A pesar de los distintos intentos de la Casa Rosada por desviar la atención que generó el escándalo del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el malestar contra la administración de Javier Milei crece semana a semana. A esto se suma que los resultados prometidos del Plan Motosierra todavía no salen a la superficie. El peronismo, desde un costado, sigue con atención los tropiezos oficialistas y ya piensa en la campaña de 2027.
Todavía no hay un comando unificado que piense una estrategia político-electoral para los comicios del año que viene. Por ahora se ven movimientos aislados que emergen de una necesidad conjunta: lista de unidad. En ese escenario, hay distintos actores que se mueven, algunos con el traje de candidato y otros en búsqueda de un modelo de país y de Gobierno, algo que no tuvo la última administración peronista.
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El principal es Axel Kicillof, que empieza a armar el Movimiento Derecho al Futuro (MdF) en algunos lugares estratégicos, pensando una organización política nacional. Así lo hizo en la Ciudad de Buenos Aires este jueves, donde planteó que el peronismo no puede llegar al poder sin tener en claro un plan de Gobierno: “No nos puede pasar que logremos una expresión electoral que pueda ganar las elecciones y después tengamos dificultades para gobernar”.
La definición del gobernador llegó directo al recinto de San José 1111. Kicillof apuesta a construir una candidatura presidencial para 2027 sin romper con Cristina Kirchner. Nadie que conozca al gobernador está en condiciones de afirmar que por la catarata de diferencias entre ambos dirigentes, el mandatario provincial se animará a romper formalmente con la expresidenta. Sin embargo, sabe que en caso de ser él la figura que competirá contra el Gobierno va a necesitar que nadie le marque la cancha, como ocurrió con Alberto Fernández.
Axel Kicillof quiere hacer pie en las provincias argentinas
Pero en el entorno de Kicillof también hablan de un MdF no oficializado. Es decir, de los dirigentes en distintas provincias argentinas que trabajan para una candidatura a presidente de Axel Kicillof sin llevar el sello formal del espacio del gobernador. Esto ocurre en distritos donde gobierna el peronismo, o partidos provinciales enfrentados con el kirchnerismo, y que en el Congreso se muestran afines a Javier Milei.
«Mostrar hoy a esos sectores dentro del MdF va a ser desgastar una relación, y todavía falta muchísimo para las elecciones», reconoció una figura que tiene diálogo permanente con el gobernador.

Prensa Axel Kicillof
Uno de esos vasos comunicantes es con el diputado del Frente Renovador de la Concordia Alberto Arrúa (Misiones), que responde al jefe político local Carlos Rovira. En febrero se hizo pública la reunión que tuvo con el ministro de Trabajo de Kicillof, Walter Correa. A partir de ahí, comenzó un trabajo en conjunto para preparar el desembarco del gobernador en Misiones, algo que por ahora no llega.
En paralelo, Arrúa y el resto de los diputados del bloque Innovación Federal, donde están los salteños de Gustavo Sáenz, le votan todas las leyes al Gobierno nacional y quieren quedarse con la conducción del PJ provincial, tutelada por Cristina Kirchner desde San José 1111. Estos movimientos están lejos de apaciguar la bronca que hay entre Kicillof y Máximo Kirchner.
Esta semana Kicillof estuvo reunido con Emilio Monzó y Nicolás Massot. Dos viejos conocidos de la Cámara de Diputados durante el Gobierno de Mauricio Macri, pero hoy lo reencuentra el rechazo al Gobierno de Milei en general y el miedo a la eliminación de las PASO en particular. Es cierto que se trata de dirgentes políticos que tienen buena relación personal y que no es la primera vez que conversan, pero el viaje a La Plata de los dos exreferentes del PRO mostró una cercanía que tiene correlación con el trabajo político que viene haciendo cada espacio: ampliar. El que quedó afuera fue Miguel Pichetto, pero nadie descarta que pueda volver a reunirse con el gobernador.

Massot y Monzó se reunieron con KicillofNA
Un freno en Jujuy
La guerra del peronismo en las provincias del norte está lejos de desacelerarse. Mientras los gobernadores Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca) y Gustavo Saénz (Salta) fortalecen sus lazos con el oficialismo al calor de las victorias parlamentarias –diez en una sola sesión–, la Justicia Federal en Jujuy suspendió la suspensión de la senadora Carolina Moisés y una serie de dirigentes del peronismo no K. Además, el Juez federal Eduardo Hansen dispuso a Ricardo Villada como interventor por 180 días.
Se trata de un funcionario que fue ministro del gobernador Gustavo Saénz y que buscará restaurar el proceso electoral interno del partido, para arrebatarle a La Cámpora que conducía el PJ de Jujuy a partir de la intervención que ordenó Cristina Kirchner desde la Capital Federal.

Senado
Moisés aprovechó esta decisión judicial para despegarse una vez más de Cristina Kirchner y recordó que «expulsar a quienes legitimados por los votos hoy son concejales, intendentes, diputados provinciales, ignorando nuestra representatividad». “Tenemos que entender que el peronismo así, basado en la obediencia, está condenado a perder y esto debe ser un ejemplo para cada PJ del país, no nos pueden seguir maltratando, el justicialismo se debe un debate interno abierto y sin la imposición del dedo de unos pocos”, sostuvo la senadora
Sergio Uñac quiere jugar y lo conversa con Cristina Kirchner
Pero Kicillof no es el único que se prueba el traje de candidato. En los últimos días hizo lo propio el senador peronista Sergio Uñac (San Juan), que fue dos veces gobernador en su provincia. En el Senado votó a favor de la Ley de Glaciares, a contramano del bloque de José Mayans. Y hacia dentro del peronismo le quiere discutir a Kicillof el federalismo y su relación con los sectores que generan riqueza en la Argentina.
«Sería fantástico que en lugar de discutir con Axel (Kicillof) discutan un poquito con Milei», respondieron desde La Plata.
Aun así, Uñac mantiene una buena relación con Cristina Kirchner, a la que le pidió que habilite al partido para elecciones internas. El sanjuanino y la expresidenta hablaron por teléfono hace dos semanas. La titular del PJ todavía no apoyó ninguna candidatura de forma explícita, y en su fuero más íntimo aseguran que no lo hará. «Ella va a acompañar a todos los que quieran jugar y cuando haya un candidato aportará desde su lugar», señaló uno de sus colaboradores.
Miguel Pichetto se acerca a los «gerentes de la pobreza»
Por ahora, el rol que pretende ocupar Cristina Kirchner sigue siendo el de articular y poner en contacto a sectores que hasta hace muy poco tiempo parecían estar cerrados. Así fue que esta semana Miguel Pichetto se sumergió en uno de los municipios más pobres del conurbano para reunirse con la intendenta de Moreno, Mariel Fernández. Se trata de una dirigente que llegó bajo el ala de Emilio Pérsico dentro del Movimiento Evita.
“Es importante que el peronismo tenga una figura como ella, es una mujer muy talentosa y preparada, que está llevando adelante una gran tarea en su segundo mandato”, dijo Pichetto sobre la dirigente social que en algún momento de su larga carrera pudo haber tildado de «gerenta de la pobreza».

“Tenemos la responsabilidad de integrarnos para construir una alternativa que represente a la Argentina del trabajo y la producción, de estar cerca de las necesidades de nuestro pueblo y de hacernos cargo de la situación que estamos atravesando”, sumó el diputado nacional.
El que todavía no termina de levantar su perfil, pero sigue de cerca este capítulo del peronismo, es Sergio Massa, que mantiene reuniones con empresarios, gobernadores e intendentes en sus oficinas de Retiro. El tigrense dejó trascender que le anticipó a su equipo que no quiere ser candidato, algo que suele repetir cada vez que se acerca una elección, pero remarcó que el Frente Renovador trabajará para fortalecer la unidad del justicialismo.
Fuente: Perfil.com

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