Categoría: Entretenimiento

  • Willow: una tierna serie fantástica que recupera el género para toda la familia

    Willow (Estados Unidos/2022). Creador: Jonathan Kasdan. Elenco: Warwick Davis, Joanne Whalley, Ruby Cruz, Dempsey Bryck, Erin Kellyman, Amar Chadha Patel, Tony Revolori, Ellie Bamber. Disponible en: Disney+. Nuestra opinión: buena

    En la batalla de las plataformas de streaming por atrapar el interés de potenciales suscriptores ya quedó establecido que una de las armas más utilizadas es el desarrollo de nuevas historias a partir de cuentos y personajes ya conocidos. Lo que en términos de la industria audiovisual se conoce como el IP, es decir aquel derivado de propiedades intelectuales ya probadas a las que se les da una nueva vida, en la práctica supone revisar relatos que el público conoce y extraña. En el caso de Willow, la nueva serie en Disney+, el material de referencia tal vez no cuente con la popularidad de otros relanzamientos o spin offs. La nueva ficción, que ya tiene dos de sus ocho episodios disponibles en la plataforma, es una continuación de Willow en la tierra del encanto, la película de fantasía estrenada en 1988 que puede que muchos no recuerden más allá de sus varios diplomas.https://www.youtube.com/embed/i_NKBLRacME?feature=oembed

    A saber: con un guion escrito por George Lucas y producido por su empresa, Lucasfilm, el film fue dirigido por Ron Howard y pensado para atraer al público familiar del mismo modo en que lo habían hecho los dos proyectos anteriores de Lucas, Star Wars e Indiana Jones. Claro que el simpático cuento sobre un reino encantado en peligro de ser aniquilado por una malvada bruja, cuya única salvación es una bebé con el poder de vencerla, así como la variopinta comunidad que se une para proteger a la niña, no consiguió el suceso de las anteriores creaciones de Lucas. Y aunque con el tiempo y la expansión del entretenimiento hogareño Willow sumó adeptos y se volvió en un pequeño fenómeno de culto, no muchos esperaban que los estudios Disney, propietarios de Lucasfilm, decidieran darle una nueva oportunidad.

    Willow
    WillowPrensa Disney+

    Y sin embargo, eso fue exactamente lo que sucedió cuando el director y guionista Jonathan Kasdan -hijo de Lawrence, el histórico guionista de Star Wars y director de Silverado, entre otros films-, llevó al estudio la propuesta de retomar la historia del aprendiz de hechicero interpretado por Warwick Davis y aquella beba, Elora Danan, nacida con la suerte del mundo bajo el brazo. Así, la acción de la serie comienza veinte años después de que la heroica princesa Sorsha (Joanne Whalley), el irreverente caballero Madmartigan (Val Kilmer) y el valiente Willow (Davis), vencieron a la malvada reina y sus secuaces para llevar paz y armonía a la tierra de Tir Asleen, protegida por un campo de fuerza que nadie debía cruzar. Una prohibición que no le resulta demasiado divertida a la princesa Kit (Ruby Cruz), hija de la ahora reina Sorsha, quien insiste en encontrarle un pretendiente con el que forjar una alianza. Ese plan queda en suspenso cuando las fuerzas del mal llegan hasta el palacio y secuestran a Airk (Dempsey Bryck), quien parece haber heredado la galante despreocupación de su padre Madmartigan, que hace años nadie sabe dónde está.

    La comunidad de la magia en plena epopeya
    La comunidad de la magia en plena epopeyaDisney+

    Con la identidad de la mágica Elora en secreto para protegerla y contra la insistencia de Willow de entrenarla en las artes mágicas con las que nació, Sorsha se ve obligada a recurrir al hechicero para rescatar a su hijo, misión que le encomienda a Kit, Jade (Erin Kellyman), su amiga y guerrera en ciernes; el ingenioso ladrón Boorman (Amar Chadha Patel) y el prometido de Kit, Graydon (Tony Revolori). El grupo emprende la epopeya sin saber que los sigue la dulce Dove (Ellie Bamber), perdidamente enamorada del príncipe secuestrado y decidida a recuperarlo.

    Willow
    WillowDisney+

    Con más de una similitud o inspiración en El señor de los anillos de J. R. R. Tolkien, la película primero y ahora la serie se enfocan más en sus personajes que en desarrollar la mitología del universo fantástico en el que transcurre la historia. Y aún si no conocen o ya no recuerdan detalles del film los espectadores se encontrarán con una entretenida aventura repleta de personajes centrales valientes y honorables y al mismo tiempo falibles y hasta algo vanidosos, una combinación llena de humor y emoción.

    En un intento de evitar los clichés y estereotipos del género fantástico, la trama tiene sus mejores momentos cuando gira alrededor de Willow y sus intentos por entrenar a la joven Elora, cuya identidad se revela demasiado rápido en los primeros episodios, y en el desparpajo que aporta el acomodaticio Boorman; los guiones también sorprenden haciendo a Graydon inteligente y bien intencionado, en las antípodas del príncipe petulante que este tipo de relato suele presentar.

    Sin alcanzar ni aspirar al tono épico de El señor de los anillos: los anillos del poder aunque con una producción y efectos visuales a su altura, Willow ofrece en esta continuación lo mismo que prometía en el film original: una divertida y emocionante aventura para toda la familia.

    Natalia Trzenko

    Fuente: La Nación

  • Cómo es el museo itinerante del rock nacional que ya puede visitarse en la Casa de la Provincia de Santa Fe

    Todas las actividades pretenden tener un museo que las represente y cuente su historia. Por eso era raro que en todos estos años a nadie se le hubiera ocurrido instituir uno dedicado al rock nacional, sobre todo por el gran alcance intergeneracional que tiene el género. Esa omisión, en parte, será subsanada a partir del próximo viernes a las 18, cuando se inaugure El Museo del Rock –provisoriamente- en el entrepiso de la Casa de Santa Fe (ubicada en 25 de mayo 178), en el marco de la Noche de las Casas de las Provincias en Buenos Aires.

    El proyecto, que tiene carácter de itinerante y reúne memorabilia de diversos artistas fundacionales del rock de autor en castellano, fue presentado este lunes en la sede porteña de Santa Fe. En un acto completamente descontracturado, que fue presidido por el ministro de Cultura de Santa Fe Jorge Llonch, el diputado nacional Roberto Mirabella y los productores de la exhibición Juan Carlos Baglietto y Fernando Piedrabuena, la prensa pudo tener acceso a una vista anticipada de la instalación (que luego estará abierta al público general de lunes a viernes, entre las 10 y las 15). Durante el evento, sus hacedores remarcaron el objetivo de la iniciativa: “contribuir a la difusión, el reconocimiento y la valorización del rock nacional mediante la construcción de una narrativa que tiene como eje a la provincia de Santa Fe y en especial a Rosario, donde todo empezó”, en referencia a Los Gatos, considerado por muchos el grupo padre del rock argentino.

    En la Casa de Santa Fe ya se exhibe la muestra itinerante del Museo del Rock
    En la Casa de Santa Fe ya se exhibe la muestra itinerante del Museo del RockSantiago Cichero – AFV

    La muestra cuenta con una estética íntimamente relacionada al mundo de la música. Consiste en 12 baúles de transporte de equipamiento, al estilo de los flight cases, abiertos de par en par. Estos baúles/vitrinas sobre ruedas contienen objetos especialmente seleccionados, pertenecientes a distintos artistas, desde partituras e instrumentos hasta discos de oro y prendas emblemáticas. Por ejemplo, los visitantes se encontrarán con la guitarra fileteada con la que León Gieco grabó en 1997 su undécimo álbum de estudio, Orozco; el Wincofón utilizado en 1986 para la tapa de Acné, el sexto disco de Juan Carlos Baglietto; la galera usada por Coti durante su presentación en el Teatro Colón, en 2018; el Yamaha DX7 que Fito Páez usó en 1985 para la grabación de su segundo opus, Giros, y su disco óctuple platino por El amor después del amor, de 1992; y hasta un afiche promocional de Los Gatos para el sello RCA, de 1966. También hay elementos recordatorios de la historia de grupos como Pablo El Enterrador, Farolitos, Los Vándalos, Vilma Palma e Vampiros y Graffiti, todos santafecinos.

    Afiches, vestuario e instrumentos históricos integran la muestra
    Afiches, vestuario e instrumentos históricos integran la muestraSantiago Cichero – AFV

    Una vez finalizada su etapa inaugural en la Casa de Santa Fe en Buenos Aires, el 16 de diciembre, la muestra itinerante llegará a Rosario y desde allí continuará por todos los departamentos de la provincia de Santa Fe con un criterio federal. “La idea es que circule por todas las ciudades, por todos los pueblos y que con el tiempo se vayan incorporando más objetos hasta completar un panorama realmente vasto del rock en la provincia, de los ´60 para acá”, aseguró el ministro Jorge Llonch, en conversación con LA NACION. “Este proyecto empezó en la pandemia y la primero que hice fue llamar a Juan Carlos, porque nos conocemos mucho y somos amigos desde hace 45 años y porque nunca me olvidaré que cuando un productor lo descubrió en el Café de la Flor (histórico reducto de Rosario) y lo trajo a Buenos Aires a firmar su contrato con la EMI-Odeón, él se negó a ser acompañado en las grabaciones por importantes músicos de sesión locales. Optó, en cambio, por convocar a los músicos de Rosario. Con Fito Páez, Silvina Garré, Rubén Goldín y “El Tuerto” Daniel Wirtz (baterista, hermano de Manuel Wirtz) entre otros, armó una gran selección que luego trascendió el formato de banda acompañante. Es que Juan Carlos fue como un Caballo de Troya, detrás suyo fueron apareciendo todos y revelándose uno tras otros ante el gran público. Por eso, por su gran generosidad de aquel momento, me parecía que esto no se podía hacer sin él”, remarca Llonch, quien –aunque no lo comente- antes de dedicarse a la política fue bajista e integrante, junto a Baglietto, de la banda rosarina Irreal.

    Juan Carlos Baglietto en la inauguración del Museo del Rock
    Juan Carlos Baglietto en la inauguración del Museo del RockSantiago Cichero – AFV

    El deseo de Llonch es que esta iniciativa santafecina sea replicada en otras provincias. “Por eso invité a este evento a autoridades del INAMU (Instituto Nacional de la Música). Me gustaría que esto sea sólo el inicio del Museo del Rock y que se llegue a conformar un catálogo ambulante del rock nacional con los aportes de todos los solistas y grupos que existieron y existen a lo largo y ancho del país”, concluye. A su lado, Baglietto asiente y adelanta que el viernes, en la inauguración oficial del museo, participará de un recital compartido con Litto Nebbia, Rubén Goldín y otros talentos, que se llevará a cabo entre las 18 y la medianoche y que será, al igual que el ingreso a la muestra, de carácter gratuito. El final de la jornada tendrá otro perfil, más a tono con el festejo por la Noche de las Provincias que con la historia del rock nacional: cerrará una delegación de la ciudad de Vera –famosa por sus carnavales-, de 20 músicos y 16 bailarines, de distintas comparsas.

    Gustavo Lladós

    Fuente: La Nación

  • La mujer detrás de la elección de James Bond y quién es el actor que, inesperadamente, se sumó a la carrera

    A Debbie McWilliams le gustaba la actuación, pero no quería ser actriz. Descubrió que podía desarrollar su vocación encargándose de elegir los elencos de las películas, tras haber desempeñado labores de secretaria en un teatro londinense. Más de 40 años después, la británica es una de las directoras de casting más respetadas de la industria del cine, la mujer que ha elegido a los tres últimos James Bond: Timothy Dalton, Pierce Brosnan y Daniel Craig.

    Ya se prepara para la elección del siguiente agente 007, que podría ser una gran sorpresa porque en las últimas horas suena muy fuerte el nombre de Aaron Taylor-Johnson. Pero para hacer su trabajo McWilliams no está sola, trabaja desde hace años codo con codo con su sobrina Jemima, a la que le ha enseñado todos los secretos de su profesión. Así como los Broccoli han legado de padre a hijos el rol de productores y guardianes de la saga, ellas lo hacen como directoras de elenco. “No se trata tanto de tradición como de puro nepotismo”, puntualizó entre risas la más veterana de las dos en un hotel de Tesalónica (Grecia) a mediados de noviembre, poco antes de ofrecer junto a su sobrina una charla sobre los secretos de su profesión en el festival de cine de la ciudad. “Si Jemima no tuviera valía, no estaría a mi lado”, aseguró la británica al diario español El País, que en este tiempo ha cambiado la carrera de algunas estrellas de Hollywood.

    El nombre de Aaron Taylor-Johnson suena fuerte por estas horas como un firme candidato a ponerse el traje de James Bond
    El nombre de Aaron Taylor-Johnson suena fuerte por estas horas como un firme candidato a ponerse el traje de James Bond

    Por otro lado confesó que Penélope Cruz es una de las espinas clavadas de su largo historial. “La conocí cuando tenía unos 18 o 20 años y la adoré desde el principio. Vino a encontrarse con Baz Luhrmann para rodar Romeo y Julieta de William Shakespeare. Era perfecta para el papel. Creo que fue un gran error que ella no fuera Julieta”, reveló sobre el papel que finalmente interpretó Claire Danes junto a Leonardo DiCaprio. De haberse impuesto el criterio de Williams, podría haber hecho que la carrera de la española hubiera tomado otros derroteros y, quizá, no hubiera brillado en tantas producciones europeas como hizo hasta ahora.

    ¿Podría ser Cruz una mujer Bond? “Sin duda. Supongo que no hemos tenido en los últimos años un papel adecuado para ella”, responde Debbie McWilliams. Quien sí ha participado en la exitosa franquicia ha sido Javier Bardem, como el villano de Skyfall (2012). “Logró el papel entre muchas opciones que teníamos. He de decir que en ese momento me sorprendió mucho que un actor de su perfil quisiera estar en una saga tan popular, pero me alegro de que lo hiciera. Además de ser talentoso, es muy fácil y divertido trabajar con él”, comentó.

    Javier Bardem en el set de Skyfall
    Javier Bardem en el set de Skyfallhttp://www.dailymail.co.uk

    Aunque pueda sorprender, hay muchos intérpretes que, por una razón u otra, no atienden a la llamada de las McWilliams para aparecer en una película del famoso agente. Un ejemplo es el de otro villano reciente: Rami Malek. “Estuvimos detrás de él durante bastante tiempo para Sin tiempo para morir, pero sus agentes ni siquiera se molestaban en contestarnos”, recordó. “Acudí a un pase previo de Bohemian Rhapsody que organizaba la Academia de Hollywood. Él todavía no era un actor muy conocido porque la película no se había estrenado. Y lo abordé allí. Me dijo que sus agentes no le habían informado. Hizo una llamada breve y a la mañana siguiente estaba en nuestra oficina”, continuó. ¿Cómo el representante de un actor puede despreciar una oferta para un Bond? “Los agentes estadounidenses no tienen en mucha estima a la saga ni a las ofertas que llegan del Reino Unido”, dijo la veterana directora de elenco. “Prefieren enviar a sus actores a hacer pruebas para Marvel, que es donde creen que está el dinero”, amplió su sobrina.

    Descubriendo a Daniel Day-Lewis

    https://youtube.com/watch?v=MnVhPiSub-I%3Ffeature%3Doembed

    Para Ropa limpia, negocios sucios (1985), McWilliams logró que el director Stephen Frears prestara atención a un actor apenas conocido en el cine en ese momento. Era un tal Daniel Day-Lewis, convertido en leyenda desde entonces. Ella le había echado el ojo en la escuela de interpretación y había seguido sus pasos hasta una pequeña obra que se representaba en un teatro del este del Londres. “Él hacía de Drácula y llevaba el pelo teñido de platino. Su imagen era imponente. Pero no era, ni de lejos, una opción obvia para el cine. Por fortuna, Stephen es uno de esos directores imaginativos que no se aferra a lo común y tome muy bien las propuestas. Cuando lo vio le encantó, pero no sabía si un chico tan aristocrático iba a poder interpretar al punky gay de su película. Y vaya si lo hizo”, comentó.

    “Lo de Daniel Day-Lewis es algo que hoy no podría ocurrir. La mayor parte del tiempo estás obligado a seleccionar a alguien que ya es popular. Cada vez es más complicado apostar por talentos desconocidos para determinados proyectos en cine. Lo primero que te preguntan es cuántos seguidores tiene ese candidato en Instagram”, se lamentó Jemima, mientras su tía no reprime un “puaj” de lo más elocuente.

    Daniel Craig, en la última película de James Bond
    Daniel Craig, en la última película de James Bond

    Otro actor no muy conocido por el que apostó la mayor de las McWilliams fue Daniel Craig, para ser nada menos que el mismísimo James Bond. Mucho han cambiado las cosas en estos 17 años desde que se anunció su nombre. Ahora, buena parte de los espectadores buscan a un superespía que refleje la diversidad del mundo actual. En ese 2005, la elección de Craig se llenó de críticas: el hecho de que fuera rubio resultaba demasiado rupturista para el personaje. “Nadie lo quería en el papel. Solo Barbara [Broccoli, productora de la saga], su hermanastro Michael G. Wilson, [también productor] y yo defendimos esa opción. La prensa lo machacó, pero cuando se estrenó Casino Royale él cerró muchas bocas. Y ahora nadie quiere que se vaya”, aseguró. “Daniel es un actor enorme. Trabajé en la saga de Superman y Christopher Reeve era un chico normal y corriente hasta que se ponía la capa y era como wow…”, recordó.

    Jemima, que representa el futuro de la saga y de una profesión que en breve abandonará su tía, entiende que la audiencia pida una renovación del agente secreto. “El cine ha cambiado mucho desde que Daniel Craig se convirtió en Bond por primera vez. El espectador va al cine esperando algo más, algo diferente. Y por eso quieren que el personaje cambie, ya sea su edad, su sexo o su raza, por muy maravillosa que haya sido la era Craig”, comentó. Aunque, más que el protagonista, donde más dificultades encuentran ambas a la hora de cerrar el reparto es con las chicas Bond. “A partir de Goldeneye logramos que sus personajes fueran algo más que mujeres florero. Pero las expectativas en torno a ellas siguen siendo tan gigantescas y se exponen tanto a las críticas que lo piensas varias veces antes de lanzar a una actriz a esa situación”, confesó Debbie. “Cuando se anunció que Lashana Lynch iba a interpretar a un nuevo 007 en la última película, la gente se volvió loca pensando que era la sustituta de Daniel. Los comentarios contra ella eran salvajes”, lamentó su sobrina.

    Todavía queda tiempo para conocer al nuevo James Bond. “El guion aún no está escrito y es una herramienta primordial para un director de reparto”, explica Debbie McWilliams. “Solo podemos decir lo que avanzó hace poco Barbara Broccoli: que Bond volverá a ser un hombre… Y que ningún nombre de los que la prensa ha asegurado en todas estas décadas que iba a ser Bond logró el papel”, aseguró con una carcajada.

    Fuente: La Nación

  • Ricardo Darín responde a los señalamientos sobre Argentina 1985: “Todo el mundo tiene derecho a criticar: el debate es bueno”

    Ricardo Darín, el protagonista principal de Argentina, 1985, salió a responder muchas de las críticas y comentarios que sigue recibiendo el exitoso film, en el que encarna al fiscal Julio César Strassera. “Todo el mundo tiene derecho a criticar y a tener su propia subjetividad y reclamar lo que quiera; el debate es bueno”, dijo anoche, en el programa Hablemos de otra cosa, por LN+. La entrevista se repite hoy a la medianoche.

    “Con el diario del lunes -se defiende el actor- es fácil notar, incluso con justicia, qué es lo que falta. No nos olvidemos que esta es una película de ficción apoyada sobre hechos reales. Hay una connivencia entre estos dos universos, que es muy difícil de llevar a cabo en forma respetuosa y amable. Es imaginable que pueda haber algo resentido en el camino. Es cierto que podríamos haber incorporado tal cosa o tal otra, pero eso nos hubiese llevado a contar otro tipo de historia y con una duración mucho más grande.”Argentina 1985 – Tráiler

    -Muchos radicales y parte de la familia de Antonio Tróccoli se sintieron tocados por cómo queda el ministro del Interior de Raúl Alfonsín.

    -Y con razón. Tróccoli, además, formó parte activa de la Conadep, con lo cual es absolutamente comprensible y razonable que se encuentren tocados u ofendidos. Me pongo en el lugar de ellos y los entiendo perfectamente. Pero se trata de una película que necesita hacer una fusión entre ficción y realidad y para la cantidad de incertidumbres y dudas que tenía el fiscal a la hora de aceptar semejante titánica tarea, solo una parte de su declaración contribuía y era funcional a alimentar la parte ficcionada de los monstruos que tenía Strassera en ese momento.

    -¿Por qué el éxito, que no cesa, de Argentina, 1985?

    -La verdad es que no tengo una sola respuesta. El tema central subyacía en el inconsciente colectivo esperando ser estimulado para emerger nuevamente. Lo que produjo en el ánimo de tanta gente, sobre todo joven, lo que me llena de alegría, es ir a revisar el evento central, nutrirse de información, de algo que debería ser un punto muy importante de la historia democrática de nuestro país y que, sin embargo, por algún motivo extraño que uno no logra entender del todo, estaba ahí, no me gusta decir que adormecido, y que ahora está arriba de la mesa.Pablo Sirvén entrevista a Ricardo Darín

    El encuentro se produce en la sede de Congreso del Museo Isaac Fernández Blanco, en lo que fuera la casa de ese artista plástico y coleccionista, un set muy cinematográfico “y teatral”, acota Darín, en medio de ambientes sugestivos y de vitrinas con instrumentos musicales, muñecas y vestuarios.

    “Mi vida es ver películas e intentar hacer otras”, dice el actor mientras recorre las instalaciones del museo. Comenta, al pasar, que sigue de gira con la obra Escenas de la vida conyugal, junto a Andrea Pietra, y que analiza futuros trabajos en películas y miniseries; aparte de pensar en nuevos proyectos para la productora que tiene junto al Chino Darín, su hijo.

    Ricardo Darín en septiembre, en el estreno mundial de Argentina, 1985 en el Festival de Venecia
    Ricardo Darín en septiembre, en el estreno mundial de Argentina, 1985 en el Festival de VeneciaTIZIANA FABI – AFP

    Volvemos a hablar del film y su protagonista, y también coproductor, aclara: “En el caso de nuestra película tuvimos que ser muy cuidadosos en muchos sentidos. Probablemente de ahí surjan algunas de las polémicas posteriores que curiosa y paradójicamente vinieron del lugar menos esperado”.

    -¿De los radicales?

    -Claro. Es muy difícil encarar un punto de nuestra historia reciente tan importante buscando la manera de no aportar de ninguna manera a la famosa grieta, y tratar de no ser tendenciosos en ninguno de los aspectos, porque sabíamos que la historia que queríamos contar, basada en un hecho real, tenía que ser básicamente enfocada desde el punto de vista humano. Lo que nos importaba era contar qué paso con esas personas que tuvieron semejante tarea en un contexto tan complejo. Lo difícil era atravesar esta historia contada sin la tentación de caer en ninguna de las tendencias. Esto es lo que yo creo ha provocado algunos de los reproches y críticas. Pero me llama mucho la atención que sean los que son los que se sienten incómodos frente a la película cuando tendrían que estar aplaudiendo que nuevamente este tema esté arriba de la mesa y hayan resurgido los verdaderos e importantes nombres que conformaron toda esa gran movida de ese momento.

    -Los radicales protestan porque no aparece Raúl Alfonsín y solo se escucha su voz. En mi memoria, Alfonsín dio la orden y no apareció más. No estaba “panfleteando” el tema.

    -El guion de Santiago Mitre y Mariano Llinás es inteligente por muchos motivos. Uno de ellos es que tiene frases que son como mojones dentro de la historia. En un momento determinado, el personaje que hace Alejandra Flechner [la esposa del fiscal] le pregunta a Strassera, interpretado por mí, qué le dijo el Presidente. “Estoy ansioso por escuchar su alegato”, le responde. “¿Eso te dijo?, dice ella, ¡perfecto!, porque eso es la independencia de poderes”. Si hay algo más importante que esa frase en este momento de la actualidad de la Argentina, que alguien me lo subraye. Lo que pasa es que es muy fácil decir yo quiero que aparezca tal cosa o tal otra. Juguemos la posibilidad de un actor haciendo de Alfonsín. Me muero.Pablo Sirvén entrevista a Ricardo Darín

    -¿Por eso no aparece Alfonsín?

    -Es deliberado, casi es una decisión de estilo y no es escamotearle presencia, sino que esté por encima de todo y que no lo tengamos al alcance de la mano. Nunca nos imaginamos a un actor haciendo de Alfonsín. Creo que no lo hubiéramos podido soportar porque hubiese sido jugar con un límite muy frágil, muy vulnerable. No podríamos haber ido por ese lado. Jamás.

    -Es muy distinto cómo impacta la película si uno tiene cierta edad u otra, o si sos politizado o no. Cuanto más grande y politizado, le pedís más cosas. Ahora, si nadie reclamara nada sería porque la película no le importa a nadie y sí importa.

    -Exacto. Son todos reclamos válidos y justificables, pero en un momento hay que tomar una decisión de qué tipo de cuento queremos contar y por donde va a caminar. Nosotros queríamos enfocarnos en los aspectos humanos. Con unos pincelazos se pretende contar que ocurría de los dos lados de la balanza. La película tiene un desarrollo clásico, pero creo que reúne todo lo que nosotros queríamos tener para poder contarla de la forma que lo hicimos.

    Peter Lanzani y Ricardo Darín en la pantalla grande, como los fiscales Luis Moreno Ocampo y Julio César Strassera
    Peter Lanzani y Ricardo Darín en la pantalla grande, como los fiscales Luis Moreno Ocampo y Julio César StrasseraFabián Marelli – LA NACION

    -Además de no mencionar a la Conadep, otra crítica que se le hizo al film es que no toca el papel del peronismo, que quería avalar la Ley de Autoamnistía de los militares, y que no quiso integrar esa comisión.

    -Nosotros tratamos de esquivar deliberadamente esta tendencia argentina de que las cosas son de un color o de otro. Sabíamos que teníamos que ir por el medio, que es por fuera de la grieta. No estoy tan seguro que unos salgan damnificados y otros salvados. Me parece que el guion es bastante valiente porque asume las controversias, las pone sobre la mesa y hace jugar a los jugadores en el momento indicado. Puede cometer errores, puede no poner mucho más énfasis en un lado que en otro, pero no es en forma deliberada, para atacar o para salvar a nadie. No era nuestro plan.Pablo Sirvén entrevista a Ricardo Darín

    -La película llegó justo en un momento en que la Justicia está muy cuestionada por el oficialismo.

    -La independencia de poderes. El tema de la Justicia históricamente en la Argentina siempre estuvo en la palestra. Siempre tenemos algún reclamo para hacer y en muchos casos con justicia, valga la redundancia.

    -¿Qué pálpito tienen para el Oscar?

    -Amazon Prime Video [la plataforma que produjo y donde ya está disponible el film] se enamoró del guion y el entusiasmo con que recibieron la peIícula en Italia, España, Inglaterra y los Estados Unidos, nos hizo dar cuenta que, sepan o no de qué se trató el juicio a las juntas, todo el mundo abraza su épica. La historia tiene elementos que pueden ser atractivos, pero es muy difícil meterse en la cabeza de los votantes. Trato de no hacer futurología porque es piantavotos.Pablo Sirvén entrevista a Ricardo Darín

    Pablo Sirvé

    Fuente: La Nación

  • Tendencia. El Paseo La Plaza cambió su fórmula en busca de visitantes más jóvenes

    Hace más de tres décadas, en 1989, sobre el viejo predio del Mercado Nuevo Modelo, nacía el Paseo La Plaza, la mejor idea para atravesar justo al medio la cuadra entre Rodríguez Peña y Montevideo, desde Corrientes hacia Sarmiento (o al revés), a metros del Teatro y el Cultural San Martín, en el corazón de las marquesinas más luminosas de Buenos Aires y hasta con el lujo de un anfiteatro al aire libre.

    En esos primeros años, en las salas Pablo Picasso y Pablo Neruda se presentaron el mimo francés Marcel Marceau; Caviar, el legendario grupo de Jean–François Casanovas; Yo amo a Shirley, con la recordada Alicia Bruzzo, dirigida por Agustín Alezzo; Las pequeñas patriotas, con Norma Aleandro y Adriana Aizenberg; Relaciones peligrosas, con Oscar Martínez, Cecilia Roth, Ingrid Pelicori y Eleonora Wexler; Sexo, droga y rock’n roll, con Gerardo Romano; Los lobos, de Luis Agustoni, con Darío Grandinetti, Hugo Arana, Jorge Marrale, Juan Leyrado y Jorge D’ Elía; Hoy: El diario de Adán y Eva, con Miguel Ángel Solá y Blanca Oteyza, dirigidos por Manuel González Gil; Calígula, con Imanol Arias; y muchos más, citados en el historial de obras de la web del complejo teatral.

    Del mismo modo que el anfiteatro fue techado y convertido en bar, de a poco fue forjándose un modelo Paseo La Plaza, con un identificable tipo de público y una clara búsqueda estética: la obra de texto, drama o comedia, denotada por prestigio, críticas o aplausos, interpretada por figuras reconocidas, para personas de clase media y mediana edad con interés de identificar esos nombres arriba del escenario, en vivo y en otra modalidad actoral que no fuera lo mismo que la televisión pero tampoco muy experimental. No se trataba de romper estructuras sino de pasarlo bien sin sentirse “pasatista” y con el ánimo en alto para abrochar la noche en un restaurant tradicional sin moverse de ese espacio y perder minutos de estacionamiento. Mientras, de un lugar a otro, se podía mirar vidrieras y comprar algo en los locales o fumar un cigarrillo bajo el cielo, sentado en los bancos, entre plantas y empedrado.

    El Paseo La Plaza se reformuló y apunta a ganar público joven
    El Paseo La Plaza se reformuló y apunta a ganar público jovenDIEGO SPIVACOW – AFV

    Aunque amenace, no es ésta una nota nostálgica o deseosa de arrimar al extinguible fogón de que todo pasado fue mejor. O peor. Ni una ni otra valoración. Apenas se trata de la descripción de un cambio que por acumulación a esta altura resulta notable. Un cambio en etapas, gota sobre gota, pero que después de la pandemia tomó velocidad y cosió, por ahora, las últimas puntadas. Este año, la novedad es Manduca y su consigna inscripta bien grande en una de las paredes: “La cocina es cultura”. Donde antes había pequeños negocios de suvenires, zapatos, afiches, abrieron desde agosto diez locales de comida abiertos todo el día, con pocos asientos, para picar al paso o degustar en la terraza, con distintos estilos, desde la parrilla porteña a la opción vegana, de la pizza al pescado, helados y pastelería, para la previa o postfunción, o a cualquier hora porque se trata de un paseo gastronómico con una oferta fast food pero “de autor”, a precios más bajos que un servicio con cubiertos, mantel y panera y que, además, no está necesariamente atado al paquete teatral. A toda hora pero, en especial, en el horario del almuerzo para oficinas y por el atardecer-noche, esas callecitas son un hervidero de gente que va y viene, más joven que el promedio de las etapas iniciales. A la entrada, ya desde hace tiempo, actores y actrices volantean sus shows, casi siempre de humor, comedias, stand up y musicales: son los representantes de La Plaza off, salas alternativas tipo café concert (Terraza Teatro Bar, Konzert café -ex Colette-, Cortázar, Casals, The Cavern). Nada de esto, salvo Manduca, es objetivamente nuevo pero sí fue cobrando en la totalidad otra forma, otro esquema de negocio, otro modelo de gestión teatral.

    “Los últimos diez años buscamos ampliar los roles para dar mayor sustentabilidad y mayor vida a las producciones que encaramos”, dice el director de producción Ariel Stolier, quien trabaja a las órdenes del CEO Pablo Kompel desde 2000, en lo que hoy se llama Grupo La Plaza, porque incluye al teatro Metropolitan desde 2013, denominado Metropolitan Sura a partir de 2017.

    "Los últimos diez años buscamos ampliar los roles para dar mayor sustentabilidad y mayor vida a las producciones que encaramos", afirma Ariel Stolier
    «Los últimos diez años buscamos ampliar los roles para dar mayor sustentabilidad y mayor vida a las producciones que encaramos», afirma Ariel StolierDIEGO SPIVACOW – AFV

    En 2001, en una entrevista a Kompel realizada por el periodista Hugo Caligaris en este diario, el productor –hijo del ingeniero y constructor de La Plaza– habló acerca de las necesidades del complejo y lo comparó con “un fuego al que siempre hay que echarle leña”, es decir, obras tan buenas como taquilleras, propuesta de calidad más convocatoria de público que permita mantener una estructura comercial de ese tamaño. “Siento que se ha tornado casi imprescindible en los últimos tiempos que el tipo de obra tenga un contenido humorístico importante”, dijo. Afirmación que va de la mano con la programación de Favio Posca (Boster Kirlok es de 1996), Hugo Varela, el inimitable Fernando Peña desde 2000 con Esquizopeña, el enorme éxito de Monólogos de la vagina en 2001 y, poco después, el primer Cómico stand up en 2003 con Damián Dreizik, Gustavo Garzón, Peto Menahem, Diego Reinhold y Martín Rocco, que llegaría a la versión 5, en 2011: sin duda, un camino que comenzaba a trazarse.

    Un ecosistema donde más es más

    Ampliar y diversificar la programación para minimizar el riesgo es la fórmula La Plaza. No sólo producir y presentar espectáculos –por ende, vender entradas– sino también comercializar la temporada a través de auspiciantes, patrocinantes y socios promocionales que sostengan un colchón más difícil de ser perforado.

    Tradicionalmente, cada obra ocupaba las dos salas de 400 a 500 butacas hasta que cumplía su ciclo e ingresaba otra obra y así de forma sucesiva, con funciones de miércoles a domingos y, a veces, dos funciones los sábados. Ese modelo dominante en avenida Corrientes (al que podríamos llamar Carlos Rottemberg, productor de Multiteatro y Multitabarís), se mantiene de modo acotado en las salas Picasso y Neruda con obras como El método Grönholm o la comedia Mi madre, mi novia y yo.

    Paseo La Plaza, un ecosistema en el que conviven el espectáculo con lo gastronómico "al paso"
    Paseo La Plaza, un ecosistema en el que conviven el espectáculo con lo gastronómico «al paso»DIEGO SPIVACOW – AFV

    “Pero no sólo una obra en horario central sino dos, intercalándose (a las 20 y a las 22, por ejemplo), de modo que un solo espectáculo no tenga que cubrir las necesidades de la sala y así, entre ambas, puedan sostenerse toda la temporada. Menos funciones cada una pero en total son más. Por otro lado, es la manera que encontramos para ofrecer más oferta y, a la vez, más sustentabilidad, con obras más ‘riesgosas’, más experimentales o sin figuras populares (por ejemplo, los musicales Lo quiero ya y La desgracia). Este proceso comenzó en 2005 y seguimos desarrollándolo”, explica Stolier. La tendencia trasnoche –que empezó, como citamos, con Posca y Peña y continuó con Cómico stand up– se profundizó cada vez más con artistas jóvenes y alta rotación. La novedad que trajo la pospandemia es la presencia de público joven, el primero que volvió a las salas a ver shows humorísticos tanto de nombres con trayectoria como emergentes: Juampi González (Soltero), Las chicas de la culpa (Malena Guinzburg, Fernanda Metilli, Connie Ballarini y Natalia Carulias, el único espectáculo que continuó con las dos opciones, presencial y streaming), Luciano Mellera y Lucas Lauriente (la dupla centennial en cartel desde la reapertura), Martín Pugliese, Federico Cyrulnik o la sexóloga Cecilia Ce y su Beer and Sex Night.

    En resumen, un ecosistema donde convive y se equilibra una amplia variedad, desde la obra de texto adulta con protagonistas famosos, más el teatro musical de cámara, más los espectáculos de trasnoche como stand up, la comedia y hasta la magia. “Esto nos permite tener los teatros ocupados de martes a domingos y que los fines de semana haya tres funciones en lugar de una. Queremos que circule gente la mayor parte de tiempo”, dice Stolier con la planilla en mano: este año hubo 58 espectáculos, entre la Plaza (25) y el Metropolitan (33), y el año pasado, 55. Antes de la pandemia fueron algo menores. El número de espectadores también volvió a las cifras 2019 con alrededor de 300 a 350 mil espectadores al año. Según su análisis, ganaron espectadores jóvenes sin perder a los tradicionales, se generó más trabajo para todos, más espacios para obras alternativas y artistas emergentes: en conjunto, una tendencia a redefinir el canon del llamado teatro comercial.

    Hubo 58 espectáculos en el Paseo La Plaza, este año
    Hubo 58 espectáculos en el Paseo La Plaza, este añoDIEGO SPIVACOW – AFV

    Estos nuevos públicos de La Plaza no llegan por los medios tradicionales sino por las redes sociales. Suelen repetir varias veces el mismo espectáculo para volver a ver a las figuras que les interesan. La gran pregunta sería si, acaso, estos seguidores de humoristas y mediáticos serán o no futuros espectadores de teatro. Nadie lo sabe. Es una vinculación en proceso y constante.

    Es paradigmático el caso de Mi madre, mi novia y yo, escrito por una autora argentina (Mechi Bove), dirigido por Diego Reinhold e interpretado por Sebastián Presta, un actor que se hizo famoso por sus videos en YouTube, más Victoria Almeida y Graciela Tenembaum, actrices muy conocidas en el off o la TV: en este caso, cada uno traccionó sus públicos. La transición de un tipo de espectáculo a otro existe pero nunca es directa ni lineal.

    “El gusto se va cultivando, no es mágico. En la rotación encontramos una forma. Por otro lado, la salida teatral requería de otros componentes. Lo artístico es fundamental pero además se busca que toda la salida sea satisfactoria, una propuesta integral que incluya lo gastronómico, el estacionamiento, la seguridad y comodidad, porque los teatros necesitan relevancia para sostenerse”, subraya Stolier.

    Un combo teatral, un paseo de comidas, un poco para todos, una investigación al aire libre acerca de cuál sería la mejor opción a la hora del entretenimiento. Preguntas que dejó la pandemia y respuestas que se encuentran en el hacer. Como siempre, los que deciden son los números.

    Mi madre, mi novia y yo, con Victoria Almeida, Sebastián Presta y Graciela Tenenbaum
    Mi madre, mi novia y yo, con Victoria Almeida, Sebastián Presta y Graciela Tenenbaum

    Leni González

    Fuente: La Nación

  • Entre hits y breves guiños a sus vidas pasadas, Andrés Calamaro celebró su propio legado en el Movistar Arena

    La obra solista de Andrés Calamaro ha cosechado suficiente cantidad de hits como para que cualquier repaso de su repertorio incluya, se quiera o no, una selección de grandes éxitos que calaron fuerte en el imaginario del rock nacional. En su regreso al Movistar Arena, el autor de “Mi rock perdido”, se permitió hacer una revisión por su carrera en solitario que no necesitó moverse demasiado de las últimas dos décadas y media de su output creativo para convertirse en una celebración masiva en las dos horas que duró su presentación en Villa Crespo. Y si bien las últimas páginas de su discografía lo encontraron revisando su pasado (Dios los cría, con una selección de duetos que va de Julio Iglesias a Sebastián Yatra pasando por Julieta Venegas y León Gieco, y una reedición completista de Honestidad brutal), su show del jueves por la noche evitó las reformulaciones creativas y apostó al purismo interpretativo.

    Secundado por una banda de músicos de precisión quirúrgica (Germán Wiedemer en teclados, Mariano Domínguez en bajo, Julián Kanevsky en guitarras, y Martín Bruhn en batería), Calamaro dio comienzo a un show que parecía tener a lo más reciente de su cantera compositiva como eje central, con “Bohemio”, “Cuando no estás” y “Verdades afiladas” como muestra de los últimos diez años de su presente artístico. Ahí nomás, el rock aflamencado de “Para no olvidar” fue la primera concesión de su pasado al frente de Los Rodríguez, a la que le siguió el festival guitarrero de “Me arde” y la marcialidad de “All You Need Is Pop”, con la misma rigidez con la que fue grabada en El Salmón.

    Andrés Calamaro, en el Movistar Arena
    Andrés Calamaro, en el Movistar ArenaPATRICIO PIDAL/AFV

    Después de que Zoe Gotusso se acoplase para un dueto de sensibilidad a la vista en “Tantas veces” y de que “Rehenes” volviese a encender al público, “Los aviones” (dedicada a la memoria de Wilko Johnson, a quien Calamaro refirió como “un innovador de la guitarra”) apostó por el intimismo de madrugada somnolienta, un clima que colisionó de frente con el fervor mundialista de “Maradona”. Y justo cuando una versión a piano y voz del clásico de Los Panchos “Espérame en el cielo” parecía anticipar un volantazo en el repertorio, lo que siguió de ahí en más fue escalando en intensidad emotiva. La primera muestra llegó con “Estadio Azteca” y su ya clásica cita al Martín Fierro, y siguió con “Tuyo siempre”, en cuya coda sonó el leit motiv de “Mil horas” a modo de guiño, la única referencia en la noche a su pasado con Los Abuelos de la Nada.

    El cantautor, acompañado de una banda de precisión quirúrgica
    El cantautor, acompañado de una banda de precisión quirúrgicaPATRICIO PIDAL/AFV

    Unidas por un redoble de la batería de Bruhn, “La parte de adelante” y “Loco” fueron dos caras de una misma moneda, antes de que Calamaro y su banda hicieran propia “Para siempre”, la canción que el músico grabó junto a Los Ratones Paranoicos en 1999. La elección dejó el terreno listo para la última cuota de canciones de Los Rodríguez, representada por “Mi enfermedad” y “Sin documentos”, con “El salmón” como encargada de mantener al público encendido a fuerza de licks de guitarras cruzados entre Calamaro y Kanevsky. Después de que “Flaca” y su final con una zapada santanesca parecieran sugerir una despedida de emotividad contenida, el riff de “Alta suciedad” se impuso de manera monolítica.

    Como tantas otras veces, la melodía circular de “Paloma” parecía ubicada en la lista para formalizar la despedida del reencuentro de Calamaro con su público porteño. Casi sin retirarse del escenario, el músico y su banda plantearon a los bises como una dicotomía de climas. De un lado, la fragilidad de “Crímenes perfectos”; del otro, la bulla valvular de “Los chicos” y su homenaje a los colegas y esos “amigos que se fueron primero”, con imágenes en las pantallas de Sandro, Federico Moura, Palo Pandolfo, Mercedes Sosa, Pappo, Gustavo Cerati, Luis Alberto Spinetta y Diego Maradona. Entre una instancia y otra, la prueba de que Calamaro está en su mejor momento como intérprete, y cuenta con canciones de sobra para demostrarlo.

    Joaquín Vismara

    Fuente: La Nación

  • Teatro Colón: La directora Keri-Lynn Wilson habla de Tosca, de su relación con Netrebko y por qué no se debe castigar a la cultura rusa

    En 1930, por primera vez en la historia, una mujer empuñó la batuta en un concierto de la prestigiosa Filarmónica de Berlín. Aquella joven directora norteamericana de origen holandés, extraordinariamente talentosa y preparada, marcó un hito contemporáneo en la música clásica y devino en una leyenda de la dirección: Antonia Brico, la primera mujer en dirigir una orquesta clásica de la elite mundial.

    Hoy, a casi un siglo de esa histórica actuación que inauguró una era y desafió con éxito una de las tradiciones más arraigadas del género clásico, las mujeres-directoras han ganado reconocimiento, pero la actividad (basta recorrer los cargos de las orquestas más importantes del mundo para verificarlo), sigue siendo un campo dominado por los hombres.

    Keri-Lynn Wilson, la renombrada directora canadiense que detenta el récord de convertirse en la primera mujer que dirigió en varios escenarios emblemáticos (la Arena de Verona, la Ópera de Roma y el Teatro Nacional de Tokio), llegó a Buenos Aires para conducir la producción de Tosca en el Teatro Colón luego de realizar dos proyectos de trascendencia en colaboración con Peter Gelb (esposo de Wilson desde hace veinte años, director general del Met de New York desde hace dieciséis, ex presidente de Sony Classical, y una de las más influyentes y exitosas figuras en la administración de la música clásica): la creación de la Ukrainian Freedom Orchestra UFO -la Orquesta por la Libertad de Ucrania- y, a continuación, no sin controversia, su debut en el Met dirigiendo Lady Macbeth de Mtsensk, ópera con la cual Shostakovich sufrió los efectos de la censura y caracteriza, al día de hoy, el paradigma de la proscripción en Rusia.

    Desde otra perspectiva, la polémica se instaló en esta Tosca porteña a partir del “affaire Netrebko” luego de que la soprano fuera cancelada en la temporada del Met por su afinidad con Putin y su negativa a repudiar públicamente la ofensiva rusa. Sobre éste y otros temas de candente actualidad, Wilson dialogó con LA NACION.

    "Tuve mi primer ensayo en el Colón el martes pasado –revela Wilson– ¡Justo coincidió con el cumpleaños de Daniel Barenboim! Todo un símbolo para mí viniendo por primera vez a este teatro. Al final del ensayo, sin conocernos con los músicos y los cantantes, les dije: ‘Como saben, hoy es el cumpleaños de Barenboim, él es mi amigo y ésta es su tierra, su casa. ¿Les importaría si grabamos un video con un happy birthday?’"
    «Tuve mi primer ensayo en el Colón el martes pasado –revela Wilson– ¡Justo coincidió con el cumpleaños de Daniel Barenboim! Todo un símbolo para mí viniendo por primera vez a este teatro. Al final del ensayo, sin conocernos con los músicos y los cantantes, les dije: ‘Como saben, hoy es el cumpleaños de Barenboim, él es mi amigo y ésta es su tierra, su casa. ¿Les importaría si grabamos un video con un happy birthday?’»Ricardo Pristupluk – La Nacion

    “¡Pero antes tengo una magnífica historia para compartir! —comenzó Keri-Lynn desplegando todo su charme con elocuencia y simpatía— Tuve mi primer ensayo en el Colón el martes pasado. ¡Justo coincidió con el cumpleaños de Daniel Barenboim! Todo un símbolo para mí viniendo por primera vez a este teatro. Al final del ensayo, sin conocernos con los músicos y los cantantes, les dije: ‘Como saben, hoy es el cumpleaños de Barenboim, él es mi amigo y ésta es su tierra, su casa. ¿Les importaría si grabamos un video con un happy birthday?’. Todos respondieron positivamente. Grabamos un video con un mensaje: ‘Daniel, ésta es tu familia en la Argentina. Me di la enorme satisfacción de enviarle ese video desde aquí, en el día de su cumpleaños y de mi primer ensayo en el Colón.”

    Mujeres con batuta

    –Si bien las mujeres han ganado espacio en la dirección, sigue siendo un ámbito difícil de conquistar dentro de la música ¿Por qué sigue siendo tan arduo? ¿cuáles son los obstáculos y cómo ha sido su experiencia?

    –Hay muchos aspectos contenidos en esta pregunta. En mi caso ha sido fundamental crecer en Canadá, en una sociedad muy abierta donde ser mujer no representa un obstáculo. Crecí en una familia muy musical, tocaba muchos instrumentos e integraba una orquesta desde niña. A medida que fui creciendo, comencé a advertir mi capacidad de liderazgo. A su vez, como mi padre era director en el lugar donde crecí, Winnipeg [en el seno de la mayor colectividad ucraniana de Canadá], adquirí conocimientos no sólo en el plano técnico sino en todos los aspectos que hacen al desempeño de un director, en las habilidades organizativas y administrativas. Cuando fui a Juilliard como flautista [la famosa escuela de música de Nueva York], sentí los límites de tocar un instrumento, sentí que me faltaban desafíos y entré a la carrera de dirección. Crecí en una sociedad que me permitió pensar que yo podía convertirme en lo que deseara y en mi mente jamás hubo dudas acerca de si podía o no llegar a ser quien soy por el hecho de ser mujer. Esa limitación nunca estuvo en mi cabeza y rechazo completamente la idea de estar obsesionada con la condición de ser mujer. Rechazo poner mi energía en eso. Solo me enfoco en ser música.

    –Y las directoras reniegan de que la prensa lo destaque…

    –Lo sé. Los periodistas lo destacan, pero, antes que nada, somos artistas. Desde mis primeros años me rehusé a ponerme en esa perspectiva. En realidad, todos los directores, también los hombres, pueden tener una buena o mala química con una orquesta. Y si algo no compatibiliza, no asumo que eso se deba al sexo. Se trata de una profesión muy física y de allí surge el estereotipo de que la mujer no es lo suficientemente fuerte o resistente. Creo que a un hombre se le pueden criticar exactamente las mismas cosas, si es débil, si le falta liderazgo o autoridad. Uno de mis mentores, Claudio Abbado, fue un director con un estilo elegante que identifico como un componente femenino, contrario al estilo de Riccardo Muti, más fuerte y contundente. Esta profesión es una combinación de liderazgo y autoridad tamizada con el estilo personal de cada uno y mi propósito es siempre sacar lo mejor de los músicos, inspirarlos para lograr una mejor interpretación.

    Maria Pia Piscitelli y Marcelo Puente en el debut de la ópera Tosca, anoche, en el Teatro Colón, con dirección musical de Wilson
    Maria Pia Piscitelli y Marcelo Puente en el debut de la ópera Tosca, anoche, en el Teatro Colón, con dirección musical de WilsonArnaldo Colombaroli – Prensa Teatro Colón

    –¿Qué es para usted la batuta, ese pequeño elemento que simboliza el poder y la autoridad en la música?

    –La extensión de la mente, el corazón y la personalidad del director. En la batuta se canalizan esas tres fuerzas concentradas en un gesto. Pero los gestos no se reducen a la mano derecha. Es importante lo que muestra la mano izquierda, lo que dicen los ojos y la mirada. Con la batuta se busca precisión y claridad, por eso, cuando dirijo un coro, no uso batuta porque en lugar de precisión, busco amalgama. Ese pequeño y simple elemento es la extensión de la persona y toda su energía en la síntesis de un movimiento.

    –¿Y qué sintetiza su personalidad en materia de repertorio?

    –Vengo de dirigir Lady Macbeth de Mtsenk de Shostakovich. Fue mi debut en el Met y me sentí absolutamente en el cielo dirigiendo una orquesta grandiosa. Cuando se tiene el vehículo y el combustible necesario para recargarlo, se produce un poder y una energía extraordinaria, y para mí, la mayor satisfacción como directora, es contar con los músicos al cien por ciento. No me importa si se producen errores normales. Lo que quiero es la pasión recíproca, el entusiasmo. Quiero hacer la música con cada elemento, con la integridad de lo que me he preparado porque me preparo al máximo y espero que todos los músicos hagan lo mismo. ¿Lo que más me apasiona e inspira? Shostakovich, Chaikovski y Prokofiev; Wagner y las sinfonías de Mahler ¡Amo esas grandes fuerzas, esas obras poderosas y monumentales! La música de Stravinski, de Brahms, de Puccini… De este repertorio fluye una energía tan potente que ni siquiera sé de dónde nace, es algo fantástico que me arrastra y hace que ponga todo de mí. Entre mis orquestas favoritas está la del Bolshoi de Moscú con la que ahora lamentablemente no se puede trabajar. Y en general, el sonido de las orquestas alemanas.

    Tosca tiene dirección de escena de Aníbal Lápiz y diseño de Roberto Oswald
    Tosca tiene dirección de escena de Aníbal Lápiz y diseño de Roberto OswaldArnaldo Colombaroli – Prensa Teatro Colón

    La música como expresión política

    Entre los pronunciamientos internacionales más destacados del mundo del arte en solidaridad con Ucrania, la creación de la Ukrainian Freedom Orchestra supuso uno de los mayores esfuerzos: una orquesta formada por 75 músicos refugiados, creada por su directora musical Keri-Lynn Wilson en colaboración con el Met y la Ópera Nacional de Polonia. “El propósito de este gesto solidario es defender el legado cultural de un país que está luchando por su libertad —explicó Wilson—. Comenzamos con una gira inaugural en el verano de 2022 visitando siete países en Europa y luego los Estados Unidos. Apenas terminamos la gira decidimos que el proyecto debía cumplir una misión a futuro. A todo lo bueno que conseguimos artísticamente, se le sumaron los esponsors y la primera dama de Ucrania, Olena Zelenska, como nuestra patrona.”

    Sobre el despliegue logístico formidable que implicó organizar en apenas unas semanas algo que en condiciones normales requeriría un par de años (en referencia a programar una gira de esa magnitud), Peter Gelb, reconocido hombre de acción y, como director del Met, pieza clave en esa organización, declaró en medios norteamericanos: “Sabemos que Rusia utiliza el arte como propaganda. ¡Yo también! Por eso, desde el primer día de la invasión, el Met ha tomado acciones serias y directas, y se ha proclamado como un aliado de Ucrania desde el frente artístico. Por la urgencia de esta causa, nos movilizamos para esta idea que propuso Keri-Lynn y la resolvimos en tiempo récord. Parte del proyecto de Putin es destruir la cultura y el legado artístico del país, aquello que representa el alma de un pueblo —advirtió Gelb—. Creemos fervientemente en lo que hacemos, por eso el Met se ha sumado a los esfuerzos de la guerra contra Rusia peleando desde el frente cultural y Keri-Lynn es uno de nuestros generales al mando de esta batalla.”

    –¿Qué la motivó a concebir esta idea que convierte al arte en una herramienta de expresión política?

    ¡Mis bisabuelos eran ucranianos y tengo mucha familia, colegas y amigos en Ucrania! Desde que esto se inició [con parte de su familia en el Donbás], quise hacer algo porque estaba horrorizada, no podía parar de llorar del terror que sentía. Pero quise transformar ese espanto en algo positivo, canalizarlo en lo que sé hacer. Entonces formamos esta orquesta que fue como convertir un sueño en realidad, crear la posibilidad de mostrarle al mundo que la cultura ucraniana es maravillosa, que está viva y que no se la puede negar. Fue una experiencia intensa porque no solo se trató de hacer música, se trató de sentir que estábamos allí, representando el futuro y la libertad de una Ucrania democrática.

    –A continuación de esa experiencia en defensa de Ucrania, dirigió Shostakovich y entre los favoritos de su repertorio, junto a Tchaikovski y Prokofiev, acaba de nombrar a tres compositores rusos…

    –Sí, y de alguna manera fue controvertido ya que en Ucrania no se interpreta a los rusos desde la invasión. Es un asunto sensible. Yo soy de la idea de que no se puede castigar a la cultura rusa. Tomar esa represalia es ridículo de modo que seguiré poniendo mi corazón en ese repertorio. ¿Pero qué es lo relevante? Que precisamente con esta ópera, Shostakovich fue censurado. Tocar esa música increíblemente llena de fuerza, con el tamaño fenomenal del coro y la orquesta, es como un bombazo de energía. Para mí es la voz poderosa con la cual gritarle a Putin que no puede silenciar a Ucrania, que vamos a seguir gritando hasta recuperar la libertad y la soberanía. Esto es lo más profundo que yo siento como transición orgánica entre la gira de la UFO y el Shostakovich del Met.

    "¿Lo que más me apasiona e inspira? Shostakovich, Chaikovski y Prokofiev; Wagner y las sinfonías de Mahler ¡Amo esas grandes fuerzas, esas obras poderosas y monumentales! La música de Stravinski, de Brahms, de Puccini... De este repertorio fluye una energía tan potente que ni siquiera sé de dónde nace, es algo fantástico que me arrastra y hace que ponga todo de mí", explica Wilson
    «¿Lo que más me apasiona e inspira? Shostakovich, Chaikovski y Prokofiev; Wagner y las sinfonías de Mahler ¡Amo esas grandes fuerzas, esas obras poderosas y monumentales! La música de Stravinski, de Brahms, de Puccini… De este repertorio fluye una energía tan potente que ni siquiera sé de dónde nace, es algo fantástico que me arrastra y hace que ponga todo de mí», explica WilsonRicardo Pristupluk – La Nacion

    –Otra controversia emergió en Buenos Aires al evitarse una incómoda colaboración entre usted y Netrebko, ¿quién evitó a quién en este desencuentro?

    –Quiero aclarar que tengo muchísimos amigos rusos y me siento mal respecto de la presión que están enfrentando. Tengo amigos en Moscú que sufren porque sus voces han sido acalladas, porque a ellos también se los privó de la libertad. En el Shostakovich que dirigí en el Met teníamos artistas rusos y ucranios porque pienso que no podemos castigar la cultura. Netrebko en este caso tiene su propio director… Y realmente no quiero hacer comentarios al respecto.

    –¿Qué le gustaría destacar de la obra y la producción?

    –Tosca fue mi primer amor en la ópera, mi primer Puccini, mi debut en la Arena de Verona. La aprendí con Nello Santi y es la obra que más he dirigido, es parte de mí. Tosca interpreta lo mejor del género porque lleva el drama a la escena en el más sensacional de los sentidos. El más puro verismo, la combinación perfecta de teatralidad y música, de texto y partitura sinfónica. Amo dirigirla justamente por eso, por la fuerza de la orquesta que sostiene el drama desde cada uno de los personajes y sus emociones. Técnicamente es difícil porque está llena de matices, rubatos y conexiones sutiles. Aquí me encontré con la mejor escenografía porque logra capturar el espíritu y la esencia de la gran ópera sin perder la intimidad de algunas escenas fundamentales, porque se respira ese aire cinematográfico de la arquitectura romana donde Puccini ubicó su historia [una extraordinaria historia de amor y muerte que transcurre en el marco de otro enfrentamiento político].

    Tosca, ópera en 3 actos de Giacomo Puccini. Dirección musical: Keri-Lynn Wilson. Producción original y escenografía: Roberto Oswald. Dirección escénica y vestuario: Aníbal Lápiz. Intérpretes: María Pía Piscitelli, Marcelo Puente y Željko Lučić. El domingo 27, el miércoles 30, jueves 1°, sábado 3, domingo 4 y martes 6 de diciembre. En el Teatro Colón, Cerrito 628. Entradas en venta desde 900 pesos.

    Cecilia Scalisi

    Fuente: La Nación

  • Estrenos de teatro. En este mundo loco, en esta noche brillante: tensión e intensidad dramática

    Autora: Silvia Gomez. Dirección: Nayla Pose. Intérpretes: Daniela Flombaum, Carolina Saade, Tomas Huberman. Música original: Sebastián Schachtel. Música en vivo: Mateo Monk. Dirección de arte: Paola Delgado. Iluminación: Ricardo Sica. Sala: Estudio Los Vidrios, Donado 2348. Funciones: Domingos, a las 19. Duración: 60 minutos.

    “Un cuerpo más tirado en el pavimento de los siglos”. Esta frase la dice la vigilante de una pista de aterrizaje en alguna parte de la tierra. Ella se encuentra en el kilómetro 23 y no es la primera vez que ve una mujer arrojada, luego de una violación. En ese momento clave, entre intervenir o mirar para el costado, entre cuidar o desentenderse, se centra el espectáculo En este mundo loco, en esta noche brillante. Esta pieza experimental, juega con la abstracción y el cruce de lenguajes para crear un universo poco convencional y poético, sin soltar el contenido dramático que implica el tema.

    La primera imagen con la que comienza la obra escrita por la dramaturga brasileña Silvia Gomez y dirigida por Nayla Pose es un hermoso ejemplo de la capacidad de construir metáforas visuales en el teatro. En pleno atardecer de un domingo, todavía hay luz solar en el estudio Los Vidrios, en Villa Urquiza, el espacio se ilumina desde un ventanal. Unos colchones contra una pared, unos faroles blancos profundizan y hacen foco en la escena, se escuchan los ruidos de unos motores, una mujer habla con un handy y se comunica con otra persona en una torre de control. Estos movimientos permiten imaginar un descampado, una zona fronteriza, alguien que vigila en medio de la nada.

    Desde ahí, esta mujer guardia y equipada para sobrevivir en catástrofes, funcionará durante toda la obra como narradora de los hechos y será personaje al mismo tiempo. Esta doble función la ubica por momentos en una figura más simbólica y no es tan fácil reconocer quién es. ¿Es la diosa Diana, de la mitología romana, protectora de la caza, los animales y la Luna? ¿Es un ángel, tal vez una fuerza abstracta, que durante mucho tiempo ha sido testigo del sometimiento y la violencia? ¿Una madre dispuesta a cuidar? Cualquier conjetura es posible, y al mismo tiempo, su conexión con una torre de control, su equipo de primeros auxilios y un arma cargada en su pecho la hacen accionar y volverse carne cuando rescata a una chica, luego de una violación.

    El encuentro entre estas dos mujeres, la posibilidad de cuidarse, de protegerse, de hacerse reír servirá como punto de partida para pensar los casos de violencia y dominación fuera de un tiempo concreto. Lo interesante de esta propuesta es que los violadores están al acecho y prometieron volver, entonces la guardiana de esta obra nunca logra relajarse, mientras lucha por mantener con vida a su nueva amiga. Así, la propuesta no pierde tensión ni intensidad dramática, mientras las chicas se preguntan ¿cuál fue la primera violación en la historia de la humanidad? “La historia avanza por su lado malo”, dijo Hegel, y en esta obra se piensa el abuso como un síntoma social. Como sucede en la construcción de la dramaturgia, de las preguntas generales y existenciales se pasará al caso particular y concreto de una chica, que después del trauma ya no sabe si tiene sentido vivir.

    Daniela Flombaum y Carolina Saade, en En este mundo loco, en esta noche brillante
    Daniela Flombaum y Carolina Saade, en En este mundo loco, en esta noche brillante

    Daniela Flombaum y Carolina Saade son las actrices que le dan cuerpo a este universo, que parte de la unión de dos mujeres que buscan alguna idea de esperanza o forma de escape ante la violencia sistemática. La palabra unión podría ser la síntesis de lo que ellas hacen desde la actuación, que se retroalimenta con miradas, contactos, asistencia mutua. Del cuerpo a la emoción, las dos manejan un registro conmovedor, que incluye canciones interpretadas con una dulzura notable, a imágenes contundentes que pueden remitir a la famosa escultura de “La Piedad” de Miguel Angel, salvo que aquí Jesús es la víctima de una violación, que como puede sostiene un arma.

    El dispositivo escénico se suma a la tendencia cada vez más fuerte en el teatro de tensar los límites entre ficción y realidad y evidenciar cómo se construye la escena. La narradora / personaje dará indicaciones sobre el uso de la luz, pedirá cambios de música y hasta hablará con la directora, que en una mesa de trabajo al costado del espacio opera sobre la escena. También la acompañan Ricardo Sica desde el diseño de luces, Mateo Monk, a cargo de la música en vivo y Tomás Huberman, el asistente de dirección, quien por momentos rodea el espacio del público para expresar la situación de peligro de estas dos chicas, solas, en medio de la nada. Un equipo técnico y creativo que en vivo despliega las atmósferas poéticas y abstractas que este tipo de escena necesita.

    En este mundo loco, en esta noche brillante es un espectáculo que surgió de la primera edición de Temporada Fluorescente, una organización de artistas que promueve la colaboración de creadores de distintas geografías. En este caso, si bien la propuesta requiere de un alto despliegue técnico para crear estos ambientes, al mismo tiempo se eleva el gran carácter artesanal de los artistas que trabajan al lado, en una mesa y mueven ventiladores para recrear el viento. Un viento como imagen final para un nuevo comienzo, un salto hacia otra vida, un salto de amor y compañía que busca iluminar la oscuridad del trauma y que también ilumina este delicado espectáculo.

    Mercedes Méndez

    Fuente: La Nación

  • La emotiva noche de Nito Mestre, los grandes invitados y las anécdotas sobre Charly García y Sui Generis

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    La emotiva noche de Nito Mestre, los grandes invitados y las anécdotas sobre Charly García y Sui Generis

    Nito Mestre celebró sus 50 años de carrera en el Teatro Opera; tocó completo el primer disco de Sui Generis, Vida, que también cumple cinco décadas y luego compartió el escenario con León Gieco, Raúl Porchetto y Silvina Garré

    21 de noviembre de 202212:18

    Ir a notas de Gustavo Lladós

    Gustavo LladósPARA LA NACION

    Nito Mestre celebró sus 50 años con la música
    Nito Mestre celebró sus 50 años con la músicaVicky MDonegani

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    Fue una noche realmente memorable, tan histórica como emotiva. Sobre el escenario del Teatro Opera, Nito Mestre celebró sus 50 años de carrera repasando sin respiro ni omisiones los temas más significativos de todas sus etapas creativas. Comenzó por los de Sui Generis y PorSuiGieco y continuó con los de Los Desconocidos de Siempre y los de su ciclo solista.

    Como la fecha coincide con el aniversario número 50 del lanzamiento de Vida, el primer álbum de Sui Generis, decidió comenzar el recital de una manera que apuntó directamente al corazón de la mayoría de los espectadores: recreando el álbum completo, canción por canción, en el orden en el que aparecen editadas. Así es como empezó con “Canción para mi muerte” y finalizó con “Cuando comenzamos a nacer”, sin olvidar la coda “Posludio”, que interpretó a solas la Orquesta Sinfónica de Neuquén (con dirección de Andrés Tolcachir), encargada de acompañarlo –en un “maridaje” con notables resultados musicales, sobre todo por el nivel de los arreglos– en todo ese primer segmento del recital que duró exactos 40 minutos.

    El set fue enmarcado visualmente por una buena selección de fotos de la historia del dúo que conformó con Charly García que fueron rotando sobre una pantalla gigante –algunas conocidas, como las del arte interno de sus tres álbumes, y otras no tanto, de artículos periodísticos de la época o directamente caseras– lo que le agregó un plus de emoción al pasaje.

    Solo faltó Charly García: Nito Mestre se reunió en escena con Raúl Porchetto y con León Gieco
    Solo faltó Charly García: Nito Mestre se reunió en escena con Raúl Porchetto y con León GiecoVictoria Muñoz

    Para el segundo tramo del show –el más extenso– se rodeó exclusivamente de los integrantes de su banda: Ernesto Salgueiro (guitarra y coros), Fernando Pugliese (piano, teclado y coros), Julia Horton (guitarra acústica y coros), Francisco “Paco” Prati (batería) y Juan Pablo Maicas (bajo). Y ahí, obviamente, la impronta fue más folk o directamente rockera. En total fueron 15 temas al hilo, desde “Fusia” (la primera canción que compuso, luego de la separación de Sui Generis) hasta “La mamá de Jimmy”, ambas del único LP de PorSuiGieco, pasando por recordados temas de Los Desconocidos de Siempre como “Algo me aleja, algo me acerca”, “Y las aves vuelan” y “Mientras no tenga miedo de hablar”, y varios incluidos en sus 12 discos solistas; por ejemplo, “Hay formas de llegar”, “El fin del mundo”, “Tocando el cielo” y “Afuera de la ciudad”.

    Mención aparte para “Fabricante de mentiras”, uno de los grandes momentos de la noche (en los que también se destacó Julia Horton, haciéndose cargo de las partes vocales que originó María Rosa Yorio) y el citado “La mamá de Jimmy”, a puro rock potentoso, que contó con León Gieco y Raúl Porchetto como invitados, en una suerte de reunión acotada de PorSuiGieco, que generó la apoteosis del público; y, además, de Juanse, que calentó el escenario con sus vigorosos riffs.

    Nito Mestre brindó un extenso show en el que repasó los grandes clásicos de su carrera
    Nito Mestre brindó un extenso show en el que repasó los grandes clásicos de su carreraVicky MDonegani

    Otros momentos sobresalientes (o al menos curiosos) de ese tramo del concierto estuvieron dados por los comentarios de Nito sobre “el detrás de escena” de algunos de sus famosos temas, que convirtieron a la velada en prácticamente una reunión de amigos. Por ejemplo, comentó que “Estación” había nacido en Chapadmalal, “en un veranito movidito debido a García”, en clara referencia a su compañero de Sui Generis para el cual, acto seguido, pidió un aplauso; y que “Cuando comenzamos a nacer” fue el tema que “con esa incapacidad propia de los 18 años pensamos que era el que la iba a pegar, el que debía abrir el disco porque iba a ser un hit”. También relacionó jocosamente al encargado del edificio de “Mariel y el capitán” con el de la serie protagonizada por Guillermo Francella. Y contó que PorSuiGieco nació de un proyecto comercial trunco: “en realidad nosotros queríamos generar una editorial de música, pero cuando nos encontrábamos para trabajar en eso todo nos resultaba un embole. Entonces Charly, Raúl, León y yo terminábamos cantando y componiendo los temas que –sin pretenderlo- terminaron conformando un disco”. Después de esa época, aseguró, pensó en abandonar la música y marcharse a Venezuela a desarrollar su afición por la fotografía. “Pero una vez más los buenos consejos de mi amigo León me detuvieron. Él me dijo: no, tenés que seguir componiendo y armar una banda. Así surgió Nito Mestre y Los Desconocidos de Siempre, gracias a León”.

    Nito Mestre junto a Juanse
    Nito Mestre junto a JuanseVictoria Muñoz

    Para la tercera y última parte del recital volvió al escenario la Orquesta Sinfónica de Neuquén. Junto a la banda, acompañó a Nito en los últimos temas previstos: “Tribulaciones, lamento y ocaso de un tonto rey imaginario o no” y “Cuando ya me empiece a quedar solo”, del segundo álbum de Sui Generis, Confesiones de invierno. También fue de la partida Silvina Garré, quien en los últimos años supo compartir varios recitales con Nito y con el que “empata” muy bien las voces. Fuera de programa, y ante la insistencia de la platea que clamaba por un bis, ambos volvieron a interpretar “Cuando comenzamos a nacer”. Así finalizó un recital memorable por lo abarcativo y extenso –de 30 temas a lo largo de dos horas y cuarenta y cinco minutos–, emotivo (no fueron excepcionales los ojos enrojecidos ni directamente las lágrimas) y a la vez de puro disfrute, con una platea exultante acompañando a viva voz cada gema del recordado y querido repertorio del músico que, a los 70 años, después de tamaño recital podría autofelicitarse con un: “misión cumplida”.

    Gustavo Lladós

    Fuente: La Nación

  • Quentin Tarantino lamentó no haber hablado con Harvey Weinstein sobre las denuncias de abuso sexual

    En la gran mayoría de sus proyectos, Quentin Tarantino contó con Harvey Weinstein como su productor. El realizador de Kill Bill entabló con él una estrecha relación profesional que se prolongó a lo largo de décadas. Y frente a la serie de denuncias por acoso y abuso, el director se sinceró y reconoció que debió haberlo enfrentado.

    ARCHIVO - Harvey Weinstein
    ARCHIVO – Harvey Weinstein

    En el marco de la presentación de su nuevo libro, titulado Cinema Speculation, Quentin compartió una entrevista con Chris Wallace en la que confesó: “Yo jamás había escuchado las historias que luego salieron a la luz. Yo escuchaba lo mismo que todos sabían, y lo que me hubiera gustado es haber tenido una charla con Harvey, en la que decirle: “Vos no podés hacer esto”. Para ser honesto, suponía que todo era una situación a lo Mad Men, con el jefe correteando a su secretaría alrededor del escritorio, y desde luego que no creo que eso esté bien, pero lo que oía estaba dentro de esa categoría. Jamás escuché nada sobre violaciones o situaciones por el estilo”.

    Más adelante, Tarantino agregó: “La razón por la que no le dije nada a Weinstein era porque se trataba de una charla muy difícil de tener. Sentía que todo era muy bochornoso, sentía que lo que él estaba haciendo era lamentable, y no quería tener que lidiar con eso. Pero jamás escuché que sucediera algo como él diciéndole a una actriz “o hacés esto conmigo o no aparecés en esta película”. Lo que escuchaba tenía que ver con “no te metas en la parte de atrás de una limosina con él”. Pero yo me siento muy mal al respecto. Y lo que lamento es no haber tenido con él una charla de hombre a hombre”.

    Quentin Tarantino gana mejor guión de película por Once Upon a Time in Hollywood, en 2020
    Quentin Tarantino gana mejor guión de película por Once Upon a Time in Hollywood, en 2020Reuters

    Esta no es la primera vez que Tarantino se refiere a las acusaciones contra Weinstein. En 2017, el director ya se había pronunciado sobre el tema. “Ojalá hubiera asumido la responsabilidad de lo que había oído”, se lamentó tras admitir que sabía lo que ocurría desde hacía mucho tiempo. Según contó, Mira Sorvino, una de las primeras en denunciarlo, le dijo que había sufrido los avances del productor y también sabía que Rose McGowan había llegado a un acuerdo con el magnate: recibió 100.000 dólares en 1997 después de que el productor tuviera “un episodio” con ella durante el festival de cine independiente de Sundance de ese año, cuando ella tenía 23 años. Ahora se sabe que ese episodio fue una violación. “Lo que hice fue marginar los incidentes. Cualquier cosa que diga ahora sonará como una excusa barata”, dijo en su descargo.

    En esa oportunidad, Tarantino había emitido un comunicado pocos días después del destape de la historia, que publicaron The New York Times y The New Yorker: “En la última semana me he sentido estupefacto y triste por las revelaciones que han salido a la luz sobre mi amigo desde hace 25 años Harvey Weinstein. Necesito más días para procesar mi dolor, mis emociones, mi enojo y la memoria, entonces hablaré públicamente al respecto”.

    Fuente: La Nación