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  • La liquidación de los agroexportadores no aparece y la caída de reservas y de depósitos no se frena

    Los exportadores liquidaron el volumen habitual de dólares y es preocupante que no haya subido la oferta del sector porque las empresas comenzaron a hacerse de pesos para hacer frente al pago de los impuestos, en particular el IVA. Donde hubo algo más de oferta fue en la plaza marginal. El “blue” o dólar libre bajó $ 1 a $ 166, pero se recompuso en el post cierre y volvió a los $ 167. Acá se vio la mayor oferta de los que compraron dólar ahorro y los vendieron en la plaza marginal para hacer una diferencia de casi $ 6.000 porque compraron el dólar en los bancos a $ 135,71 y los vendieron a $ 163.

    De todas maneras, los tenedores de dólar ahorro van regulando sus ventas porque esperan que la divisa suba en el futuro cercano. Esto se ve en la moderación del retiro de depósitos en dólares en lo que va de octubre. En las primeras cinco ruedas del mes retiraron USD 448 millones, es decir un ritmo de USD 88 millones diarios contra más de 100 millones diarios de la segunda quincena del mes pasado. De todas maneras, es una salida que preocupa porque afecta directamente a las reservas que se integran con un porcentaje de esos depósitos que ahora están en USD 15.699 millones.

    En la plaza mayorista los negocios se mantuvieron en USD 241 millones, lo que hizo ver que las medidas de alivio a los exportadores no han logrado el efecto esperado por Martín Guzmán, el ministro de Economía. La restricción de venta a los importadores fue más importante que la liquidación del agro y esto hizo que el Central tuviera una rueda equilibrada donde no vendió divisas. El dólar aumentó 72 centavos a $ 77,48 como consecuencia de la alteración del ritmo devaluatorio.

    Pero la salida de dólares de los bancos influyó en las reservas que perdieron USD 196 millones para quedar en 40.838 millones.

    Los dólares alternativos con un regular monto de negocios cerraron con alzas de mediana magnitud porque recortaron las importantes subas del principio de la rueda. El dólar Bolsa o MEP, con negocios por USD 27 millones subió $ 1,53 (+1,1%) a $ 144,95. El contado con liquidación operó USD 51 millones y tuvo un alza de $ 1,32 (+0,9%) a $ 156,27.

    Los bonos de la deuda siguieron volátiles y con neta tendencia vendedora. Si bien cayeron todas las especies, las que forman el riesgo país, los que tienen ley extranjera, perdieron hasta 0,80%. Por eso el indicador subió a 1.368 puntos básicos (+1,9%) y lentamente se aproxima a los 1.400 puntos, un nivel demasiado elevado para un país que tiene un perfil de vencimientos moderado.

    La Bolsa, abrió en baja de poco más de 1% pero logró cerrar en alza. El monto operado estuvo cerca de lo habitual en $ 1.133 millones. El S&P Merval, el índice de las acciones líderes logró cerrar la rueda con una suba de 0,30%.

    Lo más destacado fue Grupo Financiero Valores (VALO) que subió 9,71% seguido por Pampa Energía y Transener que anotaron aumento de 6,60% cada una.

    Los ADR’s argentinos -certificados de tenencia de acciones que cotizan en las bolsas de Nueva York-tuvieron una rueda mixta. Los papeles que más ganaron fueron Corporación América (+5,41%) y MercadoLibre (+4,39%) que alcanzó su valor histórico más alto. Las bajas más profundas fueron las de Despegar (-4,43%) y Tenaris (-3,30%).

    Para hoy se espera otra rueda donde la pulseada será contra el dólar porque hoy rige el destino de la política. Las medidas de bajar las retenciones no tuvieron efecto alguno en el mercado, mientras los dólares alternativos siguen en alza y el “blue” se mantiene firme. La esperanza está en que el rebote de la soja de 1% que la devolvió al valor de USD 383 por toneladas, aliente las liquidaciones. Pero la oleaginosa deberá subir bastante más para competir con los rumores de devaluación o desdoblamiento cambiario.

    Fuente>: Infobae.com

  • Recelos, el PJ y disputas de poder: la historia detrás de la crítica de Macri a Monzó y Frigerio

    Ninguno de los dos estaba viendo la televisión. Es más: a ambos lo primero que les llegó a sus teléfonos celulares, es un recorte del video donde Mauricio Macri le planteaba a Joaquín Morales Solá en TN su crítica a haber delegado las negociaciones políticas en Rogelio Frigerio y Emilio Monzó. Las palabras del ex presidente cayeron como un baldazo de agua fría para ambos, quienes venían dialogando con varios sectores de Juntos por el Cambio en el marco del futuro de la coalición opositora. De Horacio Rodríguez Larreta, pasando por María Eugenia Vidal hasta Patricia Bullrich – quien recibió un llamado de Nicolás Massot – la dupla venía trabajando para articular una estrategia a futuro. Sin embargo, Macri irrumpió en escena. Mientras realizaba una autocrítica, planteó: “Yo delegué en mi ala más política con filoperonistas tanto en la Cámara de Diputados y los gobernadores; yo tendría que haber puesto el foco ahí porque claramente se jugaba mucho en la Argentina en poder convencer”. Ante esto, Morales Solá le respondió: “Se refiere a Frigerio y Monzó”, y Macri asintió. Sobre el final de su alocución, admitió que no sabía si él lo hubiera hecho mejor. Sin embargo, la bronca se desató entre los colaboradores de ambos. El diputado nacional, y ex viceministro político del Interior, Sebastián García de Luca planteó un escenario de ruptura y fue el primero en salir a hablar: «Gracias a Monzó y Frigerio logramos tener las leyes más importantes y construir gobernabilidad durante los cuatro años de gobierno con enorme minoría legislativa y estructura política». En rigor, ninguno de los tres está pensando en irse de Juntos por el Cambio. Fue lo mismo que le expresó Massot a Bullrich hace unos diez días. Pero las palabras de Macri generaron mucho enojo. “Es el primer presidente que delegó la economía, la Provincia de Buenos Aires y la política. Es un misterio saber de qué se ocupó”, lo chicaneaba uno de los legisladores que responde a la dupla. Apunten a Marcos En ese marco, De Luca fue más allá y marcó diferencias: “La gestión y la estrategia política se definía en la Jefatura de Gabinete, sus ojos y oídos como Macri definió. No éramos nosotros quienes tomábamos esas decisiones, si participábamos desde nuestro rol lógico al que le dedicamos nuestra vida completa”. De hecho, el ex presidente no hizo mención alguna ni a Marcos Peña, ni muchos menos al tridente que conformaba con Mario Quintana y Gustavo Lopetegui, los vicejefes de Gabinete y “controllers” del gabinete. Ya en 2018 Monzó repetía como un mantra: “Macri le dio la llave de la Casa Rosada a Peña”. El año anterior se habían enfrentado duramente: el entonces omnipresente jefe de gabinete quiso desplazar a Monzó de la Presidencia de la Cámara de Diputados y ensayó variantes para ese cargo, desde Diego Santilli a Carmen Polledo. La mala sintonía intentó aplacarse en un almuerzo en La Recova antes del cierre de listas de 2017. Pero Monzó no volvió nunca más al esquema de decisiones. Solo formó parte de una “mesa” política con gobernadores pero sin que su voz tenga algún tipo de injerencia. Por el lado de Frigerio, nunca fue tan crítico como Monzó pero, desde su rol de ministro político, se quejaba por lo bajo por la falta de resolución de conflictos de Peña y su equipo. Para peor aún: en la entrevista Macri resaltó a dos diputados nacionales, Omar de Marchi, de Mendoza y Federico Angelini, de Santa Fe. “A ambos los proponíamos nosotros”, se quejó otro diputado nacional del equipo de ambos. El origen La mala sintonía entre Macri y su “pata política” fue creciendo a medida que avanzaba el Gobierno. Ya los primeros meses, con la decisión de encapsular a Monzó a Diputados y dejarlo afuera de la “mesa chica” de decisiones las peleas internas comenzaron a crecer. En una cumbre en Olivos, ya es conocida la historia en el PRO de un enfrentamiento a los gritos entre el entonces secretario General de la Presidencia, Fernando de Andreis, y el propio Monzó. “Vos cállate”, le gritó el diputado nacional, sacado. Macri estaba en la oficina de al lado y escuchó todo. De Andreis es mucho más que un hombre cercano para él: es parte de su familia y una suerte de “primo” de sus tres hijos mayores. También le cayeron pésimo las críticas de Monzó a la falta de apertura y a la estrategia de Jaime Durán Barba que fue vertiendo en los medios de comunicación, entre otros en PERFIL en noviembre de ese año.   Macri, entre autocríticas y culpas ajenas   Con todo, la idea que tiene Macri, y que plasmará en el libro que está terminando para fin de año, es que después de diciembre de 2017 hubo un quiebre en el vínculo con ambos dirigentes. En especial, cree que ambos fueron “ingratos” con él, quien los depositó en sus lugares de poder, y que no defendieron ni negociaron bien los temas que él quería llevar adelante. Es más: a fines de 2016 un integrante clave del equipo de estrategia intentó convencerlo que Monzó estaba preparando una suerte de autogolpe para quedar como parte de la línea sucesoria en consonancia con un sector del PJ y hasta con el aval del kirchnerismo. La otra visión Por su lado, ellos piensan que, en no pocas oportunidades, le pedían a Macri que se involucre de manera directa en las negociaciones. Amigos desde hace largos años, hoy socios en una consultora, Monzó y Frigerio se conocen de memoria y hasta bromeaban con muchos de los actores que rodeaban al presidente por su falta de conocimiento de los actores políticos de la entonces oposición. Pero, creían, se necesitaba del presidente activo en la «rosca». Por caso, con el cambio de movilidad jubilatoria el entonces jefe de Estado no movió un dedo para acercar un voto hasta que, tras la lluvia de piedrazos, retomó las charlas con Massot. “Decime qué puedo hacer”, alcanzó a plantearle en vistas a una sesión que prometía ser convulsionada, casi tanto como la que se frustró por el caos que se produjo en la calle.   Mauricio Macri: «Esta cuarentena eterna ha sido muy dañina y sin ningún resultado»   Por su lado, Frigerio lidiaba con los gobernadores. La mayoría de ellos no tenían buena sintonía con Macri. A tal punto que, para fines de 2018, cuando se discutía el Presupuesto 2019, el ministro del Interior y el titular de la Cámara Baja planteaban a los diputados y gobernadores que se trabaja del “Presupuesto de Emilio y Rogelio”. Con la crisis de 2018, Frigerio presentó, al menos, dos veces su renuncia. A tal punto que la cartera de Interior fue parte de la negociación con la UCR. Hasta Ernesto Sanz se probó el traje. Por su lado, Monzó, ya para fines de año, le había pedido a Macri que lo deje ir a la embajada de España para dejar su banca y la conducción de la Cámara Baja anticipadamente. No ocurrió ninguna de las cosas. Ya en plena crisis de 2019, Larreta y Vidal le propusieron a Macri que aleje a Nicolás Dujovne del manejo de la economía y a Peña de la ominipresente jefatura de Gabinete. El entonces presidente dijo que sí. Para reemplazar a Dujovne, Vidal dejó ir a Hernán Lacunza de su gabinete. Y para el cargo de Peña, el consenso interno lo tenía Frigerio. Un día y medio después Macri se arrepintió: dejó ir a Dujovne pero desistió de echar a Peña, quien había presentado su renuncia. “El problema de Mauricio presidente fue que nunca cumplió ningún acuerdo.  Nadie de la oposición quería sentarse con él a negociar nada. Tenía la palabra devaluada con todos los actores de la política”, acusa un diputado del riñón de ambos, de manera cruda.  Con todo, tras las palabras de Macri hubo cruces de mensajes. A Frigerio y Monzó los sorprendieron, en particular, más que los dirigentes y gobernadores, los empresarios que se despachaban contra el ex presidente.

    Fuente: Perfil.com

  • Alberto Fernández, ante los empresarios de IDEA: descartó una devaluación y aseguró que jamás tocaría los depósitos en dólares

    El presidente Alberto Fernández buscó alejar los fantasmas de una devaluación y llevarles tranquilidad a los ahorristas en dólares durante su discurso en el Coloquio de IDEA, que todos los años reúne a los principales empresarios del país y este 2020 se realizó en forma virtual por la pandemia.

    “Tenemos problemas y hoy mismo enfrentamos un problema por la falta de divisas que heredamos, por una desconfianza que se crea porque se repiten cosas que no son ciertas, desde los que plantean que se viene una devaluación o que podemos quedarnos con los depósitos de la gente; jamas haría semejante cosa”, aseguró.

    Si bien utilizó un tono ameno y buscó generar puentes de consenso con los ejecutivos, el jefe de Estado aprovechó su intervención para defender la reforma judicial y el desplazamiento de los magistrados que investigaron la corrupción kirchnerista. También volvió a arremeter contra las personas que se movilizaron el lunes contra el gobierno nacional.

    “El mayor flagelo es la intolerancia, la descalificación del otro por no ser como yo, por no pensar como yo. Eso nos ha llevado a una Argentina dividida que no tira para el mismo lado. Esa Argentina dividida solo trae problemas. No hablo solo de la política. Lo que hemos visto estos días de marchas y marchas donde se plantean hasta protestas en domicilios particulares de jueces o de la vicepresidenta, o acá en la puerta de Olivos, con reclamos de la mas variada especie, están repletos de agresión, de insultos y de maltratos… Ese país no funciona más”, desarrolló.

    “Lo único bueno en tanta tragedia es que finalmente tocamos el fondo del pozo”, puntualizó en el tramo final de su discurso. “A nosotros solo nos queda mejorar, pero mejoremos con otro lógica, pongámosle al capitalismo al que todos adherimos, la cuota de solidaridad que necesita y que el Estado fije reglas claras y precisas”, remarcó.

    Antes, el jefe de Estado hizo duras críticas a la herencia que le dejó el gobierno de Mauricio Macri y argumentó que la aparición del coronavirus condicionó todos los planes que tenía para buscar una recuperación: “El país estaba en terapia intensiva después de haberse endeudado locamente, pedirle más plata al FMI y permitir que la plata se fugue. Llegamos a una Argentina recesiva que había cerrado mas de 25 mil pymes, había potenciado el desempleo y la precarización del trabajo”.

    Roberto Alexander hizo la presentación formal del 56° Coloquio de IDEARoberto Alexander hizo la presentación formal del 56° Coloquio de IDEA

    “Nosotros vinimos con toda nuestra fuerza y ganas de terminar con la pobreza y poner en marcha la maquinaria de la producción y el trabajo, pero a los 3 meses apareció el primer caso de coronavirus y todo nuestro objetivo cambió porque tuvimos otras urgencias”. explicó.

    En ese contexto, Fernández destacó la asistencia que recibieron las compañías que estaban en problemas: “Escucho decir que este es un Gobierno al que no le importan los empresarios… pero nosotros llevamos adelante un programa para atender la producción y el trabajo y por esa vía llegamos a más de 236.000 empresas, que sin la ayuda del Estado tal vez hoy no existirían; así garantizamos el trabajo de 2.500.000 de argentinos”.

    Duras críticas a la Justicia

    El Presidente dedicó una buena parte de su discurso a defender la reforma judicial que promueve el kirchnerismo: “Cuando nosotros planteamos cosas vinculadas a la Justicia no hacemos eso para buscar la impunidad de nadie ni para beneficiarnos, lo proponemos para que la Argentina recuperar una Justicia que se ha perdido”.

    “Me pregunto, ¿qué pensarían ustedes si las vacantes que hoy existen en el Poder Judicial yo las cubro con jueces amigos míos, cambiándolos de tribunal? ¿Creen que esa es una mejor Justicia? Eso es lo que nos pasó, lo que se hizo con el silencio cómplice de muchos”, remarcó en otra crítica contundente al gobierno de Macri.

    “Si quisiera ser un sinvergüenza, me hubiera quedado callado y aprovechaba ese antecedente, pero no creo en eso. La seguridad jurídica que ustedes reclaman exige tener jueces dignos y probos, esos tiene que pasar por el acuerdo del Senado y ser designados por el Poder Ejecutivo”, apuntó.

    Luego, Alberto Fernández llamó a “recuperar la convivencia democrática que hace muchos años se ha perdido» en el país. Y aprovechó para dar un ejemplo vinculado a los hombres de negocios: “No va más ese país que divide y descalifica, que pone en una vereda a los empresarios y en otra a los trabajadores; esa es una falsa opción”.

    “Los necesitamos en la misma vereda caminando juntos: los empresarios no deben ser descalificados por su condición, ni tampoco los trabajadores por reclamar derechos”, remarcó.

    Finalmente, para cerrar su exposición, el jefe de Estado volvió a enviar un mensaje optimista para hacer contrapeso a las críticas y a los que plantean que la Argentina no tiene futuro: “Que no los confundan, somos un país con enormes oportunidades, con un pueblo maravilloso que se ha sobrepuesto una y otra vez a las caídas. Vamos a levantarnos otra vez, respetando la solidaridad y los derechos de los que menos tienen, y ayudando a los que invierten y producen. En la Argentina que yo sueño no sobran argentinos, todos hacen falta. Yo cuento con ustedes”.

    Fuente: Infobae.com

  • Nubarrones cada vez más negros en el horizonte cambiario

    La vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca, afirmó: “Si generamos una devaluación fuerte lo que pasará es que los precios aumentarán, el salario real caerá y la economía se contraerá todavía más”. A esta frase hay que agregarle la del presidente Alberto Fernández: “Los dólares son para producir, no para guardar”.

    Cómo viene el panorama, esas declaraciones van a sumarse a las famosas: “el que apuesta al dólar pierde”, “les hablé con el corazón y me contestaron con el bolsillo” o “el que depositó dólares, recibirá dólares”. Son demasiados las declaraciones fallidas respecto al dólar por no comprender el proceso económico.

    Tal vez esta sea una de las tantas devaluaciones más anunciadas que se proyecta. ¿Por qué cabe esperar una devaluación? Es cierto que, como dice Cecilia Todesca, el saldo de balance comercial es positivo, lo que no aclara la funcionaria es que ese resultado se da pese a una fenomenal caída de las exportaciones (11,8% en los primeros 8 meses), aunque menos intensa que la de las importaciones (24%), con bajas interanuales desde el inicio del año.

    También es cierto que la cuenta corriente del balance de pagos es positiva, con lo cual es más insólito que el BCRA se esté quedando sin reservas de libre disponibilidad.

    Medidas derivadas y consecuencias

    El primer problema que se presenta por la escasez de dólares es que el Estado confisca parte de los ingresos de los exportadores, en particular del complejo agroalimentario.

    Así, quien produce soja, es obvio que es de su propiedad. Si la vende a otra persona del resto del mundo y le entregan dólares a cambio, aparece el Estado y se los apropia a cambio de pesos a una paridad irreal y que además se derriten como una barra de hielo en el desierto, porque le paga cada divisa a $57,4 cuando en el mercado libre cotizó el último viernes a $167. O sea que hay una breca cambiaria del 190 por ciento.

    El primer problema que se presenta por la escasez de dólares es que el Estado confisca parte de los ingresos de los exportadores, en particular del complejo agroalimentario

    Una verdadera confiscación del fruto del trabajo del productor que desestimula toda inversión y producción. Para pero, un proyecto del Diputado Carlos Heller propone cobrarle a los productores, entre otras personas, un impuesto adicional sobre la riqueza, estableciendo una doble imposición.

    ¿Cuál es el horizonte cambiario de continuar esta política cambiaria? No van a ingresar dólares por turismo dadas las restricciones absurdas que estableció el Gobierno con la cuarentena que ya va en camino a superar los 7 meses. Cuarentena que la Organización Mundial de la Salud acaba de considerar que no tiene que ser tan larga porque genera pobreza (al fin se dio cuenta la OMS del desastre que provocó en el mundo con sus recomendaciones).

    Tampoco van a ingresar dólares por inversiones extranjeras directas para poner una fábrica o comercio de cualquier tipo porque el Gobierno ha perdido toda credibilidad.

    Asimismo, no va a haber ingreso de dólares por el lado del crédito externo porque nadie le querrá prestar a un país que es defaulteador serial y sus finanzas públicas acumulan un creciente déficit entre ingresos y gastos.

    Lo único que queda como posible ingreso de dólares son las exportaciones, pero el Gobierno las castiga con un tipo de cambio artificial más bajo y, encima, le impone altas retenciones al sector más competitivo de la economía.

    Lo único que queda como posible ingreso de dólares son las exportaciones, pero el Gobierno las castiga con un tipo de cambio artificial más bajo y, encima, le impone altas retenciones

    Se sabe que van a faltar dólares al tipo de cambio oficial alejado de las cotizaciones alternativas en la plaza financiera y, por lo tanto, no se podrá satisfacer las necesidades de importaciones de insumos para la producción de bienes de consumo y de exportación.

    Por la falta de dólares no se podrán satisfacer las necesidades de importaciones de insumos para la producción de bienes de consumo y de exportación (EFE)Por la falta de dólares no se podrán satisfacer las necesidades de importaciones de insumos para la producción de bienes de consumo y de exportación (EFE)

    De ahí que ni bien la economía amague tener un mínimo de reactivación, es probable que el Ministerio de Producción disponga cupos y autorizaciones para importar insumos porque no va a haber suficientes dólares “baratos”. La consecuencia será la aceleración de la caída de la actividad y el aumento de la tasa de desocupación.

    El déficit fiscal se mantendrá alto y el BCRA continuará emitiendo moneda para financiarlo, con lo cual habrá más inflación y un tipo de cambio que irá cayendo en términos reales agravando el sector externo.

    Las opciones que tendrá el Gobierno

    Frente a ese escenario crítico, las alternativas de política serán:

    1) Liberar el mercado de cambios y dejar que la cotización sea libre. Algo que tiene bajas chances de ocurrir en un gobierno con tendencias a controlarlo todo.

    2) Desdoblar el mercado de cambios, dejando un mercado libre para la compra y venta de dólares a la paridad que fije el mercado, y otro comercial para el pago de las importaciones y las exportaciones. Esto no sería una solución porque si mantiene una elevada brecha entre ambos agravará la escasez de divisas.

    3) Simplemente devaluar el tipo de cambio oficial. Esta medida implicaría que, algún funcionario público, discrecionalmente, decida a cuánto tiene que estar la nueva paridad, sin ningún respaldo científico que lo sustente, y que por tanto sea aceptado por la generalidad de los agentes económicos.

    Reserva de valor

    Lo que se sabe es que hace rato que la sociedad no cree en el peso como reserva de valor y se desprende desesperadamente cuando lo recibe. En este contexto de absoluta falta de confianza la pregunta es: ¿para qué sirven las reservas?

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    Antiguamente, cuando había caja de conversión, se emitían pesos contra el oro que había de respaldo a una determinada paridad. Cuando se abandona el patrón oro en 1922 y a partir de 1972, cuando el presidente Richard Nixon declara la inconvertibilidad del dólar al oro, todas las monedas del mundo se transformaron en simples papeles en los que la gente cree o no cree. Así de sencillo.

    ¿Y en qué cree la gente para aceptar esa moneda? En el prestigio de sus gobernantes, en la seguridad jurídica, en el respeto por los derechos de propiedad, en si hay déficit fiscal y el Banco Central emite mucho dinero para financiar el déficit o emite poco. En definitiva, cree en una moneda por la seriedad de las instituciones jurídicas, políticas y económicas de un país.

    Como en la Argentina esas instituciones no son confiables, la gente no cree en el peso como reserva de valor. Es más, lo vive día a día cuando va a comprar al supermercado y advierte que tiene que entregar más billetes por la misma cantidad de bienes que antes.

    Como en la Argentina las instituciones no son confiables, la gente no cree en el peso como reserva de valor

    La única forma en que el Gobierno podría tratar de dominar ese rechazo a la moneda local sería mostrando que tiene suficientes reservas para respaldar el tipo de cambio artificial que establece el BCRA. Como hoy el Central no tiene esas reservas, la corrida hacia el dólar libre luce inevitable y, por tanto, que se acentúe la pérdida de activos externos, y finalmente tenga que devaluar.

    En definitiva, lo que se ve en el mercado libre de cambios es un anticipo de lo que va a ocurrir con la paridad oficial. Más tarde o más temprano el Gobierno tendrá que optar entre paralizar la producción y crear un mayor caos social y económico frenando la importación de insumos o bien, dentro de la lógica intervencionista, devaluar el peso.

    En síntesis, el problema cambiario no puede ser solucionado con medidas aisladas, requiere de un plan económico consistente y con autoridades que generen confianza. Pero el Gobierno carece de ambas cosas, en particular de la segunda, por la decisión de delegar en el Instituto Patria el primer filtro para aprobar cualquier medida.

    Fuente: Infobae.com

  • Mauricio Macri: «El peronismo está secuestrado por Cristina Kirchner hace más de 10 años»

    En su primera entrevista tras terminar su mandato, el ex presidente Mauricio Macri acusó a la vicepresidenta Cristina Kirchner de tener «secuestrado» al peronismo «desde hace más de diez años». “El peronismo está secuestrado por Cristina Fernández de Kirchner hace más de diez años, y eso significa que ha sido cooptado por la irracionalidad”, advirtió Macri durante la entrevista. «Con los irracionales no se puede», agregó, y consideró que “si el peronismo no resuelve ese problema es muy difícil sentarse a una mesa a acordar”. Macri cree que para sobrevivir, el peronismo tiene que «lograr separarse de Cristina de Kirchner». «Todos queremos acordar, todos los argentinos que están hoy esperando que acordemos, pero con la irracionalidad no se puede. Necesitamos un peronismo racional, como fue el último Perón, una persona que vino a construir; como fue Menem, que no había irracionalidad; no había irracionalidad con Duhalde, no se soltaban presos, no se fomentaba la toma de la propiedad privada», afirmó. Macri sostuvo que la vicepresidenta Cristina Kirchner «tiene una agenda propia que tiene que ver con sus problemas» y «necesita someter a la justicia». «Hoy necesitamos que la gente esté en la calle defendiendo la Ley y los jueces», expresó en una entrevista por el canal Todo Noticias.  También aseguró que la ex presidenta «se ha dedicado desde que es gobierno» a perseguir a su familia, en causas como la del Correo. Dijo que existe «un avance sistemático» contra su familia liderado por Kirchner.  El ex presidente volvió de este modo a polarizar con Cristina Kirchner y evitó el choque frontal con Alberto Fernández.

    Fuente: Perfil.com

  • Santiago Cafiero: “Los argentinos que se manifestaron ayer no son ‘la gente’, no son ‘el pueblo’”

    El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, se transformó en la primera voz oficial en analizar los alcances de la manifestación masiva contra el gobierno nacional realizada ayer en el Obelisco y en varias ciudades de todo el país.

    En diálogo con el periodista Diego Schurman en radio Continental, el funcionario planteó: “Creemos en el derecho a manifestarse, es parte de la democracia, pero también es parte de la democracia aceptar la diversidad; estos argentinos y argentinas que se manifestaron ayer no son la gente, no son todos, no son el pueblo, no son la Argentina”.

    “La Argentina es mucho más grande, es mucho más diversa. La Argentina entiende que hay una pandemia y cuida a su familia”, agregó.

    Cuando le repreguntaron qué quiso decir con esa frase, Cafiero amplió: “Lo que quiero decir es que no es toda la gente”. Y desarrolló: “Muchas veces te dicen que la gente opina, la gente dice… acá hay un conjunto de argentinos y argentinas que se manifestaron, pero no son ‘los argentinos y las argentinas’”.

    “A veces cuando hay una manifestación se dice que habló el pueblo o que la gente salió a la calle… ¡No, pará! Es un conjunto de personas vinculado a un partido político que no acepta que perdió las elecciones«, completó.

    Ese sector político -explicó- es Juntos por El Cambio, cuyo líder -el ex presidente Mauricio Macri- reapareció ayer en público en una entrevista televisiva. Según analizó Cafiero, el ex jefe de Estado no acepta que el Frente de Todos se haya unido para ganar las elecciones y hace una lectura ridícula de la realidad sin una autocrítica seria sobre los errores de su gestión.

    “Ellos están enojados de que nosotros nos hayamos juntado, que hayamos podido suprimir diferencias y que el peronismo haya encontrado la posibilidad de juntarse para ganar elecciones. Eso es lo que no perdonan y entonces exigen que el peronismo se pelee con Cristina (Kirchner) o que Cristina se pelee con Alberto así se separan y eso no va a pasar», analizó.

    El funcionario insistió con una idea expresada por el oficialismo sobre otras marchas: las manifestaciones provocan un aumento de casos de coronavirus en un momento complejo para varias provincias. Por eso -anticipó- desalentarán encuentros el próximo 17 de octubre -Día de la Lealtad peronista-. El gobierno tiene previsto organizar una suerte de banderazo virtual que contará con un discurso del presidente Alberto Fernández.

    La visión del Ejecutivo ha encontrado rechazos incluso en algunos sectores del Partido Justicialista que están planeando salir a la calle como una suerte de reivindicación del gobierno luego de varios meses sin grandes manifestaciones públicas. Ayer hubo un anticipo: un grupo de personas se movilizó a la Quinta Presidencial de Olivos para respaldar al Presidente y evitar la concentración de opositores en la zona.

    Cafiero dijo además que el Frente de Todos seguirá adelante con la agenda que propuso en las elecciones del año pasado. “La agenda que estuvimos llevando adelante no va a cambiar pese a la manifestación y al banderazo. No va a cambiar la agenda porque a la oposición no le guste. Nuestra agenda promueve abandonar la especulación financiera que detonó al país, que hizo que aumente la pobreza 8 puntos, que la desocupación crezca y que las pymes cierren. El compromiso y la agenda del Frente de Todos es poner la Argentina de pie y trabajar para recomponer un tejido productivo que genere empleo”, completó.

    Fuente: Infobae.com

  • Los gremios docentes iniciaron un paro en rechazo a la apertura de las escuelas

    El Secretario Adjunto de Ademys, Jorge Adaro, confirmó un paro docente en CABA en rechazo a la apertura de las escuelas y señaló que «nuestra postura es de rechazo absoluto al regreso a las aulas que plantea Larreta». Además advirtió que «todos los días tenemos récord de casos, es una locura volver a las aulas». En diálogo con El Destape Radio, el dirigente agregó que «lo que está haciendo Larreta de forma descarada es una foto de como si se volviera a las clases» y puntualizó que «no hay regreso a la presencialidad». Gremios se oponen al plan de vuelta a clases del gobierno porteño «El discurso de Larreta es sumamente grave», afirmó Adaro. Asimismo puntualizó que «quieren hacer un experimento con los más desprotegidos» y destacó que «no volvieron las clases en la ciudad. Y no vamos a dar ninguna clase». «Nuestro sindicato suspendió cualquier tipo de actividad», informó el dirigente. Además insistió en que «Larreta dice que hay clases cuando en realidad no lo hay» y destacó que «nos parece que lo que hace Larreta es un desastre y merece todo el repudio». «Hacemos paro hoy y mañana», concluyó. La ministra de Educación de la Ciudad, Soledad Acuña, aseguró este lunes 12 de octubre que se evalúa la posibilidad de adelantar un mes el inicio de clases en el período 2021, a fin de recuperar lo perdido durante la pandemia. Acuña anticipó que la Ciudad evalúa adelantar el inicio de clases en 2021 La funcionaria explicó que en las escuelas «se trabajará con grupos de 10 chicas y chicos y un docente con el formato de burbuja». «Vamos a empezar con los chicos y chicas del último nivel de cada uno de los ciclo: con los de quinto año de las escuelas medias, con los de sexto año de las escuelas técnicas y con los séptimos grados de las escuelas primarias de gestión estatal», completó.

    Fuente: Perfil.com

  • El FMI empeoró su pronóstico sobre la economía argentina y prevé que caiga 11,8% en 2020

    En línea con las proyecciones privadas y hasta del propio Gobierno, que incluso son algo más pesimistas, el Fondo Monetario Internacional (FMI) empeoró las estimaciones que había hecho en junio sobre la economía argentina y proyectó que en 2020 el PBI caerá 11,8%, en lugar del 9,9% como había previsto a mediados de año.

    Así lo refleja el informe de Perspectivas de la Economía Mundial (World Economic Outlook, WEO), presentado en Washington por la economista jefa del Fondo, Gita Gopinath, en el marco de la Asamblea Anual del FMI y el Banco Mundial. En cuanto a la recuperación prevista para 2021, la previsión es más alentadora, ya que subió de 3,9% al 4,9%, informó el FMI.

    Las cifras en torno al 2020 están alineadas con el pronóstico del Gobierno, que informó en el proyecto de Presupuesto 2021 que la economía caería 12,1% este año, y con la reciente publicación del organismo dirigido por el norteamericano David Malpass, que revisó hacia una profunda baja la estimación de recesión en la Argentina, al pasar de un -7,3% al -12,3%, la mayor caída de la región después de Venezuela.

    Según el WEO, la Argentina será el país con la tercera mayor caída en Sudamérica, luego de Venezuela, que se hundirá 25%, y Perú, cuya caída del producto escalará al 13,9%. En cuarto lugar, se ubica Ecuador, con una merma estimada del PBI del 11 por ciento. Brasil, principal socio comercial del país, tendrá una caída económica del 5,8%, según el Fondo, y México, del 9%. En ambos casos, los pronósticos son más optimistas que los informados en junio.

    El ministro de Economía, Martín Guzmán, reunido junto al titular del BCRA, Miguel Pesce, y el representante del Cono Sur ante el FMI, Sergio Chodos, con Luis Cubeddu y Julie Kozack, del organismoEl ministro de Economía, Martín Guzmán, reunido junto al titular del BCRA, Miguel Pesce, y el representante del Cono Sur ante el FMI, Sergio Chodos, con Luis Cubeddu y Julie Kozack, del organismo

    En cuanto a la región, los pronósticos son algo más alentadores frente a los de junio: América Latina y el Caribe sufrirán una contracción de su PBI del 8,1% en 2020, frente al anterior 9,4%, y se recuperaría 3,6% en 2021. “Para muchas economías de mercados emergentes y en desarrollo, excluyendo a China, las perspectivas siguen siendo precarias. Esto refleja una combinación de factores: la continua propagación de la pandemia y la salud abrumada sistemas de atención; la mayor importancia de los sectores gravemente afectados, como el turismo; y la mayor dependencia de financiamiento externo, incluidas las remesas”, dice el informe del organismo que dirige Kristalina Georgieva.

    El documento también da cuenta de proyecciones en materia de inflación minorista, pero en el caso de la Argentina no menciona cifras ni para este año ni para 2021. “Las variables fiscales y de inflación son excluidas de la publicación para 2021–25 y 2020–25, respectivamente, ya que éstos están en gran medida vinculados a las negociaciones del programa aún pendientes”, indica el documento.

    Los pronósticos son algo más alentadores frente a los de junio: América Latina y el Caribe sufrirán una contracción de su PBI del 8,1% en 2020, frente al anterior 9,4%, y se recuperaría 3,6% en 2021

    El Gobierno argentino comenzó la discusión con los técnicos del organismo para avanzar en un nuevo acuerdo tendiente a reestructurar vencimientos por USD 45.000 millones que vencen en los próximos tres años. Con este objetivo, estuvo en el país la semana pasada una misión liderada por la directora adjunta del Departamento para el Hemisferio Occidental, Julie Kozak, y el jefe de la misión, Luis Cubeddu, para intercambiar información sobre el país con los funcionarios de distintas áreas y escuchar a diversos sectores, empresarios, sindicales y sociales.

    A su regreso a Washington, los funcionarios del organismo indicaron que la Argentina enfrenta “dificultades económicas complejas” y que deben adoptarse “políticas que restablezcan la confianza”, pero al mismo tiempo remarcó que esas medidas deben ser calibradas para fomentar la recuperación económica.

    Otras cifras para la Argentina

    En cuanto al saldo de la cuenta corriente, el Fondo proyecta que se ubicará en torno al 0,7% del PBI este año y 1,2% en 2021. Y en materia de desempleo, las estimaciones del organismo indican 11% para 2020 y 10,1% para 2021. El último dato informado por el Indec corresponde al segundo trimestre (el peor en términos del Covid) y se ubicó en 13,1%.

    Para realizar las estimaciones sobre Argentina, el FMI informó que las proyecciones fiscales se basan en la información disponible sobre ejecución presupuestaria, los planes establecidos en el Presupuesto para los gobiernos nacional y los provinciales, las medidas fiscales anunciadas por las autoridades y las proyecciones macroeconómicas del staff del organismo. A su vez, los supuestos de política monetaria son consistentes con una modesta apreciación real este año y la necesidad de financiamiento monetario del déficit fiscal, con reabsorción de esa liquidez.

    Según el informe del FMI, la Argentina será el país con la tercera mayor caída en Sudamérica, luego de Venezuela, que se hundirá 25%, y Perú, cuya caída del producto escalará al 13,9%

    Respecto del escenario económico mundial, la proyección actual del Fondo prevé una contracción del 4,4%, algo menos severa que la realizada en junio, cuando la estimación indicaba una caída de 4,9%. Según indicó el organismo, la revisión refleja resultados del PBI del segundo trimestre mejores de lo anticipado, principalmente en las economías avanzadas.

    El crecimiento global se proyecta en 5,2% en 2021, que refleja la recesión más moderada proyectada para 2020 y consistente con expectativas de un distanciamiento social persistente. “Siguiendo la contracción en 2020 y la recuperación en 2021, se espera que el nivel del PIB mundial en 2021 sea un modesto 0,6% superior al de 2019. Las proyecciones de crecimiento implican amplias brechas de producción negativas y elevadas tasas de desempleo este año y en 2021 en las economías de mercado avanzadas y en las emergentes”, precisó el FMI.

    Fuente: Infobae.com

  • La crisis económica, la presión de CFK y el desánimo oficialista alimentan las versiones de cambios en el Gabinete

    Alberto Fernández aseguró en declaraciones periodísticas que “no tiene previsto cambios en el Gabinete”, mientras Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa consideran en privado que la actual crisis financiera y económica, la molicie de ciertos ministros y la imagen pública presidencial justifican un nuevo programa y nuevos jugadores en Olivos y la Casa Rosada.

    La Vicepresidente y el Presidente de la Cámara de Diputados han conversado sobre este asunto con Alberto Fernández, y los tres asumen que un cambio de Gabinete sólo puede suceder si se cumplen dos hechos políticos: los ministros que vienen son mejores que los renunciantes, y el futuro programa económico tiene que exhibir más consistencia que las actuales medidas diseñadas por Martín Guzmán y Miguel Pesce.

    El Presidente, CFK y Massa aún no han acordado qué referentes del Frente de Todos, economistas con presencia mediática o antiguas figuras del peronismo pueden remozar a un actual Gabinete que ya se piensa como una etapa superada del Gobierno.

    Un ejemplo del debate interno: Massa considera que Martín Redrado puede aportar su experiencia política y profesional, Alberto Fernández escucha con atención, y Cristina no olvida su declaración testimonial en la causa Dólar Futuro.

    La posición ética y política del Presidente respecto a las violaciones a los derechos humanos en Venezuela, exhibió la pelea ideológica que se traba en la Casa Rosada y Olivos al tiempo de definir una agenda de Estado. El kirchnerismo duro recela de Alberto Fernández y no tiene problemas en erosionar su figura pública si no alinea su agenda a los compromisos políticos de la Vicepresidente.

    El apoyo al informe de la ONU fue aplaudido en la Unión Europea, los restos del Mercosur y la Casa Blanca, pero causa una guerra de guerrillas opaca y sin reglas entre Olivos y el Instituto Patria. CFK dejó hacer y enfiló contra Felipe Solá, que resistió en la Cancillería a pesar del malestar presidencial y las operaciones que Nicolás Maduro hizo en Argentina con tropa propia (venezolanos y referentes del Frente de Todos).

    La decisión de Alberto Fernández frente al régimen populista de Maduro terminó en un ejercicio de suma cero. El jefe de Estado acumuló muchísimo prestigio en política exterior, y quedó debilitado en los márgenes populistas del Frente de Todos. Alicia Castro y Hebe de Bonafini cuestionaron con fiereza al Gobierno, y ningún secretario o ministro salió al rescate del Presidente.

    Alberto Fernández y Hebe de Bonafini en la Casa Rosada. (@alferdez)Alberto Fernández y Hebe de Bonafini en la Casa Rosada. (@alferdez)

    Alberto Fernández relativiza el fuego amigo, y busca soluciones a la crisis económica y financiera que Guzmán y Pesce no logran resolver. Resiste la posibilidad de forzar un cambio en el Ministerio de Economía y el Banco Central, pero sabe cómo funciona el poder de los mercados en la Argentina y que el tiempo juega en contra.

    En este escenario político aparece con nitidez las contradicciones propias de la coalición de Gobierno. Los candidatos de Alberto Fernández-Massa, no están en la misma nómina que escribió CFK junto a Máximo, Oscar Parrilli y Carlos Zannini. Y estas diferencias, a su vez, encierran una paradoja: no hay coincidencias respecto a los nombres de los futuros miembros del Gabinete, pero sí hay acuerdo respecto a la posibilidad de crear un Súper Ministerio que ejecute un nuevo programa económico.

    Las conversaciones reservadas entre el Presidente, la Vicepresidente y el titular de la Cámara Baja se enmarcan en un clima de desasosiego en la Casa Rosada, Olivos y el Parlamento. Ese ánimo personal y político se vincula a la situación en los mercados y al número creciente de muertos y contagiados en la pandemia.

    El dólar con su pasado áspero y el COVID-19 matando noche y día, crean en Gobierno un clima distópico que Alberto Fernández también sufre en su imagen pública. El último sondeo de opinión de Poliarquía, que llega casi a la misma hora a Olivos y Balcarce 50, explicó textual: “La aprobación de Alberto Fernández en relación al manejo del coronavirus cae un punto y se ubica en 53 por ciento, su valor más bajo desde la implementación de la cuarentena en marzo”.

    Alberto Fernández habla con una sonrisa a sus amigos de la militancia y cavila en soledad qué hará hacia adelante. En Gobierno asumen que los mercados ya no confían en Pesce y Guzmán, y el Presidente busca un punto de equilibrio entre las pretensiones de CFK y los consejos de Massa. No tienen aún los nombres, y menos todavía los consensos con el poder real para acordar un programa económico de coyuntura.

    El 17 de octubre puede ser más que el Día de la Lealtad Peronista.

    Fuente: Infobae.com

  • El Banderazo del 12O contra el Gobierno se empieza a palpitar en redes

    Como sucedió en los últimos feriados, sectores de Juntos por el Cambio convocaron para este lunes 12 de octubre a través de redes sociales a un nuevo «banderazo» contra el Gobierno, que se realizará a través de concentraciones de protesta en el Obelisco porteño y en ciudades de todo el país. Con los hashtags #12OSomosLibres, #12O, #12Oyovoy, #todosperotodosalascalles y #12OctubreTodosAlaCalle la convocatoria motorizada a través de Twitter es a partir de las 17:00 de este lunes, en coincidencia con el día del Respeto a la Diversidad Cultural. El abanico de reclamos es variado, pero encabezan la denuncia por corrupción de funcionarios y dirigentes ligados al actual Gobierno, sumado a la iniciativa para anular los traslados del jueces que investigan a Cristina Kirchner. Bullrich convoca a marchas anti K pero busca no espantar a los moderados de JxC También se reclamará la vuelta de las clases en aulas de instituciones educativas, y algunos sectores pedirán que se habiliten nuevas actividades que se encuentran restringidas en el marco de la cuarentena por la pandemia del coronavirus. Una de las figuras que impulsa la convocatoria a la marcha es la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, quien expresó que el «banderazo» es para pedir «por la economía, la salud, la educación y la libertad de los argentinos». «El 12 de octubre voy a marchar con mi bandera, en mi vehículo, junto a millones de ciudadanos de todo el país, en defensa de la República», manifestó la opositora en su cuenta de Twitter. Con Bullrich al frente, organizan marcha opositora contra «la agenda clandestina de Cristina» En una grabación, amplió los motivos que la empujan a salir a la calle con su auto a defender las causas que considera justas y denunciar los «atropellos» que a su entender que están llevando adelante desde el Gobierno. «El 12 de octubre voy con mi bandera y mi auto a la marcha. Voy porque creo que tenemos que salir de esta situación en la que estamos miles de empresas, comercios, trabajadores, estudiantes; todo el país en la debacle total por una situación que se podría haber evitado. Y los estudiantes, que no vuelven a estudiar, los chicos en sus casas sin escuelas, destruyendo un año de educación», dijo Bullrich. Por su parte, la diputada bonaerense de Juntos por el Cambio Carolina Píparo también llamó a concentrar este lunes. «A la agenda del odio, de la impunidad y del miedo, la confrontamos marchando pacíficamente. Cuanto menos escuchen más vamos a alzar nuestra voz #12O #YoVoy», tuiteó. El diputado nacional Fernando Iglesias también convocó y dijo que va a concurrir a la protesta: «Como en todas las marchas desde 2008 y todos los banderazos 2020, mañana estaré participando en el #12OBanderazoPorLaRepublica Con barbijo y tomando todas las precauciones, el #12OctubreTodosAlaCalle en todas las plazas del país. Ojalá seamos muchos». El diputado Waldo Wolff también fue otro que se sumó a la convocatoria al igual que se espera la asistencia a la protesta del ex secretario de Medios, Hernán Lombardi. En tanto, también convocaron a salir a las calles la ex diputada Cynthia Hotton, referente del partido Valores y activista contra la legalización del aborto, y el ex consejero de la Magistratura Alejandro Fargosi, crítico del kirchnerismo.

    Fuente: Perfil.com