Categoría: Entretenimiento

  • La argentina Sofía Balbuena ganó el Premio Ribera del Duero: “Sigo sin poder creerlo”

    La argentina Sofía Balbuena ganó el Premio Ribera del Duero: “Sigo sin poder creerlo”

    Son las 12,30 del mediodía del jueves en Madrid y, en el Círculo de Bellas Artes, un jurado formado por Juan Gabriel Vásquez, Nuria Barrios, Paulina Flores, Enrique Pascual y Juan Casamayor está por entregar el Premio Ribera del Duero de Narrativa Breve. “Estaba chateando con mi hermana y entró una llamada: cuando me dijeron que era la ganadora del premio, me tuve que sentar”, dice a Clarín Sofía Balbuena, escritora argentina que vive en España desde hace unos años. Personaje secundario es su libro de cuentos, que fue seleccionado entre 1.929 manuscritos originales de 36 países (la participación se incrementó un 73 % respecto a la edición anterior).La argentina Sofía Balbuena ganó el Premio Ribera del Duero. Foto: Isabel Wagemann, gentileza.La argentina Sofía Balbuena ganó el Premio Ribera del Duero. Foto: Isabel Wagemann, gentileza.

    Además de editar y distribuir la obra en España y América Latina y ser considerado el mayor premio de habla hispana en narrativa breve, el galardón incluye 25 mil euros y la publicación en la reconocida editorial Páginas de espuma. “Tenía como medio libro de cuentos que había empezado hacía algún tiempo, todos compartían un espíritu, una intención, una búsqueda formal y trataban cuestiones que me resultan importantes en la literatura, pero para presentarme me faltaban dos cuentos y medio, pero dije ‘lo voy a intentar’”, comparte Balbuena desde Madrid.

    Cuando la fecha de cierre de la recepción de manuscritos se acercaba, la escritora tenía cuatro cuentos, pero le faltaba el final del primero que había escrito. En la Argentina, a donde vino a pasar las fiestas con su familia, un día antes del cierre, que era el 31 de diciembre, lo terminó: “Lo escribí entre el pionono y el vitel toné, con mi mamá que me llamaba a comer y yo ahí con mis personajes del cuento, que transcurre también en un pueblo medio parecido al mío, donde crecí”, cuenta desde España.

    Entre el relleno del pionono y el calor de diciembre, en su pueblo natal, Salto (en la provincia de Buenos Aires), Balbuena corrigió hasta último momento, “siempre como inconforme, pensando que se podía mejorar, pero lo mandé y la verdad es que cuando vi la cantidad de manuscritos que se habían presentado me olvidé porque pensé ‘es muy difícil’. Entonces, cuando me llamaron y me dijeron que era finalista, realmente no lo podía creer; y no te puedo ni decir cuando me llamaron y me dijeron que ganaba”, dice.

    –¿Cómo fue el día? ¿Qué estabas haciendo?

    –Estaba en mi casa, peleándome con mi hermana por chat, y pensé ‘bueno, si no me llaman hasta esta hora es que no soy yo’. De repente sonó el teléfono y era Juan (Casamayor, el editor) para decirme que había ganado: sigo sin poder creerlo.

    –¿Cuál era el cuento que empezaste primero y que terminaste último, un día antes de que se cerrara la inscripción?

    –»Mejores amigos», que es sobre un chico de 16 y una chica de 15 que viven en un pueblo del interior de la Argentina. Está ambientado en verano, con toda la atmósfera de un pueblo pequeño.

    –»Felicidades», otro de los cuentos, transcurre en Madrid entre cuatro amigas en sus 40, ¿hay algo de tu vida en él?

    –Está escrito en este tono de comedia, entre lo que no se sabe qué es chiste y qué no. Tenía toda la intención de hacer todo un cuento dialogado como un homenaje a la literatura que me había influido, de Manuel Puig, entre otros, y pensando también en la provincia de Buenos Aires. Ellas están en Madrid, son argentinas, pero son todas medio unas pueblerinas que no dejaron nunca el pueblo de alguna manera y siguen siendo las mismas personas que eran hace 20 años. Y está atravesado por la pregunta que nos hacen a los 40, 41 o 42 años: si tuviste hijos o si vas a tenerlos. Incluso si una no lo piensa, el mundo alrededor te obliga a pensarlo porque todo el tiempo te lo está mencionando, preguntando, señalando. Las amigas del cuento se juntan entre ellas y se aplauden las gracias, pero en realidad por dentro están todas un poco rotas y quisieran ser la ‘loca’ que se anima a hacer una “locura”, pero no la hacen.

    –Usás los diálogos para describirlas, ¿cómo los fuiste pensando y construyendo?

    –Hay algo de la intimidad de la conversación en donde una dice barbaridades que no repetiría en público en ningún caso y eso te lo habilita el diálogo. Son cosas que yo he visto, que veo, que suceden; no así, no de esa manera, no con esos personajes, pero es algo que les pasa a las mujeres de mi edad. El tema de la maternidad, de si estás embarazada o pensás o no tener hijos, es algo constante en nuestra edad (en los 40): hablamos de nuestros trabajos, de nuestras rutinas, de nuestros amores, pero el tema de los hijos subyace siempre.

    –Es una conversación que no se escucha necesariamente entre los grupos de amigos varones.

    –No, y no creo que vaya a hacerlo nunca. Las conversaciones sobre nuestros cuerpos femeninos se imponen siempre, con mis amigas hablamos de esta cuestión de la maternidad o no maternidad y de cómo vamos a envejecer, si ácido hialurónico, si bótox, y somos jóvenes. Creo que hay algo del registro del cuerpo, de la imposición del cuerpo en la vida de las mujeres que también es una cuestión en el libro y en el proceso de socialización de las mujeres: cuando el mundo te marca de afuera hacia adentro, cómo se te socializa si sos mujer, qué estándares, conversaciones y obligaciones se te imponen y correrse de ese rol tiene un costo. Lo único que no se le perdona a una mujer si es madre es que no cumpla su rol de cuidado y de preservación de una familia. No hay nada que se le perdone menos a una mujer que ser una mala madre.

    –¿Cómo es ser una escritora argentina en Europa, en Madrid?

    –Creo que lo que les pasa un poco a los personajes del cuento me pasa también a mí. Hay algo de lo campechana que nunca se termina de ir. En mi pueblo no había casi librerías, crecí en los 90 con todas las privaciones que conocemos y eso marca. Hay algo de no dar las cosas por sentadas también y me parece que poder escribir hoy es un privilegio, porque no todas las personas a las que les gustaría escribir pueden hacerlo o llegan a hacerlo. Para poder hacerlo hacen falta algunos recursos materiales, como la tranquilidad y el espacio para el pensamiento y un cuarto propio, como decía Virginia Woolf, que no todo el mundo tiene y que por eso no me gusta darlo por sentado. Recibir un premio como éste es muy importante para mí, hay escritoras que escriben toda la vida sin tener un reconocimiento semejante, entonces no quiero naturalizarlo, y como decía un profesor mío, fallar lo mejor posible, en el sentido de que los libros sean cada vez mejores.La argentina Sofía Balbuena ganó el Premio Ribera del Duero. Foto: Isabel Wagemann, gentileza.La argentina Sofía Balbuena ganó el Premio Ribera del Duero. Foto: Isabel Wagemann, gentileza.

    –El premio te da la oportunidad de llegar a toda América Latina y a toda España, ¿qué sentís con esa proyección?

    –Es otra escala; me gustan los libros que escribí, los que publiqué, estoy muy orgullosa del trabajo que llevo haciendo, pero realmente esto tiene otra dimensión, porque son muchos territorios, es una cantidad mucho más alta de ejemplares. Y nunca había tenido tantas notas por un libro mío antes.

    Sofía Balbuena básico

    • Nació en Salto, provincia de Buenos Aires, en 1984. Es licenciada en Ciencia Política egresada de la Universidad de Buenos Aires, máster en Creación Literaria por la Universidad Pompeu Fabra y máster en Literatura Comparada por la Universitat Autònoma de Barcelona.
    • Ha publicado el ensayo Doce pasos hacia mí (2022) en la Argentina y Chile, y el libro Borracha menor (2024) en España. Cuentos, ensayos y poemas suyos han aparecido en revistas de Estados Unidos, México y Argentina.
    • En 2022 recibió la Iowa Arts Fellowship para cursar el Master of Fine Arts en Escritura Creativa de la Universidad de Iowa, del que se graduó en mayo de 2024. Trabaja como lectora, editora y scout literaria y dicta talleres de escritura y lectura. Vive en Madrid.

    Sobre la firma

    Ines HayesBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • El ‘Guernica’ en realidad virtual: París recorre la historia del célebre cuadro de Picasso

    El ‘Guernica’ en realidad virtual: París recorre la historia del célebre cuadro de Picasso

    El Museo Picasso de París presentará durante cinco meses una experiencia en realidad virtual dedicada al ‘Guernica‘ con la que se puede seguir el proceso de creación de la obra y las vicisitudes del cuadro desde que fue encargado hasta su instalación en el Museo Reina Sofía de Madrid.Guernica, el cuadro de Picasso se mostró por primera vez en la Exposición Internacional de París de 1937. Archivo Clarín.Guernica, el cuadro de Picasso se mostró por primera vez en la Exposición Internacional de París de 1937. Archivo Clarín.

    El montaje de Las metamorfosis del Guernica, creado por la productora de contenidos francesa Lucid Realties y por el programa internacional de tecnología para el arte VIVE Arts ofrecerá del 8 de abril al 6 de septiembre un recorrido por la historia de la obra, explicó el Museo Picasso de París en un comunicado.

    Eso incluye el pabellón de la República española en la Exposición Internacional de París en 1937, para el que se le encargó al artista malagueño el cuadro, las ruinas de la ciudad vasca de Gernika tras el bombardeo que lo inspiró, el taller de París donde lo pintó, así como su trasiego hasta su instalación definitiva en el Reina Sofía.

    Dos testigos privilegiados

    Para que los espectadores sigan el relato, se ha recurrido a las voces de dos testigos privilegiados, el escritor Juan Larrea, que era miembro de la delegación republicana española en la exposición y Dora Maar, la artista y compañera de Picasso.https://www.instagram.com/p/DVgPMQyDekY/embed/captioned/?cr=1&v=14&wp=858&rd=https%3A%2F%2Fwww.clarin.com&rp=%2Fcultura%2Fguernica-realidad-virtual-paris-recorre-historia-celebre-cuadro-picasso_0_OpofV0Gbac.html#%7B%22ci%22%3A0%2C%22os%22%3A10710.60000038147%2C%22ls%22%3A2278.9000000953674%2C%22le%22%3A10591.5%7D

    El museo de París hace hincapié en que el activismo antifascista de Dora Maar «fue determinante en el nacimiento de esta obra política» y que documentó su génesis con una serie de fotografías.

    Con esta experiencia de realidad virtual, se busca completar la visita de las colecciones propias del Museo de Picasso de París con referencias a la que es una de sus obras más conocidas.

    En particular las de la tercera planta, dedicadas al periodo que va desde finales de los años 1930 a la Segunda Guerra Mundial, incluido el periodo de la ocupación de Francia por los nazis.

    Con información de EFE.

    Fuente: Clarín.com

  • Publicarán un libro inédito de poesía de António Lobo Antunes tras su muerte a los 83 años

    Publicarán un libro inédito de poesía de António Lobo Antunes tras su muerte a los 83 años

    La editorial Leya, de la que depende la marca Dom Quixote, bajo la que se publicaron numerosos libros del escritor António Lobo Antunes en Portugal, anunció que en abril publicará un libro inédito de poesía del autor, fallecido días atrás a los 83 años de edad.El escritor portugués Lobo Antunes durante una entrevista con Efe en 2012. EFE/Marta Pérez El escritor portugués Lobo Antunes durante una entrevista con Efe en 2012. EFE/Marta Pérez

    En un comunicado, informó de que Dom Quixote estaba trabajando en una nueva obra de Lobo Antunes, que reunirá los poemas que fue escribiendo a lo largo de su vida.

    «Siempre lamentó no haber sido poeta», agrega la nota, donde se destaca que el fallecido fue uno de los mayores nombres de la literatura portuguesa, autor de novelas que quedarán para siempre en la memoria de lectores en todo el mundo.https://c8e0cda3e53562717c79786d665aca7f.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    Promover su obra

    Dom Quixote se compromete a continuar trabajando para promover su obra, cuya importancia «traspasó fronteras» y fue premiada y distinguida a nivel global.

    Fue a partir de la mirada atenta de António Lobo Antunes que nacieron algunas de las más importantes novelas de la literatura portuguesa contemporánea, sea sobre la guerra colonial, donde estuvo presente, sea sobre el Portugal que le siguió, tan bien retratado en las páginas de sus libros», rememoró la editorial.

    Recordó que fue publicado y traducido prácticamente en todo el mundo y que estuvo «múltiples veces» en la lista de candidatos al Premio Nobel de Literatura: «António nos deja un vacío que muy difícilmente se volverá a rellenar».

    Con información de EFE.

    Fuente: Clarín.com

  • Francia recuerda a Marguerite Duras a 30 años de su muerte

    Francia recuerda a Marguerite Duras a 30 años de su muerte

    Genial y controvertida, la obra de la escritora francesa Marguerite Duras, de cuya muerte se cumplieron 30 años el 3 de marzo, se ha convertido en un clásico del siglo XX y sus novelas no solo son omnipresentes en las librerías, sino que forman parte de los currículos educativos en Francia.Marguerite Duras. Foto: archivo Clarín.Marguerite Duras. Foto: archivo Clarín.

    Entre los homenajes que se han preparado en Francia para conmemorar este aniversario destaca la edición de lujo editada por Gallimard L’Amant et autres écrits (El amante y otros escritos), que incluye un álbum con 23 ilustraciones y fotos.

    También hay ciclos dedicados a su figura, charlas y pequeñas exposiciones y eventos literarios como el recorrido poético ‘Hommage Marguerite Duras’ que se celebrará a entre el 19 y 21 de marzo próximos en Neauphle-le-Château, donde la escritora tenía una casa de campo que consideraba su mejor refugio.https://87cafc84744cbf9cf5d20f902354857e.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    En español, la editorial Tusquets (que posee los derechos principales de Duras en castellano) también ha programado para abril de este año una reedición de Un dique contra el Pacífico.

    De la Indochina a la Resistencia francesa

    Su verdadero nombre era Marguerite Germaine Marie Donnadieu y nació en 1914, en el Saigón de la Indochina francesa (en la actualidad Ho Chi Minh, Vietnam).

    La experiencia en aquel mundo colonial, junto a una madre autoritaria, la marcó y fue el núcleo que posteriormente inspiraría varias de sus obras, como la pseudoautobiográfica El amante (1984), su novela más famosa.

    A los 18 años se trasladó a París para estudiar Derecho y Ciencias Políticas, pero la escritura se convirtió en el centro de su actividad y en su verdadera pasión.

    Durante la Segunda Guerra Mundial, Duras se implicó de lleno en la Resistencia francesa y colaboró con personalidades como François Mitterrand.

    En esos años afrontó la detención de su esposo, Robert Antelme, quien fue deportado al campo de concentración nazi de Dachau.

    Aquella vivencia, marcada por la incertidumbre y el sufrimiento, la impulsó tiempo después para escribir la estremecedora El dolor (1985), basada en el diario que escribió en 1945 en las semanas previas y siguientes al regreso de su marido.Escena del film "El amante", basado en la novela de Marguerite Duras. Foto: archivo Clarín.Escena del film «El amante», basado en la novela de Marguerite Duras. Foto: archivo Clarín.

    Premiada y provocadora

    Figura adscrita al movimiento del ‘Nouveau roman’ (iniciado en los años 1950), Duras hizo también incursiones en el mundo del cine y destaca sobre todo su guion para la película Hiroshima mon amour (Alain Resnais, 1959).

    La fama y el reconocimiento, aunque ya contaba con una larga trayectoria, le llegaron en especial cuando El amante le otorgó el prestigioso Premio Goncourt, considerado el más importante de la narrativa en francés, y la convirtió en una celebridad mediática.

    Como personaje público fue provocadora, con opiniones viscerales, pero a menudo erráticas, en temas tanto políticos como sociales: pasó del compromiso comunista a una postura marcadamente individualista, por ejemplo, y fue una feminista que despreciaba las teorías y defendía sobre todo el deseo de las mujeres.

    No le temía a la polémica, como cuando en 1985 provocó un escándalo nacional al publicar un artículo en el diario Libération donde, sin pruebas y basándose solo en su «intuición», acusó a Christine Villemin de haber asesinado a su hijo Grégory, un caso muy sonado.La escritora Marguerite Duras, pionera de la autoficción y conocida por su duro carácter, sigue siendo un mito literario cuya compleja obra y personalidad explora un nuevo documental. EFE/ Marguerite Duras / John Foley La escritora Marguerite Duras, pionera de la autoficción y conocida por su duro carácter, sigue siendo un mito literario cuya compleja obra y personalidad explora un nuevo documental. EFE/ Marguerite Duras / John Foley

    Lejos de condenarla, Duras describió el supuesto infanticidio como un acto sublime de liberación femenina. Años después, la justicia exculpó totalmente a la madre de la muerte.

    Entre los temas que abordó destacan el deseo prohibido, el alcoholismo, la soledad y la imposibilidad de olvidar.

    Falleció en París en 1996 y dejó un legado de más de medio centenar de libros (entre novelas, relatos cortos, obras de teatro y ensayos) y una docena de películas.

    En francés, El amante (Éditions de Minuit) vende aún cada año más de dos millones de ejemplares, según datos editoriales recopilados por la prensa francesa.

    Con información de EFE.

    Fuente: Clarín.com

  • Bardo y ternura: Fernanda Laguna cautiva y desconcierta en el Malba

    Bardo y ternura: Fernanda Laguna cautiva y desconcierta en el Malba

    La influyente artista llega al Malba con Mi corazón es un imán, un recorrido por su producción como pintora y gestora de espacios alternativos y comunidades que se adelantaron a los cambios sociales de este siglo.En 2027, la muestra viaja al Museo Reina Sofía de Madrid.

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    11/03/2026 16:34/ Actualizado al 11/03/2026 19:04

    “El arte se me volvió un microplástico”, admite Fernanda Laguna y deja pensando. Como una presencia ineludible, su original producción creativa ocupa ahora dos salas del Malba con Mi corazón es un imán, una revisión exhaustiva curada por Miguel López, que cautiva y desconcierta. Son más de 200 piezas, entre pinturas, dibujos, collages, esculturas, instalaciones y videos que se despliegan en una coproducción con el Museo Reina Sofía de Madrid, donde se verá en 2027. La obra convive con materiales de archivo de su trabajo como gestora, escritora y editora, además de su propia vida. Como un microplástico, el arte lo inunda todo.

    Es una de las figuras más influyentes del arte argentino de las últimas décadas. Y dentro del museo, Laguna y su curador designaron distintos sectores para proyectos de distintas épocas. Hay fotos de Belleza y Felicidad, el espacio de arte que fundó en 1999 junto a Cecilia Pavón tomadas por la artista Cecilia Szalkowicz. El living con muebles de jardín que permaneció en el local de Almagro hasta su cierre en 2007 ocupa el centro. Al lado de un móvil hecho de ramas cuelgan los ejemplares de Ediciones ByF, con poesía en fotocopias que se vendían dentro de una bolsa transparente con un objeto de obsequio. “Me encanta vender cosas”, dice en un pasaje de la entrevista, realizada durante el montaje.Álbum de los 90. Imágenes de los eventos en Belleza y Felicidad, por Cecilia Szalkowicz. Álbum de los 90. Imágenes de los eventos en Belleza y Felicidad, por Cecilia Szalkowicz.

    Su rol activo en la ola feminista de 2015 y el colectivo Ni una Menos se revela a través de banderas y registro de las marchas realizados junto a muchas artistas y fotógrafas. Un sector importante está dedicado a Belleza y Felicidad Fiorito, su proyecto de arte relacional que le cambia la vida a una comunidad de mujeres en la tierra natal de Maradona. La muestra, insiste Laguna y cada pieza gráfica, está dedicada a los espacios y editoriales independientes.

    Más allá pinturas, con “autoafirmaciones muy extremas para levantarme el ánimo”, una vitrina con objetos, cuadros de formas negras –los más vinculados al surrealismo y presentes en varias colecciones importantes–, pinturas enmarcadas en mimbre, dibujos que cumplen la función de diarios íntimos, videos y un sector de artesanías, su última producción.Artesanías. La última producción de Fernanda Laguna. Artesanías. La última producción de Fernanda Laguna.

    “Son objetos fuera del mercado, que no pueden ser vendidos. Ingresaron sin seguro porque para eso tendrían que tener un precio, y pueden ser regalos o robarlos”, describe Laguna. Botellas con cerámica, maples de huevo, fotos sacadas de internet enmarcadas en cartón, tapices, un cementerio de insectos muertos enterrados. “A veces el precio influye en la visión que uno tiene de las obras. Si decís que vale 10 mil dólares, le sumás atributos que lo alejan de la ternura, pierden gracia”, reflexiona.

    -¿Cómo llegaste a esa conclusión?

    -Es una reflexión mía acerca del mercado del arte, y del arte. Todo viene de una visión que tuve, que detrás del arte había algo más espectacular, más increíble que el arte. Como a nivel de lo que sentía como experiencia. Me puse a investigar y me di cuenta que el mercado del arte es una cárcel. Para liberarme tenía que experimentar con alejarme de eso en la medida que pudiera. Y últimamente estoy haciendo más que nada artesanías.La sala del subsuelo muestra su trabajo con los colectivos feministas en los últimos años. La sala del subsuelo muestra su trabajo con los colectivos feministas en los últimos años.

    -En la exposición, un video está dedicado a los diferentes espacios que creaste. ¿Qué creés vos que los une a todos?

    -Cuando tuve a mi hijo tenía ganas de llorar y para no llorar delante de mi hijo abrí un local. El local como espacio de otra vida, una vida artística. Los locales para mí siempre tuvieron algo de living, para ir a sentarse. En mi casa tengo la sensación de estar en ojotas y con la escoba, y cuando voy al local estoy transmutada en otra identidad. Tenemos muchas identidades, algo que siempre se vio como negativo. Al revés, es muy positivo ir cambiando de identidad.

    -¿Alguno de estos locales tuvo alguna característica particular?

    -Tu rito fue como too much, muy extremo: pasaba de todo. Como no tenía puerta, la gente podía entrar cuando quería y lo usaban de comedor al mediodía. Era en el Patio del Liceo, en la calle Santa Fe. Teníamos que pensar cómo montar algo que sea propio pero no desde los objetos, o con cosas que no nos importara. Esa era la estética: no me importa que lo roben. Entonces no era demasiado lindo pero nos representaba, tenía cierta belleza.Sala dedicada al proyecto Belleza y Felicidad Fiorito. (Foto: Matias Martin Campaya)Sala dedicada al proyecto Belleza y Felicidad Fiorito. (Foto: Matias Martin Campaya)

    -¿Y de Belleza y Felicidad qué eventos recordás?

    -Belleza marcó algo de lo popular. Hicimos muestras de gente que vivía en la calle o que vendía sus cosas en la calle, como que tenía mucha relación con el contexto. Los artistas del barrio expusieron en el baño… Lo importante no era que nos gustaran las cosas, sino que nos moviera. A veces el gusto es una cárcel, porque estás atada a lo que te gusta. Hacer cosas que no te gustan también te mueve hacia otras tensiones fuera de vos. Lo que no te gusta es lo que está fuera de uno también.

    -¿Nos das un ejemplo?

    -Una vez con Mariela Scafati organizamos una muestra en la que quemamos los cuadros para un exorcismo, con muchos artistas quemando cuadros en la esquina y con las cenizas hicimos en unas cajitas que eran muestras colectivas. Era probar… Otra vez rematamos una obra en vivo: la obra se iba haciendo y la gente iba ofertando a medida que veía cómo avanzaba. Eran 20 artistas en escena, en ronda modelando, y los coleccionistas alrededor… Se llenó de gente.

    -Ese es el espíritu de esta exposición, lo colectivo.

    -Cuando esto se llene de gente en la inauguración recién voy a decir «Está terminada la muestra». Sin gente no es una muestra. Lo que se vivió en los locales es algo totalmente social. Soy fanática de los grupos de arte. Con Belleza y felicidad Fiorito somos un colectivo y a veces nos matamos, pero cuando se empieza a solucionar es wow. Cuando en un colectivo se solucionan las cosas te das cuenta de que tenés que mover un poco algo de vos para poder entender al otro. Entender a los demás es hermoso.La serie de los mimbres. Pinturas que estuvieron en la feria ARCOmadrid.  La serie de los mimbres. Pinturas que estuvieron en la feria ARCOmadrid.

    -Aquí en el auditorio del Malba sucedió el famoso debate Rosa Light / Rosa Luxemburgo, en el que ante la crisis social y política Belleza y Felicidad había quedado del lado de la superficialidad. No había mucho entendimiento. ¿Cómo leés hoy ese episodio?

    -Tuvo que venir Suely Rolnik a hablar de micropolíticas para entender qué era lo que estábamos haciendo. Tener una editorial en fotocopias en 1998 y publicar textos queer era súper político, por popularizar la edición y generar espacios de colectividad, de encuentro. En una sociedad que ahora vemos que se busca mucho el aislamiento, y tenemos un presidente que dice que lo colectivo es un horror, te das cuenta de que cuando hacíamos algo colectivo en los 2000 estábamos haciendo política.

    -¿Te sentiste reivindicada?

    -Fui entendiendo un montón de cosas. En ese momento yo me sentía bien con lo que hacía, pero me costaba responderles a otros. Crecer me hace poder defender a la que fui. El Rojas era súper político enfrentándose al arte profesional y fue la puerta de entrada de un montón de artistas que provenían de otros estratos sociales. Lo cambió todo.

    -Creo que también los contenidos eran políticos. La fluidez de género que parece un descubrimiento reciente, la reivindicación del deseo dentro del discurso feminista, eran pilares de esta comunidad.

    -Lo queer no existía y estaba mal visto desear algo. Y pienso en lo blando como identidad. Lo blando en el sentido de lo flexible, que no se quiebra. Teníamos lo blando frente a lo estructural tanto desde lo formal como los museos a los grupos políticos. Ahora se entiende todo de otra manera, que uno puede ir y venir de un lado al otro.Obra abstracta. Arriba, "La belleza 2013 (La fiesta), 2013", es parte de la Colección Malba. (Foto: Matias Martin Campaya).Obra abstracta. Arriba, «La belleza 2013 (La fiesta), 2013», es parte de la Colección Malba. (Foto: Matias Martin Campaya).

    -¿Cómo te explicás ahora este desconcierto que generó siempre tu obra, incluso hacia adentro del mundo del arte?

    -Sí, ahora me pasa que hay más gente que me entiende. Antes pasaba que como tenía Belleza y Felicidad además de mis cuadros nadie miraba lo mío. Me pasó en una muestra que hice en el Rojas con obras de los 2000 y un artista después de muchos años me dijo: «Yo entré y me quedé indignado». Es como querer jugar con el mundo del arte y no tomármelo en serio. No me la creo pero porque sería una catástrofe. Para mí misma, sería algo muy malo. Me parece sano que la gente no se crea el reconocimiento que te dan, aunque está bueno que te reconozcan, es lindo, pero de ahí a pensar que un museo es más importante que un espacio alternativo, no sé. Para mí es un flash igual todo esto que vivo acá. La joya es tomar el museo.

    -Ahora, con una muestra para un público más amplio, dijiste que buscabas que las obras en el museo se vieran frágiles. ¿Cómo se hace?

    -Algunas cosas están milimétricamente medidas, pero lo levemente corrido es muy importante. Creo que un museo no es lo mismo que un espacio alternativo, no sé si se puede, o si yo puedo mantener cierta gracia. Bueno, la ternura es algo que me han dicho que tengo. Yo peco de ternura. A veces siento que soy como un chorro de dulce leche. Es que todo lo mío tiene algo de ternura, pero también de bardo, como esas obras con papel higiénico. Llevar al mundo del arte materiales así… Siempre digo que como pintora soy una ama de casa que pinta. Ordeno los objetos como si estuviera ordenando las cosas en una alacena. Tengo una lógica muy doméstica.Fernanda Laguna en Malba. (Foto: Ariel Grinberg). 
Fernanda Laguna en Malba. (Foto: Ariel Grinberg).

    -La estética y ese modelo de espacio alternativo se expandieron en generaciones posteriores, como una posibilidad real de hacer una carrera en el arte.

    -Sí, total. Para mí ser artista es tener un espacio de amor. Para mí la potencia está en buscarse un espacio y gestionarlo, sin que nadie que te lo habilite. Antes autopublicarse era un quemo, ahora es lo más común y es genial. En los los 90 la belleza era kitsch y la poesía era cursi. Después en los 2000 la poesía fue rock. Y la belleza se transformó, pero había una especie de marginalidad sobre las cosas.

    ¿Y qué sigue ahora? ¿Cómo mantenés la motivación?

    -El arte se me volvió un microplástico. Vamos a un campito los fines de semana y hago videos con cuadros, los tiro por ahí y los voy encontrando como si fueran cadáveres. Me divierto poniéndolos a actuar. También unas chicas divinas me invitaron a España y sigo en Fiorito. A mí me gusta todo el proceso de una obra colectiva, desde sacar la basura con los acrílicos viejos hasta pintar un cuadro. Me gusta hacerlo.

    Fernanda Laguna básico

    • Es artista visual, escritora, curadora y docente. En 1999 creó el espacio de arte y editorial Belleza y Felicidad junto a la también escritora Cecilia Pavón, abierto hasta 2007. En 2003 abrió una sucursal de la misma galería en Villa Fiorito. Forma parte del colectivo Ni Una Menos y con Cecilia Palmeiro desarrolla el archivo vivo «Mareadas en la marea».
    • Como curadora, participó de doscientas muestras en espacios independientes y museos de Argentina y del exterior.
    • Obtuvo las becas Kuitca y la Foundation for Arts Initiatives. En 2008, junto a un equipo de artistas, desarrolló un proyecto de Escuela Secundaria especializada en Artes Visuales en el barrio de Fiorito, proyecto que recibió dos becas del Fondo Nacional de las Artes (FNA).
    • Su obra fue adquirida por el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, Museos de Arte Contemporáneo de Rosario y Salta, Fundación Cisneros, Museo de Arte contemporáneo de Los Ángeles, Museo Pérez Miami y por la colección Guggenheim.
    • Fue una de las creadoras de Periférica, la primera feria de espacios independientes en el Centro Cultural Borges, también del espacio de performance y poesía Tu rito (2010-2013) y del espacio de arte Agatha Costure (2013-2016), Para vos… Norma mía (2020), La lengua (2025) y, junto a Javier Barilaro y Washington Cucurto, fundó la Eloísa Cartonera, un proyecto fundamental de reciclaje y distribución editorial en los 2000.
    • Desde 1995 publicó su poesía de manera independiente. En 2012 Editorial Mansalva editó Control o no control y Fernanda Laguna para colorear en 2017. En 2018 publicó Los grandes proyectos (Página/12) y La princesa de mis sueños (Iván Rosado, editorial rosarina). En 2015 su obra literaria fue traducida al inglés y publicada en los libros Belleza y Felicidad (Editorial Sand Paper press) y Dreams and nightmares (Editorial Les figures).
    • Algunos de sus libros en prosa, como Durazno reverdeciente, Me encantaría que gustes de mí, Dame pelota y Sueños y pesadillas fueron publicados con el seudónimo Dalia Rosetti, su alter ego. Publicó además ¡Muy espectacular! (Random House), un texto con lecturas y cartas sobre arte. En abril de 2026 se edita un nuevo volumen junto a su colega Cecilia Pavón.

    Sobre la firma

    March MazzeiMarch Mazzei

    Editora de la Revista Ñ/ sección Culturammazzei@clarin.comBio completa

    Fuente: Clarin.com

  • ¿Cómo es ‘La palabra mágica. Una vida escrita’, el nuevo libro de Isabel Allende?

    ¿Cómo es ‘La palabra mágica. Una vida escrita’, el nuevo libro de Isabel Allende?

    La palabra mágica. Una vida escrita es el título de la nueva obra de Isabel Allende, que saldrá a la venta en Latinoamérica, España y Estados Unidos el próximo 9 de abril y que es una reflexión «sobre el papel que ha tenido la escritura a lo largo de su vida«.'La palabra mágica. Una vida escrita', el nuevo libro de Isabel Allende. Foto: gentileza.‘La palabra mágica. Una vida escrita’, el nuevo libro de Isabel Allende. Foto: gentileza.

    El libro «recoge experiencias personales y profesionales y explica su proceso creativo, desde la inspiración hasta la creación de sus narraciones», señaló un comunicado de la editorial Penguin Random House.

    Para la autora chilena «escribir no es solo un oficio, sino una forma de vida, una pasión que puede transformar nuestra realidad y la de quienes nos rodean, y comparte sus triunfos, errores y aprendizajes».https://46843030ae47ab5d1fde9b7b2c39e689.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    Por eso el libro puede servir de guía a quienes quieran dedicarse a escribir porque es tanto una especie de taller literario como una biografía en la que cuenta cómo la escritura más que una profesión, «ha sido su brújula y su refugio».

    Perder el miedo

    A nivel práctico cuenta de dónde nacen las historias, cómo se alimentan con curiosidad, notas, investigación, sueños y disciplina; cómo elegir la primera frase, sostener la estructura, encontrar voz y narrador o construir los personajes. «Una invitación directa a perder el miedo a la página en blanco y entrar en su universo creativo».

    Y une esas reflexiones con sus propias vivencias. Recuerda cómo, tras abandonar su Chile natal, comenzó a escribir una carta a su abuelo moribundo. Era el 8 de enero de 1981 y ese texto fue el origen de La casa de los espíritus, que se publicaría en 1982.https://www.instagram.com/p/DVOiyn5loiq/embed/captioned/?cr=1&v=14&wp=858&rd=https%3A%2F%2Fwww.clarin.com&rp=%2Fcultura%2Fpalabra-magica-vida-escrita-nuevo-libro-isabel-allende_0_IaQDxXpzjt.html#%7B%22ci%22%3A0%2C%22os%22%3A1452.5%2C%22ls%22%3A197%2C%22le%22%3A197%7D

    O cuando decidió volver a escribir tras la muerte en 1991 de su hija Paula, cuyo nombre dio título a la novela con la que la escritora aceptó su fallecimiento.

    El libro recorre también la censura y los nuevos vetos a la ficción que estamos viviendo en los últimos tiempos, agrega la nota.

    «La literatura es mágica: armar una historia es un proceso misterioso, orgánico, instintivo. Al escribir entro en la dimensión de los sueños, la intuición, las premoniciones; debo rendirme y dejar que los personajes hagan lo que tienen que hacer y que la historia se cuente a sí misma», explica Allende.

    Sola y en silencio

    Un proceso, el de escribir, que la lleva a pasar la mayor parte de su tiempo sola y en silencio, «como un monje en su celda». Porque para ella «escribir es como meditar».La escritora chilena Isabel Allende. Foto: © Lori Barra, gentileza editorial Penguin Random House.La escritora chilena Isabel Allende. Foto: © Lori Barra, gentileza editorial Penguin Random House.

    «En la soledad recuerdo, escucho voces, tengo visiones. Mientras más callada estoy, más oigo y más veo. En el silencio de la escritura a veces me visitan espíritus —¿o serán las musas?—. Lo siento como un roce en la nuca. A escribir me transformo en médium. La escritura para mí no es una opción, es una adicción«, agrega.

    Un libro que se publica 20 días antes del estreno en Prime Video de la adaptación de su novela más famosa, La casa de los espíritus, que estará protagonizada por Alfonso Herrera, Nicole Wallace, Dolores Fonzi, Fernanda Castillo, Eduard Fernández o Sara Becker.

    Con información de EFE.

    Fuente: Clarín.com

  • ¿Hay un faraón egipcio en la Argentina? Sigue la polémica por una pieza exhibida en Bellas Artes

    ¿Hay un faraón egipcio en la Argentina? Sigue la polémica por una pieza exhibida en Bellas Artes

    Las afirmaciones de la licenciada en Museología Amalia Frontini y del traductor de jeroglíficos Víctor Cardoso sobre el supuesto “enigma” del sarcófago atribuido a Hor Wadj, exhibido en el Museo Nacional de Bellas Artes, abrieron una polémica que encontró rápida respuesta en el ámbito académico.La exposición “Ciencia y fantasía. Egiptología y egiptofilia en la Argentina” en el Museo Nacional de Bellas Artes. Foto: gentileza.La exposición “Ciencia y fantasía. Egiptología y egiptofilia en la Argentina” en el Museo Nacional de Bellas Artes. Foto: gentileza.

    Diego M. Santos, coordinador de la licenciatura y el profesorado en Historia y docente del Departamento de Humanidades y Arte de la Universidad Pedagógica Nacional (UNIPE), y Marcelo Campagno, doctor en Historia por la Universidad de Buenos Aires y especialista en Estados primarios y Egiptología, enviaron una carta al museo en la que calificaron la interpretación de Frontini como “completamente incorrecta, antojadiza y desinformada”.

    Frontini y Cardoso habían planteado dudas sobre la jerarquía del difunto y deslizado la posibilidad de que se tratara de “un monarca egipcio que perteneció a la predinastía y vivió en el año 3300 a.C.”.

    Hasta ahora, el consenso sostenía que el cuerpo podía corresponder a un soldado, un agricultor o a un miembro de sectores medios con recursos suficientes para costear una momificación sencilla y un ataúd decorado. El eje de la hipótesis alternativa era la presencia del llamado “portabarba”, atributo que –según sostuvieron– solo podían utilizar los faraones y el dios Osiris. También mencionaban la posición de los brazos cruzados como indicio de realeza.

    Sin rigor científico

    “La opinión publicada no tiene el menor rigor y desconoce lo que se sabe sobre este tipo de ataúdes. Muchos de los argumentos están equivocados”, afirma Santos a Clarín. Y precisa: “La mayoría de los ataúdes masculinos de este período tienen barba postiza (‘portabarba’). Se conservan numerosos ejemplos. De ninguna manera eso permite identificar al difunto con un monarca. Lo mismo ocurre con los brazos cruzados: es la posición más habitual en las momias de este período, algo bien documentado en la bibliografía y confirmado por múltiples estudios tomográficos”.Diego M. Santos, coordinador de la licenciatura y el profesorado en Historia y docente del Departamento de Humanidades y Arte de la Universidad Pedagógica Nacional (UNIPE). Foto: redes sociales.Diego M. Santos, coordinador de la licenciatura y el profesorado en Historia y docente del Departamento de Humanidades y Arte de la Universidad Pedagógica Nacional (UNIPE). Foto: redes sociales.

    En el informe remitido a las autoridades del Museo Nacional de Bellas Artes –en el marco de la muestra Ciencia y fantasía. Egiptofilia y Egiptología en la Argentina– Santos y Campagno describen el ataúd como una pieza compuesta por listones de madera, recubierta de resina negra y con decoración amarilla en gran parte perdida. Se trata del llamado “estilo amarillo sobre negro ptolemaico”, característico del tránsito entre el último siglo de gobierno indígena y el primero de dominación ptolemaica.

    El retrato osiriano del difunto, con piel roja, el disco solar sobre el pecho y los detalles en blanco y negro en los ojos responden a convenciones iconográficas conocidas. “Todas las características del ataúd impiden suponer una fecha previa al siglo IV a.C.”, sostiene Santos. “El registro arqueológico de los primeros reyes y líderes estatales no tiene nada que ver con esto”.

    Otro punto clave es la lectura del nombre. “El nombre del difunto, Herwodj –Heruwedjaw en la transcripción convencional–, se escribe de una forma totalmente diferente del propuesto ‘Hor Wadj’. Son palabras distintas, con grafías distintas. El ‘wadj’ sugerido simplemente no existe en el ataúd”, subraya el investigador del Conicet.El sarcófago que se exhibe en Museo de Bellas Artes. 
Foto: Emmanuel Fernández.El sarcófago que se exhibe en Museo de Bellas Artes. Foto: Emmanuel Fernández.

    Añade que los supuestos reyes con los que se lo comparó “ni siquiera existen como tales”: “Los nombres propuestos son lecturas recortadas de fuentes muy posteriores, sin explicación filológica”.

    En el documento firmado junto a Campagno –quien dicta la materia que tuvo Abraham Rosenwasser en la Facultad de Filosofía y Letras– también refutan la idea de que el portabarba sea exclusivo de faraones. “De ninguna manera es una característica exclusiva de ataúdes reales en este período”.

    Respecto de los brazos cruzados, remarcan que existen momias reales con otras posiciones –como la de Amenhotep I– y que, en el período tardío, la postura cruzada sobre el pecho es frecuente. “El difunto es identificado con Osiris y Osiris es representado como monarca. Esa iconografía no convierte al individuo en rey”, aclaran.

    El ataúd de Herwodj, conservado en el Museo de La Plata, fue adquirido en Egipto por Dardo Rocha en 1888. Según Santos, Rocha –junto a Francisco P. Moreno– consideraba que el museo debía contar con material arqueológico egipcio. Compró dos momias con sus ataúdes y otras piezas.

    El segundo ataúd, el de Tadimentet, también exhibido en el Museo de La Plata, fue datado mediante carbono 14 en 2007 en el Laboratorio de Tritio y Radiocarbono del museo. El resultado arrojó una fecha calibrada en 379 a.C., coherente con la cronología estilística.

    “Ataúdes con estas características fueron descubiertos en tumbas colectivas asociadas a élites subalternas locales. Es posible que ambos procedan de un mismo sitio, quizá en las necrópolis cercanas a Menfis, aunque Rocha no registró la procedencia”, explica Santos.

    Egiptomanía del siglo XIX

    La antropóloga e historiadora de la ciencia Irina Podgorny aporta contexto sobre la llegada de estas piezas al país. Recuerda que la egiptomanía del siglo XIX, reavivada tras la expedición napoleónica, impulsó un intenso tráfico de momias y antigüedades.

    “Dardo Rocha, como sus biografías relatan, fue un viajero y un coleccionista. De más está decir que poseía los recursos necesarios para hacerlo y, gracias a ellos, adquirir los objetos de las modas de su época. Modas que, como hoy, lejos de ser locales, se rigen por lógicas que trascienden las fronteras y la voluntad de quien, sin saber muy bien por qué, acumula porcelana china, antigüedades o momias supuestamente egipcias”.

    En el caso de estas últimas –explica– se trata de un interés reavivado por la expedición napoleónica de 1798-1801, una obsesión que fue creciendo a lo largo del siglo XIX y desencadenó “un tráfico que, en el valle del Nilo, generó nuevas profesiones –saqueador, falsificador, comerciante o productor de cadáveres– y llevó a las momias a usos y geografías que les eran ajenas. Muchas fueron pulverizadas para emplearlas como fertilizante o como fuente de supuestos remedios de raigambre ancestral. Otras se exhibían en espacios públicos y privados y se desenrollaban para escrutar su interior, como acto social, científico y/o comercial”.

    “El Museo Público de Buenos Aires, que se alimentaba de donaciones, recibiría algunos objetos egipcios. Muchas donaciones remiten a las rutas de viaje y al comercio internacional de la época –resume Podgorny, ganadora del Premio Bernardo Houssay–. El doctor José María Uriarte, futuro director del Asilo de Alienados, se preocupó por testimoniar un itinerario con recuerdos materiales –y minerales– de Tenerife, el Vesubio, Pompeya e Itálica, emulando el Grand Tour dieciochesco».

    Podgorny agrega: «Las historias de los museos muchas veces dejan de lado este aspecto contingente en la formación de sus colecciones, que en parte explica la llegada de objetos que ni el donante ni el receptor comprenden del todo, ya que proceden de una red social, local e internacional, de intercambio y compra-venta de piezas de historia natural, rarezas, monetarios y ‘reliquias’ históricas determinada por el mercado”.

    ‘Una estatua ejipcíaca’

    La investigadora ilustra ese movimiento con un ejemplo: “El Museo de Buenos Aires recibiría ‘una estatua ejipcíaca’ donada en 1843 por Tomás Gowland (1803-1883), comerciante inglés que había llegado a Buenos Aires en 1812 y que, a fines de la década de 1820, se asoció con George Washington Slacum, cónsul de los Estados Unidos. Como cuenta Maxine Hanon, era el dueño de la famosa ‘Casa del Martillo’, una firma de subastas que perduró hasta 1870.La antropóloga e historiadora de la ciencia Irina Podgorny  Foto: gentileza.La antropóloga e historiadora de la ciencia Irina Podgorny Foto: gentileza.

    Gowland fue el rematador obligado de los británicos de Buenos Aires: ricos y pobres, diplomáticos, reverendos, hoteleros o comerciantes le confiaban la venta de sus muebles cuando decidían mudarse o abandonar la ciudad. De notoria actuación pública, fue diputado de la provincia. Quizá la estatua egipcia procediera de uno de esos remates, de un regalo o de un viaje. Como sea, hoy la invocamos como uno de esos fragmentos de la egiptomanía que llegaba al Río de la Plata”.

    Frente a la polémica, Santos insiste en la necesidad de rigor. “La única forma de abordar estos ataúdes es estudiarlos en contexto: compararlos con otros ejemplares similares, con cementerios excavados en los siglos XX y XXI y con el material papirológico y epigráfico disponible. Conocemos mucho sobre Herwodj y Tadimentet, y seguramente conoceremos más en el futuro”.

    Mientras tanto, la muestra del Museo Nacional de Bellas Artes confirma que el antiguo Egipto sigue despertando fascinación. En cuatro meses recibió cerca de 200.000 visitantes. “Cada generación ha tenido su propio ‘antiguo Egipto’. Las razones cambian, pero el interés persiste. Argentina no es la excepción”, concluye Santos.


    Sobre la firma

    Fabiana Scherer

    Es periodista con más de dos décadas de trabajo, con especialización en periodismo cultural. Es autora de los libros Alzamos la voz (Urano) y Esos Raros Relatos Nuevos (Catapulta).Bio completa

    Fuente: Clarín.com

  • La Colección Tedesco llega a la Casa Victoria Ocampo con obras de Minujín, Jacoby y Villar Rojas

    La Colección Tedesco llega a la Casa Victoria Ocampo con obras de Minujín, Jacoby y Villar Rojas

    Muy joven, cuando aún no había decidido que sería médico cirujano plástico, Esteban Tedesco se convirtió en coleccionista de arte sin saber siquiera que sería uno de los más relevantes de nuestro país. Pero además de ello, Tedesco es un mecenas discreto de artistas que arrancan en el mundo del arte y que precisan, sobre todo, darse a conocer.De Fabián Burgos "Columnas rojas" Óleo sobre tela 300 x 200 cm 2010 y de Marcos López "El jugador", fotografía color 105 x 140 cm 1995, en la muestra Colección Tedesco: el valor de lo contemporáneo, en la Casa Victoria Ocampo. Foto: gentileza FNA.De Fabián Burgos «Columnas rojas» Óleo sobre tela 300 x 200 cm 2010 y de Marcos López «El jugador», fotografía color 105 x 140 cm 1995, en la muestra Colección Tedesco: el valor de lo contemporáneo, en la Casa Victoria Ocampo. Foto: gentileza FNA.

    A los 17 años amaba los paisajes de campo. Sus primeras obras fueron de Armando Repetto y Raúl Russo. Su vida profesional como médico transcurrió entre Inglaterra, Irlanda y Buenos Aires, donde se decidió por la cirugía plástica y por la medicina pública.

    Tedesco estima que su colección está integrada por dos mil obras contemporáneas, sobre todo de gran porte, con numerosas obras pequeñas que constituyen verdaderas perlas en su colección, por tratarse de primeros trabajos de artistas hoy consagrados en el mercado internacional.https://8405d4e94270df3f96ebfbb84845bb91.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    El Fondo Nacional de las Artes (FNA) presenta en la Casa Victoria Ocampo, desde hoy y hasta mediados de abril próximo, una exhibición de 78 obras de la Colección Tedesco: el valor de lo contemporáneo, curada por la crítica de arte Ana Martínez Quijano, quien tuvo en cuenta para la selección no solo el valor de cada pieza, sino sobre todo el carácter afectivo que reúne para su poseedor.

    Martínez Quijano pone a dialogar la selección de pinturas y esculturas elegidas con la Casa Victoria Ocampo, de líneas racionalistas, que en 1928 escandalizó al arquitecto Alejandro Bustillo por su modernidad, que rompía la homogeneidad de las suntuosas casonas de Barrio Parque.Esteban Tedesco junto a su colección. Foto: gentileza FNA.Esteban Tedesco junto a su colección. Foto: gentileza FNA.

    Arte que no suele verse en los museos

    “Arraigada en la producción de los artistas contemporáneos, la Colección posee una vitalidad que se acrecienta desde que nació, en la década del 80. Tedesco atesora un arte que no suele verse en los museos y este enfoque lo vuelve estimulante”, dice el texto curatorial. La selección de la curadora abarca desde mediados de los años 80 hasta el presente.

    Su texto agrega que “la Casa (declarada Monumento Histórico Nacional en 2022) y la Colección, lejanas en el tiempo pero cercanas en su inspiración, exigen condiciones especiales de montaje. El encuentro de un bien patrimonial con el arte contemporáneo no limita el despliegue. El espíritu rebelde de Victoria no se cubre con paneles neutros para albergar la diversidad estética de Tedesco. Ambos muestran al desnudo todo su esplendor”.

    En una recorrida previa a la inauguración, durante el montaje, conversamos con la curadora y el coleccionista para entender más y mejor el hilo narrativo que atraviesa esta exposición. No es la primera exposición de la Colección Tedesco, que regularmente ha expuesto obras en el Centro Cultural Borges y tiene préstamos de otras actualmente en espacios como el Malba, el Palacio Libertad, la Universidad de San Andrés y el mencionado Centro Borges.

    La Colección comienza a principios de los años 80. Con especial arraigo en la producción artística, la colección de Esteban Tedesco se ha consolidado como un conjunto orgánico y en crecimiento. Surgida en estrecha relación con el llamado Grupo de la X, Tedesco siempre estuvo atento a las distintas vertientes del arte argentino sostenido en vínculos de cercanía con los artistas.

    Y aunque también contiene piezas de artistas de Brasil, Colombia, Venezuela y algún otro país latinoamericano, la exposición reafirma el compromiso sostenido de la Colección Tedesco con el arte argentino.

    Tal como nos cuenta la curadora, el objetivo del coleccionista estuvo desde el inicio lejos de los intereses tradicionales asociados al coleccionismo.

    Antes bien, Esteban Tedesco procuró orientarse hacia un acompañamiento activo de los creadores y a su proyección. A ello le es concurrente una política constante de préstamos a museos y espacios culturales. “Su práctica puede definirse, ante todo, como un compromiso con el arte”, nos dice Inés Echebarne, directora de la Casa Victoria Ocampo.

    Y aquí hay que mencionar el modo total en que los integrantes del FNA se han involucrado en esta muestra, desde su presidente, Tulio Andreussi, hasta el personal que se afana con ahínco, en pleno montaje, en desarmar las piezas protegidas para que se terminen de colgar en la planta baja del espacio cultural.

    Y ese compromiso de todos tiene que ver con que Victoria Ocampo, cuya casa es sede de la exhibición, aporta una dimensión histórica y simbólica. Victoria no solo fue impulsora de la creación del Fondo de las Artes, sino que fue central en la configuración del campo artístico e intelectual argentino del siglo XX.

    Artistas de nivel internacional

    A medida que recorremos la expo en pleno montaje aparecen obras de Roberto Jacoby, Adrián Villar Rojas, Jorge Macchi, José Luis Landet, Marta Minujin, Nicola Costantino, Amparo Viau, Andrés Compagnucci, entre otros que iremos descubriendo en el proceso de desembalaje.De Marina de Caro "Nudo rosa" Hilado acrílico tejido a máquina. 80 cm  1999 y una obra de Ernesto Ballesteros, lápiz sobre papel 151 x 246 cm 2012,  en la muestra Colección Tedesco: el valor de lo contemporáneo, en la Casa Victoria Ocampo. Foto: gentileza FNA.De Marina de Caro «Nudo rosa» Hilado acrílico tejido a máquina. 80 cm 1999 y una obra de Ernesto Ballesteros, lápiz sobre papel 151 x 246 cm 2012, en la muestra Colección Tedesco: el valor de lo contemporáneo, en la Casa Victoria Ocampo. Foto: gentileza FNA.

    Trabajos magníficos de Alberto Greco, Beto Álvarez, Alexis Minkiewicz, Diego Bianchi, Alfredo Prior, Ana Gallardo, Andrés Paredes, Ana Clara Soler, Carlos Huffmann, Eduardo Basualdo, Eduardo Navarro, Ernesto Arellano, Ernesto Ballesteros, Fabián Burgos, Fabio Kacero, Fernanda Laguna, Fernando Brizuela, Gachi Hasper y Gyula Kosice aparecen en ese conjunto extraordinario que Ana Martínez Quijano ha seleccionado.

    Seguimos descubriendo otras piezas de Matías Duville (el artista que representará a la Argentina en la inminente Bienal de Arte de Venecia que abrirá en mayo próximo); de Pablo Siquier, de Juan Becú, Karina Peisajovich, Leandro Tartaglia, Leopoldo Estol, Luca Martini, Magdalena Cordero, Marcos López, Marina De Caro, Martín Di Girolamo, Mauro Koliva, Mónica Millán, Pablo Accinelli y Rosana Schoijett, entre otros destacadísimos.

    Algunas de las pinturas tienen un registro sutil que apreciarán mejor los expertos en historia del arte, pero no por ello el visitante sin experiencia lo disfrutará menos, porque ante todo –como dicen algunos grandes consagrados– el arte también se siente y genera un diálogo muy personal con cada visitante.

    ¿Qué te movilizó a dar inicio a tu colección, le preguntamos a Esteban Tedesco. Y con sencillez dice que le divertía el arte. “Tenía un compañero en la Facultad (de Medicina) cuyo padre era pintor y ahí empecé a adquirir algunas obras. Tenía 17 o 18 años. Era otro tipo de obra, que no tiene nada que ver con la colección posterior, que es arte contemporáneo”, nos cuenta.Obras sin título de Amparo Viau Tríptico. Tiza sobre papel de algodón sobre tela. 240 x 150 cm,  en la muestra Colección Tedesco: el valor de lo contemporáneo, en la Casa Victoria Ocampo. Foto: gentileza FNA.Obras sin título de Amparo Viau Tríptico. Tiza sobre papel de algodón sobre tela. 240 x 150 cm, en la muestra Colección Tedesco: el valor de lo contemporáneo, en la Casa Victoria Ocampo. Foto: gentileza FNA.

    A lo largo del tiempo el criterio de la colección también ha evolucionado. Siempre con la ayuda de su galería de cabecera, Ruth Benzacar, ha conformado un acervo asombroso. Nos dice Tedesco que casi nunca ha comprado en subastas, con excepción de una obra de Liliana Maresca y, hace poco, otra de Gimena Macri, “porque me encantaba el primer período de su obra”.

    “Orly Benzacar es mi favorita, primero porque la quiero mucho y también por sus artistas. A los 17 años empecé a ir a lo de Ruth. Cuando tenés una buena galería es raro que te equivoques, porque vas entrenando tu ojo”, nos dice, y coincide el dato con uno de los criterios de la curadora, que ha puesto de relieve ese ojo del coleccionista en su selección.

    ¿De qué obra nunca te desprenderías, le preguntamos y Tedesco se ríe mientras sacude la cabeza. “Yo no me desprendería de ninguna, pero no sé si en algún momento estaré muerto de hambre y tendré que vender”, nos responde con naturalidad. No obstante, se decanta por una bella foto de Elba Bairon, con una flor en la cabeza. Es una fotografía que el artista Marcos López le regaló. En blanco y negro, se observa la imagen en un fondo blanco. Minimalista y delicada. “Es una divinura”, dice Esteban Tedesco.

    ¿El coleccionista que compra, presta y expone también vende? ¿En qué circunstancias, quisimos saber?Esteban Tedesco junto a su colección. Foto: gentileza FNA.Esteban Tedesco junto a su colección. Foto: gentileza FNA.

    Tedesco responde que ha vendido “obra de arte moderno. En algunas oportunidades he vendido, por ejemplo, una obra de Kosice que no tenía mucho que ver con mi colección. Un amigo se operaba y se necesitaba mucho dinero. Vendí también otra obra de Macchi, que luego lamenté mucho, pero la persona que se operaba hoy vive feliz. Valió la pena”, nos cuenta.

    El hilo conductor de su colección comienza en su goce personal frente a la belleza de una pieza. “Nunca busco nada que ya pasó. Me gusta lo que es totalmente contemporáneo”, define.

    Muchos de los artistas cuyas obras integran hoy su espléndido acervo han recibido su ayuda, por eso varias de las piezas que observamos en proceso de montaje han sido regalos de los artistas a su mecenas, cuando recién comenzaban a abrirse camino en el mercado del arte.

    De varios de los artistas presentes en la expo la Colección Tedesco tiene varias obras compradas. “La idea de esta muestra es aproximar al público a lo contemporáneo”, nos dice ante la mirada de Ana Martínez Quijano.

    “Aunque parezca fácil, el recorrido todo tiene que ver con un momento en la historia del arte”, nos dice la curadora. Y observamos que también tiene que ver con la evolución de los artistas. Quienes se aproximen a los trabajos de Pablo Siquier, Adrián Villar Rojas, Ana Gallardo o Jorge Macchi –por mencionar solo algunos de los artistas reflejados en esta exhibición– podrán apreciar su evolución posterior, donde su impronta aparece de forma incipiente.

    Colección Tedesco: el valor de lo contemporáneo, estará en la Casa Victoria Ocampo (Rufino de Elizalde 2831) hasta el 20 de abril con entrada gratuita de de lunes a viernes, de 11 a 19.


    Sobre la firma

    Susana ReinosoSusana Reinoso

    seccioncultura@clarin.comBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • Arranca el Mundial de Lectura: cómo participar del proyecto que propone leer la Odisea en comunidad

    Arranca el Mundial de Lectura: cómo participar del proyecto que propone leer la Odisea en comunidad

    En el año del Mundial, la cita máxima del fútbol en todo el planeta, hay otro mundial que ya está dando que hablar, el Mundial de Lectura: comenzará el 9 de marzo, es gratis, apto para todo público, tendrá lecturas grupales en vivo, en modo virtual y se extenderá por nueve meses, hasta noviembre de este año.

    Arranca el Mundial de Lectura. Foto: Freepik.Arranca el Mundial de Lectura. Foto: Freepik.
    La tercera edición está por comenzar y tendrá a la Odisea, el gran clásico de Homero y de la literatura universal, como eje principal de lectura. También habrá lecturas de sus múltiples versiones, de Dante a Borges, de Joyce a Margaret Atwood.

    “Mientras tanto, en el medio vamos leyendo una pequeña parte de lo mucho que se escribió en torno a la Odisea: libros de viaje, libros sobre personas que vuelven de la guerra, libros de la búsqueda de la identidad. Es un Mundial, una experiencia de lectura anual y más orgánica”, explicó Santiago Llach, escritor, editor y organizador de esta cita de lectura.

    El Mundial de Lectura ya tiene más de 1100 inscriptos –en su mayoría argentinos y demás asistentes provenientes de países de Latinoamérica– y espera alcanzar los 3000 participantes, como ocurrió en las ediciones anteriores. Hay tiempo hasta el 8 de marzo para anotarse.

    Será un año muy particular, ya que en el transcurso del Mundial de Lectura también se estrenará la película La Odisea, escrita, dirigida y producida por Christopher Nolan, basada en el poema homónimo de Homero, y tendrá Matt Damon como protagonista junto a un gran elenco, con Tom Holland, Anne Hathaway, Zendaya, Lupita Nyong’o, Robert Pattinson y Charlize Theron, entre otros.

    ¿Cómo anotarse?
    Aquellos interesados en participar del Mundial de Lectura deberán dirigirse a este sitio web . Allí se encuentra el formulario de inscripción disponible. Es gratis, para todas las edades.

    Habrá dos clases por semana hasta noviembre (a veces, habrá tres por semana) los días lunes y miércoles.

    El Mundial de Lectura comenzará el 9 de marzo a las 8:30 de la mañana (hora de la Argentina). Cada clase tendrá espacio de una hora en vivo, entre lectura, charlas y debate. La segunda clase será el miércoles 11.

    Aquellos que no puedan presenciar el vivo del Mundial de Lectura tendrán la posibilidad de verlo en otra ocasión, ya que cada clase estará grabada.

    En tanto, el Taller de Lectura constará de cuatro clases mensuales todos los jueves a las 19 (hora de Argentina). Esta actividad comenzará el jueves 12 de marzo y es arancelada, también a cargo de Santiago Llach, creador del Mundial de Escritura, que va por su 11° edición.

    ¿Cómo es el Mundial de Lectura?
    El método es muy sencillo: Santiago Llach comenzará leyendo la Odisea. Luego, podrán sumarse aquellos voluntarios que desean participar de esta videoconferencia de lectura en vivo por Zoom recogiendo la experiencia original de los poemas épicos con lecturas o recitación en voz alta. Habrá charlas y debates al final de cada clase.

    “Son dos veces por semana y más adelante se van a extender a tres clases por semana. En mayo vamos a leer el «Paraíso», de Dante, de La divina Comedia, junto con Alejandro Crotto. Ahí lo hacemos tres veces por semana”, adelantó Llach.

    Las dos ediciones anteriores consistían en lecturas de en un libro distinto por mes, pero no necesariamente había conexión entre un libro y otro. “Este año decidimos hacer toda una lectura anual orgánica”, aclara Llach.

    La idea es leer textos breves. “Vamos a ir leyendo un canto a la vez (son 24 cantos breves). Un canto a la Odisea dura aproximadamente 25 o 30 minutos de lectura. Después habrá debate y comentarios que enriquecen mucho. Hay gente que participa desde el primer día, hay una gran comunidad. Cualquiera se puede sumar”.

    Santiago Llach. Foto: Silvana Boemo.Santiago Llach. Foto: Silvana Boemo.
    –¿Hace falta más lectura para participar en el Mundial de Lectura? ¿Hay una necesidad de la gente en querer leer y también participar?

    –Sí. Ésta es una época en la que nos distraemos mucho. Hacerlo con otras personas y de algún modo obligarse a tener un día u horario en que vos sabés que lo lees, ayuda. Además, me parece que esta experiencia en Argentina no está tan extendida pero del audiolibro, más allá de los podcast, suma mucho. Al mismo tiempo, estás escuchando la lectura y también cada uno en su casa con el libro puede ir siguiéndola por Zoom, por lo que la lectura visual y la escucha también suman. Esto te da un ritmo, un hábito hasta que te vas con la Odisea leída y con muchas cosas más, con casi una breve historia de la lectura occidental porque hay autores contemporáneos, antiguos, etc.

    –Existe la creencia en la cual la gente lee cada vez menos ¿Es cierto?

    –La verdad es que hay un gran interés, imagínate que ya tenemos 1100 personas inscriptas para leer un libro arduo como la Odisea. Esto es maravilloso. También es un desafío debido a la demanda en este tipo de actividades. Creo que está bueno perderle el miedo y que esta experiencia de leer los clásicos, especialmente los griegos, es muy iluminador. Están todos más que invitados. La idea es siempre acompañar e incentivar. Esto no es para especialistas sino para gente común e interesada en la lectura.

    Santiago Llach estará acompañado por un grupo de lectores y especialistas que se irán sumando a través de las charlas. Uno de ellos es Alejandro Crotto, referente de la literatura nacional, quien leerá la Divina Comedia, de Dante, y algunos poemas relacionados con la Odisea en septiembre.

    También, en octubre, estará la periodista y productora de eventos literarios Catalina Lascado, quien dará un curso y lecturas sobre California como una tierra de peregrinajes y sueños, en relación a la Odisea, entre otros temas.

    –¿Qué sorpresa tendrá el Mundial de Lectura? ¿Como adelanto, qué podés contarnos al respecto?

    –Si bien cada uno puede tener la edición que quiera, vamos a trabajar con una edición muy especial que Colihue lanzó el año pasado. Es la primera traducción de la Odisea al español realizada por un argentino y la primera traducción hecha por una mujer: Marta Alesso. Eso es un plus muy grande. Con Marta vamos a hacer algo que los va a sorprender.

    Sobre la firma
    Maxi Kronenberg

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    Fuente: Clarín.com

  • Cumbres borrascosas: la furia y el misterio que no envejecen

    Cumbres borrascosas: la furia y el misterio que no envejecen

    «Si todo lo demás sucumbiera y él quedara, yo seguiría existiendo; y si todo lo demás permaneciera y él fuera aniquilado, el universo se volvería un gran extraño; yo no podría parecer parte de él», dice Catherine Earnshaw en un momento de Cumbres borrascosas, la novela de Emily Brontë. Calificada en su momento de depravada, violenta y tenebrosa, la obra vuelve a ser protagonista a partir del estreno de la polémica versión de Emerald Fennell, protagonizada por Margot Robbie y Jacob Elordi.Cumbres borrascosas. Archivo Clarín. Cumbres borrascosas. Archivo Clarín.

    Desde su publicación en 1847 –firmada por Ellis Bell, el seudónimo masculino de Emily–, el libro ha sido leído de diversas maneras y etiquetado como romance, tragedia, alegoría gótica, relato de venganza, herejía sentimental contra la moral victoriana y texto de lectura marxista.

    «Cómo alguien pudo haber escrito un libro semejante sin suicidarse antes de terminar una decena de capítulos es un misterio. Es una compilación de depravación vulgar y horrores antinaturales«, se alarmó el universo literario ante la obra de Emily. Fue su hermana Charlotte, autora de Jane Eyre, quien develó su nombre en la segunda edición, prologada por ella y publicada en 1850, tiempo después de la temprana muerte de Emily, ocurrida el 19 de diciembre de 1848. Tenía 30 años.

    La revelación generó una gran sorpresa: ¿cómo aquella historia de pasiones que trascienden la muerte –con una galería de personajes irredimibles, un clima de violencia física y emocional, enfrentamientos de clase e insinuaciones de incesto, necrofilia y una sed de venganza cruel– podía haber nacido de la mente de una mujer?

    Los páramos eternos

    «Como sospecho que le ocurre a la mayoría de quienes leyeron Cumbres borrascosas en sus primeros años de vida, la novela ha permanecido viva en mi mente desde entonces, reavivándose con la relectura regular«, reflexionó John Sutherland, académico británico, columnista y autor. Es profesor emérito Lord Northcliffe de literatura inglesa moderna en University College London.

    En «La magnanimidad de Cumbres borrascosas», publicado originalmente en Critical Inquiry (1983), Joyce Carol Oates sintetiza, como solo ella puede hacerlo, el espíritu de la obra de Emily: «Esta gran novela, aunque no excesivamente larga ni –contrariamente a la creencia general– excesivamente complicada, logra ser varias cosas: un romance que desafía brillantemente las presunciones básicas de lo “romántico”; un “gótico” que evoluciona, con una gracia absolutamente inevitable, hacia su opuesto temperamental; una parábola de la inocencia y la pérdida, y la inevitable derrota de la infancia; y una obra de consumada maestría en su nivel primario, es decir, el nivel del lenguaje».

    Uno de los mayores atractivos de Cumbres borrascosas es, sin duda, Heathcliff. En Infernales. La hermandad Brontë (Taurus), la escritora Laura Ramos reflexiona que no solo se trata de una novela genial, sino que Emily crea un héroe malvado y logra climas y personajes llenos de perversidad, sexualidad y furia que escandalizaron a su época.

    Oates reafirma esta idea al señalar: «El atractivo perdurable de Heathcliff se asemeja al de Edmund, Yago, Ricardo III, el intermitente Macbeth: el villano que impresiona por su energía, su astucia, su peculiar valentía; y por sus apartes, que invitan, como lo hacen, a la colaboración del público o del lector en su maldad. Brontë acierta plenamente al hacer que su villano nos diga, a través de la Sra. Dean y Lockwood, que la brutalidad no siempre repugna; y que hay personas –a menudo de carácter débil, cobarde y poco desarrollado– que la admiran de forma innata, siempre que no se sientan ofendidas (…) Infaliblemente cruel, pero lo suficientemente astuto como para parecer exasperado con las pruebas de crueldad de sus víctimas, Heathcliff despierta en el lector este peculiar vínculo de colaboración mediante la pura fuerza de su lenguaje y su ingenio: pues ¿acaso no es él, con su amada perdida, la fuerza vital desatada?».https://www.instagram.com/reel/DUqTJULkTca/embed/captioned/?cr=1&v=14&wp=858&rd=https%3A%2F%2Fwww.clarin.com&rp=%2Fcultura%2Fcumbres-borrascosas-furia-misterio-envejecen_0_1sIrSPkIi5.html#%7B%22ci%22%3A0%2C%22os%22%3A689.0999999046326%2C%22ls%22%3A52.59999990463257%2C%22le%22%3A52.59999990463257%7D

    La escritora Mariana Enríquez confesó en varias oportunidades su amor por Heathcliff. Se enamoró de él a los 12 o 13 años, cuando leyó la novela por primera vez. Le atrajo lo extraño, lo demoníaco, ese ser que no es del todo humano. «En términos de corrección política, el hombre del que una mujer debería huir. Un maldito».

    Tal fue el impacto de Cumbres borrascosas que Enríquez reconoció que, en sus primeros libros, esa fuerza de la naturaleza –con resentimiento y la belleza del Satanás de Milton– la atrapó lo suficiente como para que algunos personajes le recordaran. En su texto El otro lado (Anagrama), escribe: «Cuando escribí Bajar es lo peor, Cumbres borrascosas y Sobre héroes y tumbas eran mis novelas favoritas de aquellos años».

    Hubo un tiempo, a principios del siglo XX, en que se exploró la idea de identificar a Emily Brontë con Heathcliff, como la «hija adoptiva» de la naturaleza y «una criatura de los páramos» que conocía los secretos «de cosas antiguas e inalterables».

    En el homenaje a Emily Brontë realizado en la Biblioteca Güiraldes, de la Ciudad de Buenos Aires, en 2018, Luis Chitarroni leyó un profundo análisis sobre la autora y su obra cumbre. En un pasaje de aquel texto señala: «Otra vez Heathcliff. No era peregrino sino una voluntad del Romanticismo y otra, por lo menos, de la fundación/fundición del gótico en ciernes, que los índices del mal se impusieran sobre los del bien en la descripción del protagonista. En Heathcliff, sin embargo, y a espaldas de su descripción, están las astucias despiadadas de los personajes de Waverley, de Walter Scott, demasiado caballeros o soldados como para que una abstracción se detenga en ellos, y Satán, Lucifer y Calibán, que es algo así como el extranjero absoluto».

    Feroz a su tiempo

    La fascinación por este universo generó numerosas adaptaciones y sigue siendo una fuente de inspiración inagotable. Entre las versiones más conocidas figuran Wuthering Heights (1939), de William Wyler, con Merle Oberon y Laurence Olivier; Abismos de pasión (1954), de Luis Buñuel; la versión de Peter Kosminsky (1992), con Ralph Fiennes y Juliette Binoche; y la de la británica Andrea Arnold (2011), con James Howson y Kaya Scodelario.

    También existen versiones alemanas, italianas, japonesas y filipinas, producciones de Bollywood y la olvidada miniserie argentina de 1978, con Rodolfo Bebán y Susú Pecoraro. Incluso mereció un sketch de Monty Python en el que Catherine y Heathcliff intercambian apasionadas declaraciones de amor a través de los páramos usando banderines de semáforo.Juliette Binoche en 1992 durante el rodaje de Cumbres Borrascosas. Archivo Clarín.Juliette Binoche en 1992 durante el rodaje de Cumbres Borrascosas. Archivo Clarín.

    Resulta imposible no mencionar a Kate Bush y su inolvidable himno de 1978, «Wuthering Heights», cuyo estribillo repite: «Heathcliff, soy yo, soy Cathy. He llegado a casa y tengo mucho frío. Déjame entrar en tu ventana».

    Las obras de las hermanas Brontë han sido analizadas a lo largo de la historia y continúan despertando interés. El escritor mexicano Jorge Volpi, en el monumental ensayo La invención de todas las cosas. Una historia de la ficción (Alfaguara), sostiene que, más allá de sus convenciones y su imaginería gótica, «en sus mejores novelas las hermanas Brontë jamás dejan de criticar la ferocidad de su tiempo, en particular hacia quienes no se adecuan al modelo patriarcal: los pobres, los locos, los desheredados, los no blancos y, sobre todo, las mujeres».

    Las hermanas Brontë también fueron objeto de análisis para Virginia Woolf. En 1925 publicó en The Common Reader el texto «Jane Eyre y Cumbres borrascosas», donde asegura que no hay un «yo» en la novela: «Hay amor, pero no es el amor de hombres y mujeres (…) No es extraño que así sea; más bien, es asombroso que ella pueda hacernos sentir lo que ella misma tenía dentro de sí».

    Confesa admiradora de Woolf, la argentina Victoria Ocampo fue responsable, en 1938, de la edición en castellano de la obra de Emily Brontë. Con traducción de María Rosa Lida y prólogo de Ocampo, la editorial Sur presentó Cumbres borrascosas, una edición particular: como indica un análisis en la página del Instituto Cervantes, «en ella se verifica la coexistencia de diferentes normas de traducción (…): para la traductora, la protagonista de Brontë es Catalina; para la prologuista, es Catherine».

    En el ensayo dedicado a Emily Brontë, Terra incognita, Victoria Ocampo afirma que Cumbres borrascosas es el alma de su autora: «Si algún ser humano ha habido que se confundiera con el lugar que lo vio nacer y con los objetos que lo rodearon fue, sin duda, Emily Brontë. El viento que sopla en este momento en Yorkshire lo respiramos en Wuthering Heights. Este libro es un lugar, a imagen del título que lleva. Pero este lugar, señalado en los mapas de Inglaterra, es el alma de Emily Brontë».


    Sobre la firma

    Fabiana Scherer

    Es periodista con más de dos décadas de trabajo, con especialización en periodismo cultural. Es autora de los libros Alzamos la voz (Urano) y Esos Raros Relatos Nuevos (Catapulta).Bio completa

    Fuente: Clarín.com