Categoría: Entretenimiento

  • Cine en casa: cuáles son las películas estreno para ver en streaming, durante noviembre

    Apple TV+, Amazon Prime Video y HBO Max, entre otras, son las señales de streaming que siguen peleando por convertirse en las favoritas del público, a fuerza de contar con atractivos estrenos. Y en lo referido a lanzamientos de largometrajes originales, estos son los títulos más importantes del mes.

    Resurgir

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    La actriz Jennifer Lawrence es la gran estrella de este drama psicológico, que le permitió reencontrarse con un proyecto de un espíritu casi independiente, de esos que le dieron las primeras armas en Hollywood. En Resurgir, Lawrence interpreta a Lynsey, una soldado que se encontraba en Afganistán, pero que luego de sufrir una severa lesión cerebral debe volver a su casa para recuperarse. Pero la tranquilidad del hogar no le significa recuperar su paz interior, ya que los fantasmas de todo lo vivido en la guerra, no dejan de perseguirla. Y mientras Lynsey intenta sin éxito adaptarse a su vieja vida, el vínculo que desarrolla con un mecánico de nombre James (Brian Tyree Henry) se convierte en un inesperado cable a tierra.

    Con Resurgir, Lawrence debuta como productora en este proyecto, que debido al Covid se prolongó en su realización mucho más de lo esperado. Para la actriz, este film poco tiene que ver con los imponentes blockbuster que suele protagonizar en Hollywood. “Hay algo en el ritmo de la historia y en el personaje que me habló directamente”, reconoció en una entrevista para Vogue y luego agregó: “Cuando leí el guion por primera vez, yo estaba por casarme y pude entender esa resistencia a quedarse, esa ansiedad. Fue algo asombroso porque en ese entonces no sabíamos que íbamos a tener una pausa de dos años. Y ahora estoy casada, estoy embarazada y tengo una perspectiva totalmente distinta de lo que es ´quedarse´ en un lugar, y apostar por un compromiso”.

    Resurgir ya está disponible en Apple TV+.

    Spirited

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    Se acerca la Navidad y como es habitual en Hollywood aparecen nuevas propuestas vinculadas a esta festividad. Spirited es una producción que celebra el espíritu navideño animándose a reversionar un verdadero clásico como es A Christmas Carol, de Charles Dickens. Aquí el protagonista es el Fantasma de la Navidad presente (Will Ferrell), quien se anima a visitar a un hombre muy frívolo llamado Clint (Ryan Reynolds) para que pueda indagar en su pasado y darle a la Navidad el valor que se merece. Sin embargo, esa persona termina por invertirle el tablero al espíritu navideño y es justamente el Fantasma de la Navidad presente, quien termina por volver sobre sus pasos para examinar no solo aquello que dejó atrás sino todo lo que puede estar por venir. De este modo, Spirited revitaliza el célebre relato de Scrooge, a través de una dupla que entrega una ingeniosa comedia.

    El film se estrena el 18 de diciembre, por Apple TV +

    The People We Hate at the Wedding

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    En 2016, cuando la novela The People We Hate at the Wedding vio la luz se convirtió en un inesperado éxito editorial y muchos críticos elogiaron la ingeniosa pluma de su autor, Grant Grinder. Y no pasó demasiado tiempo para que se pusiera en marcha un largometraje basado en el libro. Aquí la trama gira alrededor de dos hermanos, Alice (Kristen Bell) y Paul (Ben Platt), quienes arrastran una infancia llena de diferencias y viejas fricciones, pero ante la noticia del casamiento de su media hermana, Eloise (Cynthia Addai- Robinson), ambos deciden emprender un viaje hasta Inglaterra y asistir a la boda, acompañados de su insoportablemente optimista madre (Allison Janney). De esta forma, la familia vuele a reunirse en un contexto en el que saldrán a flote algunos fantasmas del pasado. Claro que en el fondo, estos hermanos intentarán sobreponerse a esos pases de factura, con el objetivo de volver a conectar y pasar un tiempo de calidad todos juntos bajo un mismo techo, quizás por última vez.

    The People We Hate at the Wedding se estrena el 18 de noviembre en Amazon Prime Video

    Desencantada

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    Uno de los grandes estrenos del mes es la largamente esperada secuela de Encantada, el film de 2007 en el que Amy Adams se ponía en la piel de una atípica princesa de Disney. En esta nueva historia, Giselle se encuentra asentada en su vida moderna, junto a su esposo Robert (Patrick Dempsey) y su hija preadolescente, Morgan (Rachel Covey). Sin embargo, y en busca de una cotidianidad más relajada, la familia se despide de la gran ciudad para instalarse en un sereno suburbio conocido como Monroeville, pero contra todo pronóstico, en ese lugar la protagonista encontrará una nueva amenaza, una malvada reina llamada Malvina Monroe (Maya Rudolph). Y durante el transcurso de la trama, los poderes de la protagonista terminarán por causar grandes complicaciones sobre todo cuando ese pacífico suburbio se convierta en un caótico pueblo de cuento de hadas.

    Desencantada presenta una nueva vuelta de tuerca a la original fórmula de su film predecesor con un elenco en el que junto a Adams y Dempsey también regresa James Marsden como el caballeresco príncipe Edward. “La base fundamental de Encantada es que utiliza todos los elementos de los cuentos de hadas. Ese es uno de mis aspectos favoritos de la película porque, según creo, es la primera vez que Disney se guiña a sí mismo”, comentó el director Adam Shankman al medio Digital Spy, sobre uno de los mayores atractivos de este largometraje.

    Desencantada estrena en Disney+, el próximo 18 de noviembre.

    Love, Lizzo

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    Una de las artistas musicales contemporáneas más relevantes indudablemente es Lizzo. La cantante, compositora, rapera y flautista de 34 años se posicionó como una de las voces más importantes de su generación haciendo del ser uno mismo una de sus principales banderas. La importancia de Lizzo va mucho más allá de la música y su impronta se encuentra en todos y cada uno de sus proyectos artísticos. Por este motivo, el estreno del documental Love, Lizzo es otro canal que permite descubrir el enorme talento de esta valiosa artista. Este film busca retratar el impacto que causó la cantante en la cultura actual y cómo ella partió de un origen muy humilde logrando vencer todo tipo de obstáculos hasta consagrase como una música de renombre. Love, Lizzo es una forma inmejorable para conocer a la mujer que habita por detrás de la leyenda. El director a cargo de este largometraje es Doug Pray, un realizador especializado en documentales y ganador de un premio Emmy por su film The Defiant One´s.

    Love, Lizzo estará disponible a partir del 24 de noviembre en HBO Max.

    Martín Fernández Cruz

    Fuente: La Nación

  • La película de Netflix basada en un caso real que estremece a los espectadores

    Las series y películas basadas en hechos reales cada vez inundan más la pantalla de Netflix y son un éxito entre los espectadores. Uno de los últimos films que se integraron en la plataforma de streaming logró escalar puestos a tres años de su estreno y cuenta con un aclamado elenco encabezado por Anne Hathaway y Mark Ruffalo. Se trata de El precio de la verdad. Atención: esta nota contiene spoilers.ANYA TAYLOR-JOY CONFIESA QUE TRAS COMPARTIR ELENCO CON RALPH FIENNES LE CAYÓ LA FICHA: ¡ENFRENTÉ AL MISMÍSIMO LORD VOLDEMORT!

    En el film, el abogado Robert Bilott (Ruffalo) se sumerge en la defensa de un humilde ganadero de Parkersburg, un pequeño pueblo de los Estados Unidos, y termina en una batalla judicial contra una compañía muy poderosa a nivel mundial. En su implicación, pondrá en riesgo su empleo, la estabilidad de su matrimonio con Sarah Barlage Bilott (Anne Hathaway) y hasta su propia vida. Forman parte del elenco, además, Tim Robbins, Víctor Garber y Bill Camp y cuenta con la dirección de Todd Haynes.’El precio de la verdad’ se estrenó en 2019 y hoy es un éxito en Netflix.

    Todo comienza con la denuncia de un granjero por la muerte de casi 200 vacas. Allí Bilott inicia una investigación y descubre algo de un alcance mucho más grande del que se imaginaba. Las acusaciones apuntan a la empresa multinacional Dupont como responsable de contaminación y pronto sabría que no solo tendría la culpa de lo sucedido con los animales.

    El caso real detrás de El precio de la verdad

    Al finalizar el proceso judicial, la compañía tuvo que responder por más de 3500 personas, que padecieron graves enfermedades, presuntamente por ingerir el agua contaminada por los químicos que difundió Dupont, especialmente ácido perfluorooctanoico. Estos productos se relacionan con el cáncer de riñón, de testículos, úlcera en el colon, infertilidad, hipertensión y afectaciones de la tirodes.NAVIDAD DE GOLPE: CÓMO ES EL FILM DE NETFLIX CON EL QUE LINDSAY LOHAN VOLVIÓ A LA ACTUACIÓN

    De hecho, algunos de los personajes que forman parte de la ficción son víctimas reales del caso y de la demanda colectiva. William “Bucky” Bailey nació con una malformación del rostro debido a que su madre trabajó cuando estaba embarazada en la unidad de teflón de Dupont, en la década de 1980. El actor aparece en una escena de una estación de servicio como extra.

    En la misma línea, Joseph y Darlene Kiger, uno de los casos principales que propiciaron el juicio, también tienen unos segundos de protagonismo en el film. La pareja recibió una carta en la que le notificaron que el agua potable contenía el químico nocivo.

    Robert Bilott lleva más de 20 años en la batalla legal contra Dupont.
    Robert Bilott lleva más de 20 años en la batalla legal contra Dupont.Instagram: behindtheshield911

    En una entrevista de Bilott para la BBC en marzo de 2020, el abogado señaló: “Hasta ahora, muchos de nosotros no teníamos ni idea de que estábamos expuestos a estas sustancias”. En medio de una batalla legal de más de 20 años, la compañía tuvo que firmar un acuerdo por más de US$670 millones a modo de indemnización para 3500 personas que padecieron alguna de las enfermedades asociadas.

    Anne Hathaway y Mark Ruffalo protagonizan 'El precio de la verdad'.
    Anne Hathaway y Mark Ruffalo protagonizan ‘El precio de la verdad’.Captura de video

    Esta sentencia dio lugar a que los habitantes de Parkersburg (estado de Virginia) llevaran sus casos a juicio. Uno de ellos concluyó en una multa de US$50 millones contra la multinacional. Pero, según el abogado, esta contaminación química es un problema que alcanzaría no solo al pequeño pueblo de 70 mil habitantes, sino “a todo Estados Unidos y a todo el mundo”.

    En 2020, a través de su cuenta de Twitter, Ruffalo compartió una entrevista que le hicieron en conjunto con Bilott con motivo del film y aprovechó para elogiar al abogado por su lucha.

    El mensaje de Ruffalo para Bilott (Foto: Captura Twitter/@MarkRuffallo)
    El mensaje de Ruffalo para Bilott (Foto: Captura Twitter/@MarkRuffallo)

    “Rob es uno de los verdaderos héroes estadounidenses que lucha contra el sistema en nombre de todos nosotros y gana. Es un gran abogado ambientalista e igualmente un gran escritor. Este es un thriller alucinante de la vida real y, como la mayoría de las historias reales, siempre es más sorprendente e indignante que la ficción real”, precisó.

    Fuente: La Nación

  • Temporada 2023: García Lorca, Calderón de la Barca, Shakespeare, Cyrano y hasta Esperando la carroza entre la programación de los teatros oficiales

    “El año próximo vamos a reabrir el Teatro Alvear”, anunció el ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Enrique Avogadro, anoche, en la sala Martín Coronado del Teatro San Martín. Con el fin de las obras de reformas iniciadas hace casi una década, el Complejo Teatral de Buenos Aires (CTBA) contará por primera vez con media docena de teatros en funcionamiento: junto al propio San Martín y el Alvear sobre la Avenida Corrientes, el Teatro de la Ribera en La Boca, el Sarmiento en Palermo, el Regio sobre la Avenida Córdoba y el Cine Teatro El Plata en Mataderos.

    El anuncio venía a cuento de la presentación de la temporada 2023 del CTBA, a cargo de su directora, Gabriela Ricardes, quien anticipó una programación de más de 30 obras de teatro, danza y títeres, con participación de directores y elencos provenientes de España, con José Sacristán a la cabeza, Francia, Alemania, Australia y Uruguay, así como de los argentinos Mariano Pansotti, Javier Daulte, Federico León, Mariano Tenconi Blanco, Eugenio Zanetti, Helena Tritek y Luciano Cáceres, entre otros.

    Ricardes planteó que basaba la programación en tres ejes: qué puede hacer el teatro público que otros no hacen, cómo puede contribuir al desarrollo de los artistas, y qué significa para el espectador de hoy programar en seis espacios con público tan diverso. A partir de esta mirada presentó el repertorio de la próxima temporada: Mariano Pensotti llegará después varios años de ausencia de los escenarios locales al San Martín con Los años, una obra estrenada en Alemania por su elenco La Marea, que gira en torno a dos momentos en la vida de su protagonista, uno en 2020, el otro en 2050. Tras Las cautivas, reciente ganadora del premio ACE, se estrenará también en el Teatro San Martín Las ciencias naturales, segunda parte de la tetralogía La saga europea de Mariano Tenconi Blanco.

    Mariano Tenconi Blanco, del que se verá en el San Martín la segunda parte de su Saga Europea, Las ciencias naturales
    Mariano Tenconi Blanco, del que se verá en el San Martín la segunda parte de su Saga Europea, Las ciencias naturales

    Entre los autores extranjeros que subirán a escena, algunos de ellos como personajes, se encuentra Edmond Rostand, cuyo Cyrano será protagonizado por Gabriel Goity, con dirección de Willy Landin. La vida del mismo Rostand –la historia de su invención del héroe de la larga nariz– es el hilo conductor de Edmond, del francés Alexis Michalik, quien dirigirá una puesta en escena con un elenco argentino encabezado por Miguel Ángel Rodríguez, en la reapertura del Teatro Presidente Alvear. El dramaturgo estadounidense Eugene O’Neill vivió en La Boca por 1910, tiempos en que a la vez se filmaba la primera película porno argentina. Sobre esos dos hechos reales se monta Elsa Tiro, la ficción de su cruce que tiene por autor a Gonzalo Demaría y por director y protagonista a Luciano Cáceres, junto a Alejandra Radano, que subirá a escena en el Teatro Regio. Del mismo O’Neill se estrenará luego en la segunda mitad del año la autobiográfica Largo viaje de un día hacia la noche, protagonizada por Arturo Puig y Selva Alemán, con dirección de Luciano Suardi.

    En el Teatro de la Ribera se mantendrá la impronta local con una temporada extendida a lo largo de todo el año de Benito, un musical sobre la vida de Benito Quinquela Martín dirigido por Lizzie Waisse. Carnicera, de Javier Daulte, dirigida por el autor junto con Mariano Stolkiner, irá al Teatro Regio, con “humor, reflexión y suspenso”, según caracterizó Ricardes durante la presentación. Henrik Ibsen estará presente en la programación con Manada de lobos, versión libre de una obra poco conocida del autor noruego titulada La señora Inger de Ostrot, que dirigirá Helena Tritek con diseño de arte de Eugenio Zanetti, también en la programación de la temporada de reapertura del Alvear. Eleonora Wexler será María, madre desgarrada por la muerte violenta de un hijo, Jesús, en El testamento de María, unipersonal del irlandés Colm Tóibín, dirigido por Julio Panno.

    Eleonora Wexler será la María imaginada por el irlandés Colm Tóibín
    Eleonora Wexler será la María imaginada por el irlandés Colm TóibínSantiago Filipuzzi – LA NACION

    El burgués gentilhombre de Molière se convierte en Burguesa –la versión libérrima de Alfredo Allende– en la señora Doris Gordini, vecina de Ramos Mejía a comienzos de los años 70. La dirección de esta comedia que irá al Teatro Sarmiento es de Sebastián Bauzá. En la misma sala se estrenará Los tiempos, de Federico León, una obra en la que el autor reúne a todas sus obras. Y el gran payaso Gabriel Chamé Buendía pondrá clave de clown sin modificar el texto a Medida por medida, de Shakespeare. En un foco puesto en la colaboración con la escena española a través del proyecto Conexión Madrid-Buenos Aires vendrá José Sacristán para protagonizar Señora de rojo sobre fondo gris, versión teatral de la novela homónima de Miguel Delibes, estrenada en Madrid en 2018. Alfredo Sanzol, director del Centro Dramático Nacional de España, dirigirá a actores argentinos en la comedia romántica con referencias shakespeareanas La ternura, estrenada en Madrid en 2017. Aquí se estrenará en Mataderos, en el Cine Teatro El Plata. El también actor argentino-español Juan Diego Botto dirigirá Una noche sin luna, una aproximación a los aspectos menos conocidos de la vida y la obra de Federico García Lorca. La Compañía Nacional de Teatro Clásico de España traerá hacia final de temporada La vida es sueño, el gran clásico del Siglo de Oro de Calderón de la Barca, en la puesta en escena del prestigioso director británico Declan Donellan. Otra obra de Calderón, El príncipe constante, será recreada como Constante, en versión de dos teatristas latinoamericanos, el chileno Guillermo Calderón y el uruguayo Gabriel Calderón, en un triplete de homónimos, por la Comedia Nacional de Uruguay.

    Carmina Burana, de Mauricio Wainrot, saldrá de gira por todo el país
    Carmina Burana, de Mauricio Wainrot, saldrá de gira por todo el país

    También de la otra orilla del Río de la Plata llegará, dirigida por el mismo Gabriel Calderón, la versión de Esperando la carroza, de Jacobo Langsner por la Comedia Nacional de Uruguay, a través de un acuerdo de intercambio con el Teatro Solís de Montevideo. Este proyecto prevé también la coproducción de puestas en escena en la capital uruguaya, comenzando por la del Doctor Fausto de Christopher Marlowe, a cargo de Rubén Szuchmacher. Abre la temporada de danza ya en febrero la coreógrafa argentina Constanza Macras radicada en Berlín, con I Feel You, integrando a su compañía DorkyPark una solista del Ballet Contemporáneo del San Martín. Le seguirá el coreógrafo francés Mourad Merzouki, quien dirigirá el elenco estable de danza en una versión de su obra Folia. Redoblando la apuesta de poner en movimiento al Ballet Contemporáneo con coreografías de otras latitudes llegará la coreógrafa australiana Stephanie Lake con su propuesta Colossus, que requiere de 50 bailarines. Se sumarán ahí al Ballet los integrantes del Taller de Danza Contemporánea del San Martín. Se revisitará también coreografía argentina, con la puesta en presente de Hondo, una obra emblemática de los años 90, creada por Gustavo Lesgart e Inés Sanguinetti. Y con tónica de acrobacia acrobática se presentará la Compañía XY, de Francia, con Möbius, en su segunda visita a Buenos Aires tras su participación en el Festival Polo Circo en 2013. La reposición de Carmina Burana, dirigida por Mauricio Wainrot, tendrá por destino recorrer teatros del interior del país.

    El ministro de Cultura Enrique Avogadro, Alejandra Radano (protagonizará Elsa Tiro) y la directora del Complejo Teatral Buenos Aires, Gabriela Ricardes, en la presentación de la temporada
    El ministro de Cultura Enrique Avogadro, Alejandra Radano (protagonizará Elsa Tiro) y la directora del Complejo Teatral Buenos Aires, Gabriela Ricardes, en la presentación de la temporadahttps://complejoteatral.gob.ar/

    El Grupo de Titiriteros también saldrá a llevar a distintos escenarios varias obras de su repertorio, en tanto que estrenará una versión de Gulliver a cargo de Eugenio Zanetti junto a la directora del Grupo de Titiriteros, Adelaida Mangani. Alicia en el teatro de las maravillas, una adaptación de Eva Halac de la obra de Lewis Carroll que formó parte del modo híbrido desarrollado por el CTBA durante la pandemia, llega ahora reformulada a los escenarios. Emiliano Dionisi dirigirá por su parte una obra de títeres para adultos, La cuidadora. Para la temporada 2024 se anticipa ya la presencia en el San Martín de Alejandro Radawski, que desarrolla su actividad entre Polonia y Estonia, con Sobre la amabilidad de los extraños, una adaptación de Un tranvía llamado deseo de Tennessee Williams, y de Alejandro Tantanian dirigiendo una puesta de Eduardo II, de Marlowe.

    Suspiria, el clásico de Dario Argento: el padre del giallo será el eje de uno de los ciclos de la Lugones en 2023
    Suspiria, el clásico de Dario Argento: el padre del giallo será el eje de uno de los ciclos de la Lugones en 2023

    Ciclos de films de Wong Kar-wai, Dario Argento, Pedro Costa, Kurosawa y Godard, así como del cine español contemporáneo, del de Hollywood antes de la autocensura iniciada en 1934 y de documentalistas alemanas se proyectarán en la Sala Lugonoes, en tanto que en el Cine Teatro El Plata, en Mataderos, se exhibirá films de grandes directores estadounidenses como Orson Wells, Billy Wilder, John Huston y Howard Hawks. Los ciclos de música abrirán el juego a una diversidad de estéticas, desde la música clásica pasando por el jazz hasta el tango y los recitales para las infancias. La milonga, que ya copó el hall del Cine Teatro El Plata, se extenderá a los demás teatros del Complejo, con orquestas en vivo y la participación de las asociaciones vecinales de cada barrio, según la programación dada a conocer, de la que quedaban aún por terminar de definir las propuestas teatrales para chicos.

    Juan Garff

    Fuente: La Nación

  • ¿Nació la Arctic Monkeys manía?: la banda más esperada de Primavera Sound y el fervor de un público que quería estar muy cerca

    Cuando en 2018 Arctic Monkeys lanzó Tranquility base hotel & casino, su sexto álbum de estudio, tanto la crítica como el público quedaron en principio un tanto desconcertados, dado el abrupto y notorio cambio de dirección musical adoptado por la banda respecto de AM, su exitoso y laureado antecesor publicado en 2013. Cinco años después de aquel suceso, el panorama resultaba muy diferente: el clásico rol de frontman rockero dio paso al crooner; las guitarras ruidosas de antaño cedieron al protagonismo casi absoluto del piano y la rítmica frenética y bailable disminuyó unos cuantos cambios en pos de una propuesta más apacible y embriagadora. Y si bien la jugada fue por cierto muy riesgosa, no fueron pocos los que pronto cayeron rendidos a los pies de esta nueva etapa musical, ponderando la valentía y la osadía de alejarse de una fórmula probada en pos de crecer profesionalmente.

    Ahora con The Car, su flamante producción discográfica grabada entre Londres y París y aparecida el pasado 21 de octubre, el grupo oriundo de Sheffield no sólo redobló la apuesta sino que profundizó aún más en esa veta donde, bajo un manto de densa oscuridad, se entremezclan el jazz, el soul y el lounge más un dejo de chanson francesa. Sin embargo, en su reencuentro con el público argentino como número central de la última jornada de Primavera Sound, Arctic Monkeys apeló a un set bien festivalero, de climas variados y que osciló entre su atildado presente y sus grandes hits.

    El show de Arctic Monkeys, lo más esperado del festival
    El show de Arctic Monkeys, lo más esperado del festivalAFV/Patricio Pidal

    Bajo una intensa lluvia y frente una audiencia por demás enfervorizada e incontenible, “Sculptures of anything goes”, uno de sus nuevos temas, dio el puntapié inicial a la velada, seguido de “Brianstorm” y “Cornerstone”. Sin embargo, de un modo muy atinado, y en medio de “Snap out of it”, el cantante Alex Turner dio la voz de alto y la banda interrumpió su ejecución debido a fuertes empujones que llevaron a gran cantidad de público a apretujarse muy peligrosamente sobre las vallas de contención. Una vez que los ánimos se calmaron, los Monkeys regresaron al escenario principal del festival y retomaron la faena de la mano del enérgico “Why’d you only call me when you’re high?”.

    Secundada por una circunspecta y formal puesta en escena, la agrupación dio también una pauta de sus actuales intereses musicales a través de “There’d better be a mirrorball” y “Body paint”, muy en línea con temas de su álbum anterior, como los cautivadores “Four out of five” y “Tranquility base hotel & casino”, donde el sosiego y la serenidad cool cobran una relevancia suprema, dando además la sensación de que este tipo de piezas lucirían mejor y más acordes a un recinto cerrado.

    Como contrapartida al modelo 2022 de Arctic Monkeys, su costado rockero también estuvo presente en esta nueva escala en tierras argentinas mediante las muy coreadas “Arabella” (con un guiño a “War pigs” de Black Sabbath), “Potion approaching” y “Do I wanna know?”. Ambas facetas musicales evidenciaron la versatilidad de una banda cuyo crecimiento y madurez en escena son por demás notorios. Jamie Cook (guitarra), Matt Helders (batería) y Nick O’Malley (bajo) pasan con total naturalidad de su reconocida y probaba contundencia a un estado de elegancia y exquisitez que suena aún más grandilocuente y orquestal gracias al aporte de los teclados, eventuales percusiones y una tercera guitarra.

    Arctic Monkeys llegó a Primavera Sound con un nuevo disco bajo el brazo, The Car
    Arctic Monkeys llegó a Primavera Sound con un nuevo disco bajo el brazo, The CarAFV/Patricio Pidal

    Luciendo gafas oscuras y una impecable camisa blanca bajo un saco negro, Alex Turner sedujo al público en general y provocó suspiros en la amplia concurrencia femenina con una voz que suena cada vez mejor, un gran dominio del escenario y sobre todo con una impronta que, por momentos, lo acerca a los más célebres vocalistas melódicos de la década del setenta. Por su parte, y desde una perspectiva compositiva, sus más recientes creaciones parecen ubicarse y ahondar aún más en el derrotero recorrido junto a The Last Shadow Puppets, el formidable proyecto paralelo que comparte con Miles Kane.

    Tras agradecer al público por acercarse hasta Costanera Sur en un día tan gris y destemplado y prometiendo una próxima visita, “I bet you look good on the dancefloor” y “505″ le bajaron el telón al apasionado, aunque lamentablemente un tanto revuelto e interrumpido, nuevo encuentro de Alex Turner y los suyos con una audiencia que hace varios años ya los adoptó como propios.

    Gabriel Hernando

    Fuente: La Nación

  • Travis Scott: un príncipe del rap en las alturas que hizo delirar al público de Primavera Sound

    Temas que duraron un suspiro pero que tuvieron una potencia demoledora, entre el melodismo en modo autotune y el rap, y una puesta en escena de altura. Porque en los primeros minutos de su show, Travis Scott lo pasó en una plataforma gigantesca elevada a unos cuantos metros por encima del escenario. No hizo falta decir que no era necesario mirar las pantallas para verlo, tampoco decir que eso lo puso en situación de amo y señor. Con su DJ y partenaire varios metros más abajo, intercambió algunas frases (las clásicas construcciones discursivas de este tipo de espectáculos). Pero su set en la primera noche del tramo final de Primavera Sound Buenos Aires, tuvo muchas entrelíneas, además de literalidad y arengas explícitas de un príncipe rapero.

    Bajó al llano; sí, lo hizo. No se quedó todo el tiempo en su trono. Pero eso no lo hizo perder sus dotes. Incluso, desde ese llano imaginario (porque los escenarios, en definitiva, siempre son elevados), estrechó la conexión con su público. Fue entonces cuando se escucharon los primeros “Olé, olé, olé, olé, Travis, Travis).

    “Argentina, si están listos digan ¡Ey!”. Y por supuesto que su público estaba listo, incluso con el pie de muchas de sus canciones, que eran terminadas en las gargantas de miles de fans. “Levanten sus dedos al cielo”, ordenó a la multitud. Y todo su séquito respondió con fidelidad.

    Travis Scott trajo una escenografía impactante
    Travis Scott trajo una escenografía impactanteCAMILA GODOY/AFV

    Su performance (la que trajo para esta gira por escenarios Primavera Sound de San Pablo, Santiago de Chile y Buenos Aires) fue un constante crescendo, que lo tuvo recorriendo el tablado de extremo a extremo -en medio de lanzallamas, sonidos de disparos y de explosiones demasiado recurrentes-, sumergido en un marco escenográfico que lo expuso en distintos contextos, aunque, en el fondo, eran parte de lo mismo, el universo. Las referencias galácticas, los desiertos rocosos, las explosiones volcánicas y otros accidentes geográficos fueron su telón de fondo.

    Una hora diez de show y una especie de catarsis y renacer. En 2022, Travis comenzó a diseñar una agenda de shows recién a partir del segundo semestre. La llegada del rapero a la Argentina ocurre a días de cumplirse un año de la tragedia del Festival Astroworld, donde murieron a causa de una avalancha ocho personas y otras once resultaron gravemente heridas. Y quien estaba sobre el escenario en ese momento era el rapero Scott, creador del evento. Horas después surgieron opiniones cruzadas acerca del hecho y de si se pudo haber evitado con una suspensión del concierto. Mientras que algunos medios locales habrían asegurado que Travis intentó suspender el show al ver corridas, hay videos en redes sociales subidos por fans que dan cuenta de que, mientras el personal de seguridad no daba abasto para socorrer a los accidentados, el rapero seguía cantando.

    El público disfrutó del debut en Argentina de uno de los artistas más importantes del rap norteamericano
    El público disfrutó del debut en Argentina de uno de los artistas más importantes del rap norteamericanoCAMILA GODOY/AFV

    Días después, el músico se refirió a lo sucedido en su cuenta de Twitter: “Estoy absolutamente devastado por lo ocurrido ayer por la noche. Mis oraciones están dirigidas a las familias y a todos aquellos afectados por lo que sucedió en el Festival Astroworld. La policía de Houston tiene todo mi apoyo mientras sigue investigando la trágica pérdida de vidas. Estoy comprometido a trabajar con la comunidad de Houston para curar y apoyar a las familias necesitadas”. El momento de la tragedia fue el final de una noche bastante accidentada, ya que el responsable de los bomberos de la ciudad de Houston, Samuel Peña, informó que durante todo el día se habían registrado 300 heridos con contusiones o raspones que no revistieron mayor gravedad. En cuanto al momento en el que se produjo la avalancha, informó: “La multitud comenzó a agolparse en la parte delantera del escenario. Esto creó un movimiento de pánico que provocó que hubiera gente herida”.

    Escenarios como el de Costanera Sur representan su retorno a los shows de gran escala. Y a juzgar por la devoción de sus fans, su carisma sigue intacto. Ese juego de ascender y descender quizá tenga que ver con eso, no solo con el destino unívoco del rapero de clases postergadas que triunfa.

    Mauro Apicella

    Fuente: La Nación

  • Liam Gallagher revivió el espíritu de Oasis en el Movistar Arena

    Más allá de la enorme repercusión generada alrededor de la visita de Coldplay y su indiscutido récord de diez conciertos en el estadio de River, lo cierto es que muchos otros grandes nombres de la música internacional continúan desembarcando en Buenos Aires como parte de una amplia cartelera que parece desconocer la palabra pausa. Y entre ellos, la figura del mismísimo Liam Gallagher emergía de un modo notable.

    Con el pretexto de presentar oficialmente C’mon you know, su tercer álbum en calidad de solista, el reconocido cantante británico volvió a pisar suelo argentino para reencontrarse con sus fans locales en un colmado y fervoroso Movistar Arena. Las críticas por demás favorables en torno a su más reciente trabajo discográfico, descripto por los medios especializados como el más convincente, osado y experimental de su carrera y de “extraño” por el propio Gallagher, volvieron a colocarlo en el centro de la escena, generando a su vez una renovada expectativa por verlo en vivo.

    Sin embargo, el show de esta nueva escala porteña estuvo signado por el marcado acento nostálgico que caracterizó a una lista de temas conformada mayoritariamente por los grandes clásicos de Oasis, otorgando especial énfasis a sus dos primeros, fundamentales e indispensables discos. Recorrer parte del exitoso cancionero del grupo que supo compartir con su hermano Noel es algo habitual de sus presentaciones en vivo. No obstante, en esta oportunidad sorprendió por su cantidad, algo que el público disfrutó y agradeció con creces.

    Precedido por el popular cántico futbolero del Manchester City (cuadro del cual es hincha fanático) y “Fucking in the bushes” (Oasis) sonando de fondo, tal cual estaba previsto, y con puntualidad inglesa, a las nueve de la noche Liam Gallagher y su banda irrumpieron en el escenario y a través de furiosas versiones de “Morning glory” y “Rock’n roll star” se colocaron al público en el bolsillo desde el primer minuto.

    Tres pantallas verticales exhibiendo imágenes con tonos que viraron preferentemente del sepia al blanco y negro como telón de fondo, sumadas a una correcta iluminación, otorgaron el contorno ideal a una velada intensa, que prosiguió con “Wall of glass”, incluido en As you were, su debut solista de 2017, y pronto retomó el célebre sendero de Oasis mediante “Stand by me”, “Roll it over” y “Slide away”.

    Los acordes del contagioso y festejado “Everything’s electric”, primer corte de difusión de C’mon you know compuesto junto a Dave Grohl (Foo Fighters) y con un cierto guiño a Los Rolling Stones, inauguraron el segmento dedicado a su presente en solitario. Así se sucedieron “Soul love” (única referencia a Beady Eye, su primer proyecto post Oasis), “The river” (que decidió detener de golpe y retomarla tras un inconveniente sonoro) y “Once”, ambas de su segundo disco Why me? Why not (2019), más las recientes “Diamond in the dark” (con un pulso rítmico que remite a los Arctic Monkeys de sus primeros años) y “More power”, una emotiva balada de comienzo acústico en la que, entre otras cosas, pide disculpas a su madre por su carácter hosco y difícil.

    Luciendo una parka camuflada de estilo militar y colocando como siempre ambas manos por detrás de su espalda más el mentón en alto frente al micrófono, el bravucón Liam se adueñó del escenario destilando su típica e inconfundible estampa provocadora y pendenciera sin dejar nunca de observar al público con gesto desafiante.

    Si bien las canciones de su flamante tercer álbum lo muestran un tanto más sólido, inquieto y curioso en el rol de compositor, es sabido que, hasta el momento y en líneas generales, su material solista carece del vuelo, la creatividad y la inventiva que supo rodear al repertorio de Oasis. No obstante, el fuerte y el sello distintivo del menor de los Gallagher descansa fundamentalmente en su desempeño escénico y en esa voz áspera y rasposa que ya es toda una marca de fábrica desde que irrumpió en el rock a mediados de la década del noventa.

    Las saturadas bases pergeñadas por la batería, el bajo y los teclados conformaron un colchón sonoro sobre el que se apoyaron tanto las voces de dos coristas femeninas como el trío de guitarras abrasivas que convirtieron al estadio en una auténtica usina de rock abrasador e incandescente. Tal fue la atmósfera cuando el poderoso sexteto tomó por asalto a la multitud mediante las coreadas “Some might say”, “Cigarettes & alcohol” (desatando un frenético pogo en el sector más cercano al escenario) y ese himno fabuloso llamado “Wonderwall” que el anfitrión dedicó a Sergio “Kun” Agúero, uno de los máximos ídolos de los citizens.

    “Cuídense; feliz Navidad; nos vemos en cualquier momento”, expresó a modo de saludo final no sin antes arrojar sus maracas a la platea. Las eternas e inoxidables “Live forever” y “Champagne supernova”, en contundentes versiones, anunciaron el epílogo de un concierto enérgico y entretenido. Apenas noventa minutos le bastaron a Liam Gallagher para revivir sin tapujos el espíritu de Oasis a lo largo de una noche en la que su glorioso pasado le ganó por goleada al presente.

    Gabriel Hernando

    Fuente: La Nación

  • Daniel Drexler y las dos grandes coincidencias con su hermano Jorge: “Venimos de una casa donde estaba muy presente el rigor”

    Algunos datos biográficos breves dirán que Daniel Drexler nació en 1969 en Montevideo, que es el tercer hijo de un matrimonio de otorrinolaringólogos, que vivió exiliado en Israel, que estudió música y guitarra con profesores tan variados como Amílcar Rodríguez o Esteban Klisich o que, mientras estaba ingresando a la Facultad de Medicina en los años 80 armaba su primera banda, La Trascaband. Y así fue siempre: de sus viajes de curiosidad juvenil por distintos lugares del mundo a retomar la universidad, de los trabajos para ganarse la vida por todas partes a las clases de guitarra, ya como profesor. De los talleres de composición en música popular con el musicólogo Coriún Aharonián a otra banda, La Caldera. De los discos –que a esta altura ya son varios- a un premio Gardel en Argentina. De su especialización en otorrinolaringología y neurociencia, las muy profundas investigaciones sobre hipoacusia y tínnitus con sus tramientos a un nuevo álbum que bautizó La voz de la Diosa Entropía, que estará presentando en el teatro Astros de Buenos Aires este jueves.

    -¿Cómo conviven todos estos Drexler en la misma persona?

    -Durante 25 años sentí que vivía en dos universos paralelos e irreconciliables. Desde fines de la adolescencia y hasta bien entrados los 30 años, pensaba que tenía que tomar una decisión a lo Hernán Cortés y quemar las naves. Por supuesto, yo creía que la nave que tenía que quemar era la científica y que me faltaba coraje. Mi destino más claro de chico era ser médico. Lo de la ciencia vino de regalo, de polizón en el barco. Y el otro polizón, que era como un rotwailler, era la música.

    Daniel Drexler se animó a posar sobre los escombros de un container
    Daniel Drexler se animó a posar sobre los escombros de un containerDIEGO SPIVACOW / AFV

    -Pero finalmente te decidiste por no quemar ninguna nave.

    -Es que hace 20 años pensaba que la ciencia y la música ocupaban lugares diferentes en las personas; hoy digo exactamente lo opuesto. Hace falta muchísima intuición para ser científico, salvo que quieras ser un burócrata de la ciencia. Pero todos los científicos relevantes que le movieron la aguja a la historia eran tipos enormemente intuitivos: Einstein, Darwin, Newton; tipos que inicialmente no parecían tener ese destino. Es cierto que son fenómenos emergentes, pero no hay buena ciencia sin intuición, sin amor, sin búsqueda, sin creatividad. Como contraparte, no hay buen arte sin mucha disciplina y tesón. A partir de los 40 años empecé a entender que había un vínculo muy grande entre ambos mundos y que dialogaban entre sí. De hecho, de mis estudios en ciencia resultó un sistema de estimulación acústica durante el sueño que surgió en un estudio de grabación. Y ahora hice un disco que se llama La voz de la Diosa Entropía. Pero además, mis otros discos hablan de la incertidumbre, del vacío, de la modernidad líquida. Cada vez veo más parecidos a los dos campos. Iniciar un proyecto de investigación es muy parecido a grabar un disco, por la motivación que hay que tener atrás, por la confianza, por el amor.https://www.youtube.com/embed/clx9iZAs2d4?feature=oembed

    -Aunque por supuesto tiene algo de renacentista, tu modo de hacer canciones deja traslucir mucho de lo que fueron las estéticas y las búsquedas del siglo XX. ¿Cómo lo ves?

    -Yo me siento un tipo que está parado justo en la bisagra entre este siglo y el anterior. Y aunque a veces se crea lo contrario, no me parece que este siglo sea menos interesante. Estamos en una época en la que la aceleración exponencial de los cambios tecnológicos tiene un vértigo que la humanidad no conocía. Es cierto que si me pongo en el lugar puntual de esa revolución que significó el dodecafonismo en el siglo XX, o los análisis musicológicos sobre las músicas populares de Carlos Vega, podemos verlo equivocadamente. Pero simultáneamente, creo que también en la música están pasando cosas que nosotros mismos todavía no comprendemos. Es difícil sacar el enorme ruido blanco y mirar sin perspectiva histórica. O ver dónde están los Yupanqui, los Béla Bartók, los Luigi Nono de hoy. Vivimos una singularidad que no nos permite ver hacia dónde va la humanidad, pero sí sabemos que está cambiando a una velocidad que en sus 200.000 años previos al sapiens venía a paso de tortuga, que empezó a acelerarse en los últimos 300 y que en los últimos 20 el grado de esa aceleración se hizo brutal. Y creo a la vez que esos cambios tecnológicos inciden en la forma en que estamos creando, en que estamos pensando, en la forma en que funciona nuestro cerebro.

    -¿Te gusta que te consideren cantautor o ya no te resulta cómodo ese rótulo?

    -Por supuesto que tengo algo de ese modelo de artista. Daniel Viglietti fue prácticamente un tío mío que frecuentaba a mi familia. Fue un personaje formativo. Lo mismo con Zitarrosa, a quien no tuve la suerte de conocer personalmente. Nos criamos en ese paradigma del cantautor que implicaba una postura estética pero también una postura ideológica, con una utopía revolucionaria muy clara. Pero también entiendo que la vida es dinámica y que está bueno tener raíces para tener buenas flores pero que no hay quedarse solo con las raíces. A partir de la década del 90 empecé a sentirme muy incómodo con el colectivo del cantautor, sobre todo porque cuando iba para España me daba cuenta de que había, inclusive, un encasillamiento armónico, melódico y estético de lo que había que hacer como que me resultaba absolutamente asfixiante, muy conservador. Si yo encontrara a mis hijas haciendo canciones exactamente iguales a las que hago yo, me preocuparía; porque la biología es dinámica. Cómo voy a estar yo hablando el mismo lenguaje que una persona que vivió la década del 60, que escribía canciones de antes de que se cayera el Muro de Berlín. Me gusta que se note que tengo esa raíz: Viglietti, Zitarrosa, Buarque, Caetano, Lennon, Leonard Cohen. Y trato de adaptar eso a mi visión del mundo, de una persona que vio todas las transformaciones milagrosas de los últimos 20 años. Así que prefiero pensarme como un cancionista, alguien que hace canciones, que busca escribir las melodías a partir de la propia música del lenguaje, que trabaja para evitar el conflicto entre esas melodías y los textos.

    Sobre su hermano Jorge: "Somos personas muy cercanas, muy queridas, con un vínculo que ha ido creciendo con los años"
    Sobre su hermano Jorge: «Somos personas muy cercanas, muy queridas, con un vínculo que ha ido creciendo con los años»DIEGO SPIVACOW / AFV

    -¿Qué tiene de particular tu nuevo disco, La voz de la Diosa Entropía?

    -Hay una línea evolutiva en mis discos, una búsqueda para asumir riesgos. La voz… es un trabajo más económico. Tiene mucho más de arquitecto que los anteriores. Con el productor Fede Wolf hicimos todo de manera muy concienzuda, administrando muy bien los elementos. Pero tengo que decir también que este disco está centrado en un tema que me empezó a rondar la cabeza de manera obsesiva en los últimos cuatro o cinco años, que es la entropía. Entender que hay una gran corriente en todo el universo que lleva las cosas hacia el desorden, hacia el caos. Probablemente es la única ley científica en la que todos coinciden porque es atemporal. Una especie de diosa omnipotente y omnipresente contra la cual nosotros, como estructuras biológicas, vivimos para mantenernos ordenados. Es una lucha hermosa pero tan lógica como la del Quijote peleando contra los molinos de viento. Logramos generar determinados momentos de orden a nuestro alrededor que son los que nos permiten tener la vida con cierta felicidad, pero a la larga la entropía vence. La biología intenta generar estructuras de orden; nosotros mismos somos estructuras de orden complejo (los humanos, los animales, las plantas), pero que logran una victoria efímera que a la larga se termina desintegrando. Si no hacemos el esfuerzo por ordenar no tenemos forma de generar una vida feliz y si nos pasamos de rosca en el intento de ordenar luchamos contra una fuerza que es mucho más potente que nosotros y lo único que conseguimos es neurosis y sufrimiento.

    -¿De dónde viene esta coincidencia en tu hermano Jorge y vos de combinar ciencia, medicina y música?

    -Nos criamos juntos, en un mismo cuarto. Somos personas muy cercanas, muy queridas, con un vínculo que ha ido creciendo con los años. Venimos de una casa donde estaba muy presente el rigor. Mis padres eran ambos otorrinolaringólogos. Mis abuelos eran educadores. Mi tío era agrónomo. Y al mismo nos mandaban desde fines de noviembre hasta principios de marzo a La Paloma, a una casa que quedaba arriba de las rocas, donde convivíamos 9 primos. Ahí estaban Anita Prada, mi prima hermana, y mis otros hermanos y primos. Había una especie de contradicción semántica en la forma en que nos educaron. Por un lado el rigor y, por otro, tomarse el ocio creativo en serio. En esa casa, mi abuelo nos contaba muchos cuentos y se le daba mucha importancia al disfrute del tiempo, de la vida social, de la creatividad. Creo que en cierta medida, no solo con Jorge sino con mis otros hermanos, Paula y Diego, somos productos de esa aparente contradicción.https://www.youtube.com/embed/ub4l5mx0JVo?feature=oembed

    -¿Qué tiene la Argentina, y en particular Buenos Aires, para un uruguayo que sigue viniendo con mucho entusiasmo pese a que la ecuación económica cada vez les cierra menos?

    -Que esta comunión de identidad de argentinos y uruguayos se haya expresado en dos entidades políticas diferentes es una carambola histórica absolutamente absurda. La propia declaración de la independencia de Uruguay habla de la reunificación de la Banda Oriental y las Provincias Unidas del Río de la Plata. Los 33 orientales juntaron plata en la calle, en Buenos Aires, y con esa colecta se hizo la revolución libertadora. Es dificilísimo encontrar diferencias y permanentemente se lo digo a los uruguayos. Es verdad que las hay en el manejo político y para nosotros es difícil entender todo el fenómeno argentino. Nosotros tendemos a ser más ateos; Uruguay es el país más ateo del mundo. Por lo demás, somos iguales. Y yo siento a Buenos Aires de la misma manera que la siente un rosarino. Hay una gran megalópolis regional y ciudades que están relacionadas con esa megalópolis. Y te diría que los montevideanos hasta estamos más cerca de Buenos Aires que los rosarinos, quizá. Ni que hablar de un jujeño, un tucumano o un correntino. Es como si fuera la misma ciudad separada por un río exagerado. Tenemos un Sena de 180 kilómetros. En Montevideo se vive mejor, más relajados, con verde, playa, pero carecés de todo el motor cultural. Yo había empezado a vivir prácticamente entre las dos ciudades. Grabé el tercer disco totalmente en Argentina. Y desde ahí no hay un solo disco, inclusive este último, que no tenga una parte hecha en Buenos Aires. Cuando vino la pandemia y tuve que quedarme dos años enteros sin cruzar el Río de la Plata sentí hasta qué punto Buenos Aires era parte de la ecuación vital que me hacía feliz. Me encanta Montevideo pero sin Buenos Aires enfrente se transforma en una isla en el medio del océano. Así que yo cruzo, pongo los dedos en el enchufe, estoy hasta que me harto y me vengo de vuelta a mi balneario hermoso, a mi casa a dos cuadras de la arena.

    -¿Tenés sentimiento futbolero?

    -Mucho, pero mi equipo, Peñarol, está pasando por una etapa tan espantosa que cada vez estoy más fan de la Selección.

    Daniel Drexler. Hoy, a las 20.30, en el Teatro Astros, Corrientes 746. Entradas en EntradaUno.

    Ricardo Salton

    Fuente: La Nación

  • La emotiva despedida de Joan Manuel Serrat en Córdoba: “Se acabó el tiempo para mí, pero de ahora en adelante todo es futuro”

    CORDOBA.- La segunda estación de la gira de despedida de Joan Manuel Serrat en la Argentina fue la ciudad de Córdoba, en un estadio repleto de gente y de emociones. Fue de esos recitales donde los abuelos invitan a los nietos, las parejas van a recordar la canción de sus vidas y los amigos a rememorar historias compartidas. El espectáculo, en vez de El vicio de cantar / Serrat 1965-2022, bien podría llamarse “Los adictos al Nano”.

    Joan Manuel Serrat en el Estadio Mario Alberto Kempes
    Joan Manuel Serrat en el Estadio Mario Alberto KempesDiego Lima

    “¡Buenas noches, damas, caballeros e imparciales! Es un gusto estar aquí en el mediterráneo…¿ Esto es el mediterráneo sin paella, pero con cabrito!”, saludó, a las 21:45. “Nano te amamos”, sonó como respuesta. Luego, elogió a Córdoba, por sus coros y su música. ”La tierra que eligió [Manuel de] Falla para vivir y para escribir… Y la Mona Jiménez”, agregó.

    El cantautor se refirió al clima de despedida y melancolía que se respiraba en el Estadio Mario Alberto Kempes. Justo antes de la segunda canción del show, expresó: “Este no es el último… Al menos, eso espero. Pero uno nunca sabe. Ustedes saldrían ganando, dirían: ‘Fue en Córdoba. Yo estuve allí y lo vi despatarrarse por el escenario”.

    “Apartemos cualquier atisbo de nostalgia. Se acabó el tiempo para mí, pero de ahora en adelante todo es futuro”. Así el catalán volvió a pedir a su gente que no se pierda lo que viene. Es que Serrat quiere que su larga gira de despedida -que terminará en diciembre en Barcelona- sea una celebración. Y lo logra, aunque en el público son muchos los que no pueden evitar las lágrimas. Una manera más de celebrar.

    El público cordobés disfrutó de la despedida del cantautor
    El público cordobés disfrutó de la despedida del cantautorDiego Lima

    Para abrir, eligió “Dale que dale”, la de los versos escritos por Miguel Hernández. Y a pesar de su iniciativa de dejar de lado la melancolía, los recuerdos comenzaron a sobrevolar: cuando cantó “El Carrusel del Furo”, rememoró a su abuelo y al entonar a capella el arranque de “La mujer que yo quiero” indicó, risueño, que su amor “no necesitaba bañarse en agua bendita” porque “lo hacía en gin tonic”. También hubo tiempo para bromear sobre la reina de Inglaterra y su muerte “tan joven”, aunque Serrat cree: “Hemos salido ganando con el ‘Orejas’ que chupaba compresas”, en referencia a Carlos III. Sin medias tintas, el artista consideró que su reinado terminará “en desmadre”.

    Pasaron todos sus clásicos o, al menos, todos los que pueden incluirse en un show de dos horas y media. “Algo personal”, “Lucía”, “No hago otra cosa que pensar en ti”, “Para la Libertad” (con dibujos de Banksy de fondo, provocó una ovación de varios minutos), “Las nanas de la Cebolla” y “Tu nombre me sabe a hierba” estuvieron en el repertorio de anoche.

    Joan Manuel Serrat en el Estadio Mario Alberto Kempes
    Joan Manuel Serrat en el Estadio Mario Alberto KempesDiego Lima

    De jean y saco gris, a los 78 años Serrat despierta un amor vociferado desde todos los ángulos del estadio. Sigue siendo el “ladrón que os desvalija de su amor”, como canta en “Señora”. El “olé, olé, olé… Nanoo, Nanoo” sonó varias veces en Córdoba. Miles quisieron guardar el recuerdo de esta despedida y las cámaras de los teléfonos móviles estuvieron arriba prácticamente todo el tiempo. Las ansias del souvenir del último encuentro.

    Serrat dedicó un tramo a hablar de las “fantasías” que se mueven en sus personajes, “aunque todos seríamos más pobres” sin lo que ellos regalan. Así dio pie al “Romance de curro El Palmo”, otro de sus clásicos.

    La llegada de Serrat a Córdoba fue a días de que se cumplieran tres años de su última actuación, que fue con su amigo Joaquín Sabina. El “Nano”, en Córdoba, supo dar un recital gratis en 1996 como compensación a los 3000 fanáticos que el 2 de junio de 1995 quedaron afuera de las instalaciones del Pabellón Verde por el negocio de la reventa de entradas. Esa noche suspendió su presentación. Este martes recordó ese día al comienzo del recital y aprovechó para agradecer “tanto amor” y el “cabreo” de aquella noche “cuando un empresario vendió más del doble” de las entradas. “Pero volvimos, ustedes y nosotros -rió- Y demostramos de qué madera estamos hechos”.

    Joan Manuel Serrat disfrutó de su concierto en el Estadio Mario Alberto Kempes
    Joan Manuel Serrat disfrutó de su concierto en el Estadio Mario Alberto KempesDiego Lima

    A la mitad del show ironizó sobre qué es una canción: “Música que se habla y letra que se canta, capaz de engendrar emociones”. También agradeció a quienes fueron capaces de escribir y contar historias que lo emocionaron, se le metieron en la piel y le hicieron “escapar algún par de lagrimones”.

    Recuerdos, reflexiones, imágenes… Serrat admitió que “cuenta” mucho en esta oportunidad, porque, claro “sino, ¿cuándo?”. En ese contexto de evocación, dedicó unos minutos a su barrio barcelonés de Poble Sec, a su papá plomero y a su mamá que “eufemísticamente se dedicaba a las labores, lo que quiere decir que trabajaba como una burra’”.

    Joan Manuel Serrat se despidió de su público cordobés
    Joan Manuel Serrat se despidió de su público cordobésLA NACION

    Cuando el final empezó a presagiarse, la alegría del público se mezcló con la sensación de que estaba llegando ese momento que nadie quería. Pero todavía había más: con “Padre” llegó un alegato por el cuidado del planeta. Después vendrían “Mediterráneo”, “Aquellas pequeñas cosas” y “Cantares”. Y luego, cinco minutos de aplausos y vítores con él visiblemente emocionado.

    “Todo lo que empieza termina”, indicó, y reconoció: “Quisiera estar aquí cantando hasta que salga el sol. Aunque no va a suceder, pero queda bonito”.

    Como un viejo amigo a punto de partir, también repartió consejos bienintencionados: “Traten de ser felices. Cuiden sus parcelas de felicidad”. Y entonces, sí, llegaron los dos últimos temas: “Aquellos locos bajitos” y “Penélope”, después de la que explicó su propia versión de la leyenda griega.

    Joan Manuel Serrat, emocionado, despidiéndose junto a su banda
    Joan Manuel Serrat, emocionado, despidiéndose junto a su banda

    “Se acabó, el sol nos dice que llegó el final, por una noche se olvidó que cada uno es cada cual. Vamos bajando la cuesta que arriba en mi calle se acabó la fiesta”. Para 14 mil cordobeses, el 8 de noviembre del 2022 quedará en su almanaque personal como el día que participaron de una emotiva fiesta de despedida.

    Gabriela Origlia

    Fuente: La Nación

  • El vínculo entre Coldplay y Soda Stereo: del polista amigo de Chris Martin y Charly Alberti al encuentro que no pudo ser cuatro años atrás

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    El vínculo entre Coldplay y Soda Stereo: del polista amigo de Chris Martin y Charly Alberti al encuentro que no pudo ser cuatro años atrás

    El día en el que Chris Martin descubrió las canciones del trío de Gustavo Cerati, Zeta Bosio y Charly Alberti, se volvió fan; de ahí en más se construyó una relación que tuvo anoche su momento cumbre

    8 de noviembre de 202211:10Joaquín VismaraPARA LA NACION

    Chris Martin en el Estadio Único de La Plata, en 2017, en la noche que sorprendió a su público al cantar por primera vez "De música ligera"
    Chris Martin en el Estadio Único de La Plata, en 2017, en la noche que sorprendió a su público al cantar por primera vez «De música ligera»Santiago Hafford – LA NACION

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    En abril de 2016, en la conferencia de prensa previa a sus shows en México, a Chris Martin se le hizo una pregunta que buscaba poner a prueba su conocimiento del mercado latino. Ante medios locales e internacionales, el vocalista de Coldplay fue invitado a elegir cuál era la canción más representativa de toda Latinoamérica, y ahí, donde cualquier otro artista se hubiera tomado su tiempo para pensar un nombre o ensayar una respuesta de manual, el cantante retrucó al instante. “¿Una sola? ‘De música ligera’, de Soda Stereo”. Con el pasar de los años, la mención dejó de ser un fenómeno aislado ante la prensa extranjera para convertirse en una muestra genuina de respeto que fue magnificándose con el tiempo, hasta convertirse en lo que se vio este lunes sobre el escenario de River, cuando Charly Alberti y Zeta Bosio se incorporaron a Coldplay para interpretar el tema en cuestión ante un mar de fanáticos.

    Un año y medio después, Coldplay regresó a la Argentina para cerrar su gira mundial en el mismo lugar donde había comenzado en marzo de 2016: el estadio Ciudad de La Plata. Pocos días antes de su desembarco platense, comenzó a circular por las redes un video filmado en las inmediaciones del Arena Do Gremio, en Porto Alegre, en el que se podía escuchar a la banda ensayar una canción desconocida por el público brasileño. Cuando el video replicó de este lado de la frontera se resolvió el misterio: el tema que Coldplay estaba repasando era “De música ligera”, con Chris Martin a cargo de la letra en español. Y si bien las redes atentaron contra la sorpresa, los días 14 y 15 de noviembre la banda británica cerró formalmente sus shows ante de los bises con su versión del tema incluido en Canción animal, que quedó registrada para la posteridad en el álbum doble Live in Buenos Aires, lanzado el año siguiente.

    A pesar de estar ocurriendo en el mismo país que vio nacer al trío, en ese momento no existió una colaboración entre Coldplay y Charly Alberti y Zeta Bosio, por ese entonces concentrados en la gira de SEP7IMO DIA, el espectáculo del Cirque du Soleil basado en canciones de Soda Stereo, que para esa altura del año se encontraba haciendo escala en México. De todos modos, el cover terminó por allanar el camino para afianzar el contacto con Chris Martin, a través de un amigo en común del baterista: el polista Nacho Figueras, amigo más que cercano al cantante, y también fanático de Soda Stereo. Según contó el propio Alberti, Figueras fue el responsable de presentarle la discografía del trío al músico británico, y lo que siguió después de eso fue un interés genuino por parte del autor de “Yellow”.

    "Gracias totales": Coldplay y los Soda Charly Alberti y Zeta Bosio se reunieron sobre el escenario de River Plate
    «Gracias totales»: Coldplay y los Soda Charly Alberti y Zeta Bosio se reunieron sobre el escenario de River PlatePrensa Coldplay

    Con ese vínculo ya consolidado, Martin fue uno de los primeros en confirmar su presencia al elenco de Gracias Totales Soda Stereo, el espectáculo con el que Alberti y Bosio celebran el legado de la banda de la que fueron parte con una selección de voces invitadas, un abanico lo suficientemente amplio como para incluir a Rubén Albarrán, Mon Laferte, Julieta Venegas, Walas, Benito Cerati y Draco Rosa, entre varios otros. Si bien la elección de cuál sería el tema para cada uno de ellos se mantuvo en secreto hasta el inicio de la gira en Bogotá, el 29 de febrero de 2020, en el caso de Martin parecía un voto cantado, y cada noche el espectáculo terminó de la misma manera, con el británico entonando desde las pantallas del escenario el clásico de Soda Stereo.

    Este año, para su residencia de shows en el Monumental, Coldplay convirtió a su versión de “De música ligera” en una pieza estable de todos sus conciertos. Durante las primeras cuatro fechas, el tema estuvo ubicado en el primer tramo del show, después de que Martin interpretase “Let Somebody Go” al piano, ubicado en el centro del escenario y a dúo con H.E.R., una manera de volver a encender el fervor del estadio después de un momento intimista. Su lugar en la lista cambió en noviembre, cuando “De música ligera” se convirtió en la penúltima canción de cada noche, después de la descarga emotiva de “Fix You”, y antes de esa despedida en fade out emocional de “Biutyful”.Coldplay interpretó «De Música Ligera» junto a Soda Stereo

    Este lunes, la presencia en el escenario de Charly Alberti y Zeta Bosio volvió a ubicar al tema en el primer tramo del concierto y a sumarle una segunda canción de Soda: “Persiana americana”. Se trató del epílogo de una historia nacida desde el interés genuino de un británico con la obra de un grupo argentino, y también como una ofrenda a un público con el que supieron construir una unión genuina y transparente. Sin embargo, siempre parece quedar lugar para un escalón más: ya que Coldplay volverá a Brasil en marzo para una serie de shows que debió reprogramar por una neumonía que afectó a Martin, todo parece estar dado para que finalmente en esa ocasión los dos ex Soda Stereo le devuelvan la gentileza a su amigo nacido en Exeter. El tiempo dirá.

    Joaquín Vismara

    Fuente: La Nación

  • The Crown: la serie sobre la familia real británica regresa con una temporada repleta de escándalos

    “¿Le puedo mandar un saludo a mis amigos de Buenos Aires?”, pregunta a modo de despedida Jonathan Pryce, el británico que más cerca está de ser un argentino honorario. Claro que la razón de la charla vía Zoom con LA NACION, que concluyó con el sincero recuerdo para sus amigos porteños, no tuvo que ver con sus experiencias interpretando a la versión de Juan Domingo Perón de Andrew Lloyd Webber en el musical Evita –llevado al cine por Alan Parker en 1996– ni con su encarnación del papa Francisco en la película de Netflix Los dos papas. Esta vez, al galés le tocó primero encarnar a -y ahora charlar sobre- Felipe, el príncipe consorte de Gran Bretaña a lo largo de las últimas décadas de su vida en la quinta temporada de The Crown, disponible desde el miércoles 9 en la plataforma. Un personaje que a diferencia de Perón y el Papa, explica el actor, siempre formó parte de su vida.https://www.youtube.com/embed/OkPeb0QPKYo?feature=oembed

    “Tenía seis años cuando Isabel II fue coronada así que desde que tengo memoria supe quién era Felipe e inevitablemente eso hizo que, como el resto del mundo, me formara una opinión sobre él. Sin embargo, cuando me dediqué a investigar su vida con mayor profundidad lo que más me sorprendió fue el escaso registro que hay de él hablando en público: lo mismo sucede con la princesa Margarita y con la Reina Madre. Tuve que rastrear quién era el hombre detrás de los títulos catástrofe: en general tuvo mala prensa y siempre parecía estar dando algún mal paso político o metiendo la pata públicamente. Lo interesante fue descubrir cosas sobre Felipe que realmente puedo admirar. Ayuda mucho si podés armar el personaje que te toca interpretar sobre una base de genuino respeto por el ser humano. Por supuesto que me resultó mucho más fácil encontrar eso con el papa Francisco, una persona que en principio entró a nuestras vidas de un momento para otro y todo lo que hace y dice está en el ojo público desde entonces”, reflexionaba hace unos días el actor, quien se incorporó a la serie cuando el duque de Edimburgo aún vivía y que se enteró del fallecimiento de la reina mientras filmaba una nueva película, One Life, junto su viejo amigo y coestrella en Los dos papas, Anthony Hopkins.

    Casi una imagen calcada: Debicki transformada en la princesa Diana de los años 90
    Casi una imagen calcada: Debicki transformada en la princesa Diana de los años 90Photo Credit: Keith Bernstein – Netflix

    Para Imelda Staunton que, sentada a su lado, sonríe con una afabilidad totalmente desconocida para su personaje más popular, la espantosa Dolores Umbridge de la saga Harry Potter, la noticia de la muerte de la reina –el suyo es el último relevo de actrices en el papel que inició Claire Foy y continuó Olivia Colman-, le llegó al final de un día de grabación de la sexta temporada. Pronto, viendo las muestras de afecto y emoción que el acontecimiento despertó en el mundo entero, Staunton entendió que la única manera de seguir adelante con su trabajo –después de la semana de pausa en señal de respeto que se tomó la producción–, era concentrarse en hacerle justicia al sentido del deber y el férreo compromiso con su tarea que tenía Isabel II y que la serie, con todas sus licencias narrativas, refleja desde sus primeros episodios.

    La muerte de la reina, el 8 de septiembre, elevó las expectativas de los espectadores hasta las nubes. Ya eran altas desde que se supo que la trama de la quinta temporada estaría centrada en los años 90, un turbulento período para la familia real británica, época en que ocurrió la debacle del matrimonio de la princesa Diana (Elizabeth Debicki toma aquí la posta de Emma Corrin) y el príncipe Carlos (Dominic West).

    En la nueva temporada Dominic West interpreta al príncipe Carlos y Elizabeth Debicki en el papel de Lady Di
    En la nueva temporada Dominic West interpreta al príncipe Carlos y Elizabeth Debicki en el papel de Lady DiPhoto Credit: Keith Bernstein – Netflix

    Los nuevos episodios, según lo esperado, exploran en detalle el tenso vínculo entre los príncipes, la publicación del libro de Andrew Morton con las escandalosas revelaciones sobre el cuento de hadas vuelto pesadilla que resultó su casamiento, la entrevista que dio la princesa a la BBC y el papel que jugó Camilla Parker Bowles (Olivia Williams), la actual reina consorte, en la separación. Pero más allá de esos hitos conocidos por todos, la maestría de Peter Morgan, creador y guionista de la serie, reside en contrastar la unión de Carlos y Lady Di –esa que en la temporada anterior el príncipe había bautizado como “una grotesca alianza malavenida”– con el matrimonio de Isabel y Felipe. Una relación que Staunton y Pryce lograron construir gracias a sus muchos años de amistad y trabajo conjunto en los escenarios teatrales.

    Abandonando las naves

    The Crown
    The CrownPhoto Credit: Keith Bernstein – Netflix

    “Aunque no tenemos tantas escenas juntos como nos gustaría, lo lindo es que nos conocemos hace mucho. Lo mismo sucede con Lesley Manville, quien interpreta a la princesa Margarita, así que éramos como una familia desde el comienzo. Y eso nos sirvió mucho porque si esto fuera una obra teatral habríamos tenido meses de ensayos, un lujo que en la TV no existe y por eso tener ese lazo de antemano hizo que pudiéramos construir el de nuestros personajes. Además, ambos tenemos la suerte de tener matrimonios de muchos años –Staunton está casada con Jim Carter, el mayordomo Carson de Downton Abbey, hace casi cuatro décadas–, así que sabemos cómo se siente estar en pareja tanto tiempo. El caso del matrimonio de Isabel II es paradigmático, porque ellos estaban genuinamente enamorados pero además formaban parte de un negocio, del negocio de pertenecer a la realeza con todos los deberes y compromisos que eso supone”, cuenta Staunton.

    La reina, en estos nuevos capítulo, empieza a intuir que como ocurre con el Britannia, el yate que el pueblo le “regaló” tras su coronación en 1953, muchos están listos para pasarla a retiro. Cuando se habla de esa “reliquia de otra época”, en referencia al barco, se apunta también a la monarca, especialmente en la opinión de su heredero, el príncipe Carlos. Una opinión que le causa enorme irritación a Felipe; según esta versión ficcionalizada de los Windsor, nunca pudo sentir otra emoción que aquella por su hijo mayor, lo más parecido a un antihéroe que se permite The Crown.

    Jonny Lee Miller interpreta al expremier británico John Major en The Crown
    Jonny Lee Miller interpreta al expremier británico John Major en The Crown

    “La corona tiene las funciones de un objeto inanimado y él prefiere ser todo lo contrario”, le dice Isabel II al primer ministro John Major, interpretado por Jonny Lee Miller, en una de esas audiencias entre la reina y los líderes de gobierno que son el hilo conductor de la trama desde el inicio de la serie. Parte integral e intento de iconoclasta del sistema monárquico que le da sentido a su existencia, el Carlos de The Crown entiende su papel en el escenario del poder británico casi en las antípodas del punto de vista que rigió la vida de sus padres, estoicos en público e incógnitas en su vida privadar. Como señalan las voces más críticas contra la serie, toda idea sobre la vida íntima de la reina y los suyos es pura especulación, una batería de hipótesis imposibles de probar. Y sin embargo, la ficción no es ni intenta ser una ciencia exacta.

    A lo que aspira The Crown desde el comienzo es a construir un retrato fascinante de una figura tan conocida como enigmática, una que hizo de la represión de sus opiniones una forma de arte. “Para mí es más interesante interpretar a una persona a la que le gustaría decir las cosas pero no puede hacerlo. Como actriz, un personaje así me presenta un desafío y encarnar a la reina refuerza eso. Para mí, al actuar es tan importante transmitir sentimientos como ocultarlos, especialmente frente a las cámaras”, explicó Staunton, que en la piel de la reina Isabel II se esfuerza y casi siempre logra ser la representación humana del espíritu británico resumido en aquel eslogan creado en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial: “Mantené la calma y seguí adelante”.

    Natalia Trzenko

    Fuente: La Nación