Punto de mira, de María Martha Pichel, explora la geometría, el cuerpo y la concentración a través del vínculo entre pintura y arquería. Foto: gentileza Centro Cultural Recoleta.

    En la sala, cada obra se dispone de manera inusual, sobre caballetes de contención reales provenientes de la Escuela Metropolitana de Tiro con Arco, donde la artista suele practicar. “La idea fue disponer la sala como si fuera un lugar de tiro. Algunos caballetes son los mismos que se usan para sostener los blancos; otros son caballetes de pintura. Me interesaba esa doble función: pintar y apuntar”, explica María Martha Pichel a Clarín.

    Durante la pandemia, la artista cuenta que retomó la geometría, un lenguaje que había explorado décadas atrás. “Siempre sobresalía la figura del círculo –dice–. En ese momento el círculo era contención, refugio, protección. Después me di cuenta de que en realidad estaba pintando blancos”. A partir de esa intuición, vinculó su práctica pictórica con el tiro con arco, una disciplina que comenzó a practicar hace unos años. “Un día me dije: estoy haciendo dianas, y ahí surgió la idea de unir esos dos mundos”, enfatiza.Punto de mira, de María Martha Pichel, explora la geometría, el cuerpo y la concentración a través del vínculo entre pintura y arquería. Foto: gentileza Centro Cultural Recoleta.Punto de mira, de María Martha Pichel, explora la geometría, el cuerpo y la concentración a través del vínculo entre pintura y arquería. Foto: gentileza Centro Cultural Recoleta.

    Según explica la curadora, “los círculos de Pichel, constantes en su obra, dialogan con las dianas de la arquería. El ‘punto de mira’ no es el lugar donde impacta la flecha, sino el punto de referencia para dar en el blanco. Esa diferencia mínima abre un campo poético: lo que uno busca alcanzar no siempre se logra de manera directa”.

    El texto curatorial cita a la campeona británica de arquería Alice Legh: “Un gran secreto es ser muy silenciosa y bastante deliberada en todos tus movimientos; nunca apresurarte, nunca levantarte bruscamente, no hablar ni mover los pies”. Esa misma concentración –casi meditativa– busca replicar la artista con su gesto. “Cuando pintás o tirás con arco hay algo de precisión relajada. No se trata de forzar, sino de encontrar el equilibrio justo”, desgrana Pichel.Punto de mira, de María Martha Pichel, explora la geometría, el cuerpo y la concentración a través del vínculo entre pintura y arquería. Foto: gentileza Centro Cultural Recoleta.Punto de mira, de María Martha Pichel, explora la geometría, el cuerpo y la concentración a través del vínculo entre pintura y arquería. Foto: gentileza Centro Cultural Recoleta.

    El color, vibrante y lúdico, ocupa un lugar central en estos círculos geométricos que destacan en cada lienzo, así como también en algunos de los blancos utilizados en la práctica de arquería, exhibidos en la sala como obras individuales.

    El recorrido propone descubrir las posibles analogías en ambas disciplinas –el arte geométrico y la arquería– a partir de los gestos compartidos: la concentración, la tensión, la inmovilidad y el deseo.

    Lo que arrastra la corriente y Punto de mira en el Centro Cultural Recoleta (Junín 1930) de martes a viernes de 12 a 21 y sábados, domingos y feriados de 11 a 21.


    Sobre la firma

    Mercedes EzquiagaBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • Feria del Libro de Sharjah: la sorpresa del argentino que trabaja en la organización y el editor egipcio que publica a Claudia Piñeiro

    En Sharjah, el emirato que busca ganarse popularidad en una carrera donde dos de sus siete hermanos, Dubai y Abu Dhabi, llevan décadas de ventaja, se lleva a cabo hasta el 16 de noviembre la 44° Feria del Libro. Clarín Cultura participó de una conferencia de prensa brindada por el CEO de Sharjah Book Authority, Ahmed bin Rakkad Al Ameri, quien reveló, para sorpresa de al menos esta cronista, que uno de sus colaboradores en la organización del mega evento, a 18 horas de avión desde Buenos Aires, es un argentino.

    “Se escucha decir que la gente no lee, pero ven acá que mucha gente compra libros. Así que los libros siguen dominando el mundo”, sostiene Ahmed bin Rakkad Al Ameri en la cabecera de una mesa larga donde reunió a un puñado de periodistas que viajaron invitados por la organización para cubrir las actividades de la feria. Desde el 5 hasta el 16 de noviembre estiman, en base a datos de años anteriores, pasarán por este predio, a minutos del límite con Dubai, 2 millones de personas, el 20% de la población de Emiratos Árabes.

    En la actualidad, la Feria del Libro de Sharjah es la tercera feria del libro más grande del mundo. En 44 ediciones ha superado los 50 millones de dólares en ventas. Existe una estrecha relación entre el emirato y los libros, explica el CEO de la feria. “La biblioteca pública de Sharjah se fundó hace cien años en el antiguo castillo, donde se inauguró la primera biblioteca pública en 1925. Desde entonces, la biblioteca ha formado parte de la comunidad y la gente ha empezado a disfrutar de la lectura. Y esto no es algo nuevo. Nuestros líderes son todos escritores, disfrutan de la poesía, les gusta leer y escribir poesía”, detalla

    La edición de este año se desarrolla bajo el lema Entre tú y un libro y lleva a cabo 1200 eventos y actividades, 250 invitados de 66 países entre autores, intelectuales y artistas. Este año el país invitado es Grecia y la Personalidad cultural del año es el escritor, poeta y dramaturgo egipcio, Mohamed Salmawy. Días antes del inicio se llevó a cabo el encuentro profesional, donde se pone a funcionar la maquinaria de compra y venta de derechos para traducción y publicación en todo el mundo.

    Video

    La Feria del Libro de Sharjah

    Las autoridades trabajan hasta con dos años de anticipación cada edición. Comentaron, pero no adelantaron, que ya saben quiénes serán las celebridades invitadas para las próximas dos ediciones. Este año se convocó al actor de Hollywood, Will Smith, para participar de una charla titulada “El poder de contar historias”.

    Del Golfo Pérsico a Latinoamérica

    “Tengo alguien que va a responder mejor a esta pregunta. Llamá a Jorge”, responde Ahmed bin Rakkad Al Ameri cuando Clarín Cultlura le consultó por los puentes tendidos desde la organización con Argentina y Latinoamérica. Rápidamente una persona a su lado hace una llamada telefónica y minutos después aparece Jorge Gutiérrez Brianza, Representante Internacional de Ventas de la Feria del Libro de Sharjah. Comenzó a trabajar con los emiratíes hace poco más de un mes después de una vida trabajando en la Feria del Libro donde era hasta hace poco Director Comercial de la Feria del Libro de Buenos Aires.

    Parte del trabajo de Gutiérrez Brianza consiste en poner en contacto gente para abrir oportunidades de negocios culturales. A las autoridades de la feria las conoció en sus exploraciones en otras ferias. Acá en Sharjah conoce a los editores, los saluda por su nombre y está al tanto de las conexiones de varios con la Argentina.

    La convocatoria de Ahmed bin Rakkad Al Ameri a que Jorge se una a la conferencia no podría haber sido más oportuna. A través de este argentino radicado en Emiratos Árabes nos enteramos de un editor egipcio que llevó a Sharjah libros de varios autores argentinos traducidos al árabe.

    Sherif Bakr dirige Alarabi Publishing, una editorial con base en Egipto, pero con interés en salir al mundo. Nos invitó a conversar en su stand, mientras nos mostraba la lista de autores argentinos que llevó a Sharjah para vender. “Publicamos distintos autores porque creemos que es necesario llenar un vacío en el mundo árabe. Hay muchos libros de Europa o de ganadores de premios, pero no del resto del mundo”, comenta.

    Bakr tiene publicados 630 títulos de 76 países. Conoce la Argentina porque participó años atrás de la edición del Mercado de Industrias Culturales del Sur (MICsur) que se realizó en Mar del Plata, del Mercado de Industrias Culturales Argentinas (MICA) y aplicó en varias oportunidades a Programa Sur, la propuesta de la Cancillería Argentina que busca apoyar la traducción de autores argentinos para favorecer y fortalecer la edición de esas obras en lenguas extranjeras. Llevó a Sharjah traducciones de cuatro autores argentinos de primer nivel: Claudia Piñeiro – Tuya, Las viudas de los jueves, Betibu y Las grietas de Jara-; Elsa Osorio – A veinte años, Luz-, Raquel Robles – Hasta que mueras -; Sergio Olguín – La fragilidad de los cuerpos, Las extranjeras-.Una traducción al árabe de Las grietas de Jara, de Claudia Piñeiro.Una traducción al árabe de Las grietas de Jara, de Claudia Piñeiro.

    A algunos autores los conoce personalmente y demuestra, en su conversación con Clarín Cultura, que tiene conocimiento de cómo negocia la industria editorial Argentina. “El problema que tienen es la dificultad de la comunicación. Me suele ir mejor hablando con los editores de los escritores en el extranjero que con los argentinos. El diálogo, para nosotros, es más importante que la plata. Es importante tener alguien que viaje, sepa hablar inglés, genere momentos de diálogo y sociales”, resalta. En pocas palabras, Bakr critica la falta de networking y tacto de la industria argentina, que según su experiencia, busca hablar desde un primer momento de plata en lugar de entablar vínculos.

    Nos despedimos de Bakr al estilo occidental con un beso en la mejilla, ya que recuerda de su paso por Argentina cómo se saludan allí las personas, y nos pide tomarnos una fotografía con él. De Sharjah a Buenos Aires, pasando por Egipto, unidos por los libros.


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    Belén Papa OrfanoBelén Papa Orfano

    Editora de la sección Último MomentoBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • El clásico de Lemebel ‘Tengo miedo torero’ será adaptado por el Piccolo Teatro de Milán

    La compañía italiana Piccolo Teatro di Milano llevará a cabo una aclamada adaptación de Tengo miedo torero, la icónica novela del escritor y activista chileno Pedro Lemebel, en la próxima edición del Festival Teatro a Mil, que se celebrará en Santiago de Chile.La compañía italiana Piccolo Teatro di Milano presentará en Chile la adaptación de Tengo miedo torero, la icónica novela del escritor y activista chileno Pedro Lemebel.La compañía italiana Piccolo Teatro di Milano presentará en Chile la adaptación de Tengo miedo torero, la icónica novela del escritor y activista chileno Pedro Lemebel.

    La obra, que explora el amor improbable entre un homosexual marginal y un guerrillero que planea atentar contra el dictador Augusto Pinochet, debutará el 22 de enero de 2026, coincidiendo con el undécimo aniversario del fallecimiento de Lemebel, y contará con dos funciones adicionales.

    El actor Lino Guanciale, quien protagoniza la obra, expresó su admiración por Lemebel, afirmando: «Leer a Lemebel marcó un punto de inflexión en mi vida y mi trayectoria artística. Me enamoré de su escritura».https://4a201a4d858c8995834d7f1ae69c202c.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    La adaptación de Tengo miedo torero enfrenta numerosos desafíos, ya que se trata de una obra profundamente política y contestataria, además de ser un referente de la literatura homosexual en Chile.

    Guanciale comentó: «Esta vasta historia de amor y revolución nos hablaba directamente a nosotros… y nos ayudaría a comprender mejor el mundo que habitamos«. Su actuación le valió el reconocimiento como Mejor Actor de Teatro en los International Ennio Flaiano Prize.La compañía italiana Piccolo Teatro di Milano presentará en Chile la adaptación de Tengo miedo torero, la icónica novela del escritor y activista chileno Pedro Lemebel.La compañía italiana Piccolo Teatro di Milano presentará en Chile la adaptación de Tengo miedo torero, la icónica novela del escritor y activista chileno Pedro Lemebel.

    El director artístico Claudio Longhi destacó la relevancia histórica de la obra, señalando que «existe una profunda conexión entre el golpe de Estado en Chile y la historia italiana de la década de 1970″.

    La producción, que se estrenó en enero de 2024, se presentará en italiano con subtítulos en español, ampliando su alcance a la audiencia chilena.

    Con información de Ansa.

    Fuente: Clarín.com

  • Arte, emoción y resistencia: el impacto humano de Bienalsur 2025 en Roma

    Hay una idea central que ronda, provoca y anima el corazón del arte del Sur global y es la búsqueda en la naturaleza de la armonía perdida. Nadie habla de épocas doradas ni de órdenes morales a recuperar. Las muestras que Bienalsur inauguró (e inaugurará) en Italia proponen recrear y avanzar en el diálogo que se puede construir para el mundo que constantemente está naciendo y renaciendo. Esta movida internacional une 132 sedes en 82 ciudades de 34 países con la participación de más de 400 artistas en los cinco continentes. Para la Unesco, Bienalsur es el evento cultural más extenso del mundo.Presentación de Bienalsur en Roma. Anna Cestelli Guidi, Aníbal Jozami, 
Renato Mosca de Souza, Ilaria Miarelli Mariani. Miguel Fernández-Palacios.
EFE/ Carlos ExpósitoPresentación de Bienalsur en Roma. Anna Cestelli Guidi, Aníbal Jozami, Renato Mosca de Souza, Ilaria Miarelli Mariani. Miguel Fernández-Palacios. EFE/ Carlos Expósito

    Semana soleada en Roma, la ciudad que combina como pocas, política, historia y presente. A cada paso vemos alcantarillas y placas de todo tipo con la inscripción imperial SPQR (Senatvs PopvlvsQve Romanvs, que significa: El senado es el pueblo romano). Ese clima se vivió en los alrededores de la elegante Piazza Navona donde, en las embajadas de España y Brasil y en el Palazzo Braschi, sede del Museo de Roma, comenzó el capítulo del kilómetro 11.148, de la ruta que se inicia en la MUNTREF (Museo de la Universidad Nacional de Tres de Febrero), sede Hotel de Inmigrantes, en la Ciudad de Buenos Aires. En la triple inauguración de anoche mièrcoles hubo más de 1500 personas visitando las muestras.https://a5be21f4f9d32f133d24370746cb6930.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    ¿Qué hilo une a estos sitios separados por unos pocos metros y observados por las miradas atentas de las estatuas de la espectacular Fontana del Moro? Hay una palabra que sirve de guía para este recorrido: “Invocaciones”. Término tomado para el texto curatorial de una conferencia del psicoanalista James Hillman, que lo interpreta como un llamado a espíritus invisibles que implica un desplazamiento del sujeto desde el centro de la escena “hacia los márgenes, en un gesto antimoderno que ignora el ego, el héroe, las intenciones y la biografía de la persona”. El primer episodio del proyecto curatorial, “Invocaciones. Devenir Animal” se inauguró en Milan el 22 de octubre. Y esto continúa, casi sin límite.

    En el Palazzo Braschi hubo una conferencia de prensa a modo de presentación inaugural. Allí habló el Director General de Bienalsur Aníbal Jozami, quien ofreció el marco conceptual estético político de esta iniciativa global: “Cuando hablamos del sur, no nos referimos a un lugar geográfico, sino a una forma de pensar, un estado de espíritu democrático, una posición crítica que busca abrir diálogos y cuestionar las jerarquías establecidas. No se trata solo de cambiar el punto de vista, sino de cambiar la dirección de la mirada”

    Luego hicieron sus presentaciones el embajador de Brasil, Renato Mosca de Souza, y el de España, Miguel Fernández-Palacios, la directora de los Museos cívicos de Roma, Ilaria Miarelli Mariani y Anna Cestelli Guidi, de la Fundación Música por Roma. También participó la Directora Artística de Bienalsur Diana Wechsler, quien subrayó: “La cartografía que construimos juntos, aquí y allá, donde es posible, se basa en el diálogo de formatos verdaderos y diversos. La experiencia que Bienalsur trae a Italia en esta quinta edición es un buen ejemplo de esta diversidad de diálogos, actores, espacios y estrategias”.Matías Ercole preparando su obra en Roma.Matías Ercole preparando su obra en Roma.

    En esta sede -y bajo el lema «Invocaciones»- se destaca especialmente el trabajo del argentino Matías Ercole, autor de la obra “Han visto caer el sol”. Es una pintura única que ocupa gran parte del techo de una sala en la que, para observarla mejor, es posible acostarse sobre unos almohadones y así ver el gran cuadro en su totalidad, y eso la vuelve inmersiva. Hay un paisaje selvático, frondoso, de un color verde áspero pero amable, atravesado por tonos amarillos que insinúan la supervivencia o el renacimiento del sol. Invoca al presente, pero también se huele un panorama del día después de una hecatombe.La obra de Ercole expuesta. La obra de Ercole expuesta.

    Ercole presenta su obra: “Hay un gran árbol dentro de la superficie que no tiene raíces o que no está enraizado, no encuentra localización. Es una sensibilidad que está flotando y que genera una emotividad dentro de esta vida de paisaje. El título ‘Han visto caer el sol’, se referencia que cuando ya no esté el sol dentro del cielo es porque se termina la humanidad… Es una pregunta sin sentido, ¿no?”

    Justo en la sala de enfrente la artista italiana Chiara Bettazzi juega con sus Objetos encontrados a armar fotografías e instalaciones que combinan flores con mesas, colchones, floreros, trofeos, instrumental médico, etc. “Es también mi vida cotidiana, lo que tal vez represento, son todas las cosas con las que me encuentro”, explica.Los objetos de Chiara Bettazzi.Los objetos de Chiara Bettazzi.

    En el edificio donde se encuentra la representación diplomática brasileña se destacan varias, algunas de un gran impacto emocional. Por ejemplo, las de la artista Pamela Diamante que tiene un título que inmediatamente remite a la literatura argentina: Le mangiatrici de la terra, es decir las devoradoras o comedoras de tierra. O sea, las cometierra, tal como la novela de Dolores Reyes, aunque la artista y activista queer napolitana no conozca a la narradora del otro lado del Atlántico.Pamela Diamante y sus Le mangiatrici de la terra.Pamela Diamante y sus Le mangiatrici de la terra.

    Diamante presenta fotografías de mujeres que pasaron o pasan por alguna situación traumática, de explotación, especial en el sur de Italia. Cada uno de esos rostros femeninos es el reflejo de una injusticia y tienen la boca tapada con unas hojas de máquinaria agrícola que se usan para labrar la tierra. “El sur siempre se piensa como un paisaje de agricultura, una realidad casi rural, lo que por un lado es un estereotipo y, por otro, históricamente, el sur con el fascismo ha sido condenado, no por ser el granero de Italia, que también es una realidad. Hay uan combinación entre la imagen y esta imagen borrosa y cada una es irremplazable», explica la artista.

    A continuación, la curadora de las muestras en Roma – Equipo Bienalsur, la italiana Benedetta Casini presenta una muestra vecina que dialoga con la de Diamante: “El conjunto de las fotografías del artista brasileño Paulo Nazzarese, lleva como título Objetos para tapar el sol de los ojos. Juega con esta idea de la fotografía etnográfica y también con el estereotipo relacionado con la identidad brasileña, que siempre se relaciona con la Amazonia, con el exotismo, y por lo tanto se autorrepresenta en estas vestimentas siempre frontales o laterales, como en la fotografía etnográfica, jugando con este estereotipo”.

    La presencia mineral se evidencia con obras como las de la performer que dialoga con las estatuas de Plaza Navona y cuya conversación puede oírse en el interior de la galería de la embajada española, por ejemplo. O en el de Florencia Cayza, que está proyectado, donde ya interactúa táctilmente con bustos, esculturas, etc. “Este trabajo tiene que ver con unas observaciones que ella hizo cuando su hija era muy chiquita y se dio cuenta que se relacionaba con el mundo a través de lo táctil y no tanto a través de la vista”, explica Casini. Tal como lo escribió la poeta polaca Wislawa Szymborska en su poesía «Conversación con una piedra», en el que ella se imagina un diálogo con un “sujeto lítico”.

    Un video y una serie de de fotografías hablan del protagonismo de “la piedra” en territorios palestinos: base de la construcción y también como fuente del muro que los divide y separa de Israel y que aleja aun más a los residentes de Gaza y de Cisjordania. Una piedra de 22 toneladas protagoniza y ejemplifica lo que es el tránsito para entrar y salir de allí. El video de Matteo Guidi y Giuliana Racco trata sobre la movilidad, la ciudadanía, el deseo y las obligaciones, dialogando sobre el doble movimiento de Ibrahim Jawabreh, un artista performer y del bloque mineral que viaja desde el campo de refugiados de Arroub (Cisjordania) hasta Barcelona.Fotos y video de Matteo Guidi y Giuliana Racco.Fotos y video de Matteo Guidi y Giuliana Racco.

    La película contiene los elementos de la geografía, la historia y la política suficientes para captar la situación angustiante y violenta de estos territorios y expresada en esa mole que guarda capas y referencias de la vida de cada habitante de la región. El prioyecto nació cuando Ibrahim expresó su deseo de viajar desde Palestina hasta Europa para desarrollar su práctica artística. Allí comenzaron otras dificultades.

    Guidi explicó al público que el video “documenta la extracción, el movimiento de la piedra hasta su llegada a Barcelona y le da el título que en árabe significa Por qué no. Y entonces nos preguntaban porqué queremos este bloque y decimos ‘¿por qué no hacerlo?’. Y entonces, se documentó el proceso”.

    Caterina Moringi, por su parte, selecciona un elemento iconográfico de la Madonna del Latte, que es el seno y lo reprodujo en mosaicos a través de la técnica de la granilla. Un método que suele usarse mucho a nivel doméstico. Ella ha retomado la iconografía de las historias del arte, en particular de esta forma que es precisamente la Madonna del latte, encerrándola en un único símbolo hecho precisamente de granilla, que es piedra y cemento y es una imitación del mármol, una imitación muy popular. «Este proyecto parte de una atención a la imitación de la naturaleza y, por otro lado, a la similitud de la naturaleza con el cuerpo humano, porque en mi investigación me fijo en la relación de imitación y similitud de la naturaleza y, por lo tanto, en el hecho de que el hombre también es naturaleza», detalla la autora.Las obra de Caterini Moringi. Las obra de Caterini Moringi.

    La también artista italiana, Verónica Bisesti llevó una piedra llamativa, casi asombrosa: «La obsidiana es una piedra particular volcánica que tiene una característica reflectante, se usa mucho como espejo, también en las culturas mesoamericanas tiene una historia muy larga ritualìstica». Y agrega: «la obsidiana es el primer espejo. El hombre se reflejaba en charcos de agua. Me interesaba la idea de la obsidiana precisamente porque es magma vitrificado, por lo que es como si fuera el eje, el corazón de la Tierra, el centro de la Tierra».Verónica Bisesti y su asombrosa piedra obsidiana. Verónica Bisesti y su asombrosa piedra obsidiana.

    La pasión por las piedras, rocas, mármoles se extiende en obras como la videoinstalación de Valentina Furiani que muestra en primer plano la cabeza de la medusa, su mirada petrificante. Aquí se la mira sin miedo, entonces: ¿quién queda petrificado? El trabajo fotográfico de Juan Booker, presenta la imagen de una piedra que existe en Rumania y que tienen la extraña capacidad de de moverse, mutar, transformarse. Algo asombroso. Son rocas vivas. Booker las reproduce y las sigue estudiado

    Bienalsur sigue latiendo y mutando como esa piedra. Hoy jueves se inaugura Un sonido en el fondo del oído, una exposición que establece una relación entre investigaciones artísticas que exploran el límite entre el lenguaje visual y sonoro. Participan: Friedrich Andreoni, Giorgia Errera, Lihuel Gonzalez (Argentina), Jacopo Mazzonelli, Marc Vilanova y Andreas Zampella, con la curadoría de Curadoría de Benedetta Casini. También contínúanb las actividades en Milán y Nápoles».Anibal Jozami (Director General de Bienalsur) junto a Diana Wechsler (Directora Artistica de Bienalsur) en la inauguración de la feria arte Arteba en Buenos Aires el 27 agosto 2025. Foto: Mariana Nedelcu - FTP CLARIN 1756311642253.jpg Z RGonzalez gonzalezAnibal Jozami (Director General de Bienalsur) junto a Diana Wechsler (Directora Artistica de Bienalsur) en la inauguración de la feria arte Arteba en Buenos Aires el 27 agosto 2025. Foto: Mariana Nedelcu – FTP CLARIN 1756311642253.jpg Z RGonzalez gonzalez

    Acorde con este espíritu, Jozami concluìa: «Bienalsur es un espacio en permanente movimiento, capaz de conectar prácticas diversas, sensibilidades dispares y geografías vecinas bajo un mismo horizonte de sensibilidad. En tiempos de fragmentación y discursos de odio, democratizar el acceso a la cultura es un acto de resistencia y esperanza. Porque el arte fortalece el espíritu crítico y cultiva la empatía».Diana Wechsler y Anìbal Jozami.Diana Wechsler y Anìbal Jozami.


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    Hector PavonHector Pavon

    Editor general adjunto de la Revista Ñhpavon@clarin.comBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • El escritor húngaro-británico David Szalay ganó el Premio Booker por ‘Flesh’

    El escritor húngaro-británico David Szalay fue el ganador del prestigioso Premio Booker de literatura, uno de los más importantes de los que se entregan en lengua inglesa por trabajos de ficción, por su novela Flesh (Carne).El autor David Szalay posa para una foto tras ser nombrado ganador del Premio Booker 2025 por la novela «Flesh». (Ian West/PA vía AP)El autor David Szalay posa para una foto tras ser nombrado ganador del Premio Booker 2025 por la novela «Flesh». (Ian West/PA vía AP)

    Szalay, de 52 años, venció a los favoritos, la novelista india Kiran Desai, quien ganó el premio en 2006, y el británico Andrew Miller, y se quedó con el premio dotado en 50.000 libras (65.000 dólares) anunciado en una ceremonia en Londres.

    La novela premiada relata la vida de István, un hombre que vive una vida austera y solitaria en Hungría, donde teje una relación equívoca y clandestina con una vecina mucho mayor que él, y sus andanzas hasta terminar en Londres, donde vive las mieles de la riqueza y el poder, que terminan amenazando su vida

    Una música particular

    El presidente del jurado, el novelista irlandés Roddy Doyle, destacó que los miembros del tribunal calificador habían leído tres veces cada una de las seis novelas seleccionadas, encontrando en todas ellas una música particular, pero sobre todas ellas destacó la prosa de Flesh.

    La novela, según la promoción del Booker, plantea profundas preguntas sobre lo que mueve a un ser humano: «Lo que hace que merezca la pena la vida, y lo que la rompe».

    Al recoger el galardón, Szalay definió su novela como «arriesgada», empezando por el mismo título, e insistió en que para él «es muy importante el sentido del riesgo (porque) la ficción puede asumir riesgos estéticos, formales y hasta morales que otras artes no pueden del mismo modo».

    Su autor había declarado que deseaba abordar «la vida como experiencia física, sobre lo que significa ser un cuerpo viviente en el mundo».

    Nacido en Canadá, Szalay tiene raíces húngaras y también pasaporte británico, y actualmente vive en Viena. Es autor de seis novelas antes que Flesh, y ya se había labrado un nombre antes de esta noche, pues en 2016 fue uno de los finalistas del Booker en aquella edición por su novela All That Man Is.

    El galardón del Booker, que con el Pulitzer estadounidense es el más reconocido en lengua inglesa, consiste en 50.000 libras, una estatuilla y una campaña de promoción que multiplica por varias cifras la difusión de la obra y suele elevar el estatus de su autor.

    Cinco finalistas

    Szalay se ha impuesto a otros cinco finalistas de reconocida carrera literaria, todos con varios libros en su haber, y entre ellos priman los perfiles de escritores multinacionales, con varias pertenencias nacionales, culturales y sentimentales, aunque todos ellos hayan elegido el inglés como su lengua literaria.El autor David Szalay posa para una foto tras ser nombrado ganador del Premio Booker 2025 por la novela «Flesh». (Ian West/PA vía AP)El autor David Szalay posa para una foto tras ser nombrado ganador del Premio Booker 2025 por la novela «Flesh». (Ian West/PA vía AP)

    Los otros cinco finalistas, que reciben un premio más modesto de 2.500 libras (2.850 euros) eran la india Kiran Desai, los estadounidenses Ben Markovits, Susan Choi y Katie Kitamura, y el británico Andrew Miller.

    Las condiciones para aspirar al Booker son que la obra de ficción haya sido originalmente escrita en inglés y que se haya publicado en los doce meses anteriores al último septiembre, cuando comienza la selección de las obras. Este año habían concurrido un total de 153 obras.

    Otorgado desde 1969, el Booker Prize ha premiado a escritores como Salman Rushdie, Margaret Atwood o Arundhati Roy. El año pasado lo ganó la británica Samantha Harvey por su breve novela Orbital, sobre seis astronautas que contemplan la Tierra desde la Estación Espacial Internacional.

    El panel de jueces incluyó al presidente y ganador anterior Roddy Doyle y a la actriz de Sex and the City Sarah Jessica Parker.

    Fuente: Clarín.com

  • El Museo Larreta rescata el ballet perdido de Ricardo Güiraldes y su conexión con Nijinsky

    Durante la pandemia, el bailarín argentino Herman Cornejo, estrella del American Ballet Theatre (ABT) de Nueva York desde hace 20 años, dio con una referencia extraña: poco antes de retirarse, el ícono de la danza del siglo XX Vaslav Nijinsky se había entusiasmado con un ballet argentino escrito por Ricardo Güiraldes y Alfredo González Garaño. ¿Güiraldes, el de Don Segundo Sombra? ¿Nijinsky, el de los legendarios Ballets Russes de Serguéi Diághilev? La respuesta a estas preguntas se encuentra ahora en la muestra Caaporá: cuerpos pintados y travesías americanas, que se exhibe hasta febrero en el Museo de Arte Español Enrique Larreta.

    “He hablado con muchos entendidos del tema, sobre todo de Nijinsky. Uno de los más grandes es John Neumeier, coreógrafo y director del Hamburg Ballet; otra persona es el subdirector del ABT, Clinton Luckett, que conocen muchísimo de Nijinsky, tienen todos sus libros y nadie conocía que Nijinsky iba a hacer una obra aquí en la Argentina. Y lo más impactante es que fue su última inspiración”, reveló Herman Cornejo hace tres años, cuando presentó aquí Ánima animal, su primera producción surgida a partir de la investigación sobre Caaporá, una creación que Güiraldes y González Garaño efectivamente realizaron entre 1915 y 1917 y que le acercaron a Nijinsky.https://7b8b95b9a3e17c149c74de460557e9e9.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    La autora de esa investigación es la historiadora del arte Malena Babino, académica especializada en arte argentino y en los viajes estéticos, y autora, entre otros libros, de Caaporá. Un ballet indígena en la Modernidad, publicado en 2010, que recorría la historia de esta pieza singularísima. Ahora, la muestra en el Museo Larreta, que ella cura, se presenta como un broche de oro a aquel primer trabajo, ya que las obras creadas por la dupla Güiraldes y González Garaño para ese ballet (el guion y una serie de pinturas para la escenografía y para la composición de los personajes) fueron restauradas para esta exposición.«Caaporá: Cuerpos pintados y travesías americanas» muestra en el Museo Larreta de obras de Ricardo Güiraldes y Alfredo González Garaño para un ballet inspirado en leyendas guaraníes. Foto: Victoria Gesualdi.«Caaporá: Cuerpos pintados y travesías americanas» muestra en el Museo Larreta de obras de Ricardo Güiraldes y Alfredo González Garaño para un ballet inspirado en leyendas guaraníes. Foto: Victoria Gesualdi.

    Dos jóvenes en Europa

    Como jóvenes de su clase, Güiraldes y González Garaño hicieron, en 1910, el típico viaje a Europa que marcaba el ingreso a la vida adulta. En París, tuvieron la oportunidad de tomar contacto con las corrientes artísticas rupturistas del momento, que fueron una gran influencia. “Güiraldes tiene unos veinte años y todavía no está definido en su carrera. En esa búsqueda están incluidas las artes también, no solamente la literatura, sino también la música, la pintura, el dibujo. Todo eso fue una constante”, apunta la curadora Malena Babino.«Caaporá: Cuerpos pintados y travesías americanas» muestra en el Museo Larreta de obras de Ricardo Güiraldes y Alfredo González Garaño para un ballet inspirado en leyendas guaraníes. Foto: Victoria Gesualdi.«Caaporá: Cuerpos pintados y travesías americanas» muestra en el Museo Larreta de obras de Ricardo Güiraldes y Alfredo González Garaño para un ballet inspirado en leyendas guaraníes. Foto: Victoria Gesualdi.

    Esa estancia en Europa expuso al joven Güiraldes no solo a las pinturas de su mentor, el español Hermenegildo Anglada Camarasa, sino a otras influencias. “En el taller de Anglada Camarasa se vincula con esa estética rupturista –avanza Babino–, con el sentido expresivo del color y de la sinuosidad de la línea, pero también con el componente orientalista de la pintura del español. En paralelo, empiezan a presentarse en París los Ballets Russes de Serguéi Diághilev, donde puede haber visto a Nijinsky bailando esas coreografías que no tenían nada que ver con el ballet tradicional”.

    De regreso a la Argentina, tanto Güiraldes como González Garaño comenzaron a pensar en la posibilidad de encontrar una narrativa mítico-simbólica con la que elaborar una obra, de la misma manera que habían hecho los Ballets Russes. ¿Qué historia contar? Y aquí la respuesta no aparece desde el universo de la gauchesca que luego abrazaría el autor de Don Segundo Sombra, sino desde la cosmovisión de los pueblos originarios.«Caaporá: Cuerpos pintados y travesías americanas» muestra en el Museo Larreta de obras de Ricardo Güiraldes y Alfredo González Garaño para un ballet inspirado en leyendas guaraníes. Foto: Victoria Gesualdi.«Caaporá: Cuerpos pintados y travesías americanas» muestra en el Museo Larreta de obras de Ricardo Güiraldes y Alfredo González Garaño para un ballet inspirado en leyendas guaraníes. Foto: Victoria Gesualdi.

    “Es así como deciden ir a verlo al entonces director del Museo Etnográfico de la Universidad de Buenos Aires, Juan Bautista Ambrosetti, a la primera sede que tenía la institución, en el edificio en el que ahora funciona el Rectorado de la UBA, y Ambrosetti los instruye con textos y materiales sobre el mito del Caaporá y del Urutaú”, agrega la curadora.

    La trama del ballet quedó apuntada por Güiraldes, que además realizó marcaciones musicales imaginando los momentos de la obra. La historia cuenta que un cacique decide dar la mano de su hija y crea una suerte de competencia para encontrar al mejor candidato para la chica. El desafío tiene un triunfador, que resulta ser el joven guerrero de una tribu enemiga. De manera que el cacique recurre al espíritu del Caaporá para que modifique la voluntad de su hija. Pero esa intervención terminará con la joven metamorfoseada en Urutaú, un pájaro mítico.«Caaporá: Cuerpos pintados y travesías americanas» muestra en el Museo Larreta de obras de Ricardo Güiraldes y Alfredo González Garaño para un ballet inspirado en leyendas guaraníes. Foto: Victoria Gesualdi.«Caaporá: Cuerpos pintados y travesías americanas» muestra en el Museo Larreta de obras de Ricardo Güiraldes y Alfredo González Garaño para un ballet inspirado en leyendas guaraníes. Foto: Victoria Gesualdi.

    “Trabajaron los dos, cooperativamente –apunta la curadora–. En las pinturas y los dibujos participaron los dos. Hay acuarelas firmadas por Ricardo Güiraldes, mientras que Alfredo González Garaño no firmó ninguna. Pero la historiografía registró eso: el texto de Ricardo y las pinturas de Alfredo”, detalló Malena Babino.

    La experta encontró evidencia de que la dupla de argentinos tomó contacto con Nijinsky durante su presentación en la Argentina en 1917 para presentarle el proyecto del ballet Caaporá: “En el archivo de González Garaño encontré dos fotografías. Una de ellas de Nijinsky, firmada por él y dedicada a Alfredo González Garaño, en Buenos Aires en 1917”, reveló la curadora.

    Poco después, la salud mental de Nijinsky colapsó y el ballet quedó solo en proyecto. González Garaño presentó las acuarelas por primera vez en Buenos Aires en 1917 en el Tercer Salón Anual de Acuarelistas, Pastelistas y Aguafuertistas de Buenos Aires, mientras Güiraldes comenzaba su camino profesional en la literatura para transformarse en el autor que la historia de la literatura cristalizó.

    Diálogo entre tradición y modernidad

    Esas piezas eran (y son) testimonio de aquel diálogo entre tradición y modernidad, que habilitó nuevas lecturas del pasado indígena desde una perspectiva crítica y no eurocéntrica.

    Habría una segunda exposición: en 1920, González Garaño llevó las acuarelas a Madrid, donde se mostraron en el Salón Vilches y fueron recibidas con elogios de la crítica en medios como Augusta, Plus Ultra y Martín Fierro. Pero luego de eso, las piezas regresaron y quedaron en el olvido, conservadas en el Museo Gauchesco Ricardo Güiraldes de San Antonio de Areco. Allí las encontró una crecida en 2009, que inundó las instalaciones de la institución y afectó algunas de las piezas.«Caaporá: Cuerpos pintados y travesías americanas» muestra en el Museo Larreta de obras de Ricardo Güiraldes y Alfredo González Garaño para un ballet inspirado en leyendas guaraníes. Foto: Victoria Gesualdi.«Caaporá: Cuerpos pintados y travesías americanas» muestra en el Museo Larreta de obras de Ricardo Güiraldes y Alfredo González Garaño para un ballet inspirado en leyendas guaraníes. Foto: Victoria Gesualdi.

    Por eso, para que esta muestra en el Museo Larreta fuera posible, fue necesario recuperar cada una de las acuarelas en un delicado trabajo de restauración realizado por el Museo de Areco (que depende del municipio) junto con especialistas de la Universidad Nacional de San Antonio de Areco.

    Gracias al soporte de la Asociación Amigos del Museo Larreta, en Caaporá: cuerpos pintados y travesías americanas se exhiben además la libreta de viaje Viaje a Jamaica (1917), donde Güiraldes y González Garaño registraron, de manera íntima y fragmentaria, su travesía por el Pacífico americano junto a sus parejas.La investigadora y curadora de muestra María Elena Babino. Foto: Victoria Gesualdi.La investigadora y curadora de muestra María Elena Babino. Foto: Victoria Gesualdi.

    Además, se presenta una selección de documentos pertenecientes al “Legado González Garaño”, conservado en la Academia Nacional de Bellas Artes, y se proyecta la obra Ánima animal, de Herman Cornejo y Anabella Tuliano.

    Hace más de un siglo, estaba en los planes de los autores del ballet Caaporá un estreno de la pieza en el Teatro Colón. Cien años después, un ballet que nace de sus ideas fue estrenado en San Juan por una estrella del ABT, que no es Nijinsky pero que también escribió varias páginas en la historia de la danza de los siglos XX y XXI. Como en la historia ideada por Güiraldes y González Garaño, los deseos y el destino en ocasiones se entienden de maneras extraordinarias.

    Caaporá: Cuerpos pintados y travesías americanas se puede visitar de lunes, miércoles, jueves y viernes de 11 a 19, y sábados, domingos y feriados de 11 a 20, en el Museo de Arte Español Enrique Larreta (Juramento 2291).


    Fuente: Clarín.com

  • Feria del Libro de Sharjah: autores argentinos en el emirato que busca ser el faro cultural del país

    Sharjah es uno de los siete emiratos que componen Emiratos Árabes Unidos, un país federal, donde cada emirato tiene su gobierno propio, pero está dirigido por un presidente, Mohamed bin Zayed Al Nahayan. A minutos en auto de Dubai y a 150 kilómetros de Abu Dhabi, la capital del país, es el tercer distrito en relevancia de esta nación que no llega a los 60 años de vida. Se dice que en Sharjah viven quienes trabajan en Dubai, pero que no pueden costear el elevadísimo nivel de vida. Lejos de la opulencia y el lujo de sus vecinos, la ciudad construyó su imagen hacia el mundo basada en la cultura. Está considerada la capital cultural de los Emiratos Árabes Unidos, fue nombrada Capital Cultural Islámica en 2014 y Capital Mundial del Libro en 2019 por la UNESCO. Hasta acá llegó Clarín Cultura, para formar parte de la 44° Feria del Libro de Sharjah.

    Aunque el emirato posee su aeropuerto, los vuelos desde la Argentina arriban a Dubai. Apenas se cruza migraciones ya se divisa un stand con información de la feria. Y apenas se deja el aeropuerto, los anuncios del evento aparecen uno detrás del otro por las autopistas que unen a los emiratos y que han hecho que este país sea más fácil de recorrer en vehículo que caminando, ante la inexistencia de veredas y arbolada con el que sobrellevar las elevadas temperaturas. La dependencia de esta forma de transporte es tal que días antes de llegar la gran noticia que publicaban las versiones en inglés de los diarios locales era que el gobierno había decidido construir una cuarta autopista federal para intentar descomprimir el imposible tráfico que se forma en hora pico.

    La feria es organizada por la Autoridad del Libro de Sharjah (Sharjah Book Authority). La edición de este año se desarrolla bajo el lema Entre tú y un libro y promete 1200 eventos y actividades, 250 invitados de 66 países entre autores, intelectuales y artistas. Este año el país invitado es Grecia y la Personalidad cultural del año es el escritor, poeta y dramaturgo egipcio, Mohamed Salmawy.

    Entre los autores más resonantes que participarán de manera presencial figuran la escritora nigeriana con base en Estados Unidos, Chimamanda Ngozi Adichie (su última novela, Unos cuantos sueños, fue editada en español en septiembre pasado por Penguin Random House Argentina), el físico y bestseller italiano Carlo Rovelli, y el ganador de del Booker Prize, el irlandés Paul Lynch. Para el cierre esperan una conferencia del actor Will Smith.

    La Feria del Libro de Sharjah espera más de 2 millones de visitantes.La Feria del Libro de Sharjah espera más de 2 millones de visitantes.
    Desde su unificación en 1971 los gobernantes emiratíes supieron tempranamente que solo podían convertirse en un país desarrollado a base de educar ciudadanos que luego apliquen sus conocimientos en su país, incluso si es necesario que se formen en Europa o Estados Unidos. Y si bien esta tierra pasó de ser un desierto a un horizonte de rascacielos en tres décadas, también entendieron recientemente que no pueden solo depender del petróleo. Lujo, bienes raíces y hospitalidad están entre las áreas a seguir desarrollando. Para Sharjah, el commoditie en desarrollo es la cultura.

    La feria comenzó el 5 de noviembre y se extenderá hasta el 16 en el Expo Centre Sharjah, un típico complejo de exposiciones rodeado de altos edificios de un estilo arábico que incorporó algunos elementos modernos, como la abundancia de vidrios. Hacia donde se mire en Sharjah se ve un edificio en construcción, una grúa o una mezquita. El emirato es considerado conservador si se lo compara con Dubai y Abu Dhabi: el alcohol está totalmente prohibido y son pocas las mujeres a las que se ve sin la abaya, la típica túnica larga negra que cubre desde la cabeza hasta los pies dejando la cara por completo al descubierto. Sin embargo, la tolerancia es absoluta entre los locales y la convivencia, pacífica y amigable. Lo mismo para los hombres, que en su mayoría e incluso los niños visten la kandura, la túnica blanca que los cubre desde el cuello hasta los pies.

    La feria, por supuesto, abunda en publicaciones en árabe, tanto de los Emiratos Árabes como del resto de los países de Medio Oriente. Sobresalen la cantidad de stands de editoriales y distribuidoras de países vecinos como Líbano, Arabia Saudita, Qatar, Irán, Egipto, Omán, Kuwait y hasta la India. Este último, con sus publicaciones en inglés, atrae a muchos visitantes. Vale la pena recordar que Emiratos Árabes es un país compuesto en 70% por extranjeros y hasta las señales viales aparecen escritas en ambos idiomas.

    Presencia argentina: entre el terror y el fútbol
    En una primera recorrida que realizó Clarín Cultura se pudo plantar bandera argentina. Por un lado, a base de preguntar y gracias a un librero con mucho conocimiento, encontramos una edición en árabe de Las cosas que perdimos en el fuego, de Mariana Enríquez, publicada en este país por la editorial Kalimat. Estaba muy cerca de una traducción del chileno Pablo Neruda y del clásico español Fernando Aramburu, Patria. De Latinoamérica, se pudo distinguir además alguna edición en inglés y en árabe de Gabriel García Márquez y de la ucraniana-brasileña Clarice Lispector.

    Las cosas que perdimos en el fuego, de Mariana Enríquez, en su versión en árabe. Feria del Libro de SharjahLas cosas que perdimos en el fuego, de Mariana Enríquez, en su versión en árabe. Feria del Libro de Sharjah
    Sin embargo, son Lionel Messi y Diego Maradona los que se repiten en distintos estantes. Fenomenología de Maradona, un compendio de ensayos escritos por periodistas e intelectuales tanto argentinos como extranjeros, y Maradona 365 historias de Sergio Darío Domínguez, son algunos de los libros con guiño argentino que se venden en sus versiones árabes en la Feria del Libro de Sharjah. El campeón del mundo es muy reconocido en este país – fue director técnico del equipo de la primera de Emiratos Árabes Al Wasl y del conjunto de segunda división que peleaba por el ascenso Al Fujairah- y, cuando se consulta si prefieren a Maradona o Messi, fueron varios los que se inclinaron por el Diez, sostenían, por una cuestión generacional.

    Una traducción al árabe de Fenomenología de Maradona en la Feria del Libro de Sharjah.Una traducción al árabe de Fenomenología de Maradona en la Feria del Libro de Sharjah.
    Por su parte, de Messi encontramos traducciones de Messi 365 historias y Messi 100 cosas que deberías saber del goat, ambos del periodista Federico Loiocano. Son editados en Emiratos Árabes por Metaverse press, una editorial local que posee los derechos para su distribución tanto en el mundo árabe como en África. La misma firma trae a esta parte del mundo la traducción de Génesis del fútbol: El origen de los grandes clubes, del español Eduardo Casado que en su portada aparecen los escudos de River y Boca; y Cerrado por fútbol, uno de los textos deportivos de Eduardo Galeano.

    El interés de los emiratíes por el fútbol de todo el mundo se refleja en sus canales deportivos. Durante nuestra estadía en estas latitudes se transmitió en vivo el superclásico de Boca River, el cual era anunciado los días previos en la televisión de Dubai con mucho interés; al tiempo que los noticieros deportivos informaban sobre el devenir de la liga argentina, como el resultado de un partido entre San Lorenzo y Rosario Central.

    Libros de Messi y Maradona en la Feria del Libro de Sharjah.Libros de Messi y Maradona en la Feria del Libro de Sharjah.
    En un pequeño puesto compartido espacio con otras editoriales, encontramos a la única persona que hablaba en español. Una joven colombiana a cargo de Torre de historias nos cuenta que es la única editorial en español del país. Según explicó en Emiratos Árabes viven 300.000 hispanohablantes sobre casi 11 millones de habitantes.

    Durante los 12 días que dura la feria se espera que la visiten más de 2 millones de personas.

    Una enciclopedia para el mundo árabe
    Durante la inauguración, la máxima autoridad de Sharjah, el sultán bin Muhammad Al-Qasimi, quien ha gobernado el emirato desde 1972, recordó que se cumplen 100 años de la fundación de la primera biblioteca en Sharjah en 1925 y anunció la finalización de la primera fase de la Enciclopedia Árabe Integral de Ciencias, Literatura, Artes y Figuras Eminentes.

    La máxima autoridad de Sharjah, el sultán bin Muhammad Al-Qasimi inauguró la feria.La máxima autoridad de Sharjah, el sultán bin Muhammad Al-Qasimi inauguró la feria.
    “Mediante esta enciclopedia, pretendemos definir y documentar las ciencias, la literatura y todas las ramas académicas relacionadas con la lengua árabe, las ciencias islámicas y las humanidades. Presenta biografías y reseñas de todas las categorías de eruditos, filósofos, escritores, poetas, lingüistas, exégetas, califas, reyes y demás. Desde los albores de la historia árabe, pasando por la civilización islámica y sus eruditos, filósofos y figuras eminentes, quienes enriquecieron el conocimiento humano con una amplia gama de obras y libros en diversas disciplinas, ciencias y literatura”, afirmó en su discurso de apertura tras el corte de cinta.

    Sobre la firma
    Belén Papa Orfano
    Belén Papa Orfano
    Editora de la sección Último Momento

    Bio completa

    Fuente: Clarín.com

  • De La Boca a Palermo: guía completa para disfrutar la cultura en cada barrio porteño durante la Noche de los Museos

    Cada primavera, cuando se aproxima la Noche de los Museos, surge la misma pregunta: ¿qué moviliza a tanta gente a acudir a los distintos museos, espacios culturales y edificios históricos que abren sus puertas, a veces con largas filas de espera, la noche más bulliciosa del año? Y la respuesta bien podría ser: las ganas de ser parte de una experiencia comunitaria y de apropiarse de la cultura viva de la ciudad que, por distintas razones, no puede disfrutarse durante el año. Hay, además, un plus: el transporte es gratuito, sobre todo para familias vulnerables y numerosas.Marta Minujín presentó su Torre de pisa de spaghettis en el Centro Cultural Recoleta. Foto: gentileza Prensa Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.Marta Minujín presentó su Torre de pisa de spaghettis en el Centro Cultural Recoleta. Foto: gentileza Prensa Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.

    El menú preparado tanto por el gobierno nacional para los espacios a su cargo como por el gobierno porteño para los museos y el patrimonio de dependencia local es muy vasto. De modo que procuramos seleccionar algunas opciones, quizá no tan concurridas durante el año, que suelen sumar valor y entretenimiento para públicos masivos.

    La programación completa se encuentra disponible online, con el listado de los más de 300 espacios que estarán abiertos y todos los detalles para planificar la noche

    Un recorrido por barrios

    En el casco histórico de la Ciudad, el área fundacional, existen exponentes patrimoniales de gran riqueza cultural. Y muchísimo por ver. Dentro de ese circuito están la Casa de la Cultura, en Avenida de Mayo 575, restaurada como centro cultural, en cuyo subsuelo se ofrece una experiencia inmersiva. Habrá conciertos y fileteadores en la vereda.https://www.instagram.com/reel/DQpsYTyEsdC/embed/captioned/?cr=1&v=14&wp=858&rd=https%3A%2F%2Fwww.clarin.com&rp=%2Fcultura%2Fboca-palermo-guia-completa-disfrutar-cultura-barrio-porteno-noche-museos

    En la calle Cerrito 760 abrirá por primera vez el edificio histórico del Tribunal Superior de la Ciudad. Habrá una muestra fotográfica, “La ciudad se retrata: historia de mujeres y diversidades”, con imágenes hechas por mujeres de barrios vulnerables, sobre la migración, la tercera edad y los cuidados. Los visitantes tendrán puntos de información sobre la historia del edificio y la actividad que lleva adelante el Tribunal. El edificio permanecerá abierto hasta la medianoche.

    A la vuelta del Tribunal, sobre calle Libertad 769, abrirá sus puertas el Museo Judío del Templo Libertad, parte de la Fundación Judaica, con una magnífica muestra de Yente, pero también habrá conciertos en el Templo que alguna vez visitó la canciller alemana Angela Merkel, y un tour sobre la Torá más entrada la noche, a las 23.

    Caminando por el barrio de San Nicolás se llega a Viamonte y San Martín, donde el Centro Cultural Borges tiene una diversidad de propuestas en artes visuales y danza, con actividades especiales para la noche. El Centro abrirá a las 16 y, en su vasta oferta, tiene las muestras de Rogelio Polesello, de Juan Andrés Videla y la expo de Sebastián Verea en el nuevo espacio de sonido Beta. A las 21 habrá una función de La Mayor, obra del inolvidable Juan José Saer, con más propuestas de danza y performance.

    Y en calle San Martín 336, entre Sarmiento y Avenida Corrientes, el Museo Mitre ofrecerá danzas históricas a las 22 y una recorrida por la muestra “Alfredo Sinclair: un viaje de artes entre dos tierras, una misma pasión”.

    Antes de seguir rumbo a Monserrat, sugerimos echar un vistazo a la Casa de la Provincia de Tucumán, en Suipacha 140, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Se presentará la muestra “Escritura de un paisaje subtropical”, que propone un recorrido sensorial entre la poesía, la pintura y el arte textil, inspirada en la identidad y el paisaje tucumano, representado sobre todo por los departamentos de Tafí del Valle, Monteros y Simoca.Una edición previa de la Noche de los Museos en la Casa de la Cultura. Foto: gentileza Prensa Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.Una edición previa de la Noche de los Museos en la Casa de la Cultura. Foto: gentileza Prensa Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.

    El broche de oro del barrio será el Teatro Colón, con entrada por Libertad 621, que tendrá un recorrido especial para esa noche e intervenciones artísticas en diálogo con la arquitectura y la historia de su monumental exponente patrimonial.

    De San Nicolás a Monserrat

    Nos vamos por Diagonal Norte hacia el barrio de Monserrat. El Museo de la Ciudad se llenará de música y habrá un mapping en la fachada de Defensa 187. Habrá también recorridos en inglés y estarán abiertos el Museo Histórico Nacional del Cabildo, frente a la Plaza de Mayo; la Manzana de las Luces, en Perú 222; y el Sitio Arqueológico La Cisterna, en Moreno 550, entre otros espacios. Como se ve, por una noche se olvida que cada uno es cada cual (como canta Joan Manuel Serrat en “Fiesta”), y los museos y edificios históricos se mezclan sin agitar su pertenencia jurisdiccional.

    De Retiro a Palermo

    Existe una Milla de los Museos que se recorre andando por Avenida del Libertador y entrando, a la altura de Plaza Italia, a una de las comunas más vivas de la Ciudad, como es Palermo. Cabe recordar que no hay necesidad de caminar: el transporte será gratuito desde la tarde y habrá colectivos eléctricos desde y hacia la Usina del Arte, en Barracas, por ejemplo.Una edición previa de la Noche de los Museos iluminó la Torre de los Ingleses. Foto: gentileza Prensa Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.Una edición previa de la Noche de los Museos iluminó la Torre de los Ingleses. Foto: gentileza Prensa Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.

    Se han previsto visitas guiadas a la Estación Retiro Mitre, remodelada en su momento al igual que Constitución, y se podrá visitar el mirador de la Torre Monumental, también llamada de los ingleses.

    El equipo de Patrimonio de la Ciudad hará recorridos por la Plaza Fuerza Aérea. En este circuito se podrán visitar el Palacio Noel, sede del magnífico Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco (Suipacha 1422), cuyas salas y jardines estarán abiertos al público.

    En la milla propiamente dicha habrá exposiciones y actividades en el Centro Cultural Recoleta, el Museo Nacional de Bellas Artes y la Facultad de Derecho. Más adelante, a no perderse las recientes exposiciones abiertas en el Malba.

    El Recoleta, en Junín 1930, abrirá su noche a toda pasta y a toda Marta Minujín, quien inaugurará su instalación efímera «La Torre de Pisa de Spaghettis», recubierta por catorce mil paquetes de tallarines que los visitantes podrán llevarse para finalizar una experiencia colectiva y lúdica.

    Sobre Avenida del Libertador 2373, el Museo de Arte Popular José Hernández abrirá su exhibición “Bioartesanías: el futuro ya llegó”, que pondrá en diálogo saberes ancestrales, tecnologías emergentes y prácticas artesanales contemporáneas. Y el Malba se lucirá con la muestra “Pop Brasil: vanguardia y nueva figuración, 1960s-70s”.Una edición previa de la Noche de los Museos en el Museo Sívori. Foto: gentileza Prensa Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.Una edición previa de la Noche de los Museos en el Museo Sívori. Foto: gentileza Prensa Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.

    En los bosques de Palermo, el Planetario, ubicado sobre Avenida Sarmiento y Belisario Roldán, propone recorrer Marte en su sala de proyecciones, con funciones cada 20 minutos, entre las 19 y las 2. Sugerimos que, si van con niños, lo hagan temprano, porque las filas suelen ser extensas. Nada más lindo que explorar la vida en otros mundos a la luz de lo que ocurre en el propio.

    Como corolario de la visita por esta comuna, el Museo Sívori, en Avenida Infanta Isabel 555, celebrará el 120° aniversario del nacimiento de Antonio Berni, inaugurando la exposición “Ecos en la colección. #Antonio_influencer”, con obras de la colección del museo.

    El sur también existe

    En el bus eléctrico de la Ciudad o en cualquier transporte de los que nos llevan al sur de Buenos Aires, nos proponemos visitar el turístico barrio de San Telmo. Hay tanto por ver que mejor salir temprano si se elige este circuito.Una edición previa de la Noche de los Museos en el Museo Moderno. Foto: gentileza Prensa Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.Una edición previa de la Noche de los Museos en el Museo Moderno. Foto: gentileza Prensa Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.

    Aquí están el Museo de la Emigración Gallega, en Chacabuco 955; el Casal de Catalunya, en Chacabuco 863; el Museo Histórico Nacional, en Defensa 1600; y la Feria Artesanal de Parque Lezama. Un imperdible del Histórico Nacional es el sable corvo del Libertador José de San Martín, tironeado este año entre ese museo y el Ministerio de Defensa. La duda era dónde recalaría finalmente. Se agradece que haya quedado donde está.

    En el Museo Moderno, Avenida San Juan 350, habrá una programación especial, además de sus exposiciones actuales. Se sumarán laboratorios de creación, recorridos accesibles, un taller de máscaras y la Feria del Libro de Humanidades y Ciencias Sociales (FLHU).

    “Dalila Puzzovio: Autorretrato” es una muestra antológica de la artista del Instituto Di Tella con piezas originales. En tanto, “Bárbara Bianca LaVogue: Tu presencia en mí” celebra el espíritu transgresor de la artista, que fue figura central de la escena under entre finales de los 80 y principios de los 2000. El menú se completa con “Nacha Guevara: Aquí estoy”, dedicada a una de las artistas más influyentes y disruptivas de la cultura argentina.

    Pegado al Moderno está el MACBA – Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires, que acaba de inaugurar dos muestras: “Suspensión”, de la artista brasileña Carla Chaim, reconocida por sus dibujos que exploran los límites físicos y simbólicos del cuerpo. Acompaña a esta expo, primera de la artista en Buenos Aires, “El grito de los cuerpos”, que reúne fotografías y videoinstalaciones de nueve mujeres artistas de diferentes generaciones, que sacuden el discurso vigente desde una mirada política. Son Ana Mendieta, Marie Louise Alemann, Liliana Maresca, Graciela Sacco, Lucila Mayol, Nicola Costantino, Ailén Vieytes de Simone, Orlan y Pilar Albarracín.

    De camino a La Boca

    En La Boca podremos recorrer, en un puñado de cuadras, una diversidad de espacios, cada uno con su impronta estética. Allí están las colecciones del Museo Benito Quinquela Martín, en Avenida Pedro de Mendoza 1843; las exposiciones contemporáneas de Fundación PROA, también en Pedro de Mendoza 1929; y el Museo MARCO, en Avenida Almirante Brown 1031.Una edición previa de la Noche de los Museos en la Usina del arte. Foto: gentileza Prensa Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.Una edición previa de la Noche de los Museos en la Usina del arte. Foto: gentileza Prensa Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.

    Pero no olvidemos la Fundación Larivière Fotografía Latinoamericana, en Caboto 564, que inauguró esta semana la última exhibición del año: “Marcos López. Fotografías 1978–2025”. Es una muestra antológica con 200 trabajos del artista y fotógrafo argentino que abarca piezas inéditas a lo largo de 50 años de trayectoria.

    En Colón Fábrica, Pedro de Mendoza 2147, los visitantes podrán conocer el detrás de escena de tantas obras legendarias que han subido a escena en el Teatro Colón, mientras que en la imponente Usina del Arte, Agustín R. Caffarena 1, se ofrecerán proyecciones inmersivas, visitas guiadas, espacios para niños y performances.

    Junto a la Usina, el Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken presentará exposiciones, actividades y recorridos en torno a la presencia de la radio en el cine nacional, junto con su vecino RadioBar Buenos Aires, recreando la primera transmisión radiofónica en Argentina y el mundo.

    Belgrano, Caballito, Parque Centenario y Boedo

    Buenos Aires no termina en la Avenida General Paz ni en el Puente Pueyrredón, ni en sus otros límites con la provincia de Buenos Aires. Su fuerza cultural es transversal a todas las comunas porteñas.

    En el coqueto barrio de Belgrano, el Museo Larreta, en Juramento 2291, acaba de inaugurar una expo espectacular, “Caaporá: cuerpos pintados y travesías americanas”, con la curaduría de María Elena Babino, que se presenta como un imperdible del barrio. Los jardines son un valor agregado de este espacio porteño.

    La Casa de Yrurtia, en O’Higgins 2390, y el Museo Histórico Sarmiento, en Cuba 2079, también abrirán al público, junto con el Centro Ana Frank Argentina, en el vecino Coghlan, Superí 2647

    En Caballito, para quienes no quieran moverse de su barrio, tendrán muy próximas otras ofertas culturales: el Museo de Esculturas Luis Perlotti, en Pujol 644; el Museo Argentino de Ciencias Naturales, sobre Avenida Ángel Gallardo 470; y la Asociación Argentina Amigos de la Astronomía, en Avenida Patricias Argentinas 550, con observaciones astronómicas en los jardines dentro del Parque Centenario.

    En el tradicional barrio de Boedo se podrá conocer la historia del Museo Monte de Piedad del Banco Ciudad.

    En nuestro recorrido nos quedó el barrio del Abasto con un hito que no podemos omitir: el Museo Casa Carlos Gardel, en Jean Jaurès 735, que estará abierto con visitas guiadas y una serenata al barrio del Abasto desde los balcones de la casa.Una edición previa de la Noche de los Museos en el Museo Larreta. Foto: gentileza Prensa Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.Una edición previa de la Noche de los Museos en el Museo Larreta. Foto: gentileza Prensa Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.

    Y para los vecinos de Saavedra y Parque Avellaneda hay una buena noticia: también estarán abiertos el Museo homónimo, en Crisólogo Larralde 6309, y el Espacio Cultural Chacra de los Remedios, en Avenida Directorio y Lacarra, con sus casonas rodeadas por amplios parques para disfrutar la noche más comunitaria del año.

    Reiteramos, para quienes quieran organizar su propio tour de la Noche de los Museos, que toda la programación está disponible en festivalesba.org.


    Sobre la firma

    Susana ReinosoSusana Reinoso

    seccioncultura@clarin.comBio completa

    Fuente: Clarín.com