Después de un día agitado en la City porteña, con una serie de allanamientos en oficinas vinculadas a operaciones cambiarias sospechadas de lavado de activos, el dólar libre sube dos pesos (+1,1%) y es ofrecido en el mercado marginal a un precio máximo de 185 pesos.
El billete blue aceleró su escalada en las últimas cinco semanas, tras la aplicación de un impuesto de 35% a cuenta de Ganancias para la venta de divisas para atesoramiento. Desde el 15 de septiembre acumuló un alza de 54 pesos o 41,2%, mientras que en poco menos de diez meses transcurridos de 2020 escaló 145,8 por ciento.
En el mercado mayorista el dólar experimenta un incremento más grande que en las últimas ruedas. Aumenta 30 centavos (+0,4%), a 78,05 pesos. Se trata de la suba más importante desde el 1° de octubre, cuando el salto fue de 70 centavos en el día. En el transcurso de 2020 la divisa interbancaria -que rige las operaciones de comercio exterior- avanza un 30,3 por ciento.
“Las estrictas regulaciones adoptadas el pasado 15 de septiembre por parte del BCRA, se tradujeron en una reducción del mercado de divisas disponibles y en un incremento de la ansiedad por parte del mercado, al tener que enfrentarse a un entorno más restrictivo. Las expectativas negativas impactaron en la volatilidad del mercado cambiario, tal como se ha observado desde entonces”, indicó un reporte de Torino Economics.
Esta semana el Gobierno dispuso una flexibilización de los negocios para hacerse de dólares a través de operaciones bursátiles. Sin embargo, los analistas económicos evaluaron las medidas oficiales como insuficientes. Desde el martes, la paridad del contado con liquidación subió 9%, a los 180 pesos.
El dólar libre acumula un alza de 143% en 2020 y la brecha cambiaria con el oficial mayorista se amplió a 135%
Un informe de Portfolio Personal Inversiones puntualizó que «las medidas anunciadas esta semana no lograron, por el momento, generar un cambio de expectativas. Las tensiones cambiarias crecen y la pérdida de reservas continúa a medida que la falta de confianza por la ausencia de un plan económico aumenta. Los dólares financieros, en este contexto, se mantienen firmes al alza”.
Desde Research for Traders apuntaron que ahora “las miradas estarán puestas en la decisión que tomará el BCRA en su reunión de directorio en cuanto a tasas de interés. Se espera que se discuta si continúa el camino de la armonización, es decir, un nuevo ajuste al alza del rendimiento que se le paga a los bancos y que se busca que también llegue a los inversores minoristas”.
“A cada regulación del dólar, a cada traba que pusieron en estos diez meses el resultado fue mayor suba, más brecha, menos reservas. Es hora de cambiar el rumbo”, comentó el analista financiero Christian Buteler.
Ecolatina destacó que “la disparada de la brecha comenzó a generar la percepción de que el dólar oficial estaba barato, aun cuando los fundamentals macroeconómicos no hubieran cambiado sustancialmente. De la misma forma, la escasez de opciones de ahorro en un escenario de exceso de liquidez, los temores devaluatorios y las posibilidades de ‘comprar dólares oficiales’ mediante el acceso a bienes importados impulsaron el consumo de productos durables”.
Las reservas internacionales finalizaron el miércoles en USD 40.821 millones, con un aumento de USD 8 millones en el día.
Los mercados deben entender que el que maneja la economía es el Gobierno». Cuando Máximo Kirchner formuló esa advertencia, el dólar paralelo cotizaba a 178 pesos. Ayer llegó a 183. Entre ambos precios pasaron solo tres días hábiles. La brecha con el oficial llegó a 130%. El mercado todavía no entendió que la economía la maneja el Gobierno. O lo entendió demasiado bien. Ayer las casas de cambio del microcentro porteño fueron visitadas por la Gendarmería para controlar las transacciones informales. Estrategias que no se enseñan en Columbia.
Las medidas adoptadas por Martín Guzmán para detener la escalada del dólar en las operaciones de contado con liquidación provocaron un efecto inverso al esperado. La diferencia con el oficial era ayer de 120%. Los gerentes financieros de los bancos se asombran de que ese mecanismo ha dejado de ser un recurso de especialistas y es utilizado por clientes inexpertos. Por el pueblo, para honrar la sociología de Santiago Cafiero. El repudio al peso se generaliza. Los bonos reestructurados perdieron 30% de su valor desde que fueron emitidos. Las relaciones entre los miembros del equipo económico, en especial entre Guzmán y el presidente del Banco Central, Miguel Pesce, están hechas pedazos.
La crisis corroe al oficialismo en su intimidad. Cristina Kirchner y Alberto Fernández pasan semanas sin hablarse. La indiferencia de la vicepresidenta por la celebración del 17 de octubre fue interpretada en la Casa Rosada como un desaire personal. Muchos dirigentes, atemorizados por esta tensión, esperan una reaparición de la pareja para la conmemoración de la muerte de Néstor Kirchner, de la que el 27 se cumplirá una década. Los preparativos para ese relanzamiento son tan minuciosos que desnudan la dificultad de la conciliación.
El indicador financiero del desbarajuste económico es el precio del dólar libre. Su indicador político es la sistemática diferenciación de Sergio Massa. No solo de la errática marcha del Poder Ejecutivo. También de la acelerada radicalización de su amigo Máximo Kirchner y La Cámpora.
El presidente de la Cámara de Diputados es un socio clave de la coalición gobernante. Sobre todo, por un caudal de votos propios que se propone conservar. Un recaudo que no debe tomar el Presidente. Por eso, el propio Massa hace notar sus disidencias. Puso presión para acelerar el acuerdo por la deuda; denostó los ataques a los silobolsas; prometió el juicio político para los magistrados que liberaran presos por la cuarentena. Su último esfuerzo para distinguirse fue casi gracioso. Dijo: «Yo defiendo la propiedad privada, pero algunos de mis socios, no». En otras palabras: dijo que él es capaz de asociarse con cualquiera, siempre que le permitan explicitar su desacuerdo.
El triángulo de las Bermudas: Cristina-Alberto-Massa. Fuente: LA NACION – Crédito: Ignacio Sánchez
La manifestación más relevante de esa pretendida autonomía ocurrirá a mediados de noviembre, cuando se realice una asamblea del Frente Renovador. Massa dudaba de celebrar esa reunión. Pero se decidió cuando Alberto Fernández aceptó convertirse en titular del PJ. El diputado quiere que se advierta que él no está bajo esa jefatura.
La vocación por distinguirse es parte de un plan menos definido, del que Massa habla solo con su círculo más cercano. Es la posibilidad de convertirse en quien salga al rescate del Gobierno. Esa aspiración anida en la fantasía de algunos de sus amigos empresarios. A ellos les gustaría volver a verlo al frente de la Jefatura de Gabinete, liderando un giro de la administración hacia el mercado.
Ese desembarco, sobre el que se especula en varios rincones del establishment, debería cumplir con dos condiciones indispensables. La primera, una aceptación de Alberto Fernández. En este contexto se entiende que, cuando le preguntan si podría ser jefe de Gabinete, Massa contesta: es un cargo del Presidente. La capacidad de Fernández para asimilar esa cohabitación entraña un par de enigmas. Uno muy inquietante: ¿qué conciencia tienen en el corazón de Olivos sobre la gravedad de la situación económica? Otro: si allí se impulsara un cambio general del gabinete, ¿sería para incorporar a Massa? ¿O se consolidaría una alianza con los gobernadores y los sindicalistas del PJ? Para muchos dirigentes oficialistas la celebración del 17 de octubre fue la liturgia preparatoria de ese giro, organizado por el tucumano Juan Manzur y el gremialista Héctor Daer. Manzur se sueña jefe de Gabinete desde que Fernández ganó las primarias. Pero no pudo levantar el veto de Cristina Kirchner, distanciada de él y de su principal padrino, Hugo Sigman.
La segunda incógnita de la hipótesis Massa, acaso más relevante que la primera, es si la vicepresidenta la impulsaría. Unas tres semanas atrás, ella habría deslizado esa posibilidad en una charla con el diputado. Estaban hablando de los riesgos electorales que plantea la dificultad para ordenar la economía. «Así perdemos 2023», se alarmó la señora de Kirchner. Massa no la tranquilizó: «No, así perdemos 2021».
El plan de un desembarco del presidente de la Cámara en el Poder Ejecutivo debe superar otros obstáculos. Massa pondría condiciones que, hasta ahora, son difíciles de aceptar por la vicepresidenta. Una de ellas es que Martín Redrado se haga cargo de Economía. Redrado todavía no consiguió que en el Instituto Patria olviden que, en el procesamiento de Cristina Kirchner, Axel Kicillof y, sobre todo, Miguel Pesce, en la causa del dólar futuro, Claudio Bonadio utilizó los argumentos que él ofreció como testigo. El economista ofreció sus explicaciones a Máximo Kirchner. ¿Hasta qué nivel deben caer las reservas para que esos pretextos sean aceptados?
La hoja de ruta del diputado y su entorno prevé una aceleración de la crisis. Dicho de otro modo: que el torbellino del mercado opere como una especie de «Jorge-Remes-Lenicov», para después tomar el timón a lo Roberto Lavagna. ¿Sabrá que los mercados, librados a su histeria, son mucho más depredadores que cualquier ministro ajustador? A propósito de esta dinámica, Massa aspira a la bendición de Lavagna. Ya que no puede pedir la del papa Francisco, se conforma con la de ese obispo laico. Primero debería reconciliarse con Lavagna.
Fuente: LA NACION – Crédito: Ignacio Sánchez
En el siguiente círculo concéntrico, Massa imagina un acuerdo con un ala de la oposición. Su principal activo es una vieja amistad con Horacio Rodríguez Larreta. Y un vínculo muy cercano con Emilio Monzó y Nicolás Massot. Tan cercano que hasta podría incluir una martingala electoral para Tigre. Estos canales de comunicación facilitarían un mínimo acuerdo parlamentario. No hace falta aclarar el impacto que este diseño tendría sobre las disputas internas de Juntos por el Cambio. En especial para la carrera de Mauricio Macri, quien aspira a un «segundo tiempo». Massa sería para él un enemigo mucho más operativo que Cristina Kirchner.
Si el presidente de la Cámara de Diputados aspira al aval de la vicepresidenta, deberá demostrar que es más eficaz que el Presidente para resolver los problemas judiciales de los Kirchner. Pronto se conocerá una señal relevante para esa peripecia. La Corte se prepara para fallar sobre el traslado de los jueces Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Germán Castelli. Los detalles de ese pronunciamiento no trascendieron. Ni siquiera se sabe a ciencia cierta si se producirá hoy. Está más claro que habrá una mayoría, de la que está excluido Carlos Rosenkrantz, que ratificará la presencia de esos magistrados en sus posiciones actuales. Pero con un plazo determinado. Para simplificar: Juan Carlos Maqueda, Ricardo Lorenzetti y Horacio Rosatti podrán alegar que no son incoherentes con lo que afirmaron en la acordada 7, cuando manifestaron que esos traslados estaban bien hechos. Sin embargo, aclararán que en aquel momento estaban resolviendo una consulta administrativa, no un conflicto judicial. En cambio, ahora deben aclarar el marco constitucional de los traslados y, sobre todo, si implican una designación definitiva, en los términos del articulo 99, inciso 4 de la Carta Magna. Es como argüir: «Cuando emitimos la acordada, nadie nos había preguntado por estos aspectos. Recién con este pleito aparece, por primera vez, el problema».
Hay interrogantes que solo se podrán despejar cuando se conozca el fallo. Por ejemplo, qué efectos tendrá la doctrina de los traslados sobre todos los magistrados que están en esta situación. Son 56. También habrá que ver la proyección de la sentencia sobre la política. Los jueces de la mayoría aspiran a que se consideren sus razonamientos técnicos. Pero el caso supone un nivel de politización que simplifica las lecturas. Si los tres magistrados permanecen en sus puestos, la Corte será aplaudida por quienes denuncian una venganza del kirchnerismo contra la Justicia que sancionó a la vicepresidenta. Si, en cambio, sus posiciones se vuelven provisorias, la Corte habrá cedido a las manipulaciones del Gobierno. Es muy probable que Bruglia y Bertuzzi colaboren con esa interpretación. Ambos camaristas evalúan renunciar al tribunal si no se los ratifica sin matices.
De ser este el desenlace, un sector de la opinión pública, el que se moviliza en torno a este caso porque ve en él la primera frontera de un avance kirchnerista sobre la Justicia para garantizar la impunidad en delitos de escandalosa corrupción, entenderá que Cristina Kirchner domina a su antojo los tres poderes del Estado. Frente a esa tribuna saldrá más enaltecido el minoritario Rosenkrantz. Mucho más si alguno de los cargos vacantes es ocupado por el juez Alejo Ramos Padilla, a quien la oposición identifica como un militante oficialista. Ramos Padilla ganó el concurso para camarista federal.
Es difícil, aun así, que la vicepresidenta se sienta en deuda con la Corte. Ella está convencida de que el máximo tribunal fue cómplice de una persecución política que se llevó a cabo durante la gestión de Mauricio Macri. Entenderá, además, que los jueces que firmaron la ya famosa acordada 7, que convalidaba a Bruglia y Bertuzzi, lo hicieron para complacer a Macri. Y que ahora relativizan esa posición para, en vano, complacerla a ella.
Cristina Kirchner, en su inflexibilidad, suele tener expectativas insaciables. Algunos ministros de la Corte ya lo saben. Es difícil detectar si lo sabe también Massa. O si cree que, con el argumento de que una derrota electoral significa perder toda inmunidad, convencerá a la vicepresidenta de dotarlo de atribuciones que no pudo conquistar el Presidente. Si no fuera así, el país estaría ante una pesadilla. Porque pasaría de las ambivalencias de la diarquía a las turbulencias del triángulo de las Bermudas: Cristina-Alberto-Massa.
El intendente de Vicente López, Jorge Macri, recorrió la finalización de la obra y expresó: “Este laboratorio central, atiende toda la demanda de la Maternidad, nos permite dar respuesta inmediata a cualquier necesidad que tenga una mamá y su niño, y en función de eso, responder de la mejor manera”.
La propuesta se basa en la intervención y renovación completa del actual laboratorio que está dividido en 3 áreas diferentes, para crear un único y central, con guardia independiente, habitación para personal de guardia, espacio de office y oficina de la Jefa de Laboratorio.
Además, la importancia de estas obras impactará, sobre todo, en la gran puesta en valor que se está realizando, y también en generar ámbitos de trabajo conjunto entre equipos debido a la unificación planificada.
“Esta obra nos permite tener mayor amplitud, mejor funcionalidad del sector y confort para el personal, pero también, una mejora en la calidad de servicio para los vecinos, dado que además de la infraestructura, se adquirieron equipos de serología, hematología, coagulograma, entre otros, que le brindarán mejores servicios a todas las mamás que eligen tener a sus bebés en esta maternidad”, expresó el secretario de Salud, Fernando Tejo.
La Maternidad Santa Rosa es reconocida por la Organización Mundial de la Salud y por UNICEF como “Hospital amigo de la madre y el niño”, porque todos los profesionales están altamente comprometidos con fomentar la lactancia durante los primeros meses de vida hasta los 2 años de edad. En referencia a esto, el jefe comunal indicó: “En pocos días se cumple el 76° aniversario y estamos muy orgullosos de seguir brindando la mejor atención. Además, continuamos trabajando en la lactancia temprana que es una etapa muy importante que para él bebe hace una gran diferencia”.
Asimismo, La Maternidad municipal Santa Rosa de Vicente López, pionera e ícono del parto respetado en Argentina, cuenta con cinco salas de parto respetado, tres quirófanos completamente equipados para atender cesáreas y cirugías de diferentes grados de complejidad. Todo este trabajo se fue ampliando para brindar las mejores condiciones a las embarazadas y sus bebes. Además, cuenta con una cama inclusiva de parto respetado, siendo de suma importancia para las personas con discapacidades motoras.
“Creemos mucho en estar cerca y dar respuesta, para muchos que hoy estén viviendo con angustia la situación económica, saber que hay un sistema público que es una red de contención y que funciona con excelencia es muy importante”, concluyó Jorge Macri.
Acompañaron al intendente en su recorrida, el secretario de Salud, Fernando Tejo y el director de la Maternidad, Sergio Balbiano.
Este miércoles, el juez federal de Dolores Alejo Ramos Padillaamplió procesamientos de la causa en la que se investiga espionaje ilegal -conocida como Caso D’Alessio-, dio por cerrada la instrucción y le corrió vista al fiscal Juan Pablo Curi para mandar a juicio a todos los procesados en la causa. Para el fiscal Carlos Stornelli, uno de los señalados por Ramos Padilla, el magistrado arremete de esta forma “para servir a alguien”. “Estamos frente a una prueba de amor”, ironizó.
En la resolución que firmó el juez se dispuso la elevación a juicio de una decena de procesados, entre los que se encuentra Stornelli. Sobre el fiscal federal, Ramos Padilla expresó: «Los riesgos procesales se incrementaron, por un lado, a partir del comportamiento del imputado que continuó dando muestras de su vinculación con los servicios de inteligencia y la utilización de su cargo para reclamar indebidamente la inhibitoria de este tribunal y, por el otro, al encontrarse prácticamente finalizada la instrucción a su respecto, al menos desde este punto de vista, los peligros disminuyeron”. Por los riesgos procesales Ramos Padilla ordenó que Stornelli entregue su pasaporte para evitar su salida del país.
A su criterio, hubo un doble rol del fiscal para atraer la causa a Comodoro Py: “Constituyó un accionar reiterado por parte del fiscal Carlos Stornelli, en (ab)uso de sus atribuciones funcionales, con el objeto de propender a sus intereses personales”.
En declaraciones a La Nación+, al ser consultado por la ampliación de su procesamiento, Stornelli respondió: “Se me acusa de delitos que no cometí, esto es un mal refritado de lo que había escrito el juez hace un año”. La resolución de Ramos Padilla apunta a “reinstalar el tema» en los medios “justo en la semana que tomé decisiones difíciles”, consideró el fiscal federal, que antes de ayer apeló el rechazo judicial a su pedido para suspender la creación del observatorio K de periodistas NODIO.
Juez federal Alejo Ramos Padilla (Adrián Escandar)
“Es por un hecho menor que no ocurrió. Sin ninguna prueba nueva ahora dicta un procesamiento y hace un fritado del espionaje universal”, continuó su defensa. En ese sentido, relató que tras enterarse de la ampliación de procesamientos en el caso D’Alessio “se le vino a la memoria” un sketch de La Tuerca, en la que Nelly Lainez “le pedía al novio una prueba de amor”. “Creo que estamos frente a una prueba de amor; esto es para servir a alguien», apuntó contra Ramos Padilla.
“Esto tiene que ver con la desesperación, Ramos Padilla está investigado, querellado por mí en un hecho que pudo haber participado (Operativo Puf), que no pudo haberse hecho sin la participación del juez. Ahora que están jugadas las cartas, hay muchas más cosas por decir que no se saben públicamente”, arremetió sin dar mayores precisiones.
Stornelli no quiso “exponer públicamente” pruebas que “indican que es una causa que está armada”. “En ese armado habría que investigar la conducta del juez”.
El caso de espionaje ilegal comenzó a mediados de enero de 2019, cuando el empresario de vínculos con el kirchnerismo Pedro Etchebest aseguró que el falso abogado Marcelo D’Alessio le había avisado que había sido imputado por un arrepentido en la causa de los cuadernos y le había solicitado USD 300 mil para ayudarlo. La solicitud inicial del dinero y parte del pago se concretaron en la Capital Federal. Por ese punto, se cuestionó la competencia de Dolores en el caso.
Al respecto, Stornelli declaró que Etchebest “estuvo reunido” con Ramos Padilla “antes de hacer su sorpresiva aparición en Dolores”. “Nunca lo conocí, se fue a Estados Unidos y no volvió nunca más”, continuó el fiscal, para luego insistir en que “se utilizan pruebas falsamente y se hacen meras conjeturas de cosas que no sucedieron”. “No se comprende tratándose de un muchacho que está tratando de ascender”, volvió a apuntar contra el magistrado.
El fiscal Stornelli cuando ingresó al juzgado de Dolores (Federico Agustín Sabalette)
“Felizmente existen instancias recursivas, estamos trabajando en lo que creemos que por derecho corresponde. Soy víctima, ninguna operación, como es esta, que no era tan berreta como yo pensaba, me va a conmover en la perseverancia y en el ejercicio de mi función”, manifestó.
Ante la consulta del periodista Luis Majul sobre hasta dónde puede llegar el avance de Ramos Padilla, respondió: “Hasta cualquier lado”. No obstante, planteó que “hay que concientizar del peligro que esto representa”. “De un juez depende la honra, la vida, la libertad, el patrimonio de la gente. Por eso hay que tener mucha prudencia cuando se elige un juez y no elegir a un muchachito de la militancia, a un soldadito que haga este tipo de faenas”.
“Cuando no se pone énfasis en analizar un juez y vamos a la militancia, hay que concientizar del peligro que esto representa. Hay que despertar a la gente y que ponga la mirada en este tipo de cosas. La gente no tomó consciencia de lo que significa la inamovilidad de los jueces”, analizó, vinculando con la situación de los camaristas Pablo Bertuzzi, Leopoldo Bruglia y Germán Castelli. “Desde que se pone en tela de juicio la inamovilidad de los jueces y de que esto es un tema a debatir y a votar, ya está afectada la justicia. La sola puesta en marcha de esto afecta a la justicia, daña las instituciones, ¿Quien va a querer ser fiscal e investigar delitos de corrupción?”, cuestionó.
Stornelli manifestó sentirse “solo” y concluyó: “La asociación de magistrados y funcionarios desde hace tiempo se dedica a avisarnos cuando se murió la abuelita de alguien, pero cuando hay que tener una actitud frente al avasallamiento sobre la justicia o sobre la independencia del Poder Judicial aparecen dudas”.
La Argentina se abstuvo en la votación de una resolución que buscaba fijar una postura continental en el marco de la Organización de Estados Americanos (OEA) respecto al llamado a elecciones legislativas en diciembre por parte del gobierno de Nicolás Maduro. A ojos del Gobierno, el documento que se aprobó en la Asamblea General virtual con 21 votos a favor, cuatro en contra y nueves abstenciones, evidenciaba un posicionamiento inspirado en la línea más dura del Grupo de Lima con la que buscan diferenciarse desde diciembre de 2019. El Gobierno se alineó así con México, Surinam, Guyana y una parte del mundo caribeño: Barbados, Belice, Trinidad y Tobago, Granada y San Cristóbal y Nieves —los últimos dos, parte de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), creada por Hugo Chávez, que se dividió frente a la resolución—. El documento había sido presentado por Colombia con el apoyo de Uruguay, Ecuador, Perú, Costa Rica, Canadá, Bolivia, Brasil, Chile, Estados Unidos, Guatemala, Paraguay y la representación venezolana en el organismo en línea con el líder opositor Juan Guaidó. Para alcanzar los 18 votos mínimos y superarlos, se les sumaron Bahamas, El Salvador, Haití, Honduras, Jamaica, Panamá, Santa Lucía y República Dominicana. Desde diciembre de 2019, el posicionamiento argentino se sintetiza en el credo «No a la injerencia extranjera de ningún tipo; No a las violaciones a los DD.HH y Sí a la salida democrática» Desde diciembre de 2019, el posicionamiento argentino se sintetiza en el credo «No a la injerencia extranjera de ningún tipo; No a las violaciones a los derechos humanos y Sí a la salida democrática a través de elecciones libres, limpias, transparentes y creíbles». Lo expresan sus funcionarios cuando hablan frente y fuera de los micrófonos y los representantes diplomáticos en cada foro del que participa la Argentina. En ese sentido, no hay giros en su conducta, más bien el acompañamiento o no de las resoluciones que cada organismo emite de acuerdo a su contenido. Y en la moción de la OEA no solo se hablaba de elecciones. Te hace falta saber. Nos apasiona informar. Necesitás confiar. Te queremos ahí. HACETE SOCIO DE PERFIL Periodismo Puro en tiempo real. REGISTRATE Ya tengo cuenta En la verdad no hay grieta: el único compromiso es con vos Por eso, el Gobierno no suscribió a la declaración del Grupo de Lima el pasado 13 de octubre donde se esbozaba un planteo coherente con la mirada que este foro mantiene desde su creación, en diciembre de 2017, pero que la Argentina dejó de compartir cuando ascendió al poder el Frente de Todos. Pero sí voto en línea con algunos de los miembros de Lima al participar de las sesiones del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas diez días antes y frente a una resolución mucho más equilibrada en su letra. El único tema en el que aún no hay un postura definida por parte de la administración de Fernández es en cuanto a si avalará o no las elecciones legislativas convocadas para el 6 de diciembre. Así y todo, la abstención de la Argentina y los otros ocho países fue criticada en duros términos por el representante de Uruguay ante la asamblea general, Manuel Washington Abdala. «No hay margen para el matiz. O se está del lado de los derechos humanos y la recuperación democrática en Venezuela o se está de la oscuridad y la tiranía. No hay punto intermedio», esgrimió, sin hacer una mención explícita a bandera alguna. Sí remarcó, por su lado, que su país recuperaba «una postura principista en la lectura sobre los acontecimientos en Venezuela» al copatrocinar la moción. Pese a la relación personal con el mandatario vecino, Luis Lacalle Pou, y hasta la amistad con su canciller, Francisco Bustillo, la grieta con Montevideo en cuanto a los alineamientos regionales se va ensanchando. El affaire Venezuela: Argentina y el riesgo de caerse del mundo La moción lleva por título «La carencia de condiciones democráticas mínimas, para garantizar elecciones libres, justas y transparentes en la República Bolivariana de Venezuela». Traza un duro diagnóstico sobre «el deterioro de las condiciones políticas, sociales, económicas y humanitarias» en aquel país y expresa «que las acciones llevadas a cabo por el régimen ilegítimo de Nicolás Maduro violan las leyes nacionales, socavando el proceso electoral y amenazando con eliminar la Asamblea Nacional legítima, el último espacio democrático e institucional». En tal sentido, limita el reconocimiento de los comicios legislativos que el gobierno chavista insiste en llevar adelante al «establecimiento de las condiciones necesarias de libertad, justicia, imparcialidad y transparencia, garantizando la participación de todos los actores políticos y de la ciudadanía, la liberación de los presos políticos, con plazos razonables para su celebración y que cuenten con observación electoral internacional independiente y creíble». «No hay margen para el matiz. O se está del lado de los derechos humanos y la recuperación democrática en Venezuela o se está de la oscuridad y la tiranía. No hay punto intermedio». El 7 de octubre pasado, un día después de la condena a Venezuela en Ginebra por las violaciones a los derechos humanos, Fernández y su canciller, Felipe Solá, recibieron la invitación formal, por parte del Poder Electoral de aquel país, para asistir como testigos internacionales en los comicios de diciembre. Aquella carta, que llegó por vía de la embajada venezolana en Buenos Aires, no fue respondida todavía. Tampoco el Gobierno fijó una postura final sobre la validez de esos comicios como lo hizo con respecto a las denuncias registradas por Naciones Unidas. Sostuvo siempre la necesidad de articular elecciones para legitimar cualquier futura negociación política y se mostraba firme en cuanto a que debían concretarse en diciembre cuando una parte de la oposición, liderada por el ex gobernador Henrique Capriles, estaba dispuesta a participar y la Iglesia católica exhortaba a los actores políticos a sumarse. Sin embargo, la oposición se bajó del proceso al no contemplarse la opción de aplazarlos, tal como solicitaban en línea con los países europeos del Grupo Internacional de Contacto de manera tal de trabajar en la transparencia del sufragio. Y luego la Conferencia Episcopal venezolana emitió un duro pronunciamiento en contra de su realización por falta de garantías. Así el Gobierno perdió dos de sus argumentos más sólidos. Pese a ello, descuentan que dirigentes del Frente de Todos, alineados con el gobierno de Maduro, puedan ser invitados a participar como garantes. El documento de la OEA va más allá porque condena además «las acciones del régimen ilegítimo de Nicolás Maduro que socavan el sistema democrático y la separación de poderes, por medio del control del Tribunal Supremo de Justicia y usurpando las funciones constitucionales de la Asamblea Nacional de legislar en materia electoral y designar a los miembros del Consejo Nacional Electoral». Y hace «un enérgico llamado para la protección de los miembros de la Asamblea Nacional legítima» a la vez que acepta la continuidad del representante permanente designado por el cuerpo legislativo que comanda Guaidó, a quien reconocen como presidente encargado. Con Fernández en el poder, la Argentina ha insistido sistemáticamente en separarse de algunos de esos lineamientos como tildar de dictadura al gobierno de Maduro —lo catalogan de autoritario sin dejar de admitir su legitimidad de origen— o reconocer a Guaidó como jefe de Estado interino. También cuestionaron, por igual, la constitución de dos asambleas legislativas paralelas a comienzos de año, por lo que evitan diferenciarlas como legítima o ilegítima tal como puntualiza el documento de la OEA. Argentina no firmó con el Grupo de Lima porque avala a Guaidó y una intervención extranjera Al mismo tiempo, describen a la OEA, en manos de Luis Almagro, como el campo donde las posturas más duras juegan de locales, razón por la cual no disponen de amplio márgenes de negociación. No los tuvieron tampoco frente a esta resolución, afirman en Cancillería. De hecho, hubo un intento de acercarse a los países con «posturas menos ideologizadas» para fortalecer la abstención y no prosperó. En contra de la resolución, solo quedaron Antigua y Barbuda, Dominica, Nicaragua y San Vicente y Las Granadinas. En la primera de las dos sesiones de la Asamblea General, Solá había alegado que la Argentina no había sido incluida en las negociaciones por los proyectos referentes a Venezuela así como al que versa sobre la transparencia electoral en las municipales nicaragüenses. También en esa otra votación, la Argentina prefirió abstenerse. «Creo que seremos testigos, una vez más, de algo que nos preocupa muchísimo y que está ocurriendo desde hace unos años: la división de América Latina basada exclusivamente en qué piensa cada país sobre Venezuela», reclamó. Asimismo, el canciller cargó contra Almagro por adoptar posiciones personales que lo apartan de la imparcialidad propia del cargo. En marzo pasado, intentaron desplazarlo sin éxito de la secretaría general en la votación del organismo. Ahora deberán convivir con él por el resto del mandato.
“Esta debería ser la semana de Martín Guzmán”, se habían entusiasmado en la Casa Rosada.
En estado de emergencia permanente, el Gobierno le prende velas al sector de la construcción como el principal factor dinamizador de la economía ante la feroz turbulencia que sacude al gobierno de Alberto Fernández. Pero la foto de ayer en uno de los salones del Palacio de Hacienda, una puesta en escena para presentar en sociedad un paquete de proyectos destinados a impulsar la actividad, fue leída por el oficialismo en clave política y económica por igual.
Frente a la inestabilidad y la crisis de expectativas por parte del mercado, que horada la confianza del oficialismo, y la creciente inquietud de los socios de la coalición de gobierno por el rumbo de la administración, el Presidente, que suele hacer gala de su fanatismo por el fútbol, definió conservar el equipo y ponerle la cinta de capitán a Guzmán, a pesar de que las últimas medidas dispuestas por el ministro no solo no llevaron calma sino que batieron ayer un nuevo récord: el dólar libre trepó a los $183 y el contado con liqui a $175. “Hay un problema de expectativas, no de confianza», justificaban este miércoles en el entorno del funcionario.
A última hora de la tarde, Guzmán encabezó en el cuarto piso de Economía una puesta en escena con la que el Gobierno buscó, otra vez, robustecer su figura: recibió a la cúpula de la Cámara de la Construcción y de la UOCRA flanqueado parte del gabinete económico. Hasta bien pasado el mediodía se había especulado con las presencias de Sergio Massa y de Máximo Kirchner, invitados para fortalecer al funcionario en medio de la crisis. El presidente de la Cámara baja -sus colaboradores subrayaron que está en contacto permanente con el funcionario por las negociaciones en torno al presupuesto- acusó divertículos, y mudó la agenda a su casa de Tigre. El jefe del bloque del Frente de Todos no presentó parte de enfermo, pero, según su entorno, se ausentó con aviso: “No estaba confirmado, en Economía sabían que no iba”. Sí fue Anabel Fernández Sagasti, del riñón de Cristina Kirchner.
Miguel Ángel Pesce, que de acuerdo a fuentes oficiales debía ser de la partida, tampoco estuvo. Es comprensible: cuarenta y ocho horas antes, el titular de Hacienda había anunciado en un comunicado una serie de modificaciones para “reordenar aspectos normativos” vinculados a la operatoria en el mercado de capitales.
El ministro Martín Guzmán, ayer, sin las presencias de Sergio Massa y Máximo Kirchner (Presidencia)
“Se ha observado que las regulaciones implementadas el 15 de septiembre (el cepo) han tendido a reducir la liquidez del mercado, ocasionando una volatilidad que resulta dañina para el proceso de formación de expectativas”, subrayó Guzmán en dicha comunicación, el lunes, con el objetivo de dotar de mayor liquidez al mercado del contado con liqui y frenar la crisis de reservas. Es decir, volver atrás con las medidas dispuestas por el Banco Central.
“Acá hay un equipo, pero la última palabra la tiene el ministro de Economía», había remarcado Guzmán en televisión, con el aval del Presidente y sin perder su habitual parsimonia, unos días antes de oficializar la rebaja de retenciones para apurar la obtención de divisas, cuyo promedio de liquidación diario pasó de $50 a 80$ millones, un aumento que, sin embargo, no tuvo el efecto deseado.
La crisis del gobierno, coinciden desde analistas hasta los propios dirigentes del Frente de Todos, atraviesa por igual a la economía, la política y hasta a la comunicación oficial. Un par de días después de ese anuncio, que ya tenía a Guzmán como protagonista, el jefe de Estado fue consultado en C5N por la efectividad de la medida dispuesta. Fernández se encogió de hombros: “No funcionó”.
El empoderamiento de Guzmán, un cuadro técnico que se acostumbró a la picadora de la política argentina e incluso al “fuego amigo” –«Le cuentan las baldosas cuando él está mirando la cuadra entera», lo defienden sus colaboradores-, llega en el momento de mayor debilidad política de Alberto Fernández. Según su entorno, sin plan B. Con sus socios que lo miran de reojo, y lo sostienen. Y con el círculo rojo que lo escruta: al jefe de Estado ni siquiera le alcanzó con inaugurar el coloquio de IDEA, un ámbito que el kirchnerismo vació durante la última década.
Según el último estudio focal encargado por una encuestadora de primera línea, la influencia de Cristina Kirchner en la toma de decisiones alcanzó, de acuerdo a los consultados, su mayor nivel: ocho de cada diez argentinos considera que la que decide es ella, y no el Presidente. Es paradójico porque en el Instituto Patria y en el seno de La Cámpora se quejan cuando le endilgan a la vicepresidente los desatinos de la gestión: dicen que son, en todo caso, exclusiva responsabilidad de Fernández y de su gabinete. Pero es aún más paradójico que esa misma encuestadora relevó, en plena crisis, que el votante más duro del Frente de Todos celebra la “radicalización” del Presidente, abocado por igual a atajar el frente interno que a la gestión.
Sergio Massa y Martín Guzmán (Maximiliano Luna)
Hace poco más de un mes, Máximo Kirchner y Eduardo “Wado” de Pedro, preocupados hace rato por el rumbo del gobierno, se reunieron a solas con Emilio Monzó y Rogelio Frigerio, antes de que Mauricio Macri los destratara públicamente.
El jefe del bloque del Frente de Todos en Diputados y el ministro del Interior quisieron saber, según confirmaron altas fuentes al tanto del extenso encuentro, qué análisis hacían los dirigentes opositores sobre la marcha del gobierno. Monzó y Frigerio coincidieron en remarcar la “radicalización” de la administración, la fragmentación del equipo económico y la falta de volumen político del gabinete: “Nos hace acordar al gobierno de Macri”, concluyeron.
El Presidente está abrumado. Los trascendidos, alimentados internamente, y la centralidad de Cristina Kirchner -aún cuando hace semanas que se mantiene en silencio- lo corroen. “Tiempo, necesitamos tiempo”, piden en Casa Rosada. El acto del sábado 17, una bocanada de oxígeno político del PJ hacia la figura del jefe de Estado, se evaporó ante la dureza de la crisis. El evento del martes por el aniversario de los 10 años de la muerte de Néstor Kirchner, que preparan desde La Cámpora, con la mudanza de la estatua del ex presidente al CCK, podría volver a mostrar al mandatario junto a la vicepresidente.
El último evento público de ambos, a fines de agosto en el subsuelo de la Casa Rosada, fue durante el anuncio del canje de deuda con los bonistas extranjeros. El Gobierno lo presentó como una suerte de relanzamiento: los analistas dedicaron más horas a la presencia de CFK que a la renegociación con los acreedores.
“Templanza, consistencia y convicción”, repiten en el entorno de Guzmán, empoderado por el Presidente, que además fatiga a los interlocutores del Fondo Monetario en el proceso de renegociación de la deuda con ese organismo. La fecha tope es agosto del próximo año, pero su equipo cree conveniente la necesidad de cerrar el acuerdo en abril. El 31 de mayo hay que pagarle al Club de París y el ministro también pretende renegociar. Es año electoral.
Cristina Kirchner y Alberto Fernández, durante el anuncio de renegociación de la deuda, la última vez juntos en público (Juan MABROMATA / AFP)
A la crisis económica y política, Fernández suma la sanitaria. El viernes volverá a anunciar una extensión de las medidas vinculadas a la cuarentena. Ayer, además del dólar, la Argentina alcanzó otro récord: 18.326 nuevos contagios de COVID-19 en las últimas 24 horas. El virus sigue en una meseta en el Área Metropolitana y la problemática se trasladó al interior, con epicentro en Tucumán, Santa Fe y Córdoba.
El vínculo con Horacio Rodríguez Larreta ya no necesita, en ese sentido, la solidez y fluidez de antes. El jefe de Gobierno, que quiere ser presidente, se mantiene callado por la reaparición de Macri y las internas de la oposición, y porque considera, según sus íntimos, que el Gobierno “se equivoca solo”. En privado, agregan los asesores, tiene una visión “apocalíptica” del rumbo del gobierno del Frente de Todos.
El coronavirus en Argentina se cobró 423 vidas en las últimas 24 horas y registró 18.326 contagios nuevos, según el reporte del Ministerio de Salud, lo que constituye otro récord. Esos números dejan al país entre los que más contagios tienen pero además entre los que tienen una tasa elevada de muertos por millón de habitantes. La situación sigue siendo crítica en el interior del país. Santa Fe tuvo la mayor cantidad de casos nuevos después de la Provincia de Buenos Aires, seguido por Córdoba, Tucumán y Mendoza. Desde que se inició la pandemia, Argentina acumula 1.037.325 de casos positivos y 27.519 víctimas fatales. A continuación, el reporte oficial: Provincia por provincia Casos nuevos | Total Buenos Aires 5.179 | 512.617 Ciudad de Buenos Aires 740 | 141.930 Catamarca 25 | 525 Chaco 255 | 12.296 Chubut 531 | 10.258 Córdoba 2.480 | 68.767 Corrientes 20 | 2.154 Entre Ríos 467 | 12.561 Formosa 7 | 147 Jujuy 68 | 17.412 La Pampa 161 | 1.969 La Rioja 134 | 6.799 Mendoza 1.155 | 39.969 Misiones 3 | 198 Neuquén 976 | 17.635 Río Negro 536 | 20.347 Salta 254 | 16.919 San Juan 8 | 1.315 San Luis 507 | 4.387 Santa Cruz 197 | 7.760 Santa Fe 2.673 | 86.121 Santiago del Estero 185 | 7.249 Tierra del Fuego** 205 | 8.886 Tucumán 1.560 | 39.104
La Iglesia Argentina criticó el inminente tratamiento Parlamentario del proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo que impulsa el Gobierno y alertó que “no cuidar todas las vidas sería una falta gravísima del Estado” . Los obispos llamaron además a la “prudencia política para no desalentar la unidad” en estos momentos de pandemia.
En un duro comunicado, la Iglesia volvió a rechazar la iniciativa oficial. “No hay lugar para pensar en proyectos legislativos que contradicen el discurso que dice cuidar a todos los argentinos como prioridad”, aseguraron.
“Las últimas noticias sobre la inminente introducción del proyecto de Ley de aborto al Congreso Nacional nos sorprenden tristemente porque desalientan la búsqueda del encuentro fraterno e imprescindible entre los argentinos”, advirtieron.
Según los obispos, el proyecto “oscurece gravemente el horizonte que nos propone el Papa Francisco en su reciente Encíclica Fratelli tutti: abrir el corazón ante un mundo que rompe en pedazos los sueños y se encierra detrás de una mirada egoísta y excluyente, porque ‘en el fondo no se considera ya a las personas como un valor primario que hay que respetar y amparar, especialmente si son pobres o discapacitadas, si ‘todavía no son útiles’ –como los no nacidos-, o si ‘ya no sirven’- como los ancianos’”.
Los obispos recordaron que el Gobierno debe velar por el cuidado de la vida humana, como lo hace ahora ante la pandemia
En tal sentido, recordaron que “así como la dignidad de la vida y la promoción de los derechos humanos son conceptos centrales en una agenda auténticamente democrática, la situación general de la Salud Pública, planteada por esta dolorosa coyuntura, hace insostenible e inoportuno cualquier intento de presentar y discutir una ley de estas características”.
“La pandemia nos ha alertado que el Estado debe velar por el cuidado de la “salud pública” es decir, el cuidado de la vida humana. No cuidar todas las vidas, toda la Vida, sería una falta gravísima de un Estado que quiere proteger a sus habitantes”, enfatizaron.
Finalmente, los obispos llamaron a “la prudencia política para no desalentar la búsqueda de la máxima unidad posible en un cuerpo social herido por los desencuentros entre argentinos”.
El presidente Fernández mandaría el proyecto la semana próxima, o la siguiente
Cuando el proyecto de ley sea enviado al Congreso, se giraría a las comisiones de Salud que preside el médico tucumano Pablo Yedlin; Legislación Penal que preside la entrerriana Carolina Gaillard (muy cercana a Vilma Ibarra) y Mujeres y Diversidades que preside Mónica Macha. Las tres son comisiones lideradas por el Frente de Todos.
El ex ministro de Hacienda Alfonso Prat Gay advirtió este martes que «mientras no haya confianza, todas las medidas van a ser insuficientes», al referirse a las decisiones que va tomando el gobierno para contener al dólar , al igual que aquellas medidas que implementa para reactivar la economía. «La única salida es un gran acuerdo en torno a cosas sustanciosas. El inversor, el ahorrista, el laburante que ve que no hay un rumbo, trata de protegerse y eso es la brecha cambiaria», sostuvo el economista, al evaluar las últimas medidas que lanzó el Ministerio de Economía para reducir la volatilidad en el mercado de cambios. Para el ex funcionario, «el problema es que sobran pesos y faltan dólares. «Hacen falta medidas más fuertes», explicó en declaraciones a Radio Mitre esta mañana. «Desde las medidas (que se aplicaron el 15 de septiembre) el Banco Central lleva perdidos 1.750 millones de dólares de reservas. La gente se sigue llevando los dólares a pesar del cepo. Entonces, si no logran revertir la desconfianza, no les va a ir bien», enfatizó.»Esto es mejor de lo que habían hecho hace un mes, lo que pasa es que llega un mes más tarde y revela el problema del fondo. Acá hay una crisis de confianza en el gobierno que no se resuelven con medidas descoordinadas», acotó. A su entender, «esto se resuelve con un mensaje político muy fuerte», explicó. Te hace falta saber. Nos apasiona informar. Necesitás confiar. Te queremos ahí. HACETE SOCIO DE PERFIL Periodismo Puro en tiempo real. REGISTRATE Ya tengo cuenta En la verdad no hay grieta: el único compromiso es con vos «El Banco Central ya lleva vendidos alrededor de 4.500 o 5000 millones de dólares en el mercado a futuro, y la única opción que ofrece (Martín) Guzmán es, si se calienta el mercado de cambio te vendo bonos que pueden estar ajustados al dólar (como hizo hace dos semanas) o ahora con este anuncio, te vendo los dólares que no tengo, para que vos te quedes tranquilo», destacó. «Saco en limpio que están muy perdidos», Alfonso Prat Gay. En una entrevista con Jorge Lanata, Prat Gay enumeró las razones por las cuales, a su criterio, no existe confianza en el Gobierno. Puntualizó en distintos hechos que fueron sucediendo en estos meses: «el principal es la política y es el giro de Alberto Fernández cobijándose debajo de Cristina (Fernández)», analizó e indicó que ese hecho comenzó «con el intento de estatización de Vicentín». En segundo lugar, mencionó «la mala gestión en general y de la pandemia en particular», y aludió al millón de contagiados por COVID-19 que sitúa al país junto a otros cuatros países de alta densidad poblacional, característica que nuestro país no comparte. En tercer lugar situó a «las medidas del Banco Central de un mes atrás» y como cuarto punto mencionó el presupuesto 2021. En este área explicó que: «el mismo ministro que te dice ‘voy a tratar de cerrar la brecha’ es el que te dice: ‘el año que viene vamos a tener el mismo déficit, y además lo voy a financiar, casi totalmente con emisión, emitiendo 1,2 billones de pesos’», agregó. Para el ex ministro de hacienda «el problema es que sobran pesos y faltan dólares, y estas medidas no atienden ese problema», criticó.
Primero fue el motor a vapor, que permitió la automatización de fábricas, una mejora notable en el transporte -tanto ferroviario como naval- y generó un salto exponencial en materia de industrialización. Luego llegó la electricidad: habilitó la posibilidad de que los negocios estuvieran abiertos hasta más tarde y ayudó en el despegue de la fabricación de radios y formas primigenias de comunicación a larga distancia.
La tercera gran revolución fue la de los semiconductores, que dieron origen a la era de las PC. Con el tiempo, tanto la capacidad de procesamiento como la conectividad se volvieron tan accesibles que hoy un ‘smartwachs’ es más poderoso que los mainframes que se utilizaron para depositar al primer ser humano en la luna, allá por 1969.
Estos cambios y evoluciones impulsaron lo que se conoce como la Cuarta Revolución Industrial, la que ocurre en este momento. Así como en las tres anteriores hubo un elemento habilitante -el vapor, la electricidad, los semiconductores-, en esta ocasión el “oro” que promueve y consolida este fenómeno está conformado por los datos.
El despliegue de la computación y de Internet en las últimas décadas a lo largo de todo el mundo, produjo que se generaran cantidades inéditas de datos: tenemos tantos, que no sabemos qué hacer con ellos. Sin embargo, una de las oportunidades que nos abre la Cuarta Revolución Industrial es la de crear cosas realmente increíbles si las personas son capaces de adquirir los datos correctos, analizarlos y actuar en base al conocimiento obtenido. “No existen límites para el avance de la humanidad a partir del uso de las nuevas tecnologías: desde el acceso universal a la salud hasta los cuidados necesarios para revertir el cambio climático, pasando por la reducción de la pobreza”, sostiene Emilio Madero Vicepresidente de Marketing y Operaciones de Ventas de Lumen en América Latina.
“Los datos circulan por redes de fibra óptica y llegan a los seres humanos a través de interfaces que, en líneas generales, son las conocidas apps, que evolucionan constantemente en complejidad, capacidades e innovación. Los próximos años nos sorprenderán con la nueva generación de aplicaciones robóticas, de realidad aumentada y realidad virtual e inteligencia artificial para satisfacer las necesidades más diversas”, agrega Emilio Madero.
A través de la empresa Lumen, ayudan a guiar a las compañías mediante desafíos y oportunidades de la Cuarta Revolución Industrial. Lumen aporta un nuevo enfoque de cómo ve el mercado y el mundo con el propósito de promover el progreso humano a través de la tecnología.
En esta misma línea, Emilio Madero explica que “entre la infraestructura y las aplicaciones existe un estrato esencial para garantizar el éxito de la Cuarta Revolución Industrial: la plataforma. Nuestra propuesta es que esa plataforma debe estar conformada por tres capas. Una de ellas es la de las redes definidas por software. Al usuario final no le importa lo que ocurre con los datos que necesita desde el punto de vista técnico, sino si la aplicación es rápida y su uso, seguro. La plataforma, por lo tanto, se ocupa de conectar los sitios donde la aplicación puede hospedarse, haciendo en todo momento un análisis inteligente para alcanzar un equilibrio entre costo y rendimiento”.
La segunda capa es la de múltiples nubes: la experiencia del usuario debe ser excelente independientemente de que la aplicación corra en la nube, en un gran centro de datos o incluso on premise en las instalaciones de la empresa donde trabaja. Aquí comienza a jugar fuertemente el concepto de edge computing: llevar el procesamiento de los datos lo más cerca posible de dónde se originan, de forma tal de acelerar los tiempos.
La tercera capa es la de orquestación: es lo que nos permite integrar la app con sus dependencias en la infraestructura subyacente. La plataforma es, en definitiva, lo que habilita el mejor rendimiento, la mayor seguridad y la mejor experiencia para el usuario.
La humanidad se dirige hacia las puertas de la mayor evolución de su historia en términos de progreso y conocimiento. Y las tecnologías de datos son la llave que la dejarán avanzar.