El ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, brindó detalles de la primera etapa del plan de vacunación contra el coronavirus que comenzará este martes a partir de las 9 en el Hospital Argerich. Además, se refirió a la situación sanitaria de la Ciudad en relación a la curva de contagios y su evolución. “Hemos tenido un aumento de casos al que tenemos que cuidar y atender”, expresó durante una conferencia de prensa en la sede del Gobierno porteño, en el barrio de Parque Patricios, y recalcó que en los últimos 15 días la media diaria de infectados pasó de 300 casos a 600. En rigor, este lunes se registró un total de 872 nuevos casos y 21 muertos por coronavirus fueron reportados en las últimas 24 horas en la ciudad de Buenos Aires, lo que elevó a 171.097 el número de contagiados y a 5.850 el de fallecidos en el distrito desde la llegada de la pandemia. Ciudad en alerta: contagios suben pero esperan “pasar la Navidad” antes de aplicar restricciones En este marco, Quirós informó que la mayoría de los nuevos enfermos está en el rango etario de 15 a 50 años. “La mayoría de los que fallece son los mayores de 60”, aclaró, y llamó a “minimizar los encuentros sociales con familias que no conviven”. Sobre el plan de vacunación en la Ciudad, afirmó que “cada vez que haya un embarque confirmado (por Nación) vamos a estimar a qué personas alcanzan”. Según explicó el ministro, el primer grupo que recibirá la dosis de la vacuna Sputnik V será el de los trabajadores de salud, conformado por 23.100 personas. “Hemos decidido hacer una vacunación en los mismos centros donde trabajan”, explicó, y detalló que en esta etapa las vacunas se darán en 17 hospitales públicos de la ciudad y 20 centros privados, universitarios o de la seguridad social. Tres infectólogos responden dudas sobre la vacuna Sputnik V Sputnik V “Nosotros necesitamos acceder en el corto plazo a la información técnica y al detalle para hacer una autoevaluación, no solamente los funcionarios y los técnicos”, sostuvo con respecto a la fiabilidad de la vacuna rusa. En este sentido, el funcionario de la administración de Horacio Rodríguez Larreta dijo que la información debe llegar al país antes de la próxima entrega de la vacuna. “Eso le permitirá a cada uno en forma autónoma determinar si nos damos la vacuna en base a datos y no en base a la confianza que uno pueda tener de diferentes instituciones y gobiernos”, concluyó. La campaña de vacunación contra el coronavirus empezó esta mañana en todo el país, en donde comenzarán a inmunizarse a los trabajadores de la salud en la primera línea de contacto con el virus. Tras la llegada de las primeras 300 mil dosis, la aplicación de Sputnik V arrancó en los 24 distritos. Hasta el momento, la Argentina registró 1.590.513 casos positivos de COVID-19 y 42.868 muertes. TEMAS Fernán QuirósSputnik VCoronavirusCOVID-19Pandemia
En la previa de la sesión en el Senado para debatir el proyecto de legalización del Aborto -que ya cuenta con media sanción de Diputados-, el Papa Francisco ratificó su rechazo en un mensaje publicado en sus redes sociales: “El Hijo de Dios nació descartado para decirnos que toda persona descartada es un hijo de Dios. Vino al mundo como un niño viene al mundo, débil y frágil, para que podamos acoger nuestras fragilidades con ternura”, indicó.
La palabra del sumo pontífice representa el último intento de la Iglesia para evitar la aprobación de la iniciativa que, en la previa del inicio de la discusión, tiene paridad entre los senadores.
Ayer, el obispo Marcelo Sánchez Sorondo utilizó una recordada frase del ex presidente Néstor Kirchner para pedir a los senadores que rechacen el proyecto. “Senadores de Argentina, el 29 les pido que sigan el ejemplo de un gran presidente nuestro: no dejen sus convicciones profundas en las escalinatas del senado – sepan defender la vida como él la defendió”, afirmó desde el Vaticano.
En esta misma línea, Jorge Eduardo Scheinig, arzobispo metropolitano de Mercedes-Luján, les hizo llegar a los senadores una carta, en donde argumenta para que voten en contra. “Junto a Nuestra Señora de Luján, Patrona de nuestra querida Patria, venimos a suplicar que en nuestra Nación las leyes que la rigen, siempre defiendan y cuiden la vida, y que mañana, los Señores Senadores, iluminados en sus conciencias por una gracia especial de Dios, voten en contra de la ley del aborto y a favor de la vida de los niños por nacer”, planteó el sacerdote.
El papa Francisco oficia la misa de Navidad en la basílica de San Pedro, en Ciudad del Vaticano (Vaticano) (EFE)
Por otro lado, militantes identificados con los sectores “verdes”, a favor del proyecto de ley de legalización del aborto, y “celestes”, en contra de la iniciativa, realizan desde anoche una vigilia frente al Congreso, de cara al tratamiento de la iniciativa en la Cámara Alta, que comenzará esta tarde.
Entre ambos grupos existe una separación de cien metros, mediante un vallado montado y controlado por la Policía de la Ciudad. En las últimas horas, los sectores “verdes” invitaron a participar de la vigilia en la esquina de las avenidas Rivadavia y Callao y a “llevar reposeras”, mientras que informaron que en la zona “habrá puestos de hidratación, reparto de tapabocas y alcohol y de Cruz Roja y rescatistas”.
Por otro lado, desde la “Unidad Provida” -que agrupa a unas 150 organizaciones de la sociedad civil que están en contra del aborto- llamaron a congregarse en la esquina de Hipólito Yrigoyen y avenida Entre Ríos. La sesión de la Cámara alta está convocada para las 16:00 y concluirá en la madrugada del próximo miércoles.
En contrapunto con la visión de la Iglesia, el presidente Alberto Fernández avala legalizar el aborto y sostuvo ayer que es un “problema de salud pública” y que las críticas al proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) constituyen un “acto de hipocresía”.
“Para las mujeres tiene que ver con derechos de la mujer, y para muchos es un problema de salud pública, que tiene que ver con la mujer, claramente”, planteó el mandatario en declaraciones al programa “Desiguales” que se emite por la TV Pública.
El jefe de Estado repasó que “desde la democracia hasta hoy, más de 3 mil mujeres murieron al intentar un aborto”, lo que le parece “mal”, además de que -dijo- no sabe “cuántas mujeres, por abortos mal practicados, han tenido un daño en su salud que no pudieron ser salvadas”.
El presidente Alberto Fernández (EFE)
“Tengo un problema de salud pública, el resto es todo hipocresía. Decir que no existe es un acto de hipocresía”, reiteró. “Hay una Argentina hipócrita que niega el aborto como antes negaba la homosexualidad”, enfatizó.
Alberto Fernández abogó por la sanción del proyecto oficial, que ya cuenta con el aval de la Cámara de Diputados, para que “las mujeres que decidan abortar, en las condiciones que la ley permite, lo puedan hacer garantizándole la salud a todas”. “No engañé a nadie, no lo saqué de la galera porque el momento político me resultaba oportuno”, planteó y recordó: “Hice campaña por el aborto y estoy convencido de que es un tema que debemos resolver”.
Al respecto, el Presidente planteó que “hay un colectivo de mujeres inmenso que asomó en 2018, para sorpresa de todos nosotros, y eso no puede ser desatendido”.
Sobre los senadores del Frente de Todos que ya anticiparon su voto en contra de la IVE, el mandatario dijo que los “respeta” porque nunca fue “amigo” de los “discursos únicos”, y reconoció que el tema es “sensible” y que “la religión se mete”.
“Ante un hecho que día a día se consuma, quiero que las mujeres tengan la tranquilidad de poder gozar de las condiciones de asepsia necesarias para poder hacer esa práctica”, subrayó, y admitió que “lamentaría mucho” si la ley no se sancionara.
“Soy católico, y no me siento menos católico por apoyar el aborto. Mi deber es resolver un problema que tiene la sociedad”, concluyó.
El Ministerio de Salud de la Nación dio a conocer este domingo 27 de diciembre cómo será el plan de vacunación en Argentina, que comenzará este martes 29 de diciembre tras la llegada de las primeras 300 mil dosis de la vacuna Sputnik V que comenzaron a distribuirse a las provincias. El documento “Plan Estratégico para la vacunación contra la COVID-19 en Argentina”, detalla los criterios utilizados para la logística de distribución de las vacunas, la gestión para disponer de las mismas y las particularidades de la «vacunación por etapas», entre otros detalles. La planificación difundida desde el gobierno detalla que la estrategia de vacunación en el país “busca garantizar la disponibilidad de vacunas en todo el territorio nacional, a fin de cubrir a toda la población objetivo de manera gratuita, equitativa e igualitaria”. «Se trata de una estrategia nacional que se rige por un marco ético que incluye el principio de equidad, con una base técnica sólida, y que será coordinada, participativa y multisectorial, con la firme convicción de que debe abogarse por la conciencia solidaria de la comunidad que favorezca la vacunación en forma voluntaria», sostiene el texto. Este plan estratégico, según se detalla, se irá actualizando a medida que avance el conocimiento de los resultados de los ensayos clínicos que se están llevando a cabo con las vacunas candidatas, así como las presentadas ante la ANMAT, y busca brindar mayor detalle sobre las características de conservación y otros aspectos a considerar para la planificación de los aspectos logísticos. Alberto Fernández acordó con los gobernadores para empezar la vacunación el martes 29 Entre los distritos que recibirán más dosis en esta primera etapa, se encuentran la provincia de Buenos Aires, Santa Fe, la ciudad de Buenos Aires y Córdoba. «Las vacunas serán provistas por el Estado Nacional y el plan de vacunación es gratuito, voluntario e independientemente del antecedente de haber padecido coronavirus», aclaró Salud. Las dosis que recibirá cada provincia Buenos Aires 123.000 de vacunas Santa Fe 24.100 Ciudad Autónoma de Buenos Aires 23.100 Córdoba 21.900 Tucumán 11.500 Mendoza 11.000 Entre Ríos 10.100 Salta 8.300 Chaco 7.700 Corrientes 6.700 Santiago del Estero 5.900 Misiones 5.200 San Juan 4.700 Jujuy 4.600 Río Negro 4.400 Neuquén 3.600 Formosa 3.400 San Luis 3.300 Chubut 3.000 Catamarca 2.800 La Rioja 2.600 Santa Cruz 2.400 La Pampa 2.300 Tierra del Fuego 1.300. Cómo será la primera etapa de vacunación A partir de esta primera etapa en la que se dispone de 300 mil dosis, se estableció un orden de prioridad de los grupos de población que se alcanzarán en las etapas en base a un «marco bioético fundado en los principios de igualdad y dignidad de derechos, equidad, beneficio social y reciprocidad». El inicio de la vacunación será en los grandes aglomerados urbanos, donde la evidencia indica “que se presenta una mayor proporción de casos confirmados, con transmisión comunitaria sostenida y las mayores tasas brutas de mortalidad». Respecto de los grupos de riesgo que serán prioritarios, por exposición y funciones se encuentra el personal de salud (escalonado en función de la Fuerzas armadas, de seguridad y personal de servicios penitenciarios). Luego se encuentra el personal docente y no docente (inicial, primaria y secundaria) y otras poblaciones estratégicas definidas por las jurisdicciones y la disponibilidad de dosis. Cómo se cerró el acuerdo en Moscú para traer la vacuna Sputnik V La población prioritaria en recibir la primera dosis serán los adultos de 70 años y más, seguidos por las personas mayores residentes en hogares de larga estancia, los adultos de 60 a 69 años y los adultos 18 a 59 años de grupos en riesgo. Para determinar estas prioridades, detalla el plan, se tuvo en cuenta «el riesgo de desarrollar la enfermedad grave y complicaciones por COVID-19, la probabilidad de una mayor exposición al virus, la necesidad de mitigar el impacto de la COVID-19 en la realización de actividades socioeconómicas y la posibilidad de incidir en la cadena de transmisión».
Alberto Fernández se convertirá en el presidente del PJ nacional en marzo del 2021. Máximo Kirchner llegará a la presidencia del PJ Bonaerense en febrero del mismo año. Más tardar en marzo, a la par del Presidente. Salvo que un puñado de intendentes peronistas del conurbano estén dispuestos a que la sangre llegue al río, el movimiento en los tronos del Partido Justicialista será en espejo y generará un equilibrio dentro de Frente de Todos.
La coalición de gobierno vive una discusión interna de poder que, según asumen los protagonistas, no tiene riesgo de terminar en una batalla sin escrúpulos. Habrá, y hay, mucha tensión en cada discusión, pero no está en juego la unidad del espacio construido para llegar a la presidencia en el 2019. Son, a priori, expresiones de deseo y de voluntad. Porque en el peronismo no hay verdades irrefutables. Salvo las máximas de su fundador.
En la mañana del domingo el Presidente tuvo un gesto concreto de respaldo hacia Máximo Kirchner, que pretende ser el presidente del PJ en la provincia de Buenos Aires y que se molestó con tres intendentes del conurbano a los que acusó de hacer operaciones mediáticas en su contra. También les endilgó que ponían condiciones para permitir su llegada a la presidencia. Lo hizo saber en un asado que compartió con otros intendentes, el último miércoles, en Lomas de Zamora, donde el intendente local, Martín Insaurralde, ofició de anfitrión.
El intendente de Esteban Echeverria, Fernando Gray, fue uno de los principales opositores a la llegada de Máximo Kirchner en el comienzo de la negociación
Los apuntados fueron Juan Zabaleta (Hurlingham), Gustavo “Tano” Menéndez (Merlo) y Fernando Gray (Esteban Echeverría). El primero es el jefe comunal más cercano al jefe de Estado y un interlocutor permanente entre los intendentes y la Casa Rosada. Los otros dos son pesos pesados del conurbano que gobiernan, con alternancia, el PJ Bonaerense. Ninguno asistió al asado en Lomas.
Máximo Kirchner quiere llegar a la presidencia con consenso. Así lo dejó entrever. Sabe que tarde o temprano ese acuerdo sobre su figura se generará. Tiene el respaldo de su mamá y del Presidente. Además, el de varios intendentes que impulsaron su nombre, como es el caso de Insaurralde, con el que algunos de sus colegas están molestos y recuerdan por lo bajo que lideró al Grupo Esmeralda en el 2016 bajo la consigna de dejar en el camino al kirchnerismo.
“Es un gran dirigente, con capacidad de diálogo y preparado. Tiene todas las virtudes para ocupar un cargo de esa naturaleza”, aseguró Fernández en una entrevista radial. Intentó así dejar en claro cuál es el camino que para él debe seguir la discusión por la presidencia del partido. Un apoyo contundente.
El Presidente quiere que Máximo ocupe ese lugar. Entiende que es una señal de equilibrio interno en un año electoral y luego de largos meses donde su relación con Cristina Kirchner estuvo congelada. En la última semana, cuando el enojo de los intendentes del PJ había comenzado a correr por las cañerías subterráneas del peronismo, le pidió al ministro del Interior, Eduardo “Wado” De Pedro, y el ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, que desanuden el conflicto y gestionen los acuerdos.
Eduardo «Wado» De Pedro, uno de los gestores de la llegada de Máximo Kirchner al PJ Bonaerense
Previamente, a principios de diciembre, De Pedro lo había llamado a Gray, actual vicepresidente del PJ Bonaerense, para contarle el plan de acción y anticiparle que había consenso dentro del Gobierno para que Máximo Kirchner asuma la conducción del partido. Le anticipó su salida y esa forma de anunciarlo le cayó muy mal al intendente de Esteban Echeverría. Lo sintió como una embestida auspiciada por La Cámpora.
Los dos ministros recibieron la orden de Fernández de avanzar en la gestiones con los intendentes para que el consenso sea amplio. Varios intendentes le habían hecho llegar al Presidente el aval para que el hijo de Cristina Kirchner asuma la conducción y así se logre sintetizar en las presidencias del PJ la representación de los socios del Frente de Todos. Equilibrio puro para que aflojen las tensiones internas.
En el Gobierno interpretaron como un buen gesto que el cambio de mando que se debería haber hecho en diciembre, entre Gray y Menéndez, se haya postergado. Haberlo concretado podría haber sido leído como una señal de resistencia. Por ahora el intendente de Merlo seguirá al frente de la presidencia y las negociaciones por el cambio de presidente continuarán en paralelo.
Alberto Fernández respalda la llegada de Máximo Kirchner al PJ Bonaerense
El fin de semana hubo cruces de mensajes y llamados entre De Pedro, Katopodis, Gray, Zabaleta y Menéndez. También una reunión en la que se trataron de limar las asperezas y ordenar una negociación en el corto plazo para definir los detalles que faltan para concretar. Formalidades como ponerle fecha a una elección anticipada, negociar los integrantes del Consejo y del Congreso, y precisar los nombres propios que van a estar en las listas de concejeros. El pedido de los ministros fue transitar las negociaciones de manera pacífica.
“Se puede discutir todo menos la unidad”, advirtió un intendente del conurbano ante la consulta de Infobae. Lo que buscan los jefes comunales que se plantaron en la vereda de enfrente al kirchnerismo en la negociación es que se construyan acuerdos. No les gustan las formas de los K. Menos las de los ultra K, como La Cámpora. Pero no están dispuestos a dinamitar el armado político.
Los intendentes del PJ son pragmáticos. Todo se puede negociar. Pero no aceptan que los quieran pasar por arriba. Las formas terminaron siendo más importantes que el fondo. Sin embargo, lo que fue interpretado con rapidez fue el mensaje público de Alberto Fernández. Ningún intendente tiene la suficiente fuerza para contradecir la palabra de Alberto y Cristina. Tampoco son suicidas.
En el centro de la mesa Gustavo «Tano» Menéndez, actual presidente del PJ Bonaerense (Martín Rosenzveig)
El juego de resistencia se terminó. Lo que resta es negociar en buenos términos y articular la asunción de Máximo. Quedaron en el camino los deseos de los jefes comunales del interior, que son refractarios a la conducción del líder de La Cámpora e históricamente mantuvieron diferencias con la forma de hacer política de Cristina Kirchner.
Además del equilibrio interno, existe otro objetivo político que rodea la llegada de Kirchner al partido: la integración del kirchnerismo al PJ bonaerense. Hasta aquí fueron dos espacios políticos diferentes. Con códigos distintos sobre cómo construir poder, hacer política y negociar acuerdos. A Fernández le pareció un movimiento interesante la unidad de los dos espacios en las puertas de las elecciones legislativas.
El desembarco de Máximo en el partido le serviría para terminar de posicionarse en la provincia de Buenos Aires, el territorio donde el kirchnerismo pisa fuerte y donde Cristina Kirchner tendrá una enorme influencia para definir las listas de candidatos en los próximos comicios. Es en ese punto donde los intendentes también sienten que el sector K de la coalición quiere avanzar sobre ellos. “La Cámpora va por todo. Primero por el partido y después por los municipios”, reflexionó un jefe comunal de experiencia.
En las múltiples negociaciones que se abrieron por distintos canales otro de los temas que se puso en juego fueronlas reelecciones indefinidas de los intendentes, un tema que Alberto Fernández había puesto en agenda cuando aseguró en un encuentro en Avellaneda que no debería existir límites para que puedan ser reelegidos. Sigue pensando lo mismo.
Máximo Kirchner se enojó con tres intendentes del conurbano y los acusó de hacer operaciones mediáticas en su contra (Aglaplata)
En alguna conversación estuvo presente la idea de respaldar la llegada de Kirchner al PJ y pedir a cambio el respaldo del kirchnerismo para realizar una presentación judicial en conjunto y obturar la ley. O, como segunda opción, forzar una interpretación distinta a la que existe en la actualidad, que marca que solo podrán gobernar dos mandatos consecutivos. La ley fue sancionada en el 2017 e incluye el mandato que comenzaron en el 2015.
Los legisladores provinciales K fueron los únicos que se opusieron a esa ley impulsada por el gobierno de María Eugenia Vidal y respaldada por el Frente Renovador de Sergio Massa. Por eso en La Cámpora sostienen que el reclamo y el pedido de apoyo tiene que ir en dirección al presidente de la Cámara de Diputados y no hacia ellos.
Otra de las batallas que hay detrás de la elección de Máximo tiene que ver con una puja de poder entre los intendentes de la primera y la tercera sección electoral de Buenos Aires. Un enfrentamiento histórico. En ese duelo Juan Zabaleta, referente de la primera sección, aparece ganando influencia entre sus pares debido a su cercanía con la Casa Rosada, mientras Martín Insaurralde, un histórico de la tercera sección, intenta ganar terreno luego de ocupar un rol central como interlocutor en el gobierno de Vidal.
Gabriel Katopodis, uno de los ministros designados por Alberto Fernández para allanar el camino de Máximo Kirchner al PJ Bonaerense
Esa es una de las lecturas que hacen en el kirchnerismo, donde creen que existe una pelea por construir un liderazgo sobre el total de los intendentes y que es disimulada detrás del conflicto entre los jefes comunales y La Cámpora, y la elección de Máximo Kirchner para que sea el presidente del partido. En definitiva, una lucha para ser el jefe de los intendentes de la provincia.
Otro de los temas en cuestión es la caja. El PJ Bonaerense recibirá un voluminoso desembolso de dinero, asignado por la ley electoral, por haber obtenido el 52% de los votos en la última elección que ganó Axel Kicillof. Mucho dinero en juego. El Gobernador no se mete en ese conflicto. Pretende mirar de afuera. Nunca fue un amante de la rosca y no tiene intenciones de pisar el lodo.
La interna del Frente de Todos es real. Existen intereses cruzados. Recelos, ambiciones y necesidades. Aunque no de la misma forma, también sucedía cuando Cambiemos estaba en el poder. Los movimientos de ajedrez y los nombres propios que arrojan las resultados de las negociaciones exponen las complicaciones de la convivencia, y las fortaleces y debilidades de los líderes que integran la coalición de gobierno.
El presidente Alberto Fernández dijo esta mañana que la Argentina se encuentra entre los primeros diez países «en todo el mundo» que van a empezar la campaña de vacunación contra el coronavirus. En realidad, ya son más de 25 los países que iniciaron el proceso, y serán varios más a partir del resto del día de hoy y de mañana.
«Hicimos cuentas con Ginés [González García, el ministro de Salud] y creo que somos menos de diez en todo el mundo que ya van a empezar una campaña de vacunación en todo el mundo. Por eso digo que es tan importante lo que hemos logrado», expresó el Presidente hoy, durante una entrevista con radio 10.
Fernández destacó que la llegada del primer cargamento de 300.000 dosis de la vacuna Sputnik V a la Argentina coincidió con el inicio de las campañas de inmunización masiva en distintos países «centrales» y prometió que ayudará a Bolivia y a Uruguay a obtener dosis de las vacunas que producen Rusia y China.
Sin embargo, según un relevamiento de LA NACION en agencias de prensa y medios de comunicación de los diferentes países, ya se comenzaron los procesos de aplicación de las primeras dosis de las diferentes vacunas contra el coronavirus en más de 25 países, en los distintos continentes.
Entre ellos se encuentran Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Costa Rica, México, Israel, Chile, Francia, España, Italia, República Checa, Suecia, China, Rumania, Emiratos Árabes Unidos, Polonia, Rusia, Suiza, Canadá, Hungría, Dinamarca, Grecia, Austria y Eslovaquia y Bahrein. Varios de ellos aplicaron hace varios días las primeras dosis, otros comenzaron a inocular hoy.
En la Unión Europea, tras la autorización del uso de la vacuna de Pfizer y BioNTech, la mayoría de países del bloque empezó hoy sus campañas de vacunación contra el coronavirus, siguiendo el paso de otros estados. Las primeras dosis de esta vacuna llegaron ayer a los países miembros del bloque regional, escoltadas por fuerzas de seguridad.
Antes de la UE, numerosos países habían empezado a vacunar contra el coronavirus, que dejó al menos 1,7 millones de muertos y contagiado a casi 80 millones en todo el mundo, según datos oficiales.
En la Argentina, las primeras 300.000 dosis de la vacuna Sputnik V, llegadas el jueves desde Rusia, comenzarán a aplicarse a primera hora del martes. La inoculación se producirá de manera simultánea en las 23 provincias y en la ciudad de Buenos Aires, informó el primer mandatario. «Si sale bien el plan, nos dará mucha tranquilidad, porque tendremos vacunadas a todas las personas de riesgo cuando llegue el otoño. Sería un logro», sostuvo.
Horacio Rodríguez Larreta hará la presentación este lunes 28 de diciembre en la Corte Suprema para que se declare inconstitucional la Ley que le quita fondos a la Ciudad de Buenos Aires y reduce la coparticipación a menos de 2 puntos, como estaba en 2015. La Ley vino tras un decreto del presidente Alberto Fernández que también fue impugnado en el máximo tribunal por Larreta, pero en ese caso con una medida cautelar que evitara que se le tocaran esos fondos. Fernández, que promovió el recorte, adujo que la quita reparaba una decisión arbitraria de Mauricio Macri, que cuando le pasó la policía a la Ciudad otorgó fondos muy por encima de los que necesitaba Larreta para financiar ese gasto. El jefe de Gobierno porteño estima en 11 mil millones de pesos la cantidad de dinero que dejó de recibir desde que se tomó la decisión. “Hay una violación al federalismo de concertación que debe primar en la relación entre el Estado Nacional, la Ciudad y las Provincias”, dice el comunicado que anuncia la presentación ante la Corte. Larreta, el día que respondió al decreto de Alberto Fernández. La relación entre Larreta y Fernández fue tensa desde el principio. En febrero y marzo discutieron por la coparticipación. Pero el tema quedó a un costado a raíz de la pandemia de coronavirus. Pero Fernández volvió a la carga, según Larreta sin previo aviso, cuando se produjo la sublevación de la policía bonaerense que terminó rodeando la Quinta de Olivos. Allí, rodeado por intendentes de Juntos por el Cambio y el PJ, anunció la quita. Los jefes comunales de JxC protestaron porque habían sido convocados sin saber que se anunciaría. El resto de los gobernadores peronistas avalaron la quita. Dijeron que lo que Macri le dio a la Ciudad durante su presidencia fue en desmedro de las provincias.
Pfizer fue uno de los primeros laboratorios del mundo que inició conversaciones con el gobierno argentino para concretar la venta de vacunas contra el coronavirus cuando todavía no había vacunas ni certezas sobre el momento en que estarían disponibles. Tal fue el grado de acercamiento entre la compañía norteamericana y las autoridades locales, que en el Hospital Militar de la Ciudad de Buenos Aires se realizó uno de los ensayos clínicos más importantes del mundo. Pasaron los meses, finalmente el desarrollo científico empezó a tener la aprobación de los entes reguladores de todo el mundo para empezar a ser inoculado, pero algo sucedió que impidió que la Argentina estuviera en la lista de países con acceso a esas dosis.
Cuando lo consultaron sobre el tema, el ministro de Salud, Ginés González García, dijo que pidieron “condiciones inaceptables” para firmar los acuerdos. Evitó dar detalles porque -argumentó- rigen cláusulas de confidencialidad que invisten la negociación, pero trascendió que los impedimentos están vinculados con la inmunidad jurídica que Pfizer pretendía tener en el país ante eventuales consecuencias adversas de la dosis en la población. González García abonó esa teoría este lunes, en una entrevista concedida al periodista Víctor Hugo Morales en AM 750: “No entendemos por qué tienen tantas exigencias, pareciera que no lo tienen fe a la vacuna”, disparó.
“Si con alguna firma ha sido generosa la Argentina, ha sido con Pfizer. Les ofrecimos la estructura para que hicieran el estudio clínico acá, hubo condiciones contractuales para las cuales hicimos una ley y hubo alguna cosa de la ley local que no encaja con lo que ellos quieren. Y la verdad es que es muy difícil para nosotros hacer otra ley, más allá de que no sería lo más digno para un país”, repasó el ministro.
Pese a ello, dijo que el gobierno de Alberto Fernández tiene la intención de seguir negociando con el laboratorio americano, cuyas vacunas empezaron a ser aplicadas en Estados Unidos y en gran parte de Europa. Estas fórmulas representan un desafío logístico importante para la Argentina, ya que las dosis deben ser conservadas y transportadas por debajo de los 80 grados.
Según trascendió, la principal traba que impidió la firma de los contratos con Pfizer fue un agregado realizado en el Congreso a la ley que se discutió y se aprobó por pedido de la compañía farmacéutica. La norma le otorga indemnidad a los desarrolladores de la vacuna “excepto en casos de negligencia”. “Facúltase al Poder Ejecutivo a incluir en los contratos que celebre para la adquisición de vacunas cláusulas que establezcan condiciones de indemnidad patrimonial (…) con excepción de aquellas originadas en maniobras fraudulentas, conductas maliciosas o negligencia por parte de los sujetos aludidos”, dice la ley promulgada el 6 de noviembre. Esa palabra, “negligencia”, es la que pide ahora Pfizer que sea removida del texto.
La Argentina iniciará mañana su campaña de inmunización con las primeras 300 mil vacunas de Sputnik V adquiridas en Rusia. González García reveló que en enero llegarán otras 5.000.000 dosis. En las proyecciones oficiales surge que a fines de marzo empezaría la distribución masiva de la fórmula de Oxford desarrollada por Astrazaneca y producida -en parte- en la provincia de Buenos Aires. Paralelamente, hay conversaciones iniciadas con dos proveedores chinos (Sinopharm y Sinovac) y con Janssen (propiedad de Johnson & Johnson).
La vicepresidenta Cristina Kirchner convocó a una sesión especial para el 29 de diciembre con el fin de votar el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo. La jornada comenzará a las 16, un horario poco habitual ya que a lo largo del año el inicio de las sesiones en la Cámara alta fue a las 14. Se descuenta, además, que el debate se extenderá por lo menos hasta horas de la madrugada o la mañana del día siguiente. El llamado a la sesión se da además en momentos en que un grupo de senadores del oficialismo que apoya la legalización del aborto lleva adelante intensas negociaciones con los que mantienen en reserva su voto para alcanzar la mayoría que garantice la sanción de la ley. Aborto: en el oficialismo afirman que Alberto Fernández «trabaja codo a codo para que sea ley» Las gestiones son llevadas adelante por la mendocina Anabel Fernández Sagasti, la santafesina María de los Ángeles Sacnun y el neuquino Oscar Parrilli, quienes conversan por estas horas particularmente con el rionegrino Alberto Weretilneck, un aliado del oficialismo que pese a estar a favor de la iniciativa pidió cambios y puso en duda su voto. Este miércoles la senadora oficialista por Chubut Nancy González afirmó en declaraciones radiales que todavía «no hay un número definido» pero confió en que se conseguirá la aprobación de la ley. «Hasta el 29 vamos a seguir trabajando con los compañeros que están indecisos y también con los que están en contra», aseguró González. Si bien en el oficialismo abrieron una negociación en torno a las modificaciones que pidió Weretilneck, la idea es evitar que el proyecto sufra cambios en el Senado porque eso obligaría a devolverlo a la Cámara de Diputados. Aborto legal: Weretilneck pide cambios pero el FdT no quiere que el texto vuelva a Diputados En el Gobierno también rechazan esta posibilidad dado que la iniciativa fue impulsada por el presidente Alberto Fernández con el fin de cumplir una de sus promesas de campaña y el objetivo es poder sancionar la ley. Por esa razón, en las conversaciones que mantiene el grupo de negociadores del oficialismo se maneja la posibilidad de acordar que los cambios se hagan en la reglamentación del Poder Ejecutivo. Este miércoles la ministra de Mujeres, Diversidades y Género, Elizabeth Gómez Alcorta, sostuvo en una entrevista radial que «no se está evaluando tocar el texto, se va a votar el proyecto que llegó (de Diputados) y que había sido trabajado previamente con senadores y senadoras de todos los bloques». Con las dudas sembradas por Weretilneck, el conteo de votos, de acuerdo al relevamiento realizado por NA, se encuentra 33 a favor, 34 en contra y cuatro indefinidos.
Guzmán y el titular del BCRA, Miguel Pesce, cuando posaron para disipar rumores sobre diferencias personales. Ambos engordan, desde el déficit fiscal del Tesoro y el cuasifiscal del BCRA, las necesidades financieras que en 2021 tendrá que cubrir la Argentina
Joaquín Cottani es un economista argentino que en la década de 1990 integró el equipo económico de Domingo Cavallo, aunque ya hace casi 25 años reside en Nueva York. Según estimó en la última semana, las verdaderas necesidades de financiamiento del Estado Argentino para 2021 son gigantescas, mucho más para un país que no tiene acceso al mercado de crédito internacional. De acuerdo a sus proyecciones, en total harán falta nada menos que 4 billones de pesos para hacer frente a todos los compromisos, alrededor de 10% del PBI.
La cifra incluye el déficit primario de 4,5% del PBI proyectado en el Presupuesto, pero además los intereses de la deuda púbica emitida por el Tesoro y la refinanciación de las Leliq y los pases pasivos, es decir los instrumentos que coloca el propio BCRA para absorber los excedentes de pesos del mercado. Esto último es el denominado “déficit cuasifiscal” pero que en la práctica tiene el mismo efecto.
El excedente de pesos que tiene la economía argentina y al mismo tiempo la escuálida posición de reservas del Central es el tema que más inquieta a las autoridades del Fondo Monetario. Y buena parte de las negociaciones en marcha buscan determinar cómo se atacarán ambos frentes en simultáneo. Es decir tanto la emisión casi descontrolada de pesos por parte del Central para abastecer al Tesoro y al mismo tiempo el escaso nivel de reservas listas para utilizar, lo que pone al BCRA en una posición extremadamente endeble.
El plan original de Martín Guzmán era apuntar a un déficit menor que el que figura en el Presupuesto. De esta forma mejoraría el humor de los inversores y habría un margen mayor para que el Tesoro emita deuda y recurrir en una dosis menor a la emisión monetaria pura.
Pero todo eso quedó en el pasado. Cristina Kirchner ya se ocupó de ponerle un fuerte límite a la recomposición tarifaria, ya que atentaría contra la recuperación del consumo en un año clave desde el punto de vista electoral como es 2021. Esto generará un fuerte aumento de los subsidios económicos, es decir más gasto público que el presupuestado. Y además, todo indica que el segundo brote de Covd-19 también requerirá de más ayuda que la prevista por parte del Estado, por lo menos en la primera parte del año próximo. Por lo tanto, hoy el rojo de 4,5% del Producto luce más como un piso para el 2021 que como techo.
La expectativa de un déficit primario menor al que figura en el Presupuesto 2021 prácticamente se evaporó, a partir de los mayores subsidios para hacer frente al “pseudo” congelamiento tarifario y los gastos adicionales en caso de un rebote de Covid-19
La Argentina no es el país que más dinero destinó este año a combatir los estragos del Covid-19 en la economía. Pero es el que menos financiamiento tiene y nada indica que esto vaya a cambiar el año próximo. Y esto representa un desafío enorme para la incipiente reactivación que tiene la economía tras el cierre producto de la cuarentena en el segundo trimestre.
Ni un dólar más
El FMI pondrá buena voluntad, pero avisó que no habrá «dinero fresco» May 10, 2018. REUTERS/Yuri Gripas
El FMI ya avisó que no habrá un solo dólar nuevo para el Gobierno. A lo sumo refinanciará los USD 44.000 millones que vencen en 2022 y 2023, pero los intereses los seguirá cobrando. Por otra parte está descartado que otros organismos multilaterales (BID, Banco Mundial y CAF) liberen fondos frescos. A lo sumo prestarán en la medida que Argentina vaya cancelando otras deudas, pero no incrementar su exposición en el país.
Tampoco hay fondos de inversión internacionales dispuestos a poner plata en bonos u otros activos argentinos. Los que habían confiado en el país ya quedaron demasiado desgastados luego del canje de deuda y la frase de Larry Fink, CEO de Black Rock sigue resonando: “Hay lugares más seguros para invertir que la Argentina”. Todos sus colegas opinan igual.
La inversión directa, que es otro canal de ingreso posible de dólares, brilla por su ausencia. A lo largo del año varias empresas extranjeras anunciaron que cierran sus operaciones en el país y casi ninguna anunció su ingreso. La mayoría de las que hacen apuestas en la región prefiere Chile, Brasil o algún país andino como Perú o Colombia, que ofrecen mayor estabilidad financiera y reglas de juego claras.
Nadie está dispuesto a poner hoy dólares frescos en la Argentina, lo que agrava el problema de reservas. Ni el FMI, ni el resto de organismos multilaterales, tampoco los grandes fondos de inversión extranjeros. Sólo queda el mercado local para financiar el déficit, pero no alcanza
Por lo tanto, sólo queda el mercado interno para salir a financiar los enormes desequilibrios financieros. Pero la capacidad de fondos comunes de inversión, compañías de seguros o incluso los propios bancos para “bancar la parada” es muy reducida. O deberían dedicar el 100% de sus recursos para el sector público, desplazando totalmente las necesidades de las empresas y de los individuos.
Expansión monetaria, presión cambiaria
Con este panorama, cada peso que aumenta el déficit es sinónima de mayor expansión monetaria y presión cambiaria. Y la capacidad de absorción también es limitada, ya que el BCRA no puede hacer lo que hizo durante buena parte del 2020: vender dólares para amortiguar la demanda del sector privado. De hecho, durante el año absorbió más de 500.000 millones de pesos por esta vía. Esta opción ya no estará disponible en 2021 porque simplemente se terminaron las reservas líquidas. Es improbable, por ejemplo, que el Central opte por vender el oro para hacerse de liquidez (serían unos U$S 4.000 millones adicionales).
FOTO DE ARCHIVO: Un billete de cien dólares estadounidenses reposa sobre billetes de cien pesos de Argentina en esta ilustración fotográficatomada el 3 de septiembre, 2019. REUTERS/Agustin Marcarian/Illustration
Del manejo de este enorme excedente de pesos dependerá que el 2021 sea un año relativamente bueno para la economía argentina, que apunta a salir gradualmente del pozo provocado por el Covid-19. La estrategia aún no es clara. Es más, todo indica que aún no está diseñada cuál será realmente. El peligro de un nuevo capítulo de presión cambiaria y desborde inflacionario sigue presente.
Postergar el aumento de tarifas o hacer acuerdos con frigoríficos para vender cortes populares de carne a precios accesibles no son medidas que ataquen el problema de fondo. Al contrario, postergan la búsqueda de una solución de fondo. La combinación de un dólar contenido por un estricto cepo cambiario y de congelamiento de precios aumentan los temores de un estallido no muy diferente al Rodrigazo de 1975. O un nuevo reperfilamiento de instrumentos en pesos de corto plazo, tal como ya sucedió a fines de 2019.
Era casi una obviedad que el kirchnerismo se terminaría recostando en el eje Rusia-China, retomando la política del segundo gobierno de Cristina kirchner. Sólo era una cuestió de tiempo, porque ni Estados Unidos ni el FMI tienen demsiado para ofrecerle al país en este momento
El desafío para las autoridades económicas está a la vuelta de la esquina. Desde el 20 de noviembre el BCRA ya emitió nada menos que $ 350.000 millones a favor del Tesoro, en el período de mayor déficit del año. Pero esos pesos habrá que absorberlos desde mediados de enero, cuando empieza a flaquear la demanda de dinero posterior a las Fiestas. La primera consecuencia que ya a esta altura parece inevitable es un aumento considerable de las tasas de interés, que en el caos de las Leliq pasaría de 38% a varios puntos arriba del 40% anual.
Posicionamiento geopolítico
En el medio de las urgencias de corto plazo, el Gobierno va moldeando un nuevo posicionamiento geopolítico. Se veía venir desde la victoria del kirchnerismo en las elecciones de 2019 y ahora se va consolidando.
El acuerdo de Estado a Estado con Rusia para la compra de la vacuna Sputnik V es uno de los datos de alta relevancia para entender hacia dónde apunta la Argentina. El otro es la designación de Sabino Vaca Narvaja (de alta confianza de Cristina Kirchner) al frente de la estratégica embajada argentina en China.
Sabino Vaca Narvaja, a tiro de ser el nuevo embajador en China
De esta forma, la Argentina se vuelca al eje China-Rusia, alejándose de Estados Unidos. Tanto Alberto Fernández como Cristina Kirchner son conscientes que pueden esperar poco o nada del gobierno norteamericano, aún luego de la derrota de Donaldo Trump. Por eso, la decisión estratégica es recostarse en otro tipo de alianzas, que pueden brindar financiamiento (incluso para la compra de las vacunas), como inversiones estratégicas.
Aunque las comparaciones son odiosas, es exactamente el mismo camino elegido por Venezuela y que tan buen resultado le ha dado a Nicolás Maduro para sostenerse en el poder durante tantos años a pesar de las penurias económicas y atroces violaciones de derechos humanos de ese país. Fue el respaldo de estos aliados (Rusia y China) los que permitieron que el dictador pueda aguantar desde el punto de vista financiero y diplomático.
Mauricio Macri tuvo como gran aliado a Estados Unidos y el FMI para llevar adelante su gobierno y eventualmente conseguir la reelección. Su fracaso no sólo le permitió a Cristina regresar al poder sino retomar la agenda que ya había impulsado con estos dos aliados estratégicos. A ese eje (Moscú-Beijing) Gobierno para retomar impulso aún en medio de una crisis económica, financiera y social casi sin precedentes en la historia del país.
En medio de las fricciones internas en el peronismo de la provincia de Buenos Aires, el presidente Alberto Fernández respaldó la posibilidad de que el líder de La Cámpora, Máximo Kirchner, presida el PJ bonaerense.
El jefe del Estado minimizó las tensiones entre el jefe del bloque de diputados del Frente de Todos y los intendentes peronistas del conurbano por la conducción del partido. Pidió unidad y llenó de elogios al hijo de la vicepresidenta.
«Todos debemos hacer un esfuerzo y debemos estar juntos. Máximo, a quien yo quiero mucho, es un hombre preparado, un gran dirigente, con capacidad de diálogo. Tiene todas las virtudes para ocupar un cargo de esa naturaleza», remarcó Fernández en diálogo con Radio 10.
El Presidente consideró que «el peronismo necesita abrirse, hacer un debate e incorporar nuevos elementos». «Es absolutamente razonable factible y hasta sería conveniente. Ahora los diarios muestran un debate y una pelea que no existe», señaló.
En ese marco, Fernández volvió a relativizar las diferencias internas en el Frente de Todos por el rumbo de su gestión. «No hay tales problemas. Hay más comentarios periodísticos que problemas reales. Como en todos lados, no todos compartimos la misma visión. Eso es razonable, respetable y saludable», señaló.
«Lo que uno ve como debates o choques internos es el intercambio de posiciones que es natural en cualquier proyecto político», agregó.
Suba de tarifas
Por otro lado, Fernández dijo que «nadie en el Gobierno piensa que el déficit fiscal es virtuoso» y se mostró cauteloso al opinar sobre los eventuales aumentos de tarifas de servicios públicos.
«Todo debemos hacerlo con mucha prudencia. Ahí necesitamos del acuerdo y la contención de todos. Tenemos que ver cómo reducimos el déficit y garantizamos que la inflación no suba y el valor real de los salarios crezca», resaltó.
«Evitaría dar respuestas contundentes sobre estas cosas, tenemos que trabajar con seriedad y otra lógica», añadió.