El mercado espera con expectativas qué sucederá esta semana con dos variables que la semana pasada estuvieron en ebullición: las cotizaciones del dólar libre y del contado con liquidación.
La primera ($178) representa los precios de las únicas transacciones posibles en la Argentina para comprar y vender billetes, calificadas por el gobierno nacional como ilegales. La segunda ($167) surge de un promedio de operaciones legales realizadas a través de títulos públicos que le permiten a los inversores mudar sus activos a otros países.
El viernes, en el marco del Coloquio de IDEA, el ministro de Economía Martín Guzmán adelantó que esta semana adoptarán nuevas medidas para calmar la fiebre por el dólar. Sin embargo, algunas de sus intervenciones provocaron más dudas que certezas. El economista Juan Carlos de Pablo lo explica así: “Un ministro de economía no tiene que hablar de estas cosas, tiene que cambiar de tema o no dar el reportaje, porque la verdad es que la embarra”. Y le envió un consejo: “Señor, cállese y actúe”.
Los dichos de Guzmán a los que alude De Pablo están vinculados a las reservas del Banco Central. Ante una pregunta del periodista Fernándo González, el funcionario evitó precisar cuáles eran las reservas líquidas disponibles en el Banco Central. “Ése es un número que manejamos nosotros”, contestó pese a que estaba hablando sobre un dato que debiera ser público.
El funcionario prometió además que intentarán facilitar las operaciones de contado con liquidación ya que al tratarse de negociaciones entre privados, no impactan en las reservas del BCRA.
“Señor ministro, tenga buenos diagnósticos. Empecemos porque no le creemos nada al gobierno. Entonces, si vos querés ser creíble y yo no te creo, tenés que hacer el triple de esfuerzo para ver si te creo la mitad”, analizó De Pablo en diálogo con Marcelo Longobardi en radio Mitre para graficar la sensación que existe actualmente en la ciudadanía con respecto a las últimas medidas adoptadas económicas por el Poder Ejecutivo.
El precio del dólar -explicó el especialista- refleja expectativas. Quienes tienen pesos, no quieren tenerlos. Y quienes tienen dólares, deben encontrar razones poderosísimas para venderlos. Ese juego de oferta y demanda explica por qué se disparó el precio.
También hay un factor histórico que De Pablo enmarca dentro de la “sabiduría intuitiva” de la población: “Cada vez que hubo momentos así turbulentos, el que se quedó en pesos terminó perdiendo; quizás funcionan las medidas y el dólar baja, pero la percepción que existe en la Argentina es siempre la misma; ´por las dudas compro´”
El fiscal en lo penal de Lomas de Zamora Sebastián Scalera pidió este lunes 19 de octubre que Pablo Moyano vaya a juicio oral y público por ser «jefe» de una asociación ilícita en el Club Independiente. La asociación ilícita, según la fiscalía, está conformada por una facción de la barrabrava y parte de la dirigencia del Club Atletico Independiente. Se trata de un segundo tramo de la causa donde sólo remite a Pablo Moyano, ya que está en etapa de debate oral y público varios acusados como Pablo «Bebote» Álvarez, el ex líder de la barrabrava de Independiente, también es considerado «jefe» de la asociación ilícita. Para pedir el juicio, el fiscal valoró los dichos de Álvarez como «arrepentido» quien involucró a los Moyano así como de otros integrantes de la barrabrava, escuchas telefónicas, el análisis de varios teléfonos secuestrados, y varias declaraciones testimoniales, entre otras. Te hace falta saber. Nos apasiona informar. Necesitás confiar. Te queremos ahí. HACETE SOCIO DE PERFIL Periodismo Puro en tiempo real. REGISTRATE Ya tengo cuenta En la verdad no hay grieta: el único compromiso es con vos Según la hipótesis de la acusación, la asociación ilícita tuvo su inicio para desplazar al entonces presidente de Independiente Javier Cantero, para garantizar el arribo de los Moyano a la dirigencia: para ello recurrieron a «aprietes» que –según Scalera- fueron «subvencionados» por Pablo Moyano, Noray Nakis y Héctor Maldonado. Por ello, el plan común era de garantizar la llegada de los Moyano y por otro reposicionar a la barrabrava en el club de Avelaneda. Con los Moyano en el poder, según el fiscal, la barrabrava recibió cuotas sociales pagas, bonos de ingreso a espectáculos deportivos, el financiamiento de viajes dentro y fuera del país, la entrega de dinero en efectivo, y hasta «Bebote» Álvarez dijo que hasta tenía aspiraciones políticas en la institución deportiva. Damián Lagarone, integrante de la barra brava, días antes de los partidos en que el equipo jugaba de local se dirigía en persona a la empresa Integradores S.A, y entregara un pendrive a Juan Pablo Canosa o Ignacio Malvestiti, hijos de los principales socios y directivos de la empresa, el cual tenía un extenso listado con más de mil nombres de socios del Club Atlético Independiente, con el fin de que la empresa cargara en sus respectivos carnets los bonos necesarios para que estas personas pudieran ingresar al estadio. Archivo | Citan a indagatoria a Pablo Moyano por Independiente En ese sentido, se imprimían los comprobantes de pago de las cuotas sociales de cada uno de los que integraban la lista, y las entradas que eran repartidas entre la barra brava. La fiscalía desarrolló que luego la relación entre Moyano y «Bebote» Álvarez se rompió, y el primero de ellos manifestó intenciones de competir con una agrupación propia en la elección de autoridades del Club Atlético Independiente, iniciativa que fue trabada por la dirigencia. Ahora la juez de garantías Brenda Madrid, previo traslado por quince días a la defensa de Pablo Moyano resolverá sobre la elevación a juicio.
Sin resultados oficiales avanzados aun en la mano, Alberto Fernández y la vicepresidenta Cristina Kirchner festejaron hoy el triunfo electoral del Movimiento al Socialismo (MAS) en Bolivia al sostener que la virtual victoria de Luis Arce “no solo es una buena noticia para quienes defendemos la democracia en América Latina; es, además, un acto de justicia ante la agresión que sufrió el pueblo boliviano”, dijo el Presidente.
De esta manera, la Argentina se manifestó muy satisfecha por el regreso de Arce y, por consiguiente, Evo Morales al poder en Bolivia.
“Buen lunes para todos y todas. Felicitaciones a Lucho Arce y David Choquehuanca que, junto a Evo, construyeron en Bolivia un gran triunfo popular. La Patria Grande feliz”, tuiteó Cristina Kirchner al evaluar el resultado electoral preliminar de Bolivia.
Alberto Fernández estaba exultante con la victoria abrumadora que dan las encuestas en boca de urna en Bolivia donde Arce superaría por más de 52% de los votos al candidato de la derecha Carlos Mesa y de esta manera se evitaría una segunda vuelta.
No obstante, los resultados oficiales son muy lentos y hasta ahora se computó apenas el 16% de los sufragios en Bolivia y se estima que recién mañana estarán los resultados finales.
Pero en la Casa Rosada ya dan por descontado un triunfo de Arce y el regreso del MAS al poder. Hasta hoy a la mañana los diferentes referentes del kirchnerismo duro o funcionarios del Gobierno se mantenían cautos ante el resultado de Bolivia ya que el conteo de votos es muy lento. “Hay que esperar”, repiqueteaban desde anoche los kirchneristas a la espera una horizonte más claro. Pero una vez que Alberto Fernández y Cristina Kirchner tuitearon con mensajes de euforia el triunfo de Arce hubo una catarata de mensajes en la misma línea.
En este sentido, el canciller Felipe Solá, se expresó sobre el resultado de Bolivia: “La Argentina no reconoció nunca a los golpistas transformados en gobierno de facto. Hace un año, la decisión de los presidentes @alferdez y @lopezobrador_salvó la vida de @evoespueblo. Recordemos para valorar”, dijo.
(AFP)
Se refería así al apoyo incondicional que tanto la Argentina como México le dieron a Evo Morales. El ex presidente boliviano se encuentra refugiado en Buenos Aires desde diciembre pasado y durante la campaña electoral mantuvo un activo rol para sumar votos en la colectividad boliviana en la Argentina.
En la Casa Rosada creen que el regreso del MAS al poder en Bolivia implicará una suerte de “recomposición del mapa bolivariano» que se había resquebrajado. Esto es: la sumatoria de gobiernos de izquierda en la región como el de Argentina y ahora Bolivia para compensar la presencia de mandatarios de la derecha como Jair Bolsonaro en Brasil, Sebastián Piñera en Chile o Luis Lacalle Pou en Uruguay.
En esa línea de análisis, el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados, Eduardo Valdés, expresó a Infobae que “el triunfo del MAS en Bolivia es una muestra de que la Argentina no está aislada o sola en América latina”.
Valdés recordó también que junto con Cristina Kirchner, el ex presidente Paraguay, Fernando Lugo y el de Ecuador, Rafael Carrea, entre otros, han formado una suerte de grupo de apoyo a Evo Morales y su regreso al poder. El sábado pasado este grupo emitió un duro comunicado en el que acusaron a la OEA liderada por Luis Almagro de haber cometido “un grave error” al no controlar “el fraude electoral” de las elecciones del año pasado en que se dejó afuera a Evo Morales por severas irregularidades en el escrutinio.
El senador del Frente de Todos y presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana, también se sumó hoy a los festejos en Bolivia. “Gran ejemplo del Pueblo Boliviano y de la dirigencia del Mas. Pese a las persecuciones lograron un triunfo electoral que ilumina el futuro de democracia y justicia social en la Región. Renace la esperanza con @LuchoxBolivia y @LaramaDavid. Felicitaciones @evoespueblo. Bolivia de pie”, escribió en su cuenta de Twitter el ex canciller de Cristina Kirchner.
A la vez, desde el kirchnerismo duro, el ex embajador argentino en Bolivia, Ariel Basteiro, sostuvo: “Triunfazo del MAS! Alegría para #Bolivia y para la región. El poder no pudo sostener la mentira del golpe de estado a @evoespueblo. El pueblo actuó en defensa de su propio futuro y elegió nuevamente al MAS por el 52% de los votos”.
El ex embajador argentino en Bolivia también fue un activo referente del kirchnerismo en la campaña del MAS en la Argentina. Se sabe que el voto de la comunidad boliviana en el país ayudó mucho al voto del socialismo ya que representa casi un 2% del total del electorado con 140.000 votantes y puede ser crucial para alejar a Arce de los votos de Mesa.
Desde el Frente Grande que nuclea a dirigentes del kirchnerismo duro alineados con el Instituto Patria de la vicepresidenta alentaron el triunfo de Arce. “Solo el pueblo salvará al pueblo! Celebramos la vuelta a la Democracia en Bolivia! Celebra la Patria Grande! Felicitaciones @evoespueblo y @LuchoXBolivia ! ¡Gran victoria del #MAS«, lanzaron en la redes sociales.
En adelante, el Gobierno cree que el regreso del MAS en Bolivia podrá implicar la recomposición de las relaciones con el país vecino una vez que asuma Arce. Es que cuando Evo Morales decidió salir de Bolivia y refugiarse en la Argentina el presidente Alberto Fernández optó por cortar relaciones con La Paz y nunca reconocieron a Añez como presidenta.
Un día después de celebrarse el «Día de la Lealtad, el diputado nacional y presidente de la UCR, Alfredo Cornejo, arremetió contra el gobierno al asegurar que “el peronismo de hoy representa al sector parasitario” y reivindicó la figura de Mauricio Macri.
De esta manera, salió a contradecir las declaraciones del presidente Alberto Fernández, quien al conmemorar el 75 aniversario de esa fecha tan significativa para el peronismo celebró que en este tiempo de pandemia el ex presidente Mauricio Macri no esté en el poder. “Menos mal que el peronismo está gobernando en este momento”, enfatizó el jefe de Estado.
En un discurso de poco más de 20 minutos, el Presidente también opinó sobre el peculiar momento en el que le toca ejercer el cargo, en un nuevo paralelo con naciente justicialismo de mediados de siglo XX: “El peronismo ha querido que ahora me toque a mí. Yo decía que noto como cierta similitud, porque también a nosotros nos toca hacernos cargo en medio de la tragedia que significa la pandemia”.
Pero en uno de los momentos más destacados de su alocución, Fernández hizo mención a un comentario anecdótico que le expresó el gobernador de La Pampa, Sergio Ziliotto, quien le dijo: “Dios debe ser peronista, porque menos mal que el peronismo está gobernando en este momento”.
“En muchos pasajes de la historia el peronismo ha usado un argumento de que son los únicos que pueden gobernar el país y cuando han estado en la oposición fueron conspiradores y saboteadores de quienes están en el poder y no son peronistas, lo hicieron con Macri, Alfonsín y la Alianza”, recordó el diputado.
“Creo que esa hipótesis que alientan ellos no es real en la Argentina. No es inevitable que este país solo pueda gobernar el peronismo”, arremetió con firmeza para luego referirse a la grieta política.
“La verdad grieta no es peronista y antiperonista. Es entre la gente que produce y trabaja y se esfuerza para generar riqueza y el sector parasitario que viven de quienes crean riqueza. El peronismo de hoy, que es el kirchnerismo, está representando más a los que no trabajan que a los que trabajan y crean riqueza. Representa al sector parasitario”, remarcó Cornejo en diálogo con radio Mitre.
Para este referente político de la oposición, el peronismo kirchnerista está gobernando mal: “La estrategia sanitaria fue un desastre y está probado, los números muestran eso. El Presidente no se comportó como un estadista entre economía y salud. Y él mismo dijo que iba a privilegiar la salud”.
Y puso como ejemplos que Fernández había dicho que “prefería 5% más de pobres que 100 mil muertos, y ya llevamos 25 mil”. Y agregó: “Recuerdo que también dijo que si gobernara Macri tendríamos 10 mil y ya tenemos 25 mil. De tanto hablar ha mostrado que el gobierno peronista kirchnerista ha fracasado”.
Cornejo indicó que la responsabilidad de esta cuarentena poco inteligente fue del gobierno nacional, que terminó arrastrando a todas las provincias. “El viernes de la otra semana, el Presidente con tres gobernadores anunció la extensión de la cuarentena y retrotrajo el aislamiento a muchas provincias. La noticia fue que Mendoza no lo cumplió y tampoco lo cumplió ninguna provincia. Santa Fe quedó como estaba y el gobernador Perotti estaba al lado del Presidente”, recordó.
Insistió en que los anuncios del gobierno “son relato” y que ahora pretende echarle la culpa a las provincias del crecimiento de casos en el interior del país. “Hacen que están preocupados por la situación sanitaria y ahora le echan la culpa a las provincias en base a una progresión de los números del AMBA para tratar de mostrar que la estrategia en AMBA fue exitosa y en el interior no lo fue”, señaló.
Consultado acerca de la responsabilidad del Jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, quien sigue al pie de la letra las indicaciones del Ejecutivo, Cornejo hizo una salvedad: “Larreta siguió la estrategia sanitaria en el marco de AMBA. El se vio obligado a acompañar esa estrategia. Ahora no quiere entrar en contradicción con el gobierno pero se ve en los hechos de que hay una diferente forma de gestión”.
Por último, se refirió a la entrevista que Macri le brindó a Infobae donde, entre otras importantes declaraciones, afirmó queJuntos por el Cambio volverá a gobernar en 2023.“Hizo una autocrítica que me parece bien porque ayuda a la reconstrucción de Juntos por el Cambio. También despejó una duda de que no va a ser candidato en 2021”, concluyó.
En un día especial para el oficialismo, por el 17 octubre en que el peronismo recuerda el Día de la Lealtad, el jefe del bloque de diputados nacionales del Frente de Todos Máximo Kirchner apuntó al ex presidente Mauricio Macri, responsabilizándolo por la crisis actual y considerando que «si no tuvo responsabilidad como Presidente, menos la va a tener ahora como oposición». En declaraciones al programa Toma y Daca, que se emite por Radio AM 750, el hijo de Cristina Kirchner salió al cruce de las declaraciones de Macri en los últimos días, cuando recorrió varios sitios de noticias intentando recuperar protagonismo, y consideró que la reaparición del ex mandatario «no es ni buena ni mala noticia, pero su gestión hizo un desastre y hoy quiere dar clases». Sobre la candente situación económica, con altos índices de pobreza atizados por la pandemia e incertidumbre en el mercado cambiario, Máximo Kirchner enfatizó que «hay que tener paciencia y saldremos adelante». «Hay que tener paciencia y entender que esto va a pasar y vamos a salir adelante, con mucha voluntad y disciplina», afirmó el líder de La Cámpora, destacando que «los mercados quieren seguir gobernando en la Argentina, pero tienen que entender que la economía la maneja el Gobierno». Te hace falta saber. Nos apasiona informar. Necesitás confiar. Te queremos ahí. HACETE SOCIO DE PERFIL Periodismo Puro en tiempo real. REGISTRATE Ya tengo cuenta En la verdad no hay grieta: el único compromiso es con vos Siempre apuntando a los factores de poder económico, Máximo Kirchner insistió en que «los mercados no entienden que la gente se expresó en las urnas». «La economía va a tener una recuperación lógica cuando las personas comiencen a salir. Estamos viendo cómo los mercados intentan posicionarse para apropiarse de lo que genere esa recuperación económica», resaltó el hijo de Cristina Kirchner, precisando que «la gente es la principal damnificada por la actitud de los sectores que se llevaron puesto al país». Finalmente, relativizó la suba del dólar blue, que este viernes orilló los 180 pesos, señalando «me acuerdo que en la última parte del Gobierno de Cristina Kirchner se hablaba mucho del dólar blue. Después llegó un ministro de Economía que pensaba que el mercado funcionaba con ese dólar y no era así», concluyó.
Los peronistas salieron en auto a manifestarse cuando falló la web. REUTERS/Agustin Marcarian
“Fue el peor día de mi vida”, dijo un joven miembro del equipo digital que ayer iba a realizar la primera movilización virtual en la historia argentina. No podía creer lo que estaba pasando. Había previsto algún ataque, pero organizó el ingreso previo de 1500 amigos antes de la hora de “apertura» de la puerta, que sería a las 13. Todo estaba funcionando perfectamente.
Cinco, cuatro, tres, dos, uno, cero: cuando dieron acceso al público empezaron a sufrir un durísimo ataque cibernético, un hackeo bajo la forma habitual, el pedido de ingreso de más cantidad de usuarios de los que puede soportar una página, para inutilizarla. Se llama “ataque de denegación de servicios”, que se realiza a través de bots que saturan los puertos de ingreso bombardeando en forma continua información, hasta que logran saturar.
Acto con distanciamiento social en el Felipe Vallese
La página 75octubres.ar estaba preparada para que entraran 50 mil personas por segundo, pero con servidores instalados -dicen- en 40 países del mundo que dispararon millones de bots, lograron hacerla colapsar. Esperaban que entre 3 y 4 millones de usuarios únicos entraran a la web. ″Fue un ataque profesional, que no esperábamos en esa dimensión, cambiamos nueve veces de servidores y nos seguían, tenían la capacidad para hacerlo”, explicaron a Infobae desde la organización.
En Casa Rosada no ocultaron la decepción. Dijeron que esperan el informe técnico de Javier Grosman e Ignacio Saavedra, responsables del evento virtual, para dar una opinión fundada de lo que ocurrió. Genéricamente informaron que “fue un terrible ataque cibernético sincronizado», pero no se descarta llegar a conclusiones políticas complejas, que responsabilicen a la oposición. Precisaron que se necesita entre 100 mil y 150 mil dólares para realizar un ataque de esas características, que “no es una enormidad de dinero, pero tampoco lo tiene cualquiera para gastar,”.
“Nos cortaron los puentes informáticos”, fue el comentario dolido de un peronista. Hacía alusión a los puentes entre la ciudad de Buenos Aires y Avellaneda, que en medio de la disputa interna que se vivió el 17 de octubre de 1945 entre los sectores del ejército favorables a Juan Domingo Perón y los que estaban en contra, primero impidieron que los obreros movilizados por Cipriano Reyes pudieran llegar a Plaza de Mayo. Desde el Hospital Militar, donde el coronel había logrado que lo trasladen para conducir su defensa, Perón había logrado que el general Filomeno Velazco, a cargo de la Policía, baje los puentes, y así por la tarde, pudieron cruzarlos.
Ayer no hubo ningún policía que salvara la movilización virtual y el peronismo digital se sintió derrotado. “Siento como si me hubiera pasado un tractor por encima”, dijo una de las pocas mujeres del equipo. Aunque agregó: “Quiere decir que el camino es el correcto, hay que hacer movilizaciones virtuales, tenemos que insistir por acá”.
La gráfica del acto que sería virtual
Alberto Fernández buscó tomar distancia del asunto. Por lo menos, cerca de él aseguraron que “nunca estuvo muy convencido de eso, no le gustaba mucho, así que no le prestó atención al fiasco”. “Es verdad que era innovador, veremos si se hace más adelante. Por ahora, el moco es de Grosman”, dijeron. Y, en líneas generales, se mostraron satisfechos con el acto y con la expresión de la militancia en la calle, muchos de los cuales salieron en sus autos porque no podían manifestarse en forma virtual.
Aunque la verdad es que no se vio a ningún dirigente demasiado eufórico en el salón Felipe Vallese. Las cámaras tomaron a Máximo Kirchner y Eduardo “Wado” de Pedro, representantes de los socios mayoritarios del Frente de Todos, con gesto más que adusto. Como Santiago Cafiero, Sergio Massa, Héctor Daer y Emilio Pérsico, por nombrar algunos de los presentes en nombre de los otros miembros de la coalición de gobierno, cada uno cumplió el papel que tenía asignado.
Llegaron un poco más tarde de lo previsto (porque se esperó hasta último momento que se pudiera conectar la web), se sentaron a distancia social donde les fue indicado, escucharon el austero mensaje del Presidente a favor de la unidad del peronismo para campear la crisis, cantaron la marcha peronista, se sacaron unas pocas fotos, y se fueron. Silbando bajito.
A los festejos por los 75 años del 17 de octubre lo salvaron las caravanas. La jornada arrancó temprano con camiones y micros de los gremios vinculados a Hugo Moyano, continuó con gente que quiso salir a dar alguna vuelta antes de que empezara la movilización virtual y siguió hasta bien tarde a la noche con miles de autos que en decenas de ciudades expresaron su amor a Perón, a Evita, a Néstor y a Cristina.
La alegría fue callejera (EFE)
Entre bocinazos y dedos en V, lo que se expresó en las calles porteñas y de muchas ciudades del país es la necesidad de transmitir peronismo, una expresión que parecía vedada por la sucesión de movilizaciones realizadas por la oposición al Gobierno, que una y otra vez salieron a hacerse oír, marcando una agenda institucional y republicana, lo que colmó la paciencia de los peronistas.
Lo curioso es que la movilización que resultó es muy parecida, casi igual, a las realizadas por la oposición. Autos, banderas, barbijos, caravanas, bocinazos. El Presidente dijo ayer que los festejos del 17 de octubre no fueron la expresión de los “antibanderazos”. Sin embargo, si se le sacara el audio a las entrevistas, hasta podría confundírselas.
Finalmente, la oposición puede decir que le enseñó al peronismo una nueva manera de manifestar en las calles en tiempos de pandemia. Con distancia social, y sin necesidad de inventar personajes “anticuarentena” que el Gobierno suele disponer para que sean entrevistados por los canales oficialistas, el Frente de Todos logró mostrarse unido y disfrutar del respaldo de miles que salieron a expresar su respaldo a “Cristina y Alberto”, casi siempre en ese orden. Los une no perder -de nuevo- el poder, pero el volcán de la discordia interna sigue bulliendo.
Desde el «ala dura» de Juntos por el Cambio salieron a cuestionar las movilizaciones de un sector del peronismo que realizó este sábado 17 de octubre una masiva caravana en apoyo al Gobierno como parte de los festejos por el Día de la Lealtad. En la oposición hubo muchos cuestionamientos a que el presidente Alberto Fernández no habló del riesgo sanitario de la marcha como sí había criticado por ese punto a los últimos banderazos: «¿Los que marchan hoy no son anticuarentena?». La caravana fue organizada por el líder del Sindicato de Camioneros, Hugo Moyano, y se concentró en Plaza de Mayo. Cientos de camiones, colectivos, taxis y autos particulares copaban desde la mañana el centro porteño. El diputado del PRO, Fernando Iglesias, ironizó sobre la convocatoria recordando la polémica frase del comediante Dady Brieva. «Fueron en camión por si venía Dady, no?», lanzó. Patricia Bullrich: «Esto limpia lo que dijeron de los banderazos, que atentaban contra la salud» La presidenta del PRO, Patricia Bullrich, quien participó de los banderazos opositores, cuestionó: «Limpia lo que dijeron sobre que atentábamos contra la salud y la cuarentena con marchas opositoras. Pero si son oficialistas no atentan contra nada», expresó en diálogo con CNN Radio debido a que en las últimas marchas el Gobierno apuntó a que propagaban los contagios de coronavirus. Te hace falta saber. Nos apasiona informar. Necesitás confiar. Te queremos ahí. HACETE SOCIO DE PERFIL Periodismo Puro en tiempo real. REGISTRATE Ya tengo cuenta En la verdad no hay grieta: el único compromiso es con vos Si bien aclaró que “el PJ y la CGT tienen todo el derecho de respaldar al Presidente y de salir a manifestarse si así lo consideran”, manifestó que «son una copia, un intento de competir y empatar el mismo plano en que una sociedad no tan organizada ha jugado con las marchas ciudadanas” En la misma línea se expresó la diputada nacional y presidente de la Coalición Cívica, Paula Oliveto: «¿Los que marchan hoy no son anticuarentena? ¿Los que marchan hoy son gente de bien? Me resulta divino ver a los amorosos kirchneristas calladitos ante el hambre y la desocupación pero jurando lealtad al poder. Patéticos». ¿Los que marchan hoy no son anticuarentena? ¿Los que marchan hoy son gente de bien? Me resulta divino ver a los amorosos kirchneristas calladitos ante el hambre y la desocupación pero jurando lealtad al poder. Patéticos. — Paula Oliveto (@pau_oliveto) October 17, 2020 Por su lado, la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, dejó un enigmático mensaje en un video que subió a sus redes sociales: «La reinvención de la Argentina republicana sobre la unidad de todos los argentinos, están los ocho contratos, el fiscal el impositivo, cómo recuperar el valor del peso, porque el problema no es el dólar, somos nosotros. Por la unión de los argentinos y la reinvención de una república, ojalá lo puedan leer alguna vez algún político tanto del gobierno como de la oposición. Un beso enorme y felíz día de la madre». «LA REINVENCIÓN DE LA ARGENTINA REPUBLICANA» Sobre la unidad de todos los argentinos. Un beso enorme y ¡FELIZ DIA DE LA MADRE! pic.twitter.com/JaZuyA0I7v — Elisa Lilita Carrió (@elisacarrio) October 17, 2020 Como siempre, el que estuvo más activo criticando las movilizaciones fue el diputado Fernando Iglesias quien lanzó varias ironías sobre el Día de la Lealtad. «-Tirame un flyer que recuerde que el Partido Populista es una fracción disidente del Partido Militar… -Bueno, pero no tan nazi…», dijo en un tuit, mientras que en otro recordó la frase de Dady Brieva: «Fueron en camión por si venía Dady, no?» «-Vamos a llenar todas las plazas del país para derrotar a la oligarquía gorila, por la revolución justicialista y en memoria del General y los derechos de los trabajadores -Ze nos cayó el ZUM», expresó sobre la caída de la transmisión del acto virtual antes de que iniciara el evento y los organizadores denunciaron un «ataque informático». -Vamos a llenar todas las plazas del país para derrotar a la oligarquía gorila, por la revolución justicialista y en memoria del General y los derechos de los trabajadores -Ze nos cayó el ZUM pic.twitter.com/dGYMaOqpJd — Fernando A. Iglesias (@FerIglesias) October 17, 2020 -Tirame un flyer que recuerde que el Partido Populista es una fracción disidente del Partido Militar… -Bueno, pero no tan nazi… pic.twitter.com/qwKNKQ8qFf — Fernando A. Iglesias (@FerIglesias) October 17, 2020 Fueron en camión por si venía Dady, no? — Fernando A. Iglesias (@FerIglesias) October 17, 2020 Por otro lado, la diputada nacional de la Coalición Cóvica, Mariana Zuvic, también se sumó a las críticas y manifestó: “Llora el General, la traición al pueblo Peronista, el día de la lealtad”. Memorable». “Llora el General, la traición al pueblo Peronista, el día de la lealtad” 🌧 Memorable. — Mariana Zuvic (@MarianaZuvic) October 17, 2020 EuDr/FeL
Eduardo Duhalde, que hace un mes había dicho que al Presidente lo veía “grogui”, entendió en la víspera del Día de la Lealtad la gravedad de la crisis y corrigió su apreciación. “Dije eso porque lo veía mareado, sin descansar. Los colaboradores dicen ahora que está descansando más”, resaltó el viernes a última hora en declaraciones televisivas.
Cuando el ex presidente Duhalde apeló al término “grogui”,la rutina de Alberto Fernández transcurría casi con exclusividad en la Quinta de Olivos, rodeado por el elenco estable de colaboradores y sus amigos de toda la vida –«el gabinete de asuntos sin importancia», según un influyente ministro-, mientras la crisis política, y económica, se agudizaba y su liderazgo empezaba a tambalear. El Presidente había perdido a esa altura el control de la agenda pública, la popularidad alcanzada al comienzo de la cuarentena se había derrumbado según todas las encuestas, el círculo rojo le bajó el pulgar, la centralidad de Cristina Kirchner se apoderó de la coalición de gobierno y las falencias de la gestión quedaron al desnudo.
El acto de ayer funcionó en ese sentido como un oasis en medio del desierto: todas las vertientes del Frente de Todos en un solo lugar, 15 millones de visitas al sitio oficial de la celebración peronista, las movilizaciones callejeras no sufrieron desbordes y Fernández apeló a un discurso de “reconstrucción”. Habrá que ver cuánto dura.
El Gobierno está envuelto desde hace tiempo en un clima de frustración generalizado. Hasta a Gustavo Béliz, uno de los secretarios de Estado más leales al Presidente, le atribuyen en el círculo rojo un pesimismo que shockeó a media docena de interlocutores del establishment que conversaron con él hace algunas semanas: “Perdimos el rumbo”, se sinceró el funcionario. Una de las tantas escenas de catarsis que trascienden sobre el círculo íntimo de Olivos que rodea al jefe de Estado. Juan Manuel Olmos, jefe de Asesores presidencial, también trajina oficinas cabizbajo.
Frustrado, furioso por momentos con parte de su gabinete al que no le encuentra recambio, Alberto Fernández quiso entender el último mes de primera mano el por qué del malhumor empresario, y buscó además dar vuelta la página tras la fallida intervención de Vicentin, un espectáculo al que los hombres de negocios asistieron escandalizados.
El Presidente armó una ronda de conversaciones con parte del establishment, y elevó a consideración de su mesa chica la posibilidad de participar del coloquio de IDEA, un espacio que el kirchnerismo vació durante la última década.
“Nosotros somos un frente común. No hay fisuras”, contestó el mandatario ante la cúpula de IDEA en Olivos frente al planteo de los empresarios, quince días atrás, interesados en saber el proceso de toma de decisiones del Frente de Todos y, en especial, el rol de Cristina Kirchner.
Para el círculo rojo, el papel de la vicepresidenta en la agenda oficial es decisivo. La reforma judicial y sus aristas, que el Gobierno se empeña en justificar como parte de una modificación necesaria de la Justicia, pero que en buena parte de la opinión pública se circunscribe a una avanzada del kirchnerismo, inquieta a la par de la crisis económica. En Casa Rosada tomaron nota, y archivaron el proyecto por unas semanas.
Dos lunes atrás, en la oficina de Santiago Cafiero, en el primer piso de Casa Rosada, el jefe de Gabinete terminó de acordar con Roberto Murchinson y Roberto Alexander, de IBM, que el jefe de Estado abriría el coloquio empresarial. Fue la tercera y última reunión con la cúpula de IDEA. Cafiero también trató de entender las razones del malhumor empresario. “Hay un problema de confianza de base”, le explicaron, según pudo reconstruir este medio, en línea con lo que habían planteado con el Presidente en Olivos.
Es paradójido porque Murchinson y Alexander aseguraron, según trascendió, que la rentabilidad de sus empresas mejoraba, a pesar de la crisis. Pero el jefe de ministros los despidió sorprendido por lo que los interlocutores expusieron como una de las principales preocupaciones: el avance sobre la Justicia.
Alberto Fernández, ayer, entre Mayra Mendoza, Verónica Magario, Malena Galmarini y otras dirigentes, en el acto del Día de la Lealtad (Presidencia)
Hasta anteayer, Alberto Fernández y su equipo habían estado atentos a las repercusiones internas por su participación en la inauguración del coloquio empresarial, el miércoles a primera hora. Pesaba el antecedente de la convocatoria empresaria del 9 de julio, que la ex presidenta se encargó de sabotear a través de las redes sociales. “Se trabajó mucho. Y esta vez, no hubo fuego amigo”, resaltaban al caer la tarde del viernes en el entorno presidencial mientras ultimaban los detalles del acto de ayer que le dio al Presidente una bocanada de oxígeno y un respaldo político del PJ después de las semanas más críticas de su gestión. La primera muestra real de unidad del Frente de Todos en meses.
“Tiempo, necesitamos tiempo”, repiten como loros en Casa Rosada mientras el mandatario hace equilibrio entre un establishment desencantado, la crisis que lo acorrala y los cortocircuitos internos. El fin de semana pasada, en el extenso reportaje con Horacio Verbitsky, tuvo que aclarar: “Ya me fui una vez, dos no me voy a ir”. A mediados de semana subrayó que jamás «tocaría “los depósitos en dólares”. En su entorno le piden que deje de aclarar.
El miércoles, en un extenso almuerzo con parte de su equipo de asesores, Fernández también hizo su propia catarsis: no ahorró críticas para al menos dos de sus ministros, y se mostró muy molesto con los “libre pensadores” del espacio. Por ejemplo, Dady Brieva, que el lunes pidió “jugar al bowling” con un camión con los manifestantes que protestaban contra el Gobierno en el Obelisco.
Alberto Fernández en la inauguración del coloquio de IDEA, el miércoles
Brieva no es representativo, pero es parte de esa claque de artistas y dirigentes que se desviven por complacer al kirchnerismo duro y que, para colmo, ni siquiera tienen el aval de Cristina Kirchner.
Venezuela es un caso emblemático. El jefe de Estado fue criticado por los sectores más duros del Frente de Todos. Forzó, por ejemplo, la renuncia de Alicia Castro a la embajada en Rusia, a pesar de que aún no tenía el aval del Senado. Cristina Kirchner había querido primero a Castro para la OEA, una de las tres oficinas del extranjero que pidió la vicepresidenta, junto a China y Rusia.
Al Presidente le cuesta ordenar el frente interno. Castro se fue antes de asumir con una carta pública con fuertes cuestionamientos a su política exterior. Después, el mandatario la llamó para convencerla de quedarse, según reveló la ex funcionaria. Luis D’Elía avisó por las redes sociales que el mandatario hablaría telefónicamente con Nicolás Maduro para darle explicaciones. El llamado nunca se concretó.
Las reiteradas apariciones de Aníbal Fernández en los últimos días como vocero del Gobierno, y los encuentros que tuvo con el Presidente, alimentaron su posible incorporación ante un gabinete deslucido. Le ofrecieron la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, un organismo estratégico con un presupuesto interesante que todavía conduce Gustavo Morón, nombrado por Cambiemos. Morón trabó, hace tiempo, una relación política estrecha con Sergio Massa. Aníbal Fernández rechazó el ofrecimiento: pidió como condición que su tarjeta de presentación tenga el cargo de “ministro”. Circuló incluso que hasta le habrían ofrendado la posibilidad de hacerse cargo de parte de la comunicación oficial. “Pidan la pelota, loco, ayuden al Presidente”, había planteado el ex jefe de ministros en julio.
Cristina Kirchner
El acercamiento al círculo rojo -¿el oficialismo prevé cambios al proyecto de impuesto a la riqueza?-, la participación en IDEA, la visita a Vaca Muerta del jueves y el acto de ayer forman parte de una agenda con la que el Gobierno pretende retomar la iniciativa, concentrada por ahora por la centralidad de Cristina Kirchner, los sucesivos trascendidos internos y la fragilidad de la crisis económica, que la Casa Rosada no le encuentra la vuelta.
El martes, entrevistado por C5N, el jefe de Estado reconoció, por caso, que la baja de retenciones para propiciar la liquidación de divisas no había rendido como esperaban. Fernández se encogió de hombros: “No funcionó”, atinó a decir. El promedio diario de liquidación de divisas pasó de 50 a 80 millones de dólares, una cifra mucho menor a la deseada. El Presidente y el ministro Martín Guzmán rechazaron una devaluación de la moneda, a pesar de que la brecha entre el dólar oficial y el ilegal sigue en aumento. El mercado presiona por medidas, no solo económicas: también políticas. Es decir, un recambio de ministros que, por ahora, el mandatario no tiene previsto realizar. El problema es que no es solo el mercado: desde el Instituto Patria y la Cámara de Diputados también azuzan los trascendidos.
Ante la crisis de liderazgo del Presidente, que ayer tuvo una dosis de oxígeno en el Salón Felipe Vallese de la CGT, el Gobierno le prende velas a un repunte de la economía el próximo año. “Es la última carta que tenemos”, asegura con dramatismo un encumbrado integrante del entorno albertista. La economía y la posibilidad de acceder a una vacuna efectiva contra el COVID-19 asoman en el menú de la reconstrucción que este sábado planteó Fernández. La Jefatura de Gabinete trabaja a contrarreloj en un proceso de compra de dosis una vez que la FDA norteamericana apruebe el primer ensayo.
El malhumor empresario en el que el Presidente y su equipo más cercano se interesó en las últimas semanas tiene también su correlato social.
Según un relevamiento de la consultora Move, que trabaja tanto para el peronismo como para la oposición, la imagen del Presidente se desplomó en los últimos seis meses: cayó 56 puntos en el diferencial entre la positiva y la negativa. Otras encuestadoras coinciden con el diagnóstico. Entre los sucesos que contribuyeron a ese desplome se mencionan Vicentin, el anuncio de la reforma judicial y las últimas restricciones cambiarias anunciadas el mes pasado.
En paralelo, la popularidad de Horacio Rodríguez Larreta se mantiene alta y estable. El discurso del jefe de Gobierno en IDEA del viernes fue saludado con entusiasmo por los empresarios en el muro virtual. No sucedió lo mismo con el jefe de Estado, atravesado por una profunda crisis que, aconsejado por Cristina Kirchner, subió al ring a Rodríguez Larreta mucho tiempo antes de que lo que el propio jefe de Gobierno tiene previsto. El Presidente necesita ganar tiempo. El alcalde, mantener la popularidad hasta el 2023 para tener chances de llegar a la Presidencia. Un desafío más complejo que el otro.
La celebración del 17 de Octubre llega como cierre de otra semana difícil para todos y particularmente complicada y tensa para el Gobierno. Se sucedieron un renovado “banderazo”, el discurso presidencial ante empresarios –prometiendo que no habrá brusca devaluación y reivindicando la ofensiva judicial del oficialismo-, el inquietante dato de la inflación de septiembre y la proyección a octubre, un nuevo aumento nocturno de combustibles y algún roce más con la Corte Suprema. Eso y el dólar. Con ese marco, Alberto Fernández definirá si busca dar una respuesta política amplia o sólo se trata de un acto pensado como “contrabanderazo”.
Toda la previa al acto de la principal fecha del peronismo y en un aniversario redondo, el 75°, estuvo cruzada por la idea que ronda al poder sin distinciones en cada crisis: “recuperar la iniciativa”. Y en este caso, “recuperar la calle”, autovedada hasta ahora en espejo con la descalificación de movilizaciones opositores con el argumento de la cuarentena. La pandemia, que suma cifras impactantes, es ahora un problema. Quedaron abiertas las puertas para caravanas propias. Pero el único interrogante extendido en el propio oficialismo hasta última hora también remitía al frente doméstico: el papel de Cristina Fernández de Kirchner, presencial, virtual o restringido a algunos tuits.
Un operador peronista de larga experiencia sumaba en estos días dos señales con un mismo hilo. Por un lado, la intención de generar algún tipo de “épica”, modesta, expresada en una campaña que apenas arrancó pero seguiría en esa línea con una consigna central: “Reconstrucción Argentina”. Los dos términos con mayúscula, casi como una marca. Y por otro lado, una respuesta que apuntaría a atender la interna en sentido amplio.
El primer video difundido con ese diseño argumental, más allá de su calidad o factura, muestra una concepción conocida, ni siquiera original de esta gestión, que es poner las responsabilidades de la crisis fuera del oficialismo –y de la historia de la propia coalición de gobierno-, ahora en el contexto de la crisis económica y social profundizada por la cuarentena, sin manejo de las restricciones que aliviara la carga.
Afiche de convocatoria a la caravana impulsada por Hugo Moyano y otros sectores sindicales.
“Unidos, hagamos lo que sabemos hacer: levantarnos”, cierra el spot oficial con el remate de “Reconstrucción Argentina”. La idea de repetir el ejercicio colectivo de levantarse tiene un enorme implícito: se trata de crisis sucesivas. Pero el sentido épico de la publicidad sugiere además una destrucción casi de película de ficción, ajena a lo humano. No asoma responsabilidad social en las caídas, menos aun responsabilidad política. Es bastante más que el coronavirus.
Con todo, el mensaje tiene lecturas internas más llanas. Según el referido operador peronista, no sería difícil rastrear el origen de una campaña tendiente también a contrarrestar los cuestionamientos domésticos, empezando por el kirchnerismo, a la difusión o “estrategia comunicacional” de Olivos. Es parte de una etapa en que los trascendidos de críticas fuertes contra algunos funcionarios exponen la disputa por espacio de poder pero, antes, la búsqueda de responsables cuando los resultados políticos no son los deseados y se añaden costos autoinfligidos.
Desde esa perspectiva, un dato mayor es el desafío de unificar el accionar del PJ y, más precisamente, superar una instancia en la que muchos gobernadores peronistas –y en el caso bonaerense, intendentes de peso- estarían muy tomados por resolver sus problemas y preservar sus territorios, con relativo compromiso nacional. Se explica en estas horas por la expansión del coronavirus y los problemas presupuestarios. Es parte de la realidad, pero no sería lo único.
Una respuesta más formal que efectiva a ese desafío asoma en el impulso a la asunción de Alberto Fernández como presidente del consejo nacional del PJ. La intención de revitalizar el papel del peronismo tradicional puede quedar en el terreno simbólico si sólo se trata del cargo en la estructura formal del PJ: desde hace rato, no cuenta para mucho. Con un agregado: lo que sí va en contra de la tradición es la ausencia de liderazgo único, algo que el frente oficialista no resuelve si lo asume como carencia o, al revés, como el armado de una novedad política menos vertical.
Reunión organizada por el Consejo Nacional del PJ. La estructra partidaria, otra vez en la mira.
Ese es un tema para los gobernadores y para el peronismo tradicional. El kirchnerismo como tal tiene su propia estructura y su jefa. El justicialismo ha convivido con diferentes situaciones en épocas de poder durante esta etapa democrática, que fueron de la comodidad al malestar, pasando por la conveniencia. Carlos Menem fue jefe efectivo, Néstor Kirchner lo manejó a su manera y hasta ocupó el cargo, y CFK lo relegó con el calificativo de “pejotismo”.
Para algunos, aun admitiendo que suena al menos inconveniente hablar del tema frente a la crisis, se trata de un tablero que habría que comenzar a dibujar cuando falta un año para las próximas elecciones. Es más, restan diez meses para las PASO y mucho antes habría que comenzar a definir listas distrito por distrito, porque se trata sólo de una elección legislativa y no hay fórmula presidencial que ordene el juego.
Hay, en el fondo, una disputa latente. Pero Alberto Fernández se encargó de descalificar la apuesta inicial de buena parte de la conducción cegetista, que imaginaba algo así como un rescate interno del Presidente para fortalecer su figura en función del poder. Eso significaba base propia para la pulseada con CFK. No será así. El Presidente decidió cerrarse sobre la sociedad original del Frente de Todos en medio de la crisis, del mismo modo que fue abandonando los esbozos de acuerdo político con los sectores considerados como el ala moderada de Juntos por el Cambio.
Esa decisión explica el sentido que se le fue dando a la celebración del 17 de Octubre. Habrá que ver si el discurso trasciende la formalidad de los llamados sintetizados en “Argentina unida”. Y si rompe con el esquema de transformar el acto en una respuesta a los “banderazos”. La idea de presentarlo como contracara llega a tal extremo que alguno hasta sugiere difundirlo como un virtual plebiscito. Nunca la idea plebiscitaria resulta un buen remedio, porque básicamente niega al otro.
La vicepresidente Cristina Kirchner posteó en sus redes sociales este sábado un mensaje sobre el 17 de octubre, Día de la Lealtad y fecha clave del peronismo, pero su mensaje incluyó solo una foto del ex presidente Néstor Kirchner, sin menciones al peronismo en general y al general Juan Domingo Perón en particular. Mientras se conocía ese mensaje en la cuenta de la exmandataria en Twitter, se mantenía esta mañana la incertidumbre sobre si asistirá al acto organizado por la CGT, y en el que está previsto que hable en horas de la tarde el presidente Alberto Fernandez. Que la lealtad a las convicciones, al pueblo y a la Patria sigan inalterables en tiempos de pandemia. Con la misma pasión y el amor de siempre. pic.twitter.com/BaaMVmYy7F — Cristina Kirchner (@CFKArgentina) October 17, 2020 Según se indicó, Fernández encabezará ese cónclave junto a dirigentes sindicales, del peronismo, de La Cámpora y de organizaciones sociales, Será una convocatoria con una treintena de asistentes, en el emblemático Salón Felipe Vallese de la sede cegetista, debido a la pandemia, y que se espera que sea seguido virtualmente en forma masiva. Te hace falta saber. Nos apasiona informar. Necesitás confiar. Te queremos ahí. HACETE SOCIO DE PERFIL Periodismo Puro en tiempo real. REGISTRATE Ya tengo cuenta En la verdad no hay grieta: el único compromiso es con vos El acto en la CGT se podrá seguir por streaming desde la página web https://75octubres.ar, a través de computadora, tablet, celular o smartTV, y los organizadores se esperanzaban en llegar a reunir a un millón de asistentes virtuales. La ceremonia fue convocada para las 15:00 aunque se espera que una hora después comience el discurso de Fernández, mientras se espera con interés la confirmación de si estará finalmente Cristina Kirchner en el encuentro, en medio de su relación tirante con varios de los dirigentes de la cúpula de la CGT. «Creo que va a estar presente Cristina Kirchner en el acto. Sería buenísimo que los dos, Alberto y Cristina, estén», sostuvo el cotitular de la CGT, Héctor Daer, en declaraciones radiales. Si bien el Gobierno desestimó la chance de hacer un acto presencial con movilización de militantes a raíz de la pandemia, Hugo y Pablo Moyano aprovecharán esta modalidad de conmemoración del Día de la Lealtad Peronista para diferenciarse de la cúpula de la CGT, con la que están enfrentados, y también para llevar a cabo algún tipo de manifestación callejera que le reclamaban al Gobierno, para de esa forma responder a las marchas opositoras de los últimos fines de semana.