Categoría: Entretenimiento

  • Ricardo Darín fue homenajeado y aplaudido de pie en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata

    El actor Ricardo Darín se hizo presente en el Festival Internacional de Mar del Plata, donde recibió un homenaje a la trayectoria en un Auditorium colmado, que lo aplaudió de pie.

    ”Siempre que te reconozcan algo y que te homanejeen es un abrazo”, dijo el intérprete en una rueda de prensa en la sala, tras la función especial de “Argentina, 1985″.

    Darín arribó al Auditorium acompañado por el ministro de Cultura, Tristán Bauer, y el vicepresidente en ejercicio de la presidencia del Incaa, Nicolás Battle, entre medio de flashes y parte del público que se encontraba en la entrada.

    Ricardo Darín, homenajeado en Mar del Plata.
    Ricardo Darín, homenajeado en Mar del Plata.Mardelplatafilmfest

    De saco azul, camisa clara y anteojos, subió al escenario con el aplauso de pie de los presentes. El galardón fue entregado por el director artístico y el presidente del Festival, Pablo Code y Fernando Juan Lima, respectivamente, tras repasar algunos de los grandes éxitos del actor, como “Nueve Reinas”, “Cuento chino” o “El secreto de sus ojos”.

    ”Es un viaje emocional por cada uno de esos lugares -dijo en la rueda de prensa-. Son muchas horas de trabajo con infinidad de colegas”.

    A su vez, sostuvo que si bien tiene proyectos para el futuro, todavía quiere ir “despacio”, ya que la gran repercusión que la película dirigida por Santiago Mitre ha cosechado en festivales, hizo que el equipo del filme deba seguir acompañando la cinta en diferentes invitaciones.

    ”Habíamos dado la palabra de estar acá”, dijo en referencia al Festival de Mar del Plata, que ya proyectó “Argentina, 1985″ este viernes, en dos funciones a sala llena y que, en total, superó el millón de espectadores, pese a poder verse online.

    Agencia Télam

    Fuente: La Nación

  • La Plata. La Comedia de la provincia de Buenos Aires reabrió su sala Armando Discépolo

    Después de seis años de escasa o nula actividad la Comedia de la provincia de Buenos Aires, con sede en la ciudad de La Plata, volvió a abrir las puertas de la sala Armando Discépolo, ubicada en la calle 12 entre 62 y 63. Allí está representándose Stéfano de Discépolo, bajo la dirección de Marcelo De Bellis y Luis Longhi. El elenco está conformado por Longhi, Maia Francia, Gaby Almirón, Jorge Noya, Nacho Toselli, Mabel Campos, Nicolás Cúcaro y Trinidad Falco, un grupo de intérpretes en el que se combinan actores platenses, bonaerenses y de la ciudad de Buenos Aires.

    El espacio que fue inaugurado en 1998 con el estreno de El organito, de Enrique Santos y Armando Discépolo, le dio a la Comedia, después de varias décadas (fue creada en 1958) la posibilidad de tener un ámbito propio de trabajo ya que, desde que se puso en marcha el proyecto, sus diversos elencos no lograban tener un lugar que contuviera sus espectáculos. Los distintos directores que estuvieron al frente del elenco oficial lucharon infructuosamente por conseguirlo. Es más, los más memoriosos tal vez aún recuerden aquella anécdota que durante décadas se contaba en La Plata y que hacía referencia a que su primer director, Norberto Manzanos, había hecho construir una carpa de circo que recorría las distintas localidades de la provincia mostrando los espectáculos que dirigía. Por un lado ayudaba a construir un camino de carácter eminentemente popular, aun escenificando textos como El tiempo y los conways, de John Priestley.

    Eduardo Albano, director de la Comedia de la provincia de Buenos Aires
    Eduardo Albano, director de la Comedia de la provincia de Buenos Aires

    Durante las décadas del 60 y 70 la Comedia tuvo como directores a Francisco Javier, Roberto Villanueva, Roberto Comte, maestros que además cumplían un círculo de formación interesante ya que, además, eran docentes de la Escuela de Teatro de la ciudad, que dirigía Manzanos.

    Con el correr de los años el elenco logró armar un fuerte equipo de trabajo que está hoy integrado por 200 personas, entre técnicos y personal administrativo. El mismo equipo que durante buena parte de la gestión política anterior se vio imposibilitado de desarrollar sus tareas habituales (nos referimos a escenógrafos, vestuaristas, iluminadores, entre otros) ya que desde el Instituto Provincial de Cultura, de quien depende la Comedia, prefería presentar en la sala Discépolo espectáculos ya producidos que llegaban al espacio luego de ser seleccionados a través de una convocatoria.

    Hoy la Comedia está dirigida por Eduardo Albano, un funcionario que fue director artístico entre el 1992 y 1999, cuando la dirección estaba a cargo de Antonio Lorenzo. Por aquel entonces desarrollaron una labor muy atractiva ya que hasta llegaron a crear comedias regionales en la provincia. Volvió al cargo entre 2013 y 2015 y este año retomó las funciones en agosto.

    “Veníamos de cuatro años de muy poca actividad –explica Albano– en el marco de lo que es la producción integral de la Comedia. Luego de esos cuatro años el contexto estuvo determinado por la pandemia. Hace un año decidimos poner en valor la parte edilicia. Toda la infraestructura de la sala estaba muy deteriorada. Costó tiempo hacerlo y hubo que esperar para poder trabajar en las condiciones ideales. Además debimos aceitar la maquinaria porque a la gente, con todo ese tiempo detenido, le costó reiniciar sus tareas. Tuvimos una gran charla con todos y cada uno de los compañeros, a los cuales conozco desde hace más de 30 años y todos nos pusimos una meta a partir de una decisión política que era la de reabrir la Comedia con una producción integral”.

    Luis Longhi y Nicolás Cúcaro, en una escena de Stéfano, de Armando Discépolo, en la Sala Discépolo de la Comedia de la Provincia de Buenos Aires
    Luis Longhi y Nicolás Cúcaro, en una escena de Stéfano, de Armando Discépolo, en la Sala Discépolo de la Comedia de la Provincia de Buenos AiresFernando Massobrio – Comedia de la Provincia de Buenos Aires

    Así surgió la idea de montar Stéfano, de Armando Discépolo. Para dirigirla se convocó a Marcelo De Bellis y Luis Longhi. El motivo de esta elección lo explica el mismo Eduardo Albano: “A Marcelo lo conocí cuando, en 2015, pusimos en escena La jaula de las locas, que dirigió José María Muscari. Hicimos casi 50 funciones. Marcelo fue uno de los protagonistas. El espectáculo fue un éxito. Él, además de ser un gran profesional, es una gran persona, un ser humano excepcional, un gran docente y un director; y Luis Longhi es un hombre de la ciudad, un conocedor como nadie del género grotesco. Es actor, dramaturgo, músico y una persona a quien todos queremos en La Plata”.

    Ambos directores no se conocían, con lo cual la convocatoria resultó al comienzo muy sorpresiva. Pero en el primer encuentro que tuvieron descubrieron que juntos podían desarrollar el proyecto sin atravesar posibles inconvenientes. Hasta hubo acuerdo en la elección del elenco.

    “Fue algo mágico –afirma De Bellis–. Fue todo casualidad y causalidad. Desde el vamos hubo una empatía sin conocernos. Yo sabía quien era Luis pero nunca habíamos trabajado juntos, ni siquiera conocíamos nuestra opinión sobre lo que es el teatro. Era muy riesgoso encontrarnos sin saber si había una posible relación creativa entre ambos”.

    Luis Longhi, en Stéfano, de Armando Discépolo, en la Sala Discépolo de la Comedia de la Provincia de Buenos Aires
    Luis Longhi, en Stéfano, de Armando Discépolo, en la Sala Discépolo de la Comedia de la Provincia de Buenos AiresFernando Massobrio – Comedia de la Provincia de Buenos Aires

    “Lo que hubo fue amor teatral a primera vista –explica Longhi– porque ponerte a dirigir con alguien que no conoces es muy complejo. Hay que ponerse de acuerdo en conceptos, seguimientos y lineamientos teatrales. Él proponía una cosa y me decía ‘me encanta’. Yo proponía otra cosa y me decía, ‘me encanta’. Era un rompecabezas que iba encajando perfectamente. Desde lo musical le propuse que quería un cuarteto de jazz en vivo, aceptó de inmediato. El cuarteto funciona en la cabeza de Stéfano, que es un director de orquesta. Amerita que haya música en escena, que la música esté en la cabeza del personaje. Hay un juego de luces muy significativo en el que la cabeza de Stéfano se proyecta en la música y esta aparece y desaparece de acuerdo a las necesidades teatrales, musicales, emocionales del personaje”. El director musical del espectáculo es Juan Ignacio López.

    Al comienzo de los ensayos además se produjo algo inesperado. El intérprete elegido para recrear al protagonista no pudo participar de la propuesta. Longhi le propuso a De Bellis jugar una escena junto a Maia Francia e inesperadamente el director descubrió que el mejor protagonista para la obra era el propio Longhi.

    “Luis venía haciendo Stéfano en Andamio 90 –cuenta Marcelo De Bellis–. Él se corrió de un lugar y se dejó dirigir, se entregó a mi dirección. Tuvo la humildad, la grandeza de decir me corro. Este es un Stéfano de carne y hueso y de sangre. Es una obra donde vos te crees todo lo que ves. A mí me crió una familia grotesca. Es un mundo que conozco porque lo mamé. Mi familia es grotesca. Recuerdo escenas que yo transmitía en los ensayos con mucha seguridad porque eran sucesos de mi vida que eran Discépolo puro. Todos somos un poquito eso; todos, como el personaje, perseguimos un ideal. Quizás hasta en lo personal, corrámonos de la profesión, uno también se va edificando desde niño desde un lugar de sueños, de fantasías e intenta lograrlos”.

    Luis Longhi reconoce que volver a la Comedia de la Provincia de Buenos Aires es como regresar a su casa. Su primer trabajo profesional lo hizo allí formando parte del elenco de la obra Hoy debuta la finada, de Patricia Zangaro, bajo la dirección de Jorge Laureti.

    También siente cierta fascinación por recrear a Discépolo, un autor que conoce muy bien. “Tengo una relación con los Discépolo, con el grotesco, con el arte, con el tango, con el teatro –afirma el actor, dramaturgo y director–. Y la memoria histórica que representa acercarse a la obra más grande de la dramaturgia argentina como es Stéfano, en un contexto como en el que estamos viviendo, resignifica socialmente la función de lo que somos nosotros como artistas enfrentando a la sociedad. ¿Por qué somos artistas?, para satisfacer egos personales o somos concientes de la verdadera función social del artista y, ¿quién nos enseñó esto? A mí me lo enseñaron los Discépolo. Para mí Enrique Santos es el mayor superhéroe de la cultura popular y Armando fue su mentor. Ellos me enseñaron porque los examiné, los estudié, me metí en la historia de ambos a lo largo de toda mi vida. Yo me siento muy discepoliano, familiarmente discepoliano”.

    Hasta mediados de diciembre el espectáculo tendrá funciones en La Plata. La experiencia, que se presenta los viernes y sábados, a las 21; y los domingos, a las 20, está teniendo una muy buena repercusión de público. Probablemente se presente durante la temporada de verano en el teatro Auditorium de Mar del Plata.

    Carlos Pacheco

    Fuente: La Nación

  • Dakota Johnson está en Buenos Aires: paseó por San Telmo y compró vinos orgánicos

    Desde su llegada a Buenos Aires para brindar 10 shows en el estadio de River Plate, el furor desatado por Coldplay no se detiene. Tanto arriba como debajo del escenario, la icónica banda de pop rock británica no para de ser noticia no solo por el espectáculo que brindan, sino también por las andanzas de su líder, Chris Martin, quien desde que arribó al país fue visto disfrutando del amplio abanico cultural que ofrece la ciudad. Ahora, se suma un personaje más a esta historia, ya que Dakota Johnson, la novia del cantante, acaba de aterrizar en el país para presenciar los últimos shows que quedan pendientes en la agenda porteña.

    Si bien es un misterio cuándo llegó, se sabe que la semana pasada la actriz estuvo rodando un nuevo proyecto en México. Pero la protagonista de 50 sombras de Grey no quiso perderse estas presentaciones dentro de la gira Music of the Spheres y esta noche, seguramente, será testigo del séptimo concierto en el barrio de Nuñez. Los rumores de que la hija de Melanie Griffith y Don Johnson iba a acompañar a su novio en Buenos Aires -como también ocurrió en 2017, cuando recién comenzaban a salir- eran fuertes, pero recién fueron confirmados ayer cuando la actriz fue vista paseando y comprando vinos por el barrio de San Telmo. De hecho, fue la vinoteca La Bodega del Pintor, desde su cuenta de Instagram, la que confirmó la primicia al subir una foto de la dueña del local junto a la actriz.

    Dakota Johnson compró vinos en San Telmo y accedió a una foto con la dueña del lugar.
    Dakota Johnson compró vinos en San Telmo y accedió a una foto con la dueña del lugar.instagram.com/la_bodega_del_pintor

    “Dakota Johnson, una diva”, escribió Paula Clabellino junto a un emoji de ojitos de corazón en la publicación que subió como reel a la cuenta del negocio. Con un look casual de pantalón negro, top al tono, una campera en azul y blanca y nada de maquillaje, Dakota se ve muy sonriente y abrazando a la mujer en la imagen.

    Según pudo saber LA NACION, Johnson estaba paseando por San Telmo este jueves cuando decidió parar en esta vinoteca para llevarse algunas provisiones. Acompañada por una mujer, pero sin guardaespaldas, la actriz -que tampoco estaba “camuflada” con gorrita o gafas- se mostró muy simpática en todo momento. “Llegó alrededor de las 19.30, tocó el timbre y dijo que buscaba vinos orgánicos argentinos”, reveló Clabellino, quien se ocupó de explicarle sobre las distintas variantes según cada región de nuestro país.

    Tras resaltar que Dakota fue muy amable y atenta y que en todo momento se dirigió a ella en español -Johnson se crió con Antonio Banderas, pareja de su madre durante casi 20 años-, la dueña de la vinoteca contó que la actriz se llevó varios vinos y que confesó sentirse muy a gusto en el país.

    Fuente: La Nación

  • Coldplay en Argentina: quién es Clara Cava, la cantante convocada de emergencia

    Zoe Gotusso empezó su carrera tímidamente cuando tenía apenas 17 años y subía covers a su canal de YouTube desde su hogar en Córdoba. Pero, de un día para el otro, sus videos empezaron a sumar reproducciones y el reconocimiento de las redes le abrió las puertas a la industria musical nacional. Ahora, con 25 años, fue la artista local elegida por Coldplay para abrir sus shows en Buenos Aires. Sin embargo, debido a un problema de salud, la ex Salvapantallas debió dar un paso al costado de cara a la sexta fecha y, en su lugar, estará otra artista emergente que pisa cada vez más fuerte en la escena: Clara Cava.

    Clara Cava tomará el lugar de Zoe Gotusso en la apertura del show de Coldplay
    Clara Cava tomará el lugar de Zoe Gotusso en la apertura del show de Coldplay

    Un par de horas antes de tener que subirse al escenario por sexta vez para cantar frente a la multitudinaria audiencia de River Plate, Zoe Gotusso tuvo que dar un mensaje que la entristeció tanto a ella como a sus fans. En sus Historias de Instagram, expresó: “Hola a todos, les quería contar que hoy amanecí con mucho dolor de garganta y esta tarde no voy a poder acompañar a Coldplay. Me apena mucho porque me hacía ilusión verlos”.LA INESPERADA OVACIÓN DE CHRIS MARTIN A TINI STOESSEL EN SU SEGUNDA NOCHE JUNTOS EN RIVER PLATE

    Y finalizó: “Ya me estoy recuperando y espero verlos el viernes ahí”. Desde la cuenta oficial de la banda británica replicaron el mensaje de la intérprete argentina y sumaron: “Esperamos que te mejores Zoe. Gracias Clara Cava por sumarte como nuestro acto de apertura para esta noche”. Con este simple mensaje, la veinteañera fue presentada a los más de 19 millones de seguidores de los creadores de “Yellow”. Más tarde, la misma Clara Cara, reveló que se enteró a las 3 de la tarde que abriría el recital de la banda británica y que a las 4, solo una hora después, tenía que presentarse en El Monumental.

    Quién es Clara Cava, la cantante que reemplazará a Zoe Gotusso en el show de Coldplay
    Quién es Clara Cava, la cantante que reemplazará a Zoe Gotusso en el show de Coldplayinstagram @cava.cla

    Pero, ¿quién es Clara Cava?

    Clara Cavallo nació el martes 13 de septiembre de 1994 y siempre supo que su mayor pasión era la música. Su carrera como compositora y cantante arrancó en el 2017 y sus primeros proyectos -“Notarlo Sin Decirlo”, “No es el Color” y su primer EP, Antibioticx – recién vieron la luz un año más tarde. Sin embargo, continuó con sus estudios en Comunicación Social y logró recibirse con la idea de mantener un trabajo mientras intentaba construirse como artista.Clara Cava reemplazará a Zoe Gotusso como telonera y tendrá su noche soñada con Coldplay en River

    Pero el 2020 y la inesperada pandemia la puso en jaque -como a otros tantos millones- y la obligó a tomar una decisión tan drástica como necesaria: soltar el salvavidas. Tras respirar hondo y decir “ya fue”, dejó de buscar trabajo en los medios y optó por enfocarse a fondo en su música. A partir de ese momento, todo cobró sentido.

    En el margen de dos años, lanzó un segundo EP (Lavandina) y sus dos primeros álbumes (Martes 13, en honor a su cumpleaños, y Azul Es Donde Siempre Estoy, su estreno más reciente). Pero la magia de sus beats electrónicos, mezclados con una influencia de Jazz y un toque de Smooth Pop no solo hizo efecto dentro de los estudios de grabación, sino que la llevó directo a algunos de los escenarios más grandes de la escena musical argentina.HABLÓ LA JOVEN QUE RECIBIÓ UN ABRAZO DE CHRIS MARTIN: “EL MEJOR REGALO DE CUMPLEAÑOS”

    Su gran debut fue -nada más y nada menos- que en el Quilmes Rock 2022 y le siguió el Rock en Baradero 2022. En ese mismo año, pisó firme en el line up del Lollapalloza y ahora se prepara para tocar frente a un estadio con localidades agotadas minutos antes de que tome la palabra el mismísimo Chris Martin. Con esto, y sin exagerar, Clara Cava está finalmente viviendo un sueño hecho realidad.

    Fuente: La Nación

  • Estrenos de teatro. Human tecno trans es una esquemática y caótica propuesta de ciencia ficción

    Autor y director: Luciano Saiz. Intérpretes: Manuel Vicente, Verónica Piaggio, Laura López Moyano, Lucas Ferraro, Déborah Turza, María Del Mar Juan, Gracia Edul. Iluminación: Víctor Chacón. Proyecciones: Danae Pienica. Multimedia: Julieta Lara Garcés, Francisco Leno, Matías Bogotto, Ezequiel Zybert. Música: Marcelo Fabián Martínez. Sala: Área 623, Pasco 623. Funciones: viernes, a las 21. Duración: 75 minutos. Entradas: $1500 por www.alternativateatral.com

    En formato parecido a una supuesta charla Ted, el director y autor Luciano Saiz propone un juego teatral, en el que utiliza un cruce de lenguajes, en los que incluye elementos performáticos, proyecciones, video-mapping e interacción entre imágenes y actores.

    Un supuesto doctor Calvo, que sugiere con ironía a la disparatada personalidad del conocido personaje de ficción doctor Frankenstein, que tiene una clínica de biotecnología –la que da título a la pieza y experimenta con humanos–, es el hilo conductor de esta trama. La que incluye cinco casos a tratar. Entre ellos se ubica Marisa, una paciente que elige morir y lucha en el laboratorio por observar si es compatible transferir su cuerpo a otra conciencia. Lola tiene cáncer y para tener una muerte placentera intenta modificar el vínculo con su hija adolescente. Para hacerlo recrea un viaje que hicieron juntas a Disney World (meritoria interpretación de Déborah Turza). Le sigue Florencia, cuyo tumor en la cabeza y el peligro de operarla que eso conlleva, exige que sea clonada. Marcos sufrió un ACV y le espera un destino por demás incierto, o imprevisto. Mientras que Paula aspira a convertirse en un personaje de animé, a bordo de una nave espacial.

    Cada personaje transita, no sin angustia, por esa transformación de dejar, tal vez, de ser un humano para ser un ciborg, o un ente, resultado de un experimento de la biotecnología con el hombre o la mujer. El resultado queda a mitad de camino, debido a la compleja interacción de la diversidad de lenguajes que se ponen en juego. Entre ellos las proyecciones y la interacción entre las imágenes y las actuaciones en vivo, que no siempre aportan el resultado esperado, o se vuelven demasiado poco convincentes, dentro de una propuesta que en su origen se muestra atractiva. A la vez que explora un género, la ciencia ficción, pocas veces transitado en el teatro local.

    Con una puesta en escena demasiado esquemática, que podría haber requerido una mayor rigurosidad en el tratamiento de los diversos estados emocionales por los que transitan los personajes, el relato se desliza entre la ironía, cierto tono de burla por parte del personaje del doctor Calvo (Manuel Vicente) y un desajustado juego corporal entre los distintos intérpretes.

    A la vez que hay aspectos poco explorados, o que quedan a mitad de camino, como el de que un cuerpo de mujer se convierta en un hombre transexual. Ese paso de un estado a otro, quizás hubiera sido interesante observarlo desde distintos ángulos. Lo mismo ocurre con el papel de la heroína de animé, que hubiera requerido un mayor desarrollo dramático, ya que en este caso, la idea es pasar de un humano, a un personaje de historieta.

    El tono de cómic por momentos está presente y se fusiona con un dramatismo que se diluye a través del humor, la ironía o el sarcasmo, elementos que desdibujan o terminan obviando otras vetas interesantes del relato, referidos a los distintos estados por los que atraviesan esos humanos convertidos en criaturas de laboratorio. Y a expensas de un lunático, al que le hubiera venido muy bien una mayor dosis de misterio, de suspenso.

    El poco imaginativo juego de diseño de las imágenes, las perspectivas falsas de algunas de esas imágenes y el fuera de foco de otras secuencias, tampoco ayudan a avalar esta propuesta, que en su origen provoca una ávida expectativa para observar.

    Juan Carlos Fontana

    Fuente: La Nación

  • Nanook, el esquimal, el documental que marcó la historia del cine y las polémicas que generó

    Fue la ópera prima de un director que tuvo tanto éxito con esta película, que luego estuvo obligado a encontrar ideas semejantes para continuar explotando ese suceso inicial. También consiguió para el gran público dar a conocer el documental y que quedó con el sitial simbólico del primer largometraje del género dentro de la historia del cine. Si bien los ejemplos abundan sobre otros trabajos previos a Nanook, el esquimal, que celebra su centenario y cuya copia restaurada se exhibe en la Semana Internacional de Cine de Valladolid-Seminci, es importante destacar que solo en la Argentina el valor documental de El último malón (1917, Alcides Greca); o el trabajo comenzado en 1915 por el sacerdote salesiano Alberto María de Agostini que se estrenó recién en 1933 como Terre magellaniche, dan cuenta de las muchas labores presentes en la materia que hacen que el trabajo de Robert Flaherty no sea pionero. Jorge Miguel Couselo, Guillermo y Paulina Fernández Jurado sostuvieron que El último malón era, en efecto, el primer documental. “¿Hasta dónde el mínimo de ficción que Alcides Greca se permitió perjudica al documental? No en mucho”, sostenía Couselo en un análisis que en el caso de Flaherty es diametralmente opuesto.

    Nanook, el esquimal fue de un impacto tan rotundo y es realmente “cultural, histórica y estéticamente significativa” (tal como definió la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos al seleccionarlo para el National Film Registry), que bien vale detenerse en su historia, su leyenda, y en el rodaje de un documental que quedó como capital en la historia del cine. Y su autor como seguro difusor de la docu-ficción.https://www.youtube.com/embed/cob7rVk02dA?feature=oembed

    Todo comenzó en 1910 cuando Robert Mackenzie contrató a Flaherty para una exploración de la Bahía de Hudson y eso permitió que tuviera el primer contacto con los esquimales. Entusiasmado por lo que veía, y a instancias de Mackenzie, tres años más tarde rodó miles de metros de película que luego se perdieron en un incendio en la sala de montaje. Aunque consideró a esa primera aproximación al cine demasiado primaria, Flaherty reelaboró conceptos anteriores y recomenzó con el proyecto de rodar la vida de los esquimales cuando tenía menos de 30 años. Para hacerlo consiguió que una empresa peletera, Revillon Frères, pagara la excursión y todos los costos de un rodaje que transformaba la cruda realidad en un candoroso modelo de ficción.

    Habían transcurrido varios años ya en contacto con los “Inuit”, cuando Flaherty regresó a Puerto Harrison, Quebec, el 15 de Agosto de 1920 con dos cámaras cinematográficas para retratar la vida de Allakariallak, quien personificó a Nanook en la película y con quien había convivido desde la época de sus primeras filmaciones. La historia que presenta el documental sigue la vida de Nanook mientras junto a su familia buscan la supervivencia en condiciones extremas en el norte de Canadá. Pero en el tratamiento que Flaherty hace de la vida de los “esquimales” es donde se desata la controversia.

    Esto sucede porque en el momento de su estreno la “impresión de realidad” del film oculta la construcción narrativa que Flaherty incluyó en la película y que hizo cambiar muchos elementos “reales” por la historia representada. Como se ha señalado, Nanook no se llamaba así sino Allakariallak pero más insólito es que Nyla, la esposa del aguerrido cazador esquimal, no era tal. En la realidad, amante de Flaherty, Nyla actuó su vínculo familiar con Nanook guiado por la mirada del realizador que, según Julia Emberley en Desfamiliarización de los aborígenes: prácticas culturales y descolonización en Canadá, también tenía a Cunayou –la otra mujer de la película- como amante. Poco después de dejar la helada región que le daría celebridad en la pantalla grande, Flaherty se convertía en padre gracias a Nyla de un hijo que nunca reconoció.

    Una imagen del documental Nanook, el esquimal, de Robert Flaherty
    Una imagen del documental Nanook, el esquimal, de Robert Flaherty

    Pese a su extraordinaria labor en condiciones extremas, Nanook, el esquimal también es la crónica de un relato engañosamente planificado. Y así hizo que su cazador estrella dejara el rifle que utilizaban comúnmente para cazar y volviera a utilizar el arpón que era común a sus antepasados. O concretar la construcción del inglú familiar de mayores dimensiones y cortado en su extremo para que la luz pudiera entrar en su interior y permitiera filmar la acción. Prodigio técnico de entonces, al no poder utilizar artefactos de iluminación Flaherty se valió del reflejo luminoso del hielo para poder concretar las tomas de su obra célebre. Además, salvo en el montaje donde Flaherty contó con la colaboración de Charles Geib, todos los rubros técnicos le correspondieron. Eso sumado a imágenes nunca vistas de un rincón del mundo de manera sorprendente convirtieron a Nanook, el esquimal en un éxito inmediato y a su realizador en un nombre requerido por la industria hollywoodense luego del estreno en el Capitol Theater de Nueva York donde, en rigor, se presentó como complemento de El mimado de la abuelita, del exitoso Harold Lloyd.

    Contratado por Paramount, Flaherty insistiría en su modelo documental con Moana (1926) filmada en Samoa, luego realizó cortos documentales, participó en proyectos que no prosperaron y se unió a F.W. Murnau para colaborar con Tabú (1931) rodada en Tahití, que conocía muy bien por su película Sombras blancas de los Mares del Sur. El vínculo entre ellos no fue el mejor y Flaherty se retiró del proyecto. Consiguió con El hombre de Arán (1934) volver a las fuentes de su cine sumido en escenarios naturales, en las tradiciones y la lucha del hombre en la naturaleza. Fue su último proyecto relevante aunque obtuvo una nominación al Oscar al mejor guion por su anteúltima película Louisiana Story (1948) con la que conquistó su tercer premio en el Festival de Venecia, nunca más consiguió el impacto de su venerada ópera prima.

    Nanook, el esquimal se encuentra disponible en MUBI.

    Pablo De Vita

    Fuente: La Nación

  • En fotos: del estreno de Guillermo Francella a los looks de la China Suárez y Yanina Latorre

    Fue un comienzo de semana plagado de eventos en la ciudad de Buenos Aires. A pocos días del estreno de El Encargado, la serie protagonizada por Guillermo Francella, Star+ organizó una celebración a la que acudieron varios famosos.

    Además del protagonista de la tira, que acudió con su esposa y su hija Yoyi, en la fiesta dijeron presente la China Suárez, María del Cerro, Sabrina Garciarena, Germán Paoloski, El Puma Goity, Martín Seefeld, Darío Barassi y todo el elenco infantil y adulto de la ficción.

    Según su trama, “la serie narra, con tonos de ironía y humor, la historia de Eliseo, un encargado de un edificio de la sociedad de clase alta, donde a escondidas del consorcio que lo emplea, hará uso y abuso de su poder de vigilancia para entrometerse en la vida de sus habitantes y así establecer un contacto con ellos teniendo una actitud servicial, sin embargo, bajo esa falsa personalidad, Eliseo tendrá otras intenciones y buscará manipularlos para su beneficio propio”.

    La China Suárez, con un vestido corto y botas bucaneras
    La China Suárez, con un vestido corto y botas bucanerasGerardo Viercovich
    Leticia Siciliani, otra famosa con look total black
    Leticia Siciliani, otra famosa con look total blackGerardo Viercovich
    Sabrina Garciarena y Germán Paoloski juntos en la fiesta
    Sabrina Garciarena y Germán Paoloski juntos en la fiestaGerardo Viercovich
    Darío Barassi no se quiso perder el evento, ya que él es uno de los actores que se sumó a este proyecto
    Darío Barassi no se quiso perder el evento, ya que él es uno de los actores que se sumó a este proyectoGerardo Viercovich
    Viviana Saccone posó para los fotógrafos con un look muy canchero
    Viviana Saccone posó para los fotógrafos con un look muy cancheroGerardo Viercovich
    El elenco de El Encargado
    El elenco de El EncargadoGerardo Viercovich
    Los protagonistas adultos de la tira posaron juntos
    Los protagonistas adultos de la tira posaron juntosGerardo Viercovich
    Guillermo Francella estuvo acompañado de su mujer y su hija
    Guillermo Francella estuvo acompañado de su mujer y su hijaGerardo Viercovich
    María del Cerro y Meme Bouquet
    María del Cerro y Meme BouquetGerardo Viercovich
    Guillermo Francella con dos de los protagonistas infantiles
    Guillermo Francella con dos de los protagonistas infantilesGerardo Viercovich
    Clara Alonso también dijo presente
    Clara Alonso también dijo presenteGerardo Viercovich
    Los famosos posaron ante las cámaras y se divirtieron en el evento
    Los famosos posaron ante las cámaras y se divirtieron en el eventoGerardo Viercovich

    Noche de gala

    En tanto, la Fundación Paolini celebró su primera gala benéfica en el Alvear Palace Hotel con la presencia de algunas celebrities, empresarios, políticos y artistas plásticos que apoyaron la iniciativa. Entre los famosos que acudieron al evento estuvieron Yanina y Diego Latorre, Gustavo Barros Schelotto y su esposa, el diseñador Laurencio Adot, Iliana Calabró, Miriam Lanzoni y Fernando Burlando, entre otros.

    Yanina y Diego Latorre en la gala de la fundación Paolini
    Yanina y Diego Latorre en la gala de la fundación PaoliniJAVIER BADARACCO
    Los famosos apoyaron a la fundación en su primera gala
    Los famosos apoyaron a la fundación en su primera galaJAVIER BADARACCO
    Miriam Lanzoni y su pareja, Christian Halbinger
    Miriam Lanzoni y su pareja, Christian Halbinger

    Fuente: La Nación

  • En Vélez: Maluma revalidó el fanatismo de su público argentino

    Apesar de que sus gafas eran muy oscuras, el público intuyó que su ídolo estaba emocionado. Visto con ojos menos pasionales (y con una buena dosis de malicia) se pudo pensar que era demasiado temprano para andar a moco flojo en el primer tema. Pero también se lo pudo tomar como parte del show. Maluma miró al cielo, se persignó, dijo gracias en voz baja. Luego amagó con volver al micrófono y retrocedió en señal de que, por la emoción, todavía no estaba preparado. Y así le volvió a quitar otro suspiro a sus fans.

    En el campo, las plateas y tribunas hubo desde elecciones “cashual” a los outfit más producidos. Desde los jeans a los ajustados pantalones de cuero sintético o las polleras cortas y el maquillaje cuidadosamente trabajado sobre los rostros. Maluma no se quedó atrás. Apareció con un traje de piloto de carreras, que en su espalda decía Juan Luis 28, por su nombre real y su edad. Y las ocho bailarinas que lo acompañaron lucieron animal print con diseño de leopardo.

    Maluma cantó en Vélez
    Maluma cantó en VélezAFV/Patricio Pidal

    ”Argentina, ¿están listos?”, fue el primer grito que largó. Y claro que sí. Ya en ese primer tema, “Hawái”, el público le regaló un coro potentísimo de su estribillo. “Puede que no te haga falta na’, aparentemente na’ / Hawái de vacaciones, mis felicitaciones. / Muy lindo en Instagram lo que posteas / Pa’ que yo vea cómo te va”.

    “Es un honor estar de regreso después de cuatro años, por este fucking Covid. Y cuando vine por primera vez decían que no tenía fanáticos en la Argentina, pero miren lo que está pasando ahora”, dijo. Las fans -que tiene en cantidad y de varias generaciones- cantaron y sus bailarinas se movieron con sensualidad. Maluma (detrás del personaje que echa a rodar sobre el escenario), juega mucho con eso. Su provocación tiene diferentes alcances, y va desde lo políticamente incorrecto hasta ciertos toques bizarros. Es decir: desde frases que en sus canciones pasan apenas advertidas pero que fuera de ese contexto llaman la atención, hasta cuando aparece en las pantallas un doberman robot con un corazón lumínico que se enciende y se apaga y lencería íntima entre los dientes.

    Minutos después, el anfitrión aceleró su repertorio de canciones machacosas. “Si se la saben, cántenla conmigo”, propuso y abrió la puerta al primer popurrí. “No soy malo, pero por ti me puedo volver / Tú eres el error que yo con gusto quiero cometer /¿Qué clase ‘e visaje? / Como ese culo levanta ese traje…”, entonaba Maluma, en ese punto en el que el reggaeton y el trap se dan la mano.

    El cantante colombiano repasó viejos hits y temas de su último álbum durante su concierto porteño
    El cantante colombiano repasó viejos hits y temas de su último álbum durante su concierto porteñoAFV/Patricio Pidal

    El repertorio transcurrió la mayor parte del tiempo por un mismo andarivel sonoro. Todo muy percusivo, pero sin perder el condimento melódico. El matiz llegó a los 40 minutos, con una balada. “Que noche tan bonita. Se siente muy especial estar de regreso y encontrarme tantas caras conocidas. Este momento lo quiero aprovechar para agradecerles a ustedes. Mi carrera es hoy gracias a la Argentina. Me he encontrado con todo tipo de público pero ustedes son los mejores fanáticos del mundo. Obviamente soy colombiano y amo mi tierra, mi país. Pero sí vale decir que aquí se siente como en casa. Gracias por su cultura, por su comida, por su vino y, obviamente, por estas mujeres tan espectaculares. Este es mi momento favorito del show. Porque no todo es perreo y baile. También hay espacio para las personas que creemos en el amor. Argentina, ¿creen en el amor? ¿Cuántos de los que están aquí hoy están enamorados? A esas personas que creen en el amor les quiero dedicar esta canción. Creo que la pandemia sacó lo mejor de mi y de todos”, dijo antes de entonar “ADMV” (sigla que refiere a una parte de la canción: amor de mi vida).

    Más tarde se escuchó “Borro cassette”, que tiene un tono reggae. ”Vamos a ver dónde están los reales fanáticos. Solo hice esto en mi concierto de Medellin”, explico para comenzar un medley que incluía temas del comienzo de su carrera. Algunas fueron apenas tarareadas; otras, como “El perdedor”, las fans la sabían muy bien. “Dime cuál fue mi error / si mi único delito solo fue amarte. /Hoy soy el perdedor, él me ha robado el truco para enamorarte”.

    Maluma en la parada argentina de su Papi Juancho Tour
    Maluma en la parada argentina de su Papi Juancho TourAFV/Patricio Pidal

    En el bloque siguiente invitó a su compatriota Blessd, que lo acompaño en “Imposible” y luego lo dejo solo para “Medallo City”. Así, Maluma aprovechó para un cambio de vestuario. Apareció con un mameluco negro brillante, con la parte superior a modo de chaqueta motoquera. “Esta canción cambio mi vida”, dijo en ese nuevo segmento del show y arrancó con “Felices los 4″, tema que se escuchó también en la voz del público, en todo el estadio.

    “¿Que más le puedo pedir a la vida? Tengo salud, mis amigos y los mejores fanáticos del mundo”, dijo y en seguida redobló la apuesta. “Uno de mis sueños mas grandes era poder llenar un estadio. Gracias a ustedes hay comida en mi casa”. Y ya en los últimos minutos del espectáculo se trasladó a un segundo escenario, armado en el medio del campo, detrás de la consola de sonido, para que también quienes que estaban en la popular pudieran verlo. Una manera de mostrarse cerca de aquellos que había pagado las entradas más económicas y no solo de los privilegiados del sector VIP. De ese modo terminó un show de algo menos de dos horas.

    Por momentos Maluma parece estar en la línea de artistas como Ricky Martin, pero con rasgos de pertenecer a otra generación, con menos coreografías y más protagonismo de la canción. Traspira cada camiseta que luce y pone siempre a su voz por encima de todo adorno (y de eso no falta, por el trabajo en las pantallas, el humo, las luces y las explosiones) y da un show que transcurre a buen ritmo, siempre proyectado de manera complaciente hacia sus fans.

    Mauro Apicella

    Fuente: La Nación

  • Teatro Avenida: Norma, la obra maestra de Bellini, regresa por una sola noche

    Pasó a la historia como la apoteosis del belcanto, la consagración del más puro arte vocal: Norma, del compositor siciliano Vincenzo Bellini, una de las óperas más importantes de la historia del género. Siguiendo la moda de la época que abrevaba en las leyendas de la Galia, el libretista Felice Romani y la soprano Giuditta Pasta – gran diva de su tiempo que además interpretó el rol en su estreno mundial en La Scala de Milán en 1831– convencieron al músico de componer esta tragedia lírica, considerada su obra maestra. Basada en la novela francesa Norma o el infanticidio, la ópera cuenta la historia de la sacerdotisa druida, amante secreta de Pollione, procónsul romano con el que ha tenido dos hijos, que mantiene ocultos. La trama comienza cuando el padre de Norma, Oroveso, líder de los celtas, llama a su pueblo a sublevarse contra Roma y en ella se desatan las contradicciones de sus afectos.

    Priman, sin embargo, la fuerza del amor y la súplica expresadas en una plegaria a la diosa de la luna, pidiendo por la paz y la templanza de los espíritus: la famosa “Casta diva”, una de las arias más célebres del repertorio operístico. Entretanto, Pollione se ha enamorado de su amiga Adalgisa. Cuando Norma descubre la traición, llama a su pueblo a la guerra en medio de la furia y siente la tentación de matar a sus propios hijos por venganza (un crimen que, a diferencia de la novela original de Alexander Soumet, en la ópera no se consuma). Atormentada con semejantes pasiones, finalmente confiesa el pecado de haber roto sus votos de castidad con el enemigo y se inmola junto a él, condenado a muerte por los druidas, en la hoguera de los traidores a la patria.

    En una única representación, Norma sube a escena en el Teatro Avenida mañana, con la interpretación de la soprano Haydée Dabusti, quien cumple su cuadragésima función en este rol icónico. La acompañan en los papeles principales la soprano María Castillo de Lima como Adalgisa y el tenor uruguayo Nazareth Aufe como Pollione, con puesta de Boris Laures y dirección musical de César Tello.

    Dabusti cumplirá 40 funciones interpretando a la heroína trágica de Bellini
    Dabusti cumplirá 40 funciones interpretando a la heroína trágica de BelliniSantiago Cichero/AFV

    En clave de belcanto

    “Por las capacidades que demanda este personaje que es puro virtuosismo y habilidad vocal —explica el director César Tello junto a la protagonista al cabo del último ensayo-, el desafío de cantar Norma puede ser abordado por muy pocas sopranos. Eso explica por qué, siendo tan bella y conocida, es a la vez una ópera poco programada a nivel local.” “Es una ópera de inagotable belleza melódica y yo he tenido la bendición de poder cantarla y convertirla en el estandarte de mi carrera”, agrega Haydée Dabusti, revelando las claves para apreciar las virtudes del estilo.

    –¿Por qué resultan difíciles las partituras de Bellini, en especial la de Norma?

    Dabusti: –En primer lugar, por la coloratura, que es un elemento característico del belcanto: notas rapiditas que tienen que ser ágiles, livianas y dúctiles, cantadas muy ligeras para que la voz no se ralente, no se atrase ni se vaya para atrás. Luego, por las frases largas, muy presentes en esta ópera, que requieren de un aparato respiratorio sano con el cual poder respirar y sobre todo administrar el aire en los tempos lentos que solo se sobrellevan si hay un control absoluto de la técnica de canto. Otro componente del estilo son los extremos y los grandes saltos: muchos sobreagudos y notas centrales y graves que implican un registro amplio y parejo, porque la voz se pasea por toda la tesitura. Para poder cantar este rol de principio a fin y terminar con un resto, es necesaria una preparación física y mental que conlleva una musculatura firme, una alimentación sana y el trabajo constante que nos enseña la escuela italiana. Las páginas que escribió Bellini para contar esta historia son extraordinariamente difíciles por la destreza vocal de todos estos elementos combinados, pero son también extraordinariamente bellas por ese arte de melodías sublimes.

    Dabusti, profunda conocedora del rol, explica las sutilezas de la técnica italiana: "La colocación de la voz en la altura correcta, lo que permite afinación, pureza del sonido y excelencia en la línea y el fraseo, que hacen a la interpretación".
    Dabusti, profunda conocedora del rol, explica las sutilezas de la técnica italiana: «La colocación de la voz en la altura correcta, lo que permite afinación, pureza del sonido y excelencia en la línea y el fraseo, que hacen a la interpretación».Santiago Cichero/AFV

    –¿Qué resume las enseñanzas de la técnica italiana?

    Dabusti: –La colocación de la voz en la altura correcta, lo que permite afinación, pureza del sonido y excelencia en la línea y el fraseo que hacen a la interpretación.

    Tello: –La escuela italiana se refiere a una técnica del canto apoyado en el trabajo del diafragma y el manejo del aire. Si un cantante no domina el apoyo y uso del aire, se muere ahogado después de cantar un par de notas, porque es imposible sostener por ejemplo las frases largas con una línea ligada y lenta en las arias, o las partes rítmicas y marciales de las cabalettas, tan propias del estilo donde el canto técnicamente está al límite de todos los recursos vocales: las coloraturas, los sobreagudos, el canto sul fiato, los saltos y los extremos que mencionaba Haydée.

    –Además de estos rasgos específicamente vocales, ¿cómo define a nivel dramático un personaje que debe reflejar sentimientos profundos y contradictorios?

    Dabusti: –En esa frase del primer acto dice: “Hay muchos afectos que se entremezclan en mi alma. Hay momentos en que amo a mis hijos. Hay otros en que los odio. Sufro cuando los veo y también cuando no los veo” ¿Cómo mostrar en la voz esa revolución y entrevero que habitan el corazón de Norma? Ella. como líder. debe dar el ejemplo y en cambio ha traicionado a su pueblo. Lo sabe y eso es doloroso porque en el fondo se contradicen sus sentimientos como líder, como mujer, hija, madre y amante. Los estados de ánimo y los temperamentos se transforman con los claroscuros de la voz, manejando la apertura de la garganta sin modificar la altura ni el apoyo sino la expresión del texto. El énfasis se da en el peso y el sentido de la palabra. Por ejemplo, cuando ella va con el puñal decidida a matar a sus propios hijos, ahí hay una melodía maravillosa que dice “Tiernos, tiernos mis hijos…” Es uno de los momentos musicalmente más conmovedores de la ópera, en los que Norma cambia de color. O la escena cuando entra Pollione y ella cae en la cuenta de que él la ha engañado con su amiga Adalgisa y canta “¡Oh, non tremare, pérfido! No tiembles por ella. Tiembla por ti, cobarde ¡Y tiembla por mí, teme por mí!” Esas escenas son terribles, pero me encantan, porque me identifico cuando Norma avanza con la verdad.

    "Bellini, ya en la obertura resume este cuento de mitología y drama donde todo está anticipado: el tema de los clarinetes, las arpas con los oboes y los trinos de las cuerdas que nos transportan al paisaje de los bosques, donde la tonalidad de Sol menor nos anuncia la tragedia", explica el director musical César Tello.
    «Bellini, ya en la obertura resume este cuento de mitología y drama donde todo está anticipado: el tema de los clarinetes, las arpas con los oboes y los trinos de las cuerdas que nos transportan al paisaje de los bosques, donde la tonalidad de Sol menor nos anuncia la tragedia», explica el director musical César Tello.Santiago Cichero/AFV

    –¿Cómo logra la orquesta un sonido belcantista?

    Tello: –El mayor secreto en la orquesta para este repertorio es la precisión de las dinámicas que no se pueden correr ni un milímetro. Los recitativos acompañados con cuerdas deben ser muy exactos para sostener el clima y el estado de ánimo que expresa la voz expuesta casi a cappella. Luego, el sostén de las arias que son todas de línea: la orquesta apoya con notas simples y ligadas por lo general en arpegios, que mantienen el gran arco melódico que traza el canto. En “Casta diva”, por ejemplo, el color de los clarinetes, fagotes y cornos en notas tenidas cuando la cuerda va haciendo unos arpegios sutiles. Si allí no hay precisión y calidad, el aria decae. Es imposible. También es típica del sonido belcantista la marcialidad de las fanfarrias en los metales y los vientos aportando la energía rítmica de las cabalettas. No es nada difícil para la orquesta a nivel de notas, sino de clima y color. Bellini, ya en la obertura resume este cuento de mitología y drama donde todo está anticipado: el tema de los clarinetes, las arpas con los oboes y los trinos de las cuerdas que nos transportan al paisaje de los bosques, donde la tonalidad de Sol menor nos anuncia la tragedia.

    –¿Qué es lo más emocionante de cantar Norma?

    Dabusti: –La belleza de sus melodías. Cuando el personaje entra en escena y aparece esa sacerdotisa con su imponente recitativo de entrada, cuando vemos la fuerza extraordinaria de una mujer ante su pueblo cantando esa melodía eterna de la “Casta diva” y la cabaletta que le sigue con los recuerdos del amor de Pollione. Norma queda suspendida como en una burbuja, separada del resto, del coro y de la escena. Hay pocos momentos felices en esta ópera. Un instante del último acto en lo que dura su recitativo conservando alguna esperanza. Los dúos con Adalgisa que son inolvidables y un último pasaje breve en que se arrepiente y pide perdón. Pero si hay algo de lo tanto que me emociona este personaje que me gustaría poder transmitirle al público es la representación de todo lo que ha perdido: a Norma le habían dado el poder supremo para estar al frente de su pueblo. Pero ella lo ha perdido todo y al final, en la hora de la hoguera, es una mujer profundamente sola.

    Para agendar

    Norma, ópera en tres actos de Vincenzo Bellini. Con Haydée Dabusti, María Castillo de Lima, Nazareth Aufe, Alicia María Cecotti, Cristian De Marco y Nicolás Sánchez. Dirección escénica: Boris Laures. Dirección musical: César Tello. Orquesta lírica y Coro Ars Nova. El sábado 29, a las 20.30. En el Teatro Avenida, Av. de Mayo 1222. Entradas desde 2500 pesos.

    Cecilia Scalisi

    Fuente: La Nación

  • Sigue el idilio entre Chris Martin y el público argentino: “Es como tocar en el cielo”

    Dicen que las segundas funciones son una especie de maldición, no se respira la euforia del estreno ni la certeza en los movimientos que solo el correr de los shows, la rutina del nuevo horario y la energía del país de turno pueden conceder. Pero ninguna “ley artística”, ningún mito urbano y ni siquiera la tormenta que amenazó toda la tarde en aparecer se atrevió a opacar esta nueva presentación de Coldplay en River Plate. Y si el primer show fue para Martin “el mejor martes” de su historia, este-como no podía ser de otra manera- fue “el mejor miércoles” de su vida.

    Al atardecer del Monumental lo envolvió la dulzura de la voz de Zoe Gotusso que fue sembrando de expectativas y calidez el ambiente. Ya caída la noche, irrumpió en el predio la energía arrolladora de H.E.R. En este show la artista pisó fuerte y con su versión de la icónica “I love rock and roll” logró tocar en la tecla del público argentino que no pudo más que extasiarse con su interpretación. Si corre con la misma suerte que la telonera de la gira anterior -Dua Lipa- pronto la veremos llenando su propio estadio.

    Tal como está pautado, cuando el reloj marcaba las 21:15 exacta dos presentadores jóvenes introdujeron un cortometraje que actuó más bien como “El manifiesto Coldplay”. Ahí se proyectaron imágenes junto con mensajes como “En la medida de lo posible” -vale la aclaración- “este concierto es lo más amigable posible con el medioambiente”; “tu entrada apoya a reforestación, a la limpieza de los océanos y a la preservación ecológica”. Tras difundir esas consignas y aún sin pisar el escenario la banda recibió la primera ovación. Las inquietudes ambientales son algo que el público de Coldplay toma como bandera. Pareciera no haber grieta en su narrativa: tanto los confeti como los vasos de los puestos de hidratación y las pulseras de plástico plant-based, según su inscripción, son compostables. Detrás del escenario se instalaron paneles solares a los que se le suman las bicicletas y los pisos “cinéticos” para tratar de reducir la huella de carbono lo máximo posible. Los fuegos artificiales y la electricidad que excede el operativo sustentable entran en el margen del inteligentemente pre-anunciado “en la medida de los posible”.

    Recital de Coldplay, en Buenos Aires.
    Recital de Coldplay, en Buenos Aires.Santiago Filipuzzi – LA NACION

    El show de los artistas del momento se despliega con una especie de profesionalismo ascético, sin oda al orden ni romanización a la espontaneidad. Son políticamente correctos, puntuales, agradables. Ningún desperfecto técnico los corre de su eje. Incluso, ninguna eventualidad los saca del libreto y el discurso de la primera y la segunda fecha se repite como las tablas de multiplicar. “Entre nosotros está el mejor público del universo”, dijo Chris Martin y el público se encendió. Argentina se entrega al juego del cantante y se deja seducir por el Don Juan de la noche- más de uno advirtió en Twitter: “En Chile dijo lo mismo. Igual lo amamos”. Como si fuera poco, el artista retrucó: “Buenos Aires qué bonito eres. Tocar aquí es como tocar en el cielo”.

    Martin tiene al estadio a sus pies y agradece con halagos en español a modo de gentileza. Si, Chris, el récord histórico de taquilla, cifras y shows ameritan la correspondencia de este amor. “A todos los que vinieron de Montevideo, de Córdoba, a todos gracias por el esfuerzo. Hay mucha gente en el mundo que no tiene salud, no tiene comida, tiene miedo y nosotros somos muy afortunados de poder estar haciendo esto. A Ucrania, a Rusia, a Corea, a China, a todos los que sufren les mandamos nuestro amor. Cuando venimos acá sentimos que es un regalo de Dios. Acá está la casa de mi corazón”.

    El show de Coldplay en la Argentina.
    El show de Coldplay en la Argentina.

    El líder de la banda busca constantemente la interacción con el público, se mueve de un lado a otro y hacía el final del concierto se trasladan a una puesta alternativa en el fondo del campo para que todos tenga la oportunidad de verlos más cerca. Es en esa rotación que el sonido sufre algún desperfecto y en seguida -sin perder el humor- se le escapa un “what the fuck?”, pero el chico perfecto no se deja sumergir en el error, acomoda lo que hay que acomodar y enaltece toda posible falla con una sonrisa angelada que lo acerca con complicidad al público.

    En el medio de la majestuosidad de las más de 50 mil personas que lo rodean, Martin logra crear un momento de intimidad: “Vamos a tocar la primer canción de nuestro primer álbum sin luces y sin ningún truco, tal como lo hacíamos en los viejos tiempos cuando ensayábamos en la casa de Jonny. En ese momento Guy trabajaba en un bar y Jonny fumaba marihuana todas las noches y dar un concierto así era nuestro sueño”.

    Coldplay cerró su segundo concierto con una magia especial: la de ser la banda más convocante de este tiempo y a la vez, la de mantener la misma sencillez de esos cuatro adolescentes que ensayaban en el dormitorio del guitarrista y que soñaban con llenar un estadio.

    Lupe Torres

    Fuente: La Nación