Categoría: Entretenimiento

  • Cynthia Rimsky: “La ficción es hoy día más pertinente que nunca”

    La última ganadora del Premio Herralde, la chilena Cynthia Rimsky, participó del festival de literatura MOT en España y defendió que «la ficción es hoy día más pertinente que nunca» para afrontar un momento de la historia tan convulso.

    En una entrevista, Rimsky suspira cuando se le pregunta por la situación política en la Argentina –el país donde reside desde hace 13 años–, pero también en Estados Unidos o Europa, y reivindica esa válvula de escape y esa otra forma de observar el mundo y analizar lo que pasa que ofrecen las letras.https://b3c403b8403dde79cadcbbac648d8391.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-41/html/container.html

    «La ficción es la única forma hoy en día de entender o acercarse a las cosas, porque está todo tan absurdo que te puede dar miradas más ingeniosas», señala.

    Literatura que esquiva la realidad

    En la Argentina, le parece que «la cosa va a reventar», por eso se agarra a esa literatura que esquiva la realidad y que a ella le ha dado entre otros galardones el Herralde por Clara y confusa, publicada por Anagrama.

    Sonríe cuando se le pregunta por el género y puntualiza que su escritura «rehuye toda esquematización, está hecho a propósito».

    Su idea es que si se le etiqueta de una manera, el libro se mueva a otro sitio: «Estoy cansada de que te coloquen en un lugarcito para quedarse tranquilos».Cynthia Rimsky  © Johanna MarghellaCynthia Rimsky © Johanna Marghella

    Al final se anima a calificar Clara y confusa de «novela de aventuras» y a explicar que es lo que ella leyó en los inicios, cuando se interesó por la escritura, pero que nunca se había atrevido a adentrarse en ella como autora.

    «Con esta (obra), me saqué todas las culpas«, ha manifestado, para revelar que el libro está confeccionado «desde la libertad, la ironía y disfrutándolo mucho, como nunca».

    Una pieza con 166 páginas, de la que subraya que es «cortita, pero concentrada».

    Cynthia Rimsky desconocía que su compatriota Roberto Bolaño, el único escritor chileno que había ganado anteriormente el Herralde, había vivido en la ciudad de Girona que ella pisa estos días.

    Latinoamérica en foco

    En cuanto a que el MOT haya puesto el foco en la literatura latinoamericana este año a través de ella y otra chilena, Paulina Torres, lo entiende como una coincidencia, con una que ha ganado un premio de prestigio y la otra que acaba de publicar libro, La próxima vez que te vea, te mato, también con Anagrama.

    De Clara y confusa, relata que le interesó por encima de todo la forma de narrar y devolver al lector a aquel tiempo de niño en que aceptaba «todo» lo que le proponía un escritor.Clara y oscura de Cynthia Rimsky (Anagrama). Foto: gentileza editorial.Clara y oscura de Cynthia Rimsky (Anagrama). Foto: gentileza editorial.

    «Por eso lo de novela de aventuras», incide, antes de desvelar herramientas para conseguir su propósito, como desorientar con desproporciones como un edificio gigantesco en un pueblo pequeño.

    Ella quería «desconfigurar al lector», sacarlo de los patrones habituales de protagonista y antagonista que hacen que siempre se plante de la misma manera ante un libro.

    Respecto al lenguaje, asegura que ha mezclado expresiones chilenas y argentinas; «la novela está escrita en argenchileno» y, para el contenido, se ha empapado de realidad, para después ficcionarla.

    Con información de EFE.

    Fuente: Clarín.com

  • ‘La chica del fusil’: La vida oculta de Marina Ginestà, la joven republicana inmortalizada en una foto

    La intensa vida de Marina Ginestà, la joven que se hizo famosa por su icónica foto con un fusil al hombro en el hotel Colón de Barcelona en julio de 1936, aparece desvelada en el libro que publica su hija, Isabelle Werck-Ginestá.

    La chica del fusil. Marina Ginestà, publicado en España por la editorial Bala Perdida, «levanta un poco el velo», explica Isabelle, sobre la vida de una de tantas personas anónimas que vivieron momentos históricos, a menudo terribles.https://68b407365d31b282d48b559a3db8f3e1.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-41/html/container.html

    Escrito a partir de recuerdos que Ginestà (1919-2014) contaba a su hija, ya que ella no quiso escribir su biografía, el libro muestra a «una persona muy completa, muy buena, muy culta, muy interesante», resume Werck-Ginestà en una entrevista.

    Nacida en Toulouse (Francia) en una familia catalana emigrante (el padre sastre, la madre costurera) con varias generaciones de cooperativistas de izquierdas, Ginestà se mudó con ellos a Barcelona en 1928, muy poco antes del torbellino que se inició con la llegada de la Segunda República.

    La foto del hotel Colón

    La famosa imagen de Marina a los 17 años vestida con mono de miliciana (aunque nunca lo fue) y un fusil al hombro (aunque jamás usó un arma), se convirtió después en un icono de la Guerra Civil.

    Fue tomada el 21 de julio de 1936, recién iniciada la contienda, por el fotógrafo alemán Hans Guttman, que después hispanizó su nombre a Juan Guzmán y murió en México en 1982.Marina Ginestá, en una imagen de archivo.EFEMarina Ginestá, en una imagen de archivo.EFE

    La fotografía resurgió después de que la Agencia EFE compró en 1987 el fondo documental de Guzmán sobre la Guerra Civil, con unos 3.000 negativos y, en 2006, uno de sus documentalistas, tras investigar en varias fuentes, descubrió la identidad de la chica anónima de la imagen.

    Eso permitió localizar a Marina en su piso del distrito XII de París, donde EFE la entrevistó en 2008, el mismo donde tuvo lugar la entrevista con su hija Isabelle.

    Allí, con vistas por un lado al castillo de Vincennes y por otro al centro de la ciudad con un poquito de la torre Eiffel, Werck-Ginestà insiste en que su madre siempre asumió su fama repentina con «modestia».

    «Me acuerdo muy bien de lo que dijo: El que tiene talento en eso es el fotógrafo, yo no», rememora.

    Su hija reconoce que, con todo lo que acontecía en Barcelona en esos días de julio de 1936, «creo que (Marina) no se acordaba mucho» de su sesión fotográfica con Guzmán, que le hizo veinte fotos.

    Gracias a su dominio del francés, Marina Ginestà fue traductora y periodista durante la guerra, llegó a trabajar muy cerca del frente y, tras la derrota republicana, estuvo presa en Alicante varias semanas pero quedó finalmente en libertad, mientras muchas de sus compañeras de cautiverio fueron fusiladas.

    Pasó a Francia de forma clandestina en 1939 por los Pirineos, una odisea en la que ella se rompió la muñeca y falleció su novio, Josep Almadí, aparentemente de hipotermia.Marina Ginestà, en la famosa fotografía tomada en 1936 en la azotea del hotel Colón, en Barcelona. JUAN GUZMÁN (EFE)Marina Ginestà, en la famosa fotografía tomada en 1936 en la azotea del hotel Colón, en Barcelona. JUAN GUZMÁN (EFE)

    Tras varios meses en Francia, se embarcó con su familia rumbo a la República Dominicana, lo que les permitió esquivar la ocupación nazi. En el barco conoció al que fue su primer marido, Manuel Periáñez, un exoficial del Ejército Republicano, y en suelo dominicano tuvo a su primer hijo, Manuel.

    Tras cinco años en el país caribeño, dominado por la violenta dictadura de Rafael Leónicas Trujillo, la familia (padres, hermano, marido e hijo) pasó a Venezuela, bajo el régimen más favorable de Rómulo Betancourt.

    Marina Ginestà, que antes y durante la guerra se consideraba comunista, abandonó esa ideología. «Se burlaba un poco de todo el ceremonial del culto a la personalidad de Stalin», detalla Isabelle, quien afirma que «no se dejó nunca» dominar por «la ilusión comunista estalinista».

    En Caracas, Marina terminó no solo con el comunismo sino que rompió con su marido, muy cansada de su machismo, común entonces a muchos hombres de izquierdas que no consideraban que la revolución debía llegar también a las mujeres.

    «Ella era muy feminista», esgrime su hija, que también apunta que Marina se cansó de la atonía de la relación. Gracias a su dominio del francés, entró a trabajar en la embajada belga, donde conoció al que sería su segundo marido, el diplomático Carl Werck.

    Este matrimonio le llevó por medio mundo: Bruselas, La Haya (donde nació Isabelle en 1954), Quito, Londres, Nueva Orleáns y Barcelona (1972-1976). En la capital catalana, Marina se reencontró con amigos, familiares y vivió la muerte del dictador Franco.Marina Ginestá, en una imagen de archivo.EFEMarina Ginestá, en una imagen de archivo.EFE

    Durante varios períodos residió en París antes de instalarse allí de forma permanente en 1980 tras la jubilación de Carl.

    Antes, en 1968, durante una manifestación del mayo del 68 en París con una adolescente Isabelle de la mano, se metió en un enfrentamiento para pedir a los antidisturbios que dejaran de pegar a un joven: «Paren, paren, ¿quieren ustedes matarlo o qué?».

    Figuras históricas

    Por el libro desfilan figuras históricas a las que Marina o sus familiares conocieron, como Andreu Nin, Buenaventura Durruti o Ramón Mercader –el asesino de Trotsky en México en 1940– con el que ella mantuvo un breve «flirt» antes de que él desapareciera, luego se supo que para ingresar en el NKVD, la policía secreta soviética.

    También aparecen Pau Casals, Pompeu Fabra, la reina Isabel II de Inglaterra, el príncipe –luego rey– Alberto de Bélgica, la correspondencia con Simone de Beauvoir o incluso el apartamento de Londres donde vivió la familia y donde antes había residido Juan Negrín.

    Un mosaico que resume una época convulsa en España y el resto del mundo. Eran «personas clave» y muy diferentes entre sí, pero «mi madre era muy modesta (…) y nunca presumió de todo eso», subraya Isabelle, musicóloga y autora de varias biografías de compositores clásicos.

    Más allá de sus aventuras, La chica del fusil muestra en un estilo sencillo y directo a una Marina Ginestà melómana, con afán de aprender, activista en Amnistía Internacional, autora de dos novelas y que se hizo «parisina por decisión», resume su hija.

    Con información de EFE.

    Fuente: Clarín.com

  • Un mapa para recorrer el universo creativo de César Aira en una muestra

    Como algo que brota naturalmente de la memoria, Diego Cano dice que cuando descubrió a César Aira se le rompieron todos los esquemas de la literatura. Leyó una novela tras otra y vio que los estereotipos se hacían trizas y que había un autor dispuesto a repensar la literatura por completo con una libertad creativa sin ningún tipo de parangón. “Es el mayor escritor de la literatura argentina”, exclama, sin temor a polemizar con lo inevitable: Jorge Luis Borges.

    Tanto Diego Cano, escritor, ensayista y administrador de la página de Facebook “Todo Aira”, como Germán Coppolecchia, médico, coleccionista y experto en libros descatalogados de editoriales argentinas del siglo XX, son coleccionistas e investigadores de la obra de Aira, y los curadores de la muestra César Aira: medio siglo de literatura, que acaba de inaugurarse en las salas 2 y 3 del Centro Cultural Recoleta y permanecerá abierta hasta julio.https://a82cd05b34650471e9e35cb79efa05f1.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-41/html/container.html

    “La idea de la exposición fue hacer un estricto registro de todas las primeras ediciones de sus títulos, que incluye el último que saldrá en mayo de este año. Son 124 títulos que incluyen novelas y ensayos”, explica Cano y se expande: “Es la oportunidad para un público en general de poder ver el listado de su obra completa, algo que hasta hoy no existía de esa forma ordenada y actualizada”.César Aira: medio siglo de literatura, en el Centro Cultural Recoleta. Foto: gentileza CCRecoleta.César Aira: medio siglo de literatura, en el Centro Cultural Recoleta. Foto: gentileza CCRecoleta.

    En el recorrido hay libros exhibidos en algunas burbujas de exposición, sistematizados de manera cronológica, “que ante el lector es una experiencia que contagia por esa capacidad infinita de creación y de innovación, la de un autor total y admirado en todo el mundo”, agrega Diego Cano.

    Entre ellos, algunas joyas inconseguibles que conllevaron un minucioso trabajo de investigación y catalogación. La muestra tiene entrada libre y sin costo para residentes argentinos.

    El director del Recoleta, Maximiliano Tomás, se refirió a la celebración del primer libro de Aira, Moreira, su primera novela a casi cincuenta años de su edición, hoy casi inhallable –jamás volvió a editarse– y que, en caso de encontrarla, se vende a precios exorbitantes.

    “Yo no tengo primera novela por un salto en el tiempo, porque la primera novela mía que se imprimió fue Moreira, en el año 75 o 76. Y mi editor, mi recordado y querido amigo Horacio Achával, no pudo terminar de ponerle la tapa, y la novela –ya impresa– quedó en un sótano hasta el año 82, después de haberse publicado Ema, la cautiva”, había ironizado el propio César Aira en una charla pública.

    Nacido en Pringles en 1949 y vecino de Flores desde que tiene 18 años, sus obras son editadas en más de 30 países, de varios continentes, y ha recibido distinciones y reconocimientos prestigiosos como el Premio Formentor. Figura esquiva y discreta del campo literario argentino –hace tiempo no da entrevistas a medios argentinos, y ocasionalmente a extranjeros–, a la vez que uno de los que colecciona más papers, análisis y tesis, el prolífico escritor acaba de cumplir en febrero 76 años y es el único que aparece como firme candidato al Premio Nobel de Literatura. Considerado por críticos y escritores como autor imprescindible de la literatura argentina, alguien que habilita “el contra realismo, el desvío y la desobediencia”, como explicó alguna vez la escritora Fernanda García Lao.César Aira: medio siglo de literatura, en el Centro Cultural Recoleta. Foto: gentileza CCRecoleta.César Aira: medio siglo de literatura, en el Centro Cultural Recoleta. Foto: gentileza CCRecoleta.

    Para algunos, tener las novelas originales de César Aira es como coleccionar estampillas. Así lo saben desde el Museo de Flores, que conserva la colección más importante del autor en el mundo, con varias de ellas exhibidas y en muchos casos siendo primeras ediciones o tiradas muy cortas.

    Patti Smith, que reseñó para The New York Times la colección de relatos El cerebro musical, dijo que Aira tiene una “mente improvisadora” y un “ojo cubista que ve las cosas desde muchos ángulos al mismo tiempo”.

    Un ojo cubista que permanece lejos de los circuitos literarios, tal vez desde que dejó de trabajar como traductor, uno de sus largos oficios. No escribe contratapas, no presenta libros ni da conferencias, y en su última entrevista para un medio español, tras ganar el Premio Finestres de narrativa en castellano, dijo que en el último tiempo había dejado de escribir.

    El jurado, integrado por escritores como Mariana Enríquez y Carlos Zanón, argumentó: “El lúdico placer de fabular del autor, la profunda ligereza y la aparente sencillez de una prosa y una estructura de una novela que viene a sumarse a un proyecto literario monumental”.

    “Me gusta su manera de no pertenecer al mundito literario. No es una pose, le creo de verdad. Que le dé la espalda a toda la parafernalia de actividades que los escritores hacemos de manera gratuita, invirtiendo tiempo a cambio de casi nada, un poco de publicidad, me inspira mucho respeto”, dijo alguna vez la escritora Selva Almada, y agregó: “También lo envidio por vivir con Liliana Ponce, una de nuestras poetas más exquisitas”.

    Raúl Veroni, amigo y editor de Aira en su sello Urania, uno de esas pequeñas editoriales donde suele publicar, dice que pudo hacerlo gracias a su confianza y generosidad.

    “Las de Urania son ediciones limitadas, a veces de 50 ejemplares, y en el total no representan el 5% de su obra. Es probable que, entre los potenciales libros que publiquemos de él en el futuro, sumados a su prolífica creatividad, nos mantengamos en ese porcentaje que para mí ya es una fuente de placer. Especialmente cuando con Gustavo Ibarra, el diseñador, nos juntamos con Aira para numerar y firmar las ediciones como un motivo de celebración”.César Aira: medio siglo de literatura, en el Centro Cultural Recoleta. Foto: gentileza CCRecoleta.César Aira: medio siglo de literatura, en el Centro Cultural Recoleta. Foto: gentileza CCRecoleta.

    “Si hay algo de la gracia en su literatura que se pueda identificar en algún tipo de espíritu es su manera de mantenerse en la niñez”, define el escritor Juan José Becerra, para quien la totalidad se encuentra en cualquier fragmento de su obra.

    Becerra considera a Aira un autor que esbozó un estado de libertad mental que escapa a cualquier catálogo, muestra o caracterización de su desbordante imaginario, nutrido por los ready mades de Duchamp, los métodos de Raymond Roussel, la idea del “continuo” formulada hasta el aburrimiento, la fascinación por la idea de movimiento perpetuo, lo que él llama “la fuga hacia adelante”, y de cómo rehúye a la corrección, el perfeccionismo y la clausura, desbordándose en digresiones, giros absurdos y resoluciones inesperadas, reconociendo la influencia de su maestro Osvaldo Lamborghini como las distintas cepas del surrealismo y la aparición ficcional de Coronel Pringles, el pueblo donde creció.

    “La muestra no es sólo un homenaje al autor, sino también una celebración de los objetos-libro, que han sido, en sus manos, tanto vehículo como símbolo de su aventura literaria. El diseño de muchas de estas tapas (muchas de ellas con editoriales independientes) también es reflejo del espíritu experimental y fuera de los circuitos tradicionales que caracteriza su obra”, explicaron los curadores.

    Y recordaron que la mayor parte de su obra está compuesta por novelas cortas, entre las que figuran El congreso de literatura, Las curas milagrosas del Doctor Aira, Cómo me hice monja, Cómo me reí, El cerebro musical, Cumpleaños y Las conversaciones, entre otras, a las que Aira supo definir como “cuentos de hadas dadaístas”, “realismo delirante” o ”juguetes literarios para adultos”.

    “Los aportes de Aira son inmensos y supongo que los terminaremos de dimensionar dentro de un par de décadas –analizó en una entrevista el crítico y escritor Mauro Libertella–. Es evidente, por lo pronto, que le sacó solemnidad al asunto y eso siempre se agradece. No fue el primero en hacerlo, es verdad; el suyo es un combo explosivo de líneas de sentido que vienen de Puig a Gombrowicz, de Borges a Osvaldo Lamborghini».César Aira: medio siglo de literatura, en el Centro Cultural Recoleta. Foto: gentileza CCRecoleta.César Aira: medio siglo de literatura, en el Centro Cultural Recoleta. Foto: gentileza CCRecoleta.

    Libertella reconoció que su influjo fue duramente criticado «por unos –los que dicen que banalizó la literatura, que hizo que cualquier pavada sea un libro– y largamente ponderado por otros –los que dicen que modernizó nuestra tradición, que abrió la puerta del siglo XXI para la literatura argentina–. Él se mantiene en silencio, saca cuatro libros por año, y así abona o destroza las tesis de unos y de otros”.

    “En sus más de cincuenta años de trayectoria, la literatura de César Aira es un ejercicio constante de exploración y ruptura. Aira ha construido un universo propio donde el sentido se diluye en favor de la improvisación y la invención. Su narrativa no busca explicar el mundo, sino reinventarlo, deslizarse sobre sus márgenes”, afirman los curadores.César Aira: medio siglo de literatura, en el Centro Cultural Recoleta. Foto: gentileza CCRecoleta.César Aira: medio siglo de literatura, en el Centro Cultural Recoleta. Foto: gentileza CCRecoleta.

    Como un tapiz de la obra, cada portada se convierte así en un pequeño manifiesto del espíritu del ocasional libro, un punto de entrada al imaginario inagotable del escritor argentino.

    “Esta exposición es también un convite a transitar el camino de la escritura como un acto de libertad sin restricciones. En cada tapa, en cada título, en cada línea, César Aira nos recuerda que escribir no es tanto resolver problemas como crearlos, que el arte de contar historias puede ser también el arte de reinventar el mundo”, sintetiza Diego Cano e invita a expertos y neófitos, propios y extraños, a recorrer las salas donde nadie podrá quedar ajeno a la irradiante conjura del mundo Aira.

    Entre otras actividades, hoy a las 18 en el auditorio de cine, se anuncia la charla 50 años de aventuras literarios: Por qué leer a Aira, en la que participarán Laura Estrin, Francisco Garamona, Alberto Giordano, María Belén Riveiro y Raúl Veroni. Allí los ejes serán tanto el análisis de la obra de Aira como de sus ediciones, en un abanico de anécdotas personales, curaduría y experiencias literarias.

    César Aira: medio siglo de literatura, en el Centro Cultural Recoleta ( Junín 1930) de martes a viernes de 12 a 21, sábados, domingos y feriados de 11 a 21.


    Sobre la firma

    Juan Manuel MannarinoBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • Cruces y tensiones entre inteligencia artificial y arte en la muestra ‘La piel de la psiquis’

    Las palabras inaugurales de la curadora Fabiana Barreda revelan alegría y urgencia: “Es un momento donde todos tenemos que volver a reflexionar, tenemos que defender nuevos procesos, desde la vulnerabilidad hasta las superficies del cuerpo, desde la tecnología hasta las comprensiones entre los vínculos que todos los días construimos”.

    Barreda es la curadora de La piel de la psiquis. Cuerpo y subjetividad en la era de la inteligencia artificial. Habla con la estela de los 40 años del Centro Cultural Rojas, cumplidos a fines de 2024, aún flameante, pero también haciendo referencia al aquí y ahora: la cercanía geográfica del Congreso, desde hace días, zona neurálgica del devenir de cuerpos y política.https://3ab2eed2db70aa8379ecb9d65535afcf.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-41/html/container.html

    La artista, psicóloga y gestora cultural destaca que en esta muestra –y en este espacio privilegiado, el del Rojas, donde circulan desde jóvenes a adultos mayores– busca homenajear a varias generaciones de artistas que reflexionan directa o indirectamente sobre un nuevo estado social y nuevas formas de subjetividad.Vista de la salade La Piel de la Psiquis, en el Centro Cultural Rojas. Foto: gentileza CC Rojas.Vista de la salade La Piel de la Psiquis, en el Centro Cultural Rojas. Foto: gentileza CC Rojas.

    Consagradas y emergentes

    La exhibición propone una selección de obras de artistas, consagradas y emergentes, que son también maestras, gestoras y productoras, a través de puentes generacionales. La piel de la psiquis es también parte de un proyecto más amplio con tres décadas de historia que la propia Barreda coordina entre la Facultad de Psicología de la UBA y el Rojas, generador de reflexión sobre el cruce de arte y procesos de sanación.

    En esta edición se suma el dato de la inteligencia artificial o la digitalidad, instalando un nuevo hito en esa historia que se propone revisar las transformaciones corporales, subjetivas y tecnológicas que afectan la construcción de la vida cotidiana.Carolina Antoniadis - TRibal   2023 200 x150 cm acrilico tinta y laca sobre tela, en La Piel de la Psiquis, en el Centro Cultural Rojas. Foto: gentileza CC Rojas.Carolina Antoniadis – TRibal 2023 200 x150 cm acrilico tinta y laca sobre tela, en La Piel de la Psiquis, en el Centro Cultural Rojas. Foto: gentileza CC Rojas.

    “Hemos pasado pandemia, post-pandemia y los cambios han sido muy acelerados –explica Barreda–. Lo que ha permitido el arte es crear puntos de reflexión. Hoy las artistas trabajan, quizás, con Chat GPT para crear un boceto a partir de la inteligencia artificial, pero no es solamente la aplicación de la herramienta, sino por ejemplo cómo estas artistas trabajan la intimidad”.

    En el centro del salón destaca el autorretrato de la joven artista Emilia Hendreich, realizado durante la pandemia. La figura gris y la centralidad del ordenador en un ambiente-refugio, atravesado por las luces y sombras puede pensarse casi como un negativo del que se expone a su lado: la escena del arte, en el que proliferan los cuadros y el color, y se ha omitido la figura humana.

    Aquel cuerpo en cuarentena dialoga también con los acrílicos de Carolina Antoniadis –encorcetando y embelleciendo a la mujer–, las heroínas futuristas y erotizadas de Ornella Pocetti o las acuarelas desteñidas y los rostros sin rasgos de Francisca Amigo.

    Para la curadora se trata también de pensar la materia con la que trabaja el arte y de qué modo los artistas “construyen, reconstruyen y reflexionan la piel más delicada, que es la psiquis”.

    Algo que se deduce en los materiales más disímiles: de los bloques de escombros intervenidos por Luisa Lerma, a los textiles bordados de Diana Aisenberg o la fragilidad de la obra en formato mínimo de Mónica Girón.Vista de la salade La Piel de la Psiquis, en el Centro Cultural Rojas. Foto: gentileza CC Rojas.Vista de la salade La Piel de la Psiquis, en el Centro Cultural Rojas. Foto: gentileza CC Rojas.

    “El arte le permite al sujeto autorreflejarse, le permite al sujeto devolverse una nueva identidad. Las formas de los avatares, los algoritmos, los procesos de la intimidad, la expansión de las identidades sexuales, los procedimientos que tienen que ver con los reflejos, con los autorretratos, con cómo nos representamos, qué nos inquieta, qué temores tenemos, cuáles son las nuevas formas de fragilidades. Esa es la materia con la que el arte trabaja”, explica.

    Se ve en la irónica naturalidad con la que Naná Schlez incluye en su obra las marcas de agua de los bancos de imágenes, pero también en las fortalezas de Renata Juncadella, amenazadas por rayos, murciélagos y el propio soporte colgante.

    Pensamientos sobre el arte

    La muestra expone además una serie de vitrinas con libros, folletos y miscelánea de viejas exposiciones que reflexionan sobre los procesos artísticos, teóricos y de “sanación”, de Lacan a Oscar Masotta, de Deleuze a Judith Butler, Catherine David o Paul Preciado, pero también “hay un libro de Mildred Barton, de Liliana Porter, de Rosa Facaro, de Diana Aisenberg, porque las artistas construyen los pensamientos sobre el arte, una nueva forma de ver a la historia del arte”, explica.Emilia Hendreich Mi habitación 140 x 140 cm, en La Piel de la Psiquis, en el Centro Cultural Rojas. Foto: gentileza CC Rojas.Emilia Hendreich Mi habitación 140 x 140 cm, en La Piel de la Psiquis, en el Centro Cultural Rojas. Foto: gentileza CC Rojas.

    Procedimientos, procesos y teoría proponen así un estado de la cuestión que reflexiona sobre las condiciones de producción de las artistas de diferentes grupos de pertenencia, edades, galerías, “tribus”.

    A Barreda le interesa subrayar que el de la UBA es un espacio integrador en el que se puede reunir, conjugar, invitar, intersectar artistas y teóricos de diferentes ámbitos. “En un momento de muchísimas catástrofes, esta muestra intenta dar una imagen y un estado diferente para pensar. No ser arrasados por los procesos duros sociales como las guerras, las represiones, las comercializaciones tecnológicas, las ecologías trastocadas”.

    La Piel de la psiquis propone así una cartografía que dé un nuevo sentido –uno más justo– para los sujetos y las subjetividades cotidianamente arrasadas. “Nuestro cuerpo, es lo que hay que cuidar, porque la realidad psíquica es la que constituye nuestra cultura”, concluye.

    La Piel de la Psiquis, del 14 de marzo al 11 de abril de lunes a sábados de 10 a 20 en el Centro Cultural Rojas (Av Corrientes 2038). Entrada gratuita


    Sobre la firma

    Natalia Ginzburg

    Periodista y editoraBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • Del país con más librerías de América Latina a la crisis que las empuja al cierre

    En enero del 2024, un informe de la Universidad Nacional de San Martín reveló que la Argentina tiene la mayor red de librerías de Latinoamérica. Los datos fueron motivo de festejo entre los trabajadores del libro y la cultura. Y aunque las librerías siguen siendo el punto favorito de encuentro entre los lectores, en un año el panorama económico se recrudeció y la venta de libros se desplomó.

    La caída de la venta de libros promedia un 40% pero a este porcentaje se suman otros factores: el aumento de alquileres y servicios que dificultan el sostenimiento de un local abierto a la calle, la disminución del turismo internacional y también cambios en las formas del consumo. Algunas de las librerías que tuvieron que cerrar sus puertas el año pasado fueron Gauderio Libros, en Ayacucho 704, Antigua Fray Mocho, ubicada desde 1979 en Sarmiento 1832, y Scotti libros en La Plata.https://c360284ca0bf7b99ef5527bde478c5d6.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-41/html/container.html

    Este año le tocó a La Cueva, una librería en Avenida de Mayo 1114. Su dueño, Diego, cuenta a Clarín que el cierre se debe a que venden el conjunto de las propiedades de la zona. “Se pierde mucha cultura y el acceso a la información”, dice el librero sobre este cierre pero no se desanima del todo, ya que va a abrir un nuevo local en Santa Teresita.

    Alquiler, servicios, empleados

    A pocas cuadras, luego de 10 años de trayectoria, la librería Punto de Encuentro baja la persiana en Avenida de Mayo 1100. “Es muy difícil solventar los gastos de alquileres, servicios, más empleados. Otra cosa que pasó fue que la zona de Avenida de Mayo está muy abandonada, sobre todo la zona de la 9 de julio”, explica el librero Carlos Benitez en diálogo con Clarín.La librería Punto de Encuentro se despide. Foto: gentileza.La librería Punto de Encuentro se despide. Foto: gentileza.

    Punto de encuentro nació a finales de 2005 con la premisa de proporcionar un catálogo que invite al debate y a construir un futuro más justo y solidario. Sus libros van desde investigaciones periodísticas, ensayos, poesías , novelas, relatos históricos y clásicos.

    En su caso, salieron a buscar un nuevo alquiler porque se vencía el contrato actual. “No había forma de resolverlo porque cada vez que encontrábamos un alquiler los precios eran exorbitantes. Entonces, la ecuación de alquiler, más venta, no coincide”, señala el librero. Sin embargo, no cierran la editorial que seguirá funcionando en su depósito en Boedo y a través de su tienda online.

    La venta online fue un salvavidas para muchos comercios. “Muchas veces se vende más que en la librería. La gente se habituó a comprar por Internet después de la pandemia. Hay personas que viven a 20 cuadras de la librería y porque se acostumbró, o porque esto se ha impuesto, compra por Internet”, detalla Benitez que identifica este cambio en las formas de consumir a partir de la pandemia.

    “También la gente está muy asustada y no sabe si puede gastarse un porcentaje de su sueldo en libros, son objetos que durante una crisis económica son lo primero que se prescinde, como ir al cine. Estamos esperando que empiece a mejorar un poco por el bien de todos, para que podamos materializar la nueva apertura de nuestra librería”, dice el librero.

    Pero a estos factores desafiantes se suma la reducción del movimiento turístico que caracterizaba a la Ciudad de Buenos Aires. “Desde que asumió Milei, con el dólar fijo, no hay turista. Somos muy caros para ellos”, apunta Benitez.La librería Punto de Encuentro se despide. Foto: gentileza.La librería Punto de Encuentro se despide. Foto: gentileza.

    Además, la Ciudad de Buenos Aires también cambió, mientras que antes la concentración de personas se encontraba en el microcentro, actualmente la zona de Palermo tiene mayor circulación. “Antes Avenida de Mayo estaba llena de librerías, hoy todo se mudó a Palermo. Hay un montón de librerías muy lindas ahí”, analiza Benitez.

    Otro problema es el aumento del precio del papel. “Al comprar un libro, hay que mirar con mucho detenimiento porque hoy cualquiera está entre 20.000 y 30.000 pesos”, señala. Los bancos ayudaron con cuotas en muchas oportunidades, y –para el librero– en ese sentido ayuda porque es un respiro financiero. “Pero nunca recibimos un apoyo directo”.

    Retraimiento en la lectura

    Más allá de los factores económicos, para Benitez se está dando un cambio cultural. “Hay un retraimiento en la lectura de parte del público. Hay poco apego a la lectura”, sostiene.

    La librería estará abierta hasta el 31 de marzo. El jueves 20 realizaron un evento de despedida, pusieron en liquidación todos los libros. Fue un brindis con amigos, lectores, autores de la editorial, para charlar un poco y pensar cómo seguir para adelante. Pero no se trata de un “hasta nunca”. Punto de Encuentro estará en la 49.ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que se realizará del 24 de abril al 12 de mayo de 2025, en La Rural.La librería Punto de Encuentro se despide. Foto: gentileza.La librería Punto de Encuentro se despide. Foto: gentileza.

    Desde Punto de encuentro, lamentan haber llegado al límite de tener que tomar esta decisión: son muchos momentos simbólicos que se pierden en el cierre de una librería. “Es algo triste. Nos da muchísima pena perder la clientela en nuestra librería. Estaba muy identificada por docentes y estudiantes y había una relación muy directa con ellos”, cuenta el librero.

    Quienes leen entienden que el disfrute no solo pasa por el hecho de ir a comprar un libro sino por todo lo que acontece a su alrededor: un debate, una risa, un intercambio cultural, la posibilidad de un punto de encuentro.

    “Nosotros vamos a estar en permanente búsqueda de algo que nos permita pagar razonablemente un alquiler. Hoy por hoy no lo podemos hacer, por eso guardamos los muebles y guardamos los libros”, anuncia Benitez.

    Hasta acá la crónica, pero esta periodista se permite una anécdota cercana para cerrar. Mientras entrevistaba a Carlos, él me contó el origen del local. Antes de ser suyo, perteneció a un anarquista español. “Cuando el señor falleció, su hijo me vendió este espacio”, recordó. El dato resonó en mi mente porque soy nieta de un anarquista que dedicó gran parte de su vida a los libros.

    Cuando se lo mencioné a mi papá, el punto de conexión se confirmó: la librería de la que estoy contando el cierre es, sin saberlo, esa que armó mi abuelo. La fachada se conserva, muchas de las estanterías también. “Esos fueron los últimos muebles que hizo tu abuelo, cuando todavía le quedaba fuerza”, recuerda mi papá y yo pienso que tal vez esta coincidencia no sea un cierre sino el punto de un bordado que augura una nueva historia.


    Sobre la firma

    Leila TorresBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • ¿Quién es Nicolás Ferraro? El argentino nominado al galardón más prestigioso de novela negra

    Tal vez, su nombre no tenga demasiada trascendencia en el mundo de la literatura actual, pero cobrará notoriedad a medida que se acerque la fecha. Nicolás Ferraro acaba de ser nominado finalista en la 79° edición de los premios Edgar, el máximo galardón otorgado la novela negra y policial, por su obra Ámbar, el cuarto libro de su trayectoria, publicado en 2021 por editorial Revólver. En Estados Unidos se la conoce como My Favorite Scar, publicado en inglés en 2024 por el sello Soho Press.

    Ferraro es el primer escritor argentino finalista y el segundo latinoamericano en la historia de este permio –creado en 1954 en homenaje a Edgar Allan Poe– en ser nominado a este galardón, considerado “El Balón de Oro” de la novela negra. Antes lo recibieron escritores como Raymond Chandler, Ken Follet y Stephen King.https://7dc52e1d3683db5a31921d9742406355.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-41/html/container.html

    Ámbar narra la historia de una chica de 15 años que sueña con ser solo una adolescente. Tiene el pelo teñido de rosa, escucha heavy metal y busca enamorarse primera vez. Ella sufre el abandono de su madre. Pero ser la hija de Víctor Mondragón significa identidades falsas, hoteles de paso, heridas de bala y una escopeta como única amistad.

    Su obra, ganadora del Premio Hammett 2022 en la Semana Negra de Gijón (España), además es la primera finalista en competir en la historia de este premio en su idioma original, en español, sin haberse traducido antes. Otro gran impacto para la literatura argentina y también latinoamericana en los Estados Unidos. El ganador se conocerá recién el próximo 1 de mayo en el New York Marriott Marquis Times Square.

    En diálogo con Clarín, Ferraro, un escritor porteño de 38 años amante de póker y del básquet, quien además trabaja en la Biblioteca Nacional, cuenta cómo es Ambar y qué significa estar nominado en los premios Edgar a la mejor novela negra, entre otras cosas.

    –¿Cómo te enteraste de que sos finalista de los premios Edgar?

    –Me avisaron de la editorial cuando estaba trabajando en la Biblioteca Nacional. Fue una sensación bastante extraña, es inesperado. Es un premio que presentan tus agentes o las editoriales que presentan los libros a los diferentes premios. Son campañas que hacen las editoriales previas a que salga el libro en Estados Unidos. Los premios Edgar son como el olimpo del género negro, como si fuera el Balón de Oro en el fútbol. Lo ganaron todos tus héroes.

    –Sos el primer escritor argentino y el segundo latino en estar nominado en esta categoría. ¿Qué te genera eso?

    –Hace unos años estuvo nominado el portorriqueño Gabino Iglesias, pero él vive en Texas y escribe en inglés. A mí me llamó la atención: si bien apareció una fuerte cuota de argentinos muy ligados a la figura de Mariana Henríquez, hay toda una comunidad latina muy ligada al terror. A Claudia Piñeiro le está yendo muy bien con Charco Press pero son pocos los autores que lamentablemente son traducidos al inglés, sobre todo por el tipo de literatura que hacemos: está bastante más alejada de lo comercial. Los americanos se rigen por un mercado, tenés que vender. Lo que hacemos en Latinoamérica en cuanto a novelas no es amable.Nicolás Ferraro, el argentino nominado al Edgar, el galardón más prestigioso de novela negra. Foto: gentileza.Nicolás Ferraro, el argentino nominado al Edgar, el galardón más prestigioso de novela negra. Foto: gentileza.

    –Como argentino, llama la atención de que estén nominados en este tipo de premios en el exterior.

    –Últimamente nos mal acostumbrados a que escritores como Samanta Schweblin, Mariana Enriquez. Selva Almada o Gabriela Cabezón Cámara estén ahí, celebradas en otro tipo de espacios, en premios muy prestigiosos. En cuanto a novela negra, hay cierta cosa de que entramos y salimos al mismo tiempo a ver si se da. El tipo de literatura que hacemos la encuentran demasiada violenta, que da algo somo si fuera repulsión.

    –¿Cuándo ganaste en la Semana Negra pensabas que tu libro se perfilaba para ganar otros premios?

    –No. Para mí, haber estado en Gijón fue como estar en la Copa del Mundo. No hay algo más arriba que eso. Uno también conoce sus propias limitaciones: sé que nunca voy a jugar en la NBA por más que me guste el básquetbol. Cuando ganás es la alegría de haber ganado. A veces, en el imaginario de otra gente piensa que a partir de ahora se van a abrir un montón de puertas pero lamentablemente no es así. Ya con estar nominado en la Semana Negra era lo más alto. Para mí es un montonazo. Fue como meter un triple cuando suena la chicharra en el séptimo juego de la final de la NBA. Espero ser el primero de muchos autores latinoamericanos que podamos estar en los Edgar.

    –¿Cómo es Ámbar?

    –Ambar es la hija de un criminal que siempre se ve obligada a ir detrás de los pasos de su padre, cuyos planes no están a la altura de sus capacidades. Por eso va a cambiando permanentemente de ciudad, de nombre. Hay una imposibilidad muy fuerte de ser ella misma. Cuando uno es adolescente es el momento en que tus padres dejan de ser Dios o superhéroes y empezás a querer una vida propia con tus amigas, ir a recitales, teñirte el pelo, enamorarte, descubrir lo que significa un corazón roto. La vida que Ambar lleva a cabo es muchísimo más adulta de lo que debería: sabe usar armas, sabe coser al padre, puede andar sola por la calle, puede hacer lo que quiera. Tiene un montón de libertades que uno como adolescente hubiera querido. Tiene la casa para ella sola pero el problema es que no puede invitar a nadie porque no tiene amigas ni amigos.

    –¿Cómo ve a su padre?

    –Ella lo quiere. La madre lo abandonó, su papá será un desastre pero se hizo cargo de ella. Al mismo tiempo está esa necesidad de que el padre lo quiere, que no la deje de lado. “Si mi mamá me abandonó y mi papá también me abandona, yo soy un monstruo”. Si tus padres te abandonan hay algo mal que debe estar adentro tuyo. Es lo que pensaría un chico o chica de 15 años.Nicolás Ferraro, el argentino nominado al Edgar, el galardón más prestigioso de novela negra. Foto: gentileza.Nicolás Ferraro, el argentino nominado al Edgar, el galardón más prestigioso de novela negra. Foto: gentileza.

    –¿Por qué elegiste a una chica de 15 años como el personaje central de tu novela?

    –Empecé a escribir con frecuencia en 2011 aunque empecé a leer en 2009. Mi introducción fue a través de los videojuegos de diferentes historias que me fue deparando cosas pero no leía. En 2011 salió la película Lazos de sangre, con Jennifer Lawrence haciendo su primer protagónico. Me sorprendió esa adolescente metida en un ambiente criminal, me quedó muy fuerte esa imagen. Ahí empecé a tomar los primeros apuntes. Empecé a escribirla en 2021.

    –¿Por qué centraste la historia en 2002?

    –Fue cuando yo era adolescente. En ese momento, lo mejor que te podía pasar era que una chica te diera un compilado, un cassette con temas, que fueras a los fichines a fingir que eras más grande poque tenías experiencia porque era a la noche. Yo no podría entablar una conversación con una adolescente ahora porque son otros. Entonces, esa distancia me lleva a mi propia adolescencia. También hay un tema: la paternidad, como están en todas mis novelas. Es un tema que me repercute, me interesa la violencia y la familia. La familia es el lugar donde uno se tiene que sentir seguro pero, ¿qué pasa cuando ese mismo lugar te pone en peligro? Si en tu familia no te podés expresar te quedas afuera, sos un extranjero.

    –¿Dónde ubicas a la novela negra argentina en este momento?

    –Lo veo en un buen momento por su calidad de escritura. A excepción de Guillermo Martínez o Claudia Piñeiro, acá no hay un mercado, nadie va a venir a decirte “escribime una novela con estos temas o no toques estos temas”. Es más permisiva a la hora de lo que querés contar. Nadie te va a decir “es muy violenta”, o “bajale un poco el tono a la violencia”. Contamos lo que queremos.

    Nicolás Ferraro básico

    • Nació en Buenos Aires, en 1986. Descubrió la literatura negra y criminal a partir del videojuego Max Payne. Mientras estudiaba Diseño Gráfico en la UBA, se ganaba la vida jugando al póker. Actualmente trabaja en la Biblioteca Nacional Mariano Moreno.
    • Sus obras: Dogo (2016, finalista del concurso Extremo Negro), Cruz (2017, finalista del Premio Dashiell Hammet), El cielo que nos queda (2019) y Ámbar (2021, ganadora del Premio Hammett 2022 y finalista de los premios Edgar en el rubro Mejor Novela Negra 2025).
    • Ámbar también fue publicada en México (Nitro/Press, 2022), Brasil (Avec, 2023), España (Grijalbo, 2024) y Alemania (Pendragon, 2025), y próximamente en Perú, Chile, Francia y Ucrania.

    Ámbar, de Nicolás Ferraro (Revólver).


    Sobre la firma

    Maxi KronenbergBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • Tu próxima lectura: diez libros que llegan a las librerías en abril y vas a querer llevarte

    Mientras los pasillos de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires se llenan de público, los anaqueles de las librerías se pueblas de novedades en uno de los meses más fuertes para la industria del libro. En abril hay lanzamientos importantes, de los fuertes, esos títulos que dejarán resonando su eco durante todo el año. Clarín anticipa una decena de obras imperdibles para buscar ahora y leer con disfrute.Camila Sosa Villada. Foto:  Ariel Grinberg.Camila Sosa Villada. Foto: Ariel Grinberg.

    El regreso de Camila Sosa Villada

    ‘La memoria es el afecto más traidor que existe’, dice Camila Sosa Villada en uno de los textos que componen La traición de mi lengua. Los recuerdos siempre huyen desordenados y nos dejan frágiles y vulnerables frente a sentimientos que pocas veces podemos controlar. ¿Es posible resistirse a nuestra memoria?, se pregunta y entonces, como una condición de supervivencia, se aferra a la traición para refexionar sobre el lenguaje y su relación con el erotismo y el pasado.

    Esta serie de escritos respeta un caos, juega con la agudeza de pensarse en otro lugar y habitar otra lengua. La acción y la no acción son embestidas por un lenguaje que se hereda y se traiciona. Con una prosa tan glosa como poética Sosa Villada cultiva, una vez más, el arte de escribir lo que no se dice.https://039cd8d5de9e130971a2dd88172fad37.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-41/html/container.htmlEl escritor argentino Guillermo Saccomanno, ganador del Premio Alfaguara 2025 por 'Arderá el viento'. EFE/Blanca MíllezEl escritor argentino Guillermo Saccomanno, ganador del Premio Alfaguara 2025 por ‘Arderá el viento’. EFE/Blanca Míllez

    Saccomanno, premio Alfaguara

    Un extraño matrimonio llega a un pueblo de la costa, con un pasado incierto detrás y la determinación de instalarse en el lugar. Comprar el Hotel Habsburgo será algo que nadie olvidará. En poco tiempo, ese noble húngaro dedicado al arte, esa mujer sensual que lleva adelante el negocio, y sus dos hijos aún más extraños que ellos, se irán volviendo de manera imperceptible, pero definitiva, el hilo que enhebra la miseria, la corrupción y las bajezas de todos los pobladores.

    Narrada por una voz profundamente literaria, Arderá el viento, de Guillermo Saccomanno permite oír la conciencia que late en toda ciudad pequeña, y es capaz de capturar el horror en la vida de una villa de mar y la belleza que todavía anida en ella.La escritora española María Dueñas posa en diciembre de 2014 durante una entrevista con Efe en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (México).  EFE/Sáshenka GutiérrezLa escritora española María Dueñas posa en diciembre de 2014 durante una entrevista con Efe en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (México). EFE/Sáshenka Gutiérrez

    Un viaje a África de la mano de María Dueñas

    Orán. Años 20, siglo xx. En esta ciudad africana de origen árabe, pulso español y administración francesa desembarca una joven con el falso nombre de Cecilia Belmonte. En apariencia, ha cruzado el Mediterráneo para escapar de la miseria, como tantos compatriotas. Su razón, sin embargo, es más turbia.

    La urgencia por sobrevivir la obliga a dejarse la piel en plantaciones y lavaderos, como empleada doméstica y operaria de fábrica a destajo. Hasta que una madrugada, en la tabaquera Bastos, participa en un delito por el que paga con su sometimiento a un hombre despreciable. Su entereza será lo que la libere y le aporte el coraje para rehacerse y emprender un camino en ascenso, repleto de quiebros, logros y desafíos a lo largo de tres décadas vibrantes.

    Por si un día volvemos es la historia de una mujer que vivió el auge colonial y el trágico fin de la Argelia francesa, en manos de la escritora María Dueñas. Y, en paralelo, sus páginas rescatan la memoria de los desconocidos pieds-noirs españoles que, arrastrados por la emigración y el exilio, formaron parte de aquel mundo.Sergio Olguín. Fotos: Martín Bonetto.Sergio Olguín. Fotos: Martín Bonetto.

    Para fans: la esperada entrega de la saga de Verónica Rosenthal

    Verónica Rosenthal, nuestra audaz periodista de investigación ideada por Sergio Olguín, pasa por una etapa dolorosa e incierta: su padre, Aarón Rosenthal, uno de los abogados más prestigiosos de la Argentina, tiene una enfermedad terminal. Además, Federico, su expareja, está por tener un bebé con una joven colega. Su mundo está destrozado, y Vero decide poner en pausa su vida para dedicarse a cuidar a Aarón y aprovechar el último tiempo con él.

    Así, conoce de primera mano la historia de amor que tuvo con una hermosa militante en los años 70, hija de la familia militar y de quien no sabe nada hace más de cuarenta años. Por otra parte, Manuel Cobos García, un renombrado médico sevillano que vive en Estados Unidos, adopta a Aarón como su paciente favorito y se muda a Buenos Aires, donde empieza a frecuentar a su familia.

    Cuando conoce a Verónica, estalla una pasión imprevista e irrefrenable que les va a cambiar la vida a los dos. Media Verónica, la nueva entrega de la saga de Verónica Rosenthal nos ofrece una historia repleta de aventuras, secretos, declaraciones de amor y el doloroso final que implican todas las despedidas.

    Faye está de nuevo aquí

    Camilla Läckberg / Frankie FouganthinCamilla Läckberg / Frankie Fouganthin

    Sueños de bronce es el esperado regreso al universo Faye de Camilla Läckberg, la autora de novela negra más importante de Europa.

    Jack, el exmarido de Faye, ha muerto y con él muchas de sus preocupaciones, pero ahora su vida se ve amenazada por la única persona en el mundo que puede vencerla: su propio padre. Fugado de la cárcel en la que cumplía condena, Faye tendrá que enfrentarse a sus mayores miedos para hacerle frente: no es sólo ella la que está en peligro, también tiene que proteger a sus seres queridos y a la obra de su vida, su imperio Revenge.

    Además, la policía de Estocolmo sigue sus pasos muy de cerca, por lo que Faye reúne a su círculo más íntimo y solicita su ayuda para planificar la venganza final. Sin embargo, tendrá que prestar especial atención a un personaje misterioso, una mujer de oscuro pasado y gran determinación, una némesis perfecta de Faye que opera entre las sombras y puede llegar a arrebatárselo todo.La escritora argentina Marta Lynch. Archivo Clarín.





marta lynchLa escritora argentina Marta Lynch. Archivo Clarín. marta lynch

    Una autora controvertida para redescubrir

    La alfombra roja fue la primera novela de la controvertida escritora argentina Marta Lynch. Publicada en 1962, su éxito la convirtió en uno de los nombres destacados de la generación literaria del sesenta, que renovó la narrativa argentina.

    La novela cuenta la historia de un político, Aníbal Rey, desde su humilde infancia provinciana a orillas del rio hasta su ascenso a las más altas esferas del poder. Para escribirla, Lynch se basó de forma apenas cifrada en el presidente desarrollista Arturo Frondizi (1958-1962). Realista y polifónica, construye el retrato del líder a través de distintas voces: punteros, amantes, políticos de la vieja guardia. A ellas se suma la del propio Rey, “el doctor”.

    Su publicación bajo la colección «Renacimiento» de Paripé Books representa una oportunidad valiosa para volver a tomar contacto con una de las autoras argentinas que más se interesó por plasmar las estructuras de poder de la Argentina en su literatura.El escritor Javier Cercas en Madrid. 
Foto: Cézaro De LucaEl escritor Javier Cercas en Madrid. Foto: Cézaro De Luca

    Javier Cercas tras los pasos del Papa Francisco

    «Soy ateo. Soy anticlerical. Soy un laicista militante, un racionalista contumaz, un impío riguroso. Pero aquí me tienen, volando en dirección a Mongolia con el anciano vicario de Cristo en la Tierra, dispuesto a interrogarlo sobre la resurrección de la carne y la vida eterna. Para eso me he embarcado en este avión: para preguntarle al papa Francisco si mi madre verá a mi padre más allá de la muerte, y para llevarle a mi madre su respuesta. He aquí un loco sin Dios persiguiendo al loco de Dios hasta el fin del mundo».

    Éste es el arranque fulgurante de un libro único, El loco de Dios en el fin del mundo, de Javier Cercas, que nadie había tenido la oportunidad de escribir, entre otras razones porque el Vaticano jamás le había abierto de par en par sus puertas a un escritor. Pero, además de único, éste es un libro de plenitud, donde su autor logra convertir una propuesta insólita en un relato propio y magistral: un thriller sobre el mayor misterio de la historia de la Humanidad.

    Con esta novela sin ficción, Javier Cercas vuelve a su línea más personal, en la que consigue enlazar sus obsesiones íntimas con una de las preocupaciones fundamentales de la sociedad actual: el papel en la vida humana de lo espiritual y lo transcendente, el lugar en ella de la religión y el ansia de inmortalidad.Leila Guerriero. Foto: Ariel Grinberg.Leila Guerriero. Foto: Ariel Grinberg.

    El mundo animal, nuestro mundo

    “Si todo cambia a toda velocidad, ¿cómo cambiará el concepto que los humanos tenemos de los animales en unos años? ¿Cómo se analizará en cinco décadas lo que se hacía con los animales en los años 20 del siglo XXI: comerlos, encerrarlos, decapitarlos, embalsamarlos, coleccionarlos, cazarlos, domarlos, castrarlos, vacunarlos, vestirlos, masajearlos, manicurearlos, usarlos como bestias de carga, de tiro, de rastreo? ¿Las generaciones futuras contemplarán la relación entre humanos y animales de esta era como se contemplan ahora la esclavitud o la idea de razas inferiores y superiores: con espanto?”, se pregunta Leila Guerriero en la presentación de El corazón de la bestia. Historias de animales y humanos, editada por la plataforma de suscripción a libros digitales Bookmate.

    El libro explora la compleja y cambiante relación entre humanos y animales a través de cinco historias: la de la mona Estrellita, criada por una mujer colombiana como una hija y cruelmente decomisada 18 años después; la de los perros que viven como reyes en los barrios de clase alta de México y que, a diferencia de gran parte de la población del país, tienen acceso a spas, comida de calidad y hoteles boutique; así como la de las jineteadas o montas de caballos salvajes que son una tradición en Uruguay pero son duramente criticadas por los defensores de los animales y “especistas”, personas que proclaman la igualdad entre las especies.

    También incluye una crónica acerca de las mariposas de Colombia, que encuentran en este país sudamericano el hábitat natural ideal para desarrollarse en todo su esplendor, y una sobre los quiltros, como se llama a los perros callejeros sin dueño conocido en Chile, aunque la crónica se centra más bien en uno de ellos, el Negro Matapacos (mata policías), convertido en mascota-ícono de la revuelta de octubre de 2019. A estas cinco crónicas se suma el exquisito prólogo de Martín Caparrós, en el que confiesa su devoción por su gata bengalí.

    Una obra colectiva, publicada en formato digital en la plataforma Bookmate, que reúne las voces de destacados periodistas latinoamericanos: Santiago Rosero (Ecuador), Emiliano Ruiz Parra (México), Soledad Gago (Uruguay), Lina Vargas Fonseca (Colombia) y Sabine Drysdale (Chile).Steven Forti. Archivo Clarín.Steven Forti. Archivo Clarín.

    Extrema derecha 2.0

    El especialista en nuevas derechas europeas Steven Forti recorre en Extrema derecha 2.0. Cómo combatir la normalización global de las ideas ultraderechistas el origen, desarrollo y auge de las extremas derechas en todo el mundo, para pensar la novedad de esta derecha “desdiabolizada”, promovida por tecnomultimillonarios y apoyada en redes transnacionales cada vez más poderosas, a la vez que interpela a las izquierdas por su inacción. Un libro punzante, por un autor reconocido internacionalmente que nos estará visitando para la Feria del Libro.El escritor Rodrigo Fresán en el barrio de Retiro. Foto. Maxi Failla.El escritor Rodrigo Fresán en el barrio de Retiro. Foto. Maxi Failla.

    El centenario de un gran clásico

    El Gran Gatsby, de Francis Scott Fitzgerald, cumple cien años y Rodrigo Fresán invita a su celebración con este pequeño manual para descubrirlo o redescubrirlo. Aquí, los secretos de su escritura, las fiestas desenfrenadas, los negocios turbios, el amor turbulento, la amistad hasta la muerte, las películas infieles, la posibilidad o la imposibilidad de repetir el pasado, los blues de su autor y all that jazz que la consagraron como la cada vez más grande Gran Novela Americana.

    Fuente: Clarín.com

  • Obras perdidas y recuperadas de Julio Romero de Torres en la Argentina

    Un anuncio vigente en redes sociales hecho por un coleccionista español ofrece comprar las obras que el pintor y poeta, Julio Romero de Torres (España , 1874-1930), representante del simbolismo, expuso o vendió en Argentina.Julio Romero de Torres en su taller. Gentileza: Claribel Terre MorellJulio Romero de Torres en su taller. Gentileza: Claribel Terre Morell

    El anuncio está recibiendo muchas respuestas y algunas propuestas de obras falsas. El coleccionista es Blas García, un destacado cirujano plástico que nació en la ciudad española de Córdoba –el mismo lugar que Romero de Torres– quien es el propietario, entre otras , de «El Retrato de Adela Cardone», una pintura que durante muchos años estuvo colgada en las paredes del Club Español de Buenos Aires hasta que fue vendida y posteriormente adquirida por él en una subasta de Sotheby’s.

    La intención del coleccionista no es solo comprar. Dice: “Si sale la oportunidad de poder adquirir y repatriar alguna obra más a España, pues, desde luego, no sería despreciable, pero el objetivo fundamental es saber cuántas obras de Romero de Torres hay allá y cuál es su estado. La idea se me ocurrió gracias a una sugerencia que me hizo mi querida amiga Mercedes Valverde, que es la mayor experta a nivel mundial de la obra de Julio Romero de Torres, que un día me dijo: Las obras perdidas ojalá supiésemos dónde están, quién las tiene, datarlas, si se han perdido o están en familias, en salones colgadas, que no se han movido en ochenta o cien años.”https://cdc22736b139062858ce186e7eeb1ffb.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-41/html/container.html

    “El mayor éxito de ventas de Romero de Torres se produjo en Argentina, lugar que visitó dos veces. La mayoría de sus obras están catalogadas pero existen un 15-20% que no sabemos dónde están”.

    Sobre el camino de las obras de Romero de Torres, en la colección de Blas García, este señala: “Tengo más de 10 obras y otros tantos dibujos. Dos de las más importantes tienen relación directa con Argentina. “El retrato de Adela Cardone” es una obra que se expuso en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1912 y estuvo circulando por España en numerosas exposiciones internacionales, además de pasar por Múnich, Londres, Santiago de Chile y acabó en la Argentina, en 1924, en el Club Español de Buenos Aires. Por el motivo que sea, este decidió deshacerse de esa obra y fue subastada a través de Sotheby’s y tuve la grandísima suerte de poderla recuperar. En la Argentina, se le habían hecho algunas restauraciones, con muchos repintes, siguiendo unos criterios muy poco conservadores. En España, gracias a Marta Ortiz, que es la mayor experta en restauraciones de obras de Julio Romero –ha restaurado más de 50 obras–, se pudo recuperar todo el esplendor de la obra, con la ayuda de viejas fotografías.

    Otra obra muy importante es «Sulamita»; que estuvo perdida, se vendió en la Argentina. No sabemos cómo, pero pasó de Argentina a Milán, a una colección muy importante, y de esa colección de Milán, pude comprarla y se pudo repatriar a España. Es una obra de una belleza impresionante que ha sido tapa de varios libros, entre ellos.

    Mujeres fuera de “orden”

    “Creo que he soñado y no he ido”, dijo Romero de Torres sobre su permanencia en la Argentina. Durante aproximadamente una década, su pintura en América fue comercializada por la desaparecida Galería Witcomb, en Buenos Aires. Aunque el nombre de Romero de Torres apenas aparece en Memorias de una Galería de Arte, Archivo Witcomb 1896-1971, Fundación Espiga, Buenos Aires 2000, sí existe abundante material sobre su presencia argentina, que se puede consultar.Anuncio publicado en redes sociales por Blas Garcia. Gentileza: Claribel Terre MorellAnuncio publicado en redes sociales por Blas Garcia. Gentileza: Claribel Terre Morell

    Considerado el pintor más importante nacido en la ciudad de Córdoba en España, dueño de una narrativa “enigmática, misteriosa y poética”, según Mercedes Valverde, conocido con anterioridad en la Argentina, irrumpe con fuerza con una muestra personal que rompe los esquemas de las exposiciones del momento, desde el mismo catálogo escrito por el escritor Valle Inclán, que lo denomina el “único pintor español que mostraba haber visto en las cosas aquella condición suprema de poesía y de misterio que las hace dignas del arte”.

    Romero de Torres, carismático y seductor, expone en solitario por primera vez en Buenos Aires 26 obras, entre las que se encuentra “La muerte de Santa Inés”, que la catedral argentina quiso comprar y el pintor no vendió, y “Musidora”, que sí es comprada por el Museo Nacional de Bellas Artes.

    A pesar de las múltiples exposiciones que se hacen en la ciudad, la prensa considera ésta como la mejor de arte extranjero celebrada ese año en Argentina. “El pintor no tiene rival cuando quiere revelar toda una psicología, toda la vida interior de uno de sus personajes”.Vista de la sala de la Galeria Witcomb en 1922 con la exposición de Romero de Torres. Gentileza: Claribel Terre MorellVista de la sala de la Galeria Witcomb en 1922 con la exposición de Romero de Torres. Gentileza: Claribel Terre Morell

    Romero de Torres siente predilección por el desnudo femenino en sus obras y en Buenos Aires las exhibe. Su obra “Vividoras del amor” (en el que retrataba a cuatro prostitutas) había sido rechazada en España por “inmoral” en la Exposición Nacional de Pintura de 1906 y, dos años después, en 1908, en la misma exposición, ganó la primera medalla por “Musa gitana”, un desnudo integral, hoy en la colección del Museo Reina Sofía.

    Las obras exhibidas en la Galería Witcomb “operan en la sociedad porteña de las primeras décadas del siglo XX superando consideraciones relativas a la moda y el consumo suntuario”. Mientras damas patricias encargan y posan para el pintor en pacatos y hermosos retratos, numerosos público se reúne para ver la muestra, que extiende su duración.

    “Pero, ¿qué representaban esas mujeres fuera de ‘orden’, pintadas por Romero, para el público de Buenos Aires? En ellas se encuentra una imagen de mujer diferente de la que se tiene en casa: de mirada profunda, oscura y hasta desafiante. Una mujer que se exhibe sin recato, dejando al descubierto algunas partes de su cuerpo, tratada con el respeto plástico de las alegorías, pero de una carnalidad brutal y melancólica a la vez”, señala la historiadora del arte Diana Wechsler.

    La misma investigadora afirma: “El exotismo de las mujeres de Romero de Torres se lee en Buenos Aires como marca registrada, pero no solo de autor sino de identidad, y con ella se ve un modelo de representación válido, más allá de las primeras lecturas ligadas al erotismo, como un rasgo de la cultura y la ‘raza’ y, por ende, como un posible ejemplo a seguir por los artistas argentinos. Gitanas, prostitutas, son prototipos de lo marginal, mujeres diferentes cuya representación busca violar ciertas normas y, en este sentido, dentro del público porteño, Romero de Torres era visto como un artista moderno, que hasta había sido inicialmente rechazado, como ponían de relieve los críticos de entonces. El otro aspecto de la modernidad de este artista era el que tenía que ver con la construcción de una imagen de clara identificación con lo regional, con lo nacional, debate que en ese momento estaba en el centro del campo intelectual en muchos países y la Argentina no era la excepción. Desde este lugar es que las obras de Romero entraron no solo en las colecciones privadas, sino también en las colecciones públicas argentinas”.Retrato de Adela Carbone. Gentileza: Claribel Terre MorellRetrato de Adela Carbone. Gentileza: Claribel Terre Morell

    En El arte como experiencia, el pintor argentino Antonio Berni señala: “Hasta entonces (1925) yo había creído que los grandes pintores eran Sorolla, Zuloaga, Romero de Torres, que estaban en su apogeo en España y también aquí (en la Argentina)”.

    La mayor producción de Romero de Torres, prácticamente hasta el final de su vida —muere a los 55 años—, se comercializó desde Argentina. Después de muerto, la Galería Witcomb siguió vendiendo copias, la mayoría enviadas por su hermano y su hijo, copista.

    En una entrevista publicada en La Correspondencia de España, poco después de regresar de América, el artista explica: “No, no me invitó nadie a ir a América. Salió de mí al saber que los marchantes que me compraban mis cuadros a bajo precio, luego los vendían por su cuenta, valiéndoles grandes sumas. Y acerté, como verás, cruzando el charco, pues el recibimiento que en la Argentina se me dispensó superó todas mis ilusiones. …”

    Detalles de su visita aparecen en Julio Romero de Torres en Argentina (Museo de Bellas Artes de Córdoba), aunque en el minuto 7:39 se exhibe una obra determinada como falsa.

    Actualmente, en el Museo Nacional de Bellas Artes en Buenos Aires, se exhibe hasta marzo, dentro de la muestra Museo Secreto. De la reserva a la sala, la obra “Musidora”, de Romero de Torres, adquirida por la institución en 1922 junto a otras dos: “Los celos” y “Gitana”.

    Otras obras de Romero de Torres pertenecientes a la colección Uriarte Piñeiro, depositadas en el mismo Museo Nacional de Bellas Artes en 1941, fueron retiradas de la institución en 1991 por no respetar el cargo de exhibición, condición sine qua non del legado de los hermanos Arturo y Leopoldo Uriarte Piñeiro.

    Entre ellas, “Rivalidad”, una de las preferidas del pintor, que actualmente se está negociando para su compra por parte del Ayuntamiento de su ciudad natal, sin que se haya alcanzado, aún, un acuerdo de compraventa con su actual propietario.El Retrato de Adela Cardone, colgado en el club Español de Buenos Aires, antes de ser vendido en subasta y comprado por  el coleccionista Blas García. Gentileza: Claribel Terre MorellEl Retrato de Adela Cardone, colgado en el club Español de Buenos Aires, antes de ser vendido en subasta y comprado por el coleccionista Blas García. Gentileza: Claribel Terre Morell

    Obras falsas y repintadas

    Sobre los resultados de su anuncio en redes sociales, el coleccionista Blas García señala a Clarín: “La mayoría son obras falsas, pero eso también ayuda a conocerlas y tenerlas registradas”.

    La académica y experta Mercedes Valverde publicará este año 2025 el libro Apócrifo, que rastrea toda la obra falsa del pintor. Ella ha reconocido «cientos de cuadros atribuidos, en su mayoría apócrifamente firmados, que tanto han perjudicado la imagen del artista cordobés».

    En una entrevista reciente ha señalado: “Llevo cuarenta y cinco años documentando obras falsas que están en el mercado. Las tengo todas localizadas y fotografiadas”. Su experiencia como experta es reconocida por estudiosos, coleccionistas y las salas de subastas más importantes, como Sotheby’s, Christie’s y, en España, Ansorena, Durán, Fernando Durán, Segre, Abalarte o Alcalá. La mayoría de los trabajos y conferencias de Valverde se pueden consultar y/o ver en YouTube.

    Desacreditación de obras atribuidas a Romero de Torres, por Mercedes ValverdeFuesanta, la pintura de  Romero de Torres, más falsificada. La original fue encontrada en Buenos Aires, después de permanecer perdida. Gentileza: Claribel Terre MorellFuesanta, la pintura de Romero de Torres, más falsificada. La original fue encontrada en Buenos Aires, después de permanecer perdida. Gentileza: Claribel Terre Morell

    Del cuadro de Romero de Torres que se han detectado más réplicas es “Fuensanta”. La obra es una de las imágenes que más contribuyó a crear el mito del pintor de la mujer morena y una de las que mayor precio ha alcanzado. Es uno de los últimos cuadros realizados por el pintor poco antes de morir y representa –en óleo y temple sobre lienzo– a María Teresa López, quien también posaría para ser “La Chiquita Piconera”.

    “Fuensanta” estuvo desaparecida durante mucho tiempo, y en varias ocasiones se descubrieron obras falsas. Mercedes Valverde contó al diario El País sus impresiones cuando encontró la original en una casa argentina en el año 2007, a través de Antonio Jiménez Barca: “Ahí estaba yo delante de ‘Fuensanta’, después de toda una vida de haberla buscado. ¿Que cómo me di cuenta de que era auténtico? Pues igual que un cirujano sabe qué parte del corazón debe intervenir”.

    La identidad de la mayoría de las modelos de Julio Romero de Torres se conoce. Entre los encargos que tomó en Buenos Aires, Romero de Torres realizó los retratos de damas de familias tradicionales como Victoria Ocampo, Isabel Pearson Quintana de Paz Anchorena y el de Josefina Menéndez de Braun. También de él es “Ángeles”, el retrato de la niña argentina María Teresa López.Carta enviada desde la Galeria Witcomb a Romero de Torres. Gentileza: Claribel Terre MorellCarta enviada desde la Galeria Witcomb a Romero de Torres. Gentileza: Claribel Terre Morell

    “A lo mejor fracaso y me tengo que venir nadando”, dijo antes de salir de España hacia América. No tuvo que cumplir la amenaza.


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    Fuente: Clarín.com

  • Un fotógrafo argentino, entre los tres mejores de los Sony World Photography Awards 2025

    El fotógrafo argentino Mauricio Holc recibió el tercer premio de Sony World Photography Awards de 2025, en la categoría Latin America Professional Award, con su serie “Yvy-mara ey”. El primer puesto fue para la peruana Florence Goupil, con “Susurros del maíz”, mientras que el segundo se lo ganó Nicolás Garrido y su serie “Alquimia textil”.

    «Este premio reconoce a los fotógrafos latinoamericanos que presentan una serie de fotografías (entre 5 y 10). En esta ocasión, la lista de ganadores y finalistas se ha nutrido con participantes de países de toda la región, con muestras de la diversidad cultural con la que se cuenta», explicaron desde la World Photography Organisation, que selecciona el comité de expertos que definen los ganadores.https://17962bb8dc53a87480d5ea9a5e265063.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-41/html/container.html

    En el caso de la obra de Holc, a través de sus imágenes busca difundir la comunidad indígena Mbyá Guaraní “Tekoa El Chapá”, de Misiones, Argentina. El nombre de la serie, que está escrito en guaraní, significa “tierra sin mal”; alude a un lugar idílico de armonía y paz.Fotografía de Mauricio Holc, ganador del tercer premio del Latin America Professional Award.Fotografía de Mauricio Holc, ganador del tercer premio del Latin America Professional Award.

    El objetivo del premio es que los fotógrafos se puedan ver beneficiados por la representación en distintas galerías, la cobertura internacional y los acuerdos de publicación. En cuanto a las series y fotografías ganadoras y preseleccionadas de este año, las obras van a estar expuestas en la exhibición de los Sony World Photography en la Somerset House de Londres desde el 17 de abril hasta el 5 de mayo.

    Los fotógrafos latinoamericanos que quedaron en la lista corta también fueron destacados por la organización. Entre ellos, se reconoció a Ivan Castaneira, Carlos Venegas, Pablo Alvarenga, Julián Ernesto Espejo Salamanca, Cristóbal Olivares, Jorge Monáco y Maria Portaluppi.

    “Yvy-mara ey”, la serie

    “Wow. Que buenas noticias. Muchas gracias”, escribió el fotógrafo Mauricio Holc en sus redes sociales luego de recibir el tercer premio del Latin America Professional Award.Fotografía de Mauricio Holc, ganador del tercer premio del Latin America Professional Award.Fotografía de Mauricio Holc, ganador del tercer premio del Latin America Professional Award.

    Holc empezó a aventurarse en la fotografía a los diez años y continuó al estudiar cine y fotografía. En 2015, un tiempo después de graduarse, vivió un año en Paris. Allí tuvo la oportunidad de explorar distintos tipos de fotografías y trabajo audiovisuales. Desde ese entonces que se dedica al arte y a la fotografía, y actualmente busca visibilizar las comunidades de su provincia.

    En cuanto a su trabajo actual, “Yvy-mara ey”, Holc se enfocó en la comunidad indígena Mbyá Guaraní que se encuentra en el sur de Brasil, Paraguay y Misiones. “Su lengua materna es Mbyá, que puede ser traducido como “persona” o “muchas personas en un solo lugar. Su visión está delimitada por la tierra, y se auto perciben como extensiones del ambiente que los rodea, traídos a la vida por Nanderú: “El Creador””, explicaron desde la World Photography Organisation.Fotografía de Mauricio Holc, ganador del tercer premio del Latin America Professional Award.Fotografía de Mauricio Holc, ganador del tercer premio del Latin America Professional Award.

    “Preservan una manera de vivir tradicional llamada “tekoa”, que se refiere al territorio donde el “teko” -la forma guaraní de vivir- se practica (agricultura, caza, pesca y espiritualidad en armonía con la tierra). Su historia y existencia depende exclusivamente de su colectivo y memoria, haciendo énfasis en la esencialidad de la comunidad para sobrevivir”, agregaro.

    Primer y segundo premio

    La fotógrafa peruana Florence Goupil fue la ganadora de la categoría Latin America Professional Award con la obra «Susurros del maíz». A través de sus fotografías, «explora y captura los esfuerzos por conservar más de 54 variedades de maíz en Perú y 65 en México, una devoción que ha perdurado por más de 7.500 años ahora enfrenta la amenaza de desaparecer».

    «Gracias a Sony y a la World Photography Organisation por brindar una plataforma que honra la fotografía en su capacidad de resguardar la memoria, retratar la resiliencia y, sobre todo, generar conciencia sobre la protección de nuestras semillas nativas”, manifestó Goupil tras recibir su premio.

    Por su parte, Nicolás Garrido, también de Perú, quedó en el segundo lugar con «Alquimia Textil». Su obra explora las técnicas de teñido natural que utilizan los artesanos de Pumaqwasin en Chinchero, Cusco.


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    Agustina OrlandoBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • “Abstracciones de un sueño”: Jorge Miño resignifica el Teatro San Martín en su nueva muestra

    La arquitectura es un terreno que se repite de manera constante en el trayecto visual de Jorge Miño (Corrientes, 1973) que con gran destreza técnica interviene, duplica, transforma y repite imágenes que rescata del medio urbano.

    Es así como ingresa gustoso en un juego que consiste en derribar lo conocido, revisando y deconstruyendo diferentes espacios que lo rodean e inspiran, en especial aquellas que incluyen escaleras, a través de la cuales –a la manera del dibujante y grabador neerlandés Escher– conduce la mirada por caminos tramposos y sin aparente destino, donde se confunde el arriba con el abajo y las entradas con las salida.https://e30ae702da2252fa3e6e7253183343d4.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-41/html/container.htmlAbstracciones de un sueño, de Jorge Miño. Fotogalería del Teatro San Martín. Fotos: Manuel Pose Varela, gentileza prensa Teatro San Martín.Abstracciones de un sueño, de Jorge Miño. Fotogalería del Teatro San Martín. Fotos: Manuel Pose Varela, gentileza prensa Teatro San Martín.

    El Teatro San Martín, cuyo edificio fue diseñado por Mario Roberto Álvarez y Macedonio Oscar Ruiz en 1960, es un emblema de la arquitectura moderna y uno de los lugares más representativos de la ciudad de Buenos Aires.

    Con el fin de conmemorar su aniversario número 65, Miño recorrió los pisos y recovecos con el deseo de crear una serie de imágenes a través de la cual resignifica este lugar que supo enamorar a personas de todas partes del mundo y que fue testigo de hechos inolvidables como el partido de ajedrez disputado en 1970 por el estadounidense Bobby Fischer y el soviético Tigran Petrossian, que terminó con la hegemonía triunfal de Europa Oriental.

    Enamorados del arte

    En esa ocasión la entrada, los pasillos y las salas se colmaron de fanáticos que también vaciaron las jugueterías en busca de las pocas tablas de ajedrez que aún quedaban a la venta. Esos mismos espacios recibieron a referentes nacionales e internacionales de la literatura, la música, las artes visuales, el teatro y el diseño. Por sobre todo, el San Martín se convirtió en un lugar de pertenencia que reúne a enamorados del arte en todas sus facetas.Abstracciones de un sueño, de Jorge Miño. Fotogalería del Teatro San Martín. Fotos: Manuel Pose Varela, gentileza prensa Teatro San Martín.Abstracciones de un sueño, de Jorge Miño. Fotogalería del Teatro San Martín. Fotos: Manuel Pose Varela, gentileza prensa Teatro San Martín.

    Miño rescata la magia que se esconde en esas estructuras y en los detalles que distinguen al San Martín y que contienen estas vivencias; eso que los visitantes no siempre perciben.

    El resultado de la experiencia puede verse en la Fotogalería del teatro, fundada por Sara Facio en 1985 y que este año también está de festejo por su 40 aniversario, donde recientemente se inauguró la muestra Abstracciones de un sueño. Retratos arquitectónicos del Teatro San Martín con la que se inaugura la temporada 2025.Abstracciones de un sueño, de Jorge Miño. Fotogalería del Teatro San Martín. Fotos: Manuel Pose Varela, gentileza prensa Teatro San Martín.Abstracciones de un sueño, de Jorge Miño. Fotogalería del Teatro San Martín. Fotos: Manuel Pose Varela, gentileza prensa Teatro San Martín.

    En esta serie de fotografías las sólidas estructuras edilicias se disuelven cuando Jorge manipula las formas de este emblema arquitectónico y las transforma en un concepto efímero, sutil y etéreo, destacando detalles como sus largas cortinas blancas, las manijas doradas de las puertas y el resplandor de las barandas.

    De esta manera ofrece nuevas perspectivas y formas de pensar cómo habitar este lugar (o por qué no el mundo entero) y entregarnos a un estado de ensueño.

    Podría pensarse que Miño también propone imaginar qué sería de Buenos Aires si sus referentes patrimoniales, edificios e interiores, desaparecieran y se desmaterializaran hasta convertirse en ligeras utopías.Abstracciones de un sueño, de Jorge Miño. Fotogalería del Teatro San Martín. Fotos: Manuel Pose Varela, gentileza prensa Teatro San Martín.Abstracciones de un sueño, de Jorge Miño. Fotogalería del Teatro San Martín. Fotos: Manuel Pose Varela, gentileza prensa Teatro San Martín.

    Lo espectral en lo sólido

    ¿Qué pasaría si la arquitectura prescindiera de sus estructuras para existir? Con respecto a esto explica: “Me interesa lo espectral en lo sólido, el vacío en lo lleno, lo abstracto que se esconde en lo muy concreto”. Bajo esta premisa le otorga a los lugares el poder de disolverse por un rato a través de su lente o la pantalla de su celular.Abstracciones de un sueño, de Jorge Miño. Fotogalería del Teatro San Martín. Fotos: Manuel Pose Varela, gentileza prensa Teatro San Martín.Abstracciones de un sueño, de Jorge Miño. Fotogalería del Teatro San Martín. Fotos: Manuel Pose Varela, gentileza prensa Teatro San Martín.

    Otra particularidad de estas obras es la ausencia de cuerpos incluso de forma indirecta. En ellas no hay gente, sombras, destellos o elementos que evidencien que estos interiores son espacios habitados, una cualidad llamativa si se tiene en cuenta que casi todas sus imágenes provienen de grandes ciudades y partes del mundo pobladas.

    El San Martín no es la excepción, ya que está acostumbrada a recibir a miles de espectadores por año que hacen fila para entrar a sus funciones, talleres, muestras y eventos. «Al prescindir de toda aparición de la figura humana, queda al desnudo la propia morfología del espacio arquitectónico», dice.

    Y concluye: «Por eso el énfasis que encuentro en los trayectos, lugares de pasaje y la proliferación de escaleras: meros instrumentos para desestabilizar los espacios y desatar la imaginación».

    Abstracciones de un sueño, de Jorge Miño. Fotogalería del Teatro San Martín (Avda. Corrientes 1530), de martes a domingos 14 a 20.


    Sobre la firma

    Melisa BoratynBio completa

    Fuente: Clarín.com