Autor: Jorge Alfredo Baret

  • Corte rojo sangre

    Corte rojo sangre

    Ayer marcábamos el disparate que significa que el pretendido líder opositor se vaya de vacaciones a París en medio de la angustia por la crisis sanitaria y socioeconómica. Hoy hay que subrayar que con este mismo contexto suena destemplado el Gobierno al anunciar su intento de cambiar la Justicia. Desde aquí hemos insistido desde hace años en la necesidad de modificar un sistema que de justicia tiene poco, en especial en Comodoro Py. Pero el apuro y el desgaste político parece obedecer más a los deseos de CFK que al convencimiento de Alberto F, que debió beber numerosos sorbos de agua durante su anuncio en el Salón Blanco, para extrañeza de algún funcionario cercano. “Lo tiene seco”, fue la metáfora que eligió. El proyecto de reforma de la justicia federal y la creación de la comisión para analizar el rol de la Corte Suprema se transformó, de repente, en prioridad uno para el oficialismo. “Hay varias medidas económicas listas para anunciar, pero hubo orden de postergarlas hasta que se lanzara la reforma judicial”, confesó con frustración alguien que integra el gabinete económico. Hace dos semanas el Presidente le anticipaba a Página/12 que “en cuatro días” iban a presentar la reforma. Se demoró una semana más. Voceros oficialistas adjudicaron esa prórroga a que el proyecto debió pasar por varios ojos. Demasiados, en teoría. En la práctica, solo importarían los del jefe y los de la jefa. Sin embargo, a nadie le parece importar demasiado cómo se financiarán los nuevos gastos que implicará la reforma si se aprueba como está. De acuerdo con cálculos judiciales, este chiste costaría no menos de $ 12 mil millones anuales. Semejantes números desvelan al secretario de Hacienda, Raúl Rigo, que no gana para sustos pese a su vasta experiencia. La formación del cuerpo asesor para cambiar la Corte Suprema impactó en sus integrantes. Desde hace tiempo tienen poco contacto con puentes del Ejecutivo. Ya no consideran interlocutora a la ministra Marcela Losardo, después de que fallaron señales y mostró ausencia de autoridad, según se dice en Tribunales. Con sus matices y con las diferencias internas que tienen, en especial entre Rosenkrantz y Lorenzetti, en la Corte prefieren hablar con Wado de Pedro. El ministro del Interior les resulta no solo más expeditivo. Es también un enlace clave con el Consejo de la Magistratura: su hermano del alma, Gerónimo Ustarroz, marca el paso del Gobierno en ese organismo. No fue Wado sino Losardo y el secretario de la Presidencia, Julio Vitobello, quienes convocaron a la Corte al acto formal del miércoles 29 en la Casa Rosada. Apenas fue Elena Highton de Nolasco (siempre agradecida de que no la jubilen de prepo) junto a su hija Elenita, alta funcionaria del máximo tribunal. En la Corte cayeron peor aún las palabras presidenciales respecto a que funciona mal, por más que haya intentado explicar que no necesariamente se aumentará el número de miembros, pese a que allí se lo da como un hecho. “De las 29 mil causas que nos llegan por año, 19 mil son generadas por el propio Estado y casi el 80% de ellas son por reclamos jubilatorios”, explica una fuente judicial. Con elegancia y sin estridencias, la Corte no se quedará de brazos cruzados mientras el Gobierno analiza qué hará con ella. Se han reactivado ciertos expedientes y recursos extraordinarios sensibles. Quieren además avanzar con la firma digital para los fallos, que hasta ahora se limitaba a cuestiones administrativas internas. Velocidad para intentar que la sangre no llegue al río.

    Fuente: Perfil.com

  • El conurbano, al rojo vivo por la inseguridad: las zonas más complicadas y los delitos que aumentaron

    El conurbano, al rojo vivo por la inseguridad: las zonas más complicadas y los delitos que aumentaron

    Las escenas de las últimas dos semanas aún se repiten una y otra vez. Un hombre de 37 años murió cuando el auto en el que viajaba fue embestido por otro vehículo, cuyo conductor venía persiguiendo a alta velocidad y en contramano a un motochorro que acababa de robarle su celular en la localidad bonaerense de Gerli. El robo había comenzado en Lanús. Un joven que trabajaba como repartidor de productos comercializados por una plataforma de compra-venta fue asesinado de dos balazos cuando se resistió al robo de su camioneta en Adrogué. Una mujer y su hijo de 6 años fueron asaltados por dos delincuentes que los abordaron cuando salían en auto de su casa de Almirante Brown. Después de arrojar a la madre al suelo, y provocarle fracturas, escaparon en su vehículo con el niño a bordo, a quien tiraron al asfalto a unos 200 metros. Un jubilado de 81 años mató a un ladrón de un tiro en la cabeza cuando este ingresó a su casa de Mar del Plata para robarle. Otro adulto mayor, de 71 años, en la localidad de Quílmes, asesinó de dos balazos a otro delincuente al perseguirlo después de ser golpeado y torturado. Estos casos de violencia extrema quedaron expuestos ante la opinión pública. Pero no son los únicos delitos que afectan a los ciudadanos.

    Los números provisorios a nivel país, según los datos que todos los meses aportan los ministerios de Seguridad de las provincias, precisan que si se compara el período enero/mayo 2020 con el de 2019, hubo un 26% menos de robos y robos agravados y un 5% menos de homicidios. Pero si esas cifras se las separa mes a mes, desde abril, fecha en que comenzó a relajarse la cuarentena estricta, se observa una suba.

    En mayo los números tendían a igualarse y todo hace prever que a partir de junio los delitos se asemejen a igual mes de 2019 o comiencen a aumentar. Si bien ya está dicho, es deseable recordar que durante el aislamiento estricto aumentaron las estafas virtuales, el robo de datos también, conocido como phishing, el cibercrimen en general; los femicidios, los homicidios intrafamiliares y los robos a los repartidores que entregaban desde alimentos hasta electrodomésticos y ropa a domicilio.

    Con el aislamiento social, y la disminución de vehículos en las calles, avenidas, rutas y accesos, volvió a aumentar la “piratería del asfalto”. Si bien existían más controles, las bandas se movían, y aún lo hacen, con mayor agilidad. En vez de abordar a los camioneros en las inmediaciones de los accesos, como solían hacerlo, lo realizan a poco de cargar los productos en las fábricas o depósitos. Después tomaban caminos alternativos. Solo debieron modificar los lugares donde dar el golpe.

    Aunque esto se mencione muy poco, grandes cadenas de hipermercados, repartidores de pollos y carne vacuna y hasta supermercadistas de origen asiático que van a adquirir la mercadería para sus comercios en las distribuidoras mayoristas encabezan la lista de denunciantes.

    Por la inseguridad en la provincia de Buenos Aires, las fuerzas federales actúan en los barrios más complicadosPor la inseguridad en la provincia de Buenos Aires, las fuerzas federales actúan en los barrios más complicados

    No es todo: en algunos distritos las entraderas a domicilios, el robo de neumáticos, los atracos a comercios, abiertos o cerrados solo para llevarse artefactos como computadoras, pantallas, y hasta los plomos de las puertas o el bronce de monumentos de plazas, están a la orden del día. Son elementos de pronta reducción y dinero rápido.

    Especialistas en temas de inseguridad advierten que los números oficiales que hablan sobre la baja en algunos delitos “no se traducen con la realidad”. La razón es que durante la cuarentena estricta impuesta por decreto presidencial el 20 de marzo y que duró 20 días, un mes, a las víctimas les era muy engorroso denunciar, por ejemplo, los arrebatos en la vía pública.

    En ese primer tramo del inicio de la cuarentena la policía se replegó para ser auxiliar del sistema sanitario y de control municipal. Es decir, no se prevenía el delito y eso lo que hizo es que los delincuentes se aprovechaban de esa situación. Los chorros en vez de robar en las avenidas y calles que hasta la cuarentena había alta concentración de gente, como Santa Fe, o San Pedrito y Avellaneda en Flores, rondaban los comercios de cercanía donde los vecinos iban a comprar. Esas víctimas no podían ni tomar un colectivo para denunciar, entonces qué iban a hacer, ¿caminar 25 cuadras hasta la comisaría? No, se iban con bronca a la casa y el robo no ingresaba a las estadísticas oficiales”, explicó un funcionario que vive de cerca la situación pero que prefiere mantener su nombre alejado de los ojos de su jefe, el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni.

    El gobernador bonaerense Axel Kicillof junto a Sabina Frederic, ministra de Seguridad de la NaciónEl gobernador bonaerense Axel Kicillof junto a Sabina Frederic, ministra de Seguridad de la Nación

    Otro factor de inseguridad, y eso sí está corroborado, fue la liberación de más de 1.500 presos de los presidios bonaerenses con la excusa del coronavirus. El propio ministro Berni anunció con bombos y platillos que uno de los delincuentes que había ingresado a robarle a Jorge Ríos, el jubilado de Quilmes, fue uno de los beneficiados con la salida anticipada.

    Después de un supuesto “veranito” donde la inseguridad -sostenían las autoridades- había bajado con la cuarentena extrema, pareció recrudecer con la apertura parcial del aislamiento. Sin embargo, un recorrido por los principales municipios de la provincia de Buenos Aires demuestra que el delito siempre estuvo presente y que, incluso, aumentó en algunas modalidades.

    Tanto es así que en la localidad de Isidro Casanova, en el partido bonaerense de La Matanza, los vecinos, cansados de la inseguridad, colgaron pasacalles con varias advertencias. Todas con la misma contudencia: No hay aislamiento social, preventivo y obligatorio que los detenga. A toda hora, están al acecho de sus víctimas. Los delincuentes mantienen en vilo a la localidad de Isidro Casanova. Y, pese a los diferentes reclamos, la situación no cambia. Por eso, vecinos se agruparon y decidieron colgar carteles de advertencia para quienes cometan ilícitos.

    “Atención, chorros. Dedíquense a otra cosa. Acá estamos organizados”, advierte uno de ellos. En un rectángulo amarillo, como si fuese una señal de tránsito, está dibujada una figura en el piso, con un arma a un costado, y varias personas golpeándola con palos y garrotes. Está colgado sobre los postes de madera ubicados entre las calles Bartolomé de las casas y Albarello.

    Uno de los pasacalles que colocaron los vecinos de Isidro Casanova, en La Matanza, para intimidar a los delincuentes (Maximiliano Luna)Uno de los pasacalles que colocaron los vecinos de Isidro Casanova, en La Matanza, para intimidar a los delincuentes (Maximiliano Luna)

    “Rastrero. Si venías al barrio al robar, olvidate. No llamamos a la policía. Arreglamos nosotros”La figura, en este caso, es una pistola y debajo una firma que intenta ser intimidante: Pablo Escobar.

    Rosa Clementes, una de las vecinas organizadas, en diálogo con Infobae cuenta: “No queremos justicia por mano propia. No estamos de acuerdo con la violencia. Pero en el barrio hay varios vecinos armados. Estamos cansados que nos roben, que nos golpeen para sacarnos el celular, o los pesos del monedero. Estamos cansados porque la justicia no da respuesta, y la policía…bien gracias. Acá estamos en modo alerta. En cualquier momento ocurre una desgracias”, reconoce.

    En ese punto del conurbano profundo, para los delincuentes no hay aislamiento social, preventivo y obligatorio. En La Matanza, según el relevamiento que este medio hizo en las fiscalías de turno, los delitos que más aumentaron son las entraderas a las viviendas -tal como denunció Rosa- y la venta de droga al menudeo por parte de menores.

    Desde la intendencia, a cargo de Fernando Espinoza, prefirieron no dar a conocer los datos de inseguridad. Y recordaron que el martes próximo, el ministro de Seguridad, Sergio Berni, dará a conocer el “Mapa de la inseguridad” Bonaerense. Infobae solicitó varias veces ese trabajo, pero el funcionario decidió no adelantarlo.

    Una semana antes, Berni, el hombre responsable de la seguridad en el territorio que gobierna Axel Kicillof, habló del tema y generó polémica: “La cuarentena puso en pausa el modo delictivo que duró 20 días, un mes. Desde que tocó su piso por fines de abril comenzó a recuperar el ritmo habitual y, si bien estamos un 20 por ciento por debajo de lo habitual, los niveles de los delitos van a empeorar porque estamos ante una crisis económica y social tan profunda, o más para algunos especialistas, que la del 2001”.

    Como en otros distritos donde creció el delito, en La Matanza decidieron aumentar los patrullajes de la Policía Bonaerense y de los 250 gendarmes asentados en el municipio. Para eso, los controles ciudadanos los harán Guardia Urbana y Defensa Civil. “Las fuerzas de seguridad federal y La Bonaerense realizará patrullajes mucho más intensos para combatir a la delincuencia y se reforzará desde Nación con más efectivos de Gendarmería”, se adelantó desde la gobernación a este medio.

    Sergio Berni: "Los niveles de los delitos van a empeorar porque estamos ante una crisis económica y social tan profunda, o más para algunos especialistas, que la del 2001” (Matías Arbotto)Sergio Berni: «Los niveles de los delitos van a empeorar porque estamos ante una crisis económica y social tan profunda, o más para algunos especialistas, que la del 2001” (Matías Arbotto)

    Entraderas, un delito violento

    En la Secretaría de Seguridad de Vicente López, el distrito gobernado por Jorge Macri, tienen visualizado en su propio mapa del delito cuáles bajaron y cuáles aumentaron desde principio de año hasta julio pasado. “Los delitos que más bajaron durante la cuarentena son el robo y hurto de automotores. El delito que más subió son las entraderas y eso es un problema porque, como mucha más gente está en sus casas, lo que antes era un entrar y salir para los delincuentes hoy se convierte en una situación violenta y muy traumática para los vecinos”, reconoce el alcalde en respuesta a las preguntas realizadas por Infobae.

    -¿Que están solicitando desde la intendencia como refuerzo para aumentar la seguridad en el distrito?

    -Lo principal que estamos pidiendo es que haya mayor coordinación entre la provincia y la nación para definir los pasos a seguir y para implementarlos, porque la tranquilidad y la seguridad de todos los argentinos depende directamente de eso. No podemos permitir que las discusiones públicas entre los ministros interfieran en este tema tan sensible como sucedió hace algunos días cuando publicaron en los diarios a qué municipios irían los efectivos y, por lo tanto, a cuáles no. Es fundamental que los ministros de Seguridad de Provincia y Nación trabajen juntos, tiren para el mismo lado, resuelvan sus diferencias en privado y se enfoquen en dar respuestas a los vecinos. No hacerlo es ceder terreno y darle a los delincuentes una oportunidad de crecer que de otra forma no tendrían. En Vicente López tenemos un Centro de Monitoreo equipado con la última tecnología, donde nuestro equipo de seguridad trabaja con mucho compromiso para cuidar a los vecinos.

    San Fernando es un municipio vecino al de Vicente López, y aunque el intendente, Juan Andreotti, pertenece a otro espacio político -el Frente de Todos- en cuestiones de seguridad trabaja de manera conjunta con Macri. Tanto es así que coinciden en solicitar el envío de fuerzas federales ya que allí hay varios casos de policías comunales y de la Bonaerense fuera de servicio por haberse contagiado COVID-19 o bien están aislados por haber tenido contacto estrecho con enfermos, lo que hace que disminuya el número de efectivos en las calles.

    Desde el municipio aclararon: “Si bien en San Fernando no se incrementó el delito, y la relación con el gobernador y el ministro de Seguridad es buena, vamos a pedir un refuerzo en materia de seguridad a través del las fuerzas federales ya que aquí no hay”. Desde la Secretaría de Seguridad de esa intendencia comprenden que los primeros refuerzos fueron para “los barrios más picantes, sobre todo en la zona sur”.

    En esa localidad, como en otros municipios, como Pilar, Ezeiza, Quilmes y Lanús, solo por nombrar a algunos, el robo de picaportes y elementos de bronce, como placas de las plazas y monumentos, metales de fácil reducción están a la orden del día. Es una manera casi instantánea de hacerse de unos pesos para comprar un plato de comida o droga.

    Si esta modalidad aumentó por la imposibilidad de hacer changas y el parate laboral cuentapropista que se daba en los barrios, no está medido. Pero es un tema para el debate.

    La cuarentena no logró contener a los motochorrosLa cuarentena no logró contener a los motochorros

    En La Plata aumentaron los “delitos menores”, como hurto en comercios, hechos que se producen, por lo general durante la noche. Los objetivos más preciados son computadoras y pantallas de TV. En los últimos días, se llevaron un televisor de un centro de salud municipal. Estos objetos son muy requeridos en “cuevas” desde las cuales son revendidas.

    A estos actos vandálicos se le suman el robo de comercios y en la calle a punta de pistola. Durante el aislamiento social, en el distrito de Julio César Garro se registraron varios crímenes intrafamiliares, casos que no están vinculados a la inseguridad en sí misma. En cambio hubo varios casos violentos registrados en la “zona roja”, y que según las fiscalías consultadas por Infobae, están asociados al narcomenudeo, es decir a la comercialización de droga en cantidades menores.

    El sur es una de las zonas rojas del delito en la provincia de Buenos Aires. Lanús, Quilmes, Avellaneda y Lomas de Zamora. Allí las cámaras de seguridad de los distritos tomaron hechos muy violentos y agresivos que conmocionaron a la opinión pública. Los motochorros, los ladrones de comercios a mano armada, los ladrones de autos para llevarlos a los talleres clandestinos no se intimidaron por las restricciones.

    La propia intendencia de Quilmes, a cargo de Mayra Mendozam distribuyó a través de la Secretaría de Seguridad las filmaciones que mostraban cómo un delincuente ingresaba por las noches a los comercios y vaciaba las cajas registradoras y se llevaba todo lo que estaba a su alcance. Gracias a ese monitoreo, y cuando estaba por dar un nuevo golpe fue detenido por la policía.

    En toda la zona sur, el robo a través de motochorros es lo que más aumentó -un 30% en los últimos 30 días- y ya dejó a varias víctimas fatales. Es por esa razón que municipios como Avellaneda, Quilmes y Lanús llegaron los primeros refuerzos de integrantes de fuerza federales, sobre todo de Gendarmería y Prefectura.

    En Mar del Plata los delitos que más aumentaron fueron las estafas telefónicas, los robo a mano armada a casas y comercios, los denominados “escruches” en domicilios particulares, también los “ajustes de cuenta” por temas vinculados a drogas, según el repaso que ante Infobae realizó el abogado penalista Martín Ferra, quien además, y basado en las estadísticas oficiales, precisa que se produjeron 17 homicidios y que otras 51 personas fueron heridas de bala, la mayoría en ocasión de robo.

    Ferra revela también que en la ciudad en la que vive, y que es gobernada por Guillermo Montenegro, durante el aislamiento social y a través del “cuento del tíos” se registraron en la Fiscalía de Delitos Económicos, 30 casos por un perjuicio mayor a los $25.000.000.

    Uno de los primeros intendentes en denunciar el aumento de la criminalidad en el conurbano bonaerense fue Mario Ishii, el alcalde de José C. Paz. Durante una entrevista con este medio aseguró que en el distrito los delitos aumentaron un 70% y que la principal modalidad que se estaba registrando era la de motochorros, algo que hasta hace unos meses atrás no ocurría.

    Otro de los alcaldes que reconoce ante Infobae que el delito comenzó a aumentar es Lucas Ghi, el intendente de Morón: “Después de una caída estrepitosa del delito en la cuarentena, que llegó a registros inusuales en marzo, recobró posición. Todavía no alcanzó los niveles de esta época del año pasado, pero se ve que la tendencia es creciente”, sostiene. Además, explicó que en Morón “prestan servicio una dotación de 150 gendarmes” y aseguró que la ministra de seguridad de la Nación les dijo que ese número se elevará a 300. Para reforzar la seguridad en las calles de su distrito, el intendente del Frente de Todos anuncia que con un crédito del Banco Provincia va a comprar 10 nuevos patrulleros.

    El mapa del delito del conurbano bonaerense también marca que en los barrios populares se incrementó el robo de automotores. Si bien al comienzo de la cuarentena, por los estrictos controles, este delito había mermado, con la apertura parcial volvió a aumentar. En los asentamientos más vulnerables comenzaron a aparecer los vehículos robados y vandalizados.

    En Escobar, Zárate y Campana, el delito que más aumentó es el denominado “escruche”, esto es el robo de casas cuando los habitantes se van.

    Fuente: Infobae.com

  • Ante el avance del Gobierno, la Corte se apoya en sus números y futuros fallos

    Ante el avance del Gobierno, la Corte se apoya en sus números y futuros fallos

    En una semana caliente, que la tuvo como protagonista, la Corte Suprema de Justicia de la Nación se llamó a silencio y sólo rompió esa posición para responder con datos concretos. Fue luego de que, tras anunciar la creación de un Consejo consultivo que evaluará el funcionamiento del máximo tribunal, el presidente Alberto Fernández declarara en una entrevista radial: “Toda mi vida he dicho que el problema no está en el número de integrantes de la Corte. La Corte puede funcionar con cinco miembros, lo que sí digo es que la Corte está funcionando mal”. Tras esos dichos, fuentes del Palacio especificaron que, en 2019, la Corte resolvió “29.191 causas”, la mayoría de las cuales corresponden a penal, laboral y previsional.  El número no es sólo uno de los pilares de la Corte. En las próximas semanas se espera que, entre los fallos a sacar, haya varios sensibles. “La Corte va a tener un as bajo la manga todas las semanas”, explicaron fuentes del Palacio. Al tiempo que agregaron que “se estuvo trabajando mucho durante la cuarentena” y producto de eso se conocerán varias resoluciones.  Silencio. Pese a estar en el epicentro de tensión, los miembros de máximo tribunal solo reaccionaron cuando Fernández cuestionó su desempeño en una entrevista. (Foto: Télam) Entre lo que la Corte tiene para decidir y genera fuertes expectativas, pero aún no está cerca de resolverse es la serie de planteos de la defensa de CFK, en especialidad en Vialidad, el único de los juicios que tiene en marcha.  Esa situación es la que, para parte de las fuentes consultadas, explica la situación que se da respecto de la Corte. “No les interesa (en referencia al oficialismo) tener una visión real de la Corte. Hablan de mal funcionamiento y dos horas después tenían los números. El verdadero motivo está en los tiempos de CFK, en los que, a la vez, no hay una mora excesiva respecto de ellos”, resumen. “La Corte va a tener un as bajo la manga todas las semanas”, explicaron fuentes del Palacio  El quiebre. Tanto en un sector de la política como en la justicia, hay cierta coincidencia de una lectura complementaria respecto de por qué la Corte quedó como posible objetivo de cambios. Las miradas sitúan el quiebre a fines de abril pasado.  Hasta entonces, los anuncios del oficialismo daban cuenta de la voluntad de llevar adelante una reforma judicial, con la mira en el fuero federal. Pero después de esa fecha, se comenzó a mencionar la posibilidad de revisar el funcionamiento del máximo tribunal.  La bisagra estaría, explican, en el momento en que el máximo tribunal rechazó el pedido de CFK, como presidenta del Senado, para que se pronunciaran sobre la validez de las por entonces todavía eventuales sesiones por videoconferencia del Senado, en el marco de la pandemia de coronavirus.  Entonces, los cinco jueces votaron por desestimar el planteo. La mayoría coincidió en sostener que no correspondía que la Corte interviniera porque no había un “caso” a resolver, al tiempo que sostuvieron que el Senado tiene las facultades necesarias para decidir cómo sesionar.  En tanto que Carlos Rosenkrantz, presidente del tribunal, consideró en cambio que directamente debía rechazarse el pedido de CFK “in límine”, es decir sin darle trámite, y no hizo otras consideraciones. La bisagra con el Ejecutivo remitiría a la negativa al pedido de CFK por las sesiones virtuales “Ese viernes (24 de abril) salió la resolución y aunque en Twitter se festejó como un triunfo, la realidad es que se leyó una postura unificada y un revés”, detallaron fuentes judiciales.  Planteos sensibles. En el máximo tribunal existen varios planteos y reclamos que involucran a CFK, así como a varios otros funcionarios y ex funcionarios, como el ex vicepresidente, Amado Boudou.  En mayo de 2019, la Corte pidió al Tribunal Oral Federal (TOF) 2, que juzga el caso de Vialidad, el primero que tiene a la vicepresidenta en el banquillo de los acusados, que envíe todos los cuerpos de la causa, por las presentaciones en el caso.  El pedido puso en duda el comienzo del debate, que finalmente inició como estaba planeado. La definición del planteo despierta expectativas, aunque nadie espera resoluciones prontas.  En tanto que en  las últimas semanas, la Corte rechazó varios planteos de ex funcionarios como Julio De Vido, Roberto Baratta, y José López, en lo que se constituyó como un aval del tribunal a la continuidad de las causas de corrupción.  Con tiempos que se abren, avanzadas y respuestas, el escenario político-judicial se presenta expectante, complejo y dinámico.  En ese marco, en los pasillos de tribunales, resuenan dos frases. Fuentes del Palacio sostuvieron ante PERFIL, para definir la situación actual: “El tablero parece igual pero hay gente que juega a las damas y gente que juega al ajedrez. La Corte juega al ajedrez”.  En tanto que en el mundo jurídico se habla de los planes del Poder Ejecutivo sobre la justicia como “otro Vicentín”, en referencia a la situación de la cerealera santafesina, que marcó una fuente avanzada del Ejecutivo y en las últimas horas, un retroceso.   Ninguna es concluyente, pero las dos auguran tiempos agitados.

    Fuente: Perfil.com

  • El dilema político de los amigos del Presidente: cómo construir un “albertismo” y mantener el equilibrio del Gobierno

    El dilema político de los amigos del Presidente: cómo construir un “albertismo” y mantener el equilibrio del Gobierno

    En dos semanas se cumplirá un año del contundente triunfo de Alberto Fernández-Cristina Fernández en las PASO. Entre el 19 de agosto y las generales de octubre la fórmula Mauricio Macri-Miguel Ángel Pichetto descontó una importante diferencia de votos en parte porque el candidato a presidente tomó como propio el discurso kirchnerista y empezó a parecerse más a su compañera de fórmula que al perfil que proyectaba. También el impacto de las PASO puede haber generado temor. Entonces, como ahora, el peyorativo “albertítere” alentó a los propios a construir un “albertismo” que el Presidente desalienta. Sin embargo, es la propia Cristina Kirchner quien evita los actos de Gobierno, como lo hizo en los de campaña, para no ensombrecer -al menos públicamente- la figura del jefe de Estado que digitó. En ese intento de equilibrio y tensión constante entre ambos y los sectores a los que representan, Alberto Fernández pidió expresamente a dos de sus amigos desarmar un intento de construcción política que lleve su nombre. Dicen, sin embargo, que cuando supo quiénes empujaban las reuniones virtuales dio vía libre y comenzaron las “juntadas” entre varios que no suelen pedir permiso y que en el pasado enfrentaron al kirchnerismo sin disimulo.

    En el inicio de la gestión hubo quien sugirió a Andrés “Cuervo” Larroque que la organización de Máximo Kirchner cambiara el nombre de La Cámpora por uno que generara más simpatía o dejaran su identidad para confluir en el PJ. Obviamente en la “orga” se negaron y construyen poder de forma vertical y disciplinada camino al 2023 o al 2027, aún cuando no son pocos los que piden no ser presentados por esa filiación.

    Tras varios cruces, la balanza volvió a emparejarse en la última semana y el sello con un símbolo de sol volvió a ser reivindicado como el paraguas que los une frente a un constante avance de la oposición, reivindicada por los yerros oficialistas y los 134 días de aislamiento y pandemia. Por ahora perdonaron los roces internos que se expusieron en los medios y en las redes sociales. “Hay que dejar de hablar en off”, se oyó en distintas trincheras después de que se compartieran listas de ministros con los que el kirchnerismo duro no estaba de acuerdo. Las peleas se acallaron tras largas charlas entre el Presidente, Máximo Kirchner, el ministro del Interior Eduardo “Wado” de Pedro y el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa. Tejen en el mismo sentido Larroque, el ministro Agustín Rossi, el intendente de Hurlingham Juan Zabaleta y el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero.

    En paralelo y con frecuencia, los problemas que enfrentan a los representantes de los niveles intermedios los licúan en llamados telefónicos o encuentros semanales el Presidente y su Vice. El lunes ambos almorzaron en Olivos y sumaron al gobernador Axel Kicillof. Nadie niega que haya discusiones, pero en la presidencia del Senado insisten: “Dejen de buscar diferencias donde no las hay”. Al tope de la lista de los acuerdos ponen la negociación por la deuda.

    Sabina Frederic, a la izquierda, ministra de Seguridad de la Nación. Del otro lado de la mesa Axel Kicillof y Sergio Berni, un kirchnerista con quien tuvo varios rocesSabina Frederic, a la izquierda, ministra de Seguridad de la Nación. Del otro lado de la mesa Axel Kicillof y Sergio Berni, un kirchnerista con quien tuvo varios roces

    Son los que juegan sin ataduras a ningún personalismo los que empezaron a juntarse. Hasta hay quien cree que si la gestión es exitosa habrá Alberto Fernández para el 2023. Los más realistas piden calma: todavía no se pasó ni el 2020 ni se acordó con los acreedores. Cuando eso ocurra los “albertistas”, que evitan el sustantivo para no herir susceptibilidades, vislumbran un nuevo escenario donde el jefe de Estado sumaría poder.

    El grupo arrancó con los que antes comían en San Telmo, tomaban mucho café y hasta a veces jugaban al fútbol. En los últimos días definieron juntarse al menos una vez por mes a través de la plataforma Team, que consideran más segura.

    En la primera convocatoria que lanzaron Fernando “Chino” Navarro, secretario de Relaciones Parlamentarias, Institucionales y con la Sociedad Civil y Gabriel Fuks, secretario de Articulación Federal de la Seguridad, con el aliento de Claudio Ferreño (el único legislador porteño 100% albertista y por lo tanto jefe del bloque del Frente de Todos), se decidió excluir a ministros y a los principales funcionarios para no exponerlos. Por la misma razón no hubo gobernadores, que suelen cuidar más las formas, tienen independencia, juego propio y línea directa con el Presidente.

    En la conversación hubo referentes de distintas provincias que sí cuentan con el guiño de sus respectivos gobernadores como Sandra Mendoza de Tucumán; Rubén Pirola, presidente Partido Justicialista de Santa Fe; la diputada nacional Carolina Gaillard de Entre Ríos; el diputado bonaerense Nicolás Rodríguez Saá; la diputada Rosana Bertone, ex gobernadora de Tierra del Fuego; la subdirectora de la AFIP, Patricia Vaca Narvaja; Guillermo Carmona, presidente del PJ de Mendoza; y la diputada Mara Brawer, entre otros.

    Hubo varios referentes de los movimientos sociales como Emilio Pérsico, secretario de la Economía Social y del Movimiento Evita; Daniel Menéndez, de Barrios de Pie; y Juan Carlos Alderete de la Corriente Clasista y Combativa. Y cuatro intelectuales: el artista plástico Daniel Santoro; el guionista y escritor Pedro Saborido, el analista y escritor Martín Rodríguez y el antropólogo Pablo Semán, cuya participación recibió varios elogios.

    Alberto Fernández participó de un acto por el aniversario de la muerte de Eva Perón organizado por el Movimiento EvitaAlberto Fernández participó de un acto por el aniversario de la muerte de Eva Perón organizado por el Movimiento Evita

    Hubo unos 30 dirigentes de segunda línea y cuatro faltazos notorios, todos cercanos Presidente: el intendente de Hurlingham, Juan Zabaleta; el secretario general de la CGT, Héctor Daer; el líder del Suterh, Víctor Santa María; y el secretario de Malvinas, Daniel Filmus, que a la hora de la charla virtual estaba en otra, de la ONU. Hubo quienes reprocharon las ausencias y quienes las justificaron. “Hubiera parecido que Alberto promovía el encuentro”, dijeron.

    “Juanchi” alegó que tenía que ocuparse de un problema en un geriátrico de su distrito, aunque consultado por Infobae respondió que “el Presidente no quiere ni le conviene una línea interna, quiere argentinismo, que se consolide y fortalezca la Argentina y que él se consolide como el Presidente de todos los argentinos”. Para él, que suele visitar Olivos incluso acompañado por intendentes de Juntos por el Cambio como Jorge Macri o Diego Valenzuela, el trío Fernández-Fernández-Massa es la garantía del equilibrio en la coalición de Gobierno. Y no es el único que cree en la necesidad de fortalecer ese esquema, además de considerar que para construir poder, en el contexto de pandemia, la única posibilidad es mostrar gestión y solucionar problemas. Los problemas de los dirigentes se saldan puertas adentro y de otra manera, sostienen.

    Los impulsores del encuentro plantearon que con el aislamiento se perdió discusión política y masa crítica que acompañe al Gobierno, no solo a su amigo Presidente. “Hay que empezar a discutir la pospandemia, lo que viene. Hace falta que haya unos 40 o 50 dirigentes dando el debate en la calle”, contó uno de los participantes entusiasmado después del encuentro virtual en el que también se mencionó cómo algunos “marginales” del kirchnerismo dañan al Presidente con comentarios en las redes especialmente después del acto del 9 de Julio en el que se mostró con empresarios del Grupo de los 6. En ese contexto, coincidieron en que debe defenderse con más ahínco la gestión y al Presidente. También se discutió sobre la fallida expropiación de Vicentin, sobre la comunicación de la gestión y sobre los reiterados roces que se instalan escandalosamente en la agenda pública como las diferencias entre el ministro de seguridad bonaerense Sergio Berni y la ministra nacional Sabina Frederic.

    Fue por eso que se conversó sobre la necesidad de darle “organicidad” al Frente de Todos, discutir y ordenar la coalición, darle institucionalidad a un esquema que funcionó en campaña pero que hoy no tiene contención. De hecho el Presidente pensó en el inicio de la gestión conformar una mesa en la que confluyeran todas las fuerzas políticas que le dieron vida a esta fuerza: el PJ, el Partido de la Victoria, el Movimiento Evita, el Frente de Todos, Somos, Proyecto Sur, el Partido Solidario, entre otros.

    En un intento por evitar cualquier suspicacia, uno de los participantes señaló que no es “albertismo” y que tampoco es un grupo en contra de la Vicepresidenta. “Buscamos una unidad monolítica”, dijeron pero advirtieron que deben canalizarse las diferencias porque “el pensamiento único nos ha hecho bastante daño”. Se refería, claro, al pasado kirchnerista reciente.

    Entre las voces que se oyeron, “Carito” Gaillard pidió como entrerriana dejar de mirar la política desde el área metropolitana y “fortalecer a Alberto Fernández antes, durante y después de que toma las decisiones”. Nicolás Rodríguez Saá destacó el trabajo del bloque en Diputados y los esfuerzos de Máximo Kirchner y Sergio Massa por encontrar consenso con la oposición y votar por unanimidad las leyes que necesita el Gobierno. El “Chino” Navarro, promotor de la charla que junto a Pérsico sacó al Presidente de Olivos para llevarlo a un acto del Movimiento Evita, planteó: “Nos equivocamos si analizamos la política entre el tuit de Cristina y el microclima que se genera en las redes. El éxito del gobierno está en escuchar al vecino, a las pymes, solucionar la inseguridad, la pandemia”. Y defendió el rol del Presidente frente al ciudadano común y más allá de las redes sociales y el llamado “círculo rojo”.

    El funcionario, que llegó en taxi al Congreso el jueves para la presentación de Cafiero, subrayó la necesidad de seguir charlando pero sin pretensiones de disputar internamente sino con el objetivo de fortalecer al Gobierno y al Presidente hacia afuera. Justamente es en la Cámara de Diputados donde más visible se hace la heterogeneidad del Frente de Todos, lo que obliga a posiciones más moderadas incluso a Máximo Kirchner.

    “Hay que apuntalar la tarea del gobierno bajo la conducción de Alberto Fernández y de Cristina Fernández como vicepresidenta”, contó alguien sobre lo que se mencionó en la reunión. La misma persona le quitó dramatismo. “Gracias a Dios que se discute”, defendió la chance del debate interno mientras dividía al nonato albertismo en dos categorías, los “sensatos” y los “Dylan”. “Los Dylan”, dijo, “son durísimos”, pero destacó: “Nosotros no pedimos permiso”.

    Fuente: Infobae.com

  • Cómo será el regreso de Lilita Carrió a la política

    Cómo será el regreso de Lilita Carrió a la política

    Lilita anunció que dejaba la política en octubre de 2019. Tras 26 años de actividad, sentía que su salud estaba demasiado deteriorada, quería dedicarse a la docencia y a su propia vida. El retiro de la Cámara de Diputados se hizo efectivo el 1 de marzo de este año, en el inicio de las sesiones ordinarias.

    Pero la situación del país por la pandemia y su ego la catapultaron hacia el regreso. Unos cien días después, ya está preparando su irrupción en la escena política. Ella les asegura a sus compañeros que el plan retorno será en septiembre, pero algunos le desconfían: “No va a aguantar tanto tiempo. Seguro que aparece antes”.

    El regreso. Después de un tiempo de introspección, en la primera parte de la cuarentena, Carrió sintió que el país necesitaba de sus servicios. Empezó a leer los diarios nuevamente, a indignarse con las decisiones que toma el Gobierno (sobre todo en la provincia de Buenos Aires) y a evaluar los tiempos políticos.

    “Habla con Horacio (Rodríguez Larreta), con (Mauricio) Macri, con María Eugenia (Vidal), con Mario Negri y con algunos de nosotros. Entiende que el país la necesita. Eso sí, está en una situación complicada de salud y tiene mucho miedo de la pandemia”, cuenta una integrante de la Coalición Cívica. Y agrega: “Tiene que cuidarse mucho: tiene todos los casilleros completos con los factores de riesgo”.

    La presencia de sus hijos Victoria e Ignacio en su casa de Exaltación de la Cruz fue un bálsamo para su estado de ánimo. A pesar del susto que le generó el coronavirus, por el que prefería quedarse encerrada, los chicos fortalecieron su espíritu.

    Carrió entendió que la situación social y económica que quedará tras la cuarentena extendida, traerá demasiados problemas. “Está convencida de que la cosa no está como para que ella no juegue”, explica una de sus personas de confianza. ¿Será candidata en 2021? “Puede ser o no, pero vuelve a ser una voz importante de Juntos por el Cambio y del país”, contesta. Aún sin que lo haya confirmado, en su espacio creen que tendrán que dejarle un lugar en las listas: después de la renuncia fallida, volvería al Congreso.

    Mensajes. Lilita no maneja sus redes sociales. No sabe hacerlo. Pero entiende que allí tiene poder de fuego y que hoy es la única manera de que se escuche su voz, hasta que regrese de lleno a la escena política. Ahí vuelca su opinión y marca presencia.

    El 20 de julio, el Día del Amigo, grabó un mensaje de voz que sus colaboradores hicieron tuit, saludando “a todos y todas, como dice la ex”. “Les mando un beso enorme, ya van a volver las fiestas, ya van a volver las reuniones. Acá estoy, encerrada, cuidándome del contagio. Hay que cuidarse. Las viejas nos tenemos que cuidar porque tenemos que estar espléndidas después de la cuarentena”, aseguró. El posteo tuvo más de 50 mil visualizaciones.

    En Twitter, también se enojó con Larreta por prolongar la cuarentena y le pidió a Axel Kicillof “que deje de mentir” y que “se dedique a gobernar”. Sin dar más detalles de los motivos de su enojo con el gobernador de Buenos Aires, solicitó “que este sea el último esfuerzo que se le pide a la sociedad. No podemos vivir en estado de excepción permanente, donde se violan las libertades individuales y los derechos humanos”.

    Carrió cree que el punto más flojo de la gestión está en la Provincia. “Entiende que va a haber muchas necesidades, que se va a agravar la inseguridad, la violencia en la calle y la situación económica. Ve un panorama desalentador y que Kicillof no está haciendo nada al respecto”, explican en su entorno. El ex ministro de Economía será el punching ball preferido de la ex diputada en su reaparición.

    Pero no será el único: Cristóbal López y la moratoria, la reforma judicial y otros temas ya se estudian en profundidad en su chacra.

    “Nosotros queremos que vuelva para que nos saque presión”, dice un diputado de su espacio. Carrió es un faro para las críticas: ella embiste, pero también aguanta las embestidas. Este tiempo en que su luz estuvo apagada, su entorno sintió los golpes, por eso también la esperan ansiosos. Todos desconfiaban de que el retiro fuese permanente, pero nadie imaginaba que estaría preparando el regreso a cuatro meses de haberse ido.

    Fuennte: Revista Noticias

  • Menos tacto: qué es la tecnología háptica y cómo aplicarla en la era COVID-19

    Menos tacto: qué es la tecnología háptica y cómo aplicarla en la era COVID-19

    El COVID-19 ha empujado al mundo a repensar cómo el tacto y la proximidad en las interacciones diarias pueden ser reemplazados. La inversión en tecnologías hápticas (refiere al tacto y a la sensación de tocar) había aumentado antes de la pandemia, por ejemplo, sumando a la experiencia de realidad virtual trajes y guantes con sensores para una experiencia aun más inmersiva. La investigación y desarrollo en la materia no son nuevos, llevan más de tres décadas, y además, se nos presenta en lo cotidiano, cuando, por ejemplo, vibra un dispositivo.

    La compañía de San José, California, Immersion Corporation, trabaja desde 1993 en aplicaciones hápticas que van desde juegos hasta medicina. Gigantes como Sony, Apple, Microsoft, Disney y Facebook tienen equipos que trabajan en nuevos productos hápticos. El mercado mundial de las tecnologías del tacto será de USD 12.900 millones en 2020 y de USD 40.900 en 2027, según TechCrunch en un artículo denominado “La exageración, la desventura y la esperanza de los hápticos en la era COVID-19″.

    Varias compañías están hoy desarrollando software para registrar los movimientos sin necesidad de que exista contacto. Desde UltraLeap (especializada en háptica) señalan que el coronavirus generó la necesidad de seguir interactuando con pantallas táctiles pero sin tocarlas. Firmó un acuerdo con la empresa de pantallas publicitarias y carteles digitales CEN, presente en los cines de Estados Unidos.

    Incorporará una tecnología de detección por ultrasonidos de los movimientos de las manos de las personas para que éstas puedan interactuar con los contenidos de las pantallas touch, sin tocarlas. Se realizarán pruebas con la tecnología en diez ciudades.

    Algunos ejemplos

    “Las interfaces hápticas aparecen como una necesidad, quizás no originalmente prevista, de la telemanipulación. Para implementar una telemanipulacion efectiva, aparecen las interfaces hápticas, que, en el caso de un brazo robótico, intentan retropropagar la información de las fuerzas en juego en la propia acción del manipulador robótico (la fuerza de reacción de una pared, por ejemplo) hacía el propio comando, la interfaz (un joystick) que usa el operador para ejecutar la teleoperación. Para eso, se agregan motores, o sistemas de vibración (similares a los de los smartphones) para proveer artificialmente esa fuerza”, explicó a Infobae el Dr. Rodrigo Ramele, docente del Departamento de Ingeniería Informática del ITBA (Instituto Tecnológico de Buenos Aires).

    Las interfaces hápticas son esenciales para la operación de exoesqueletos, o para dispositivos de asistencia. “Justamente porque estos dispositivos tienen que integrarse de la manera más natural posible a cómo opera el mecanismo biomecánico de control de los seres humanos, el cual justamente combina diferentes modalidades sensoriales. Por ejemplo, un Wearable Walking Helper Device es un dispositivo de soporte del peso que permite a una persona que tiene debilidad muscular para caminar, suplir esa debilidad y poder desplazarse”, señaló.

    Play

    Asistente para caminar de Honda, con tecnología háptica

    Ramele continuó: “Para que el dispositivo de soporte del peso pueda asistir a la persona correctamente para caminar, se le debe proveer información cinestésica a la persona del contacto con el piso, de balance, ya que, sin ella la caminata no podría ejecutarse. También son claves en las cirugías asistidas, como las realizadas con el Robot DaVinci, donde los expertos cirujanos dependen muchísimo de la información cinestésica y táctil para percibir e identificar los diferentes tejidos, por donde cortar, por donde no”.

    Otra área de aplicación de la tecnología háptica es el gaming. “Al estar operando un avatar en un ambiente virtual, se logra un escenario más realista y de más inmersión justamente proveyendo de señales hápticas mediante los controles, como puede ser un joystick como los DualShock de PlayStation, que, al disparar un arma en el juego GTA, motores internos intentan simular el retroceso del arma real”, añadió.

    El control DualSense que tendrá la PlayStation 5 tendrá tecnología háptica (Sony Interactive Entertainment Inc)El control DualSense que tendrá la PlayStation 5 tendrá tecnología háptica (Sony Interactive Entertainment Inc)

    El control DualSense que tendrá la consola PlayStation que llegará a fin de 2020 tendrá tecnología háptica, que permitirá “tocar” o “sentir” lo que se está viendo, y no es algo meramente nuevo. La vibración, por ejemplo, ha estado presente en joysticks de diferentes fabricantes, pero en este caso se presenta como una experiencia aun más inmersiva.

    El joystick de la PS5 tendrá elementos que usarán tecnología háptica, tales como los gatillos adaptativos R2 y L2. Tendrán diferentes niveles y, tal como ha señalado la revista Wired al comentar esta innovación, permitirá en juegos como Astro Bot Rescue Mission generar sensaciones de caminar por la arena, o la resistencia propia al nadar, o la pesadez de caminar por el barro.

    “A futuro cualquier desarrollo de realidad aumentada, o de realidad virtual, va a necesitar desarrollar interfaces hápticas cada vez más precisas para poder generar una inmersión y una experiencia mucho mayor. Esto se va a enfatizar cada vez más a medida que los juegos alcanzan cada vez de manera más audaz realismos impresionantes desde lo visual”, agregó el docente de ITBA.

    Fuente: Infobae.com

  • Provincia de San Juán: La contención emocional, clave para enfrentar el COVID

    Provincia de San Juán: La contención emocional, clave para enfrentar el COVID

    Dentro del cambiante y duro transcurso de la pandemia de COVID-19, uno de los puntos salientes, destacado por los mismos servicios críticos más involucrados en la atención de pacientes, fue la decisiva intervención del Servicio de Psiquiatría del Hospital Rawson, clave para brindar sostén emocional a personal, pacientes y familiares.

    El Servicio de Psiquiatría, lejos de resentir su atención ante la falta de pacientes, reformuló su actividad para volcarse a contener al personal de salud, en una crisis inicial por el desafío inédito que implicaba actuar en una pandemia de alcances desconocidos.

    Para conocer los entretelones de esta acción decisiva, consultamos a la jefa del Servicio, Dra. Bárbara Castro y a varias de las profesionales del sector acerca de cómo se fue gestando el cambio y las sensaciones que fue dejando el trabajar codo a codo con el personal involucrado, integrándose a la primera línea del combate ante el COVID.

    Organizarse en un panorama nuevo

    Con poco tiempo para organizarse y actuar ante una demanda urgente, la planificación fue rápida y cambiante: “Primero pensamos específicamente el proyecto, pensando los objetivos de un abordaje solamente para el personal, basado en la escucha y contención. Luego se incorporó el proyecto al Plan de Contingencia y se fue haciendo más amplio, con la escucha telefónica del paciente”.

    “Primero hubo que organizar internamente el servicio, enfrentarnos con nuestros miedos y debilidades, sabíamos que debíamos estar en la primera línea, mano a mano con todos los que estaban en la atención de COVID, principalmente con la escucha activa con Urgencias adultos y pediátrica, las terapias intensivas, Clínica Médica, Enfermería, Infectología y camilleros, básicamente tratando de disminuir los niveles de angustia, lo cual era muy particular con cada persona y sus familias, porque hay casos de familias que trabajan todas en el Hospital y otras donde su pareja no trabaja en el hospital y les pedían que renunciaran, o llegaban a sus casas y los rociaban con lavandina, situaciones muy complejas”.

    Para ello se armaron dos líneas de trabajo: “Para la escucha activa con el personal armamos dos equipos para alternarnos y atenuar las consecuencias de un posible contagio. Y otra línea fue el trabajo vía teléfono con las personas que estuviesen en aislamiento, ya sea con sospecha de contagio o con un resultado positivo de Covid. También se hacía seguimiento con quienes tenían aislamiento domiciliario. También esto era una nueva experiencia porque por teléfono uno no tiene al paciente cara a cara y desaparece así un elemento muy importante como es leer la gestualidad del paciente”.

    Los desafíos internos

    “Es difícil trabajar con el miedo del otro cuando uno también lo tiene, es algo que se diferencia mucho del trabajo habitual que tenemos, porque nosotros teníamos el mismo miedo de contagiarnos, de contagiar a nuestras familias, de morirnos, era muy atípico”.

    «Nos apoyamos mucho a la hora de buscar los focos de problemas en el personal de Infectología, a la hora de detectar los servicios donde surgían inquietudes, lo cual es un cambio en nuestra producción: uno siempre espera que el caso llegue y ahora salimos a buscarlo, vamos a buscar la angustia del otro”.

    “Desde el punto de vista del personal de salud mental tuvimos que reinventarnos, rearmarnos, porque teníamos los mismos miedos que todos pero no podíamos salir a enfrentar la fragilidad de los demás con la fragilidad nuestra, es como si en un avión vemos al piloto en pánico y le pide a la tripulación que se mantenga tranquila, teníamos que equilibrarnos nosotros primero antes de salir a contener a los demás, ha sido un gran desafío para nosotros, trabajar nuestras propias angustias y mantenernos fuertes”.

    La lucha contra el miedo generalizado

    El comienzo fue muy difícil, había mucho desconocimiento, sobre todo desde el lado de la fantasía, todo lo que se veía por televisión de lo que estaba pasando en Europa y se pensaba que ya nos iba a pasar a nosotros; el miedo se acentuaba mucho sobre los elementos de protección personal, y hubo que trabajar mucho en poner el acento en los recursos que sí teníamos y no en las cosas que no podíamos controlar, acentuando la confianza en los recursos personales y en la experiencia que tenía cada uno, y hay gente con mucha experiencia, principalmente en Enfermería. La consigna que bajábamos era que el miedo iba a estar presente, que lo íbamos a tener y que ayuda o paraliza, había que aprovechar ese miedo para movilizarnos proactivamente, transformarlo en un elemento de protección”.

    “También era difícil el hecho de la rotación de personal: todos querían trabajar junto con las personas que conocían de hace mucho tiempo y de pronto estaban con alguien a quien no conocían y había que trabajar en flexibilizar, en desestructurar”.

    “Acentuamos la importancia de practicar, de protocolizar, en ver, aunque no tuviéramos pacientes sospechosos, en cómo actuaríamos si los tuviésemos, en ejercitar los procesos de vestirse y desvestirse, controlando uno al otro en el proceso de la colocación de los elementos de protección personal. Además fortalecimos la idea del trabajo en equipo, de que las medidas que cada uno toma aportan al conjunto: el médico depende también de lo que haga el personal de limpieza, de enfermería, etcétera, a la hora de evitar el contagio, si uno hace las cosas mal contagia al resto, si todos nos cuidamos el equipo de trabajo está a salvo”.

    “Fue clave que el equipo de Salud Mental actuara como actuó, flexibilizarnos e involucrarnos plenamente, sabiendo que nos poníamos en riesgo y demostrarnos que podíamos tener otras acciones fuera de la habitual de sentarnos en el consultorio frente al paciente”.

    “También con nuestro trabajo fue interesante ver cómo iba aumentando la demanda de otros sectores que no tienen un contacto directo con el paciente, como Lavandería, que también tenían sus miedos a la hora de manipular los elementos, o Limpieza, todos miedos muy lógicos y que por algo nos buscaban”.

    “Además del miedo, hubo que trabajar mucho sobre la incertidumbre, sobre esta espera de que el virus ya nos iba a llegar y no llegaba. Hasta que llegó el primer caso y ya estábamos ante la posibilidad franca de contagio y con ello la angustia, el aislarse en la casa y demás. Ahora la angustia es otra, por ejemplo en la Terapia, la de ver morir gente que no tendría que morir ahí, personas ancianas en soledad absoluta, sabiendo que probablemente no es un caso Covid pero por protocolo debe estar ahí y esos casos al personal le afectan más que los casos de Covid, les genera angustia e impotencia, estamos trabajando mucho en eso. Son escenarios que no se habían planteado cuando comenzó la pandemia. El panorama va cambiando permanentemente y no sabemos contra qué estaremos trabajando dentro de un mes”.

    Una respuesta positiva

    “Nos ha sorprendido mucho la recepción, médicos de servicios críticos que nunca habían aceptado trabajar con nosotros y ahora nos demandabannos agradecían, nos pedían que volvamos, no querían sentirse solos en esta lucha, porque además ellos imaginaban un escenario mucho más violento y traumático, lo cual les generaba una angustia enorme. Fue muy bueno lo que pasó en ese sentido: el médico generalmente tiene un modelo de autoridad digamos que paternalista y esto cambió la óptica respecto de la necesidad de trabajar en equipo, el hecho de saber que todos podían contagiarse y de pronto otro tenía que tomar la posta de mando, para lo cual hay que adiestrarlo. En eso hubo una gran colaboración de los médicos”.

    “La reacción inicial fue el miedo, y es comprensible y lógico que ocurra, para esto había que esperar y dar tiempo, y los resultados se vieron, porque hubo personal que pidió licencia y después volvió, porque desapareció el miedo y recuperaron su necesidad de aportar a la situación. Todo esto nos puso en un lugar distinto, inclusive a quienes están acostumbrados a convivir con la muerte porque trabajan en sectores críticos, porque en esta pandemia muere un paciente y uno puede contagiarse y llevarlo a la casa, o porque hay pacientes que mueren solos en una cama y eso conlleva que quien se hace cargo emocionalmente es el médico y no el familiar, a todos nos puso en un lugar distinto a la hora de cómo enfrentamos la vida y la muerte”.

    Un cambio de roles atípico

    “En situaciones normales uno ocupa distintos lugares en la categorías de los damnificados, primero el paciente, luego el familiar, después el médico, y ahora estábamos todos ocupando el mismo lugar, porque todos podemos enfermarnos y ocupar el mismo rol a la vez, hoy sos personal de salud y mañana podés ser el enfermo, es una situación totalmente atípica, todos ocupamos potencialmente cualquier situación, lo cual obliga a ser flexible y creativo para enfrentarlo”.

    “Fue muy interesante la encuesta que realizamos al mes y medio de iniciada la pandemia. Había respuestas coincidentes a la hora de manifestar el miedo, la incertidumbre, la angustia, el temor de contagiar a la familia, pero a la pregunta de si en algún momento habían pensado en consultar a un profesional de salud mental para afrontar estos sentimientos la respuesta unánime era no. Pero después del trabajo en grupo que hicimos ya estaban absolutamente conformes y dispuestos a seguir manteniendo esos grupos porque se sentían muy contenidos, eso es muy importante para nosotros, nos hemos sentido mucho más valorados y comprendidos en el trabajo que hacemos. Nos ha reconfortado mucho que nos reconozcan y también en trabajar en la salud mental de enlace, en la parte saludable en sí de la emergencia, trabajar con nuestros pares fue realmente un desafío, un romper con los esquemas”.

    Punto clave: capacitarse y reaprender

    “Tuvimos que refrescar muchos conocimientosestudiarinvestigar para trabajar en esta situación inédita, también profundizar en conflictos internos que ya existían desde antes en cada servicio, que no tenían que ver con el COVID-19 pero la pandemia los sacaba a flote y los exacerbaba, entonces teníamos que tener cintura para no inmiscuirnos en esos conflictos y ayudar a que no nos sacaran del foco de solucionar el problema actual”.

    El desastre del desastre

    “Como todo personal de salud hemos tenido que enfrentarnos al miedo de la sociedad, al miedo de quienes cuidan nuestros hijos cuando estamos trabajando, a mamás que no dejaban a sus niños jugar con los nuestros, es durísimo. Y a nosotros también nos daba miedo hacer lo que hacían los demás, cuando autorizaron las reuniones sociales a uno le daba miedo, porque si de pronto comienza la circulación viral y alguien se contagia, nos van a señalar con el dedo a nosotros porque somos personal de salud, es como que para la sociedad nosotros somos el vehículo del Covid. Había que trabajar eso, es una situación que marcan los libros, el desastre del desastre”.

    Perder el miedo al error

    “En lo que más se ha trabajado es en los recursos, no solamente en los recursos emocionales internos, que uno ya los tiene, que utilizó para salir adelante en otras situaciones difíciles, sino trabajar en los recursos técnicos que cada uno tiene. Había que trabajar entonces en reforzar esos recursos técnicos, en reflotarlos, confiar en eso porque de pronto la gente había dejado de confiar en sí misma, dejó de saber todo lo que siempre supo, había que salir del miedo al error, el mensaje imperante era “¡No error!” y había que desmitificarlo, errores van a haber, en la medida en que uno se focaliza más en no cometer errores es cuando más se cometen”.

    Los momentos más críticos

    “La aparición del primer caso positivo pensábamos que iba a ser un momento crítico y fue al revés: fue como romper con la incertidumbre, el decir “¡por fin apareció!, ya está acá, ya lo conozco”, fue una gran descompresión”.

    “Hubo momentos en determinados casos que nos dejó a todos descolocados, sin saber qué esperar, que era cierto y que no, sobre todo en las áreas Covid, se sintieron muy expuestos, señalados, estigmatizados, era como que nada había servido de todo lo que se había hecho, hubo mucha confusión, desesperanza. Tuvimos que trabajar mucho para levantar eso, sobre todo con los residentes, con los médicos jóvenes”.

    El panorama actual y su imprevisible futuro

    “La pandemia se ha hecho larga y eso cansa, todos están cansados, el panorama de lo que viene también genera ansiedad, algún día quizás tengamos circulación viral y será otra la situación y habrá otra demanda de angustia, de miedo, porque todo sigue siendo nuevo, pero es imposible saberlo, no sabemos si va a pasar, ni cuando, ni cuantos afectados tendremos, desgasta lo dinámico que es todo”.

    “Nosotros nos abocamos en todo este tiempo a la contención del personal, a la pandemia en sí. Ahora nos encontramos con el rebote de todo, con los pacientes que dejaron de venir porque tenían miedo, con los que dejaron de tomar su medicación, tenemos que estar reprogramando todo el tiempo y eso también es desgastante, porque a la vez tenemos que mirar el futuro, el panorama que habrá si tenemos circulación viral, todo va semana a semana, no podemos trabajar anticipadamente casi en nada, trabajar con mucha anticipación en esto termina siendo casi angustiante. Tenemos que mantenernos flexibles y mantener la estabilidad en esa flexibilización, que no es fácil, tratando de no perder el eje, que es el mantener la institución saludable ante lo interno y también ante lo externo que pueda golpearnos”.

    “Hoy lo que vemos por parte del personal de salud es mucha preocupación por el posible relajamiento de la comunidad porque es muy grande el esfuerzo que se está haciendo y esto puede ser muy riesgoso si en algún momento tenemos circulación viral. La mayoría del personal todavía no sale de su casa, le cuesta salirse de todo esto, hemos hecho como una burbuja y ven con preocupación que están subiendo los ingresos por siniestros de tránsito, por agresiones, consumo de alcohol, son signos de relajamiento”.

  • De la farándula a la política: radiografía de Penal Económico, el fuero que el Gobierno pretende fusionar con Comodoro Py

    De la farándula a la política: radiografía de Penal Económico, el fuero que el Gobierno pretende fusionar con Comodoro Py

    El edificio de la avenida de los Inmigrantes, sede del fuero Penal Económico

    “Ellos llevan el quilombo en la sangre. Nosotros nos vamos a tener que acostumbrar”. Ellos son los jueces y fiscales de Comodoro Py y nosotros los de Penal Económico. La frase es de un integrante de este último fuero que esta semana fue noticia. El gobierno de Alberto Fernández presentó el proyecto de reforma a la justicia federal y uno de los puntos centrales es unir a ambos tribunales en un único fuero.

    Y la referencia al quilombo es porque si la reforma avanza pasarán a investigar las causas que involucran a funcionarios públicos, lo que implica lidiar con la política, de la que conocen pero en menor escala que sus colegas de Py, y a una exposición mediática de la que recelan y prefieren evitar.

    De jueces que investigaron a Susana Giménez y Ricardo Darín y que fueron destituidos o condenados por su mal desempeño a los actuales de bajo perfil, desconocidos para el gran público y con causas complejas de contrabando, Infobae hace una radiografía de un fuero que puede llegar a tener más protagonismo.

    Entre Comodoro Py y Penal Económico hay varias similitudes. Los dos son fueros federales, aunque investiguen temas distintos. Comodoro Py, las causas de corrupción, secuestro y narcotráfico. Penal Económico, contrabando –también de drogas-, evasión de impuestos y violación a la ley tributaria. Además conviven. Sus edificios están a dos cuadras de distintas en el barrio de Retiro. Inclusive, los tribunales orales del Penal Económico están en el de Comodoro Py.

    Hay relaciones personales de amistad y de conocimiento entre varios de sus integrantes. En parte porque hubo migración de secretarios de Comodoro Py para ser jueces de Penal Económico, como Pablo Yadarola y Diego Amarante, dos de la última camada de designados en el fuero. Por eso la mirada que en Penal Económico tienen de Py no es tan negativa como en otros sectores de la justicia. “No todo Comodoro Py es igual. Hay mucha gente honesta y trabajadora”, dice uno de sus fiscales que como otros colegas y jueces aceptaron hablar con este medio sin revelar sus nombres.

    Los jueces Amarante y Yadarola, dos de los últimos en ingresar al fueroLos jueces Amarante y Yadarola, dos de los últimos en ingresar al fuero

    Penal Económico comenzó a tener trascendencia en los 90, al mismo tiempo que Comodoro Py. Se iniciaban las causas políticas contra el menemismo y los primeros grandes expedientes de narcotráficos. Uno de ellos fue la “Operación Langostinos”. Fue el secuestro a fines de los años 80 de casi 600 kilos de drogas escondidos en langostinos congelados que tramitó en Penal Económico.

    El fuero tuvo su etapa de farandulización. Fue cuando tuvo un caso en el que se investigó la importación de autos con franquicias para discapacitados y en el que estuvieron imputados Susana Giménez y Ricardo Darín. El actor estuvo preso y los dos luego fueron sobreseídos. También fue detenido Omar Fassi Lavalle, ex secretario de Turismo de Menem, y su esposa Elizabeth “Liz” Mazzini. Fue a fines de los 90 por una causa en la que se investigó evasión y fraude fiscal de cerca de 6 millones de dólares de la firma que explotaba la discoteca de la costanera Ski Ranch. Los dos fueron condenados.

    El juez de ese expediente fue Julio Cruciani, a quienes todos señalan como el gran personaje de esos tribunales por sus allanamientos televisados y su afán por salir en los medios. A tal punto que en los pasillos del fuero le decían “Figureti”, por el personaje del programa Showmatch. “Por él le debemos al fuero el apodo de Penal Cómico”, cuenta un juez que no tiene un buen recuerdo de su ex colega. Ese apodo, que todavía hoy se repite, molesta mucho en el fuero. Siempre vestido con moño, Cruciani se retiró en 2005 para dedicarse a la política. Fue varias veces candidato a diputado nacional pero no entró al Congreso.

    Cruciani no fue el único juez de Penal Económico de los 90 que tuvo trascendencia. Hubo también otros que terminaron mal. Guillermo Tiscornia fue destituido en 2007 por irregularidades en la tramitación de tres causas. Había llegado a juicio político por un supuesto pedido de coimas que no fue probado. Paralelamente a esa destitución se dio la renuncia de Julio Speroni, quien estaba siendo investigado por denuncias de su Cámara.

    Otro juez del fuero que tuvo problemas fue el fallecido Carlos Liporace. Fue condenado en 2016 porque le permitió irregularmente a la Curtiembre Yoma recuperar ocho millones de pesos que estaban embargados. En marzo de 2006 había sido suspendido en el cargo y enviado a juicio político por la causa “Southern Winds”, un contrabando de 60 kilos de cocaína entre Buenos Aires y Madrid. Al mes siguiente renunció.

    El destituido juez Guillermo TiscorniaEl destituido juez Guillermo Tiscornia

    “Antes el fuero era complicado. Había muchas denuncias complicadas contra los jueces. Pero con esas salidas empezó a depurarse”, dicen hoy. Los juzgados vacantes comenzaron a ser ocupados por magistrados que llegaron por concurso público y de carrera judicial. “Diría que hoy son jueces bastante independientes. No dejan de tener relaciones políticas, son equilibristas pero no partidizados”, dice un funcionario que trabaja en el fuero. De la camada de los jueces de primera instancia de los 90 solo queda Marcelo Aguinsky. “Pero acá no estamos acostumbrados a tratar con el poder político como en Py”, señala otro.

    A pesar del bajo perfil, es un fuero por el pasaron casos trascendentes. Uno de ellos fue el tráfico de armas a Croacia y Ecuador por el que fue condenado Menem. La condena luego fue revocada y hace un año y medio está en la Corte Suprema. También el mayor decomiso de drogas del país. Fue el caso conocido como “Manzanas Blancas” en el que se secuestraron tres toneladas y media de cocaína escondida en cajones de esa fruta y por el que se dictaron hasta ahora las condenas más altas por este tipo de delitos.

    La última causa de impacto político que se tramitó en esos tribunales fue por la valija con 700 mil dólares que el venezolano Guido Antonini Wilson quiso entrar al país en agosto 2007. El caso sigue abierto camino a juicio con el ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido y el ex titular de la AFIP Ricardo Echegaray entre los acusados. Echegaray fue otro nombre que pasó por el fuero en los últimos años. El juez Amarante lo procesó y envió a juicio por la importación de un auto diplomático. El ex funcionario fue absuelto en mayo.

    Los últimos grandes casos estuvieron vinculados a lo que se llamó la mafia de los contenedores en el que entre otros fue condenado el cuñado de De Vido, Claudio “Mono” Minnicelli.

    Guido Antonini WilsonGuido Antonini Wilson

    ¿Los jueces y fiscales de Penal Económico quieren la fusión con Comodoro Py? Las opiniones están divididas. “A algunos que no les disgusta la idea pero no se mueren. Otros no quieren saber nada y otros depende de cómo sea esa fusión”, resume uno de los involucrados. “En Comodoro Py la noticia es el caso pero también el juez y a eso no estamos acostumbrados. Algunos tienen ese reparo”, señala otro . A tal punto llega el reparo por no perder el bajo perfil que un integrante lo resumen así: “De algunos de nosotros no hay ni fotos”.

    Pero hay un aspecto que quita preocupación. Con la cantidad de juzgados nuevos que establece la reforma, las causas van a estar más repartidas. Ese es uno de los objetivos: evitar que las causas de impacto político estén en pocas manos. “En términos de trabajo van a tener más los de Py porque nuestras causas son complicadas y trabajosas”, analiza un magistrado.

    Otro aspecto que que une a ambos fueros es la poca cantidad de mujeres en los cargos de decisión. Solo una jueza Penal Económica, Verónica Straccia, sobre los actuales 10 juzgados ocupados, y dos en Comodoro Py –María Servini y María Capuchetti– de los nueve con titulares. En las Cámaras, Comodoro Py no tiene mujeres y solo una en Penal Económico, Carolina Robiglio. Y en los tribunales orales hay una sola mujer de Penal Económico, Karina Perilli, y tres en Py, Adriana Palliotti, Sabrina Namer y María López Iñíguez. Una proporción similar se da en las Fiscalías.

    Cómo está pensada la fusión

    El proyecto que presentó el Gobierno establece la creación de un fuero federal para la Capital Federal de 46 juzgados. Son los 12 actuales de Comodoro Py más lo 11 de Penal Económico. Cada uno tiene dos secretarías judiciales que pasa a ser cada una un juzgado. Así se llega a los 46. Además se unifican las dos Cámaras y los tribunales orales. El mismo esquema de unificación se replica en las Fiscalías.

    Fuente: Infobae.com

  • Fernández: «Vamos a mantener el ATP y el IFE para los que los necesiten, el Estado no los va a abandonar»

    Fernández: «Vamos a mantener el ATP y el IFE para los que los necesiten, el Estado no los va a abandonar»

    El presidente Alberto Fernández encabezó esta tarde un nuevo anuncio de cuarentena en la Quinta de Olivos junto al jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof. El mandatario nacional presentó una etapa de dos semanas a partir del lunes hasta el 16 de agosto, con condiciones similares a las actuales en la zona metropolitana de Buenos Aires. Al iniciar su discurso, Fernández aseguró: «El problema empezó a irradiar a otros lugares. Estamos viendo también que han empezado a manifestarse focos en otros lugares del interior del país. Entonces, tenemos que llamar la atención de lo que nos está pasando. Estamos enfrentando a un enemigo invisible y el mundo no ha encontrado las armas adecuadas para combatirlo. «Cualquiera que se enferma, padece. El asintomático y el que tiene síntomas. Créanme que las experiencias que se escuchan…  no es tan fácil, no es una gripe más», agregó. Suman 25 muertos por coronavirus y ya hay 3.466 fallecidos en Argentina En ese marco, el mandatario destacó que «la única solución que encontramos es cuidarnos nosotros. El virus no nos busca, nosotros vamos a buscarlo. Y es ese el mayor problema que hoy tenemos, la circulación nuestra. Se ha convertido en el mayor enemigo para poder superar esta situación de pandemia, Porque nosotros sentimos que el problema se acota, y ahí nos relajamos y ahí es cuando nos exponemos al peor riesgo». Y anunció: «Hasta el 16 de agosto vamos a mantener las cosas como están hoy, pero les digo. En los últimos días se nota que el virus está circulando más y se detectan una mayor cantidad de contagios. Y todo esto ocurre, consecuentemente genera internaciones y lamentablemente fallecimientos». A pesar de mantener todo igual, el jefe de Estado señaló que en las últimas dos semanas «empezamos a normalizar los números y estamos descuidando que tras cada número hay una vida. Tiene nombre y apellido. Un rostro. Y por lo tanto quiero llamarlos a la reflexión, porque es mucho más que un número a los que los estoy convocando. No los convoco a corregir una estadística, sino a cuidar nuestra vidas y la de los otros. A no contagiarnos y no contagiar. Y los estoy convocando a que lo hagan con decisión propia.» Fernán Quirós: «Tenemos expectativa de que empiecen a aparecer los primeros signos de descenso» «Argentina sigue conteniendo la cantidad de contagios. Y eso es a juicio de todos a los que he consultado el resultado de que ha habido cierto relajamiento. Detesto decirles esto, porque querría que la Argentina funcione en plena normalidad. Pero esto es lo que nos está pasando y eso es producto de nuestra circulación», precisó Fernández. Además, volvió a mencionar el concepto de responsabilidad social: «Esto depende de la unión social, de unir esfuerzos. En estos 15 días todos nos relajamos y sentimos que la cosa estaba contenida, pero no lo está, estamos muy lejos de eso». En ese marco, dirigió un mensaje a los jóvenes que violan la cuarentena y «se creen inmunes»: «Quiero hablarles a los jóvenes de corazón. En juventud es muy importante el encuentro con los amigos, los afectos, yo extraño los recitales y el fútbol, extraño tocar la guitarra como nadie. Pero no podemos hacerlo, porque además los jóvenes piensan que son inmunes, y es verdad que son los que mejor sobrellevan la enfermedad, pero contagian, y con los adultos es impiadosa la enfermedad. Chicas, chicos, chiques, es una sonsera hacer fiestas escondidas, fiestas electrónicas, se exponen a un gran riesgo. Todos extrañamos el encuentro con la familia y amigos, jugar el picadito, pero no podemos. Sometemos al otro a un riesgo enorme. Les pido por favor que nos ayuden y nos acompañen, los necesitamos hoy más que nunca».  Por último, Fernández concluyó el anuncio al decir que «seguimos trabajando para ver si la ciencia nos alcanza el remedio para curar enfermos. Vamos a mantener el ATP y el IFE para los que los necesiten, nadie piense que el Estado los va a abandonar. Vamos a ser más frecuentes en estos encuentros con Axel y Horacio para monitorear. En este ratito que duró la reunión se murieron cuatro argentinos y hubo 260 contagios. Ese es el coronavirus. Estarán prohibidos los encuentros sociales, quienes lo hagan pueden incurrir en una responsabilidad penal».

    Fuente: Perfil.com

  • Una ley que espanta inversiones y atenta contra el teletrabajo

    Una ley que espanta inversiones y atenta contra el teletrabajo

    Como mencioné en mi anterior articulo, en esta pandemia apareció un nuevo término en boca de todos, el Zoom, que está ligado indefectiblemente al teletrabajo.

    Al respecto, la reciente ley del Congreso denominada “Régimen Legal del Contrato del Teletrabajo” me obliga a hacer un alto en mi cadena de escritos relacionados a al industria y a la educación, y centrarme en un análisis objetivo de la norma.

    Obviamente toda ley tiene un principio que es el de normalizar para el bienestar de los ciudadanos; en este caso particular, el de los empresarios/inversores y el de los trabajadores.

    A partir de la lectura, que por cierto es una de las lecturas más simples que me ha tocado afrontar (tan solo cinco páginas y 20 artículos), la norma parece haber sido confeccionada por un sindicalismo antiguo, al que quizás no le convenga una eventual modalidad de teletrabajo, tal vez porque el control (según el parecer del viejo sindicalismo) de los trabajadores podría ser menor o más difícil que el actual.

    Esta ley, analizada bajo la matriz de carácter proteccionista del derecho laboral argentino, podría parecer coherente en una primera lectura.

    Sin embargo, para un empresario que va a invertir generando puestos de trabajo se transforma en una ley “demasiado cuidadosa”, con exceso de proteccionismo, que estaría hasta atentando contra el teletrabajo en sí mismo. Hasta parecería ser una ley que apunta a otorgar un día de teletrabajo como beneficio, pero no a crear el teletrabajo como una nueva modalidad laboral.

    Uno de los artículos más controversiales es el que habla del principio de reversibilidad, que figura en el articulo 8 y que da al trabajador el derecho de volver a ejercer sus tareas en una oficina (en lugar de su casa como lo venia haciendo hasta ese momento) cuando así lo requiriera, no teniendo el empleador ninguno derecho a negarle este pedido.

    Al respecto, me pregunto: ¿qué empresario invertiría en tener exceso de metros cuadrados en su oficina por si acaso algún empleado, en un futuro indefinido, quisiera dejar su casa e ir a dicha oficina?

    Sin dudas este artículo 8 es un espanta inversiones para alguien que quisiera crear puestos de trabajo telecomandados.

    El modelo español contempla la reversibilidad a favor del empleador al igual que el modelo brasileño, y los modelos de Polonia e Italia la consideran solo en el período de prueba, lo que quizás podría ser una solución para la ley Argentina.

    Por otra parte, el artículo 5 que se refiere a la desconexión digital parece ser por lo menos exagerado.

    La conexión o no conexión a un teletrabajo está controlada por el mercado, por la actividad en si misma.

    Nunca la conexión a un teletrabajo podrá estar reglamentada por un artículo.

    Quizás las personas que han escrito esta ley no saben que en la actualidad muchas personas hacen teletrabajo desde sus casas en Argentina, pero cobran sus sueldos en Uruguay o en otros países…

    ¿Cuánto dinero adicional se podría agregar al sistema previsional argentino con una ley más moderna?

    Por supuesto que podríamos decir que desde el punto de vista del trabajador esta ley no tendría, en principio, ninguna objeción.

    El único problema es que no existen trabajadores sin antes tener a alguna persona, llamada empresario, que quiera invertir para crear esos puestos de trabajo.

    La presente ley no haría otra cosa que “arruinar” esta nueva modalidad, el teletrabajo, que por necesidad (cuarentena) había nacido en Argentina, y estaba para quedarse, mientras que en otros países del mundo se desarrolla desde hace años y con un porcentaje de dotación altísimo.

    Como en los contratos entre las partes la famosa letra chica puede arruinarlo todo, aquí un pequeño articulo de 16 renglones, como lo es el que habla de la reversibilidad, lo puede arruinar todo. De hecho, lo arruinó todo.

    Los conceptos de reversibilidad y desconexión digital han sido pensados y escritos de una manera exagerada, antigua, espantando realmente las posibilidades de inversión que pudieran aparecer.

    Las leyes laborales permiten que empresarios y trabajadores tengan un marco de referencia compartido. En otras palabras, el conjunto de normas que rigen la actividad laboral funcionan como un reglamento básico sin el cual sería imposible desarrollar una actividad productiva.

    Ahora bien, cuando hablamos de teletrabajo estamos hablando de una nueva modalidad laboral, de una nueva actividad productiva, con el objetivo de generar nuevos puestos de trabajo.

    El modo de redacción de la ley sin dudas impediría que, por ejemplo, miles de mujeres tengan la posibilidad de gozar de un trabajo a distancia y cuidar a sus hijos al mismo tiempo.

    O aumentar las posibilidades de teletrabajo para empresas extranjeras teniendo en cuenta el costo actual de nuestra mano de obra, lo cual además podría incrementar el ingreso de divisas: trabajadores de tecnología generando proyectos al exterior.

    Antes de la pandemia, solo una fracción de la fuerza laboral trabajaba ocasionalmente desde casa.

    Por ejemplo, dentro de la Unión Europea (UE), la incidencia del teletrabajo subió al 30% o más.

    Según los estudios, hasta el 20% de la fuerza laboral de los Estados Unidos trabajaba de manera regular u ocasional desde su hogar u otro lugar alternativo, el 16% en Japón y solo el 1.6% en Argentina.

    Esta nueva era del teletrabajo requerirá un uso mucho más amplio de un nuevo tipo de gestión, una que sea más confiable y basada en los resultados, y también una nueva forma de trabajar, más autónoma, más flexible y mejor adaptada a circunstancias individuales y preferencias de los empleados que antes.

    El telecomando o teletrabajo es una nueva modalidad que requiere nuevas culturas e instar a los sindicatos a desarrollar políticas que respondan tanto a los desafíos como a las oportunidades de la sociedad de la información.

    Fuente: Infobae.com