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  • Felipe Solá: “Con el presidente Biden vamos a conversar un poco más y a exponer nuestras ideas sobre Venezuela”

    Aparece sonriendo por una puerta lateral del piso 13 de la Cancillería que se construyó en épocas de Carlos Menem. Barbijo obligatorio, saludo con el puño, y corbata moderna estilo francés, una cultura que parece estar cerca de Felipe Solá. Detrás de su escritorio, en una biblioteca de madera de roble, sobresale “Albert Camus, Extranjero en Buenos Aires”, un libro editado por la Biblioteca Nacional en homenaje al escritor francés.

    “Leí a Camus cuando era joven. Y me acuerdo de Jack Nicholson en la película. Es un libro sobre la libertad y sobre la conciencia de cada uno”, aseguró el ministro de Relaciones Exteriores antes de iniciar el reportaje exclusivo con Infobae.

    Y añadió: “Camus tuvo una discusión fantástica con André Gide sobre la felicidad y su consumación. Si la felicidad es previa al hecho que esperamos, o si se consuma durante el acontecimiento que estamos por protagonizar”.

    -¿Leyó a Malraux?-, preguntó Infobae.

    -Sí. Es como recordar al Quijote. Y mis veranos cuando era joven. Malraux es un clásico de lectura obligatoria.

    Junto al ejemplar de “El Extranjero en Buenos Aires” se alinean las fotos de la familia de Solá y de su abrazo con Alberto Fernández cuando juró como canciller. No hay imágenes de Néstor y Cristina Kirchner, y se apilan libros de filosofía y de ciencia política que parecen estar ahí desde la gestión de su antecesor Jorge Faurie.

    El ministro ocupa una mesa gigantesca desbordada de papeles e informes técnicos que enfrenta una ventanal que da a la calle San Martín y al viejo casquete de la Cancillería. Es tarde del viernes y la luz empieza a menguar cuando inició el reportaje exclusivo a Solá que insumió cincuenta minutos y recorrió la agenda de política exterior del gobierno y su vinculación con los principales jugadores del tablero internacional.

    Estados Unidos. El canciller sostiene que la victoria de Joseph Biden puede mejor la hoja de ruta de los organismos multilaterales (OEA, BID, ONU y MERCOSUR) y que debería servir para atenuar la agresividad de los planes de la Casa Blanca respecto a la crisis institucional en Venezuela. No descarta un viaje presidencial a Washington, si aplaca o termina la pandemia del COVID-19.

    Unión Europea. Semanas antes de asumir, Alberto Fernández opinaba que el acuerdo Mercosur-Unión Europea era un lastre bilateral firmado por Mauricio Macri sin escuchar a los principales protagonistas económicos del país. Con el transcurso del tiempo, la opinión del gobierno peronista cambió y ahora el canciller Solá asegura que ese tratado -histórico para la región y Europa- puede servir para modernizar el aparato productivo de la Argentina. “Lo vamos a enviar al Congreso para su ratificación”, reveló el ministro de Relaciones Exteriores.

    Mercosur. Solá consideró que es posible preservar ese bloque político y económico y que es innegable la diferencia ideológica que existe entre Alberto Fernández y Jair Bolsonaro. Sin embargo, el canciller no descartó un encuentro entre ambos presidentes cuando se cumpla -hacia fin de mes- los treinta años de la iniciación del Mercosur.

    Venezuela. El canciller duda respecto a la transparencia de las elecciones parlamentarias convocadas por Nicolás Maduro para principios de diciembre, ratifica que el régimen populista viola los derechos humanos e insiste en cuestionar el bloque económico y financiero ejecutado por la Casa Blanca.

    Islas Malvinas. Solá ratificó que la estrategia del Gobierno frente a la soberanía de las Islas Malvinas es aplicar la vía diplomática, exigir a Gran Bretaña que cumpla con las resoluciones de las Naciones Unidas (ONU), colocar la disputa territorial en el centro de la relación bilateral entre Buenos Aires y Londres, y mantener todos los vínculos económicos, sociales y culturales. “No vamos a esconder el asunto, ni pintarnos la cara”, describió el ministro de Relaciones Exteriores.

    China. El canciller sostiene que la política exterior del gobierno peronista es pragmática, que la relación con Beijing no implicará un alineamiento geopolítico y solicitó posponer una respuesta “técnica definitiva” cuando se le preguntó si estudian la posibilidad de aceptar la tecnología 5G de China para aplicar en la Argentina.

    En una extensa entrevista con Infobae, Felipe Solá desarrolló todos los temas relevantes de la política exteriorEn una extensa entrevista con Infobae, Felipe Solá desarrolló todos los temas relevantes de la política exterior

    A continuación, el reportaje completo al canciller Felipe Solá:

    —Si finalmente se comprueba que Joseph Biden es el nuevo Presidente de Estados Unidos, porque aún están pendientes las impugnaciones presentadas por Donald Trump, ¿cambiaría la relación de la Argentina con Estados Unidos?

    —Voy a dividir la respuesta en dos. Lo que sí cambia es la relación de Estados Unidos con el mundo, entendida como relación con Europa, relación con América Latina, y sobre todo relación con los organismos multilaterales. Entonces, cambiaría su situación relativa frente al resto de América, sobre todo América del Sur, y Argentina cambiaría también en la medida que cambie Europa. Es decir, el mundo tendría una bajada de cambio, me parece a mí, un cambio menos.

    —Pongámoslo en estos términos y podemos ir analizando cada uno…

    —Después vemos lo bilateral con Estados Unidos. Vamos con lo multilateral…

    —De acuerdo. Argentina cuestionó mucho la conducción Luis Almagro como secretario general de la OEA, asegurando que está plegado a la agenda de Donald Trump para la región. Con la sucesión de Biden por Trump, ¿Almagro puede cambiar su agenda?

    —Almagro no es un contenedor, un mediador, sino que quiere encabezar una vanguardia parcial. Básicamente basada en su posición frente a Venezuela.

    —Entonces, ¿Almagro cambiaría su agenda en la OEA si Biden es confirmado Presidente de los Estados Unidos?

    —Sí, creo que cambiaría, que tendría menos respaldo de Estados Unidos y que habría más entrada de opiniones al Departamento de Estado. Es decir, se tendría más en cuenta a otros países.

    —Con Biden en la Casa Blanca, ¿Argentina podría insistir en lograr que la Presidencia del BID pertenezca a América Latina?

    —Eso depende de la decisión del presidente de Estados Unidos. Veo más que posible la continuidad del presidente, porque fue elegido.

    —De Mauricio Claver…

    —Claro, el presidente del BID. Lo que sí creo es que no va a tener la misma actitud política que ha venido teniendo. Que también se ha parecido un poco a Almagro en el sentido de ser vanguardia de una posición exclusivamente del Departamento de Estado y llevar esa posición al seno del organismo que para nosotros es fundamental que vuelva a ser uno de los grandes financiadores de la recuperación de Latinoamérica.

    —¿Lo mismo podría suceder en el Grupo de Lima?

    —En el Grupo de Lima podría haber cambios en el sentido que hay países que llevan al Grupo de Lima a una posición más extrema y países que ya están un poco cansados de que se los lleve a una posición más extrema. Que no es Argentina, son otros países que me lo comunican. Argentina no ha votado nunca con el Grupo de Lima.

    —Es cierto.

    —El Grupo de Lima, así como está, no tiene sentido.

    —¿Se notó el peso de la Casa Blanca en la agenda del Mercosur o en la propia agenda de Jair Bolsonaro conectada con el Mercosur?

    —Una cosa es la agenda del presidente Bolsonaro y otra cosa es la agenda del Mercosur del presidente Bolsonaro. En la agenda del Mercosur hubo menos influencia de Estados Unidos.

    —El cambio de Presidente en los Estados Unidos, ¿pueden mejorar las relaciones bilaterales entre Alberto Fernández y Jair Bolsonaro?

    —Sí, podría acercar posiciones y podría permitirnos una conversación franca con Bolsonaro, sin agresiones. Podemos bajar un cambio también ahí. Podemos ayudar a bajar un cambio en algunas cosas y podemos también hacer que el presidente Bolsonaro se convenza de que el Mercosur no es un lastre sino un proyecto que sigue vivo y que tiene que servir para que juntos miremos hacia el mundo.

    —¿Las diferencias de Bolsonaro con el Presidente argentino son diferencias solo ideológicas o también personales para usted?

    —No, son básicamente ideológicas.

    —¿El maltrato del hijo de Bolsonaro al hijo de Alberto Fernández influye en la relación bilateral?

    —Yo creo que eso es para un mercado interno.

    —Bueno, todavía nunca se vieron, no es tan interno.

    —Es para un mercado interno brasileño político, de gente muy extrema, de gente muy dura que, digamos, recela de la política, que cree en liderazgos nuevos diferentes.

    —Pero la ligó el hijo del presidente…

    —Sí, pero me parece que ese estilo nos hace acordar un poco al estilo del presidente Trump. Es un estilo que tiene una vinculación directa con cierto tipo de votantes.

    — Entonces…

    —Bolsonaro es el presidente de Brasil, va a seguir siendo el presidente de Brasil, nosotros necesitamos una buena relación con Brasil. Tenemos una relación importante desde el punto de vista económico, tenemos diálogo con mucha gente de Brasil, pero no existe ese…

    —No hay afecto societatis.

    —No hay afecto societatis, entonces no hay posibilidad de proyectar nada. Para proyectar hace falta cierto afecto societatis. Ciertos puntos en común.

    —Y no hay afecto societatis.

    —No. No hay afecto societatis.

    — Creo que Bolsonaro maltrató al gobierno argentino…

    —Sí. Pero hay veces que uno tiene que proponer el cambio. No se trata de poner la otra mejilla para ligar otro cachetazo, se trata de insistir en defensa de los intereses de Argentina y en mejorar la relación con Brasil.

    —¿Usted cree que con Biden mejorará la relación con Estados Unidos?

    —Tal vez podamos conversar un poco más y exponer un poco más nuestras ideas sobre Venezuela, y tratar de reemplazar el odio y la idea del temor de Venezuela hacia afuera, que yo creo que es absurda.

    —Entonces, ¿la llegada de Biden va a producir un acercamiento?

    —Podemos darle racionalidad al tema. Racionalidad.

    —¿A Venezuela?

    —Claro. No convertirlo en una bandera política sino convertirlo en una cuestión racional.

    —¿Con Nicolás Maduro?

    —Y el señor Maduro que no se deja ayudar, porque la verdad que no se deja ayudar…

    —Sí, de acuerdo.

    —Alguien decía no devuelve nunca una pared.

    —¿Usted cree eso?

    —Sí, creo eso. Exige, pide lealtad, etcétera, y en cuanto uno vota, con el informe Bachelet por ejemplo, el primer informe de Bachelet es un informe con denuncias concretas.

    —Bueno, la Comisión de Derechos Humanos en La Haya acaba de confirmar que las denuncias son de verdad.

    —Bueno.

    —Ya no es solamente Bachelet, ni un fiscal, sino la propia Comisión de Derechos Humanos…

    —Ese fue nuestro voto en Ginebra.

    —Entonces, para usted como canciller, Joseph Biden en la Casa Blanca le puede dar más racionalidad a la crisis institucional en Venezuela

    — A cómo encararla. Hay muchas cosas en Venezuela, detalles. Por un lado, Biden ha dicho que hay una dictadura en Venezuela, y por otro lado se reivindica a un Presidente venezolano, que nosotros no lo reconocemos para nada, que es Juan Guaidó.

    —¿Es más fácil que Alberto Fernández vaya ahora a Washington con Biden en la Casa Blanca que si Trump se hubiera quedado cuatro años ?

    —Alberto Fernández también tiene en cuenta la pandemia en Argentina para viajar.

    —¿Me puede contestar la pregunta?

    — No lo sé. Yo supongo que dependerá de cómo comience el gobierno de Biden. Depende todavía de muchas cosas. Pero lo que quiero decir es que no fuimos a Estados Unidos porque había pandemia acá y allá. Y la idea que quiero desterrar es que no es cierto que no fuimos porque estaba Trump. Eso no es cierto.

    —Es decir, ¿no es cierto que Alberto Fernández no viajó a Washington porque tiene diferencias ideológicas con Trump…?

    —No es así. No es así. Conozco el pensamiento de Alberto Fernández y es mucho más pragmático de lo que se cree.

    —Igual tiene diferencias con Trump.

    —Absolutamente. Tenemos diferencias con muchos países, pero somos pragmáticos.

    —¿Cómo está la negociación del acuerdo Mercosur-Unión Europea?

    —Durante la pandemia nosotros modificamos nuestra actitud.

    —¿En qué sentido?

    —En el sentido de que el mundo no es lo que uno quiere que sea sino el mundo es como es. Y nosotros necesitamos mantener una alianza con Europa. Y es una decisión política de Alberto Fernández. Por lo tanto ese acuerdo lo íbamos lo íbamos a mandar directamente al Congreso.

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    Felipe Solá da detalles sobre el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea

    —Es lo que corresponde.

    —No, podemos rechazarlo antes. Podríamos rechazarlo antes.

    —No hay renuncia unilateral, porque integramos el Mercosur…

    —No, si no sería que como firmó Macri el 30 de junio del año pasado sin consultar a ninguna empresa, a ningún sector argentino, sin hacer ningún estudio de impacto, como él firmó no estamos obligados ahora, no.

    —Sí está obligado porque formas parte del bloque, no se puede renunciar en forma unilateral.

    —Sí, podemos renunciar en forma unilateral de la misma manera que el acuerdo puede iniciarse bilateralmente en un solo país. El que puede lo más. puede lo menos…

    —No. Eso es en el derecho privado, no en el derecho internacional.

    —Ah, ¿me vas a decir ahora que no podemos salir del acuerdo? Sí, podemos.

    —No. Pueden tomar una decisión política, pero no es legal.

    —Olvídelo, no queremos salir. ¿Sabe por qué no queremos salir…?

    —¿Por qué?

    —Porque la pandemia nos ha hecho entender que todos retrocedieron cada uno en su medida, todas las economías del mundo. En términos parecidos a la Argentina muchos. Economías muy importantes como Inglaterra y España por ejemplo, y Francia muy cerca. Pero que no podemos pensar la economía argentina como está hoy y pensar que dentro de 15 años va a estar igual. Estamos obligados, el Acuerdo nos obliga también a acelerar la incorporación de tecnología y hacerse más competitivos.

    —El acuerdo Mercosur-Unión Europa puede potenciar la industria de punta, y por eso ahora lo van a aceptar y enviarlo al Congreso…

    —El cambio es en el pensamiento económico. No en el pensamiento sobre cómo debe ser la economía que queremos, sino mi pensamiento sobre cómo va a ser el futuro. Cómo va a ser el futuro. Argentina no puede quedarse sola en el futuro. Nunca. Por lo tanto tiene que acompañar un ritmo que exige un mayor nivel de incorporación tecnológica y un mayor nivel de productividad.

    —Y eso lo puede dar Europa.

    —Me lo puede dar el Acuerdo. Para que cuando se abran los sectores sensibles para la economía argentina, y entren con arancel muy bajo, con arancel 0, Argentina ya esté lista para competir.

    —¿Como canciller imagina más cercanía a Europa que a Estados Unidos, o ahora que cambió el Presidente se podría bascular entre los dos polos de poder geopolítico?

    — Yo lo que imagino es defender los intereses nacionales. No solo los actuales, sino los que uno imagina para el futuro. Porque esto es dinámico. Mantener las mejores relaciones posibles con todos. Profundizar el diálogo político con Europa si es necesario, y es necesario. Y tratar de profundizar ese diálogo político con Estados Unidos, lo cual es un poco más difícil porque Estados Unidos es una potencia más rígida en ese sentido. Un poco más rígida.

    —¿No tiene un prejuicio con la Casa Blanca?

    —No. El primer inversor es Estados Unidos.

    —Porque está diciendo que pese al cambio de administración de un demócrata por un republicano igual le va a costar la relación bilateral con la Casa Blanca.

    — No, lo que me va a costar es la relación Estado-Estado. Por ejemplo, Estados Unidos nos puso a nosotros, el Departamento de Comercio, a la producción del biodiesel argentino, que es un mercado de 1.200 millones de dólares por año, es muchísimo.

    —Sí, sí, conozco el tema.

    — Nos puso primero 70 y pico por ciento de arancel por dumping, es decir por cuestiones vinculadas no al Estado argentino sino a las empresas que exportan, que son discutibles, y después adicionó otro 70 y pico por ciento como compensación arancelaria por políticas del gobierno absolutamente discutibles y basadas sabés en qué.

    —¿En qué?

    —Basado en un escrito que había sobre la relación entre las retenciones a las exportaciones de granos y la promoción de la agroindustria.

    —Eso fue la administración Trump.

    — Sí.

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    Felipe Solá adelanta cómo serán las relaciones con Gran Bretaña

    —¿Cómo imagina las relaciones diplomáticas con Gran Bretaña que ocupan las Islas Malvinas y niegan nuestra soberanía nacional?

    — Nosotros pretendemos que no haya insultos a Inglaterra, cesiones hacia Inglaterra, populismo o patoterismo versus entrega. Nosotros queremos que haya una política de largo plazo, pero que tienda a decirle a Inglaterra claramente que estamos incómodos con ustedes. Ustedes quieren conversar con nosotros de todo menos de la soberanía y tienen una obligación dada por la Asamblea de las Naciones Unidas desde hace 55 años que les dice conversen, empiecen las negociaciones sobre la soberanía con Argentina. ¿No lo hacen? Bueno, Argentina por qué va a dejar que Inglaterra esté cómoda.

    —Hubo momentos en que encapsulábamos la relación y otros momentos en que nos pintábamos la cara. Y creo que ninguna de las variables funcionó…

    —Mucho momentos de pintarse la cara no hubo, lo que hubo es un gran error que fue la guerra.

    —No, no, pero estoy hablando de gobiernos democráticos. Lo de la guerra vos y yo vamos a coincidir que fue un error, fue una fuga hacia adelante, el régimen se caía y que pensaban que…

    —El resultado fue un retroceso en la posibilidad de avanzar en Malvinas.

    —Entonces, van a bascular entre una posición agresiva diplomática pero sin romper las relaciones comerciales.

    —No, por supuesto. Porque no voy a perjudicar más al país todavía.

    —Entonces, ¿cómo se haría?

    —Lo que quiero decir es esto, nosotros mantenemos las relaciones con Inglaterra pero en lugar de decir esto está a un costado decimos…

    —Está en el medio de la mesa.

    —Está en el medio de la negociación. Por al lado de las relaciones culturales, de las relaciones comerciales, financieras. Esto está en el medio de la negociación política. Qué hicimos en concreto: se había acordado en el año 2016 que íbamos a intercambiar información sobre lo que teníamos de biomasa pesquera adentro de nuestras 200 millas, y lo que tenía Inglaterra ocupando ilegalmente zona económica exclusiva argentina, que también lo es, porque los alrededores de Malvinas son argentinos.

    —Totalmente.

    —Entonces íbamos a aceptar dar esa información del suelo y del subsuelo de nuestro lugar para que ellos de otros lugares nuestros ocupados ilegalmente nos dijeran.

    —¿Eso se canceló?

    —Totalmente. Ese intercambio de información lo cortamos. No hubo intercambio este año y no va a haber más. ¿Por qué? Porque de giles no trabajamos.

    —Pero le estábamos diciendo dónde pescar y adónde buscar petróleo.

    — Sí. Y cuánto mercado tenemos. De giles no trabajamos. Le preguntamos a los técnicos del Instituto de Investigación y Desarrollo Pesquero de Mar del Plata, si los años anteriores la información que fue volvió también en forma de información y nos dijeron no, nunca volvió nada.

    —¿Nosotros les mandábamos los papers y ellos no mandaban nada?

    — Exacto.

    —¿Pero ni una sardina, ni una planilla, una foto de una sardina, nada, un pejerrey, nada?

    —Dijimos sincérense. Dijeron no. ¿Entonces se puede seguir manteniendo una política tan estúpida?

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    Felipe Solá habla sobre la relación con China

    —¿No complica la relación con la Casa Blanca una cercanía diplomática con China?

    —No, nosotros tenemos derecho soberano a crecer. Nadie te puede negar el derecho a crecer, a dar empleo, a darle destino a la juventud. Eso no quiere decir que China nos va a solucionar todo, no. Pero quiere decir que debemos aceptar inversiones de todos lados. Siempre condicionado a si nos conviene o no.

    —Qué pasa con la tecnología de 5ta generación. ¿Vamos a aceptar la tecnología china?

    —No, no estoy en condiciones de decir sí o no.

    —¿A usted le gustaría ?

    —Eh.

    —Es barata.

    —Es barata.

    —Genera mucha dependencia.

    —No estoy seguro. Hay muchos países que la aceptan y no…

    —Europa ya la rechazó…

    — Europa, sí la rechazo…Hay países que están en duda. Pero es una pregunta que dejo sin contestar porque no tengo capacidad de contestarla.

    —Le hago una última pregunta. Vi en su biblioteca un libro homenaje a El extranjero de Camus...

    —Sí. Me recuerda la primera vez que lo leí: yo era adolescente.

    —Ah…

    —Y también me recuerda a Jack Nicholson abriendo los brazos, en la película que se hizo sobre el libro de Camus.

    —Me acuerdo de la película…

    —La máxima sensación de libertad debe ser esa imagen de Jack Nicholson.

    —Para los que están leyendo hay que decirles que Nicholson protagonizó una adaptación de El extranjero, el libro de Camus.

    —Exactamente. Y Camus tenía un libro que se llama Carnets, que lo perdí.

    —Sí, ese es buenísimo.

    — Que me encantaba. Pero yo tenía 17, 18 años, y encontrarlo es como encontrarse con uno mismo.

    —Sí, totalmente.

    — ¿No? La patria es la infancia y la adolescencia. Sobre todo la infancia. Pero el espíritu, porque una cosa es el alma, la patria se liga con el alma naturalmente, el espíritu son las ideas, la fuerza. El alma son las raíces, el sentimiento.

    —Totalmente.

    —Bueno, en el momento que yo formaba mi espíritu, Camus era alguien que me significaba algo como tantos otros. Pero además hay una cosa, yo lo leí en verano y Camus asocia la alegría con el verano.

    —De acuerdo.

    —Y dice que la única forma de resistir en la vida es llevar un verano adentro.

    —Sí, totalmente.

    —Son frases poéticas pero tienen significado.

    —En la abstracción, uno crece desde el punto de vista intelectual. Para eso sirve la literatura.

    —Uno de los problemas que hay es la reducción del lenguaje, cierta juventud usa muchas menos palabras que las que usábamos nosotros.

    —Totalmente.

    —Cuantas menos palabras usás menos imágenes se te representan en el cerebro.

    —Sí, menos significados e imágenes….

    —Cuantas menos imágenes se representan en el cerebro, menos imaginación tenés.

    —Sí.

    —Y cuanta menos imaginación tenés menos chances de ser feliz, menos chances de asustarte a lo mejor también, pero sobre todo tenés menos chances de entender el mundo como algo más amplio. De ahí la importancia de la cultura, de la enseñanza, del lenguaje, de la palabra. Cada palabra quiere decir algo.

    —Las palabras son fundamentales.

    —Claro. Vos podes decir no estoy triste, estoy melancólico. No estoy melancólico, estoy nostálgico. No estoy nostálgico, estoy indignado. O estoy deprimido. Son cinco palabras diferentes que explican más los sentimientos que tenés.

    —¿Hoy cómo está?

    —Esperanzado.

    Fuente: Infobae.com

  • Alberto Fernández llegó a Bolivia para participar de la asunción de Luis Arce

    El presidente Alberto Fernández llegó anoche a Bolivia para participar de la ceremonia de asunción del presidente electo de ese país, Luis Arce, que tendrá lugar este domingo en la Asamblea Legislativa Plurinacional, en la ciudad de La Paz.

    Además de participar de la ceremonia, fuentes oficiales detallaron que el Presidente «aprovechará el viaje para mantener audiencias y encuentros bilaterales con mandatarios y dirigentes de otras naciones». A las pocas horas de llegar, se reunió con el Rey de España, Felipe VI.

    En declaraciones con la prensa boliviana, Fernández relató sobre el encuentro: «Siempre son gratas las reuniones con el Rey Felipe. Lo que le plateé fue la oportunidad que tenemos ahora de consolidar al máximo el vínculo entre Latinoamérica y Europa, algo pendiente de hace muchos años y que va más allá de Mercosur-Unión Europea».

    El Presidente mantuvo una audiencia con el Rey de España, Felipe VI
    El Presidente mantuvo una audiencia con el Rey de España, Felipe VI Crédito: Presidencia

    Sobre los planes con Bolivia, Fernández sostuvo que «el esfuerzo es convertir a América Latina en una unidad regional. Trabajar muy cerca Bolivia y Argentina». Y continuó: «Hemos hablado ya de algunas ideas y tenemos que trabajar muy juntos. Tenemos muchas cosas en común, somos el primer y el segundo país productores de litio, que es la energía del futuro».

    En la misma entrevista que fue difundida por Presidencia, el mandatario argentino se refirió a sus planes con Evo Morales. «Me lo encuentro en la Quiaca para cruzar a Bolivia».

    Sobre la elección de Estados Unidos, Fernández expresó: «Fue una elección impresionante en cantidad de votantes, inusual en los Estados Unidos y creo que es un cambio de época para América latina, es muy importante. Espero que se abra un escenario distinto. Y lo necesita Estados Unidos también porque no fueron cuatro años gratos».

    Fernández tendrá un encuentro bilateral con el vicepresidente de esa nación, Pablo Iglesias. Y este domingo por la mañana mantendrá una reunión bilateral con su par de Colombia, Iván Duque.

    Finalmente, tras los actos oficiales el presidente Fernández se reunirá además con el candidato a presidente del Ecuador, Andrés Arauz.

    Las elecciones que dieron a Arce vencedor ocurrieron luego de un estallido social y político en el que se puso en duda la transparencia de la reelección de Evo Morales. En el ínterin Jeanine Añez tomó la presidencia pero el Movimiento al Socialismo (MAS) la recuperó en los comicios el mes pasado.

    La comitiva que acompaña al Jefe de Estado a Bolivia está integrada por el canciller, Felipe Solá, el ministro del Interior, Eduardo de Pedro, la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, los secretarios de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz, general de la Presidencia, Julio Vitobello, y de Comunicación y Prensa, Juan Pablo Biondi, el senador Jorge Taiana y el diputado Eduardo Valdés.

    También viajará junto al mandatario el canciller uruguayo Francisco Bustillo.

    Otra de las actividades oficiales que le esperan al Presidente es el almuerzo ofrecido por Arce a los Jefes de Estado y de Gobierno, Jefes de Delegaciones e Invitados Especiales en la Casa Grande del Pueblo.

    Fuente: La Nación

  • Guzmán tiene una chance de oro: transformar el “veranito financiero” en una recuperación sostenida

    Larry Fink se ocupó de dar un baño de realidad, en medio de una semana que dio un importante respiro al equipo económico, con nuevas bajas del dólar, mejoras en bonos y datos positivos de repunte de la actividad. El número uno de BlackRock, el mayor fondo de inversiones del mundo, efectuó una durísima declaración pública. Dijo que “hay países más seguros” para invertir que la Argentina y que al sector privado “le va a tomar tiempo” volver a confiar en el país.

    Se trata del financista más influyente del mundo. Lo curioso es que BlackRock fue uno de los principales impulsores del acuerdo de deuda que los bonistas sellaron en agosto. Pero desde entonces acumula una caída superior al 25%, que se suma a la quita del 45% que los fondos aceptaron cuando ingresaron en la reestructuración.

    Esta postura revela lo complejo que resultará para el Gobierno recuperar la confianza de los inversores, si es que realmente quiere hacerlo. No se trata sólo de bajar el riesgo país y acercar el país a los mercados financieros. Esa recuperación tan ansiada de la confianza repercute en primer lugar en el valor del dólar y luego también en los planes de las empresas y del público. Todo el mundo se cansó de la Argentina y el esfuerzo para recuperar el atractivo del país para las inversiones deberá ser enorme.

    El ministro de Economía de Argentina, Martín Guzmán. EFE/EPA/Juan Mabromata/Archivo El ministro de Economía de Argentina, Martín Guzmán. EFE/EPA/Juan Mabromata/Archivo

    Martín Guzmán consiguió ganar tiempo cuando el dólar amenazaba con desbocarse. Es cierto que una parte se logró a partir de fuertes controles para operar en el mercado bursátil y que la Anses ayudó vendiendo bonos. Pero la caída del dólar informal de $195 a $157 en dos semanas también dejó en claro que la fuerte suba anterior tuvo más condimentos especulativos que otra cosa.

    El ministro de Economía se ocupó durante toda la semana de llevar mensajes tranquilizadores para los mercados. Antes del arranque de la semana financiera anunció que no el Tesoro no pedirá más adelantos transitorios al BCRA en lo que resta del año. Claro que igual el BCRA giraría $400.000 millones en concepto de utilidades. Pero más allá de este “detalle”, el mensaje fue decodificado de la siguiente manera: el Gobierno ahora reconoce que le preocupa los niveles de emisión monetaria.

    En la negociación que arranca esta semana con el FMI para llegar a un nuevo acuerdo el horizonte fiscal estará en el centro de la escena. Pero Guzmán ya dejó trascender que está dispuesto a negociar el rojo de 4,5% del PBI que figura en el proyecto de Presupuesto 2021 que en los próximos días será tratado en el Senado. Además, también estaría la intención de avanzar con metas “plurianuales” que marquen el ritmo para llegar al equilibrio fiscal.

    Larry Fink, el financista más influyente del mundo, dio un duro mensaje sobre la percepción que los inversores tienen sobre la Argentina. Al Gobierno le espera una tarea enorme si busca reconocilarse con el mundo financiero

    Lo que no está claro aún es qué apoyo político recibirán estas ideas que aparecieron sobre la mesa en el medio de la crisis financiera y cambiaria. Por lo pronto, llegó el giro tan esperado por los inversores, aunque por ahora es prematuro considerarlo un “volantazo”.

    Cristina Kirchner y Alberto Fernández Cristina Kirchner y Alberto Fernández

    Esta mayor tranquilidad cambiaria coincidió con la carta que hace dos semanas divulgó Cristina Kirchner. El mensaje saliente que destacaron la mayoría de los analistas políticos es que la vicepresidenta lo “liberó” públicamente a Alberto Fernández para que pueda llevar adelante “su” gobierno. Al no hacerse cargo de la crisis económica, Cristina dejó bien en claro que si hay un responsable por lo que está ocurriendo es el propio Presidente. Algunos creen que salió a “despegarse”. Pero al mismo tiempo le dio un margen de maniobra a Alberto Fernández que hasta ahora no tenía.

    Guzmán da la sensación de haber aprendido de la lección. Pensó que la renegociación de la deuda alcanzaría para mejorar el clima financiero, estabilizar al dólar y dejar de perder reservas. No sucedió nada de eso. La falta de señales favorables y nuevas restricciones cambiarias generaron una nueva crisis, que hizo subir la brecha cambiaria a más del 100 por ciento.

    Ahora, el ministro optó por no “dormirse en los laureles” en medio de la baja del dólar y se apuró en anunciar medidas con señales de austeridad. Las evidencias sobre los males económicos que aquejan a la Argentina son demasiado contundentes como para no prestarles atención. El dilema de la Argentina no es financiar el déficit fiscal como emisión monetaria o con colocación de deuda. Los últimos gobiernos ya probaron todas las opciones y no funcionó ninguno. El verdadero dilema es cuál es el camino para alcanzar el equilibrio fiscal en forma ordenada y sin generar un caos social.

    <b>Guzmán reaccionó justo a tiempo, cuando parecía que se venía un desborde económico a partir del salto cambiario. Ahora tiene una chance de oro, que es transformar el veranito financiero en una recuperación sostenida. Pero la situación aún es muy frágil como para cometer nuevos errores</b>

    El desafío que tiene Guzmán por delante es transformar el “veranito financiero” en una recuperación sostenida. Se trata de una verdadera oportunidad de oro, luego de haberse acercado a la cornisa tras la última disparada del dólar. No hay mucho margen para nuevos errores. El Banco Central sigue con reservas líquidas al límite y el peligro de una posible devaluación sigue latente.

    Tanto la industria como la construcción mostraron en septiembre subas interanuales y distintos indicadores muestran que la economía siguió recuperando en octubre. Los últimos datos de recaudación muestran que está creciendo en términos reales, es decir por encima de la inflación.

    Inversores y empresarios siguen pendientes del destino que tendrá el proyecto de impuesto a los ricos que impulsan Carlos Heller y Máximo Kirchner. Lo consideran una verdadera “prueba de fuego” para entender qué lugar sigue ocupando el kirchnerismo duro a la hora de tomar decisiones

    No son pocos los que creen que la señal que falta es ver qué sucederá con el impuesto a la riqueza. Tal como se señaló en esta columna la semana pasada, Alberto Fernández y Martín Guzmán tienen más ganas de “cajonear” el proyecto que de impulsarlo. No sólo se trata de una señal “anti inversión”, sino que además marcaría una fuerte victoria para el “ala dura” del kirchnerismo. Pero a esta altura parece casi imposible que se trate antes de fin de año, lo que también ayudaría a remontar las expectativas de una reactivación de cara al 2021.

    Fuente: Infobae.com

  • Intendentes “eternos”: el Presidente hace una apuesta a la regresión política para lograr poder interno

    El fin de los “intendentes eternos” fue anunciado en 2016 cuando una confluencia legislativa entre María Eugenia Vidal como gobernadora, el massismo como impulsor de la idea y un pedazo del PJ tradicional le puso límites a la reelección de intendentes y otros cargos bonaerenses. Dos mandatos consecutivos fue el tope fijado. Un avance para oxigenar la política provincial que podría quedar en la nada: Alberto Fernández le dio su apoyo a los jefes peronistas del GBA para que reviertan la medida. No sería por medio de una nueva ley sino seguramente con reclamos ante la justicia electoral. El aval del Presidente no está apurado por el calendario, sino por el juego de la interna del poder, y parece desestimar el efecto de regresión política.

    Los intendentes del peronismo se mostraron como los más activos para frenar de algún modo aquella ley, aunque no son los únicos que piensan en la reelección indefinida o en sumar al menos la chance de otro mandato. Son muchos los que no podrían competir con la actual legislación: 96 sobre un total de 135. Algunos integrantes de Juntos por el Cambio también ambicionan ese freno, aunque la posición mayoritaria de los bloques hasta el momento se inclina por defender la norma sancionada hace cuatro años.

    Por supuesto, el problema de los “costos” en un debate legislativo más la previa en los medios desalienta la idea de una ofensiva para derogar o modificar la ley. Pero siempre existe la posibilidad de buscar un atajo o un camino alternativo. Desde antes del respaldo presidencial y más ahora, madura la intención recurrir a una presentación que termine en la Junta Electoral de la provincia. ¿El argumento? Uno con eco de movidas de gobernadores reeleccionistas: considerar que el actual mandato no es el segundo sino el primero, porque la ley comenzó a regir en 2016 con una gestión ya en marcha. Muy discutible, se admite, pero menos ruidoso que una discusión pública y un debate legislativo.

    Lo llamativo, si se limita todo al calendario, es que en el caso de los intendentes se estaría moviendo esa ficha ahora cuando el desafío electoral es recién en 2023. Suena a política ficción. No ocurre lo mismo con los legisladores provinciales. Pero de todos modos, la operación del Presidente y también de los jefes municipales se apoya en necesidades o metas actuales. Las de Alberto Fernández, en su intento de construir poder propio. Y las de los los barones, como respaldo frente a Axel Kicillof, que ha evitado un guiño semejante a tales aspiraciones.

    Alberto Fernández viene sumando reuniones con intendentes del peronismo, en especial con los del Gran Buenos Aires. Recién en la última semana dio un respaldo explícito a las pretensiones reeleccionistas, incluso en presencia del gobernador que, dejaron trascender, prefirió eludir el tema. Otra señal de una disputa doméstica cruzada de intereses.

    Axel Kicillof, en nuevo anuncio sobre las medidas por el coronavirus. No ha logrado una buena relación con los jefes comunales.Axel Kicillof, en nuevo anuncio sobre las medidas por el coronavirus. No ha logrado una buena relación con los jefes comunales.

    El Presidente parece volver a pales iniciales, con añoranzas “nestoristas”: relación directa con los gobernadores más cercanos y trato fluido con los intendentes peronistas del Gran Buenos Aires. Por ahora, Cristina Fernández de Kirchner no movió sus piezas, pero se teme en el sistema del PJ tradicional que lo haga sin muchos cuidados cuando llegue la hora, cercana, de discutir listas para las legislativas. Algo parecido le hizo sentir en anteriores entregas electorales a jefes provinciales que especulaban con el “poscristinismo”.

    Buenos Aires es considerada por la ex presidente como su territorio. En medios peronistas y opositores –sobre todo, en la Legislatura, centro de poder y negociación de la política provincial- se especula con que Kicillof mantendrá distancia de esa jugada, más allá del discurso, como ya lo había insinuado incluso durante la campaña. Su relación con los intendentes nunca fue buena. Dependerá de los planes y el tejido de CFK.

    El otro actor de peso es La Cámpora. Privilegia las áreas de gestión de mayor despliegue social, y caja, como la Anses y el PAMI. Y el desarrollo territorial. La posibilidad de disputar municipios, con los intendentes tradicionales fuera de juego, es un atractivo especial. De todas maneras, cuida las formas. No iría al choque tempranamente. Es lo que expresa habitualmente la amplitud de Wado de Pedro.

    La puesta en escena actual muestra una coincidencia táctica entre el Presidente y los intendentes peronistas, que habilitados para intentar las re-reelecciones buscarán sumar referentes de Juntos por el Cambio. Pero en cualquier caso, se optaría en la práctica por el reclamo a la justicia electoral. El otro costado, es para el debate político.

    El Presidente y algunos de sus voceros han esgrimido hasta ahora una línea argumental pobre. Sería algo así: si tienen respaldo en votos, porque impedirles la reelección. Ese sería un principio por encima de la ley y, más aún, una consideración que entiende el liderazgo como seguimiento de supuestas corrientes de opinión. Tal vez más grave es presentar todo como un libre juego en las urnas. Omite el peso de las estructuras y aparatos políticos, en especial los articulados durante largas gestiones casi como fusión del aparato estatal –en este caso y entre los más poderosos, los sistemas armados desde los municipios- y la organización política gobernante.

    Para completar, este empujón a las reelecciones coincide con el tanteo creciente para suspender las elecciones primarias del año que viene a escala nacional. Si se concreta esa movida, arrastraría seguramente a las PASO provinciales. Las últimas primarias no fueron tales para definir fórmulas presidenciales, pero sobre todo en el nivel comunal resultaron útiles para dirimir internas.

    La movida es más amplia. La explicación formal de varios gobernadores que ya salieron a pronunciarse por la suspensión de esa escala electoral refiere a cuestiones operativas de costos, y alude también a la pandemia. Desde el gobierno nacional, dicen que escuchan las “distintas” posiciones y que trabajan en función del cronograma previsto. Pero habría un guiño a los jefes provinciales.

    Detrás de todo, asoma la especulación en base a proyecciones económicas. En áreas de Economía y de Desarrollo Productivo estiman que hacia el último trimestre del año próximo podría sentirse una real mejoría, en comparación con los subsuelos actuales. Octubre sentaría mejor que agosto. La jugada puede ser montada sobre el cuestionamiento real a las PASO, por la falta de competencia interna y la repetición de turnos según cada provincia, muchas veces con candidatos únicos definidos en escritorios. No se ven consideraciones para mejorarlas. Sólo asoma por ahora el cálculo electoral.

  • Fin del aislamiento | Alberto Fernández: «Pasamos al distanciamiento social»

    El presidente Alberto Fernández anunció este viernes 6 de noviembre que departamentos de diez provincias en los que hay aumento o multiplicidad de casos de coronavirus continuarán en aislamiento social, preventivo y obligatorio hasta el 29 de noviembre. Lo dijo en un mensaje grabado desde la Residencia de Olivos. El mandatario afirmó que en la zona metropolitana se logró «amesetar» el nivel de casos y eso brinda «una relativa tranquilidad». «Logramos amesetar los casos y eso nos da una relativa tranquilidad, porque si se cumplen las pautas sanitarias, pueda ayudarnos a conseguir los objetivos que estamos buscando», afirmó Fernández. Fernández afirmó que «es hora que el AMBA pase a una etapa de distanciamiento, social preventivo y obligatorio» ante la baja de casos de coronavirus en las últimas ocho semanas. Advirtió sin embargo que el transporte público seguirá con restricciones y sólo podrá ser utilizado por personal esencial, al formular un anuncio desde la residencia de Olivos. Te hace falta saber. Nos apasiona informar. Necesitás confiar. Te queremos ahí. HACETE SOCIO DE PERFIL Periodismo Puro en tiempo real. SUSCRIBITE En la verdad no hay grieta: el único compromiso es con vos Reiteró asimismo que los problemas generados por la pandemia «continúan» y es necesario «seguir con los cuidados» sanitarios, tanto en contexto de aislamiento como de distanciamiento. Cuál es la diferencia entre el ASPO y el DISPO Y dijo estar «satisfecho» con el logro de que «ningún porteño o bonaerense se haya visto obligado a carecer de atención médica debido a deficiencias del sistema». La vacuna rusa En otro tramo del mensaje, Alberto Fernández afirmó que “se seguirá de cerca la evolución de la pandemia en todo el país”, y afirmó que tuvo una charla con su par de Rusia, Vladimir Putin, “para preparar” a Argentina para la vacuna contra el coronavirus que se produce en esa nación, al formular anuncios desde la residencia de Olivos sobre la continuidad de la emergencia sanitaria. Fernández aseguró que la tarea de vacunar exige «un esfuerzo» de logística y que en ese sentido está trabajando el Gobierno nacional y aclaró que están en contacto también con «otros laboratorios», además del ruso, con el objetivo que «los argentinos puedan contar en el menor tiempo posible con la vacuna» para poder retomar sus actividades, al anunciar cómo siguen las medidas para mitigar el avance del coronavirus. Con una cuarentena más flexible, el endeudamiento de las familias creció en octubre Expresó el Presidente su deseo de que «para el 29 de noviembre la Argentina esté en un proceso de distanciamiento» y que «los contagios de coronavirus y muertes sigan cediendo», a la vez que llamó a «unir esfuerzos para vacunar a los argentinos», al anunciar las medidas en el marco de la pandemia. Un comando co-provincial Cerca del final del mensaje, Alberto Fernández afirmó que creará “un comando con las provincias para organizar la vacunación para los argentinos”, y aseguró que gracias al acuerdo con Rusia se podrá “contar prontamente” con una medicación para combatir el coronavirus, al formular anuncios desde la residencia de Olivos sobre la continuidad de la emergencia sanitaria.

    Fuente: Perfil.com

  • La inflación que se viene: los aumentos en servicios públicos y descongelamientos previstos para 2021

    Una parte de la inflación de 2020 fue contenida a través de congelamientos de tarifas y acuerdos de precios. Pero con varios aumentos ya autorizados por el Gobierno, la expectativa es que comience a acelerarse en los próximos meses. En las últimas semanas se confirmaron los aumentos en las tarifas de los servicios públicos -como electricidad y gas-, prepagas, colegios privados y también se acercan las fechas de “descongelamiento” para los precios de los alquileres y los productos incluidos en el programa de Precios Máximos.

    En el Gran Buenos Aires, los servicios públicos y las prepagas no han movido en absoluto sus tarifas en lo que va del año, el transporte público aumentó solo 6%, los combustibles 8%, telecomunicaciones 9% y los alquileres de vivienda poco más de un 12%, cuando el acumulado de inflación del año hasta octubre será de alrededor de un 22%, repasó Pablo Besmedrisnik, director de la consultora Invenómica.

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    “Todos estos sectores virtualmente anclados a precios de fines 2019 representan un quinto de la canasta de consumo y por lo tanto hay una inflación reprimida que el Gobierno tendrá que administrar. A este impacto se le debe agregar sectores no regulados, pero sin embargo por la crisis no han podido ajustar plenamente sus valores y están agazapados a la espera de una reactivación que las habilite a recomponer márgenes subiendo sus precios”, alertó el economista.

    ¿Qué aumentos se vienen?

    Tarifas de servicios públicos

    El Gobierno ya anunció que habrá una actualización de las tarifas de electricidad y gas, que permanecen congeladas desde marzo y abril de 2019. En diciembre del año pasado, la Ley de Solidaridad Social estableció el congelamiento de tarifas por 180 días, que luego fue extendido por 180 días más, que vencen a fin de este año.

    Desde la Secretaría de Energía detallaron que analizan implementar aumentos diferenciados y una opción es dividir a los usuarios en tres grupos: un 15% que puede pagar el costo real de la energía; 45% que pagaría por los servicios siempre el mismo porcentaje de sus ingresos, ya que la intención es que no dejen de adquirir otros bienes y servicios para pagar la energía; y el 40% restante, que no puede pagar el costo y hacia donde se apuntarán especialmente los subsidios.

    Combustibles

    Durante 2020, a pesar de la caída en los precios internacionales, hubo varios aumentos en los precios de los combustibles, en parte por una actualización de impuestos que se aplica cada tres meses de acuerdo a la inflación, pero que se había suspendido en varias oportunidades, una medida que venía desde el Gobierno de Mauricio Macri. El próximo ajuste, salvo que el Gobierno decrete una nueva suspensión, será el 1 de diciembre.

    De acuerdo con el Índice de Precios al Consumidor de septiembre, la actualización del impuesto a los combustibles líquidos (ICL) y el impuesto al Dióxido de Carbono (IDC) sería del 13,4%. Según un análisis de la consultora Energy Consilium, esa actualización se podría traducir en aumentos de 4,5% y 3% sobre los precios de venta al público de naftas y gasoil para la ciudad de Buenos Aires.

    Una actualización de impuestos prevista para diciembre podría impactar en los precios finales (NA)Una actualización de impuestos prevista para diciembre podría impactar en los precios finales (NA)

    Alquileres

    Desde marzo de este año, en el marco de la pandemia, se congelaron los precios de los alquileres y se prorrogaron los contratos. La medida vencía en septiembre, pero fue extendida por un nuevo decreto hasta el 31 de enero de 2021. A partir de febrero, los inquilinos tendrán que pagar el ajuste que estaba previsto en los contratos y que no se aplicó. Esa diferencia -entre el monto pactado y el congelamiento- deberá ser abonada en al menos tres cuotas o como máximo seis cuotas mensuales, iguales y consecutivas. La primera de esas cuotas deberá pagarse en febrero de 2021.

    A partir de febrero, los inquilinos tendrán que pagar el ajuste que estaba previsto en los contratos y que no se aplicó

    Prepagas

    Luego de varias idas y vueltas, el Gobierno autorizó una suba del 10% en las cuotas de las empresas de medicina prepaga, a partir del próximo 1º de diciembre. Finalmente, el aumento, publicado en el Boletín Oficial, fue cinco puntos porcentuales menor al que se había anunciado, que era de 15% en diciembre y 10% en febrero. Ese último tramo no fue confirmado oficialmente.

    Colegios privados

    Los colegios privados comenzaron a informar a las familias los aumentos en las cuotas que tendrán que afrontar a partir del próximo año. En general, según varias fuentes del sector, rondan entre 15% y 20%, para el caso de los establecimientos que no cuentan con subvención del Estado.

    En la ciudad de Buenos Aires, en tanto, el Gobierno porteño autorizó un aumento de 14,5% para los colegios privados con subvención estatal, que se aplicará a partir de marzo de 2021. Este porcentaje se aplica sobre los topes arancelarios que tiene cada escuela, por eso que dependen del nivel de aporte que reciben (que va desde el 40% hasta 100 por ciento).

    Los colegios privados ya informaron a las familias los valores actualizados de las cuotas para 2021 Los colegios privados ya informaron a las familias los valores actualizados de las cuotas para 2021

    Precios Máximos

    Desde el Ministerio de Desarrollo Productivo confirmaron que están negociando con las empresas de alimentos, de higiene y de supermercados para definir cómo continuará el programa de Precio Máximos. Matías Kulfas, al frente de la cartera, aseguró esta semana que no permitirán “aumentos muy significativos”.

    El programa de Precios Máximos se inició el 19 de marzo de este año, a partir de una resolución que congeló los valores de unos 300 productos y obligó a retrotraerlos al 6 de marzo. En julio y en setiembre se autorizaron aumentos de entre 2% y 6% en promedio.

    La idea de la Secretaría de Comercio Interior es desactivar el programa de Precios Máximos y reforzar el de Precios Cuidados

    La idea de la Secretaría de Comercio Interior es desactivar el programa de Precios Máximos y reforzar el de Precios Cuidados, “de manera progresiva, consensuada y ordenada». De esta forma, se van a “deslistar” de a poco los productos de Precios Máximos.

    Celulares, Internet y TV paga

    En agosto de este año el Gobierno declaró a la telefonía celular y fija, a los servicios de internet y a la TV paga como un “servicio público y esencial” y congeló sus tarifas hasta el 31 de diciembre. Fue pocos días después de que las empresas anunciaran a sus clientes aumentos de entre 6% y 15%, que luego fueron cancelados. Aunque aun no hay confirmación oficial, esos porcentajes podrían aplicarse a partir de 2021.

    Para los economistas, la inflación que se contuvo durante este año, a través de los congelamientos de tarifas y los acuerdos de precios, se irá desatando a partir del año que viene. Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que realiza todos los meses el Banco Central (BCRA) entre más de 40 consultoras, se proyecta una inflación de 35,8% para este año y de 48,9% para 2021.

    Inflación contenida

    “Siempre una aceleración de la inflación es una mala noticia, en un contexto donde los ingresos difícilmente se actualizan debido a la recesión, genera pobreza. No obstante, los aumentos puntuales de prepagas, colegios y rubros como gimnasios, tienen efecto de una vez. Los que preocupan son los combustibles, porque generan los efectos de segunda ronda, influyen en un mes, pero dejan persistencia para los meses siguientes. Y el descongelamiento de tarifas, que también genera estos efectos permanentes”, explicó el economista Guido Lorenzo, de la consultora LCG.

    Según el economista, a lo largo de este año, el Gobierno no tuvo una política anti-inflacionaria, más allá del congelamiento de precios. “No la tiene ahora tampoco y no hay indicios. Creo que hay un riesgo muy alto en relación al Presupuesto 2021, que tiene una pauta del 29%. Si la inflación empieza en niveles por encima del 3%, será muy difícil alcanzar y el mismo queda desactualizado muy pronto, en los primeros meses del año”, agregó. Y destacó que, más allá de la dinámica del tipo de cambio, la inflación del 2021 será superior a la de 2020.

    Más allá de la dinámica del tipo de cambio, la inflación del 2021 será superior a la de 2020

    De acuerdo a las experiencias anteriores, en la Argentina el descongelamiento de precios siempre es traumático. “En un contexto donde hay que retirar estímulos fiscales y el sector privado no actualiza ingresos, podría demorar la recuperación”, comentó Lorenzo.

    Por otro lado, la devaluación persistente del peso y la incertidumbre sobre los costos de reposición, como de las restricciones a la importación, tienen su impacto directo sobre la inflación. “Difícilmente se vea un ajuste pleno en los precios regulados en los próximos meses, sino que habrá ajustes parciales, y compensaciones vía subsidios para los casos de tarifas de servicios públicos y combustibles. No es poca cosa que un 20% de los precios estén relativamente pisados, en un contexto de abundancia de pesos y con otras fuentes de inflación adicional que también están comenzando a operar”, concluyó Besmedrisnik.

    Fuente: Infobae.com

  • Ginés González García: «No será obligatorio vacunarse contra el coronavirus»

    Mientras corre la cuenta regresiva en los laboratorios de todo el mundo para conseguir la aprobación de las vacunas que se testean contra el coronavirus, el ministro de Salud Ginés González García señaló este sábado 7 de noviembre que «no va a ser obligatorio vacunarse contra el coronavirus, creemos que la enorme mayoría va a querer vacunarse, pero quiero destacar que no va a ser una vacuna obligatoria». «En la ley de vacunas dice clarito que las vacunas son obligatorias, eso no lo dice por arbitrario, sino porque si la vacuna es efectiva, eso elimina la posibilidad de que la enfermedad siga, como la viruela, la polio… Pero en este caso, como está esta controversia, nosotros queremos dejar en claro que al menos al principio la vacuna contra el coronavirus no va a ser obligatoria». «Hace mucho que estamos negociando con la mayoría de los productores que están avanzando con la vacuna, primero veíamos lo que estaban haciendo y después preguntábamos cuándo estiamaban tener la vacuna y cuánta podían vendernos y a qué precio», señaló esta mañana el titular de Salud en diálogo con Marcelo Bonelli en Sábado Tempránisimo, el ciclo de Radio Mitre. «Tenemos avanzadas las negociaciones con varios oferentes, y con los rusos hemos mejorado mucho la relación en los últimos días, sobre todo con el contacto del Presidente con el titular de la Federación Rusa, pero todo está subordinado a que se terminen las Fase 3 y sean aprobadas esas vacunas», agregó Ginés, considerando que siempre «estuve preocupado en principio porque la hegemonía científica y política del hemisferio norte significara que hubiera problemas con tener disponibilidad de vacunas en la Argentina, pero estoy muy conforme porque eso no va a pasar y las tendremos una vez que sean aprobadas en los lugares más importantes del mundo». Te hace falta saber. Nos apasiona informar. Necesitás confiar. Te queremos ahí. HACETE SOCIO DE PERFIL Periodismo Puro en tiempo real. SUSCRIBITE En la verdad no hay grieta: el único compromiso es con vos «Hemos negociado con muchos, con China, y ya tenemos concretados dos acuerdos, por uno de esos contratos tenemos compradas 9 millones de dosis, con AstraZeneca tenemos compradas otras 22 millones de dosis», aseguró Ginés. «En cuanto a los rusos ellos están hablando de un plazo más breve, lo que también es importante y se hará de estado a estado, como dijo el Presidente», señaló el ministro. «La vacuna rusa tiene que aprobar las regulaciones a nivel mundial, en esto no hay nada que inventar, todo esto está regulado, fíjense que el presidente Trump quería apurar la vacuna en la campaña en Estados Unidos y no pudo hacerlo, son aprobaciones de organismos que tienen una serie de pasos y la fase 3 tienen que demostrar la efectividad, pero todavía no está terminada esa fase 3 en ninguna de ellas». «Acá no hay libreto ni libretistas, se puede ver que muchos países creían haber pasado al coronavirus y ahora tienen un rebrote que es peor que el primero», recalcó González García, indicando que el operativo de vacunación que se organiza desde diciembre «no tiene antecedentes, por su magnitud, en la Argentina». «Las fuerzas armadas ya están participando en la logística del coronavirus, y en la etapa de la vacunación también van a tener un rol muy importante, porque estamos ante un operativo de una magnitud nunca vista en la Argentina», concluyó. Por su parte, también sobre el tema vacunas, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, sostuvo también este sábado que que el Gobierno nacional quiere «tener vacunas para los argentinos sin ideologías ni lecturas políticas», en el marco de la pandemia por el coronavirus, y ratificó que se están firmando los acuerdos en ese sentido con «mucha celeridad». «Estamos firmando ya todos los acuerdo contractuales para que así sea», dijo Cafiero en declaraciones a CNN Radio y ratificó que «estamos avanzando en la línea» de poder contar hacia finales de diciembre con la vacuna rusa Sputnik V. «Lo que queremos son vacunas, sin ideologías ni lecturas políticas. Queremos tener la posibilidad de tener en Argentina, la primera vacuna que esté disponible», aseveró Cafiero. Asimismo, remarcó que el Gobierno quiere «tener acuerdos comerciales con los países, en este caso Rusia, o con los laboratorios como Pfizer y AstraZeneca, y en ese sentido fuimos avanzando» y añadió: «Los contratos los estamos firmando con mucha celeridad».

    Fuente: Perfil.com

  • Los Moyano, en crisis: se agrieta el imperio construido en el Sindicato de Camioneros

    La patria camionera ya no es lo que era. En su apogeo, entre 2003 y 2011, Hugo Moyano acumuló poder político y económico, desplegó una fuerza propia sobre la base de su liderazgo en la CGT y convirtió a su sindicato en una marca poderosa dentro del gremialismo argentino. Hoy el líder está recluido en su casa por el COVID-19, su hijo Pablo oscila entre los problemas judiciales y los generados por su carácter explosivo y su sector sindical tiene cada vez menos adherentes.

    La única buena noticia en las últimas horas para Moyano es que la Justicia aceptó la oferta del Grupo Clear, piloteada por Ignacio González Pedroso, un allegado a Cristóbal López, para quedarse con OCA, la empresa postal que el líder camionero llegó a manejar como si fuera propia y con cuyo destino está obsesionado desde que decretaron su quiebra en 2019 por una deuda de $5000 millones con la AFIP, que hoy alcanzaría los $20.000 millones, y se pusieron en riesgo 6.000 puestos de trabajo.

    El jefe de los Camioneros mantiene la fuerza que le otorga su sindicato, de unos 240 mil afiliados en todo el país y una fuerte capacidad de movilización, aunque hay indicios de que el imperio que construyó se está agrietando.

    En principio, por la pérdida de predicamento entre sus pares de otros gremios. El símbolo fue la conferencia de prensa que brindó Moyano, el 17 de octubre pasado, cuando impulsó una caravana de vehículos para hacer su propia celebración por el Día de la Lealtad. Allí, en la sede de SMATA, al lado del líder camionero sólo estaban Mario Manrique (SMATA), Omar Plaini (canillitas), Graciela Aleña (viales) y Jorge García (taxistas). Quedaron lejos esos tiempos en que el moyanismo reunía a una veintena de organizaciones de primera línea, muchas de ellas de un sector clave como el transporte.

    Moyano, en Olivos con Alberto Fernández, sin barbijo ni distancia socialMoyano, en Olivos con Alberto Fernández, sin barbijo ni distancia social

    El moyanismo tuvo su momento de esplendor cuando su líder dirigía la CGT y a partir de 2003 mantuvo una fuerte influencia en el gobierno de Néstor Kirchner, quien lo eligió como socio sindical para fortalecerse a raíz del conocido “defecto de origen” de su gestión: el 22% de los votos con los que tuvo que asumir como Presidente ante la renuncia de Carlos Menem al ballotage.

    Esa condición de favorito le brindó ventajas de tipo económico y otras estrictamente sindicales que fueron facilitadas desde el poder político, Ya desde 1999, el Sindicato de Camioneros había sido autorizado a extender su representación a actividades como logística y distribución, y ese fue el inicio de una estrategia (bendecida desde 2003 por el Ministerio de Trabajo) que contempló una larga serie de “robos” de afiliados de otros sindicatos: supermercados, correos, catering, establecimientos mayoristas, tintorerías, aguas gaseosas y perfumistas son algunas de las actividades que, sólo hasta 2011, le permitieron a Moyano sumar unos 26.000 afiliados de Comercio, 10.000 del gremio que agrupa a los trabajadores de seguridad, 5.000 de Aguas Gaseosas y unos 2.000 de Carga y Descarga.

    La cantidad de afiliados que consiguió de esa forma fue directamente proporcional a la bronca que generó entre sus colegas. Aun hoy, muchos dirigentes no le perdonan haber crecido a expensas de otras organizaciones. Por eso era previsible que su fuerza dentro del sindicalismo disminuyera: Moyano ya dejó la conducción de la CGT y también perdió influencia política porque no tiene la llegada que imaginaba al gobierno de Alberto Fernández. Quedó en evidencia desde el 10 de diciembre pasado con su imposibilidad de designar a un dirigente propio como ministro o secretario de Transporte. Recién en febrero pudo ubicar a dos técnicos vinculados con su hijo Facundo en esa cartera.

    Aunque en abril el Presidente lo calificó de “dirigente ejemplar” y cuatro meses después lo recibió con su familia en la Quinta de Olivos, Moyano no es un interlocutor privilegiado de la Casa Rosada. Pablo mantiene un canal de diálogo más aceitado a través del ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro. Y la relación de ambos con el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, es buena, aunque los camioneros lo miran de reojo porque uno de sus principales asesores es Alberto Tomassone, el eterno abogado del Sindicato de Comercio que dirige Armando Cavalieri, un viejo enemigo moyanista.

    Néstor Kirchner, Hugo Moyano y Alberto Fernández, en 2001Néstor Kirchner, Hugo Moyano y Alberto Fernández, en 2001

    Moroni tuvo que intervenir en el conflicto entre Pablo Moyano y Mercado Libre luego del bloqueo sindical al centro de distribución de la empresa de Marcos Galperin en La Matanza (medida que el hijo de Moyano decidió sin el aval de su padre) y hasta ahora logró una tregua en el enfrentamiento intergremial en el que están de por medio los 1200 afiliados que los camioneros quieren sacarle al Sindicato de Carga y Descarga, encabezado por el barrionuevista Daniel Vila.

    Hoy, en la cartera laboral aseguran que están cerca de un acuerdo en Mercado Libre que pacificaría una situación de alto voltaje político. Ayudó al buen clima la decisión de papá Moyano de correrlo a su hijo Pablo de esa negociación, que quedó en manos del secretario gremial de Camioneros, Marcelo Aparicio, y del abogado laboralista “Huguito” Moyano, otro miembro del clan familiar.

    El temperamento irascible de Pablo le sigue generando problemas, aunque en los últimos meses aseguran que está más nervioso que nunca por las alternativas de la causa judicial en la que está involucrado y en donde la fiscalía pidió la elevación a juicio como presunto jefe de una asociación ilícita integrada por la barra brava del Club Independiente y parte de la dirigencia de la entidad.

    El complicado frente judicial de Pablo Moyano se analizó durante la reunión que su padre mantuvo con Alberto Fernández en la Quinta de Olivos. El Gobierno sigue de cerca la causa. No casualmente, el locuaz hijo del líder camionero mantiene un perfil bajo desde hace largas semanas.

    Pablo Moyano, en los tribunales de Lomas de ZamoraPablo Moyano, en los tribunales de Lomas de Zamora

    Cerca de Alberto Fernández prenden velas para que Moyano Jr. no sea elegido futuro titular de la CGT en 2021. En la intimidad lo catalogan como un dirigente “imprevisible” y destacan que la central obrera debe estar conducida por alguien de perfil negociador, con cintura política.

    Mientras, Hugo Moyano monitorea la actividad de su sindicato desde su casa del barrio de Barracas, de donde salió apenas tres veces desde el comienzo de la cuarentena obligatoria, el 20 de marzo. Su esposa, Liliana Zulet, es la principal enemiga de que deje la casa: está preocupada porque el sindicalista es grupo de riesgo por su edad (76 años) y algunas enfermedades preexistentes.

    Lo que no puede controlar el gremialista es el inédito foco disidente interno que representa el Sindicato de Camioneros de Santa Fe: su titular, Sergio Aladio, es un ex moyanista que rompió con su líder hace cinco años y pudo frenar a través de una cautelar judicial la intervención dispuesta por la Federación de Camioneros para sofocar a los rebeldes.

    El acto convocado por Moyano contra Macri, en septiembre de 2018: Camioneros tiene una gran capacidad de movilizaciónEl acto convocado por Moyano contra Macri, en septiembre de 2018: Camioneros tiene una gran capacidad de movilización

    Por eso Moyano decidió crear un sindicato nuevo para quitarle afiliados a Aladio y disputarle la representatividad, al que el ministro Moroni le dio la simple inscripción en febrero pasado. Los disidentes fueron a la Justicia y lograron que la justicia laboral dejara en suspenso la decisión de Trabajo. El dato curioso es que en esta pelea judicial el abogado de Aladio fue nada menos que el estudio de Héctor Recalde, el abogado que asesoró durante años a la CGT de Moyano.

    La disputa camionera de Santa Fe tuvo hace un mes otro capítulo que torna imprevisible el conflicto: la Sala I de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo dictó un fallo que abre nuevamente las puertas a la intervención de la federación de Moyano al sindicato que conduce Aladio. ¿Cómo terminará este combate? En otra época era impensable desafiar internamente a los Moyano.

    “A Hugo ahora le entran las balas”, afirmó a Infobae un experimentado gremialista que no lo quiere. Pero esa realidad, de todas formas, no significa que el poder camionero esté en extinción. Moyano asumió en 1987, fue reelegido por octava vez en 2019 y sigue siendo un referente sindical importante. Ya no es el mismo de antes, es cierto, aunque si algo sabe el sindicalismo argentino es cómo sobrevivir a lo largo de las décadas en un país que se devora a gran parte de su dirigencia.

    Fuente: Infobae.com

  • Impuesto a la riqueza, el último gesto que esperan los empresarios para confiar en que el gobierno está haciendo un giro en materia económica

    Desde que el lunes a última hora, el ministro de Economía, Martín Guzmán, se reunió con los empresarios más importantes de la Argentina, nucleados en AEA, crece la expectativa en el sector privado por una modificación radical en el proyecto de “aporte solidario y extraordinario”, más conocido como impuesto a las grandes fortunas. Tal vez bajo la forma de un bono u otro instrumento que imponga la carga del aporte sobre las empresas y no sobre los patrimonios personales, la medida es esperada como el gran gesto de reconciliación con el sector empresario.

    Lo concreto es que, aunque los interlocutores del ministro sólo se limitaron a admitir que “se discutió sobre la presión impositiva”, quienes lo tratan o discutieron con él la cuestión saben que la iniciativa no es de su agrado y tampoco la considera oportuna por contrariar los enormes esfuerzos que hace por estos días para mantener la calma en el mercado.

    Con ese objetivo, en definitiva, es que el Gobierno pronunció esta semana el viraje hacia una mayor ortodoxia en materia económica a tal punto que, ayer, Guzmán anunció que presentará lo que el mercado le viene reclamando desde que asumió: un plan fiscal y monetario de corto y mediano plazo. “Una hoja de ruta”, prefieren definirlo en el Palacio de Hacienda, donde admiten que se trata de “lo que tanto nos venían pidiendo” para apagar la ansiedad en la plaza financiera y sostener la tregua en la pelea con el dólar.

    El anticipo sobre ese plan plurianual, que llegaría de la mano de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y podría implicar la revisión de hecho de algunas variables contempladas en el proyecto de Presupuesto, se suma a las insinuaciones sobre un menor financiamiento a través de la emisión monetaria y también al anuncio de descongelamiento de tarifas, la autorización de aumento a las prepagas, las comisiones bancarias y el desmantelamiento del plan de Precios Máximos, un control que generaba cada vez mayor malestar entre las empresas. Es el ministro de Producción, Matías Kulfas, quien lleva adelante las negociaciones con los empresarios para habilitar esas subas de precios y quien, consultado ayer sobre el rechazo empresario a ese impuesto, insistió en que “pueden pagarlo”.

    Quienes discutieron la cuestión con Guzmán saben que el impuesto a la riqueza no es de su agrado y tampoco lo considera oportunó por contrariar los enormes esfuerzos que hace por estos días para mantener la calma en el mercado

    Sin embargo, en una extensa entrevista radial, Guzmán prefirió explicar las dificultades para bajar impuestos y sólo remarcó que los empresarios deben comprender “que gobernamos nosotros”. En privado, fuentes del Ministerio de Economía remarcaron que los nuevos lineamientos fiscales y monetarios que presentará el funcionario no incluirían “nuevos impuestos” y recordaron que tampoco en el Presupuesto 2021 se contemplan los ingresos extraordinarios que reportaría la aplicación del gravamen propuesto por el diputado Carlos Heller con la bendición de Máximo Kirchner.

    La iniciativa, que llegó a la Cámara de Diputados a principios de agosto y aún no fue tratada en el recinto, contempla una recaudación de unos $300.000 millones, cifra que de obtenerse tendría asignación específica prevista en el mismo proyecto. “Si una iniciativa como ésta, anunciada con tanto ruido y con apoyo de un sector importante, no logró avanzar en tantos meses es porque tanta convicción no hay. Y a Guzmán no le gusta nada que no esté dentro de un marco, que sea pensado y sostenible”, aseguró una fuente cercana al ministro, quien también relativizó la idea de un plan alternativo, como un “bono patriótico”.

    Ese traslado de la imposición “por única vez” de empresarios a empresas, propuesto incluso por los propios afectados, tiene mayor potencial recaudatorio -incluiría por ejemplo a los bancos- pero a los ojos de Economía también afectaría el clima de negocios. Sería inevitable, en un esquema de esas características, abarcar tanto a las empresas nacionales como multinacionales, en un contexto donde el atractivo de inversión en el país está bajo fuerte cuestionamiento y en el que desde el Ministerio de Producción elaboran documento para explicar que “no hay un éxodo de empresas extranjeras de la Argentina”. Sin embargo, aunque no lo reconozca públicamente, Guzmán sabe lo que ayer expresó cristalinamente el CEO de Blackrock, Larry Fink: “Hay sitios más seguros que Argentina donde invertir en América latina”.

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  • Alberto Fernández apuesta a una alianza progresista con Bolivia desde el Sur

    El presidente Alberto Fernández apuesta a fortalecer, con el retorno al poder del Movimiento al Socialismo (MAS) en Bolivia desde este fin de semana, un contrapeso al eje conservador dentro del Mercosur y Latinoamérica en general con un gobierno afín. Por eso viajará con a La Paz con los principales referentes de la mesa chica de la política exterior del Frente de Todos y, si los tiempos acompañan, compartirá una cena con el futuro mandatario Luis Arce el sábado, en las vísperas de su jura, en un clima de mayor intimidad que los actos del día siguiente. De la comitiva formarán parte el secretario general de la Presidencia, Julio Vitobello; el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz; el canciller, Felipe Solá y los titulares de las comisiones de Relaciones Exteriores del Senado y la Cámara de Diputados, el ex canciller Jorge Taiana y el legislador Eduardo Valdés, respectivamente.  Arribarán a La Paz el sábado por la tarde y los actos protocolares recién tendrán lugar el domingo desde muy temprano. Ese día por la noche tendría lugar el encuentro que busca sellar un vínculo de cooperación y asociación política. En paralelo, desde el Ejecutivo contemplan la posibilidad de concretar algunas bilaterales con otros de los presidentes presentes. Se habla, de momento, de una posible cita aparte con el chileno Sebastián Piñera, una visita que quedó pendiente, entre otras cuestiones, por la pandemia. Y también barajan la chance de reunirse con el representante de España que asista a Bolivia. Se habla de una cita aparte con el chileno Sebastián Piñera, una visita que quedó pendiente, entre otras cuestiones, por la pandemia. Y también barajan reunirse con el representante de España. Te hace falta saber. Nos apasiona informar. Necesitás confiar. Te queremos ahí. HACETE SOCIO DE PERFIL Periodismo Puro en tiempo real. SUSCRIBITE En la verdad no hay grieta: el único compromiso es con vos Quienes conocen de primera mano a Arce lo describen, como todos, por su perfil técnico, ya que es el costado que más mostró durante su larga gestión como cuadro económico de Morales. Sin embargo, también rescatan una vasta preparación política. Desde sus años de militancia en el Partido Socialista- 1, fundado por el histórico referente de esa corriente, Marcelo Quiroga Santa Cruz, a su cintura para implementar la agenda de reformas profundas que propuso Morales al ritmo apropiado, ni muy rápido ni claudicando. Y apuntando a los sectores estratégicos para la generación de divisas y la industrialización del país. Tanto desde el Gobierno como en el entorno de Morales, todavía en la Argentina, describen el lazo como uno de mutuo respeto y gratitud, tanto por haber impulsado –con México– el rescate del mandatario y parte de su gabinete en noviembre del año pasado como por haberle abierto las puertas de la Argentina en diciembre. Fernández también brindó un explícito respaldo a Arce cuando se reunió con él en febrero, un mes antes que estallara la pandemia y se cerraran las fronteras. Fue en este país donde se proclamó la fórmula con el ex canciller David Choquehuanca que vencería en las urnas diez meses más tarde. Evo vuelve a Bolivia en noviembre y dijo que Alberto F. quiere acompañarlo Si bien la comitiva que viaja a Bolivia será una pequeña, es posible que se sumen otros funcionarios y referentes del progresismo argentino que fueron invitados por sus propios vínculos con el masismo, como el actual titular de Astilleros Río Santiago y ex embajador en La Paz, Ariel Basteiro. Estiman que una parte de ellos viajará en un avión privado con el Presidente y la otra lo hará a través de Boliviana de Aviación (BoA), la aerolínea de bandera. Según confirmaron fuentes del gobierno, el canciller uruguayo Francisco Bustillo Bonasso viajará en el avión de Fernández, con quien comparte una larga amistad. La agenda del domingo arranca muy temprano, desde las 8.45 de la mañana con el traslado de las delegaciones a la Asamblea Legislativa Plurinacional y los salones previamente asignados. Media hora después, será el turno de los jefes de Estado y vicepresidentes invitados, bajo el habitual sistema de cápsulas. Debido a la pandemia, dicen en la organización que se procurará limitar el acceso a la mitad de la capacidad permitida cuando otros años las multitudes desbordaban los espacios. Ni siquiera se habilitará el ingreso de las familias de quienes juren. Acorde al programa oficial, a las 10:40 comenzará el acto central con la presencia de Arce y Choquehuanca y se estima que se prolongará a lo largo de dos horas, tras lo cual procederán al saludo protocolar en el Hall de la Casa Grande del Pueblo.  Aquella sede había sido abierta por Morales tres meses antes de su caída, como nueva casa del Ejecutivo boliviano. La presidenta de facto Jeanine Añez mudó su despacho otra vez al tradicional Palacio Quemado.  Al mediodía, los jefes de Estado y gobierno, cabezas de delegaciones e invitados especiales participarán del almuerzo con el cual el flamante mandatario boliviano los agasajará antes del desfile cívico-militar. Según confirmaron fuentes del gobierno, el canciller uruguayo Francisco Bustillo Bonasso viajará en el avión de Alberto Fernández, con quien comparte una larga amistad. Con Bolivia, son varios los ejes que se ponen en juego a nivel bilateral con la construcción de una sociedad política. En lo urgente, la prioridad que ya ha manifestado la administración de Fernández es sumar al país vecino a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) –a la que nunca asistió Añez– así como concluir su ingreso al Mercosur en calidad de miembro pleno. Los bolivianos ya completaron el largo proceso y solo resta, como última barrera, la ratificación del Congreso brasileño.  El próximo turno de la presidencia pro témpore del bloque le toca a la Argentina y la expectativa es que se concrete la adhesión a lo largo del primer semestres de 2021. En julio de 2015, el entonces presidente Evo Morales había firmado el protocolo de adhesión en compañía de los mandatarios Cristina Fernández de Kirchner, Dilma Rousseff (Brasil), Horacio Cartes (Paraguay), Tabaré Vázquez (Uruguay) y Nicolás Maduro (Venezuela), cuyo país aún no había sido suspendido. Para agosto 2018, solo restaba conseguir la luz verde del Legislativo brasileño y el gobierno de Michel Temer se había comprometido a resolverlo ese mismo año.  Alberto Fernández advirtió que le preocupa que en Bolivia haya «sectores que apuesten a la violencia» Brasil y Argentina comparten, con Bolivia, un estrecho vínculo energético. Ambas naciones se abastecen del gas boliviano. Añez renegoció el contrato con Brasil pero no pudo hacer lo mismo con la Argentina, que lo había prorrogado, en 2016, por diez años. Durante el gobierno de Néstor Kirchner y en los primeros tiempos de Morales, la Argentina había aceptado aumentar el precio que se pagaba por BTU, la unidad de medida del gas. Fue un gesto político más que una negociación, ante un pedido de Morales. Ahora que la Argentina apuesta a conseguir su ambicioso autoabastecimiento, con el Plan Gas, es posible que tema vuelva a la mesa bilateral. También está presente la riqueza por explotar del litio, donde Bolivia, Chile y Argentina comparten una amplia reserva. Hace una semana, el ex vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, concurrió a la Cancillería para almorzar con Solá y fue uno de los temas que debatieron. Sin avanzar en nada concreto pero sí con una mirada respecto a pensar el potencial del litio con una perspectiva industrializadora y regional. Morales siempre denunció que Estados Unidos había bendecido el golpe de Estado en su contra por el interés en ese mineral. La particularidad del vínculo entre ambos países es que ha sido uno estable, más allá de los signos políticos cruzados. Morales supo convivir sin mayores altercados tanto con las gestiones kirchneristas como con Mauricio Macri. El golpe de estado y el ascenso de un gobierno que Fernández nunca reconoció como legítimo o legal puso los nexos en pausa. Así y todo, ciertos temas como el gas continuaron conversándose a nivel técnico desde las capitales. De hecho, otras de las cuestiones a resolver será el restablecimiento de las relaciones diplomáticas a nivel de embajador ya que hoy ambas misiones están en manos de encargados de negocios. Evo Morales dice que habla con Alberto Fernández y Maduro para revivir la Unasur Fernández ha procurado preservar los vínculos dentro de su esfera de proximidad aún con aquellos mandatarios de signo opuesto, en particular, con Chile y Uruguay. Incluso ha ejercido la diplomacia presidencial en las ocasiones en los que algún episodio pudo generar inquietudes desde el otro lado. Como sucedió con Chile, durante las primeras comparaciones sobre la performance en la pandemia, o con Uruguay, cuando tensó la cuerda en las negociaciones internas del Mercosur respecto a los acuerdos comerciales con terceros. Ambas situaciones se cerraron con un diálogo telefónico entre los presidentes. Bolivia era uno de los países con los que el Frente de Todos contaba para la reconstrucción de un eje opositor al conservador cuando ganaron las elecciones en octubre del año pasado. También en Uruguay mantenían expectativas sobre una renovación del Frente Amplio, si bien los pronósticos estaban más ajustados que con los comicios bolivianos. Al final, ninguno de los planes se concretó como lo esperaban: Morales cayó tras vencer en las elecciones y la coalición multicolor, al mando de Luis Lacalle Pou, cambió el signo charrúa. Fernández y su propio frente político quedaron solos en un océano de conservadurismo, con el único aliado afín posible en México, en el extremo opuesto de Latinoamérica. MB / DS

    Fuente: Perfil.com