Autor: Jorge Alfredo Baret

  • La devaluación de la confianza y del futuro

    La devaluación de la confianza y del futuro

    Uno de los remedios contra la incertidumbre es la confianza. En la conducta humana, la confianza es una premisa para construir el porvenir, porque brinda la posibilidad de predecir el comportamiento y, por lo tanto, simplifica las relaciones sociales. Una de las bases filosóficas del Estado es, precisamente, que la institución existe en base a la confianza de quienes eligen cederle parte de sus libertades, en miras a un bien mayor y común a todos. La economía no es una ciencia exacta. Es parte de esa conducta que necesita de la confianza para poder desplegarse; y, al igual que pasa en la política, es sensible a la influencia invisible del factor simbólico. Las acciones y los gestos, los mensajes y los hechos: cuando no se alinean lo primero que sufre es la confianza y, por lo tanto, se amenaza el futuro. En estos últimos días asistimos a una gran crisis de confianza en nuestro país: las medidas económicas dicen más de lo que el gobierno expresa: hay toda una gestualidad destinada a que el empresariado comprenda que la Argentina no es segura, que hacer negocios y producir riqueza se presume sospechoso, que todo puede cambiar, incluso lo que no se discute en ninguna parte del mundo, de un momento a otro en virtud de una política espasmódica. Enrique Lew: «Argentina tiene todo para ser uno de los países de mayor crecimiento» Un repaso mental, no muy exhaustivo ni metodológico, permite encontrar al menos 19 grandes empresas que se fueron del país o redujeron su operatoria en lo que va de 2020. Los motivos, por supuesto, son diversos, pero parecen coincidir en un mismo planteo: Argentina no es un país sensato para la inversión ni genera clima de negocios. A esa inestabilidad endémica se sumó la inestabilidad pandémica de estos últimos seis meses. La consecuencia es grave. Que una empresa decida abandonar el país implica una situación que, encadenada a los problemas estructurales de una Argentina ya debilitada, produce una eclosión que excede lo económico: la pérdida de empleo implica familias que quedan a la deriva, hombres y mujeres que salen del sistema y ya no podrán volver a ingresar, incremento de la pobreza, aumento de la informalidad, emprendedores que deciden esperar y no arriesgar, talento que busca oportunidades más allá de las fronteras. Las acciones y los gestos, los mensajes y los hechos: cuando no se alinean lo primero que sufre es la confianza y, por lo tanto, se amenaza el futuro. Entre los argumentos de la empresas que están haciendo las valijas se destacan la falta de un proyecto sustentable, la alta informalidad de la economía formal, la estructura administrativo-burocrática que se parece a una novela de Kafka, la presión impositiva y una conflictividad que aflora en cada paso. Diputados: llegó la hora de pensar un cambio real Cuando ocurrió lo de Vicentin quedó claro que el tema tenía una lectura superficial, como la que el Presidente esbozó en la conferencia de prensa cuando anunció la intención de expropiar, usando argumentos tales como la soberanía alimentaria, o que hacía eso “porque nadie le había acercado una opción mejor”; y una lectura más profunda y compleja: ¿Qué gestos está leyendo el empresariado, el inversor, el que busca oportunidades económicas en Argentina? Tres de las automotrices más importantes del mundo decidieron dejar de producir autos en la Argentina. Cuatro aerolíneas competitivas se fueron o cancelaron rutas, una de las principales productoras de pinturas del mundo mira a Brasil, el empresariado chileno considera hostil el clima de negocios en nuestro país, y la lista es larga. En el juego de la inversión privada a las reglas se las llama seguridad jurídica, que es el marco que ordena y permite planificar. En ese esquema no sólo importa lo que diga la ley, sino que importa quién y cómo la interprete. Cualquier interesado en invertir en nuestro país no sólo mira el factor económico, sino el ecosistema político y su comportamiento. Y hoy, mires donde mires, hay prepotencia sobre las instituciones. Y eso no se modifica con un programa económico, ni con dos, ni con diez. Los 3 obstáculos que deben atravesar las Pymes La confianza promete futuro, pero se construye a partir de lo que se hizo en el pasado. El gobierno hoy declama intenciones, pero las empresas optan por otras opciones más confiables. La Argentina, que sabe mucho de devaluaciones, asiste hoy a la peor de todas: la devaluación de su futuro.   * Maximiliano Abad. Presidente del bloque de Diputados de Juntos por el Cambio Provincia de Buenos Aires.

    Fuente: Perfil.com        Maximiliano Abad

  • El Gobierno ya no puede disimular su simpatía por la dictadura de Nicolás Maduro

    El Gobierno ya no puede disimular su simpatía por la dictadura de Nicolás Maduro

    En las últimas horas, el embajador argentino ante la Organización de Estados Americano, Carlos Raimundi, aseguró que “hay una visión sesgada de la violación a los derechos humanos en muchos países” de la región y consideró que el régimen venezolano está bajo una “arbitraria presión internacional”.

    Las declaraciones del embajador Raimundi constituyen en los hechos un respaldo al régimen dictatorial de Nicolás Maduro. La actitud de Raimundi resulta inseparable de recientes actitudes del gobierno argentino en la votación de autoridades de la OEA y el BID. En ambas elecciones, la diplomacia de la Administración Fernández-Kirchner optó por enfrentar las posiciones de nuestros socios del Mercosur y del gobierno norteamericano.

    Raimundi aseguró que “hay una visión sesgada de la violación a los derechos humanos en muchos países” de la región y consideró que el régimen populista de Maduro está bajo una arbitraria presión internacional. Las palabras del embajador resultan curiosas toda vez que el gobierno dictatorial de Venezuela ha sido objetado por un reciente informe del Alto Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas presidido por la ex mandataria chilena Michelle Bachelet, una líder con credenciales indiscutidas en materia de derechos humanos y a quien su jefe, el Presidente de la Nación, dijo añorar hace algunos meses.

    Dicho reporte señaló gravísimas violaciones a los derechos humanos por parte de las autoridades de Caracas, incluyendo detenciones arbitrarias, torturas y ejecuciones por razones políticas. El informe que el embajador Raimundi y sus superiores parecen desconocer indica que en su accionar brutal, el régimen de Maduro ha aumentado la represión interna a partir de la pandemia del COVID-19 aprovechando las medidas restrictivas de las libertades para ejercer un mayor control del país. Entre las graves violaciones de derechos humanos, el informe señala la constatación de torturas mediante “fuertes golpizas; asfixia con sustancias tóxicas y agua; posiciones de estrés; reclusión prolongada en régimen de aislamiento en condiciones duras; violencia sexual y de género, incluida la desnudez forzada y violación; Cortes y mutilaciones; Descargas eléctricas; Uso de drogas para inducir a la confesión; Tortura psicológica”. E indicó que “algunos de estos actos provocaron lesiones físicas graves y/o permanentes. Esto incluyó la pérdida de funciones sensoriales o motoras, lesiones reproductivas, abortos, sangre en la orina y costillas rotas”.

    La contundencia del informe, sin embargo, parece haber pasado inadvertida para el representante argentino ante la OEA quien optó por erigirse en abogado de la dictadura castro-chavista de Maduro. En su defensa, el embajador argentino llegó a sostener que “Venezuela ha sufrido un fuerte asedio de intervencionismo” y que “hubo amenazas de intervención, operativos y cortes de energía a las centrales que han generado serias cuestiones de violación a los derechos humanos”. También cuestionó, aunque sin nombrar a Estados Unidos de manera directa, que hay ciertos países que ejecutan “una situación de bloqueo a la principal renta de recursos (de Venezuela) que es el petróleo y el bloqueo a sus reservas en Londres”. Desde esta perspectiva, Raimundi llamó a los miembros de la OEA a “abandonar la lógica de estigmatización y lógica de escalada” hacia Venezuela. Al mismo tiempo, el embajador argentino puso en dudas la veracidad de las denuncias de violación a los derechos humanos por parte del régimen de Maduro al sostener que el informe del Ministerio Público de Venezuela “no coincide en muchos de los relatos aquí escuchados”, por los testimonios que en conversatorio que hubo hoy en la OEA se escucharon a raíz del documento de la ONU.

    Lamentablemente, las palabras del embajador Raimundi no constituyen una expresión aislada sino una representación cabal de un gobierno que ha optado por colocarse a sí mismo en una posición cada vez más cercana a la de los regímenes no democráticos de la región. Ello resulta indisimulable toda vez que sus posiciones son cada vez más próximas a las de Cuba, Nicaragua y Venezuela y cada vez más alejadas a las de nuestros socios del Mercosur y la mayoría de las capitales sudamericanas que mantienen su adhesión a la defensa de los ideales de libertad y democracia.

    El autor es especialista en relaciones internacionales. Sirvió como embajador argentino ante el Estado de Israel y Costa Rica.

    Fuente: Infobae.com    Mariano Caucino

  • Graciana Peñarfort alertó que el próximo fallo de la Corte sobre los traslados «pone en riesgo la República»

    Graciana Peñarfort alertó que el próximo fallo de la Corte sobre los traslados «pone en riesgo la República»

    Tras la aceptación de la Corte Suprema sobre el pedido del per saltum que solicitaron los jueces Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Germán Castelli, cuyos traslados habían sido revocados por el Senado, funcionarios y referentes del oficialismo denunciaron que los miembros del máximo tribunal fueron «presionados» e «intimidados». En ese sentido, Graciana Peñafort advirtió, además, que en el próximo fallo -donde se deberán pronunciar sobre la cuestión de fondo- se «pone en riego la República». Con el voto de Elena Highton, Ricardo Lorenzetti, Horacio Rosatti y Juan Carlos Maqueda, la Corte Suprema declaró la admisibilidad del recurso que plantea saltear todas las instancias judiciales previas y definir el futuro de los jueces Bruglia, Bertuzzi y Castelli. De esta manera, la Corte se expide sobre la admisión del recurso, pero no sobre el fondo, ya que la sentencia debe dictarse después de que conteste el demandado Consejo de la Magistratura. Según explicó la directora de Asuntos Jurídicos del Senado, «una opción es que la Corte diga que (Mauricio) Macri hizo bien los traslados pero que otros presidentes no pueden. No creo que lleguen a eso. Si la Corte dice que los traslados estuvieron bien hechos, pasaríamos a tener dos tipos de jueces: unos por dentro y otros por fuera de la Constitución. La Constitución no acepta tanta interpretación. Es claro cómo se nombran jueces. Me parece una locura jurídica si confirman los traslados». «Ni la República estaba en riesgo ni el fallo de la Corte pone en riesgo la República. El fallo de ayer no implica un riesgo para la República. Pero si el próximo donde resuelvan los traslados. La Corte puede poner en riesgo la República con su próximo fallo, si se mete con las competencias de otros poderes», agregó en diálogo con El Destape Radio. Son cinco tipos que tiran el tablero al demonio si no cumplen lo que dice la Constitución Respecto a la situación actual de los tres jueces, Peñafort explicó que por el momento «estaría suspendida la vigencia de la resolución del Consejo de la Magistratura que inició la revisión de los traslados». «Hoy Bruglia, Bertuzzi y Castelli están de licencia. Si no lo estuvieran podrían regresar a la Cámara Federal y al TOF», agregó. La Corte Suprema puso en pausa los traslados de Bruglia, Bertuzzi y Castelli «El per saltum es un recurso excepcionalísimo. Y la Corte forzó una situación de gravedad institucional que no era», denunció la abogada y apoyó las declaraciones del viceministro de Justicia, Juan Martín Mena, quien acusó a los medios de comunicación y a la oposición de «presionar» a los integrantes del máximo tribunal. «No es Clarín el diario sino el establishment, el círculo rojo. Y la presión es clara. El establishment no acepta los límites democráticos y presiona sobre el menos democrático de los poderes», agregó.

    Fuente: Perfil.com

  • Se abre el cupo de USD 200 de octubre: qué bancos lo venden más barato y cómo saber si vas a poder comprar

    Se abre el cupo de USD 200 de octubre: qué bancos lo venden más barato y cómo saber si vas a poder comprar

    Con el comienzo de un nuevo mes se renueva el cupo de USD 200 para compras con destino a atesoramiento, aunque con renovadas trabas y la nueva percepción del 35% a cuenta de Ganancias o Bienes Personales. Luego de que en agosto unos 4 millones de personas compraran divisas, se espera una caída en la cantidad de ahorristas que acceden a divisas debido a las restricciones cambiarias anunciadas el 15 de septiembre pasado. Con todo, y aun después del aumento en el costo que hay que pagar por cada billete luego del endurecimiento del cepo, hay grandes diferencias de precio en el mercado: se puede ahorrar hasta $1.700 entre los distintos tipos de cambio que existen.

    Tras la imposición del recargo del 35%, el costo por dólar para los ahorristas está por encima de los $130, cuando un mes atrás rondaba los $100. Así, comprar el cupo completo requerirá entre $24.900 y $26.600 según el banco o la casa de cambio a la que se recurra, tomando precios del cierre de ayer martes.

    Con un dólar mayorista en $ 76, la divisa es vendida en las entidades financieras con una comisión que puede llegar hasta el 5%, percibida por los bancos por su intermediación, a lo que se agrega el 30% del recargo “solidario” y otro 35% impuesto a mitad de septiembre.

    Según el promedio de venta electrónica en bancos que informa el Banco Central, el billete verde es ofrecido a $133,16 en promedio, con precios en torno a los $131,92 en la banca pública.

    ¿Cuánto cuesta acceder al cupo mensual de USD 200 según el banco? Las diferencias entre las entidades se han vuelto más grandes luego de la imposición del 35% de percepción.

    En el Banco Macro cada dólar al público se paga a $80,50, que se hace efectivo a $ 132,86. Por el cupo de USD 200 hay que desembolsar $25.565. En el Banco Santander la cotización es de $ 80, lo que luego del impuesto país y la percepción a cuenta de Ganancias significa un costo de $132 por dólar y el cupo mensual íntegro alcanza los $26.400.

    Entre los bancos que más operaciones concentran, la cotización más barata es la del Banco Ciudad a $ 79,75, que luego de impuestos llega a $ 131,59 y el costo total a $ 26.317,50.

    Las casas de cambio, por otra parte, son las que permiten algún ahorro significativo. La casa de cambio online Buen Dólar, a modo de ejemplo, sostenía el martes pasado una cotización de $ 75,48, lo que lleva a la cotización solidaria de $ 97,37 y a un costo por el cupo total de $ 19.474. Se trata, sin embargo, de entidades que requieren el uso de cuentas bancarias para operar.

    Nuevas restricciones

    Ante la confusión que generaron las nuevas trabas cambiarias al momento de su anuncio y también al momento de darse a conocer nuevas interpretaciones, como la que impide a los empleados de empresas que se beneficiaron con el programa ATP comprar dólares para ahorro, las entidades salieron a tratar de aclarar a sus clientes cuáles son las nuevas condiciones de acceso al mercado. Más allá de las normas, los propios sistemas de los bancos informarán los rechazos a quienes intenten comprar dólares.

    Una entidad privada, por ejemplo, publicó en su página Web un instructivo para que sus clientes sepan qué motivos les pueden impedir acceder al cupo mensual de USD 200.

    De acuerdo a las normativas vigentes no podrás acceder a la comprar de dólares si:

    Fuente: Infobae.com

  • Fernán Quirós: «Mañana se cumple un mes de descensos de casos de COVID en la Ciudad»

    Fernán Quirós: «Mañana se cumple un mes de descensos de casos de COVID en la Ciudad»

    El ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, Fernán Quirós, afirmó este miércoles 30 de septiembre que en el ámbito porteño se viene registrando un significativo descenso de casos positivos de COVID-19. «Mañana cumplimos un mes entero de descensos de casos de coronavirus en la ciudad», aseguró el titular de la cartera sanitaria porteña, durante su habitual conferencia de prensa de infirme de la situación sanitaria en la Capital Federal. Pero al mismo tiempo, alertó que «no es algo definitivo. Todo depende del comportamiento de la ciudadanía. Los rebrotes ocurren», agregó. Respecto a futuras reaperturas, tal como puede ser el caso de los grandes centros comerciales, el funcionario fue cauto al momento de declarar. «Todavía faltan muchos días para definir reaperturas. Estamos analizando diferentes propuestas para seguir avanzando y qué tipo de reaperturas se puedan hacer», aseguró, desde la sede comunal de Parque Patricios. Bares porteños | Infectólogos aseguran que «no responde a lo que pide la pandemia» En relación con la posible vuelta a clases, el ministro de Salud afirmó que continuarán evaluando la situación epidemiológica junto a la Nación. «Estamos evaluando indicadores objetivos que reflejen el grado de circulación viral que hay en la ciudadanía. Es decir, cuál es la intensidad de la situación epidemiológica», señaló el funcionario porteño. Tal como viene sucediendo en las últimas presentaciones, Quirós estuvo acompañado por el subsecretario de Atención Primaria, Gabriel Battistella, y la directora general de Planificación Operativa, Paula Zingoni. En nueve meses, el coronavirus ya mató a 1 millón de personas en todo el planeta En la Ciudad, en tanto, se registraron 967 nuevos casos de contagios en las últimas 24 horas, mientras que se produjeron 53 fallecimientos. Con estos cifras, el total de casos en el distrito asciende a 125.479 contagiados desde el inicio de la pandemia, con un total de 3.491 muertos. La ocupación de camas de terapia intensiva, por su parte, es del 49,1%, según informó este miércoles el Ministerio de Salud porteño. En ese marco, se precisó que en el sistema de salud pública están ocupadas 221 camas críticas sobre un total de 450, mientras en los casos moderados la ocupación es de 34,2% (513 sobre 1.500 disponibles) y en los leves 18,8% (941 sobre 5.000).

    Fuente: Perfil.com

  • El Gobierno frente a la decisión de la Corte: el enojo potencia el riesgo de una escalada en medio de la crisis

    El Gobierno frente a la decisión de la Corte: el enojo potencia el riesgo de una escalada en medio de la crisis

    El per saltum a favor de tres jueces desplazados por el oficialismo causó sorpresa y de inmediato malhumor en el Gobierno. Esa fue la primera reacción frente a una decisión de la Corte Suprema que hace apenas diez días consideraban de mínima improbable en el circuito de Olivos. Las respuestas iniciales estuvieron restringidas a figuras más ligadas a Cristina Fernández de Kirchner que a Alberto Fernández, mientras se hacía circular cierta expectativa sobre la resolución de fondo, tal vez en dos semanas. El enojo, de todos modos, asomaba persistente por su doble mensaje: el freno a la ofensiva oficialista, al menos inicial, y el sustento de la decisión, unánime aunque sin disimular internas en el primer escalón de la Justicia.

    Precisamente, esa reacción de cuerpo pareció fruto del propio y mal evaluado juego del Gobierno. La fuerte presión colaboró mucho a desarmar el reflejo repetido de dilatar lo más posible una definición y generó espacio para la cita extraordinaria decidida por el presidente de la Corte, Carlos Rosenkrantz, de difícil o mala relación con otros integrantes del tribunal. Conocedores del terreno judicial creen que las jugadas públicas y reservadas desde el poder político habrían provocado el “milagro” de una respuesta que no aparecía en la evaluación de la Casa Rosada aunque latía en la desconfianza del kirchnerismo duro.

    La decisión de la Corte genera un cambio sustancial en esta pulseada, con expresión abierta en el reclamo de los camaristas Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi, y el juez Germán Castelli, todos con participación en el trámite de causas por corrupción. Ese cambio es en rigor un desafío para el Gobierno, porque lo que hasta ahora fueron cuestionables declaraciones y presiones sobre la Justicia –y no sólo por este caso- puede transformarse en una verdadera batalla abierta con riesgo de conflicto institucional y con efectos nocivos en casi todos los planos, incluida la economía.

    Cristina Kirchner, al frente de una sesión virtual en el Senado. Motorizó desde allí el desplazamiento de jueces.Cristina Kirchner, al frente de una sesión virtual en el Senado. Motorizó desde allí el desplazamiento de jueces.

    Habrá que ver en las próximas horas si el propio Presidente y la primera línea oficialista aceleran o frenan la pelea, tal vez por cálculo, a la espera de la decisión de fondo. O si escalan, porque evalúan que el desenlace será la reposición de los jueces o porque creen que puede cambiar el curso de los acontecimientos. En cualquier alternativa, el resultado sería aún más grave que el registrado hasta ahora en términos de impacto.

    El problema repetido en estos casos consiste en analizar de manera aislada el problema. En medios oficialistas, se considera que el tema judicial sólo afecta a una franja social si no reducida al menos no mayoritaria. Puede ser una subestimación, cierto desdén descalificador sobre sectores de clase media, pero a la vez es una mirada reduccionista. Ocurre que una batalla abierta con la Corte se sumaría a otros factores como la reforma del fuero federal y la “Comisión Beraldi” y podría ampliar las referencias ya crecientes al papel de los medios, como ingrediente de una repuesta categoría destituyente. Ecos del pasado, pero no sólo eso.

    Una trepada de ese tipo sólo agregaría incertidumbre a la economía en general, y no sólo a los mercados, en el contexto de la crisis económica y social profundizada por la cuarentena. Es llamativo porque el Gobierno registra a su modo ese agotamiento, con el agregado de cifras de contagios y muertes significativas, y con varias provincias en ascenso cuando podría estar estabilizándose la situación en la Capital y en Buenos Aires. Esos números exponen el mal manejo de restricciones pasada la primera etapa de aislamiento. Y el recuento de víctimas en la Provincia provoca un descrédito que trasciende al coronavirus.

    Pero aún negando el peso del contexto, el Gobierno se enfrenta a un período de dos o tres semanas, según trasciende desde Tribunales, antes de que la Corte resuelva la cuestión de fondo sobre los planteos de Bruglia, Bertuzzi y Castelli. Hay quienes dicen creer en un fallo que al final le daría la razón al trámite motorizado por CFK y coronado por un decreto presidencial. Más escépticas, otras opiniones consideran que la admisión del per saltum proyecta el fracaso de la movida que arrancó en el Consejo de la Magistratura, siguió en el Senado y terminó en el Boletín Oficial.

    En esa línea, aunque en otra vereda, fuentes de la oposición destacan que la decisión de la Corte expresa un reconocimiento de la gravedad institucional del caso y consideran que su efecto suspensivo es un dato central. Agregan, por supuesto, los antecedentes de la propia Corte, la ahora famosa acordada 7 de 2018 que avaló el traslado de jueces.

    El Gobierno defendió su decisión sosteniendo que fueron irregulares los pases de magistrados durante la presidencia de Mauricio Macri. No fue un hecho original de esa gestión. Pero además, la movida oficialista superó largamente la línea argumental y apuntó directamente a la Corte en conjunto.

    Hubo de todo, hasta pasos desconcertantes, en medio de una disputa en la que también intervino la oposición y que tuvo estribaciones por afuera de la política tradicional: un par de concentraciones frente a Tribunales, consignas en los “banderazos”, y hasta algún escrache, práctica repudiable que no termina de ser desterrada.

    Alberto Fernández apuntó directamente a Rosenkrantzcon frases insinuantes sobre alguna operación política, e incomodó a Elena Highton, de buen vínculo con el Gobierno, con una advertencia sobre las políticas de género en el ámbito de la Justicia. Nadie quedó afuera. Desde fuentes oficialistas se descalificó a Juan Carlos Maqueda, por su relación con el peronismo cordobés; se volvió a disparar con frases sobre deslealtades contra Horacio Rosatti y reaparecieron viejos recelos con Ricardo Lorenzetti.

    En la decisión de ayer, la Corte expuso algo más que cuestiones de criterio. Pero emitió un único mensaje. Rosenkrantz fue con voto propio y los otros cuatro integrantes del tribunal lo hicieron en conjunto. Todos aceptaron el per saltum. La inquietud de los días previos anticiparía ahora días más densos.

    Fuente: Infobae.com

  • Una derrota política y judicial

    Una derrota política y judicial

    Cuando parecía que la propia Justicia les soltaba las manos a los tres jueces destituidos por el kirchnerismo, la Corte Suprema pegó ayer un golpe sobre la mesa y dijo basta. Por decisión unánime, el máximo tribunal del país decidió aceptar el pedido de per saltum presentado por los jueces Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Germán Castelli; congeló de esa manera el proceso de sustitución definitiva de ellos en los cargos que tenían. La decisión significa en los hechos un serio revés político y judicial para el gobierno de Alberto Fernández, docente de la Facultad de Derecho, y, sobre todo, de su vicepresidenta Cristina Kirchner, la principal interesada en echar a esos jueces de los cargos que tenían hasta hace poco. Más allá del caso específico que se resolvió ayer, lo cierto es que la resolución de los jueces supremos indica que prevalecieron en ellos los intereses de las instituciones en un momento crítico, por encima de las diferencias internas que realmente existen.

    Uno de los hechos que volcaron la decisión de la Corte Suprema fue la confesión pública, hecha el lunes, por la Cámara en lo Contencioso Administrativo. Ese tribunal, que era la instancia inferior a la Corte que debía decidir sobre la situación de los jueces, reconoció que estaba empantanada. Un juez, Guillermo Treacy, había votado a favor de los intereses del Gobierno. Otro magistrado, Jorge Alemany, había escrito su veredicto en defensa de la situación de los jueces. Empate. El tercer juez se había excusado porque él mismo es un juez trasladado; es decir, está en la misma situación de Bruglia, Bertuzzi y Castelli. El procedimiento indicaba que debía sortearse otro camarista, lo que sucedió ayer. La jueza Clara Do Pico, que resultó elegida en el sorteo, requería un tiempo para conocer el expediente y tomar una posición. La Cámara ya se había demorado más de lo necesario cuando pidió hasta el diario de sesiones del Senado para leer el soporífero debate sobre los acuerdos para los tres jueces, que obviamente fueron rechazados. Lo único que encontrarán es una larga lista de menciones a Mauricio Macri por parte de los senadores peronistas, que culparon al expresidente hasta de la lluvia y de la sequía. Esa Cámara tiene el planteo de los tres jueces destituidos desde hace más de un mes. Solo el lunes aceptó que no estaba en condiciones de decidir rápidamente. Para peor, el Consejo de la Magistratura debe seleccionar a los reemplazantes de Bruglia, Bertuzzi y Castelli con los dos tercios de los votos de los presentes, no del total de los consejeros. El Gobierno no tiene los dos tercios, pero nunca falta una caída oportuna del sistema de internet o un corte de luz. Si se hubiera designado a los reemplazantes de los tres jueces destituidos, estos habrían perdido la batalla definitivamente.

    Y si, encima, la Corte Suprema hubiera recurrido al purismo jurídico para rechazar el per saltum (que significa precisamente saltearse la instancia de la Cámara en lo Contencioso), los tres jueces podrían haber denunciado que eran víctimas de dejación de justicia. Esto es: que la Justicia habría abandonado sus deberes esenciales y habría dejado a los jueces en un limbo, sin la opinión definitiva de las más altas instancias del Poder Judicial. La Corte decidió, en cambio, poner un pie en el conflicto y parar el partido hasta que ella resuelva la cuestión de fondo. En 15 días más, el tribunal estará en condiciones de tomar una decisión. El primer mérito es del presidente de la Corte, Carlos Rosenkrantz, porque decidió recurrir a una de las pocas facultades que le dejaron para convocar a una reunión extraordinaria y tratar de una buena vez la situación de los tres jueces damnificados. Es lo que sucedió ayer. Hubiera sido mejor que los cinco jueces supremos firmaran el mismo voto, pero Rosenkrantz debió suscribir el suyo en solitario. De hecho, el expresidente de la Corte Ricardo Lorenzetti se atribuyó luego la arquitectura del acuerdo en mensajes a varias personalidades destacadas del país. A los cuatro jueces restantes (Elena Highton de Nolasco, Juan Carlos Maqueda, Horacio Rosatti y el propio Lorenzetti) no les gustó evidentemente la resolución del titular del cuerpo de convocarlos por decisión propia. Rosenkrantz no fue invitado a compartir el voto de los otros cuatro. A Rosenkrantz le quedan dos semanas para tratar de recomponer la relación con algunos, al menos, de los otros jueces. Y los otros también deberán hacer un esfuerzo para convivir civilizadamente mientras dure el mandato del actual presidente. Los mandatos deben cumplirse, sean constitucionales o reglamentarios, y la Corte tiene que dar ese ejemplo. No son, además, un centro de estudiantes universitarios como para llevar las discordias hasta el infinito.

    La diferencia perceptible en el voto de Rosenkrantz con respecto a los otros jueces es que sostiene que el desplazamiento de Bruglia, Bertuzzi y Castelli abarca mucho más que la situación de estos tres. Si se aceptara que fueron mal trasladados en su momento, centenares de jueces, que están en la misma situación de los damnificados ahora, podrían ser destituidos también, eliminando el principio de la inamovilidad de los jueces y el derecho al juez natural, sostiene Rosenkrantz. No se trata solo de esos tres magistrados, señaló el presidente de la Corte, sino de la estabilidad del sistema republicano y de la plena vigencia de los derechos y garantías de la Constitución. Por eso, calificó lo que está sucediendo con los tres jueces de «gravedad inusitada».

    La posibilidad de una derrota, que finalmente sucedió, excitó al Gobierno en los últimos días. Hizo monumental lo insignificante, como a veces hace insignificante lo monumental. Sucede que el segundo hecho determinante de la decisión judicial fue la movilización social en defensa de los tres jueces. Desde la medianoche del domingo hasta el mediodía del lunes, la administración en pleno se declaró consternada por una manifestación de veinte automóviles que pasaron tocando bocina delante de la casa del juez Lorenzetti, en Rafaela, Santa Fe. La catarata de expresiones concluyó con un discurso del propio Alberto Fernández, que señaló que esas manifestaciones son parecidas a las prácticas del fascismo y del nazismo. Ayer, la DAIA, la principal organización política de la comunidad judía, le recordó al Presidente en un documento oficial que no es conveniente comparar el genocidio de millones de personas durante la Shoá, el holocausto que mató cruelmente sobre todo a personas de religión judía, con pobres peleas políticas locales.

    Ninguna presión a un juez es buena, pero debe recordarse que nadie del kirchnerismo ni del peronismo se solidarizó con tres jueces supremos cuando estos decidieron aplicar el sistema de 2 por 1 que beneficia a los delincuentes comunes (un año de prisión se computan como dos) para los delitos de lesa humanidad. Más allá de si esa sentencia fue correcta o no, lo cierto es que los jueces Rosenkrantz, Highton de Nolasco y Rosatti fueron escrachados en universidades y una manifestación enorme se agolpó en el Palacio de Tribunales en protesta contra la decisión de los magistrados. Silencio. Nadie dijo nada. ¿Acaso, veinte automóviles tocando bocina es una presión más importante que la presión pública que hicieron notables figuras del Gobierno? El Presidente se refirió directamente a Rosenkrantz y le reprochó indirectamente que haya convocado a la reunión de ayer. Cristina Kirchner, en un tuit más directo, le dedicó destempladas frases a la Corte. Su abogada de confianza, Graciana Peñafort, había señalado antes, cuando el máximo tribunal trataba un pedido de Cristina para que avale las reuniones por videoconferencia del Senado, que lograrían el acuerdo de los supremos «por la razón o por la sangre». El lunes, la ministra de Justicia, Marcela Losardo, una persona que suscitó en su momento el respeto de muchos jueces y fiscales, calificó de «escándalo jurídico» la posibilidad de que la Corte les diera la razón a los tres jueces. ¿Escandalizados por las bocinas de veinte automóviles mientras el propio Gobierno presionaba y presionó a la Corte encandilado por las luces del escenario público?

    La razón -o no- de los tres jueces será la próxima noticia de la Corte Suprema cuando trate la cuestión de fondo. Los cinco jueces de la Corte se pronunciaron en distintas acordadas a favor de los traslados de los jueces si estos tienen la misma jerarquía y jurisdicción. Rosenkrantz y Highton de Nolasco fueron más amplios en una acordada previa, en la que autorizaron incluso los traslados de jueces de tribunales ordinarios a los federales. En una acordada posterior, Maqueda, Rosatti y Lorenzetti señalaron que los traslados estaban bien hechos si se tratada de jueces de igual jerarquía y jurisdicción. Estaban tratando el caso específico de Bruglia, uno de los tres jueces destituidos por el kirchnerismo por supuesta incorrección en sus traslados. En el fallo de ayer, la mayoría no calificó de «gravedad institucional» lo que sucede con los tres jueces destituidos, pero eso podría significar mucho o nada. Podría anticipar que esperarán, otra vez, la opinión de la Cámara inferior o que simplemente se pronunciaron de manera implícita por la gravedad institucional al aceptar el per saltum. Los jueces supremos podrán tener disputas internas, ciertas inclinaciones políticas o ideológicas y hasta algunos rencores, pero siempre han preferido no tropezar con la incoherencia. No es poco, sobre todo cuando se echa de menos cierta coherencia entre los gobernantes.

     

  • Municipio de 3 de Febrero: Tres de Febrero propone la vuelta a clases presenciales con protocolo en el último año de secundaria

    Municipio de 3 de Febrero: Tres de Febrero propone la vuelta a clases presenciales con protocolo en el último año de secundaria

    El intendente Diego Valenzuela, luego de varias conversaciones virtuales con estudiantes de todo el distrito, visitó una escuela de Santos Lugares donde lo esperaban alumnos y alumnas de 6to año, quienes piden culminar el año lectivo de manera presencial y cuidando la salud.

    Se hizo una prueba piloto para verificar que se cumplan recaudos, pautas de higiene y distancia y así poder conformar una propuesta a la Gobernación. La idea apunta a que pueda alcanzar a los 3460 estudiantes del último año de secundaria superior de las escuelas públicas de gestión estatal y privada del municipio.

    Como plantean los especialistas en salud, las actividades al aire libre tienen un riesgo bajo o nulo de contagio, más si se hacen en grupos reducidos, con todos los recaudos sanitarios y la debida distancia social. La propuesta es elevada en las próximas horas al gobernador Axel Kicillof y a la directora general de Cultura y Educación, Agustina Vila.

    “Esta idea llega a través del pedido de los estudiantes de sexto para poder tener un cierre de esta etapa escolar tan importante con estricto protocolo”, comentó Valenzuela, quien hizo referencia a una carta que le mandó una alumna solicitando se evalúe esta iniciativa. “Creo que es una propuesta adecuada y que se puede hacer bien. Lograrlo es importante por razones emocionales relacionadas con el significado personal y simbólico que tiene terminar el último año; y también es necesario por el aprendizaje, ya que están cambiando de ciclo y deben consolidar contenidos para continuar su vida educativa y laboral posteriormente”.

    El protocolo se desarrolló teniendo en cuenta los consejos de infectólogos y epidemiólogos para cuidar la salud. “Se trata del regreso presencial de pocos cursos, en etapas, con pequeños grupos, distanciamiento social, medidas sanitarias y organizando días y horarios para que no existan aglomeraciones”, detalló el Intendente. Y agregó: “Imaginamos clases en espacios amplios y ventilados como patios y gimnasios o en clubes, sociedades de fomento y plazas, si es que los establecimientos no cuentan con lugares adecuados”.

    De esta manera, con la presentación de este proyecto, Tres de Febrero vuelve a ser pionero en una iniciativa que busca equilibrio entre la salud y el trabajo, la salud y la educación, en este caso, recuperando el espacio de encuentro educativo con responsabilidad sanitaria, social y comunitaria.

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  • El Consejo prepara la respuesta a la Corte Suprema por el per saltum que abrió sobre los jueces desplazados

    El Consejo prepara la respuesta a la Corte Suprema por el per saltum que abrió sobre los jueces desplazados

    En el fallo que ayer dictó la Corte Suprema de Justicia de la Nación para tratar los casos de los jueces federales trasladados, Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Germán Castelli, le pidió al Consejo de la Magistratura de la Nación, el organismo integrado por el oficialismo y la oposición que inició la discusión, que conteste el per saltum de los tres magistrados. El Consejo ya comenzó a trabajar en esa respuesta. Tiene plazo hasta el jueves a la tarde, pero se estima que lo puede definir antes.

    En su resolución, el máximo tribunal también le ordenó al Consejo que suspenda cualquier decisión sobre las vacantes de los jueces hasta tanto se pronuncie. Sobre ese alcance del fallo, coincidieron tanto oficialismo como oposición en las consultas que ayer hizo Infobae. “De todas formas ya estaba tomada la decisión de no avanzar”, adelantó un hombre del bloque oficial. Y de hecho, así lo hizo la semana pasada.

    Por unanimidad, la Corte abrió el per saltum que Bruglia, Bertuzzi y Castelli presentaron contra la decisión de revisar sus traslados a tribunales clave que se hicieron durante el gobierno de Mauricio Macri. Los dos primeros a la Cámara Federal de Comodoro Py y a Castelli al Tribunal Oral Federal (TOF) 7, donde luego quedó radicado el juicio por los cuadernos de la corrupción, en el que está imputada la vicepresidenta Cristina Kirchner.

    En los amparos que los tres jueces presentaron para defender sus traslados -Bruglia y Bertuzzi en conjunto- demandaron al Consejo porque allí comenzó la revisión de esos casos. Por eso la Corte Suprema le pidió al organismo que conteste la demanda.

    Bruglia, Bertuzzi y CastelliBruglia, Bertuzzi y Castelli

    La postura que el Consejo tiene sobre el caso ya la expuso en los dos amparos. Pidió que sean rechazados y defendió su actuación. Sostuvo que en rigor la decisión final sobre los traslados de jueces no pasa por ese organismo, sino que es del Poder Ejecutivo y del Senado. Que el Consejo da una recomendación respecto de traslados que no es obligatoria seguir para el Ejecutivo y el Senado y que lo hace en las facultades que le da la Constitución Nacional. Por lo tanto, no puede ser pasible de ninguna demanda y, en tal caso, una acción judicial debería ser contra el Ejecutivo y el Senado. Los jueces traslados señalan que sin la actuación del Consejo no intervenían los otros dos organismos.

    Lo que se estima es que la misma contestación le dé a la Corte Suprema. El único aspecto que se analizaba era si también se hacía referencia a la vía del per saltum. El organismo tiene un plazo de 48 horas para contestar. Vence el jueves a la tarde. “Pero seguro será antes”, le dijo a Infobae una fuente del organismo que trabaja en el tema.

    La respuesta del Consejo no debe ser consensuada entre sus 13 integrantes. “Esas demandas siempre se responden por la presidencia del cuerpo. Inclusive a veces lo hace el servicio jurídico del Ministerio de Justicia”, contestaron tres integrantes del organismo.

    El mismo jueves el plenario del Consejo se reunirá. Virtualmente, por la pandemia del coronavirus, estarán sus 13 integrantes. ¿El fallo de la Corte puede ser tratado en la reunión? “No es uno de los temas del orden del día, pero por la trascendencia puede surgir en las charlas”, coincidieron dos consejeros.

    En el Consejo fue donde se dio el inicio de la discusión de los traslados. El representante del Poder Ejecutivo en el organismo, Gerónimo Ustarrozpresentó a mediados de julio un informe en el que analizó los traslados de unos 40 jueces y advirtió que 10 se habían realizado de manera irregular. En una votación dividida y que se definió por un voto, el Consejo aprobó la resolución 183, en la que le recomendó al Poder Ejecutivo revisar lo que ocurrió con esos 10 jueces, principalmente porque los traslados se hicieron sin acuerdo del Senado.

    El oficialismo y sus aliados tenían seis votos y la oposición y los suyos otros seis. El desempate fue de la diputada peronista Graciela CamañoFue el voto siete para la mayoría que aprobó la revisión de los traslados. Contra esa resolución Bruglia, Bertuzzi y Castelli iniciaron los amparos que ahora analizará la Corte Suprema.

    Los jueces de la Corte Suprema (Nicolás Aboaf)Los jueces de la Corte Suprema (Nicolás Aboaf)

    El otro aspecto del fallo del máximo tribunal que involucra al Consejo es que le ordenó que suspenda cualquier decisión sobre las vacantes de los jueces en la Cámara Federal y en el TOF 7. “De todas formas no estaba prevista tomar ninguna”, advierten en el Consejo.

    La semana, cuando Bruglia, Bertuzzi y Castelli volvieron a sus cargos anteriores en los que pidieron licencia hasta que la Corte resuelva, el Gobierno le solicitó al Consejo que readecue los concursos públicos para que se incluyan esos cargos. El Consejo postergó una decisión. “Antes del fallo de la Corte ya habíamos decidido frenar todo hasta que el caso judicial se resuelva”, explicó un integrante del Consejo.

    Tanto en el oficialismo como en la oposición sostienen que el fallo de la Corte va a ponerle un punto final a la discusión. Ya sea por avalar los traslados o por rechazarlos. “En ese sentido nos va a ordenar para saber cómo avanzar con los concursos”, adelantó una fuente del organismo.

    También analizan que la resolución de la Corte no se va a demorar. El máximo tribunal abrevió los plazos para que conteste el Consejo y el procurador general de la Nación, Eduardo Casal. Luego que tenga esas respuestas podrá resolver. La expectativa es que Carlos Rosenkrantz, Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco, Juan Carlos Maqueda y Horacio Rosatti lo hagan la semana que viene.

    Fuente: Infobae.com

  • Vence el plazo para el desalojo en Guernica y el gobierno de Kicillof busca una salida pacífica

    Vence el plazo para el desalojo en Guernica y el gobierno de Kicillof busca una salida pacífica

    Este jueves 1 de octubre vence el plazo para el desalojo del predio de Guernica,  en el municipio de Presidente Perón, y el gobierno bonaerense trabaja a contrarreloj para lograr que la toma se desocupe pacíficamente. Mientras el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés «Cuervo» Larroque, avanza buscando acuerdos con las familias en el lugar, el gobernador Axel Kicillof anunció ayer un plan que contempla la creación de nuevos barrios, viviendas y acondicionamiento de lotes con servicios para la construcción, con una inversión de más de $ 190.000 millones en los próximos tres años. El objetivo, según expresó, es resolver el problema habitacional en la provincia de Buenos Aires.  Se trata del Plan Bonaerense de Suelo, Vivienda y Hábitat que se extenderá hasta el 2023, contempla 50.000 viviendas y más de 91.000 lotes con servicios destinados a la construcción de casas en todo el territorio provincial. Fue anunciado ayer en La Plata, durante un acto que encabezó en el Salón Dorado de la Gobernación. Allí, Kicillof aseguró que el problema habitacional en la provincia de Buenos Aires «no es un tema coyuntural sino estructural e histórico» y destacó que «por ser tan profundo y complejo había que darle una respuesta contundente». FOTOS | El Ojo de Perfil: «Los sin tierra de Guernica» «El problema habitacional no se va a solucionar en los próximos meses, pero hay que empezar a hacerlo en forma paulatina, porque el acceso a la vivienda es una parte constitutiva y permanente de la historia de la provincia», graficó. Sin embargo, advirtió que la necesidad de viviendas en la provincia de Buenos Aires «no significa que se pueda avanzar sobre los derechos de los demás» y sostuvo que tomar tierras «no es la solución». Por su cuenta, el ministro de Desarrollo de la Comunidad de la provincia de Buenos Aires, Andrés Larroque, solicitó ayer una «audiencia virtual» al juez a cargo de la causa para informarle los avances y situaciones suscitadas en torno a la «implementación del plan de contingencia» para desalojar el lugar. Larroque realizó la presentación ante el titular del Juzgado de Garantías N° 8 con asiento en la Ciudad de Cañuelas, Martín Miguel Rizzo, quién dio la orden desalojar los terrenos ocupados este jueves. En este marco, dijo que » hay soluciones urgentes y estructurales» en el litigio suscitado por la usurpación en Guernica, partido de Presidente Perón, y destacó que «hay una postura muy obtusa de un sector de organizaciones sociales que están haciendo una utilización política del conflicto sin pensar en las necesidades de la gente». El gobierno bonaerense dijo que cumplirá con el desalojo de la toma en Guernica «No reconocen que acá hay un Estado presente dispuesto a resolver lo urgente y resolver los problemas estructurales», dijo Larroque a Télam en el marco de la visita que realizó al lugar. Sus dichos se dan luego de que organizaciones de izquierda y algunos movimientos sociales con delegados en la toma rechazaran todas las propuestas presentadas por el gobierno Kicillof, incluida la de comprar tierras para reubicarlos y otorgar subsidios de 50 mil pesos para terminar con la usurpación. En este marco, llamaron a un “abrazo solidario» el jueves 1 al predio para evitar el ingreso de la Policía.   Contexto. En julio pasado, miles de familia ocuparon el terreno ubicado en la localidad de Guernica, lo que motivó que la justicia ordenara el desalojo el 8 de septiembre, tras una denuncia presentada por vecinos y una Sociedad Anómina, propietaria de lugar. La decisión fue adoptada por la Sala I de la Cámara de Apelación y Garantía en lo penal, que ratificó el fallo de Rizzo, quien posteriormente postergó la desocupación hasta el 1 de octubre próximo. Según la resolución judicial, «se podrá otorgar la facultad al agente fiscal de recurrir al auxilio de la fuerza pública», que deberá realizar el procedimiento «con el mayor cuidado de la integridad de las personas que ocupen el predio y de los bienes» y recurrir «al uso de la fuerza en caso en que resulte indispensable y en la menor medida posible». La toma en Guernica se desarrolla en un terreno de unas 100 hectáreas que fue ocupado por unas 2.500 familias, pero los datos difieren con el censo realizado recientemente por el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad de la provincia de Buenos Aires. Organizaciones de DDHH reclamaron que se cancele el desalojo en Guernica En este marco, esta semana organizaciones nucleadas en el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia pidieron a Rizzo que «no se aplique» la orden de desalojo de las tierras ocupadas en la localidad bonaerense de Guernica y que «se encuentre una solución real y de fondo» a la problemática habitacional de esas familias. La petición está contenida en un escrito dirigido al magistrado y difundido públicamente durante un acto realizado esta mañana en el Obelisco porteño, con la asistencia de referentes de 22 organismos de derechos humanos y referentes políticos y sociales. Entre los adherentes se encuentran Nora Cortiñas (Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora), Adolfo Pérez Esquivel (Premio Nobel de la Paz), Sergio Maldonado (hermano de Santiago Madonado), la legisladora del Frente de Izquierda Myriam Bregman y el referente de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) Juan Grabois, entre otros. Se trata de un amicus curiae (amigo de la corte) que será presentado ante el juez.

    Fuente: Perfil.com