Autor: Jorge Alfredo Baret

  • La crisis económica, la presión de CFK y el desánimo oficialista alimentan las versiones de cambios en el Gabinete

    Alberto Fernández aseguró en declaraciones periodísticas que “no tiene previsto cambios en el Gabinete”, mientras Cristina Fernández de Kirchner y Sergio Massa consideran en privado que la actual crisis financiera y económica, la molicie de ciertos ministros y la imagen pública presidencial justifican un nuevo programa y nuevos jugadores en Olivos y la Casa Rosada.

    La Vicepresidente y el Presidente de la Cámara de Diputados han conversado sobre este asunto con Alberto Fernández, y los tres asumen que un cambio de Gabinete sólo puede suceder si se cumplen dos hechos políticos: los ministros que vienen son mejores que los renunciantes, y el futuro programa económico tiene que exhibir más consistencia que las actuales medidas diseñadas por Martín Guzmán y Miguel Pesce.

    El Presidente, CFK y Massa aún no han acordado qué referentes del Frente de Todos, economistas con presencia mediática o antiguas figuras del peronismo pueden remozar a un actual Gabinete que ya se piensa como una etapa superada del Gobierno.

    Un ejemplo del debate interno: Massa considera que Martín Redrado puede aportar su experiencia política y profesional, Alberto Fernández escucha con atención, y Cristina no olvida su declaración testimonial en la causa Dólar Futuro.

    La posición ética y política del Presidente respecto a las violaciones a los derechos humanos en Venezuela, exhibió la pelea ideológica que se traba en la Casa Rosada y Olivos al tiempo de definir una agenda de Estado. El kirchnerismo duro recela de Alberto Fernández y no tiene problemas en erosionar su figura pública si no alinea su agenda a los compromisos políticos de la Vicepresidente.

    El apoyo al informe de la ONU fue aplaudido en la Unión Europea, los restos del Mercosur y la Casa Blanca, pero causa una guerra de guerrillas opaca y sin reglas entre Olivos y el Instituto Patria. CFK dejó hacer y enfiló contra Felipe Solá, que resistió en la Cancillería a pesar del malestar presidencial y las operaciones que Nicolás Maduro hizo en Argentina con tropa propia (venezolanos y referentes del Frente de Todos).

    La decisión de Alberto Fernández frente al régimen populista de Maduro terminó en un ejercicio de suma cero. El jefe de Estado acumuló muchísimo prestigio en política exterior, y quedó debilitado en los márgenes populistas del Frente de Todos. Alicia Castro y Hebe de Bonafini cuestionaron con fiereza al Gobierno, y ningún secretario o ministro salió al rescate del Presidente.

    Alberto Fernández y Hebe de Bonafini en la Casa Rosada. (@alferdez)Alberto Fernández y Hebe de Bonafini en la Casa Rosada. (@alferdez)

    Alberto Fernández relativiza el fuego amigo, y busca soluciones a la crisis económica y financiera que Guzmán y Pesce no logran resolver. Resiste la posibilidad de forzar un cambio en el Ministerio de Economía y el Banco Central, pero sabe cómo funciona el poder de los mercados en la Argentina y que el tiempo juega en contra.

    En este escenario político aparece con nitidez las contradicciones propias de la coalición de Gobierno. Los candidatos de Alberto Fernández-Massa, no están en la misma nómina que escribió CFK junto a Máximo, Oscar Parrilli y Carlos Zannini. Y estas diferencias, a su vez, encierran una paradoja: no hay coincidencias respecto a los nombres de los futuros miembros del Gabinete, pero sí hay acuerdo respecto a la posibilidad de crear un Súper Ministerio que ejecute un nuevo programa económico.

    Las conversaciones reservadas entre el Presidente, la Vicepresidente y el titular de la Cámara Baja se enmarcan en un clima de desasosiego en la Casa Rosada, Olivos y el Parlamento. Ese ánimo personal y político se vincula a la situación en los mercados y al número creciente de muertos y contagiados en la pandemia.

    El dólar con su pasado áspero y el COVID-19 matando noche y día, crean en Gobierno un clima distópico que Alberto Fernández también sufre en su imagen pública. El último sondeo de opinión de Poliarquía, que llega casi a la misma hora a Olivos y Balcarce 50, explicó textual: “La aprobación de Alberto Fernández en relación al manejo del coronavirus cae un punto y se ubica en 53 por ciento, su valor más bajo desde la implementación de la cuarentena en marzo”.

    Alberto Fernández habla con una sonrisa a sus amigos de la militancia y cavila en soledad qué hará hacia adelante. En Gobierno asumen que los mercados ya no confían en Pesce y Guzmán, y el Presidente busca un punto de equilibrio entre las pretensiones de CFK y los consejos de Massa. No tienen aún los nombres, y menos todavía los consensos con el poder real para acordar un programa económico de coyuntura.

    El 17 de octubre puede ser más que el Día de la Lealtad Peronista.

    Fuente: Infobae.com

  • El Banderazo del 12O contra el Gobierno se empieza a palpitar en redes

    Como sucedió en los últimos feriados, sectores de Juntos por el Cambio convocaron para este lunes 12 de octubre a través de redes sociales a un nuevo «banderazo» contra el Gobierno, que se realizará a través de concentraciones de protesta en el Obelisco porteño y en ciudades de todo el país. Con los hashtags #12OSomosLibres, #12O, #12Oyovoy, #todosperotodosalascalles y #12OctubreTodosAlaCalle la convocatoria motorizada a través de Twitter es a partir de las 17:00 de este lunes, en coincidencia con el día del Respeto a la Diversidad Cultural. El abanico de reclamos es variado, pero encabezan la denuncia por corrupción de funcionarios y dirigentes ligados al actual Gobierno, sumado a la iniciativa para anular los traslados del jueces que investigan a Cristina Kirchner. Bullrich convoca a marchas anti K pero busca no espantar a los moderados de JxC También se reclamará la vuelta de las clases en aulas de instituciones educativas, y algunos sectores pedirán que se habiliten nuevas actividades que se encuentran restringidas en el marco de la cuarentena por la pandemia del coronavirus. Una de las figuras que impulsa la convocatoria a la marcha es la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, quien expresó que el «banderazo» es para pedir «por la economía, la salud, la educación y la libertad de los argentinos». «El 12 de octubre voy a marchar con mi bandera, en mi vehículo, junto a millones de ciudadanos de todo el país, en defensa de la República», manifestó la opositora en su cuenta de Twitter. Con Bullrich al frente, organizan marcha opositora contra «la agenda clandestina de Cristina» En una grabación, amplió los motivos que la empujan a salir a la calle con su auto a defender las causas que considera justas y denunciar los «atropellos» que a su entender que están llevando adelante desde el Gobierno. «El 12 de octubre voy con mi bandera y mi auto a la marcha. Voy porque creo que tenemos que salir de esta situación en la que estamos miles de empresas, comercios, trabajadores, estudiantes; todo el país en la debacle total por una situación que se podría haber evitado. Y los estudiantes, que no vuelven a estudiar, los chicos en sus casas sin escuelas, destruyendo un año de educación», dijo Bullrich. Por su parte, la diputada bonaerense de Juntos por el Cambio Carolina Píparo también llamó a concentrar este lunes. «A la agenda del odio, de la impunidad y del miedo, la confrontamos marchando pacíficamente. Cuanto menos escuchen más vamos a alzar nuestra voz #12O #YoVoy», tuiteó. El diputado nacional Fernando Iglesias también convocó y dijo que va a concurrir a la protesta: «Como en todas las marchas desde 2008 y todos los banderazos 2020, mañana estaré participando en el #12OBanderazoPorLaRepublica Con barbijo y tomando todas las precauciones, el #12OctubreTodosAlaCalle en todas las plazas del país. Ojalá seamos muchos». El diputado Waldo Wolff también fue otro que se sumó a la convocatoria al igual que se espera la asistencia a la protesta del ex secretario de Medios, Hernán Lombardi. En tanto, también convocaron a salir a las calles la ex diputada Cynthia Hotton, referente del partido Valores y activista contra la legalización del aborto, y el ex consejero de la Magistratura Alejandro Fargosi, crítico del kirchnerismo.

    Fuente: Perfil.com

  • Provincia por provincia, qué establece el decreto que oficializa la extensión del aislamiento social

    Con un total de 894.206 infectados desde que se registró el primer caso de COVID-19 y 23.868 víctimas fatales, el Gobierno Nacional oficializó este lunes la extensión del Aislamiento Social hasta el 25 de octubre.

    A través del Decreto 792/2020 publicado hoy en el Boletín Oficial, el Poder Ejecutivo detalló cómo continuarán las restricciones y flexibilizaciones en las distintas provincias -de acuerdo a su situación epidemiológica particular- durante las próximas dos semanas.

    Ésta vez el Gobierno hizo mención que “en esta etapa de la evolución de la pandemia los indicadores epidemiológicos no son las únicas variables que corresponde que sean evaluadas a la hora de tomar las medidas hacia el futuro”. En ese sentido hizo mención al peso de los factores culturales, sociales y conductuales, que deben ser contemplados a la hora de oficializar la prórroga de la cuarentena.

    La circulación comunitaria del virus sigue siendo el principal factor para distinguir a los distritos que continuarán en la etapa de Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO), de los que transitan una cuarentena con más flexibilizaciones en la etapa de Distanciamiento Social, Preventivo y Obligatorio.

    En ese sentido, pese a que en el decreto se resalta que en el AMBA “se verifica un descenso en el número de casos en las últimas semanas”, tanto para la Ciudad como para la Provincia de Buenos Aires, la Capital y los 35 municipios que integran el Área Metropolitana continuarán en la fase de ASPO.

    No obstante se destacó que “se pudo evitar la saturación del sistema de salud y el porcentaje de ocupación de camas actualmente es del 63,3%: en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, del 69% y en la región metropolitana de la Provincia de Buenos Aires del 60,1%”.

    Con el correr de los días, Nación irá comunicando las oficializaciones de las autorizaciones que permite en cada distrito. A priori este lunes se dio el visto bueno para que haya reuniones sociales de hasta 10 personas en espacios públicos al aire libre en la Ciudad de Buenos Aires.

    En provincia de Buenos Aires las nuevas habilitaciones sucederán a partir de la semana próxima. Si bien los contagios en el conurbano y en gran parte del interior se encuentran estabilizados, preocupa el aumento de casos de los municipios de General Pueyrredón, Tandil, Bahía Blanca y San Nicolás.

    Alberto Fernández prorrogó la cuarentena una vez más: hasta el 25 de octubreAlberto Fernández prorrogó la cuarentena una vez más: hasta el 25 de octubre

    Además continuarán en la fase de ASPO: los departamentos de San Fernando, Comandante Fernández, Mayor Luis Jorge Fontana y Chacabuco de la provincia de Chaco; los departamentos de Biedma y Escalante en Chubut; los departamentos de Capital, Santa María, Punilla, Colón, Tercero Arriba y General San Martín en Córdoba; los departamentos de Manuel Belgrano, Ledesma, El Carmen, Palpalá, Susques, Yavi, Rinconada y San Pedro de Jujuy; los departamentos de Capital y Chilecito de La Rioja; los departamentos de Capital, Luján de Cuyo, Las Heras, Maipú, Guaymallén, Godoy Cruz, Tunuyán y Tupungato de Mendoza; los aglomerados de las ciudades de Neuquén, Plottier, Centenario, Senillosa, Cutral Có, Plaza Huincul y Zapala, en Neuquén; los aglomerados de las Ciudades de Bariloche y Dina Huapi y el departamento de General Roca de Río Negro; los departamentos de Cerrillos, Rosario de Lerma, General Güemes, La Caldera y Capital de Salta; el departamento de Rawson y Capital en San Juan; el departamento de General Pedernera en San Luis; los aglomerados de la Ciudad de Río Gallegos, El Calafate y Caleta Olivia de Santa Cruz; los departamentos de Rosario, La Capital, General López, Caseros, Constitución, San Lorenzo, Las Colonias y Castellanos, en Santa Fe; los departamentos de Capital y Banda de Santiago del Estero; el departamento de Río Grande de Tierra del Fuego; el departamento Capital en Tucumán.

    Al respecto de las regiones que continuarán en la fase de aislamiento, se alertó por el porcentaje de ocupación de camas de terapia intensiva de casos como el de Gran Mendoza (92%), Rosario (96%), Córdoba (70%), Ciudad de Paraná (75%), General Roca (98%), Tucumán (80%).

    En todas las provincias y municipios que continúan en la fase de ASPO, el transporte público seguirá siendo para personal de actividades esenciales, por lo que en las otras actividades exceptuadas los empleadores deberán seguir garantizando el transporte de los trabajadores y las condiciones de seguridad e higiene para prevenir contagios.

    Continuarán prohibidas las reuniones sociales o familiares en domicilios particulares, cines, teatros, centros culturales, bibliotecas, museos, clubes, y cualquier espacio público o privado que implique la concurrencia de personas; y el turismo.

    Provincias que continuarán en la fase de Distanciamiento Social, Preventivo y Obligatorio

    En esta etapa continuarán los distritos cuyo sistema de salud tenga margen de respuesta ante la demanda sanitaria, que además no cuente con transmisión comunitaria de coronavirus: Catamarca; Corrientes, Entre Ríos, Formosa, La Pampa, Misiones, Chaco (a excepción de los departamentos de San Fernando, Comandante Fernández, Mayor Luis Jorge Fontana y Chacabuco); Chubut (a excepción de Biedma y Escalante); Córdoba (excepto los departamentos de Capital, Santa María, Punilla, Colón, Tercero Arriba y General San Martín); Jujuy (excepto los departamentos de Manuel Belgrano, Ledesma, El Carmen, Palpalá, Yavi, Susques, Rinconada y San Pedro); La Rioja (excepto Capital y Chilecito); Mendoza (excepto los departamentos de Capital, Luján de Cuyo, Las Heras, Maipú, Guaymallén, Godoy Cruz, Tunuyán y Tupungato); Neuquén (excepto los aglomerados de las ciudades de Neuquén, Plottier, Centenario, Senillosa, Cutral Có, Plaza Huincul y Zapala); Río Negro (excepto los aglomerados de las ciudades de Bariloche y Dina Huapi y el departamento de General Roca); Salta (excepto los de Cerrillos, Rosario de Lerma, General Güemes, La Caldera y Capital); San Juan (excepto los departamentos de Rawson y Capital); San Luis (excepto el departamento de General Pedernera); Santa Cruz (excepto los aglomerados de la Ciudad de Río Gallegos, El Calafate y Caleta Olivia); Santa Fe (excepto los departamentos de Rosario, La Capital, General López, Caseros, Constitución, San Lorenzo, Las Colonias y Castellanos); Santiago del Estero (excepto los de Capital y Banda); Tierra del Fuego (excepto Río Grande); Tucumán (excepto el departamento Capital); todos los municipios de Buenos Aires (con excepción de los departamentos de General Pueyrredón, Bahía Blanca, Tandil, San Nicolás y de los 35 incluidos en el AMBA).

    (EFE/Juan Ignacio Roncoroni) (EFE/Juan Ignacio Roncoroni)

    En las zonas abarcadas por la fase de DISPO continuarán las actividades económicas, industriales, comerciales o de servicios, con su debido protocolo y siempre y cuando se “restrinja el uso de las superficies cerradas hasta un máximo del 50 % de su capacidad”.

    Con respecto a las actividades deportivas y artísticas, el decreto indica que solo podrán realizarse “siempre que no impliquen una concurrencia superior a 10 personas”.

    No obstante siguen prohibidos los eventos sociales o familiares en espacios cerrados, “y en los domicilios de las personas, en todos los casos y cualquiera sea el número de concurrentes, salvo el grupo conviviente”; las prácticas de deportes donde participen más de 10 personas o que no se permita mantener el distanciamiento social; los cines, teatros, clubes y centros culturales; el turismo; y el servicios de transporte de pasajeros interurbano, interjurisdiccional e internacional.

    Independientemente de la fase en la que se encuentre el distrito, el Gobierno Nacional, aclaró -de acuerdo a resoluciones del Consejo Federal de Educación- que “si el riesgo fuere bajo, se podrán reanudar las clases presenciales de manera escalonada y progresiva en todos los niveles educativos y modalidades”.

    El Gobierno indicó que si el riesgo es bajo, se podrá avanzar hacia un regreso progresivo de las clases presenciales El Gobierno indicó que si el riesgo es bajo, se podrá avanzar hacia un regreso progresivo de las clases presenciales

    “Si el riesgo fuera mediano, se podrán organizar actividades educativas no escolares (artísticas, deportivas, recreativas, de apoyo escolar, u otras) en grupos de no más de 10 personas, preferentemente al aire libre, y organizar actividades presenciales de cierre del año lectivo para estudiantes del último año de los niveles primario, secundario y superior”, se agregó.

    Por último, el Poder Ejecutivo especificó que en el caso de pacientes con diagnóstico de COVID-19 u otra enfermedad que estén transitando sus últimos días de vida internados, las provincias y la Ciudad deberán prever la aplicación de un estricto protocolo para el acompañamiento de los mismos por parte de sus seres queridos.

    Fuente: Infobae.com

  • Nodio, el «observatorio de la desinformación», genera rechazo de Adepa y la oposición

    La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (Adepa) expresó este domingo 11 de octubre su preocupación por la creación, por parte de un organismo oficial, de un «Observatorio de la desinformación y la violencia simbólica en medios y plataformas digitales (Nodio)». En Juntos por el Cambio también salieron a criticar la iniciativa y la calificaron de «el primer paso hacia el Ministerio de la Verdad» y de «cepo para controlar a la prensa». Se trata de una iniciativa de la Defensoría del Público, que tiene el objetivo de «proteger a la ciudadanía de las noticias falsas, maliciosas y falacias» y «reflexionar acerca de las prácticas responsables en búsqueda de un periodismo de alta calidad», además de debatir «sobre los aspectos éticos del ejercicio de la libertad de expresión en internet». Así se indicó en un panel en el que participaron la defensora Miriam Lewin, el director del organismo Glenn Postolski; el psicoanalista Jorge Alemán; la diputada Florencia Saintout; la investigadora Adriana Amado Suárez; el profesor Damián Loreti, y la periodista María Seoane. Miriam Lewin: “La libertad de expresión no puede vulnerar derechos” Adepa expresó que «respecto de proyectos similares que tuvieron lugar en la década pasada, la instauración de este tipo de órganos de vigilancia desde el Estado conlleva un riesgo cierto de que estos sean utilizados como método sutil de disciplinamiento o represalia por motivaciones ajenas a los principios que dicen promover». También señaló que «la propia conformación del panel de presentación, con la casi totalidad de sus integrantes identificados con un sector político claramente determinado, es un indicio de ello». La presentación de Nodio fue realizada el pasado viernes. Según se informó, el observatorio trabajará “en la detección y verificación de la información, en la identificación y desarticulación de estrategias argumentativas, la identificación de las operaciones de difusión y los sistemas de alertas”, entre otras acciones con el objetivo de proteger a la ciudadanía comunicacional de este tipo de informaciones. Lewin sostuvo que “insultar a quien piensa distinto, cancelar a quien es diferente, descalificar, agredir y no argumentar, bloquea el diálogo y vulnera derechos. Construir con falsedades noticias que apelan a la emocionalidad y fortalecen prejuicios que fomentan la intolerancia es poner en riesgo la convivencia democrática”. Adepa señaló que la libertad de prensa requiere un sólido andamiaje institucional y económico Y agregó que “el discurso del odio, la desinformación y las noticias maliciosas promueven la polarización social y la violencia colectiva, avasallan el derecho a estar informado, degradan el debate público y amenazan la democracia”. Es “necesario un espacio público y plural desde donde estudiar e investigar estos fenómenos, promover la discusión pública y servir de sustento para nuevas políticas públicas que protejan el derecho a la comunicación de las audiencias”, dijo Postolski. Desde su cuenta de Twitter, Lewin manifestó: «El objetivo de NODIO es fomentar la libertad de expresión y la diversidad de voces. Que todas las personas puedan expresarse en el debate público sin ser expulsadas y tengan acceso a información veraz. Está en la línea de lo que sugiere en su art 4 el Plan de Acción de la ONU». Las críticas de Juntos por el Cambio que marcaron a Nodio como «el primer paso hacia el Ministerio de la Verdad» y de «cepo para controlar a la prensa» Tras el lanzamiento de Nodio, desde Juntos por el Cambio salieron a criticar la iniciativa. Silvana Giudici, presidenta de la Fundación LED y expresidenta del ENaCom en la gestión de Mauricio Macri, manifestó: «Llegó NODIO. El primer paso hacia el Ministerio de la Verdad. Un organismo del estado definiendo que opinión es verdadera o falsa, o inicia una campaña de desinformación, pone en riesgo el principio constitucional de la libertad de expresión». «Es importante concientizar contra la discriminación o del discurso de odio. Contamos con leyes como la 23592 y el INADI para tutelar esos derechos. La defensoría del público debe promover la pluralidad de voces, la pesquisa de “operaciones de desinformación” implica lo contrario», agregó. Y concluyó: «La titular de NODIO es periodista, sorprende que impulse un observatorio donde la información periodística podría ser juzgada, evaluada y su veracidad sometida a la calificación de un organismo del estado. Profesionalmente sería como si un médico rompiera su juramento hipocrático». Otro que se sumó a las críticas fue el diputado y presidente del bloque PRO, Cristian Ritondo: «Este gobierno tiene un cepo para todo, también para controlar a la prensa. El poder de turno no debe decidir qué información llega a los ciudadanos. El Estado Nacional tiene que garantizar la libertad de expresión, no restringirla».

    Fuente: Perfil.com

  • Vuelven las clases en CABA: habrá un examen a fin de año y escuela de verano para recuperar los contenidos no aprendidos

    La ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, Soledad Acuña, dio algunos detalles del regreso gradual de clases. Según informó, no habrá cambios en el calendario escolar, que finalizará el 16 de diciembre. Pero sí habrá un examen de fin de año para evaluar si los chicos aprendieron los contenidos correspondientes al año que están cursando. Aquellos que demuestren dificultades, deberán asistir a la escuela en el verano.

    En una conferencia de prensa que compartió con el ministro de Salud, Fernán Quirós, y el secretario de Transporte, Juan José Méndez, Acuña adelantó que están trabajando en anticipar el inicio del ciclo lectivo 2021, probablemente un mes con respecto a lo que estaba previsto.

    “La escuela de la Ciudad va a abrir sus puertas después de 213 días, esta semana. Vamos a empezar con los chicos y chicas del último nivel de cada uno de los ciclo: con los de quinto año de las escuelas medias, con los de sexto año de las escuelas técnicas y con los séptimos grados de las escuelas primarias de gestión estatal”, precisó Acuña.

    De acuerdo a un relevamiento oficial, están en condiciones de retomar las clases unas 38 escuelas técnicas, 131 escuelas medias de gestión estatal y 464 escuelas primaria, que equivale 633 escuelas y 33.221 alumnos.

    Esta semana arrancarán las clases en las escuelas técnicas y medias y la semana siguiente las escuelas primarias. “Las de gestión privada también pueden comenzar pero tienen que realizar un trámite que es muy simple. Tienen que contactar con la Dirección General de Educación Privada, confirmar que conocen y que van a cumplir el protocolo y partir de ahí los vamos a habilitar y van a poder ir abriendo sus puertas”, aseguró la Ministra.

    Explicó que se trata de una “modalidad cuidada”, en la que trabajarán con un protocolo diseñado por el Ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, y su equipo de colaboradores. “Vamos a trabajar con grupos de 10 alumnos y un docente en formato burbuja, que quiere decir que esos chicos y chicas no se van a cruzar con otros grupos y esto nos va a permitir que en el caso de detectarse a algún alumno o docente que tenga síntomas de coronavirus se aísla a ese grupo y no a toda la escuela”, detalló Acuña, quien además remarcó que habrá una diferencia de media hora entre cada grupo para que el personal de limpieza pueda desinfectar.

    A pesar de la expectativa que hay al respecto, la Ministra fue contundente: “Esto no es la vuelta a clases pensando en la escuela que dejamos en marzo. Son espacios de presencialidad que complementan la virtualidad. Es un primer paso, es importante para chicos y chicas que no ven a sus pares desde hace 7 meses”.

    Esta semana volverán a las clases presenciales los alumnos y alumnas de quinto año del secundario y del sexto año de las escuelas técnicas de gestión estatalEsta semana volverán a las clases presenciales los alumnos y alumnas de quinto año del secundario y del sexto año de las escuelas técnicas de gestión estatal

    Durante la conferencia de prensa, Acuña hizo hincapié en que los alumnos que no fueron convocados no vayan a la puerta de sus escuelas. “Van a ser los docentes lo que se van a comunicar con las familias para decirle en qué turno y horario tienen que entrar y con qué grupo le toca. Queremos evitar que haya amontonamiento en la puerta. Los chicos y chicas ya saben a qué escuela tienen que ir porque fueron avisados”, ejemplificó.

    En esta vuelta a a la presencialidad, los maestros trabajarán fundamentalmente en los aspectos sociales para que los alumnos y alumnas cuenten lo que les pasó en esos meses en sus casas y para que naturalicen situaciones. “El componente fuerte será darles un espacio de acompañamiento y contarles que es lo que sucederá cuando pasen a la próxima etapa”, resaltó la funcionaria.

    Acuña dijo que el calendario escolar finalizará en la misma fecha prevista pero que trabajan en la posibilidad de adelantar el calendario del año que viene y empezar un mes antes.

    Explicó que en la Ciudad va a haber una instancia de evaluación y calificación en diciembre, a diferencia de lo sucedido en el primer cuatrimestre y en el informe que recibirán los padres en octubre, que se trata de un informe pedagógico.

    En diciembre va a haber una instancia evaluativa con calificación que va a determinar si los chicos tienen que ir a recuperación. Si eso sucede, habrá escuela de verano en las escuelas estatales para aprender todos esos aprendizajes que no se pudieron afianzar durante este año”.

    Con respecto a los 6500 que tuvieron problemas de conectividad y desde marzo perdieron el contacto con la escuela, la Ministra dijo que fueron identificados y contactados después del receso invernal para que vuelvan retomar sus estudios. Ellos cursarán al aire libre, en tres polideportivos: el de Parque Patricios, el de la Estación de Almagro y el del Parque Indoamericano. “El tercer paso será llevarlos a sus escuelas”, precisó Acuña.

    A su vez, la funcionaria porteño adelantó que desde el Gobierno de la Ciudad están trabajando “para presentarle a todos los chicos y chicas de todos los niveles alguna instancia de presencialidad antes de fin de año”.

    Por último, el Ministro de Transporte de la Ciudad, Juan José Méndez, confirmó que los docentes y el personal no docente podrán hacer uso del transporte público para ir a trabajar; y que está evaluando que los chicos y chicas que no puedan ir caminando o en bicicleta también puedan hacerlo. “Los docentes y no docentes tendrán que tramitar su permiso en Argentina.gob.ar”, precisó.

    Los 6500 chicos y chicas que se desvincularon de la escuela por problemas de conectividad tendrán clases en tres polideportivosLos 6500 chicos y chicas que se desvincularon de la escuela por problemas de conectividad tendrán clases en tres polideportivos

    Detalles del protocolo

    -Distanciamiento social de al menos 2 metros entre todos los actores involucrados.

    -Tapaboca obligatorio, para el ingreso y permanencia en los establecimientos educativos

    -Control de temperatura y síntomas a todas las personas que ingresen al establecimiento

    -30 minutos entre los turnos para desinfección de las zonas de trabajo

    -Ante la aparición de un caso sospechoso de COVID-19 en el establecimiento educativo, el equipo directivo deberá llevar a cabo las siguientes acciones:

    ● Dirigirla/o al sector de aislamiento destinado a tal efecto.

    ● Contactar inmediatamente al sistema de cobertura privada de salud de la persona y, en caso de que cuente con cobertura pública exclusiva, se deberá llamar al 107.

    ● En el caso de estudiantes, asimismo se deberá contactar al referente familiar o adulta/o responsable.

    ● En caso de personal docente y no docente confirmado, informar a la ART y otorgar la licencia correspondiente.

    ● Una vez confirmado el caso, el Ministerio de Salud de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires identificará a las personas que cumplan criterios de contacto estrecho.

    Fuente: Infobae.com

  • Leandro Santoro: «Alberto no es un presidente alfonsinista»

    Alberto Fernández volvió a retomar últimamente la línea no grieta, la línea más panradical, panperonista y no kirchnerista. ¿Cómo ves al Presidente? —No creo que se trate de la simbología kirchnerista ni alfonsinista. Tiene que ver con la necesidad de construir consensos en un contexto de muchas restricciones. Me parece que la sociedad argentina no está dispuesta a bancarse peleas entre políticos. La política argentina se volvió bastante agresiva y violenta, pero todos somos conscientes de que un presidente está obligado siempre a construir el consenso. Sobre todo en un contexto de tantas restricciones sociales, tantas angustias, situaciones de estrés por el encierro, por la crisis económica. Alberto lo tiene presente. —Algunos comparan al Presidente con el personaje de Woody Allen Leonard Zelig, que cambiaba de personalidad adaptándose al medio en que se desenvolvía. ¿Quién es Alberto? —Es un peronista pragmático con mucha sensibilidad social, formado en la cultura hippie con vocación de empatizar con la sociedad. Siempre con la perspectiva de mirar la realidad desde el punto de vista del que menos tiene, del que más sufre. Entiende que en la Argentina la construcción de poder implica el desarrollo de ciertas destrezas. A veces puede parecer esto que describís. Una posición ambigua en términos de algunas definiciones. En las grandes definiciones, Alberto Fernández no cambió nunca. Te hace falta saber. Nos apasiona informar. Necesitás confiar. Te queremos ahí. HACETE SOCIO DE PERFIL Periodismo Puro en tiempo real. REGISTRATE Ya tengo cuenta En la verdad no hay grieta: el único compromiso es con vos “Está por verse si el Frente de Todos puede responder a la ilusión que generó en la sociedad.” —Dejame que comparta esta definición “vulgata” del síndrome Zelig: “Es una afección extraordinariamente rara descripta en el hospital Clinic Villa Camaldoli de Nápoles sobre un paciente que presentaba los siguientes síntomas: daño frontal temporal por hipoxia cerebral, trastornos amnésicos y trastornos de la conducta que se manifestaban en un fenómeno muy peculiar que lo denominaban dependencia ambiental, o sea dependencia del ambiente, asumiendo diferentes roles según su entorno, interpretando al personaje que más encajaba en el contexto en particular. Según el grupo que lo describió, los síntomas se debían a una pérdida de la inhibición del lóbulo frontal, cuya función es el control de la identidad del sujeto, y a consecuencia de ello se producía una atracción hacia el rol social que proponía el ambiente. En este sentido, podía asumir el papel de médico entre los médicos o mimetizarse en el rol de psicólogo o de abogado entrando con sorprendente naturalidad, llegando incluso a inventarse una biografía personal exploratoria. El nombre de Zelig se debe a la película de Woody Allen filmada en 1983”. —La respuesta te la puede dar solamente un psiquiatra o un presidente. No soy ninguna de las dos cosas. En un país tan heterogéneo como el nuestro, donde está tan fragmentado el tejido social, es muy importante tener capacidad adaptativa para conducir al conjunto. —Que sería egosintónico entonces. Sería que, en sintonía con el ego que la persona desarrolla para la función, algo que fuera de esa función podría ser anormal, pero es necesario. —No voy a entrar en terrenos que no conozco. Sí sé que Alberto construye poder. Hay que comprender cómo se tiene que mover un presidente en el contexto de la Argentina. El sistema bipartidista de los 80 no existe más. La sociedad industrial, donde se ordenaba todo en función del trabajo, con clases sociales identificadas y con conciencia de sí mismas, con organizaciones que las representaban, tampoco. Las identidades políticas, sociales y culturales estallaron. Cualquier líder político moderno está obligado a tratar de interpelar y representar a distintos segmentos de la sociedad. “La sociedad argentina no está dispuesta a seguir bancando peleas entre políticos.” —En “Noticias” contaste cómo empezó tu relación con él: “Fue casual. Crucé un tuit de esos tan habituales hace unos diez años. Contestaba con mucha claridad conceptual; me llamaba la atención que un ex jefe de Gabinete tuviese tan pocos seguidores. En uno de esos cruces le dije: ¿cómo sé que sos vos? Y me invitó a tomar un café. (…) De esa primera reunión, generamos una relación que hasta hoy en día se mantiene”. Fuiste uno de los primeros que pisaron el departamento de Puerto Madero el 18 de marzo, cuando Cristina Fernández anunció que su ex jefe de Gabinete sería candidato a presidente. —Me pareció fabuloso que el tipo le responda a un pibe que no sabía quién era y lo invite a tomar un café. Él sí era conocido. Fue una conversación muy interesante. A partir de ahí, la relación se mantuvo. También esto habla de su forma de ser. No cambió, al día de hoy es así. Hay características que persisten en el tiempo. Una de esas es estar pendiente de lo que le dicen los demás y ayudar al otro. Tuvo una actitud muy noble. Tratar de contener a un pibe con inquietudes y darle explicaciones. Grieta. “La política argentina se volvió bastante agresiva y violenta”. “El sistema bipartidista de los 80 no existe más”. En el radicalismo existe una lógica más liberal que la peronista”. (Foto: Marcelo Dubini) —Con los años fue más que eso. —Esa fue la relación inicial. Después le conté de Raúl Alfonsín. Conservé una relación con Alfonsín durante mucho tiempo. Me permitió compartir cumpleaños, reuniones, ir a comer una vez por semana, viajar con él. Ese punto ayudó muchísimo, porque Alberto siempre se sintió muy atraído por la figura de Alfonsín. Lo conocía, lo trataba. Eso ayudó a que el vínculo entre nosotros fuese más sólido. “En la Argentina es muy importante tener capacidad adaptativa para conducir al conjunto.” —¿La relación con vos es causa o consecuencia de la fascinación de Alberto Fernández con Alfonsín? —Seguramente las dos cosas. —¿Le resultó atractivo que fueses el más joven de los alfonsinistas? —Sobre todo, le resultó útil. Se dice que Alberto es un presidente alfonsinista. No lo es. Se inspira en algunas ideas de Alfonsín, pero no tiene la misma concepción filosófica y política de Raúl. Tiene lecturas distintas de la realidad. Se parece el contexto donde le toca ser presidente. En términos institucionales, Argentina pareciera estar más sólida, pero existen restricciones financieras. Siempre decía que debió empezar a gobernar con un mapa en el que lo rodeaban dictaduras. Hoy Alberto tiene que gobernar y hay algunas dictaduras y otros gobiernos ultraconservadores en derredor. También la tiene muy difícil en una sociedad con muchas demandas e ilusión. La ilusión que se construyó con el Frente de Todos es enorme. La capacidad de respuesta ante ella está por verse. Las capacidades del Estado para resolver y encauzar esas demandas están muy menguadas como consecuencia de un proceso de destrucción del aparato productivo y estatal. Es otro punto de contacto. —Hay una imagen en la que puede verse un Santoro pelilargo con Alfonsín una década después de ser presidente, ya grande. Seguramente es de cerca de 2000 (N de R: Fontevecchia le muestra la imagen). ¿Hay un paralelismo que los acerca en las condiciones de posibilidad de un gobierno en los 80 y las de hoy? —Era algo preexistente a las condiciones. Alberto fue funcionario de Raúl y tiene desde siempre una foto con Alfonsín en su biblioteca. No la puso ahora. “Cualquier líder político moderno está obligado a tratar de representar a distintos segmentos.” —Hay quienes plantean que este no es un gobierno peronista, sino alfonsinista o radical. —Hay diferencias de origen. El radicalismo es una cultura también. Te hace interpretar la realidad sociopolítica con determinadas claves. El peronismo, además, obliga a ejercer un tipo de liderazgo impensado en el radicalismo. En el radicalismo existe una suerte de lógica más liberal. Es como comparar un griego y un romano. El liderazgo de Alfonsín surge en un contexto muy diferente al de Alberto. Aparece con la muerte de Ricardo Balbín y luego con una situación muy traumática, como la Guerra de Malvinas. También es el resultado de una posición muy coherente en relación con la defensa irrestricta de los derechos humanos. Fernández aparece en otro momento de la historia: su Ricardo Balbín no solamente no está muerto, sino que está vivo y lo nomina: Cristina, que es la líder natural del espacio. Su relación con la sociedad se construye de manera más rápida, violenta y espontánea. Lo de Alfonsín fue más de a poco, más de abajo hacia arriba. Además, los actores con los que tiene que construir poder y consensuar son distintos a los de Alfonsín. —¿Se podría decir que el peronismo de Alberto Fernández es más republicano, que hay una fusión de algunos de los valores del radicalismo más liberales propios de la socialdemocracia? —Antes de Alberto Fernández había adquirido muchos de esos elementos. —El significante Cafiero, por ejemplo. —Sí. Alfonsín lo rescataba como positivo. Afirmaba que el radicalismo había logrado contagiar de algunas buenas prácticas al peronismo; el peronismo también logró contagiar de algunas buenas prácticas al radicalismo. Son partidos hermanos o primos hermanos. Si el liderazgo de Alberto puede definir una identidad socialdemócrata en el peronismo es porque el partido tiene una peculiaridad que el radicalismo no tenía: la relación con el movimiento obrero organizado. Un tema que le partía la cabeza a Alfonsín. En la Argentina, algunos utilizan socialdemócrata como tibieza ideológica. “Como Alfonsín, Alberto debe gobernar rodeado de países con una tendencia ideológica distinta.” —Últimamente, también de neoliberales, como Guillermo Moreno. —Hago una lectura completamente diferente. Digo, cuando yo pienso en la socialdemocracia pienso en Willy Brandt y en Olof Palme (N de R: el ex ministro de Suecia asesinado en 1986). La mayoría de los que critican a los socialdemócratas nunca leyeron nada de ninguno de los dos. —¿Qué quieren decir cuando usan socialdemócrata peyorativamente? —Es estético y es injusto en términos de que no saben leer la correlación de fuerzas. Habla más de la velocidad de algunas decisiones y de las formas en implementar políticas que de las políticas en sí. También hay algo de aprovechamiento político. Expresan una disconformidad y malestar que existe en la sociedad argentina. —Busquemos algunas invariantes. Lo primero sería la comparación entre la manera y la forma de hacer política y las ideas de Alberto Fernández con el kirchnerismo. —¿Qué entendés por kirchnerismo? —Vayamos al origen. ¿Qué diferencias encontrás entre el gobierno de Cristina y el de Néstor Kirchner? —La gran diferencia fue el contexto económico. La macroeconomía fue completamente diferente. A Néstor Kirchner le tocó gobernar un país con el boom de las commodities, con una situación que favoreció muchísimo a las políticas redistributivas y una oposición muy desmembrada. En el gobierno de Cristina se notó más el desgaste de ocho o diez años. “En la política argentina hasta los conceptos básicos son polisémicos.” —¿Néstor Kirchner hubiera hecho lo mismo que Cristina Kirchner en 2014 y Cristina hubiera hecho lo mismo que Néstor en 2003? —Sí. No es lo mismo gobernar con superávit fiscal que con déficit. —¿Por qué entonces Alberto Fernández compartió la gestión de Néstor Kirchner y no la de Cristina? —Debe responderlo él. Si hablo como politólogo, no respondería cómo Alberto tomó la decisión de ser parte de un gobierno y de renunciar a otro. —¿Cuáles son las diferencias que Alberto tenía con Cristina Kirchner y las similitudes que tenía con Néstor? —Las comparaciones históricas son difíciles, el contexto condiciona la acción política. No es lo mismo tener la soja a 600 que a 300. No es lo mismo tener capacidad para hacer política contracíclica que no tenerla. —¿Es más progresista Cristina y más peronista Néstor? —Mucha gente piensa eso. Pero hay que tener cuidado en lo que se interpreta por progresista y por peronista. Uno de los problemas que tiene la política argentina es que hasta los conceptos básicos son polisémicos. Hacés una caracterización y deseás transmitir un concepto o un significado, y el lector o el televidente interpreta otro. —¿Es más socialdemócrata Cristina que Néstor? —Puede ser que Cristina haya tenido una mirada más cosmopolita, más atenta a lo que sucedía en el mundo. Néstor tenía una mirada más local, más de la gestión del día a día. Cristina disfruta más del debate ideológico. —¿Más formada intelectualmente? —Otra formación, filosófica. No conocí a Néstor, pero da la sensación de que tenía una formación más de corte económico y de político práctico. —A priori parecería que Alberto debía haberse entendido mejor con Cristina que con Néstor Kirchner. —Ahí entra la dimensión emocional, afectiva, de las relaciones humanas. En política tienen un papel mucho más importante del que se cree en el laboratorio. Cuando se analiza por qué funcionan o no las cosas, la química personal tiene que ver. —Una línea para comprender la antropología peronista podría empezar por Néstor Kirchner más peronista; Cristina más socialdemócrata y cosmopolita y Alberto Fernández más aún. —Una cosa es cómo tiene constituida la cabeza Alberto y otra cómo Alberto será recordado por la historia. Estos reportajes quedan. Alberto Fernández será lo que su gestión de gobierno. No lo que su cabeza pretenda. —¿Qué divergencias y coincidencias encontrás entre Perón y Alfonsin? —Alfonsín te hubiese dicho que el peronismo bregaba por las libertades sociales pero tenía una actitud esquiva frente a las políticas y civiles, mientras el radicalismo bregaba por las libertades civiles y políticas, pero tenía posiciones ambiguas por su interna partidaria tradicional en relación con las libertades sociales y los derechos. Con el tiempo fue confluyendo en esta simbiosis. —¿El radicalismo progresista y el peronismo republicano confluyen? —Y la parte más liberal, más alvearista, más antipersonalista del radicalismo empieza a confluir con los sectores más conservadores. —Con Mauricio Macri. —Exactamente. Eso reconfigura el escenario político y construye una suerte de bifrentismo. En el alfonsinismo se decía que debíamos estar preparados para perder elecciones, en el caso de que la sociedad se hubiera derechizado, En cambio, en Gualeguaychú se dijo: “Como la sociedad se ha derechizado y no queremos perder más elecciones, iremos con Macri”. Los mismos que habían aplaudido a Raúl una vez muerto se pararon y terminaron construyendo Juntos por el Cambio. Más que diferencias ideológicas, son dos sistemas culturales y políticos con una coherencia diferente. “Radicales y peronistas son como griegos y romanos: tienen raíces comunes, pero no son iguales.” —Por eso te preguntaba si eran estéticas. —Y también culturales. Hay una dimensión emocional muy fuerte más presente en el peronismo que en el radicalismo. Hay una concepción de comunidad que da un sentido de pertenencia mucho más fuerte en el peronismo que en el radicalismo. Las segundas y las terceras líneas del peronismo se sienten más parte del peronismo de lo que las segundas y las terceras líneas del radicalismo. Sus núcleos duros militantes se sienten muy radicales y muy peronistas, pero después encontrás que hay más capilaridad en el peronismo en términos de identidad sociológica que en el radicalismo. Con Alfonsín: “Alberto se inspira en ideas de Alfonsín, pero no tiene la misma concepción filosófica de Raúl”. “Fue su funcionario y tiene una foto en la que están juntos en su escritorio”. (Foto: Marcelo Dubini) —¿Qué puntos de contacto hay entre lo que fue la Junta Coordinadora Radical en los años 80 y La Cámpora de hoy? —Hubo una revisión de las prácticas políticas y de conductas sociales de la juventud. Fue un canal de participación que significó mucho más que la politización de la juventud. Implicó también la incorporación de otras prácticas sociales a la política, como la poesía, el arte, el rock, la cultura en general. Ser de la Coordinadora era algo más que ser alfonsinista y radical. Te sentías parte de un colectivo que generaba amores y odios. Con La Cámpora pasó algo parecido. Era una identidad complementaria a la del kirchnerismo, distinta en algún aspecto. —¿Ambas están a la izquierda del tronco madre? —Tenían una visión un poco más popular, más desafiante con el statu quo, una mirada más creativa. “Uno se define por el primer amor: soy alfonsinista. Pese a todo, no me considero peronista.”   —¿La juventud es más rebelde por naturaleza? —Hoy no. Estoy preocupado porque veo una suerte de politización por derecha de los pibes. Hubo un cambio entre 2010 y 2015, el primer lustro de la década. Cuando empecé, a los 13 años, tenías que saber pintar paredes, dibujar letras, hacer la sombra, saber preparar el engrudo para pegar carteles. Si te tenías que cagar a roscazos para defender una esquina para colgar las banderas, debías hacerlo. O sea, había una cuestión de territorialidad y de identidad muy marcada por la ética militante. —¿Había relación entre poner el cuerpo y juventud? —Hay mucha gente joven que no lo hace. Hay organizaciones donde es al revés. Una de las cosas que más me molestaban en el radicalismo cuando decidí irme era que la figura del militante había sido reemplazada por la figura del operador. Si no tenías sangre azul, era muy difícil que pudieras ocupar espacios de poder. Con La Cámpora se da una situación en que se valoriza más el compromiso militante. El “Cuervo” Andrés Larroque, mi amigo, ganó el lugar que tiene, entre otras cosas porque puso el cuerpo con sus errores y con sus virtudes. Puso el cuerpo. —Hoy nadie se acuerda de la Coordinadora y la Juventud Radical es una cuestión histórica. ¿Puede pasar lo mismo con La Cámpora? —Cuando hablo de poner el cuerpo, me refiero también a una concepción de la solidaridad. —Pero hay una energía vibrante que tiene que ver con la juventud. —No lo niego. Solo intento mostrar una vertiente distinta. Me parece que hay algo en el sentido de la solidaridad, del compañerismo, que es pétreo. Está o no. No se pierde al llegar a determinada edad. La Coordinadora se terminó transformando en una organización más individualista. Noto en las compañeras y compañeros de La Cámpora un sentido de la solidaridad y un imperativo ético fuerte. —Dijiste: “Pichetto se considera peronista y para muchos yo soy un radical, pero más visto como peronista”. También contaste que muchos de la Jotapé te decían que eras más peronista que ellos. ¿Cómo manejás la cuestión de la identidad política? —Lo pensé mucho. ¿Sabés a qué conclusión llegué? A que uno se define por el primer amor. Soy alfonsinista. Mi contacto con la política se dio a través de este hombre. La lectura de la realidad la hice a través de su sistema de ideas. Pero no soy Alfonsín. Alfonsín no se hubiera ido nunca del radicalismo. —¿Conversás con Ricardo, su hijo, embajador en España? ¿Qué le produjo pasar a ser embajador de Alberto portando el apellido? —Si traés a Ricardo, te dirá que sigue siendo radical. No sé si se definiría como alfonsinista. Tiene una cosa más ambigua, más difícil de definir. Yo no. Yo tomé la decisión de irme del radicalismo. Me considero alfonsinista, pero en el espacio en el que estoy me siento compañero de mis compañeros. Soy cultural e ideológicamente alfonsinista, pero políticamente estoy en el Frente de Todos. “Quien piense que el peronismo es anticapitalista no entiende absolutamente nada.” —Te escuché decir: “Es una batalla cultural, hay que construir una contrahegemonía. Un militante político es un docente que tiene que dar una batalla ideológica. Friccionar lo posible para conseguir lo imposible y que además ese imposible, de ser deseable, también sea posible. Hay que salir a lijar los tótems del neoliberalismo. Tenemos que ser docentes del campo nacional y popular”. ¿Ese discurso lo hubieras tenido en el radicalismo? —¡Obvio! Por eso me fui. Es muy loco lo que pasa. En el radicalismo solo me quería Alfonsín. No debería hablar en primera persona, me refiero a mi grupo. En el peronismo me quieren. Algo operó en las identidades políticas argentinas para que pasáramos de un espacio político a otro. —Más recientemente dijiste: “La derecha se radicalizó y no tiene vergüenza de decir cualquier disparate básicamente porque funciona un dispositivo que le da sentido al disparate, a lo bizarro, y comienza a ser utilizado como un argumento más”. ¿Cómo describirías ese dispositivo? —No quiero personalizar. Empezaron a circular algunos discursos peligrosos por lo antipolíticos, por lo hiperindividualistas, por lo agresivos. Discursos que parecían marginales hace tres o cuatro años y hoy ocupan espacios cada vez más importantes en los medios. Esto se debe a varios factores. Uno de ellos es una suerte de tuiterización de la política argentina. Se discute en el Parlamento como si se estuviera enviando un tuit. —¿Hay una vulgarización del debate? —Hay chicanas, vulgarización, búsqueda del efecto sobre el significado, la polarización en términos de demoler al adversario y no de tratar de convencer. No es gratis que aparezcan liderazgos como el de Donald Trump o el de Jair Bolsonaro, que dicen cualquier disparate y sin embargo son aceptados. —Tienen éxito electoral. —Y los medios de comunicación tienen una posición absolutamente irresponsable, porque habilitan que se diga cualquier cosa sin ningún tipo de límite moral ni ético. Por ejemplo, hay economistas que se sientan en programas de televisión del prime time y dicen que estamos al borde de una hiperinflación. Sugieren de esa manera que la gente vaya a buscar sus depósitos. También aparecen quienes le dicen que van a sacar a los políticos a patadas. —¿El dispositivo serían los medios de comunicación y las redes sociales? —Una parte de la metodología de la derecha y de la ultraderecha consiste en simplificar los problemas. Esa simplificación no es inocente. —¿Twitter le viene mejor a la derecha porque en 140 caracteres se puede simplificar mejor? —Sin duda. Casi todos los influencers son de derecha; hay muy pocos influencers de izquierda en las redes sociales. “Hay un sector de la política argentina que cree que el problema son el peronismo y el movimiento obrero.”  —¿Hay un trotskismo de derecha de “cuanto peor, mejor”? —Sí. Y gana espacio. Creo que es consecuencia de cierta desilusión que empieza a aparecer, de nuestros propios errores. La izquierda está vieja, no aporta novedades, se repite a sí misma. De nuestro lado quedó lo políticamente correcto; la transgresión pasó a ser de ultraderecha. —¿Qué sentís que cada vez hay más bocinazos y cacerolas? —No me sorprende. Si te fijás, hace por lo menos un año que vengo advirtiendo de esto. Tenemos aspiraciones de consumo de países europeos. Nos autopercibimos como más de lo que somos y tenemos. Hace mucho tiempo identifico que las democracias en América Latina tienen un serio problema: no logran cumplir con su promesa constitutiva, con su contrato electoral y social. —¿Notabas los mismos cacerolazos, bocinazos, durante el gobierno de Maurico Macri en tu barrio, Boedo? —Hay un sector de la sociedad que pensaba que Macri tenía una mirada mercado friendly, pro empresa, pro consumo. Ese sector empatizaba con esas aspiraciones. También su incapacidad para concretarlas. Puede ocurrir que ese sector sienta que del otro hemisferio político hay una mirada inversa. Esos sectores medios urbanos aspiracionales construyen su impresión de lo que sucede a partir de lo que se ve en televisión. En televisión se trabaja en la construcción de estereotipos que no necesariamente tienen que ver con la realidad. Quien piense que el peronismo es anticapitalista no entiende nada. Pero se construyen clichés: que somos pobristas, que queremos nivelar todo para abajo, que necesitamos pobres para que nos voten. “Comparado con Mauricio Macri, Carlos Menem es casi como Dwight Eisenhower.” —Dijiste que “la oposición trabaja en la construcción de la desilusión”. ¿Cuál es el fin? —El fin es hacer con Alberto lo que intentaron con Cristina y no pudieron. Lo que sí lograron con Raúl. Tienen en mente una suerte de chilenización de la sociedad argentina. Una sociedad que naturalice la desigualdad. Hay un sector de la política argentina que cree que el problema es el peronismo. Buscan deslegitimar al Gobierno para ganar las próximas elecciones, disciplinar a la sociedad y hacer lo de Carlos Ménem: cirugía mayor. Hubiese sido impensado el programa de la convertibilidad si no hubiese sido el menemismo hijo también de la hiperinflación y del golpe de mercado que sufrió Alfonsín. Y eso que, comparado con Macri, Menem es Dwight Eisenhower. Hay una construcción cultural ideológica que utilizó a Macri. Pero Menem trabajaba de político y Macri aparentemente no. Macri transformó los instrumentos flexibles, no logró transformar los instrumentos rígidos, que es lo que la derecha dura le reclama. Guillermo O’Donnell diría que hubo un empate hegemónico. La intención de la derecha es meter presa a Cristina, destruir el kirchnerismo, destruir y desmembrar la CGT, y si no la pueden destruir y desmembrar, por lo menos comprar a sus principales dirigentes. El objetivo es una sociedad como la chilena, donde la seguridad, la educación y la salud están privatizadas. —¿Eso quiere la oposición o solo un pedacito de la oposición? —Solo un pedacito. Uno, en la vocación de comunicar y de poder esquematizar las cosas para comunicar, comete injusticias. Toda generalización es una injusticia. Hay muchas personas que se consideran opositoras a nuestro gobierno y tienen intenciones muy parecidas a las nuestras. —Que quieren ser socialdemócratas. —Por eso, cualquier generalización es injusta. Desafíos: “Las democracias en América Latina tienen un serio problema: no están cumpliendo con su promesa constitutiva”. (Foto: Marcelo Dubini) —¿Hace diez años vos también eras intenso? —No es igual la posición relativa que uno tiene en la sociedad. No es lo mismo cuando sos un marginal que no te escucha nadie. —Quienes te recuerdan de aquel comité de Formosa 114 dicen que tenías capacidad de argumentar a favor de cualquier cosa, que tenías mayor formación intelectual. ¿Abusaste de la capacidad retórica en algún momento? —Eso es una mentira. Lo sacaste de una nota de Clarín. Lo que más me dolió del artículo es que cuenta una pelea que tuvimos. Afirma que me fui y dejé a mis amigos solos. Jamás en mi vida dejé a un amigo mío en una pelea. “La derecha quiere meter presa a Cristina, terminar con el kirchnerismo y desmembrar la CGT.” —Fuiste invitado habitual de “6,7,8”. En el programa te recriminaron que habías tenido tuits contra Cristina y contestaste que habías tenido una evolución ideológica. —Lo que nos pasó fue que Leopoldo Moreau tomó la decisión de irse al kirchnerismo antes que nosotros. Nunca hice política con Moreau porque tengo una hija con su hija. Lo quiero mucho, pero nunca habíamos hecho política juntos. Tomó la decisión de irse al kirchnerismo. Nosotros nos quedamos en el radicalismo y queríamos transformar el partido. Cada vez que decíamos que había que acompañar ciertas medidas me decían que era kirchnerista, como Moreau.  —Saliste a defender a Alberto Fernández a lo largo de estos meses muchas veces, más que sus propios ministros. Le ponés verbo al Gobierno en los medios. —Es un error pensar que defiendo a Alberto. Si la presidenta fuese Cristina, haría exactamente lo mismo. Defiendo mi espacio político y cuando no entiendo de qué se trata una medida, o cuando la entiendo superficialmente porque la leí en los diarios, intento explicar el contexto en el cual es tomada. —¿Qué visión tenés de Rodríguez Larreta? —Es un funcionario eficiente para administrar lo que existe, con dificultades para elevar el piso de lo posible. En algunas oportunidades se presenta como intendente y en otras como gobernador. Mi adversario no es él. Con él podría charlar; mi adversario es un sistema de ideas. —Buenos Aires es el único lugar donde el peronismo mayoritariamente pierde, al punto que, creo, llegó a salir tercero en las PASO… —Segundo. En la última elección salimos segundos, en la anterior salimos terceros. —¿Eso genera una cultura distinta? —La respuesta deben darla los peronistas. —Fuiste candidato del Frente para la Victoria. —Las palabras son polisémicas. Entiendo lo que me preguntás pero, después, en el papel puede interpretarse de otra manera. Soy respetuoso. Formo parte de un frente. Si me preguntás por el frente, es otra cosa. —¿No te sentís identificado con la identidad peronista? —Soy respetuoso. —¿Y es distinta esa identidad peronista? Estoy hablando de Alberto, fundamentalmente, que es peronista porteño. —También es difícil de hablar sobre esa identidad peronista porteña. Hay distintos sectores. No es lo mismo el peronismo de origen sindical que el territorial. Los líderes del peronismo de la Ciudad de Buenos Aires tienen particularidades muy distintas entre sí. Si me preguntás por el efecto de la derrota electoral en la cultura política, y si eso influye en los acuerdos con otros partidos, es otra cosa. —Aprender de la derrota e incorporar características del triunfador. —Claro. Hay que construir un frente con anclaje en el peronismo, cuya columna vertebral sea el peronismo, pero tiene que ser más amplio, si no es imposible ganar la Ciudad de Buenos Aires. Y para eso hay que articular. La política es articulación. No provengo de la cultura peronista. Me siento cobijado por el peronismo, que me abrazó. Soy muy respetuoso. Tengo que tener cuidado a la hora de caracterizarlo. Sé que puede herir susceptibilidades. —Seguís siendo un inmigrante dentro de ese territorio. —Éramos primos hermanos. Se me quemó la casa y me dijeron que podía ir a la suya. —¿Eso hizo que no ocuparas un lugar más relevante en el Gobierno? —Me ofrecieron lugares. Pero nunca el Presidente me dijo: “Te necesito acá”. Si me lo hubiera pedido, hubiera dicho que sí, sea cual sea su ofrecimiento. No era un problema de rango ministerial. —¿Puede ser que todavía haya cierto celo de La Cámpora con vos? —No. Alguno puede existir, pero no creo que tenga que ver con mi tradición radical o con mi pasado. Las personas con las que mejor me llevo son aquellas con las que algunas veces disputé, por ejemplo, una pared. —Te quedó eso de las paredes. Ponés paredes que te llaman la atención que no tienen nada que ver con la política: “Tan corto el amor, tan largo el olvido”. —Tengo un fetiche con las paredes como vos con los diarios. Las paredes son los diarios de los pueblos oprimidos. —El Pasquino era una pared en la Italia pre Renacimiento. —El Muro de Berlín, tan significativo para PERFIL, no deja de ser otra pared. «En las grandes definiciones, Alberto Fernández no cambió nunca.» —¿Cómo explicás a una persona como Máximo Kirchner, que no habla? —¿Quién dijo que no habla? Habla públicamente, no habla con usted. —No habla con los medios de comunicación, que son gran parte de la comunicación pública. —Se comunica de otra forma. Obviamente no es el canal que yo utilizo. Máximo habla en la Cámara de Diputados. Sus videos son vistos por 500 mil personas, un millón. Se maneja de otra manera. Hoy se construye otra manera de comunicar. Tal vez se sienta más cómodo en ese formato. El formato de los medios de comunicación está pereciendo, al menos como lo conocimos. Este edificio en el que se hace la entrevista con las máquinas, con el olor a tinta, es hermoso, me apasiona. Tengo una formación de más viejo: parezco más joven, pero tengo 44 pirulos. —¿Hoy en día se puede lograr llevar adelante una campaña política para un cargo ejecutivo importante sin tener voz en los medios tradicionales? —Sin estar presente. Porque Máximo hace algo y lo repiten los medios. Es una elección; no es la mía, está claro. Cuando me llamó tu secretaria para entrevistarme, me puse contento. —¿Le pregunto al politólogo si es posible construir una carrera política sin palabra en la mayoría de los medios de comunicación? —Hasta cierto punto sí; hasta otro, no. —En estos días se cumplen veinte años de la renuncia de Chacho Alvarez. Hacía el culto de no ir al programa de Bernardo Neustadt y Mariano Grondona en ese momento, “Tiempo nuevo”. Es probable que haya una presencia de la ausencia, como diría Jacques Lacan. El tiempo lo dirá. —¿Cuál es la banda de rock que más moviliza en la Argentina? —No sé nada de eso. —Los Redonditos de Ricota, el Indio Solari. Cientos de miles de personas se movilizan. Y el Indio no da reportajes. Cuando el fenómeno es real, se construye algo por abajo. Hay que saber verlo.

    Fuente: Perfil.com     Jorge Fontevecchia

  • La NASA seleccionó un proyecto de jóvenes argentinos que busca controlar incendios forestales con tecnología

    Un equipo de cuatro jóvenes argentinos de 17 y 18 años fue seleccionado como finalista en un concurso internacional organizado por la NASA. Su propuesta consiste en detectar y predecir incendios forestales, evaluando los impactos económicos reales o potenciales mediante el uso de tecnología.

    El proyecto de Iván López, Alejo Zuviria, Diego Moros y Alejandro Biarrieta fue seleccionado en la competencia internacional NASA Space Apps Challenge, en el rubro “Mejor uso del hardware” en la categoría “Confront – Spot that fire V3.0” (detecta ese fuego). No fueron los únicos argentinos seleccionados. Victoria Lomanto, una estudiante de física de Rosario, fue también seleccionada gracias al desarrollo de una app web que permite catalogar las ondas gravitacionales.

    La iniciativa nació en Puerta 18, un espacio gratuito para jóvenes de 13 a 24 años, donde se estimulan habilidades y vocaciones a través del uso de diversas herramientas tecnológicas. El proyecto “Zeroxygen – Track this fire” (rastrea ese fuego) propone un sistema de comunicación basado en redes de baja potencia y área amplia, integrando información libre de los satélites de NASA y sensores accesibles para generar avisos tempranos de incendios y seguimientos detallados del movimiento de fuego y humo.

    Cómo funciona

    4 adolescentes elegidos por la NASA por proyecto para controlar incendios forestales, junto a sus dos mentores

    4 adolescentes elegidos por la NASA por proyecto para controlar incendios forestales, junto a sus dos mentores

    En la Argentina, la gran mayoría de los incendios forestales que han arrasado con miles de hectáreas en provincias del centro y norte del país fueron iniciados por la acción humana, ya sea de modo intencional o por negligencia. En este sentido, y no solo por lo que sucede en el país, es clave la detección rápida, la mitigación y el análisis de evaluación del impacto comunitario.

    Nosotros hicimos un sistema integrado de prevención y detección de incendios que va desde unos sensores muy baratos que ideamos y prototipamos, que están hechos de Arduinos y redes LORA (una tecnología inalámbrica como WiFi o Bluetooth, por ejemplo) que son de muy bajo costo, y de muy alto alcance, que se podrían desplegar prácticamente en cualquier parte del mundo para detectar incendios y son prácticamente descartables«, explica a Infobae Iván López, de 18 años, uno de los integrantes del proyecto.

    Estos sensores tendrían un costo de aproximadamente USD 15 y se conectarían a un centro de control que daría respuestas a esos incendios. “Para poder ir a esos incendios, les daríamos un mapeado a los bomberos, un lugar de la zona adonde tienen que viajar y también les daríamos un brazalete, con el que podrían mandar alertas y también recibir datos, conectado a sus celulares. Pero no tendrían que ver ningún tipo de pantalla, ya que en medio de un incendio , con todos los gases y el calor, no pueden estar viendo nada”, explica el joven.

    Así explicaron los adolescentes argentinos a la NASA su proyecto para controlar incendios forestales

    Así explicaron los adolescentes argentinos a la NASA su proyecto para controlar incendios forestales

    La información brindada sería suministrada por los satélites que están orbitando de la NASA, además de los sensores, que permiten tener la información de todos los focos de incendios y ciertas variables climáticas que integraron en el sistema.

    Los sensores puede ser desplegados de muchas formas, lanzados desde bajas alturas o puestos por alguna persona. “Básicamente los pondríamos en torno a los datos que ya tenemos y según los datos históricos de los satélites de la NASA, y con eso decidimos los puntos más óptimos donde colocarlos”, agrega el adolescente que actualmente cursa el CBC de la carrera ingeniería informática de la UBA y quiere trabajar en el futuro en temas aeroespaciales.

    Entonces, en un supuesto caso de incendio, lo primero que se haría para actuar es detectarlo con los satélites de la NASA o con algún sensor ya plantado. Luego, se daría aviso al centro de control y a los bomberos que ya tendrían su equipamiento, con esta pulsera o brazalete, y tendrían en su mapa del celular, la zona geográfica a la que irían, el clima, y toda la información necesaria para guiarlos de la mejor manera posible.

    El bombero o socorrista dispondrá de un smartphone vinculado por bluetooth a un dispositivo de interconexión a las redes LORA, integrando información satelital y sus propios sensores. En el caso de ser seleccionado el proyecto, sus integrantes serán invitados al Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral.

    Motivación centennial

    Puerta 18, la organización donde nació la iniciativa

    Puerta 18, la organización donde nació la iniciativa

    “A los chicos los conocí dando el taller de robótica en 2018, para el 2019, les fabriqué unos robotitos parecidos a un ´Rover Lunar´ (el vehículo usado en la Luna). para que ellos los programen, usando Arduino y sensores ultrasónicos, de contacto y luz”, explica a Infobae Daniel Comesaña, coordinador del taller de robótica de Puerta18.

    Luego participaron de Engineer for the week, un programa educativo de Facebook, y ganaron uno de los certámenes de 2019 (siendo el primer equipo ganador fuera de los Estados Unidos). “Este año aun no habíamos hecho mucho y con mi hermano Alejandro ya teníamos experiencia en desarrollo de sensores, y redes LORA, así que cuando por internet salió la convocatoria del concurso los volví a convocar, ya que siempre algún contacto mantuvimos”, expresa el mentor de los jóvenes.

    Señala que se “engancharon” con la idea muy rápido. “Muy sorprendidos ellos cuando vieron el mapa de FIRMS (NASA) mostrando en tiempo real los focos de incendio a nivel mundial. Se definieron los pitchs (presentación del proyecto, larga y corta, traducción al inglés, gráficos, todo mediante Telegram, cada tanto un Meet, archivos compartidos por Drive)… Nunca nadie los obligó ni a participar de Puerta 18 ni de este certamen”, dice.

    Fuente: Infobae.com

  • Provincia de San Juán: Viviendas para todos: las acciones del Estado para impulsar la construcción

    El Acuerdo San Juan habilitó el espacio para que lo público y privado confluyan en ideas y propuestas con miras a que las obras incrementen el acceso a la vivienda propia y permitan el desarrollo económico de la Provincia.

    En este marco, se propusieron nuevas alternativas para la adquisición de viviendas, diferenciadas según el nivel de ingreso de las familias. De esta forma, se podrían realizar más viviendas con el mismo presupuesto, derivar la demanda de familias con mayores recursos o ahorros por operatorias diferentes a las de vivienda social y mejorar las probabilidades de quienes tienen menos ingresos para salir sorteados y acceder a la vivienda social del IPV. Por otro lado, se proponen alternativas para reducir el costo de las viviendas sociales, apuntando a disminuir la carga impositiva, gastos indirectos y una revisión de materiales.

    Entre las propuestas más relevantes llevadas a cabo por los distintos referentes de las cámaras (de construcción, inmobiliaria, metalúrgica) se destacan las siguientes:

    • Ahorro Previo Clase Media.
    • Viviendas IPV a cambio de terrenos del Estado Provincial.
    • Plan 20% Estado – 80% Privado: Con financiamiento de gremios o cajas.
    • Venta de terrenos urbanizados + Operatoria financiera.
    • Economías en Viviendas Sociales.

    1. Ahorro Previo Clase Media

    En esta operatoria, las empresas constructoras financiarían el terreno y/o urbanización junto con las familias que comenzarían a pagar una cuota desde el inicio del proyecto. Luego, el Estado construiría y financiaría las viviendas. Hay dos alternativas, que el terreno sea del banco de tierras del IPV o bien aportado por la empresa constructora. En ambas, el proyecto urbano, urbanización e infraestructura estaría a cargo de la empresa.

    Los prototipos serían diferenciados. Uno más económico para la vivienda social y uno mejorado para quienes accedan al ahorro previo.

    2. Viviendas IPV a cambio de terrenos del Estado Provincial.

    El Estado, mediante un convenio, cedería -con cargo- un terreno a una empresa constructora para la ejecución de un emprendimiento habitacional privado. La empresa le retribuiría a través de la construcción al IPV – al finalizar el proyecto – viviendas en un terreno del Instituto por el equivalente al costo del terreno cedido inicialmente.

    Esta propuesta tiene como objetivo incentivar la construcción con dos emprendimientos: el privado y el barrio del IPV. Además dar solución habitacional a mediano plazo con menor desembolso por parte del Estado utilizando los recursos con los que ya cuenta (terreno que cede).

    3. Plan 20% Estado – 80% Sector Privado: gremios o cajas

    Esta opción propone la constitución de un Fideicomiso entre el Estado, CAPROH (Cámara Argentina de Productores de Hipoteca que nuclea a las empresas constructoras) y la caja previsional/gremio/entidad para intervenir en la construcción. El objetivo será financiar la construcción de las viviendas con sistemas constructivos de corto plazo.

    4.Terrenos urbanizados + operatoria financiera

    La propuesta es realizar un loteo de IPV para sorteo, con terrenos urbanizados, con la posibilidad luego de solicitar la asistencia financiera individual para construir su vivienda.

    De esta manera, los adjudicatarios pagarían el terreno con urbanización. Con el crédito, construirían su vivienda y luego, continuarían con una cuota similar a la de un alquiler.

    Esta opción busca activar el sector de la construcción formal e informal, profesionales y comercios minoristas, corralones, ferreterías. Asimismo, brindar soluciones habitacionales con menor aporte del Estado y generar conducta de pago y bajar la morosidad.

    5.Economías en Viviendas Sociales

    Esta propuesta consiste en evaluar posibilidades para economizar la vivienda social, realizar más viviendas y atender las necesidades habitacionales de la población. Especialmente orientado a dar solución a las relocalizaciones de asentamientos, sector más vulnerable de la sociedad.

    Entre las propuestas analizadas, se planteó la racionalización tributaria, es decir la eliminación de todos los tributos provinciales que gravan el contrato de esta tales como: Impuesto a los Ingresos Brutos, Impuestos de Sellos, Tasa del Registro Público de Constructores. A su vez, la exención de pago de tasas municipales, la eliminación de costos no productivos, sobre todo en barrios no vulnerables. Por último, la revisión de los materiales e ítems de obra para lograr una disminución de costos sin que implique modificar la prestación de la vivienda.

    El garantizar la accesibilidad a la vivienda, sin duda, fue uno de los puntos más fuertes de este Acuerdo para los sectores vinculados a las obras.

    San Juan, a través de estas propuestas, propone la necesidad de sostener o mejorar la cantidad de viviendas, de tal manera de favorecer la reactivación económica y asegurar la ocupación de la mano de obra de la industria de la construcción.

  • Martín Lousteau: “La agenda pública de la Argentina está trabada por el encono de dos dirigentes entre sí”

    La entrevista con Martín Lousteau se realizó en la tarde del viernes, horas después de la sesión en la que el senador se ausentó junto a otros cinco colegas del interbloque de Juntos por el Cambio por la decisión de validar la prórroga en el funcionamiento de las sesiones remotas tras un acuerdo alcanzado entre Cristina Kirchner y Luis Naidenoff.

    -En la sesión de ayer avalaron la prórroga del reglamento de sesiones, a la que se habían opuesto, y junto a otros senadores te ausentaste de la sesión. ¿Qué pasó?

    -Hay una diferencia conceptual a la hora de definir esa estrategia. A un grupo de senadores le pareció que era incorrecta, otro grupo de senadores la quiso avalar y otro grupo de senadores estaba dudando, finalmente optó por entrar.

    -¿Y fue el jefe del interbloque, Luis Naidenoff, el que negoció directamente con Cristina Kirchner?

    -Sí, fue el presidente del interbloque.

    -¿Y lo consultó con ustedes antes de negociar?

    -Las condiciones de lo que se estaba negociando, algunos te van a decir que sí, pero lo medular de lo que se negoció, no. Por eso algunos de nosotros decidimos no entrar. Nosotros creemos que el funcionamiento virtual tiene que emular en lo máximo posible al funcionamiento presencial. Y hay algunas cosas de la virtualidad que no son así, y en donde el kirchnerismo hace abuso de poder. Y muchos de nosotros estamos convencidos de que frente al avasallamiento hay que plantarse. Y eso tenía que ver con algunas directivas de Cristina de cómo tiene que funcionar el sistema virtual, y nosotros no avalamos. Y ayer fue una discusión muy profunda si había que avalarlo o no, y un grupo pensamos que era muy importante no avalarlo y porque no corresponde. Y además presentamos un amparo. El funcionamiento de la cámara, con la virtualidad, hace que sea totalmente distinto al reglamento que nos rige. Para modificar el reglamento requiere un nivel de diálogo muy importante, y Cristina no dialoga a la hora de modificar esos reglamentos. Creemos que eso no se puede avalar.

    -¿Y qué pasó, porque incluso una semana atrás el propio Naidenoff tuvo un discurso muy encendido, y ayer termina arreglando con la vicepresidenta? ¿Qué les explicó a ustedes?

    -Hay algunos de nosotros que consideramos que la explicación no es suficiente, por eso tomamos la decisión de continuar con lo que veníamos haciendo. Porque el discurso de Naidenoff, entre otras cosas, decía que ni aún en estado de sitio se impidió a los senadores entrar al recinto, y que Cristina dispuso entre otras cosas que los senadores le tenemos que pedir permiso a la Secretaría Administrativa para entrar al recinto. Y yo considero que eso está mal.

    -¿Ahora cambia algo en el interbloque, se rompió algo?

    -No, yo creo que hay otras circunstancias en la que hemos votado separados, ayer los jueces votamos distinto. Ha habido otros temas en donde la postura no fue homogénea. Y también pasa en Diputados. El interbloque sigue votando con los 29. El tema donde los dos tercios se juegan, estamos muy firmes. A la hora de algunos proyectos puntuales, o la táctica o estrategia de cómo plantarse a un kirchnerismo que en el Senado tiene un poder abrumador, hay diferencias.

    -Con ese poder abrumador que recién resaltabas, ¿cómo se planea una estrategia parlamentaria en el Senado, con mayoría holgada del Frente de Todos?

    -Si uno se fija lo que estuvo pasando hay tres condimentos importantes. En primer lugar, la conciencia del espacio de mantener unidos a todos para evitar que el kirchnerismo tenga dos tercios, entonces disponer de un montón de cosas que pueden adquirir gravedad institucional, eso preservarlo. En segundo lugar, con discursos muy claros de qué es lo que está pasando, en cuanto al funcionamiento de la cámara y en cuánto al tenor de los proyectos que tratamos. En la sesión de ayer no hay nada relevante para la sociedad. Hay cosas que van a lograr un cambio si es que funcionan bien, puede ser. Y la tercera es no permitir lo que la virtualidad avasalle la manera de funcionar de la cámara, y esto fue la gran discusión de ayer adentro del interbloque, y vamos a seguir discutiendo muy fuerte. No veo qué es lo que cambió para que aprobemos los funcionamientos que quiere Cristina, y no cambió nada.

    -El acuerdo al que llegó Naidenoff con la vicepresidenta, ¿no deja al interbloque en una posición debilitada?

    -No, de hecho percibo lo contrario, y te va a sonar paradójico. Yo creo que cuanto más discusión interna haya en el interbloque más se sepa hacia afuera que no hay posturas unificadas, sino que adentro hay mucha discusión, más posibilidades hay de que la postura del interbloque se acerque a eso. Si alguien decide todas las cosas sin ningún tipo de discusión interna, que es lo que se ve en el Frente de Todos, se impone esa agenda. Si vos estás en minoría y lo que querés es imponer desde la minoría una agenda de acuerdos, sin que haya discusión interna, eso te lleva a la debilidad. Eso al interbloque le da más fuerza para negociar hacia afuera. Yo creo que la negociación de ayer fue cosmética.

    -¿Cómo queda parado el jefe del interbloque por esa negociación que calificás como cosmética?

    -A mí me parece importante que el presidente del interbloque incorpore que todos somos senadores, y que no es solo un tema de mayorías o minorías. Esto hace que frente al automatismo generemos un llamado de atención a que hay que discutir mejor las cosas.

    -Hace varias semanas en una entrevista dijiste que nunca habías estado tan preocupado por la crisis de la Argentina como ahora. ¿Seguís pensando igual?

    -Sigo con el mismo nivel de preocupación, no hay nada en el correr de los días que dé una señal, y no creo que la sociedad perciba señales, de que el rumbo se está modificando, o de que aquellos peligros o desafíos que nos acechaban se han ido solucionando. Todo lo contrario. A medida que pasan las semanas, aquellas cosas que preocupan se manifiestan con una fortaleza todavía mayor.

    -¿Qué es lo que más te preocupa de la crisis?

    -Es una combinación, arranquemos por lo más estructural. Me escuchaste muchas veces decir que Argentina está atrapada en ciclos de no crecimiento desde hace medio siglo, crecemos menos que la mitad del promedio del mundo. Vamos a tener hacia fin de año el mismo PBI por habitante que en el 73, peor distribuido. Con mucha más pobreza y más desigualdad. La misma torta que hace 47 años peor distribuida, eso es un fracaso colectivo monumental. Gran parte para mí de por qué eso ocurre, de por qué Argentina tiene crisis, tiene que ver con que nuestro Estado ha perdido productividad o calidad con respecto a otros estados del mundo. Ese es el punto de partida. Sobre ese punto de partida de falta de crecimiento sobreviene la coyuntura, la herencia, más la pandemia, que es una situación inusitada. Esa situación inusitada hace dos cosas. Las reacciones del Estado, como venís con un Estado que no está bien parado, dejan mucho que desear. En un montón de rubros distintos, desde la respuesta más medular a la pandemia hasta si tenés capacidad de administrar o no tests, si podes hacer seguimiento masivo de contactos o no. Todas estas cosas se ven, de la misma manera que si vos tenés un sistema de salud más endeble tu cuarentena tiene que ser más dura, o si tu sistema educativo estaba preparado, para a medida que las dificultades nuevas surgían tener flexibilidad para seguir educando a los chicos. Todas estas cosas vos ves que el Estado no las puede abordar como debería. Eso deberíamos llevarnos a una reflexión colectiva acerca de cuánto dinero gastamos, cómo lo gastamos, cuáles son las prioridades, revisar todo eso ahora, dónde hay bolsones de privilegios. Yo no veo a la clase política discutiendo eso, tampoco al sector privado. No parecemos estar aprendiendo de nada. Frente al no aprendizaje la pregunta es cómo reacciona la clase política. Entonces en lugar de decir “venimos fracasando de hace mucho, vemos cómo lo abordamos en conjunto”, se agrieta cada vez más.

    -Incluís al oficialismo y a la oposición.

    -Yo diría que en la incapacidad de concertar una visión incluyo a los dos lados, pero hacia adentro de los espacios pasa lo mismo. Le pasa al Gobierno, donde se ven reacciones y contra reacciones, declaraciones y contra declaraciones. ¿Qué ve la sociedad? Un desafío fenomenal, montado sobre un problema estructural y una coyuntura que ya venía mal, con una clase política que no parece estar a la altura de las circunstancias, y en que en lugar de concertar un rumbo debate y se empieza a pelear en medio de la pandemia. Lo que viene todavía en mi opinión es muy grave, entonces yo creo que la incertidumbre de la gente no está solamente dada por el contexto, la preocupación y la incertidumbre, sino porque no ven un rumbo futuro.

    Martín Lousteau y Horacio Rodríguez LarretaMartín Lousteau y Horacio Rodríguez Larreta

    -¿Cómo ves el rol del presidente Alberto Fernández? Hace algunos meses, en la última entrevista que hicimos, todavía destacabas la búsqueda del diálogo y la moderación por sobre los sectores más combatimos del Frente de Todos.

    -Cuando yo escuché el discurso del Presidente, creo que fue una de mis primeras intervenciones en la cámara, dije que uno de los defectos que tenía ese primer discurso es que daba a entender, igual que el de asunción de (Mauricio) Macri, es que el problema es del otro lado, que el problema de la Argentina es que del otro lado piensan distinto, el problema es que gobernaron los otros. Cuando ves el desempeño económico y social de la Argentina la verdad es que es muy difícil pensar que ese es el problema. Esa alta de profundidad en el diagnóstico te lleva en un mal camino a la hora de tomar medidas coyunturales. Un ejemplo de qué quiero decir con esto: la solución a un problema coyuntural no es igual dependiendo del problema estructural en el que estás. Por ejemplo, tenés hambre, vos sabes que tenés que comer hasta saciarte. Pero si estás en una isla desierta con pocas provisiones es una muy mala táctica. Vos tenés que tener un diagnóstico de lo que le pasa a la Argentina. Yo creo que el Presidente, al igual que pasó con Cambiemos, subestima el problema de la Argentina. Me parece que la pandemia, en segundo lugar, habilitó un espacio político que la gente miraba con expectativa, que somos capaces de coordinar algunas cosas entre los lados menos extremos, o entre los sectores menos extremos de cada lado, al menos aquellos que tienen responsabilidad de gestión. Y sinceramente yo creo que con algunas medidas el Presidente fue erosionando esa confianza pero dinamitó, rompió, hizo añicos esa foto con la manera intempestiva de la quita de fondos de la Ciudad.

    – ¿Por qué creés que el Presidente decide de esa forma romper esa foto con (Horacio) Rodríguez Larreta?

    -Es muy difícil saber cuál es la explicación que hay detrás, lo único que podemos hacer son hipótesis.

    -¿Se lo preguntaste al Presidente?

    -No, no.

    -¿No hablaste más con el Presidente desde la última vez que lo visitaste en Olivos?

    -No, desde aquella reunión, no. Yo voy a hacer algunas hipótesis. Hay un subdiagnóstico de cuál es el problema de cómo se distribuyen los fondos en la Argentina. Frente a las conversaciones que venía teniendo en materia de la pandemia, las reuniones regulares, los intercambios telefónicos permanentes, las conferencias de prensa, hay algo que detonó la decisión, y ahí yo no me puedo meter. Pero el Presidente parecía mostrar una cosa y de golpe muestra otra. Si es porque súbitamente cambia de opinión o porque tiene presiones internas, yo no lo puedo saber. Lo que sí veo es el resultado. El resultado es erosionar un montón la confianza, no solo la confianza entre las jurisdicciones en un momento clave de la Argentina, si no de la ciudadanía en cómo resolvemos los problemas.

    -En base a ese almuerzo que tuviste en medio del debate por la reforma judicial, y viendo esta decisión que toma después respecto a la coparticipación, ¿te sorprende la decisión presidencial en base a esa conversación que tuvieron en Olivos?

    -Sí, me sorprendió mucho. Entre otras cosas, me parece grave como metodología política. Hubo un sector que fue a la quinta a manifestarse (N. de la R.: se refiere a la protesta policial), le rechazó hasta una reunión con enviados presidenciales, el Presidente les dijo “esta no es la manera, tienen que reflexionar”, y acto seguido les dio lo que querían, sacándoselo a otra jurisdicción. Entonces a mí desde el punto de vista de la autoridad presidencial, desde el punto de vista de la dinámica de trabajo, del diálogo, realmente me sorprendió.

    -¿Hay manera de recomponer ese vínculo?

    -Siempre hay manera de recomponer los vínculos, pero requiere la actitud de intentar recomponerlo.

    -Hace algunas semanas en una entrevista Emilio Monzó nos dijo que en la Argentina, a diferencia de incluso otros países vecinos, hace falta una relación mucho más cercana y hasta de amistad entre los dirigentes políticos. Resaltó de hecho que no podía ser que no se conozcan las familias y por ejemplo no se junten a comer. ¿Coincidís?

    -Coincido, sí, un montón. Creo que la virtualidad está haciendo un destrozo en la política.

    -¿Es un año perdido para la política por la pandemia? Además de la grieta que hay en la Argentina.

    -Es un año que ojalá fuera solo perdido, yo creo que nos estamos generando más problemas que los que teníamos en el punto de partida. Emilio dice una cosa muy importante que es que, primero, es más fácil… las discusiones públicas en general, si son en medios, o en una comisión que está mirando todo el mundo, cada sector se siente limitado por lo que sienten los propios de lo que va a hacer. Entonces, tender la mano al otro lado lo hace más difícil. Estereotipar al otro, o simplificar lo que el otro piensa, es fácil cuando no lo conoces. Cuando estás tres horas hablando entendés un poco más que es lo que piensa el otro, y porque mira algunas cosas y no otras, y porque privilegia algunas y no otras, y porque prefiere algunas prioridades por sobre otras. Esa incomprensión es imprescindible, más en un país tan complejo como la Argentina donde hay dos lados que miran las cosas de manera distinta y donde un poco los dos tienen razón. Descalificar al otro es más difícil a medida que no lo conoces, a medida que es más anónimo y no conoces su pensamiento. A mí me gusta mucho una frase de Emilio, que no es la que citaste, que dice mucho en privado, que es “la política es el arte de entender las necesidades del otro, sus puntos de vista”, si no es muy difícil concertar.

    -Y vos creés que eso no pasa en la Argentina.

    -No, y hace mucho que no está pasando. Yo hablo mucho con las generaciones anteriores de políticos, y vos ves que están en lugares a veces desde biografías personales mucho más distanciadas de la que estamos nosotros y tenían muncho más diálogo, se juntaban muchas más veces.

    -¿Y qué fue lo que detonó eso?

    -Hay muchas cosas, la primera es la dinámica social en general. Cuando todo es público permanentemente, cuando en lugar de uno o dos programas políticos por semana tenés cinco por día que compiten en el horario, bueno, la política empieza a pasar por la televisión o por el debate en Twitter. Eso hace a la polarización y está pasando en todos los lugares del mundo. En la Argentina los fracasos hacen que los discursos iniciales de las nuevas administraciones impliquen echarle la culpa al otro, y el otro lo primero que hace es reaccionar y defenderse, y ahí hay un medio que se vacía y hace imposible debatir los problemas que realmente vienen repitiéndose en Argentina. Una de las cosas más frustrantes es que las sociedades que avanzan tienen problemas nuevas. Decime un problema de la Argentina nuevo que surja de haber resuelto uno anterior. Lo único que hemos resuelto definitivamente es que queremos vivir en democracia. No hay otra cosa.

    -¿Y no te genera inquietud ser parte de esta dirigencia que no está discutiendo los problemas reales de la Argentina? ¿No te planteás una autocrítica?

    -Naturalmente. Y te voy a decir una cosa más. No solo ocurre eso, si no que así como veo que hay algunos que en el medio de la pandemia prefieren avanzar con su agenda, también veo en los dos lados sectores genuinamente preocupados y veo dirigentes frustrados, y preocupados. Lo ves por abajo cuando hablas personalmente.

    -¿Estás frustrado particularmente?

    -Lo que frustra es pensar cómo organizas trabajo colectivo para poder revertir esta tendencia de declive. Sí, frustra, frustra en el sentido de por donde encontrás la punta del ovillo. Es más trabajoso. ¿Eso me hace bajar los brazos? No, para nada. Pero sí percibo que las cosas están difíciles.

    -Monzó utilizó una frase que hizo mucho ruido, sobre todo en Juntos por el Cambio: dijo que hay que jubilar de una vez por todas a Cristina Kirchner y a Macri para dar paso a otra generación política. ¿Coincidís?

    -Emilio dice algo que a mí me parece muy interesante, y creo que nadie se lo tiene que tomar personalmente, lo que está diciendo es que la agenda pública de la Argentina está trabada por el encono de dos dirigentes entre sí. La agenda de todos nosotros está trabada muchas veces por eso, y yo coincido con eso. La agenda está trabada por la dinámica que se ha dado en los espacios, y que además, como son dos figuras de peso, son ex presidentes, condicionan de alguna manera sus espacios.

    -¿Y qué espacio está más condicionado?

    -¿Qué espacio está más condicionado? No tengo ninguna duda, el Frente de Todos. Cristina tiene un peso preponderante de cara a la sociedad. Pero eso no es menor. Porque además te reto a que busques países donde la agenda pública sigue condicionada por dos ex presidentes, ¿dónde está eso pasando en el mundo? Fui embajador en Estados Unidos, nunca me pasó que alguien me diga “¡viva Roosevelt, carajo!”. Viví en Londres, nadie dice “viva Churchill”. Es parte del acerbo colectivo superado. Acá seguimos anclados en el pasado. Es una sociedad que a falta de progreso solo se puede dar vuelta y criticar el pasado fuertemente o abrazar el pasado en el que se sintió mejor y más contenido.

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    -¿Creés que Alberto Fernández está condicionado por la centralidad de Cristina?

    -Vamos a los hechos. Alberto planteó terminar con la grieta, unir al país, cierta agenda institucional en algunos ámbitos, entre ellos la Justicia. O cambió o está condicionado. O tiene más condicionamientos de los que pensaba o mudó su parecer, pero la agenda actual no es la que propuso a la sociedad ni durante la campaña ni después, contrariamente a lo que dice a veces el kirchnerismo, que dice que son las promesas de campaña.

    -¿Qué hay que hacer con el dólar?

    -Yo te voy a decir lo que no hay que hacer con el dólar. Lo que no hay que hacer con el dólar es subestimarlo en varios sentidos. Una vez que la sociedad se empieza a asustar, no es solamente un tema de medidas micro, es un tema de dar cierta tranquilidad con respecto al rumbo. Ninguna de las dos cosas el gobierno las tiene claras, ni cual es el tipo de cambio de equilibrio ni como es que se tranquiliza la sociedad cuando vos le metes mucho ruido desde la política.

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    -¿La tranquilidad que hay que dar es política o es económica?

    -Es imposible dar tranquilidad económica en estas condiciones si no tenés tranquilidad política. Es imposible. Y hay algo que para mí es, salvo por transiciones cuando tenés un shock específico, un inconveniente momentáneo, la microeconomía no te puede resolver las inconsistencias macroeconómicas. Vos no podes resolver con medidas chiquitas cuando tenés desalineadas variables grandes. Se te desalinea la macro y se te desacomoda, es como pensar que tenés un problema muy grande físico, te quebraste la pierna, y te cuesta apoyar, y la voy a corregir saltando con la otra. No, tenés que curar la pierna. Si vos tenés una grieta en la pared de tu casa que es estructural, no la vas a resolver con el empapelado y un cuadro.

    -Y según tu visión, ¿qué tendría que hacer urgente el Gobierno?

    -Lo primero, tiene que dar más certidumbre política.

    -¿Eso se traduce en cambios de gabinete?

    -Es cambio de actitud, dependiendo de cuáles son las trabas para esa actitud, yo no estoy adentro del gobierno. No se cuales son las trabas para que la actitud del gobierno sea distinta. No se si es parte de la naturaleza de la coalición, de la calidad de la gestión, no se si es parte de la visión. No sé cuál es. Si no se acomoda eso, el resto no se va a acomodar. No hay una medida económica mágica en la Argentina.

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    -¿Tenés ganas de ser jefe de Gobierno?

    -Sí, tengo ganas de ser jefe de gobierno, pero además tengo ganas de construir un espacio más grande que pueda generar… yo creo que uno de los grandes legados del presidente Macri es que dejó un 41% que si va a buscar el otro 10 vuelve a ganar. Y eso es capaz de generar otro comportamiento del sistema político en Argentina, con la alternancia real de que si hay que ir a buscar al del centro para convencerlo vamos a ir acercando posiciones y la dinámica sistémica no va a ser tan centrífuga. Eso, si lo aprovechamos, puede significar cuando lo miremos con perspectiva histórica, un cambio muy significativo. Entonces de lo que más tengo ganas es de ser parte de ese espacio, de construir ese espacio, que en la relación con el otro lado la pretensión de muchos de nosotros es que vamos a representar cosas distintas. Pero tenemos que ser capaces de dialogar y entender cuál es el problema y la prioridad que está teniendo el otro lado y por qué, porque sino es imposible la convivencia en la Argentina y es imposible resolver problemas.

    -¿Y podrías ser candidato a jefe de Gobierno de Rodríguez Larreta candidato presidencial, se podría dar eso?

    -Si construimos ese espacio colectivo la verdad que se puede dar. Hay un montón de dirigentes que hay que traer, hay que ampliar Juntos por el Cambio, ampliarlo. Hay una discusión de qué hicimos mal, pero la pregunta de qué hicimos mal no hay que hacerla solo internamente, hay que hacerla a otros sectores que no quisieron participar de Juntos por el Cambio.

    -¿Por ejemplo?

    -La visión de qué hicimos mal será distinta en Monzó que en Patricia Bullrich, para poner dos ejemplos. Pero también (Pablo) Javkin, o Margarita Stolbizer, (Miguel) Lifschitz. A intendentes del conurbano bonaerense, les preguntaría ¿qué hicimos mal? Yo creo que Juntos por el Cambio, inclusive con otro nombre, tiene que ser más amplio.

    -¿Te preocupa la gobernabilidad?

    -Sí, me preocupa la gobernabilidad. Cuando la política no puede conducir el proceso de expectativas de la sociedad, la política se puede ver desbordada. Y yo creo que eso está pasando. Aún con la debacle económica que estamos sufriendo todavía hay una parte de la economía argentina que sigue siendo asintomática y no se da cuenta, por distintos parches o porque le diste un remedio, no se da cuenta que tiene un problema, o la empresa tiene un problema, creo que eso todavía no está visto porque lo estamos tapando con un dique que acumula agua del otro lado. Yo creo que todavía no se ve eso. Me preocupa porque en la medida que la política no se habla, no conduce las expectativas y no encuentra mejores soluciones, a veces se produce el hartazgo.

    -Te quiero hacer la última vinculada a la Ciudad porque hubo una polémica en torno a la votación en la Legislatura de ayer por la ley de rezonificación de Costa Salguero para construir edificios y un parque. La oposición machaca con la venta de terrenos y de que eso debería ser un gran parque público y aprovecharlo de otra manera, y el bloque que te responde votó con el oficialismo. ¿Cuál es tu posición?

    -Yo creo que es un buen proyecto. ¿Qué hay hoy ahí? Hay una parte de la rivera que está privatizada de hecho y a la que la gente no puede entrar. ¿Qué se planea hacer? Un espacio donde vas a tener edificaciones, naturalmente bajos, comercios abajo y dos predios, uno del 65% del espacio es público y el otro el 75%. Lo que no ocupen los edificios va a ser parque. De hecho desde nuestro espacio modificamos cosas para que haya parques específicamente. Va a cambiar el acceso a ese lugar al que no va ningún argentino. Y muchos de los que critican después van a Miami y ven como es la vera y ven como está mezclado, porque va a haber mixtura de uso. Van a Miami y les gusta lo que ven, van a Montevideo y les gusta. Eso lo privatizó, vedándole el acceso a la gente, el menemismo. Y ahora se está abriendo para que funcione de otra manera. Creo que de todas las cosas que hay en la costanera debe ser de las más participativas para la gente junto con el Parque de la Memoria.

    -O sea que para vos la discusión es política.

    -Sí, y basta mirar la tira. La verdad es que el Frente de Todos cuando no era gobierno y Larreta no era el enemigo votó casi todos los proyectos inmobiliarios, como están describiéndolos, con la Ciudad. Sinceramente me parece un buen proyecto. Es una discusión política más para la tribuna que otra cosa.

    Fuente: Infobae.com

  • Quiénes son los políticos que convocan a un nuevo «banderazo» contra el Gobierno

    Como ya realizaron en varias oportunidades durante el aislamiento que rige en Argentina por la pandemia de coronavirus, este lunes 12 de octubre dirigentes y agrupaciones de la oposición convocaron a un nuevo «banderazo» en distintos puntos del país, contra el Gobierno de Alberto Fernández. La presidenta del PRO, Patricia Bullrich, es una de las principales convocantes de la movilización y llamó a manifestarse contra lo que considera la «agenda clandestina» de la vicepresidenta Cristina Kirchner y, como en los banderazos previos, con la consigna a favor de «la libertad». «El 12 de octubre voy a marchar con mi bandera, en mi vehículo, junto a millones de ciudadanos de todo el país, en defensa de la República», sostuvo. Bullrich señaló que irá «con mi bandera y mi auto a la marcha, porque tenemos que salir de la situación en la que estamos, miles de empresas, comercios trabajadores, estudiantes todo el país en la debacle total por una situación que se podría haber evitado», dijo en un video de la convocatoria que publicó en sus redes sociales. La exministra de Seguridad indicó que «atrás de esta agenda hay una agenda clandestina de la Vicepresidenta (en referencia a Cristina Kirchner), de la impunidad, de querer llevarse la Corte Suprema puesta, al procurador, de decir que en la Argentina no pasó nada. Y nosotros no la vamos a dejar pasar. Yo Patricia Bullrich el 12 de octubre estoy ahí, por nuestra libertad». Patricia Bullrich, Fernando Iglesias y Hernán Lombardi se sumaron al banderazo «por la República» Desde la oposición, el diputado Fernando Iglesias y el ex secretario de Medios, Hernán Lombardi, suelen dar el presente en las movilizaciones que se realizaron en los últimos meses, además de agrupaciones como «Campo más Ciudad». Carolina Píparo, diputada bonaerense de Juntos por el Cambio, también pidió «alzar la voz» desde sus redes sociales con el hashtag #12O: «A la agenda del odio, de la impunidad y del miedo, la confrontamos marchando pacíficamente. Cuanto menos escuchen más vamos a alzar nuestra voz», publicó. En tanto, también convocaron a salir a las calles la ex diputada Cynthia Hotton, referente del partido Valores y activista contra la legalización del aborto, y el ex consejero de la Magistratura Alejandro Fargosi, crítico del kirchnerismo. Mediante un video publicado en Twitter, ambos llamaron a la sociedad a participar de la marcha, con críticas al Gobierno. «Vamos a hacer un gran banderazo, es hora de decir basta, para el kirchnerismo parece que todo vale, se quieren llevar puestos a los jueces, desatienden la economía, y no permiten el regreso a las aulas», sostuvo Hotton. Fargosi agregó: «Tenemos que estar todos. Hay mucha gente buena, cuando esa gente buena nos vea juntos va a ser más firme todavía en defender a la República». Nuevo «banderazo» contra el Gobierno en el Obelisco, Olivos y distintas ciudades del país Por su parte, desde el oficialismo algunos funcionarios ya se mostraron en contra de este tipo de movilizaciones por los riesgos de contagios de coronavirus debido a las aglomeraciones, en un momento de alta circulación del virus en el país. El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, consideró este sábado que «es un peligro llamar a una movilización en un contexto donde la circulación comunitaria del virus es evidente». Santiago Cafiero, jefe de Gabinete, se refirió al tema en su presentación ante el Senado el pasado miércoles y consideró que «convocar a marchas del contagio no va a llevar a que la Argentina se recupere». Si bien se espera que la principal convocatoria se de en el Obelisco, también se prevé que la movilización se replique en distintos puntos de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, La Pampa y Chubut, entre otras.

    Fuente: Perfil.com