Autor: Jorge Alfredo Baret

  • Alberto solucionó la herencia de Macri, ahora le falta resolver la de Cristina

    Alberto solucionó la herencia de Macri, ahora le falta resolver la de Cristina

    El acuerdo para la reestructuración de la deuda es una gran noticia para la economía argentina. La discusión sobre la estrategia negociadora quedará para los historiadores. Concentrémonos en los resultados de la negociación y en sus implicancias.

    Si se aparta por un momento la hojarasca retórica, la verdad es que el acuerdo se cerró con una oferta que en valores presentes no difiere sustancialmente del acuerdo que selló Ecuador, con los mismos actores en la contraparte y con similares condiciones legales, que está lejos de las aspiraciones académicas que tenía el ministro Guzmán. Ecuador lo hizo en la mitad del tiempo, sin gatillar un default, y en base a negociaciones amigables con los acreedores. Ecuador redujo un 8,6% su stock de deuda y Argentina lo aumentó un 2,3%, por la capitalización de intereses atrasados. La reducción de intereses fue mayor en Argentina que en Ecuador y el estiramiento de plazos similar. En valores presentes, la oferta ecuatoriana está valuada en USD 59 dólares y la argentina en USD 55, una brecha de 7%.

    El dogma de la sustentabilidad sucumbió ante el pragmatismo de la gobernabilidad. Desde el ala más acuerdista de la coalición de gobierno aseguran que el ministro Guzmán no está satisfecho con los términos del acuerdo, más allá del empoderamiento que recibió por el cierre de las negociaciones. En su fuero más íntimo probablemente sienta que se arriaron todas sus banderas: la de “la sustentabilidad” (entendida como la necesidad de ejecutar un recorte agresivo que representara un antes y un después al problema del endeudamiento) y la de “la nueva arquitectura financiera internacional” (entendida como una redefinición de las cláusulas contractuales para aumentar el poder negociador de los Estados relativo a los acreedores). Estos fueron los dos principios sobre los cuales se asentó la estrategia argentina desde un comienzo y que se fueron abandonando en la negociación para llegar al acuerdo.

    Sin quitas de capital, el acuerdo redujo el cupón de intereses “promedio” pero terminó convalidando un cupón final de 5% a partir del 2030 que requiere un crecimiento de largo plazo de similar cuantía o un superávit primario (antes de intereses) de los cuales hoy se está muy lejos.

    La postergación de los vencimientos del stock de capital en el tiempo y el step-up (la suba gradual) de los cupones sugieren que más que un alivio permanente se consiguió un respiro transitorio (¡bienvenido sea!). Es decir, “pateamos la pelota para adelante”, como otras veces.

    Esto quiere decir que si antes del acuerdo éramos “insolventes” o “insustentables”, hoy también lo somos y viceversa. Un renuncio del ministro Guzmán o simplemente la confirmación de lo que veníamos diciendo: si se aproxima el problema de la deuda con la métrica más tradicional -la del ratio deuda a producto- el problema de la deuda no era ni es tanto el numerador -el stock de deuda- como el denominador -un producto que hace diez años está estancado en términos reales.

    Casi el 80% del alivio financiero que genera el acuerdo está concentrado en los primeros cinco años y desde ahí los vencimientos de deuda comienzan a subir al igual que los pagos de intereses. Es una oportunidad que no debemos volver a desperdiciar, como pasó luego de la reestructuración de 2005-2010 cuando se dilapidó el oxígeno financiero que dio la reestructuración y se gastaron los ingresos temporarios de la “super soja” como si fuesen permanentes, para financiar un revoleo fiscal y una expansión del gasto público inéditos.

    Financiar aumentos permanentes en los gastos con ingresos transitorios explicaron el quiebre de las finanzas públicas del cual no hemos salido hasta hoy. Después la historia terminó como sabemos. Primero el retorno de la inflación (2005-10), luego cepo cambiario y devaluación (2011-2015), deuda y crisis externas (2016-2018) y finalmente nuevo cepo con más inflación (2019-2020). Son datos de la realidad. Después cada uno póngale el color político que quiera.

    Otra característica de la deuda argentina es su elevada dolarización, a falta de una moneda local estable. En Latinoamérica, la deuda pública en moneda extranjera no supera el 20% pero aquí trepa hasta el 80%. En este aspecto, el acuerdo tampoco aporta una solución.

    En síntesis, el acuerdo por la deuda “compra tiempo” para repagar (mejora la liquidez) pero la célebre “sustentabilidad” -o la capacidad de repago- dependerá de que Argentina retome el camino del crecimiento. Salir del default y aliviar el peso de los vencimientos de deuda en el corto plazo es condición necesaria pero no suficiente. Prueba de ello son los más de diez años de estancamiento e inflación que viene sufriendo Argentina aún en tiempos en que seguíamos en default y sin acceso a los mercados externos de deuda.

    El problema sigue siendo gastar más de lo que se recauda. Este año el déficit del presupuesto nacional será el más alto de los últimos 40 años. Para tener idea de magnitudes, la deuda externa reestructurada fue de poco más de USD 66.000 millones mientras que el déficit de 2020 será –según las proyecciones oficiales de la flamante Ley de Ampliación del Presupuesto- de más de USD 45.000 millones (medido al tipo de cambio oficial). Son 10 puntos del producto de déficit fiscal, similar al de 1974-75, 1981-82 y 1988-89 en los prolegómenos de grandes crisis inflacionarias.

    Ahora es momento de presentar un programa económico de ordenamiento fiscal y monetario que trace una hoja de ruta capaz de balizar un camino de salida. Sin esto, los desequilibrios fiscales y monetarios nos podrían depositar en una nueva crisis inflacionaria.

    Argentina está atravesada por una trilogía que compone una tormenta perfecta: la pandemia, la crisis de deuda -cuyas causas subyacentes son el déficit fiscal y el estancamiento económico que el acuerdo posterga pero no soluciona- y una depresión económica de más de diez años.

    Evitar un nuevo default de la deuda o de la moneda (una devaluación) requiere resolver el déficit estructural y poner la economía a crecer. Para esto no alcanzan medidas aisladas de impulso a la demanda, como las que hoy monopolizan el discurso oficial, básicamente porque Argentina tiene un problema de oferta.

    ¿Por qué digo que el problema no es de demanda sino de oferta, más allá de caída coyuntural por la cuarentena? La inversión y el empleo llevan más de diez años de estancamiento y caída y los ciclos de recuperación del consumo generan más déficit comercial e inflación que aumento de la producción y el empleo.

    Son problemas gestados durante el kirchnerismo que el gobierno anterior intentó pero no llegó a solucionar. La estrategia gradualista -social y políticamente loable- requirió de endeudamiento externo y sumó vulnerabilidad financiera a una economía de por sí inestable. Eso es cierto. Pero el problema de fondo fue y sigue siendo la incapacidad de crecer.

    Solucionar el problema de oferta parte de reconocer que ese modelo de crecimiento está agotado y que solucionarlo requiere “barajar y dar de nuevo” en varios planos que son tabú para amplios sectores de la dirigencia política, empresaria y sindical. Básicamente consiste en eliminar los sesgos anti-empleo, anti-inversión y anti-exportación presentes en toda nuestra estructura impositiva y regulatoria, en los tres niveles de gobierno.

    Destrabar el problema de oferta requiere -en simultáneo- bajar impuestos y equilibrar las cuentas públicas. Este milagro solo sería posible con un acuerdo político amplio para una reorganización del Presupuesto Nacional en base a una nueva priorización de objetivos. Sin un presupuesto más equilibrado no habrá recuperación sostenida. Y sin una recuperación sostenida no habrá un presupuesto equilibrado. Son dos caras de una misma moneda y, como sabemos por la experiencia reciente, se necesitan la una a la otra.

    Para encarar este desafío es indispensable un gran acuerdo político. No creo equivocarme -porque converso diariamente con muchos actores de la política- que el gobierno cuenta con la oposición si decide presentar un plan económico para salir de la pandemia sin una crisis inflacionaria y una agenda para repensar las bases del crecimiento económico. Pero para el tango se necesitan dos. El Gobierno debe definir el modelo de país que imagina para ver si el diálogo es posible. Sin eso, todo lo anterior es imposible.

    Ahora que Alberto solucionó la herencia de Macri, sólo le falta resolver la de Cristina.

    Fuente: Infobae.com       Luciano Laspina

  • Municipio de 3 de Febrero: Tres de Febrero: una nueva era para la construcción con procesos más claros y transparentes

    Municipio de 3 de Febrero: Tres de Febrero: una nueva era para la construcción con procesos más claros y transparentes

    Comenzó a cobrarse el Derecho para el Desarrollo Urbano (Plusvalía), y el nuevo Tres de Febrero se sigue consolidando. Este esquema, que se generó con la sanción del nuevo Código de Ordenamiento Urbano, se contrapone de manera contundente al cuestionado método de excepciones que funcionó en la Municipalidad hasta fines de 2015. En pocos meses este derecho permitió a la Municipalidad de Tres de Febrero recaudar 25 millones de pesos que se integran al Fondo de Desarrollo Urbano para obras públicas, de hábitat y patrimonio en todos los barrios.

    “Donde antes había excepciones fuera de la normativa urbana, tramitadas por gestores y aprobadas por voluntad de los funcionarios de turno, además de torres sorpresa en el corazón de los barrios, ahora hay un desarrollo previsible y transparente que genera recursos que vienen al presupuesto municipal y financiarán obras para la comunidad. Se terminó la discrecionalidad en las construcciones en el distrito”, expresó el intendente Diego Valenzuela.

    En diciembre del 2019, la Municipalidad de Tres de Febrero aprobó un Nuevo Código de Ordenamiento Urbano, fruto de un trabajo intenso con todos los sectores de la comunidad, votado en el Honorable Concejo Deliberante y aprobado en la Provincia de Buenos Aires. De ahora en más se cierra del todo el camino a los planos aprobados por excepción a las normas, se facilita y agiliza enormemente la operatoria del área de Obras Particulares. El nuevo Código Urbano indica con claridad qué y cuánto se puede construir en cada barrio y genera un nuevo recurso que alimenta las finanzas municipales.

    “En mis casi 5 años de trabajo en Tres de Febrero nunca se aprobó un plano por excepción. Pero tuvimos que sufrir las obras que seguían su cauce y que habían sido consentidas por la anterior gestión. Hoy es una enorme satisfacción haber podido diseñar un nuevo Código que es acorde a lo que demanda la comunidad, a los servicios disponibles y respetuoso de la vida urbana y de la identidad de los barrios. Además se evita que los recursos se distraigan de las arcas municipales, fortaleciendo la capacidad de hacer de Tres de Febrero”, expresó el Intendente.

    La creación de la “Plusvalía”, o el Derecho para el Desarrollo Urbano y el Hábitat Sustentable, permitió que Tres de Febrero tenga un fondo de dinero destinado exclusivamente para obras de infraestructura, de hábitat o intervenciones que resguarden el patrimonio histórico, urbano, social y cultural. En lo que va del año, se aprobaron 75 planos de obra y se recibieron 65 proyectos para visar a distancia. Esto permitió recaudar en el nuevo Fondo de Desarrollo Urbano y Hábitat Sustentable, creado por Ordenanza 3443/19, un total de $ 25.122.667. El 30% de lo recaudado se invertirá en obras de hábitat para cuidar y mejorar las condiciones de vida de los barrios más vulnerables, integrándolos al resto de las localidades. Lo demás estará destinado a diversas obras de infraestructura: bacheos, mejoras en centros comerciales, renovación de espacios verdes y luminaria LED, entre otras. También en mejorar el patrimonio de las localidades protegidas: Ciudad Jardín, Santos Lugares y Villa Risso.

    El Código anterior se había sancionado en el año 1985 y la modificación de la norma era necesaria para reflejar una mirada actualizada de nuestro municipio, la cual se expresa en el Plan Urbano Estratégico. El nuevo Código de Ordenamiento Urbano promueve la concentración de actividades en las centralidades y en las grandes avenidas, cuida la vida tranquila de los barrios y promueve la mixtura de usos que existe actualmente, el perfil productivo y de trabajo del distrito; una densificación responsable en los corredores y avenidas principales y la protección de los espacios verdes en clave de cuidado del medio ambiente.

  • Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta se reunirán para terminar de definir cómo seguirá la cuarentena en el AMBA

    Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta se reunirán para terminar de definir cómo seguirá la cuarentena en el AMBA

    El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodriguez Larreta, se reunirán este miércoles por la tarde para terminar de acordar cómo será la próxima etapa de la cuarentena. El encuentro será a las 16, en la sede del gobierno porteño, en Parque Patricios.

    Ambos llegan al encuentro con una idea similar. Kicillof está convencido de mantener a todos los municipios del conurbano en la Fase 3. No retroceder pero tampoco avanzar. El crecimiento de los contagios y el nivel de ocupación del sistema sanitario lo obligan a quedarse donde está.

    Rodríguez Larreta tiene la intención de incorporar deportes individuales, como el tenis, el golf el remo, el automovilismo y el turf, y habilitar un puñado de comercios en Once, Retiro y Constitución. Darle una muestra a los porteños de su voluntad de flexibilizar. Lo que resta es encontrar el punto de equilibrio entre las dos posturas.

    La decisión de no flexibilizar la cuarentena parece estar tomada en provincia de Buenos Aires. Sin embargo, el gobernador Axel Kicillof realizará la serie de consultas que suele hacer antes de la extensión del aislamiento. Son tres pasos: una reunión con el comité de especialistas que lo asesoran (integrado por epidemiólogos e infectólogos), otra con los intendentes del conurbano y la tercera con el presidente Alberto Fernández y Rodríguez Larreta. La última y en la que se cierra el formato de la cuarentena y el mensaje que se brindará a la sociedad.

    Kicillof se reunió con los expertos por última vez el 28 de julio, en la antesala de la extensión del aislamiento. En aquella oportunidad el ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollan, tomó la posta y explicó que si no se mantenía la cuarentena tal como estaba, se corría el riesgo de que el sistema sanitario se colapse en la segunda quincena de agosto. Los expertos apoyaron la teoría y le dijeron al Gobernador que la mejor opción era quedarse donde estaba. Así sucedió.

    Los dos gobernantes se reunirían con el Presidente este jueves para definir el formato de la cuarentena Los dos gobernantes se reunirían con el Presidente este jueves para definir el formato de la cuarentena

    Aquel día la provincia de Buenos Aires registró 3351 contagios de coronavirus en 24 horas. A partir de ese momento el número fue escalando día a día. El último viernes fueron 5200 y este lunes llegaron a 5402 casos. En el último reporte del martes la cantidad de contagios bajó a 4.576, pero aumentó el número de muertes. En un día fallecieron 193 personas.

    Al mismo ritmo avanzó la ocupación del sistema sanitario, tanto en las camas para pacientes intermedios como las de más complejidad, que son las de Unidad de Terapia Intensiva (UTI). En el AMBA hay 2918 camas de Terapia y, según el último reporte del Ministerio de Salud, está ocupado 68,6%.

    Los datos epidemiológicos, sumados al ritmo de ocupación de camas, dan cuenta de una situación peor a la de hace dos semanas. Por lo tanto nada hace suponer que las recomendaciones de los especialistas cambien. Kicillof no espera sorpresas. Y hasta acá ha sido extremadamente cauto con las restricciones impuestas y la flexibilización de actividades. No solo sabe que la ocupación crece a una velocidad que no tolera más contagios de los que tienen diariamente, sino que también anticipó que en el caso de que los contagios se disparen, volverá a restringir la circulación y cerrará las actividades que considere necesarias.

    Lo dijo en la última conferencia de prensa cuando se presentó la extensión de la cuarentena y lo repite todo su Gabinete. Si hay que dar un paso atrás, se dará. Pero lo que entienden en La Plata es que esa marcha atrás debe ser coordinada por Nación. No puede ser una decisión unilateral tomada por el gobierno bonaerense, pese a que la hipótesis se construye por un posible aumento de contagios en el conurbano.

    El posible escenario parece complejo de articular. ¿El motivo? Un retroceso en el conurbano tiene que ir unido a un retroceso en la Ciudad de Buenos Aires. En la provincia sostienen en forma permanente que el AMBA es un mismo sistema de salud y que no se puede pensar por separado cuando se toman decisiones epidemiológicas.

    En el territorio porteño están en otra sintonía. Estiman, en base a los datos que maneja el ministro de Salud, Fernán Quirós, que en dos semanas la curva de contagios podría ingresar en una meseta y que, lentamente, se podrá seguir con el proceso de apertura que tienen diseñado. “Tenemos que ser cautos con las fechas y tiempos”, advierten en el entorno de Quirós.

    El gobierno de Rodríguez Larreta está enfocado en avanzar en la flexibilización de actividades. Aunque sea una. Dos. O las pocas que puedan. Pero avanzar. Adelantan que serán conservadores y que todas las decisiones que tomen lo harán en base a datos duros. Los números siguen estando alto pero en una meseta. Siempre rondan entre los 1200 y los 1500. En el gobierno porteño creen que tocaron el pico.

    La postal que se suele repetir cada vez que los tres dirigentes anuncian la extensión de la cuarentena (EFE/Presidencia de la Nación) La postal que se suele repetir cada vez que los tres dirigentes anuncian la extensión de la cuarentena (EFE/Presidencia de la Nación)

    Más allá de que caminan por sendas diferentes, Kicillof y Rodríguez Larrera están cerca de cerrar el acuerdo para anunciar la extensión de la cuarentena en los próximos días. Los dos tienen en claro que están transitando el pico de contagios y que no tienen margen para permitir que aumente la circulación de personas.

    La preocupación en Buenos Aires reside en la ocupación de las camas de cuidado intensivo que tienen en el conurbano. “Viene creciendo la ocupación lentamente. Hasta ahora pudimos sostener el aumento porque todas las semanas se agregaron entre 100 y 150 camas al sistema, pero en este momento se ocupan a un ritmo de 20 camas por día”, explicaron con preocupación desde el ministerio de Salud bonaerense.

    En paralelo en la provincia vienen trabajando en la capacitación de personal del sector de camas de terapia intensiva pediátricas de hospitales provinciales con el objetivo de que puedan atender adultos si es necesario. La intención es que estén preparados para que las camas sean ocupadas por adultos en lugar de niños.

    Kicillof tiene la idea de mantener al conurbano bonaerense en la fase 3 de la cuarentena (Mariano Sandá)Kicillof tiene la idea de mantener al conurbano bonaerense en la fase 3 de la cuarentena (Mariano Sandá)

    En una entrevista con Infobae, Gustavo Sastre, titular de la Unidad de Gestión Centralizada de Camas de la Dirección Provincial de Hospitales de Buenos Aires, precisó el trabajo que se está haciendo. “Tenemos en la provincia de Buenos Aires, en el primer y segundo cordón del conurbano, 56 terapias intensivas pediátricas. Hace un mes y medio venimos conversando estas estrategias para convertir estas unidades y así poder atender a más pacientes críticos adultos”, señaló.

    Rodríguez Larreta se guía por el concepto que en las últimas horas expresó en público su ministro de Salud. “Hay un conjunto de elementos epidemiológicos que demuestran que la curva de la ciudad está madura y es una cuestión de pocas semanas que empiece a descender”, detalló Quirós. Datos concretos y una postura clara de querer avanzar en la apertura de actividades. Eso no implica que arriesgue demasiado. Cautela, ante todo. Eso repiten en la Capital Federal.

    Kicillof tiene la idea de mantener la cuarentena quince días más. Sin cambios. Sin flexibilizaciones. En paralelo algunos intendentes de Juntos por el Cambio tienen pensado pedirle que abra un puñado de actividades que no generarán grandes cambios en la circulación y que no funcionan desde marzo. La decisión final la comunicará en la conferencia que realicen en la Quinta de Olivos. Una postal clásica de los meses de pandemia y cuarentena.

    Fuente: Infobae.com

  • El gobierno afirma que la economía muestra signos de recuperación

    El gobierno afirma que la economía muestra signos de recuperación

    La economía empezó a mostrar signos de recuperación en junio y julio signos “mayores a los esperados”, con   mejoras en la actividad industrial y el consumo, aunque el impacto de la crisis causada por el pandemia de coronavirus son «dispares», según un informe elaborado por el Ministerio de Desarrollo Productivo que conduce Matías Kulfas. Así surge del  documento de agosto del Centro de Estudios para la Producción (CEP), que indicó que  la industria pasó de caer 26,2% interanual en mayo a 6,6% en junio. «Estos datos de recuperación de la actividad industrial -que difundió el INDEC para junio- se confirman con otros índices de julio: la producción automotriz, que había caído al 34% interanual en junio, se ubicó prácticamente en niveles prepandemia en julio (-1,5% interanual) y el Índice Construya –que toma la actividad de las principales empresas productoras de materiales para la construcción– experimentó un alza interanual del 13,6% en julio, y se ubicó en el mayor nivel desde abril de 2018», enumeró. Además,  el documento sostuvo que el consumo de energía en la industria “tras estancarse en la primera quincena de julio (período que coincidió con un aislamiento más estricto en el AMBA), repuntó nuevamente a partir del 20 de julio, y “en las últimas dos semanas, habría vuelto a los niveles prepandemia (incluso con una expansión del 2,5% interanual)”. AFIP habilitó los créditos blandos para pago de sueldos En cambio, entre los sectores industriales más castigados por la pandemia, figuran la fabricación de cerveza y café, «en los que más de la mitad de las firmas (cervecerías artesanales y productores ligados a cafeterías) registró bajas mayores al 88,8% y al 57,3% respectivamente».  «También se vieron muy afectados los sectores ligados al calzado, los productos de cuero y talabartería, los artículos deportivos, los insumos para el turismo (como valijas), ciertos alimentos que dependen de la circulación callejera y el trabajo en oficina (como los productos de panadería) o de los restaurantes (como los jugos o frutas deshidratadas)», agregó. El CEP remarcó que «si bien en la mayoría de los países se ha observado un rebote tras el piso de abril, en el caso de Argentina la magnitud de la recuperación industrial de junio llama la atención». «En países como Estados Unidos, Japón, Alemania, España, Italia, Francia y Brasil la producción manufacturera repuntó en junio, aunque mantienen caídas interanuales a dos dígitos», comparó el informe. Grabois, Moyano y curas villeros presentarán a Alberto un plan de empleo Consumo Por su parte, las ventas del programa «Ahora 12″ mostraron un crecimiento en julio respecto de junio del 8,7% a precios corrientes, y del 5,6% a valores constantes, y “se ubicaron en niveles similares a los de la prepandemia”. No obstante, aclaró que los efectos de la crisis causada por el Covid-19 son dispares según cada sector y región del país. “Durante el Hot Sale las ventas con Ahora12 se triplicaron con respecto a las de un día normal, apalancadas por tecnología, muebles, indumentaria e incluso turismo. Esa promoción tuvo un impacto particular en el AMBA donde la actividad comercial venía más rezagada que en el resto del país», precisó. En ese sentido, remarcó que  «se está observando una importante demanda en bienes durables ligados al hogar, producto de que las personas pasan más tiempo dentro de sus casas». El informe analiza que «estos repuntes en las ventas de bienes durables se explican también porque su precio medido al dólar oficial se contrajo sensiblemente, incentivando la demanda de quienes disponen de ahorros en divisas».

    Fuente: Perfil.com

  • Reforma judicial: el ruidoso silencio de Comodoro Py

    Reforma judicial: el ruidoso silencio de Comodoro Py

    Pasaron dos semanas de que el presidente Alberto Fernández presentó en el Salón Blanco de la Casa Rosada su anunciada y postergada reforma judicial. La iniciativa ya comenzó a debatirse en el Senado, comandado por Cristina Kirchner, y en breve se encaminará al desafío de la Cámara baja, donde el oficialismo dará pelea para sumar voluntades ante una oposición que se abroqueló contra el proyecto. Dicen que la jugada esconde un “plan de impunidad” para la vicepresidenta que costará 4 mil millones de pesos anuales. Académicos y asociaciones cuestionaron el proyecto.

    Pero también salieron a criticarlo los propios jueces: la Cámara del Crimen, que ve en esta iniciativa su partida de defunción; los tribunales orales de ese fuero porque temen correr la misma suerte en la justicia nacional; y la Cámara Civil y Comercial Federal, porque el proyecto los fusionará con el fuero contencioso administrativo.

    En donde se oye un ruidoso silencio es en los tribunales de Retiro. Precisamente el objetivo central de la reforma busca licuar el poder de Comodoro Py. Hace un año, para las PASO, Cristina Kirchner cosechaba 13 procesamientos y siete prisiones preventivas, todas ellas dictadas por el fallecido Claudio Bonadio Alberto Fernández le ponía nombre a un grupo de magistrados que iban a tener que dar explicaciones por lo que habían hecho en los años de gobierno de Mauricio Macri.

    “¿Hablar, para qué?”, respondió uno de los jueces de Comodoro Py cuando Infobae le preguntó sobre el avance del proyecto ya en debate público y que tiene en la mira al edificio más famoso del Poder Judicial. “Todo lo que se diga va a ser usado en nuestra contra para seguir alimentando al monstruo”. Y continuó: “Ya nos usó el macrismo. Hicieron una auditoría para decir que teníamos causas escondidas y lo único que encontraron es que los problemas de las demoras están en el propio sistema. Si por el mismo sueldo, voy a tener una sola secretaría. Mejor, vamos a trabajar menos. Ahora ¿van a mejorar el problema del funcionamiento? Claramente no”.

    Alberto Fernández con la ministra de la Corte Elena Highton al presentar la reforma (foto Presidencia de la Nación)Alberto Fernández con la ministra de la Corte Elena Highton al presentar la reforma (foto Presidencia de la Nación)

    Con la pandemia, los jueces ya no circulan por los pasillos de tribunales pero, a diferencia de otros tiempos, esta vez ni siquiera se activaron con fuerza los mensajes por whatsapp.

    Hoy solo están ocupados nueve de los doce juzgados federales. “El fuero sin Claudio Bonadio Rodolfo Canicoba Corral no es el mismo”, afirman en tribunales. El proyecto oficial promete sumarles los 11 juzgados del fuero penal económico y esos agregarles otros 23 juzgados que lleguen del fuero de instrucción y que se harán cargo de las causas nuevas que se inicien apenas el cambio entre en vigencia. En total serán 46 juzgados para investigar el crimen federal en la primera instancia.

    El silencio se convirtió en una decisión elegida. ¿Por qué? “Porque lo que hay es una sensación de apatía generalizada”, describió uno de los jueces ante Infobae. “Además, cada vez que salís y decís lo que te parece, piensan que lo decís porque te querés afianzar en tu poder”.

    “Dicen que somos la corporación macrista. Qué macrista si el macrismo no paró de pegarnos. Acá nadie va a mover nada. Que hagan las reformas que quieran. ¿Cuántos vamos a ser? ¿Cien? Que lo hagan. Es el Gobierno el que tiene que explicar la bondad de este proyecto”, remarca.

    Otro de los jueces consultados para esta nota agrega: “hay un gran hartazgo. Nos tiran siempre de las orejas. La política siempre pidió que Comodoro Py les resuelva los problemas. Y después nos dan vuelta la cara diciendo que el problema somos nosotros”.

    “Callar es decir un montón de cosas”, afirma un camarista. “La reforma es necesaria, pero no es esta. Se la pasan diciendo que hacemos las cosas porque somos ‘tiempistas’. Y no se imaginan la presión que tenemos cuando sacamos un fallo por la interpretación política que se le va a dar cuando lo que estamos haciendo es resolver cuestiones de derecho. A todo se le va a dar una interpretación. Nos prestan demasiada atención”. Precisamente, el magistrado resaltó: “este proyecto no tiene ni una coma sobre cómo deberían ser los tiempos de la justicia”.

    Tampoco está claro, para Comodoro Py, cómo este proyecto podría terminar con los llamados “sótanos de la democracia” de los que habló Alberto Fernández, al denunciar la connivencia entre servicios de inteligencia y sectores de la justicia. “Aún con todas las críticas que se le hacen a Comodoro Py, este es un fuero iluminado permanentemente; está lleno de periodistas que se enteran de lo que hacemos todo el tiempo. Hay fueros mucho más oscuros – destaca un cuarto juez ante Infobae -. Pero además, las malas prácticas son transversales. No es que hay malos en Py y buenos en otro lado. En todos lados, las proporciones son las mismas. Así que si aumentas el número de juzgados, vas a tener la misma cantidad de malos y buenos jueces que antes”.

    En su caso, la palabra elegida frente a este proyecto es “desconcierto” y “decepción”. “La famosa reforma es ampliar y juntar fueros, nada más, frente a un sistema acusatorio que está llegando. Es un absurdo”, afirma.

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    Hoy en día, los tribunales de Retiro ya no están tan colapsados como hace dos años. No solo por la pandemia. El traspaso de las casos de drogas menos complejos al fuero porteño alivió el trabajo. No hay mega-causas de corrupción. Y tampoco tantos expedientes recientes. ¿Por qué? Como una antesala del sistema acusatorio, varios jueces están delegado las denuncias directamente en las fiscalías. Y ahí se da una curiosidad, dicen: algunos fiscales son más criteriosos a la hora de abrir imputaciones, sin una acusación concreta o con un objeto determinado. Es como que, de alguna manera, ya comenzó a funcionar de una forma sui-generis el sistema acusatorio que ya se aplica en Salta y Jujuy y que llegará en dos años a la Capital Federal.

    Lo que está claro, coinciden los consultados, en que esta reforma no piensa en el dinero que requiere esta transformación. “Los recursos no son solo sueldos”, afirman desde un edificio donde el año pasado se rebalsaron las cloacas y los tribunales orales juegan al fixture para saber cuándo podrán hacer audiencias de un juicio.

    “No cuestiono las cosas según de quién venga –dice una jueza-. Hay mucho prejuicio ideológico y el proyecto no es de los peores. Pero eso sí: son parches. ¿Van a traer más jueces? ¿Qué nos perjudica? El problema es otro: dónde los van a meter. Porque si para el doble de gente vamos a tener el mismo inodoro que usa todo el piso vamos mal. El mismo sistema informático no funciona y no hay salas suficientes para llevar adelante las audiencias. El edificio se cae a pedazos”.

    Y aquí es donde los cuestionamientos internos de los protagonistas de Py dejan lugar a las preguntas. “Esta reforma es mala, pero lo que es realmente malo es la oportunidad –señala uno de ellos-. Supongamos que consiguieran los votos en el Congreso y sale la ley. El Gobierno no tiene los votos para nombrar gente. Ni siquiera tiene los dos tercios en el Senado que necesita para nombrar a Daniel Rafecas como Procurador. Esta no es la manera histórica de manejarse que tiene el peronismo. Esto hace agua en lo jurídico, en lo político, en lo presupuestario ¿No estará todo esto destinado al fracaso, a propósito?

    Fuente: Infobae.com

  • Fernán Quirós: “El número de casos de coronavirus en la Ciudad está relativamente estable»

    Fernán Quirós: “El número de casos de coronavirus en la Ciudad está relativamente estable»

    El ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, afirmó este miércoles 12 de agosto a la mañana que el número de casos de coronavirus «está relativamente estable» en la Ciudad, pero con un promedio alto de notificaciones diarias de nuevos diagnósticos positivos. «El número de casos en la ciudad de Buenos Aires está relativamente estable, con una semana que sube y una semana que baja. Estamos en un promedio alto de casos, entre 1.100 a 1.200 diarios; Es una meseta alta», afirmó el titular de la cartera sanitaria porteña, en el habitual encuentro con la prensa desde la sede del Gobierno de la Ciudad en Parque Patricios. Además de Quirós, también participaron Paula Zingoni, directora general de Planificación Operativa, y Gabrierl Battistella, subsecretario de Atención Primaria de la Ciudad. Durante la conferencia se informó ayer se registraron 1.174 casos nuevos de coronavirus en total y 37 fallecidos, que elevó la cifra total a 1.619 personas que perdieron la vida a raíz dela enfermedad.  En tanto, desde que comenzó la pandemia, en marzo pasado, se registraron 72.364 los infectados.  Larreta flexibiliza comercio y running pero frena bares y obra privada El ministro también informó que en la Ciudad “hemos realizado 283.847 test, el 64% de ellos fueron realizados a ciudadanos porteños, la tasa de positividad es de 42%”, lo que da una tasa de “5.946 test de PCR por cada 100.000 habitantes”. En relación con el tema de la ocupación de camas de terapia intensiva, Quirós, afirmó que en el subsector público está ocupado el 65% de las unidades críticas por pacientes con coronavirus, mientras que en el subsector privado, la tasa de ocupación llega al 72%. «El subsector privado estaba un poco más tenso, pero en la última semana descendió la tasa de ocupación de camas de terapia intensiva, que a nivel global (por cualquier enfermedad) es de 68% y las dedicadas a Covid-19 casi de 72%, con una caída de cuatro puntos», puntualizó Quirós. En tanto, Battistella dijo que con el Plan DetectAR “llevamos 47.768 personas testeadas, con 18.435 test positivos”, y precisó que “ya estamos cubriendo el 84% de todos los barrios con casos positivos”. Mientras que Zingoni informó que en los geriátricos “llevamos realizados 5.817 hisopados” y que “el número total de residentes que han presentado un resultado positivo es de 3.285, y han fallecido 384”.

    Fuente: Perfil.com

  • Reforma de la justicia argentina: 10 razones para un fracaso

    Reforma de la justicia argentina: 10 razones para un fracaso

    La Argentina está de nuevo muy cerca de desperdiciar una oportunidad. El presidente Alberto Fernández tenía todo dado para impulsar una reforma judicial que honrara sus promesas de regeneración institucional. Pero su propuesta llegó cargada de suspicacias y no mejora la causa principal de la debacle del poder judicial argentino: su politización. Al contrario, puede exacerbarla.

    El 29 de julio, el presidente expuso los detalles de su proyecto, que incluye la fusión de fueros, un aumento sustancial de juzgados y fiscalías federales y la convocatoria de una comisión de “notables” para que propongan mejoras al funcionamiento de la Corte Suprema, el Consejo de la Magistratura, el Ministerio Público Fiscal y el juicio por jurados.

    Hasta ahí, la iniciativa parece atinada. El problema comienza cuando se analizan los detalles que hacen sospechar de otra avanzada política sobre un poder del Estado célebre por su maleabilidad hacia la coalición gobernante de turno.

    La oposición y los expertos independientes formularon una serie de críticas que pueden resumirse en estas diez razones por las que la reforma de la justicia argentina podría terminar en un descalabro.

    Primero: la comisión de notables no incluye a ningún exintegrante de la Corte ni del Consejo, ni del Ministerio Público Fiscal. Es decir, opinarán sobre cómo mejorar una instancia quienes no la conocen por dentro.

    Segundo: la comisión de notables tampoco incluye a ningún representante de los colegios de abogados que a diario fatigan los pasillos de los tribunales argentinos, quienes a veces esperan durante años que la Corte resuelva sus reclamos.

    Tercero: la comisión sí incluye a algunos abogados, pero dos de ellos son el defensor de la actual vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y su exsocio y defensor del extitular del organismo recaudador de impuestos, figuras icónicas del kirchnerismo que afrontan juicios orales por presunta corrupción. Para mostrar su ecuanimidad, podrían sostener que la comisión también incluye a quien fuera la candidata del expresidente Mauricio Macri a la Procuración General de la Nación, Inés Weinberg de Roca, pero eso no hace más que subrayar el tinte político de la iniciativa oficial.

    Cuarto: la comisión de notables sí incluye a hombres y mujeres con laureles académicos y un currículum envidiable, pero que en su mayoría también ha expresado su afinidad con el kirchnerismo.

    Quinto: uno de los ejes de discusión sobre la Corte es si corresponde ampliar su número de integrantes, algo que ya se probó poco relevante. La Corte tuvo 5 integrantes hasta 1960, subió a 7 hasta 1966, se redujo a 5 hasta 1990, escaló a 9 hasta 2005 y bajó hasta solo 3 antes de repuntar a los 5 actuales. Nada de eso no sirvió para resolver los problemas de fondo que afrontaba el Poder Judicial argentino.

    Sexto: la reforma propone la creación de más juzgados federales justo cuando la justicia argentina avanza hacia el sistema acusatorio; esto implica dejar las investigaciones en manos de los fiscales. ¿Para qué, entonces, sumar más jueces si lo que se necesitan más son fiscales?

    Séptimo: la reforma llevaría a contar con 46 jueces federales penales en la ciudad de Buenos Aires —para unos 3 millones de habitantes; a razón de un juez por cada 65.000 porteños— y solo 198 juzgados federales —de los cuales solo algunos tendrán competencia penal— en el resto del país para 41 millones de argentinos (esto es: un magistrado por cada 207.000 ciudadanos), lo que acentúa la disparidad entre la metrópolis y el interior. Si como dice el refrán, “Dios está en todas partes, pero atiende en Buenos Aires”, ahora atenderá en los tribunales porteños.

    Octavo: la reforma dispone que durante el tiempo que demore designar por concurso a los jueces titulares —trámite que suele tomar años—, esos juzgados quedarán en manos de magistrados que ocupan el cargo de manera temporal —llamados jueces subrogantes— hasta que se designen los definitivos, quienes serán seleccionados por un Consejo de la Magistratura teñido de vicios políticos y que acumula denuncias por la manipulación de los concursos.

    Noveno: la reforma ignoró o desatendió “los datos de la realidad” sobre cómo funcionan algunos de los juzgados involucrados en la posible reforma, una omisión que llevará a la “dilapidación de recursos”, además de resultar inconstitucional, según alertaron, por unanimidad, los doce jueces que integran la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional.

    Décimo: la propuesta de reforma no tomó en cuenta que enviar jueces nacionales al fuero federal afectará el desarrollo de las investigaciones sobre los delitos comunes en la ciudad de Buenos Aires. Así, para corregir —si eso ocurre— las falencias del fuero federal para los funcionarios políticos, afectarán la vida cotidiana de los ciudadanos, según alertaron los doce jueces de la Cámara de Apelaciones.

    Estas no son las únicas razones que ensombrecen la anunciada reforma judicial. Hay muchas más. Entre ellas, que los jueces subrogantes quedarán a cargo —y solo ellos— de todas las denuncias que se presenten contra funcionarios del gobierno que los nombró, incluyendo al presidente. Y a los nuevos juzgados que se crearían con la reforma se suma la enorme cantidad de juzgados ya existentes, pero vacantes, que el presidente podrá llenar, por ejemplo, en la provincia de Buenos Aires, el distrito más populoso del país.

    Para que quede claro, una reforma judicial es necesaria. Las estadísticas del Poder Judicial nos recuerdan la rampante impunidad en la Argentina. Por ejemplo, apenas el 2 por ciento de los investigados por la justicia federal en la ciudad de Buenos Aires llega a afrontar un juicio oral. Y menos del 1 por ciento termina condenado. La comisión aporta propuestas valiosísimas y el nivel de sus integrantes abre una puerta a la esperanza. Pero una reforma tal como está planteada podría acentuar la politización ya existente en el Poder Judicial.

    Desde 1947, los miembros de la Corte Suprema presentaron la renuncia masiva o fueron destituidos solo ocho veces. En un país caracterizado por la inestabilidad, la corrupción, la impunidad, es esencial darle certidumbre al Poder Judicial y elegir a los nuevos jueces por su idoneidad. Para lograrlo se necesita un Consejo de la Magistratura más eficiente y transparente. Eso pasa por eliminar la discrecionalidad política, el “amiguismo” y el contubernio que hace que no siempre los mejores postulantes ganen los concursos y que los jueces que garantizan la impunidad continúen en sus cargos. La pregunta, entonces, es si la política está dispuesta a perder el control de los tribunales.

    *El autor es abogado y periodista, miembro del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) y autor del libro “La raíz (de todos los males)”. El artículo fue publicado originariamente en The New York Times.

    Fuente: Infobae.com

  • Sergio Massa: «La Justicia es un desastre y el Poder menos evolucionado en 30 años»

    Sergio Massa: «La Justicia es un desastre y el Poder menos evolucionado en 30 años»

    Sergio Massa salió a cuestionar a la oposición este lunes 10 de agosto ante la negativa de tratar el proyecto de Reforma Judicial en una sesión virtual ya que, según argumentó Juntos por el Cambio, el debate debe realizarse en «sesiones presenciales». En ese sentido, el presidente de la Cámara de Diputados reclamó «discutir variantes» porque el Congreso «no está cerrado» y agregó: «La Justicia en Argentina es un desastre». «La reforma judicial debería tratarse en sesiones presenciales. Las autoridades de los bloques ya le notificaron a Massa sobre esto. Por ahora el oficialismo no ha dado respuesta», adelantó Alfredo Cornejo y señaló que la reforma judicial del oficialismo «contempla la creación de más de 300 cargos nuevos» para «diluir el poder en Comodoro Py». «No estamos cerrados. Discutamos variantes, opiniones, si eso es lo mejor que nos puede pasar como sociedad. Lo que no puede pasar es que cerremos el Congreso para no resolverles el problema de la Justicia a los argentinos», reclamó Massa en diálogo con TN ante la negativa opositora. «Si no se asume que la Justicia en la Argentina es un desastre y que de los tres Poderes (del Estado) es el que menos ha evolucionado en los últimos 30 años, es no entender lo que pasa», resaltó el tigrense y agregó: «Hoy se está juzgando a gente de manera virtual. Hay condenas penales por zoom ¿Cómo no vamos a poder discutir la reforma judicial de manera virtual si hay jueces condenando personas a prisión a través de la utilización del zoom?». Por otro lado, el líder del Frente Renovador aclaró que está en contra de la ampliación de la Corte Suprema porque «si con cinco (integrantes) es complicado ponerse de acuerdo, con nueve va a ser más complicado». Cornejo dijo que JxC no va a debatir la reforma judicial si es virtual: «Somos intransigentes» «Creo que parte de mi valor en el Frente de Todos es que cuando tuve que plantear mis diferencias, las planteé. En definitiva, parte de la riqueza de la construcción es no renegar de nuestra historia, pero entender que cuando nos encerramos en nuestros caprichos o peleas terminan ganando proyectos como el de (Mauricio) Macri, que destruyen a la clase media argentina», respondió consultado sobre si volvería a impedir la eventual re-re elección de Cristina Kirchner, ahora vicepresidenta, como hizo años atrás. En esta línea, opinó que la ex mandataria nacional «está obligada a responder frente a la Justicia» cuando la llama, pero también aseguró que «hubo situaciones en las que claramente hubo excesos y arbitrariedad» en el marco de las investigaciones en su contra. DR/FF.

    Fuente: Perfil.com

  • Hablar de la herencia no alcanza: el Gobierno debería proponer un plan económico

    Hablar de la herencia no alcanza: el Gobierno debería proponer un plan económico

    La noche del 11 de agosto de 2019 una avalancha de votos disconformes con el gobierno de Cambiemos convirtió al actual primer mandatario en el seguro futuro presidente de los argentinos. Quien hasta pocas semanas antes era tan sólo un operador de la precandidatura de uno de sus actuales ministros se transformó en el hombre que conduciría la Argentina. Ha transcurrido un año desde ese entonces.

    El actual Presidente de la República asumió el 10 de diciembre, pero sabe que sería Presidente desde hace un año. Desde entonces los argentinos esperamos que el gobierno presente un plan económico para resolver los graves problemas materiales del país. Desde luego quien hoy ocupa la Presidencia no es el único ni el mayor responsable de la actual situación del país. Una combinación de factores -la herencia de sus antecesores, la mala reputación de un sector importante de la alianza electoral que lo llevó al poder y la aparición de una maldita pandemia universal- resultan innegables. Pero así como no es culpable del presente, sí es responsable por no ofrecer a la ciudadanía un programa integral para enfrentar el drama económico argentino.

    La decisión de mantener un esquema de conducción de la política económica parcelada en distintos ministerios y agencias parece replicar un modelo fracasado en el pasado. Con el aparente objeto de no tener un ministro de Economía fuerte que pueda eclipsar al Jefe de Estado, se ha elegido la compartimentación de la política económica en varios funcionarios. Esta concepción -a mi juicio equivocada- ni siquiera es novedosa. Se trata de un error que cometieron los gobiernos surgidos en 1971, 1981 y 2015.

    Tan temprano como el 19 de diciembre del año pasado, el diputado por Mendoza Omar de Marchi advirtió en la Cámara baja que el nuevo gobierno no tenía un plan económico para enfrentar la crisis del país. Casi ocho meses más tarde esa situación persiste.

    El actual mandatario ha llegado al poder con votos prestados, tras una brillante estrategia electoral de quien es hoy su vicepresidente. Esa oportunidad irrepetible lo convirtió en Presidente de la Nación. Pero como a todos los gobernantes de este mundo, al actual jefe de Estado no le fue dado a elegir el tiempo en el que le tocaría gobernar. Días aciagos, plagados de problemas son los que debe enfrentar. Pero mientras que las dificultades existentes no se le pueden achacar, la ausencia de ideas y planes para enfrentarlas si es su responsabilidad.

    Mientras atraviesa su invierno del descontento, el Gobierno ve a su alrededor crecientes inquietudes. Aquellas que provienen de los opositores, pero especialmente las que aparecen entre quienes lo votaron. Acaso esperanzados en una reparación material que nunca llega y en una heladera cada vez más vacía. Y en las voces que advierten sobre esta inexcusable realidad de la ausencia de planes, programas e ideas.

    En tanto, el día 19 el presidente de la República aseguró ante el Financial Times que “francamente” no creía en los planes económicos. Sin embargo, el 20 de noviembre del año anterior, durante una conversación telefónica con la directora ejecutiva del Fondo Monetario el entonces presidente electo había afirmado su “intención de poner en marcha un plan económico que nos permita crecer, para llegar a un acuerdo de pago que podamos cumplir sin más ajuste para los argentinos”.

    Desde ya, no fue esta la primera contradicción del jefe de Estado. Casi no hay ninguna declaración suya que no pueda ser replicada por otra manifestación emitida por él mismo.

    Las declaraciones del Jefe de Estado sobre la no necesidad de contar con un plan económico se producen cuando la Argentina acumula un presente complejo que combina recesión, una década de estancamiento, altísima inflación, una deuda pública de envergadura, restricciones externas y un inquietante déficit fiscal.

    Pocos días atrás, el Gobierno logró un acuerdo sobre un tramo significativo de la deuda pública que permitió postergar -una vez más- algunos vencimientos que le permiten despejar el panorama inmediato. La renegociación fue larga y costosa, pero llegó y ello debe ser reconocido.

    Es deseable que ahora la administración se decida a proponer un programa económico que combine estabilización y crecimiento. Nada sencillo, desde ya, pero indispensable. Un informe reciente de la CEPAL indica que la Argentina tendrá una contracción económica mayor a la de sus vecinos. A su vez, la pobreza superará con seguridad el promedio de la región que ascenderá este año al 37% de la población, según el mismo informe. En el tramo de la población más joven estos indicadores son aún más dramáticos, con las gravísimas consecuencias que ello implica para el futuro del país. La situación se produce en el marco de una economía mundial que experimenta su mayor caída desde la Segunda Guerra Mundial. Prácticamente la totalidad de los países del mundo verán una disminución de su PBI.

    Así como una cuarentena eterna no representa una solución sanitaria a la pandemia del COVID-19, hablar todo el día de la herencia recibida no sustituye la existencia de un proyecto para estabilizar y reactivar la economía. La ausencia de un plan económico desde hace ya un año constituye una de las manifestaciones más evidentes de las debilidades con las que el Gobierno enfrenta el que tal vez sea uno de los momentos más difíciles de nuestra historia.

    El autor es especialista en relaciones internacionales. Sirvió como embajador en Israel y Costa Rica.

    Fuente: Infobae.com

  • El gobierno confirmó que darán un nuevo aumento a los jubilados por decreto

    El gobierno confirmó que darán un nuevo aumento a los jubilados por decreto

    En septiembre el gobierno asignará un nuevo aumento por decreto para los jubilados. El jefe de Gabinete Santiago Cafiero reconoció en declaraciones radiales que si bien todavía no está definido el monto, estará en línea con los aumentos anteriores que en declaraciones del funcionario «fueron por encima de la inflación». Cafiero recordó que «hasta acá, los aumentos siempre fueron por encima de la inflación» y detalló que «cuando uno ve la (inflación) del primer semestre fue un poco menos de 14% y el aumento sobre todo para los de la mínima fue de 19%». Al referirse al alcance de la medida, el Jefe de Gabinete recordó que «los jubilados de la mínima llegan al 80% de los jubilados en la Argentina». Entre otras cosas, Cafiero puntualizó que siguen muy de cerca lo que pasa con el sector. «Los jubilados pueden estar seguros de que este gobierno no es un gobierno que no los esté escuchando ni los esté mirando», recordó. Massa: «Los últimos meses, por decreto, el 75% de los jubilados le ganó a la inflación» En declaraciones a Radio La Red, el Jefe de Gabinete de Ministros indicó que todavía no tienen definido el número ni el modo en que el gobierno finalmente aplicará el aumento de las jubilaciones.  «Todavía se está trabajando en cuánto va a ser el aumento», indicó y confirmó que se hará de igual manera que en ocasiones anteriores por DNU. «Se va a hacer por decreto porque no hemos llegado todavía a terminar de perfeccionar una fórmula con la comisión que está trabajando (el tema de las jubiliaciones) en la Cámara de Diputados».  De igual modo indicó que todavía no está definido si el aumento será a todos por el igual o si será un porcentaje diferente de modo de beneficiar a los que menos cobran. «No está definido todavía», reconoció.   «Se está dando una discusión por el precio de los combustibles», Cecilia Todesca    Entre otras cosas, el Jefe de Gabinete también fue consultado respecto al aumento de la nafta del que se viene hablando en los últimos días.  Al respecto indicó: «En este momento estamos haciendo una evaluación de los costos y si determinamos que hay que corregirlo, se corregirá, pero todavía no está confirmado», dijo. En esta línea, Cafiero indicó que esperan que en el transcurso de esta semana el equipo técnico esté terminando el análisis de los costos respectivos para definir la línea de acción.

    Fuente: Perfll.com