El ministro de Educación, Nicolás Trotta, explicó que desde el gobierno nacional consideran que el ciclo lectivo “tiene que terminar a fin de año” para retomar las clases en marzo en el marco de un proceso de reorganización que “garantice los aprendizajes” correspondientes a cada nivel.
“La pandemia va a implicar un enorme desafío porque las aulas van a ser más heterogéneas y más desiguales en todos los niveles sociales”, aseguró el funcionario en una entrevista con Roman Manguel, por radio Milenium.
En ese sentido, señaló que no es lo mismo un hogar donde vive un chico que otro donde viven cuatro o si tienen una sola computadora para todos.
Por eso, Trotta explicó que durante el próximo año si una niña pasa a quinto grado, primero se deberá garantizar que cuente con los aprendizajes de cuarto grado. “Y en el 2022, vamos a tener que hacer algo parecido con los contenidos de quinto grado. Nos llevará dos o tres años toda esa reorganización”, dijo.
En esa línea, aclaró que “no se va a promocionar el año” y que la reorganización de la propuesta pedagógica para el año que viene se hará en base a una evaluación de los aprendizajes que se dieron en el hogar.
Otros países de Latinoamérica ratornaron a las clases con protocolo de distanciamiento social
En cuanto al retorno a clases, Trotta confirmó que mañana 10.500 estudiantes retomarán la actividad en parte de la provincia de San Juan y que el martes 18 de agosto volverían las clases en Catamarca. También adelantó que “muchas provincias patagónicas van a poder volver a principios de septiembre” si se mantienen las condiciones epidemiológicas.
No obstante, la situación en el AMBA, que concentra más del 90 por ciento de los contagios, es muy diferente. “Hasta que no haya un cambio de la realidad epidemiológica y no haya una disminución de la circulación del virus no podemos proyectar un regreso. Tendríamos que estar en una fase 5”, aseguró.
Pero aclaró que seguramente el interior de la provincia de Buenos Aires seguramente podrá volver a las escuelas antes que el AMBA.
Vuelta a clases en San Juan
El retorno a las aulas será de manera escalonada y bimodal: contempla educación a distancia y presencialidad de forma alternada. Será sincrónica y asincrónica, esto significa que al mismo tiempo que un grupo de estudiantes se encuentre con clases presenciales, el otro grupo recibirá educación a distancia de forma virtual a través de “Nuestra Aula en Línea”, el Portal del Ministerio de Educación de San Juan, y quienes no cuenten con conectividad recibirán guías impresas desde las instituciones escolares.
En relación al protocolo sanitario, el uso permanente de tapaboca, cubriendo por completo la nariz, boca y mentón, será de carácter obligatorio y buscará evitar el contacto físico de todo tipo como besos, abrazos, apretones de manos, puños entre otros. Asimismo, no deberán compartir juegos, celulares, objetos personales, entre otros. Con respecto al protocolo a seguir durante los recreos, las y los estudiantes deberán mantener distanciamiento de 2 metros como mínimo, respetando la distribución y espacios asignados para cada estudiante.
En lo que será una semana de alta exposición, el Senado de la Nación buscará avanzar esta semana tres proyectos clave para la Casa Rosada: la reforma judicial, la moratoria impositiva y la ampliación del Presupuesto. Este martes, el Gobierno continuará con la discusión reforma judicial. Como parte del debate previo, seguirán las audiencias que se iniciaron la semana pasada, con la presencia de la ministra de Mujeres, Género y Diversidad Elizabeth Gómez Alcorta, el ex titular del Colegio Público de Abogados de la Ciudad Jorge Rizzo, la defensora General de la Nación e integrante de Justicia Legítima Stella Maris Martínez, el ex consejero de la Magistratura Alejandro Fargosi, entre otros. Las reuniones virtuales sobre este tema fueron inauguradas días atrás por la ministra de Justicia, Marcela Losardo. La dinámica elegida al comienzo del encuentro -primero se realizaban todas las preguntas y después serían contestadas juntas- implidió que fueran respondidas en su totalidad. «Acá no hay jueces de la servilleta, acá no hay posibilidad de nombrar jueces a dedo», sostuvo Losardo, en alusión a uno de los grandes escándalos de la década menemista en materia judicial. Mientras eso sucede, desde la Justicia se suman las voces que señalan críticas a los cambios que buscan introducirse, y se posicionan como una advertencia de lo que puede venir a futuro. El martes sigue el debate por la reforma de la Justicia Federal y se suman críticas Otro tema de gran importancia para el oficialismo es la ampliación del Presupuesto. El aumento del gasto fue aprobado días atrás en Diputados. La iniciativa permite al Ejecutivo a incrementar las erogaciones públicas en $1,9 billones, de los cuales el 80% serían será destinado a la implementación de programas productivos, laborales y sociales con el objetivo de paliar las consecuencias de la pandemia. Con la suba del 33,6%, se augura un total de gastos para este año alcanzará los $7,3 billones. Este proyecto es central para el programa de reactivación económica tras el fin del aislamiento obligatorio. Por otro lado, la Cámara Alta buscará también sancionar la iniciativa de ampliación de la moratoria impositiva que le permite a las pymes y grandes firmas incluir deudas hasta el 31 de julio. Esta es una de las medidas que el Gobierno impulsó como parte del paquete post cuarentena y que busca aliviar la carga financiera de las empresas. El texto propone acceder a planes entre 48 y 120 cuotas para regularizar las deudas acumuladas hasta el 31 de julio.
Impulsar el comercio exterior es uno de los mayores desafíos del Gobierno en la etapa pos pandemia. Las exportaciones, que ya venían deprimidas, se terminaron de desplomar a partir del Covid-19, por lo que para que el país pueda comenzar a crecer y generar divisas, será clave que las ventas al exterior recobren impulso.
El encuentro comenzó pasadas las 10 y se está desarrollando en el Salón de los Científicos de la Casa Rosada.
¿Quiénes integran este gabinete y qué rol ocupará cada uno?
Como las reuniones generales de gabinete económico, que se realizan todos los miércoles, lidera el encuentro el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero (1 en la foto de apertura de esta nota), acompañado por la vicejefa, Cecilia Todesca Bocco (2).
Además, participan:
Felipe Solá (3): es el ministro de Relaciones Exterior, Comercio Internacional y Culto. Su rol es clave en este gabinete, ya que es justamente la persona encargada de diseñar una estrategia de “inserción inteligente al mundo”. Depende de su cartera el desarrollo de nuevos mercados, la participación en ferias internacionales y el fomento de los productos argentinos, así como también el impulso de acuerdos comerciales con otros países. El plan del Gobierno es potenciar las exportaciones de valor agregado, un desafío que la Argentina no termina de lograr en las últimas décadas.
Martín Guzmán (4): es el ministro de Economía y tiene un rol clave en lograr estabilizar la macroeconomía para que la Argentina comience a recuperarse y crecer. Lograr cada vez mayor superávit comercial es una de sus metas, así como también ir logrando equilibrio en las cuentas fiscales. Las cifras de junio del Intercambio Comercial arrojaron una caída del 14% en el comercio exterior y un saldo positivo de USD 1.484 millones que se logró a base de una fuerte contracción en las importaciones. Mientras que las compras al exterior cayeron 20,8% respecto de junio de 2019, las exportaciones disminuyeron 8,6 por ciento.
Otra imagen de la reunión de esta mañana
Matías Kulfas (5): es el ministro de Desarrollo Productivo. Su rol también es central en el diseño de la política de comercio exterior. Su cartera tiene una secretaría de Industria, Comercio Exterior y Conocimiento, a cargo de Ariel Schale, que no sólo trabaja con Cancillería en el fomento a las exportaciones, sino que también busca controlar las importaciones de forma tal de cuidar la industria nacional. La finalidad es lograr que no se afecte la producción -que depende en gran medida de insumos importados- y que la balanza sea cada vez más superavitaria.
Juan Cabandié (6): es el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible y su función tiene que ver, justamente, con lograr un aumento de las ventas al exterior pero poniendo especial atención en el cuidado del medio ambiente para que la estrategia productiva sea sostenible en el mediano y largo plazo.
Luis Basterra (7): es el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca y lidera uno de los sectores con mayor potencial exportador. El agro ha sido históricamente el mayor generador de divisas por el gran potencial que tiene la Argentina en la materia y la creciente demanda mundial de alimentos. Sin embargo, el objetivo hacia adelante será apuntar a la exportación no sólo de commodities, sino de productos con mayor valor agregado.
Miguel Pesce (8): como titular del Banco Central (BCRA) debe fomentar el comercio exterior ante la necesidad de que el país genere dólares. Hoy los controles a la compra de divisas para importadores se deben, justamente, a que no se generan dólares. Por lo tanto, su aporte es fundamental en este contexto de fuertes restricciones.
Christian Asinelli (9): es el subsecretario de Relaciones Financieras Internacionales. Depende de la Secretaría de Asuntos Estratégicos que conduce Gustavo Béliz, aunque comparte tareas e información con el Ministerio de Economía.
Según informó el Gobierno al anunciar los gabinetes temáticos, las temáticas centrales que abordarían los ministros en materia de comercio exterior apuntan al equilibrio de la balanza comercial, los bienes transables, cupos de importación y una apertura comercial estratégica que considere la protección de recursos e industrias locales.
Será clave, dijeron las fuentes, lograr un posicionamiento estratégico de la Argentina dentro del mercado internacional, potenciando la producción nacional, la búsqueda de mercados para los productos argentinos, y planificando la importación de bienes y servicios que puedan producirse localmente, con una visión sostenible en materia ambiental.
“La Argentina debe avanzar en la recuperación del país tras las consecuencias de la pandemia, y debe hacerlo en un mundo diferente, en el que se redefinen las prioridades y se presentan nuevos desafíos”, adelantó Cafiero al anunciar la conformación de los nuevos gabinetes.
El ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollán, viene realizando una serie de declaraciones de alto impacto político. En las últimas semanas hizo enojar a Brasil por hablar de una «Doctrina Bolsonaro» ante el coronavirus, recibió la crïtica de Miguel Angel Pichetto quien lo acusó de tener «una visión destructiva», y ahora afirmó que : «Hay muchos medios y periodistas que no ayudan e incitan a romper la cuarentena. Eso no ayuda a generar conciencia. Mucha gente apoya la cuarentena en las encuestas y después reconoce que no la cumplió a rajatabla. Esto no es de por vida, vamos a tener varias vacunas y será algo manejable. Hay esperanza en que la ciencia va a dar una respuesta». En declaraciones a El Destape Radio, el ministro indicó: «Vamos a seguir con los aumentos de casos. En la ciudad de Buenos Aires hay cada vez más casos y eso hace que se distribuya por otros lugares. Mientras en CABA siga creciendo en el conurbano vamos atrás de ese número y los contactos van de CABA a la provincia, porque la mayor concentración está ahí. No es politizar esto, sucedió así en todo el mundo. Empieza donde hay más concentración», agregó. Más críticas de Miguel Pichetto a Daniel Gollán: «La visión que tiene es destructiva» En ese sentido, Gollán aseveró: «En el mundo vemos que el virus rebrota y este virus tiene una enorme capacidad de sobrevivir y de reproducirse. Venimos permanentemente diciendo que pueden faltar las camas. Crece muy rápido la curva de contagios y se nos van agotando las camas. Tratamos de evitar que la cosa se desmadre» y «Como todos los países están con este problema nadie envía. La única oferta era la de Cuba pero no tenían el perfil de médicos terapistas que necesitamos». Asimismo, el funcionario bonaerense indicó: «En muchas ciudades dijeron que puede bajar la curva pero no es que bajan los casos y se vuelve a la normalidad. En ningún lugar del mundo se vuelve a las clases. Volvieron en Israel y explotaron los casos y reconocieron que fue un error. CABA todos los días hace entre 2.300 y 2.900 testeos y nosotros estamos arriba de 10.000. Por eso encontramos más casos y en la ciudad hacen los mismos testeos y nosotros multiplicamos por 4». Coronavirus en Argentina: hubo 4.688 nuevos casos y 84 muertos en un día Además, el funcionario aseveró: «Están saturadas las camas del sector prepago. Dividir la cuestión sanitaria del AMBA es ridícula. En CABA el sector privado está muy saturado y en provincia los sanatorios privados y menor de los públicos. En el sector público en la provincias de Buenos Aires tenemos un 77% de ocupación de camas públicas. Si esto sigue así hay que pensar de hacer un cierre más estricto, pero también hay que ver si la gente luego lo acompaña y viene disminuyendo menos la circulación y luego de eso volvió a empinarse la curva de contagios».
El ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, Fernán Quirós, aseguró que la curva de contagios de coronavirus “está madura” y en base a diferentes elementos técnicos esperan que empiece a descender en las próximas semanas, lo que indicaría que lo peor de la pandemia ya pasó en la Capital Federal.
Este lunes, en uno de los tres reportes semanales que encabeza, el funcionario explicó: “Todas las curvas en las ciudades del mundo han tenido un formato exponencial, de ascenso permanente, hasta que en un momento se ponen horizontales y bajan; si ustedes ven los datos de la Ciudad, llevamos varias semanas en que la curva no sube exponencialmente y eso denota que se encuentra en transición, que está madurada”.
Este dato -explicó Quirós- se complementa con la tasa de duplicación de casos, con un R0 que fluctúa en torno a 1 y con un mapa empidemiológico que demuestra que la curva de contagios ya tuvo su pico y descendió en un tercio de los barrios de la Capital Federal.
“Hay un conjunto de elementos epidemiológicos que demuestran que la curva de la ciudad está madura y es una cuestión de pocas semanas que empiece a descender”, declaró el ministro.
La convicción de los equipos técnicos empuja a la Ciudad de Buenos Aires a avanzar con su plan de apertura de actividades por etapa. Sin embargo, hay un escollo en el camino y se encuentra del otro lado de la General Paz. La provincia de Buenos Aires todavía atraviesa una fase de aceleración de la cantidad de contagios y no está dispuesta a flexibilizar los criterios del encierro en el Área Metropolitana.
Hasta ahora, Ciudad y Provincia han negociado los parámetros marco de la cuarentena, pero han tomado decisiones independientes en sus distritos, generalmente con pocas diferencias. Esta vez, la brecha entre las políticas de una y otra jurisdicción podría ampliarse.
El optimismo que denotan las estadísticas porteñas no implica que el problema esté resuelto, aclaró Quirós. “Todavía estamos en 1100 casos por día, que son demasiados como para bajar la guardia, así que no podemos pensar que esto terminó y tenemos que estar todos muy enfocados en cumplir la normativa”, agregó.
Los expertos coinciden en señalar que el coronavirus seguirá presente entre los argentinos hasta que aparezca una vacuna o un tratamiento eficaz. Esta semana se realizarán las primeras pruebas en el Hospital Militar de una dosis elaborada por Pfizer y BioNtech.
A nivel nacional, este lunes se confirmaron 28 nuevas muertes. El total de personas fallecidas es de 4634.
Encerrada desde el verano en su chacra de Chacras de la Cruz, en Exaltación de la Cruz, Elisa Carrió volvió a estar estresada. La diabetes y la presión -también sufre problemas cardíacos-, que la posicionan al tope del ranking de pacientes de riesgo, la aquejaron en estos últimos días más que de costumbre. Ella dice que el estrés es por la reforma judicial que el Gobierno envió al Congreso la semana pasada, y por los atropellos que, según resalta, llevan adelante Alberto Fernández y Cristina Kirchner en el marco de la pandemia. “Vienen por todo”, asegura.
Otra vez, Carrió está hiperactiva. Los tiempos en los que apoyó en silencio al Gobierno con la implementación de la cuarentena, cuando promediaba el aislamiento preventivo y obligatoria decretado por primera vez el 20 de marzo, quedaron atrás.
El miércoles encabezó un comunicado en el que defenestró al DNU presidencial que prohíbe las reuniones sociales: “Estarían incurriendo en el delito de infames traidores a la patria, están instalando un estado de sitio de hecho”, divulgó. El día anterior había dado el visto bueno a la denuncia penal que un grupo de diputados de la CC presentó en Comodoro Py por las designaciones de Carlos Beraldi y León Arslanian en el consejo consultivo que, entre otros objetivos, deberá revisar el funcionamiento de la Corte Suprema.
El jueves, se despachó en las redes sociales en defensa de Horacio Rodríguez Larreta. “Hay una campaña personal de Cristina Kirchner contra él y Juntos por el Cambio. Rodríguez Larreta y (Diego) Santilli están al frente de todo, mientras que (Axel) Kicillof y el resto solo se dedican a atacar y mentir”, mandó a escribir en su cuenta de Twitter.
Enfocada en el proyecto de reforma judicial que dice que hay que ponerle un freno y que según ella anticipó hace tiempo -apuntaló, en ese sentido, la decisión de Maximiliano Ferraro, jefe del bloque de la CC en Diputados, de rechazar la convocatoria vía Zoom del Presidente de mediados del mes pasado en la que sí dieron el presente el resto de los líderes de la bancada opositora-, la ex diputada pidió en las últimas horas a los dirigentes de la Coalición Cívica que se replieguen. Y que vuelvan a la carga la próxima semana.
La última foto con los legisladores de la CC, a principios de marzo (Prensa CC)
“Hay que esperar unos días más porque si no estamos abrumando. Pero tiene que ser una artillería en defensa de todo”, pidió a través de un audio de WhatsApp que hizo enviar a legisladores y diputados este viernes, mientras tomaba el té con Facundo Del Gaiso, legislador porteño de la CC, uno de los más cercanos y el único que la visita: le llevó medicamentos y se pasó desde el mediodía hasta bien entrada la tarde en su chacra de Exaltación de la Cruz.
Carrió está aislada con sus dos hijos, que cocinan y hacen las tareas de la casa, y un custodio, que se rota por turnos con el resto. Del Gaiso le había conseguido, al inicio de la cuarentena, la dosis para la vacuna de la neumonía. La ex diputada le firmó entonces un permiso para llevarle, cada tanto, los remedios que necesita.
Aprovecharon para conversar, según reconstruyó este medio, sobre el proyecto presentado por el legislador para que los pacientes graves de COVID puedan despedirse, mediante protocolos, de sus familiares. De la denuncia penal en la que trabaja Hernán Reyes y que presentaría la semana próxima, vinculada a las leyes de Defensa de la Competencia y de Góndolas, contra la cúpula del Gobierno nacional. Y del pedido de acceso a la información del bloque porteño en torno al PAMI, tras la polémica generada entre el Gobierno de la Ciudad y la Casa Rosada por la derivación de pacientes.
Carrió entiende la necesidad mutua en el vínculo entre la administración porteña y la Casa Rosada. Pero cree, según su entorno, que los tiempos de paz y buenos modales empezaron a agotarse.
La ex diputada habla fluido con el jefe de Gobierno. También con María Eugenia Vidal, con Ferraro y con otros diputados, como Juan Manuel López, otro de los cercanos, y Reyes. Y cada tanto con Mauricio Macri, que ahora veranea en la Costa Azul francesa.
El almuerzo que el jefe de Gobierno encabezó el jueves en su oficina con Santilli y los diputados Cristian Ritondo y Álvaro González -de sus más íntimos-, y algunos encuentros virtuales de estas últimas horas entre funcionarios porteños y dirigentes del interior marcan la necesidad política de Rodríguez Larreta de empezar a construir su anunciado proyecto presidencial. Según sus colaboradores, tiene en mente algunos movimientos que denotarían, de a poco, cierta independencia de la Casa Rosada. La pregunta que se hacen desde hace rato en su entorno es si esta vez se animará.
Alberto Fernández y Horacio Rodríguez Larreta
La hiperactividad de Carrió de las últimas semanas coincidió además con las versiones sobre una supuesta candidatura para el año próximo. Ya fue diputada por el Chaco, por la Ciudad y candidata a presidenta. En reiteradas oportunidades.
Jubilada desde marzo, cuando renunció a su banca, los trascendidos la ubican otra vez como eventual candidata en el 2021. Por la provincia de Buenos Aires, distrito por el que nunca se postuló.
“Soy una ciudadana activa y responsable”, les dice a sus colaboradores cada vez que le preguntan por su futuro electoral ahora que su nombre volvió a sonar. Pero en su entorno aclaran: “Ella dice que está dispuesta a hacer lo que haga falta para salvar la república”. Mientras tanto, desde su encierro en la chacra, Carrió estudia sobre la cultura asiática, fuma, mira documentales, vuelve a estresarse y les da curso a las denuncias penales contra el kirchnerismo que empiezan a hacerse cada vez más cotidianas. Un déjà vu de hace una década atrás.
Estimamos que se han perdido 1.090.000 puestos de trabajo, cuanto más programas sociales damos, cuanto más ayuda alimentaria tenemos que dar, estamos mostrando en realidad un indicador de pobreza, mostramos que este país no tiene capacidad de crear su propia riqueza con su propio trabajo, vemos sociedades que están más asistidas que un año atrás, por lo tanto son más pobres estructurales, son más dependientes de la asistencia pública. La única solución que hay para esto es crear más empleo…», dijo este domingo 9 de agosto Agustin Salvia, director del Observatorio Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), estimando que este año «tendríamos no menos de un 45 por ciento de pobreza». «Hay una parte de esos 1.090.000 puestos que puede tener que ver con gente que no considue trabajo y deja de buscar», señaló Salvia en diálogo con Gonzalo Aziz en Radio Mitre, y sobre los números que grafican la grave situación laboral dejada por la pandemia agregó que «hay cerca 320 mil empleos formales que se perdieron entre el primero y el segundo trimestre del año, eso es de cifras oficiales, del sistema integrado argentino, de los cuales la mitad son asalariados del sector privado, otros 150 mil son monotrobutistas o autónomos, y además hay 20 que son trabajadoras de casas particulares…». «Venimos perdiendo desde el año 2018 entre 450 y 500 mil puestos de trabajo, y esto es muy difícil de recuperar en el corto y mediano plazo, es algo que un país para recuperarlo tiene que tardar 5,6, hasta 8 años…», indicó Salvia, puntualizando que «hay que tener en cuenta que esos 320 mil empleos formales de los que hablamos, son un tercio de la gente que perdió el empleo, pero hay otras 600 mil personas del sector informal, asalariados, vendedores ambulantes, cuentapropistas, ha sido un shock fuertísimo para la economía popular». «Nosotros daremos el próximo indicador de pobreza la primera semana de diciembre, como hacemos todos los años», dijo Salvia, sobre el número final de este 2020 «Estamos haciendo ahora el relevamiento, por la pandemia en forma telefónica, son unos 6000 mil hogares, y eso durará hasta fines de septiembre, así que en diciembre daremos los datos», remarcó el titular del Observatorio de la UCA, aclarando que «creemos que la información nos permite tomar conciencia de la situación, si ocultamos los datos debajo de la alfombra no vamos a salir adelante», «El último informe del año pasado nos dio 40,4% de pobreza en el segundo semestre del año pasado», recordó Salvia, estimando que con el millón de puestos perdidos «nosotros hemos calculado que no menos de 45% es la tasa de pobreza que tendríamos este año, incluyendo dentro de ese porcentaje la importante ayuda económica que está dando el Gobierno a través del IFE, las tarjetas alimentarias, los aumentos en jubilaciones, AUH, todo esto insuficiente frente a la crisis económica, pero el piso de protección social ha sido mayor, aunque eso sea un indicador de pobreza». Finalmente sobre el tema de la inseguridad, y si posible relación con el crecmiento de la pobreza, Salvia lo desligó de ese índice y lo vinculó «más con el crecimiento de las desigualdades». «Hay un proceso que tiene que ver con la seguridad, hay desbordes sociales que llaman a la desesoperación, y ponen en juego mecanismo sociales, pero es la desigualdad la que aumenta el delito, no la pobreza», concluyó Salvia. En junio del año pasado, el Observatorio de la UCA había señalado que la pobreza infantil en Argentina habia aumentado a su nivel más alto en la década y afectaba al 51,7% de los niños y adolescentes del país, datos que generaron amplio impacto político y gravitaron también en la campaña mostrando el duro impacto de la gestión económica del macrismo. Esos datos, se aclaraba, correspondían a 2018., señalando que ese 51,7% de niños y adolescentes, un 29,3% tiene un déficit en sus comidas, mientras que un 13% pasó hambre. Además, la asistencia de los menores a comedores infantiles crecía de forma constante y trepa al 35%. En la actualidad, con el durísimo impacto de la pandemia, se estima que el nivel de chicos que crece en hogares signados por la pbreza en la Argentina supera el 60 por ciento.
¿Qué proyectos urgentes necesita el Gobierno?”, preguntó el jefe del bloque del PRO en Diputados, Cristian Ritondo, a Sergio Massa. Aunque hablan a diario, y también con Máximo Kirchner, la charla en la que ambos se sinceraron y armaron la agenda parlamentaria ocurrió hace algunas semanas. El presidente de la Cámara respondió que había apremio por la ampliación presupuestaria, el apoyo a la reestructuración de la deuda bajo legislación local y la ampliación de la moratoria. También apuntaron en la lista proyectos que interesaban a los opositores como la ley de quiebras y dos iniciativas que aún no pasaron el tamiz del Congreso como la emergencia turística y los alquileres comerciales. La oposición votó los tres primeros temas aunque reclamó algunos cambios como una mínima corrección para deuda (lo pidió Martín Lousteau en el Senado), el artículo “Lázaro Baez” (que no se bajó de la Moratoria y tiene media sanción pero con rechazo opositor en particular) y un aporte de $5000 millones para municipios bonaerenses entre otros agregados a la letra chica de la redistribución de partidas que aún no inició su tratamiento en la Cámara alta.
En Diputados el pacto político se cumplió y se cerró. También venció el protocolo de funcionamiento remoto que se reactivaría, aseguran en Juntos por el Cambio, sólo y específicamente para alguna urgencia. Excluyen expresamente el proyecto de ley de reforma del Poder Judicial presentado por el Poder Ejecutivo. “Si querían consensuarlo deberían habernos convocados antes de escribirlo y antes de mandarlo al Senado”, se escudó una alta fuente en diálogo con Infobae que insistió en que sólo sesionarán para tratar cuestiones en las que haya coincidencia. “La reforma judicial no sabemos para quién es, a quién le sirve ni en qué soluciona los problemas de la gente”, aseguró otro vocero opositor que jura que está clausurada cualquier chance para el tema judicial hasta que no vuelvan las sesiones presenciales.
En el Senado, en cambio, el Frente de Todos tiene mayoría y quórum propio. El debate por la reforma que prometió Alberto Fernández en campaña ya arrancó en un plenario de comisión. Sobre los hechos consumados, la principal oposición no condicionó la discusión aunque se oponen y presentaron sus argumentos en contra y una lista de especialistas que comenzaron a exponer sus críticas en la segunda audiencia. El freno, saben, sólo lo podrían poner del otro lado del Palacio, aún cuando el kirchnerismo asegura tener el mínimo de votos para garantizar la aprobación. Lo ajustado de los resultados de los debates más calientes lo ponen en duda.
Reunión conjunta remota de las Comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales del Senado de la Nacion, el 6 de Agosto 2020, en Buenos Aires, Argentina. Foto: Gabriel Cano / Comunicacion Senado.
El Presidente y Cristina Fernández de Kirchner están tan pendientes de la pandemia como de la reforma judicial. Ella sigue llamando alternada y permanentemente a los intendentes del Conurbano bonaerense mientras en el Senado sigue de cerca el inicio de un debate que ya genera polémica y que conducen María de los Ángeles Sacnun y Oscar Parrilli, dos de los senadores que tienen línea directa con la Vicepresidenta y cuya línea política bien conoce Anabel Fernández Sagasti, la vice del bloque oficialista. En el consejo consultivo está el abogado de CFK, Carlos Beraldi, a pesar de que hubo algunas voces que desaconsejaron internamente que integrara el comité de once especialistas, más allá de sus cualidades técnicas. Máximo Kirchner estuvo estos últimos días más ocupado en las cuestiones parlamentarias que en el coronavirus (se nota, cuentan, en su baja intensidad en los llamados a intentedentes). El jefe del bloque de Diputados del Frente de Todos está atento a las posibles negociaciones de la reforma judicial junto con el secretario de Justicia, Juan Martín Mena. Sergio Massa se mantiene en silencio al respecto y prefirió concentrarse en un tema que le va más cómodo como apuntalar proyectos de seguridad: hasta compartió una actividad con la ministra Sabina Frederic. Fiel a su estilo, cerca de Massa evitan los roces y aseguran que no se está ocupando aún de los votos que necesitará sumar el Frente de Todos para la reforma judicial en la Cámara baja porque sólo lo hará cuando el Senado gire la media sanción. También cuando se requiera una sesión buscará convencer al principal bloque opositor. La otra defensora oficial del proyecto es Vilma Ibarra, una de las redactoras y además vocera de la iniciativa que apuesta a “convencer” sobre los beneficios de la reforma antes que a imponerlo.
Ningún oficialismo puede arriesgarse a someter un proyecto de ley a una derrota parlamentaria. Pero a veces sucede. Audaces pero experimentados en estas lides, ni el Presidente ni Massa pueden (ni quieren) perder una votación. Fue la razón por la que el Gobierno frenó iniciativas que no contaban con el consenso necesario como la intervención y expropiación de Vicentin o la reiterada postergación del llamado impuesto a la riqueza.
La ministra de Justicia, Marcela Losardo, expuso el martes ante las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales Fotos: Luciano Ingaramo/ Comunicación Senado.
En el actual escenario y aunque el kirchnerismo tiene votos en el Senado y asegura tenerlos en Diputados (donde el bloque del Frente de Todos es muy heterogéneo), hubo un evidente esfuerzo por aliviar tensiones en las dos audiencias del plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia y Asuntos Penales. Varios senadores, entre ellos Sacnun y Parrilli, además de la ministra de Justicia Marcela Losardo, repitieron que en el oficialismo hay disposición a abrir el proyecto a posibles cambios. Lo que por ahora no dicen es qué estarían dispuestos a consensuar y qué es inamovible del texto original. En una charla con Infobae, Sacnun dijo que analizarán las propuestas en los próximos días y que aceptarán las que no cambien los ejes centrales. Parrilli hasta pidió por escrito las propuestas a los expositores críticos y él mismo aconsejó un cambio que sorprendió a algunos como que los futuros jueces puedan plantear al Consejo de la Magistratura que sufren presiones de parte de medios de comunicación. Para despejar dudas respecto a si se buscará beneficiar a Cristina Kirchner, tanto Sacnun como Parrilli negaron ante este medio que se impulse ahora una reforma de la Corte Suprema a la que podría acudir en caso de sufrir alguna condena. Es más, Sacnun subrayó los dichos de Losardo en referencia a la creación de nuevos juzgados en la ciudad de Buenos Aires: “Las causas continuarán con sus jueces naturales a cargo”.
Otra alta fuente del bloque del Frente de Todos, muy cercana a la Vicepresidenta y habilitada para negociar con la oposición, repitió el mismo argumentó: “Recién estamos iniciando las audiencias y esperando las propuestas para evaluar y ver si las incorporamos. Pero todavía estamos recibiendo propuestas de muchos lugares, no solo de la oposición, sino de trabajadores de la justicia, fiscales, defensores y jueces que están aportando, y luego evaluaremos qué es lo que mejorará el proyecto”.
Hasta ahora por el Senado pasaron la ministra Losardo y siete especialistas, varios de ellos jueces. Aunque hubo coincidencias respecto a la necesidad de una reforma, no la hubo sobre la oportunidad, ni sobre el costo (o “inversión” en palabras de la funcionaria nacional) ni sobre las subrogancias o las intenciones políticas de los cambios planteados. Claro que de los siete expositores, cinco habían sido propuestos por la oposición y sólo dos por el oficialismo.
Según adelantó Sacnun a Infobae, el plan es que en las audiencias del próximo martes y jueves se agote la lista de disertantes a razón de unos 20 minutos cada uno, entre exposiciones, preguntas y respuestas. Parece difícil un debate exprés cuando en las nóminas aprobadas restan quince por Juntos por el Cambio y diecinueve del Frente de Todos. El oficialismo bajó a algunos de su lista, aquellos que coincidían con la lista opositora. Para probar que el bloque que responde a Cristina Kirchner planeaban invitar al juez de la Cámara del Crimen Alberto Seijas que firmó con otros camaristas una declaración en contra aunque aclaró que no cree que el proyecto sea inconstitucional. En busca de legitimidad y consenso fue al único que le otorgaron diez minutos extra para explayarse.
En la oposición hay distintas miradas, más o menos críticas, aunque ninguna a favor respecto del momento. Desde quienes desconfían de todo lo que promete el Frente de Todos y creen que el proyecto sólo busca garantizar impunidad a la Vicepresidenta hasta quienes creen que hay que esperar al después de la pandemia para, por ejemplo, mejorar un cuestionado Poder y discutir el pago del impuesto a las Ganancias. La mesa chica de Juntos por el Cambio en el Senado insistirá sobre la posibilidad de que el kirchnerismo busque una Justicia a su favor, como lo viene haciendo el jefe del bloque Luis Naidenoff, e insistirá con cuánto costará el proceso, línea en la que se concentran desde Martín Lousteau a Esteban Bullrich y la tucumana Silvia Elías de Pérez, la más combativa de las senadoras de la oposición. El viernes desde Juntos por el Cambio se difundió un documento advirtiendo que la puesta en práctica de la reforma demandará unos $3000 millones. “Está muy lejos de eso y será gradual”, repiten desde el oficialismo.
En ese contexto Sacnun tiende puentes con Naidenoff y con la vice de la comisión, la cordobesa Laura Rodríguez Machado mientras que Parrilli hace lo mismo con su vice en Justicia, el también senador del PRO y también cordobés Ernesto Martínez.
El martes a las 14 será la segunda audiencia de “expertos” en la que estarán el ex juez de la Corte Eugenio Zaffaroni, por el kirchnerismo más duro, y por la oposición el abogado Alejandro Fargosi, que calificó de “mamarracho” al proyecto. Juntos por el Cambio también podría convocar a los fiscales Carlos Rívolo y José María Campagnoli y al histórico dirigente de los Judiciales, Julio Piumato. En el equipo de los 19 que restan al Frente de Todos estarán María Laura Garrigós de Rébori, interventora del Servicio Penitenciaro Federal, ex jueza y fundadora de la agrupación Justicia Legítima; la defensora general, Stella Maris Martínez; y Andrés Gil Domínguez, constitucionalista e integrante del Consejo Asesor presidencial. Como si fuera un juicio y los expositores fueran testigos, sus nombres y perfiles anticipan los argumentos que se lanzarán desde cada margen de la grieta.
Tras el acuerdo con los principales acreedores por la reestructuración de la deuda, el Gobierno comenzó a estudiar un esquema de descongelamiento paulatino de las tarifas de servicios públicos, las cuales están sin cambios desde el año pasado, con el fin de iniciar un camino de reducción del déficit fiscal –proyectado en 9% para este año– que dejará la pandemia del coronavirus y como uno de los elementos para captar el ingreso de inversiones en el país. Tanto fuentes de Casa de Gobierno como del gabinete económico admitieron que la reducción paulatina de los subsidios económicos formará parte del debate parlamentario sobre el Presupuesto para el próximo año y, esencialmente, de las negociaciones para llegar a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). “Estamos trabajando en un esquema que nos permita tener tarifas razonables y que sean asumibles en los hogares”, señaló el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, en declaraciones a AM 750, donde marcó la necesidad de capitalizar inversiones. Caption En este momento, los subsidios económicos, que se implementan sobre los servicios de agua, electricidad, gas y transporte, se ubican en un nivel del 3,7% del PBI, aunque entre 2013 y 2015 llegaron a ser un 5%. En la gestión de Cambiemos, los subsidios se redujeron en un momento hasta el 1,8% del PBI, pero luego se incrementó, especialmente el año pasado, al 2,2% del PBI. El plan sería ir hacia una reducción de un punto o algo más de un punto del PBI en el próximo año. El Gobierno pone en duda el posible aumento de la nafta “Ahora, el objetivo es ir bajando gradualmente, porque es algo que formará parte de la discusión con el FMI. Sin dudas que el Fondo va a poner una condición esencial para el nuevo acuerdo, que será reducir en forma paulatina y consistente el déficit de las cuentas públicas”, sostienen en el Ejecutivo. El ajuste de tarifas comenzará entre fines de este año o en el primer trimestre de 2021, antes de las elecciones parlamentarias. Los subsidios económicos superan los $ 250 mil millones anuales y en función de estos números, los incrementos de las tarifas, en una primera parte, se ubicarían en torno al 10%, según calculan funcionarios técnicos del Ministerio de Economía. Naftas. Un primer paso ya se está dando con el valor de los combustibles, el cual tendría esta semana un ajuste en sus precios del 7% –para el sector debería ser del 12%– y el próximo mes seguiría con la telefonía celular y el servicio de internet. Para los economistas, el atraso tarifario es del 30%. De hecho, se estima que el FMI podría exigirle al Gobierno en las negociaciones para un nuevo acuerdo una reducción progresiva que lleve el déficit primario, estimado entre 8 y 9% en 2020, a un 7 o 6,5% en el próximo año, para llegar un desequilibrio reducido del 2% o 1,5 hacia final del mandato del presidente Alberto Fernández. Para el economista Aldo Abram “indudablemente los subsidios van a tener que empezar a disminuir, porque si bien se podrá observar algún rebote positivo en la economía que implique mayor recaudación fiscal, lo real es que ante la pandemia el gasto público se ha incrementado en forma insostenible”. Caption Bolsillo. “El problema es que las tarifas se van a corregir algo con un país mucho más empobrecido, tras la debacle de este año, pero también hay que considerar que si no se corrigen, menores inversiones van a venir”, agregó Abram. Para Raúl Ochoa, economista y consultor, “indudablemente el FMI va a pedir una reducción del déficit, y le va a decir a la Argentina que ahora que ustedes cerraron el acuerdo con los bonistas, tienen que trabajar muy firme para reducir su déficit y lograr en un futuro un superávit para pagar los intereses de la deuda”. “Entonces, hay que ir modificando el esquema fiscal. Una cosa son los subsidios para salir de la pandemia y otra es el esquema de subsidio a los servicios, que es difícil mantenerlos en el tiempo. Un subsidio generalizado sobre los servicios no atrae inversiones”, acotó. El Ministerio de Desarrollo Productivo presentó en la última semana ante empresarios del sector hidrocarburífero los principales lineamientos el Esquema de Gas 2020-2024, que según definió la propia cartera es una iniciativa para potenciar la producción de gas, que consistirá en un sistema de contratos directos para garantizar el abastecimiento en los próximos cuatro años. Busca “proyectar hacia adelante una oferta vigorosa que sea compatible con los ciclos económicos, que nos permita ahorrar importaciones y, por lo tanto, recursos fiscales”, según remarcó Kulfas.
Al comienzo de la democracia, cuando Raúl Alfonsín era Presidente, Ginés González García ya era asesor sanitarista del bloque de diputados justicialistas. Con los años se transformó en la referencia obligada del peronismo, y así juró sucesivamente como ministro de Salud del gobernador bonaerense Antonio Cafiero y de los presidentes Néstor Kirchner y Alberto Fernández.
Amigo entrañable de Kirchner -ambos fanáticos de Racing-, exhibe en su despacho un retrato del ex presidente al lado de una réplica de la cancha de la Academia. Distendido se sienta en su silla favorable, mira de frente a la cámara de Infobae y dice sin adjetivos: “Esto no terminó”, en referencia a la cuarentena que inició a fines de marzo.
Y agregó: “Con optimismo, podría asegurar que la vacuna contra el COVID-19 estará el año que viene”.
—¿Cuándo tomó conciencia de que estamos en un problema sin precedentes?
—En los primeros días de enero, con la información internacional de que había una epidemia rara en China. Empezamos a mirar ahí. Yo me acuerdo que por las dudas, creo que el 23 de enero, dije bueno, compremos los reactivos por si esto pasa acá en Argentina, aunque me decía que nunca iba a pasar en el verano, que todo en realidad es de invierno.
—Pero usted dijo: “Esto no va a llegar a la Argentina…”.
—No, no dije eso. Yo dije exactamente: “No creo que venga a Argentina salvo que venga un caso importado”. Esa segunda parte algunos medios la sacaron.
—¿Recuerda cómo reaccionó cuando tuvimos el primer caso de Covid-19 en el país?
—Recuerdo que todos me decían que no, que el primer caso tal vez llegaría en otoño. No creíamos que viniera tan rápidamente. Y además no teníamos todavía idea de este virus. Hubo una gran velocidad de decisión. Me acuerdo que habíamos terminado la reunión por el comienzo de las clases y quedamos en estar muy atentos. Y cuando empezamos a recibir la información de cómo se propagaba el virus a nivel internacional, el domingo decidimos cambiar y no empezaron las clases el lunes. Yo creo que ese fue el gran éxito, y no por lo que pasaba acá, sino por lo que veíamos que pasaba afuera.
—¿Existe hoy la cuarentena o ya pasa por una decisión de responsabilidad personal de cada uno?
—Esto todavía no terminó. Y, para que podamos seguir teniendo menos consecuencias, sobre todo mortales, tenemos que cumplir con este tipo de cosas.
Ginés González García en su despacho oficial
—¿Pero si usted tuviera que elegir, volvería a una cuarentena estricta?
—Si usted me dice por la evolución de la enfermedad no tenga ninguna duda de que sí.
—¿Cuándo calcula que llegará la vacuna?
—El tema de la vacuna, es un tema muy delicado y hay que hablar con certeza. Hace dos días por ejemplo hubo una noticia de que en Rusia en octubre vacunaban a todos. Llamé a la embajada rusa y me dijeron no, en Rusia no es cierto.
—Entonces…
—Por decisión del Presidente estamos haciendo todo para que la vacuna esté cuanto antes y que además esté disponible para todos los argentinos. Ahí hay varias dificultades; cuándo va a estar y los precios disímiles que hay entre las vacunas, que van desde 2,5 dólares hasta 40 dólares. Con lo cual imagínese la incertidumbre. Porque además no se sabe todavía cuál está comprobado que sea efectiva. Pero yo tengo confianza en que van a ser varias las que van a funcionar.
—¿Puede estimar una fecha?
—Estamos trabajando con todo para tener bastantes opciones en materia de vacunas. Los más optimistas hablan de que podría haber novedades a principios del año que viene.
—¿Qué opina de los números actuales diarios?
—Vienen subiendo en estos últimos días.
—¿Aproximadamente con qué cantidad de casos diarios hay que estar en alerta para tomar nuevas decisiones?
—Yo me he negado a decir un número de entrada y el pico y esas cosas…
—¿A qué atribuye este aumento de casos?
—Creo que hay circulación comunitaria en una enorme cantidad de población, que es lo que está pasando ahora. Además, pasamos de hacer 2.000 testeos al principio a estar haciendo, ahora, 16.000 por día, con lo cual naturalmente se expande la posibilidad de que haya más casos. Y, por último, al ampliar la forma en que se diagnostica, o que se considera a una persona que tiene el virus, claramente también vamos a ampliar el número.
—¿Su preocupación es la circulación comunitaria…?
—Sí. En las últimas tres semanas empezamos a ver que siempre la causa era la misma, era una reunión social. Una reunión. Ahí nos dimos cuenta de que estaba apareciendo un escenario de reuniones que nosotros la verdad ignoramos. Volvimos a los asados, a las mateadas, a los encuentros masivos, y eso es un mecanismo que está demostrado que es brutal en la expansión de la circulación y por lo tanto en la cantidad de enfermos.
El ministro de Salud GInés González García (Foto: Franco Fafasuli)
—El conflicto que hay con las camas del PAMI, ¿es una cuestión política para perjudicar la imagen de Horacio Rodríguez Larreta?
—Yo sé que lo que dice Luana (Volnovich, titular del PAMI) es cierto. Ellos están derivando muchas camas que son de Capital a Provincia. Lo cual es raro, porque toda la vida ha sido Capital la que atiende más casos de otros lugares, de la Argentina, no solo de provincia.
—¿El ministro de Salud de la Ciudad aseguró que el problema es de PAMI, es decir, de ustedes?
—Yo no entro en eso, querida. Yo no entro en eso. A mí me parece que los problemas son de todos, nunca puede alguien decir que son de “otro” alguien. Pero lo que sí sé es que el PAMI estaba teniendo dificultades para conseguir las camas en la Ciudad de Buenos Aires. Es un hecho concreto y real.
—¿La Vicepresidenta lo llamó para hablar sobre la pandemia?
—Sí. Tres veces, cuatro. Hablamos de la pandemia también sobre alguna cosa vinculada con Santa Cruz, que siempre es su primer amor. Yo tengo muy fluída relación con los dos. Con Cristina y con Alberto.
—Ahora vuelven los entrenamientos del fútbol. ¿Se sintió presionado para que vuelva esta actividad?
—Había ansiedad, ganas, pero sentirme presionado, no. Todas las instituciones han sido muy responsables diciendo que iban a respetar siempre las decisiones del gobierno. Pero tampoco uno puede ignorar un mundo lleno de intereses. Desde los entrenadores, los jugadores, los clubes, la televisión, los periodistas deportivos.
—¿Quién se va a hacer cargo de los testeos de cada club?
—La AFA dijo que tenía un fondo. Pero lo que pasa es que hay dos tipos de testeos, uno eligió uno, otro eligió otro, y en eso no hay acuerdo.
—¿El Ministerio va a financiar algún costo para el reinicio del fútbol?
—El Estado no pone nada. La AFA se hace cargo.
Ginés González Garcia en la quinta de Olivos junto a Alberto Fernández, Santiago Cafiero y Wado de Pedro, durante una exposición presidencial por la cuarentena
—¿Cómo maneja el estrés diario?
—Soy relativamente tranquilo para circunstancias críticas, no me vuelvo loco ni le grito a la gente. Todo lo que pedí, todo, me fue asignado y aprobado por el presidente. O sea, si alguna cosa no funciona acá es culpa mía.
—¿A qué hora se despierta?
—Me levanto en general a las 8, soy dormilón.
—¿Cuando lo llaman las radios qué hace?
—No, no, no atiendo radios. Uno acá está todo el día (en su despacho), es muy difícil. Tengo un amigo que es un colaborador mío, que tres veces por semana hacemos un poquito de ejercicio.
—¿Hace gimnasia en su casa?
—En mi casa. Hago estiramiento. Un poco de musculatura. No hago mucho aeróbico. La verdad que no hago mucho aeróbico porque ya tendría que salir de casa, y no tengo ni cinta de correr, ni ganas de correr. Hago lo que puedo.
—¿Qué desayuna?
—Mate cocido con una tostada.
—¿Qué almuerza?
—Casi siempre almuerzo acá (en su despacho) porque no hay donde ir además. Y tengo una señora fantástica que me cocina.
—¿A qué hora termina su día?
—Anoche a las 23, pero en general entre las 21:30 y las 22.
—¿Qué diferencia hay entre el ministro de Salud de Néstor Kirchner y este que nombró Alberto Fernández?
—(Ríe). Diecisiete años de diferencia…. El pelo más blanco.