El Frente de Todos vuelve a encontrarse atravesado por la interna que se agita con cada apreciación crítica del kirchnerismo sobre algunas decisiones puntuales del gobierno que lidera Alberto Fernández. En este caso, el punto de conflicto es la política internacional y el régimen de Venezuela, un tema sensible para los dirigentes y la militancia K.
El impacto por supuesto tuvo réplica en Venezuela, donde el constituyente del Partido Socialista Unido, Mario Silva, quien es uno de los referentes comunicacionales del chavismo, reaccionó a la votación de la Argentina en la ONU condenando las violaciones de los derechos humanos en Venezuela.
“Fernández ha engañado al pueblo argentino, engañó a Cristina, engañó a Néstor, engañó a todo el mundo (…). Va y se arrodilla nada más y nada menos con quienes hicieron esa resolución en contra de Venezuela, que es el ‘Cartel de Lima’, porque es un cartel, en donde están otros países, todos países arrodillados al imperialismo norteamericano”, arremetió Silva la noche del martes en su programa en el canal del Estado, VTV, marcando la línea discursiva bolivariana.
El Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Ginebra (Europa Press)
Ante esto, el conductor de televisión y miembro de la Asamblea Constituyente chavista afirmó que el Presidente argentino sucumbió ante presiones por la negociación de la deuda con el FMI, y lo acusó de ser “ambivalente y ambiguo”.
Silva comparte con Diosdado Cabello el horario estelar del canal de televisión de propaganda del régimen venezolano. Desde sus programas “La Hojilla” y “Con el mazo dando” todas las semanas posicionan el relato del chavismo, y sus espacios son usados habitualmente por el propio Maduro -y en vida por Hugo Chávez- para fijar posición sobre ciertos asuntos públicos.
Previo al ataque de Silva en contra del presidente Alberto Fernández, el canciller del régimen de Nicolás Maduro,Jorge Arreaza, había compartido varios mensajes en su cuenta de Twitter que cuestionaban la votación de la Argentina en la ONU.
“Lamentablemente la @CancilleriaARG votó junto con Bolsonaro y Piñera la condena a Venezuela en la ONU. Pasamos de la Doctrina Drago a la Doctrina @felipe_sola de alineamiento con EEUU. Los problemas de Venezuela no se resuelven con bloqueos ni condenas. Muy grave y preocupante”, decía uno de los tantos mensajes retuiteados por Arreaza.
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Jorge Arreza retuiteó un video de Atilio Borón
El ministro venezolano también retuiteó un video del politólogo argentino, Atilio Borón, en el que señalaba: “Grave retroceso de la política exterior argentina, al asociar a nuestro país a la ofensiva de EEUU contra el pueblo venezolano. Cancillería dice estar contra la intervención pero vota con su instrumento: el Grupo de Lima”.
La misión del Fondo Monetario Internacional que se encuentra en Buenos Aires le transmitió al Gobierno la sorpresa y preocupación por la evolución de los depósitos en dólares y de las reservas monetarias del Banco Central en los últimos días. Fuentes gubernamentales afirmaron que en las reuniones que se efectuaron en las últimas horas con funcionarios del gabinete económico, los técnicos del organismo multilateral «hicieron gestos de preocupación» acerca de la caída de las reservas monetarias del Banco Central de la República Argentina y de los depósitos en dólares. Los últimos números muestran que desde el 15 de septiembre, fecha en que se implementó el súper cepo hasta ayer, las reservas monetarias cayeron en casi 1.400 millones de dólares, mientras que los depósitos en divisa tuvieron una reducción cercana a los 1.500 millones. La misión del FMI se habría mostrado sorprendida por esa sangría en tan sólo 15 días hábiles y con las restricciones a la operatoria bancaria que impone la pandemia del coronavirus. Entre los especialistas se advierte que la situación está tornándose cada día más complicada y hacen referencia a que en el año pasado, tras la elección de las PASO los depósitos en dólares cayeron un 18 por ciento en 15 días y que ahora, con medidas cambiarias sumamente extremas ya retrocedieron un nueve por ciento. Al 15 de septiembre las reservas monetarias totales del Banco Central totalizaron un monto de 42.495 millones de dólares, en tanto que ayer finalizaron en 41.126 millones. A una semana del debut del supercepo, para analistas «fracasó» el plan Por eso, de antemano, el directorio del FMI, antes del recambio de Gobierno, decidió conformar una delegación que tuviera conocimientos muy amplios en crisis de países emergentes, especialmente en cuanto a graves desequilibrios y que, además, conociera la idiosincrasia de los argentinos. Esa persona era precisamente Luis Cubeddu, jefe de supervisión del FMI para la Argentina, quien ya había estado trabajando con nuestro país durante la gestión de Roberto Lavagna como ministro de Economía. De nacionalidad venezolana, Cubeddu, de 54 años, estudió Economía y Matemáticas en las universidades de Carolina del Norte y de Pensilvania. Tiene 23 años de trayectoria dentro del FMI y estuvo trabajando en programas de distintos países como México, Grecia, Indonesia y Ucrania. Cubeddu llegó acompañado por Julie Kozack, estadounidense, licenciada en Economía, también con amplia trayectoria en el organismo multilateral, ya estuvo trabajando con Alemania, Polonia y LiItuania, por lo que también tuvo que enfrentar situaciones macroeconómicas totalmente distintas.
La saliente embajadora argentina ante Rusia, Alicia Castro, afirmó esta mañana que el presidente Alberto Fernández intentó convencerla de que no renuncie, pero ratificó su alejamiento del puesto diplomático.
“Tuvimos un intercambio telefónico donde me pidió que revea la decisión. Le respondí que si lee mi carta detenidamente va a entender cuáles son los motivos. Le dije que no estaba de acuerdo con la política de relaciones exteriores y que por lo tanto no era conveniente que asuma en el rol de embajadora”, afirmó la ex funcionaria nacional en declaraciones radiales a AM 530.
En la misma entrevista, Castro se refirió de forma crítica al apoyo del gobierno argentino en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que condenó las violaciones a los derechos humanos en Venezuela.
“No se trata de que te guste o no te guste Maduro. Yo soy consciente de que estamos en un frente amplio, en el que hay personas y dirigentes connotados que han hecho declaraciones contrarias a Venezuela durante muchos años., que no han comprendido el proceso de la revolución bolivariana y hablan por los medios”, reflexionó.
Para Castro, quienes cuestionan al régimen de Maduro hablan desde el desconocimiento: “Yo viví en Venezuela casi seis años, no saben de qué están hablando… Repiten cualquier cosa, como si no se hubieran enterado de cómo se fabrican las noticias falsas».
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, gesticula durante un anuncio en el Palacio de Miraflores (Foto: EFE/Rayner)
“Es imperdonable y por eso esta resolución es mi límite. Haber votado (en la ONU) con el Reino Unido y no con Venezuela, que fue siempre un bastión de la defensa de nuestros derechos soberanos sobre Malvinas…”, remarcó con un tono que mezclaba cuotas de incredulidad y fastidio.
En la misma entrevista, Castro reveló que se comunicó con la vicepresidenta Cristina Kirchner: “Sí, hablé con ella y le adelanté mi decisión, con todo el cariño y el respeto que le tengo. Me considero muy honrada por su amistad y por su confianza, porque la embajada en Rusia es estratégica y yo tenía entre mis planes un viejo proyecto de ella (por CFK), que era que la Argentina se integre a los BRICS».
La dirigente peronista ratificó además lo que ya había expresado en su carta de renuncia: “El voto de Argentina acompañando la Resolución del Grupo de Lima constituye un dramático giro en nuestra política exterior y no difiere en absoluto de lo que hubiera votado el gobierno de Macri”.
La revelación de la ex embajadora ante el Reino Unido sobre el pedido de Alberto Fernández para que revea su decisión sorprendió, sobre todo porque inicialmente desde el Gobierno habían minimizado su dimisión: “Ya la habíamos renunciado nosotros, si nunca le tratamos el pliego”, resumió un importante funcionario de la administración nacional, al ser consultado por Infobae sobre la salida de Castro. Horas más tarde, la mirada cambió.
Un chat revolucionado
Alicia Castro y Elizabeth Gómez Alcorta protagonizaron un debate en el chat de mujeres del Frente de Todos
Un rato antes de que la propia ex embajadora contara públicamente que el Presidente intentó convencerla de que no se fuera, Infobae supo que el tema de su renuncia había encendido el debate en el grupo de whatsapp que comparten alrededor de 100 mujeres del Frente de Todos.
“La verdad que no puedo quedarme en silencio en este momento”, abrió el juego Natalia Cabral, subsecretaria de Gestión Operativa de Medios Públicos, con un duro mensaje que iba puntualmente dirigido a Castro: “Creo que son momentos complicados. Tu actitud, que respeto y no comparto, colabora con los sectores más desestabilizantes del poder. En particular, creo que deberías dejar de participar en este grupo”.
El texto provocó la intervención de Elizabeth Gómez Alcorta, ministra de Mujeres, Género y Diversidad: “Compañera, no comparto el contenido de tu mensaje. Creo que Alicia no se lo merece. Muchas de las que estamos en este grupo la admiramos y respetamos por su coherencia y no soy partidaria de pensar que toda crítica implica desestabilización”.
En el ida y vuelta de chats llegó el turno de Alicia Castro, que escribió: “Buenos días, como una vieja compañera feminista que ha servido al frente Nacional y Popular durante varias décadas puedo asegurarles que la coherencia construye la política, no es contra nadie”.
“No me voy del frente de Todos y Todas que el kirchnerismo confirmó con lucha, resistencia y votos, pero no sería decente representar una política de relaciones Exteriores que no comparto. Tal vez si leen mi carta comprenderán mejor”, finalizó.
La instancia de diálogo social a la que convocó el Gobierno este lunes en la Casa Rosada para empezar a hablar de la reconstrucción económica comenzó en forma polémica. Es que en la Argentina existen tres centrales obreras y fueron invitadas dos de ellas, la CGT y la CTA de los Trabajadores, pero la CTA Autónoma, fue fue marginada del encuentro. La decisión de excluirla motivó una queja de la delegación de la CGT a los ministros, en un contacto previo a la reunión general del gabinete económico.
Para la CGT, según advirtió uno de los dirigentes que participó del encuentro en la Casa de Gobierno, “nadie tiene que quedar afuera” y “así como no se explica la ausencia de una de las CTA tampoco está claro por qué no fueron invitadas la Cámara Argentina de Comercio (CAC) y las entidades del campo”.
El titular de la CTA Autónoma, Ricardo Peidró, afirmó a Infobae que le parecía “insólito” que la Casa Rosada no los haya convocado a la reunión en la Casa Rosada: “Se trata de una central obrera que representa a cerca de un millón de trabajadores y que estuvo en la primera línea de la lucha contra la pandemia. Lo que vemos es que quieren invitar a los amigos y no escuchar propuestas”, se quejó el dirigente.
“Ni siquiera recibimos un mensaje del Gobierno para darnos una explicación -sostuvo-. No queremos ponernos en víctimas, pero es inaceptable que si quieren un diálogo social no sea con todos y dejen afuera a una central que es importante”.
Héctor Daer, Cecilia Todesca, Santiago Cafiero y Martín Guzmán, en la reunión del gabinete económico
Peidró, que lidera el sindicato de los visitadores médicos, incluso reveló que cuando se enteraron por los diarios de la convocatoria oficial enviaron un mensaje a los funcionarios para saber si los iban a invitar. “Nadie contestó”, dijo.
Ahora, la duda es si el Gobierno llamará a la CTA Autónoma para sumarse a la reunión del Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil, que fue convocada para el 14 de octubre, ya que participa de esas deliberaciones desde el gobierno de Mauricio Macri.
Además de la CGT y de la CTA de los Trabajadores, la Casa Rosada también invitó al encuentro del gabinete económico al sector informal del mercado laboral agrupado en la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), encabezado por Esteban Castro, del Movimiento Evita.
El Gobierno mantiene una fluida relación con la CTA de los Trabajadores, que lidera el diputado kirchnerista Hugo Yasky y sostiene una línea ultraoficialista. En realidad, esta fracción ceteísta está estrechamente vinculada con Cristina Kirchner.
La CTA Autónoma, en cambio, mantiene una postura autónoma y ha sido marginada de las convocatorias oficiales casi desde que comenzó la gestión de Alberto Fernández. Esta decisión originó un curioso debate interno en la central: algunos piensan que es políticamente perjudicial que el Gobierno los ignore y también quienes interpretan que era mejor tomar distancia para evitar comprometerse con el oficialismo.
El ministro Claudio Moroni recibió a fines de julio a la CTA Autónoma
El sindicato más importante de esta CTA es la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), conducida por Hugo “Cachorro” Godoy, que este martes realizará una “jornada nacional de lucha” luego de haber rechazado la oferta gubernamental de un aumento del 7% para los empleados de la administración pública nacional.
El marginamiento oficial a la CTA Autónoma se quebró sólo a fines de julio, cuando el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, recibió a una comitiva presidida por Peidró y Godoy, y durante la reunión les aseguró que esa central era “plenamente considerada” por el Gobierno y que hasta ahora con otras expresiones sindicales “sólo hubo fotos”.
Más allá de la exclusión de una de las CTA, los dirigentes de la CGT salieron satisfechos de la Casa Rosada porque finalmente pudieron participar de una reunión tripartita que venían reclamando desde hace meses y a la que el Presidente se había comprometido varias veces en convocar. Pero se fueron con la sensación de que el Gobierno buscó una escenificación para mostrarle a la misión del FMI el apoyo de empresarios y sindicalistas.
Alberto Fernández saluda a los participantes del plenario virtual de la CTA de los Trabajadores, que lidera Yasky
Algunos dirigentes gremiales refunfuñaron porque en la reunión se habló en términos generales sobre las medidas de recuperación económica y ni siquiera quedó claro la fecha en que empezarían a trabajar en concreto.
También llamó la atención de algunos miembros de la CGT que el ministro de Economía, Martín Guzmán, haya destacado en el encuentro la necesidad de definir “una base presupuestaria para que haya esfuerzo y no sacrificio del pueblo argentino”. Para los sindicalistas, “la idea del esfuerzo se puede entender de distintas maneras”.
De todas formas, el ministro dijo que apostaba a que el FMI “comprenda la grave situación” de la Argentina y no condicione al país con medidas que impliquen más ajuste económico.
La CGT se reunirá este jueves con la misión del Fondo que llegará este martes al país. Los directivos del organismo, que ya se reunieron con la cúpula cegetista a fines de mayo, quieren escuchar cuál es su mirada sobre la situación económica y social, agravada por la cuarentena obligatoria.
Lo que era una gran mentira es que (Mauricio) Macri gobernaba para los ricos», dijo Miguel Ángel Pichetto al referirse a la cantidad de planes sociales que se habían implementado durante el gobierno de Cambiemos. Según analizó, la anterior gestión se ocupó de destinar plata «a los enemigos» y denunció que el mantenimiento de la pobreza en el país puede ser «funcional» para un «proyecto político de continuidad y mantenimiento en el poder». El excandidato a vicepresidente reconoció que durante la gestión de Cambiemos aumentaron los planes sociales por «la mirada bondadosa» de la exministra de Desarrollo Social Carolina Stanley quien, según declaró, «garantizaba clientela para enemigos y adversarios». En ese sentido, durante una entrevista en el programa de TN Verdad/Consecuencia, el senador con mandato cumplido resaltó que «era una gran mentira que Macri gobernaba para los ricos. Aumentó el gasto de seguridad social de manera exponencial con muchos más planes. Hacían política social pensando más en los gerentes de la pobreza, dándole a los enemigos los planes. Fue un error fatídico». Consultado por los nuevos índices de la pobreza difundidos por el INDEC -que llegó al 40,9% -, Pichetto aclaró que no cree que haya «mala intención» del gobierno de Alberto Fernández, pero consideró que «puede llegar a ser funcional a un proyecto político de continuidad y mantenimiento en el poder. Porque si manejas los planes, la asistencia y el control del territorio, llegan a consolidar poder. Lo importante es tener una clase media, una visión de ascenso, gente libre que no dependa de un plan». Miguel Ángel Pichetto: «¿Dónde están Tinelli, Caparrós y los muchachos que iban a ocuparse del hambre?» Además, el exlegislador por Río Negro se refirió a la inseguridad, a la que analizó a partir de la liberación de presos por la pandemia: «Tenés 5.000 presos peligrosos, mano de obra desocupada, ¿te pensás que están trabajando? Es probable que cobren algún plan, pero también están haciendo lo que siempre hacen». Al referirse a la inmigración, aseguró que por año entran 300.000 pobres por año que van al Conurbano: «Un porcentaje de inmigrantes paraguayos, bolivianos, peruanos, entran al Conurbano porque no hay política migratoria que los ordene». En ese sentido, alertó sobre una posible ‘explosión’ en el Gran Buenos Aires si no se lo ‘ordena’: «Hay que evitar que el Conurbano se consolide como Sinaloa, donde la ley la pone el narco».
La vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca, afirmó el fin de semana: “La idea de que primero se bajan los impuestos y después llegan las inversiones no funciona” y agregó: “Ya se probó con Macri y terminamos con un estado desfinanciado”.
Claramente la funcionaria parece no tener en cuenta que las inversiones no son función solamente de la carga impositiva, sino que, además, también de la estabilidad en las reglas de juego, la seguridad jurídica, la legislación laboral, las regulaciones, la existencia de moneda, de un mercado de capitales, etc. En definitiva, llama la atención lo endeble del argumento de la vicejefa de Gabinete.
De todas maneras, un simple ejemplo muestra que, la baja de impuestos produce estímulos para aumentar la producción. Durante el gobierno de Macri se eliminaron las restricciones a las exportaciones y se bajaron los impuestos de complejos cerealeros y cárnicos. Como resultado de esto la producción de maíz, que era un pésimo negocio en la era K, aumentó el 70%, la de trigo, que casi no alcanzaba para abastecer el mercado interno, creció 42% y las exportaciones de carne vacuna, que estaban en USD 1.046 millones en 2015 llegaron a USD 4.032 millones 4 años después.
Las inversiones no son función solamente de la carga impositiva, sino que, además, también de la estabilidad en las reglas de juego, la seguridad jurídica, la legislación laboral, las regulaciones, la existencia de moneda, de un mercado de capitales
En el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner la carne pagaba 15% de retenciones, pero además para obtener el ROE (Registro de Operaciones de Exportación) había que vender carne barata al mercado interno. Como resultado de esa política bajó la exportación de carne, cerraron muchos frigoríficos y se perdieron 20.000 puestos de trabajo.
De manera que con la eliminación de retenciones y regulaciones solamente, hubo un fenomenal incremento en la producción de granos y en la exportación de carnes que llegó a multiplicarse por cuatro.
Pesada bibliografía
Pero, además, parece que Cecilia Todesca desconoce la carga tributaria y la complejidad del sistema impositivo argentino. El primer dato a considerar son los impuestos que pagan las empresas en Argentina en los tres niveles de gobierno: nación, provincias y municipios. Como se sabe hay 166 gravámenes: 42 nacionales, 41 provinciales y 83 tasas municipales, según el relevamiento que hizo el director de Iaraf, Nadín Argañaraz.
Pero ya en 2004, el gran economista y tributarista rosarino, Antonio Margariti decía: “Si uno quiere conocer las leyes impositivas que se le aplican para ser un buen contribuyente, tiene que recurrir a los libros especializados. La editorial La Ley, por ejemplo, las ha publicado bajo el título de “Impuestos” en 25 tomos. Es decir, las leyes impositivas vigentes que rigen para todos los contribuyentes están contenidas en 25 tomos de 1.290 páginas cada uno. En total, 32.250 páginas. Si una persona común se pone a leerlas para conocer sus obligaciones impositivas, tardaría cuatro años. Pero en ese lapso se habrán editado otros 25 tomos actualizados y, por lo tanto, siempre estaría atrasado.” Como puede verse, un destacado especialista en temas impositivos admite lo complejo que es el sistema para poder cumplir.
Un director de la AFIP dijo: «Si hago cumplir estrictamente el sistema impositivo argentino, generaría un caos social porque tendría que cerrar infinidad de pymes que no podían cumplir con las regulaciones existentes»
Es más, muchos años atrás me invitó a almorzar el director de la AFIP porque habíamos tenido un debate amable en radio sobre el sistema impositivo. Y reconoció que si hacía cumplir estrictamente el sistema impositivo argentino, generaría un caos social porque tendría que cerrar infinidad de pymes que no podrían cumplir con las regulaciones existentes. Literalmente el sistema tributario argentino era y es incumplible. Y eso lo saben hasta los mismos funcionarios.
Basta con leer la ley de procedimiento fiscal para advertir que el contribuyente está indefenso ante el Estado. Llevando al absurdo esa ley, podría decirse que un responsable impositivo “puede ser fusilado al amanecer, en la plaza mayor y sin juicio previo” si así lo dispone la AFIP.
El gráfico muestra los países que cobraban a sus empresas una carga impositiva superior a las ganancias obtenidas. En este cálculo de Doing Business del Banco Mundial, se estima con cuánto se queda el Estado, considerando los tres niveles de gobierno, del margen bruto de las empresas. La serie que comienza en 2005 muestra hasta 8 países que se quedaban con más del 100% de las ganancias de las empresas: Argentina, República Democrática del Congo, República Centro Africana, Burundi, Comoros, Sierra Leona, Bielorrusia y Gambia.
Desde 2005 había hasta 8 países que se quedaban con más del 100% de las ganancias de las empresas: Argentina, Comoros, República Democrática del Congo, República Centro Africana, Burundi, Sierra Leona, Bielorrusia y Gambia. Dexde 2013 sólo quedaron en la lista los dos primeros
A partir de 2013 solo quedaron en esa lista extrema Argentina y Comoros, el resto redujo drásticamente la carga tributaria.
Mientras en Argentina los tres niveles del estado (nación, provincias y municipios) se quedan con el 106% de las ganancias de una empresa, el promedio de Medio Oriente y África del Norte es del 39,1%; y África Subsahariana sube a 48,2% de las utilidades declaradas.
Si se compara con Sudamérica, exclusivamente, la Argentina es también el más caro impositivamente, considerando, además, que el trabajo todavía no toma los estímulos impositivos que acaba de implementar Uruguay.
Pero, por otro lado, el sistema tributario argentino es tan complejo que las empresas requieren de asesores en la materia y puede estimarse que, trabajando 8 horas diarias, una empresa tiene que destinar 39 días laborales a liquidar los impuestos que establece el fisco argentino a pesar de ciertas simplificaciones que se establecieron en la era Cambiemos, aunque en la era K llegaron a destinarse 57 días. Casi dos meses de trabajo para determinar el monto de los tributos a pagar.
No debe sorprender que el trabajo informal sea tan alto
Con estos datos no debe sorprender que el trabajo informal sea tan alto. Cualquier empresa chica no puede sostener esa carga impositiva y tampoco asumir el costo de liquidar tantos impuestos diferentes. El sistema rechaza a todos aquellos que desean ingresar al mercado formal.
Si se junta la fenomenal carga impositiva sobre las empresas, lo caro y engorroso que es liquidar impuestos con la inestabilidad en las reglas de juego, la inseguridad jurídica y el escaso respeto a los derechos de propiedad, las regulaciones y el discurso anti empresa, no debe sorprender que crezca el número de empresas que quieren irse del país, que la pobreza estructural haya crecido hasta niveles alarmantes, que la desocupación sea una preocupación constante, y que el argentino medio esté harto de trabajar para el Estado para que sostenga a planeros y empleados públicos en cantidades industriales.
Después de ver estos datos, parece bastante evidente que la vicejefa de Gabinete no ha tenido que lidiar con el pago de impuestos, administrar personal, acatar regulaciones y demás trabas que debe afrontar cualquier persona que quiere establecer un negocio y crear puestos de trabajo.
La ofensiva de Leopoldo Moreau contra los integrantes de la Corte Suprema generó el repudio de sectores de la oposición y, además, de algunos integrantes del Poder Judicial. Carlos Stronelli, fiscal federal, denunció que hace años se vive una «falta de respeto» al sistema republicano con «bravuconadas y atropellos» y disparó contra el legislador del Frente de Todos, quien respaldó el pedido de juicio político a Carlos Rosenkrantz: «Ha hecho de la calumnia su modo de vida». Luego de que el máximo tribunal aceptara tratar el per saltum presentado por los jueces Pablo Bertuzzi, Leopoldo Bruglia y Germán Castelli por sus traslados, se conoció el pedido de juicio político de la diputada del Frente de Todos y consejera de la Magistratura, Vanesa Siley contra Rosenkrantz, presidente de la Corte. Consultado por el caso en Terapia de Noticias, ciclo que se emite por LN+, Stornelli aclaró: «Yo no soy juez de jueces, desconozco cuáles son los motivos y si deberían ser destituidos, eso es un capitulo aparte». Sin embargo, el fiscal de la causa Cuadernos apuntó contra los referentes del kirchnerismo al asegurar que tienen una «operación clara, con participes claros, una clara distribución de roles y un objetivo claro». «Antes del pedido (de juicio político), instalamos la calumnia, que es lo que pasa siempre y que a fuerza de repetición el ciudadano, que no está todo el tiempo sobre estos temas, termine creyendo las cosas que dicen desde alguna oficina de propaganda», sostuvo. Consultado por las declaraciones de Moreau, quien aseguró que la Corte Suprema está «agotada» y «degradada», Stornelli lanzó: «No voy a hablar sobre lo que dice una persona que ha hecho de la calumnia su modo de vida». En diálogo con, alertó que «hay falta de respeto a la Justicia, los jueces y el sistema republicano. Más allá de lo que decida la Corte, es lo que más me preocupa». Hay ciertas personas que han asumido la Magistratura desde la militancia política y a veces desde la obsecuencia Sobre el caso Bertuzzi, Bruglia y Castelli, el magistrado consideró que «debería respetarse la inamovilidad de los jueces, de otro modo estaría amenazada la existen del Poder Judicial y la división del poderes. Es mediante argumento y alegatos cómo se resuelven las cosas, y no mediante bravuconadas, atropellos y montoneras que se lanzan». «Esto viene hace muchos años. El mejor ejemplo fue cuando falleció el fiscal (Alberto) Nisman, fue el cénit de este tipo de actitudes. Desconocer, amedrentar, escrachar, calumniar, no una persona si no una decenas de personas que en manada acuden a tratar de destruir a cualquier funcionario que no tenga la obsecuencia necesaria», concluyó Stornelli.
Roberto Perdía es un abogado con pasado montonero que siempre se caracterizó por su ductilidad política: hace 45 años preparó junto a la cúpula de la organización guerrillera que conformaba la “Operación Primicia” el sangriento ataque al Regimiento de Infantería de Monte 29 de Formosa en el que murieron 12 montoneros y 12 defensores del cuartel, de los cuales 10 eran conscriptos. Ahora, en pleno siglo XXI, y con casi 80 años de edad es representante de las familias que usurparon las tierras de Guernica.
En una extensa entrevista con Infobae habló del peronismo que “ya no existe”, asegura que el Presidente y la vicepresidenta de la Nación “no tienen rumbo”, y que es necesario crear una nueva democracia. “Si Montoneros hubiese llegado al poder, no sé qué pasaba, pero seguro que no estábamos así. La toma de Guernica es una demostración de ello”, arriesga y afirma haber estado cara a cara con Andrés Larroque negociando una salida al conflicto de la toma. De los últimos gobiernos, destacó el de Néstor Kirchner.
-¿Usted forma parte de la Gremial Sindical de Abogados del Estado que defiende a los usurpadores de Guernica?
-Sí. Es más, yo formaba parte de la primera Gremial y mi relación con ella es que conocía a alguno de sus integrantes por la militancia política. En aquella época había abandonado la abogacía porque me estaba metiendo más en la lucha clandestina. Eso fue aproximadamente entre los años 1969, 1970 o 1971. En esa época ni se llamaba Gremial todavía. Como Gremial nace en 1972 o 1973. Nace con los primeros presos. Con los presos de la dictadura de (Alejandro Agustín) Lanusse. Yo estaba muy vinculado a la defensa de los trabajadores del monte, a los hacheros de la zona de Santa Fe y del Norte del país. Ahí conformamos un sindicato. En esa época estábamos organizando a la gente que era la más vulnerable. Eso fue entre 1966 y 1968. Ya en el 69 empezamos a conformar las estructuras más clandestinas, más militares, con vista a una organización político-militar.
-Montoneros.
-En el 70 me caso con mi compañera y vamos para Salta porque había caído un grupo de gente en Taco Ralo. La conducción de la FAP (Fuerza Armadas Peronistas) me encomienda la tarea de que me haga cargo de la reconstrucción de la Fuerza en Salta y Tucumán.
-Ya que estamos haciendo historia, se acaban de cumplir 45 años de la denominada “Operación Primicia”, el ataque montonero al Regimiento de Infantería de Monte 29 de Formosa. Un sangriento combate de 30 minutos que incluyó el secuestro de un avión Boeing en Aeroparque y el copamiento del aeropuerto de Formosa. ¿Tiene algún recuerdo especial de esa batalla?
-No, no particularmente, fue un hecho importante. Posiblemente la acción militar más importante que se hizo en la Argentina. No por el volumen, sino por la complejidad que tenía…un avión, más de mil kilómetros, ir y volver. Una complejidad muy grande que terminó con muchas dificultades.
-Veinticuatro muertos, entre ellos diez conscriptos que nada tenían que ver. Estaban en el Regimiento haciendo la colimba. ¿Tiene algún arrepentimiento por aquella masacre?
-No, mire. Cada uno de los hechos merecería un análisis particular. Para mí la palabra no es arrepentimiento. Sí hay un dolor de todo eso y es un dolor colectivo, de la sociedad. Y fundamentalmente un dolor mucho, mucho más profundo en el sentido que aquellos sueños de miles de compañeros no se pudieron realizar.
Roberto Perdía: «En la lucha uno no elige con quién va a pelear, es decir la circunstancia. De alguna manera los soldados eran el instrumento de aquella política de la dictadura o de los gobiernos, del poder estatal o paraestatal. No eran cosas que uno pudiera elegir»
-Hace unos años reconstruí periodísticamente aquella tragedia y sinceramente cuesta comprender aquel asalto al cuartel de Formosa.
-Fue una realidad que no nació de un día para el otro. Venía de una larga acumulación de luchas. El golpe que echó del poder a (Juan Domingo) Perón sucedió en septiembre de 1955. Hay sectores muy importantes que resisten. Hay una consigna que a mí me impresionó muchísimo, en Rosario, en la zona sur, en la pared de un frigorífico pintaron una frase que decía: “Los rusos y los yankees reconocen al gobierno de la dictadura”. Ese era un barrio popular que resistió muchísimo tiempo y seguían peleando. Ahí es donde nace el famoso dibujo de PV, “Perón Vuelve”. Después fue adoptado como una fórmula por la sencillez que tenía y que viene de una cosa distinta y que es Cristo Vence. El Perón Vuelve es la contracara del Cristo Vence. 1964: el retorno de Perón no se pudo concretar y en la Argentina no pasó nada. Aquel “en la Argentina no pasó nada” fue muy importante para nosotros. No podía ser que si Perón regresaba y lo mataban o lo mandaban de vuelta no pasara nada. Si eso sucedía, al país había que darlo vuelta. Nosotros no éramos unos charlatanes. La generación nuestra tenía una característica: ponerle el cuerpo a la idea. No era cuestión de hablar por hablar. Para nosotros era “pensar, hacer, decir y hacer las cosas”. Así se fue gestando esta historia.
Roberto Perdía: «Después de 38 años de democracia y ese discurso de Raúl Alfonsín que ‘con la democracia se come, se cura, se educa’, bla, bla, terminamos así»
-¿La toma del Regimiento por asalto?
-Sí. Usted me pregunto si sentía arrepentimiento. Arrepentimiento es otra cosa. Yo siento el dolor por la Patria. El dolor de la sociedad. El dolor de los argentinos, de los hermanos, de los compañeros.
-¿Sigue hablando con Mario Firmenich, otro de los integrantes de la cúpula de Montoneros que vive en España?
-Telefónicamente. Vía familiar. A través de gente que viaja. Cada tanto sí. No tenemos un vínculo estrecho pero sí, cada tanto nos hablamos.
-¿Y han hablado por la indemnización a las familias de los soldados que mataron en la toma del Cuartel de Formosa durante la “Operación Primicia”?
-No, no.
-¿Y sobre ese tema qué piensa, cuál es su opinión? El resarcimiento fue aprobado por el Congreso pero aún no se efectivizó.
-La verdad es que no lo he pensado seriamente. No sé qué tiene que ver el soldado… no lo he pensado, no, no.
– ¿Cómo qué tiene que ver el soldado? Eran soldados, estaban haciendo la colimba. Yo hablé con alguno de los sobrevivientes, apenas si habían disparado en la instrucción….Estaban ahí porque les tocó estar por obligación, no por elección. No eran enemigos, eran soldados de la Patria.
-Sí, claro (tose).
-¿Sobre eso no se hizo ningún replanteamiento?
-No. La verdad no pensé cual sería una solución equitativa al problema. Yo reconozco el tema de los soldados. Merecen algún mecanismo de respuesta por parte del Estado que tendría que haberse dado hace años.
«Con Mario Firmenich no tenemos un vínculo estrecho pero cada tanto nos hablamos», reconoce Roberto Perdía.
-¿Y hay alguna autocrítica sobre la “Operación Primicia” y el asesinato de los soldados?
-No. Eso era parte de una lucha. Y en la lucha uno no elige con quién va a pelear, es decir la circunstancia. De alguna manera los soldados eran el instrumento de aquella política de la dictadura o de los gobiernos, del poder estatal o paraestatal. No eran cosas que uno pudiera elegir.
-No nos vamos a poner de acuerdo en ese tema. ¿Qué participación tuvo usted en la “Operación Primicia”?
-Directamente no participé de ese hecho. Había otro compañero de conducción que estaba participando.
-¿Pero sí del diseño, de la planificación del asalto al Regimiento de Monte?
-De definición, de la aprobación del hecho sí, participamos. Conocíamos el hecho y formaba parte de la estrategia global sobre la cual estábamos avanzando.
– ¿Qué hubiese pasado si ganaba la guerrilla, si ganaban los Montoneros?
-No sé. Pero sí sé qué es lo que pasa hoy.
-¿Y qué pasa hoy?
–(Se ríe) Usted viene de preguntarme por Guernica. Eso pasa hoy. (Engola la voz) después de 38 años de democracias. De la vuelta a esta democracia formal donde gobernaron todos, peronistas, radicales, de izquierda, de arriba, de abajo. Después de 38 años y ese discurso de (Raúl) Alfonsín que “con la democracia se come, se cura, se educa”, bla, bla, terminamos así. Hay algo mucho más profundo que está pasando en esta patria nuestra. Yo estoy seguro de que si ganábamos nosotros no terminábamos así. ¿Qué hubiéramos hecho? No lo sé. Pero lo que sí sé es que esto no hubiese pasado. Las comparaciones de los procesos históricos son complicadas, y más aún cuando se habla tanto y llama tanto la atención los hechos montoneros. Acá hay que preguntarse forzosamente una cosa: ¿Qué han hecho de la patria?, ¿Qué han hecho de la Argentina?, ¿Qué han hecho de la sociedad? Han gobernado todos. Fundamentalmente gobernó un peronismo que de peronismo tiene muy poco. Tiene muy poco y nada que ver con aquel peronismo de los sueños, y de las ideas de la patria liberada. O del sueño del peronismo original del 45 al 55, el de la resistencia obrera; o de los años 60. En fin, es largo.
Roberto Perdía: «No me siento identificado con ninguna de las fuerzas políticas electorales. La patria avanza hacia una situación distinta. Todos los días hay pequeños estallidos por todos lados. Hay que pensar en la construcción de un modelo distinto». Adrián Escandar 162
-¿Y hoy por hoy, con quién se siente identificado políticamente?
-Con ninguna de las fuerzas políticas electorales. Con ninguna. La patria avanza hacia una situación distinta. Todos los días hay pequeños estallidos. Hay que pensar en la construcción de un modelo distinto. De algo diferente. Estoy terminando de escribir un libro, que empezó con un trabajito publicado hace unos años y que se llama Prisionero de esta democracia. La reedición de este libro, al que le agregué algunos capítulos. En uno de ellos hablo sobre la idea de pasar del Estado Nación al Estado Plurinacional y de construir otro tipo de régimen estatal. Hay que pensar en dar vuelta la realidad. Darla vuelta en serio. Es una construcción que no se hace el día de la revolución, es una construcción que se hace todos los días.
–¿Y como se hace la revolución que propone en esta Argentina?
-¿Con qué insumos? Y mire Guernica. Mire las quejas por todos lados. Ese es el insumo sobre el que hay que construir el futuro. Aunque yo no lo vea. Eso no importa. Este país va a ser, si es que tenemos país, radicalmente distinto al actual. El modelo social también va a ser distinto. Esta democracia, este Estado, se está muriendo. El feudalismo comenzó a caer después de una peste gigantesca allá por el siglo XIV y yo creo que esta pandemia es el punto de inflexión de este modelo que viene de la modernidad, que viene de romper con la naturaleza. Con la idea de que la ciencia y la técnica resuelven todo. Este modelo se cae. Faltaran 10, 15, 50 años, pero este modelo capitalista asentado en la modernidad va a desaparecer y aparecerá otro. Este sistema no es capaz de combatir este bichito casi invisible que es el virus del Covid. Mi apuesta es esa, y mientras tenga vida voy a luchar por eso.
-¿Como se imagina ese nuevo modelo en nuestro país?
-No es imaginable la existencia de grandes centros como este Buenos Aires y este suburbano que tenemos donde se amontonan las ciudades y tenemos los campos vacíos. O tenemos una Patagonia absolutamente vacante y vacía al servicio de cuanto poder imperial se le ocurra instalarse en ella. Hay que generar ciudades productivas y no estos asentamientos pobres donde la gente sobrevive, como en Guernica. Vamos hacia ese nuevo sistema o hacia el suicidio colectivo.
-¿Ve en la Argentina a algún dirigente que pueda llevar adelante los cambios que usted propone?
-Primero, el hecho es colectivo. Los dirigentes aparecen en el transcurso de la lucha. Hay dirigentes como (Juan) Grabois que tienen más claro qué rumbo va tomando todo esto. Grabois va y viene, negocia, arregla, sale, pone, entra. Pero tiene lucidez en marcar hacia dónde estamos marchando. Otros grandes dirigentes, como Cristina (Fernández de Kirchner),no tienen idea de hacia dónde estamos marchando. Tenemos una dirigencia formada en otras raíces. El propio Perón, con todas las críticas que uno puede llegar a hacerle, comprendía los fenómenos mundiales. Y Evita, sin comprenderlo cabalmente, sentía esos fenómenos mundiales. Hoy en día la dirigencia nuestra no lo entiende.
-¿Y el presidente Alberto Fernández sabe hacia dónde vamos?
-(Se ríe) No tiene ni idea. No tiene ni idea.
-En los años 70, intentaron una revolución guerrillera para llevar adelante los sueños que usted me dice que tenían. ¿Qué tan lejos o cerca estamos de un intento revolucionario como el que propone en esta entrevista?
-Hubo momentos de lucha poderosos. Hoy en día eso no se vislumbra. Creo que aparecen cosas. A mí el fenómeno de Guernica me impresionó un montón. No fue que tres dirigentes y alguna organización se pararon y dijeron “vamos a producir Guernica”. No. Lo produjo la gente. El pueblo con su necesidad, y alguna organización, con mayor o menor lucidez se sumaron a eso y pusieron un entorno para hacerlo caminar. Nada más. Es una demanda social colectiva imparable que por ahora no tiene la profundidad de la primera resistencia peronista como la nuestra.
El ex montonero y abogado Roberto Perdía forma parte del grupo de abogados letrados que defienden a los usurpadores de las 100 hectáreas de Guernica. Asegura que se reunió dos o tres veces en persona con el ministro Andrés Larroque. (Franco Fafasuli)
-¿Usted forma parte de la estrategia de los abogados que conforman la Gremial Sindical que defienden a los que tomaron los terrenos de Guernica?
-Yo soy parte de esa estructura. Las cosas las discutimos, las participamos.
-¿Como abogado de la Gremial Sindical habló con Axel Kicillof del tema Guernica?
-No. Siempre hablamos con los ministros de él. A Kicillof no lo conozco. Hablé con los ministros de acción social, con los de tierras, con la gente de vivienda, con la gente de seguridad.
-¿Habló con Andrés “Cuervo” Larroque?
-Sí, sí, claro. Estuve dos o tres veces con Larroque.
-¿Y también se reunió cara a cara con Sergio Berni, el ministro de Seguridad?
-Hablé varias veces con Pablo Fernández, el subsecretario del ministerio de Seguridad.
-¿Lo hizo telefónicamente?
-No. Me reuní personalmente con ellos para buscar soluciones al conflicto y que esto no sea un desgaste y un enfrentamiento dolorosísimo. Las puertas están abiertas todavía. Se abrieron algunas ventanitas. Esto hay que resolverlo de la mejor manera posible y evitar una crisis. Todavía hay gente que no lo entiende.
Roberto Perdía entiende que el de Néstor Kirchner fue el mejor de los últimos gobiernos. Sobre Alberto Fernández asegura que «no sabe hacia dónde va el país».
-¿La propuesta de ustedes es tierra por tierra?
-Esa es la lógica de los compañeros que están en Guernica. Fueron hasta ese lugar buscando un terreno. No se van a ir sin un terreno. Ahí no fueron buscando un negocio. Fueron buscando un lote para construir una vivienda, fueron a buscar independencia.
-Esa gente que usurpó los terrenos, ¿no debería pagar por un lote en cómodas cuotas, o como puedan? ¿La lógica no sería esa?
-La opinión es unánime. Nos dicen “yo quiero pagar”. La inmensa mayoría son changarines que la pandemia los dejó sin nada. A medida que se les dé una solución integral y accedan a un empleo y a un plan de vivienda van a ir pagando su cuota. Todos quieren pagar.
-¿Y usted está de acuerdo con eso?
-Acordamos lo que ellos digan. Como Gremial de abogados y abogadas no somos los que decidimos la línea de trabajo. Eso lo resuelven ellos.
-¿Qué piensa de Larroque?
-Es la nueva generación de dirigentes. Estos compañeros, el error de fondo que cometen es tener una enorme confianza en las decisiones que pueden tomar los de arriba. Larroque y estos nuevos dirigentes deben demostrar que son distintos. Hasta ahora están ahí.
Roberto Perdía: «Yo sé que Néstor participó de organizaciones ligadas a Montoneros, como la JUP, la Juventud Universitaria Peronista de La Plata. Militó allí. Tenía un vínculo estrecho con Montoneros. Su conducción era montonera».
-¿De los últimos gobiernos peronistas, a cuál destaca?
-De Alberto (Fernández) se puede decir poco aún. Desde los intereses del pueblo, el mejor gobierno fue el de Néstor Kirchner a quien lo benefició el precio internacional de los commodities primarios. La soja a más de 600 dólares la tonelada lo favoreció y el gobierno lo distribuyó, no sé si de manera equitativa, pero sí beneficiando a los más necesitados. Pero no utilizó esos recursos para crear otro modelo. Siguió siendo el mismo esquema de siempre. En los primeros años del kirchnerismo tuvimos la oportunidad de introducir grandes cambios a este modelo que ya lleva unos 140 años y no lo hicimos. Desaprovechamos una década.
-Se dice, o algunos sostienen que Néstor y Cristina Kirchner eran Montoneros… ¿Fue así o no?
-…Yo sé que Néstor participó de organizaciones ligadas a Montoneros, como la JUP, la Juventud Universitaria Peronista de La Plata. Militó allí. Tenía un vínculo estrecho con Montoneros. Su conducción era montonera. Néstor formaba parte de esa práctica, sí, sí. Cristina de un modo más distante.
Hay una expresión en inglés que se utiliza en muchísimos campos, pero sobre todo en el periodismo, que es off the record. Se refiere a la expresión de distintas fuentes que se manifiestan a través de los medios y que los periodistas registramos sin atribución de identidad, escondidas detrás del anonimato. Sobre todo en la prensa escrita, uno muchas veces se encuentra con cosas que se dicen, opiniones, datos y hechos que se manifiestan de esta forma.
Esto es muy frecuente en sociedades sometidas al autoritarismo del poder. Allí la verdad, y muchas informaciones delicadas, que quien manda no quiere que se sepan, se filtran hacia la sociedad en modo off the record. Es una práctica mucho más frecuente donde hay un desdoblamiento de la construcción de la imagen de la realidad que proviene de los medios de comunicación. Está la información que se da a conocer con nombre y apellido. Y la que el poder no quiere que se publique, que se filtra de manera anónima.
Nosotros estamos viviendo hoy en la Argentina un fenómeno muy curioso. Quien filtra de manera anónima sus pareceres, su información y visión de las cosas es supuestamente el que tiene el poder. Es decir, Alberto Fernández. Un presidente off de record. Un ejemplo de esto ocurrió la semana pasada. Un hecho escandaloso sobre todo fuera de la Argentina. Hubo un informe durísimo de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en Venezuela. Ya había uno del mes de julio de la autoría de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet.
En esta oportunidad se expresó un comité de la comisión de derechos humanos de la ONU y lo que el informe manifestó es que, bajo el régimen de Nicolás Maduro, hay una organización de delitos para aterrorizar a la sociedad y retener el poder. El informe da cuenta de todo tipo de atrocidades, pero la novedad es que señala a 45 funcionarios responsables de esta secuencia delictiva sistemática. Entre ellos, identifica al presidente Maduro y a sus ministros de Defensa e Interior como organizadores directos.
La posición del gobierno argentino, de la Cancillería, fue ratificar el informe con el representante que tiene el país en esta comisión. Pero la semana pasada el embajador ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Carlos Raimundi, que es un militante kirchnerista, manifestó que él conocía ese informe, pero que no podía adherir totalmente a él. Lo calificó de «sesgado». Ante una asamblea virtual de la OEA Raimundi sostuvo que para evaluar bien este informe de la ONU sobre crímenes de lesa humanidad en Venezuela, documentados, identificados con personas con nombre y apellido, habría que tener en cuenta que los venezolanos la están pasando mal por el bloqueo físico y financiero.
Esa fue la posición del embajador Raimundi, pero no la del Gobierno. Más todavía: la Cancillería le habría dado instrucciones en sentido contrario, para que adhiriera a este informe de la ONU. Con independencia de lo que Raimundi quiera o diga, desobedeció las instrucciones que le dio su propio gobierno. En cualquier cancillería del mundo ya lo hubieran echado. Pero él sigue siendo embajador en la OEA. Lo único que sabemos, off the record, es lo que la Casa Rosada dejó trascender: que era la posición que tiene Fernández sobre el informe de la ONU.
Como sucede en los gobiernos o en los regímenes autoritarios, el que necesita expresar su verdad, si esa verdad contradice al poder lo hace off the record. La curiosidad es que en este caso lo hizo el Presidente. Como si el poder lo tuviera otro, alguien capaz de sancionarlo si hace público lo que debería haber hecho, que es removerlo a Raimundi por haber desobedecido instrucciones directas de la Cancillería.
Otro caso es el de la diputada Vanesa Siley, quien ocupa un lugar importante en la dinámica del kirchnerismo. Es la reemplazante de Eduardo «Wado» de Pedro, actual ministro del Interior, en el Consejo de la Magistratura, lugar que él ocupaba cuando era diputado. Igual que el ministro, es de Mercedes, tierra de juristas. Vamos a rebobinar: los intereses judiciales de Cristina Kirchner los maneja Wado de Pedro, quien conduce un entramado al que pertenece la diputada Siley, y el medio hermano del ministro, Gerónimo Ustarroz, en el Consejo de la Magistratura. Hay quien dice que Wado de Pedro, a raíz de la autoridad que tiene sobre los temas judiciales del kirchnerismo, hoy está en La Cámpora casi a la altura de Máximo Kirchner.
Vanesa Siley reactivó un pedido de juicio político que tenía contra el juez Carlos Rosenkrantz porque el juez votó, tal cual establecía la ley, el cómputo de las penas con el 2×1, en un procesado por crímenes de lesa humanidad. Hubo tres jueces que votaron como Rosenkrantz, pero solo se reactiva ese antiguo juicio político contra él. Esto es porque el Gobierno lo identifica como el más activo opositor a la revocación del traslado de los jueces Bruglia, Bertuzzi y Castelli.
Es curioso el tipo de argumento que usa la diputada Siley. Dice que en aquel caso, en el que votó a favor del 2×1, Rosenkrantz hirió la sensibilidad popular. Que estuvo en contra de la opinión pública. Estamos frente a una diputada que tiene un poder enorme por el grupo al que pertenece. Es imposible pensar que ella haya activado la denuncia sin una instrucción o una autorización de Wado de Pedro y de Cristina Kirchner. Estamos con una diputada ligada al ministerio del Interior, a la vicepresidenta, que forma parte de La Cámpora, que acusa al juez y pide que se inicie en el Congreso una remoción. Por lo que dice en la sentencia, por el contenido del fallo, no porque haya violado los procedimientos. ¿Algo más parecido que esto al lawfare? ¿Algo más parecido a lo que Cristina Kirchner reprochaba en la época de Mauricio Macri?
Según tengo entendido, el presidente Alberto Fernández le pidió al legislador porteño kirchnerista Leandro Santoro que haga declaraciones desautorizando tímidamente la iniciativa del juicio político de la diputada Siley. Santoro, que es un legislador muy ligado a Fernández, dijo que no creía que esta propuesta sea parte de la agenda del Gobierno. Un argumento bastante similar al que expuso Martín Lousteau ante Cristina Kirchner cuando se discutió en el Senado el tema de los tres jueces trasladados.
A Santoro le salió a contestar indirectamente Leopoldo Moreau, su exsuegro. No sabemos si Moreau tomó la iniciativa, o si se lo pidió Máximo Kirchner o Cristina Kirchner. Pero dijo que toda la Corte está agotada. Con una caracterización bastante rara en el caso de Juan Carlos Maqueda, a quien calificó de estar «en una zona de confort». ¿Será una nueva causal de juicio político? Rosenkrantz hoy también intervino en el debate y contestó los argumentos de Siley desmontando las acusaciones que la llevaron a retomar el juicio político.
Es interesante el ataque de Moreau a la Corte. Es un hombre súper experimentado, que no creo que dé puntada sin hilo. Creo que obliga a plantear una hipótesis, todavía muy borrosa: esta impugnación a la Corte puede insinuar que el Gobierno ya sabe cómo se va a pronunciar cuando tenga que tratar el tema de los tres jueces Bertuzzi, Bruglia y Castelli. Es muy probable que supongan que ya hay dos jueces de la Corte, Rosatti y Maqueda, que tienen un borrador muy preliminar respecto de por dónde encarar. Faltaría otro juez para que se configure una mayoría que le dé la razón a los jueces trasladados y no al Gobierno. La hipótesis que se podría considerar es si la impugnación tan dura de Moreau a la Corte está adelantando que ese fallo no se va a cumplir.
Esto no sería una sorpresa. El gobierno de Santa Cruz, encabezado por Kirchner, desobedeció durante mucho tiempo un fallo de la Corte que obligaba a reponer en su cargo al fiscal de estado, cargo que terminó siendo disuelto. ¿Puede ser que el kirchnerismo esté pensando en agarrarse de algún considerando del nuevo fallo y seguir adelante con la remoción de estos jueces? Son signos de interrogación que estamos obligados a abrir. Inquietudes que aparecen cuando se empieza a ver este ataque sistemático del kirchnerismo, en este caso encarnado en Moreau, sobre la Corte.
Nos queda saber a quién le debemos hacer caso dentro del oficialismo cuando hablan sobre este punto. ¿Al diputado porteño Leandro Santoro que expresa lo que piensa Fernández? Les puedo asegurar que, cuando el Presidente asumió el poder, ni para él ni para su entorno, la Corte era un problema. Se ha ido transformando en un tema a medida que Cristina Kirchner vio que su futuro judicial dependía muchísimo de ese tribunal. Si miramos en profundidad, lo que observa Cristina cuando analiza cómo la Corte resuelve el traslado de los jueces es un adelanto de cómo podría fallar ese tribunal en el caso Hotesur, en el de Los Sauces, en el de Vialidad, y en muchas causas que tiene la vicepresidenta a consideración de estos jueces. Por eso, el conflicto de Bruglia, Bertuzzi y Castelli es, en realidad, el campo de batalla de otras peleas, que todavía la vicepresidenta tiene que dar en la Corte.
En el caso de Carlos Raimundi, el Gobierno dice lo que piensa off the record; y en el caso de la Corte, trata de hablar a través de Santoro. Y Moreau lo desautoriza. ¿Por qué esto es importante? El modus operandi indica que hay un poder que actúa y otro poder que habla off the record. Lo único que consigue ese método es crear incertidumbre. En un diseño de poder como este, la incertidumbre no es un accidente. Es un objetivo.
Esta incertidumbre es la que se ve en el mercado cambiario, con lo que -en este punto- se une la economía con este conflicto político. Es un problema que se le está generando a Fernández con la Corte y que lo va a pagar con actos de gobierno. Habrá que ver cómo actúan estos magistrados ante la quita de fondos a la ciudad de Buenos Aires, o ante una eventual suba de tarifas. El dilema judicial de Cristina afecta directamente a la administración del Presidente y, además, se proyecta sobre la economía porque el Gobierno es una usina de incertidumbre, con un Presidente que habla off the record.
Esta incertidumbre cae sobre un campo muy deteriorado como lo es la economía argentina, que trae un estancamiento de diez años y una crisis desde el primer trimestre de 2018. Esto se puede observar estudiando las acciones de la bolsa de valores porteña, reflejados en el índice Merval. A comienzos de 2018, esas acciones valían US$ 1800. Y hoy valen US$ 280. La mitad de esa caída corresponde a 2020. Este derrumbe de la bolsa indica qué opinan los mercados respecto de la viabilidad de los negocios en la Argentina. Y cómo proyectan que le irá a una empresa radicada en el país. Hay expertos que creen que el piso, de acá a fin de año, puede ser de US$ 150.
Para revertir esta tendencia, se necesitan señales muy claras. Pero el Gobierno está diseñado políticamente para emitir señales confusas. La incertidumbre política afecta la marcha de la economía en un momento en el que, según la última encuesta de Federico Aurelio, la principal preocupación de los argentinos ha dejado de ser la salud y pasó a ser la economía. Al ser consultados sobre cuáles son sus prioridades, el 39% de los encuestados consideró que su principal problema es el económico, seguido por la inseguridad (con el 28%) y, en tercer lugar, señalaron al coronavirus y a la salud (27%).
A la incertidumbre política se le suman las malas señales técnicas. Por ejemplo, las que aparecieron en el mercado cambiario. El miércoles pasado, antes de que se conozca el nuevo paquete de medidas, hubo una nueva caída, esta vez de US$ 103 millones, en los depósitos bancarios de la gente, que los retira ante el temor de que haya un corralito en dólares, por la falta de divisas.
Desde que el Banco Central, encabezado por Miguel Pesce, anunció el supercepo y las regulaciones para obtener los US$ 200, y para el pago de deudas en dólares por parte de las empresas, las reservas cayeron US$ 1234 millones. Esto quiere decir que estas medidas en vez de incrementar las reservas las disminuyen. De hecho, desde el 15 de septiembre hasta hoy, la caída de las reservas es de US$ 1323 millones: otra consecuencia de la incertidumbre.
La semana pasada, el Gobierno cambió de táctica y pasó de Pesce a Guzmán. La estrategia del presidente del Banco Central ante la caída de reservas era poner cepo, es decir, murallas para que no salgan las reservas; Guzmán, en cambio, intenta promover la oferta de dólares en el sector exportador. Por eso, bajó un poco las retenciones.
Los economistas tienden a pensar que el productor de granos mira la brecha cambiaria, ve que es superior a la baja de retenciones, y, entonces, no se entusiasma con venderle a la cerealera que exporta esa mercadería. Los productores siguen esperando que se produzca la devaluación que está indicada en la brecha cambiaria. Y en todas las medidas gubernamentales que indican que el país no tiene dólares y que, por lo tanto, el valor oficial de esta moneda se parecerá, cada vez más, al blue o al contado con liquidación. Aunque bajen las retenciones, para los productores ese beneficio sería insignificante en comparación a lo que pueden hacer conservando los granos de soja en los silobolsas, que son dólares, cuando se produzca una devaluación.
Por el contrario, las cerealeras sí pueden ver un estímulo para ofrecer dólares: el Gobierno revirtió una medida de Mauricio Macri, que había terminado con un diferencial de retenciones entre el productor de granos y aquellas compañías que convierten esos granos en aceite. En un negocio con un margen muy pequeño, al disminuir esa diferencia, generó problemas en muchas cerealeras, como ocurrió con Vicentin.
Alberto Fernández repuso ese diferencial y las grandes aceiteras, que suelen ser multinacionales, tienen ahora la posibilidad, por un período acotado, de vender ese aceite con menos retención. En este contexto, es probable que, como seguramente los productores no les vendan granos, sólo quieran liquidar los que tienen almacenados para molerlos y exportar el aceite. Quien tiene un rol muy importante en todo esto es Roberto Urquía, el dueño de Aceitera General Deheza (AGD) y uno de los líderes de la industria. Su cuñado, Miguel Acevedo, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), es amigo del Gobierno. Es probable que, con estas medidas, estén intentado seducir a ciertos sectores.
El 9 de julio, Fernández convocó a seis entidades empresarias, entre ellas, La Rural, para dar una imagen de unidad nacional y de convergencia de sectores detrás de la recuperación económica. Desde el Instituto Patria, Cristina Kirchner le dijo que leyera una nota de Alfredo Zaiat, en Página 12, que le advertía que tenga cuidado con los exportadores. Que ese no era el camino. Ahora el mandatario benefició a las empresas exportadoras, lo que probablemente sea positivo si lo que necesita es que se liquiden rápidamente dólares con la venta de aceite. Habrá que ver si la señora de Kirchner comprende lo que sucedió, pero lo que está claro es que uno de los dos -el Presidente o su vice- se equivocó. No se sabe si se equivocaron on the record u off the record.
Algo importante para comprender al mercado cambiario es la noticia que no conocimos en los anuncios de Guzmán de la semana pasada. ¿Qué esperaría alguien que está mirando el comportamiento de las reservas? Que el ministro diga que tiene un acuerdo con el gobierno chino para convertir en dólares los yuanes que el país tiene como préstamo. Lo que se conoce como el swap de reservas, que es una especie de respaldo teórico, porque no se puede transformar en dólares. Esa noticia no llegó y daría la impresión de que el gobierno chino continúa diciéndole a la Argentina lo mismo que le decía cuando Macri era presidente: que no quieren la convertibilidad de los yuanes a dólares porque temen que los Estados Unidos lo interpreten como un accionar agresivo hacia ellos.
Sigue sin resolverse el enfoque de base: el problema no son los dólares. La sociedad compra dólares porque ve que se deterioran los pesos, lo cual ocurre, a su vez, porque el Gobierno los sigue volcando a la emisión, y esos pesos ya no valen nada. Como Guzmán sostiene que no bajará el gasto el año que viene, se puede anticipar que continuará emitiendo mucho. Este es el problema de fondo, sobre el cual el Gobierno no da una señal fiscal o monetaria, que debería traducirse en un programa económico. Es lo que le pedirán esta semana los representantes del Fondo Monetario Internacional (FMI) que vinieron a Buenos Aires.
La directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, y el ministro de Economía de Argentina, Martin Guzmán Fuente: Reuters – Crédito: Remo Casilli/File Photo
¿Cómo mira la sociedad la situación económica? Ya mencionamos la encuesta de Aurelio. Desde el punto de vista sectorial, la Asociación Empresaria Argentina (AEA) conversa con la CGT y trabaja en un programa. También en silencio, off the record, para que no se enoje Fernández y, en consecuencia, Cristina Kirchner. La vicepresidenta no quiere a la CGT porque allí tiene a enemigos muy marcados que trabajaron en su contra durante la administración de Macri, como José Luis Lingeri, «Cloro». En este juego, en cambio, Moyano está muy cerca de Fernández. Entre otras razones porque ya cerró el acuerdo para que Cristóbal López se quede con OCA.
En el campo político, Sergio Massa se diferencia del resto al decir que los alumnos de sexto grado y sexto año de todo el país deberían volver ya a clases. Es una picardía ya muy trillada del diputado: recomendar algo que, como él ya sabe, se va a anunciar dentro de poco. Antes se lo hacía a Macri. Ahora se lo hace a Fernández. Lo de los alumnos lo anunció anoche el ministro Nicolás Trotta. Massa hizo la misma jugarreta con la baja de retenciones. Mientras tanto, se despega: ya lo hizo sobre los ataques a los silobolsas, las pistolas taser, la salida de presos y la negociación de la deuda.
Algunos, como Cristina Kirchner, creen que habría que involucrar más a Massa. Que debería hacerse cargo de la Jefatura de Gabinete. Sin embargo, las personas más afines a Massa le dicen que le conviene esperar, porque pueden aparecer escenarios más interesantes para él. Si Massa asumiera la Jefatura de Gabinete, el presidente de la Cámara de Diputados pasaría a ser, probablemente, Máximo Kirchner, quien entraría -entonces- a la línea sucesoria. Si hubiera una catástrofe, podría llegar a asumir la presidencia.
Como parte de la agenda en común que establecieron la Comuna y la empresa prestataria del servicio eléctrico, hoy se conformó una nueva mesa de trabajo en el espacio municipal de Av. 532 y 119.
En esta oportunidad, el cónclave contó con la participación del Secretario de Gobierno, Marcelo Leguizamón; la Presidenta del Concejo Deliberante local, Ileana Cid; y los Presidentes de bloque, Claudio Frangul (Juntos por el Cambio), Cristian Vander (Frente de Todos) y Gastón Crespo (GEN); quienes plantearon distintas inquietudes con respecto a la inversión y el funcionamiento integral del servicio en las delegaciones.
Al respecto, el Secretario de Gobierno local, Marcelo Leguizamón, explicó: “A través del trabajo articulado que venimos realizando semanalmente con Edelap, la empresa presentó ante las autoridades ejecutivas y legislativas las obras que viene haciendo y la planificación de cara a los próximos meses”.
Por su parte, la Presidenta del Concejo Deliberante, Ileana Cid, manifestó: “Fue una reunión absolutamente positiva, donde hemos intercambiado opiniones y nos hemos interiorizado de todo lo que viene haciendo la empresa”.
“Es importante que todos estemos trabajando juntos por el bien común de los vecinos y vecinas platenses, que es lo que más nos enaltece y por eso queríamos estas reuniones que hoy se están concretando”, afirmó el Concejal del Frente de Todos, Cristian Vander, y expresó: “Esperamos poder interceder por algunas obras de urgencia y solucionarles la vida a miles de vecinos y vecinas para este verano”.
En el marco de la mesa de trabajo conjunta, Edelap informó acerca de importantes obras ya ejecutadas y en ejecución que forman parte del protocolo de emergencia y el plan de trabajo presentados por la empresa a la Provincia de Buenos Aires.
Entre las mismas se destacan el tendido de nuevas redes de Media Tensión para zona norte de La Plata, La Loma, Parque Sicardi y el centro de la ciudad, las que permiten mejorar la confiabilidad del servicio; el plan de colocación de 500 columnas hormigón para mejorar las redes eléctricas y reducir el impacto de tormentas fuertes en el servicio; y la ampliación de la capacidad instalada de la red para brindar más energía a través de nuevos centros de transformación en Olmos, Melchor Romero, Arturo Segui, Villa Elvira, Tolosa, City Bell, San Carlos, Los Hornos, Villa Castells, Altos de San Lorenzo, Gonnet, Gorina, Abasto, Etcheverry, Villa Elisa, y en el casco de La Plata.
También se informó acerca del relevamiento de más de 70 puntos de suministro eléctrico pertenecientes a Centros de Salud y la ejecución de obras realizadas sobre las redes que brindan servicio a Hospitales y Clínicas de la región en el marco de la pandemia.
A su vez, las autoridades locales analizaron el plan de inversión y los trabajos previstos de cara al próximo verano, a partir del cual el Municipio solicitó optimizar el servicio eléctrico de cara a las altas temperaturas y al aumento del consumo habitual que se prevé.
En este contexto, la empresa prestataria afirmó que en función del estudio del comportamiento del consumo de los usuarios se están llevando adelante obras en distintos puntos del centro de La Plata, San Carlos, City Bell, Los Hornos, Villa Elvira, Arturo Segui, Gonnet, Olmos, Altos de San Lorenzo, entre otros. Brindó además detalles de la disponibilidad de generación móvil propia y contratada, el personal asignado a responder ante contingencias y de las diferentes vías de atención disponibles para los usuarios.
“Que se generen estas mesas de trabajo entre el Ejecutivo, el Legislativo y las empresas son muy importantes porque en el fondo, lo que prima es el bienestar de los vecinos”, indicó el edil local, Gastón Crespo, quien hizo hincapié en la importancia de “hablar del estado actual del sistema y las inversiones en la ciudad”.
Finalmente, cabe destacar que también participaron del cónclave el Subsecretario de Gestión del Riesgo, Rodrigo Páez; el Gerente Comercial de Edelap, Ramiro González Mues; el Gerente de Mantenimiento, Eduardo Bonavita; el Gerente de Servicio Técnico de la empresa, Fabián Tava; y el Gerente de Operaciones, Claudio Bokan.