Autor: Jorge Alfredo Baret

  • Reforma judicial: el Presidente se encierra en el peor tema para una batalla política incierta y costosa

    Reforma judicial: el Presidente se encierra en el peor tema para una batalla política incierta y costosa

    Ni el consenso logrado por la cuarentena en su inicio y durante un buen tiempo, ni el acuerdo con los acreedores externos para estrenar un plan económico. Alberto Fernández parece haber desperdiciado chances para darle mayor sustento a su construcción política con algún tipo de convergencia que algunos definirían como un salto de calidad. Al revés, acaba de consagrar como objetivo dominante algo que salvo en el kirchnerismo duro, cosecha críticas de fondo o al menos de oportunidad: una múltiple ofensiva judicial. Es bastante más que el proyecto que acelera el oficialismo en el Senado y que asoma como el mayor desafío de esta gestión en Diputados. Un mal tema para una batalla política desgastante e incierta, más allá de los límites del Congreso.

    Está por verse cuánto de malestar o de subestimación pesa en el análisis del banderazo del lunes. Pero como reacción, en las frases y sobre todo en la práctica, quedó en claro de qué se trata: la pelea será por la reforma judicial en sentido amplio, a la vez foco central de la protesta. El Gobierno consideró que debe dar una muestra lineal de “fortaleza” y lo tradujo sin vueltas en el avance a toda máquina con su proyecto. Sin decirlo, el Presidente terminó de imprimirle un sentido de prueba crucial. “No nos van a doblegar los que gritan”, afirmó en su primer discurso tras las manifestaciones.

    Resulta un riesgo exagerado, salvo que sea entendido como un compromiso con sentido interno. La oposición de Juntos por el Cambio, con arrastre de sus propias pulseadas y debilidades domésticas, encontró así un terreno en el que siente condiciones para afirmarse mejor –más complejo sería, se admite, en el plano económico- y reclamó directamente al Presidente el retiro del proyecto de reforma que está en el Congreso. A su modo, marcó el mismo campo que había decidido transitar el oficialismo. Resultado: la cuestión judicial quedó al tope de la agenda política.

    Las concentraciones del lunes expresaron en las calles que al menos para una franja social no se trata de una cuestión menor. Y el oficialismo seguramente estaría movilizando en estas horas sus estructuras partidarias, sindicales y sociales si no fuera porque está encorsetado por la cuarentena. De todos modos, y más allá de manifestaciones reales y contenidas, resulta evidente que el tema en sí mismo no es prioritario o que, en todo caso, adquiere mayor relevancia y genera reacciones porque se lo coloca en un primer renglón desde el poder.

    El banderazo, con capítulo principal en el Obelisco. El Gobierno reaccionó acelerando su plan judicial.El banderazo, con capítulo principal en el Obelisco. El Gobierno reaccionó acelerando su plan judicial.

    Visto así, motoriza una discusión que provoca rechazo en franjas inorgánicamente opositoras y, con más e inquietante amplitud, en sectores ya mal predispuestos con la política en general. En ese plano, resulta de mínima que desplace o desconsidere de hecho preocupaciones y angustias extendidas: el cuadro sanitario con mensajes cruzados –algo visible en el difícil equilibrio entre el Presidente, Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta-, la crisis económica profundizada por la cuarentena, el hartazgo o al menos el agotamiento social, la inseguridad.

    La operación judicial tiene además costado interno. El Presidente reniega porque considera que la reforma –apuntada al fuero federal porteño, en particular- es su proyecto y no debería ser asociada a ninguna otra movida y menos, subordinada a la estrategia de Cristina Fernández de Kirchner. Pero la simultaneidad de jugadas expone lo contrario.

    En el Senado, la iniciativa fue tratada en velocidad y quedó exhibida como pieza central de un tablero más amplio. Dos días después del banderazo, el kirchnerismo duro aseguró un rápido dictamen, con alguna modificación, en plenario de comisiones. Y la semana que viene tendrá media sanción.

    En paralelo, y también de manera expeditiva, el oficialismo impuso su número y a contramano de lo dispuesto por una jueza, avanzó con la revisión de pliegos de una decena de magistrados –entre ellos, los camaristas federales Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi- por sus traslados durante la gestión macrista. Se trataría de un primer paso para cuestionar luego la validez de resoluciones en casos de corrupción durante las gestiones de CFK.

    Al mismo tiempo, se puso en marcha una movida en contra del procurador interino, Eduardo Casal, que ya rechazó la posibilidad de una renuncia forzada. Y, por otro andarivel, comenzó a funcionar el consejo consultivo creado por el Presidente para analizar modificaciones a la Corte Suprema, al Consejo de la Magistratura y al Ministerio Público.

    Mario Negri, flanqueado por Maximiliano Ferraro y Cristian Ritondo. El interbloque de JxC promete dura batalla en Diputados.Mario Negri, flanqueado por Maximiliano Ferraro y Cristian Ritondo. El interbloque de JxC promete dura batalla en Diputados.

    Resulta evidente que el principal mensaje es de presión extendida sobre la Corte. Y al mismo tiempo, asoman otras señales. Ya comenzó a circular la idea de analizar una reforma sobre el modo o las condiciones para designar al procurador general. La designación del jefe de los fiscales requiere el voto de dos tercios del Senado. El oficialismo no cuenta ahora con ese número y eso tiene en suspenso la candidatura de Daniel Rafecas. Ahora alguno imagina que podría cambiarse el criterio para que tal elección demande solo la mitad más uno de los votos.

    En resumen, visto todo el paño, surge un elemento por sobre cualquier otro: un juego armado centralmente por la ex presidente. Esa lectura es alimentada además por otro ingrediente destacado y que tiene relación directa con el armado que buscó y trataría de sostener Alberto Fernández. Se trata de su construcción con sectores y con figuras de lo que se denomina el peronismo más tradicional o moderado. Y esa imagen tuvo alguna fisura con el caso Vicentin y también ahora: la toma de distancia de Roberto Lavagna y la incomodidad –y desmarque o silencio- de gobernadores como Juan Schiaretti y Omar Perotti.

    Habrá que ver cómo se expresa ese cuadro en Diputados, donde el Frente de Todos necesita del apoyo de aliados para aprobar cualquier iniciativa. En estas horas, las cuentas no asoman fáciles para el oficialismo y el primero en advertirlo es Sergio Massa. Allí, la oposición piensa dar la pelea de fondo contra la reforma judicial. Por supuesto, todo anticipa un fuerte juego de presiones sobre jefes provinciales y legisladores en zona gris. En cualquier caso, será parte central de una batalla que apenas empieza

    Fuente: Infobae.com

  • Massa: «El jefe de la oposición da instrucciones por Zoom desde una reposera en Saint Tropez»

    Massa: «El jefe de la oposición da instrucciones por Zoom desde una reposera en Saint Tropez»

    El presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, dijo sobre la reforma judicial que van a “esperar el resultado del Senado y a partir de ahí empezar a trabajar» porque «hay cosas más importantes» para debatir. Dijo, además, sobre el proyecto judicial que «hay que aprender a desdramatizar un poco el tema porque, de otra forma, «la sociedad ve circo pero no ve resolución a sus problemas». “Nosotros los proyectos los planteamos como instrumentos para debatir y aceptamos permanentemente modificaciones, opiniones, proposiciones. A mi me gusta mucho la oposición que propone y colabora en el gobierno», dijo en entrevista con RePerfilAr. «Hay mucha chicana polìtica que realidad», dijo Masa sobre el rol que está teniendo la oposición y su crítica a las sesiones virtuales. «Cornejo pidió la reforma de la constitución por Zoom y lo peor de todo es que el jefe de la oposición da instrucciones por Zoom desde una reposera en Saint Tropez. Asi que no creo que estén en desacuerdo con Zoom cuando dan instrucciones por ese medio». Massa reconoció que, a la par de la reforma judicial, existen «otros temas importantes» que el Congreso debe tratar. «Tenemos varios temas que resolver y aspiramos a que todos los diputados trabajen, se sienten en sus bancas o se conecten por teleconferencia porque tenemos un tema muy importante”. “Hay otros temas que preocupan”. como la ley de turismo, que “representa 430 mil puestos de trabajo que no sabemos exactamente cuándo, los que tienen un pequeño hotel, los que viven del transporte del turismo, los que generan servicios gastronómicos, van a poder estar trabajando a pleno”. Y aseguró que mientras tanto, “estamos generando herramientas para que vuelvan a tener la posibilidad de subsistir”. Otras leyes que el gobierno está impulsando, aseguró Massa, es el de la pesca ilegal. “En la Argentina las multas por pesca ilegal no se modifican hace muchos años ya. Entonces hoy es más caro el operativo de un barco de Prefectura o un buque de la Armada para hacer el secuestro de un barco que está pescando ilegalmente que la multa. Desgraciadamente eso es robo sobre más de dos puntos y medio del PBI de la argentina. «Tenemos que resolver rápidamente este tema porque hace a la pesca y a la economía de muchas provincias argentinas», finalizó.

    Fuente: Perfil.com

  • Daniel Rafecas podría declinar su postulación a la Procuración General: “En estas condiciones, no cuenten conmigo”

    Daniel Rafecas podría declinar su postulación a la Procuración General: “En estas condiciones, no cuenten conmigo”

    El juez federal Daniel Rafecas fue nominado por el oficialismo para ocupar la Procuración General, pero no está dispuesto a ser designado a través de un procedimiento irregular (Consejo de la Magistratura de la Nación)

    No cuenten conmigo”. Daniel Rafecas, el candidato del presidente Alberto Fernández para ocupar la Procuración General, le envió un mensaje al gobierno nacional. En diálogos reservados, adelantó que no está dispuesto a asumir el cargo si el oficialismo impone su postulación desconociendo las mayorías exigidas por ley o través de algún ardid parlamentario.

    El magistrado les explicó ayer su posición a sus colaboradores más cercanos en una reunión virtual. “En estas condiciones, no cuenten conmigo, yo no acepto que se elija al Procurador con mayoría simple, modificando el formato tradicional de elección”, precisó.

    Y sentenció: “Prefiero ir a la votación y no conseguir los dos tercios antes que perder mi dignidad”.

    Con el trámite trabado en el Congreso y ante la imposibilidad de obtener los votos necesarios, el oficialismo dejó trascender en los últimos días que está buscando alternativas para avanzar igual con la nominación de su candidato. Una de esas opciones se debatió en el seno de la comisión Beraldi, creada por el Ejecutivo para legitimar una eventual reforma de la Corte Suprema y otros cambios sensibles en el Poder Judicial.

    Actualmente, la ley prevé que el jefe de los fiscales debe ser designado con el voto de los dos tercios de los senadores presentes, por eso a los juristas elegidos por Fernández y Cristina Kirchner para integrar el comité de expertos se les ocurrió una modificación legislativa que aceleraría el trámite: que el procurador sea elegido por mayoría simple.

    La confesión de Rafecas no sorprendió a sus interlocutores, que conocen el apego a la norma y a las instituciones del juez. Tampoco les llamó la atención las críticas que expresó a la reforma judicial que impulsa el Poder Ejecutivo y la férrea defensa que realizó del procurador interino, Eduardo Casal, quien actualmente es víctima de los ataques del kirchnerismo duro, que busca por distintos carriles forzar su renuncia.

    “Me cuesta entender el esfuerzo que están haciendo para reformar la Justicia con un proyecto que atrasa 50 años. Yo creo que sería más útil avanzar rápidamente hacia el sistema acusatorio, que funcionó muy bien en las provincias donde se hicieron las primeras pruebas, y terminó convenciendo incluso a quienes planteaban algunas resistencias”, analizó.

    Atacar a Casal es un disparate; están acatando a todos los integrantes del Ministerio Público y a los fiscales. Me solidarizo con él, contó.

    Eduardo Casal, el procurador interino apuntado por el Gobierno (Nicolás Stulberg)Eduardo Casal, el procurador interino apuntado por el Gobierno (Nicolás Stulberg)

    La decisión del magistrado de no aceptar el cargo en las condiciones que pretende promover el Gobierno ya trascendió en los pasillos de Comodoro Py, el edificio judicial donde se tramitan las causas que preocupan y ocupan al poder político. Esta mañana, en una entrevista con el periodista Marcelo Longobardi, Carlos Rívolo, presidente de la asociación de fiscales, dijo que le había llegado un trascendido.

    Lo que ha trascendido es que el doctor Rafecas habría dicho que con esa condición no cuenten con él; no asumiría en esa condición. Y es algo lógico, porque en caso de avanzar con la designación, vas a debilitar la institución a la que tenés que dar la responsabilidad de las investigaciones en un contexto donde el sistema acusatorio debe ser fortalecido, no debilitado”, evaluó.

    El gobierno nacional dejó en claro esta semana que está dispuesto a avanzar con la reforma del Poder Judicial y con la destitución de jueces que fueron trasladados durante la gestión de Juntos por el Cambio, entre ellos los camaristas Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi. Así quedó evidenciado esta semana.

    La multitudinaria movilización del lunes y el fallo de una jueza no fueron obstáculo para el oficialismo, que aceleró el trámite por la reforma y avanzó con el desplazamiento de los 10 magistrados apuntados por la Casa Rosada. Alberto Fernández selló la estrategia con una frase en un acto público: “No nos van a doblegar los que gritan; los que gritan no suelen tener razón.

    Fuente: Infobae.com

  • Cómo liberar espacio en el celular

    Cómo liberar espacio en el celular

    ¿Te quedaste sin espacio en el celular? ¿Querés descargar aplicaciones y no podés porque no hay lugar? Es posible que hayas llegado a esta situación si sos una persona que usa mucho su móvil. Entre descargas de apps, videos, fotos y otros archivos se va consumiendo la capacidad de almacenamiento del equipo. La buena noticia es que existen diferentes estrategias para liberar espacio. Aquí, algunas de esas medidas que pueden resultarte de utilidad.

    1. Borrar aplicaciones que no utilizás

    El primer paso para liberar espacio es quitar todo aquello que no estás utilizando. En iPhone (sistema operativo iOS) para quitar una aplicación simplemente hay que mantener pulsado el ícono de la app y luego presionar en la X (equis) que aparecerá en el margen izquierdo. Después hay que presionar “Eliminar” o bien “Ok” para reconfirmar la acción.

    En el caso de Android, para ver las aplicaciones que tienes descargadas tienes que ir al menú de Ajustes. Accedés a esta opción presionando el ícono de la tuerca en la pantalla de inicio. Luego hay que presionar en Aplicaciones y se verá el listado de todas las apps descargas. Después ingresa en cada una y elimina las que no utilices.

    Otra alternativa es ingresar a Google Play Store, presionar en las tres rayas horizontales que están en el margen superior izquierdo, ingresar a Mis apps y juegos, luego entrar en la pestaña Instaladas, elegir la que se quiera eliminar y presionar la opción Desinstalar.

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    Vas a ver que hay algunas aplicaciones preinstaladas que no se pueden desinstalar de este modo. En esos casos no se verá la opción “Desinstalar” sino la herramienta “Desactivar”. Esta herramienta no permite quitar la plataforma pero, al desactivarla, si bien no se libera el espacio que ocupa esa app, se ahorran recursos.

    Ahora bien, es posible que algunas apps preinstaladas no se puedan desactivar o que aún cuando se cuente con esta alternativa se desee igualmente quitar del todo para ganar más espacio en el móvil. Para esto hay que tener acceso root (existen apps y otros recursos para esto) o bien utilizar la depuración por USB y la herramienta Android Debug Bridge (ADB).

    Cabe señalar que no se suele recomendar quitar las apps preinstaladas si no se sabe bien cómo hacerlo o qué se está quitando porque se podría eliminar alguna aplicación fundamental del equipo lo cual podría ocasionar daños o problemas de funcionamiento. Si tenés conocimientos y querés saber cómo usar esta opción paso a paso, ingresa en esta nota.

    2. Borrar caché

    Para poder eliminar el caché, que son archivos que ocupan lugar de forma innecesaria, basta con ir hasta Configuración/Aplicaciones/Almacenamiento y eliminar la data en caché de cada una de las apps.

    Borrar caché puede ayudar a ganar espacio temporalmente. Borrar caché puede ayudar a ganar espacio temporalmente.

    Cabe señalar que esto servirá como alivio temporal. El caché de las apps se volverá a almacenar a medida que se vuelvan a utilizar.

    3. Eliminar descargas

    Para verificar los archivos descargados, en iPhone podés ingresar en Files o Archivos y allí eliminar todo lo que no sirva. Asegurate de tener un back up en iCloud si es que son elementos que quieres preservar. En el caso de Android, puedes ir hasta Ajustes/Cuidado del dipositivo/Almacenamiento. O bien, directamente al ingresar en Ajustes, escribe en en la lupa del buscador que aparece allí, “Almacenamiento” para ir hasta ese apartado. Cuando ingreses en esta opción vas a ver cuánto espacio ocupan las imágenes, videos, documentos y apps que tengas descargadas ahí.

    Cómo ver el almacenamiento en AndroidCómo ver el almacenamiento en Android

    Desde este menú puedes ir ingresando en cada elemento que quieras eliminar. Tal como en iPhone, si quieres preservar contenido pero liberar espacio, asegurate de tener hecho el back up en Google Drive y Google Fotos. Para saber esto, tienes que asegurarte de tener activada la opción Copia de seguridad activada en tu celular. Para eso ingresa nuevamente en el menú de ajustes (el ícono de la tuerca) y, en la lupa, escribe “copia de seguridad de mis datos”. Allí fíjate si está activada o no la opción. Si está desactivada, habilítalaDonde dice “Cuenta de copia de seguridad” tiene que aparecer la cuenta de Gmail donde se va a hacer el backup. Eso quiere decir que se almacenarán datos de contactos, ajustes del dispositivos, aplicaciones e historial de llamadas en Google Drive.

    Para corroborar que las fotos y videos se están alojando en la nube, dentro de Google Fotos, tienes que hacer clic en Google Fotos/Configuración y donde dice “Copia de seguridad y Sincronización” tiene que figurar la cuenta de Gmail donde se está almacenando toda esa información. La misma en la que se guardó todo en el paso anterior.

    4. Borrar archivos de WhatsApp

    WhatsApp es una de las aplicaciones más usadas. Y también de las que más espacio ocupa. No solo por la app en sí, sino por los archivos que se comparten por esta vía y que se llevan gran parte de la capacidad de almacenamiento del equipo. Para liberar espacio hay que ingresar dentro de WhatsApp luego presionar en los tres puntos que figuran en el margen superior derecho, después hacer clic en Ajustes/Datos y almacenamiento/Uso de almacenamiento

    Dentro del menú de Ajustes se puede ver el consumo de almacenamiento de la app. Dentro del menú de Ajustes se puede ver el consumo de almacenamiento de la app.

    Allí se verá el listado completo de chats y hay que ingresar uno a uno para ver qué espacio están ocupando. Luego se presiona en “liberar espacio”.

    5. Usar herramientas de gestión de archivos

    Files es una aplicación de Google que no sólo permite administrar el almacenamiento de manera inteligente, sino que además cuenta con otras funciones para crear copias de seguridad y compartir archivos con facilidad. La app sugiere qué aplicaciones borrar teniendo en cuenta el perfil del usuario y el uso que le da a ese material. Además, puede identificar archivos como fotos o videos duplicados y así sugerir eliminarlos para evitar que se consuma espacio de manera innecesaria.

    6. Recurrir a las versiones Lite de las apps

    Las versiones Lite consumen menos espacio y batería.Las versiones Lite consumen menos espacio y batería.

    Existen aplicaciones en Android como Facebook, Twitter, Skype o LinkedIn, que cuentan con una versión Lite que consume menos espacio en el móvil. También es posible que tenga menos funciones que la versión original ya que ejecutan sólo lo esencial. Estas ediciones consumen menos espacio y batería. Para buscar estas apps hay que ingresar en Google Play y poner el nombre más “Lite”.

    Fuente: Infobae.com

  • Provincia de San Juán: Más beneficios financieros para los 19 departamentos

    Provincia de San Juán: Más beneficios financieros para los 19 departamentos

    Autoridades del Ministerio de Hacienda y Finanzas iniciaron una acción coordinada entre los gobiernos municipales, el Banco San Juan, las cámaras de comercio, centros comerciales y los comerciantes asociados de todos los departamentos.

    La propuesta de trabajo en conjunto busca potenciar la inclusión financiera mediante:

    • Propiciar y diversificar los puntos de acceso para extracción de efectivo, mediante la adhesión de los principales comercios al servicio Extracash en los distintos departamentos de la Provincia.
    • El uso de canales, estimulando pagos y transacciones por medios electrónicos en entes públicos y privados de toda la provincia.

    Silvina Bellantig, gerente general de BSJ, comentó que “las modalidades de extracción han evolucionado hacia nuevas formas que generan beneficios para todas las partes involucradas y permiten amplia cobertura geográfica”. También explicó que para hacer viable esta propuesta los próximos pasos a seguir son:

    • Realizar un relevamiento de potenciales comercios en cada departamento que estén disponibles para la implementación de las soluciones propuestas
    • Difusión de las herramientas que se ofrecen, con el fin de crear la sinergia necesaria entre todos los actores
    • Activación de los puestos ya vigentes en cada Municipio para potenciar extracciones de efectivo.
    • Coordinación de capacitaciones en cada departamento

    Los intendentes se mostraron muy interesados en las propuestas, ya que manifestaron que ayuda a dar respuesta a un reclamo reiterado de los ciudadanos de sus comunas.

    Por su parte, la ministra López se mostró muy satisfecha con la reunión y expresó “Esta articulación entre los distintos sectores de la sociedad, siendo el Estado un actor más, genera acciones coordinadas y responsabilidades compartidas que dan por resultado numerosos beneficios para todos los involucrados”

    Entre los principales beneficios que se mencionaron en la reunión están:

    • Para el Gobierno provincial:
      • Articulación de soluciones entre los distintos sectores
      • Avances en la formalización de la economía
    • Para los municipios:
      • Propicia el incremento de puntos de extracción de efectivo
      • Favorece el desarrollo comercio en el departamento
      • Brinda más servicios al turismo
    • Para los comercios:
      • Mayor seguridad y menores costos por no manejo de efectivo
      • Más competitividad
      • Colabora con el desarrollo del comercio electrónico
      • Colabora a potenciar las ventas
      • Favorece la fidelización de clientes
    • Para la comunidad:
      • Mayor y más acceso al dinero en efectivo.
      • Mayor seguridad en las operaciones
      • Obtiene mejores servicios
  • Felipe Solá: “La vacuna que fabricaremos contra el COVID-19 dará certezas ante la crisis”

    Felipe Solá: “La vacuna que fabricaremos contra el COVID-19 dará certezas ante la crisis”

    “La vacuna contra el COVID-19 que vamos a desarrollar es un proyecto de latinoamericanos para latinoamericanos que nos permitirá proyectar, planificar y mostrar un horizonte con certezas en un momento de crisis”. Con estas palabras el canciller argentino Felipe Solá adelantó ayer en la cumbre de cancilleres de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) que la Argentina y México producirán unas 250 millones de dosis de vacunas para la región.

    A lo largo de una videoconferencia con cancilleres de la CELAC el ministro argentino explicó el acuerdo cerrado entre un laboratorio argentino y otro mexicano con la empresa Astra Zeneca y la Universidad de Oxford con el apoyo de la Fundación Carlos Slim para el desarrollo de la vacuna contra el coronavirus.

    En ese contexto, todos los países miembros de la organización que nuclea a los países de la región expresaron su intención de adquirir la vacuna una vez concluida exitosamente la fase III que Solá estimó se dará en diciembre.

    El canciller argentino destacó que “la vacuna contra el Covid-19 demuestra que la integración de América Latina no solo consiste en unidad política para cuestionar aspectos ideológicos, y tampoco es solo comercio, sino una forma de concebirnos para responder a las demandas de nuestras sociedades”.

    Además de los cancilleres de la CELAC en la videoconferencia participaron Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la CEPAL; Rebeca Grynspan, Secretaria General de la SEGIB y el ingeniero y empresario Carlos Slim (h), entre otros.

    “Formamos científicos, desarrollamos tecnología, estamos haciendo transferencia de tecnología, es un ejemplo de cooperación entre lo público y privado, integramos a dos países y extendemos esa integración a toda América Latina y el Caribe”, señaló el canciller Solá.

    El canciller estuvo acompañado en la videoconferencia de la CELAC por su par de Salud, Ginés González García; el Secretario de Relaciones Exteriores, Pablo Tettamanti y el Jefe de Gabinete de la Cancillería, Guillermo Chaves.

    A la vez, en una suerte de mensaje hacia aquellos que cuestionan al gobierno de Alberto Fernández por extender la cuarentena y no dar respuestas ante el avance del virus el canciller Solá destacó: “Ahora hay horizonte y ya con mayor certeza podemos planificar la economía y puede haber proyectos de vida y proyectos en las relaciones entre países latinoamericanos”.

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    El canciller citó a Alberto Fernández cuando mantuvo una videoconferencia ante el G-20 en marzo pasado donde dijo que “nadie se salva solo, nos salvamos en conjunto” y propuso un Fondo Global de Emergencia Humanitaria para enfrentar la pandemia. “No estamos lejos de esa propuesta en este momento”, indicó.

    En este sentido, el canciller argentino subrayó los acuerdos sellados con el laboratorio argentino MAbxience, del grupo Insud de los empresarios Hugo Sigman y Silvia Gold, y el nivel del laboratorio mexicano Liomont. También agradeció el financiamiento gratuito de la Fundación Slim y “el criterio de todos los participantes de no buscar el beneficio económico y trabajar al costo”.

    Por su parte, el secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, que ejerce la presidencia pro-tempore de la CELAC, abrió las sesiones destacando que “las negociaciones fueron favorables a América Latina en precio y en velocidad porque estamos trabajando juntos, que es la única vía para hacer las cosas mejor”.

    “Ningún Estado puede enfrentar este reto de manera exitosa con sus propios esfuerzos. Es necesario colaborar y cooperar de manera coordinada para hacerle frente”, dijo el ministro mexicano. Por este motivo, México impulsó la resolución A/RES/74/274 de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre la Cooperación internacional para garantizar el acceso mundial a los medicamentos, las vacunas y el equipo médico con los que hacer frente a la COVID-19.

    El Presidente Alberto Fernández y su colega mexicano, Andrés Manuel López Obrador, anunciaron la semana pasada el acuerdo celebrado entre la Universidad de Oxford, la empresa farmacéutica sueco-británica Astra Zeneca y los laboratorios argentino y mexicano para llegar en una primera etapa a la producción de 150 millones de vacunas en los primeros meses de 2021 y en una segunda etapa a 250 millones a un costo de entre 3 y 4 dólares por dosis. Quedarán a disposición no solo de ambos países sino de toda América Latina con excepción de Brasil, que ya llegó a un acuerdo propio.

    En la reunión de la CELAC estuvieron los cancilleres de Chile, Andrés Allamand; de Ecuador, Luis Benigno Gallegos Chiriboga; de El Salvador, Alejandra Hill; de Guatemala, Pedro Bolo;de Haití, la ministra de Salud, Marie Greta Roy Clement; de Honduras, Isaías Barahona, que es viceministro de Relaciones Exteriores; de Nicaragua, la ministra de Salud, Martha Verónica Reyes Alvarez; de Paraguay, el canciller Antonio Rivas Palacios; de Perú, Mario López Chávarri; de Uruguay, el ministro de Salud, Daniel Salinas; de Venezuela, el canciller, Jorge Arreaza; y de Cuba, Rolando Pérez García, Director de BioCubaFarma, entre otros.

    Fuente: Infobae.com

  • En lo que va del año el Banco Central ya tuvo que sacar $ 1 billón de la calle a través de sus licitaciones de Leliq

    En lo que va del año el Banco Central ya tuvo que sacar $ 1 billón de la calle a través de sus licitaciones de Leliq

    La emisión monetaria para asistir al Tesoro a cubrir la diferencia entre sus ingresos y gastos es uno de los desequilibrios que más preocupa al Gobierno y que le trae dolores de cabeza en el frente cambiario. Para tratar de limitar ese riesgo el Banco Central tiene que recurrir a un remedio amargo: la colocación récord de Letras de Liquidez (Leliq) que pagan una tasa a bancos por pesos ociosos que no van a préstamos para el consumo ni la producción. Mientras el ministro de Economía, Martín Guzmán, busca nuevas formas de financiarse la autoridad monetaria ya tuvo que absorber más de $ 1 billón de nuevos pesos a través de sus licitaciones de letras. Y para los analistas deberá absorber más en el futuro y subir las tasas para poder hacerlo.

    El stock de Leliq está en récords nominales, a pesar de que el instrumento fue uno de los blancos favoritos de las críticas a la política monetaria de la administración anterior. La cantidad de pesos que están inmovilizados en el Banco Central para que no circulen en la economía llegó la semana pasada a $ 1,877 billón.

    Mientras tanto, y a pesar del trabajo constante de la aspiradora de pesos, la cantidad de dinero en la economía mantiene un ritmo de crecimiento acelerado. La base monetaria avanzó 77% en un año hasta los primeros días de agosto y el dinero en poder del público 80%. El stock de Leliqs y pases es 43% más grande que todos los préstamos en pesos al sector privado. En ese aumento de la cantidad de dinero esté el detrás de escena de por qué el Central quiere cerrar el dólar ahorro y por qué no logra controlar los tipos de cambio paralelos.

    La entidad conducida por Miguel Pesce utiliza las licitaciones que celebra dos veces por semana para reducir la cantidad de dinero en circulación. Dinero que, por otra parte, ella misma se ve obligada a emitir en primer lugar para crear los pesos que necesita Guzmán para cerrar sus cuentas.

    Las Leliq son emisiones de deuda de corto plazo, se emiten a 28 días de plazo y, durante su período de vida el dinero captado por el Central no tiene destino alguno. Simplemente se queda inmóvil en la entidad, pagando una tasa del 38% a los bancos que las suscriben. A diferencia de ello, un título de deuda del Tesoro, en cambio, utiliza los pesos que recibe para el pago de gastos, salarios y otras necesidades del sector público. Es decir que va a consumo y otros fines, circula en la economía.

    Durante la campaña electoral de 2019 el hoy presidente Alberto Fernández atacó a las Leliq como una de sus principales críticas a la política económica y al beneficio de los bancos. Sin embargo, la colocación de estos papeles en las entidades financieras no paró de crecer.

    En lo que va del año, el Banco Central colocó el equivalente a $ 1,117 billón en Leliq, lo que le sirvió para reducir la base monetaria en $ 1,048 billón en el mismo período. La aspiradora de pesos funciona a toda máquina, pero no alcanza a contrarrestar el trabajo de “la maquinita”. Esa esterilización de pesos compensa sólo parcialmente el $ 1,476 billón que imprimió el Central en el año sólo para financiar al sector público, sumando giros de utilidades y adelantos transitorios (una especie de préstamo que implica emisión monetaria).

    En un punto, la política de Pesce cumplió parcialmente con la consigna electoral. La tasa nominal del 63% anual que pagaban al momento del cambio de mando pasó a ser del 38% hoy. Esto hizo que pese a niveles nominales récord de colocación de Leliq el pago de intereses por esos papeles todavía se mantenga a la par -en término nominales- de lo que se había pagado el año pasado a esta altura del año. Los intereses de Leliq y pases pasivos -el otro instrumento de esterilización que tiene el BCRA- acumulan hasta ahora $ 385.523 millones, contra los $ 381.605 millones que había tenido que pagar el entonces banquero central Guido Sandleris hasta los primeros días de agosto del año pasado. Son valores distintos si se tiene en cuenta que en el medio hubo 42,4% de inflación.

    Sin embargo, dado el ritmo de avance de las necesidades de financiamiento del Tesoro y el hecho de que en el segundo semestre de cada año estas crecen, para los analistas esto es recién el comienzo. Tanto para el stock de Leliq como para la tasa que paga.

    Lo mas probable es que lo tenga que hacer crecer más al stock de Leliq. Porque viene mas emisión, aparte de la que ya hubo”, dijo Gabriel Caamaño de Consultora Ledesma.

    Guzmán y sus colaboradores aspiran a reducir al menos en parte la dependencia del Tesoro de la emisión monetaria del Banco Central a través de sus colocaciones de deuda de corto plazo. Después del reperfilamiento que las dejó en default el año pasado, Economía logró rearmar un mercado de deuda local en pesos. En lo que va de agosto pudo renovar el primer vencimiento del mes y financiarse por unos $ 57.000 millones.

    “Esto requiere menos emisión del BCRA y por ende menos esterilización. Matemáticamente es lo mismo, pero cualitativa y monetariamente no. El BCRA tiene que emitir pases y Leliqs de muy corto plazo, mientras el Tesoro emite con duraciones que van desde los 4 meses a los 3 años. El problema es que con este nivel de déficit lo de ayer es una gota en el océano, pero al menos va por el camino correcto. Con el mercado internacional cerrado por algún tiempo el manejo de la curva de pesos será la política clave en materia de financiamiento”, analizó un informe de Econviews.

    Pero más allá de que cuantitativamente el número sea pequeño, en las tasas que pagó el Tesoro por financiarse hay otro tipo de indicación. “La tasa futura implícita entre diciembre y enero es de más de 40%. Para nosotros esta es una indicación de lo que espera el gobierno. El BCRA deberá hacer ajustes en sus tasas ya que la política parecería inclinarse hacia más tasa antes de más depreciación, por ahora. Seguimos viendo la Leliq en 44% a fin de año”, agregó Econviews.

    “Si es solo poner tasa mas alta. La tasa en soledad. Tarde o temprano, es contraproducente. Si es parte de un esfuerzo más amplio de anclar expectativas, poniendo sobre la mesa el sendero de progresiva normalización fiscal y corrigiendo cuestiones indefendibles del cepo mejora. Porque ahi podes tener algo de recuperación de la demanda de pesos que te apalanca la recuperación”, concluyó Caamaño.

    Fuente: Infobae.com

  • Gustavo Grobocopatel: «Se necesita un ‘Vaca Viva’: inversiones fuertes en el sector agroindustrial y en la bioeconomía»

    Gustavo Grobocopatel: «Se necesita un ‘Vaca Viva’: inversiones fuertes en el sector agroindustrial y en la bioeconomía»

    Cómo pasaste la pandemia? ¿En qué lugar te encontró? —Soy diabético y, por tanto, población de riesgo. Cumplo estrictamente la cuarentena desde mi casa. Estoy expectante. El hecho de estar encerrado despierta algunas cosas que previamente no sucedían. Es una etapa en la que estoy trabajando muy bien. Se me ocurren muchas cosas. Es una experiencia inédita que nunca pensé que iba a vivir. Rara, porque funciono de otra manera. “Se necesita inversión y confianza para que los emprendedores se hagan cargo”. —Estás en tu casa de campo. ¿Estos más de tres meses de reflexión en ese contexto te hicieron pensar sobre la oportunidad que tiene la producción de alimentos en la salida de la crisis, especialmente en la Argentina? —Es una reflexión presente en mí y en mi mundo desde hace varias décadas. En este momento de turbulencia, quizás de un poco de desesperanza, lo que podamos hacer desde el campo no es la solución total del problema, pero sí es un aporte muy importante a la solución del problema. Tiene que ver con el aumento de la producción, con el procesamiento, con el agregado de valor, con la inclusión de más cantidad de gente en los procesos productivos. Hay mucho escrito sobre esto. Acaba de salir un documento de un colectivo muy importante de la agroindustria, de más de 30 instituciones, con la propuesta de llegar a unas exportaciones de más de 100 mil millones de dólares. En el gobierno de Cristina Kirchner, cuando Julián Domínguez era ministro de Agricultura, se formuló el PEA 2020, el Plan Estratégico Alimentario 2020, con proyecciones, metas y objetivos muy interesantes. Por primera vez em la historia de la agroindustria argentina, se le puso números a su aporte. Ese trabajo concluye que la inversión en agroindustria podría generar un aumento extra del Producto Bruto en 3 puntos y medio. Muchos de los desafíos que había en la época que se hizo el PEA 2020 fueron grandes: incluían apertura de mercados. La realidad nos demostró que eran ciertos. Ahora están mucho más facilitados que hace diez años. Entonces estamos frente a un sector que tiene una visión compartida, que cuenta con una oportunidad en el mundo, y el conocimiento de cómo hacerlo. Hace falta que eso explote y para ello se necesita inversión, confianza y permitir a los emprendedores de la patria que se hagan cargo y florezcan por todos lados. “Es difícil que el campo aporte al desarrollo si la macro no está estabilizada y falta confianza.” —¿Por qué no se llegó a esos 100 mil millones de de exportaciones durante el gobierno de Mauricio Macri? —Por varios motivos. Es muy difícil si la macroeconomía no está estabilizada. Pero es una cuestión del huevo o la gallina: la macro tiene que estar estabilizada pero para ello tiene que haber un equilibrio entre exportaciones e importaciones. Falta la confianza definitiva sobre el rumbo que va a llevar el país. Los argentinos tenemos un producto bruto entero fuera del país. El gran desafío es cómo hacemos que ese producto bruto vuelva a la Argentina de alguna o de diversas formas, y se transforme en inversión y creación de trabajo. Es no lo pudimos lograr. Todos los argentinos, estemos en donde estemos, tenemos dificultades para tener confianza y un pensamiento de largo plazo. Estamos más pendientes de cómo nos defendemos de la próxima crisis que de invertir a largo plazo y creo que eso es transversal. No lo resolvió el gobierno de Macri y tampoco creo que lo vaya a resolver un gobierno determinado. Eso es parte de una movida colectiva amplia: saber hacia dónde va el barco y ponernos todos a remar para el mismo lado. —Mientras Macri gobernaba hablaste de mala praxis económica. Y diste el ejemplo del menosprecio al impacto de la recesión. Fuiste crítico de la gestión. —Sí. Los empresarios tenemos que participar del debate público diciendo lo que pensamos sin especulaciones. En ese momento no era algo contra las personas. Se trató de describir la situación que estábamos viviendo. “Los argentinos estamos más pendientes de cómo nos defendemos de la próxima crisis.” —Tu planteo sería que tiene que haber un acuerdo oficialismo y oposición. ¿Qué fue lo que falló para que las expectativas que generaba Macri al eliminar las retenciones no produjera una confianza para alcanzar esos 100.000 millones en exportaciones agroindustriales? —La confianza no está vinculada con una medida determinada. Es un conjunto. No puede haber confianza en un país que sin una meta de crecimiento que apueste a la producción, a la investigación y a la innovación. Hay tres pilares del crecimiento: la exportación, el consumo interno y la inversión. Si esos tres pilares no funcionen en forma armónica, es muy difícil sostener el crecimiento. Y en las últimas décadas vamos de un punto a otro. Pasamos por períodos de poner exclusivamente el foco en el consumo interno al foco exclusivo en la exportación. Los inversores de afuera, y los argentinos también, miran esa serie de inconsistencias y determinan que no van a invertir. La realidad contribuye. Los inversores argentinos que compraron bonos del país ven que los bonos que compraron tienen el 50% de su valor. Así es difícil convencer a otros para que confíen en el país. La confianza requiere de un acuerdo, de consistencia, mantenerse durante mucho tiempo en una dirección que no cambie. Y tampoco intentar inventar el Mar Mediterráneo, lo que ya existe. Se trata de ir en la dirección de integrar a Argentina a un mundo globalizado. Un mundo capitalista que se revisa permanentemente porque es necesario, pero sin generar turbulencias extra a las que naturalmente tenemos. “La actividad en la cordillera está fuertemente vinculada al turismo, de manera directa o indirecta.” —Luego de las elecciones del año pasado dijiste que “el peronismo es un elemento ordenador de la sociedad”. ¿Cómo es tu evaluación de este más de medio año de gobierno del peronismo? —La idea del peronismo ordenador no es mía, sino de Manuel Castells, el sociólogo, un querido amigo. Una vez le pregunté sobre cómo se ordena la anarquía de la sociedad argentina, donde no hay elites, una sociedad plana porque las expectativas son parecidas, con instituciones débiles. Una sociedad sin principio ordenador. La respuesta fue precisamente que ese elemento ordenador es el peronismo. Es cierto. Es ordenador: pero hay que ver si es hacia el pasado o hacia el futuro. Es algo que el peronismo está dirimiendo: veremos será del siglo XXI, un peronismo de este tiempo. Paradójicamente cuando uno escucha a Juan Perón, básicamente el Perón de la década del 70, encuentra en su pensamiento muchos cambios y cosas realmente de vanguardia. Hay que revisar y volver a mirar esas opiniones, incluida una sobre la soja, muy premonitoria, de principios de los setenta. Ahí ya advertía que Argentina iba a ser importante por la producción de proteínas. —También dijiste que “las retenciones son buenas; pero si suben al 35% caerá la producción”. Y también: “soy de los que cree que el trigo y el maíz siempre tuvieron que tener 5% de derechos por el mercado interno. Pero es un instrumento que si se aplica mal, no funciona.” —Las retenciones son un instrumento de política que si se aplica en pequeñas dosis y con algún objetivo predeterminado ayuda a determinado fines. Las dosis porque deben ser como las de un medicamento: una sobredosis te puede matar. Muchas veces los políticos se enamoran de ellas porque son un sistema bastante fácil para recaudar. Lo que no advirtieron es que a partir de ahí se generan distorsiones y problemas que todavía hoy estamos pagando. Uno de ellos es la falta de industrialización en el agro argentino. Nos quedamos muy rezagados en relación a Brasil o Estados Unidos, nuestros competidores. Las retenciones en un porcentaje pequeño pueden ayudar al desarrollo industrial. Lo que aprendimos con la soja o el girasol es que esa industrialización fue positiva, no solamente para la industria sino también para los productores. Hablo de retenciones de no más del 3%. En el caso del trigo y maíz, esta medida, junto con otras, como el tema del financiamiento a tasas internacionales y a largo plazo, la aceleración de amortizaciones, más algún tipo de beneficio vinculado con los impuestos al trabajo, podrían hacer que una gran parte la producción se procese y se industrialice. Se generaría mayor cantidad de mano de obra y mayor valor agregado a las exportaciones. Así se diversificaría la matriz exportadora y productiva, que sería más estable. Hay muchos cálculos al respecto. Hicimos un trabajo de consultoría hace algunos años de impacto sobre el noroeste argentino. El resultado es que los impactos sobre mano de obra directa e indirecta son realmente extraordinarios. El gran problema que teníamos para exportar productos con valor agregado era que los importadores ponían barreras arancelarias. Ahora, a raíz de la gripe porcina, la gripe africana en China, se abrió una posibilidad de exportar carne de cerdo extraordinaria. Eso generaría realmente un impacto enorme en cuanto a mano de obra, del empleo generado y también en la cantidad de divisas exportadas. “No puede haber confianza en un país que no apueste a la producción, y la innovación.” —Dijiste que “exportamos grano y no tanta carne. Tenemos que invertir con rapidez para transformar esos granos en carnes, una tarea pendiente de hace décadas”. Y luego: “asistimos a un cambio en la estructura de la demanda, que era más de grano. Ahora es más de carne hacia China”. —Si no reaccionamos rápido el tren pasa. Es una oportunidad que aprovechan Brasil y otros países como Ucrania, Rusia. No solamente hay que hacer las cosas bien. También hay que hacerlas en el momento adecuado. Temo que no aprovechemos esta oportunidad. El presidente hace poco habló de “Vaca Viva”, un concepto que usamos mucho en el sector agroindustrial: que inversiones o inversiones parecidas a las de Vaca Muerta vayan al sector agroindustrial o de la bioeconomía. No solo se trata de carnes y granos, sino que tiene que ver con la biomasa y otro tipo de productos. Si direccionamos la inversión hacia allí tendríamos realmente un shock productivo exportador, con generación de empleo, inclusión e integración en el interior. Estaríamos frente a gran parte de la solución al problema de crecimiento. Y si se da con normas claras, probablemente atraiga inversión externa de muchos argentinos. Hay que ser ingeniosos. Hace poco escribí sobre maneras innovadoras de atraer la inversión externa y hablaba de por qué no aplicar un poco la idea de Deng Xiaoping de las “zonas económicas” que permitan traer inversiones a distintos puntos del país estimuladas por algún tipo de cuestiones de marco legal o incentivos para que esas inversiones vengan del sector productivo y no se vayan. Decepción. “Cuando dije que el gobierno de Mauricio Macri debiera actuar con un “intenso gradualismo” el mensaje era que fueran más rápido”. “No funciona el esquema de pensar que las reformas son un tema meramente del congreso. Es una cuestión de toda la sociedad”. —¿Te referís a las siete ciudades y sus zonas libres cuando existía todavía el sistema comunista, que contaban con incentivos para desarrollar el capitalismo en los setenta? —Así es. Deberíamos probar con otro sistema para poder atraer esa inversión hacia el sistema productivo. Que llegue no inversión financiera sino productiva. Podríamos tomar ese modelo, quizá con adaptaciones locales. Imagino polos de desarrollo en el interior en muchas ciudades a partir de la agroindustria o sectores afines. La agroindustria es un concepto que es mucho más abarcativo que el de productor agropecuario o del procesamiento de carne. Implica un ecosistema muy complejo integrado: hay muchos proveedores de servicios, inclusive otras cadenas de valor. El presidente de Toyota (n. de la r.: Daniel Herrero) me cuenta que no hubiesen hecho la inversión de Zárate en un país como Argentina si no hubiese agricultura. La fábrica de pickups Hilux de Toyota es hija de la agricultura. Se generan esos ecosistemas de atracción de distintas cadenas de valor de calidad global entre sí cuando se dan determinadas condiciones. —También dijiste que “las retenciones impactan no sólo al productor agropecuario; en realidad, afectan a toda la cadena agroindustrial. Impactarán hasta a Toyota”. Planteás un algo novedoso: el modelo chino de un país y dos sistemas. —En los próximos años es probable que no lleguen inversiones o que lleguen pocas y sean insuficientes, por la condición global y la posición particular de. Argentina. Tenemos que generar sistemas que permitan atraer esas inversiones hacia los sectores más competitivos que son los que mayor atracción pueden tener. El sector de alimentos, o el sector este de Vaca Viva que incluye alimentos, energía y otros productos vinculados con los vegetales, es uno de los que va a tener mayor demanda a nivel mundial. La mayor restricción del futuro será la falta de financiamiento. Es algo que debe resolverse de alguna manera. Si estudiamos la alternativa de armar zonas económicas parecidas a las que armó Deng para atraer la inversión con algún tipo de legislación internacional o incentivos, podríamos lograr que muchísima cantidad más de inversiones vengan a la Argentina. “La situación de los cerdos en China es una oportunidad enorme para los argentinos.” —Me aparece un aporte teórico muy interesante. Deng Xiaoping planteó zonas de actividad económica exclusiva, que luego se fueron extendiendo en todo el país. La situación de descrédito de la economía argentina quizás sea equivalente a la de la economía china en el momento de la muerte de Mao. Sería extraterritorializar en términos económicos una parte del país y crear ahí condiciones diferentes. —Hay que pensar fuera de la caja. Hay que innovar y establecer formas de crecimiento heterodoxo. No podemos contentarnos con crecer al 3%. La mayoría de los economistas dicen que podemos crecer entre el 3% y el 4% y hacen toda una serie de cálculos. Pero la mayoría de ellos no contempla el impacto de la innovación en todos sus sentidos: tecnológico, organizacional, institucional. Hay que hacer algo que tenga impacto para poder crecer muchísimo más. Se puede. No tenemos un país con restricciones de recursos naturales y humanos. Tenemos talento. Podríamos crecer muchísimo si traemos inversión, si esa inversión es genuina y va al sector productivo. Busquemos los esquemas para que eso ocurra. —El economista Guillermo Calvo decía antes de las elecciones del año pasado que el peronismo podría hacer las reformas que Cambiemos no consiguió imponer. Si Macri hubiese planteado siete zonas de exclusión como Deng Xiaoping hubiese sido acusado por lo menos de entregar la soberanía. ¿Es ese peronismo ordenador del que hablás podría producir esas modificaciones y generar confianza? —Sí. Sería el peronismo ordenador hacia el futuro. —¿Es posible que suceda, más allá de tu deseo? —Tiendo a pensar que las cosas van a ocurrir en el sentido bueno. Luego, la realidad te muestra otras cosas. Hablo de la agroindustria y el ecosistema agroindustrial, que es amplio. Pero vamos a tener una serie de desafíos vinculados a integrar a muchísima gente que está fuera del sistema, lo que llamamos el mundo de la economía popular. Y tener en cuenta que todo el mundo del trabajo está cambiando. Son varias iniciativas que deben ir en paralelo simultáneamente y que impliquen un nivel de consenso amplio. Para todo esto el peronismo solo no es suficiente; requiere de algún tipo de acompañamiento por parte de la oposición. Que haya cuestiones que trasciendan a los gobiernos de turno y se sostengan en el tiempo. Si se hacen reformas como para generar zonas libres y después viene un próximo gobierno que las vuelve para atrás, sería nefasto. Necesitamos leyes y articulación: que funcione la República como corresponde detrás de buenas ideas. —Se me ocurre que Deng Xiaoping no tuvo que luchar contra los gobernadores de las distintas provincias chinas. ¿los gobernadores están predispuestos a comprender esta necesidad de cambio? —Deng hizo un capitalismo a la china, como dicen ellos. Nosotros tendríamos que formular un “denguismo” a la Argentina. Probablemente requiera de múltiples negociaciones, pero es muy difícil que alguien se niegue al progreso. A veces existe temor a lo que hay detrás de la palabra “progreso”. Si este tipo de iniciativas están vinculadas con un genuino deseo de progreso y de inclusión y de integración, es muy difícil encontrar a alguien que se les oponga. “Necesitamos leyes y articulación: que funcione la República como corresponde.” —Si entiendo bien, no te estás refiriendo solamente a la agroindustria, podría haber zonas económicas especiales de minería o de energía. Inclusive, áreas especiales de turismo. ¿Por qué crees que un gobierno como el de Mauricio Macri no planteó un esquema como este? El gobierno de Macri estuvo preso del prejuicio de que no podía hacer las reformas necesarias porque no era peronista o porque no tenía poder político totalmente legitimado. Quizá hubiera podido si era reelecto. Pero fue preso de esa situación. Y estuvo mucho tiempo en cómo hacer la transformación de forma gradual. La cuestión del gradualismo. En algún momento dije que había que ir hacia un intenso gradualismo. Era una forma elegante de decirles que vayan más rápido. Pero también era difícil realizar los cambios sin tener la legitimidad que te da tener a parte de la oposición alineada. Hay iniciativas que puede llevar adelante el peronismo, como decía Calvo. En otros países, los partidos socialistas o de izquierda hicieron reformas que la derecha no hubiera conseguido. —Como Felipe González en España. —Por ejemplo.  —Felipe fue el Deng Xiaoping español, por decirlo de alguna manera. Ahora, ¿Macri soñaba en chiquito? Lo que hacía Deng era de una envergadura transformadora total. Quizás el gradualismo haya sido una forma mediocre, pequeña, de pensar los cambios. —Argentina necesita una serie de transformaciones profundas. Requiere del consenso de muchos. Pensar y actuar sin prejuicios y sin límites. No sé si la mirada era chiquita. Pero no funciona plantear las reformas pensando que estos debates se deben dar exclusivamente en el Congreso. Hay que establecer los cambios de una manera más movimientista. Las reformas deben tener un marco republicano. Pero el liderazgo debe provenir de múltiples sectores de la sociedad. Y no todos están representados en el Congreso. Más en tiempos en que la representatividad es más difusa. —El error fue quizás no soñar en grande. Macri asumió que no podía hacerlo. Lo mismo le cabría a Alberto Fernández. Procrastinar es un término que se usa mucho en inglés y poco en castellano, pero que aplica a esto. —En el caso de Macri seguro y en el de Alberto Fernández todavía debemos ver qué sucede. Pero ambos pueden estar presos de un prejuicio que los hace chicos y no transformadores. Argentina necesita una serie de transformaciones profundas para dar vuelta la hoja. Y este es un tiempo donde todo se acelera. En el caso de Macri estuvo preso de esa cuestión del gradualismo y del no integrar a otras fuerzas. Esperemos que Alberto Fernández haya leído esa experiencia. Que realmente tengamos un proyecto que trascienda al peronismo. Pero sobre todo que trascienda este presente. —El gobierno actual también puede ser prisionero del prejuicio. En este caso, sería que también está preso por una parte del peronismo, el kirchnerismo que tiene el 25% del total del poder político a través de los votos y su representación en el Congreso. Un sector que bloquearía una reforma profunda. Si el peronismo no kirchnerista, lo que vulgarmente se llama el Albertismo, más la oposición se juntasen, probablemente tendrían una amplia mayoría. ¿Para Alberto Fernández el kirchnerismo puede ser lo que fue el peronismo fue para Mauricio Macri? ¿Puede quedar preso de otro prejuicio? —No soy cientista político. Pero las ideas están en un proceso de cambio. Me da la impresión de que, con el potencial que tiene Argentina, un proyecto de progreso integrador, que incluya a varios sectores, es una idea lo suficientemente atractiva. Se pueden alinear sectores que hoy se ven muy desalineados. Es muy difícil negarse al progreso. Hay gente que lo niega porque piensa que el progreso tiene que ver con que unos ganan y otros pierden. No tienen idea de que si se agrega valor, si se aumenta la torta, es una idea de progreso más rentista. El progreso moderno tiene la característica de generar valor permanentemente. Es muy difícil negarse a ello. Uno puede tener dudas acerca de cómo se redistribuye, sobre cuestiones geopolíticas, pero no estamos en un momento como para detenernos en eso. Argentina mientras discute estas cosas no deja de crear pobreza. Son cosas que se discuten en países que funcionan. Acá no. Tenemos que dar vuelta eso. El debate puede seguir, pero hay una orientación hacia el progreso que nos interpela y que debemos tomar. “Sabíamos que la inversión en agroindustria podría generar un aumento del Producto Bruto.” —Siguiendo tu razonamiento, también sería un prejuicio creer que el kirchnerismo puede no estar de acuerdo con lo que hizo Deng Xiaoping. El proyecto productivo de Vaca Muerta fue promovido por Cristina Kirchner con Miguel Galuccio. Fue la primera “zona especial” para inversiones. Y ella la llevó adelante. —Sí. Tiene que haber un mayor conocimiento sobre la oportunidad de Vaca Viva. Hay mucha gente que piensa que el campo ya dio todo lo que podía. Sin embargo, Vaca Viva es un sector que tiene un potencial enorme de creación de trabajo y valor agregado. Y hay que permitírselo. Permitir que se desarrolle. —Muchos economistas a lo largo de la segunda mitad del siglo pasado escribieron sobre la “maldición de las materias primas”, de los recursos naturales. La hipótesis era que los países que tenían recursos naturales no se desarrollaban porque se relajaban sobre esa base de política rentista, mientras que aquellos que no los tenían como Japón por ejemplo, innovaban para crecer. ¿Realmente son una maldición los recursos naturales? ¿Hay un prejuicio ideológico de una idea que fue superada? —Quienes teorizaron al respecto, si vivieran hoy, revisarían muchas de esas cuestiones. Hoy estamos atravesados por la economía del conocimiento. En la medida que uno empieza a utilizar el conocimiento para la producción de determinados productos en distintas industrias se da cuenta que la creación de valor puede ser enorme. Inclusive, se necesita ese conocimiento aplicado al Estado, a un Estado moderno, de este tiempo, que se autorrevisa permanentemente. El efecto sería que la utilización de los recursos generados por materias primas podrían ser mejor utilizados. El problema no eran las materias primas, sino el uso de la sociedad de los beneficios de su renta o de las cuasi rentas vinculadas con las materias primas. Transformación. “Una serie de organizaciones del campo lanzamos un documento en el que nos proponemos llegar a unas exportaciones de más de 100 mil millones de dólares”. —Las abuelitas decían que los males vienen de los bienes. Es habitual que los herederos se dediquen poco a la producción. Adam Smith decía de que la recesión era el resultado de que el hombre en el éxito tiende al reposo. Cierto grado de adversidad produce motivación. ¿La experiencia de tu vida te demostró que estas ideas son ciertas? —Se puede crear muchísimo valor para la sociedad, para uno, para ese grupo de interés que lo rodea a partir de la innovación y del conocimiento. El progreso no es un juego de suma cero. El progreso se va creando. Es un error pensar que el problema de la Argentina es la redistribución. Si el problema es la redistribución básicamente hay que resolver antes cómo es la creación de riqueza. Tenemos que ir a un proceso de creación de riqueza, de crecimiento. Y para que sea sustentable tiene que ser inclusivo y transformador. Es lo que genera el progreso. No creo que la diferencia creciente entre los más ricos y los más pobres esté vinculada con el stock de capital, como dice Thomas Piketty. La inequidad está más vinculadas al acceso al conocimiento de algunos en detrimento de otros. Que algunos accedan más que otros. La gente que tiene más dinero es la que usó mejor el conocimiento. No es la gente que tuvo más stock de capital. O, en todo caso, si lo tuvo, fue el conocimiento para gestionarlo lo que le permitió crecer. “En algunos países, los partidos de izquierda hicieron reformas que la derecha no hubiera conseguido .” —Cuando decía que los males vienen de los bienes y traía a colación aquello de Adam Smith del ser humano que “en el éxito tiene el reposo”, te preguntaba si vos crees que la pandemia y la crisis enorme consecuente, va a generar el desafío de que no quede más alternativa que cambiar. —Sí. Es una oportunidad para reflexionar sobre algunas cuestiones y para avanzar rápidamente sobre lo que debemos transformar. La pandemia nos está enseñando a otra forma de vincularnos, de relacionarnos, de trabajar. Hay que verla como oportunidad. Eso no nos quita responsabilidad sobre las urgencias que vamos a tener o que ya tenemos. Especialmente las vinculadas a la gente sin trabajo o a quienes les cuesta más volver al sistema. Es posible que la gente vuelva a trabajar en la medida que se generen oportunidades. En Argentina las hay. No solamente estoy preocupado, también ocupado en cómo hacer para que esa gente pueda volver a tener trabajo en forma competitiva y sustentable, que haya estímulos al trabajo y al esfuerzo. —La economía mundial se redujo por el coronavirus. Vemos algo parecido a lo que sucedió en la crisis de 1929. El comercio mundial perdió entre el 15% y el 20%, una caída que en algunos casos llega hasta el 25%. Exportar es más difícil para cualquier país. Pero hay algo que no se reduce que es la demanda de alimento. ¿Argentina puede tener una oportunidad dentro de la desgracia? —Sí, coincido totalmente. Lo que vimos hasta ahora es que la parte de alimentos es algo que no se restringe. Es una de las primeras en salir y crecer. Lo que nosotros tenemos que armar es otra matriz productiva que permita diversificar de alguna manera la parte productiva y la matriz de exportaciones de alimentos. Sucede eso. Pero no es suficiente,. Se requieren transformaciones para que los pequeños productores vuelvan a vivir al interior. No solamente los grandes productores o los medianos. Que haya un ecosistema mucho más variado e inclusivo o integrador de esas cadenas de valor. Entonces, hay que establecer políticas no solamente pensando en un sector, sino en cómo se integra alrededor de ese sector a otros sectores: los servicios, la industria y fundamentalmente de aquellos que quedaron fuera del sistema, los que se integran en el paraguas de la economía popular. “Algunos trabajadores golondrina volvieron de Río Negro a sus provincias con coronavirus.” —Tenés una empresa que funciona en varios países, de economías diferentes. Por tanto, contás con un túnel de viento perfecto. Podés comprar la productividad haciendo lo mismo en distintos países. Tengo entendido que tenés 90.000 hectáreas de producción en Argentina y una facturación que supera los 500 millones de dólares. ¿Cómo ves el futuro económico de nuestro país y de Brasil, países en los que tenés actividad? —En el sector de agronegocios es bastante claro. Brasil tiene ventajas y desventajas en relación a Argentina. Las ventajas están vinculadas a que es un país muy grande, que puede crecer mucho, tiene escalas mayores. En Argentina las productividades son parecidas. Argentina tiene la ventaja de estar cerca de los puertos. La desventaja de Argentina es que nosotros tenemos un esquema impositivo mucho más complejo en relación a Brasil. Por eso durante los últimos 15 años o 20 años Brasil viene creciendo muchísimo más que Argentina. Ocupa lugares en los que deberíamos estar nosotros. Las ventajas competitivas de Argentina son socavadas por la presencia de los derechos de exportación. Brasil está aprovechando mejor que nosotros esas oportunidades. De cualquier manera, mi mirada es regional. Soy muy pro Mercosur. Vivimos en una plataforma común fotosintética. Vaca Viva debería ser mirado como algo más regional. Voy a pelear siempre para que haya una convergencia macroeconómica, para que circulen los flujos de conocimiento, de personas, de bienes y servicios entre nuestros países. El mercado interno de Argentina no son 50 millones; son 300 millones. Cuando vamos a exportar desde el Mercosur tenemos que plantearnos frente al mundo como una estructura y una fuerza común. Es lo que nos da fortaleza frente al resto del mundo. —Dijiste: “Si en diez años no nos convertimos y si abandonamos el acuerdo con la Unión Europea, la pobreza se va a consolidar en el 50%”. Brasil quiere avanzar con el acuerdo de la Unión Europea, mientras Argentina expresa contradicciones. ¿Vos estás a favor del acuerdo con la Unión Europea? —Si no hay acuerdo con la Unión Europea, la idea de crear valor, de industrializar la ruralidad, es una utopía. El acuerdo con la Unión Europea permite reducir los aranceles de los productos con valor agregado. No vamos a poder producir valor agregado si no hay acuerdo con la Unión Europea. Con ese eje y con otras otras geografías. Si en los próximos diez años no resolvemos esta cuestión vamos a tener problemas más graves. —¿Brasil está más predispuesto a resolver y hacer las transformaciones que Argentina? —En Brasil hay también una oscilación, como en Argentina. A veces el primero va para un lado y el segundo para otro. En este momento sí parece predispuesto. Hay que buscar juntos, conversar todos estos temas e ir juntos con la misma fuerza, arriba del mismo barco. —¿Se podría decir que el grado del ángulo del péndulo es distinto, que cuando van hacia un lado y hacia el otro, los brasileños giran 30 grados y nosotros 90? —No sé si es tan así. Durante muchos años la industria brasileña también se opuso a la apertura del Mercosur. Brasil cambió la matriz productiva en los últimos 20 años. Cuando uno habla de que Brasil crece al 1% o decrece el 5%, está hablando de un promedio. La realidad es que hay dos Brasil: uno vinculado con la agroindustria y otro con la industria tradicional. La agroindustria está creciendo a una escala muchísimo mayor. Si se toma la torta de lo que es la industria hoy en Brasil, un porcentaje mayoritario ya es de la agroindustria y uno minoritario corresponde a la industria tradicional. Un proceso que también se da en Argentina. Es una mega tendencia. No se puede parar el viento con la mano. Si somos inteligentes y lo hacemos de una forma que permita incluir, que permita generar menos dolor, es mucho mejor. —¿Te referís a reprimarizar las exportaciones? —No es reprimarización porque en realidad es otra industria. Es una industria transformadora de materias primas, de alimentos. Hoy uno podría decir que es tan primario es un bulón como un kilo de pollo. Hacer segmentaciones así es un prejuicio que no ayuda. Veamos el caso de la venta de alcohol. Viene de plantas que se hacen con enzimas fruto de la biotecnología. Es alcohol, sí; pero todo el proceso que hubo para hacer ese alcohol es una cosa de altísimo nivel de sofisticación. Entonces resulta muy despectivo hablar de primarización. “Si no hay acuerdo con la Unión Europea, la idea de crear valor en el Mercosur es una utopía.” —¿Habría un lenguaje dentro de las ciencias económicas que se quedó atrasado, en la primera mitad del siglo pasado y que genera errores de percepción al expresarse a través de significantes como “maldición de la materia prima”, la “reprimarización de las exportaciones”? —Totalmente. No tiene sentido hablar de producto primario, sector secundario y terciario. Hay que hablar de ecosistemas en donde fluyen conocimientos, capital, bienes, servicios. Son sistemas complejos que funcionan en distintos territorios. —Entonces tenemos una dificultad categorial, que torna al problema en algo ontológico. Pensamos con categorías que no aplican o categorías perimidas. —Esas categorías también responden a determinados prejuicios y corresponden a cierta forma de pensamiento. Son conceptos del pasado. —Respecto del tema de las posibilidades de Argentina en la pandemia, continuamente aparecen versiones de la posibilidad de que China traiga una enorme cantidad de cerdos a la Argentina y que se produzca un salto cuántico de las exportaciones ¿Cuánto hay de cierto y cuánto hay de fantasía? —No es que traiga cerdos. Son inversiones que podrían venir de China o de cualquier lugar para producir aquí carne. Otra de las cosas despectivas que se escuchan es lo referido que producimos granos para alimentar animales. Y en realidad la frase es incompleta. Son granos para alimentar animales que después nos alimentan a nosotros. Después, nos gusta comer jamón de Parma, camembert de Francia y todos esos productos son hechos con alimento que se genera en Argentina. La gente tiene desconexión de cómo se producen las cosas. Lo que sucede con China es que además de importar granos, ahora quiere importar carnes. Lo veníamos viendo hace ya muchos años. China tiene un problema de agua y para producir carne se necesita mucha agua. De alguna manera, comprar carne es comprar agua. Las inversiones pueden venir de China o pueden venir de Europa o pueden venir de argentinos. No importa mucho el origen, si llegan para el sector productivo. —¿De lo que se trataría es de producir carne de cerdo y exportarla faenada? —Claro. —Tuviste participación en todas las organizaciones empresarias, las específicas del sector de agroindustria y también en las generales. ¿Qué autocrítica te parece que se podría hacer del sector empresario en una Argentina con crisis recurrentes desde hace décadas? —El sector empresarial argentino, más allá de las particularidades, no es diferente al del resto del mundo. Tratamos de sobrevivir los permanentes shocks. Algunos lo hicieron de mejor manera y otros peor. A uno les tocó estar en sectores ganadores, a otros en perdedores. Generar políticas de estímulo a determinados sectores sin tener la contrapartida del conocimiento, de la inversión en investigación y desarrollo, de la integración a las grandes cadenas globales, generó un sector empresarial que vivió o sobrevivió dependiendo de esas políticas. Políticas que dejaron de ser sustentables a lo largo del tiempo. Debe aparecer una generación empresarial, industrial que se base en el conocimiento, en la innovación, que es el lenguaje del siglo XXI. Obviamente también serán necesarios otros sectores, más mano de obra intensivos, fundamentales y necesarios para mantener la ocupación. Pero aún estos sectores deberán regirse dentro de una matriz transformadora y con autonomía del estado para producir. Me da la impresión de que vamos a un mundo pospandemia en el que si no hacemos las transformaciones, si no podemos trabajar en forma articulada generaremos cada vez más pobreza y más desequilibrio. Algo que viene sucediendo desde hace casi cuarenta años. —Viviste en Brasil, recorriste el mundo tratando de llevar un aumento en la producción de alimentos. Incluso te convocaron desde distintos gobiernos para esa tarea. Podemos hablar de Ecuador, de países de África y de Asia. ¿Qué experiencia te dejó ese cúmulo de vivencias y cómo podrías comparar a Argentina con aquellos países? —Como bien decís, profundicé muchísimo mi conocimiento en países muy diferentes. En África, Ghana, Etiopía; Kazajstán en Eurasia; también Colombia, Venezuela, México. Cada vez que vuelvo a la Argentina pienso que tenemos un país maravilloso con gente maravillosa. Con muy poco podríamos hacer muchísimo. Esa es la base de mi esperanza y optimismo. “Los argentinos tienen un producto bruto entero fuera del país; hay que hacer que regrese.” —¿No te cambió esa percepción la recurrencia de fracasos? Hay un número de personas que piensan que la solución es irse del país. —En absoluto. Tenemos que luchar para conseguir lo que podemos lograr. Tengo una mirada de responsabilidad, de compromiso. Mis abuelos vinieron de Europa sin nada y lograron que su familia, sus hijos estudien, progresen, se hagan profesionales. Ese compromiso es más fuerte que cualquier crisis.

    Fuente: Perfil.com     Jorge Fontevecchia

  • Juan Grabois: “Hay que aplicar la autoridad sobre las personas que se manifestaron”

    Juan Grabois: “Hay que aplicar la autoridad sobre las personas que se manifestaron”

    Preocupado por el riesgo epidemiológico de la manifestación en contra del Gobierno Nacional en pleno avance del coronavirus, Juan Grabois exigió “aplicar la autoridad” contra quienes protestaron. El líder de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) analizó: “Es paradójico que la gente que se queja de que en la Argentina no se respeta la ley y el orden la viole de esta manera y que el poder punitivo no se aplique”.

    En declaraciones a C5N, Grabois consideró que entre la gente que protestó este lunes hay “una doble vara”: “Muchos de los defensores de la ley y el orden están incumpliendo una disposición obligatoria del Estado argentino. No es opcional, no es un problema de conciencia individual, hay una violación a la ley y el orden que defienden”.

    También dijo que hay una doble vara con respecto al accionar de las fuerzas de seguridad ante quienes violan la cuarentena. “Hace un par de días el cura Toto de la Villa 21 con pibes de La Poderosa y otras organizaciones sociales fueron a pedir por el agua y la luz del barrio y apareció la policía y les hizo una contravención; el fundamento era la violación del distanciamiento y el aislamiento obligatorio”, ejemplificó y reafirmó que en el 17A hubo “una violación al orden público”. “Es paradójico que la gente que se queja de que en la Argentina no se respeta la ley y el orden la viole de esta manera y que el poder punitivo no se aplique”, enfatizó.

    En ese sentido el referente del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) propuso multar a los manifestantes a partir de las patentes de los autos que se ven en las imágenes del banderazo. “¿Por qué un fiscal no actúa de oficio y les pone una multa? Sin una cuestión represiva, una multa y que paguen el daño que están haciendo”, reclamó.

    Minutos después de las 16 horas el Obelisco porteño comenzó a llenarse de personas. Algunas se manifestaron a pie, otras desde sus autos (Reuters)Minutos después de las 16 horas el Obelisco porteño comenzó a llenarse de personas. Algunas se manifestaron a pie, otras desde sus autos (Reuters)

    “Además de costar salud y vida, este daño le cuesta plata al Estado, que son muchos de los argumentos que utiliza esta gente frente a las protestas sociales. Que tomen un poco de su propia medicina y respeten sus propias consignas”, insistió.

    Grabois diferenció la protesta contra el Gobierno de las que suelen encabezar las organizaciones sociales: “Nosotros tenemos capacidad de movilización infinitamente superior pero no la podemos utilizar porque respetamos la cuarentena”.

    Sin embargo aseguró que “en estos momentos hay una necesidad de confrontar ideas”. En el escenario que planteó el dirigente de la CTEP, “hay compañeros, hay aliados, hay rivales y enemigos”. En ese sentido destacó al jefe de Gobierno porteño: “(Horacio) Larreta es un rival pero no es un enemigo; dijo que no estaba de acuerdo con la marcha, se pone en la conferencia de prensa con (Axel) Kicillof y el Presidente, trata de mantener un espíritu democrático; no coincidís ideológicamente pero es un rival y lo tenes que derrotar electoralmente”.

    “Con los rivales podes negociar, dialogar, confrontar; con los enemigos no te queda otra que confrontar, no se puede no confrontar con gente que está mandando a una parte de la ciudadanía al muere”, apuntó contra los dirigentes del PRO, la Coalición Cívica y el radicalismo que convocaron a la marcha.

    Grabois pidió multar a los que se manifestaron en contra del Gobierno (Franco Fafasuli)Grabois pidió multar a los que se manifestaron en contra del Gobierno (Franco Fafasuli)

    “La libertad de expresión y el derecho a la protesta está por encima que el derecho a la libre circulación”, consideró pero remarcó que “la salud pública es un bien muy superior a hacer este tipo de cosas en un momento donde es obligatorio no hacerlas”. Al respecto volvió a reclamar: “Acá hay que aplicar la autoridad, sin represión, penalizando económicamente a quienes ponen en riesgo la salud y la vida del resto de los argentinos”.

    No obstante remarcó que la “doble vara” en el accionar de las fuerzas de seguridad es “una señal de injusticia”: “A un negro senegalés migrante que se está ganando el mango, cada dos días agarran a tres o cuatro por violar la cuarentena; si es para uno es para todos, sino que no sea para ninguno. Tiene que haber un disciplinamiento en las fuerzas de seguridad, con que tienen que cumplir con la misma vara con cualquier clase social”.

    Fuente: Infobae.com

  • Ocho meses después, el Gobierno reactiva el Plan Argentina contra el Hambre

    Ocho meses después, el Gobierno reactiva el Plan Argentina contra el Hambre

    Después de casi ocho meses, la Mesa Argentina contra el Hambre volverá a reunirse este martes 18 de agosto para evaluar nuevas propuestas que garanticen el acceso a la producción de alimentos y a una dieta con calidad nutricional de los sectores vulnerables del país, en medio de la pandemia por coronavirus. El encuentro tendrá lugar tras el informe difundido por Unicef Argentina que pronosticó un aumento de la pobreza y estará encabezado por el jefe de Gabinete Santiago Cafiero, junto al ministro de Desarrollo Social Daniel Arroyo y Victoria Tolosa Paz, presidenta del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales. Arroyo adelantó los «tres objetivos» de la reunión: «Dar un informe de situación al 31 de julio; trabajar en la mejora de la calidad nutricional con la incorporación de leche, carne, frutas y verduras; e impulsar un desarrollo fuerte de la producción de alimentos como una de las claves para reactivar la economía desde abajo», anticipó. El ministro de Desarrollo consideró además que «la situación social es crítica pero estable, con mucha gente que perdió ingresos» y resaltó la decisión del Estado nacional de cubrir las necesidades alimentarias para un total de 11 millones de personas. «El Plan Argentina contra el hambre es una convocatoria a unir a toda la sociedad para ese acuerdo básico: todos deben tener acceso a una alimentación sana y de calidad», remarcó. «¿Dónde están Tinelli y los que se iban a ocupar del hambre?» La mesa del Consejo Federal Argentina contra el Hambre tratará especialmente también el «impacto de la pandemia en la niñez», en base a un informe difundido por Unicef Argentina, que pronosticó que a fin de año el 63 por ciento de los niños serán pobres en Argentina. En diálogo con Telam, Tolosa Paz explicó que este martes dará a conocer un mapeo realizado en Argentina que reveló que hay «79 mil niños con baja talla, es decir, por ejemplo, tienen 9 años, pero sus características físicas son de 4 en 232 municipios» del país. Ese relevamiento, indicó la funcionaria, fue el resultado de un análisis de datos aportados por los centros de salud del país, en base a la atención de niños de 0 a 5 años, para quienes el Gobierno trabaja en «instrumentar un acompañamiento integral», que analizará la mesa. La primera reunión del Consejo Federal Argentina contra el Hambre había sido encabezada por Alberto Fernández el 20 de diciembre de 2019, apenas 10 días después de asumir el Gobierno. Ese encuentro había contado con la participación —además de Arroyo y Tolosa Paz— de Hilda «Chiche» de Duhalde, Marcelo Tinelli, Estela de Carlotto (Abuelas de Plaza de Mayo), Agustín Salvia (Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA), Sonia Alesso (Ctera) y monseñor Carlos Tissera (Cáritas).

    Fuente: Perfil.com