Autor: Jorge Alfredo Baret

  • Municipio de La Plata: Instamos a vecinos y comerciantes a extremar las medidas de prevención ante la apertura gradual por la nueva fase

    Municipio de La Plata: Instamos a vecinos y comerciantes a extremar las medidas de prevención ante la apertura gradual por la nueva fase

    Ante el avance de la fase 3 del aislamiento social, preventivo y obligatorio, este viernes 24 de julio reabrieron sus puertas los comercios de cercanía dedicados a vender productos textiles, prendas de vestir, calzado, marroquinería y juguetes. En todos los casos, deberán funcionar sin ingreso de clientes al local.
    De esta manera, y teniendo en cuenta la apertura gradual de actividades en el Partido, la Comuna dispuso un instructivo para garantizar las medidas de prevención que deben cumplimentarse durante el desarrollo de las mismas, contemplando el comportamiento tanto de trabajadores como de consumidores.
    «El lunes empezamos a transitar una nueva etapa de la cuarentena, y eso quiere decir que los platenses hemos hecho las cosas muy bien. Pero no por eso debemos dejar de tener los cuidados necesarios. Al contrario, hoy más que nunca tenemos que llevar a la práctica los hábitos que aprendimos en estos 4 meses», manifestó el intendente Julio Garro.
    «La responsabilidad de cada uno sigue siendo fundamental para poder seguir avanzando en la reactivación económica, y sobre todo para evitar que los contagios aumenten. Ese es el equilibrio que tenemos que lograr entre todos», aseguró el mandatario local.
    La propuesta para prevenir la propagación del virus, que fue elaborada por los equipos técnicos del Municipio y distribuida en los locales habilitados, hace principal hincapié en la importancia de garantizar el distanciamiento social, para lo cual recomienda demarcar en los pisos la separación que deben mantener las personas entre sí dentro del espacio y en la fila de espera.
    En ese sentido, el protocolo sanitario establece desinfectar mostradores y superficies previo al ingreso de cada cliente (en aquellos locales habilitados para esa modalidad); mantener ventilados los ambientes; y no compartir mate, teléfonos ni objetos personales. De igual modo, se debe proporcionar cartelería informativa sobre medidas de higiene, un trapo con lavandina para limpiar las suelas de los zapatos y cestos de basura para que los clientes puedan desechar elementos descartables.
    Para informar y concientizar sobre las disposiciones, la Comuna distribuyó un afiche que los comerciantes deberán exhibir indicando la capacidad máxima de ocupación permitida, las recomendaciones para el personal encargado de la atención al público y un listado de disposiciones generales de prevención, como el uso obligatorio de protección facial; el uso de alcohol en gel y/o el lavado de manos; la prohibición del ingreso al comercio con acompañantes; y la prohibición del autoservicio, entre otras medidas.
    Conjuntamente, en los locales que atienden al público y hacen entregas a domicilio, los comerciantes deben identificar con distintos colores la fila de espera para cada servicio y señalar los 2 metros mínimos de distancia; al tiempo que deberán establecer un sistema de atención rápida para repartidores con el fin de minimizar su permanencia en el comercio.

    PREVENCIÓN Y ASISTENCIA EN ESPACIOS PÚBLICOS

    En este contexto, la Municipalidad dispuso un operativo de prevención y concientización en frentes comerciales, el cual incluyó más de 150 agentes para brindar asistencia a los vecinos.
    De esta forma, se brinda alcohol en gel, se desarrollan tareas de desinfección en frentes de comercios y se entrega material informativo sobre las medidas preventivas.
    Además, se dispuso un trabajo articulado junto a comerciantes locales para impulsar la demarcación de líneas de distanciamiento.

  • Alberto Fernández busca salir de la emergencia y pule su plan de recuperación con los gobernadores

    Alberto Fernández busca salir de la emergencia y pule su plan de recuperación con los gobernadores

    Alberto Fernández termina de pulir en Olivos su programa de “recuperación” con el que buscará dejar atrás la agenda vinculada a la emergencia y volver a fortalecer con los 24 gobernadores la relación que se alteró por la crisis sanitaria y se acotó a la administración de la pandemia. El primer indicio de la intención de retomar la iniciativa política y tratar de dejar atrás la exclusividad en torno a la gestión del coronavirus había tenido lugar hace dos viernes con la oficialización de la vuelta a la cuarentena flexible, una puesta en escena que incluyó por primera vez, después de varios anuncios concentrados solo en el AMBA, a tres mandatarios del interior, entre ellos Gerardo Morales, resistido por el núcleo duro del kirchnerismo.

    “Tenemos que pasar de las políticas de emergencia a las políticas de la recuperación”, aseguraban ayer por la tarde en Casa Rosada, donde se trabajaba en el pulido del plan de “60 medidas” que Fernández anticipó más temprano desde Olivos y cuyo formato de presentación, previsto recién para las próximas semanas, está todavía bajo análisis del entorno presidencial. Aunque se descarta que el mandatario vuelva a rodearse del pleno de los gobernadores.

    Celosamente guardado, el paquete de medidas que el jefe de Estado diseña junto a sus colaboradores incluye el lanzamiento de programas generales y particulares enfocados en las provincias, el envío de proyectos de ley del Parlamento y la publicación de decretos, atados, según confiaron desde el Gobierno, a las necesidades de cada distrito. Una batería de iniciativas de corte económico y sociales con el que la coalición de gobierno busca atacar dos frentes: el que provocó el avance del coronavirus en el país y el que se desató puertas adentro del Frente de Todos por las críticas multiplicadas de las últimas semanas por la supuesta fragilidad de la gestión.

    Para eso, Fernández diseñó una hoja de ruta junto a los gobernadores y sistematizó el trabajo entre las necesidades de las provincias y la respuesta del Estado nacional, que delegó en el ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro, y el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. Anoche, De Pedro terminaba de escuchar de forma remota las demandas del gobernador Rodolfo Suárez. Con el de Mendoza, el ministro había completado hasta ayer la ronda de consultas con 15 provincias. Cafiero después analiza la información junto a Cecilia Todesca, Matías Kulfas y Martín Guzmán, abocado principalmente a resolver la renegociación de la deuda.

    Se trata, en definitiva, de la presentación del Presupuesto 2021 que el Gobierno debe enviar al Congreso antes de mediados de septiembre. Anoche, a última hora, la Jefatura de Gabinete envió al Parlamento un aumento de la prórroga de las partidas presupuestarias que deberán discutirse la semana próxima.

    Alberto Fernández junto a Santiago Cafiero y Eduardo "Wado" de Pedro (Presidencia)Alberto Fernández junto a Santiago Cafiero y Eduardo «Wado» de Pedro (Presidencia)

    Entre el lunes y el miércoles próximos, el funcionario tenía previsto recabar la información del resto de los nueve distritos que le faltan para completar el círculo: Salta, Jujuy, San Juan, la ciudad y la provincia de Buenos Aires, Chubut, La Pampa, Santa Cruz, Catamarca.

    “Estamos analizando los modelos productivos de cada provincia y las cadenas de valor. Escuchamos las necesidades de boca de los gobernadores y después coordinamos con la respuesta con los ministerios”, explicaron.

    El mega anuncio que prepara la Casa Rosada -hasta esta semana se barajaba como una opción la posibilidad de preparar el montaje fuera de la quinta de Olivos, asociada en estos cuatro meses a la cuarentena- incluye, según trascendió, desde planes federales de obras y cambios en los regímenes de retenciones a medidas complementarias para apuntalar el turismo, incentivar las exportaciones y el demorado relanzamiento del Procrear, que en las últimas semanas desnudó por ejemplo deficiencias por parte de la ministra María Eugenia Bielsa. “Son críticas injustas. ¿Solo vamos a mirar ese ministerio?”, ensayaban ayer su defensa desde la cúpula del Gobierno.

    En verdad, la lupa no se posa solo sobre la gestión de la ministra de Desarrollo Territorial y Hábitat: medio gabinete también despierta críticas.

    Alberto Fernández y los gobernadores, durante el acto del 9 de julioAlberto Fernández y los gobernadores, durante el acto del 9 de julio

    En las últimas semanas, el Gobierno entró en un fárrago político por la fatiga de la cuarentena, la crisis económica y los cortocircuitos internos, que el propio Alberto Fernández buscó disipar en la conferencia del pasado viernes cuando avisó que pensaba acentuar el diálogo, a pesar de las críticas lanzadas desde el corazón del Frente de Todos. Lo hizo sentado al lado de Axel Kicillof y de Horacio Rodríguez Larreta, y de espaldas a Morales, además de los gobernadores de Río Negro y Chaco.

    Las medidas que prepara el Presidente para tratar de instalar el concepto de “recuperación” incluyen por eso a los mandatarios de la oposición, que el Gobierno diferencia desde hace meses de buena parte del resto de los dirigentes opositores sin responsabilidad de gestión. En especial, de la llamada “ala dura” de Juntos por el Cambio, encabezada en público y en privado por Mauricio Macri y Patricia Bullrich.

    Por caso, la alianza política transitoria entre el Presidente y el jefe de la Ciudad en la administración de la pandemia, que todavía altera a un sector del PRO, tendrá su correlato en el paquete de medidas que preparan el Presidente y sus colaboradores: altas fuentes oficiales resaltaron ante este medio que el recorte de la coparticipación porteña que el Gobierno planeaba ejecutar antes de que estallara el coronavirus no estará dentro del plan que se termina de calibrar en reserva entre Olivos y la Casa Rosada. Quedó archivado hasta nuevo aviso.

     

    Fuente: Infobae.com

  • La oposición se une y acepta debatir la moratoria impositiva pero con premios a cumplidores

    La oposición se une y acepta debatir la moratoria impositiva pero con premios a cumplidores

    El proyecto oficialista de una amplia moratoria impositiva ya generó un debate interno al corazón de Juntos por el Cambio. ¿Qué posición tomar ante esta iniciativa que generaría alivio a Pymes y empresarios ante la catástrofe económica que causó la pandemia de Coronavirus? Según apuntaron fuentes parlamentarias a PERFIL por parte del frente opositor hay consenso para intentar introducir cambios al proyecto oficial en dos cuestiones. Por un lado, se pretende incorporar a las obras sociales como parte la moratoria impositiva. Muchas de ellas han tenido que rearmarse producto de la demanda sanitaria que supuso el Covid-19. El martes pasado, el bloque del Frente de Todos decidió postergar una semana la firma del dictamen del proyecto enviado por el Poder Ejecutivo. Se abrió así la presente «ventana» de diálogo y negociaciones. Por otro lado, un tema clave: un premio a aquellos contribuyentes que, a pesar de la crisis económica, pudieron mantenerse al día con sus compromisos fiscales. En ese sentido, en el bloque del PRO que encabeza Cristian Ritondo evalúan alternativas de beneficios, como, por ejemplo, otorgarles crédito fiscal. La letra chica de la propuesta que le llevará Juntos por el Cambio al Frente de Todos la está terminando de elaborar el economista Luciano Laspina. Por otra parte, ya se debate cómo intentar frenar parte del articulado del proyecto oficialista, en particular lo que refiere a empresas quebradas. En particular, el temor es que sea un artículo armado a medida de Oil Combustibles, de Cristóbal López. La Coalición Cívica fue la primera en advertirlo, pero luego se sumaron tanto el PRO como la UCR. Otra cuestión tiene que ver con el quórum. El diputado Fernando Iglesias ya adelantó que sería  bueno obligar al oficialismo a que junte las 129 voluntades sin la ayuda de Juntos por el Cambio. Las primeras horas de la semana que viene se terminará de definir, pero viene ganando terreno, por ahora, la idea de dar el debate en particular (artículo por artículo) e intentar frenar la cláusula sobre empresas quebradas y, a la vez, intentar llegar a un consenso con las dos propuestas opositoras. “Sería un espanto no dar quórum en algo tan necesario como una moratoria”, advierte una fuente parlamentaria. Diputados opositores demoran la moratoria: denuncian que es un traje a medida de Cristóbal López Con el sistema virtual de sesiones, explican en el interbloque, es complicado ingresar y salir del sistema: loguearse y desloguearse. Esto podría provocar problemas en la estrategia política, más aún cuando se discute el quórum.  En diálogo con PERFIL, el diputado larretista Álvaro González planteó: “El tema son los quebrados, es decir, que no sea un traje a medida. Después, nadie puede estar en contra. Por eso un premio al cumplidor es clave”. Por su lado, Federico Angelini, del PRO, fue más duro: “Una cosa es hacer una moratoria para las Pymes y otra totalmente distinta es que sea a medida de Cristóbal López, que enfrenta procesos judiciales”. En este marco, expresó que “la incorporación de algunos artículos en el actual proyecto nos hace pensar que el objetivo, en realidad, es éste último y no podemos avalar esa impunidad. No existen razones comerciales, fiscales ni legales para ofrecer el beneficio de un plan de pagos extraordinario a quien no cuenta con un flujo de fondos que garantice su cumplimiento en el tiempo, ni con activos que no sean los remanentes en la quiebra”. Por su lado, una de las vidalistas del bloque, María Luján Rey, se sumó, con dureza, al planteo de Angelini y le dijo a PERFIL: «Moratoria sí, impunidad no. Que quiten los artículos que beneficien a Cristóbal López. La moratoria es necesaria para millones de argentinos que la están pasando mal. Es lamentable que en este contexto aprovechen para hacer una ley a medida de un corrupto». Moderada, otra de las vidalistas de la bancada del PRO, la legisladora Mercedes Joury, explicó: “Estamos a favor de la moratoria y no le vamos a dar la espalda a millones de personas que se vieron perjudicadas por la Pandemia del Covid-19. Pero también queremos que haya un reconocimiento a los que están al día y con mucho esfuerzo pagaron durante este tiempo”. Y adelantó: “Nuestra postura es la de acompañar el proyecto en general pero no algunos artículos en particular. Estamos a favor de la moratoria pero nunca de la impunidad”. Desde la UCR, la joven diputada Josefina Mendoza manifestó la postura del centenario partido: “La moratoria es una necesidad en este momento y estamos de acuerdo, de hecho hay proyectos de Juntos por el Cambio al respecto. Con lo que no estamos de acuerdo es con la impunidad y la amnistía de los amigos del poder. Vamos a ver la voluntad del oficialismo de tratar las propuestas si quiere moratoria o amnistía”. Moratoria universal impositiva: el oficialismo busca dictamen favorable en Diputados En el mismo sentido, otra de las diputadas jóvenes del interbloque, Camila Crescimbeni (PRO) explicó: “Partimos de entender que la moratoria es una necesidad para los sectores productivos más golpeados por la pandemia, por eso, es muy importante no perjudicar a los cumplidores que con mucho esfuerzo y sacrificio buscan estar al día”. Por su parte, Adriana Cáceres (PRO) destacó que “este instrumento propone un alivio financiero a las familias, comercios y empresas que están pasando un duro momento desde lo económico a causa de la pandemia. Finalmente, para Angelini “el foco de esta ley debe ser la reactivación y motorización de aquellos sectores de la población y de la actividad económica que, en estos meses de aislamiento, se vieron imposibilitados de hacerse de ingresos para afrontar sus pagos”.

    Fuente Perfil.com

  • Desolador panorama para los próximos jubilados: sin moratorias previsionales, no podrán jubilarse 1 millón de personas en los próximos 5 años

    Desolador panorama para los próximos jubilados: sin moratorias previsionales, no podrán jubilarse 1 millón de personas en los próximos 5 años

    El régimen nacional de Anses requiere un piso de 30 años de aportes para poder jubilarse. Este mínimo se reduce en el caso de tareas diferenciales, para las cuales la cantidad de servicios puede reducirse en virtud del envejecimiento prematuro que causa la tarea desarrollada. Para los que no cumplen con el requisito de años de aportes, periódicamente han entrado en vigencia moratorias previsionales. Se trata de planes de facilidades de pago que otorga la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y permite a los contribuyentes regularizar aportes autónomos.

    La alta informalidad laboral es el principal motivo por el cual se ha permitido la “adquisición” de aportes a través de moratorias. En términos históricos solo seis de cada diez trabajadores lo hacen en regla. El empleo no registrado tiene como contrapartida un trabajador que al cumplir la edad jubilatoria no tendrá los treinta años de aportes requeridos por ley. La respuesta que brinda el Estado a esta problemática es la posibilidad de adquirir los aportes faltantes a través de una moratoria, que abona el futuro jubilado en cuotas a deducirse de la propia jubilación. Históricamente 5 de cada 10 personas utiliza la moratoria en alguna proporción para poder jubilarse, cuando se trata de mujeres ese porcentaje crece a 8 de cada 10.

    La alta informalidad laboral es el principal motivo por el cual se ha permitido la “adquisición” de aportes a través de moratorias. En términos históricos solo seis de cada diez trabajadores lo hacen en regla

    Las moratorias que más recordamos son las que entraron en vigencia durante el gobierno del ex presidente Néstor Kirchner. Fueron sin dudas las de mayor adhesión, no obstante, una revisión histórica nos indica que la primera moratoria previsional fue aprobada en 1967. Le siguieron otras en 1973, en 1985 y en 1993. De los distintos planes de facilidad de pagos que existieron, los primeros resultaban más económicos, permitiendo la condonación de intereses y el pago de capital a valores históricos. Esa tendencia se fue revirtiendo, incorporándose la actualización del capital, pago de intereses y, más recientemente, el análisis de vulnerabilidad socio económica de los adherentes.

    La fachada de una de la oficinas de Anses (Facebook)La fachada de una de la oficinas de Anses (Facebook)

    Actualmente existen tres moratorias vigentes, de las cuales solo dos tienen utilidad práctica. La primera está dirigida únicamente a mujeres (Ley 26.970), entró en vigencia en 2015 y en la ampliación de 2017 se excluyó a los hombres. Permite regularizar (“comprar”) aportes desde que la mujer cumplió los 18 años de edad – que es cuando estaba legalmente habilitada a trabajar – hasta 2003.

    Ejemplo

    Mujer de 60 años

    Necesita 30 años de aportes

    Cumplió los 18 años en 1978

    1978 a 2003 = 25 años de servicios por moratoria

    Necesita contar con 5 años de aportes efectivos luego de 2003 para poder jubilarse

    En el caso de los hombres cuentan con la moratoria de la ley 24.476, sancionada en 1995 y extendida en 2005. Permite regularizar (“comprar”) aportes tanto a hombres y mujeres, desde que la persona cumplió los 18 años de edad hasta 1993.

    Ejemplo:

    Hombre de 65 años

    Necesita 30 años de aportes

    Cumplió los 18 años en 1973

    1973 a 1993 = 20 años de servicios por moratoria

    Necesita contar con 10 años de aportes efectivos luego de 1993 para poder jubilarse

    Extensión

    Es necesario que el Congreso extienda los períodos de las moratorias para poder regularizar servicios al menos hasta 2008, esta vez alcanzando tanto a hombres como a mujeres por igualContar con un trabajo formal en los últimos años de la vida laboral puede resultar dificultoso, más aun considerando los vaivenes económicos que generan inestabilidad permanente en el sector productivo.

    María Fernanda Raverta, titular de Anses (Maximiliano Luna)María Fernanda Raverta, titular de Anses (Maximiliano Luna)

    ¿Cuál ha sido la importancia de las moratorias previsionales en el país? La tasa de cobertura previsional se elevó de un 66,1% en el año 2003 al 95,8% para el año 2010, si se considera la totalidad de beneficios. A continuación se analizan algunos datos estadísticos de los beneficiarios de las moratorias:

     La mayoría fueron mujeres (78%), no obstante estar jubilado sigue siendo más frecuente entre hombres que entre las mujeres (el 86,6% jubilados entre los primeros vs. 79% jubiladas entre las segundas).

     El rango de edad se concentró entre los 65 y los 69 años

     La mayor cantidad se concentró en la Provincia de Buenos Aires (39%), seguida por la Ciudad de Buenos Aires (10%), Santa Fe (10%) y Córdoba (9%), en proporción a la población.

     El mayor impulso en la expansión de la protección social se ha cristalizado en los sectores más vulnerables, donde la tasa de cobertura pasó del 56,2% al 94,5%.

    Las moratorias para jubilarse han generado en la sociedad argentina un verdadero enfrentamiento entre quienes están a favor y quienes están en contra. Veamos algunos argumentos:

    A favor:

    1. Una proporción significativa de beneficiarios tenía aportes. Según datos estadísticos de la propia Anses, en promedio los jubilados por moratoria registraban once años de aportes.

    A partir de 2015 se modifica este aspecto, incluso en moratorias ya existentes, y se establecen requisitos que limitan el acceso solo para los sectores más vulnerables de la sociedad

    2. La alta tasa de empleo informal ha impedido a los beneficiarios completar los aportes mínimos. En el mundo los países desarrollados tienen una tasa de informalidad que no supera el 15%, mientras que en Argentina ha estado históricamente entre el 30% y el 40% de la población activa.

    En contra:

    1. La moratoria permitió que se jubilaran personas de poder adquisitivo alto. Inicialmente no existió en las moratorias previsionales una evaluación socioeconómica del solicitante. A partir de 2015 se modifica este aspecto, incluso en moratorias ya existentes, y se establecen requisitos que limitan el acceso solo para los sectores más vulnerables de la sociedad.

    2. Las moratorias desincentivan los aportes. La sustentabilidad de un sistema de seguridad social se basa principalmente (o al menos debería hacerlo) en el ingreso de aportes y contribuciones de los trabajadores y sus empleadores. Las continuas moratorias previsionales podrían desincentivar el empleo formal, dado que el trabajador espera al cumplir la edad poder adherir a una de las moratorias vigentes.

    Para lograr un sistema previsional sustentable a largo plazo, que pague beneficios suficientes para cubrir las necesidades básicas en la vejez, es necesario tomar medidas para reducir el trabajo no registrado e incentivar el pago de aportes y contribuciones

    3. La incorporación de tres millones de nuevos jubilados generó un déficit que dejó a la ANSES al borde del quebranto. En el presupuesto de Anses para 2020, que sirve de referencia para el análisis, se prevé el ingreso de $1.511.807.731.467 millones en aportes y contribuciones de trabajadores en actividad y el pago de $2.160.086.043.559 en jubilaciones y pensiones. De este último, $817.418.703.888 corresponden a beneficios con moratoria.

    Para lograr un sistema previsional sustentable a largo plazo, que pague beneficios suficientes para cubrir las necesidades básicas en la vejez, es necesario tomar medidas para reducir el trabajo no registrado e incentivar el pago de aportes y contribuciones. Se debe generar el derecho a una jubilación parcial para aquellos que alcancen un mínimo de 15 años de aportes y reservar la PUAM para los casos de personas que por falta de aportes no tengan derecho a una jubilación total o parcial.

    La autora es Abogada Especializada en Previsión Social

    Fuente: Infobae.com

  • Jorge Macri: «Si hubiéramos perdido en 2017, ganábamos en 2019»

    Jorge Macri: «Si hubiéramos perdido en 2017, ganábamos en 2019»

    Este reportaje se inserta en una saga, la del Conurbano en crisis. Entrevistamos a dos intendentes contagiados, Martín Insaurralde, de Lomas de Zamora, Néstor Grindetti, de Lanús, y a Jorge Ferraresi, cuarentenado en Avellaneda, lo que habla de la fuerza del virus, ¿qué está sucediendo en Vicente López? ¿Hay diferencia con el resto del Conurbano? —Vicente López arrancó siendo el municipio con mayor cantidad de contagiados cuando los casos venían principalmente del extranjero… —Como la Ciudad de Buenos Aires. —Sí. Y hoy estamos sensiblemente mejor que muchos otros municipios, medido según todos los criterios: tasa cada 100 mil habitantes, el R, la duplicación de casos. Se debe al compromiso del ciudadano más el esfuerzo que venimos haciendo como municipio. Tener un sistema de salud municipal ayuda, nos dio un ejercicio en el cuidado de la salud que en este momento se percibe. Cuando uno tiene un sistema robusto, con profesionales acostumbrados a atender problemáticas, se nota la presencia de ese músculo. Es un municipio de mucha clase media, y esta es una crisis económica que le pega especialmente a ese sector: el profe de educación física, el dueño de un gimnasio o el dueño de un local, una manicura o un peluquero. Ese trabajador independiente es la clásica clase media argentina, que vive en la parte más cercana a Panamericana, en el Alto Olivos, Munro, Carapachay, Florida, Villa Martelli. Es gente que se ve muy afectada. Los comercios de cercanía sufren esta crisis de manera muy dramática. El gran causante de la crisis económica es la pandemia, pero cómo administrarla define si impacta más o menos en distintos sectores. Faltó a la administración de esta cuarentena una sensibilidad respecto del pequeño comerciante, que es parte de un tejido social relevante en la Argentina. Es generador de empleo, y necesitamos que llegue a la otra orilla en la pospandemia. Que lo encuentre quizás un poco magullado, pero vivo. Corremos el riesgo de que cuando lleguemos a la otra orilla, la mitad de nuestras pymes, la mitad de nuestros comercios, decidan cerrar de manera definitiva; ahí las chances objetivas de generar empleo serán muy complejas. En Vicente López tenemos un universo de unos 6.800 comercios, entre pequeños y medianos. Muchos son esenciales: comida, limpieza o más grandes, puede ser una concesionaria de autos. Y hay 2 mil no esenciales, que no pudieron abrir en ningún momento: centros de estética, peluquerías, gimnasios. No vienen laburando o lo hacen casi como un ejercicio de resistencia, pero sin resultado económico real, como los bares o restaurantes. “Somos la primera coalición de gobierno que pierde una elección y permanece unida.” —¿Cuántos temés que cierren definitivamente?  —Había 6.800 comercios. Cerrados definitivamente, que decidieron bajar la persiana, discontinuar el contrato y liquidar el stock o la maquinaria que tenían, hay 500. A eso se suman 1.500 en situación de mucha debilidad a los que les destinamos un subsidio específico, $ 20 mil a cada uno. Identificamos 2 mil comercios entre los que están más golpeados. Generamos un fondo de 40 millones de pesos de un subsidio no reintegrable que probablemente no cambie toda la economía, pero es una manera de decir: “Te identificamos, te acompañamos, te ayudamos”. Lo hicimos también con la idea de entusiasmar al gobierno nacional o provincial a que haga algo similar. Hay un segmento al que no llegamos. —¿El gobierno nacional y el provincial tienen una ceguera paradigmática respecto del comercio y el cuentapropista? ¿Ven más a los empleados y a los totalmente carenciados? —Sí. Lo hablé con el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y también antes con el presidente Alberto Fernández. Hay un segmento al que no llega la asistencia diseñada. El Presidente me hizo una pregunta interesante. Me preguntó por qué no usar los créditos a tasa cero. Estaba también Néstor Grindetti en el encuentro. Nuestra respuesta fue que era gente tan responsable que no se animaba a tomar un crédito si no sabía cuándo iba a abrir. No tienen la actitud de tomarlo, aunque vean que con el tiempo se licuaría la cuota o que no los ejecutarían. No los toman porque no ven un horizonte. Nos está faltando, como país, un mensaje a la economía en general. Certezas, horizonte, seguridad jurídica para el emprendedor privado. Hay muchas cosas de este gobierno que no ayudan a la generación de empleo. Hoy están escondidas detrás de la pandemia, pero me preocupa la lógica de no darles certeza a estos grandes generadores de empleo. —Los intendentes tienen el mismo porcentaje de los trabajadores de la salud y fuerzas de seguridad que se contagian, entre un 15% y un 20%.  —Cuando uno mira el mundo, los países con menos nivel de contagio han llegado al 6%, mientras que los que más tienen llegaron al 10%, que es uno de los criterios que rompe la lógica del mecanismo de rebaño. El contagio no avanza tan rápido como para generar esa situación. Cuando uno mide eso en grupos de riesgo como salud, llega hasta un 25% del personal. Es lo que sucede en la primera trinchera. De ahí para atrás viene el personal de seguridad, los servicios esenciales, nosotros mismos, los gobiernos locales, que estamos en algún lugar entre el 15% y el 18%. Llega al 12%, depende de cómo esté golpeando en cada localidad de contagiados, y nos va a pasar. Estadísticamente nos va a ocurrir por más que nos cuidemos. Este es un virus complejo, difícil. —El intendente de José C. Paz, Mario Ishii, estimó que a fin de agosto se produciría una explosión social igual o superior a la de 2001-2002. ¿Podrá suceder, no en tu municipio, pero sí en otros?  —En la Argentina nos quedó una memoria colectiva muy dolorosa respecto de los estallidos sociales. Cada fin de año tenemos el mismo temor.  —Algo fantasmático. —Como un fantasma. Es una sana preocupación, pero no veo objetivamente que vaya a ocurrir. El Estado cambió mucho desde ese momento. Hay una red de contención social, los alimentos llegan. Solo para darte un ejemplo, Vicente López es un municipio que entregaba alimento a 4.500 familias por mes. Ahora son casi 19 mil. “Para poder llegar al poder, se debe llegar a los moderados, que son la gran mayoría.” —Tu comienzo en la política fue en 2001. —Arranqué convocado por Mauricio en esos años. La disyuntiva era: me iba de la Argentina o me quedaba a lucharla. Mi viejo estaba muy enfermo en ese momento. Poquito después falleció. Mi sensación fue que, si me iba, todo su esfuerzo, haberse ido de Italia a los 5 años, caía en saco roto. —¿Ves condiciones parecidas a las de 2001?  —No. No por esta red de contención. Te decía, en Vicente López pasamos de entregar asistencia alimentaria a 4.500 familias a casi 19 mil.  —¿Qué cantidad de familias hay en Vicente López? —Unas 120 mil. —El 15% tiene asistencia alimentaria en uno de los municipios más ricos. —La paradoja actual es justamente el mayor aumento de demanda de los sectores medios y medios bajos: el laburante independiente es quien más sufre. Una de nuestras virtudes se transforma en uno de los problemas más graves de hoy. Un dato más: en 2001 la institucionalidad estaba muy dañada. Había una percepción de un no gobierno. Me parece que eso no pasa, y tenemos que ayudar para que no ocurra. No soy de los que creen que el mal de quien gobierna es una suerte para nosotros. Debemos ser muy cuidadosos sobre cuidar la institucionalidad. —Ishii adjudicaba el aumento del delito a la liberación de presos por el coronavirus. Néstor Grindetti también atribuyó delitos a personas liberadas. ¿Pasa lo mismo en Vicente López? —Sí. Y muy concretos. En las últimas tres semanas desarticulamos dos bandas muy complicadas, la última de un delincuente dejado en libertad por Víctor Violini, un juez al que se le pidió un jury de enjuiciamiento en la provincia de Buenos Aires por otras liberaciones. Este delincuente, dejado en libertad de manera irresponsable, injustificada, rearmó una banda rápidamente y entraba a domicilios en Carapachay, Munro y Florida. Pudimos desarticularlos con un trabajo entre nuestro centro de monitoreo, la Policía de la Provincia de Buenos Aires y fiscales muy comprometidos, que los hay. La liberación de los delincuentes generó la reestructuración de bandas muy organizadas. Además, comenzó a aparecer un grupo de cuatro, de dos parejas que no eran de Vicente López, jovencitos sin antecedentes, cometiendo delitos menores, como el robo de bicicletas. “En mi casa siempre hubo una percepción muy clara de que la vida no se agotaba en los negocios.” —¿A qué lo adjudicás? —A la crisis económica, claramente. El primer paso de ese tipo de jóvenes al delito depende de esa realidad. Son los dos extremos del delito. —Mauricio Macri decidió poner su oficina en Olivos, que pertenece al partido de Vicente López, y su casa en Martínez, ya en San Isidro, gobernado por Gustavo Posse, que estuvo en Juntos por el Cambio. ¿A qué se debe esta elección, cuando fue alguien muy ligado a CABA? —No creo que haya sido una decisión vinculada a lo político. Los cuatro años en la quinta de Olivos hicieron que conociera la zona y la disfrutara. Él y su familia. Juliana conoció un barrio que le gustaba y decidió vivir en esa zona. Antonia va al colegio ahí, muy cerquita. Tiene que ver con la cotidianidad más que con las raíces. —¿Mauricio Macri es funcional al kirchnerismo para incentivar la grieta?  —No lo veo funcional en ese sentido. Mantuvo silencio, fue muy respetuoso, le dio mucho espacio a este gobierno. Se manifestó recién hace algunas semanas y lo hizo muy bien. Fue en un tono que me gustó. El reportaje que brindó me pareció interesante (https://bit.ly/32Ueyt8Mauricio-Macri​). Su lógica fue priorizar la unidad de nuestro espacio, mentorear y fomentar los nuevos liderazgos. Ese Mauricio Macri es muy importante. Los espacios políticos tenemos que capitalizar las experiencias de los que gestionaron. —¿Tendría que ser candidato en 2021?  —No lo sé. Debería verse en ese momento. Las decisiones de candidatura tienen que ver con la coyuntura. Y deben responder a una decisión personal de mucha convicción. Cuando uno es candidato y no está convencido, la gente se da cuenta. “La pandemia esconde que no hay un mensaje claro del Gobierno sobre la economía.” —¿El kirchnerismo eligió a Mauricio Macri desde que era jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires como el adversario para ser su espejo invertido? —Es probable que le resulte cómodo, así como a Axel Kicillof le resulta cómodo resumir su enfrentamiento en Provincia conmigo. Soy bastante diferente de Mauricio, pero se utiliza el eslogan por comodidad. —¿Se podría decir que finalmente le salió bien al kirchnerismo tener a Mauricio Macri de presidente y no a Daniel Scioli para volver con credenciales revitalizadas? —No. Pienso que terminamos un gobierno sosteniendo una alternativa. Hay aspectos para destacar. Después, podemos hablar de la gestión. Hay tres logros muy importantes del gobierno de Mauricio Macri. Uno es haber sostenido la unidad a lo largo de todo el gobierno. La cantidad de especulaciones sobre divisiones que hubo fueron infinitas, y eso no ocurrió. Segundo, muy importante para la república, haber roto con el estigma de que únicamente los peronistas podían terminar un mandato de manera ordenada. Eso no es menor: el temor que había a la imposibilidad de alternancia fue muy funcional a las malas gestiones peronistas. Parecía que solo ellos podían entregar un mandato sin caos. Entonces se aceptaba el “roban pero hacen”. Pero en un año económicamente muy difícil Mauricio entregó el gobierno bien. Lo mismo sucedió con María Eugenia Vidal. Hubo un traspaso de poder ordenado, y disminuir ese temor en la memoria colectiva es un legado relevante. Y el tercero es que somos la primera coalición de gobierno que pierde una elección y permanece unida. El enfrentamiento quizás les permitió volver a ganar, pero no creo que sea buen negocio, porque consolidamos una alternativa de poder real con valores diferentes, que pelea por banderas muy distintas y que además es lo suficientemente ambiciosa como para desear gobernar. —Existiendo muchas reelecciones previas, ¿no sería un triunfo pírrico haber entregado el poder? —Fernando de la Rúa no lo logró. Solo lo lograron los peronistas. —¿Un resultado un poquito mejor que el de De la Rúa? —Es sensiblemente mejor. No hay la percepción política de un fracaso. No logramos lo que queríamos, pero sentamos bases transformadoras relevantes y estamos de pie, unidos, con una generación nueva de líderes, lo que no es habitual en política. Eso genera sus propias tensiones. Pero también habla mucho de la generosidad de brindar espacios de Mauricio. El tiempo podrá decir si valió la pena o no. —¿Hay responsabilidad en la vuelta del kirchnerismo? —Sí, claro.  “Hay gente que sale a robar por la crisis económica”. “Hay un segmento al que no llega la ayuda del gobierno nacional y provincial”. (Foto: Ernesto Pagés) —¿Qué autocrítica se puede hacer en ese punto? —No logramos lo que deseábamos en economía. Nuestro gran fracaso fue la economía. Fuimos un poco naifs en la autocrítica. Nos faltó más política, no en el sentido de la rosca, sino en el sentido de los acuerdos. Subestimamos la necesidad de encontrar consensos. El rumbo era el correcto, pero no se puede hacer. No se define el ritmo de la marcha en función de uno mismo.  —Dijiste: “El líder define el rumbo de la marcha pero el ritmo lo define el último de la fila”. Aplicalo a un ejemplo concreto. —La frase es de origen africano y me parece muy gráfica. Uno puede saber hacia dónde ir, pero el ritmo lo define el último. Mi posicionamiento ideológico es el humanismo. Mi primer desafío es no dejar a nadie atrás. Para eso estoy en la función pública. Es algo que aplica al tema de las tarifas, por ejemplo. El camino estaba bien: recuperar la lógica de que las cosas que cuestan tienen que valer y no te pueden regalar todo; que se debe recuperar la cultura del esfuerzo y del mérito. Pero nos faltó sensibilidad sobre el ritmo. Esto lo hablábamos mucho los intendentes, incluso con el gobierno nacional. Percibíamos lo que pasaba al recorrer los barrios. Antes nos aplaudían por el asfalto. Pero llegó un momento en el que valoraban el asfalto pero no podían pagar la luz. Nos decían: “Entiendo que la luz tiene que costar, pero voy a tener que sacar a mi pibe del colegio, aunque yo sea de los que se esfuerzan y laburan”. En eso nos faltó ritmo, disminuir un poquito. No tiene que ver con la maldad, sino con las opciones. Es muy difícil la gestión pública. Uno está todo el tiempo administrando el mal menor. Ese es un claro ejemplo de rumbo correcto, pero un poco agresivo para sectores que no pudieron aguantar nuestra marcha, aunque querían llegar al mismo lugar que nosotros. “Soy más morocho y remador que Mauricio; menos cheto, sin dudas.” —¿La palabra “Cambiemos” sigue teniendo valor convocante o el fracaso económico indica que hay cambios no realizables? —Vamos a tener que resignificar los objetivos de nuestro espacio. Lo estamos haciendo. Una autocrítica tiene una primera etapa de dolor, después la identificación de los errores y finalmente la corrección de esos errores con propuestas nuevas. Hacemos un trabajo hacia adentro muy profundo. Trasciende a solo entender en qué me equivoqué. Ahora hay que ver cómo no vuelvo a cometer el mismo error. Hay que aprovechar estos momentos en los que no todos estamos en la gestión para construir. Y reflexionar. —¿María Eugenia Vidal debería encabezar las listas de 2021 en la Provincia? —Tampoco lo sé. Dependerá de ella. Es una figura con un futuro inmenso. La valoro mucho, pero si uno se ubica como candidato debe hacerlo con mucha convicción y decisión. Ella se encuentra en un proceso interno y debe decidir cómo sigue. Si lo desea, no tengo ninguna duda de que debe liderar. Es la mejor figura convocante. “Detuvimos a un delincuente liberado previamente por el juez Víctor Violini por la pandemia.” —¿Las candidaturas donde gobierna Juntos por el Cambio, CABA o Vicente López, las eligen Horacio Rodríguez Larreta y vos o el partido? —Es más de lo que decís: decide la coalición, las fuerzas políticas. No puedo gobernar Vicente López solo desde el PRO, debo acordar con la Coalición Cívica, con la UCR, con sectores independientes, con vecinalismos. La herramienta de las PASO es muy buena. —¿Y si no hay PASO? —Puede haber internas en el frente político y dirimir así. —El presidente del partido, Patricia Bullrich en lo nacional o vos a nivel provincial, ¿tiene alguna autoridad diferente? ¿Son primus inter pares? ¿Qué significa ser presidente del partido? —Depende de los perfiles personales. En provincia de Buenos Aires logramos construir un partido presente y real. Por eso tenemos tantos intendentes. Fuimos la cabecera del desembarco del PRO fuera de la Ciudad de Buenos Aires. Hoy tenemos mayoría en el Senado de la Provincia. Somos la segunda minoría en Diputados. Como coalición tenemos 59 intendentes. Es algo sin precedentes. Nunca el peronismo tuvo que administrar poder en provincia de Buenos Aires frente a esa realidad territorial. La unidad se sostiene en intendencias y legisladores. Brinda un equilibrio que este país necesita, y mucho. La toma de decisiones vendrá de los acuerdos. Sinceramente, hoy tengo poca disponibilidad mental para pensar los mejores esquemas electorales. No tengo claro qué país discutiremos el año que viene. —¿Cómo afectará la crisis económica las elecciones del año próximo? Los oficialismos pierden cuando hay crisis económica. —No soy fanático de las elecciones intermedias. A todos los que ganaron elecciones intermedias no les fue bien en las generales, a nosotros mismos. Si hubiéramos perdido en 2017, ganábamos en 2019. “No sé si el Ministerio de Seguridad es el mejor trampolín para quien desea ser gobernador.”  —¿Cómo es eso? —La victoria generó una cierta soberbia.  —¿Los males vienen de los bienes? —Las victorias no son buenas consejeras. La victoria nos hizo evitar la discusión interna respecto del ritmo. Cuando nosotros planteábamos algunas cosas, la respuesta era “si fuera mal, no hubiésemos ganado las elecciones”. Hay fenómenos sociales que ocurren antes de un resultado electoral. Ante una victoria electoral, el riesgo es que creas que te dieron un cheque en blanco. Por eso no soy fanático de las intermedias.  —Estás más preocupado por la elección de 2023 en la que aspirás a ser candidato a gobernador por Juntos por el Cambio. ¿Imaginás que tu contrincante será Sergio Berni, quien está construyendo desde el Ministerio de Seguridad un personaje, a lo Jair Bolsonaro? —No lo sé. Falta mucho, y este es un país difícil y complejo. Siempre manifesté mi vocación, mi sueño. Esta provincia puede estar mucho mejor si se administra con conocimiento y con compromiso. —¿Sergio Berni está construyendo una candidatura?  —Es un hombre interesado en la política. No es simplemente un ministro de Seguridad. Pero maneja un ministerio complejo porque la crisis nos va a poner en una situación con una inseguridad muy alta. La percepción de seguridad va a ser difusa. No sé si es el mejor trampolín. “El comunicado de Juntos por el Cambio apenas murió Fabián Gutiérrez no me pareció oportuno.” —¿Cómo afecta tu propia carrera electoral tener el mismo apellido que un presidente al que, por lo menos en economía, no le fue bien?  —Nací cuando Franco ya era casi famoso. Crecí llevando un apellido que era más bien una marca y que tenía detrás una biblioteca de prejuicios inmensa, pero al mismo tiempo abría puertas. Me sucede que algunos me quieren por llevarlo y a otros los sorprendo por lo diferente que soy. No lo vivo mal. —¿En qué sos diferente de Mauricio?  —Lo primero es que soy gallina. Es una gran diferencia (risas). Mi mamá es muy clase media, tandilense. Somos familias distintas. Mi viejo, un tipo muy involucrado en lo social desde joven. Algo que se aceleró desde su primer infarto. En mi casa siempre hubo una percepción muy clara de que la vida no se agotaba en los negocios. –¿Menos cheto?  —Sin dudas. Más morocho, más remador. La vida no me regaló ojitos celestes que enamoran rápido. La principal diferencia son mi papá y mi mamá, con perfiles distintos. No son mejores, simplemente son distintos, diferentes a los de Mauricio. —¿Más parecidos a los de la media de la Argentina? —Sí. Con una concepción muy clara de humanismo por parte de mi viejo. Fue parte del Hospital Italiano, de la Fundación Cultural Coliseum: desde siempre puso énfasis en el trabajo y los derechos de los italianos en el mundo. Mi viejo es muy recordado en la comunidad, Tonino Macri. En la guerra de Malvinas hubo una movida que fue la Comisión Argentina por una Paz Justa, que logró que la OTAN votara dividida. —Te opusiste al comunicado que hablaba, según palabras textuales, de “la extrema gravedad institucional del asesinato de Fabián Gutiérrez”. —No me gustó. No me pareció oportuno. Se emitió cuando la familia no había recibido el cuerpo aún. Podíamos esperar. No había urgencia para construir tan rápido un puente hacia la responsabilidad o gravedad institucional. Sin ninguna duda es un asesinato grave. No es una anécdota. Hay que dejar que la Justicia investigue seriamente. Así como digo que el comunicado no me gustó, no me gusta que el juez rápidamente haya emitido opinión y haya dicho: “Me parece que fue crimen pasional”. —¿Sos más moderado que tu primo y que Patricia Bullrich?  —No sé si muy moderado. Mauricio es un tipo muy moderado, tremendamente moderado. No fue reaccionario, aún teniendo  —¿Y más moderado que Patricia Bullrich?  —Sí. —Vos, Horacio Rodríguez Larreta, María Eugenia Vidal, Emilio Monzó, Néstor Grindetti, Frigerio, ¿conforman un sector moderado que se diferencia de Patricia Bullrich?  —No es que nos diferenciamos exactamente. Me parece que las dos grandes coaliciones de Argentina, el kirchnerismo o el oficialismo nacional de hoy, y nosotros tenemos moderados y extremos. Y está bien. Convivo con esas diferencias internas, no me parecen graves. Me parecen naturales. —Entonces hay un sector de moderados. —Sí. —¿Sucede lo mismo en la coalición gobernante? —Sí. “Uno de mis objetivos es que Axel Kicillof confíe más en los intendentes.” —¿Hay dos pujas, por un lado la de Alberto Fernández tratando de seducir a miembros de Juntos por el Cambio para construir una alianza entre el oficialismo y la oposición y, por el otro, en Juntos por el Cambio la búsqueda de cooptar a peronistas que estén entristecidos porque no son incluidos en la coalición de gobierno, con Miguel Ángel Pichetto como catequista?  —Te lo voy a contestar de costado, pero yendo al hueso. Nosotros debemos ser un espacio político de mayoría. No quiero que nuestro éxito dependa de que se divida el peronismo. Aún no logramos esa mayoría. Yo lo logré en Vicente López, lo conseguimos en la Ciudad de Buenos Aires, también sucedió con muchos intendentes. La naturaleza de la política es querer convencer a la mayoría. Eso me obliga a mí a representar más, a mejorar individualmente. Tener la capacidad de entender, representar, de ser más amplio, pero además incorporar a otros que representan otras visiones. No estoy acá para dar testimonio, para decir lo que se debe hacer bien. Quiero hacerme cargo y transformar la realidad. Para eso tengo que constituir un espacio político de mayorías. Y eso no se logra sin diversidad de opiniones y moderación para captar a la inmensa mayoría de la gente que no está ni en un extremo ni en el otro. En realidad, el PRO es así. Vino a la política a resolver problemas, no a discutir el pasado. Nos han tildado de superficiales. Esta crisis plantea una oportunidad porque descubrimos que nadie sabe todo. Ni acá ni en ningún lugar del mundo. Teníamos la percepción de que algún país o alguna corporación tenía todas las respuestas a los problemas que podíamos enfrentar. Y esto demuestra que no.  —Mauricio Macri decía que las ideas existían, estaban afuera y solo había que traerlas. —Este bicho demostró que no es así. Nos bajó a todos del pony. Se necesita humildad y pases cortos. Nadie tiene todas las respuestas. En la Argentina es todavía más dramático. La democracia argentina tiene una asignatura pendiente con la inclusión social, el desarrollo y el crecimiento. Todos han fracasado. Y los que llegan le echan la culpa al pasado. La pregunta es: ¿cuándo nos vamos a poner a laburar por el futuro?  —¿Podrá la crisis pospandemia ser tan grave para que emerja lo mejor de 2002, que fue el acuerdo legislativo de oficialismo y oposición? —Sí. Pero hay que trabajarlo. Hay que discutir hacia adentro de los espacios políticos y con los otros. Twitter está bárbaro, las redes también. Pero no se puede convencer al otro sin dialogar. No se corrigen los errores propios ni ajenos sin un tiempo de reflexión. —¿Ese acuerdo puede terminar como sucedió en 2002 con un gabinete de coalición? —No creo que tanto. Pero sí en lo legislativo. No sé si existe la confianza para un paso tan grande. Me parece aspiracionalmente interesante; desde la práctica es más difícil. Pero se pueden establecer acuerdos macro que definan dónde nos vamos a parar respecto de las relaciones con el mundo, la institucionalidad. La reforma judicial abre una oportunidad para definir parámetros en los que nos pongamos de acuerdo. Hay otros temas: la transparencia, cómo salimos económicamente, qué marco de certezas damos. No hablo de un plan económico, sino de certezas. Para el gran inversor, pero también para el pizzero de Munro que está pensando en cómo crecer después de la pandemia y decidir si compra o no un nuevo horno. La economía es la macro y la micro todos los días. Cómo protegemos el esfuerzo individual y privado, cómo respetamos la ley. Empezar a acordar esas cosas. Hay un marco para eso, me parece que va a ser imprescindible. Uno tiene que ser muy insensible para no darse cuenta de cómo se afectó el tejido social y productivo. —Se habla de un cambio de gabinete para reoxigenar el Gobierno. ¿Estarías dispuesto a que Juntos por el Cambio aportase algunos ministros al gabinete? —Nunca diría que no a eso. Por eso es clave el acuerdo general. Iría de lo general a lo particular. Ese debería ser el final de la historia. Uno no arranca por el casamiento, arranca por conocerse, por encontrar afinidades. Por un noviazgo, la construcción de una relación. Luego construye una familia.  —¿No hay ya un noviazgo entre vos, Grindetti, Horacio Rodríguez Larreta y el Gobierno? —No. Hay una responsabilidad muy grande en la comprensión del momento y además en hacer lo mismo de siempre. “Soy más moderado que Patricia Bullrich”. “Trabajaré para que la Argentina de los próximos tres años y medio sea de moderación y equilibrio”. (Foto: Juan Obregón) —¿Te llevás mejor con Alberto Fernández que con Axel Kicillof? —Es más fácil el diálogo. Hay menos prejuicio en Alberto, pero lo voy convenciendo un poco a Axel.  —¿Te llevás mejor con Alberto Fernández que con Patricia Bullrich? —No. —¿No? —No. Él tiene que gobernar para todos hoy y Patricia expresa la voz de un sector. Es una diferencia de roles. Cuando uno ejerce el Ejecutivo tiene que gobernar para todos. Cuando uno es presidente de un partido o de un bloque legislativo expresa la mirada de un sector. Con el Presidente pasamos mucho tiempo tocando temas específicos: por qué la gente no toma crédito, cómo estamos entregando alimentos, cómo protegemos a los pequeños comercios, por qué doy un subsidio al comercio o una beca a un chico en una escuela privada, en una parroquia barrial. Pero en cuanto a valores y a modelo de país estoy mucho más de acuerdo con Patricia. Por eso el año que viene vamos a competir contra el kirchnerismo. Mientras tanto buscamos acuerdos puntuales. Pensar que sacarme fotos con el Presidente me va a llevar a una coalición electoral es no entender las diferencias. Esto no es una ensalada, y no somos lo mismo. Por eso festejo que, pese a los castañazos electorales que nos comimos, sigamos juntos. —Decías que era más fácil llevarse bien o entenderse con Alberto Fernández. En algún momento calificaste a Kicillof como marxista. —Leí sus libros. Él rescata mucho de esa formación, se define de esa manera, no lo defino yo. En el verano leí tres de sus libros para entenderlo: alguno de entrevistas y otros escritos suyos. Siempre me parece interesante entender al otro. Hay cosas en las que puedo coincidir. Pero en otras tengo una mirada muy distinta. —¿Es tan distinto ese que conociste que el que leíste en los libros? La gente cambia con los años. —Los libros que leí son muy recientes. Su rol en la Provincia lo va a poner en un lugar entre los ideales y la realidad. “Alberto Fernández tiene menos prejuicios que Axel Kicillof. No tengo claro qué país discutiremos en 2021.” —Entre la ética de los ideales y la de la responsabilidad. —Se termina haciendo lo posible. Uno de mis objetivos es que como gobernador confíe más en los intendentes. Esta provincia es muy grande, muy diversa, muy diferente. Hay intendentes que entendemos esa diversidad y que tenemos tanta responsabilidad como la del gobierno provincial. Sin entrar en ninguna puja, habría que preguntarle a un vecino de Vicente López quién es más importante: si el intendente o el gobernador. —Suele decirse que en la Provincia la economía se le achacaba al Presidente y las cuestiones cotidianas al intendente. —Sí. Por eso es casi imposible para cualquier gobernador transformarse en presidente. La gente percibe que alguna responsabilidad tiene. Espero que construya confianza no solo con nosotros como oposición, también debe hacerlo con su propio espacio. —Fuiste intendente con Daniel Scioli y con María Eugenia Vidal, ¿cómo evaluás sus gestiones? —Escuché a Jorge Ferraresi diciendo que la gobernación de María Eugenia fue la peor. La verdad es que conocí como diputado la gobernación de Felipe Solá y como intendente la de Scioli y la de María Eugenia. La de María Eugenia de lejos fue la mejor de las tres. Pero, ¿logró María Eugenia transformar la Provincia para que sea una maravilla? Ni cerca. El primer paso no te lleva al lugar donde querés estar, pero te saca del que estabas. María Eugenia instaló temas que al peronismo le duelen. Hizo falta que llegara una gobernadora no peronista para reclamarle al presidente recursos que la Provincia necesita. Ningún gobernador peronista se animó a plantarse en ese lugar. Eso debería reconocerse. Si no se recupera equidad para la provincia de Buenos Aires es muy difícil resolver los problemas. Generamos el 40% de los recursos, recibimos el 22% de la coparticipación. Tenemos la mayoría de los pobres. No digo que la plata alcance, pero sin plata es imposible. Tendrían que reconocer por lo menos eso. Ni hablar de hechos concretos: las obras, el SAME, las guardias de los hospitales provinciales. Si hoy el gobernador puede dedicarse a repartir respiradores, absolutamente imprescindible, es porque antes hubo un SAME en marcha. Si no hubiera debido arrancar por un sistema de emergencia que lleve a la gente a los hospitales.  —¿Por qué habrá dicho eso Ferraresi? —Para quedar bien con Kicillof, supongo. —¿Y con Cristina? —Probablemente. —¿Cómo ves la relación entre Alberto Fernández y Cristina Kirchner?  —Me cuesta mucho evaluarla. Ni siquiera los vi juntos. —¿Hay cogobierno? ¿Tenemos un presidente limitado. —Una coalición de gobierno requiere equilibrios internos. Nos pasó a nosotros también.  —Pero parecía que Macri tuvo mucho más poder que el resto de los integrantes de la coalición. —Tenía una ventaja: resolvió su candidatura en unas PASO. Es una discusión que tuve con varios radicales. Decían que no había un gobierno de coalición. La respuesta es que hubo alguien que ganó las PASO. No era un gobierno de coalición. Pero hubo integración. Un gobierno de coalición siempre supone tensiones. Aquí los cruzó la pandemia cuando no habían podido hacer pie en una planificación concreta del país. Esperemos que un futuro acuerdo por la deuda sea el punto de partida de una planificación económica y lo que deviene de un Presupuesto que nos permita saber hacia dónde quiere ir. Hasta ahora ha habido muchas marchas y contramarchas. —¿Tenés esa expectativa?  —Deseo que a la Argentina le vaya bien. —Independientemente de tu deseo, ¿tu pálpito es que eso está por suceder?  —No. —¿Qué opinás de la causa del espionaje ilegal durante el gobierno de Mauricio Macri? —Estoy seguro de que Mauricio no está atrás de ningún plan de espiar a nadie. Hay que dejar que la Justicia avance. Ya pasamos por este tipo de acusaciones a Mauricio. Está claro que en Argentina hay montado un sistema vinculado al espiar muy perverso, en el que hay mucho autoemprendedor. “Muchos no piden el crédito que da el Gobierno porque no ven un horizonte de salida.” —Es lo mismo que dice Patricia Bullrich. —No me imagino que Mauricio tenga un interés en controlar a un cuñado. —¿Cuál es tu opinión sobre Gustavo Arribas y Silvia Majdalani? —No estuve en el funcionamiento de la AFI, pero a Silvia la conozco más que a Arribas. Ocupó un lugar para el que se preparó mucho tiempo. No creo que haya ido a ese lugar a hacer chanchadas.  —¿No se podía controlar a los funcionarios de la AFI? ¿Esa es la causa del cuentapropismo? —La causa es rara. Fue llevada adelante por un juez (N de la R: Federico Villena) que fue el que permitió el uso de las cámaras, que habilitó algunas escuchas. A veces, la Justicia tiene ese ir y venir. —Más allá del juez, hay hechos que llaman la atención. —En las declaraciones de Silvia y Arribas se pone en claro el contexto. Tiene que ver con los eventos internacionales que ocurrieron en la Argentina. Es lo que escuché: no hablé con ellos sobre el tema. —Eso puede aludir al Instituto Patria. Pero en lo referido a Florencia Macri, ¿hubo mala praxis?  —No es un tema que conozca. Por eso no me gustaría hablar. —¿Cómo será la Argentina pospandemia? ¿Cómo llegaremos a fin de año? —Trabajaré para que la Argentina de los próximos tres años y medio sea de moderación y equilibrio. Que el porvenir no esté sujeto a los humores, a marchas y contramarchas, sino que haya una senda previsible donde el que genere empleo pueda hacerlo en un Estado dedicado a no dejar a nadie atrás. El rol del Estado es central. También se necesita un sector privado que tenga la capacidad de generar empleo. Tenemos que lograr ese equilibrio. Debemos dejar de lado amenazas como Vicentin o los proyectos de expropiación, como el actual respecto a Edesur. Hay sectores del kirchnerismo que creen en eso. Fui diputado provincial seis años y en una Argentina que no estaba en crisis, la previa a 2008, una Argentina pujante, vi pasar una cantidad escandalosa de proyectos de expropiación. Casi no hay casos de éxito de expropiaciones. Y así no van a venir las inversiones. —No van a llover dólares. —Mi idea es convencer al mecánico que está hoy laburando en Munro a cuentagotas de que ponga tres puestos más para que tres gomeros o expertos en carburación tengan laburo y abandonen la marginalidad. Eso también tiene que ver con la certeza. No ayudan las marchas y contramarchas, ni las amenazas. Voy a trabajar para que el actual gobierno no fracase y que nos elijan porque haremos las cosas mejor. Soy distinto a quienes gobiernan el país, pero el país es el mismo. El fracaso de ellos es el de todos. El desafío más grande es dejar de echar culpas al pasado. La Argentina se construye para adelante. Hay una oportunidad. Esta crisis, este momento del mundo, nos abre una puerta para que el acuerdo, la moderación, la humildad, el arremangarse y el laburar, nos permitan construir con un ADN que todavía está vivo. Creo mucho en el ADN de una mayoría silenciosa, laburante y honesta que se ha manifestado poco. Desde nuestra llegada al gobierno se manifestó un poco más. Me pongo esa cucarda. Muchos convocaron al ciudadano de a pie a participar en política antes de nosotros, pero nosotros lo hicimos con la ambición de pelear por el poder. Nuestro espacio tiene que volver a ser gobierno y tenemos que trabajar para eso. Por eso hay que hacer autocrítica, plantearse nuevos desafíos y convocar a construir una mayoría. Hay que ser amplio

    Fuente: Perfil.com

  • Microclima riesgoso: la interna oficialista suma fuego cruzado sobre los gabinetes

    Microclima riesgoso: la interna oficialista suma fuego cruzado sobre los gabinetes

    Un importante ministro del gobierno nacional negó con un tuit que Alberto Fernández le hubiera pedido operar para precipitar la salida de un importante ministro bonaerense. ¿Normal? Los ministros en cuestión son Eduardo “Wado” de Pedro, además referente de peso en La Cámpora, y Sergio Berni, de alineamiento directo con Cristina Fernádez de Kirchner. Todos remiten a jugadas mediáticas, cuando en rigor muchos saben y algunos alimentan la expresión externa de los conflictos domésticos que se suceden. Fuentes calificadas niegan en estas horas cambio alguno en el área de seguridad bonaerense. Del mismo modo, son rechazadas versiones sobre modificaciones en el equipo presidencial. Parece un juego estéril, si no fuera por el posible costo y el riesgo fuera del microclima del poder.

    Las disputas entre Berni y la ministra de Seguridad de la Nación, Sabina Frederic, se han repetido en estos primeros siete meses de gestión. Fueron quizás las más ruidosas. Pero esta última entrega agregó un dato significativo en las versiones que se dejaron circular dentro del oficialismo: esta vez mostraban a la funcionaria en franca posición de pelea, no sorprendida por una escalada de Berni, sino decidida a confrontar. Eso fue traducido como fruto de una indicación presidencial motorizada por su propio enojo y destinada a ponerle fin a las cargas de Berni.

    No sería la primera vez que Alberto Fernández comunica su malestar y que plantea el tema de forma directa o por otra vía a Axel Kicillof. Dicen además que pidió un compromiso de convivencia razonable, con modos reservados para dirimir diferencias. Kicillof siempre se mostró activo para bajarle el volumen al conflicto, con expresiones públicas como el último encuentro entre los encargados de Seguridad, que fue seguido por la difusión de la nueva pelea. Ese fue el ingrediente distintivo, o que al menos habría sido entendido de ese modo cerca de Berni y en el círculo más cercano a CFK.

    Sergio Berni, con alta exposición. Otra vez, en medio de tensiones internas.Sergio Berni, con alta exposición. Otra vez, en medio de tensiones internas.

    Con ese cortinado de fondo, y a pesar de algunos gestos para bajar el tema de la cartelera pública, las versiones crecieron al punto de poner en duda la continuidad de Berni en el corto plazo. El ministro, que había sido muy contenido en su primer contacto con la prensa, habló después de “opereta” en su contra. En los días previos habían surgido además versiones sobre posibles cuestionamientos desde organizaciones de derechos humanos por denuncias de violencia institucional que involucran a la policía bonaerense.

    Coincidencia al menos temporal, hubo una reunión –para nada inusual- de CFK con Axel Kicillof y su hijo Máximo, a la que se le adjudicó como tema destacado de análisis el caso de Berni. Dicen que ese no fue el eje. Lo cierto es que en paralelo, desde La Plata aseguraron que no está en discusión la permanencia del ministro de Seguridad. Parece lógico el mensaje y expone un reflejo básico de la política: la defensa de una pieza propia, aunque sea incómoda y hasta contraproducente, cuando el desplazamiento puede ser interpretado como una derrota política, interna o externa.

    Con sensatez, y sin entrar en pormenores de la interna, hay quienes señalan por encima de todo que la realidad –y particularmente la realidad bonaerense- no daría margen para un cambio abrupto y conflictivo. Es un cuadro que combina el crecimiento de contagios de coronavirus –y la alternativa de una nueva etapa de mayores restricciones-, la delicada situación social y otra vez la inseguridad. Además, en el plano más cerrado en torno de la ex presidente, se destaca el valor de la “lealtad” del ministro, de larga trayectoria con CFK y de respaldo en momentos especialmente críticos de su gestión.

    Axel Kicillof, en conversación con Sabina Frederic. La búsqueda de cierta distensión.Axel Kicillof, en conversación con Sabina Frederic. La búsqueda de cierta distensión.

    Claro que el kirchnerismo duro tampoco puede mirar hacia otro lado en esta etapa de cruces recargados. Varios integrantes del gabinete nacional son alcanzados por ácidas críticas desde esas filas. Han circulado cuestionamientos a Santiago Cafiero y también a los ministros Claudio Moroni, María Eugenia Bielsa y más levemente, Matías Kulfas. Ultimamente, Ginés González García vio cuestionado su escudo de referente “histórico” en políticas sanitarias. Son, se advierte en respuesta a las especulaciones sobre cambios de gabinete, funcionarios intocables para el Presidente. A la regla política referida se agregaría en algunos casos la amistad.

    De manera algo contradictoria, asoma a la vez la concepción del desgaste de imagen como un tema de comunicación o de disputa en el terreno mediático. Es un dato que remite, por otra parte, al alto grado de exposición del Presidente, en continuado y por momentos colocando casi al mismo nivel de atención un anuncio oficial y la respuesta a alguna crítica.

    En ese contexto, asoman cada tanto reclamos internos de mayor protagonismo de ministros y referentes, algo así como la constitución informal de un batallón mediático. Nada nuevo. Evaluaciones y respuestas similares se expresaron en otras etapas: desde el Grupo Rating en años de Carlos Menem, pasando por experiencias similares en las gestiones kirchneristas, hasta ensayos parecidos en la etapa macrista. No resultaron y más de una vez potenciaron conflictos de entrecasa.

    Fuente: Infobae.com

  • Crearon unas gafas de realidad aumentada para leer y compartir las emociones

    Crearon unas gafas de realidad aumentada para leer y compartir las emociones

    Investigadores de la Universidad de Monash y el Real Instituto de Tecnología de Melbourne (RMIT) desarrollaron unas gafas de realidad aumentada que permite detectar y compartir emociones a nivel digital.

    Esta iniciativa, bautizada como Neo-Noumena, es un sistema que utiliza una interfaz cerebro-computadora, realidad aumentada e inteligencia artificial para leer los estados emocionales.

    El dispositivo analiza las señales del cerebro, luego envía esa información a un sistema que analiza y cateogoriza la información para luego enviar una representación visual de ese estado de ánimo a las pantallas de las gafas. Así, los participantes ven fractales que representan sus emociones, superpuestos a su entorno físico.

    “Con nuestro trabajo, mostramos cómo diseñar tecnología interactiva para ayudar a las personas a estar más sintonizadas con sus emociones, así como a comprender y responder mejor a los sentimientos de los demás”, destacaron los desarrolladores al difundir su creación.

    Los participantes ven fractales que representan sus emociones, superpuestos a su entorno físico.Los participantes ven fractales que representan sus emociones, superpuestos a su entorno físico.

    Neo-Noumena es un prototipo. Por ahora, 10 personas han probado el dispositivo. Según remarcan los investigadores, el estudio sirvió para que los participantes pudieran hablar de cómo se sentían ellos y sus compañeros. Propició el diálogo y una respuesta más adecuada en la interacción.

    “Además, descubrimos que las medidas de competencia emocional demostraron un aumento estadísticamente significativo en la capacidad de los participantes para regular las emociones interpersonalmente”, remarcaron los investigadores.

    Otros usos de realidad aumentada

    La realidad aumentada ha recorrido un gran camino desde que desembarcó a gran escala en la sociedad, principalmente de la mano de videojuegos como Pokemon Go. En apenas cuatro años surgieron un sinfín de aplicaciones que se basan en esta tecnología para optimizar experiencias y ofrecer soluciones innovadoras.

    Fitness inteligente

    Por ejemplo, una de las novedades más comentadas en la feria de tecnología CES 2020 que se llevó a cabo este enero en Las Vegas fue el sistema GEMS de Samsung, que integra un exoesqueleto que combina gafas de realidad aumentada y sensores alrededor de las caderas de los usuarios con los cuales se analizan todos los movimientos.

    El funcionamiento de GEMS se basa en la ayuda de un asistente virtual, el cual es posible observar gracias a las gafas de realidad aumentada. El asistente es quien se encarga de guiar al usuario en la realización de la actividad física.

    La demostración de GEMS,en la feria CES en Las Vegas, el 6 de enero de 2020 (REUTERS/Steve Marcus)La demostración de GEMS,en la feria CES en Las Vegas, el 6 de enero de 2020 (REUTERS/Steve Marcus)

    Lentes de contacto con realidad aumentada

    En esa misma feria, Mojo Vision mostró un prototipo de unas lentes de contacto con realidad aumentada. La startup de Silicon Valley logró reunir más de USD 100 millones para financiar este proyecto. La lente cuenta un display LED microscópico de 14.000 ppi.

    Además de ser de utilidad para personas con problemas de visión, las lentes podrían tener otros usos: como ofrecer la opción de recibir notificaciones del móvil, literalmente, frente a sus ojos.

    Una vista de cerca del display microscópico que tiene 14.000 píxeles por pulgada.Una vista de cerca del display microscópico que tiene 14.000 píxeles por pulgada.

    Navegar por Google Maps con realidad aumentada

    Google Maps integra una opción de realidad aumentada a la que se puede acceder desde el móvil. Se trata de una herramienta que ofrece indicaciones cuando se levanta el celular y se apunta a la calle. Así, el usuario podrá ver flechas que indican dónde doblar o carteles que detallan a qué distancia se encuentra la calle a la que se dirige el usuario.

    La idea es que esta herramienta ayude al usuario a ubicarse mejor en el entorno, pero no se recomienda utilizarla mientras se camina. La idea es que se sostenga el teléfono en el sitio donde uno se encuentra, se miren las indicaciones y una vez que uno ya está orientado, guarde el teléfono y siga adelante.

    Indicaciones con realidad aumentada. Indicaciones con realidad aumentada.

    De hecho, la app advierte que no se debe usar el modo RA mientras se está caminando. Al abrir la app, se verá que aparece un cartel alertando de esto, no bien se activa la opción y uno comienza a desplazarse.

    Fuente: Infobae.com

  • Provincia de San Juán: Ambiente colabora en operativos de control de fronteras

    Provincia de San Juán: Ambiente colabora en operativos de control de fronteras

    La Secretaría de Estado de Ambiente y Desarrollo Sustentable, a través de la Dirección de Conservación y su equipo de Agentes Provinciales de Conservación, brindan apoyo a los operativos desarrollados por la Secretaría de Seguridad y Orden Público, mediante la Policía de San Juan y Gendarmería Nacional.

    Se trata de entre 15 y 20 agentes que se encuentran afectados a estos operativos y brindan su aporte para recorrer zonas y huellas poco conocidas, que habitualmente son utilizadas por cazadores furtivos, para evitar el ingreso ilegal a la provincia por estos caminos que no se encuentran habilitados como corredores seguros.

    Los controles con Gendarmería Nacional se desarrollan en la Ruta 149 en el límite con la provincia de Mendoza, y en la Ruta 153, que conduce a la localidad de Pedernal, ambos en el departamento Sarmiento.

    Además, con la Policía de San Juan, se desarrollan diferentes procedimientos en la huella de ingreso por el Ramblón, Sarmiento y que limita con la provincia de Mendoza.

    Otro punto de control es en ese límite es Punta del Agua, en la zona de las Lagunas del Rosario, lugar en el que se encuentra un puente en una propiedad privada, por lo que su dueño fue advertido para evitar este tipo de ingreso a la provincia.

    En la zona del El Encón, los controles se efectúan en huellas que permiten el acceso a Ruta N° 14 y a Ruta 20. Finalmente, en el departamento Valle Fértil la vigilancia se cumple en huellas que unen el departamento con San Antonio, Chepes, y con San Ramón, ambas localidades de la provincia de La Rioja.

  • Prat-Gay: «La cuarentena fue una decisión apresurada, ahora hay una catástrofe económica»

    Prat-Gay: «La cuarentena fue una decisión apresurada, ahora hay una catástrofe económica»

    Aunque hace más de tres años que no ocupa ningún cargo público, el economista Alfonso Prat-Gay sigue activo y es una de las voces que se escuchan en la oposición. En ese marco, participó de una reunión virtual donde fue muy duro con el Gobierno nacional por el manejo de la pandemia y, en especial, por la crisis económica. El Zoom fue organizado por el diputado provincial del PRO, Alex Campbell, junto al concejal de Tigre y referente local, Segundo Cernadas. Además de ellos, se sumaron el dirigente del PRO de Escobar, Leandro Costa, y la ex candidata en San Fernando, Agustina Ciarletta. “Juntos por el Cambio tiene que ser una oposición fuerte en todo el país. Y frenar el atropello que están llevando adelante el gobierno nacional y provincial contra las instituciones”, arrancó Cambpell. A su turno, Cernadas planteó: “No tienen un plan económico, o si lo tienen, no lo cuentan y creen que está buenísimo no contarlo”. Prat-Gay recogió la última frase del concejal de Tigre y apuntó: “Es un momento de muchísima incertidumbre. Ya veníamos de problemas muy serios antes del virus. Argentina está igual que hace 12 años atrás, y no hay muchos ejemplos de países que se estanquen durante tanto tiempo. Y todos los países, salvo Venezuela, nos dejaron atrás”. “Si hubiéramos seguido a Uruguay tendríamos más del doble de producción”, arrancó Prat-Gay, ante más de 400 dirigentes bonaerenses. “La cuarentena fue una decisión apresurada y que no tuvo en cuenta las diferencias con otras culturas europeas y de los países desarrollados”, arrancó, muy crítico, el ex ministro de Hacienda de Cambiemos. “Es una catástrofe económica, como se quiera ver. Y hay que atenderla. Lo que queda después va a ser una dificultad adicional para un país que ya tenía sus propios problemas”, agregó. “Hay que tener muchos recursos para exigirle a la población que se quede en su casa y no trabaje”, dijo. “El Gobierno obligó a muchos a no trabajar y no tenía los recursos para compensar a aquellos que obligó a quedarse en su casa. Creo que había otras alternativas”, añadió. “Hasta ahora el que estaba en contra de la cuarentena era un asesino, un ignorante. La verdad que la ignorancia viene de la mano del virus: no me postulo experto de lo que desconozco. Y durante un tiempo estuvimos sometidos a gente que se considera experta pero que, en la introducción de su explicación, no saben si hay inmunidad y cómo funciona, si se contagia con los menores, si el virus está en al aire”, opinó Prat Gay. “Por eso la primera reflexión: los países que tengan la humildad de aceptar lo que no saben van a ser los primeros en salir. La cuarentena no curó el virus y hoy está circulando más rápido. La cuarentena aplanó un tiempo la curva. Y durante ese tiempo lo previsible era que los Gobiernos preparen el sistema de salud”, explicó. Y agregó: “El mejor ejemplo de éxito fue la villa 31: se metieron en el barrio, empezaron a testear, a aislar y de esa manera ya prácticamente no hay casos”. En ese momento, Prat-Gay tomó temperatura y criticó duramente al periodismo y los medios de comunicación en su cobertura de la pandemia. “Había blindaje producto del pánico. Hoy la sociedad tiene miedo de salir, de pasear, de trabajar, de relacionarse con el otro. Y los medios son parte de esto, en todo el mundo. Ha sido un gran negocio para los medios que todos esperemos cómo habían sido los números, los muertos”. En otro tramo de su alocución,  tomó números de la crisis sanitaria: “No soy experto, pero desde el sentido común: hoy llevamos más de 600 mil fallecidos, y más de 300 mil eran residentes de algún geriátrico. Esto lo supimos porque, cuando el virus llegó a Argentina ya había azotado en Italia y España. Si hubiéramos tenido una manera de controlar los accesos a los geriátricos hubiéramos reducido la cantidad de muertes a la mitad sin costo económico”. “No es cierto que hay un dilema entre economía y salud. El discurso para la tribuna es el ATP y el IFE, pero los ingresos cayeron muy fuertemente en la clase media y también en la clase baja”, agregó el economista. “Solamente en las primeras seis semanas de la cuarentena se perdieron 320 mil puestos de trabajo. En la recesión de 2018/9 se perdieron 240 mil puestos de trabajo. Acá en un mes y medio”, añadió. Y volvió a ser muy crítico de la cuarentena: “El Gobierno termina aceptando que por una cuestión económica y termina abriendo en lo que parece que es una suba de casos. Es abrir el paraguas dos meses que no llueven y cerrarlos cuando empieza a llover. No estoy minimizando el problema, lo que estoy diciendo es que estos problemas cuando se encaran con una única dimensión aparecen las fallas en la estrategia: la economía en una recesión muy profunda y la pandemia lejos de pegar la vuelta”. “Es un Gobierno que no solo se enamoró de la cuarentena y está hibernando: está en stand by sin hacer demasiado. Es un Gobierno que no tiene siquiera Presupuesto”, concluyó Prat-Gay.

    Fuente: Perfil.com

  • Deuda: el equipo económico continúa la negociación, pero quiere un mayor compromiso de los acreedores antes de efectuar los cambios que proponen

    Deuda: el equipo económico continúa la negociación, pero quiere un mayor compromiso de los acreedores antes de efectuar los cambios que proponen

    Los bonistas, el equipo económico y los bancos asesores del Gobierno trabajan en forma silenciosa para lograr la mayor cantidad de consensos posibles que deriven en un acuerdo para que el país deje atrás el default de los últimos dos meses.

    Una calificada fuente que participa de las negociaciones del lado argentino indicó a Infobae que, más allá de las declaraciones altisonantes, hay una negociación que no se ha interrumpido y que está mucho más cerca que hace algunas semanas atrás en términos de las posturas de ambas partes.

    ¿Qué señal espera el Gobierno para “aflojar” frente a algunos de los pedidos de los acreedores? Aunque parezca un juego de palabras, quiere que estos grupos demuestren en forma fehaciente que aceptarán el canje. “Si hay un deal asegurado, hay cambios”, precisó la fuente.

    Y los movimientos internos dentro de los tres grupos no preocupan tanto a los negociadores, enfocados en lograr que los bonistas firmen el canje. “Nadie está adentro o afuera hasta que no se firme el contrato de canje de sus bonos; el resto son interpretaciones de analistas que no tienen la suficiente información como para saber el estado de situación”, afirmó, tajante, en referencia a las críticas del exministro Alfonso Prat Gay y otros.

    “El Gobierno mostró mucha flexibilidad desde que presentó la primera oferta y la nueva es mejor, tanto en términos financieros como de estructura, así que ahora el último tramo de flexibilidad lo deberían aportar los bonistas”, afirmó la fuente.

    Desde el lunes, el equipo económico y los bancos HSBC y Bank of America trabajan sobre la base de la contraoferta que prepararon los tres comités de acreedores, que reúnen cerca del 40% de la deuda que el Gobierno pretende reestructurar.

    Bank of America y HSBC siguen negociando junto con el equipo económico desde que los acreedores presentaron su contraofertaBank of America y HSBC siguen negociando junto con el equipo económico desde que los acreedores presentaron su contraoferta

    Más allá de las declaraciones políticas, la fuente aclaró que hay un diálogo constante entre las partes: los bonistas por un lado y el equipo económico con los mencionados bancos y el estudio jurídico que representa al país en Nueva York, Cleary, Gottlieb, Steen & Hamilton, por el otro.

    Este marco de negociaciones no se cortó nunca, aclaró la fuente, que consideró que todavía hay margen para seguir avanzando, sobre todo en el andamiaje legal de la oferta.

    En cuanto al valor presente de la propuesta oficial, que ronda los 53 dólares en promedio, aclaró que solo podría haber una modificación parcial en la estructura de algunos de los nuevos bonos, sin que afecte el flujo de pagos previsto por el Gobierno, pese a que la contraoferta privada requiere USD 300 millones más por año para igualar a la oficial.

    La posibilidad de que esa pequeña brecha se elimine con un cupón contingente parece haber quedado en el olvido, sobre todo por el avance de las causas en el exterior contra el país por la manipulación de las estadísticas entre 2007 y 2015, que, según los acreedores, perjudicaron el pago del cupón ligado al PBI.

    Pero lo más importante, aclaró, es que ninguna de las dos partes ha mostrado intenciones de “patear el tablero”, a través de una ruptura del diálogo o, del lado de los acreedores, de una aceleración de la deuda que ya venció o de una demanda ante los tribunales extranjeros.

    Esto incluye a BlackRock, el fondo más importante de Wall Street, que, sin embargo, “en esta negociación no es ni el más importante, ni el más duro”, aclaró la fuente.

    La otra clave son las fechas: aunque el cierre del canje está previsto para el 4 del mes próximo, el intercambio de bonos recién se realizaría un mes después y, como ha ocurrido previamente, siempre se puede postergar en tanto y en cuanto sirva para negociar un acuerdo más amplio.

    Mientras tanto, con excepciones, el mercado interpreta que habrá acuerdo, tal como se refleja en la suba de los bonos argentinos del último mes, respecto de niveles muy bajos. Esto no significa, aclaró la fuente, que se llegue a un resultado tajante: puede haber grises, con un acuerdo y canjes parciales, que permitan que el país salga del default en algunos bonos y en otros no.

    Desde uno de los comités de los bonistas, confirmaron a Infobae que hay buena predisposición para llegar a un acuerdo y que la unión de los tres grupos, lejos de complicar al Gobierno, le puede facilitar las cosas, porque modera a los más duros y les quita heterogeneidad a los pedidos de los acreedores.

    Fuente: Infobae.com