Autor: Jorge Alfredo Baret

  • Los gremios docentes iniciaron un paro en rechazo a la apertura de las escuelas

    El Secretario Adjunto de Ademys, Jorge Adaro, confirmó un paro docente en CABA en rechazo a la apertura de las escuelas y señaló que «nuestra postura es de rechazo absoluto al regreso a las aulas que plantea Larreta». Además advirtió que «todos los días tenemos récord de casos, es una locura volver a las aulas». En diálogo con El Destape Radio, el dirigente agregó que «lo que está haciendo Larreta de forma descarada es una foto de como si se volviera a las clases» y puntualizó que «no hay regreso a la presencialidad». Gremios se oponen al plan de vuelta a clases del gobierno porteño «El discurso de Larreta es sumamente grave», afirmó Adaro. Asimismo puntualizó que «quieren hacer un experimento con los más desprotegidos» y destacó que «no volvieron las clases en la ciudad. Y no vamos a dar ninguna clase». «Nuestro sindicato suspendió cualquier tipo de actividad», informó el dirigente. Además insistió en que «Larreta dice que hay clases cuando en realidad no lo hay» y destacó que «nos parece que lo que hace Larreta es un desastre y merece todo el repudio». «Hacemos paro hoy y mañana», concluyó. La ministra de Educación de la Ciudad, Soledad Acuña, aseguró este lunes 12 de octubre que se evalúa la posibilidad de adelantar un mes el inicio de clases en el período 2021, a fin de recuperar lo perdido durante la pandemia. Acuña anticipó que la Ciudad evalúa adelantar el inicio de clases en 2021 La funcionaria explicó que en las escuelas «se trabajará con grupos de 10 chicas y chicos y un docente con el formato de burbuja». «Vamos a empezar con los chicos y chicas del último nivel de cada uno de los ciclo: con los de quinto año de las escuelas medias, con los de sexto año de las escuelas técnicas y con los séptimos grados de las escuelas primarias de gestión estatal», completó.

    Fuente: Perfil.com

  • El FMI empeoró su pronóstico sobre la economía argentina y prevé que caiga 11,8% en 2020

    En línea con las proyecciones privadas y hasta del propio Gobierno, que incluso son algo más pesimistas, el Fondo Monetario Internacional (FMI) empeoró las estimaciones que había hecho en junio sobre la economía argentina y proyectó que en 2020 el PBI caerá 11,8%, en lugar del 9,9% como había previsto a mediados de año.

    Así lo refleja el informe de Perspectivas de la Economía Mundial (World Economic Outlook, WEO), presentado en Washington por la economista jefa del Fondo, Gita Gopinath, en el marco de la Asamblea Anual del FMI y el Banco Mundial. En cuanto a la recuperación prevista para 2021, la previsión es más alentadora, ya que subió de 3,9% al 4,9%, informó el FMI.

    Las cifras en torno al 2020 están alineadas con el pronóstico del Gobierno, que informó en el proyecto de Presupuesto 2021 que la economía caería 12,1% este año, y con la reciente publicación del organismo dirigido por el norteamericano David Malpass, que revisó hacia una profunda baja la estimación de recesión en la Argentina, al pasar de un -7,3% al -12,3%, la mayor caída de la región después de Venezuela.

    Según el WEO, la Argentina será el país con la tercera mayor caída en Sudamérica, luego de Venezuela, que se hundirá 25%, y Perú, cuya caída del producto escalará al 13,9%. En cuarto lugar, se ubica Ecuador, con una merma estimada del PBI del 11 por ciento. Brasil, principal socio comercial del país, tendrá una caída económica del 5,8%, según el Fondo, y México, del 9%. En ambos casos, los pronósticos son más optimistas que los informados en junio.

    El ministro de Economía, Martín Guzmán, reunido junto al titular del BCRA, Miguel Pesce, y el representante del Cono Sur ante el FMI, Sergio Chodos, con Luis Cubeddu y Julie Kozack, del organismoEl ministro de Economía, Martín Guzmán, reunido junto al titular del BCRA, Miguel Pesce, y el representante del Cono Sur ante el FMI, Sergio Chodos, con Luis Cubeddu y Julie Kozack, del organismo

    En cuanto a la región, los pronósticos son algo más alentadores frente a los de junio: América Latina y el Caribe sufrirán una contracción de su PBI del 8,1% en 2020, frente al anterior 9,4%, y se recuperaría 3,6% en 2021. “Para muchas economías de mercados emergentes y en desarrollo, excluyendo a China, las perspectivas siguen siendo precarias. Esto refleja una combinación de factores: la continua propagación de la pandemia y la salud abrumada sistemas de atención; la mayor importancia de los sectores gravemente afectados, como el turismo; y la mayor dependencia de financiamiento externo, incluidas las remesas”, dice el informe del organismo que dirige Kristalina Georgieva.

    El documento también da cuenta de proyecciones en materia de inflación minorista, pero en el caso de la Argentina no menciona cifras ni para este año ni para 2021. “Las variables fiscales y de inflación son excluidas de la publicación para 2021–25 y 2020–25, respectivamente, ya que éstos están en gran medida vinculados a las negociaciones del programa aún pendientes”, indica el documento.

    Los pronósticos son algo más alentadores frente a los de junio: América Latina y el Caribe sufrirán una contracción de su PBI del 8,1% en 2020, frente al anterior 9,4%, y se recuperaría 3,6% en 2021

    El Gobierno argentino comenzó la discusión con los técnicos del organismo para avanzar en un nuevo acuerdo tendiente a reestructurar vencimientos por USD 45.000 millones que vencen en los próximos tres años. Con este objetivo, estuvo en el país la semana pasada una misión liderada por la directora adjunta del Departamento para el Hemisferio Occidental, Julie Kozak, y el jefe de la misión, Luis Cubeddu, para intercambiar información sobre el país con los funcionarios de distintas áreas y escuchar a diversos sectores, empresarios, sindicales y sociales.

    A su regreso a Washington, los funcionarios del organismo indicaron que la Argentina enfrenta “dificultades económicas complejas” y que deben adoptarse “políticas que restablezcan la confianza”, pero al mismo tiempo remarcó que esas medidas deben ser calibradas para fomentar la recuperación económica.

    Otras cifras para la Argentina

    En cuanto al saldo de la cuenta corriente, el Fondo proyecta que se ubicará en torno al 0,7% del PBI este año y 1,2% en 2021. Y en materia de desempleo, las estimaciones del organismo indican 11% para 2020 y 10,1% para 2021. El último dato informado por el Indec corresponde al segundo trimestre (el peor en términos del Covid) y se ubicó en 13,1%.

    Para realizar las estimaciones sobre Argentina, el FMI informó que las proyecciones fiscales se basan en la información disponible sobre ejecución presupuestaria, los planes establecidos en el Presupuesto para los gobiernos nacional y los provinciales, las medidas fiscales anunciadas por las autoridades y las proyecciones macroeconómicas del staff del organismo. A su vez, los supuestos de política monetaria son consistentes con una modesta apreciación real este año y la necesidad de financiamiento monetario del déficit fiscal, con reabsorción de esa liquidez.

    Según el informe del FMI, la Argentina será el país con la tercera mayor caída en Sudamérica, luego de Venezuela, que se hundirá 25%, y Perú, cuya caída del producto escalará al 13,9%

    Respecto del escenario económico mundial, la proyección actual del Fondo prevé una contracción del 4,4%, algo menos severa que la realizada en junio, cuando la estimación indicaba una caída de 4,9%. Según indicó el organismo, la revisión refleja resultados del PBI del segundo trimestre mejores de lo anticipado, principalmente en las economías avanzadas.

    El crecimiento global se proyecta en 5,2% en 2021, que refleja la recesión más moderada proyectada para 2020 y consistente con expectativas de un distanciamiento social persistente. “Siguiendo la contracción en 2020 y la recuperación en 2021, se espera que el nivel del PIB mundial en 2021 sea un modesto 0,6% superior al de 2019. Las proyecciones de crecimiento implican amplias brechas de producción negativas y elevadas tasas de desempleo este año y en 2021 en las economías de mercado avanzadas y en las emergentes”, precisó el FMI.

    Fuente: Infobae.com

  • Alberto Fernández: «Se equivocan si piensan que voy a distanciarme de Cristina»

    En una entrevista concedida al portal El cohete a la luna, el presidente Alberto Fernández abordó numerosos temas de actualidad y dejó varias respuestas salientes, afirmando que «se equivoca si piensan que voy a distanciarme» de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, al referirse al acto por el Día de la Lealtad peronista del 17 de octubre. En tanto, reivindicó la necesidad de «estar unidos» y aseguró que el Frente de Todos debe impedir que «el conservadorismo vuelva a hacerse cargo de la Argentina». «El acto del 17 es de todos nosotros; si alguien está pensando hacer un acto para que yo tome distancia de Cristina, se equivoca, porque no lo voy a hacer. Lo que más necesitamos es estar unidos», remacó el mandatario en la entrevista con la web dirigida por el periodista Horacio Verbitsky. Sobre las relaciones internas en su gestión, Fernández recomendó que cualquiera que busque «fortalecer al gobierno» deberá hacerlo «fortaleciendo a todos», ya que él cree «en los proyectos colectivos». «En este tiempo me ha tocado a mí estar al timón, pero soy parte de este proyecto. Una vez me fui, dos veces no me voy», aseguró el Mandatario. En relación a la oposición, el presidente sostuvo que el que encabeza es «el último proyecto para que todos juntos no permitamos que el conservadorismo vuelva a hacerse cargo de la Argentina nunca más». «Si hay algún compañero en la CGT que piensa que la solución es tirar a otro compañero o compañera por la ventana, conmigo no cuenten, porque aquí hacemos falta todos», graficó. Admitió que la vicepresidenta y él «no pensamos exactamente igual en todo», pero precisó que «en lo básico y en el compromiso central, no tenemos ninguna fisura». Fernández se refirió también a la situación de los traslados irregulares de los jueces Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Germán Castelli: «Evidentemente la Corte (Suprema) debería leer que los tribunales inferiores no están pensando como ellos», declaró. Se refirió también al creciente número de toma de tierras y reiteró que «no avala» esas ocupaciones, aunque planteó que «el derecho penal no arregla un problema social acuciante al que hay que dar respuesta, con la urbanización de tierras fiscales y la construcción de viviendas para esa gente». «La respuesta no es sacarlos a palazos con un juez y un policía. Es un acto desesperado ante una sociedad que no está dando respuestas», reflexionó sobre las tomas de tierras. El mandatario habló del voto de respaldo de la Argentina al informe de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, Michelle Bachelet, sobre la situación de los derechos humanos en Venezuela, Fernández remarcó que la posición del país «no cambió un ápice» con respecto a su mirada original sobre lo que ocurre en el país caribeño. «Para nosotros debe seguir adelante el trabajo exclusivamente del Alto Comisionado de derechos humanos y debemos colaborar para que el Alto Comisionado de derechos humanos siga trabajando con el gobierno de Venezuela y pueda instituir una agencia en Venezuela para trabajar en conjunto. Ese fue nuestro voto, no cambiamos un ápice», indicó el presidente. Cafiero volvió a apuntar a la oposición: «Quieren dañar al Gobierno» «Volvimos a repetir que estamos en contra de la intromisión en la vida interna de Venezuela, que no compartimos la idea de que Venezuela deba soportar ningún tipo de intervención militar, que estamos en contra del bloqueo de Venezuela y que debemos ayudar al diálogo para que los venezolanos encuentren una salida. Ese fue nuestro voto. Acá se entendió por una ligereza que nosotros habíamos abandonado a Venezuela y la verdad lo que estábamos haciendo es lo que históricamente hicimos», argumentó Alberto Fernández. La semana pasada, ante el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que se desarrolló en Ginebra, Argentina, además, reiteró su condena a los bloqueos y las sanciones económicas impuestas al país gobernado por Nicolás Maduro, que «agreden especialmente al pueblo venezolano».

    Fuente: Perfil.com

  • Jorge Macri: “Cambiemos dejó mucha gente atrás y si no aprendemos de eso, no aprendemos nada»

    Jorge Macri es uno de los referentes importantes de Juntos por el Cambio en la provincia de Buenos Aires. Uno de los que quedó en pie cuando la ola peronista avanzó de norte a sur arrastrando los votos de una sociedad que se había cansado del gobierno de su primo, Mauricio Macri. Fue, en definitiva, uno de los que logró retener su municipio y trabajar rápidamente en la contención de un espacio político que había recibido una cacheta electoral muy dura.

    El intendente de Vicente López quiere ser gobernador en 2023. “Es un sueño más que una ambición”, asegura en su oficina municipal frente al grabador. En diálogo con Infobae, repasó el vinculo con Axel Kicillof, la gestión de la pandemia por parte del Frente de Todos y la autocrítica necesaria que debe hacer el esquema opositor. Además, criticó a Emilio Monzó por decir que el Presidente debe dar un paso al costado.

    -El kirchnerismo pidió el juicio político al Presidente de la Corte, Carlos Rosenkrantz, y el diputado Leopoldo Moreau amenazó con un juicio político al resto del máximo tribunal. ¿Cree que el kirchnerismo está avanzando sobre la Justicia?

    Al kirchnerismo siempre le ha costado mucho convivir con una Justicia independiente. Es un sello de ellos. No me sorprende. El intento de reforma de la Justicia se enmarca en esa lógica también. Más allá de estas acciones como las de Moreau, que no sé si responden a una decisión estructural o si es un intento de alguien de tratar de quedar bien con la Vicepresidenta.

    -¿Quedar bien?

    -Siempre hay, en todos los espacios políticos, esos intentos de “mirame, acá estoy, quiero quedar bien con vos, mirá, soy el mejor de la clase”. Y por ahí se sobregiran. No sé si hay en esas acciones puntuales una bajada de línea como espacio político o si son sobreactuaciones de algunos que quieren quedar bien con la maestra del grado.

    -¿Son más papistas que el Papa?

    -Sí. Muchas veces pasa eso en los espacios políticos.

    -Estos pedidos del kirchnerismo se dan en un momento donde el otro tema fuerte en la agenda judicial es el desplazamiento de los tres jueces que tuvieron o tienen causas en las que está Cristina Kirchner. ¿Lo ve como una consecuencia directa?

    -Y si no lo es, es mucha casualidad. Y yo en la casualidad creo poco. Puede ser que estén relacionados. Les cuesta mucho convivir con la independencia de los poderes. Con la Justicia pero también con el Congreso. Al Congreso intentan transformarlo en un ámbito donde se ratifica o certifica las decisiones del Ejecutivo. Algunos le dicen la escribanía.

    El jefe comunal apuntó contra Emilio Monzó por pedir que Maurici Macri dé un paso al costado El jefe comunal apuntó contra Emilio Monzó por pedir que Maurici Macri dé un paso al costado

    -¿En qué lo nota?

    -Se va notando en distintos momentos. Pasó con el tema de las sesiones virtuales y las presenciales. Hay una lógica de querer llevarse todo medio por delante. Nuestro rol es evitarlo. Y el rol de la Corte Suprema, como otro poder autónomo e independiente, es lo mismo. Es no permitirlo. Una república se va consolidando en la responsabilidad y el ejercicio autónomo de los tres poderes. Y cada uno tiene que hacer su trabajo.

    -¿No es un partido de tenis entre Juntos por el Cambio y el peronismo, donde se tiran la pelota de un lado al otro endilgándose que el otro no respeta la Justicia y la división de poderes?

    -Sí, pero no todos somos iguales. Está claro que el kirchnerismo intenta llevarnos al barro a todos. Después la gente decide. Más allá de lo que cada uno de nosotros digamos. Yo creo que claramente el gobierno de Mauricio Macri tuvo un respeto por la institucional que no tuvo y ni tiene el kirchnerismo. Ni ahora ni antes.

    Hay algunos sectores dentro de Juntos por el Cambio que tienen una mirada que es muy agresiva para los sectores populares

    -¿A este Gobierno lo ve con un sello más peronista o kirchnerista?

    -Es claramente un gobierno kirchnerista. En sus definiciones, en su acción, en el Gabinete. Cuando ves los perfiles de los equipos, de quienes lo integran, las cosas que ocurren, las vocerías informales, las posturas que se toman desde afuera del Gobierno. Es un gobierno kirchnerista con un Presidente que ha intentado, con a veces más éxito que otros, generar un ámbito de diálogo. Hoy creo que menos.

    -Cristina Kirchner elige a Alberto Fernández como candidato presidencial para correrse hacia el centro y a la moderación. Para tener un gobierno más amplio y menos duro, como podría haber sido un gobierno kirchnerista. ¿Se logró?

    -No. No se logró. Porque al final del día la naturaleza del espacio político, el ADN, termina imponiéndose.

    -¿Lo desilusiona como opositor? Teniendo en cuenta que la gestión había arrancado de otra forma.

    -Sí. Porque a mí me parece que sería bueno tener ámbitos de interacción, sobre todo en función del momento que vivimos. De la crisis sanitaria que tenemos y de la crisis económica que vendrá después, que va a ser muy profunda y sostenida en el tiempo. Probablemente hasta mitad del año que viene no tengamos una vacuna masiva. Por lo tanto el próximo año vamos a tener que convivir con la enfermedad, pero la crisis económica va durar mucho más.

    Macri aseguró que no lo convence la explicación que dio el gobierno bonaerense sobre los 3500 muertos que ingresaron a la lista de fallecidos por Covid-19Macri aseguró que no lo convence la explicación que dio el gobierno bonaerense sobre los 3500 muertos que ingresaron a la lista de fallecidos por Covid-19

    -En ese contexto el diálogo es clave.

    -Imaginar que un solo espacio político lo va a resolver o que en un solo período de Gobierno vas a encontrar las soluciones es falso. Los marcos de acuerdo y de diálogo son imprescindibles. Por eso lamento que no existan. Sin diálogo la Argentina no va a encontrar soluciones en serio que sean sostenibles.

    -¿No hubo un momento en que ese diálogo existió con la convocatoria de Alberto Fernández a los gobernadores y de Axel Kicillof a los intendentes? ¿Existió y ahora no existe más?

    -Sí, en torno al tema de la pandemia. Si de parte del Presidente. Yo nunca noté esa vocación de diálogo tan clara de parte del Gobernador con los intendentes. Tal vez porque recién llegaba a la provincia y como no es alguien que viene de ser intendente, de comprenderla, le costó entender que la provincia tiene dos niveles de gestión. Siete de cada diez camas públicas son municipales. Si vos hablás de sistemas públicos de hospitales bonaerenses, es imprescindible hablar con los intendentes.

    Hay que lograr convencer a mucha gente que no confió en nosotros. Si no confiaron es porque hicimos algo mal

    -¿Qué es lo que le cuesta del vínculo a Kicillof?

    -Primero comprenderlo. Comprender que para que algo ocurra en provincia hay que trabajar en equipo con los intendentes. Es como si el Presidente planteara resolver los problemas de la Argentina sin hablar y acordar con los gobernadores y el Jefe de Gobierno de la Ciudad. Es imposible. Bueno, en provincia pasa lo mismo. Es imposible. Y me parece que a todo el equipo del Gobernador, salvo alguna excepción con más experiencia en provincia, le costó mucho comprender eso. Todavía hoy le cuesta.

    -Lo que le critican al gobierno de Kicillof desde el peronismo y desde Juntos por el Cambio es la conformación del Gabinete. El kicillofismo. Los acusan de ser cerrados y que es difícil llegar a acuerdos con ellos. ¿Es así o es una mirada exagerada de la situación?

    -Nunca es bueno que los equipos sean muy endógenos. Los equipos tienen que tener distintas características, perfiles y orígenes. Me parece que el equipo del Gobernador es muy de confianza de él, pero muy cerrado a su propia experiencia. Y la diversidad, las particularidades, la complejidad de la provincia, requiere un equipo más amplio, más abierto, más bonaerense. Espero que los próximos gobernadores tengan una raíz bonaerense más profunda, y si Dios quiere, que hayan sido intendentes antes.

    -¿Ahí está una de las batallas de los intendentes? ¿Que un intendente pueda ser gobernador?

    -Sí. Debería ser una batalla de los bonaerenses. Tal vez lo que falta es algo parecido a un proyecto provincial.

    -¿Cómo sería?

    -Que se elija gobernador en un momento distinto al Presidente. Y entonces el gobernador sería de los bonaerenses y no del presidente de turno. Porque hoy para ser gobernador tenés que lograr que el presidente te ponga en la boleta. Y eso no pasa en Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos o Mendoza. Ahí se construye un contrato social entre la provincia y el que gobierna. Vos ya no representás al Presidente, sino al pueblo que te eligió.

    -Un desdoblamiento.

    -Sí. Como tienen casi todas las provincias.

    Para el referente opositor el gobernador Kicillof no entendió que en la provincia de Buenos Aires debe trabajar con los intendentes Para el referente opositor el gobernador Kicillof no entendió que en la provincia de Buenos Aires debe trabajar con los intendentes

    -¿María Eugenia Vidal hubiese ganado en el 2019 con un desdoblamiento?

    -No lo sé. Pero hubiera sido bueno para la provincia. Porque entonces tendríamos un gobernador, Vidal o Kicillof, que hubiera firmado un contrato social con los bonaerenses. Y yo hoy lo que veo es un Gobernador que tiene un contrato social firmado con su espacio político, no con los bonaerenses. No es un disvalor. Es como viene dada la cosa.

    -¿Por qué cuesta tanto que los intendentes den ese paso al escalón más alto de la provincia?

    -Porque es difícil ser gobernador. Es una tarea compleja. Porque no todos quieren esa tarea y porque estaba la reelección indefinida. Yo siempre tuve el deseo de ser gobernador, pero ahora todos tienen que construir un proyecto político que los incluya y supere. Así que en el límite a la reelección indefinida hay una gran oportunidad de que se empiece a construir un proyecto más genuino, más de la provincia y que no se trate solo de permanecer como intendente.

    -¿Sigue teniendo ambiciones de ser gobernador?

    -Sí. Más que ambiciones es un sueño, un deseo. Falta un montón, pero me gustaría. Lo principal es que nuestro espacio político vuelva ser gobierno nacional y provincial. Pero, además, quiero ser el mejor candidato a gobernador y, si puedo, el gobernador de nuestro espacio.

    Dejamos mucha gente atrás y eso es parte de lo que tenemos que aprender

    -¿El primer paso de ese camino son las elecciones de 2021?

    -No necesariamente. Casi todos los ganaron las últimas elecciones intermedias después no tuvieron éxito en la que siguió. No es un camino imprescindible. La última vez que pasó eso, que fue un fenómeno político muy relevante, fue cuando Cristina le ganó a Chiche en el 2005. De ahí para acá, en las intermedias ganó la oposición. De Narváez ganó en el 2009, Massa en el 2013 y nosotros en el 2017. No necesariamente es un camino único.

    -¿No le parece determinante la elección del año que viene para ese proyecto?

    -No. No me parece que eso te posicione como candidato a gobernador ni me parece que nosotros estemos obligados a ganarla. El que tiene que refrendar y ganar la elección el año que viene es el oficialismo. Nosotros vamos a tratar de ganarla. Pero lo que se pone en juego, el referéndum, es respecto de quienes gobiernan. Se va a refrendar o no la gestión de Axel Kicillof como gobernador y la de Alberto Fernández como presidente. Eso es lo que se pone en juego.

    -¿En la oposición hay expectativas puestas en las elecciones del año que viene para dejar atrás la dura derrota del 2019?

    -Sí. Y el primer gesto para eso es haber mantenido la unidad. Cosa no habitual. Hay varias cosas que quedan de la elección del año pasado. Primero es que en la provincia de Buenos Aires, pese a que perdimos y sacamos el 38% de los votos, tenemos 59 intendentes. Eso quiere decir que en la provincia hay una construcción bastante más madura y consolidada que debe ser respetada. Segundo, que pese a haber perdido, estamos unidos. No solo acá, a nivel país. Y eso no ocurre habitualmente. En general los que pierden se pelean, se echan las culpas, se dividen.

    El intendente de Vicente López revindicó el rol de Mauricio Macri en Juntos por el Cambio El intendente de Vicente López revindicó el rol de Mauricio Macri en Juntos por el Cambio

    -¿Qué importancia reviste esa unidad en la oposición después de cuatro años en el poder?

    -Eso es bueno para el que votó confiando en nosotros. Porque dice: por los menos estos tipos no priorizan la suya, me siguen defendiendo más allá de la autocrítica que haya que hacer, la crítica, la mejora, la evolución que tengamos que hacer. Estamos unidos. También es bueno para el país que haya control, equilibrio, alternativa. Eso le da una red de contención a un montón de gente que confío en nosotros y a un montón de gente que no, pero sobre todo a la república.

    -¿Hay responsables con nombre y apellido de esa contención del espacio?

    -Si. Todos. Para mí, primero de todos, Mauricio. Mauricio tiene un crédito muy importante en haber sostenido la unidad. Desde su silencio, desde su postura, la voluntad de permitir otros liderazgos. Y de todos los demás también. De los tres fundadores sin dudas. De Mauricio, de Sanz y de Lilita. Después de todos los que nos tocó ganar pero somos respetuosos de esos roles. No es fácil pasar desde un único liderazgo, porque todo estaba ordenado entorno a la presidencia, a múltiples liderazgos y múltiples proyectos. Y lo estamos haciendo bien. Hay mérito en muchos.

    Tengo el deseo de ser candidato a gobernador de Buenos Aires. Es un sueño más que una ambición

    -Desde que comenzó el gobierno del Frente de Todos Macri cedió el liderazgo.

    -Hoy lo comparte con otros. Creo que eso es un gesto de generosidad de él. Creo que su rol de liderazgo va a permanecer. Hay figuras que no necesitan seguir siendo candidatos para ser líderes. José María Aznar o Felipe González. Muchos ex presidentes de Uruguay que siguieron siendo referentes aún sin ser candidatos. Son líderes dentro de sus espacios, referencias. Mauricio tiene un rol importante en Juntos por el Cambio. El tiempo dirá después si tiene o no un rol electoral. Me parece secundario. Hoy tiene un rol de liderazgo generoso. El mismo que tuvo hasta acá. Hay pocos referentes en la política que hayan generado la llegada de tantas nuevas figuras a la política como Mauricio. Eso lo define como un tipo generoso.

    -Lo define como un impulsor de nombres que hoy tienen peso en la política nacional.

    -Muchos. Horacio (Rodríguez Larreta), María Eugenia (Vidal), yo, Esteban Bullrich, Emilio (Monzó), que no le devuelve con mucha generosidad su gesto. Muchos. Patricia (Bullrich).

    -¿Qué mirada tiene sobre esa frase de Monzó que tanto revuelo causó, cuando aseguró que Macri y Cristina deben dar un paso al costado y que son una etapa terminada?

    -Me parece una definición berreta. Escasa. Buscó notoriedad. Para mí intentó tener un título. Nada más. Ausencia de presencia y veo si tiro un título que me permita un poco de notoriedad. Me parece muy desagradecido de alguien que lo último que había hecho fue ser intendente de un pueblo, que después perdió. Y todo lo que vino después se lo debe a Mauricio.

    -¿No le parece que es solo una mirada crítica de un sector de Juntos por el Cambio?

    -¿Crítica? Él fue parte de ese proceso. Una parte central de ese proceso. Con lo cual si cree que Mauricio tiene que irse, él también.

    "Al kirchnerismo le cuesta aceptar la división de poderes", sostuvo Macri en diálogo con Infobae «Al kirchnerismo le cuesta aceptar la división de poderes», sostuvo Macri en diálogo con Infobae

    -¿Por qué?

    -Porque fue parte central de ese proceso. Si vos lo que criticás es un proyecto que no logró abrirse y que tiene un montón de culpas, vos fuiste parte de ese proyecto. Correte y dejá a los que vienen atrás.

    -Eso nunca pasa en la política. No va a pasar ahora ni pasó durante el proceso peronista posterior al gobierno de Cristina Kirchner. No hay corrimientos.

    -Entonces tampoco lo podés señalar y decir que lo haga otro. Uno tiene que estar dispuesto a hacer lo que pide que los otros hagan. O dar lo que espera recibir. Eso para mí es una ley de vida. Si yo te exijo en función de algo, debo aceptar ser exigido en función de eso. Yo creo que él no lo cumplió.

    -¿Sabe que reacción tuvo Macri cuando leyó esa frase?

    -No. Pero me la imagino. Porque Mauricio es transparente. Así como es generoso, espera mucho don de gente. No hubo mucho ahí de eso.

    -¿Lo que viene para adelante es: “Con Macri no alcanza, pero sin Macri no se puede”?

    -Necesitamos estar todos juntos y ver a quién más sumamos. Hay que buscar un espacio político que aprenda de los errores y de los aciertos del pasado. Porque no necesariamente los aciertos del pasado lo podes traer al hoy sin volver a revisarlos y entender qué cambió. Un espacio donde podamos representar a más gente pero que además sumen otras voces. Tenemos que ser un espacio político de mayoría y para eso hay que seguir creciendo.

    Hay figuras que no necesitan seguir siendo candidatos para ser líderes. Mauricio (Macri) es una de ellas

    -¿A qué se refiere con ser un espacio de mayoría?

    -Yo quiero ganarle al kircherismo. No vine a decir lo que otros deben hacer, vine a hacerme cargo de transformar las cosas. Por eso soy intendente, gestiono. Yo creo que desde el Ejecutivo uno puede transformar muchas más cosas que desde el Legislativo y creo en construir un espacio político que pueda ganar en provincia y en Nación. Y no solo con los que nos votaron hasta ahora. Hay que lograr convencer a mucha gente que no confió en nosotros. Y si no confiaron es porque hicimos algo mal.

    -¿Dónde está esa gente que pueden convencer?

    -En todos lados. Clase media, clases bajas, sectores populares. En todos lados.

    "Hay que lograr convencer a mucha gente que no confió en nosotros. Y si no confiaron es porque hicimos algo mal", expresó el intendente «Hay que lograr convencer a mucha gente que no confió en nosotros. Y si no confiaron es porque hicimos algo mal», expresó el intendente

    -¿La clase media no fue las que les dio el voto ganador en el 2015?

    -Pero aún en 2015 no logramos sacar el 50% de los votos en la provincia de Buenos Aires. Yo quiero que saquemos la mitad más uno de los votos antes del balotaje. Quiero hacer en provincia y en Nación lo que logramos en Vicente López, que es que en todos los circuitos electorales, en todos los niveles sociales, en las villas, en los barrios populares, en la clase media y en la clase alta, ganamos. Que la mayoría nos elija. Porque eso refleja que sos un espacio político que representa los distintos problemas, las distintas esperanzas, los distintos credos, orígenes y nacionalidades. Ese es el desafío grande. Representar a todos. ¿Lo lográs? Nunca. La mitad más uno, podes. Y eso que soy gallina. No me gusta mucho esa frase bostera.

    -¿En esa mirada para adelante que plantea de ser la mitad más uno, cuánto tiene que ver mirar para atrás, replantearse lo que se hizo mal y tratar de empatizar con la sociedad que sufrió los costos desde esas decisiones?

    -Mucho. La crítica de lo que hicimos es un proceso imprescindible, pero también rescatar las cosas que hicimos bien. En una provincia donde sacamos el 38% de los votos, hay 59 intendentes que lograron ganar. Eso quiere decir que logramos interpretar a gente que por ahí no votó a nuestro espacio político nacional. En nosotros hay una percepción de que cosas nos faltaron. Y muchas las dijimos en su momento.

    -¿Qué dijeron?

    -Le pedimos un esfuerzo demasiado grande a sectores de clase media que no aguantaron, que no llegaban. Te decían: “Yo creo en el camino, yo creo que es por acá, pero no aguanto, no llego. Hay un punto donde no puedo y no puedo”. Hay una frase que suelo usar que es “el líder define el rumbo de la marcha, pero el ritmo de la marcha lo define el último de la fila”. Para mí el rol de la política es no dejar a nadie atrás. El sentido, el hacia dónde querés ir, es importante. Es tan importante como el ritmo.

    -¿Quedó gente atrás?

    -Creo que dejamos mucha gente atrás. Y eso es parte de lo que tenemos que aprender. ¿Fue a propósito? No. Nadie quiere dejar gente atrás en la política. Ni desde el punto de vista humano ni desde el punto de vista de la conveniencia electoral. Pero nos pasó. Y si no aprendemos de eso, no aprendemos nada.

    Al kirchnerismo siempre le ha costado mucho convivir con una justicia independiente. Es un sello de ellos

    -¿No se centralizaron demasiado las decisiones en los últimos dos años de gobierno? ¿No se cerró demasiado el gobierno de Macri?

    -No sé. Puede ser. Yo digo tal vez si no hubiésemos ganado la elección intermedia, hubiésemos sido más permeables a corregir algunas cosas a tiempo. Otros te dicen, con justa razón, que si no hubiéramos ganado la intermedia, el peronismo nos hubiera hecho la vida imposible y tal vez no hubiéramos podido sostener algunas otras políticas que llevamos adelante. Es contrafáctico. No lo sé. Siempre gobernar tiene el desafío de no dejar que el entorno sea tu única voz. Es un desafío siempre del ejercicio de gobierno. Hay que luchar contra eso todo el tiempo. A veces pasa.

    -¿Tienen que abrirse hacia el peronismo?

    -Sí, pero yo no creo que tenga que ver con a quien sumo. Si no, con esa lógica vos traés a un kirchnerista y te votan todos. Y no funciona así.

    Macri resaltó la importancia de que Juntos por el Cambio intente ampliarse y representar a más gente Macri resaltó la importancia de que Juntos por el Cambio intente ampliarse y representar a más gente

    -Va a ser difícil que un kirchnerista se vaya del Frente de Todos.

    -Puede ser. Pero lo que quiero decir es que no tiene que ver con a quien pones en la foto, sino si la gente se siente representada por vos. Hay algunos sectores dentro de Juntos por el Cambio que tienen una mirada que es muy agresiva para los sectores populares, para los sectores más postergados de la provincia de Buenos Aires y de otros lugares del país. El tiempo te permite ir venciendo ese prejuicio. Nosotros lo logramos.

    -¿Cómo?

    -Acá en Vicente López hay un circuito que es el 999, Martelli-Florida Oeste, que es una zona que a mí me costó tres elecciones ganar. Perdí cuando gané la gobernación, perdí en la intermedia siguiente y recién logré ganar en la reelección. Y me fue muy bien en esta ultima. Del 2015 al 2019 yo pasé de 55 puntos a 63. En un espacio político que se achicó, nosotros acá crecimos. Y tiene que ver con vencer prejuicios.

    -¿Cómo se vencen esos prejuicios?

    -No se vencen prejuicios construyendo obras. Las obras la gente las valora, lo que quiere saber es que le importás. Y atrás de una obra puede haber o no interés, cariño, relevancia. Esa gente que vive hace años postergada por la política, sin soluciones, quiere sentir que en serio te importa y te duele. Y eso te lo da el tiempo. Por eso hay que sostener el trabajo, el compromiso, la cercanía, y creo que muchos de nosotros, los intendentes, lo logramos.

    -¿Hay que vencer prejuicios hacia adentro de Juntos por el Cambio?

    -Hay que educar hacia adentro. Hay que explicar estas realidades. No todos la ven. Hay gente que realmente piensa que la gente vota mal y yo no creo que la gente vota mal. Yo creo que la representás mal. El que te vota, más o menos ilustrado, con más o menos información, con más o menos prejuicio, vota con las herramientas que tiene. Y vos tenés que lograr llegarle al corazón a esa gente. Tenés que hacerle sentir que te importan. Que les vas a cambiar la vida y que sos un puente real a las promesas incumplidas del pasado.

    -Eso quizás sea lo más difícil.

    -Hay que sostener y hay que volver y poner la cara. Poner la otra mejilla y volver a escucharlos y explicarles que si no te salió la primera vez, esta vez sí. Y que el peronismo, kirchnerismo ahora, les ha prometido el oro y el moro, y nunca les cambió la realidad. Y eso, en parte, se puede lograr con obras. Pero no solo con eso. Hace falta un poco más que eso. Hace falta andar con el corazón en la mano y que ellos perciban que les importas.

    Está claro que el kirchnerismo intenta llevarnos al barro a todos, pero no todos somos iguales

    -Eso desafía la lógica de que las clases populares son del peronismo.

    -Yo estoy convencido de que las clases populares no son de nadie. Hay que ir a buscarlas. Si no, Néstor Grindetti no hubiera ganado en Lanús. Nosotros ganamos en todas las mesas acá. Ahí hay mucha gente, que durante mucho tiempo, estuvo postergada. Hay que educar hacia adentro. Porque algunos, desde una mirada parcial no entienden esa realidad. Hay que educar hacia adentro y convencer hacia afuera. Y hay que ir a buscarlos. No es sentado en un sillón que va a ocurrir. No alcanza con las redes tampoco. ¿Ayudan las redes? Un montón. ¿Alcanzan? No. Es un poco más de cercanía.

    -Menos redes y más mano a mano con la gente.

    -Es todo junto. Es un montón de redes pero no reemplaza lo otro. Porque además tenes que aprender. ¿Cómo vences el prejuicio? Conociendo. Un tuit no alcanza para eso. En el tuit vos definís postura. Pero no convences al otro y, mucho menos, generas vinculo. Hay un trabajo de militar, de sostener, de aceptar perder una elección y volver a inventarte.

    Para Macri el actual "es un gobierno kirchnerista" donde el Presidente "intentó generar diálogo con la oposición"Para Macri el actual «es un gobierno kirchnerista» donde el Presidente «intentó generar diálogo con la oposición»

    -A las clases populares si hay algo que les duele es la economía. Que le toquen el bolsillo. Y el gobierno de Cambiemos, en los últimos dos años, tuvo una gestión que generó un gran daño en la economía. ¿Es difícil hablar desde ese lugar con las clases más populares?

    -No. Primero creo que a las clases populares les duele todo. Le duele la economía, la inseguridad y el prejuicio. Cuando vos nacés en una casa donde para conseguir laburo vas a tener que mentir tu dirección, te duele todo. Les duele la mirada del otro, la falta de proyectos, la postergación eterna. La crisis económica golpeó muy fuerte, como lo hace ahora, en sectores medios. Hoy mucho más. Hoy estamos asistiendo con alimentos en Vicente López a 18.800 familias, cuando históricamente asistíamos a 4500. Todas las familias nuevas son de clase media.

    -Esas familias vieron reducidos sus recursos en poco más de un año.

    -Vamos a tener que explicarle a la gente cómo le vamos a generar bienestar económico. Ahora, mucha gente votó a este gobierno con la confianza de que le iban a poner plata en el bolsillo, desde el punto de vista del bienestar, o que le iban a llenar la heladera. Ninguna de las dos cosas pasóCon lo cual el primer desafío lo tiene el kirchnerismo para explicar cómo lo va a hacer.

    -El primer argumento que tiene el Gobierno para explicarlo es que hubo una pandemia.

    -La gente ya sabe distinguir una cosa de la otra. Los hipermercados estuvieron abiertos a lo largo de toda la pandemia, los comercios de cercanía no. No los dejaste ni siquiera pelearla. Y no hay menos riesgo en un hipermercado que en un comercio de cercanía. Esa es una definición política de cómo administrar una enfermedad. No es la enfermedad.

    -¿El Gobierno cerró demasiado la circulación y la vida comercial en pandemia?

    -Sí. No ajustaron rápidamente. Todos fuimos aprendiendo. Los primeros 20 días era lógico cerrar todo como nos cerramos. Teníamos que saber a donde estábamos parados, teníamos que fortalecer el sistema de salud, entender quién y dónde estaban los equipos de salud que podían responder, y saber qué estaba pasando en el mundo. Hasta ahí, compro. Después, a partir de ahí, tenés que aprender.

    Estoy convencido de que las clases populares no son de nadie. Hay que ir a buscarlas

    -¿Llega tarde la flexibilización de actividades?

    -En muchos casos, sí. Y lo peor que te puede pasar es que responda al desorden. Porque el principal aliado de esta enfermedad es el desorden. Una cosa es tener el paseo costero ordenado como en Vicente López, con distancia social, con círculos dibujados en el piso, con control de acceso, recordando lo que tenemos que cumplir. Y otra cosa es dejar que a los costados de la Panamericana se juegue al fútbol, se abracen y festejen. Después dicen que la gente se contagia.

    -Se manifestaron dos posturas sobre el blanqueo de 3500 muertos por coronavirus que hizo el gobierno bonaerense. El Ejecutivo dijo que lo que hicieron fue blanquear una situación que pasa en todos los distritos y mejorar el conteo. Algunos dirigentes de la oposición aseguraron que hubo impericia o que ocultaron fallecidos. ¿Cuál es su postura?

    -El primer dato relevante es que si ellos sabían que esos números no cerraban, fueron tomando decisiones, durante mucho tiempo, con datos incorrectos. Nada menos que con los datos de letalidad. Segundo, la responsabilidad de la información es provincial. Y esa es una responsabilidad de la que nadie se puede correr. Todos los muertos que tuvimos en el hospital municipal estaban cargados en el sistema. Los 80 fallecidos que aparecieron de golpe en Vicente López no son del hospital local. Nosotros cumplimos con nuestra tarea.

    Macri aseguró que fue determinante para el futuro de la oposición que en este tiempo hayan permanecido unidos Macri aseguró que fue determinante para el futuro de la oposición que en este tiempo hayan permanecido unidos

    -En el Gobierno advierten que el retraso existía y que se agrandó cuando aumentaron los contagios.

    -Que haya algún atraso siempre pasa, porque los procesos administrativos son lentos. Te puede pasar en cualquier lado. Ahora, 3.500 muertos, esa magnitud de golpe. Y que no nos informen quienes son. Yo todavía no pude saber quiénes son. Qué nombre tienen, donde estaban cuando fallecieron y dónde estaban internados. ¿Qué nos responden? Que todavía no lo tiene procesado. ¿Cómo es? ¿Tuviste la capacidad de cargar todos los datos pero no sabes quiénes son? ¿O no me querés contar para que no pueda verificar? Todo eso queremos que se aclare.

    -No es que no les cree, sino que no lo tiene en claro.

    -No lo tengo en claro y por eso pido explicaciones. Cuando me las dan, me dejan tranquilo. Si no me las dan, me generan más dudas.

    -El lunes habrá una nueva marcha motorizada por Juntos por el Cambio. Una de las promotoras es Patricia Bullrich. ¿Usted está de acuerdo con estas manifestaciones en el medio de la pandemia?

    -El derecho a manifestarse es parte del ejercicio ciudadano. El derecho debe permanecer. No se puede limitar el derecho a manifestarse. No hay manifestaciones que están bien o mal. Escuché algunos kirchneristas quejarse de algunas marchas, pero después cuando los movimientos sociales van a manifestarse frente al Ministerio de Desarrollo social, no dicen nada. Ese doble estándar es habitual en el kirchnerismo y yo no lo tengo. Yo creo que en la medida que sean cuidadosos, que vayan con tapabocas, máscaras o lo hagan en autos, el derecho a manifestarse tiene que ser aceptado por quien gobierna. Todos nosotros tenemos que estar a la altura del reclamo y de la queja del vecino. Porque no hacemos todo bien.

    Fotos: Franco Fafasuli

    Fuente: Infobae.com

  • Martín Lousteau: «Tengo ganas de ser jefe de Gobierno en 2023»

    El senador nacional de la UCR Martín Lousteau ratificó este domingo 11 de octubre que tiene «ganas de ser jefe de Gobierno» porteño en 2023 y confesó que se podría dar un esquema electoral en el que el actual alcalde de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, quien no puede volver a postularse para ese puesto porque ya está en su segundo mandato, sea el candidato presidencial de Juntos por el Cambio. «Sí, tengo ganas de ser jefe de gobierno, pero además tengo ganas de construir un espacio más grande que pueda generar», resaltó en una entrevista a Infobae, y mencionó como posibles nuevos aliados a la líder del GEN, Margarita Stolbizer, al socialista ex gobernador de Santa Fe Miguel Lifschitz, y al intendente de Rosario, Pablo Javkin. Lousteau se quedó con un sabor amargo en 2015. Ese año peleó con Larreta y lo forzó a una segunda vuelta, que al final perdió. Cuando se lo consultó si Larreta podría ir como candidato a presidente en 2023 y él como aspirante a jefe de Gobierno porteño, ya que Larreta no puede volver a presentarse como candidato a la re-reelección para alcalde de la Ciudad, comentó: «Si construimos ese espacio colectivo la verdad que se puede dar». «Yo creo que Juntos por el Cambio, inclusive con otro nombre, tiene que ser más amplio», agregó. Lousteau: «Lo grave del Senado es que no se está discutiendo nada de lo importante» Asimismo, Lousteau cuestionó al jefe del interbloque Juntos por el Cambio en el Senado, Luis Naidenoff, por no tener en cuenta a un grupo de senadores de ese espacio, entre los cuales estaba él mismo, a la hora de negociar con Cristina Kirchner la continuidad de las sesiones virtuales en la Cámara alta. El ex ministro de Economía se ausentó junto a otros cinco integrantes de JxC en la última sesión para no convalidar el arreglo que prorrogó el protocolo de sesiones remotas en el Senado, generando división en la estrategia de la principal fuerza opositora. «El funcionamiento de la cámara, con la virtualidad, hace que sea totalmente distinto al reglamento que nos rige. Para modificar el reglamento se requiere un nivel de diálogo muy importante, y Cristina no dialoga a la hora de modificar esos reglamentos. Creemos que eso no se puede avalar», fundamentó. La aprobación del protocolo de Cristina provocó fisuras en la bancada opositora Pese a las diferencias que quedaron al desnudo en la última sesión, Lousteau reafirmó que «el interbloque sigue votando con los 29» integrantes. «A mí me parece importante que el presidente del interbloque incorpore que todos somos senadores, y que no es solo un tema de mayorías o minorías», sostuvo en una crítica directa a Naidenoff. En tanto, el líder de Evolución (línea interna dentro de la UCR) opinó que «la agenda pública de la Argentina está trabada por el encono de dos dirigentes entre sí», en referencia a Cristina Kirchner y Mauricio Macri, y coincidió con Emilio Monzó en que esas figuras deberían dar un paso al costado para dejar que crezcan otros liderazgos alternativos. «La agenda está trabada por la dinámica que se ha dado en los espacios, y que además, como son dos figuras de peso, son ex presidentes, condicionan de alguna manera sus espacios», evaluó.

    Fuente: Perfil.com

  • A la espera de la definición por los traslados, Alberto Fernández invitará a la Corte Suprema a exponer en la comisión de juristas que piensa su reforma

    El presidente Alberto Fernández activará esta semana la invitación a los miembros de la Corte Suprema de Justicia para proponerles que se sumen a opinar en la comisión de juristas que piensa su propia reforma. Así lo confirmaron a Infobae fuentes judiciales, que decidieron enviar las invitaciones en los próximos días, luego de ideas y vueltas que hacían pensar a los propios expertos convocados por el jefe de Estado en que ese convite a la Corte ya no se concretaría.

    En los despachos oficiales explicaron a Infobae que la invitación se activará ahora porque, a partir del martes, el comité consultivo comenzará a abordar la problemática sobre la Corte Suprema, después de haber estado discutiendo durante dos meses sobre el Ministerio Público, el traspaso de la justicia penal nacional a la Capital Federal, la implementación del juicio por jurado y el funcionamiento del Consejo de la Magistratura, un área sobre el que todavía quedan puntos por hilvanar.

    Más allá de las explicaciones formales, hasta hace unos días, los funcionarios de la Casa Rosada decían sobre esta invitación: “El Ejecutivo va a esperar, por obvias razones”. Es que el clima entre la Corte y el oficialismo no es el mejor después de que al Gobierno lo tomara por sorpresa la decisión del máximo tribunal de abrir el per saltum que motorizaron los jueces trasladados Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Germán Castelli.

    Un grupo de personas a Tribunales respecto de la situación de los jueces Bruglia, Castelli y Bertuzzi que la Corte Suprema de Justicia (Foto NA: DAMIAN DOPACIO)Un grupo de personas a Tribunales respecto de la situación de los jueces Bruglia, Castelli y Bertuzzi que la Corte Suprema de Justicia (Foto NA: DAMIAN DOPACIO)

    Ahora, falta la decisión final de la Corte que debe resolver si envía a sus lugares de origen a esos tres jueces -como impulsa el oficialismo- o si los deja en los cargos a los que habían sido traslados en los años del macrismo. Bruglia y Bertuzzi cumplían funciones, hasta ahora, en la Cámara Federal porteña, mientras que Castelli se desempeñaba en el Tribunal Oral Federal 7, que deberá juzgar a Cristina Kirchner por la causa de los cuadernos. Nadie sabe con certeza cómo se pronunciara la Corte ni cuándo, pero la decisión de abrir ese recurso -firmada por los cinco jueces Carlos Rosenkrantz, Ricardo Lorenzetti, Elena Highton de Nolasco, Juan Carlos Maqueda y Horacio Rosatti– ya implicó una derrota para el oficialismo.

    El presidente dijo en una entrevista publicada este domingo con El Cohete a la Luna que no sabe cómo va a fallar la Corte en el caso de los jueces traslados, pero que está convencido que esos pases no cumplen los criterios que la propia Corte fijó en 2018 para avalar esos traslados. También criticó el per saltumCuando le preguntaron cómo marchaba el consejo asesor y le deslizaron que allí había propuestas para “ampliación de la Corte”, Alberto Fernández contestó: “hay de todo».

    Las palabras del jefe de Estado llegan cuando desde el propio oficialismo se buscó durante dos meses desmentir que la llamada “comisión Beraldi” (porque la integra Carlos Beraldi, el abogado defensor de Cristina Kirchner) buscara ampliar el número de integrantes de la Corte Suprema. Precisamente la creación de este consejo de juristas, sin aviso previo a la Corte, fue uno de los puntos que más irritó al cuarto piso del Palacio de Justicia.

    La semana pasada se dio aire a una versión sobre la idea de llenar la Corte Suprema de seis jueces nombrados en comisión, algo que el constitucionalista Andrés Gil Domínguez -integrante de la comisión- consideró lisa y llanamente “fake news”. Desde el oficialismo del Consejo de la Magistratura, otra de las áreas mencionadas en esa versión, también salieron a despegarse de esa posibilidad.

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    El Gobierno decidió poner el foco en el presidente del alto tribunal, Carlos Rosenkrantz. Las primeras críticas salieron, antes del per saltum, de boca del propio presidente, cuando lo cuestionó por la implementación de la ley Micaela en el Poder Judicial (un tiro que terminó hiriendo a la principal aliada del Gobierno en la Corte, Elena Highton de Nolasco, la única que había ido a la presentación de la reforma judicial en la Casa Rosada, rompiendo el aislamiento que se impuso por la pandemia).

    Pero después Fernández fue más directo y se quejó abiertamente de que Rosenkrantz urgiera una determinación sobre la apertura del per saltum. “¿Cuál es la disyuntiva que tiene el presidente de la Corte de con tanto ahínco impulsar esto? ¿Qué es lo que está buscando?”, afirmó Alberto Fernández.

    A eso se le sumó la ampliación del pedido de juicio político contra Rosenkrantz por parte de la diputada kirchnerista Vanesa Siley, que integra el Consejo de la Magistratura, al cuestionarlo por el fallo que habilitaba la aplicación del “2×1” a acusados por crímenes de lesa humanidad -dictado en 2017, y de la que el ala de Alberto Fernández eligió despegarse. Rosenkrantz, por su parte, contestó con una carta en la que se decía “blanco de una campaña de desprestigio”.

    Apenas 48 horas después, se concretó el “plantón” de la ministra de Justicia Marcela Losardo y el secretario de Derechos Humanos Horacio Pietragalla a Rosenkrantz, en la reunión virtual de la Comisión para la Coordinación y Agilización de Causas por Delitos de Lesa Humanidad. Esa “comisión interpoderes” no se reunía desde 2016 y la propia titular de Abuelas Estela Carlotto se había quejado de esas demoras en la comisión de juristas cuando la invitaron a exponer. Rosenkrantz giró la cita la semana pasada. Apenas horas antes del encuentro, el Gobierno, en sintonía con organismos de derechos humanos, dijo la convocatoria de Rosenkrantz era “oportunista” y no apareció.

    De todas maneras, fue el diputado Leopoldo Moreau, un alfil del kircherismo, el que advirtió que el pedido de juicio político a Rosenkrantz podría hacerse extensivo al resto de la Corte. “Esta es una Corte agotada que juega al truco más que apoyarse en decisiones jurisprudenciales. Es una Corte que está institucionalmente muy degradada y jurídicamente no tiene el nivel de otros tiempos”.

    Según su descripción, “veo una Corte con dos señores que aceptaron ingresar por decreto (en alusión a Rozenkrantz y Rosatti). Elena Highton de Nolasco tiene vencido su mandato y a diferencia de (Raúl Eugenio) Zaffaroni que renunció y se fue, tiene un fallo a su favor… Lorenzetti ha tenido actitudes disruptivas permanentemente y se sacaba fotos con Moro (juez brasileño que investigó la corrupción en el gobierno). Y Maqueda, sobre quien tengo un gran respeto personal, está en una especie de zona de confort”

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    En este clima, el “Consejo Consultivo para el Fortalecimiento del Poder Judicial y el Ministerio Público en el ámbito de la Presidencia de la Nación” comenzará a partir del martes a debatir sobre el funcionamiento de la Corte Suprema. Y los ministros Rosenkrantz, Highton, Maqueda, Lorenzetti y Rosatti serán invitados a exponer -así como habían sido invitados a la presentación de la comisión y, salvo la ministra de la Corte, el resto eligió la ausencia-.

    Alberto Fernández les pidió que analicen cómo se selecciona a los integrantes del máximo tribunal -con criterios de diversidad de género y representación federal-; que evalúen en qué causa debe intervenir; los alcances del famoso “280”, un artículo que le permite a la Corte rechazar cualquier planteo sin tener que dar explicaciones; y la fijación de un límite de tiempo para pronunciarse en las causas penales.

    Estamos avanzando en el análisis de la reforma de la Corte Suprema -explicó en una entrevista este fin de semana el penalista León Arslanian, uno de los integrantes de la comisión-. Lo que ocurre es que la Corte no ha tenido, yo diría, en su historia jamás una reforma».

    Según pudo saber Infobae, al menos tres de los integrantes de la comisión -Andrés Gil Domínguez, Gustavo Ferreyra y Enrique Bacigalupo- ya elaboraron una serie de escritos haciendo un diagnóstico sobre el funcionamiento de la Corte y planteando sugerencias de cambios. Pero eso ahora eso servirá de plataforma para comenzar la discusión.

    “La Corte no nos va a traer ninguna pelea, todos sabemos qué es lo que no funciona”, aseguran a Infobae en el seno del grupo. Tienen tiempo hasta el 18 de noviembre para elaborar el documento que le elevarán al presidente. De ahí en más, será decisión del jefe de Estado resolver qué hace con esas sugerencias.

    Fuente: Infobae.com

  • Vacaciones y coronavirus: cómo será el protocolo para veranear en la costa

    Los intendentes de Mar Chiquita, Jorge Paredi; de Necochea, Arturo Rojas; y de La Costa, Cristian Cardozo, fueron consultados sobre los protocolos que preparan de cara al inicio de la temporada de verano, en medio de la pandemia de coronavirus. Declararon que, junto con Nación y la provincia de Buenos Aires, están diseñando un verano con distanciamiento en lugares públicos como las playas y una detección temprana del virus. Se prevé que el proyecto pueda canalizarse a través de la aplicación CuidAr e incluso con un soft de trazabilidad para detectar a los contactos estrechos de cualquier persona que se contagie de coronavirus durante sus vacaciones. Los jefes comunales de las ciudades balnearias describieron a Télam las estrategias que preparan en cada distrito para la temporada de verano 2020/21 para preservar la higiene y el distanciamiento social, durante las vacaciones enmarcadas por la pandemia. Prevén una fuerte temporada veraniega para la Provincia Mar Chiquita Jorge Paredi, de Mar Chiquita describió que el protocolo que llevan a cabo permite, en una primera etapa que «ingresen los propietarios no residentes, que desde el inicio de la pandemia no volvieron y quieren venir a verificar y revisar su casa». La web para inscribirse es www.marchiquita.gob.ar. En tanto indicó que mantienen «reuniones permanentes con la Cámara de Comercio de Mar Chiquita y los concesionarios de balnearios para ver cuáles van a ser los protocolos en la línea de trabajo, cómo mantener la distancia y cumplir los requerimientos». En esa línea, destacó que realizan encuentros virtuales con los ministros de Turismo, Matías Lammens; y de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la provincia, Augusto Costa; y con la Comisión Provincial de Guardavidas por la articulación de los operativos de seguridad en playas. Sobre la ocupación para la temporada de verano, Paredi destacó que «los porcentajes de ocupación se están evaluando tanto para los balnearios como los alojamientos hoteleros en Mar Chiquita». Necochea «En Necochea nos preparamos para estar en las mejores condiciones para recibir a los turistas que nos elijan», afirmó el intendente Jorge Rojas: «Creo que todas las localidades de la costa deberíamos tomar las medidas de forma mancomunada, para que los visitantes sepan cuáles son los requisitos a la hora de llegar a los balnearios y los protocolos que deben cumplir», destacó el funcionario necochense. Rojas destacó las reuniones con Turismo y la Provincia «para articular el trabajo con todos los municipios, estar coordinados y disponer las medidas necesarias para que en esta temporada, que va a ser sumamente particular, los argentinos nos elijan como opción para vacacionar». Se refirió además al diálogo de la Secretaría de Turismo y del Gobierno con los prestadores de servicios y «se trabaja articuladamente para que todos se cumplan los protocolos de higiene, seguridad y distanciamiento social tanto en balnearios, como hoteles y comercios gastronómicos». «Se trata de una temporada atípica desde todo punto de vista», reflexionó Rojas: «Para nosotros, en Necochea, el turismo es muy importante y por eso trabajamos todo el año pensando en los turistas que se puedan acercar a nuestra ciudad disfruten de todo lo que tenemos», concluyó. Partido de La Costa El intendente del partido de la Costa Cristian Cardozo, hizo hincapié en una temporada «ordenada, saludable y que el visitante pueda descansar de este año difícil que estamos teniendo a nivel mundial. En la Costa, el trabajo conjunto que estamos llevando adelante con el Gobierno nacional nos está permitiendo hacer una adaptación de la aplicación CuidAr, que será utilizada por todos los visitantes que quieran descansar en la Argentina», indicó el funcionario. «Con el Gobierno provincial estamos desarrollando los protocolos que nos permitan llevar adecuadamente todas las medidas de seguridad e higiene necesarias. Y desde el municipio también estamos trabajando en un software de trazabilidad que nos va a ayudar a determinar rápidamente quiénes son contactos estrechos y los períodos de aislamiento en el caso de una situación de contagio»,sostuvo Cardozo. «Todos los protocolos que implementaremos en La Costa buscarán cuidar el distanciamiento social necesario entre familias y grupos. Para ello, utilizaremos un sistema de aforo desarrollado a través de nuevas tecnologías que ya fue empleado con éxito en distintas partes del mundo», sintetizó el intendente y describió que «participarán activamente guardavidas, auxiliares de playa y el sector privado que preste servicios». Se refirió, además, a los 92 kilómetro de frente costero que serán tenidos en cuenta para lograr el distanciamiento mediante la ampliación de servicios. «Tenemos que trabajar en la mejor temporada posible. El sentido común nos indica que ese porcentaje se determinará según la posibilidad de cada destino de llevar adelante las medidas de distanciamiento y prevención que se requiere ante esta pandemia», concluyó.

    Fuente: Perfil.com

  • Cuáles son los planes de Horacio Rodríguez Larreta para las elecciones de 2021 que deberían apuntalar su proyecto presidencial de 2023

    Si finalmente Horacio Rodríguez Larreta logra llegar a la presidencia en 2023, la conferencia de prensa que dio en Uspallata luego de que Alberto Fernández anunciara sin previo aviso que le quitaba más de un punto de coparticipación a la ciudad de Buenos Aires será recordada como el inicio de ese camino. Sin embargo, más allá de la centralidad que le adjudicó, el jefe de Gobierno no siente que haya sido una ayuda. Él hubiese preferido “salir a la cancha” un año y medio después, con una estructura partidaria y electoral más desarrollada en todo el país. Ahora, repite ante sus colaboradores más cercanos, debe lidiar con la incomodidad de estar en el centro de la escena durante tres años.

    “No es fácil mantenerse tres años al palo. Te desgasta y te achica el margen de error. Estábamos tranquilos, con un plan basado en la gestión e ideando un armado federal y ahora se aceleró todo. Entre esto y el recorte de fondos, va a ser difícil hasta igualar lo que hicimos los primeros cuatro años”, resume la situación una persona de la mesa chica de la Ciudad.

    El ex presidente Mauricio Macri y el jefe de gobierno Horacio Rodríguez Larreta (NA)El ex presidente Mauricio Macri y el jefe de gobierno Horacio Rodríguez Larreta (NA)

    Este diagnóstico trae aparejado dos conclusiones que hace varias semanas están terminando de asimilar en el gobierno porteño. La primera, que la jugada del kirchnerismo de subir al ring electoral a Larreta no fue desacertada y, la segunda, que el jefe de Gobierno deberá involucrarse de lleno en las legislativas del 2021.

    Así como la nueva premisa de Juntos por el Cambio es “con Macri no alcanza, sin Macri no se puede”, el equipo de Larreta se amiga a los golpes con el mantra “sin 2021, no hay 2023”. Esto implica que el dirigente de la oposición con mejor imagen positiva va a tener que ocupar un rol protagónico en la campaña, que incluya viajes al interior para mostrarse con los candidatos -o por zoom, si persisten las restricciones por la pandemia- y apuntalar dirigentes que deban hacerle frente al peronismo.

    Para las próximas elecciones, el principal espacio opositor tiene tres objetivos. Los primeros dos son lógicos: aumentar la cantidad de diputados y, de mínima, mantener la base del Senado. El tercero, más difícil pero al que apuestan como base fundacional para el futuro, es tener un candidato en cada distrito que se compita. Si bien no hubiera cambiado la elección -Macri perdió por más de dos millones de votos- los armadores de Larreta recuerdan que en 2019 en casi un tercio de los distritos de la Argentina en donde hubo comicios, Juntos por el Cambio no presentó candidato.

    La ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich (Foto: Gustavo Gavotti)La ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich (Foto: Gustavo Gavotti)

    La otra pata, que en algún punto se pisa con la construcción política y a veces puede ser más una traba que un impulsor, son los nombres propios. Si bien hoy el espacio goza, desde el alejamiento de Macri, de mayor horizontalidad en la toma de decisiones, sus principales dirigentes deben encontrar un punto medio entre quiénes podrían ser los candidatos que más votos traccionen y aquellos que aportarían a construir una proyección.

    El caso que más aguas divide es el de Patricia Bullrich. Es unánime el pensamiento de que la presidenta del PRO y el resto de los llamados “halcones” -Fernando Iglesias, Waldo Wolff, Hernán Lombardi- deben integrar el espacio (“es con todos adentro”, insisten) pero hay reparos sobre si la ex ministra de Seguridad debe encabezar la boleta de diputados de la ciudad de Buenos Aires, su principal anhelo. Las dudas no pasan por una eventual victoria que, todos coinciden, sería holgada, sino por el mensaje que se envía puertas adentro. El ala más moderada -que apunta a la construcción- ve con mejores ojos ceder estos lugares a dirigentes en ascenso y piensan que recostarse en las figuras de renombre sería caer de nuevo en el centralismo que tan caro les costó cuando fueron gobierno.

    A pesar de que el ex jefe de gabiente, Marcos Peña, está alejado de todo el armado político, Larreta lo valora y si de él dependiera ya sería parte del equipo (DyN)A pesar de que el ex jefe de gabiente, Marcos Peña, está alejado de todo el armado político, Larreta lo valora y si de él dependiera ya sería parte del equipo (DyN)

    El ejemplo que esbozan es el armado del 2019: la cabeza de lista fue para la Coalición Cívica (Maximiliano Ferraro), que también tuvo otros dirigentes, como Mariana Zuvic, y hubo varios lugares para el radicalismo. Del PRO estuvo Álvaro González y entró quinto. La candidatura que impulsan para el año próximo es la de Fernán Quirós, actual ministro de Salud, que cosechó una gran imagen por el manejo de la pandemia. Aún no lo logran convencer y él no da indicios de un interés genuino. “Tiene que decidir si está para meterse en el barro de la política”, sintetizan en su entorno, aludiendo al gran prestigio que tiene en el ámbito privado y destacando su tarea como jefe de la cartera sanitaria.

    La otra incógnita que se abre para CABA es si Mauricio Macri decide postularse. Quienes lo frecuentan afirman que solo su círculo más íntimo lo impulsa a ser parte de la contienda pero la realidad es que el ex presidente está cómodo en su nuevo rol de arbitrar desde afuera haciendo pronunciamientos que marquen la línea del partido sobre los grandes temas de coyuntura como, según su visión, el avance del Gobierno sobre las libertades individuales y los ataques a la República.

    A Maria Eugenia Vidal no hay quien no la ubique como primera en la lista de diputados por la provincia de Buenos Aires de cara a 2021A Maria Eugenia Vidal no hay quien no la ubique como primera en la lista de diputados por la provincia de Buenos Aires de cara a 2021

    Macri no se ve jugando en 2021 y, explican en su entorno, si no tuviera las causas judiciales abiertas no sería ni tema de discusión. El ex jefe de Gobierno no es tan tajante cuando le preguntan por 2023 y una posible revancha. Pero, al mismo tiempo, respalda a Rodriguez Larreta y reconoce que lo más sensato es que el alcalde porteño sea quien dispute el sillón de Rivadavia. Su principal obsesión es un reconocimiento a su gestión. Macri opina que, dejando de lado lo económico, su legado es bueno. Y se reconoce como el principal creador de los dirigentes que hoy están en el centro de la escena y tienen proyección nacional.

    Cuando se habla del ex jefe de Estado, el nombre de Marcos Peña entra en escena. Hoy probablemente sea el ex funcionario más alejado de todo el armado, pero Larreta lo valora y si de él dependiera ya sería parte del equipo. No lo descarta y no sería sorpresivo verlo trabajar a su lado los próximos meses. Pero admite que hay que encontrarle el lugar y entender que lo que el ex jefe de Gabinete aporte debe ser un complemento a lo que se está construyendo. Para Larreta, el error de Macri no fue tener a Peña en su equipo, sino darle tanta centralidad y poder. De hecho, él ve como un error que haya sido jefe de Ministros. “Podría haber sido el mejor secretario general de la Presidencia de la historia”, coinciden.

    La imagen de Diego Santilli mejora a la par de la del jefe de gobierno porteño (Adrián Escandar)La imagen de Diego Santilli mejora a la par de la del jefe de gobierno porteño (Adrián Escandar)

    Probablemente el nombre más fuerte que ya tenga el futuro definido sea María Eugenia VidalNo hay quien no la ubique como primera en la lista de diputados por la provincia de Buenos Aires. No es lo que ella eligiría, pero entiende que es dónde debe estar. Cuando sale su nombre en las conversaciones de quienes analizan los distintos escenarios posibles, es muy frecuente la comparación con Diego Santilli en 2019, cuando tuvo que “ceder” a acompañar a Larreta como vicejefe de Gobierno, anulando así la posibilidad de ser su sucesor.

    Justamente uno de los mayores interrogantes es el ladero político de Larreta. Ya se lo ubica en territorio bonaerense pero no está definido que sea en 2021. Cerca de él no niegan que esté en consideración -el “Colorado” sube en imagen a la par de su jefe- pero también explican que puede ubicarse en otros lados y siempre será un gran valor. Probablemente no cambie de trabajo hasta 2023, donde podría disputar la gobernación o tener un lugar preponderante si se convierte en realidad el proyecto “Horacio presidente”. Jefe de Gabinete y Ministro del Interior son apenas dos lugares en los que se desenvolvería cómodamente, especulan.

    Martin Lousteau ya es reconocido como propio dentro de Juntos por el Cambio (@SenadoArgentina)Martin Lousteau ya es reconocido como propio dentro de Juntos por el Cambio (@SenadoArgentina)

    Más atrás vienen Martín Lousteau Emilio Monzó. Al primero ya lo reconocen como propio y se le adjudica el gran posicionamiento que logró Juntos por el Cambio en el Senado, en donde el ex ministro de Economía se pone a la par de Cristina Kirchner y eso le permite jugar en las grandes ligas. Todos los caminos apuntan a que será el sucesor de Larreta, pero las ambiciones del senador son grandes y tres años es mucho tiempo en la política argentina.

    Al ex presidente de la Cámara de Diputados se lo mira de reojo, pero el jefe de Gobierno lo quiere en el equipo. Son sus colaboradores los que no terminan de congeniar. Creen que para que el proyecto funcione se necesita otra flexibilidad y no lo ven hoy a Monzó con la mentalidad “es con todos adentro”. Sus últimas declaraciones, en donde pidió que Macri y Cristina Kirchner se jubilen de la política, no cayeron bien en Juntos por el Cambio.

    El ex presidente de la Cámara de Diputados expresó que tanto Macri como Cristina deberían retirarse de la política (Maximiliano Luna)El ex presidente de la Cámara de Diputados expresó que tanto Macri como Cristina deberían retirarse de la política (Maximiliano Luna)

    Horacio Rodríguez Larreta conoce mejor que nadie las limitaciones que tiene el espacio, sobre todo en el interior del país. Pero está convencido de que hay materia prima para armar una propuesta que rompa con la grieta y capte el voto de ese tercio del electorado que define al próximo presidente. Los desafíos se acumulan y las piezas que deberán acomodarse con incontables.

    Hoy su escudo más fuerte son los datos duros. Cuatro de los cinco dirigentes con mejor imagen del país son de su espacio -él, Vidal, Lousteau y Santilli- y, según sus números, mantienen una base de electores mayor que la del Frente de Todos: el 90% de los que votaron por Juntos por el Cambio en 2019 lo volvería a hacer contra un 82% que retiene el kirchnerismo.

    Fuente: Infobae.com

  • La rebelión de la odiada clase media

    Les recuerda Piglia a sus alumnos, a quienes supone de una izquierda unánime, que Borges resulta un gran problema para todos ellos, puesto que no encaja en el arquetipo de la «derecha aristocrática»: es un hombre sobrio y austero (sic). Cuando Vargas Llosa lo visita en su departamento de tres ambientes se asombra por esas paredes descascaradas y por esas goteras. «¿Cómo puede ser que usted viva en este departamento?», le pregunta al promediar la entrevista. Borges se levanta de inmediato: «Bueno, que le vaya muy bien -le dice a Vargas-. Los caballeros argentinos no hacemos alarde». Al día siguiente, Borges le comenta a un tercero: «Ayer vino un peruano que debe trabajar en una inmobiliaria, porque quería que yo me mudara».

    Para Piglia, otro gran «problema» es Sarmiento, a quien considera el mejor escritor argentino de todos los tiempos; según el ilustre conferencista, el autor de Facundo también era de «derecha», pero extrañamente tampoco provenía de la oligarquía vacuna, como sí lo hacían Rosas y otros estancieros federales idolatrados por el populismo izquierdoso. En su clase magistral, Piglia defiende a Sarmiento y a Borges más allá de sus ideologías y les advierte a sus estudiantes que no se pueden rechazar los buenos libros porque no les gusten sus ideas políticas: «Nos quedaría poca literatura para leer». Y a continuación, explica que la «izquierda» tiene en esos círculos culturales un peso mucho más grande que en la realidad abierta. Cuesta mucho ser un escritor de «derecha» en la Argentina, apunta, aunque enseguida relativiza una parte de ese izquierdismo de cenáculo y lo contextualiza irónicamente en una cierta cultura progresista imperante, cuyo modelo sería Mafalda: «Una chica que está contra la guerra, a favor de la paz y que no quiere tomar la sopa». La intervención de Piglia, que es controvertida pero brillante, resulta además reveladora por lo que calla: el proyecto educativo de Sarmiento ha sido más progresista y revolucionario que ninguna otra medida a lo largo de toda la historia (como alguna vez aceptó el propio Alberto Fernández , que tiene una estatuilla en su despacho de la Casa Rosada), y Borges militó con gran convicción contra Hitler y Mussolini, cuando el mundo se jugaba realmente a suerte y verdad, y los nacionalistas «populares» y otros pajarracos vernáculos de la «emancipación» estaban a favor del Eje o al menos se negaban a molestarlo mientras el monstruo perpetraba sus atrocidades. Algo que repiten hoy obtusamente con los crímenes de lesa humanidad de la espeluznante dictadura cívico-militar de Caracas.

    A diferencia de lo que ocurre en la mayoría de las naciones europeas, nuestras contiendas cruciales jamás estuvieron signadas por las coordenadas de izquierda y derecha, salvo en el propio seno del justicialismo de los años 70, donde ambas facciones armadas hasta los dientes se mataron con ahínco. Piglia blanquea la imposibilidad de hacerles frente a esas ideas en verdad regresistas dentro del statu quo cultural sin recibir el apelativo paradójico de «reaccionario», y la perplejidad que despiertan en esas aulas quienes defienden el liberalismo político desde fuera de los intereses corporativos y los estratos exclusivos de la riqueza. Borges desdeñaba por igual las clases altas y las bajas (ambas obsesionadas por el dinero), y defendía a la clase media: «Le falta el prestigio, pero es la mejor». Y citaba la Epístola moral a Fabio, del poeta sevillano Andrés Fernández de Andrada: «Una mediana vida yo posea, un estilo común y moderado, que no lo note nadie que le vea».

    Nos obligaron a siete meses de cuarentena para evitar los muertos y tenemos casi una Malvinas por día, y una devastación económica y social inédita

    En la cultura popular, la creación de Quino representaba no obstante algo mucho más amplio que el progresismo promedio; encarnaba la lucidez y el sentido común de aquella clase centrista y dinámica del «país bueno». Me refiero a aquellas décadas imborrables cuando en las cúpulas se cometían errores y horrores (proscripciones, asonadas militares), pero donde abajo también palpitaba una sociedad pacífica y pujante, la pobreza no pasaba del 4%, y existía un apego generalizado a la ley, una fuerte cultura del trabajo y un cierto sentido del progreso, la dignidad y el honor. En 1969, por caso, España y la Argentina estaban parejas, aunque una venía subiendo y la otra bajando; luego ya sabemos lo que sucedió con los unos y con los otros. Muchos de nosotros fuimos criados en los valores personales y colectivos de ese «país bueno» y buscamos más tarde, vana pero denodadamente y como acto reflejo, la construcción democrática de un «país normal». El kirchnerismo, que hoy es el poder permanente y el partido dominante, está lleno de potentados aunque es pobrista (adopta así la clásica alianza del conservadurismo), detesta por lo tanto nuestros ideales (somos el despreciable «medio pelo») y está ofendido por la masividad y rebeldía del voto y las protestas. Combatir a una élite oligárquica -una minoría- no es lo mismo que hacerle frente a una asombrosa serie de multitudes crecientes: la masa gana la calle y disputa la palabra «pueblo». Es por eso que las manifestaciones del republicanismo popular son ahora «las marchas del contagio», como dice con descarada mala fe el jefe de Gabinete. Y es por eso también que esta resulta la «clase mierda», como denominan los kirchneristas de paladar negro a los sectores insumisos, cada vez más golpeados y empobrecidos, que encima tienen el tupé de defenderse de las diversas formas del saqueo, de negarse a la tutela y al clientelismo, y que porfían en defender -aun en este difícil contexto- la división de poderes y en rechazar la impunidad de rebaño. Es absolutamente inconveniente, para los oligarcas del unanimismo nacionalista, el verdadero modelo Mafalda, que era una niña formada e informada, activa, curiosa y cuestionadora. Efectivamente, Mafalda no traga la sopa. Qué dolor de cabeza.

    Porque ya no se trata del mero castigo coyuntural de las tarifas descongeladas -decisión macroeconómica amarga y acaso inevitable que minó la propia base de sustentación del gobierno de Cambiemos-, sino de la voluntad de atacar el mismísimo disco rígido, el conjunto de creencias de esa clase «maldita». Un ataque conceptual que se opera desde una especie de chavismo teórico en grado de tentativa, y que en la desesperación se maneja con la política de los manotazos. Incapaz de crear capital y reactivación, manotea lo que hay, como el ahogado, destruyendo el concepto de la propiedad privada, del ahorro y la inversión, haciendo apología de la mediocridad y tendiendo sombras de sospecha sobre quienes han remado durante años su propia superación: ellos serán culpables de la miseria y hasta de la enfermedad, y lo pagarán caro. A eso se añade, por supuesto, la mala praxis antológica de esta gestión, que condena todos los días a vastos segmentos de la clase media a los escalones inferiores de la pobreza y el desamparo. El «país bueno» se contrae dramáticamente mes a mes, pulverizado por este rumbo zigzagueante y equivocado, por esta guerra ideológica y por esta asombrosa negligencia. Antes el kirchnerismo hacía mal el bien, y muy bien el mal. Pero ahora ha unificado su acción: hace mal todo. Al rechazar los consensos y colonizar la Justicia, sin la fuerza de las armas (Venezuela), ni la plata de antaño (soja a 650), militando la corrupción hacia adentro y el fascismo bolivariano hacia afuera, siendo a la mañana una cosa y a la tarde otra, nacidos y criados dentro del termo político y sin conocimiento de la vida real, nos han conducido hasta un sitio desconocido donde cunden el pesimismo y la desconfianza, y donde los máximos funcionarios siguen practicando -sin el mínimo sustento- la altanería y la agresividad: nos obligaron a casi siete meses de cuarentena para evitar los muertos, y tenemos casi una Malvinas por día, y una devastación económica y social inédita. La gente está alarmada: va en un bote precario por los rápidos, en un feroz río de montaña, y escucha el rumor de la catarata inminente y no encuentra una piedra para frenar, una ramita de la que aferrarse. «¿No sería más progresista preguntar dónde vamos a seguir, en vez de dónde vamos a parar?», meditaba Mafalda. Es una buena pregunta.

    Fuente: La Nación
  • Municipio de La Plata: Tras reanudar su ejecución, comienza a tomar forma el primer jardín maternal autosustentable de la ciudad

    Con un 12% de ejecución, el nuevo edificio se ubica lindante al Jardín de Infantes Nº 14 dentro de la manzana perteneciente al predio de la ex Fábrica de motores OFA, en la calle 421 y 5.
    El mismo, que demandará una inversión cercana a los 25 millones de pesos a través del Fondo Educativo, se transformará en el primer establecimiento educativo de este tipo en la provincia de Buenos Aires y el segundo en el país.
    Al respecto, el Secretario de Cultura y Educación del Municipio, Martiniano Ferrer Picado, expresó: “Con la reanudación de las obras, actualmente se están formulando todas las bases estructurales”; al tiempo que aseguró: “Dada la situación actual producto de la pandemia, prevemos finalizar esta histórica obra de cara a abril de 2021”.
    Según se informó, será una construcción de diseño ambientalmente consciente, que reducirá la demanda energética en climatización mediante técnicas pasivas de control para racionalizar recursos energéticos climáticos, como orientaciones, ventilaciones cruzadas, uso de materiales aislantes, inercia térmica con muros y altura de locales y extracción de aire caliente mediante dispositivos eólicos, entre otras.
    Estos mecanismos amigables con el medio ambiente se verán combinados con nuevos recursos tecnológicos en electricidad, como paneles solares, iluminación LED y electrodomésticos con más eficiencia energética; así como la reducción del uso y de las instalaciones de gas, utilizando equipos colectores solares para el calentamiento del agua.
    En cuanto a su estructura edilicia, el Jardín contará con cuatro aulas para niños de entre 2 y 3 años, lactantes y deambuladores, cada una con sus sectores de preparado de mamaderas, zona de cambiado, sanitarios y lavado de manos para niños; cocina, sala de docentes equipada con tecnología sustentable, y un SUM para esparcimiento.
    Por otro lado, el proyecto propone generar una relación de funcionalidad compartida con el existente Jardín de Infantes Nº 14, complementándose en funciones administrativas y en actividades de esparcimiento y conformando una unidad institucional completa.
    Según se informó, todos los ambientes tendrán su expansión inmediata al exterior, donde se desarrollará la noción de paisaje y se dará lugar a la forestación de especies arbóreas especificas según las necesidades de sombra y sol que requiera el edificio; y se garantizará la orientación de los ambientes para permitir el asoleamiento de las salas y facilitar las ventilaciones cruzadas de los ambientes.
    “Este tipo de edificios propone concientizar a la sociedad, desde la niñez, sobre los beneficios que tiene la energía limpia y sustentable, no sólo desde el punto de vista del ahorro, sino también con respecto a un cambio en nuestra manera de vivir”, comentó el funcionario; mientras que enfatizó: “Este jardín va a ser un símbolo, no sólo para la ciudad de La Plata, sino para toda la Provincia».
    En cuanto a las cuestiones técnicas que permiten la autosustentabilidad, las losas y mamposterías de todo el edificio, tanto internas como externas, estarán compuestas por un conjunto de elementos aplicados en varias capas denominado «Piel», que ofrecerá aislación hidrófuga y térmica; y se proyectó un sistema de extracción de aire caliente mediante dispositivos eólicos y retardadores en los desagües pluviales.
    Al mismo tiempo, se prevén muros que permitan la captación solar directa y la circulación de aire para potenciar la energía solar recibida y convertirla en un sencillo sistema de calefacción cuando hace frío y de refrigeración en los meses cálidos, a través de una ventilación cruzada.
    Además, se ha optado por la utilización de tecnologías acorde a los ahorros energéticos, para reducir consumos eléctricos y de gas, por lo que se propone la utilización de colectores de agua solares o termotanques solares para abastecer la demanda de agua caliente en todo el jardín y utilizar la instalación de gas únicamente para abastecer el horno de la cocina.
    También se utilizarán paneles solares para reducir los consumos eléctricos de red, atendiendo a la demanda de iluminación y consumos menores con la posibilidad de incrementar y ampliar la panelería para abarcar más demanda y componentes eléctricos a futuro; e iluminación con artefactos de tecnología Led.