Categoría: Entretenimiento

  • Colección Helft: la historia del coleccionismo que impulsó el arte contemporáneo argentino

    Colección Helft: la historia del coleccionismo que impulsó el arte contemporáneo argentino

    Más que una muestra, Colección Helft, inaugurada recientemente en W-galería, es una narrativa viva que testimonia el valor del coleccionismo inteligente y sensible. Marion Eppinger y Jorge Helft se conocieron en el colegio secundario y se casaron en 1955. Durante la siguiente década recibieron a sus tres hijos y vivieron en Europa y Estados Unidos, hasta que en 1968 regresaron a Argentina, donde descubrieron con fascinación la escena cultural de una ciudad encendida.Marion Eppinger y Jorge Helft se conocieron en el colegio secundario y se casaron en 1955. Archivo Clarín.Marion Eppinger y Jorge Helft se conocieron en el colegio secundario y se casaron en 1955. Archivo Clarín.

    Guiados por su visión, la pareja creó una metodología estrecha y personal a la hora de adquirir obras, además de ocupar roles cercanos a la gestión cultural, inexistente por entonces. Esta exposición, por lo pronto, es una historia de intuición y valor.

    Con un escaso conocimiento del arte local, los Helft decidieron empezar de cero, frecuentando talleres y forjando amistad con artistas como Líbero Badíi entre tantos otros, que además empezaban a ir al departamento familiar de Palermo.https://f27c470741737f5a3c515a649dce99ed.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    Mientras las salidas de los fines de semana giraban en torno a visitas a espacios y galerías de arte, sus ojos comenzaban a abrirse hasta que en una visita al Instituto Di Tella, les llamó la atención un móvil de Julio Le Parc que adquirieron por 300 dólares. Esa fue la base fundante.

    Tanto Marion como Jorge habían nacido en Europa y venían de familias que encontraron en Argentina un nuevo hogar después de la Segunda Guerra Mundial y que estaban estrechamente vinculadas al coleccionismo, en especial el padre de Helft, por lo que vivir con arte no les era ajeno.

    Sin opiniones ajenas

    Lo particular de su experiencia era la escena en la cual estaban inmersos, donde la gente no compraba arte contemporáneo, lo que les dio la ventaja para construir su legado sin opiniones ajenas ni el arrebato de las modas.Obras de Alberto Heredia y Antonio Berni  en Colección Helft en W—galería. Foto: gentileza.Obras de Alberto Heredia y Antonio Berni en Colección Helft en W—galería. Foto: gentileza.

    El catálogo que acompaña la exposición comienza con un texto de Nicolás Helft, uno de los hijos de la pareja, que confiesa que el arte le dio a su papá la posibilidad de salir de una vida gris y de oficina para encontrar su verdadero motor, que llenó la cotidianeidad de proyectos y posibilidades en una Buenos Aires que «le generaba un estado de exaltación».

    Lentamente, empezó la convivencia con obras poco convencionales, que se salían de las paredes e invitaban al debate. Los Helft atesoraban lo que la mayoría no entendía, donde resonaban lo erótico, lo grotesco y la densidad de la mano de artistas que se arriesgaban contra todo pronóstico, desde Victor Grippo hasta Alberto Heredia, a quien Marion adoraba.

    Atenta y sabia, es quien representa hoy al dúo que, si bien se divorció en 1996, no separó la colección, mientras que la presencia de Jorge, que falleció hace exactamente un año, se percibe en cada rincón. Eppinger explica que, cuando en los años 80 decidieron mudarse de Palermo a San Telmo, fue con el objetivo de «ganar metros» y diseñar un edificio sobre la calle Defensa, que pasó a conocerse como «enfrente» ya que hacía espejo con el nuevo hogar.https://www.instagram.com/reel/DWXbuY1BWEg/embed/captioned/?cr=1&v=14&wp=858&rd=https%3A%2F%2Fwww.clarin.com&rp=%2Fcultura%2Fcoleccion-helft-historia-coleccionismo-impulso-arte-contemporaneo-argentino_0_ev6K4g8AHs.html#%7B%22ci%22%3A0%2C%22os%22%3A1207%2C%22ls%22%3A151.89999997615814%2C%22le%22%3A640.1999999880791%7D

    Desembarcar en el barrio más antiguo de Buenos Aires, que por entonces era ignorado por la mayoría de los porteños, debe de haber sido un contraste fascinante, en un momento donde la historia se debatía con el surgimiento del under.

    Unos años antes habían inaugurado la legendaria Fundación San Telmo, donde desde 1980 organizaron muestras, conciertos y editaron catálogos, transformándola en un referente para una nueva generación, así como para los amigos de siempre.

    Por allí pasaron desde Liliana Porter hasta Antonio Berni y Guillermo Kuitca, que con apenas 19 años tuvo la oportunidad de presentar una de sus primeras exposiciones, costeada con la compra de obras por parte de los Helft.

    Con respecto a ese salto territorial, en el catálogo se aclara: «Lo cierto es que esta elección “excéntrica” expandió el movimiento que venía sucediendo desde el centro-norte de la ciudad hacia el eje sur, históricamente más postergado. La movida cultural se enraizó en esta nueva geografía y confirmó la agudeza de Jorge y Marion para interpretar su tiempo».

    El circuito del arte, que por entonces era precario y no sostenía la economía de los artistas, hizo de la Fundación un oasis donde practicaron el rol de «administradores culturales», un término acuñado por Jorge, al darle oportunidades a artistas, curadores e incluso acercaron a la gente a las expresiones culturales del momento.Obras de Juan Carlos Distéfano y Jorge de la Vega  en Colección Helft en W—galería. Foto: gentileza.Obras de Juan Carlos Distéfano y Jorge de la Vega en Colección Helft en W—galería. Foto: gentileza.

    Por medio de sus acciones e incluso de la propia colección, fomentaron la internacionalización del arte argentino, colocándolo a la par de referentes como Marcel Duchamp o Louise Bourgeois, que también adquirieron en estrecho diálogo.

    Una corporalidad potente

    Desperdigadas entre salas y espacios secundarios, el cuerpo de obras seleccionadas por Jimena Ferreiro, junto a la familia Helft y el equipo de W, despliega una corporalidad potente y exige ser abordado con atención.

    Las lenguas y figuras danzantes de Heredia conviven con el narciso de Pablo Suárez, una pieza icónica de Rubén Santanonín y una obra de Víctor Grippo, que en su momento invitó a la crítica, cuando decían que Jorge había enloquecido al comprar «un pan quemado» por 500 dólares.

    En el primer piso, se hacen presentes las «Bocanadas» de Graciela Sacco, las siluetas de Ana Mendieta, una obra de 1964 de Marta Minujín, que se mira con un Niki de Saint Phalle y una escultura en resina de Juan Carlos Distéfano, que recuerda a las pinturas de desnudos de Prilidiano Pueyrredón. Un tanto kitsch y otro poco sexy, todas están unidas por el hilo rojo que los Helft tejieron durante tanto tiempo."Narciso de Mataderos" (1984), de Pablo Suárez en Colección Helft en W—galería. Foto: gentileza.«Narciso de Mataderos» (1984), de Pablo Suárez en Colección Helft en W—galería. Foto: gentileza.

    Colección Helft permite comprender la relevancia de una forma de coleccionismo que no abunda, donde el valor simbólico supera al económico y la necesidad por la opulencia y la urgencia quedan de lado. Marion y Jorge crearon algo irrepetible, al sumergirse entre la vanguardia y el under floreciente, entendiendo la relevancia del arte argentino antes que la mayoría, hasta convertirse en figuras claves de una época que ya no existe.

    Colección Helft en W—galería (Defensa 1369), de martes a sábado de 12 a 18, hasta el 13 de junio, con entrada gratis.


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    Melisa BoratynBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • “Bosque de los libros”: un proyecto literario que transforma poemas en árboles

    “Bosque de los libros”: un proyecto literario que transforma poemas en árboles

    Así como el árbol nos da la celulosa para escribir, nosotros le devolvíamos al árbol que plantábamos el abono», dice a Clarín la escritora argentina residente en España Clara Obligado, que días atrás, y junto con otros autores y lectores, participó de la plantación de nuevos ejemplares de roble y fresno en un «Bosque de libros», promovido por la Fundación Tormes-EB, en línea con otras iniciativas que enlazan la literatura y la naturaleza.La autora argentina Clara Obligado y el biólogo Raúl de Tapia durante la plantación de un Bosque de los Libros en Almenara de Tormes, a 18 kilómetros de la ciudad de Salamanca. Foto: gentileza.La autora argentina Clara Obligado y el biólogo Raúl de Tapia durante la plantación de un Bosque de los Libros en Almenara de Tormes, a 18 kilómetros de la ciudad de Salamanca. Foto: gentileza.

    En la Argentina y bajo el lema «Poesía contra la devastación del planeta», un grupo de escritores creó en 2020 el primer Bosque de la Poesía en la localidad de Carlos Paz, en respuesta a los incendios provocados y con el fin de convertir la naturaleza en sujeto de derecho.

    Del otro lado del Atlántico, en un predio recuperado por la Fundación Tormes-EB, en el que hace 25 años comenzaron a recuperar el agua y plantar árboles para dar forma a un bosque, varias decenas de plantines se sumaron a ese pulmón verde de la mano de la literatura. Aunque Obligado comienza ahora a presentar su nuevo libro titulado Exilio, todavía no cerró la presentación del ensayo Un árbol de compañía (ambos por Páginas de Espuma), que coescribió con el biólogo Raúl de Tapia.

    Poético y científico

    El volumen es una joya, delicado y firme, poético y científico, elocuente en su riqueza, que nace de la reunión de una extraordinaria narradora y maestra de escritores y un biólogo, botánico y «degustador de paisajes» –como a él le gusta llamarse–. El resultado es una comunión entre memoria y naturaleza, ramas y raíces, lo aéreo y lo subterráneo. Y el fuego, ese pavor.La plantación de un Bosque de los Libros en Almenara de Tormes, a 18 kilómetros de la ciudad de Salamanca. Foto: gentileza.La plantación de un Bosque de los Libros en Almenara de Tormes, a 18 kilómetros de la ciudad de Salamanca. Foto: gentileza.

    Por eso, juntos establecieron una continuidad entre lo escrito y el sujeto abordado, entre la forma y el fondo, y se subieron a un micro que, con medio centenar de pasajeros, partió desde Madrid con rumbo a un pueblo de Salamanca y, allí, devolvieron a la tierra algo de lo que ella ofrece.

    «Cuando llegamos, hicimos una sesión de escritura y cada uno en papel reciclado escribió un poema para el árbol y un deseo. Luego, en el terreno, aprendimos a cavar los pozos, leímos poemas de distintos autores y tiramos nuestros textos al hoyo para que esas palabras también se transformaran en abono para el árbol», completa la autora de Todo lo que crece. Naturaleza y escritura (2021) y Todo lo que crece. Naturaleza y escritura (2020).

    La Fundación Tormes-EB es una ONG que trabaja por la conservación y restauración del medio natural «como forma de desarrollo rural y urbano, apostando por el presente y el futuro, pero sin olvidar nuestro pasado», explican en su página web.

    Raúl de Tapia, el coautor del libro Un árbol de compañía con Clara Obligado, es, además, parte del equipo que dirige esa organización creada en el año 2000 y que trabaja, por un lado, en programas de comunicación, sensibilización y educación ambiental y en la gestión de planes de biodiversidad, recuperación de áreas degradadas y proyectos de asesoría técnica ambiental para entidades públicas y privadas.

    Entre otras actividades, la ONG propone recorridos artísticos del humedal de Almenara de Tormes, a 18 kilómetros de la ciudad de Salamanca, y eso es justo lo que hicieron los invitados a la plantación. «Es un bosque recuperado sobre un territorio al que volvió el agua y volvieron los pájaros. Raúl explicó todo el proceso etapa por etapa», recuerda a Clarín Obligado.

    Otros bosques

    La ceremonia y su significado emocionaron a los participantes: «Nos encantaría que esta actividad se replicara en otras partes del mundo. Este es el primer Bosque de los Libros que plantamos y Raúl ya hizo una propuesta para repetirlo en Gijón. Es una idea que puede retomar quien quiera, la gente puede plantar bosques y cuidarlos».La autora argentina Clara Obligado y el biólogo Raúl de Tapia durante la plantación de un Bosque de los Libros en Almenara de Tormes, a 18 kilómetros de la ciudad de Salamanca. Foto: gentileza.La autora argentina Clara Obligado y el biólogo Raúl de Tapia durante la plantación de un Bosque de los Libros en Almenara de Tormes, a 18 kilómetros de la ciudad de Salamanca. Foto: gentileza.

    De hecho, los Bosques de la Poesía de la Argentina ya se multiplicaron en medio centenar de iniciativas en España, México, Perú, Bolivia, Italia y Estados Unidos, entre otros países.

    La autora argentina participará en las próximas semanas de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, donde presentará sus dos últimos libros: Un árbol de compañía (Páginas de Espuma) y Exilio, con ilustraciones de Agustín Comotto.


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    Débora CamposDébora Campos

    Editora de la sección Culturadecampos@clarin.comBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • Papas, cables y arte: una muestra en FAN revisita el legado de Víctor Grippo en Buenos Aires

    Papas, cables y arte: una muestra en FAN revisita el legado de Víctor Grippo en Buenos Aires

    Una joyita escondida en una galería del microcentro, tres papas blancas, de similar tamaño, conectadas por cables y exhibida en el local de una galería comercial. Es una obra de Víctor Grippo, padre del arte conceptual argentino y que forma parte de una pequeña exhibición dedicada al artista en la galería FAN, que forma parte del proyecto Central Affair, el grupo de galerías que se estableció en la Galería Larreta hace ya casi dos años.Vidriera de la exposición Sutil de Víctor Grippo en FAN. Foto: Fabián Cañás, gentileza.Vidriera de la exposición Sutil de Víctor Grippo en FAN. Foto: Fabián Cañás, gentileza.

    Las obras con alimentos son un sello de Grippo, en particular las papas, a las que recurrió como material desde los ‘60 cuando formaba parte de los artistas del CAYC y el arte de sistema, un modelo de arte que apela a la metodología de las ciencias, a la serie, a la reproducción en post de amplificar la difusión, a concentrarse en las ideas y los procesos por sobre los objetos.

    Sutil es un conjunto de obras poco conocidas del artista que se podrá visitar hasta el 16 de abril. La selección, realizada por Sol Echevarría y Carlos Godoy en diálogo con su familia, Paulina Vera y Nidia Olmos de Grippo, incluye también de cajas serie blancas, realizadas durante la última etapa de su vida.https://faafac8ae0206ba14df5ee049deb184e.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.htmlAcuarelas en la exposición Sutil de Víctor Grippo en FAN.  Foto: Fabián Cañás, gentileza.Acuarelas en la exposición Sutil de Víctor Grippo en FAN. Foto: Fabián Cañás, gentileza.

    «Tiempo» asoma en la vidriera de Fan, el espacio dirigido por Sol Echeverría, dedicado a la investigación, a la exhibición de proyectos artísticos contemporáneos y al desarrollo de publicaciones experimentales.

    Papas y electrodos

    Grippo volvió a combinar sus tradicionales papas –que deben respetar un tamaño y deben ser blancas lavadas– con electrodos de zinc y electrodos de cobre, cables eléctricos y un reloj digital. Es una obra de 1991, de la que existen tres versiones. Desde hacía treinta años el artista propone comparar la papa con la conciencia subrayando la idea del alimento originario de América como un reservorio de energía de, justamente, conciencia.

    En esta pequeña exhibición se destacan también «Sutil», que le da nombre a la muestra, una obra de la serie de cajas blancas donde Grippo mezcla yeso, nácar y porcelana para realizar pequeños objetos antropomórficos que luego coloca en cajas de madera rectangulares pintadas de blanco.

    Son obras realizadas un año antes de morir donde priman la tridimensionalidad y la apenas presencia de color; trabajos que se hacen desde la intimidad del taller, –siempre presente el cruce de oficio y arte– que transforma a las herramientas como una obra en sí misma.

    La exhibición se complementa con una extensa selección de dibujos, acuarelas y tintas. Son obras rápidas, que pendulan entre el boceto, la organización de las ideas y la obra urgente, aquellas que los artistas hacen por puro instinto.

    Grippo dibuja circuitos eléctricos, anotaciones que cruzan la física y la química; pinta con acuarela papas, con tamaños y volúmenes similares, que se diferencian por los distintos colores que combina en el fondo de estos trabajos. Sorprende las tantas versiones que el artista consigue del tubérculo dibujado o pintado respetando el tamaño que eligió allá por los 60 por primera vez como sello de sus obras.Bocetos y obras en papel en la exposición Sutil de Víctor Grippo en FAN. Foto: Fabián Cañás, gentileza.Bocetos y obras en papel en la exposición Sutil de Víctor Grippo en FAN. Foto: Fabián Cañás, gentileza.

    Novedades en Central Affair 2026

    El equipo al frente de Central Affair, dirigido por la galerista Olga Martínez (TokonOMa) anunció recientemente una expansión del programa de residencias a través del cual se promueve el intercambio entre las galerías con sus pares internacionales.Izquierda a derecha Sol Echevarría (directora FAN y curadora de la expo), Nidia Olmos de Grippo (mujer Víctor Grippo), Paulina Vera (hija de Víctor Grippo) y Carlos Godoy (curador de la expo). Foto: Tadeo Bourbon, gentileza.Izquierda a derecha Sol Echevarría (directora FAN y curadora de la expo), Nidia Olmos de Grippo (mujer Víctor Grippo), Paulina Vera (hija de Víctor Grippo) y Carlos Godoy (curador de la expo). Foto: Tadeo Bourbon, gentileza.

    La selección para participar de una estancia en la Galería Larreta se realiza por invitación y, durante el período de residencia, el programa impulsa actividades en diversos formatos–open studio, charlas, visitas con profesionales y propuestas desarrolladas por la galería residente-.

    En febrero se presentó Novas Poéticas (Brasil), con una exhibición de artistas que fueron parte de su Programa de Prácticas Artísticas. En abril se presentará Sintaxis: Concurso Curadores Emergentes, proyecto de la gestora Florencia Saba (Argentina), y en julio la galería Carmen Araujo Arte (Venezuela). Con fecha a definir, también desde Uruguay los proyectos Z Lab y Hungry Art.Obras “Plomada” y “Sutil” en la exposición Sutil de Víctor Grippo en FAN. Foto: Fabián Cañás, gentileza.Obras “Plomada” y “Sutil” en la exposición Sutil de Víctor Grippo en FAN. Foto: Fabián Cañás, gentileza.

    Dentro de la agenda 2026 también se destaca la 4° edición de la feria Affair, que se realizará del 4 al 8 de noviembre de 2026, en el marco de la semana del arte de la Ciudad.


    Sobre la firma

    Belén Papa OrfanoBelén Papa Orfano

    Editora de la sección Último MomentoBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • Central Affair 2026: nuevas exposiciones en Retiro con 16 galerías y artistas contemporáneos

    Central Affair 2026: nuevas exposiciones en Retiro con 16 galerías y artistas contemporáneos

    El 2026 llegó con nuevas exposiciones en todas las galerías de Central Affair, que se podrán ver hasta mediados de abril. Ubicado desde octubre de 2024 en las Galerías Larreta, entre Retiro y Microcentro, donde brilló la vanguardia artística en los años sesenta, continúa la dinámica de apertura conjunta que invita a descubrir múltiples nuevas puestas de arte en un mismo día.Central Affair 2026: nuevas exposiciones en Retiro con 16 galerías y artistas contemporáneos. Foto: gentileza.Central Affair 2026: nuevas exposiciones en Retiro con 16 galerías y artistas contemporáneos. Foto: gentileza.

    Actualmente, son 16 las galerías de distintos puntos del país establecidas en esta sede. A las que ya estaban –Acéfala, Almacén Arte Contemporáneo, AnTnA Red Sonora, Casa Equis, Crudo, FAN, Gabelich Contemporáneo, Oficina de Proyectos, Sasha.D, Tiempo, Tierra, TokonOMa, URRA–HIPHiP y Wunsch–, se sumaron dos más: Vasari Sur y Oda arte.

    Además de la feria de arte que organizan cada año, con proyectos invitados –que este año será del 4 al 8 de noviembre, y volverá a coincidir con eventos como arteba y BADA, para la conjunción de una semana del arte en Buenos Aires–, durante el año habrán cinco inauguraciones de muestras en los 16 locales, y cada una durará mes y medio. También, actividades como los after office de los jueves para acercar nuevos públicos, presentaciones de libros y música.

    Compromiso de crecer

    “Con la feria continuaremos con nuestro compromiso de crecer, el año pasado fuimos 30 galerías y la idea es que este año seamos más”, señala Bárbara Echeverría, directora de la galería Acéfala y una de las fundadoras de Affair.Central Affair 2026: nuevas exposiciones en Retiro con 16 galerías y artistas contemporáneos. Foto: gentileza.Central Affair 2026: nuevas exposiciones en Retiro con 16 galerías y artistas contemporáneos. Foto: gentileza.

    Otra novedad es el programa de residencia de proyectos: en febrero la galería Novas Poéticas (Brasil) llegó al complejo para presentar una exhibición; en abril la gestora Florencia Saba organizará un concurso de curadores emergentes; en julio será el turno de la galería Carmen Araujo (Venezuela) y más adelante, de los proyectos uruguayos Z Lab y Hungry Art.

    “La idea es invitarlos a desarrollar exposiciones, fortalecer redes dentro del país y la región y la construcción de un mercado común y no endogámico”, subraya Oli Martínez, también directora del proyecto y de la galería TokonOMa.

    La galería Oficina de Proyectos presenta una puesta muy bonita y curiosa: un crossover entre Marcos López, uno de los fotógrafos más influyentes de América Latina, y The Walking Conurban, la comunidad de internet que retrata al conurbano. @thewalkingconurban no es una cuenta de Instagram cualquiera, sino una colaborativa y muy particular que manejan Diego Flores y Guillermo Galeano: lejos de romantizar el conurbano, estas instantáneas capturan una poesía espontánea y no buscada.Central Affair 2026: nuevas exposiciones en Retiro con 16 galerías y artistas contemporáneos. Foto: gentileza.Central Affair 2026: nuevas exposiciones en Retiro con 16 galerías y artistas contemporáneos. Foto: gentileza.

    Los captions que acompañan las publicaciones –ambos creadores de la página vienen del mundo de las letras–, terminan de dar a las piezas esa gracia que, con cierta ternura, cierto costumbrismo, llega directo al corazón. El proyecto se volvió muy popular desde su creación en 2018, la gente envía imágenes a la página y ellos seleccionan: ya tienen más de 7 mil fotos publicadas. “Nos pareció un proyectazo”, cuenta Diego Frangi, galerista en Affairy quien representa a Marcos López desde hace 15 años. López hizo una curaduría de esa curaduría y entre los cuatro armaron un libro con las fotografías de 153 autores, que en preventa ya vendió 750 ejemplares. El 10 de abril será la presentación del material aquí en Affair.

    La Galería ODA debutó en Affair con otra destacada exposición, que es un solo show de Martina Krapp. Ganadora del Premio Trabucco, esta artista hace pinturas de gran escala que imitan la fragmentación del collage para hablar de la memoria.https://www.instagram.com/p/DV01UKpjc03/embed/captioned/?cr=1&v=14&wp=858&rd=https%3A%2F%2Fwww.clarin.com&rp=%2Fcultura%2Fcentral-affair-2026-nuevas-exposiciones-retiro-16-galerias-artistas-contemporaneos_0_WyeSboVzvV.html#%7B%22ci%22%3A0%2C%22os%22%3A1385.2000000178814%2C%22ls%22%3A148.59999999403954%2C%22le%22%3A623.9000000059605%7D

    Recuerdos recortados, sueltos y entrelazados intervienen el espacio y se intercalan con los visitantes, plasmados sobre el lienzo con pinceladas que van de suaves a más violentas. Un surrealismo colorido y semi geométrico abraza al público, con perspectivas superpuestas y distintos focos incluso dentro de una misma escena.

    En TokonOMa hay un solo show de Janinne Wolfsohn curado por Elisa Valerio –quien curó el Pabellón Uruguayo de la Bienal de Venecia en 2024–. En esta sala oscura que traslada al fondo del mar, el protagonista es un conjunto de plantas escultóricas impresas en 3D como orquídeas y cactus.

    Las obras primero fueron dibujos, luego pasaron a la arcilla y se escanearon hasta cobrar esta particular tridimensionalidad. Se exhiben en pedestales de un azul profundo, a los cuales apuntan reflectores en un muy buen trabajo de iluminación que reluce el brillo propio de las piezas, contribuye a la sensación de movimiento que emanan y a la atmósfera misteriosa que crean sus sombras en las paredes.Central Affair 2026: nuevas exposiciones en Retiro con 16 galerías y artistas contemporáneos. Foto: gentileza.Central Affair 2026: nuevas exposiciones en Retiro con 16 galerías y artistas contemporáneos. Foto: gentileza.

    Homenaje a Estrategias Oblicuas

    En Casa Equis hay una muestra colectiva que homenajea a Estrategias Oblicuas, el icónico mazo de cartas de Brian Eno y Peter Schmidt que propone escapar del pensamiento lineal para atravesar bloqueos creativos. Con obras muy diversas, de 13 artistas emergentes, como Dante Zaballa –ilustrador del NY Times–, y entre pintura, grabado, dibujo y esculturas de pequeño formato, la muestra propone un recorrido para dejarse llevar por la intuición.

    En la galería Almacén Arte Contemporáneo se presenta Gabinete de Curiosidades, de Laura Romano y Victoria Quintiero. Con grafitos, cerámicas y acuarelas hexagonales, las dos artistas entrelazan fantasías con el entusiasmo de querer conocer y entender el mundo.

    Estas puestas le hacen zoom a la flora y a la fauna, recrean la tierra, permitiéndole al público ingresar en ella, observarla como un órgano autorregulado extraño y fascinante. “Almacén siempre busca que la obra, además de ser buena desde lo técnico, tenga poética y discurso”, subraya el galerista Ismael Abrahan. Desde distintas técnicas, las dos confeccionan prolíficamente estos microuniversos que ponen en tensión la realidad y lo imaginado.Central Affair 2026: nuevas exposiciones en Retiro con 16 galerías y artistas contemporáneos. Foto: gentileza.Central Affair 2026: nuevas exposiciones en Retiro con 16 galerías y artistas contemporáneos. Foto: gentileza.

    Espacio FAN exhibe los cruces permanentes entre arte y trabajo que propuso la obra del reconocido artista conceptual Víctor Grippo (1936–2002) hacia el final de su vida. La sala, minimalista, condensa la intimidad del taller de Grippo, y su entramado de herramientas se vuelve obra en sí misma. Este conjunto titulado Sutil se compone de obras poco conocidas seleccionadas bajo el cuidado de los curadores Sol Echevarría y Carlos Godoy, en diálogo con la familia de Grippo.

    En Wunsch se presenta un diálogo entre la obra del venezolano Juan Carlos Urrutia y la del argentino Alejandro Chaskielberg. En la fragilidad de un cuerpo migrante que negocia con un nuevo entorno, Urrutia compone un autorretrato. Chaskielberg, en un contexto diametralmente opuesto, captura con su cámara a los habitantes de un pueblo arrasado por un desastre natural que intentan reconstruir sus vidas. Las puestas se conectan en el transitar de la pérdida, la memoria y la pregunta sobre el futuro.Central Affair 2026: nuevas exposiciones en Retiro con 16 galerías y artistas contemporáneos. Foto: gentileza.Central Affair 2026: nuevas exposiciones en Retiro con 16 galerías y artistas contemporáneos. Foto: gentileza.

    En la galería Acéfala hay un solo show de Lena Becerra, artista argentina que vive en Berlín y trabaja allí en una comunidad de sopladores de vidrio. Así están hechas las esculturas: mientras pasan de líquido a sólido en dicho proceso, un corset de acero las modela y conduce a una forma final que se asemeja a la del corazón humano.

    Es una muestra muy sensorial, con una instalación central que es como un órgano vivo expuesto del cual bombea tinta negra –bordados y cadenas que remiten a la rave, sostienen y enmarcan este oscuro pero vital sistema de conductos–.

    Affair se puede visitar de martes a viernes de 15 a 19, ingreso por San Martín 954 o Florida 971, CABA.


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    Nicole GiserNicole Giser

    Periodista cultural.Bio completa

    Fuente: Clarín.com

  • Masonería y dictadura: un libro revela redes de poder, tensiones y vínculos ocultos en la Argentina

    Masonería y dictadura: un libro revela redes de poder, tensiones y vínculos ocultos en la Argentina

    No es una cita al pasar. Funciona, más bien, como una declaración de principios que sobrevuela todo el encuentro. Y también como un punto de tensión. La escena es la presentación de Masones en dictadura, la investigación de Gabriel Darrigran: historiador con formación archivística en la Universidad Nacional de Educación a Distancia de España, investigador en el Archivo de la Guerra Civil en Salamanca y colaborador de la revista académica REHMLAC+ de la Universidad de Costa Rica. Su trabajo se apoya en una base poco frecuente: archivos institucionales desclasificados de la propia masonería argentina.Gabriel Darrigran: historiador con formación archivística en la Universidad Nacional de Educación a Distancia de España, es autor de Masones en dictadura. Foto: Martín Bonetto.Gabriel Darrigran: historiador con formación archivística en la Universidad Nacional de Educación a Distancia de España, es autor de Masones en dictadura. Foto: Martín Bonetto.

    Desde ahí, el libro propone volver sobre las décadas del 60, 70 y comienzos de los 80. Años atravesados por dictaduras, violencia política y, también, por redes de poder que exceden lo local. La masonería –que se reconoce heredera de la tríada libertad, igualdad, fraternidad– aparece en ese recorrido no como un bloque homogéneo, sino como un espacio atravesado por tensiones, negociaciones y zonas grises.

    El lugar no es neutro. La presentación ocurre en una sede masónica frente a Plaza de Mayo, cargada de una densidad simbólica que no hace falta subrayar. Desde el inicio se instala una idea: “cerrar un círculo”. Hay algo de gesto ritual, pero también de intento historiográfico.

    A diferencia de lo que ocurrió en varias dictaduras europeas –donde la masonería fue perseguida, clausurada y desmantelada–, en la Argentina del siglo XX su situación fue más ambigua. Hubo momentos de fricción, sobre todo bajo gobiernos de impronta nacionalista o clerical, pero en términos generales logró sostener una existencia legal, casi administrativa, como asociación civil. Su estabilidad, en todo caso, no dependía de una política uniforme sino de algo más volátil: las internas del propio poder militar.Presentación del libro Masones en dictadura, de Gabriel Darrigran, historiador con formación archivística en la Universidad Nacional de Educación a Distancia de España. Foto: Martín Bonetto.Presentación del libro Masones en dictadura, de Gabriel Darrigran, historiador con formación archivística en la Universidad Nacional de Educación a Distancia de España. Foto: Martín Bonetto.

    En los años más oscuros, la masonería funcionaba, hacia adentro, con una lógica casi de club: actas, listas de socios, reuniones formales. Circula una anécdota que condensa ese clima: un grupo de masones es detenido en la ruta, bajo sospecha de subversión, hasta que un superior reconoce los símbolos y los deja seguir. No eran clandestinos. Eran, en todo caso, identificables.

    Redes, dinero y Guerra Fría

    Para entender el lugar que ocuparon algunos actores masones en la Argentina de los 70, Darrigran propone abrir el foco. La Guerra Fría no fue sólo un enfrentamiento ideológico. Fue también una trama de financiamiento, inteligencia y operaciones encubiertas.

    En Europa, estructuras clandestinas vinculadas a la OTAN –que se conocerían públicamente años después– canalizaron recursos hacia grupos preparados para una eventual resistencia ante una invasión soviética. En ese entramado, donde circulaban dinero, información y alineamientos políticos, aparece una figura clave: Licio Gelli. No sólo por su pertenencia a la masonería, sino por su capacidad de moverse en distintos niveles de poder.

    Uno de los momentos en los que esa red asoma con más claridad es el regreso de Juan Domingo Perón al país tras su exilio. «El primer paso que dio en esa dirección fue acercarse al Vaticano. En 1962, Perón solicitó formalmente que se le levantara la excomunión que creía se le había impuesto en junio del 55 –subraya Darrigran en las páginas de Masones en dictadura–. Sin embargo, este gesto de reconciliación no fue suficiente para asegurar su regreso. Necesitaba más apoyos».

    José López Rega –espiritista, rosacruz y masón– creía que, para asegurar ese retorno, Perón debía contar con el aval de la masonería. “El propio Perón compartía esta creencia, ya que consideraba que la masonería había sido una de las fuerzas conspiradoras que, de alguna forma, habían saboteado su gobierno».

    La figura que aparece entonces es la de Gelli. “Se trataba de Licio Gelli, un empresario miembro de la entidad masónica Gran Oriente de Italia”, señala Darrigran, mientras proyecta la imagen de Perón junto a quien, desde joven, había adherido al fascismo.

    «En 1969, el presidente del Gran Oriente de Italia, al verse imposibilitado de gestionar los asuntos administrativos de este grupo encubierto, nombró a Licio Gelli como secretario organizativo de la logia de propaganda masónica –se puede leer en un fragmento–. Así fue como, en 1971, Gelli se le presentó a López Rega en Madrid, como el responsable de la logia Propaganda Due (P2) de Roma«.Presentación del libro Masones en dictadura, de Gabriel Darrigran, historiador con formación archivística en la Universidad Nacional de Educación a Distancia de España. Foto: Martín Bonetto.Presentación del libro Masones en dictadura, de Gabriel Darrigran, historiador con formación archivística en la Universidad Nacional de Educación a Distancia de España. Foto: Martín Bonetto.

    Un punto de inflexión

    En ese marco, una reunión reservada funciona como punto de inflexión. Perón quiere volver a la presidencia y busca saldar viejas tensiones con los masones argentinos. “Era, por tanto, una oportunidad única para revitalizar la masonería argentina, participando activamente en el gobierno de Cámpora”, escribe Darrigran. La hipótesis se sostiene en testimonios judiciales y en trabajos como Vigilia de armas, de Horacio Verbitsky, y sugiere la existencia de canales de diálogo en los meses previos al retorno definitivo.

    «Todo cambió repentinamente, el 1 de julio de 1974, cuando falleció el presidente de la Nación, conmocionando profundamente a la sociedad argentina –profundiza Darrigran en Masones en dictadura–. Sin embargo, la muerte del líder peronista no frustró por completo el plan conocido sólo por algunos masones de la logia Panamérica. El vínculo clave con el gobierno seguía siendo José López Rega, el hombre de confianza de María Estela. Su influencia sobre la presidenta era tal que, ese mismo año, la mandataria designó a César De la Vega, médico cirujano y Gran Maestre de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones entre 1972 y 1975, embajador en Francia«.

    El golpe del 24 de marzo de 1976 abre otro escenario. El Proceso de Reorganización Nacional –uno de los períodos más violentos de la historia argentina– reconfigura también ese entramado. Los planes previos se desarman.

    “En ese contexto, una vez más la responsabilidad de proteger los intereses de la Gran Logia recaía sobre personas como Alcibíades Lappas –menciona Darrigran–, quien tenía estrechos vínculos con el liberal Emilio Eduardo Massera, integrante de la nueva junta militar”.Presentación del libro Masones en dictadura, de Gabriel Darrigran, historiador con formación archivística en la Universidad Nacional de Educación a Distancia de España. Foto: Martín Bonetto.Presentación del libro Masones en dictadura, de Gabriel Darrigran, historiador con formación archivística en la Universidad Nacional de Educación a Distancia de España. Foto: Martín Bonetto.

    En otro pasaje, el autor señala que durante el Proceso “todo parece ir viento en popa para la masonería y en particular con la platense; coincidiendo con la ‘pacificación’ del país por medios non sanctos. Las correctas relaciones institucionales con personajes como Carlos Suárez Mason, Osvaldo Cacciatore y Emilio Massera habían posibilitado un respeto mutuo, impidiendo que los militares se inmiscuyeran en los asuntos masónicos”.

    El escándalo P2

    El hallazgo en Italia –en el marco de la investigación por la desaparición del banquero Michele Sindona– expone documentos, archivos y la lista completa de la logia P2. El impacto en Europa es inmediato. En la Argentina, en cambio, la información tarda más en decantar. Pero hay un dato que resuena: entre los nombres aparecen figuras argentinas de peso, como Emilio Eduardo Massera, López Rega y Raúl Lastiri.

    La P2 no funciona como una logia convencional. Es una estructura paralela, incluso clandestina para la masonería regular. Sus operaciones incluyen espionaje, intervención política y vínculos con servicios de inteligencia de la OTAN y la CIA. La Argentina aparece ahí como un nodo más dentro de una red mayor.

    «El escándalo llegó a Argentina en mayo de 1981, cuando el periodismo local se percató de que Licio Gelli había sido parte del servicio diplomático argentino desde 1973″, apunta Darrigran. «Para entonces, ya había mucha más información disponible sobre la logia Propaganda Due y sus objetivos..».

    Décadas más tarde, en 2006, fiscales italianos entregan a Estela de Carlotto bienes incautados a Gelli. Un gesto simbólico que vuelve a cruzar historias.

    Uno de los tramos más inquietantes conecta esa red internacional con el corazón del aparato represivo. En la ESMA, además de funcionar como centro clandestino de detención, operaba una imprenta donde se falsificaban documentos. El testimonio de Víctor Basterra vuelve concreta esa dimensión: allí se hicieron pasaportes, entre otros, para Licio Gelli. El vínculo ya no es sólo ideológico. Es operativo.Presentación del libro Masones en dictadura, de Gabriel Darrigran, historiador con formación archivística en la Universidad Nacional de Educación a Distancia de España. Foto: Martín Bonetto.Presentación del libro Masones en dictadura, de Gabriel Darrigran, historiador con formación archivística en la Universidad Nacional de Educación a Distancia de España. Foto: Martín Bonetto.

    En 1982, en plena guerra de Malvinas, los masones de La Plata se reúnen cerca del regimiento del que habían partido los soldados. El gesto busca inscribirse –aunque sea de manera simbólica– en ese momento. Ese mismo año, al abrirse la piedra fundacional de la ciudad, aparecen medallas masónicas del siglo XIX. La escena alimenta una narrativa de continuidad histórica.

    La lista de nombres asociados es amplia y heterogénea: Alfredo Palacios, Raúl Alfonsín, José de San Martín, Hipólito Yrigoyen, José Ingenieros, Arturo Jauretche, Adrián Otero, Alfredo Bravo, Manuel Belgrano, Leandro N. Alem.

    La dictadura, mientras tanto, impone sus propias reglas. La masonería no confronta: se adapta. Una circular interna lo explicita: respetar las leyes, reconocer a las autoridades. En los hechos, eso implica redefinir perfiles: menos estudiantes –demasiado expuestos– y más integrantes de fuerzas de seguridad.

    El cierre vuelve a la voz inicial. Ricardo Seen retoma la palabra: “La masonería debería estar con el más débil. No puede estar con una dictadura –apunta–. Lo primero que debe hacer es respetar la Constitución, no podemos ir en contra de la Constitución, pero tampoco las leyes pueden ir en contra del ser humano. La masonería es una institución humanista que no tiene que acompañar los cambios, tiene que ser el cambio”.


    Sobre la firma

    Fabiana Scherer

    Es periodista con más de dos décadas de trabajo, con especialización en periodismo cultural. Es autora de los libros Alzamos la voz (Urano) y Esos Raros Relatos Nuevos (Catapulta).Bio completa

    Fuente: Clarín.com

  • La salud de los enfermos”: el cuento de Julio Cortázar que lleva al teatro las mentiras de familia

    La salud de los enfermos”: el cuento de Julio Cortázar que lleva al teatro las mentiras de familia

    “Todas las familias felices se parecen unas a otras, pero cada familia infeliz tiene un motivo especial para sentirse desgraciada”. Esta frase inicial de “Ana Karenina”, la bellísima novela de Tolstói, impacta de lleno en la línea de flotación de cualquier vida a la deriva. Incluso de las que no lo están. Porque nada es más frágil y complejo que los lazos de la familia, que tanto han dado (y siguen dando) de sí a la literatura, el teatro, el cine, las artes en general.La salud de los enfermos se puede ver los domingos de abril a las 18 en el Teatro del Pueblo. Foto: Gentileza.La salud de los enfermos se puede ver los domingos de abril a las 18 en el Teatro del Pueblo. Foto: Gentileza.

    La felicidad armoniosa en familia no existe. No hay estándares, porque no necesariamente una familia es feliz porque no tiene grandes conflictos o fluye, entre sus integrantes, una comunicación franca.

    Valga esta aproximación para hablar sobre el cuento de Julio Cortázar, “La salud de los enfermos”, un oxímoron del escritor para radiografiar los complejos vínculos de una familia que crea una farsa para preservar la salud precaria de la madre. El enredo, basado en mentiras que se superponen, termina enredando a los personajes al punto de que los límites entre ficción y realidad se difuminan.https://8fad19a293acf3fec2cf9f7b857fa5fd.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    Secretos de familia

    El escritor Gabriel Bañez, autor de “Octubre amarillo”, una rara ficción sobre el caso Barreda (quien asesinó a toda su familia), decía que cada vez que un hombre muere, un secreto irresuelto se va con él.

    En la familia, los secretos se multiplican. En esa joya teatral creada por Claudio Tolcachir hace 20 años, La omisión de la familia Coleman (la historia de una familia disfuncional), su autor y director no se propuso una indagación sobre la familia, pero eso resultó. Tolcachir quería hablar de los vínculos y las dificultades de comunicación que existen entre las personas en un mismo ámbito. Sobre todo en ese “tubo de ensayo maravilloso que es la familia, donde uno puede mezclar a la gente y ver sus comportamientos”, según el propio Tolcachir.La salud de los enfermos se puede ver los domingos de abril a las 18 en el Teatro del Pueblo. Foto: Gentileza.La salud de los enfermos se puede ver los domingos de abril a las 18 en el Teatro del Pueblo. Foto: Gentileza.

    La intención de Cortázar en “La salud de los enfermos”, tragicomedia que forma parte de su libro Todos los fuegos el fuego, publicado en 1966, fue la de regalarle a sus lectores ese artilugio narrativo mediante el cual, al borrarse la frontera entre la ficción y la realidad, es el lector quien elige con qué lado de la historia se queda. Es un recurso muy cortazariano.

    Claro que el cuento va mucho más allá. Porque nos habla de la manipulación de los vínculos en la familia, los secretos que se instalan y cuesta luego desmadejar, las mentiras disfrazadas de piedad, la zona de confort en la que algunos de sus integrantes prefieren quedarse, antes que asumir la verdad.

    Convertida en obra de teatro, con funciones los domingos a las 18 en el Teatro del Pueblo, con la dirección de Leandro Cóccaro y una puesta-instalación minimalista, la pieza se decanta por una dramaturgia más dramática que la propuesta de Cortázar, donde las pinceladas de humor sutil ayudan a sobrellevar una situación que de por sí es más trágica que cómica. A la madre se la engaña, pero la madre ¿también los engaña? ¿Acaso los manipula sin que los hijos se den cuenta?

    Teatro del Pueblo

    Al llegar al teatro, previo al estreno de la obra, que se demoró media hora, hubo una entretenida invitación a los espectadores. En una mesa había estampillas, diapositivas y hojas para escribir cartas “para no enviar”.

    En un panel, el público dejaba luego sus cartas adheridas. Las instrucciones señalaban que “enviar una carta es, sin duda, una actividad que no requiere demasiadas explicaciones. Pero no enviar una carta cambia definitivamente el panorama”.

    En las indicaciones también se explicaba la modalidad lúdica: buscar el escritorio con cosas inútiles, tomar una diapositiva y observarla, con el paisaje en mente tomar una estampilla y pegarla en el papel carta. Luego, escribir un texto con lo que al espectador se le ocurriera.

    “Quizá en un futuro no tan lejano toda esta labor se transforme en un libro colectivo, anónimo e infinito”, finalizaba la invitación. La rareza en la mesa era una máquina de escribir como la que figura en el cuento de Cortázar.

    Protagonizada por Gabriel Schapiro, Cecilia Cósero, Paula Thie, Edgardo Marchirori y Martha Sosa Quintana, la obra comienza con el accidente mortal de Alejandro, el hijo menor y preferido de “mamá”, que el resto de sus hijos decide ocultarle, dada la precariedad de su salud.

    Para sostener la farsa, los hijos —con la colaboración de la tía Clelia, que también se muere en la obra (y cuyo desenlace también estos ocultarán)— inventan un trabajo prometedor para Alejandro en Brasil y, a partir de allí, tejen una urdimbre de cartas ficcionales, escritas por otro desde el vecino país, que le leen a “mamá”. La madre le escribe, a su vez, al hijo.La salud de los enfermos se puede ver los domingos de abril a las 18 en el Teatro del Pueblo. Foto: Clarín.La salud de los enfermos se puede ver los domingos de abril a las 18 en el Teatro del Pueblo. Foto: Clarín.

    Hay pequeñas pistas que el narrador va dejando en el relato, y que la pieza teatral también recoge, que siembran preguntas para poner al espectador-lector en duda: ¿la madre sabe la verdad y se deja engañar porque niega una realidad que le resulta insostenible? ¿O ignora que Alejandro y Clelia han muerto? ¿Quiénes son los enfermos y quiénes los sanos en esta pieza?

    Mentiras y silencios

    Es interesante el debate entre los personajes que se hartan de la mentira y quieren contarle a “mamá” toda la verdad y los que se niegan para no darle un disgusto que acabe con su vida, la que, en definitiva, se le irá por su precarizada salud. El narrador nunca dice de qué enfermedad se trata y todo conduce a pensar que, en definitiva, la madre morirá de verdad luego de haber aceptado las mentiras.

    Una dificultad que presenta la pieza teatral, que no se observa en el magnífico cuento de Cortázar, es que cada personaje habla en primera y en tercera persona. Interpretan, a la vez que narran su parte. Quienes no hayan leído el cuento tendrán dificultades para comprender ese doble rol de cada protagonista.La salud de los enfermos se puede ver los domingos de abril a las 18 en el Teatro del Pueblo. Foto: Clarín.La salud de los enfermos se puede ver los domingos de abril a las 18 en el Teatro del Pueblo. Foto: Clarín.

    No obstante eso, lo atractivo tanto del cuento como de la obra teatral es asomarse a lo que podríamos considerar la construcción de una novela familiar. Hábitos, rutinas, secretos, mentiras, verdades, son muchos los factores que amalgaman a las familias.

    Por rutinaria que sea la vida cotidiana familiar, cada familia podría escribir una novela de cuanto ocurre en su seno. Tanto para sostener los vínculos como para guardar secretos no solo hay que tener lucidez para mentir y no contradecirse, sino, sobre todo, una imaginación cuyas acciones resulten convincentes.

    Cortázar rinde también en “La salud de los enfermos” un homenaje a ese género que, desde otras latitudes, se considera bien argentino. Pero las mentiras familiares son siempre universales.

    La salud de los enfermos se puede ver los domingos de abril a las 18 en el Teatro del Pueblo (Lavalle 3636).


    Sobre la firma

    Susana ReinosoSusana Reinoso

    seccioncultura@clarin.comBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • Galería Mar Adentro, en el puerto de Quequén: un innovador paseo artístico sobre el mar

    Galería Mar Adentro, en el puerto de Quequén: un innovador paseo artístico sobre el mar

    ¿Qué hacemos con la pintura que sobró?, se preguntaron los artistas que acababan de restaurar el mural “Reflejos”, pintado por Jaquelina Abraham en 2008 sobre la Escollera Sur del puerto bonaerense de Quequén. La respuesta que encontraron fue crear quince pinturas más, utilizando como soporte las estructuras prefabricadas de hormigón que sirven para disipar la energía de las olas en el extremo de la escollera, llamadas core-locs. El resultado es la Galería Mar Adentro, inaugurada en los primeros días de marzo y única en su tipo en el mundo.Galería Mar Adentro, inaugurada en los primeros días de marzo y única en su tipo en el mundo. Foto: gentileza.Galería Mar Adentro, inaugurada en los primeros días de marzo y única en su tipo en el mundo. Foto: gentileza.

    “La galería comienza cuando termina el mural (que tiene una extensión de mil metros) y ocupa cuatrocientos metros más de muro y de core-locs, con lo cual se convierte en la única de arte público a cielo abierto ubicada a mil cuatrocientos metros de la costa”, dice a Clarín Hernán Ricaldoni, que tuvo a su cargo la coordinación del equipo de artistas plásticos de entre 19 y 50 años, casi todos residentes en Necochea y Quequén, (excepto uno, procedente del conurbano bonaerense), que restauraron el mural y crearon la galería.

    Juntos, mural y galería, conforman un paseo cultural único en uno de los puertos cerealeros más importantes del país, por donde el último año transitaron 370 buques trasladando 9.099.768 toneladas de grano, lo que representa el 7% de las agroexportaciones argentinas y el 1% de los cereales transportados en buque a nivel mundial, según los datos que maneja el Consorcio de Gestión de esa estación marítima, que impulsó la iniciativa de la restauración del mural y la creación de la galería.https://c2c55e26c80dcd36258e6dac1fe27124.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    La fuerza del paisaje

    Si bien la consigna con la que encararon su trabajo los artistas que crearon la galería fue la completa libertad en la elección de temas y estilos, la fuerza del paisaje no tardó en imponerse. Es así que la mayoría de las obras plasmadas en los core-locs representan el trabajo del puerto, la fauna marina de la zona y otros elementos del entorno.Galería Mar Adentro, inaugurada en los primeros días de marzo y única en su tipo en el mundo. Foto: gentileza.Galería Mar Adentro, inaugurada en los primeros días de marzo y única en su tipo en el mundo. Foto: gentileza.

    Los lobos marinos de dos pelos que suelen concentrarse en el extremo de la escollera donde están las estructuras encargadas de disipar las olas, gaviotas, algas y moluscos aparecen representados en las distintas obras junto a seres míticos como las sirenas y hasta una de las “novedades locales”: las ballenas francas australes, que desde hace poco tiempo también pueden verse en aguas de Necochea y Quequén.

    Pero si el contexto aportó los temas y la experiencia de trabajar junto al mar, pronto también reveló sus desafíos.

    “El principal elemento que tuvimos que tener en cuenta es que se trata de obras que van a estar expuestas a condiciones climáticas muy adversas: los vientos, la humedad, la salinidad del aire, todo eso atenta contra su conservación», explica el artista plástico Hernán Ricaldoni.

    Y continúa: «Entonces uno de los conceptos fuertes sobre los que trabajamos fue el de lo efímero: las obras en estos contextos necesitan ser restauradas periódicamente: más o menos, cada tres años. Y si bien eso se hace y se va a seguir haciendo con el mural, en el caso de las pinturas de la galería la idea no es restaurarlas, sino reemplazarlas por otras nuevas de otros artistas cuando se vuelva a restaurar `Reflejos´. Queremos que haya un recambio”.https://www.instagram.com/p/DVZ7WV-kbh9/embed/captioned/?cr=1&v=14&wp=858&rd=https%3A%2F%2Fwww.clarin.com&rp=%2Fcultura%2Fgaleria-mar-adentro-puerto-quequen-innovador-paseo-artistico-mar_0_2EzlWRy35I.html#%7B%22ci%22%3A0%2C%22os%22%3A1412.4000000059605%2C%22ls%22%3A132.60000002384186%2C%22le%22%3A648.6000000238419%7D

    Ricaldoni entiende que esto le suma importancia al registro en fotos o videos que se tomen de estas obras que se sabe que, en un lapso relativamente breve, van a ser reemplazadas por otras.

    Si es por eso, pueden estar tranquilos: las primeras respuestas de los visitantes al paseo multiplicaron las imágenes de las distintas obras, que pudieron verse en los últimos días en las redes sociales.

    Pero no es la única forma en la que se recurre a la tecnología: otra de las ideas que se manejan es agregar un código QR en cada obra, a través del cual los visitantes puedan acceder a información y otros trabajos de su autor.

    Mientras, como se dijo, las obras de la galería van a reemplazase por otras cuando se vean afectadas por la acción del ambiente, la situación es diferente en el caso del mural Reflejos, de Jaquelina Abraham, inaugurado en 2008 y declarado Patrimonio Cultural de la Nación en 2011, que seguirá siendo restaurado, indicó Ricaldoni.Galería Mar Adentro, inaugurada en los primeros días de marzo y única en su tipo en el mundo. Foto: gentileza.Galería Mar Adentro, inaugurada en los primeros días de marzo y única en su tipo en el mundo. Foto: gentileza.

    La energía de las olas

    Otro de los desafíos que presentó la elaboración de los trabajos se relacionó con la singular forma de los core-locs, estructuras de hormigón de 2,80 metros de alto por dos de ancho y dos de profundidad, creadas para disipar la energía de las olas y mitigar la erosión (de hecho, hicieron posible incrementar sensiblemente la cantidad de días al año que el puerto permanece operativo), pero no para ser soportes de pinturas.

    “Los core-locs dispuestos en la escollera tienen formas muy imponentes. La mayoría de los artistas decidió aprovecharlas como un elemento más para potenciar los trabajos. Pero siempre representó un desafío adaptarse”, cuenta Ricaldoni.

    Tiara Laluk, una de las artistas que plasmó su obra sobre un core-loc, destacó que “las estructuras de estas defensas costeras son muy locas. Tienen un formato como de nave espacial y, dependiendo de en qué lugar de la escollera se ubican, pintar se hace más o menos difícil. Se plantea un desafío grande, sobre todo para pensar los planos. Para mi ese fue el principal problema, además de la altura”.

    En todos los casos, los artistas pintaron con látex acrílico para exteriores y dos manos protectoras de laca. Los mismos materiales que habían sido utilizados para la restauración del mural.Galería Mar Adentro, inaugurada en los primeros días de marzo y única en su tipo en el mundo. Foto: gentileza.Galería Mar Adentro, inaugurada en los primeros días de marzo y única en su tipo en el mundo. Foto: gentileza.

    El puerto de Quequén es uno de los pocos del país en los que la escollera se puede recorrer en su totalidad, lo que no solo convierte al mural y la galería “Mar Adentro” en un paseo cultural y permite apreciar desde allí vistas panorámicas únicas de Quequén y Necochea, sino que posibilita un contacto distinto, más próximo, con la obra de arte, según plantea Ricaldoni.

    “Permite transitarla y en el caso de los core-locs, la gente los trepa, lo que tiene algo de des-sacralización de la obra plástica”, indica el artista, conocido también por su trabajo pintando en vivo en recitales de bandas como Bersuit Vergarabat, El Plan de la Mariposa o La Bomba de Tiempo.

    Nacido en Ramos Mejía y residente desde hace treinta años en Necochea, el lugar que eligió para vivir, Ricaldoni cuenta que el equipo a cargo de los trabajos de restauración del mural Reflejos y los correspondientes a la galería Mar Adentro está integrado mayoritariamente por docentes de artes visuales egresados de la escuela provincial de arte Orillas del Quequén.

    La lista incluye a Avril Saibene, Lisandro Álvarez, Karen Álvarez, Tiara Laluk, Lucía Rossi, Agustina Piperata, Marilyn Maidana, D-mian, Héctor Ängel Lynn, Andi Buscalia, Marcelo Verdese, Lis Osma y Rosario Polimeni.Galería Mar Adentro, inaugurada en los primeros días de marzo y única en su tipo en el mundo. Foto: gentileza.Galería Mar Adentro, inaugurada en los primeros días de marzo y única en su tipo en el mundo. Foto: gentileza.

    Según Ricaldoni: “la particularidad de que la galería se interne más de mil metros mar adentro combina la producción de los artistas de la zona con la potencia del entorno natural, fortaleciendo la identidad cultural de nuestra comunidad”.

    “Es un lugar muy poderoso, con la salida del río de un lado y del otro el mar”, describe por su parte Tiara Laluk, quien no se preocupa porque las condiciones de la galería condenen a una vida efímera a las obras.

    “Soy consciente de que el arte es efímero, pero nadie me puede quitar la experiencia de haber estado pintando rodeada de pájaros y lobos marinos en la escollera. Estoy muy agradecida de haber formado parte del proyecto y me encantaría que en tres años otros puedan pasar por la misma experiencia”, dice Laluk.


    Sobre la firma

    Omar GiménezBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • Gonçalo M. Tavares, Premio Formentor 2026: “Hay países excitados por la idea de un conflicto”

    Gonçalo M. Tavares, Premio Formentor 2026: “Hay países excitados por la idea de un conflicto”

    El escritor portugués Gonçalo M. Tavares, ganador del Premio Formentor de las Letras 2026, afirmó que algunos países están «excitados» por la idea de un conflicto y que hay síntomas «muy similares a los momentos previos a la I Guerra Mundial» (1914-1918).Gonçalo Tavares en su domicilio durante una entrevista. / Blas Díaz (EFE)Gonçalo Tavares en su domicilio durante una entrevista. / Blas Díaz (EFE)

    El también dramaturgo y poeta, nacido en Luanda (Angola, 1970), hizo estas reflexiones en una entrevista en el estudio que usan él y sus hijos en un barrio residencial en Lisboa, donde defendió el papel de la «buena literatura» para formar el criterio de los lectores en tiempos en que la situación es «cada vez más peligrosa».

    «Estamos viviendo un tiempo en el que están empezando a moverse fuerzas muy violentas, que van a generar otras fuerzas muy violentas», recalcó Tavares en español, comparando el fenómeno con una bola de nieve que se va agrandando.https://066b43cdd9d9ad3de15131a3ca4db755.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    Momentos previos a la Primera Guerra Mundial

    Consideró que «realmente hay una serie de síntomas muy similares a los momentos previos a la Primera Guerra Mundial, como si hubiera un ansia de guerra y como si, tras algunas generaciones, las personas lo hubieran olvidado».

    Tavares fue anunciado como ganador de la decimosexta edición del Premio Formentor de las Letras 2026 por su «poderosa personalidad, deslumbrante originalidad y vigorosa imaginación», según el jurado.

    Durante la entrevista, el autor, que habló sentado en una de las salas de su estudio, abarrotada de instrumentos musicales, libros, maletas y cables, explicó que en el mundo, como en la física, toda acción tiene una reacción, y lo mismo ocurrirá con los bombardeos y las guerras.

    Tavares opinó que la violencia, como si se tratase de una resta matemática, deja siempre «algo que sobra, una especie de basura peligrosa», que detonará y destruirá algo más grande.

    Su último libro es O Fim dos Estados Unidos da América (El fin de Estados Unidos de América), una epopeya distópica publicada en noviembre pasado en Portugal y que todavía no ha salido en español.https://www.instagram.com/p/DVbkQ1riTvI/embed/captioned/?cr=1&v=14&wp=858&rd=https%3A%2F%2Fwww.clarin.com&rp=%2Fcultura%2Fgoncalo-m-tavares-premio-formentor-2026-paises-excitados-idea-conflicto_0_ocFTdcaZIo.html#%7B%22ci%22%3A0%2C%22os%22%3A2564.7999999998137%2C%22ls%22%3A327%2C%22le%22%3A921.1999999997206%7D

    Tavares aseguró que el presidente estadounidense, el republicano Donald Trump, le da «mucha alergia: Cuando habló en un discurso en el otro mandato se burló de una persona con deficiencia. A partir de ahí dije ‘no quiero nada con este hombre», razonó.

    Pese a no creer que los libros puedan provocar un cambio inmediato y que tenga más capacidad de hacerlo «un millonario», el escritor defendió que la buena literatura puede actuar en el tiempo y generar efectos «poderosos» no solo ante la violencia militar, sino también ante el «bombardeo de la estupidez» generados por los vídeos y las redes sociales, que él no usa.

    Leer «buenos» libros

    Por ello aboga por enseñar a la población a leer «buenos» libros, empezando por los clásicos, que ofrecen «un espacio de resistencia» y silencio y que permiten formar un criterio, en contraposición con los «malos libros», que, para él, son como ver programas de telerrealidad.

    «Es muy importante distinguirlo y, si una persona va a morir, más tarde o más temprano, tiene que leer buenos libros siempre. No es un problema de escasez. Hay infinitos libros, muchísimos libros buenos«, dijo el autor de Una niña está perdida en su siglo en busca de su padre, Un viaje a la India o El reino.Gonçalo Tavares en su domicilio durante una entrevista. / Blas Díaz (EFE)Gonçalo Tavares en su domicilio durante una entrevista. / Blas Díaz (EFE)

    Para aquellos que lean literatura de calidad, Tavares promete «amigos más interesantes», con interacciones más complejas y una protección ante el engaño político, porque la mente estará mejor estructurada.

    «Alguien que lee bien entiende mucho mejor el lenguaje, por lo que entiende mucho mejor cuando es engañado por la política, etc. No quiero decir que una persona que lee mucho sea mejor, pero comprende más cosas», puntualizó el portugués, que bromeó con que prefiere un «diablo consciente» a uno «inconsciente».

    El Formentor de Literatura está dotado con 50.000 euros y está considerado como la antesala del Nobel de Literatura, una comparación con la que el escritor luso no quiere obsesionarse.

    «La cuestión del Nobel, si un día aparece, muy bien, financieramente es muy agradable, pero ¿Por qué escribo? La respuesta no es para ganar el Nobel, sino porque es una necesidad diaria«, zanjó.

    Con información de EFE.

    Fuente: Clarín.com

  • Más de 250.000 visitantes: el éxito de la muestra egipcia en el Bellas Artes que reabre preguntas

    Más de 250.000 visitantes: el éxito de la muestra egipcia en el Bellas Artes que reabre preguntas

    “Ni en nuestros mejores sueños imaginábamos algo así”. Marcelo Campagno no lo dijo como quien exagera para celebrar. Lo dijo con una mezcla de asombro y método, como si la frase todavía necesitara ser verificada. Como si esos 250.000 visitantes que ya pasaron por la muestra Ciencia y fantasía. Egiptología y egiptofilia en la Argentina –en el Museo Nacional de Bellas Artes– fueran, antes que un éxito, una invitación a pensar.Los curadores José Emilio Burucúa y Sergio Baur; los investigadores Diego M. Santos y Marcelo Campagno; y el moderador Pablo Ubierna. Foto: Emmanuel Fernández.Los curadores José Emilio Burucúa y Sergio Baur; los investigadores Diego M. Santos y Marcelo Campagno; y el moderador Pablo Ubierna. Foto: Emmanuel Fernández.

    La escena no ocurrió en el museo, sino en una de las aulas de la Facultad de Filosofía y Letras, en el entrepiso del edificio histórico de la Universidad de Buenos Aires, en la calle 25 de mayo. No había sillas libres: había gente apoyada contra las paredes, otras conectadas de forma remota. Todos escuchaban en silencio. También estaba el director de De la Nubia a La Plata, Ricardo Preve, que antes del cierre contó las peripecias del documental que se exhibe en la muestra y que narra la misión liderada por Abraham Rosenvasser entre 1961 y 1963 en el complejo Aksha.

    En la mesa estuvieron los curadores José Emilio Burucúa y Sergio Baur; los investigadores Diego M. Santos y Marcelo Campagno; y el moderador Pablo Ubierna. La consigna era simple y ambiciosa: entender el fenómeno de la exhibición, que tendrá abiertas sus puertas hasta el 19 de abril, con el acompañamiento de Clarín.

    “Es un impacto que vamos a tener que seguir pensando durante mucho tiempo”, dijo Sergio Baur, y la frase queda flotando. No había épica. Había, más bien, una voluntad de desarmar el fenómeno pieza por pieza.

    En algún momento, la conversación –que repasó la concepción, la búsqueda del material y el armado– encontró un punto de acuerdo. No fue –no es– una exposición sobre el Antiguo Egipto. O, al menos, no solamente. “No es extraño que una época piense otra época, un pasado lejano en el tiempo y en el espacio –analizó Campagno–. Desde los griegos en adelante, todos pensaron en Egipto: para admirarlo, para desconfiar, para explicarlo. De ese proceso salió no solo un saber académico, sino otro tipo de saber que lo desborda, que lo precede, que lo empuja. Y eso es lo que la muestra pone en escena: la mirada argentina sobre Egipto. Ahí está, me parece, su verdadera originalidad”.

    La idea resonó porque organizó todo lo demás. “Lo que se ve en las salas no es un relato lineal, sino una superposición: piezas arqueológicas, calcos, documentos, reconstrucciones, intervenciones contemporáneas, lecturas académicas y apropiaciones más libres conviviendo sin anularse”, reflexionaron, prácticamente a dúo, Burucúa y Baur. Una constelación, más que una narrativa.La exposición “Ciencia y fantasía. Egiptología y egiptofilia en la Argentina” en el Museo Nacional de Bellas Artes. Foto: gentileza.La exposición “Ciencia y fantasía. Egiptología y egiptofilia en la Argentina” en el Museo Nacional de Bellas Artes. Foto: gentileza.

    Es la primera vez que en la Argentina se reúnen piezas tan significativas del Antiguo Egipto, provenientes de más de veinte instituciones públicas y privadas: una selección que da cuenta de la riqueza de las colecciones egipcias de nuestro país e ilustra el interés que la antigua civilización ha generado en intelectuales, científicos, artistas y aficionados argentinos desde hace más de dos siglos.

    En la sala se pueden ver objetos arqueológicos, fotografías, obras artísticas y materiales de archivo pertenecientes al Museo de Ciencias Naturales de La Plata, el Museo Etnográfico Juan B. Ambrosetti, la Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat, el Museo Xul Solar, el Museo Municipal de Bellas Artes de Tandil, la Academia Nacional de Bellas Artes, el Museo Nacional de Arte Oriental, el Palais de Glace, la Biblioteca Nacional, el Museo Nacional de Arte Decorativo y el Museo de Calcos y Escultura Comparada Ernesto de la Cárcova, entre otras instituciones.

    Cuando la muestra en el Bellas Artes termine, las piezas volverán a sus salas de origen. Baur recordó lo que alguna vez le dijo un representante del Museo del Prado: “Hicieron una gran exposición de Velázquez con obras que ya estaban en el museo. Pero cuando las reunieron bajo un relato, las colas fueron infinitas. Los cuadros eran los mismos. Lo que cambió fue la forma de verlos”.

    Mucho más que un número

    Las más de 250.000 personas que ya recorrieron la sala del Museo de Bellas Artes no se comportan como un público homogéneo. Al contrario. “Vos ves gente con el ceño fruncido frente a un calco, porque cree que es un objeto ‘falso’, y al lado alguien que se queda largos minutos mirándolo –ejemplificó Marcelo Campagno–. Gente que se enoja con el ojo reconstruido de Nefertiti y gente que se saca fotos sin parar. Egiptólogos que miran con cierta desconfianza algunas lecturas más esotéricas, y visitantes que desconfían de los académicos. Todo eso convive. Y eso es lo que a mí me resulta más interesante: que ahí no hay una sola mirada. Hay múltiples formas de apropiarse de Egipto. Formas de ver algo propio en ese mundo y algo de ese mundo en uno”.

    La muestra, en ese sentido, no ordena: expone. Y en esa exposición –de miradas, de tensiones, incluso de prejuicios– aparece una de las razones más concretas de su éxito: no le pide al visitante que sea una sola cosa.

    ¿Por qué Egipto sigue despertando curiosidad con tanta intensidad? Fue la pregunta que lo atravesó todo. Se mencionaron nombres –Heródoto, Platón–, genealogías, tradiciones. “Hay algo en Egipto que no termina de resolverse. Es, al mismo tiempo, origen y extrañeza. Cercano y remoto. Propio y ajeno”, señaló Santos.La exposición “Ciencia y fantasía. Egiptología y egiptofilia en la Argentina” en el Museo Nacional de Bellas Artes. Foto: gentileza.La exposición “Ciencia y fantasía. Egiptología y egiptofilia en la Argentina” en el Museo Nacional de Bellas Artes. Foto: gentileza.

    A lo que rápidamente Campagno preguntó a los presentes: “¿Alguien recuerda el obelisco en la Plaza de San Pedro, en el centro de la cristiandad? Es un símbolo egipcio. No como reliquia, sino como presencia. Esa contradicción –o esa ambivalencia– parece sostener la fascinación”.

    Y a eso se le suma el presente: el cine, los documentales, los relatos de misterio. Lejos de despreciarlos, uno de los expositores propuso mirarlos de otra manera: “Alguien entra por el misterio. Y después, tal vez, se queda por otra cosa –pensó Burucúa– y trae el ejemplo de Juan Friedrichs, un argentino fascinado desde joven por el faraón Akenatón, que –en ese entonces sin formación académica formal– logró integrarse a una misión arqueológica vinculada a la Universidad de Cambridge en Amarna. Reconstruye piezas a partir de fragmentos hallados en el desierto. Sus dibujos –exhibidos en la muestra– forman parte de una investigación directa de campo, aún en proceso, que él viene realizando desde el año 2020 en Amarna, Egipto, dentro del Amarna Project de la Universidad de Cambridge. Dicho proyecto estuvo dirigido durante más de 40 años por el erudito egiptólogo Barry Kemp, hasta su fallecimiento en 2024, y hoy lo dirige la egiptóloga Anna Stevens. Son, a la vez, obra y documento: una síntesis entre arte y ciencia, siempre provisoria, siempre abierta a revisión”.

    Las piezas elegidas

    Del público en la sala llegó una pregunta concreta: “¿Cuál es la pieza preferida?”. José Emilio Burucúa no dudó. Habló de la vasija de alabastro de la Tercera Dinastía, vinculada al entorno funerario del faraón Djoser. “Tiene una perfección técnica extraordinaria. Está hecha sin torno. Es algo que, incluso hoy, cuesta imaginar. Para mí es un canto a la habilidad humana en los tiempos más remotos”. Pero no solo le fascina la habilidad, sino también la historia que la acompaña: cómo llega. “Es un regalo de Gamal Abdel Nasser a Arturo Frondizi en 1960. Y Frondizi, en lugar de quedársela, la manda directamente al museo. Ese gesto también forma parte de la pieza”.

    A Sergio Baur le impresionó la contemporaneidad de la vasija. “Si uno la sacara de contexto, podría pensar que es una pieza moderna. Tiene algo que no termina de anclarse en el pasado”.

    Santos tampoco dudó: “Para mí, el daguerrotipo de la década de 1840. Probablemente una de las primeras fotografías de piezas egipcias. Poder exhibir eso en Buenos Aires es, realmente, un privilegio. Ya no es Egipto antiguo, sino la forma en que ese Egipto empezó a ser mirado, registrado, capturado”.

    La elección no es fácil y Campagno arremetió: “Yo me quedo con el libro que trae Manuel Belgrano. Es una historia de Egipto escrita en el siglo XVII por un autor turco, traducida al español, comprada en Europa y traída al Río de la Plata. Es anterior a la egiptología como disciplina. Es el primer libro sobre Egipto que llega a la Argentina. Y además lo trae Belgrano. Eso también dice algo”.La exposición “Ciencia y fantasía. Egiptología y egiptofilia en la Argentina” en el Museo Nacional de Bellas Artes. Foto: gentileza.La exposición “Ciencia y fantasía. Egiptología y egiptofilia en la Argentina” en el Museo Nacional de Bellas Artes. Foto: gentileza.

    Hacia el final, apareció la dimensión política de lo que genera esta muestra: “En un momento en que el discurso dominante plantea la motosierra, el desmantelamiento del Estado, esta exhibición muestra otra cosa –agregó Campagno–. Que hay instituciones públicas –el Bellas Artes, la Universidad Nacional de La Plata, la Universidad de Buenos Aires– que pueden producir una acción cultural de esta escala. Una exposición todavía puede convocar, incomodar, entusiasmar, discutir. Incluso construir una comunidad –aunque sea provisoria– a partir de diferencias”.

    Llevar Egipto al Bellas Artes –un museo de tradición artística– implicó desplazar objetos arqueológicos hacia otra lógica de percepción: no solo como testimonios del pasado, sino como formas vivas, capaces de interpelar el presente.


    Sobre la firma

    Fabiana Scherer

    Es periodista con más de dos décadas de trabajo, con especialización en periodismo cultural. Es autora de los libros Alzamos la voz (Urano) y Esos Raros Relatos Nuevos (Catapulta).Bio completa

    Fuente: Clarín.com

  • Crece la preocupación por las obras prestadas al Louvre Abu Dhabi tras la escalada bélica

    Crece la preocupación por las obras prestadas al Louvre Abu Dhabi tras la escalada bélica

    La escalada de la guerra en Oriente Medio genera inquietud sobre la seguridad de las obras prestadas por Francia al Louvre Abu Dhabi, lo que aviva las dudas sobre la protección de la única sucursal extranjera del famoso museo.Museo Louvre Abu Dhabi. Archivo Clarín.Museo Louvre Abu Dhabi. Archivo Clarín.

    La pinacoteca, que abrió sus puertas en Emiratos Árabes Unidos en 2017, evitó por ahora los daños provocados por los cientos de drones y misiles iraníes lanzados desde el estallido de la guerra que enfrenta a Israel y Estados Unidos contra Irán el 28 de febrero.

    El museo del Louvre Abu Dhabi –que sigue abierto– afirmó que la seguridad de sus visitantes, su personal y sus colecciones sigue siendo su «máxima prioridad». Pero en Francia crece la preocupación.

    Tienen que estar protegidas

    «Las obras del Louvre en Abu Dhabi tienen que estar protegidas!», instó la revista especializada La Tribune de l’art.

    «Hay que sacar las obras del Louvre Abu Dhabi», dijo por su parte Didier Selles, exnegociador francés del convenio con Emiratos, a la revista Télérama. El gobierno francés se muestra, no obstante, calmo.Los visitantes se reúnen bajo la cúpula principal del edificio durante una visita previa a la exposición «10 000 años de lujo» en la Galería del Louvre de Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos, el 27 de octubre de 2019. EFE/EPA/ALI HAIDER
Los visitantes se reúnen bajo la cúpula principal del edificio durante una visita previa a la exposición «10 000 años de lujo» en la Galería del Louvre de Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos, el 27 de octubre de 2019. EFE/EPA/ALI HAIDER

    Las autoridades francesas «mantienen un contacto estrecho y regular con las autoridades de Emiratos Árabes Unidos para velar por la protección de las obras prestadas por Francia al Louvre Abu Dhabi«, indicó el Ministerio de Cultura.

    Existe una gran opacidad en torno a las obras procedentes de las colecciones públicas francesas expuestas provisionalmente en este establecimiento de 24.000 m2, resultado de un acuerdo que debería reportar a la larga cerca de mil millones de euros a Francia, de los cuales 400 millones por el uso de la denominación Louvre.

    Ninguna de las instituciones francesas contactadas, entre ellas el Louvre, Versalles, Orsay o Beaubourg, quiso indicar qué cuadros o esculturas están prestados a Abu Dhabi.

    Todas remitieron a France Muséums, una entidad privada que acompaña el desarrollo del Louvre Abu Dhabi , cuya colección permanente cuenta con unas 600 piezas.

    Esta agencia afirmó que actualmente hay 250 obras en préstamo, pero se negó a dar detalles.

    300 obras prestadas

    En la inauguración de 2017, Francia prestó 300 obras, entre ellas piezas de Da Vinci, Monet, Van Gogh o Warhol y una estatua de Ramsés II. En su sitio web, el Louvre señala que confía «cada año 100 obras maestras de sus colecciones» a Abu Dhabi .https://www.instagram.com/reel/DUQfwVpCOfR/embed/captioned/?cr=1&v=14&wp=858&rd=https%3A%2F%2Fwww.clarin.com&rp=%2Fcultura%2Fcrece-preocupacion-obras-prestadas-louvre-abu-dhabi-escalada-belica_0_zj5VGtBWML.html#%7B%22ci%22%3A0%2C%22os%22%3A1433.0999999940395%2C%22ls%22%3A194.59999999403954%2C%22le%22%3A612.9000000059605%7D

    Una fuente cercana al caso aseguró, sin embargo, que «no hay ningún peligro inminente».

    «Es un museo moderno cuya concepción tuvo en cuenta los riesgos de atentados terroristas o de terremotos», precisó.

    Según el establecimiento, el edificio está equipado con «espacios seguros diseñados para proteger el conjunto de las colecciones».

    La fuente consultada agregó, asimismo, que un procedimiento de repatriación tampoco estaría exento de peligro: «¿Podemos imaginar un puente aéreo para transportar obras en pleno conflicto?», argumentó.

    Con información de AFP.

    Fuente: Clarín.com