Categoría: Entretenimiento

  • El Museo del Prado exhibe la huella de la Virgen de Guadalupe en España con 70 obras únicas

    El Museo del Prado exhibe la huella de la Virgen de Guadalupe en España con 70 obras únicas

    El Museo del Prado presentó Tan lejos, tan cerca. Guadalupe de México en España, una exposición que reúne unas 70 imágenes de la Virgen de Guadalupe llegadas de museos de España y de México, y demuestra el intenso vínculo entre en virreinato y la metrópoli a lo largo de los siglos.

    Las obras que integran la muestra han llegado principalmente de catedrales, iglesias, conventos y colecciones particulares de toda España desde 1654 hasta 1821, fecha de la independencia mexicana, y hasta nuestros días.https://1299ecf95c704a5352ad039f77925594.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    A día de hoy, la Virgen de Guadalupe mexicana está presente en «al menos 19 catedrales y calculamos que hay unas 1.000 imágenes regadas por todas las comunidades autónomas (regiones españolas), muestra del trasiego devocional y artístico entre España y la Nueva España», indicó el doctor Jaime Cuadriello, de la Universidad Nacional Autónoma de México, uno de los comisarios de la exposición.Cuadro de la virgen de Guadalupe en exposición del Museo del Prado. Foto de EFE/Daniel GonzálezCuadro de la virgen de Guadalupe en exposición del Museo del Prado. Foto de EFE/Daniel González

    Un capítulo olvidado

    Según Cuadriello, uno de los objetivos es «recuperar un capítulo olvidado de la estrecha relación artística, social y cultural del Virreinato con España».

    Fueron unas relaciones tan intensas que, de hecho, las obras del mexicano Juan Correa, «el pintor más prolífico y reconocido, ya no están en México, sino en Granada, Sevilla y Valladolid» (España).El Museo del Prado ha presentado la exposición ‘Tan lejos, tan cerca. Guadalupe de México en España’ que reúne unas 70 imágenes de la Virgen Guadalupana. EFE/Daniel GonzálezEl Museo del Prado ha presentado la exposición ‘Tan lejos, tan cerca. Guadalupe de México en España’ que reúne unas 70 imágenes de la Virgen Guadalupana. EFE/Daniel González

    La mayoría de ellas fueron enviadas antes de 1821 por indianos, virreyes, obispos, miembros de órdenes religiosas, funcionarios y familias relacionadas con el comercio transoceánico y la minería, personas que querían compartir con sus familias, congregaciones o ciudades de origen la devoción por la Virgen de Guadalupe.

    Desde México han llegado tan solo ocho piezas «imprescindibles» para la exposición, préstamos del Museo Franz Meyer, la Colección Pérez Simón o el Museo Nacional de Arte.

    Tan lejos, tan cerca incluye obras de destacados pintores novohispanos como José Juárez, Juan Correa, Manuel de Arellano, Miguel Cabrera, y los españoles Velázquez o Zurbarán, destacó el director del Museo del Prado, Miguel Falomir.

    «La historia tal como fue»

    Preguntados por el debate sobre la necesidad de «descolonizar» los museos europeos, tanto los comisarios como el director del Prado coincidieron en que, en palabras de Falomir, «no hay nada mejor para descolonizar que mostrar la historia tal como fue».Restauración de cuadros de la virgen de Guadalupe para su exhibición en el Museo del Prado. Foto de EFE/Daniel GonzálezRestauración de cuadros de la virgen de Guadalupe para su exhibición en el Museo del Prado. Foto de EFE/Daniel González

    Se trata, explicó, de «homologar la obra realizada por artistas de ambos lados del Atlántico para acabar con los prejuicios que llevaron al Prado a desprenderse de su pequeña, pero exquisita colección de arte virreinal».

    Cuadriello aseguró que «no hace falta la descolonización de una realidad que fue completamente compartida, lo que necesitamos es valorizar la realidad compartida».

    «El debate de lo descolonial es un debate político y nosotros aquí presentamos un debate artístico», apostilló la otra comisaria, Paula Mues, del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México.

    Con información de EFE.

    Fuente: Claarín.com

  • La génesis del Big Bang: el Malba homenajea a Luis Felipe Noé con obras poco conocidas

    La génesis del Big Bang: el Malba homenajea a Luis Felipe Noé con obras poco conocidas

    En la sala más íntima del Museo Malba, una capilla como la describe su director artístico Rodrigo Moura, y detrás de una fotografía ampliada de Luis Felipe Noé en su taller en el año 1960 –un retrato del fotógrafo Sameer Makarius– se encuentran cinco obras de su autoría que fueron vistas en muy pocas ocasiones y que son fundamentales para comprender su extensa carrera.Homenaje a Yuyo Noé en Malba se podrá visitar hasta el 29 de septiembre en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires. Foto: gentileza.Homenaje a Yuyo Noé en Malba se podrá visitar hasta el 29 de septiembre en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires. Foto: gentileza.

    En la foto, Noé apenas tiene 27 años y está lejos de comprender el lugar que ocupará en la historia del arte contemporáneo de nuestro país, otorgado gracias a su mirada rupturista, su insatisfacción por obedecer cualquier canon establecido y un espíritu generoso con colegas, amigos y artistas de otras generaciones.

    Homenaje a Yuyo

    Este homenaje, impulsado por Malba y la Fundación Noé, acerca al público a la potencia creativa de este artista complejo y completo, por medio de estos trabajos que realizó entre 1962 y 1965, un período central y la génesis del Big Bang. A pesar de que trabajó de manera incansable durante siete décadas y hasta sus 90 años, aquí se concentra el inicio de la ruptura.https://7f926d391c7e943858df582c5763464c.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    En 1960 Rafael Sqirru, director del flamante Museo de Arte Moderno, presentó la Primera Exposición Internacional de Arte Moderno en la Argentina, donde se incluían obras del joven Noé junto a Jackson Pollock, Willem De Kooning, Antoni Tàpies, Candido Portinari y Lygia Clark, además muchos otros artistas locales de la nueva generación. La internacionalización del arte de nuestro continente estaba en agenda.

    Dos años más tarde la galería Bonino, una de las más sólidas y pioneras de la época, creadora de un plan ambicioso que incluía sedes en Buenos Aires, Río de Janeiro y Nueva York, organizó en Brasil una exposición que contribuía al diálogo entre las regiones y los movimientos vanguardistas que se instalaban con fuerza, y donde artistas como Antonio Díaz o Rubens Gerchman decían «Adorar a Noé porque es un sucio», refiriéndose a su habilidad de recuperar la fortaleza de la materialidad y la destrucción pictórica, como explica la curadora en jefe de Malba, Marita García.

    En esa década Noé se convirtió en padre, dió importantes pasos después de una primera muestra en la galería Witcomb en el 59, donde entabló amistad con Jorge de la Vega y Alberto Greco, con quienes compartiría visiones en torno a la idea de desmantelar el arte, o Romulo Macció que también trabajaba en el taller retratado por Makarius, sobre la Avenida Independencia en pleno barrio de San Telmo.Homenaje a Yuyo Noé en Malba se podrá visitar hasta el 29 de septiembre en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires. Foto: gentileza.Homenaje a Yuyo Noé en Malba se podrá visitar hasta el 29 de septiembre en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires. Foto: gentileza.

    Amigos, testigos y cómplices

    Ellos eran amigos, testigos y cómplices creativos, algo que quedó demostrado en la muestra «Otra figuración» que presentaron en el Salón Peuser en 1961 y que daría origen al grupo de la Nueva Figuración, donde Noé, de la Vega y Macció unieron fuerzas con Ernesto Deira para crear una propuesta que buscaba superar a la abstracción y la figuración, que ponía en el centro de las cuestiones al hombre, no como representación sino como presencia, e invitaba a ver el mundo con otros ojos.

    En esa ocasión también invitaron a Makarius y a Carolina Muchnik, aunque finalmente el grupo quedaría conformado por ellos cuatro, que trabajaron codo a codo durante cuatro años, incluso cuando se exiliaron a París.

    En los trabajos de Noé comenzaba a aparecer la carga matérica, la crisis del objeto pictórico y la noción del cuadro dividido o visión quebrada, además de los gestos de caos, violencia y la explosión de la entrañas del arte. Como enfatiza Marita García, tanto él como los otros miembros del grupo decidieron volver y apostar por su país, una decisión que dio sus frutos con muestras que desarrollaron en conjunto en Bonino, Lirolay, el Museo Nacional de Bellas Artes, además de su participación en el Premio Di Tella. La ruptura de la pintura fue bien recibida.Homenaje a Yuyo Noé en Malba se podrá visitar hasta el 29 de septiembre en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires. Foto: gentileza.Homenaje a Yuyo Noé en Malba se podrá visitar hasta el 29 de septiembre en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires. Foto: gentileza.

    Llegando al final de esta corta brecha temporal, entre marzo y diciembre de 1964, Noé ganó una beca que le permitió elegir en qué parte del mundo quería instalarse. La ciudad elegida fue Nueva York, donde realizó obras como «Festival de Newport», una de las cinco que forman parte del homenaje y que evidencia el uso de materiales cotidianos como madera, plástico, metal, acetato o masilla epoxi, así como la aparición de lo tridimensional, donde figuras se salen y crean una conjunción entre los planos.

    Noé explicaba que «la consciencia de que yo solo había asumido un caos con reaseguro, sumergido en una atmósfera envolvente, cuando el mundo que me rodeaba solo me ofrecía como espectáculo tensiones y rupturas, me llevó a hablar de visión quebrada, cuadro dividido y, por primera vez de manera consciente, de la asunción del caos».

    Esta obra hace referencia al famoso encuentro de música folk, donde un año más tarde Bob Dylan sería acusado de traición por usar por primera vez una guitarra eléctrica en vivo, aunque no estaba haciendo más que acercar el futuro para transformar la escena. Yuyo, nuestro rebelde e impulsor de nuevas visiones, incluyó en esta pintura un pequeño retrato, un mapa de la región, o al menos así lo entiende Rodrigo Moura, un paisaje que remite a la zona y materiales como el acetato.

    Momentos representativos de la cultura popular

    Con ese título alude a momentos representativos de la cultura popular para hacer una crítica y por sobre todo invitar al debate. ¿Habrá asistido al festival? ¿Cuánto impactó en su obra la cultura norteamericana durante esos meses? ¿Es ese un autorretrato? Un trabajo que suscita más preguntas que respuestas, como sucede con todas las grandes obras.Homenaje a Yuyo Noé en Malba se podrá visitar hasta el 29 de septiembre en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires. Foto: gentileza.Homenaje a Yuyo Noé en Malba se podrá visitar hasta el 29 de septiembre en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires. Foto: gentileza.

    Lo mismo sucede con «Cristo del pecado» de 1963, una enorme pintura donde también aparecen los personajes anónimos, amontonados en el rincón inferior de la tela, mientras que el centro está ocupado por un gran e imponente agujero producto de una quema que se apodera de la composición y no deja más que el esqueleto (un bastidor carbonizado) a la vista y que tiene pegado un pedazo de papel casi imposible de leer, aunque se asoman unas letras parecidas al acrónimo INRI. Quizás es eso o una ilusión óptica, ya que la figura presente es la de una cruz. De nuevo, preguntas y más preguntas…

    En esos años Noé también incursionó en la escritura, una pata muy valiosa de su pensamiento, por lo que el primer lustro de la década del 60 concluyó con la presentación de su primer libro Antiestética, considerada una biblia para muchos, que presentó de la mano de la galería Van Riel y que expone su tesis sobre el caos como estructura.

    Le seguirían muchos otros títulos como Asumir el caos o En terapia, donde evidencia su vuelta a la pintura gracias a la terapia y que fue publicado junto a la galería Rubbers, con quien trabajó durante décadas. Si bien en las décadas posteriores Yuyo logró conquistar prácticamente todo los terrenos del mundo del arte, aún queda mucho por compartir acerca de esta estrella fugaz que dejó una estela infinita.

    Homenaje a Yuyo Noé en Malba se podrá visitar hasta el 29 de septiembre en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Av. Figueroa Alcorta 3415)


    Sobre la firma

    Melisa BoratynBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • El Teatro Colón celebra los cien años de sus elencos estables, la historia viva de la cultura argentina

    El Teatro Colón celebra los cien años de sus elencos estables, la historia viva de la cultura argentina

    En una tarde de muchas emociones, el Teatro Colón presentó su libro por los 100 años de los Elencos Estables. El Salón Dorado fue el epicentro del emotivo encuentro en el que participaron cantantes liricos, integrantes del coro del Colón, músicos, bailarines y figuras mundialmente consagradas, entre ellas, las bailarinas Eleonora Cassano y Paloma Herrera, nacidas y formadas en el emblemático teatro, orgullo de la ciudad y en todo el planeta.

    Cien años de los Elencos Estables del Teatro Colón, una publicación que recorre y rinde homenaje al legado del Ballet, el Coro y la Orquesta, pilares fundamentales de su historia y de la cultura argentina. El libro contiene 200 páginas, con textos y fotos a color y en blanco y negro del coro, la orquesta y el ballet que repasa su centenario de historia, su espíritu, pasión y legado. Se puede adquirir en la librería de Teatro.https://bb5cb9396fd1a590caf56d490a047c2d.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    Antes de que comenzara el acto, sorprendió que integrantes del Coro Estable del Colón improvisara frente a los presentes la interpretación de «Va, pensiero», de la ópera Nabucco de Giuseppe Verdi, bajo la dirección de Miguel Martínez. Fue tal el impacto y la emoción que imperaba en el colmado Salón Dorado al punto que el coro repitió la famosa pieza musical, también conocida como “El Coro de los Hebreos”.

    A continuación, las palabras de Gerardo Grieco, director del Teatro Colón; el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, y la ministra de Cultura porteña Gabriela Ricardes. Los tres estuvieron frente al escenario junto al Jefe de Gabinete de la Ciudad, Gabriel Sánchez Zinny.

    Entre los asistentes se encontraban: la vocera del gobierno de la Ciudad, Laura Alonso; Hernán Lombardi, Ministro de Desarrollo Económico del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires Secretario de Movilización PRO, las exbailarinas Elenora Cassano y Paola Herrera. Llamativamente, el exbailarín Julio Bocca, actual Director Artístico del Colón, estuvo ausente.Gerardo Grieco, Jorge Macri, Gabriela Ricardes, Gabriel Sánchez Zinny. Foto: Juanjo Bruzza, gentileza Prensa Teatro Colón.Gerardo Grieco, Jorge Macri, Gabriela Ricardes, Gabriel Sánchez Zinny. Foto: Juanjo Bruzza, gentileza Prensa Teatro Colón.

    Luego, vinieron las palabras de Gerardo Grieco, director del Colón, quien elogió el trabajo que hicieron más de 40 personas para lanzar el libro en un tiempo récord de seis meses.

    “Hubo más de 40 personas trabajando en este libro a velocidad récord y lograron contar estos 100 años en estas 200 páginas. Publicaron un libro de los 100 años de Elencos Estables en apenas seis meses. También agradezco al Ballet Estable del Teatro Colón”, dijo entre aplausos.

    Y continuó: “100 años de Elencos Estables es mucho más que un libro, es poner en valor el legado pero al mismo tiempo es una hoja de ruta. Es una reafirmación del sueño de los fundadores, el sueño de aquellas personas que soñaron e hicieron esta inversión estratégica en Buenos Aires para ponerlo a la altura de las mejores capitales del mundo y que al ratito crearon los Elencos Estables para darle continuidad con una producción artística de calidad, para tener un lenguaje propio, ser cuna de nuestros grandes talentos y traer el mejor talento mundial a esta ciudad, para aprender de ellos y para proyectarlos al mundo. Vaya si lo logramos”, relató.

    El libro recorre los hitos más relevantes del trayecto centenario y recupera las voces que, a lo largo del tiempo, fueron construyendo una identidad artística propia, atravesada por la formación, el profesionalismo y la proyección cultural. Se realizó a través del sello editorial del Teatro, que se está relanzando, y su impresión fue posible gracias al aporte de capitales privados. Ya se encuentra disponible en la librería del Teatro Colón.

    Acto seguido, las palabras de la ministra de Cultura porteña, Gabriela Ricardes: “Celebrar los 100 años de los Cuerpos Estables es reconocer el valor de tres emblemas que fueron y siguen siendo el corazón artístico de una de las instituciones culturales más importantes del país. No hay otro teatro como el Colón: por su historia, por su excelencia y por la fuerza de quienes lo sostienen cada día”, deslizóGerardo Grieco, Jorge Macri, Gabriela Ricardes. Foto: Juanjo Bruzza, gentileza Prensa Teatro Colón.Gerardo Grieco, Jorge Macri, Gabriela Ricardes. Foto: Juanjo Bruzza, gentileza Prensa Teatro Colón.

    También dijo que “la Orquesta, el Ballet y el Coro no solo preservan una tradición, sino que renuevan, función tras función, el vínculo entre lo público y lo extraordinario. Este centenario es una oportunidad para agradecer, para proyectar futuro y para reafirmar una política cultural que entiende a la excelencia artística como un compromiso sostenido con la ciudadanía”.

    Historia del Colón y de los Elencos Estables

    El Teatro Colón es el proyecto cultural más grande de principios del siglo pasado: fue imaginado en el siglo XIX, pero recién inaugurado en 1908. Al poco tiempo, los mismos integrantes del teatro ubicado en Libertad 621 (o en Cerrito 620) entendieron que la mejor manera de garantizar temporadas sostenidas de alta calidad artística era mediante la formación de cuerpos estables, preparados para absorber la tradición y, a su vez, elaborar un lenguaje propio.

    Hasta ese momento las compañías de artistas europeos venían a Buenos Aires, y el Teatro era solo una estructura arquitectónica que albergaba artistas internacionales, lo que generaba altísimos costos, y programas de variada calidad.

    En 1925 nacieron el Ballet, el Coro y la Orquesta, elencos fundamentales para asumir los desafíos de cada disciplina a través de un trabajo formativo constante y sistemático. El diálogo permanente con las más grandes figuras y compañías del mundo consolidó generaciones de artistas y técnicos excepcionales, que aún hoy en día alimentan la vida del Teatro Colón, siendo un gran orgullo de todos los argentinos.

    Noche de emociones y festejo

    Las emociones continuaron en el Salón Dorado cuando una mujer irrumpió el acto de lanzamiento del libro por los 100 años de Elencos Estables. En ese momento, Julia Manzitti, la mítica coreuta con 57 años ininterrumpidos en el Coro Estable quien se encontraba presenciando el acto, se dirigió hacia el escenario.

    “En los años 50, el Coro Estable del Teatro Colón recibió el premio al mejor coro del mundo. Realmente era el mejor coro del mundo. Fue una maravilla: los solistas que venían a cantar al teatro se daban vuelta, daban la espalda al público y se daban vuelta para mirar a los mejores coreutas del mundo. Estoy orgullosa de haber vivido eso”, dijo, profundamente emocionada.Gerardo Grieco, Jorge Macri, Gabriela Ricardes, Gabriel Sánchez Zinny. Foto: Juanjo Bruzza, gentileza Prensa Teatro Colón.Gerardo Grieco, Jorge Macri, Gabriela Ricardes, Gabriel Sánchez Zinny. Foto: Juanjo Bruzza, gentileza Prensa Teatro Colón.

    Inmediatamente participó Haydee Zipman, la primera mujer en ingresar a la Orquesta Estable como violinista. “Estoy muy emocionada, el teatro fue mi vida. Me dediqué muchísimo, fueron 39 años donde pasé momentos maravillosos. He conocido a artistas extraordinarios que han dejado huellas porque fueron ejemplos a seguir. Les agradezco a todos los que están acá, a los cantantes, músicos, a los bailarines que ponen lo mejor de sí para progresar, para ser dignos de este hermoso teatro”, pronunció, entre lágrimas.

    Por último, el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, se refirió al lanzamiento del libro y al sentido de pertenencia del Colón. “Hay muy pocas instituciones en la Argentina que lleguen a los 100 años con este nivel de vigencia, prestigio y proyección internacional”, puntualizó.

    “El aniversario de los Elencos Estables es motivo de orgullo para todos los porteños y un símbolo de lo que somos capaces de sostener y hacer crecer cuando hay una decisión firme y sostenida en el tiempo”, añadió.

    “Quiero festejar una cultura de excelencia, de trabajo y de arte. Quiero agradecerles a todos los artistas por ese compromiso y por aceptar ese desafío. Porque si estamos acá festejando el Teatro Colón y sus Elencos Estables, hay algo que está por encima de cualquiera de nosotros y es el valor de conjunto. Sepan que para nosotros la cultura es una de las mejores inversiones que podemos hacer. Nos distingue, nos forma, nos emociona, nos transforma. Y nosotros vamos a seguir apostando a esa cultura. Lo más importante que tiene esta ciudad es su gente y lo más importante que tiene este teatro son sus artistas y la capacidad de generar desafíos nuevos y elevar la vara”, completó.Eleneora Cassano. Foto: Juanjo Bruzza, gentileza Prensa Teatro Colón.Eleneora Cassano. Foto: Juanjo Bruzza, gentileza Prensa Teatro Colón.

    Vidas de bailarina

    En el acto también estuvo presente la exbailarina Eleonora Cassano, quien dialogó con Clarín sobre sus comienzos en la danza y el significado que representa haberse formado y bailado en el Colón así como en los principales teatros del mundo. “Yo crecí acá desde que tengo ocho años. Me formé acá. Después ingresé de jovencita al ballet del Teatro Colón. La vida y la carrera me fue llevando”, recordó.

    “Aquí, en el Teatro Colón, me dieron para representar al ballet en el mundo junto a Julio Bocca. Eso hizo que esté un poquito más lejos. Pero aquí estoy de nuevo en este gran festejo”, comentó Cassano.

    Además, la exbailarina Paloma Herrera estuvo en el lanzamiento del libro. También ingresó al teatro a los ocho años, se formó y a los 15 comenzó a bailar por todo el mundo, principalmente en Nueva York.

    “Vi una foto mía en el libro. Me lo llevo para verlo bien. Me han invitado, me están recibiendo súper bien después de los cinco años que estuve en el teatro como Directora Artística. Después me fui pero ahora es lindo poder volver. Me recibieron muy bien”, resumió Herrera.

    “Después, durante toda mi carrera afuera siempre vine como invitada. Bailé pero nunca fui Estable: hice mi carrera en Nueva York pero siempre vine como invitada casi todos los años. Es hermoso poder volver”, comentó.

    Sin embargo, Paloma reconoció que vivió tiempos difíciles mientras ejercía la función de Directora Artística, desde 2017 hasta 2022, cuando renunció a su cargo por tener enfrentamientos con el cuerpo de baile y ante la falta de apoyo de autoridades municipales.

    “El Colón es un teatro maravilloso, vienen personas increíbles pero no es un teatro fácil. Lo digo por experiencia, porque estuve cinco años como Directora Artística del Teatro Colón”, sentenció Herrera, quien sucedió en el cargo al exbailarín Maximiliano Guerra. En este caso, exbailarín argentino fue destituido de su función tras un enfrentamiento público que mantuvo con el cuerpo de baile.Pa.loma Herrera y Juan Ortega. Foto: Juanjo Bruzza, gentileza Prensa Teatro Colón.Pa.loma Herrera y Juan Ortega. Foto: Juanjo Bruzza, gentileza Prensa Teatro Colón.

    “Para nada es un teatro fácil para manejar: es muy grande y tiene muchas complicaciones en general. Cuando estaba como directora no fue fácil. Fueron cinco años difíciles. Sin embargo, es un teatro maravilloso: es un teatro que me vio nacer, mis primeros pasos fueron acá. También pude aquí terminar mi carrera. El Colón es un teatro que es parte de mi historia. Le tengo mucho cariño”, concluyó.


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    Maxi KronenbergBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • Mafalda, la niña más contestataria, sale a la venta en inglés

    Mafalda, la niña más contestataria, sale a la venta en inglés

    El cómic de Mafalda, uno de los más populares en el mundo hispano y que ya ha cumplido 60 años, ha salido a la venta en lengua inglesa en un mundo que ha cambiado mucho desde la época en que ‘vivió’ aquella niña respondona que odiaba las injusticias tanto como la sopa

    En la mañana del martes, las cajas con el primer tomo de Mafalda editado por Elsewhere Editions apenas llegaban a las librerías de Manhattan y ocupaban su lugar en los expositores.https://208001425eb1ede7da09b8bfc662dd50.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    Salen al mercado al precio de 18 dólares, una cantidad asequible en un mercado donde los libros rara vez bajan de los 25 dólares. De momento solo está disponible ese primer tomo, y vienen cuatro más en camino.

    La traducción del muy particular lenguaje porteño de Mafalda ha sido obra de Frank Wynne (traductor de Almudena Grandes y de buen número de autores franceses). Wynne sabe de qué habla, o traduce, porque vivió dos años en Buenos Aires, donde se empapó del habla porteña que ha tratado de verter al inglés, aunque confiesa que ha habido algunas bromas imposibles.

    En conversación telefónica, Wynne no duda en poner a Mafalda al nivel de dos obras míticas del género: «Peanuts» (Snoopy en español) y «Calvin y Hobbes». Todas tienen en común que son «libros para adultos», aunque revistan la apariencia de literatura infantil y la editorial Elsewhere que publica Mafalda en inglés esté especializada en cómic infantil.Mafalda en inglés es editada por Elsewhere Editions. Foto: gentileza.Mafalda en inglés es editada por Elsewhere Editions. Foto: gentileza.

    «Es una sátira de la sociedad que sigue funcionando hoy», dice Wynne, y aporta el siguiente ejemplo: «Tal vez no hay una guerra en Vietnam pero sí hay una en Gaza y otra en Ucrania», en las que el lector puede reconocer las preocupaciones que obsesionaban a Mafalda.

    Una niña que habla con el globo terráqueo

    Las conversaciones de Mafalda con un maltrecho globo terráqueo siguen siendo muy actuales, igual que las viñetas donde sueña ser intérprete en Naciones Unidas y transformar los ataques entre países en educados elogios.

    «Mafalda es muy política, con pé minúscula –reflexiona Wynne–, habla de Vietnam, del capitalismo y del comunismo«, y tal vez esa es la razón de que alguna edición pasada en inglés fracasara en un Estados Unidos aún preso de los prejuicios de la Guerra Fría en los años en que se publicó en la Argentina, entre 1964 y 1973.

    Pero Mafalda es también, o sobre todo, una niña de 6 años con reflexiones ingenuas, amiga de sus amigos, aun cuando sean tan diferentes como la superficial Susanita, el soñador Felipe o el ‘rústico’ Manolito, hijo del propietario de una bodeguita más reconocible para un latino que para un norteamericano.

    Son personajes que han pasado a ser arquetípicos, subraya Wynne, y recuerda que en el Buenos Aires que él conoció era común escuchar «No seás tan Susanita» (tan chismosa, tan clasista).

    «Muchas de las bromas son comunes, todo el mundo puede comprenderlas. Es una niña que trata de entender el mundo de los adultos haciendo sin cesar preguntas, y sus padres no siempre tienen respuestas porque son muy complicadas», dice Wynne, resaltando esa cualidad infantil tan reconocible en cualquier país, en cualquier tiempo.Mafalda en inglés es editada por Elsewhere Editions. Foto: gentileza.Mafalda en inglés es editada por Elsewhere Editions. Foto: gentileza.

    En París de los años 80

    De hecho, el traductor (de origen irlandés) dice que descubrió a Mafalda cuando vivió en París en los años ochenta y se sorprendió que allí fuera todo un fenómeno literario, lo que demuestra que había salvado océanos de distancia y de diferencias culturales. Descubrió, además, que podía reconocerse en esa niña ‘tan argentina’ y a la vez tan universal.

    Debemos estar en un momento de ‘revival’ de Mafalda, porque recientemente Netflix anunció que planea una serie de animación dirigida por Juan José Campanella, quien es casi garantía de éxito (ganó el Oscar en 2010 por El secreto de sus ojos). Aunque la plataforma no ha dado fechas, se espera su estreno el año próximo.

    Cuando una Mafalda con la cara llena de chocolate decía que era una obligación «dar un golpe de estado a los bombones», todos entendían de qué hablaba en una Latinoamérica enferma de militarismo. En el Estados Unidos de 2025, quizá también entiendan el guiño de una niña que ya cumplió sesenta años.

    Con información de EFE.

    Fuente: Clarín.com

  • De Aristóteles a Heidegger: La arqueología de la metafísica según Giorgio Agamben

    De Aristóteles a Heidegger: La arqueología de la metafísica según Giorgio Agamben

    Al inicio de Filosofía primera filosofía última (Adriana Hidalgo Editora) Giorgio Agamben explicita la búsqueda de su nuevo libro: “Nuestra hipótesis es, concretamente, que de la posibilidad o imposibilidad de una filosofía primera –o de una metafísica– depende la suerte de toda práctica filosófica”.

    Partiendo de Aristóteles, el filósofo italiano define la filosofía primera o bien la “metafísica” (que viene después de la física en el orden filosófico) como aquella ciencia que se encarga del “ente en cuanto ente”. En este sentido, a diferencia de la matemática (que se ocupa de los entes que representan una cantidad) y la física (que estudia los entes en movimiento), la metafísica se centrará en la ousía que Agamben traduce como “existencia” en lugar de la habitual “sustancia”.

    Sin embargo, lo problemático de la metafísica, en la perspectiva agambeniana, será que sitúa su dominio sobre lo existente en cuanto existente al mismo tiempo que sobre el ser separado e inmóvil (la primera causa del ser, Dios como causa de todas las causas), vale decir, la filosofía primera no se escinde entre ontología y teología; su espacio legítimo será la definición de todas las sustancias primeras.

    La filosofía como esclava

    De manera que el problema desde el origen será, en términos de Agamben, que “la filosofía, queriendo asegurar su primacía sobre las ciencias y, a la vez, asignándolas como destino a Occidente, en cambio, sin darse cuenta terminó esclavizándose a ellas”. Oscilando de este modo entre ser “esclava de la teología” o “esclava de las ciencias”.

    En el marco de la arqueología de la metafísica que realiza, Agamben marca la transformación que a partir del siglo XIV sufre la disciplina a partir de la irrupción de los términos trascendentales (en particular el trascendental res) y el desplazamiento del objeto de la filosofía primera desde lo existente hacia la representación, vale decir, desde el ser al conocimiento, o bien, desde el “objeto real” hacia el “objeto” en tanto correlato del acto de conocimiento.

    La lectura medieval de Aristóteles redefine el campo metafísico moviéndose del ente hacia la “cosa” en cuanto esencia de lo existente. Cada cosa tendrá su verdad por la cual es lo que es, según Avicena, que tiene que ser mostrada. En este sentido, la cosa (res) designará el contenido de una representación abstraído de su realidad, vale decir, la cosa será el correlato objetivo de una representación.

    El término ontología en el marco del vocabulario del siglo XVII, nos dice Agamben, refiere no tanto lo que existe en la realidad como lo que es objeto de una representación en el intelecto que tiene un correlato externo. De este modo, la metafísica gradualmente pasa de ontología a gnoseología, esto es, de una teoría del ser a una teoría del conocimiento, dejando en evidencia que su eje de acá en más reposará en fijar las condiciones de posibilidad del conocimiento.Giorgio Agamben. ©Leonardo Cendamo/Leemage.Giorgio Agamben. ©Leonardo Cendamo/Leemage.

    Ahora bien, la pregunta clave será, en palabras de Agamben: “¿qué garantiza que la representación se refiera a un objeto real, en concreto, que tenga una denotación en el discurso”.

    A partir de los siglos XIII y XIV el concepto como elemento del discurso mental se vincula con la problemática de la representación deviniendo la metafísica moderna una teoría de la representación.

    De esta manera, el intelecto no necesita de un objeto real que se imprima en los órganos de los sentidos, sino el objeto está presente en el acto de intelección, es decir, se puede representar mentalmente al objeto más allá de su presencia concreta. Los trascendentales de acuerdo a Agamben expresan la relación entre el lenguaje y el mundo, entre la representación y la cosa.

    Estos precedentes resultan indispensables para que a fines del siglo XVIII Immanuel Kant en la Crítica de la razón pura se interrogue sobre el fundamento sobre el cual descansa la relación de las representaciones con el objeto. Dice Agamben: “El problema que Kant está tratando de resolver aquí es la ineludible tendencia de nuestro intelecto y nuestro lenguaje a referirse a un objeto incluso cuando este falta”.

    La revolución kantiana no será sino la reconceptualización de la metafísica como ciencia de las condiciones de posibilidad del conocimiento, según Agamben, como “ciencia de la ciencia”. El problema será la objetivación del mundo.

    Diferencia entre el ser y el ente

    El cierre del libro conduce a Agamben a Heidegger como el último intento ya en el siglo XX de repensar la metafísica aristotélica acentuando la diferencia entre el ser y el ente. La cuestión según la perspectiva heideggeriana es que Aristóteles “no supo dar la respuesta adecuada al problema del ser”.Biblioteca de Giorgio Agamben. Archivo Clarín.Biblioteca de Giorgio Agamben. Archivo Clarín.

    Este posicionamiento de la metafísica en favor del privilegio del ente y en detrimento del ser conduce a Heidegger a definir su proyecto filosófico como un retroceso hacia el origen, hacia lo olvidado. La “superación de la metafísica”, según la óptica heideggeriana, requiere iluminar la verdad del ser que fue omitida.

    Sin embargo, Agamben subraya la contradicción de Heidegger quien en Ser y tiempo define su “ontología fundamental” (un término ambiguo), que procura pensar la verdad del ser y no del ente, como “ontología”. El intento por parte de Heidegger de pensar al ser sin el ente, más allá de la metafísica, a través de nociones como “el claro” (die Lichtung) o “lo abierto” (das Offene) será una forma de situar a la filosofía por fuera de las ciencias tecnificadas y los saberes científicos (lindante con la poesía y la mística).

    Esta fascinante breve arqueología de la metafísica de Agamben no tiene mejor forma de concluir que a través de la referencia a Nietzsche quien en una carta de 1875 afirmaba: “la metafísica es una quijotería”. Esta errancia conceptual durante siglos que tiene como pretensión fundar la objetividad del científico es una ilusión. El metafísico es un Don Quijote que ve una cubeta de un barbero como un yelmo de un caballero.

    Filosofía primera filosofía última, de Giorgio Agamben (Adriana Hidalgo Editora).


    Sobre la firma

    Luis Diego Fernández

    Profesor y doctor en Filosofía.Bio completa

    Fuente-: Clarín.com

  • La española Inma Pelegrín ganó el Premio Lumen de Novela 2025

    La española Inma Pelegrín ganó el Premio Lumen de Novela 2025

    Con un inquietante thriller rural sobre la pérdida, la crueldad y el fin de la infancia ambientado en un mundo donde la ternura escasea y la violencia se multiplica, la escritora española Inma Pelegrín ganó esta mañana el Premio Lumen de Novela 2025.

    La novela titulada Fosca, de un centenar de páginas, se hizo con el premio de 30.000 euros y la publicación por ese sello editorial que distribuirá los primeros ejemplares el próximo 25 de septiembre. “Una novela corta era la mejor manera de decir lo que quería decir”, dijo Pelegrín en el auditorio María de Maeztu de la Fundación Ortega Marañón en Madrid.https://488f3a79601877b7aacafc9e79b4b444.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    Pelegrín es principalmente poeta. Nacida en Lorca, en 1969, se licenció en Filosofía y Ciencias de la Educación y en Psicología. Es autora de los libros de poesía Trapos sucios (2008), Óxido (2008, Premio Internacional de Poesía Gerardo Diego), Universo improbable (2009), Cuestión de horas (2012, Premio Hispanoamericano de Poesía Juan Ramón Jiménez), Error de cálculo (2016), Todas direcciones (2020, Premio Internacional de Poesía Antonio Machado en Baeza) y La teoría de las cosas (2022, Premio Jaén de Poesía). A esos galardones, se suma además el Premio Pulchrum de poesía 2020.

    Ahora, debuta en la narrativa y con su primera novela, ganó la tercera edición del Premio Lumen, gracias al dictamen de un jurado integrado por las escritoras Ángeles González-Sinde, Elena Medel y Clara Obligado, la directora de la librería Rafael Alberti (Madrid), Lola Larumbe, y la directora literaria de Lumen, María Fasce. Las cinco lectoras calificadas consideraron que Fosca dialoga con la obra de Jesús Carrasco y Ana María Matute.

    Pelegrín acordó con esas referencias y aseguró que el libro de Ana María Matute Olvidado Rey Gudú había sido una influencia. “Ese universo y esa manera de crear un mundo diferente más real que lo que es real, me ha fascinado siempre”.

    Antinovela de aprendizaje

    Para Clara Obligado, además, Fosca es una “antinovela de aprendizaje. La patria del idioma nos acerca y nos aleja. Mezcla lo poético y el habla popular, pero no es costumbrista. Habla de naturaleza, desamparo y humanidad», apuntó.

    En el acta, el jurado destacó: «Un chico dotado de una sensibilidad especial debe aprender a defenderse en un entorno claustrofóbico y hostil donde sin embargo es posible la ternura. El lenguaje es un personaje más en esta antinovela de iniciación con elementos de thriller rural y ecos que van de Ana María Matute a Jesús Carrasco. Una historia que se lee con los sentidos y el corazón».

    Pelegrín se suma a la serie de ganadoras de esta segunda época del Premio Lumen compuesta por Leticia Martin y a Natalia Litvinova. En esta tercera edición se han recibido 402 manuscritos procedentes de Argentina (79), Colombia (40), Chile (16), España (192), Estados Unidos (12), México (46), Perú (6) y Uruguay (11).

    El sello Lumen, fundado en Barcelona en 1960 por Esther Tusquets, fue pionero en dar protagonismo a la literatura escrita por mujeres. Fruto de ese objetivo fue la convocatoria del Premio Femenino Lumen durante los años 1994-1999, concebido como un galardón que descubría talento literario entre las mujeres. Heredero de esta iniciativa el Premio Lumen de novela continúa en 2025 con el compromiso de alentar la creatividad y dar protagonismo a las escritoras en todo el ámbito del español.La española Inma Pelegrín ganó esta mañana el Premio Lumen de Novela 2025. Foto: gentileza Lumen.La española Inma Pelegrín ganó esta mañana el Premio Lumen de Novela 2025. Foto: gentileza Lumen.

    En declaraciones a EFE, Pelegrín explica que Gabi también tiene las manos cubiertas de verrugas lo que le obliga a llevar guantes todo el día. Esa condición y el hecho de estar muy protegido por su madre, le hace sentirse distinto al resto y mantenerse alejado de los mayores y de las broncas de su padre.

    La historia transcurre en un lugar indeterminado del sur, aunque Pelegrín revela que se trata de Lorca (Murcia). Un lugar, dice, donde la ‘fosca’ no es niebla como en el norte: «Es el calor intenso de la tierra en suspensión como ocurre en el desierto, no se ve el sol ni las nubes».

    Pelegrín, que se muestra halagada por el hecho de que el jurado compare su universo con la obra de Matute, confiesa que tardó dos años en escribir esta primera novela aunque durante mucho tiempo estuvo en su cabeza ya que era su deseo: «La poesía siempre fue un accidente».

    Así comienza Fosca

    Todavía no se han callado los grillos y ya están cantando las chicharras. A pesar de lo temprano que es, chillan como si fuera mediodía. Es un ruido aburrido, tanto que a veces se te olvida que las estás escuchando y de pronto, no sabes por qué, te das cuenta de que las habías dejado de oír aunque no han parado ni un segundo de chirriar, entonces es como si subieran el volumen, todas a la vez. Como si crujieran dentro de tu cabeza.

    Las oigo desde la cama. Mis hermanos duermen. Por suerte no han empezado todavía con el festival de peos. Todas las mañanas lo mismo. En cuanto se despiertan, empieza el concierto y cuanto más fuerte se escuchan los peos más asco me da y más lo disfrutan, retorciéndose en el colchón, apretando todo lo que pueden, que cualquier día se les darán la vuelta los culos como a las gallinas cuando se les atasca el huevo. Luego salen corriendo a mear a la calle en calzoncillos, haciéndose la zancadilla y dándose, unos a otros, empujones y castañetas en la picha.

    Mejor me levanto ahora antes de que lo hagan estos tres y empiecen con sus mierdas. No quiero llevarme una colleja por estorbarles en su carrera hacia la tapia. Me ponen de muy mala leche y a ellos les gusta hacer todo lo que me encangrena. Su deporte favorito es verme jodido, a ser posible llorando. Mejor me voy con Madre a la cocina.

    Esta noche no se movía una gota de aire. Padre salió a la calle a fumar un celtas y al final terminó el paquete. A mí me gusta sentarme en el poyete de la placeta cuando Padre no puede dormir. No hablamos de nada. Él sabe que estoy ahí pero es como si no me viera. Enciende un cigarro tras otro y mira, sin mirar, hacia la noche. Como viendo algo que nadie más puede ver.La española Inma Pelegrín ganó esta mañana el Premio Lumen de Novela 2025. Foto: gentileza Lumen.La española Inma Pelegrín ganó esta mañana el Premio Lumen de Novela 2025. Foto: gentileza Lumen.

    Sombra vino a poner la cabeza sobre mis rodillas, a reclamar su ración de mimos nocturnos. Metió su cabeza bajo mis manos para hacerse sitio y la movió hacia los lados para autoacariciarse. Sombra siempre está conmigo. En cuanto escuchó que salía, aún no había puesto yo un pie en la calle, ya estaba pegada a mí. A mi pierna derecha. Me sigue a donde vaya excepto dentro de casa. Sombra tiene prohibida la entrada. Según Madre, es una guarrería. Las casas son para las personas y sólo para las personas.

    Sombra tiene su hoyo frente a la placeta. Allí es donde duerme y pasa la siesta. Allí es donde se queda a esperar a que salga de la casa cuando estoy dentro. El hoyo le ayuda lo mismo para el calor que para el frío, allí se acurruca y espera pendiente de la puerta. Ella sabe que soy yo antes de que se abra. Si es otro el que va a salir, levanta la cabeza y empina la oreja, que tiene gacha, con desinterés, sin sollisparse. Si soy yo, antes de que pueda verme, antes de acabar de abrir la puerta, ha dado un salto y está en la baldosa meneando el rabo.

    Con información de EFE.

    Fuente: Clarín.com

  • Luis Frangella: las obras inéditas del artista argentino que marcó el arte de los 80

    Luis Frangella: las obras inéditas del artista argentino que marcó el arte de los 80

    Varios años antes de convertirse en uno de los principales referentes del movimiento contracultural surgido en el East Village, a comienzos de los años 80, Luis Frangella, todavía un artista en ciernes, desembarcó en Estados Unidos. Llegó en 1972 con una beca para estudiar en el MIT (Massachusetts Institute of Arts), y muchas ganas de tomar distancia de la escena porteña, en donde ya se había consagrado como joven arquitecto y dibujante, colaborando en proyectos de envergadura, junto al estudio de Clorindo Testa y Francisco Bullrich. Quería explorar cierta dimensión volumétrica de la imagen en dos dimensiones, una búsqueda que, como señala Amparo Díscoli, (galerista y principal promotora de la obra de este artista en la actualidad) se mantuvo en su trabajo posterior, más pictórico, más expresivo y, si se quiere, más urgente.

    Lúdicas y extremadamente sesudas (como todo en Luis) las obras que hoy pueden verse en la galería Cosmocosa corresponden a ese momento, entre 1971 y 1981, que parece haber sido una suerte de semillero de futuras floraciones en la vida de este artista.https://e9e39c17d0d0e7e08ffcbd5f5d42f33f.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    En esos diez años Frangella se instaló en Boston, cuna del trascendentalismo y tierra de pensadores libres como Henry David Thoreau; en esos años trabó amistad con el músico, artista y pensador John Cage, una suerte de talismán del arte contemporáneo; en esos años ganó la beca Guggenheim; en esos años decidió que quería vivir en Nueva York para triunfar en el arte. Y lo hizo, aunque el triunfo artístico siempre sea una victoria pírrica y el artista, que pone el cuerpo, el corazón y todo lo que es en la contienda, pierda más de lo que gane. (Al menos en vida).Luis Frangella.Luis Frangella.

    Trazo firme y grácil

    Poco después, ya en Nueva York y con la experiencia de Boston en sus espaldas, Luis se convirtió en el artista que enseñó a pintar y a manejar la gran escala (esa que, en una ciudad derruida que parecía tierra de nadie, pedía pintura a gritos) a una generación de jóvenes que circulaban por fuera del establishment de las galerías de Soho. Su trazo firme y grácil y su paleta intensa de esos años son difíciles de olvidar.Luis Frangella.Luis Frangella.

    La muestra que hoy puede verse en Cosmocosa, entonces, fruto de un puntilloso e inusual trabajo de investigación y recolección por parte de los galeristas, ilumina un fragmento apasionante de la vida de este artista, que fácilmente podría haber sido eclipsado por los torsos, las ratas y las calaveras gigantes que siguieron en su trayectoria durante los años 80.

    Las obras no son pocas, sino justas. Con tres o cuatro quedan claras las intenciones de Frangella de trabajar la ilusión óptica del volumen a partir de la yuxtaposición de líneas de colores (efecto que, pocos años después, explotaría el cine mainstream en películas como Tiburón o Batman).

    Para ellas, se disponen (como en las salas de cine) los famosos anteojitos de papel rojos y verdes, que el visitante de la galería deberá colocarse para entender las piezas desplegadas por las paredes y el suelo.Luis FrangellaLuis Frangella

    Material de archivo

    Hay también extenso material de archivo que, de forma sigilosa pero contundente, da cuenta de la exploración que venía realizando Frangella en estos términos, y que lo instalan, a finales del siglo XX, a la vera de la supuesta muerte de la pintura y del fin de los grandes relatos (incluido el arte), en esa extensa genealogía de artistas estudiosos, genios minuciosos y pensadores incansables de la imagen que cientos de años antes inauguraba Leonardo.

    También para Frangella, y como alguna vez lo recordó el título de una muestra póstuma organizada a su homenaje, “la pintura era una cosa mental”.

    Por último, junto a las obras tridimensionales, la muestra presenta un dibujo de fines de los años 70 (uno de la misma serie de aquél con que ganó, en Buenos Aires, el Premio De Ridder de dibujo en 1977).

    Aquel papel, colgado en la galería en la pared de entrada, termina de dar a comprender el modo en que el artista trabajó: pensando la pintura, y asimilando esos recursos hasta casi olvidarlos; vaciando la mano de ideas, como sugieren los taoístas que Luis estudió a través de sus lecturas y conversaciones con Cage; dejando que la mano guíe.

    Un solo papel basta para dar cuenta de la sutileza aplastante a la que podía llegar este artista. Y para señalar el camino que, desde Boston a Nueva York, y pasando una y otra vez por Buenos Aires, abriría su mano en los ojos del mundo.

    Luis Frangella. Los primeros años. M.I.T & Beca Guggenheim. 1971-1981. en Cosmocosa (Montevideo 1430, PB)


    Sobre la firma

    Julia Villaro

    Periodista especializada en artes visuales.seccioncultura@clarin.comBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • ¿Cómo se hace un libro?: Ferial, una feria para descubrir todos los pasos de la producción editorial

    ¿Cómo se hace un libro?: Ferial, una feria para descubrir todos los pasos de la producción editorial

    Justo en ese momento en el que el lector levanta un libro de la mesa de novedades y decide que lo leerá, justo en ese instante, decenas de pasos, que transformaron una idea en la mente de un autor en ese volumen lustroso, cobran sentido. A ese proceso largo, que demanda años, dinero, conocimiento de distintas disciplinas y no poca audacia es que se dedica Ferial, «la única feria que involucra a todos los oficios que intervienen en la producción de un libro impreso«, según la presentan sus organizadores y que tendrá lugar este sábado 7 y domingo 8 de 14 a 20 con entrada gratuita en la sede de la Universidad Nacional de las Artes de Bartolomé Mitre 1869.

    La feria es uno de los proyectos culturales que fueron seleccionados por el programa Orillas Nuevas ~ Nouveaux Rivages, un plan de apoyo, financiamiento e internacionalización de las industrias culturales y creativas en la Argentina organizado por el Instituto Francés de Argentina, con el acompañamiento de Fundación Williams y Fundación Medifé.

    Esta segunda edición contará con más de 180 expositores de distintos oficios vinculados al libro, una imprenta artesanal en vivo, actividades, charlas y muchas otras propuestas. Una verdadera celebración del libro y la edición como campo artístico», invitan desde Orillas Nuevas ~ Nouveaux Rivages.La segunda edición de Ferial reúne más de 180 expositores de todo el país en la Universidad Nacional de las Artes. Foto: gentileza UNA.La segunda edición de Ferial reúne más de 180 expositores de todo el país en la Universidad Nacional de las Artes. Foto: gentileza UNA.

    De Ferial participarán editoriales independientes y artesanales, librerías, artistas gráficos, emprendimientos dedicados a la encuadernación, la caligrafía, la ilustración, el diseño gráfico, la fotografía, la escritura, el papel, la impresión y a herramientas afines a estos oficios.

    «El objetivo principal es propiciar la venta y difusión de las creaciones vinculadas con las Artes del Libro, promover aspectos de la producción editorial como un trabajo artístico y profesional revalorizando el contacto con los oficios implicados en la producción de un libro en formato papel profundizando el sentido estético y el disfrute», invitan los organizadores.

    Entre las actividades, se realizará la presentación del Premio a los 25 mejores libros latinoamericanos, un encuentro entre la palabra y el sonido titulado Versos sonoros con la participación de la Orquesta de Mujeres Celia Torra conformada por más de treinta intérpretes, una narración con kamishibai para infancias sobre Caperucita por Pachamamita Libros, una actividad titulada «Historieta y revolución: narrar lo político desde la ficción», la instalación en vivo de imprentas artesanales, talleres de papel hecho a mano y otros de risografía.La segunda edición de Ferial reúne más de 180 expositores de todo el país en la Universidad Nacional de las Artes. Foto: gentileza UNA.La segunda edición de Ferial reúne más de 180 expositores de todo el país en la Universidad Nacional de las Artes. Foto: gentileza UNA.

    «Como proyecto cultural inclusivo, abierto y federal, Ferial convoca a artistas, emprendedores y profesionales que integran todos los eslabones de la cadena de producción y difusión del libro impreso. Su objetivo principal es destacar, promover y conectar las artes y oficios involucrados en la creación, materialización y circulación del libro como objeto físico y estético, fomentando el intercambio de saberes, desarrollando el sentido estético y el disfrute«, detallan los organizadores.

    La muestra se desplegará sobre más de 1000 metros cuadrados, contará con más de 180 expositores tanto del área metropolitan a como de más de 10 provincias, que organizarán 17 actividades. La primera edición de Ferial convocó a 5.000 visitantes aunque esperan que esta segunda edición sume más visitas.

    Fuente: Clarín.com

  • La fragilidad como arte: La nueva exposición de Marie Orensanz en Ruth Benzacar

    La fragilidad como arte: La nueva exposición de Marie Orensanz en Ruth Benzacar

    Pensar es un hecho revolucionario es la frase calada en acero que se erige como escultura frente al río en el paisaje del Parque de la Memoria. Significativamente, en un espacio concebido en memoria de los desaparecidos durante la dictadura militar cuando tantos jóvenes desaparecieron por el delito de pensar.

    La desafiante obra de Marie Orensanz se compone de dos bloques contiguos, a la manera de las páginas de un libro abierto que obliga al espectador – lector a descifrar un texto que ha sido deliberadamente problematizado. Porque aunque simple y sencillo, nada en la obra de esta artista lo es. Sobre todo en lo relativo al modo en que presenta los textos ; los fragmentos de palabras que constituyen el nucleo central de su obra. Una forma singular de integrar refexiones y distintas formas de tratar la materia.

    Si en la década del 70 la frase calada en la obra del Parque de la Memoria ya aparecía en varios dibujos suyos junto a otras frases de tono utópico como “El poder creativo comunica a todos”, lo cierto es que el paso del tiempo y las circunstancias que atraviesa el mundo parecieran haber reorientado su pensamiento en el sentido de un estado conciencia que la ha llevado a meditar sobre la fragilidad; la fragilidad de los seres, de las cosas y los vínculos. De ahí Fragilidad, el titulo de la nueva exposición de la artista en la galería Ruth Benzacar.

    Ilusiones que quedaron atrás

    Un conjunto de piezas que pareciera sintonizar con una época en la cual los sujetos ya no se ven a sí mismos lo suficientemente fuertes como para cambiar el mundo. Una época que ha dejado atras las ilusiones que animaron los años 70 cuando la artista llegó a Paris y aún resonaban ecos de La imaginación al poder y Sed realistas soñad lo imposible!, las consignas del Mayo del 68 que marcaron la dimensión política que asumió el arte conceptual en la década siguiente.

    La obra de Orensanz se encuentra atravesada y afectada desde un comienzo por ese tiempo y la dimensión del tiempo en su devenir transformador. Esta exhibición lo revela especialmente.

    Tener conciencia de nuestra fragilidad. Reflexionar, pensar sentir. Una palabra una sensación, un momento, algo que vivimos un tiempo. A dónde vamos y cómo nos protegemos. Estas son las reflexiones en modo poemas que introducen al visitante al mundo más reciente de la artista y reflejan un largo acontecer de experiencias vitales, sentimentales y creativas, acumuladas a lo largo de su vida. Todo plasmado en un conjunto de piezas que inscriben reflexiones sobre las diversas formas en que se manifiesta la sensación de fragilidad . Curiosamente inscriptas en aceroFragilidad, de Marie Orensanz en Ruth Benzacar. Foto: Nacho Iasparra, gentileza Ruth Benzacar.Fragilidad, de Marie Orensanz en Ruth Benzacar. Foto: Nacho Iasparra, gentileza Ruth Benzacar.

    Vamos más allá de lo que vemos… compartir nuestro espíritu, es lo que se lee en el texto calado en dos planos de acero abiertos como las páginas de un libro. En el modo de fragmentar las frases al que apela artista para problematizar perceptualmente su sentido como una cifra que es preciso desocultar.

    En el techo de una pequeña pieza que exhibe la forma esquemática de casa, se lee Encontrar en la imaginación soluciones vitales, una suerte de aliento ante la intemperie. En otro texto calado se lee Incertidumbre mientras en la base de una forma piramide escalonada se leee: la fuerza del espíritu. Podría pensarse que el conjunto de trabajos han sido deliberadamente articulados en una suerte de equilibrio entre esperanza e inquietud, que se manifiesta desde una estética fría y distante. Una impronta inmaterial, tan inmaterial como el pensamiento.

    Un pequeño puente de acero es otra de las refinadas piezas de este conjunto que llaman la atención y resulta inevitable asociar al principio de tránsito.¿Es esta nuestra condición ante la vida?

    Estamos de paso confirma la artista. Dejamos algo, una huella. Mínima al lado de todo lo que vivimos. Podría decirse entonces que esta exhibición se se presenta en cierta forma como un legado. Un conjunto de reflexiones de una artista que a los 88 años busca compartir desde su arte la sabiduría de una vida que le permite leer el presente con honda preocupación.

    El principio de la actividad reflexiva, esencial a la práctica del arte contemporáneo que anima a la obra de Marie Orensanz es compartido por Julio Grinblatt, artista fotógrafo argentino radicado en Nueva York y vecino en otra de las salas de la galería Ruth Benzacar.

    Dos series de trabajos

    En dos series de trabajos exhibidos allí Grinblatt presenta nuevos capítulos de Usos de la Fotografía, la larga indagación sobre la naturaleza de la fotografía que le ocupa desde hace décadas y le ha permitido profundizar tanto en la singularidad de la imagen fotográfica como en el dispositivo cámara y las novedades radicales que aportó al sistema de representación.Fragilidad, de Marie Orensanz en Ruth Benzacar. Foto: gentileza Ruth Benzacar.Fragilidad, de Marie Orensanz en Ruth Benzacar. Foto: gentileza Ruth Benzacar.

    Usos de la fotografía se compone de once series diversas entre sí. En cada una de ellas, el artista analiza un aspecto distinto que involucra procedimientos y condiciones de producción de la fotografía en relación con distintas instancias de su desarrollo..

    En esta ocasión una de las series que presenta en Ruth Benzacar alude al movimiento, su experimentación desde la fotografía, el punto en que éste deviene en abstracción y cómo fue abordado en los comienzos de la fotografía.

    Para ello Grinblatt elige una figura que identifica como metáfora de la fotografía: la momia. Detenida en un instante, la Momia (una suerte de guiño a Titanes en e Ring, uno los entretenimientos televisivos de su infancia) es una figura que como la Medusa representa lo contrario al movimiento. Algo así como el ¿El Ca a eté (Esto ha sido) del que hababa Barthes?

    Grinblatt somete a la Momia a un proceso frenético de movimiento como aquél de las películas mudas. La referencia a Muybridge, el fotógrafo que usó varias fotografías consecutivas de caballos para representar el movimiento, es evidente.

    También cita a Jules Marey el fotografo que inventó la ‘escopeta fotográfica’, capaz de tomar doce exposiciones en un segundo. Otro pionero de la fotografía que surge en estas indagaciones de Grinblatt sobre la fotografñia y el movimiento es Nadar. El gran fotógrafo inmortalizó la imagen de Baudelaire, Sarah Bernard, Eiffel, Liszt y Corot en retratos que reemplazaron los fondos escenográficos por unos neutros que destacaban la figura del en un primer plano.Fragilidad, de Marie Orensanz en Ruth Benzacar. Foto: Nacho Iasparra, gentileza Ruth Benzacar.Fragilidad, de Marie Orensanz en Ruth Benzacar. Foto: Nacho Iasparra, gentileza Ruth Benzacar.

    ¿Pero qué fue lo que hizo este gran retratista que captó la mayor atención de Grinblatt en esta investigación? Justamente, utilizar algunos de estos cambios en función de anular al sujeto del retrato detrás de un disfraz. Una figura con una malla negra destinada a que aparezcan los gestos, las emociones para poder referir a cuestiones abstractas y no a una persona en particular. Nadar no sólo ocultó a los modelos con una malla entera negra sino que les puso unos círculos blancos en las articulaciones conectados por líneas y además un fondo negro. Las fotos devenían así diseños abstractos. Lo que se veía es el dibujo de las líneas de la figura caminando. Esto de usar un disfraz para mostrar el movimiento es lo que para Grinblatt conectó a su Momia con Nadr junto a Muybridge y Marey como pioneros del movimiento en la fotografía.

    Fotografía analógica

    La otra serie con la que cierra su largo proyecto Usos de la Forografía se llama Doble cero y remite a efectos de los usos la película en la fotografía analógica. Básicamente porque doble cero corresponde a los números que indicaban el comienzo del rollo de negativo.

    «Estoy trabajando esta serie desde 1999 –admite Grinblatt– y recién ahora le encuentro su sentido. En ese momento me interesó la referencia doble cero en relación a lo que se debatía en ese momento acerca de cómo registrían los sistemas el cambio de siglo.¿Como fin o como principio? El doble cero podía significar las dos cosas y a la vez una tremenda confusión a escala global. Pero lo que finalmente dio forma a la serie es lo que se desliza, casi al azar en el pimer tramo de la películala. Cuando el fotógrafo dispara fotos para estar seguro que la foto que aparezca con el número cero (es decir la primera deseada) sea un fotograma perfecto que no esté quemado por la luz».

    Antes de llegar a ese primer fotograma aparece esa parte del rollo parcialmente velado por la luz y parcialmente enfocado por la cámara. Eso es lo que le interesa a Grinblatt, como resultado de instancias que escapan al control del fotógrafo.

    «Me parece lo más cercano a la posibilidad de una fotografía no armada o compuesta de antemano –define el artista–. Lo cual es una ilusión. Porque la tomé con una cámara, con un rollo, le elegí, le encuadré, entonces ya eso es una forma de construir una escena». En la definición del artista son una especie de objet trouvé que la percepción rescata por infinitas e inexplicables razones.

    Fragilidad, de Marie Orensanz, y Usos de la fotografía -XI/ Cast – Doble cero, de Julio Grinblatt, podrán visitarse hasta el sábado 21 de junio de martes a sábado de 14 a 19 en Ruth Benzacar (Juan Ramírez de Velasco 1287).


    Sobre la firma

    Ana Maria BattistozziAna Maria BattistozziBio comple

    Fuente: Clarín.com

  • Claudia Piñeiro: “El mundo de la cultura en la Argentina está en estado de alerta”

    Claudia Piñeiro: “El mundo de la cultura en la Argentina está en estado de alerta”

    «Cuanta menos cultura, menos se piensa, menos capacidad de crítica y de valorar hay» y eso, a juicio de la escritora argentina Claudia Piñeiro es lo que interesa al Gobierno de Javier Milei, que con las políticas adoptadas al respecto desde su llegada al poder ha puesto al sector en «un estado de alerta permanente».

    Supongo que piensan que en la cultura hay una resistencia y una posibilidad de crítica que no les interesa. Han desmantelado todos los organismos que podían defenderla con la excusa de que no hay dinero, y no lo hay, pero también es cierto que los presupuestos para esos organismos eran mínimos, señala Piñeiro en una entrevista en Madrid para presentar su nueva novela La muerte ajena.https://78f01ad64a2a1f47d1cce6f9867f4ed8.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html

    La nueva novela es un thriller cargado de una fuerte denuncia social que lleva al lector a un continuo estado de confusión, similar, dice, al que estamos sometidos en el mundo actual.

    «Nos están moviendo y cambiando la realidad constantemente, no sabemos si las cosas son así o son un fake. Eso está en la estructura de la novela básicamente», explica la escritora, que tomó como punto inicial del libro un suceso real ocurrido en la Argentina, la caída de una chica por la ventana del apartamento de un empresario importante después de una fiesta de drogas y sexo.

    Se trataba de una escort, como lo es uno de los personajes principales de la novela, a través de la que Piñeiro analiza la relación entre sexo y poder en el siglo XXI, un vínculo que siempre ha existido. «La diferencia es que antes se tapaba y lo que ahora hay es una exposición constante», asegura.

    «Y creo que tiene que ver con esta cosa de los ‘incel’ (celibato involuntario), hombres que parece que se sintieron despreciados por las mujeres y que refuerzan su inseguridad mostrando a las que ahora tienen», señala.

    Retroceso en la Argentina

    La muerte ajena sirve a Piñeiro para resaltar el paso atrás en derechos humanos, como los de la comunidad LGTBI o el feminismo, en las sociedades actuales, en concreto en la de su país.La nueva novela de Claudia Piñeiro, 'La muerte ajena', es un thriller cargado de una fuerte denuncia social. Foto: gentileza editorial.La nueva novela de Claudia Piñeiro, ‘La muerte ajena’, es un thriller cargado de una fuerte denuncia social. Foto: gentileza editorial.

    «Creo que en la Argentina estamos viviendo una época de retroceso y de conservadurismo. Parece que se pueden empezar a decir barbaridades y no pasa nada. Eso es gravísimo. Se han dicho cosas de las mujeres y los grupos LGTBI, incluso el presidente de mi país, que hace dos años atrás o hace un tiempo atrás eran impensadas», denuncia.

    Pero considera que es un proceso que ocurre en otro lugares también, como Estados Unidos o en algunas partes de Europa, aunque «parecería que la Argentina es el laboratorio».

    «Son los tiempos que nos tocan y quienes no estamos de acuerdo con todo eso estamos bastante confundidos en cómo desarmarlo, es muy difícil. Han encontrado una forma de comunicarse con las generaciones más jóvenes, muy directa, que llega mucho y nosotros seguimos con argumentaciones, pero nadie te quiere escuchar«, precisa.

    Ese retroceso afecta también a la información, al periodismo, otro tema que Piñeiro aborda en la novela, pero matiza, «no es una crítica a los periodistas, sino a cómo se está trabajando en este momento, a la industria periodística».Claudia Piñeiro durante una entrevista con EFE en Madrid. Foto: EFE | Alberto Aguado.Claudia Piñeiro durante una entrevista con EFE en Madrid. Foto: EFE | Alberto Aguado.

    «No soy periodista, pero amo el periodismo. Tengo un montón de amigos periodistas y además tengo la obligación de defenderlo porque es uno de los rubros más atacados por el presidente de mi país», señala.

    Leer para abrir la cabeza

    Piñeiro lamenta que las nuevas generaciones hayan perdido la curiosidad por los libros, por saber qué se pueden encontrar dentro de ellos, porque «sobre todo, lo que hay, es la posibilidad de abrirte la cabeza hacia otros mundos, poder ver distintos puntos de vista, distintas realidades».

    «Todo lo que te achique la cabeza hace que después seas más autómata en tus decisiones. Todo lo que te agrande la cabeza te va a permitir ser más libre en tus decisiones. Eso es lo que van a encontrar dentro de un libro», concluye.

    Con información de EFE.

    Fuente: Clarín.com