Categoría: Entretenimiento

  • El Museo Sívori relanzó su subasta anual con gran éxito y recaudación para proyectos 2026

    El Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori relanzó su emblemática subasta anual, que había quedado pausada desde el año 2022, con el propósito de recaudar fondos para las muestras y actividades culturales y educativas planeadas para el 2026, y lo hizo de la mano de Roldán Subastas.El Museo Sívori relanzó su emblemática subasta anual de la mano de Roldán Subastas. Foto: redes sociales.El Museo Sívori relanzó su emblemática subasta anual de la mano de Roldán Subastas. Foto: redes sociales.

    Con una sala llena, Nahuel Ortiz Vidal empezó la noche haciendo algunos comentarios acerca de las obras y los artistas. Entre risas, la gente comenzó a aflojarse y animarse a levantar la mano, ese gesto que determina que alguien desea pujar.

    De los 31 lotes disponibles, casi todos se vendieron. Empezando con valores accesibles, de artistas jóvenes, las ganas de encontrar la pieza indicada estaba a la vista de muchos. De las paredes colgaban trabajos de Celina Eceiza, Lucrecia Lionti, Alejandra Mizrahi, Guzmán Paz, Gilda Picabea y Alfredo Dufour entre otros.https://542ec7b4f13d7f404ced0f6caeef2ebb.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    Con gestos tímidos pero constantes comenzó la acción entre coleccionistas, compradores y curiosos. En un momento, Ortiz Vidal ofreció “Llave de la vida”, una acuarela sobre papel de Dana Ferrari, y mientras que una niña anunciaba con seguridad que lo quería para ella, terminó en manos de uno de los galeristas de la artista.

    Puja y ofertas

    Se disputó luego “Colihue” de Yuyo Gardiol, representada por la galería Crudo, ya que aquí hubo puja y, con una base de 3.000 dólares, se vendió finalmente en 3500. Las ofertas iban subiendo de 100 en 100, pero nadie perdía el interés. Lo mismo sucedió con Verónica Gómez y su pintura “Muchacha con misterio de jade”, al igual que una pieza de Max Gómez Canle que, luego de una breve batalla, se vendió en casi 5.000 dólares, un precio por debajo de su valor de mercado, ya que, como explicó Abel Guaglianone, presidente de la Asociación de Amigos “Somos Sívori”, la mayoría de las obras estaban más accesibles gracias a la generosidad de las galerías que resignaron su comisión.https://www.instagram.com/p/DRSKL-5EfNA/embed/captioned/?cr=1&v=14&wp=858&rd=https%3A%2F%2Fwww.clarin.com&rp=%2Fcultura%2Fmuseo-sivori-relanzo-subasta-anual-gran-exito-recaudacion-proyectos-2026_0_a1D53xRgmc.html#%7B%22ci%22%3A0%2C%22os%22%3A883.4000000357628%2C%22ls%22%3A118.30000001192093%2C%22le%22%3A530.5%7D

    “No solo eso, sino que muchos de los artistas donaron una parte de sus ganancias. Este proyecto fue un trabajo colectivo que requirió de mucho esfuerzo, en especial porque no se hacía hace algunos años, y por eso estamos muy agradecidos y entusiasmados por cumplir con nuestro objetivo de apoyar el desarrollo del museo”, aclara.

    Una subasta como esta es una oportunidad para apostar por la carrera de artistas jóvenes y de mediana carrera, haciendo una inversión de entre 2.000 y 8.000 dólares. Sin embargo, a eso se suman las sorpresas, que en este caso fueron cuatro. Una tinta sobre papel de Rómulo Macció del año 1955, cuando La Nueva Figuración aún no se anunciaba. Con una base irrisoria de 2.500 dólares, la puja no se hace esperar y se vende en 6.800, lo que sigue siendo un valor bajo para uno de los pintores más importantes de la historia de nuestro país.

    Lotes imperdibles

    Otros dos lotes imperdibles, y que sorprendentemente no salieron, fueron un pastel sobre papel de 1978 de la artista pionera del cinetismo Martha Boto y un acrílico sobre cartón de 1980 de Gregorio Vardanega, su dupla creativa y compañero de vida. Por último, “Módulo X” de Alicia Orlandi, que hasta hace pocas semanas podía verse precisamente en la muestra que el Museo Sívori organizó y que permitió que muchos conocieran su trabajo, sí entró en un nuevo hogar.El Museo Sívori relanzó su emblemática subasta anual de la mano de Roldán Subastas. Foto: redes sociales.El Museo Sívori relanzó su emblemática subasta anual de la mano de Roldán Subastas. Foto: redes sociales.

    La gestión de la subasta se ocupó de tener ofertas para todos los gustos. En este plano, incluyeron trabajos en formato pequeño de artistas muy reconocidos como Fernanda Laguna y Jorge Macchi, que captaron la atención de varias de las personas que continuaban expectantes mientras la noche iba llegando a su fin, con la presentación de una obra de Amparo Viau, que ya había armado revuelo en subastas anteriores.

    “Yo tuve que esperar tres años para la mía, pero ustedes pueden llevarse esta ahora”, advirtió Ortiz Vidal con astucia. Así consiguió que esa tiza sobre papel de 140×200 cm se vendiera en apenas unos minutos en 8.500 dólares. Amaparo confiesa que estaba un poco nerviosa. Por suerte, fue un final feliz.


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    Melisa BoratynBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • Fascinación por Egipto en Bellas Artes: Los dos expertos que idearon la muestra del momento

    La fascinación por el Antiguo Egipto creció en Europa desde que la campaña de Napoleón incluyó científicos y especialistas con la intención de sistematizar ese interés que coronó Jean-François Champollion al descifrar los jeroglíficos egipcios a partir de la Piedra Rosetta. Numerosas expediciones arqueológicas se sucedieron impulsadas por aristócratas europeos, como aquella en que Howard Carter descubrió la tumba de Tutankamón con el apoyo de Lord Carnarvon en 1922.los académicos y curadores Sergio Baur y José Emilio Burucúa. Foto: Ariel Grinberg.los académicos y curadores Sergio Baur y José Emilio Burucúa. Foto: Ariel Grinberg.

    Mucho de esto desató un imaginario fantástico que excedió los estudios científicos y se derramó en la literatura, las novelas de aventuras, en el diseño y en la moda, que convirtió a la cultura egipcia en una verdadera pasión popular. Nuestro país no fue ajeno a este extendido fervor que es evocado ahora por la exhibición Ciencia y fantasía. Egiptología y egiptofilia en la Argentina, curada por los investigadores Sergio Baur y José Emilio Burucúa en el Museo Nacional de Bellas Artes.

    Miembros ambos de la Academia Nacional de Bellas Artes, fue a partir del acervo de esa institución que surgió la idea que despliega de manera tan abarcadora esta exhibición. Con ellos conversamos sobre el itinerario que recorrió la investigación previa, una aventura igualmente fascinante en la que se complementó con gran solvencia la formación intelectual de ambos.https://55869128a4791b9d0a63ba68e3278413.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    –¿Cuál fue el punto de partida?

    – Sergio Baur: José Emilio sabía que en el archivo González Garaño, que se encuentra en la Academia Nacional de Bellas Artes, existía la colección de fotografías que documentaba el viaje que el matrimonio González Garaño había hecho a Egipto en el año 1926 junto con Le Breton, que en ese momento era un diplomático argentino destinado en el exterior. Cuando me mostró esas fotos y me comentó que quería hacer una exposición con ellas, pensé en un trabajo que yo le había pedido a la investigadora Perla Fuscaldo cuando yo era embajador en Egipto. Como ella era especialista en el Antiguo Egipto y había sido discípula del eminente egiptólogo Abraham Rosenwasser, la idea era que hiciera un libro sobre la evolución de la egiptología en Argentina. Ese libro se publicó y, a partir de él, ambos conocimos en profundidad la participación argentina en la egiptología, que había sido muy profunda y extensa. Así pensamos en reunir el patrimonio que existiera en materia egiptológica con todos aquellos derivados que la egiptología produjo tanto en el arte como en la literatura y en la cultura popular. De ahí surgió el título de la exposición Ciencia y fantasía. Egiptología y egiptofilia, que fue una idea fantástica de José Emilio porque ambos términos convergen en la muestra.

    –Hace tres años hubo un gran despliegue mediático alrededor del centenario del descubrimiento de la tumba de Tutankamón en 1922. ¿Si el viaje del matrimonio González Garaño a Egipto, que inspiró esta exhibición, fue en 1926, podría decirse que participa de un mismo espíritu de época y que fue algo propio de las élites?

    – Sergio Baur: Sí, claro, la influencia de la egiptología a partir del descubrimiento de la tumba de Tutankamón aparece en la arquitectura, en los paseos públicos, o sea, que se filtró prácticamente sin ser anunciada ni invitada en muchos elementos de la cultura argentina. Sin embargo, no fue un interés exclusivo de las élites, ya que lo que hemos dado en llamar egiptofilia también aparece en distintas formas de la cultura popular, como algunas tapas y contribuciones de la revista Caras y Caretas.

    –Pienso también que su gramática ornamental sintonizó con el art déco de la arquitectura que en esta ciudad tuvo un gran desarrollo en ese momento.

    – Sergio Baur: Esto se ve muy a través de las fotografías de Facundo de Zuviría y también en los trabajos de Karina El Azen. Pero Egipto se filtró también en los primeros textos de la Argentina. Por ejemplo, en los Cantos de Mayo publicados en la revista musical La Lira Argentina en la mitad de la década del 20, hay referencias y comparaciones de la gesta patria con la grandeza del Antiguo Egipto. Así, para esta muestra, hemos trazado una línea de tiempo en la que todo esto se va reflejando a través de objetos, libros y, sobre todo, en cómo se fueron conformando las colecciones de estudio en los distintos museos del país.El académico y curador José Emilio Burucúa. Foto: Ariel Grinberg.El académico y curador José Emilio Burucúa. Foto: Ariel Grinberg.

    –Me interesa profundizar sobre ese encuentro con el material del archivo González Garaño en la Academia.

    – José Emilio Burucúa: Quien primero conoció y valorizó este material en la Academia fue Héctor Schenone. Fue él quien me llamó la atención sobre el interés de las fotografías de ese fantástico viaje que hicieron los González Garaño a Egipto. Al principio pensé que era realmente una especie de turismo de gran envergadura, propio de los años 20, pero después con Sergio nos fuimos dando cuenta de que no era exactamente así. Que el viaje de los González Garaño fue una especie de bisagra porque ellos llevaron un cajón de libros especializados. En una de las fotos se puede ver a ella en un descanso en la visita a Luxor leyendo uno de esos libros. Lamentablemente, no hay cartas de ellos, tampoco pudimos encontrar material escrito ni un diario de viaje.

    –¿Tampoco en el reverso de esas postales que están exhibidas?

    – José Emilio Burucúa: No, hay alguna anotación en los libros. Allí encontramos fechas que nos permitieron reconstruir o darnos cuenta de cuál era la época en que eso ocurrió, que fue entre enero y marzo de 1926. Y, por las fotos, pudimos reconstruir el itinerario. Pero debo destacar que fue Sergio quien percibió la posibilidad de ampliar la exhibición en la dimensión que adquirió, ya que en un principio iba a ser una mera muestra de gabinete. Es a partir de ahí que se dilata el horizonte y empiezan a aparecer todas estas expresiones y estos acercamientos de los hombres de letras, los artistas plásticos. Y, más tarde, toda la cuestión de las caricaturas, más relacionadas con la egiptofilia que con la egiptología, que es la ciencia que investiga el Antiguo Egipto. No quisimos poner la palabra egiptomanía en el título por razones obvias, aunque se supone que, por debajo de una egiptofilia, subyace una egiptomanía. Con esa visión de Sergio se amplió muchísimo la primera fase que yo había imaginado. Luego recurrimos a dos destacados especialistas: Diego Santos, que es investigador de Conicet, y Marcelo Campagno, quien dicta la materia que originalmente tuvo el gran egiptólogo Abraham Rosenwasser en la Facultad de Filosofía y Letras. Ellos nos dieron una gran ayuda. Sobre todo, Diego Santos, que conocía el destino y la historia de cada pieza: cómo llegó al país, quién la trajo y en qué colecciones estuvo. Así pudimos ubicar las distintas piezas en el Museo de Ciencias Naturales de La Plata, en el Museo Etnográfico, en la colección Fortabat, en el Museo de Calcos de La Cárcova y en el Museo de Tandil, donde está la colección Santa Marina. Tuvimos, por otro lado, un enorme apoyo de la Asociación de Amigos del Museo de Bellas Artes y, en especial, de Julio Crivelli, su presidente

    –En portugués la palabra pesquisa significa investigación y se aplica también a lo científico. En español suena a trabajo detectivesco. ¿Cuánto tiempo llevó este trabajo detectivesco?

    – Sergio Baur: Llevó tres años. Hubo una gran coincidencia entre la selección que habíamos hecho previamente con José Emilio y el aval científico de estos dos académicos que acababan de mencionar. Era fundamental tener ese aval porque la egiptología es una disciplina muy seria, difícil y que requiere de una cantidad de conocimientos. Por eso teníamos que tener la seguridad de que lo que estábamos haciendo era correcto. Gracias a la generosidad de los prestadores, obtuvimos piezas muy especiales, como la estela perteneciente al Museo de La Plata, que procede de la gran expedición de Rosenwasser a Aksha, donde estaba el Templo de Ramsés II. Fue una expedición asociada al rescate de los templos de Nubia, dirigidos por la UNESCO a mediados de la década del 60. Esa estela fue estudiada por el actual director de la UNESCO, Khaled El-Enany, que fue ministro de Antigüedades de Egipto. Cuando nos visitó a principios del año pasado, lo acompañamos a La Plata. Nos mostró la estela y el estudio académico que él había hecho sobre esa pieza, que está ahora en la exhibición. Hay determinados objetos que pertenecen a las colecciones públicas argentinas y son parte del patrimonio nacional, que han llamado la atención de la comunidad científica internacional. Otra pieza para destacar es el fragmento, el llamado Papiro Buenos Aires, en el que figura el texto más antiguo del cuento de Sinué. En el Museo de Arte Decorativo se encuentran los objetos egipcios que trajeron los González Garaño y fueron donados a la institución. Entre ese grupo de piezas se destaca la pulsera ptolemaica de oro, que perteneció a Marieta Ayerza de González Garaño y es una típica joya egipcia del último período.

    –Hay dos vasos canopos hermosos.

    – Sergio Baur: Sí, esos son de la familia Errázuriz. En el Palacio Errázuriz hay una mascarilla estupenda de la época ptolemaica. Pero hay piezas más antiguas. Lo que se destaca como más antiguo, –de la Tercera Dinastía–, es un vaso de alabastro que fue un regalo del presidente Nasser al presidente Frondizi, quien, a su vez, se lo ofreció a Romero Brest cuando era director del Museo Nacional de Bellas Artes y hoy forma parte del patrimonio del Museo. Para la historiografía argentina, el valor agregado es que es un regalo de Nasser al presidente Frondizi.El académico y curador Sergio Baur. Foto: Ariel Grinberg.El académico y curador Sergio Baur. Foto: Ariel Grinberg.

    –Que Frondizi lo haya donado es algo para destacar, ya que no es una actitud habitual en los funcionarios recientes.

    – Sergio Baur: Se expone también la carta de donación del presidente Frondizi al director del Museo para que lo integre como parte del patrimonio. La colección Fortabat también aportó unas piezas muy importantes, parte de una compra realizada por la señora Fortabat en los años 90.

    –¿Cuán difícil fue reunir todas estas piezas en un ámbito expositivo?

    – Sergio Baur: Bastante difícil, no solo porque los museos son muy celosos de este material, sino porque son piezas de una gran fragilidad e irremplazables. Por ejemplo, el sarcófago que viene del Museo de Ciencias Naturales de La Plata fue un regalo de Dardo Rocha al museo cuando se fundó.

    –¿Y cómo es que lo tenía él?

    – Sergio Baur: Había ido a Egipto a fines del siglo XIX. Otro punto para destacar, dicho por las propias autoridades egipcias, es que todo el material que está en nuestras colecciones públicas o privadas está de manera legal. Es muy importante que ninguna de esas piezas esté en conflicto por una demanda de patrimonio. Eso lo tuvimos muy en cuenta, hicimos las consultas respectivas y además teníamos la garantía de los museos sobre ese tema. Una perspectiva que nos pareció interesante es toda la vinculación que tiene Egipto en la tradición literaria argentina, ya que Egipto está muy presente también en la obra de Borges. Desde sus primeros textos, si bien ninguno está dedicado a Egipto, él siempre que se refiere a Medio Oriente hay una referencia a Egipto. Para la mezquita de Amr, que es una de las más antiguas de El Cairo, hay un párrafo dedicado nada menos que en el Aleph. También Oliverio Girondo, quien viajó a Egipto en los años 20 y llevó cuenta de ese viaje a través del Diario de Egipto, del que tenemos un original prestado por la Biblioteca Nacional. En uno de esos diarios incluye el poema El Nilo, que escribe a lápiz durante el viaje. Es un poema algo surrealista, de características totalmente vanguardistas.Recorrido por la muestra "Ciencia y fantasía. Egiptología egiptofilia en Argentina" el día previo a su inauguración Museo Nacional de Bellas Artes junto al embajador Egipto autoridades del los curadores Sergio Baur José Emilio Burucúa. Foto: Mariana Nedelcu.Recorrido por la muestra «Ciencia y fantasía. Egiptología egiptofilia en Argentina» el día previo a su inauguración Museo Nacional de Bellas Artes junto al embajador Egipto autoridades del los curadores Sergio Baur José Emilio Burucúa. Foto: Mariana Nedelcu.

    – José Emilio Burucúa: También en Mujica Láinez tenemos un gran monumento literario vinculado a la egiptología, que es El escarabajo. Para mí es una cumbre, sobre todo porque él recurre a Abraham Rosenwasser para que lo asesore. Estaba muy impresionado con lo bien que escribía Rosenwasser, que se ocupó de la poesía amatoria en Egipto. «Usted escribe muy bien, doctor Rosenwasser, –le dijo– así que yo lo voy a proponer como académico de letras”. Y efectivamente lo propuso y la Academia de Letras lo incorporó.

    –Las citas que mencionan de los protagonistas de la vanguardia literaria de los años 20 participan de esa fascinación de época por Egipto, pero, al parecer, continúa años más tarde, por caso, con Mujica Láinez.

    – Sergio Baur: Exacto, y en cuanto al tema de vanguardias, ahí nos vamos a la parte de artes visuales porque Xul Solar, cuando vuelve de su viaje a Europa, trae una cantidad de libros vinculados a Egipto que seguramente Borges frecuentó en su biblioteca, ya que era un asiduo visitante de la casa de Xul. En la obra de Xul se ven los dibujos de las pirámides y también en el Tarot de Xul hay dioses egipcios. O sea, que es un tema que lo cautivó mucho. Por otro lado, tenemos un libro muy singular perteneciente a la Biblioteca Nacional, que es una historia de Egipto del siglo XVII, fin del XVII, en una traducción al español, comprada por Manuel Belgrano en su viaje a Europa. Parece increíble que también Manuel Belgrano tuviera ese interés por la historia de Egipto, ¿no?

    Ciencia y fantasía. Egiptología y egiptofilia en la Argentina en el Museo Nacional de Bellas Artes (Av. Del Libertador 1473) de martes a domingo de 11 a 19.30.


    Sobre la firma

    Ana Maria BattistozziAna Maria BattistozziBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • El Malba prepara una fiesta con espíritu pop para ampliar el acceso de estudiantes al muse

    Con una fiesta que retoma el espíritu pop de la exposición Pop Brasil: vanguardia y nueva figuración 1960-70, la asociación de amigos del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Amigos Malba) desarrollará este sábado una fiesta para recaudar fondos para sostener su programa Escuelas de Malba.En 2023, la celebración de malba Amigos giró en torno de No habrá ninguno igual del artista Edgardo Giménez y convocó a más de 300 personas. El año pasado, tomó como eje El futuro no es un sueño de Cao Fei. Foto: prensa Malba.En 2023, la celebración de malba Amigos giró en torno de No habrá ninguno igual del artista Edgardo Giménez y convocó a más de 300 personas. El año pasado, tomó como eje El futuro no es un sueño de Cao Fei. Foto: prensa Malba.

    La cita es a las 22 y prometen la presencia de un DJ de música brasileña, visitas guiadas nocturnas, una infaltanle clase de ritmos brasileros y barra toda la noche para acompañar tanta danza y paseos. «Con la entrada, cada asistente contribuye con el transporte para que niños, niñas o adolescentes de tres escuelas públicas de Buenos Aires conozcan el Malba y hagan crecer su imaginación junto al arte latinoamericano» invitan desde las redes sociales.

    Para los miles de integrantes del Malba Amigos, la entrada a la fiesta costará 25.000 pesos como beneficio por su acompañamiento. El valor será del doble para el público general aunque incluye la membresía por 3 meses y sus beneficios. Si se compran 4 entradas, entonces se pagan tres (150.000 pesos).https://e05984ddc6f7b28b6b07ca3a72677ac0.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    «Cada año, Malba Amigos organiza la Fiesta de Fin de Año inspirándose en alguna de las exposiciones vigentes del museo o en obras emblemáticas de su colección. Ese es siempre nuestro primer filtro: trabajar con contenidos que estén activos en las salas, porque una parte esencial del evento son las visitas nocturnas que el equipo de Educación prepara especialmente para esa noche», explica a Clarín Elena Nofal, directora de Desarrollo del museo.

    Vivir el museo de otra manera

    Para Nofal, por eso, «la fiesta no es solo un cierre anual: es una experiencia que permite vivir el museo de otra manera, en un clima más distendido, festivo y sensorial, pero siempre en diálogo directo con el arte latinoamericano».

    En 2023, la celebración giró en torno de No habrá ninguno igual del artista Edgardo Giménez y convocó a más de 300 personas. El año pasado, tomó como eje El futuro no es un sueño de Cao Fei. «Siguiendo esta lógica, este año la elección fue Pop Brasil: vanguardia y nueva figuración. La muestra no solo tiene una relevancia central para la historia y la colección de Malba –donde el arte brasileño ocupa un lugar fundamental– sino que además habilita una conexión inmediata con otro lenguaje cultural poderoso: la música«, apunta la directora de Desarrollo del museo.

    Más allá de la celebración, la música y el baile, la fiesta busca sostener el funcionamiento del programa Escuelas de Malba. «Consiste en una serie de recorridos participativos y talleres especialmente diseñados por el equipo de Educación, que se centran tanto en la colección del museo como en sus numerosas exhibiciones temporales, y que buscan inspirar la imaginación, exploración, descubrimiento y creación«, puntualiza Nofal.En 2023, la celebración de malba Amigos giró en torno de No habrá ninguno igual del artista Edgardo Giménez y convocó a más de 300 personas. El año pasado, tomó como eje El futuro no es un sueño de Cao Fei. Foto: prensa Malba.En 2023, la celebración de malba Amigos giró en torno de No habrá ninguno igual del artista Edgardo Giménez y convocó a más de 300 personas. El año pasado, tomó como eje El futuro no es un sueño de Cao Fei. Foto: prensa Malba.

    Malba recibe cada año miles de estudiantes de todos los niveles educativos y de todo el país. «A pesar de que la participación es totalmente gratuita para todas las instituciones de gestión pública –continúa la directora de Desarrollo del museo–, hay muchas escuelas y familias que no pueden costear los traslados en micro. Es por eso que la financiación de transportes que ofrece Malba resulta fundamental: permite que cientos de estudiantes puedan tener la experiencia de conocer un museo por primera vez y de ser recibidos con cariño».

    25 escuelas y 600 estudiantes

    No son solo buenas intenciones: el dinero va a acciones concretas: durante este año, el museo financió el transporte de 25 escuelas y más de 600 estudiantes con sus docentes. «Pero el dato más relevante es el alcance territorial y social del programa –alerta Nofal–. La financiación del transporte, posible gracias a la recaudación de la Fiesta Futurista de Malba Amigos del año pasado, hace posible la llegada de escuelas con poblaciones vulnerables y geográficamente alejadas del museo, que de otro modo no podrían acceder a esta experiencia cultural. En 2023 recibimos instituciones de CABA, La Matanza, Florencio Varela y Almirante Brown, entre otras«.Malba recibe cada año miles de estudiantes de todos los niveles educativos y de todo el país. Foto: prensa Malba.Malba recibe cada año miles de estudiantes de todos los niveles educativos y de todo el país. Foto: prensa Malba.

    Por eso, subraya en este punto: «En cada caso, el encuentro con el arte no termina en la visita: abre puertas, amplía horizontes y convierte al museo en un espacio propio. Eso es, en definitiva, lo que este programa garantiza y lo que el apoyo de la comunidad hace posible. Por eso es tan importante la participación: queremos ampliar la convocatoria y financiar más traslados en el 2026, para que ningún estudiante se quede sin conocer el museo por imposibilidad de pagar un micro».

    En los dos últimos años, las asociaciones de amigos de varios museos nacionales fueron garantes para mantenerlos funcionando por ausencia de cajas chicas retenidas por la gestión de la secretaría de Cultura de la Nación, a cargo de Leonardo Cifelli. Paulatinamente, la situación se fue normalizando.

    En el Malba, ese apoyo tiene otra naturaleza: «Malba Amigos ya no es más una asociación, sino que forma parte de manera órganica de la estructura del museo. Eso es una particularidad del modo de gestión del programa que facilita el trabajo colaborativo y articulado con todas las áreas del museo: educación, curatoría, cine, literatura y programas públicos. Esta dinámica permite que la membresía no sea únicamente un beneficio personal, sino una forma de participación activa en la vida cultural del museo y en su proyección a futuro», finaliza Elena Nofal.


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    Débora CamposDébora Campos

    Editora de la sección Culturadecampos@clarin.comBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • Con un jardín colgante flúo, reabrió la histórica sala del Fondo Nacional de las Artes de la calle Alsina

    El amarillo vibrante de la instalación que ocupa con generosidad la planta baja de Adolfo Alsina 673, a metros de la Diagonal Sur porteña, anuncia una nueva etapa para el espacio que la contiene. Flores: un jardín suspendido, la monumental escultura inflable de Pablo Curutchet le imprime un gesto bien actual a la sala histórica del Fondo Nacional de las Artes, que estuvo cerrada por una década.

    Ganador del Primer Premio del Concurso de Proyectos Curatoriales 2024, el conjunto escultórico, con la curaduría de Pedro Bedmar Rodríguez, fue elegido para la reapertura de esta sala destinada al arte contemporáneo, según confirmó Tulio Andreussi, Presidente del FNA, en la apertura.Tulio Andreussi, Pablo Curutchet, Teresa Bortagaray de Testa, Joaquina Testa y Pedro Bedmar Rodríguez. Tulio Andreussi, Pablo Curutchet, Teresa Bortagaray de Testa, Joaquina Testa y Pedro Bedmar Rodríguez.

    “Cuando iniciamos la gestión, en este lugar funcionaba una biblioteca; el lugar era bastante oscuro y con cierta tristeza por la dejadez del tiempo”, relató Andreussi durante la inauguración. “Por eso agradezco este día que para mí fue muy esperado, en el que a través del Fondo Nacional de las Artes, al que considero un organismo viviente, los artistas contemporáneos vuelven a tener un espacio para exponer sus obras, en diferentes disciplinas”.https://2225d599ee71cfa8532fd30b22f3df6e.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    Sala Arquitecto Clorindo Testa

    Ahora remodelada y puesta en valor, la sala fue inaugurada el 27 de abril de 1995, bajo la presidencia de Amqalia Lacroze de Fortabat. En ese entonces, Clorindo Testa era Director de Arquitectura del Fondo Nacional de las Artes y donó el proyecto que había gestado con Francisco Bullrich durante la década de 1990.

    En esta sala se exhibe el plano original con la firma de Testa y está inscrita su visión del arte y la arquitectura; razón por la que el Directorio decidió por unanimidad nombrarla sala Arquitecto Clorindo Testa.Lúdica, la experiencia dentro de la histórica sala. Lúdica, la experiencia dentro de la histórica sala.

    “Con esta reapertura buscamos traer al presente el compromiso de Clorindo con el arte y los artistas argentinos, reafirmando nuestro compromiso con el pasado del FNA”, señaló Tulio Andreussi, quien destacó la presencia de Teresa Bortagaray de Testa, viuda de Clorindo, su hija Joaquina Testa y autoridades de la Fundación Clorindo Testa, presentes en el evento.

    Entre los asistentes, estuvo la Directora Nacional de Museos, María Paula Zingoni; la Directora de Artes Visuales María Silvia Corcuera y miembros del Directorio del Fondo Nacional de las Artes; la historiadora del Arte María José Herrera y la crítica Ana María Battistozzi, entre otros invitados.La sala fue nombrada Arquitecto Clorindo Testa. La sala fue nombrada Arquitecto Clorindo Testa.

    Desde su fundación, la emblemática sala de exposiciones albergó casi un centenar de muestras individuales y colectivas. Se convirtió en un lugar de encuentro, experimentación y visibilidad para artistas de distintas generaciones y lenguajes, provenientes de todo el país, hasta su cierre en 2015. Fue entonces cuando se alojó allí la Biblioteca Mario Podestá, destinada a albergar las publicaciones del FNA, con un total de 27 mil volúmenes que se fueron digitalizando.

    Naturaleza artificial

    Elegido entre 50 postulaciones por un jurado formado por la investigadora Ana Inciarte, el gestor y curador especialista en diseño Wustavo Quiroga y Emanuel Diaz Ruiz, director del Museo Franklin Rawson de San Juan, el proyecto elegido ocupa el espacio de una manera singular, destacándose. Los visitantes atraviesan con el cuerpo la instalación Flores: un jardín suspendido, en una experiencia sensorial que se suma a la brillante atracción que ofrece desde la vidriera a los transeúntes.

    Nacido en Madrid y residente de las Sierras cordobesas, el artista, escritor y gestor cultural Pedro Bedmar Rodríguez conoció al escultor Pablo Curutchet en un colectivo en Córdoba y sus intereses coincidieron.La instalación de Curutchet se puede recorrer.  La instalación de Curutchet se puede recorrer.

    «Esta obra es una celebración de la belleza y la fragilidad en la vida, un recordatorio de que en un mundo cada vez más artificial, la naturaleza sigue siendo una fuente de inspiración y de asombro”, sostiene el curador, en su búsqueda de ampliar los públicos para el arte contemporáneo. “Este jardín colgante carece de aroma, una ausencia que introduce la tesis central de la exposición: la dualidad contemporánea entre lo orgánico y su sustitución por el artificio”.

    Con la flor como símbolo de vida, ciclo y belleza efímera, la instalación está construida con una técnica que Curutchet viene desarrollando desde que adoptó las esculturas de grandes dimensiones, justamente a través del apoyo del FNA. “En 2006 gané una Beca Creación que me permitió desarrollar proyectos a gran escala. Volver al Fondo me conecta con esa parte de mi historia y es muy emocionante”.Las autoridades del FNA celebraron el nuevo espacio para el arte.  Las autoridades del FNA celebraron el nuevo espacio para el arte.

    Tras su cierre del 2015, la luminosa vidriera que Clorindo Testa imaginó para este espacio, con sus escaleras icónicas y su habitar confortable, se habían ocultado tras unos vinilos que oscurecieron la experiencia completa.

    “Tal vez me hayan escuchado decir que el Fondo Nacional de las Artes es un organismo vivo que late al ritmo de la excelencia de la cultura”, concluyó Andreussi. “Espero que este sea el comienzo para que este espacio vuelva a brillar”.

    Flores: un jardín suspendido puede visitarse hasta el viernes 20 de febrero de 2026, de lunes a viernes, de 10 a 16 h, en Adolfo Alsina 673 (CABA), con entrada gratuita.


    Sobre la firma

    March MazzeiMarch Mazzei

    Editora de la Revista Ñ/ sección Culturammazzei@clarin.comBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • Alfredo Bryce Echenique entregó el manuscrito de ‘Un mundo para Julius’ al Instituto Cervantes

    El célebre escritor peruano Alfredo Bryce Echenique (1939) entregó el manuscrito original de su obra Un mundo para Julius a la Caja de las Letras del Instituto Cervantes, como parte del homenaje que celebró la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en Lima.Alfredo Bryce Echenique entrega el manuscrito de 'Un mundo para Julius' como legado al Instituto Cervantes junto a los catedráticos de Literatura de la Universidad de Granada. / EFEAlfredo Bryce Echenique entrega el manuscrito de ‘Un mundo para Julius’ como legado al Instituto Cervantes junto a los catedráticos de Literatura de la Universidad de Granada. / EFE

    La universidad decana de América organizó la semana pasada unas jornadas internacionales sobre el entrañable autor peruano cuyo núcleo fue la entrega del manuscrito de esta obra, que además tiene el valor adicional de que fue un regalo de Bryce a su amigo, el también reconocido escritor peruano, Julio Ramón Ribeyro.

    Un legado muy hermoso

    «Es un legado muy hermoso, porque se entrega para la Caja de las Letras el depósito de una de las primeras versiones de Un mundo para Julius, la novela que Alfredo publicó hace 55 años y que se está celebrando aquí en la Universidad de San Marcos», indicó el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero.https://c2c622db328ddd23e804bf4c5d44f833.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    El catedrático de Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Granada, Ángel Esteban, explicó en el acto que encontró por casualidad el manuscrito cuando fue a visitar al hijo de Ribeyro a París, en busca de cuentos inéditos del escritor.

    Entre cajas, libros y cuadros encontró las 500 páginas del manuscrito de Un mundo para Julius que Bryce había regalado hace más de cinco décadas a su querido amigo.Alfredo Bryce Echenique entrega el manuscrito de 'Un mundo para Julius' como legado al Instituto Cervantes junto a los catedráticos de Literatura de la Universidad de Granada. / Redes socialesAlfredo Bryce Echenique entrega el manuscrito de ‘Un mundo para Julius’ como legado al Instituto Cervantes junto a los catedráticos de Literatura de la Universidad de Granada. / Redes sociales

    El experto pidió permiso a la familia de Ribeyro para que este ejemplar fuera parte del legado del escritor peruano en el Instituto Cervantes.

    «A través del profesor Ángel Esteban, se dona el manuscrito al Instituto Cervantes para que lo custodiemos en nuestra Caja de las Letras, de manera que es un acto lleno de emoción y que nos permite seguir recibiendo buena parte de la mejor herencia del pasado cultural y literario en nuestra lengua», agregó Montero.

    Bryce recordó con cariño los tiempos de amistad con Ribeyro y Mario Vargas Llosa, especialmente los almuerzos en París que compartían los tres autores en los que hablaban de «la vida y de libros» y que aseguró que enriquecieron su recorrido literario.

    «Fue una época muy feliz de mi vida», dijo el escritor después de haber depositado el amarillento manuscrito en la Caja de las Letras.

    Intercambio de manuscritos

    Relató que entre los autores se intercambiaban manuscritos de sus obras para conocer sus opiniones y dijo entre las risas de los asistentes que ni se acordaba que había regalado a Ribeyro el ejemplar escrito a máquina de su primera y más célebre obra.Alfredo Bryce Echenique entrega el manuscrito de 'Un mundo para Julius' como legado al Instituto Cervantes junto a los catedráticos de Literatura de la Universidad de Granada. / EFEAlfredo Bryce Echenique entrega el manuscrito de ‘Un mundo para Julius’ como legado al Instituto Cervantes junto a los catedráticos de Literatura de la Universidad de Granada. / EFE

    «Puede perder lo que quiera que sus amigos nos encargamos de conservarlo todo», declaró Montero al recordar que desde el 2019, el Instituto Cervantes ya cuenta con un legado del peruano que consta de varias primeras ediciones de sus obras.

    De hecho, este conjunto de libros iban a ser donados por parte del propio Bryce pero este los olvidó en Perú, así que, según relató Montero, durante varios días, amigos, editores y escritores donaron obras del autor, galardonado con numerosos premios, entre ellos el Nacional de Literatura de Perú (1972) y el Nacional de Narrativa de España (1998).

    Con información de EFE.

    Fuente: Clarín.com

  • Todo lo que se puede decir de un libro: hoy comienzan tres días de reflexión sobre un objeto eterno

    “En medio de la proliferación de la intangibilidad, creo que el objeto libro persiste, entre otras cosas, por la dimensiones corpóreas proporcionales al físico del individuo. El objeto libro está conformado al cuerpo del lector. Sus proporciones tienen que ver con el cobijo en la proximidad física, con lo táctil, lo que está ‘a la mano’, lo palpable, la postura física del cuerpo mismo, la proximidad de la página a los ojos; todo eso implica una proporción humana diría antropológica, y es parte del fenómeno de la lectura”, dice a Clarín el artista plástico y bibliófilo Eduardo Stupía.Feria de Editores en Buenos Aires en 2025. Foto: Martín Bonetto.Feria de Editores en Buenos Aires en 2025. Foto: Martín Bonetto.

    Quizás en esas líneas se encuentren algunas de las claves de la supervivencia y la fascinación del libro. Compaginándose con ese fenómeno, la editorial Ampersand y la Universidad Nacional de las Artes (UNA) realizarán desde hoy y hasta el miércoles las Jornadas Objeto Libro en el Malba y en el Museo de la Cárcova (Avenida España 1701, CABA). Historiadores, editores, diseñadores y amantes del impreso, en los papeles, son los destinarios ideales de la actividad.

    ¿Cómo nace la idea de realizar una jornada de tres días sobre el libro como objeto? “La idea surge de Ana Mosqueda, fundadora y directora de Ampersand, porque tenía la sensación de que se necesitaba un espacio de encuentro, conversación, incluso discusión en torno a las artes, los oficios y la historia del libro. Son habituales los congresos sobre historia del libro o una feria de oficios, pero aquí queríamos habilitar un espacio transdisciplinario de reflexión e intercambio de experiencias”, revela Diego Erlan, editor de Ampersand

    Cultura escrita

    Ese sello, especializado en cultura escrita, publica libros sobre libros, edición, arte y moda. De hecho, en su catálogo se encuentran desde el ensayo La invención de los libros raros. Interés privado y memoria pública (1600-1840), del británico David McKitterick, hasta el breve La voz del buey, de la escritora colombiana Carolina Sanín, donde reflexiona sobre la lengua escrita y la lectura.Feria de Editores en Buenos Aires en 2025. Foto: Martín Bonetto.Feria de Editores en Buenos Aires en 2025. Foto: Martín Bonetto.

    Por eso el fondo editorial de Ampersand dialoga en silencio con las actividades de las Jornadas. Como puntualiza Erlan: “Determinado sector del catálogo de Ampersand está muy enfocado en la historia social de la cultura escrita. En ese punto estamos siempre muy conectados con los historiadores y así hemos publicado a referentes indiscutibles como Armando Petrucci, Roger Chartier, Carlo Ginzburg, José Emilio Burucúa, David McKitterick, Martyn Lyons y José Luis de Diego”.

    Para trazar este cruce de experiencias, se unió a la organización de las actividades la UNA “ya que desde la Diplomatura en Artes del Libro y el trabajo que vienen haciendo Patricio Gatti y Marina Malfé toda esa comunidad podía también ser interpelada e interesarse por un espacio con estas características”, agrega.

    ¿Cómo puede ser que en una época tan inmaterial, donde parecieran penalizarse muchas actividades tangibles, el libro impreso conserve su magnetismo? En línea con lo que marca Stupía, reflexiona la artista y editora Matilde Marín: “Es cierto que vivimos en una época desmaterializada, por esto ciertos movimientos concretos, culturales, que hagamos o participemos, nos rescatan. El libro produce justamente ese rescate, esa presencia física, con peso, con olor, con sonido al pasar sus páginas. El libro es un territorio concreto, invita a una relación más íntima y creo que sigue siendo un “objeto deseado” porque nos recuerda que todavía necesitamos “tocar” a las ideas para sentir que existen.

    La conferencia de apertura en el Malba, este lunes desde las 17, estará a cargo del legendario diseñador y tipógrafo Rubén Fontana, que enmarcará su charla bajo el título “Una máquina para pensar”. Una hora después los docentes Ezequiel Cafaro (FADU-UBA) y María Teresa Bruno (UnCuyo-UNA) dialogarán sobre “la coreografía de la página”. Para cerrar ese día, las editoras Leticia Barbeito (Tercera Persona y EME), Gabriela Halac (Documenta Escénica) y Cecilia Arbolate (Lote 42), reflexionarán sobre los nuevos imaginarios editoriales

    mañana martes, ya en el Museo de la Cárcova, será la hora de los talleres y los estudios de caso. De 9 a 14 se llevará un taller sobre impresión de ex libris en litografía, ·En la misma franja, se hará otro sobre encuadernación. A las 11 se focalizará en el estudio de editar Para la voz (Dlia golosa), de Vladimir Maiakovski y El Lisitski, a cargo de los investigadores españoles Julio Sanz Melguizo y José Antonio Perona, de la Universidad de Castilla-La Mancha.

    La ensayista brasileña Ana Utsch, de la Universidad Federal de Minas Gerais, analizará las ediciones francesas de Don Quijote, desde las 15. Y una hora después habrá una exposición bibliográfica sobre encuadernaciones de la célebre obra de la literatura, elaboradas entre los siglos XVIII y XIX. A las 17, Joao Varella, de Lote 42, explicará la edición de Poemobiles, de Augusto de Campos y Julio Plaza, en un pivoteo entre poesía concreta, edición y vanguardia.

    El viernes, día-epílogo de las Jornadas, el centro de gravedad vuelve al Malba. Utsch y Sol Rébora, docente de UNA, dialogarán desde las 17 sobre el arte de encuadernar, entre la historia y los experimentos. Una hora más tarde será el turno de la tipografía de dejar su huella; los docentes de la FADU Marcela Romero y Pablo Cosgaya, y diseñador Rodrigo Cuberas, por el Museo del Grabado, Rodrigo Cuberas, imprimirán sus puntos de vista sobre un arte que va más allá del Times New Roman o del Arial.Feria de Editores en Buenos Aires en 2025. Foto: Martín Bonetto.Feria de Editores en Buenos Aires en 2025. Foto: Martín Bonetto.

    La última página de las Jornadas será ese miércoles desde las 19, con la conferencia a cargo de Stupía y Marín, titulada “Objetos de deseo”. Respecto del eje de la charla, Marín señala: “Tengo una biblioteca que suelo enriquecer con bastante intensidad, mis libros tanto los editoriales como los libros de artista, con el tiempo se han convertido en ‘objetos de deseo’ por varias razones. Los libros de mi biblioteca son libros que responden a preguntas, experiencias vividas o búsquedas poéticas que atraviesan mi obra artística, muchas veces los siento como extensiones de mi mirada. Imágenes que intentan contener algo de lo que me conmueve en el mundo”.

    Fervor de las lecturas

    Stupía dice los suyo: “La primera noción de objeto-libro como detentador de una atracción que iba a sumarse a las ejercían naturalmente los autores y las historias fue cuando, un poco de casualidad, empecé a practicar el oficio de librero, en los 70. Ahí empezó el fervor de las lecturas, un poco contagiado por un público que incluía poetas, escritores, intelectuales, amén de los poetas o escritores que eran libreros y compañeros de trabajo. Y de ahí el contagio de libro a libro, de título a título, el incipiente fetichismo y la proliferación, que inevitablemente condujo a la manía bibliófila, y la aparición de la biblioteca como una suerte de identidad”.

    Ahora los devotos del libro impreso tienen otra ceremonia para practicar su culto. Entre todos, buscarán escribir otro capítulo de esa religión laica.

    Alejandro Cánepa

    Fuente: Clarín.com

  • Explosión de lectores: La Noche de las Librerías llenó la calle Corrienres con más de 200 mil personas

    La tardecita estaba ideal para caminar, perderse entre estantes de una librería y dejarse llevar por una conversación al aire libre. Será por eso y porque los libros siguen apasionando a la gente de la Ciudad de Buenos Aires que la decimoquinta edición de La Noche de las Librerías pobló la calle Corrientes de lectores y lectoras con más de 200 mil personas que circularon entre los más de 70 librerías y espacios culturales.El tradicional circuito de avenida Corrientes volvió a concentrar gran parte de la actividad con seis escenarios simultáneos instalados entre Cerrito y Callao.  Foto: gentileza Ministerio de Cultura de Buenos Aires.El tradicional circuito de avenida Corrientes volvió a concentrar gran parte de la actividad con seis escenarios simultáneos instalados entre Cerrito y Callao. Foto: gentileza Ministerio de Cultura de Buenos Aires.

    Hubo de todo: mesas con libros en la vereda, promociones para alentar la compra, presentaciones, firmas, debates, talleres y actividades para familias, jóvenes y estudiantes. Además, los bares notables porteños se sumaron con sus propias actividades.

    “Ver a tanta gente en la calle recorriendo las librerías confirma el fuerte vínculo porteño con los libros y el placer de la lectura”, aseguró el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, que también recorrió la avenida Corrientes junto con el ministro de Desarrollo Económico, Hernán Lombardi

    Macri recordó que este año La Noche de las Librerías creció en varios sentidos: «Ampliamos la convocatoria con nuevos circuitos en los barrios. Y esto se suma a todo lo que está pasando en la Ciudad en este mes: 94% de ocupación hotelera, la más alta del año, 360 millones de dólares que ingresaron a la economía porteña por turismo, más de 50 eventos, recitales, ferias internacionales, congresos, rondas de negocios, actividades culturales y deportivas. Más actividad, cultura, entretenimiento y trabajo para los porteños, que es lo importante«, dijo.El tradicional circuito de avenida Corrientes volvió a concentrar gran parte de la actividad con seis escenarios simultáneos instalados entre Cerrito y Callao.  Foto: gentileza Ministerio de Cultura de Buenos Aires.El tradicional circuito de avenida Corrientes volvió a concentrar gran parte de la actividad con seis escenarios simultáneos instalados entre Cerrito y Callao. Foto: gentileza Ministerio de Cultura de Buenos Aires.

    También la ministra de Cultura porteña, Gabriela Ricardes, se sumó a las actividades, en su caso, como organizadora: “Lo que vivimos esta noche confirma, una vez más, que Buenos Aires tiene una relación única con los libros. Ver las librerías llenas, los escenarios con público y los barrios sumándose con propuestas propias habla de una Ciudad que lee, que se encuentra y que celebra su identidad cultural en cada rincón», expresó.

    Ricardes dio en la clave cuando subrayó «el entusiasmo con el que miles de porteños y visitantes hacen propia esta fiesta de la cultura”, que tiene como centro los libros.

    De hecho, la gran fiesta del libro que es la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires reúne cada año a más de un millón de personas, pero también son exitosos los programas que proponen la Biblioteca Pública Digital Jorge Luis Borges, que no deja de sumar abonados de a miles, así como Biblioteca Puerta a Puerta que, a través de un convenio con RAPPI, permite a la Red de Bibliotecas de la Ciudad ofrecer la posibilidad de reservar y enviar libros a domicilio para adultos mayores de 65 años y personas con movilidad reducida.

    El centro y los barrios

    El año pasado, La Noche de las Librerías avanzó sobre algunos barrios y la buena repercusión de la iniciativa amplió en esta edición el alcance de esa proyección, permitiendo que vecinos y visitantes disfrutaran de actividades nocturnas en Palermo, Villa Crespo, San Telmo, Villa Ortúzar, Almagro, Chacarita, Belgrano, Coghlan, Caballito y Liniers

    Cada recorrido incorporó escenarios temáticos, espacios de artes gráficas con ilustraciones en vivo, talleres participativos, propuestas para chicos y jóvenes, construcciones colectivas y actividades que promovieron la escritura, la poesía y la ilustración.

    Como era esperable, el tradicional circuito de avenida Corrientes volvió a concentrar gran parte de la actividad con seis escenarios simultáneos instalados entre Cerrito y Callao.

    A lo largo de la avenida sucedieron lecturas de clásicos nacionales; entrevistas y debates vinculados al periodismo, las investigaciones y los medios; encuentros dedicados al género puro y los procesos de creación literaria; charlas sobre memoria, música, ciencia y deporte; y conversaciones con escritores de diferentes puntos del país.El tradicional circuito de avenida Corrientes volvió a concentrar gran parte de la actividad con seis escenarios simultáneos instalados entre Cerrito y Callao.  Foto: gentileza Ministerio de Cultura de Buenos Aires.El tradicional circuito de avenida Corrientes volvió a concentrar gran parte de la actividad con seis escenarios simultáneos instalados entre Cerrito y Callao. Foto: gentileza Ministerio de Cultura de Buenos Aires.

    También hubo un espacio dedicado al universo de la historieta y el humor gráfico, además del Patio de Infancias y Familias con talleres y actividades participativas, la zona destinada a la Biblioteca Digital Jorge Luis Borges con ebooks y audiolibros, y el Espacio Audiorama, donde el público pudo escuchar relatos y adelantos literarios en un entorno especialmente ambientado.

    En paralelo, Corrientes 24 h volvió con una edición especial en el marco de La Noche de las Librerías. De Callao al Obelisco, restaurantes, pizzerías, cafeterías, bares notables y heladerías extendieron su horario hasta las tres y ofrecieron promociones y descuentos para quienes recorrieron la avenida durante la noche.

    La jornada cerró con la proyección de La odisea de los giles en formato de cine bajo las estrellas en el Escenario El Aleph.El tradicional circuito de avenida Corrientes volvió a concentrar gran parte de la actividad con seis escenarios simultáneos instalados entre Cerrito y Callao.  Foto: gentileza Ministerio de Cultura de Buenos Aires.El tradicional circuito de avenida Corrientes volvió a concentrar gran parte de la actividad con seis escenarios simultáneos instalados entre Cerrito y Callao. Foto: gentileza Ministerio de Cultura de Buenos Aires.

    Además, esta edición incorporó descuentos y beneficios especiales tanto en librerías como en locales gastronómicos, y sumó nuevos métodos de pago, lo que permitió que vecinos y turistas aprovecharan al máximo la propuesta cultural.

    Fuente: Clarín.com

  • Encuentran en Praga un original olvidado del ‘rinoceronte’ impreso por Durero en 1515

    Un ejemplar de la primera edición del rinoceronte grabado en 1515 por el pintor renancentista Alberto Durero ha sido descubierto en la Academia de Ciencias de la República Checa, en cuyos archivos había pasado desapercibido hasta hace poco, informó Radio Praga.Encuentran en Praga un original olvidado del 'rinoceronte' impreso por Durero en 1515. Foto: Radio Praga InternacionalEncuentran en Praga un original olvidado del ‘rinoceronte’ impreso por Durero en 1515. Foto: Radio Praga Internacional

    La xilografía estaba almacenada en esa institución desde al menos 1958, pero nunca había sido examinada por expertos y se pensaba que era una reproducción posterior, y no parte de la primera serie imprimida a principios del siglo XVI.

    En septiembre de 2024 la historiadora de arte Sylva Dobalová pidió prestada la pieza para usarla en una conferencia y se percató de que podía tratarse de un original de Durero.https://fac2dceaedcb285762c691095bf340a0.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    Un análisis al trasluz reveló una marca de agua con un ancla y una estrella, elementos usados en el papel fabricado en tiempos de Durero.

    Maravillosamente nítida

    «La literatura académica considera que esta impresión es la primera que salió de la imprenta de Durero. Probablemente, el propio Durero la manipuló e inspeccionó. Es maravillosamente nítida y definida» ha declarado Dobalová en conversaciones con la edición en inglés de Radio Praga Internacional.https://www.facebook.com/plugins/post.php?href=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2Fradiopraga.es%2Fposts%2Fpfbid02NMfjioynULE4NeEMGBx45Zpm36Ycd6FXEgP7uKUMS5PjYpapb6LTb5qAdipnj5vYl&show_text=true&width=500

    La pieza se expondrá al público durante la semana de puertas abiertas en la Academia de las Ciencias.

    Durero trazó ese grabado sin haber visto al animal, sólo sobre la base de descripciones escritas y el boceto de un ejemplar enviado en 1515 por un sultán de la India al rey de Portugal, Manuel I.

    La llegada a Europa del primer rinoceronte desde la época de los romanos causó una enorme expectación. El rey portugués lo envió al Papa pero el animal murió en un naufragio frente a las costas italianas.Encuentran en Praga un original olvidado del 'rinoceronte' impreso por Durero en 1515. Foto: Radio Praga InternacionalEncuentran en Praga un original olvidado del ‘rinoceronte’ impreso por Durero en 1515. Foto: Radio Praga Internacional

    La trágica historia causó furor y desató un enorme interés por ver cómo era un rinoceronte, por lo que la xilografía de Durero, con inexactitudes anatómicas, se convirtió en un superventas de la época, con cientos de ejemplares vendidos.

    Con información de EFE.

    Fuente: Clarín.com

  • Una pintura de Frida Kahlo se subastó por 54.660.000 dólares y marcó un récord para una obra realizada por una mujer

    El cuadro “El sueño (La cama)” de Frida Kahlo se vendió este jueves a 54.660.000 dólares en una subasta de Sotheby’s en Nueva York en la que la obra de la artista mexicana era el plato fuerte de la noche.

    La obra se subastó en 4 minutos y 20 segundos y rompió dos récords. Por un lado, superó el precio más alto para una obra de cualquier artista femenina, que era de 44,4 millones de dólares, pagados en Sotheby’s en 2014 por Jimson Weed/White Flower No. 1 de Georgia O’Keeffe.

    Por otra parte, se convirtió en la obra de Frida Kahlo más cara vendida en una subasta. El precio más alto lo había pagado el fundador del Malba, Eduardo Costantini en 2021, cuando desembolsó 34,9 millones de dólares por “Diego y yo”, un pequeño autorretrato donde Kahlo dibujó en su frente a su esposo, el muralista Diego Rivera

    El autorretrato es una de las pocas piezas de Kahlo que ha permanecido en manos privadas fuera de México, donde su obra ha sido declarada monumento artístico. Sus pinturas en colecciones públicas y privadas dentro del país no pueden ser vendidas al extranjero ni destruidas. Sin embargo, era legalmente elegible para la venta internacional.

    El sueño (La cama), firmada Frida Kahlo y fechada en 1940, es un óleo sobre lienzo de 74 centímetros por 98, que proviene de la Galería Misrachi, de Ciudad de México, después de que un comprador particular la adquiriera en Sotheby’s Nueva York el 9 de mayo de 1980.

    La pintura muestra a Kahlo dormida en una cama de estilo colonial de madera, envuelta en una manta dorada con enredaderas y hojas. Sobre ella, aparentemente levitando sobre los postes de la cama, yace un esqueleto de tamaño natural.

    El lienzo había sido exhibido públicamente por última vez a finales de la década de 1990. Proviene de una colección privada cuyo propietario no ha sido revelado. Se desconoce quién fue el comprador.

    «‘El sueño (La cama)’, de Frida Kahlo, pintado en 1940, es una de las obras más impactantes desde el punto de vista psicológico y formalmente cautivadoras de la prolífica obra de la artista, un autorretrato surrealista y profundamente introspectivo que aúna simbolismo personal, iconografía cultural mexicana y surrealismo», explica Sotheby’s en el catálogo.

    Y agrega: «Pintado durante un momento especialmente difícil en la vida de Kahlo, ‘El sueño (La cama)’ ocupa un lugar fundamental en su obra, ya que resume su preocupación permanente por la mortalidad, la fisicidad y las complejidades emocionales del yo«.

    Previo a que comenzaron las ofertas por la obra, el subastador aclaró que la obra contaba, al momento de salir a la venta, con pedidos de varios museos del mundo para próximas exhibiciones: «Frida y Diego: El último sueño», que se celebrará en el Museo de Arte Moderno de Nueva York del 22 de marzo al 7 de septiembre de 2026; «Frida: La creación de un icono», en la Tate Modern de Londres del 25 de junio de 2026 al 3 de enero de 2027; «Frida Kahlo: La pintora», que se realizará en la Fundación Beyeler de Basilea del 31 de enero al 17 de mayo de 2027; y «La mirada autónoma», que se celebrará en la Bundeskunsthalle de Bonn, el Kunstmuseum Basel, el Museo de Arte Moderno de Espoo (Finlandia) y el BOZAR, Centro de Bellas Artes de Bruselas, de diciembre de 2026 a julio de 2028.

    En la misma subasta también se vendieron las pinturas Symbiose de la tête aux coquillages (Una simbiosis entre la cabeza y las conchas marinas) de Salvador Dalí por 4.198.000 de dólares; La Révélation du présent (La Revelación del Presente) de René Magritte por 2.002.000 dólares; Le Muse inquietanti (Las musas perturbadoras) de Giorgio de Chirico por 2.978.000 dólares; una obra sin título de Remedios Varo por 952.500 dólares.

    Fuente: Clarín.com

  • La intervención judicial impidió que se subastara una calculadora inventada por Pascal en 1642

    La subasta de una de las ocho primeras calculadoras mecánicas de la historia, creada por el matemático Blaise Pascal en 1642, ha sido suspendida en París por Christie’s, informó la casa de subastas.Vista de una de las ocho primeras calculadoras mecánicas de la historia, creada por el joven Blaise Pascal en 1642. EFE/ Isabel Rodríguez RamiroVista de una de las ocho primeras calculadoras mecánicas de la historia, creada por el joven Blaise Pascal en 1642. EFE/ Isabel Rodríguez Ramiro

    Esta decisión surge poco después de que la Justicia francesa ordenase que no saliese del país esta máquina, con un valor estimado de entre dos y tres millones de euros.

    «A la espera de la sentencia definitiva, teniendo en cuenta el carácter provisional de esta decisión y de conformidad con las instrucciones de su cliente, Christie’s suspende la venta«, indicó la empresa en un comunicado, sin precisar si habrá una nueva fecha en el futuro.https://0f35b9b6b830d74850a18a3e3fb6f3e6.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    Permiso anulado

    Christie’s recordó que el objeto había recibido la autorización de exportación por parte del Ministerio de Cultura, pero el Tribunal administrativo de París la anuló provisionalmente tras una acción judicial de un grupo de científicos, investigadores y oenegés.

    Criticaban que la pieza, conocida como la Pascalina, pudiera terminar fuera de Francia, el país en el que fue concebida entre 1642 y 1645 por Pascal, que tenía entonces apenas 19 años.

    «Debido a su valor histórico y científico» esta máquina es «susceptible de convertirse en tesoro nacional», por lo que «no es posible que se tramite un certificado de exportación» del objeto, había explicado en un comunicado el Tribunal, cuyas decisiones son provisionales.

    Tareas de recaudación

    La máquina fue concebida para ayudar a su padre, Étienne Pascal, en las tareas de recaudación de impuestos en Normandía. Su invención marcó un antes y un después: por primera vez una máquina asumía un trabajo que hasta entonces había correspondido únicamente al razonamiento humano.En total se conocen ocho Pascalinas originales fabricadas en vida del científico (Christie's)En total se conocen ocho Pascalinas originales fabricadas en vida del científico (Christie’s)

    «Es la única Pascalina que permanece en manos privadas. Todas las demás están en museos. Nunca antes un ejemplar como este había aparecido en el mercado», explicó el pasado septiembre Adrien Legendre, director del departamento de libros y manuscritos de Christie’s en París.

    Pese a sus casi 380 años, la Pascalina está en muy buen estado de conservación.

    El aparato, que servía para realizar operaciones aritméticas básicas y cálculos topográficos, conserva sus ruedas dentadas originales, salvo ocho piezas añadidas en distintas épocas: cuatro en el siglo XIX y cuatro más instaladas recientemente por un restaurador.

    Con información de EFE.

    Fuentte: Clarín.com