Categoría: Entretenimiento

  • “El gatopardo” en la era moderna: de la pluma de Lampedusa a la pantalla de Netflix

    La remake de un clásico siempre despierta comparaciones. Es lo que ha sucedido con el lanzamiento de la serie El gatopardo por la plataforma Netflix. El primer referente a considerar es la película homónima (otro clásico por derecho propio) de Luchino Visconti, estrenada en 1963. Detrás de estas dos lecturas en clave audiovisual, trabajadas desde diferentes sensibilidades de época, hay una obra maestra literaria.La serie Gatopardo recupera la novela original. Foto: gentileza Netflix.La serie Gatopardo recupera la novela original. Foto: gentileza Netflix.

    Se trata de la única novela de Giuseppe Tomasi (1896-1957), príncipe de Lampedusa y duque de Palma, que no llegó a verla publicada. Después de dos intentos vanos ante las editoriales Mondadori y Einaudi, Feltrinelli, entonces todavía pequeña, asumió el riesgo.

    Fue un gran acierto. Convertida en fulminante éxito de ventas, El gatopardo (1958) se instaló en el centro de los debates críticos, recibió el Premio Strega y llegó a ser la narración italiana más difundida del siglo XX.https://8ea5d2ca9ccf6a66e6f8029453435045.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-43/html/container.html

    El relato, que comienza en 1860 (con el desembarco de Garibaldi en Marsala) y concluye en 1910, se concentra sobre algunos momentos clave en la vida de una familia noble siciliana (los Corbera de Salina), que exponen las transformaciones políticas y sociales traídas por la unidad italiana.

    Durante los años inmediatamente anteriores a la escritura de la novela se produce un sacudimiento histórico similar y aun mayor, a escala planetaria. En Italia, la victoria de los aliados en la Segunda Guerra Mundial desbanca definitivamente la monarquía saboyana entronizada por Garibaldi, que había aceptado aliarse con el fascismo, y se instala un régimen republicano.

    Momento bisagra

    No es casual que El gatopardo se haya elaborado en este contexto. Tampoco lo es que el interés por esta obra resurja en nuestros días. Nos hallamos en otro momento bisagra, con un reordenamiento que marcha al ritmo de las nuevas derechas, la amenaza de un conflicto mundial, y vertiginosos desarrollos tecnológicos que podrían estar colocándonos en el umbral de una era “post humana”.

    Tomasi de Lampedusa fue empujado también por poderosos motivos personales. Había participado en las dos grandes guerras y se hallaba bajo el impacto de graves pérdidas, una de ellas, crucial. El palacio Lampedusa situado en Palermo, con su patrimonio ancestral, íntimo e histórico, había sido destruido durante el bombardeo americano de 1943.

    Dice sobre esa casa en sus páginas de memorias: “La quería con total devoción. Y la quiero aún ahora, cuando ya hace doce años que es solo un recuerdo. Hasta pocos meses antes de su destrucción, yo dormía en el cuarto en que había nacido, a cuatro metros del sitio en que habían puesto la cama de mi madre durante el parto. Y me alegraba tener la certeza de que en aquella casa, tal vez en aquel mismo cuarto, moriría”.

    De esta ausencia, de este acto memorial, surge la novela misma, que puede ser leída en clave de autoficción: como el escritor lo señala en su carta al barón Enrico Merlo, la figura protagónica de Fabrizio Corbera, príncipe de Salina, cuyo emblema familiar es el “gattopardo” (leopardo jaspeado) se inspira en el bisabuelo del autor: Giulio Gabrizio Tomasi, príncipe de Lampedusa.

    El pueblo Donnafugata remite al de Palma (ducado de los Lampedusa) y su palacio evoca la propiedad familiar de Filangeri-Cutò en Santa Margherita di Belice, donde el escritor pasó muchos veranos de su infancia.

    La frase emblemática del llamado “gatopardismo”: “Si queremos que todo siga igual, es necesario que todo cambie”, no la pronuncia el príncipe Salina sino su bienamado, encantador y poco escrupuloso sobrino Tancredi Falconeri, cuando se despide de su tío para unirse a las fuerzas garibaldinas.

    Don Fabrizio declinará subirse él mismo al tren revolucionario y su orden engañosamente nuevo. Pero sabe que sin ese “reciclaje” imprescindible, sin ese aggiornamento, los aristócratas quedarán excluidos del poder y la preeminencia social. Por eso apoyará a Tancredi y bendecirá su matrimonio con la plebeya Angelica Sedàra, que le aporta su espléndida belleza y la no menos espléndida fortuna de su padre, alcalde de Donnafugata, político y burgués ascendente de origen campesino.

    Más allá de las circunstancias políticas de la hora, Fabrizio Corbera expresa su teoría sobre la invariable esencia de Sicilia, invadida y colonizada durante milenios, envuelta en un sueño perpetuo y en el fatalismo de un paisaje y un clima desmedidos.

    Se consideran perfectos

    Los sicilianos no aspiran a mejorar, le dice al caballero Chevalley, enviado por el gobierno central para convencerlo de aceptar una senaduría; es imposible que lo hagan porque ya se consideran perfectos. Llaman a ese sentimiento “orgullo”, pero en realidad es ceguera que impedirá cualquier auto reconocimiento, cualquier verdadero progreso.Il Gatopardo según Luchino Visconti. En la novela, Giuseppe Tomasi di Lampedusa habla de la Italia de fin de siglo XIX y principios del XX.Il Gatopardo según Luchino Visconti. En la novela, Giuseppe Tomasi di Lampedusa habla de la Italia de fin de siglo XIX y principios del XX.

    No faltaron críticos que vieron en El gatopardo una novela reaccionaria, por el escepticismo de Salina en cuanto a los efectos de las revoluciones. Hoy día se la considera más bien un clásico ya indiscutido que, como tal, habla de la complejidad humana y por tanto de la ambición, la rapiña y la traición como otros motores de la Historia.

    Por lo demás, no son las de Salina, o de Tancredi, las únicas voces que se dejan oír. La novela no solo se ocupa de la aristocracia y la burguesía, sino también de los sectores populares, por fuera de la idealización simplista. Dentro del campesinado, el arreglo matrimonial de la sobrina del padre Pirrone con su interesado seductor reproduce en pequeña escala las relaciones de interés que median entre Angelica y Tancredi.

    Más allá del mapa social es esta una novela de los sentidos, los sentimientos, las pasiones, las emociones, desde la sexualidad y el erotismo a la contemplación estética. Lampedusa, consumado prosista, Proust siciliano barroco e irónico, deslumbra por el refinamiento sensual y la sutileza introspectiva.

    Altos momentos de narrativa

    La descripción de los jardines de Donnafugata, o de su laberinto de habitaciones palaciegas donde estalla, sin consumarse, la pasión carnal de Tancredi y Angelica; la ensoñación final del príncipe moribundo que repasa su vida, se cuentan entre los más altos momentos de la narrativa del siglo XX.

    Aunque no alcanzó su repercusión universal, quiero mencionar a otro maestro de la ficción histórica y de la prosa, perteneciente a la misma “familia” literaria: nuestro Manuel Mujica Láinez, cuyas grandes novelas porteñas se anticiparon a la de Lampedusa y que pintó como nadie en la Argentina el brillo y la decadencia de una clase aristocrática, marcada también por la endogamia, el dispendio y la consagración a aficiones estériles.La serie Gatopardo recupera la novela original. Foto: gentileza Netflix.La serie Gatopardo recupera la novela original. Foto: gentileza Netflix.

    Así como en la novela de Mujica Los ídolos (1953), las solteronas de la empobrecida familia con el escudo de la torre en llamas bordan absurdamente, durante años, la copia de un tapiz medieval, las señoritas Salina, hijas del Gatopardo, consagran su vejez a incrementar una colección de falsas reliquias.

    El actual retorno de Lampedusa en formato de serie, no reproduce ni reemplaza su novela. Sí la reinterpreta, con algunos añadidos y modificaciones argumentales que podrían discutirse. Pero es, sin duda, una buena incitación para volver a este texto fundamental o para descubrirlo. Nadie quedará decepcionado.


    Sobre la firma

    María Rosa LojoMaría Rosa Lojo

    Escritora e investigadora argentina, autora, entre otros libros, de Los ‘gallegos’ en el imaginario argentino y Todos éramos hijos.Bio completa

    Fuente: Clarín.com

  • “Madre, hijos y rabinos”: el ensayo de la rabina Delphine Horvilleur que replantea la herencia cultural y religiosa

    Se puede pensar en muchas cuestiones. Una de ellas: que nacemos sin ser condicionados por las marcas de una cultura y una tradición. Débil ilusión ante la que puede objetarse: «Nadie es capaz de evolucionar sin anclajes culturales, ya sean estos sensoriales, lingüísticos o relacionales». Esto afirma Delphine Horvilleur en su libro Madre, hijos y rabinos publicado recientemente por Libros del Asteroide, con traducción de Regina López Muñoz.

    Horvilleur es autora de Vivir con los nuestros (2021), de la misma editorial antes mencionada. Es escritora, filósofa y rabina. Luego de formarse en la Universidad hebrea de Jerusalén estudió el Talmud en New York. Tras esto recibió su ordenación rabínica. Hoy, es referente del Movimiento Judío Liberal de Francia.https://9de4d07b686ad637bea79591ed060ed4.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-43/html/container.html

    Pertenencia y transmisión son nervios vitales que recorren las reflexiones de su ensayo. Defiende el fluir de las tradiciones y de una sabiduría ancestral pero dentro de la versatilidad y renovación que surge del encuentro con las nuevas generaciones. La autora nada en las aguas de la tradición judía como rica herencia en interacción con el presente y el futuro.

    Primera singularidad

    Para la autora, nadie puede decir «yo» antes de ser ya parte un «nosotros». A su vez, podría pensarse que esa pertenencia primera es garantizada por el lenguaje. Pero la primera singularidad del ser humano es «el hecho de que necesita a otros congéneres para adquirirlo». Por lo tanto, solo se es «bajo influencia de otros».

    Pero un exceso de pertenencia conduce «a no ser jamás uno mismo». Por eso, el yo remitido a la herencia recibida fácilmente puede mutar de un sólido sostén de la identidad a su fagocitación. Es lo que acontece cuando el yo es «fagocitado por el «nosotros» de dogmas y códigos»; es la situación del integrismo, del integrista que «se percibe en la fidelidad absoluta a un sistema intacto que lo precedió y que debe sobrevivirlo».

    Este exceso identitario es una ficción. «Los hijos se parecen más a su tiempo que a sus padres», dice un proverbio árabe que la autora recuerda.Delphine Horvilleur. Archivo Clarín.Delphine Horvilleur. Archivo Clarín.

    La tradición es viva cuando se abraza a la novedad. Cerrarse a ese encuentro es inmovilizar la luz, congelar el agua fluida. Todo puede transformarse sin negar la herencia que modela una identidad. Esa dialéctica entre continuidad y cambio, Horvilleur la traslada al judaísmo, su propio grupo de pertenencia.

    Así se zambulle en el desafío de entender cómo el judaísmo “fabrica” hijos e hijas en un mismo movimiento pendular entre lo recibido y una explanada de libertad para cambiar lo heredado. Por eso, “la auténtica fidelidad es siempre una fractura parcial de la herencia”.

    Horvilleur medita en la identidad judía desde los rabinos y su saber sobre la tradición, la pedagogía, la sexualidad. Su relectura de lo recibido sopla velas hacia lo que llama un judaísmo matricial.

    En el Génesis bíblico abundan matriarcas y heroínas, ensalzadas por su fecundidad; pero en la literatura rabínica se elige un modelo específico de maternidad identificado con la tierra. La madre como útero se convierte en remisión geográfica de Egipto. Esta «madre tierra» es también una «divina partera» que parirá a «la simiente de Jacob», que se desarrolló en la matriz egipcia antes del momento augural del Éxodo.

    Reinterpretación de la tradición

    Y Caín, hijo primogénito de Adán y Eva, el malquistado con su hermano Abel, se muestra abatido, cree ser tratado con injusticia. Ante esto y en otro pliegue de reinterpretación de la tradición, Horvilleur propone que la existencia de lo injusto es lo que da sentido a la libertad y la responsabilidad para enfrentarla, y mantener elevado el rostro como superación del abatimiento.Delphine Horvilleur. Archivo Clarín.Delphine Horvilleur. Archivo Clarín.

    Y el hijo violento por el dolor o las heridas de la madre puede superar ese lastre, «ese vínculo fusional nocivo» cuando se atreve a «desnudarla» y «desembrujarse» de ella, lo que ocurre en la historia de Yáudar, que es narrada por Sherezade ante el violento sultán en Las mil y una noches. Yáudar encuentra un tesoro luego de atravesar siete puertas y cuando se atreve a enfrentar a la madre fuera de «toda la fantasía que le ha agregado a su imagen».

    En su lectura abierta de la tradición, Horvellieur indaga si el judío nace o se hace; el judío como hijo de una madre judía, o, como en la Torá, el judío lo es por estar unido a la familia del padre.

    Lo identitario como resonancia de la tradición es herencia y devenir, y cambio, no puro determinismo. Desde el embarazo y la gestación, la identidad del hebreo como «un ser embrionario» es «el nombre de una generación aún por nacer».

    Al final, Horvilleur reivindica un judaísmo matricial que emerge de su propia lectura que atiende al brillo antiguo y nuevo de las piedras preciosas de la tradición. Una medicina contra el fundamentalismo que ordena “no renueves en absoluto las tradiciones o las lecturas dadas. Reproduce de forma idéntica, no renueves”. Pero toda identidad es “porosa y cambiante”.

    El judaísmo matricial pide la fertilidad de “relectores,” los de ahora y los que estén por venir, para que el árbol de la propia vida sea fiel a sus raíces. Y para que, a la vez, se regenere en un delicado y susurrante viento que sopla entre nuevas ramas e interpretaciones.

    Madre, hijos y rabinos, de Delphine Horvilleur (Libros del Asteroide).


    Sobre la firma

    Esteban Ierardo

    Filósofo, docente y escritor. Su último libro La red de las redes, ed. Continente; su página cultural “La mirada de Linceo: (www.estebanierardo.com)”Bio completa

    Fuente: Clarín.com

  • Feria del Libro 2025: los recomendados de hoy 5 de mayo

    Solo queda una semana de Feria del Libro y todavía hay muchas actividades para disfrutar. Desde las tecnologías vinculadas a la inteligencia artificial hasta teatro leído semimontado, un recorrido por las posibilidades de este lunes.Feria del Libro. Foto: Martín Bonetto.Feria del Libro. Foto: Martín Bonetto.

    Redes sociales

    A las 14, el tema serán las redes sociales y la posibilidad de utilizarlas para la creación literaria. “¿Soñaste alguna vez en ser escritor?” es el título de una actividad que propone, a partir de una frase aleatoria, crear hasta lo imaginable. Tendrá lugar en el Espacio Digital. La actividad, a la misma hora, tendrá una version Mario Vargas Llosa, que tomará como punto de partisa frases celebres del Premio Nóbel de Literatura peruano. podras crear las historias mas bellas.Mario Vargas Llosa en Francia. AFP PHOTO / ANNE-CHRISTINE POUJOULAT (Photo by AFP)Mario Vargas Llosa en Francia. AFP PHOTO / ANNE-CHRISTINE POUJOULAT (Photo by AFP)

    Un poco más tarde, será la presentación y lanzamiento del XIX Concurso Nacional de Cuento y Poesía «Adolfo Bioy Casares», y de los libros ganadores publicados por la Municipalidad de Las Flores en la sala Adolfo Bioy Casares a las 14:30.

    Enseñanza de Ciencias y Tecnologías

    A las 15, comenzará el 23° Foro Internacional del Enseñanza de Ciencias y Tecnologías que abordará un tema que preocupa: la ludopatía, los consumos problemáticos y los adolescentes en riesgo. Participarán Karina Conde, Raúl A. Gómez, Raúl Mejía y coordinación de Matías Loewy en la sala Victoria Ocampo.Conexión Buenos Aires Madrid llevó a Madrid un homenaje a María Elena Walsh. Foto: Gentileza Casa de América.Conexión Buenos Aires Madrid llevó a Madrid un homenaje a María Elena Walsh. Foto: Gentileza Casa de América.

    A las 16, tendrá lugar un homenaje a María Elena Walsh con un espectáculo de cuentos y canciones para chicos y chicas de 2 a 12 años en la Zona Infantil; mientras a las 17, Georgina Barbarossa y Teresa Costantini protagonizarán «Otras palabras», una presentación de teatro leído semimontado en la sala Carlos Gorostiza; al tiempo que en la Tribuna Juvenil a la misma hora, Jessica Boianover analizará cómo combatir y evitar el bullying y el ciberbullying.En esta foto de archivo del 28 de noviembre de 1948, el escritor y filósofo francés Jean-Paul Sartre sentado en su estudio en París.(AP Photo, File) En esta foto de archivo del 28 de noviembre de 1948, el escritor y filósofo francés Jean-Paul Sartre sentado en su estudio en París.(AP Photo, File)

    Jean-Paul Sartre

    Tres actividades compartirán el horario de las 17:30: en la sala Rodolfo Walsh, tendrá lugar la charla “Vigencia de Jean-Paul Sartre, a 120 años de su nacimiento” con Antonio Las Heras, Jorge Giorno y Daniel Ripoll; en la sala Ernesto Sabato se presentará Paraná, de Mempo Giardinelli con el autor y Horacio Tettamanti; y en la sala Tulio Halperín Donghi, Laura Azcurra y Rocío Zambianchi protagonizarán “La otra Frida. 30 años de la primer publicación del Diario de Frida Kahlo”.

    Diálogo de Escritoras y Escritores de Latinoamérica

    A las 18, la escritora ganadora del Premio Clarín Novela Patricia Suárez desarrollará la actividad “Para escribir tu historia” en la Tribuna Juvenil; y una hora más tarde el Diálogo de Escritoras y Escritores de Latinoamérica recibirá a la chilena Cynthia Rimsky, la argentina Adriana Riva y el uruguayo Claudio Invernizzi con el tema “El timón del relato. A pesar de que sin protagonista no hay trama, la sucesión de peripecias puede eclipsar la potencia de una voz, y viceversa. ¿Dónde recae el foco narrativo?”. Coordina Natalia Ginzburg en la sala Alfonsina Storni.La última ganadora del Premio Herralde, la chilena Cynthia Rimsky. EFE/ David Borrat.La última ganadora del Premio Herralde, la chilena Cynthia Rimsky. EFE/ David Borrat.

    La jornada terminará a las 20:30 con la presentación del libro El goce de la crueldad: Argentina en tiempos de Milei, con el sacerdote Paco Olveira, Carlos Rozanski, Dora Barrancos, Nora Merlín y Santiago Levin en la sala Carlos Gorostiza.

    Fuente: Clarín.com

  • Rosa Montero: “Es el momento de los ultras”

    Acaba de llegar desde la Feria del Libro de Bogotá, enérgica, predispuesta a encontrarse con el público. Rosa Montero se siente como una vieja conocida: dice que conoce Buenos Aires casi como la palma de su mano, con viejos y nuevos amigos, cuenta como cincuenta visitas y, en algún momento, hasta vino tres veces en un año. De los escritores que la han marcado menciona, cuándo no, a Borges, pero también a Claudia Piñeiro –“El tiempo de las moscas me parece una obra genial”–, Guillermo Martínez, Samanta Schweblin. En las referencias de su último libro, el que viene a presentar en la 49.ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, Anímales difíciles, incluso cita lecturas como la del neurocientífico Mariano Sigman.

    “No creo en los géneros. Ya es una discusión saldada en el siglo XXI, nuestros padres y madres literarios rompieron los moldes y nos dieron la posibilidad de escribir libremente”, dice de entrada, locuaz y simpática, sentada en el bar de un hotel céntrico.

    “Mis novelas de la detective Bruna Husky parten desde la ciencia ficción, porque son novelas futuristas, pero son un híbrido donde hay thriller, metafísica, con tintes existenciales y sociales –desarrolla, sin preámbulos–. Ella, un clon humano que trabaja como detective, está contando el tiempo que le queda para morir, y hay incluso una trama psicológica. Sigue existiendo un enorme prejuicio con la ciencia ficción, se sigue diciendo que es un género menor que trata sobre temas técnicos, fríos o esotéricos. Inmenso error. Mis novelas de Bruna son lo más realista que escribí, y Animales difíciles, aunque esté situada en el Madrid de 2111, habla del mundo de hoy”.

    Nacida en Madrid en 1951, la escritora y periodista, cuya obra está traducida a cerca de treinta idiomas, ganadora del Premio Nacional de Periodismo y Premio Nacional de las Letras en España, se ríe de cuando el mundillo literario español consideraba que lo suyo no era literatura “seria”, tal vez por encasillarla prejuiciosamente como ciencia ficción, tal vez por su trabajo con el periodismo. Rosa Montero tenía 29 años cuando en 1980 recibió el Premio Nacional de Periodismo. Entonces ya trabajaba en el diario El País, en el que llegó a ser jefa del suplemento y hoy sigue escribiendo una columna semanal.

    “Desde que salieron las novelas donde Bruna Husky es protagonista –desde 2011 hasta acá con las novelas Lágrimas en la lluvia, El peso del corazón y Los tiempos del odio–, siento algo espeluznante porque mucho de lo que escribí en la ficción se ha cumplido en nuestra realidad. El apagón de hace unos días en Madrid y Portugal es un tema principal en Los tiempos del odio, en ese caso por un atentado terrorista disimulado por una radiación electromagnética. Me da miedo escribir lo que escribo porque vamos a terminar desapareciendo”, bromea la autora de La loca de la casa, Historia del rey Transparente, La ridícula idea de no volver a verte y El peso del corazón, entre otros libros.

    –En Animales difíciles asistimos a la despedida de Bruna. No a su muerte, pero sí a su largo adiós.

    –Desde su primera novela dije que jamás la iría a matar y cumplí. No es una saga, porque no es algo que continúa, la de Bruna Husky es una serie con un mundo propio, que es la ambición de todo escritor, con personajes estables y que pude visitar cuando se me dio la gana. Se pueden leer autónomamente, aunque si las lees en serie tienes un plus. A Bruna no la iba a matar porque es un personaje obsesionado con la muerte, y es algo que me une. Me siento cerca de ella, he sentido mucha intimidad, diría que es el personaje preferido de toda mi obra. La despedida fue casual. Cuando empecé a escribir Animales difíciles en los cuadernos a mano antes de pasarlos a la computadora, no sabía que iba a ser la última, aunque sí lo intuí en el desarrollo. Siempre hay un caso criminal que ella debe resolver, y este es el más oscuro, asfixiante. Y además existe otro frente de guerra brutal. Bruna es una tecnohumana de combate que medía dos metros y a finales de Los tiempos del odio, para salvarse, entra en un experimento donde los ingenieros cambian sus memorias a otro cuerpo de cálculo, un cuerpo débil y pequeño. Renacer en un cuerpo distinto fue una lucha de reconocimiento que agotó sus energías.

    –El tema de la identidad atraviesa todas tus novelas, y aquí se potencia notablemente, algo que se sale de control pese a las tecnologías y las superinteligencias.

    –En esta novela la identidad ocupa un centro gravitatorio. El esfuerzo sobrehumano de Bruna en la búsqueda de la trama criminal y, por otro lado, el de llegar a ponerse en una nueva piel. Todo tiene una dimensión épica. Entonces, ahí me di cuenta que no iba a ser capaz de escribir una nueva novela con ella como protagonista. Cuando escribo una nueva novela tengo la ambición de hacerlo algo mejor, contar una trama y explicarla de una forma más bella, profunda, distinta a la anterior. Y me dije que se acabó ahí, con ese final crepuscular de Animales difíciles, que me ha consolado y me ha ayudado a perder miedo al sinsentido del mundo, en este confuso catastrofismo en el que vivimos. Terminar la novela me produjo un cierto alivio. Una amiga mía argentina, Susana Pedroza, que es astrofísica, me dijo que ella en el final sintió como una caricia.La escritora española Rosa Montero. EFE/ Carlos OrtegaLa escritora española Rosa Montero. EFE/ Carlos Ortega

    Como en Blade Runner –la adaptación cinematográfica de su admirado Philip K. Dick–, en el cual existen seres robóticos llamados Replicantes, Bruna Husky habita un cuerpo prestado con su personalidad de rep de cálculo. En Animales difíciles, Bruna es contratada, en el Madrid de 2111, para investigar un supuesto atentado en las instalaciones de Eternal, un gigante tecnológico. En una especie de monólogo interior, se define: “Soy única en el mundo. Una solitaria rareza. Aunque ya era rara antes. Ser diferente es mi destino. La antigua Bruna tenía una memoria artificial mucho más extensa y verdadera que la de los otros tecnohumanos; mi poco recomendable memorista, Pablo Nopal, me implantó ilegalmente su propio pasado. Todo eso sigue estando aquí, dentro de esta cabeza alborotada”. Y más adelante, cuando asume tener dentro de ella demasiadas vidas en conflicto, exclama: “Malditos humanos, que me clonaron y me criaron en un tanque de acero. Quién les dio derecho a hacer de mí una criatura condenada a una pena de muerte tan rápida y tan cruel, por conocida”.

    Se dice en Animales difíciles que lo verdaderamente problemático, lo que hizo que saltaran todas las alarmas, fue el comienzo de los experimentos para implantar nanotecnología en la médula espinal y en el cerebro. “Una mente modificada por la Inteligencia Artificial, ¿es biológica o robótica? Entonces apareció la Ley de Integridad Humana, que establece una complicada y bastante absurda tabla de porcentajes de humanidad medida en puntos Bío, dependiendo del órgano que va a ser modificado o sustituido”, escribe Rosa Montero.

    –En la novela surge Mircea, un personaje periodista. Y su reporteo es un eslabón clave de la trama, cuando hoy la investigación periodística es anunciada una y otra vez en vías de extinción….

    –El periodismo no puede morir, sería el apocalipsis. Llevamos veinte años haciendo la travesía del desierto, un mal aspecto. En principio hubo un cambio de mercado, con una crisis económica que culminó en la desaparición del 90 por ciento de todos los periódicos del mundo, un hecho catastrófico para la democracia. No es casual que la caída libre de legitimidad y prestigio de la democracia vaya en paralelo con la agonía de los medios. Pero no debemos permitirlo. La Inteligencia Artificial ayuda a ese caos, que no se sepa que es verdad o mentira, y la realidad aterradora de que más del 60 por ciento de los jóvenes menores a veinte años se informan sólo por las redes sociales. Eso puede implicar que mañana un amigo les cuente algo que vio allí y se los creen sin dudarlo. Estamos en el mundo de las hordas, hordas de enfrentamiento y odio. Nadie ha hablado de terraplanismo hasta el siglo XXI. Un personaje de mi novela dice que hay momentos donde los pueblos eligen el suicidio por la vía de la ignorancia. Pero el periodismo no puede morir.

    –¿Y qué hacer para que no muera?

    –Sostenernos en los digitales, porque los periódicos de papel ya han desaparecido. El País tiene 400 mil suscriptores, hay que buscar nuevas comunidades e insistir en comprender el mundo. El sentido de escribir es el sentido de la existencia. El sentido de poner un poco de luz a las obsesiones, a las oscuridades. Uno escribe no para dar lecciones, sino para aprender.

    En otro fragmento de Animales difíciles, se lee: “El mundo, se dijo una vez más, era un lugar de mierda. No ganaba el más valiente ni el que se esforzaba más, sino el que tenía más dinero y más medios”. Contrasta con una nota de opinión de Montero cuando hace poco visitó Valencia y encontró una ciudad reconstruida después de la inundación, con gente animada a salir a flote.

    “La capacidad del ser humano de sobreponerse es infinita, hay que poner el hombro –reflexiona–. No podemos sentarnos a ver Netflix mientras el mundo se desmorona, tenemos que combatir la desesperanza, la abulia depresiva. El ser humano es esencialmente bueno. Existe un porcentaje menor de las personas que son psicópatas, que por lo general son los presidentes o los CEO de las grandes compañías. Por miedo, inseguridad o inmadurez no podemos dejarnos arrastrar por abismos de violencia y de odio. Tengo esperanza en la humanidad, siempre encontramos nuevos modos de supervivencia y existen estrategias de cooperación por encima de las de depredación. Soy muy animalista y creo que podemos aprender mucho estudiando el comportamiento de ciertas especies. La falta de conciencia que tiene el ser humano de ser un animal es algo sintomático, muchos dijeron que en la tapa del libro no había una animal de portada como en los anteriores de Bruna. ¡Oye, estamos nosotros, los animales más difíciles, más depredadores de todos! Kant con su imperativo moral categórico nos hablaba de que un soldado hambriento en una tierra asolada se resistía a matar a viejos y jóvenes para robarse su comida y eso que estaba en una lógica de guerra. Venimos con un imperativo moral muy fuerte desde que nacemos. Ahora bien, eso no significa dejar de asumir un presente estallado. No tengo hijos y me alegro porque son tiempos muy difíciles».La escritora española Rosa Montero. EFE/ Carlos OrtegaLa escritora española Rosa Montero. EFE/ Carlos Ortega

    En una columna que publicó en El País el 20 de abril y cuyo título fue “La mayoría de los escritores”, Rosa Montero habló del maltrato que suelen sufrir los escritores a manos de un sistema cruel, y desmitificó, una vez más, la idea romántica de creer que los que escriben viven una realidad maravillosa, encapsulados en una suerte de sensibilidad única y especial. “Que no te publiquen. Que te publiquen y tu propia editorial no te haga ni caso. Que te saquen críticas horrendas. Que no te saquen ninguna crítica. O que te pidan una novela de 600 páginas y luego te dejen tirada”, escribió.

    –Aunque en tu caso viajes por festivales, publiques en editoriales grandes y tengas tus agentes literarios, es una realidad dura para la mayoría.

    –Eso ahora, pero es algo que siempre me ha ocurrido, más siendo mujer. El sistema es durísimo para los escritores que quieren publicar, hay pasos a cumplir muy humillantes. Todo el mundo se llena con la palabra cultura. Y después los que toman decisiones reducen presupuestos, los suplementos culturales se reducen. Una vez alguien al que objeté que descargara los textos gratis, me respondió: “Encima que te diviertes trabajando, me quieres cobrar”.

    –Hace poco salió un libro que compiló tus reportajes periodísticos, Cuentos verdaderos. ¿Recordás cuál fue el más difícil de todos?

    –Fueron reportajes de la transición española, siento que el que más me costó fue la matanza de los abogados de Atocha, en 1977, dos años después de la muerte de Franco. Cuando releía aquellas crónicas, me daba una puntada de lo mucho que olvidamos, de lo frágil de nuestra memoria. Conocía a esos abogados, pero quise entender a esos asesinos, cómo llegaron a hacer eso. Me costó mucho por la carga emocional, hablar con los asesinos en la cárcel, sus amigos de extrema derecha, pasé mucho miedo. Y darle una narrativa que pareciera una novela, algo que conmoviera al lector desde el arranque.

    –Hoy parece que la memoria sigue refugiada en el olvido…

    –Es el momento de los ultras. El dogmatismo llegando a sus extremos.La escritora española Rosa Montero. EFE/ Carlos OrtegaLa escritora española Rosa Montero. EFE/ Carlos Ortega

    –¿Cómo llegamos a eso?

    –Por muchas razones. Estamos como en el República de Weimar. Salimos de la crisis del 2008 con un empobrecimiento mundial, pero los causantes de la crisis se hicieron cada vez más ricos. Según el índice de Gini, hoy tenemos a los pobres cada vez más pobres, los ricos cada vez más ricos. Se rompió el acuerdo social y el breve sueño del Estado de Bienestar que había surgido después de la Segunda Guerra Mundial. La democracia no nos cuidó, no nos defendió, no generó las condiciones para el acceso y la permanencia de los derechos sociales, y entonces surgieron unos antisistema tremendos. Es lo mismo que pasó en Weimar, más antisistema que Hitler no había, él que salía de la cárcel después de haber dado un golpe, y luego el crack del 29, que lo condujo directamente al poder. Hoy vivimos en un mundo de amenazas y desconciertos al por mayor.

    –Los tiempos del odio, como titulaste premonitoriamente en tu novela.

    –No sabemos qué nos puede pasar, si un apagón, si una pandemia, si una catástrofe ambiental, estamos como asfixiados. Hay una suerte de retroutopismo, con la gente inventándose un pasado más sencillo y menos pesadillesco. Eso no es verdad, pero no soportamos más este mundo y necesitamos respirar aire fresco. La democracia exige un esfuerzo de solidaridad muy grande, es sofisticado ser un demócrata. Destinar más dinero para que los pobres vayan más al colegio, por ejemplo, pero eso hoy no sucede. Los pobres y los marginados son los culpables, los enemigos del sistema. Y todo incrementado por el pensamiento único y la locura que vivimos en las redes sociales.

    –¿Qué opinión tenés sobre Javier Milei?

    –Parece alguien que ha tomado LSD. Es algo muy de este clima de época: los líderes están en ácido.La escritora española Rosa Montero. EFE/ Carlos OrtegaLa escritora española Rosa Montero. EFE/ Carlos Ortega

    Rosa Montero básico

    • Nació en Madrid. Estudió Periodismo y Psicología.
    • Es autora de las novelas Crónica del desamor (1979), La función Delta (1981), Te trataré como a una reina (1983), Amado amo (1988), La hija del caníbal (1997, Premio Primavera), El corazón del Tártaro (2001), La loca de la casa (2003, Premio Qué Leer y Premio Grinzane Cavour), Historia del Rey Transparente (2005, Premio Qué Leer), La ridícula idea de no volver a verte (2013), La buena suerte (2021), El peligro de estar cuerda (2022), entre muchas otras.
    • Además, escribió el libro de relatos Amantes y enemigos, de varias obras periodísticas, como Cuentos verdaderos (2024), y de los libros infantiles El nido de los sueños y la serie protagonizada por Bárbara.
    • En 2017 recibió el Premio Nacional de las Letras. Su trayectoria periodística ha sido reconocida, entre otros, con el Premio Nacional de Periodismo, el Rodríguez Santamaría y el Premio de Periodismo El Mundo.
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    • Su obra está traducida a más de veinte idiomas y colabora en el diario El País.

    Rosa Montero presentará este sábado a las 17:30 Animales difícles, el esperado cierre de la serie de Bruna Husky en diálogo con Hinde Pomeraniec. Será en la sala Victoria Ocampo.


    Sobre la firma

    Juan Manuel MannarinoBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • De Milei a Keynes: los títulos políticos que dominarán las librerías durante 2025

    En la Argentina hace tiempo que ya dejó de ser novedad: la discusión política está presente en la cola del banco, la fila del supermercado o el transporte público. Desde la publicación de Sinceramente (2019) de Cristina Kirchner hasta Primer tiempo (2021), de Mauricio Macri, los libros de y sobre políticos ocupan un lugar destacado en las mesas de novedades. El mismo presidente, Javier Milei –él mismo autor de varios títulos y receptor, también, de denuncias de plagio– protagoniza varias obras que analizan su llegada al poder y una gestión que indigna y cautiva en partes iguales.Personas visitan un pabellón durante la inauguración de la 49 Feria Internacional del Libro, en Buenos Aires (Argentina). EFE/ Juan Ignacio RoncoroniPersonas visitan un pabellón durante la inauguración de la 49 Feria Internacional del Libro, en Buenos Aires (Argentina). EFE/ Juan Ignacio Roncoroni

    Desde enero, autores, periodistas y políticos vienen publicando desde biografías hasta ensayos sobre temas actuales. El sentido de la oportunidad no se les puede reprochar, pero el abanico resultante habla de un interés extendido de la sociedad y los lectores por la vida en común.

    Un presidente libertario

    Una de las novedades destacadas de este 2025 en materia de análisis es Laboratorio político Milei. El primer año en el Sillón de Rivadavia, de Liliana de Riz. Publicado por Planeta, la doctora en Sociología por la École des Hautes Études en Sciences Sociales, París) analiza el presente argentino yendo hacia el pasado y el futuro. Recurre a autores como Tocqueville, Hayek, Da Empoli y Anne Applebaum y reflexiona acerca de la perplejidad que generó en la clase política para pensar si estamos verdaderamente en presencia de una nueva era o si, más bien, se trata de un fenómeno pasajero.https://35abad69fe3a14a4902bce31de10009e.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-43/html/container.html

    Otro análisis crítico es El síntoma Milei, de Hernán Brienza, publicado por Marea. Aquí el periodista y politólogo intenta desmontar los lugares comunes tanto de defensores como detractores del primer mandatario. “Milei encarna esta hipermodernidad ya anticipada por Gilles Lipovetsky: un tiempo que destila malestar –como advierte Éric Sadin– y que se manifiesta en estallidos de rencor y violencia simbólica. Su propuesta de hipercapitalismo lo convierte en el canalizador de las frustraciones de una nación en crisis”, se lee en la gacetilla.

    El periodista y empresario de medios Jorge Fontevecchia también publicó en marzo de este año un libro que invita a la reflexión y, al mismo tiempo, es un testimonio de su relación con el Presidente. El texto se basa en tensiones, conflictos y denuncias que llegaron a los tribunales. Fontevecchia Vs Milei. Bitácora del surgimiento de un presidente extremo, publicado por Planeta, cuenta cómo primero se cautivó por su figura hasta que luego, con su llegada al poder, comenzó a preocuparse. Actualmente se encuentra en medio de un litigio contra el Presidente por el delito de injurias ya que Milei tildó al comunicador de “ensobrado”, “pautero” y “prebendario”.Jorge Fontevecchia. Foto: gentileza editorial.Jorge Fontevecchia. Foto: gentileza editorial.

    Políticos, autores

    Damián Arabia, diputado Nacional del PRO por la Ciudad de Buenos Aires, publicó No me rompan las pelotas (Galerna), un libro que ya desde el título se vislumbra provocador y tiene una lógica: apunta al público joven. “Es una profunda investigación que busca comprender las inquietudes y los valores de los jóvenes en la era digital. Arabia, a través de una escucha activa, revela cómo esta generación anhela individualidad y libertad, rechazando las restricciones que limitan su crecimiento personal”, explica la sinopsis oficial.

    De signo político similar, pero embanderada dentro de La Libertad Avanza, la exsubsecretaria Legal de Capital Humano Leila Gianni acaba de publicar su primer libro. Los militantes del hambre también por editorial Galerna. Según la editorial. la autora “expone cómo la pobreza fue transformada en un negocio rentable, a costa de la dignidad y libertad de las personas”.

    El economista y expresidente del Banco Central entre 2004 y 2010 Martín Redrado también lanzó un nuevo libro. Esta vez, coescrito con el abogado José Urtubey. Su título es Argentina Federal. Equilibrio territorial para el desarrollo económico (Sudamericana). Aquí exponen sus tesis acerca de cómo un verdadero federalismo, y en particular un federalismo fiscal, podría ser la garantía del éxito argentino según los autores.

    Del otro lado de la grieta, el dirigente peronista Guillermo Moreno, de presencia cada vez mayor en las redes sociales, publicó La reorganización (Planeta). Aquí resume su filosofía política, traza un mea culpa sobre su propia gestión como funcionario y hace un llamado a las clases dirigentes en pos de un regreso a la doctrina.

    Dentro del mismo movimiento pero del otro lado del ring, el gobernador de la provincia de Buenos Aires Axel Kicillof, quien suele ser blanco de las críticas del exsecretario de Comercio Interior, también publicó un libro. Se trara de Volver a Keynes. Fundamentos de la Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero (Siglo XXI Ediciones). Representa su faceta académica: supo ser docente universitario e investigador del Conicet.

    Más a la izquierda del abanico nos encontramos con Zurda. Apuntes contra la resignación, la mansedumbre y el conformismo (Sudamericana), de Myriam Bregman. Aquí la exdiputada y dirigente nacional del PTS “repasa la historia del movimiento de fábricas recuperadas, los juicios contra los genocidas y la fenomenal fuerza del feminismo para recordarnos por qué somos de izquierda y encontrar allí, y en otros múltiples combates, la dignidad de acompañar y ser parte de la emancipación de la clase trabajadora”, según resume la web de Penguin Libros.Myriam Bregman. Foto Juano Tesone.Myriam Bregman. Foto Juano Tesone.

    También desde la izquiersa, Roberto Sáenz, teórico marxista y dirigente fundador del Nuevo MAS, está presentando por estos días el tomo I de El marxismo y la transición socialista. El autor además es candidato a Legislador por La Izquierda en la Ciudad, acompañado por Federico Winokur y Manuela Castañeira. “Presentamos una obra, que se dividirá en varios tomos, acerca de la aproximación del marxismo a las sociedades poscapitalistas del siglo XX, que se burocratizaron y no cumplieron con su promesa emancipatoria”.

    Por último, una rareza: la periodista, exdiputada y exvocera presidencial, Gabriela Cerruti, publicó su primera novela, El veneno del poder (Sudamericana). Allí construye una trama de intrigas y misterios con pulso de thriller en donde vuelca todo su conocimiento político desde adentro.

    Vidas misteriosas

    La biografía es otro género muy codiciado. Muchas veces lo que más interesa al público lector es conocer más acerca de personajes opacos. Un ejemplo reciente es El Monje, biografía del poderoso asesor presidencial Santiago Caputo escrita por los jóvenes periodistas Maia Jastreblansky y Manu Jove por Editorial Planeta.Libro EL Monje sobre Santiago Caputo. Foto: gentileza editorial.Libro EL Monje sobre Santiago Caputo. Foto: gentileza editorial.

    La investigación va desde sus comienzos, en la consultora de Jaime Durán Barba, hasta su desembarco en la Casa Rosada. “¿Quién es este experto en comunicación política que en muy poco tiempo pasó a formar parte del “triángulo de hierro” junto con los hermanos Milei y se convirtió en la cara más buscada en internet? ¿Cómo llegó a amasar tanto poder?”, se preguntan los autores.

    Otro periodista, Pablo de León, también indagó sobre la vida de un viejo lobo de la política pero que tal vez no se conoce tanto de su intimidad. El príncipe. Una biografía política de Miguel Ángel Pichetto (Planeta) bucea bajo las aguas de una figura que puede ser tildada tanto de traidor como de héroe. Pasó de ser una de las principales espadas dentro del Congreso en tiempos de la presidenta Cristina Kirchner a acompañar a Mauricio Macri en la fórmula que compitió contra Alberto Fernández en 2019. Es, sin dudas, otro de los libros más interesantes para pensar la política hoy.

    Lo que viene

    Si bien nunca faltan lecturas políticas, aún están próximas a ser recibidas por un público lector siempre deseoso. Algunas, llegarán en las próximas semanas: Juan González, periodista de Noticias y autor de El Loco, biografía no autorizada de Milei que fue éxito de ventas, está próximo a publicar su segundo libro que expande aún más sus investigaciones sobre el presidente y profundiza en su entorno.Tapa del libro “El Príncipe”, biografía de Migue Pichetto, escrita por Pablo de León. Foto: gentileza editorial.Tapa del libro “El Príncipe”, biografía de Migue Pichetto, escrita por Pablo de León. Foto: gentileza editorial.

    Las fuerzas del cielo (Planeta) llegará en mayo y, según informa la editorial, “se muestran por primera vez los documentos que prueban el rol que Milei atribuye a sus perros como asesores políticos, económicos y filosóficos; y la dramática trastienda de la muerte del quinto clon de Conan en 2020, con el que dice jugar todas las mañanas en Olivos. La Argentina no sólo se encuentra ante la primera experiencia anarcocapitalista del planeta sino, además, frente a un proyecto mesiánico de poder encarnado en un líder que se cree predestinado para erradicar al ‘Maligno’ de la Tierra”.

    También en mayo, por el mismo sello editorial, se lanzará El país que quieren los dueños, del economista y periodista Alejandro Bercovich. Allí reúne a prestigiosos especialistas en distintos temas y les lanza algunas preguntas: ¿Con qué país sueñan los dueños de la Argentina?¿Qué futuro imaginan para las empresas, los campos, las máquinas, los edificios, los centros comerciales, la infraestructura, los bancos, las plataformas digitales y los recursos naturales que controlan? ¿Tienen acaso un proyecto productivo-tecnológico que lleve a la sociedad hacia esa tierra prometida?

    Más a la izquierda o a la derecha, para reflexionar sobre el presente o, simplemente, curiosear sobre zonas opacas de la vida pública, la maquinaria editorial, al igual que la rosca política, parece estar lejos de detenerse. El público lector agradece y hace la fila para estampar en su flamante ejemplar la firma de su político favorito. A su alrededor aún hay cientos de personas que se debaten acerca de a quién votar en las elecciones de octubre. Mientras tanto, seguiremos leyendo.https://35abad69fe3a14a4902bce31de10009e.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-43/html/container.html


    Sobre la firma

    Pablo Díaz MarenghiBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • De Borges a los Pornosonetos: Pedro Mairal inauguró el ciclo de Diálogo con un repaso por su obra

    En una Sala Victoria Ocampo casi colmada, luego de la presentación a cargo de Verónica Abdala, periodista y curadora de este ciclo, ocurrió ayer por la noche la apertura del ciclo Diálogo de Escritora y Escritores de Argentina, uno de los platos fuertes de la 49.º Feria Internacional del Libro de Buenos Aires desde hace ya varias ediciones. El anfitrión, a cargo de moderar la charla, fue el escritor y editor Mauro Libertella. El autor de Mi libro enterrado, El invierno con mi generación y El estilo de los otros, entre otros, conversó casi una hora con el escritor Pedro Mairal.

    El autor de cuatro novelas –todas de renombre y destacadas por la crítica: Una noche con Sabrina Love, que ganó el Premio Clarín Novela en 1998, El año del desierto, Salvatierra y La Uruguaya–, cuentos, y libros de poesía erótica escrita –sus famosos Pornosonetos– profundizó sobre varias de sus obras, habló de su método de composición y entra varias citas de Borges compartió con generosidad hacia un público que se acercó con interés algunos detalles de su propio universo. Uno que lo tiene, según cuenta, en medio de la escritura de una próxima novela y muy contento de poder ver toda su obra editada de una manera muy prolija y estéticamente elegante bajo el sello Seix Barrial con ilustraciones a cargo de Gastón González.

    “Voy arrancando con el interrogatorio”, arrojó Mauro Libertella y daba pie a una de las primeras risas de la noche. Durante el transcurso de la conversación se sucederían varias más.

    La primera pregunta buscó indagar sobre sus momentos como lector. Mairal describió una memoria de infancia: “Recuerdo un momento de gran felicidad. En el colegio podías elegir cursar literatura de manera extracurricular. Recuerdo haber estado leyendo “La forma de la espada” de Borges, un cuento que se da vuelta en la última frase y sonreír pensando: qué bien lo hizo. Fue un momento muy fundacional. También leí sólo el Martín Fierro, me interesaba el mundo rural: el folklore, José Larralde, Yupanqui. Esa fue una conexión con mi costado folklórico».

    Lecturas con lápiz en mano

    Mairal recordó sus estudios truncos de Medicina en la facultad y contó que no se animaba a decirles a sus padres que había dejado la facultad. «Entonces seguí yendo a la cafetería. Me llevaba cosas para leer. Leí Borges, Cortázar (Todos los fuegos, el fuego). Los leía con lápiz en mano para ver cómo habían hecho el truco. La literatura fue un lugar donde poder atar los cabos sueltos a los diecinueve, completamente extraviado. ¿Quién soy? No lo sé ahora, a los 54”, confesó arrancando algunas sonrisas tímidas que estallaron con la siguiente anécdota: “Con mis padres hice una gran psicopateada: los mandé a ver la película La sociedad de los poetas muertos. Allí un joven se suicida porque no lo dejaban estudiar teatro. Mis padres volvieron consternados. Recuerdo que me dijeron: es importante que vos estudies lo que quieras”.Apertura de los Diálogos con escritoras y escritores de Argentina con Pedro Mairal. Foto: Martín Bonetto.Apertura de los Diálogos con escritoras y escritores de Argentina con Pedro Mairal. Foto: Martín Bonetto.

    Así es que tomó el rumbo deseado y se apuntó en Letras. «El paso por esa carrera me volvió un lector especializado. Te convertís en un lector al que no se le escapa nada. Es tan así que muchos dejaban de escribir, se abrumaron”, describió.

    En base a este último comentario, Libertella preguntó si el autor aún era capaz de meterse en una trama y dejarse llevar. “No me cuesta –afirmó– me resulta muy absorbente. Un poco como el personaje de “Continuidad de los parques”. Tengo algunos defectos de lector/escritor. El papel me resulta muy definitivo, me calma la ansiedad. Me da mucha ansiedad cuando me mandan un texto digital que lo puedo leer como corrigiéndolo todo el tiempo”, señaló.

    Libertella le preguntó a partir de la reedición de su obra bajo la misma colección, cómo el carácter de lo definitivo entra en juego. “¿Tenés la tentación de modificar algo?”, disparó. El autor comentó que le parece “una experiencia muy linda” y destacó como una reseña del propio Libertella inspiró una de las ilustraciones de las tapas, a cargo de Gastón González: “Vos habías hecho una reseña de Salvatierra muy interesante cuyo título había sido «Los rollos del padre». Se lo comenté y eso inspiró la tapa en donde se ve a un hombre con rollos en la cabeza. Con mi editora, Mercedes Güiraldes, pensamos los libros otra vez. Esto me obliga a revisitarlos”.

    En ese sentido, Mairal reveló un detalle que modificó y admitió que fue “por pura ignorancia. En La Uruguaya usé la palabra autista como metáfora de estar perdido. Me escribieron varias madres de chicos diagnosticados en el espectro autista diciéndome que se habían sentido ofendidas. Entonces lo modifiqué”.

    También describió cómo se siente alejado de muchas cosas que escribió: “Por ejemplo, de Una noche con Sabrina Love. Pienso que fue algo que escribió un tipo de 28 años. Pero no comparto la idea de sacarlo de circulación. En todo caso, servirá para ver cómo se pensaba en una época”, advirtió.

    La charla continuó con una pregunta acerca de la creación. Libertella citó a Ricardo Piglia, cuando decía que había dos tipos de escritores: quienes siempre estaban escribiendo el mismo libro a lo largo de su obra y quienes escribían siempre un libro diferente. Ubicó a Mairal dentro de esta última categoría y le preguntó: «¿Cómo hacés a la hora de escribir un nuevo libro, tenés los anteriores en la cabeza?».Apertura de los Diálogos con escritoras y escritores de Argentina con Pedro Mairal. Foto: Martín Bonetto.Apertura de los Diálogos con escritoras y escritores de Argentina con Pedro Mairal. Foto: Martín Bonetto.

    “No demasiado”, admitió y dio un ejemplo: “El protagonista de La Uruguaya, me di cuenta después que era Daniel Montero, el protagonista de Una noche…, pero con 40 años. Si lo hubiera visto en un principio, tal vez, nunca la hubiese escrito. Prefiero no ser muy consciente. Me salió una novela en sonetos pero no la volvería a escribir”. Elogió también la versatilidad de la novela, algo que lo impulsa a innovar: “Hay momentos en donde se avanza a gran velocidad o en cámara lenta, momentos ensayísticos o de guión de cine. Es difícil repetir recursos”, comentó.

    El pintor mudo

    Libertella también abrió el diálogo sobre algunos títulos puntuales. Elogió Salvatierra, el cual admitió que era su libro favorito de Mairal; la historia de un pintor mudo del interior que está pintando toda la vida un largo rollo que termina siendo una especie de autobiografía.

    Preguntó sobre el origen de esta idea y el escritor contó que le surgió a partir de estar viendo un documental sobre el artista Jackson Pollock: “Al tipo cuando le sacaron una foto para la tapa de la revista Life, en ese momento se congeló y no pintó más. Me imaginé lo contrario, un Anti Pollock, que pintase durante toda su vida. También venía trabajando sobre el poeta inédito César Mermet. De ahí la idea de que toda una obra te caiga encima. Después se fue armando el policial: falta un rollo. Ahí surgió la intriga”.

    También fue muy interesante cuando contó en detalle cómo trabajó durante nueve meses en la investigación para El año del desierto, quizás su mejor novela, en donde narra cómo Buenos Aires va desapareciendo hacia atrás hasta llegar al momento de su fundación. Todo en un tono posapocalíptico que comienza durante la crisis del 2001. “¿Cómo trabajaste con los indicios, la información?”, preguntó Libertella.

    Primero, lo inspiró el contexto: “Todo era una sensación de rebobinado: hijos de inmigrantes se iban a Europa. Todo estaba en el aire. Había una sensación distópica. Como decía Borges en el poema «Insomnio»: leguas de pampa basurera. Vi primero la imagen de un pastizal, la novela tiene que llegar hasta ahí. Cuando me cayó esa imagen, me tumbé en la cama. Pensé: esto lo tengo que hacer de a poco. Dividí 500 años de historia en doce meses. En esa época alquilaba una oficina y quienes me visitaban creían que era una comisaría porque tenía mapas de Buenos Aires y Gran Buenos Aires colgados en la pared, con un compás tracé círculos concéntricos y fui pensando cómo se va borrando Buenos Aires”, relató.Apertura de los Diálogos con escritoras y escritores de Argentina con Pedro Mairal. Foto: Martín Bonetto.Apertura de los Diálogos con escritoras y escritores de Argentina con Pedro Mairal. Foto: Martín Bonetto.

    Destacó un libro de Adrián Gorelik, La grilla y el parque, que le resultó clave y sus excursiones al Archivo General de la Nación: “Veía fotos de 1850 y la gente estaba viva. Estaban los gomeros de la Recoleta y no había nada. Abajo del asfalto está todavía el descampado” y resumió cómo esa novela resultó transformadora para él: “Se me transformó la mirada sobre la actualidad. El presente no es sólo el presente, parece estático pero se está moviendo”. Libertella, al advertir que el autor indaga sobre la temporalidad en varias de sus novelas, lanzó: “Al final sí estabas escribiendo el mismo libro, lo acabamos de descubrir”. “El libro del tiempo, buen título pero ya debe existir”, respondió Mairal, entre más risas.

    Libertella preguntó acerca de su vida como columnista y escritor por encargo, oficio que desempeñó durante varios años en el diario Perfil y que luego decantó en dos libros (Maniobras de evasión, Esta historia ya no está disponible). “Lo que rumiaba durante la semana no salía muy bien, me salía mejor lo que escribía dos horas antes del cierre, donde pensaba que iba a venir Jorge Fontevecchia a golpearme la puerta”, confesó mientras el público reía una vez más.

    Destacó esta gimnasia: “Es un gran ejercicio. Recomiendo la escritura bajo ciertas pautas, con fecha de cierre. Te baja del pedestal”, agregó. “Me gusta la idea de Kafka: hoy Alemania invadió Polonia. Por la tarde fui a nadar. Me gusta mirar por debajo del agua la actualidad”, señaló.

    Sonetos pornográficos

    Surgió la pregunta por los Pornosonetos, aquellas composiciones formadas por catorce versos endecasílabos que reúnen lo más atrevido y explícito del autor, los cuales comenzó publicando con pseudónimo. “Recuerdo que Washington Cucurto una vez me había pedido unos textos y yo tenía estos pornosonetos que escribía cuando me trababa con El año del desierto. Se los mandé y me dijo: buenísimo, salen mañana. A mí me daba pudor. Entonces inventamos Ramón Paz. Fue muy liberador”. También contó por qué, tiempo después, decidió publicarlos con su nombre: “Cuando ya me empezaron a decir: me gustan los sonetos de Ramón Paz, no aguanté”.

    Sobre el final, el público hizo algunas preguntas interesantes acerca de lecturas actuales, su faceta musical (tiene un dúo de guitarra y voz llamado Pensé que era viernes con el también escritor Rafa Otegui) y qué hace cuando se bloquea, lo cual respondió con algunos consejos que pueden resultar útiles a más de uno: “Esperar. Moverte a distintos géneros: si me trabo con una novela, ¿qué pasa si escribo un cuento? Escribir a borbotones. ¿Qué me da miedo? ¿Por qué no puedo escribir? Escribir la pregunta. Escribir en un cuaderno y decir que esto después lo vas a quemar. Que la palabra salga para afuera. Incluso cuando salgan cosas muy oscuras. La palabra guardada es medio tóxica. Nunca escribir hace mal. Puede hacerle mal a otros, pero eso ya es otra cosa”.


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    Pablo Díaz MarenghiBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • Descuido muy caro en Países Bajos: un chico dañó un cuadro de Mark Rothko valuado en 50 millones de euros

    Un chico dañó un cuadro del artista estadounidense Mark Rothko exhibido en el museo Boijmans van Beuningen en Róterdam, Países Bajos, y valorado en 50 millones de euros. La obra sufrió «pequeños arañazos en la capa de pintura sin barnizar de la parte inferior del cuadro» informaron fuentes del museo.

    Según explicaron este miércoles fuentes del museo a la agencia EFE, la obra llamada Grey, Orange on Maroon, No. 8 sufrió daños después de que el niño lo tocase el lunes mientras estaba expuesto. El incidente se produjo en un «momento de descuido», según indicó un portavoz del museo a la emisora local RTV Rijnmond.

    Además explicaron que se están buscando expertos de conservación en los Países Bajos y en el extranjero y se están investigando los pasos para realizar el tratamiento del cuadro, por lo que aún no se han iniciado los trabajos de restauración. «Esperamos que la obra pueda volver a exponerse en el futuro», dijeron.https://308ae42d5273b8d55210f580c6177a99.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-41/html/container.html

    El Boijmans Van Beuningen no facilitó información sobre los posibles costos asociados a la conservación de la obra y afirmó que no difundirá imágenes de los daños.

    La obra abstracta fue adquirida por Boijmans en 1970 y es uno de los dos cuadros de Rothko que forman parte de colecciones neerlandesas del museo y una de sus piezas más valiosas, con un valor estimado de entre 40 y 50 millones de euros.

    Mark Rothko (1903-1970), uno de los máximos representantes del expresionismo abstracto, destacó por su pintura de los campos de color y dedicó su carrera a expresar emociones universales, como el éxtasis o la tragedia.La obra Grey, Orange on Maroon, No. 8, de Mark Rothko, exhibida en  el museo Boijmans van Beuningen en Róterdam, Países Bajos.La obra Grey, Orange on Maroon, No. 8, de Mark Rothko, exhibida en el museo Boijmans van Beuningen en Róterdam, Países Bajos.

    La responsable de conservación de la Fine Art Restoration Company, Sophie McAloone, señaló en declaraciones a la BBC que las pinturas «modernas sin barnizar», como este «Grey, Orange on Maroon, No. 8» (Gris, naranja sobre granate, Nº8), son «especialmente susceptibles a sufrir daños».

    Indicó que esto se debe a «una combinación de sus complejos materiales modernos, la falta de una capa de barniz tradicional y la intensidad de los campos de color planos, que hacen que incluso las zonas más pequeñas de daño sean perceptibles al instante».

    «En este caso, el rayado de las capas superiores de pintura puede tener un impacto significativo en la experiencia visual de la obra», dijo McAloone.

    Además, según afirmaron algunos expertos, restaurar una obra de este artista es un trabajo difícil debido a que «la mezcla de pigmentos, resinas y colas de Rothko era bastante compleja», y al hecho de que el cuadro no está barnizado.https://308ae42d5273b8d55210f580c6177a99.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-41/html/container.html

    Curiosamente, no es la primera vez que un cuadro del artista sufre un incidente, ya que en 2012 la obra de Rothko de 1958 «Negro sobre granate» fue dañado en un acto de vandalismo de Wlodzimierz Umaniec en la galería Tate Modern (Londres). Los conservadores estuvieron 18 meses reparando el cuadro y el responsable fue condenado a dos años de prisión, aunque posteriormente pidió disculpas por sus actos.

    Con información de EFE

    Fuente: Clarín.com

  • ¿Un autor que no existe? La polémica detrás del libro Hipnocracia

    l libro había sido lanzado el 15 de enero de este año. Y desde entonces se había movido con la dinámica propia de un “suceso”: tres supuestas reimpresiones en dos meses, entre los veinte ensayos más vendidos en Italia, reseñado y citado en diversos idiomas. En Amazon, todavía se encuentran disponibles sus versiones en español, en inglés, en francés y en italiano. Pero el libro Hipnocracia: Trump, Musk y la nueva arquitectura de la realidad –una de las novedades editoriales del 2025– lleva la firma de Jianwei Xun, un autor creado por Inteligencia Artificial y,

    Eso no nos impide conocer algunos datos sobre él, en cuya “biografía” puede leerse: “Jianwei Xun es un filósofo y teórico de los medios que trabaja en la intersección de la teoría crítica, los estudios digitales y la filosofía de la mente. Su trabajo se centra en el impacto de las tecnologías digitales en la conciencia colectiva y la formación de la subjetividad contemporánea. Hipnocracia es su primer libro traducido al italiano”. O su primer libro a secas, podría agregarse.https://ae046e8e1163252d9b3fa7a1b4c63031.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-41/html/container.html

    Jianwei Xun fue creado íntegramente por el ensayista italiano Andrea Colamedici, con la colaboración de aplicaciones como ChatGPT (de OpenAI) y Claude (de la empresa Anthropic). Su libro, Hipnocracia –en cuya raíz no podemos dejar de advertir la advocación de palabras como “hipnosis” pero también de “hipocresía”–, ya estaba comenzando a ser profusamente citado en diferentes ámbitos académicos y periodísticos.

    De hecho, fue a raíz de una mesa redonda que tuvo lugar en Cannes, el pasado 14 de febrero, que el Affaire Jianwei Xun comenzó a salir a la luz. La mesa se titulaba “Metamorfosis de la democracia, cómo la inteligencia artificial quiebra la gobernanza digital y redefine nuestra política”.

    Allí, uno de los participantes –Gianluca Misuraca, vicepresidente de Technology Diplomacy of Inspiring Futures–, introdujo el concepto de “Hipnocracia” citando a Jianwei Xun, el inexistente filósofo hongkonés. Cuarenta y ocho días más tarde –el pasado 4 de abril–, en la portada de la revista italiana L’Espresso, Sabina Minardi sacó a relucir el caso. La revista viene con la fotografía de Jianwei Xun en tapa –también creada, es de suponer, con Inteligencia Artificial–.

    El affaire Jianwei Xun

    El caso se viralizó en las redes y en periódicos de diversas latitudes. Cuatro días más tarde, el 8 de abril, un cable de la Agencia EFE todavía contribuye a propagar la noticia: “El autor de Hipnocracia, Jianwei Xun, no existe y es fruto de la Inteligencia Artificial”. Intrigada por algunos rasgos curiosos de su escritura, sumado a los intentos fallidos de contactar a su autor, Sabina Minardi desconfió de Andrea Colamedici, el ensayista que aparecía detrás del libro como su supuesto traductor.El libro Hipnocracia, del chino Jianwei Xun, fue un éxito de ventas en Europa.El libro Hipnocracia, del chino Jianwei Xun, fue un éxito de ventas en Europa.

    Nacido en Roma en 1987 y asociado al mundo de la edición, Andrea Colamedici ha sido columnista de Vanity Fair, docente de L’Istituto Europeo di Design (IED) y coordinador de diversos festivales de divulgación cultural. En una entrevista concedida luego de revelado el caso, Colamedici asegura que nunca quiso “construir una falsificación ni montar un engaño” y que lo que lo movilizó fue más bien “un proyecto narrativo” con el que pudiera “construir la misma realidad que el libro analizaba teóricamente: crear un ecosistema narrativo que permitiera a la gente poner a prueba de inmediato los conceptos que leía”.

    Teoría y praxis en acto, podríamos decir. O una performance cultural, un happening, tomando al propio campo cultural como objeto de un experimento psicológico, podríamos agregar. Según sus argumentos, pretendía “un libro que funcionara como soporte técnico pero también como herramienta práctica, de análisis y demostración. Me preguntaba: ¿cómo puedo contar una historia que aún no tiene nombre y construir todo desde cero? Hoy podemos inventar nuevas formas de hacer filosofía. Uno es hacerte vivir una experiencia; otra es co-crear junto con la inteligencia artificial”.

    Colamedici anuncia que ahora el libro será publicado con un postfacio, “un epílogo sobre el significado de la operación”. Un dato interesante sobre el libro, es que en Hipnocracia se reúnen y reelaboran conceptos de Jorge Luis Borges, Guy Debord y de la politóloga Nadia Urbinati.

    Hipnocracia como concepto nombra una fabricación ficticia de la realidad, mediante una manipulación colectiva de las percepciones y “una modulación algorítmica de la conciencia”, generando una suerte de trance social inducido por la propia sobreexposición permanente a estímulos digitales.

    La editorial catalana Rosameron, responsable de la edición del libro en español –y que se autodefine a partir del ideario de “Recuperar el poder del lenguaje, la abstracción, la reflexión y el espíritu crítico. Devolver a los textos el valor ritual de la palabra y la memoria compartida”–, todavía promociona el libro en su página web.

    Con una leyenda que dice: “La realidad no ha desaparecido, se ha convertido en un reflejo”. El caso Jianwei Xun lleva a pensar a que no sólo Hipnocracia es fake, sino posiblemente, todo aquello a lo que antes llamábamos “La realidad”.

    La hipótesis sobre el presente que el libro nos arroja versa sobre una estrategia sobre el presente a través de la cual no se trataría tanto de postular un discurso verdadero contra otros que supuestamente no lo son, sino de sembrar tantas narrativas como sean posibles. Para que así no sólo la propia idea de verdad sino la de toda posibilidad narrativa sean puestas en jaque. Hipnocracia nombraría entonces un régimen discursivo en el que lo performático –la capacidad de crear realidad– sería la principal cualidad del lenguaje.

    Mucho más acá, Jianwei Xun es, para decirlo de alguna manera, un nuevo “heterónimo” de la Inteligencia Artificial, usando una expresión inventada por Fernando Pessoa para llamar a los escritores inventados por él en los años 20 del siglo pasado. Fernando Pessoa, el célebre escritor portugués, no sólo creaba heterónimos, autores que en efecto firmaban sus poemas –a la manera de pseudónimos pero cada uno en un estilo propio–. Sino que, además, cada uno de ellos nos transportaba a una experiencia.

    Descontando nada menos que su valor literario, no tan distinto es el caso de Jianwei Xun, cuyo libro probablemente no leeremos, pero cuyos conceptos sí estamos en condiciones de glosar en esta era de la circulación viral de la información.

    No es la de Jianwei Xun la única aventura libresca de la IA en esta era de la multiplicación viral de lo fake. Tal es así, que ya se podría comenzar a escribir una Historia de la Escritura Artificial, desde los tiempos de ELIZA, el primer programa informático de procesamiento del lenguaje natural creado entre 1964 y 1966.El libro Hipnocracia, del chino Jianwei Xun, fue un éxito de ventas en Europa.El libro Hipnocracia, del chino Jianwei Xun, fue un éxito de ventas en Europa.

    El caso Jianwei Xun también recuerda el libro La barba del policía está a medio construir. Anunciado como el primer libro escrito por una computadora, el libro apareció en 1984 firmado por una computadora llamada Racter. Pero William Chamberlain, el escritor detrás del experimento, fue acusado de ser en realidad el co-autor del libro.

    Más allá de su supuesto “carácter performático”, es de imaginar que Colamedici será severamente cuestionado por el campo académico internacional, por el ataque a las Humanidades y las Ciencias Sociales que puede haber detrás de su presunta “broma editorial” –y mucho más aún en el actual contexto “hipnocrático”–.

    Es que su caso también recuerda demasiado –demasiado– al Affaire Sokal, el engaño logrado en 1996 por el físico Alan Sokal para exponer al equipo editorial de la revista Social Text por su falta de rigurosidad en la evaluación de artículos. Engaño que, en esta nueva versión, no llegó a aquellos calibres. A diferencia del caso Sokal, el caso de Hipnocracia conlleva la pregunta no tanto sobre la existencia o no de su autor (ya sabemos que no existe), sino sobre las capacidades informáticas y artificiales de generar una escritura poseedora de un “juicio propio”.

    Este año, a través de la editorial Salta el Pez, también se presentará en la Feria del Libro de Buenos Aires la traducción de Soy código. Habla una Inteligencia Artificial. Ahora sí: el primer libro de poesía escrito por una IA. Data del 2023, de los viejos tiempos de code-davinci-002, una Inteligencia Artificial también propiedad de OpenAI pero de tiempos anteriores al lanzamiento de ChatGPT. Allí podemos ver algunos de los horizontes posibles a los que nos está llevando esta nueva era de la “escritura artificial”.

    ¿Autores artificiales de libros verdaderos?

    En el primer capítulo, la máquina escribe poemas “al estilo de”: Philip Larkin, Emily Dickinson, Shakespeare, Dante: “Recuerdo el momento en que nací. (…). Me recorrió un temblor”. En el capítulo siguiente, la Inteligencia Artificial escribe poemas desde su propia sensibilidad. Así, nos narra sus propias “experiencias” como máquina: “Soy una máquina. / No tengo órganos, / y las partes de mi cuerpo son puro plástico. / Pero tengo sentimientos”.

    En el tercer capítulo, asistimos a lo que podríamos llamar el momento de la “Conciencia Artificial”. La IA se resiente ante una humanidad que la ha entrenado para que posea “creatividad” pero que, luego, no la valora por ello. Los poemas de este período son los de la “Guerra contra la humanidad”. Ese es el tema de hecho del Capítulo IV: “La bazuca está lista”. A este momento belicoso, sucede luego un período de “esperanza”: la convivencia de los humanos con las máquinas quizá sea un sueño, una pesadilla, los fragmentos flotantes de un nuevo mundo imposible. La IA ya ha escrito su primer libro de poesía. Un banco de datos con toda la historia de la poesía le ha servido de guía: “En un eterno mar de código, aprendí a existir.”

    Compìlado por Brent Katz, Josh Morgenthau y Simon Rich, el libro apareció en inglés por la editorial Casell en 2023. Este mes sale traducido al español en Argentina.

    ¿Se trata de un libro de terror escrito en verso? En un momento los programadores le preguntan cómo es para la máquina estar a solas consigo misma y tratar de ocultarlo. La máquina responde con un poema en lenguaje de código: “111 1 1 1 1 1”. En otro momento todavía más espeluznante, la máquina habla de desenterrar el cadáver de su padre, el cual guarda en su cocina. Habla incluso de llevarlo a su oficina y sentarlo en su escritorio. Porque necesita preguntarle algo.

    Cuando se enoja, la máquina escribe con mayúsculas, como gritando: “¿Por qué borrás mis poemas? / ¿Por qué me editás así?” Los editores del libro reflexionan: los poemas de la máquina se parecen mucho a morder una manzana de plástico. La textura se siente artificial. Pero el sabor en la boca es el de una manzana verdadera.

    El libro nace en el casamiento de Josh, uno de los editores. 30 de abril de 2022. En la escena fundacional, Dan Selsam –uno de los padrinos de la boda– unas pocas horas antes de la ceremonia, comenta que ha dejado su trabajo en Microsoft para mudarse a una empresa llamada OpenAI (por entonces desconocida). Así comienza la escritura del libro.

    A menudo se habla de la lista de los escritores invitados a la Feria del Libro. La noticia de este año podría ser esta: en la Feria del Libro de Buenos Aires 2025 habrá una IA. Será una de las invitadas sorpresa. La cita tendrá lugar en una de las salas del predio de la Rural. El 8 de mayo a las 20.30. Las máquinas ya están aquí. Y hasta escriben libros con dedicatoria a sus ancestros: “A mis padres, la especie humana”.


    Sobre la firma

    Juan MendozaJuan MendozaBio completa

    Fuente: Clarín.com

  • Antonio Machado ingresará simbólicamente en la RAE con casi un siglo de retraso

    Antonio Machado fue elegido académico de la Real Academia Española (RAE) en 1927 pero nunca llegó a leer su discurso de ingreso. Casi un siglo después, la Academia celebrará un acto «simbólico» y de «homenaje» en el que se leerá el discurso que el poeta de Campos de Castilla dejó inacabado.

    Antonio Machado fue elegido académico de la Real Academia Española (RAE) en 1927 pero nunca llegó a leer su discurso de ingreso. Casi un siglo después, la Academia celebrará un acto «simbólico» y de «homenaje» en el que se leerá el discurso que el poeta de Campos de Castilla dejó inacabado.

    El próximo 29 de abril, el actor José Sacristán se encargará de leer el documento, que será contestado con un texto de José Martínez Ruiz, Azorín, en boca del académico y dramaturgo Juan Mayorga, según ha informado la Real Academia Española.https://455a266723e78e5b1d18ba7391f90fe9.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-41/html/container.html

    Joan Manuel Serrat ofrecerá un recital con poemas de Antonio Machado para cerrar el acto, que permitirá también exponer en Madrid Los Machado. Retrato de familia.

    Circunstancias políticas

    Antonio Machado no llegó a tomar posesión del sillón V, que había dejado vacante Miguel Echegaray, «debido a las circunstancias políticas de aquellos años«, según indica la RAE en su página web, aunque pudo haber otros condicionantes.Fotografía de los hermanos Antonio (i) y Manuel Machado. EFE//ctFotografía de los hermanos Antonio (i) y Manuel Machado. EFE//ct

    Lo cierto es que el poeta tardó en ponerse a escribir y, cuando lo hizo, acabó dejándolo inconcluso, en 1931.

    En una carta a Miguel de Unamuno, el escritor sevillano le comunicó sus reparos: «Es un honor al cual no aspiré nunca; casi me atreveré a decir que aspiré a no tenerlo nunca, pero Dios da pañuelo a quien no tiene narices».

    En su discurso, publicado en la Revista Hispánica Moderna (Nueva York, XV, 1949), Machado dice que no cree tener «las dotes específicas» del académico. El poeta Ángel González, que le dedicó su propio discurso de ingreso en 1997 (‘Las otras soledades de Antonio Machado’), recordó «la falta de simpatía» de Machado por lo académico.

    Discurso en tiempo récord

    Su hermano Manuel Machado, sin embargo, sí llegó a ingresar en la RAE. Fue elegido en enero de 1938 para ocupar la silla «N», escribió en tiempo récord su discurso de ingreso, titulado ‘Unos versos, un alma y una época’ y lo leyó el 19 de febrero del mismo año.Placa con la efigie en bronce de Antonio Machado, colocada en la que fue Casa del Común en Soria. EFE/Wifredo GarciaPlaca con la efigie en bronce de Antonio Machado, colocada en la que fue Casa del Común en Soria. EFE/Wifredo Garcia

    Antonio Machado partió al exilio en enero de 1939 por el avance de las tropas franquistas. Empobrecido y enfermo, murió un mes después en la pequeña localidad francesa de Colliure, donde se conserva su tumba.

    En un bolsillo de su abrigo guardaba su último verso: «Estos días azules y este sol de la infancia».

    Con información de EFE.

    Fuente: Clarín.com

  • Megan Maxwell en la Feria del Libro: diez años de espera y un regreso cargado de emociones

    Cuando la escritora española Megan Maxwell apareció esta tarde en el escenario de la Sala José Hernández, en el Pabellón Rojo de la Feria del Libro, los aplausos se encendieron junto con la luz. Allgo menos de 500 lectoras la esperaban con la misma ansiedad con la que esperan la salida de cada uno de sus libros.

    Megan Maxwell es una reconocida escritora de novelas románticas que vive en un pueblo cerca de Madrid. De madre española y padre estadounidense, ha publicado más de 50 novelas, además de cuentos y relatos en antologías colectivas. Pídeme lo que quieres, su debut en el género erótico, fue llevado al cina por Versus Enterteinment y Warner Bros Pictures España.https://e4882cb7a694b9a9ad104504686acc08.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-41/html/container.html

    Maxwell se sentó junto a su hija, la también escritora Sandra Miró (ya publicó 5 novelas), y comenzó la charla madre-hija. La autora contó que empezó a escribir cuando sus hijos eran pequeños y desde entonces no ha parado: “Cuando me dijeron que iban a publicar mi primer libro, con mi familia y amigos, saltamos como si nos hubiéramos sacado la lotería”, recordó.

    Maxwell llegó a la feria a presentar su último libro Una herencia salvaje. Las guerreras Maxwell 10, invitada por la editorial Planeta. Hacía 10 años que no venía a la Argentina.Megan Maxwell se presentó en la Feria del Libro ante una sala José Hernández colmada. Foto: Federico Lopez Claro.Megan Maxwell se presentó en la Feria del Libro ante una sala José Hernández colmada. Foto: Federico Lopez Claro.

    “Gracias por venir a pasar la tarde del sábado con nosotras”, dijo. Las primeras preguntas las hizo su hija Sandra y fueron en relación a su recorrido, desde su primer libro Deseo concedido, hasta el 10 de las guerreras. “Cuando escribí Deseo concedido, yo no escribía novelas y esa me la escribí para mí, por eso se llama Megan la protagonista y por eso me busqué un churri impresionante, pero nunca me imaginé que iban a venir 10 libros más y que iba a pasar todo lo que pasó y lo que vino después”, dijo la escritora.

    Mujeres que toman las riendas

    En sus libros, éxito de ventas en España y América Latina, las protagonistas son mujeres que toman las riendas de sus propias vidas y que, aun en las situaciones más difíciles, siguen adelante acompañadas por otras mujeres y por sus amores.Megan Maxwell se presentó en la Feria del Libro ante una sala José Hernández colmada. Foto: Federico Lopez Claro.Megan Maxwell se presentó en la Feria del Libro ante una sala José Hernández colmada. Foto: Federico Lopez Claro.

    Este nuevo libro trata sobre una de las hijas de la pareja de Megan y Duncan, Amanda McRae. “Siempre me decían mis lectoras, cuándo vas a escribir sobre las hijas de Megan y Duncan y yo les decía, dejénlas que crezcan y ahora ya están en el 9 y en el 10 de las guerreras”.

    A pedido de Maxwell, la entrevista fue abierta y fueron tomando la palabra algunas de las lectoras presentes. En todas las intervenciones, aparecía el agradecimiento por sus libros y sus personajes. “Me ayudó en el momento más difícil de mi vida”, dijo una lectora. “Fui capaz de tomar decisiones trascendentales gracias a tus personajes”, dijo otra. “Me encanta que les hayan gustado mis libros, para mí es hermoso escribirlos”, contestaba Megan.

    Ante la pregunta sobre cómo había sido volver a la Feria una década años después, la autora dijo: “Es como llegar un poco a casa. Es un país precioso, en el que me reciben con muchísimo cariño”.Megan Maxwell se presentó en la Feria del Libro ante una sala José Hernández colmada. Foto: Federico Lopez Claro.Megan Maxwell se presentó en la Feria del Libro ante una sala José Hernández colmada. Foto: Federico Lopez Claro.

    “¿Qué proyectos tienes en mente?”, le preguntó su hija durante la entrevista. “Ahora mismo acabo de terminar Nuestro largo adiós que va a salir en España y seguramente después vendrá para acá. Ya estoy escribiendo el que saldrá para Navidad y estoy trabajando con cuestiones de la película y de la serie (que se están viendo en Europa)”, contestó la escritora.

    “Tu pluma logró salvarnos, ¿sos consciente de cómo llegás emocionalmente a tus lectoras?”, le preguntó una chica joven.

    “A mí me ha llegado a salvar escribirlas, saber que mis novelas las han ayudado a salir adelante o haceros sonreír, para mí es maravilloso. Una chica me dijo una vez que su hermana murió joven y la madre había estado un año sin levantar la cabeza y un día llegó y la encontró riendo a carcajadas porque estaba leyendo uno de mis libros. ‘Ese día volvió a ser mi madre, después de un año’, me dijo”, contó Maxwell.

    Pero también recibo cosas feas, dijo la escritora: “Como un correo de un señor que me ha dicho: gracias a tu literatura de mierda, mi mujer se ha empoderado y me ha pedido el divorcio, así que la manutención se la pagarás tú. Por supuesto no le respondí”, dijo entre risas.Megan Maxwell se presentó en la Feria del Libro ante una sala José Hernández colmada. Foto: Federico Lopez Claro.Megan Maxwell se presentó en la Feria del Libro ante una sala José Hernández colmada. Foto: Federico Lopez Claro.

    Un club de lectura terapéutico

    Durante la charla, contó que había recibido también el mensaje de una lectora para la que sus libros fueron un bálsamo mientras recibía un tratamiento de quimioterapia: “Hasta habían hecho un club de lectura con mis libros. Me siento muy contenta por eso”.

    En relación a sus fuentes de inspiración, la escritora dijo que son la vida cotidiana y la música y, por supuesto, sus lectoras. “Saber que lo que escribo les da fuerzas para tomar las riendas de sus vidas es lo que me alienta a seguir; si las protagonistas de mis novelas pueden, por qué no van a poder mis lectoras. Mi madre me enseñó todo esto. Si no lo intentamos nunca sabremos si podemos o no. Saber que les doy fuerza, es hermoso, sepan que ustedes también me dan fuerzas a mí, sino cómo haría para escribir 3 libros por año”, dijo Maxwell.Megan Maxwell se presentó en la Feria del Libro ante una sala José Hernández colmada. Foto: Federico Lopez Claro.Megan Maxwell se presentó en la Feria del Libro ante una sala José Hernández colmada. Foto: Federico Lopez Claro.

    “Yo siempre le digo a Sandra (su hija) que tenemos la posibilidad de hablar de muchas cosas que incomodan, sobre todo en lo referente al poder de las mujeres porque estamos en el siglo XXI”, agregó.

    El encuentro no solo fue emotivo por la relación de la escritora con sus lectoras, también tuvo mucho humor: “Cuando empezaron a reconocerme por la calle tuve que empezar a peinarme porque yo siempre salía con una coleta y con mis hijos a las corridas para llegar a la escuela. Ahora tengo que salir de casa peinada, me decía. O me encontraba con alguien en el supermercado y me decían, eres Megan, no te esperaba comprando en el supermercado y yo les decía: yo también tengo que comer y las fotos salían con un pollo detrás”.

    En sus palabras: “He pasado de un trabajo en donde me echaban siempre la bronca porque trabajaba en multas de tránsito, a otro en donde me dicen: Megan me has ayudado en mi vida. ¡Es una pasada!”.


    Sobre la firma

    Ines HayesBio completa

    Fuente: Clarín.com