Categoría: Entretenimiento

  • Arturo Pérez Reverte: “La guerra civil no me interesa, para mí está resuelta en España“

    Arturo Pérez Reverte cumple 74 años en noviembre pero es una prueba latente de que la vitalidad está lejos de ser patrimonio de la juventud. Se mueve y gesticula con la misma agilidad que lo acompañaba en sus tiempos de corresponsal de guerra para la Televisión Española. “¿Salimos a la calle?”, pronuncia invitando al fotógrafo de Clarín a hacer unas tomas en el exterior del elegantísimo Hotel Alvear que lo aloja durante su estadía en Buenos Aires, ciudad en la cual se siente uno más, en el marco de la 49.° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.

    Autor de más de treinta novelas, entre las que se destacan la saga policial del detective Falcó y las aventuras del Capitán Alatriste, su última obra, titulada La isla de la mujer dormida (Alfaguara), transcurre durante la Guerra Civil Española –algo que le interesa más como telón de fondo– en una isla en el mar Egeo. El marino mercante Miguel Jordán Kyriazis es enviado por el bando sublevado para atacar de modo clandestino el tráfico naval que desde la Unión Soviética transporta ayuda militar para la República. Allí se desatará un intrincado triángulo amoroso entre el barón Katelios y su seductora esposa.https://bcf6fb3ca8fbc190325d68f7a0559a02.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-41/html/container.html

    El escritor, que presentará esta novela junto a Jorge Fernández Díaz este sábado a las 16 en la Sala José Hernández y luego firmará ejemplares en el stand de Penguin Random House, rememora su niñez en el Mediterráneo cuando buceaba y encontraba ánforas romanas, comparte su manera de entender la literatura y analiza un presente que, confiesa, contempla con serenidad mientras siente que el mundo que lo formó va camino a desaparecer: “Ver el final de un mundo es más interesante que vivir el auge”.Arturo Perez Reverte en Buenos Aires. Fotos: Ariel Grinberg.Arturo Perez Reverte en Buenos Aires. Fotos: Ariel Grinberg.

    –¿Cómo nace esta novela?

    –La guerra civil no me interesa. Para mí está resuelta en España. Pero los políticos la han reavivado por razones tácticas. Es un buen escenario donde puedo situar algunas de mis historias. Quería contar una historia de piratas, de corsarios modernos. Podría haber elegido muchos escenarios pero este me pareció muy adecuado por razones complejas: Grecia, el Egeo, el Mediterráneo, que es mi mar.

    –Varias veces ha comentado que le interesa tener contacto con los objetos, los lugares que aparecen en su literatura. ¿Lo ha hecho esta vez?

    –Sí. La mejor parte de una novela no es escribirla, es imaginarla. Escribirla es la peor parte. Y corregirla ya es el infierno. La fase inicial es maravillosa: intentar que la realidad histórica se funda en el texto con tu imaginación, que cualquier lector que conozca ese mundo piense que la novela es perfectamente posible. Todo eso requiere un trabajo previo muy gratificante. Una novela significa leer un montón de libros que no había leído. Pasé seis meses yendo y viniendo a Estambul, a las islas del Egeo, Atenas, fue extraordinario. Para eso escribo novelas. Para mí una novela es un acto de felicidad. No soy un escritor del sufrimiento creativo, la agonía, el temor a la página en blanco. Soy un escritor feliz.

    –La novela comienza con una cita de Joseph Conrad, un autor que menciona mucho.

    –Lo leí por primera vez a los quince años. Leí La línea de sombra y me fascinó. Es un autor como Stendhal, Mann, Galdós, Borges, Roberto Arlt, Balzac, que me formaron como lector y después como escritor. Todavía recurro de vez en cuando tengo un problema que… de eso hablamos después. Lo que pasa es que a medida que vas viviendo, vas dejando atrás a muchos autores. No porque sea mejor sino que es como un limón que ya no te da más jugo. El único autor que envejece conmigo, al que todavía voy y descubro cosas que no había visto, me sorprende me hace pensar es Conrad. Es un viejo amigo, es el único del que tengo un retrato puesto en la pared de mi biblioteca.

    –¿Cómo es su vínculo con el mar y con la aventura, algo tan presente en sus novelas?

    –Nací en un puerto mediterráneo. Son 3.000 años de memoria. De pequeño, cuando buceaba, sacaba ánforas romanas del fondo del mar. Para mí eso es muy natural. Mi padre era inspector de petróleo, vivía en una refinería, navegaba en petroleros. Todos sus amigos eran marineros mercantes, capitanes y yo también tenía en mi familia varios tíos que eran marinos mercantes. Con lo cual el mundo del marino me es muy cercano desde niño. El mar es uno de los elementos que inmediatamente asocio más con la aventura. Los autores del mar, Melville, Stevenson, Conrad, me entran por ahí. Tiene que ver conmigo. Crecí en el mar y entre dos bibliotecas: la de mis padres y la de mis abuelos. Me hice periodista como medio para vivir esa aventura. Quería conocer chicas guapas, pelearme en burdeles en Bangkok. Lo que todos los chicos con doce años quieren. Después los chicos se resignan y se hacen personas razonables. Yo no me resigné. Nunca quise ser una persona razonable. Quise hacer realidad lo que soñaba de niño. Y ahora para mí escribir es la forma de seguir leyendo. Pero sigo siendo un lector. En mi lápida pondría: Pérez Reverte, lector. Y estaría muy orgulloso de eso.

    –En esta novela incluyó muchos diálogos. ¿Cómo trabajó eso y por qué decidió narrar de ese modo?

    –Un escritor que no evoluciona es un escritor anquilosado, viciado de sí mismo y a menudo se muere o se aburre. Un escritor razonable, profesional tiene lo que se llama instinto narrativo. Se da cuenta de cómo transcurre su obra y cómo los lectores la cogen. Con el tiempo, me he ido decantando más hacia novelas más dialogadas que descriptivas. Si consigo resolver entre dos personas hablando un concepto que me llevaría media página o una página desarrollar, prefiero la síntesis en el diálogo que el desarrollo de la página. No por comodidad ni por pereza. Primero porque sé que el lector ahora es más impaciente que antes. Y al lector no lo olvido nunca.Arturo Perez Reverte en Buenos Aires. Fotos: Ariel Grinberg.Arturo Perez Reverte en Buenos Aires. Fotos: Ariel Grinberg.

    –Si se recorren sus novelas, se encuentran diversos géneros, temáticas

    –Algunos géneros han sido tildados de forma estúpida como baja literatura. Siempre me gusta, para joder, recordar a Soriano. Nunca lo conocí pero hablábamos por teléfono. Tu lees a Soriano y entiendes la Argentina. Era fundamental. Y a Soriano lo despreciaban. Su dolor, su amargura era que todos los mandarines de la literatura lo despreciaban. Es tan importante como Borges o Arlt. A veces una novela como El Halcón Maltés puede cambiar más vidas que el Ulises de Joyce. En la mesa caben todos. Mi ventaja es que empecé leyendo en una biblioteca muy amplia donde estaba todo, ecléctica. ¿Sabes qué pasó después cuando murió Soriano? Los gilipollas que lo despreciaban prologaron sus novelas.

    –Mencionaba a Soriano y a otros autores argentinos. El tango también aparece en su obra (El tango de la guardia vieja). ¿Cuál es la huella de Buenos Aires y la literatura argentina en su vida y obra?

    –Mucho. Yo vengo a Argentina en los setenta. Había librerías por todas partes. Recuerdo que la gente en la calle Florida se paraba a discutir de política, literatura, arte, fútbol. Quedé enamorado. Las mujeres guapísimas, la carne maravillosa. He venido como cuarenta veces ya. Conozco bien el país, lo bueno y lo malo, y lo quiero mucho. Cuando vengo a Argentina no soy extranjero, vengo a ver a mis primos. En cuanto a autores, había leído a Borges, Mujica Lainez y aquí descubrí a Roberto Arlt, Recuerdo haber pensado: ¿Quién es este hijo de puta? ¿Cómo nadie me ha hablado de este tío? Tampoco aquí hablaban de él. Era como un segundón. Borges para mí es fundamental Mi novela La tabla de Flandes está dedicada a él. También admiro a los grandes autores de tango. Hay una cosa que envidio: que sean capaces de contar en tres minutos de música y palabras algo para lo que yo necesitaría 500 páginas y no sería tan bueno para hacerlo. Mi argentinidad cultural se forjó con estos elementos.

    –Ha dicho en una entrevista reciente que el mundo actual no le gusta. ¿Se siente un poco ajeno?

    –Tengo 74 años. Me da igual. Nací en el 51, en una Europa con políticos de verdad. Había economía, cultura. Vengo a una Argentina que en aquel momento estaba entrando en la dictadura, pero todavía no la habían machacado. Extraordinaria, pujante, de una actividad intelectual extraordinaria. Soy educado por abuelos que nacen en el siglo XIX. Vengo de allí. Este no es mi mundo. No soy un marciano ni reniego de él. Vivo en él, intento adaptarme lo que puedo. Pero me di cuenta que mi mundo desaparece. Mi mundo está en extinción. Mueren las personas que lo componían, mueren los lugares. Asumo, como soy lector de historia, que el mundo es un lugar que cambia. Me enfrento a un problema: el mundo que amo desaparece, pero como he leído a Stefan Zweig, los clásicos latinos y griegos, se que los mundos desaparecen. Sé que es natural. El lamento por un mundo que desaparece lo compenso con la certeza de que la historia es así. Me tengo que ir yendo, apagando la luz para que sean otros los que se encarguen. Y sin dramatismo. Es un privilegio asistir al final de un mundo. Es una suerte. Poder ver el final de un mundo es más interesante que vivir el auge. Porque cuando tienes las lecturas y te permiten interpretarlo, es un privilegio fascinante.

    Arturo Pérez Reverte básico

    • Nació en Cartagena, España, en 1951. Fue reportero de guerra durante veintiún años y cubrió dieciocho conflictos armados para los diarios y la televisión.
    • Con más de veintisiete millones de libros vendidos en todo el mundo, traducido a cuarenta idiomas, muchas de sus obras han sido llevadas al cine y la televisión.

    Arturo Perez Reverte en Buenos Aires. Fotos: Ariel Grinberg.Arturo Perez Reverte en Buenos Aires. Fotos: Ariel Grinberg.

    • Hoy comparte su vida entre la literatura, el mar y la navegación. Es miembro de la Real Academia Española y de la Asociación de Escritores de Marina de Francia.

    Arturo Pérez-Reverte dialogará sobre su novela La isla de la mujer dormida con su gran amigo, el periodista y escritor Jorge Fernández Díaz el 26 de abril a las 16 en la sala José Hernández. Al finalizar la presentación, el autor firmará ejemplares a un máximo de 500 personas, para lo cual se entregará números a quienes estén en la sala.


    Sobre la firma

    Pablo Díaz MarenghiBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • Feria del Libro 2025: los recomendados de hoy 25 de abril

    Aunque la inauguración oficial fue ayer, es este viernes que la 49.º Feria Internacional del Libro inicia sus actividades con un programa que tiene alternativas para todos los gustos. Desde novelas románticas hasta lo más duro de la corrupción que destruye las democracias, las presentaciones no tienen desperdicio. En el espacio de Clarín / Ñ a las 18 tendrá lugar una entrevista a Marcelo Larraquy por su non fiction Gordon.Feria del Libro 2024. Foto: Martín Bonetto / archivo Clarín.Feria del Libro 2024. Foto: Martín Bonetto / archivo Clarín.

    Zombies en la Feria

    Temprano, a las 16, una invasión de muertos vivos amenaza con colarse entre libros y anaqueles en Ultrazombies en la Feria, una propuesta del autor y creador, Pablo Enriquez, que enseñará cómo hacer una historieta y a dibujar zombies junto a sus personajes más aterradores. Será en la Zona Futuro del Pabellón Amarillo organizado por Ediciones de la Flor.Sonia Budassi. Foto: Inés BudassiSonia Budassi. Foto: Inés Budassi

    También a esa hora, la escritora y periodista Sonia Budassi coordinará un viaje literario hacia Corea en la presentación de Aventuras generacionales: Corea y después. Historias de vida, relatos literarios en la sala Alejandra Pizarnik con organización de la Asociación Civil de Coreanos en la Argentina y KOWIN.https://f6185ce4fab0e29f5d15e8833cb7c206.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-41/html/container.htmlEl fiscal Diego Luciani. Foto Federico Lopez Claro.El fiscal Diego Luciani. Foto Federico Lopez Claro.

    La corrupción bajo la lupa

    A las 17:30 será el turno de la justicia con la presencia del fiscal Diego Luciani, el escritor Santiago Kovadloff y el periodista Nelson Castro que conversarán sobre el libro Corrupción, un atentado contra la democracia y los derechos humanos en la sala Carlos Gorostiza.

    Para los amantes de la saga Heartstopper, a las 18 el tema será diversidad, salud mental y todo lo que está bien en el Espacio Joven con la presencial de los bookfluencers Tobbi García, Celeste Sawczuk (magical.stories_) y Delfina Garcia Lopresti (delfientrelibros), con coordinación de la autora de libros infantiles y juveniles Cris Alemany.Lee Ok-Sun junto a la artista Keum Suk Gendry-Kim.Lee Ok-Sun junto a la artista Keum Suk Gendry-Kim.

    Una hora más tarde, será el turno de una de las invitadas internacionales de la Feria: la traductora y artista visual Keum Suk Gendry-Kim, conocida aquí por su exquisita novela gráfica titulada Hierba a la que se están sumando Perros, Mañana será otro día y La espera (todos por Penguin Random House). La autora protagonizará el encuentro Nombrar lo inombrable y dialogará con la investigadora del Conicet María del Pilar Alvarez en la sala Alfonsina Storni.

    Relato en primera persona

    También a las 19 dirá presente la española Ángeles Caballero, periodista, escritora y columnista, que viene a presentar Los parques de atracciones también cierran (Arpa), un relato en primera persona sobre el miedo, la vejez y la enfermedad, sobre cómo entregarse es gastarse. La actividad es organizada por la Embajada de España y Centro Cultural de España Buenos Aires en la sala Adolfo Bioy Casares.

    A la misma hora, pero en la sala Ernesto Sabato, el tema será el amor. La presentación Novelas histórico románticas: lecturas para emocionarse reunirá a las escritoras Mónica Letto, Graciela del Carmen Vidal, Mariana Sobrado y Filomena Trivellone con coordinación de Tamara Sternberg. Roberto Bolaño. Archivo Clarín.Roberto Bolaño. Archivo Clarín.

    Y para cerrar la jornada, un homenaje al chileno Roberto Bolaño en “266 microdosis de Bolaño”, donde 266 autores de 26 países escriben sobre, desde y hacia la obra de Roberto Bolaño. En esta actividad que comenzará a las 20 en Zona Futuro, se leerán 26 microdosis a cargo de sus autores y un ejemplar en circulación para que quien quiera leer aporte su voz.

    Fuente: Clarín.com

  • Abre sus puertas mañana la Feria del Libro con entradas accesibles y una nueva relación con el Gobierno

    Ya lo dijo Christian Rainone, el presidente de la Fundación El Libro, hace un mes cuando se presentaron las novedades de esta edición, la 49.º de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, su gestión estará centrada en una apuesta por el diálogo. «El interno y con las diferentes instituciones del Gobierno», puntualizó entonces en referencia a la Secretaría de Cultura de la Nación, cuyo titular Leonardo Cifelli terminó visitando la muestra el año pasado sin anunciarse y a las corridas, para llevarse un par de fotos. Esta no será la situación mañana, porque el funcionario está invitado a la inauguración formal y parece que estará.

    Así, la Feria, el evento cultural más convocante del país con más de un millón de visitantes en cada edición, abrirá sus puertas mañana a las 18 cuando el escritor, guionista y exdirector de la Biblioteca Nacional Juan Sasturain lea su discurso de inauguración y los responsables de la organización ofrezcan sus discursos.https://b2f1b9362ffeff20e6030225c6db6e59.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-41/html/container.html

    En esta edición, la nueva gestión de Rainone se verá en algunas estrategias para alcanzar nuevos públicos. Para eso, la Fundación El Libro estableció acuerdos tanto con el Museo Nacional de Bellas Artes como con plataformas como Netflix y aplicaciones como TikTok. «Un convenio entre el Museo de Bellas Artes y la Fundación El Libro permitirá la exposición en el Pabellón Ocre de obras de la muestra permanente del Museo, con sus respectivos catálogos. El hecho de que el escenario sea la Feria del Libro realza la idea de esta significativa unión de artes plásticas y libros», anunciaron los organizadores en marzo.

    Además, este año habrá un espacio permanente dedicado al streaming «desde donde se podrán transmitir algunos programas culturales, que tendrán a su disposición muchísimo material gracias a las figuras nacionales e internacionales que participarán de las distintas actividades», agregan al tiempo que Netflix, Tik Tok y MUBI formarán parte de la difusión de algunas de las actividades vinculadas con presentación de libros y series que se harán en la Feria.

    Como cada año, Clarín y Revista Ñ tendrán su propio espacio, en el que se podrá asistir a conferencias y entrevistas con los autores y las autoras más importantes del panorama cultural además de artistas e intelectuales.Público en la Feria del Libro 2024. Foto: Martín Bonetto / archivo Clarín.Público en la Feria del Libro 2024. Foto: Martín Bonetto / archivo Clarín.

    Días y horarios

    La Feria se podrá visitar todos los días de la semana. De lunes a viernes, estará abierta de 14 a 22 mientras que los sábados, domingos y el miércoles 1º de mayo, funcionará de 13 a 22.

    Como cada año, el primer sábado de la Feria, en este caso el 26 de abril, será la Noche de la Feria, con entrada libre a partir de las 20 (en este caso, la Feria cierra a las 24) y un enorme abanico de actividades para lectores y lectoras de todas las edades y de todos los intereses. Riad, la capital de Arabia Saudita, es la Ciudad Invitada de Honor, pero aún se desconoce el nombre de los autores que visitarán Buenos Aires.

    Este año, el valor de las entradas será de $5.000 para quienes deseen llegar a La Rural de lunes a jueves salvo el jueves 1 de mayo que es feriado por el Dia del Trabajador. Por su parte, los viernes, sábados y domingos, el precio será de $8.000. También se puede aprovechar la opción de un pase de tres días diferentes que cuesta $12.000.

    Todas estas entradas tienen un beneficio. El visitante que compre un ticket diario o el pase para tres visitas recibirá un chequelibro de $8.000 para usar en las librerías adheridas una vez que finalice la Feria. Si desean aumentar el valor del chequelibro a $12.000, podrán optar por usarlo en las librerías de barrio adheridas.Público en la Feria del Libro 2024. Foto: Martín Bonetto / archivo Clarín.Público en la Feria del Libro 2024. Foto: Martín Bonetto / archivo Clarín.

    Además, cada entrada estará acompañada por vales (o cupones) de descuento que podrán utilizarse para la compra de libros en los stands de la Feria por el mismo monto pagado al ingresar. Las entradas de 3.500 pesos tendrán 3 vales de 1.000 y uno de 500 pesos. Las entradas de 5.000 pesos y los pases tendrán 5 vales de 1.000 pesos. Cada vale equivalente a 500 o 1.000 pesos podrá utilizarse para cubrir hasta el 10% del pago en compras de 10.000 pesos o superior a ese monto. Son vales acumulativos: para la compra de un libro de 20.000 pesos se podrá descontar 2.000 pesos en dos vales de 1.000.

    ¿Y los libros?

    Los libros aumentan como aumenta todo en la Argentina, por lo que es bueno llegar a la Feria con alguna referencia. En 2023, comprar un ejemplar costaba entre 6.000 y 8.000 pesos. El año pasado, novedades como Bodas de odio (de Florencia Bonelli), Cora (Jorge Fernández Díaz) y La última actriz (de Tamara Tenenbaum) se conseguían por 23.999, 19.990 y 17.990 pesos, respectivamente.

    Esta vez, novedades como El loco de Dios en el fin del mundo, de Javier Cercas (Random House) cuesta $ 32.999 en librerías, casi lo mismo que Arderá el viento, de Guillermo Saccomanno (Premio Alfaguara), que sale $ 31.999 o Media Verónica, de Sergio Olguín (Tusquets), que está a $ 36.999.

    En ese rango, también está Una herencia salvaje, de Megan Maxwell (Planeta), a $ 33.900 y Calle Londres 38, de Philippe Sands (Anagrama), a $ 37.500.

    Un poco más barato se consigue en librerías Menotti, el primero, de Ezequiel Fernández Moores (Sudamericana) a $ 29.999, La traición de mi lengua, de Camila Sosa Villada (Planeta), que cuesta $17.900, y La ley de Heisenberg, de Ida Vitale (Ampersand), a $ 18.900.Público en la Feria del Libro 2024. Foto: Martín Bonetto / archivo Clarín.Público en la Feria del Libro 2024. Foto: Martín Bonetto / archivo Clarín.

    Invitados extranjeros

    Sin ganadores del Premio Nobel, Cervantes o Booker, de todos modos habrá autores y autoras extranjeros de renombre como los españoles Rosa Montero, Javier Cercas, Arturo Pérez-Reverte, María Dueñas, Daniel Cassany, Megan Maxwell y Fernando Aramburu, el guatemalteco Eduardo Halfon, la nicaragüense Gioconda Belli, el italiano Erri de Luca y el mexicano Fabio Morábito, entre otros. Ellos participarán tanto en presentaciones individuales de sus libros como en los diversos ciclos que organiza la propia Feria.

    En ese sentido no faltarán el convocante Festival Internacional de Poesía, que se va a desarrollar entre el 2 y el 4 de mayo; los Diálogos de Escritoras y Escritores de Argentina, inaugurados esta vez por el argentino Pedro Mairal en conversación con Mauro Libertella y coordinados por Verónica Abdala; y los Diálogos de Escritoras y escritores de Latinoamérica, curados por Jorgelina Núñez.

    También se repetirá el ciclo La palabra indígena, diálogo con escritoras y escritores originarios, el Encuentro Internacional de Narración Oral, que va por su 28.ª edición, y las Jornadas profesionales que tienen lugar los tres días previos al inicio de la Feria.

    Este año se conmemoran las dos décadas del fallecimiento del escritor Juan José Saer y por eso el Maratón de Lectura lo tendrá como protagonista. El 29 de abril, recordarán al santafesino leyéndolo Mauricio Kartún, Ingrid Pelicori, Cristina Banegas, Alberto Díaz, Agustina Bazterrica, Jorge Fondebrider y Nurit Kazstelan, entre otros actores, actrices, escritores y escritoras, editores y personalidades de la cultura.

    Entre los autores y las autoras argentinos no faltarán Claudia Piñeiro, Juan José Becerra, Jorge Fernández Díaz, Ana Ojeda, Pablo Bernasconi, Sylvia Iparraguirre, Mempo Giardinelli, Eduardo Sacheri, Pedro Mairal, Guillermo Martínez, Reynaldo Sietecase, Claudio Zeiger, Alejandra Kamiya, Horacio Convertini, Patricia Kolesnicov, Walter Lezcano, Andrés Neuman, Esther Cross, entre muchos nombres más.


    Sobre la firma

    Débora CamposDébora Campos

    Editora de la sección Culturadecampos@clarin.comBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • El Papa en dos libros: de la “Esperanza” de Francisco al “Loco de Dios en el fin del mundo” de Cercas

    Se necesitará distancia reflexiva para valorar la obra reformista del Papa Francisco en la Iglesia Católica, una institución de más de 2000 años de existencia. Y se precisará además, apartar su faceta política (jefe del Estado Vaticano), con incursiones que han erizado a muchos en la Argentina y en el mundo, para redimensionar su misión pastoral, la que menos prensa ha tenido en esa superposición de roles.

    A pocas horas de la muerte de Francisco, cuyo nombre Bergoglio eligió en homenaje a Francisco de Asís, esa distancia se observa en El loco de Dios en el fin del mundo (Alfaguara), de Javier Cercas, una extraordinaria novela sin ficción, profunda en su investigación, y con una mirada novedosa sobre esa poderosa institución que el Papa acercó a los más vulnerables.https://02e9adabee716bfffb12987d4321f8df.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-41/html/container.html

    Cercas insiste a lo largo de su obra maestra –que mezcla ensayo, crónica, entrevistas, fuentes documentales y un brevísimo encuentro con Francisco en el avión papal–, en que este Pontífice es el más anticlerical de todos los que han existido.

    Un pastor guiando

    Y eso porque pregonó que ningún cura ni obispo ni representante clerical debe estar por encima de los fieles. Por el contrario, debe ser un pastor que va delante guiando a su grey, en medio para estar entre los fieles y detrás para acompañar a los rezagados.

    Como ateo, anticlerical e impío, tal como se define, Cercas cuestiona, indaga, acicatea en su libro a los intelectuales, misioneros y religiosas que acompañan el apostolado del Papa, y no oculta su admiración por aquellos que ejercen su misión en los lugares más alejados de los centros urbanos y de las comodidades de la vida capitalista, junto a los marginados y más vulnerables de las sociedades.

    Cercas observa y pregunta, se documenta, y trata de entender ese “escándalo” del cristianismo que es “la promesa de la resurrección de la carne y de la vida eterna”.

    El libro, de 485 páginas, con una portada sorprendente en la que la figura dominante es una mega escultura negra de Gengis Khan en Mongolia, frente a la cual el papa Francisco vestido de blanco se observa más pequeño, comienza días antes del viaje del pontífice a esa nación que trata de desarrollarse entre el poder ruso y el poder chino.

    Cercas no ha escrito un libro sobre el Papa, que ya ha tenido numerosas biografías y una autobiografía titulada Francisco. Esperanza (PRH), sino que ha creado un artefacto complejo sobre esa institución que, caídos todos los imperios a lo largo de la Historia, ha sobrevivido a todos los cataclismos: la Iglesia Católica.El escritor Javier Cercas en Madrid. Foto: Guillermo Martínez Poza.El escritor Javier Cercas en Madrid. Foto: Guillermo Martínez Poza.

    Como dice el autor “es la mejor maquinaria jamás inventada, porque ha durado dos mil años. Todos los imperios han caído. Menos este. La Iglesia está muy bien montada y es muy sólida”. Pero agrega, y lo reitera a lo largo del libro, que asumido como anticlerical, ha descubierto que Francisco también lo es.

    “Esto es muy importante –dijo hace poco en una entrevista en el sitio Zenda–; que el papa sea anticlerical es una cosa que sale poco en los medios, pero es así. Es uno de sus discursos más constantes, más fuertes. Para el papa el clericalismo es el cáncer de la Iglesia, literal. Pero ¿qué es el clericalismo? La idea de que el sacerdote es superior a los fieles. Es falso y catastrófico”. Y allí encuentra el autor el origen de los escándalos más abyectos de la institución religiosa.

    En su autobiografía Esperanza, Francisco sorprende por su cultura literaria, que no es solo la formación recibida durante su carrera sacerdotal como jesuita (se sabe que los jesuitas reciben una educación teológica y cultural exhaustiva). Apela a autores como Chejov o Rilke o Romain Gary, para explicar los asuntos que constituyen sus preocupaciones de cara al mundo.

    Esperanza dialoga con El loco de Dios en el fin del mundo, porque ambos recogen las convicciones de un pontífice que abrió la iglesia católica a creyentes y no creyentes, y que sostuvo con coherencia –como figura en ambos volúmenes– su proyecto para la institución que lo ungió como cabeza: una iglesia más cerca de los más pobres, de los más vulnerables, porque esa es la verdadera iglesia de Cristo.

    Si para Cercas, su novela busca resolver el misterio central del cristianismo, “que es a la vez el misterio central de nuestra civilización, la resurrección de la carne y la vida eterna”, para Francisco en Esperanza, la preocupación no está puesta en el más allá, sino en el más acá, aquí y ahora, porque advierte que las calamidades se profundizan: “La emigración y la guerra son dos caras de la misma moneda. La mayor fábrica de emigrantes es la guerra. El mundo nos parece cada vez más elitista, y cada día más cruel con los excluidos y los descartados. El pobre es una protesta continua contra nuestras injusticias; el pobre es un polvorín. Si lo prendes, el mundo estalla”.

    No buscan salvación para sus almas

    Y precisamente en la pequeña Iglesia Católica de Mongolia, con 1500 fieles, eligió encontrarse Francisco con misioneros hombres y mujeres, y así lo relata Cercas en su libro. Se sorprende el autor ateo por la dedicación de estos religiosos que no buscan salvación para sus almas en esta faena dura que han elegido. Y así lo explica: “Que la Iglesia mongola –minúscula, humilde, frugal, periférica– calza como un guante con el modo de entender la Iglesia de Bergoglio”.

    Y más adelante admite: “Es extremadamente difícil no conmoverse hasta los huesos, viendo cómo aclaman al anciano vicario de Cristo en la tierra, aquella muchedumbre insensata, aquellos idealistas que han resuelto, igual que el chiflado del Cristo de Elqui, entrar su vida en holocausto por un mundo mejor”.

    Quizá lo que Cercas no dice, pero se deduce de su perplejidad al observar la ardua labor de los misioneros en Mongolia, es que resulta inevitable abrigar “esperanza en un mundo mejor”.

    Y así lo dice Francisco en su autobiografía: “Si Misericordia es el nombre de Dios, Esperanza es el nombre que nos ha dado a nosotros el que responde a nuestra realidad más profunda, a nuestra experiencia más verdadera. Estamos hechos de vida para la vida. Todos somos hijos predilectos, hechos para las grandes cosas y los sueños audaces”.

    He allí la audacia acometida por Cercas con esta obra sorprendente que ayuda a comprender la complejidad de la personalidad y el papado de Jorge Mario Bergoglio, quien eligió llamarse Francisco como el Loco de Asís.


    Sobre la firma

    Susana ReinosoSusana Reinoso

    seccioncultura@clarin.comBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • Precios, actividades y más tecnología: Todo sobre la Feria del Libro 2025

    La 49.° edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires tendrá como desafío equilibrar las cuentas tras el fuerte cimbronazo fue sufrió el año anterior, con caídas del 45% en promedio en las ventas de libros.

    El evento cultural más importante de los argentinos ya está en marcha. La nueva propuesta apunta a precios de las entradas un poco más “accesibles”, con mayor tecnología en los pabellones y más de mil actividades durante los 19 días de Feria (del 24 de abril al 12 de mayo) para intentar elevar el número de visitantes y recuperar las ventas. En esta ocasión, Riad, la capital de Arabia Saudita, será la Ciudad Invitada de Honor.https://adfaf9407314ef4a1d6b5df3e0aa142b.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-41/html/container.html

    Sin embargo, hay números positivos: más de 1.126.000 personas visitaron la Feria en la edición anterior, ratificando su curso e interés del público en épocas de crisis. En la edición 2023, más de 1.200.000 personas estuvieron en el predio de La Rural, en Palermo.

    Organizadores y editoriales coinciden en que las expectativas 2025 pasan por aumentar el número de visitantes, lo mismo ocurre con las ventas de libros aunque se prevén algunos “ajustes” y un dólar que se inclina a la baja y opera en torno a los 1.160 pesos tras la liberación del cepo. El cambio de mes y la inflación de abril en camino hacia el 4% o 5% también repercuten en los bolsillos de los visitantes.Público en la Feria del Libro de 2024. Foto: Martín Bonetto, archivo Clarín.Público en la Feria del Libro de 2024. Foto: Martín Bonetto, archivo Clarín.

    Eso sí, habrá que tener en cuenta lo siguiente: para comprar un par de libros en la Feria, cada persona deberá contar con alrededor de $70.000 como “barato”. En el caso de una familia de cuatro integrantes (dos adultos y dos menores), habrá que hablar de unos $100.000 en adelante entre entradas, viaje, compra de libros y comida.

    Todo esto sin sumar el estacionamiento: dejar el coche en el parking de la Feria cuesta $4.800 la hora, $24.000 la estadía (12 horas) y $33.000 por 24 horas. Si es una pick up habrá que pagar $6.000 la hora, $30.000 (estadía) o $42.000 por 24 horas. Las motos deberán abonar $1.500 la hora, $7.500 la estadía o $10.500 las 24 horas. Por lo que los números serían muchísimo más altos…

    El precio de las entradas

    Ahora, el valor de las entradas será de $5.000 para quienes deseen visitar la Feria de lunes a jueves de 14:00 a 22:00, a excepción del jueves 1 de mayo (feriado por el Dia del Trabajador). Es decir, el nuevo monto representa un 45% más que el año pasado, cuando salía $3.500.

    En tanto, los viernes, sábados y domingos de 13:00 a 22:00 costará $8.000 (incluyendo los feriados del jueves 1 y viernes 2 de mayo), un incremento del 60% respecto a la Feria 2024 ($5.000). Quienes pretendan comprar el pase de tres días diferentes deberán pagar $12.000. Esto equivale a un aumento del 60% respecto al pase del año anterior (salía $7.500).Lectura para todas las edades en la Feria del Libro de 2024. Foto: Martín Bonetto, archivo Clarín.Lectura para todas las edades en la Feria del Libro de 2024. Foto: Martín Bonetto, archivo Clarín.

    Cabe señalar que todas las entradas tienen un beneficio. El visitante que compre un ticket diario o el pase para tres visitas recibirá un chequelibro de $8.000 para usar en las librerías adheridas una vez que finalice la Feria. Si desean aumentar el valor del chequelibro a $12.000, podrán optar por usarlo en las librerías de barrio adheridas.

    Además, cada entrada estará acompañada por vales de descuento que podrán utilizarse para la compra de ejemplares en los stands de la Feria. Las entradas de $5.000 tendrán dos vales de $1.500 y otros dos vales de $1.000. Las entradas de $8.000 y los pases de días tendrán dos vales de $2.000, dos vales de $1.500 y otro de $1.000.

    Cada vale de $2.000, $1.500 ó $1.000 podrá utilizarse para cubrir hasta el 10% del pago en compras de $10.000 o superior a ese monto. Estos vales son acumulativos: en el caso de comprar un libro de $45.000, se podrá descontar con un vale $2.000, un vale de $1.500 y otro de $1.000.

    Si las entradas se adquieren a través de la web de la Feria, el chequelibro y los vales de descuento se retiran presencialmente en la Feria, presentando la entrada adquirida online en los mostradores del Hall Central (Pabellón 9) o Pabellón Azul.

    ¿Quienes ingresan gratis?

    Los menores de hasta 12 años inclusive, visitas escolares y personas con discapacidad podrán acceder todos los días gratis a la Feria. También los docentes: para ello, deberán presentar un recibo de sueldo o comprobante que acredite su condición como docente.Público en la Feria del Libro de 2024. Foto: Martín Bonetto, archivo Clarín.Público en la Feria del Libro de 2024. Foto: Martín Bonetto, archivo Clarín.

    En tanto, los estudiantes, jubilados y pensionados podrán entrar gratis de lunes a viernes (excepto 1 y 2 de mayo). En tal caso, deberán presentar comprobante que acredite su condición.

    Además, el sábado 26 de abril será la Noche de la Feria, por lo que el ingreso será gratuito para cualquier visitante a partir de las 20:00.

    También el miércoles 30 de abril será el Día del Banco Provincia en la Feria: para ingresar gratis habrá que presentar la app de cuenta DNI, y tarjeta de débito o crédito del Banco Provincia en cualquier de los accesos, de 14:00 a 22:00.

    Expectativas en los stands

    Por supuesto, aumentar las ventas. A mayor cantidad de gente no implica un mayor volumen de ventas, sino que debería haber un aumento de consumo. Algo difícil pero no imposible.

    En Penguin Random House, uno de los “gigantes” de la Feria, anunciaron que 2024 ha sido un año “muy de ficción” en términos de compra de libros de este género. En agosto nos vemos ($25.999, de Gabriel García Márquez) fue el más vendido. Luego vienen: Espíritu animal ($29.299, de Magalí Tajes), La hechicera de Asturias ($42.999, de Gloria V. Casañas) y Una familia anormal ($18.499, de Lyna Vallejo).Público en la Feria del Libro de 2024. Foto: Martín Bonetto, archivo Clarín.Público en la Feria del Libro de 2024. Foto: Martín Bonetto, archivo Clarín.

    Para la Feria 2025, PRH tendrá una interesante promo: “con la compra de $70.000 te llevás un libro de regalo”. Se trata de una selección acotada hasta agotar stock de 1000 unidades.

    También habrá dos promos: comprando dos libros de la Edición Juvenil podrán llevarse una gorra de regalo en el stand 1017 (Pabellón Verde). También en el mismo stand, comprando dos libros de Harry Potter podrán llevarse una “tote bag” de regalo.

    Planeta, el otro “tanque” de la Feria, saldrá a la carga con sus libros más vendidos como Recetas para vivir mejor ($25.900, de Daniel López Rosetti), Por si un día volvemos ($29.900, de María Dueñas), El Monje ($23.900, de Maia Jastreblansky y Manuel Jovel), El Secreto de Marcial ($26.400, de Jorge Fernández Díaz) y otras novedades, como los lanzamientos de los libros de Felipe Pigna, Hugo Alconada Mon y Alejandro Bercovich, previstos para mayo.

    “Tenemos una renovación de stand que será mucho más moderno, con una exhibición de libros preparado para para mejorar la experiencia de nuestros lectores”, anunció Santiago Satz, gerente de Comunicación del Grupo Planeta.

    El stand 917 dará que hablar. “Será circular, dinámico, moderno y multifuncional. Tendrá una variedad de espacios y spots para generar contenido y contará con la participación del público, autores, periodistas y del equipo Planeta”, reveló Satz.

    Se esperan firmas de escritores de renombre, entre ellas, la española Alice Kellen, la bestseller de la literatura juvenil, quien estará firmando libros en el nuevo lugar.

    En cuanto a promos, estará la “Promoción librero amigo”, con un 50% de descuento para libreros durante las Jornadas Profesionales para el 22 y 23 de abril, los dos días previos a la apertura al público. La editorial está cerrando otras promociones para lectores que se conocerán una vez que comience la Feria.

    Por su parte, Cúspide irá con un solo stand (811), en la “isla grande”. Por lo tanto, no estará el stand que solía tener en el Pabellón Azul. Los libros que generan más expectativa con Recetas para vivir mejor ($25.900, de Daniel López Rosetti), Amanecer en la cosecha ($34.999, de Suzanne Collins), El buen mal ($24.999, de Samanta Schweblin) y Por si un día volvemos ($29.900, de María Dueñas). “El promedio de la compra de un libro es de 25.000 pesos”, anunciaron en la librería.

    Este año habrá una única promo: los clientes del Banco Provincia tendrán un 10% de reintegro y tres cuotas sin interés. Podrían sumarse más promos en el transcurso de la Feria.


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    Maxi KronenbergBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • Sant Jordi 2025: Buenos Aires celebra esta semana la tradición literaria catalana

    Del 21 al 26 de abril, Buenos Aires se vestirá de cultura catalana con la llegada de la Semana de Sant Jordi, una festividad que combina literatura, amor y convivencia en una agenda cargada de actividades. Organizada por la Delegación del Gobierno de la Generalitat de Catalunya en el Cono Sur, esta celebración busca acercar la literatura catalana a nuevos públicos y fomentar el diálogo intercultural, convirtiéndose en un puente entre culturas.

    En la actualidad, hay 386.486 catalanes residentes en el extranjero, de los cuales 188.000 viven en la Argentina. Por eso, la Semana de Sant Jordi, inspirada en la emblemática fiesta catalana, trae consigo a Buenos Aires una programación diversa que abarca desde presentaciones de libros y lecturas poéticas hasta talleres y actos como la suelta de libros.

    Todo esto con el objetivo de destacar la riqueza literaria de Cataluña y promover el intercambio de ideas en una ciudad que respira literatura.

    Bibliotecas porteñas, libros catalanes

    El evento comenzará el lunes 21 de abril con la inauguración de espacios dedicados a la literatura catalana en cinco bibliotecas públicas de Buenos Aires: Leopoldo Lugones, Infantil Reina Batata, Casa de la Lectura, Ricardo Güiraldes y Evaristo Carriego. Además, se lanzará una estantería virtual en la Biblioteca Digital Jorge Luis Borges, permitiendo que lectores de todo el país accedan a obras en catalán.La Gran Vía madrileña luce una lona gigante que promociona las actividades culturales de Sant Jordi en la ciudad. EFE/ Rodrigo JiménezLa Gran Vía madrileña luce una lona gigante que promociona las actividades culturales de Sant Jordi en la ciudad. EFE/ Rodrigo Jiménez

    El martes 22, la Sede de la Delegación de Catalunya en Zabala 2034 será el escenario de un acto para la comunidad catalana, donde se podrá seguir en directo un diálogo literario con escritores desde Barcelona. El momento cúlmine será la emisión del mensaje institucional del Molt Honorable President de la Generalitat de Catalunya, Salvador Illa, reafirmando el compromiso cultural y político de Cataluña con sus comunidades en el exterior.

    El miércoles 23, en el Día de Sant Jordi, la festividad alcanza su apogeo con actividades simbólicas y literarias. A las 12, Cecilia Bona, reconocida promotora de la lectura, realizará una suelta de libros catalanes en la estación Plaza Italia del subte D, un acto que invita al descubrimiento espontáneo de historias.

    Por la tarde, a las 19, Carles Torner, escritor catalán y vicepresidente del Centro PEN Internacional, presentará sus obras Ucrania mon amour y Exilios cruzados en la Delegación de Catalunya, ofreciendo una mirada reflexiva sobre el exilio y los derechos humanos.La Gran Vía madrileña luce una lona gigante que promociona las actividades culturales de Sant Jordi en la ciudad. EFE/ Rodrigo JiménezLa Gran Vía madrileña luce una lona gigante que promociona las actividades culturales de Sant Jordi en la ciudad. EFE/ Rodrigo Jiménez

    El viernes 25, el Centro Cultural de la Cooperación albergará el acto «Libera la Palabra», un evento que destaca la diversidad lingüística y cultural. En este encuentro, Carles Torner dialogará con el filósofo argentino Carlos Skliar, seguido de una lectura multilingüe en catalán, guaraní, quechua, armenio y yiddish, poniendo de relieve las conexiones entre culturas a través del lenguaje.

    Carles Torner, una figura central en esta celebración, es un escritor comprometido con los derechos humanos y la literatura como herramienta de cambio. Su participación, junto a la de Carlos Skliar, conocido por su reflexión sobre la educación y la sociedad, subraya el carácter reflexivo y transformador de esta semana cultural.

    Un cierre en la Feria

    La clausura de la Semana de Sant Jordi tendrá lugar el sábado 26 en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. En el stand de la Ciudad de Buenos Aires, poetas como Miguel Gaya, Ana Guillot y Pablo Queralt se unirán a Josep Vives, delegado de la Generalitat, y a Carles Torner en una mesa redonda sobre la influencia catalana en la literatura del Cono Sur. Este evento también incluirá lecturas de poesía catalana, cerrando la semana con un tributo a las palabras y su poder para conectar mundos.

    La Semana de Sant Jordi en Buenos Aires no es solo una celebración de la cultura catalana, sino también un recordatorio del poder de los libros para tender puentes entre comunidades. Este evento, abierto y gratuito, invita a todos los amantes de la literatura a sumarse a una experiencia única que une tradición e innovación en un mismo escenario.

    Fuente: Clarín.com

  • La piel de misteriosos libros medievales escondía una sorpresa peluda

    Los escribas medievales llenaban volúmenes llamados bestiarios con ilustraciones y descripciones de criaturas fantásticas. Los manuscritos que contenían representaciones de estos animales también dependían de una colección de fieras: las cubiertas de estos y otros volúmenes se confeccionaban con cuero de terneros, cabras, ovejas, ciervos, cerdos y, en algunos casos macabros, con piel humana.Manuscrito creado en el siglo XII o XIII en el scriptorium de la abadía de Claraval (Francia), encuadernado en piel de foca. Foto: Matthew Collins / New York TimesManuscrito creado en el siglo XII o XIII en el scriptorium de la abadía de Claraval (Francia), encuadernado en piel de foca. Foto: Matthew Collins / New York Times

    A la mayoría de esas pieles se les retiraba el pelo antes de que se convirtieran en encuadernaciones. Pero un conjunto de manuscritos medievales del noreste de Francia tiene un acabado peculiar: sus tapas, desgastadas por el tiempo, están cubiertas de pelo.

    “Estos libros son demasiado ásperos y peludos para ser cuero de becerro”, dijo Matthew Collins, bioarqueólogo de la Universidad de Copenhague y la Universidad de Cambridge y autor del nuevo estudio. Pero identificar el origen de la piel peluda no fue fácil.https://1657668c15c0735beb42e03fbf9b8571.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-41/html/container.html

    Aunque estos volúmenes peludos parecerían propios de la biblioteca de Hogwarts, se fabricaron originalmente en el scriptorium de la abadía de Claraval, centro neurálgico de una orden de monjes católicos, los cistercienses. La abadía, fundada en 1115 en la región francesa de Champaña-Ardenas, albergaba una de las mayores bibliotecas monásticas de la Europa medieval.

    Frágiles encuadernaciones originales

    Del extenso corpus de la abadía han sobrevivido unos 1.450 volúmenes. Aproximadamente la mitad de estos manuscritos se conservan en sus frágiles encuadernaciones originales. Muchos fueron encuadernados durante los siglos XII y XIII al estilo románico, que colocaba el pergamino entre tablas de madera sujetas con hilos y cuerdas.

    En la abadía de Claraval, estos libros románicos a menudo se colocaban dentro de una cubierta secundaria de pieles con pelo. Tradicionalmente, se creía que este cuero no pelado procedía de jabalíes o ciervos. Sin embargo, los folículos pilosos de algunos de los manuscritos no coinciden con el pelaje de ninguno de estos dos mamíferos.

    Collins y sus colegas analizaron las cubiertas peludas de 16 manuscritos que se conservaban en la abadía de Claraval. Los investigadores frotaron el cuero del lado de la carne con gomas de borrar para extraer cuidadosamente muestras del tamaño de migas. A continuación, utilizaron diversas técnicas para analizar secuencias de proteínas y fragmentos de ADN antiguo del cuero.

    Sus hallazgos, publicados en la revista Royal Society Open Science, revelan que los libros no están encuadernados con pieles de mamíferos terrestres locales, sino con piel de foca.

    Varios de los libros estaban encuadernados con piel de foca común y al menos uno procedía de una foca pía. La comparación con el ADN contemporáneo sugiere que el origen de las focas era Escandinavia y Escocia o potencialmente lugares tan lejanos como Islandia o Groenlandia.

    Estas zonas tan dispares en un tiempo estuvieron conectadas por una compleja red comercial medieval. En la Edad Media, los comerciantes nórdicos recolectaban marfil y pieles de morsa en Groenlandia y los enviaban a Europa continental. Aunque Claraval y sus monjes estaban lejos de los centros costeros, la abadía se hallaba cerca de una ruta comercial muy transitada.

    Según Mary Wellesley, investigadora del Instituto de Investigación Histórica de Londres especializada en manuscritos medievales y que no participó en el nuevo trabajo, estos hallazgos revelan aspectos de la sociedad medieval.

    “Los pequeños detalles de los manuscritos pueden decir mucho sobre el mundo que los creó”, dijo Wellesley. “Es una suposición popular que la gente no se movía, pero estas instituciones monásticas forman parte de esta increíble red de bienes, libros e ideas”.Vista al microscopio de las fibras de pelo de una de las fundas. La estructura de los pelos de piel de foca difiere notablemente de la de mamíferos terrestres como el ciervo y el jabalí, que en su día se creyó que eran la fuente del cuero peludo. Foto: Élodie Lévêque / New York TimesVista al microscopio de las fibras de pelo de una de las fundas. La estructura de los pelos de piel de foca difiere notablemente de la de mamíferos terrestres como el ciervo y el jabalí, que en su día se creyó que eran la fuente del cuero peludo. Foto: Élodie Lévêque / New York Times

    Valiosas focas

    Las focas eran una mercancía valiosa por su carne, su grasa y su piel impermeable, que se podía convertir en botas y guantes. Algunos documentos incluso dicen que la piel de foca se utilizaba para pagar los impuestos eclesiásticos.

    Las comunidades costeras de Escandinavia e Irlanda utilizaban la piel de foca para encuadernar libros, pero esta práctica era mucho menos frecuente en la Europa continental.

    Los monjes cistercienses, sin embargo, parecen haber tenido predilección por los libros de piel de foca. Se han encontrado ejemplos de estos manuscritos forrados en piel en otras abadías descendientes de Claraval.

    Estos monjes incluso utilizaban el material para encuadernar sus documentos más importantes, como la información histórica sobre San Bernardo, una importante figura cisterciense.

    Según Collins, el color de la piel de foca puede explicar la afición de los monjes por utilizar el cuero de estos animales. Mientras que las cubiertas de los manuscritos son ahora de color gris amarillento o marrón manchado, en otro tiempo estaban recubiertas de la piel blanca de las crías de foca. Ese tono hacía juego con las vestimentas sin teñir de los monjes.

    “En la Europa medieval no hay nada que sea blanco puro”, explicó Collins. “Esa piel debía de ser algo mágico”.

    A los monjes las focas probablemente les parecieran semejantes a seres mágicos: en los bestiarios medievales, a las focas se la llamaba “becerros de mar” y se parecen más a perros con cola de pez que a pinnípedos regordetes.

    © The New York Times / Traducción: Elisa Carnelli


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    Jack TamisieaBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • Los bustos de la discordia

    Frente al Ayuntamiento de Köpenik, al sur de Berlín, se puede visitar la estatua de Wilhelm Friedrich Voigt, zapatero devenido ladrón. En 1906, disfrazado de oficial de la Guardia Prusiana, se las ingenió para comandar una tropa que custodió el impensado robo de los fondos de la alcaldía para luego fugarse. Pasó unos años en prisión pero, convertido en símbolo de las protestas antimonárquicas luego de estafar al emperador, el reclamo popular aceleró su liberación. Su original historia llegó al cine como El Capitán Köpernik.

    No es común que se erijan monumentos o se ubiquen bustos o cuadros en lugares públicos para honrar a ladrones. En nuestro país, lamentablemente, es mucho más frecuente de lo que todos desearíamos, alejados de un sistema de valores que nos proteja de estos escarnios y que alimente la buena ejemplaridad perdida.

    La actual gestión nacional sumó una sana vocación por despolitizar los edificios públicos, pues son patrimonio de la sociedad en su conjunto y no pueden quedar librados a resultados electorales que hoy se asocien a una facción política y mañana a otra. Así ocurrió, por ejemplo, con el ex CCK, eje de una larga polémica, que es ahora el Palacio Libertad.

    El Hospital de la Red de Servicio Integral para la Comunidad (Samic) de El Calafate, inaugurado en 2015 por Cristina Kirchner bajo el nombre Gobernador Jorge Cepernic-Presidente Néstor Kirchner, es el principal centro de referencia en atención de salud en Santa Cruz. Por decisión de la presidenta de la institución, recientemente fue retirado del hall de su principal ingreso un busto del expresidente Néstor Kirchner. Había sido donado por Rudy Ulloa, dilecto amigo y enriquecido chofer del fallecido presidente, al cumplirse 12 años de su muerte. El Hospital Samic es actualmente administrado por el gobierno nacional, el provincial y el municipal, pero financiado sustancialmente por el primero.

    “Perdónalos, Señor, no saben lo que hacen”, lanzó cínicamente Ulloa al enterarse, en evangélicas declaraciones a la prensa. Asimiló lo ocurrido hace un par de semanas con el retiro del monumento a Osvaldo Bayer que estaba en el ingreso a Río Gallegos, decisión de la Dirección Nacional de Vialidad que lamentablemente será revisada. Ulloa recordó asimismo el desplazamiento del tantas veces vandalizado monumento a Roca en tiempos de kirchnerismo y la infame quema de libros durante el gobierno de Juan Perón como otros ejemplos de intemperancia.

    No podemos comparar la figura de Roca, artífice del Estado moderno, de indiscutidos méritos, con la de Néstor Kirchner, quien solo contribuyó a vaciar las arcas públicas promoviendo un populismo clientelar y corrupto que condujo al empobrecimiento de la nación. La Argentina sin Roca sería una pequeña nación. La Argentina sin los Kirchner habría corrido mejor suerte, y con ella los argentinos.

    Como reiteradamente señalamos desde este espacio editorial, para evitar vaivenes y enfrentamientos que dañan el espíritu republicano, hay que terminar con los personalismos en esta materia. El ámbito estatal no puede considerarse propiedad de una facción o elite dirigencial que pretenda administrar sus bienes como propios o privados. Debería reglamentarse debidamente la malsana costumbre de sacar y poner bustos, nombres o monumentos en espacios públicos, así como la de cambiar nombres de lugares patrimoniales icónicos al ritmo de cualquier cambio de color político con aspiraciones revanchistas. Los grandes reconocimientos demandan grandes consensos, desprovistos de fanatismos, y dotados de la perspectiva histórica necesaria para reconocer y sopesar debidamente los méritos.

    Fuente: La Nación

  • Umberto Eco en verso: La traducción de filósofos en libertad llega al castellano

    Filósofos en libertad (Libros del Zorro Rojo, 2024), fue publicado originalmente en Italia en 1958, firmado con el seudónimo Dedalus, que ocultaba el nombre de su verdadero autor: el filósofo, escritor y semiólogo Umberto Eco.

    Enmarcado dentro de un género que él mismo inventó, el “ensayo ligero”, es una breve introducción a la historia de la filosofía, escrita casi por completo en verso. “Bromear sí, pero seriamente”, dijo el propio autor de esta sorprendente obra, traducida por primera vez al idioma castellano.https://58077bc41c6cfcb3a77bd303a991cf1a.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-41/html/container.html

    Eco fue especialmente conocido por El nombre de la rosa (1980), novela histórica de misterio ambientada en un monasterio benedictino en la Edad Media, llevada al cine en 1986 por el director francés Jean-Jacques Annaud, pero también por obras de ficción como El péndulo de Foucault (1988), entre otras, y ensayos como Apocalípticos e integrados (1964) o La estructura ausente, (1968).La biblioteca de Umberto Eco. Archivo Clarín.La biblioteca de Umberto Eco. Archivo Clarín.

    Cuentos infantiles ilustrados

    En sus inicios en la narrativa, en 1966, publicó dos cuentos infantiles ilustrados por Eugenio Carmi, un pintor y escultor italiano considerado como uno de los principales referentes del abstraccionismo en su país. Eran La bomba y el general y Los tres cosmonautas.

    Décadas más tarde publicó otros relatos, también ilustrados por Carmi pero para adultos: Los gnomos de Gnù (1992) y El misterioso fin del planeta Tierra (2002).

    Las viñetas que acompañan la edición de Filósofos en libertad fueron realizadas por el propio Eco, “primero, en cantidad diez veces mayor, durante algunos congresos en la Universidad de Turín”, según él mismo cuenta en el prólogo, escrito en 1992.

    “Animado por la respuesta del mundo científico, añadí luego los poemas rimados, que acabé leyendo en la Plaza San Marcos, en septiembre de 1958, durante el Congreso Internacional de Filosofía de Venecia, frente a un auditorio compuesto por las más bellas mentes filosóficas de nuestro país”, dice también en esas líneas.Umberto Eco. Archivo Clarín.Umberto Eco. Archivo Clarín.

    Las viñetas contienen situaciones graciosas ideadas por Eco, siempre en referencia a sus temas de estudio. Tanto los dibujos con diálogos cómicos como los textos fueron creados por diversión, pero él insistía en destacar su rigor científico.

    Filósofos en verso

    La editora española de Libros del Zorro Rojo, Diana Hernández, encontró el libro en una reedición italiana de 2022, luego de haber sido editado antes en la década del 90. Le impresionó de sus páginas “la libertad del joven Eco”, y los dibujos que acompañaban los textos.

    Se preguntó por qué no habría sido publicado en otros idiomas y pensó que quizás nadie se había atrevido porque se trataba de poemas, o porque la traducción hubiese sido una tarea difícil. Sin dudarlo, optó por emprender ella la tarea. Su pasaje favorito, confesó, es el de los presocráticos, sin quienes “no existiría el pensamiento occidental como lo conocemos”, según consideró.

    “En tiempos de los argivos/ vivían despreocupados/ y andaban dichosos/ por bosques y prados/ señores ociosos/ que en tono profundo/ preguntaban, dudosos/ de qué está hecho el mundo”, dice Eco en algunos de esos versos, los primeros del libro.El escritor italiano Umberto Eco posa el 9 de octubre de 2010, durante el foro «Monde des livres» («Mundo de los libros»), en la sede del diario Le Monde en París. . AFP PHOTO MIGUEL MEDINA  El escritor italiano Umberto Eco posa el 9 de octubre de 2010, durante el foro «Monde des livres» («Mundo de los libros»), en la sede del diario Le Monde en París. . AFP PHOTO MIGUEL MEDINA

    Y continúa más adelante: “Heráclito dice/ pensando en un río/ y concibe esa ley/ que llaman panta rei: “¡quien moja los pies/ en pleno torrente/ entiendo que fluye/ el agua corriente!”. También se refiere en ese poema a Anaximandro, Anaxímenes, Pitágoras y Parménides, y finaliza con una reflexión: “Confirman mis versos/ que solo han quedado/ fragmentos dispersos/ de tanto pasado”.

    Eco se doctoró en Filosofía y Letras en la Universidad de Turín, en 1954. Su trabajo de doctorado, publicado dos años después, se tituló El problema estético en Santo Tomás de Aquino.

    Al teólogo escolástico también dedicó unos versos de Filósofos en libertad: “El Santo Tomás de Aquino/ elabora con gran tino/ un pensamiento rotundo/ que reduce todo el mundo/ a un sistema de respuestas/ calibradas, bien dispuestas/ que, con fórmulas sagaces/ sin error sean capaces/ de explicar al ser humano/ desde Dios hasta el gusano”.

    Y continúa, más adelante: “Sostiene Santo Tomás/ que las cosas son causadas/ que no suceden sin más/ Una cosa la otra causa/ sucediéndose sin pausa/ y si voy yendo hacia atrás/ esa causa no causada/ al final alcanzo yo: que esta es, sepan, siempre Dios”.El escritor italiano Umberto Eco en la feria del libro de Frankfurt, Alemania, el 11 de octubre de 2007. EFE/EPA/ARNO BURGI El escritor italiano Umberto Eco en la feria del libro de Frankfurt, Alemania, el 11 de octubre de 2007. EFE/EPA/ARNO BURGI

    Versos y textos en prosa

    Aristóteles, René Descartes, Immanuel Kant, Hegel, el existencialismo, Karl Marx, son algunos de los otros nombres y temas que aborda en el libro. En el apartado «Escritores en libertad», Eco incluyó versos y textos en prosa sobre Marcel Proust, Thomas Mann, James Joyce, Edipo Rey y Un inédito de Dante sobre Saussure, entre otros.

    En Confesiones de un joven novelista (Sudamericana, 2011) se había referido a la cotidianeidad y cercanía con la que podía tratar temas sobre los que había investigado a nivel académico: “El nombre de la rosa la escribí en solo dos años, por la sencilla razón de que no tuve que investigar nada sobre la Edad Media. Como he dicho, mi tesis doctoral versaba sobre estética medieval, y después de presentarla seguí estudiando la Edad Media. Con el paso de los años, visité un montón de abadías románicas, catedrales góticas, etcétera. Cuando decidí escribir la novela, fue como abrir un gran armario donde había estado amontonando mis archivos medievales durante décadas. Todo ese material estaba a mis pies, y yo no tenía más que seleccionar lo que necesitaba”.

    Después de doctorarse, Eco trabajó como editor cultural para la RAI, (Radiotelevisión italiana). A su vez, fue profesor en las universidades de Turín, Florencia y Milán.

    Además del gran reconocimiento de los lectores y el éxito de ventas de sus principales libros, fue nombrado Doctor Honoris Causa por 25 universidades de todo el mundo y condecorado con la Legión de Honor de Francia y el Premio Príncipe de Asturias, entre otros destacados galardones.

    Después de su muerte, en 2016, su gran biblioteca privada, compuesta por más de 50 mil ejemplares, entre ellos 1200 volúmenes anteriores al siglo XX, 36 incunables y 380 impresos de los sidlos XVI y XVII, fue repartida entre la Universidad de Bologna, donde él fue profesor durante más de cuarenta años, y la Biblioteca Braidense de Milán, ciudad en la que el autor residía.


    Sobre la firma

    Dalia BerBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • El execrable rostro de la injusticia

    En cumplimiento de una amenaza contra miembros de las Fuerzas Armadas proferida por Mario Santucho, líder del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), dos grupos operativos de dicha organización concretaban un acto planificado en San Miguel de Tucumán el 1° de diciembre de 1974. El capitán del Ejército Humberto Viola, acompañado por su familia, vio cómo rodeaban su automóvil mientras estacionaba. Su esposa, María Picón, ya había descendido, no así sus hijas, María Cristina, tres años, y María Fernanda, de cinco.

    Integraban el grupo atacante, al mando de Hugo Irurzun, Francisco Carrizo, José Martín Paz, Rubén Jesús Emperador, Fermín Núñez, Miguel Norberto Vivanco y Svante Grände. Según la crónica de los propios asesinos en el parte de guerra que emitió la compañía del ERP autodenominada Ramón Rosa Giménez, el primer disparo, un escopetazo a distancia, destrozó el parabrisas y el parante del vehículo. Uno de los atacantes introdujo una ametralladora por la ventanilla y disparó. En un intento por salvar a sus hijas, Viola bajó y se alejó como pudo del automóvil, dispuesto a atraer los disparos hacia sí. Resultó baleado por la espalda “a la altura del pulmón izquierdo”. La referida crónica reseña que “el compañero ametralladorista lo remata con un tiro en la cabeza y retorna al auto” mientras otro dispara a quemarropa un escopetazo y un tiro de gracia con un revólver Calibre 38. Viola y su hija menor murieron, mientras que María Fernanda pasó cuatro meses en coma y debió someterse a ocho operaciones, tras lo cual quedó con heridas y lesiones para toda la vida.

    El absurdo criterio según el cual los delitos de lesa humanidad solo podían ser cometidos por agentes estatales y no por guerrilleros es todavía inexplicablemente mantenido por nuestros tribunales

    Cinco de los atacantes fueron detenidos y condenados, pero terminaron en libertad sin cumplir la totalidad de la pena, beneficiados por el 2×1 que computó, además, dos días por cada día efectivo en prisión preventiva. Indigna que cuatro de los cinco condenados por los asesinatos resultaran indemnizados por el Estado argentino en virtud de las leyes reparatorias dictadas en democracia, y cobraran sumas siderales pagadas con nuestros impuestos.

    Esta tan trágica y absurda como larga pesadilla de locura, muerte e injusticia, comenzó a repararse hace pocos días. El gobierno del presidente Javier Milei llegó a un acuerdo amistoso con María Fernanda Viola, quien, junto a su madre ya fallecida, había demandado al Estado argentino ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). El reclamo había sido rechazado por el presidente Alberto Fernández, amparándose en la doctrina establecida por la mayoría de la Corte Suprema respecto de que los delitos de lesa humanidad solo podían ser cometidos por agentes estatales y no por guerrilleros. Tan absurdo criterio es todavía inexplicablemente mantenido por nuestros tribunales. Desde la reapertura de los juicios por los hechos de la década del 70, este condujo a una persecución selectiva y parcial contra los militares y otros agentes estatales, mientras se indemnizaba generosamente y dejaba impunes a los asesinos terroristas.

    Razones políticas, ideológicas y económicas, teñidas de odio y revanchismo, que muchos pretendieron revestir de insostenibles argumentos jurídicos, afectaron el fiel de una balanza denivelada

    María Fernanda, en un gesto que la enaltece tanto a ella como a la memoria de sus padres y su hermana, ha renunciado expresamente a recibir cualquier clase de indemnización pecuniaria del Estado argentino, pidiendo únicamente que se cubran los gastos propios de la demanda. Este valioso precedente debería dar lugar a nuevos pronunciamientos judiciales en el mismo sentido. Razones políticas, ideológicas y económicas, teñidas de odio y revanchismo, que muchos pretendieron revestir de insostenibles argumentos jurídicos, afectaron el fiel de una balanza desnivelada que nunca logró disimular el execrable rostro de la injusticia.

    Fuente: La Nación