Autor: Jorge Alfredo Baret

  • Municipio de Vicente Lopez: DEFENSA CIVIL SIGUE ASISTIENDO Y ACOMPAÑANDO A LOS VECINOS EN ZONAS BANCARIAS

    Municipio de Vicente Lopez: DEFENSA CIVIL SIGUE ASISTIENDO Y ACOMPAÑANDO A LOS VECINOS EN ZONAS BANCARIAS

    A más de 130 días de cuarentena, el equipo de Defensa Civil de Vicente López continúa asistiendo y acompañando a los vecinos en las zonas bancarias, garantizando el distanciamiento social, ofreciendo alcohol en gel al ingreso y egreso de la entidad bancaria, y agua a quienes hacen la fila.

    El personal de Defensa Civil, comando de patrulla y de fiscalización y control de Vicente López, asisten a diario a las entidades bancarias para brindar el cuidado correspondiente para que los vecinos puedan realizar operaciones con total tranquilidad. También cuentan con la ayuda del área de tránsito y policía de la provincia.

    Nos encontramos en las entidades bancarias, con el fin de regularizar el distanciamiento social y la sanitización en cuanto a la gente que ingresa y egresa de la entidad bancaria. El objetivo es garantizar la seguridad de quienes vengan a realizar operaciones, tratando de reducir el contagio lo menor posible”, expresó Maximiliano Bravo, director general de Defensa Civil de Vicente López, durante el operativo que se realizó en el Banco Provincia de Olivos.

    Por otra parte, Maximiliano Bravo agregó: “Nuestro equipo está preparado con todo el equipo de bioseguridad para asistir al vecino. Ante cualquier suceso que necesite primeros auxilios, el personal que está en las entidades bancarias cuenta con el equipo necesario para realizar estas maniobras”.

     

  • Cristina Kirchner imprime su marca a cada pieza del plan judicial y la interna se tensa al máximo

    Cristina Kirchner imprime su marca a cada pieza del plan judicial y la interna se tensa al máximo

    El consejo consultivo creado por decreto presidencial y con foco en una posible recomposición de la Corte fue bautizado “Comisión Beraldi”. El proyecto de reforma del fuero federal quedó teñido por la “cláusula Parrilli”, apuntada contra los medios. Los dos apellidos remiten sin escala a la voluntad de Cristina Fernández de Kirchner. Sin cartel de referencia hasta ahora, avanzan a la vez otras operaciones: contra el procurador interino, Eduardo Casal, y contra dos camaristas y otros jueces con el argumento de irregularidades en sus traslados durante la gestión macrista. El sello de la ex presidente también es visible en estos casos. La interna oficialista no es novedad, pero escala a un nivel que no discutiría equilibrios sino preponderancias.

    El agregado al proyecto de reforma judicial que avanza en el Senado, con el sentido de un mensaje para limitar a los medios periodísticos sorprendió el jueves muy tarde a Olivos, según se dejó trascender junto con señales de malestar. No sólo eso, sino que ni siquiera habría sido sugerido por los canales formales entre la Cámara alta y el Gobierno. Curioso además porque los rumores de las horas previas, cuando la oposición denunciaba que no aparecía el texto impuesto por el Frente de Todos en comisión, aludían a una demora y un hermetismo deliberados para incluir esa línea “militada” por Oscar Parrilli.

    Los efectos no son solo externos al Gobierno. Juntos por el Cambio anunció que redoblará su rechazo, no sólo en el ámbito legislativo. Era esperable y el Gobierno ya definió un discurso que acusa a la oposición de rechazar la reforma antes de conocer el texto. Pero anoche, un nuevo mensaje llegó desde la franja considerada aliada aún con esfuerzo en Diputados.

    Los diputados peronistas de Córdoba ratificaron e hicieron circular su decisión de no votar el proyecto de reforma. Y señalaron que lo hacían luego de haber conocido el dictamen aprobado por el Frente de Todos en el Senado. El mensaje le da mayor intensidad a la luz de alarma que asoma para el oficialismo en la Cámara baja. Esa decisión cordobesa se suma a la de los legisladores que se referencian en Roberto Lavagna y a un par de origen socialista. Así las cosas, Sergio Massa, por lo general en dupla con Máximo Kirchner, enfrenta un cuadro delicado para avanzar con la iniciativa una vez que la apruebe el Senado. Se verá cómo y a qué ritmo.

    Sergio Massa y Máximo Kirchner. Enfrentan el desafío de asegurar aliados para dar pelea por la reforma a la justicia federal.Sergio Massa y Máximo Kirchner. Enfrentan el desafío de asegurar aliados para dar pelea por la reforma a la justicia federal.

    Las miradas ya estaban puestas en Diputados porque se descontaba un trámite veloz en el Senado. La idea original: aprobar el proyecto a mitad de la semana que viene bajo la conducción de CFK. En las últimas horas, circularon algunas hipótesis sobre una postergación temporal, como efecto del sacudón por la “novedad” incluida en el texto que llegará al recinto. Pero lo que aparece en discusión no estaría limitado a tiempos para enfriar el tema, sino a posiciones e imágenes en la escenificación del poder interno.

    Está claro que Parrilli no tiene capacidad o peso propio para imponer un agregado como el que finalmente aparece en el artículo 72 del proyecto, más allá de que haya sido el vocero de esa movida con eje en una obsesión kirchnerista. Sólo la intervención directa de la ex presidente pudo garantizar el alineamiento del bloque. Todos saben de qué se está hablando, y varios legisladores lo apoyan con entusiasmo, pero aún así, la jugada debía ser traducida como indicación expresa de CFK.

    Para algunas voces cercanas a Olivos se trata de un agregado que no tiene valor práctico, inaplicable en cuánto a penalización porque si es aprobada la ley y es aprobada con esa cláusula, los jueces deberían denunciar ante el Consejo de la Magistratura lo que consideren “presiones mediáticas” entre otras presiones. La amplitud e imprecisión de esa categoría son en sí mismo alarmantes, y podrían operar de hecho como un elemento de presión sobre el periodismo. De mínima, pesa el mensaje.

    Se exponen entonces dos cuestiones. La primera, es cómo lo analiza la ex presidente. Y la segunda, con independencia incluso del punto anterior, cómo se proyecta sobre distintas franjas sociales, habida cuenta además de que no es un aviso en solitario. La Corte está recibiendo una especie de presión en continuado mientras el consejo consultivo delibera sobre ese rubro y también acerca del futuro del Consejo de la Magistratura y del Ministerio Público.

    Carlos Beraldi, defensor de CFK. Es figura central del consejo consultivo que analizará una recomposición de la Corte. Carlos Beraldi, defensor de CFK. Es figura central del consejo consultivo que analizará una recomposición de la Corte.

    Existe una interpretación en círculos cercanos al Presidente según la cual este tipo de jugadas –el agregado ruidoso a la reforma del fuero federal, la ofensiva contra el procurador interino y contra jueces con actuación en causas por corrupción- expondrían el objetivo de la ex presidente para cerrar su frente judicial, pero no alcanzarían y eso generaría apuestas más potentes en la misma medida que se perfilan insuficientes.

    El punto, siempre según la discutible lógica de acción y reacción, con el Presidente opuesto a tales jugadas, es que de todos modos cada capítulo como el del Senado opera en términos de imagen. Y en esa pulseada lo que aparece es, por lo menos, el desgastante juego de poder que muestra a CFK con sus filas firmes y disciplinadas, y al Presidente con fisuras en su armado ideal.

    En esa última línea, se destacan los gestos críticos de Roberto Lavagna y su sector en temas puntuales, el difícil y por momentos distante posicionamiento del peronismo que responde al cordobés Juan Schiaretti, y antes la posición del santafesino Omar Perotti en el caso Vicentin. Son algunos de los nombres destacados por Alberto Fernández para construir un armado propio y moderado. Lo insinuó como capital a consolidar desde el momento mismo de alumbrar la sorprendente fórmula con la ex Presidente como vice.

    Esa intriga inicial resurge en estos momentos, del mismo modo que parecía amortiguada en momentos como el arranque del aislamiento social frente al coronavirus. Es cierto que la cuarentena y la agudizada crisis económica y social deberían poner límite a las disputas domésticas. El problema tal vez más sensible, a esta altura, es que la interna está de vuelta con imágenes de dualidad en el poder.

    Fuente: Infobae.copm

  • La OMS puso una fecha estimativa para el fin de la pandemia del coronavirus

    La OMS puso una fecha estimativa para el fin de la pandemia del coronavirus

    El director de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dijo este viernes que espera que el mundo pueda acabar con la pandemia de coronavirus en menos de dos años, menos del tiempo que tomó para que se detuviera la pandemia de gripe de 1918. Tedros describió al COVID-19 como una «crisis de salud única en un siglo» y agregó que aunque la globalización ha permitido que el virus se propague más rápido de lo que lo hizo la gripe española en 1918, ahora también existe tecnología para frenarlo que no estaba disponible hace un siglo. «Esperamos acabar con esta pandemia en menos de dos años, sobre todo si podemos sumar esfuerzos», manifestó. Asimismo, Tedros argumentó que «no hay ninguna garantía» de que vaya a existir en algún momento la vacuna del coronavirus, y que, en caso de que sí termine desarrollándose, «no va a poner fin a la pandemia por sí sola». OMS y el coronavirus: «no hay una bala de plata en este momento y puede que nunca haya” «Ningún país podrá resolver este problema por sí solo hasta que tengamos la vacuna, que sería una herramienta vital y esperamos tenerla lo antes posible, pero no hay ninguna garantía de que la vayamos a tener, e incluso si la tenemos no va a poner fin a la pandemia por sí sola», advirtió hoy en una conferencia de prensa. En esa línea, llamó a todos los países a «aprender a controlar y manejar este virus usando las herramientas actuales», y a «hacer los ajustes en la vida diaria que son necesarios para mantenerse a salvo». De este modo, ratificó la necesidad de aprender a vivir con el virus, ya que los confinamientos «no son una solución a largo plazo para ningún país». Por su parte, el jefe de emergencias de la OMS, el doctor Michael Ryan, señaló que la pandemia de 1918 golpeó al mundo en tres olas, y que la segunda, que comenzó hacia finales de 1918, fue la más devastadora. Rusia dice tener la vacuna contra el coronavirus pero la OMS advierte: «No debe poner en compromiso la seguridad» «Este virus no exhibe un patrón similar de olas», indicó. «Cuando el virus no está bajo control, vuelve a aparecer». Ryan agregó que aunque los virus pandémicos con frecuencia entran en un patrón estacional, ese no parecía ser el caso con el coronavirus. Actualmente hay más de 22 millones de casos confirmados de coronavirus en el mundo y más de 795 mil muertes, según un conteo de la Universidad Johns Hopkins.

    Fuente: Perfil.com

  • Horacio Rodríguez Larreta volverá a poner a prueba la semana próxima su equilibrio interno y el vínculo con la Casa Rosada

    Horacio Rodríguez Larreta volverá a poner a prueba la semana próxima su equilibrio interno y el vínculo con la Casa Rosada

    Según los comensales, el almuerzo del jueves en las oficinas del tercer piso de la calle Uspallata tuvo en su menú más política que de costumbre.

    Frente a sus socios de la UCR y la Coalición Cívica -un encuentro que encabeza con frecuencia-, representada por Maximiliano Ferraro y Paula Oliveto, flanqueado por algunos de sus funcionarios más cercanos y con Martín Lousteau conectado vía Zoom, Horacio Rodríguez Larreta escuchó más de lo que habló.

    El jefe de Gobierno porteño quiso saber de primera mano qué se decía en el Congreso en torno al controvertido proyecto de reforma judicial, que a menos que el Gobierno decida lo contrario se encamina a tener media sanción en el Senado a mediados de la semana entrante.

    Rodríguez Larreta, un experto en hacerse el distraído, está inquieto. Es que a fines de la próxima semana, y horas después de que la Cámara alta discuta el proyecto de reforma judicial que la oposición rechaza de cuajo, deberá volver a sentarse por séptima vez consecutiva junto a Alberto Fernández y Axel Kicillof para anunciar cómo sigue la cuarentena.

    El jefe de Gobierno, como buena parte de la cúpula original del PRO, se guía por las encuestas: los sondeos que desmenuzan semanalmente en las oficinas de la administración local dan cuenta que los porteños valoran el trabajo conjunto de gestión de la pandemia entre la Casa Rosada y el Gobierno de la Ciudad. La política, dicen, va por otro carril.

    Elisa Carrió y Horacio Rodríguez Larreta (NA)Elisa Carrió y Horacio Rodríguez Larreta (NA)

    “Nosotros tenemos que administrar la crisis”, repiten de forma insistente colaboradores porteños. Aunque reconocen que el límite es “finito”. Y que caminan todo el tiempo sobre un desfiladero.

    Rodríguez Larreta subraya en privado que cada vez que tuvo que marcar diferencias con la Casa Rosada lo hizo, y que los exponentes del sector más radicalizado de la oposición tienen mucha más libertad que él para defenestrar al Gobierno porque no tienen la responsabilidad de gobernar. A pesar de que la confrontación, con excepción de casos aislados, no figura entre sus rasgos característicos.

    Pero incluso en esas diferencias -el caso Vicentin, la pasividad del Frente de Todos ante la liberación de presos producto del coronavirus o el eventual intento por ampliar la integración de la Corte Suprema-, el jefe de la Ciudad tuvo que administrar el vínculo con el oficialismo y las tensiones internas.

    El comunicado reciente de Juntos por el Cambio sobre la reforma judicial, por ejemplo, después de una reunión virtual de la cúpula opositora que contó con la participación de Mauricio Macri en remera desde una habitación francesa, provocó un intenso cruce telefónico entre el jefe de Gobierno y Patricia Bullrich, que lidera al sector más combativo del PRO.

    Rodríguez Larreta se enfureció porque en el texto que incluía duras críticas al proyecto del Frente de Todos aparecía su firma y no las del resto de los gobernadores de Cambiemos. Comprensible: el alcalde negocia con la Casa Rosada el traspaso de la Justicia nacional penal a la órbita de la Ciudad. Además de la gestión de la crisis sanitaria.

    La cúpula de Juntos por el CambioLa cúpula de Juntos por el Cambio

    El debate parlamentario de mediados de semana tendrá, afuera del Congreso, un contexto peculiar: desde un sector de la oposición fomentan una convocatoria en las puertas del Senado para protestar por el “plan de impunidad” que Cambiemos jura que Cristina Kirchner pretende instalar para limpiar su legajo judicial.

    Por esas horas, el jefe de Gobierno, el Presidente y Axel Kicillof estarán abocados, en paralelo, a resolver la continuidad de la cuarentena, sobre la que hace tiempo empezaron a multiplicarse críticas de la oposición. El alcalde empezará desde hoy a planificar su cronograma de reaperturas, que pretende que siga adelante.

    Los colaboradores de Rodríguez Larreta le restan dramatismo. Dicen que es parte de la dinámica de la gestión. Que la semana anterior también compartió el escenario presidencial de Olivos y que 48 horas después se registraron las protestas del feriado con epicentro en la Ciudad que Alberto Fernández y Kicillof fustigaron, y de las que el propio alcalde se desmarcó.

    Dicho anuncio estuvo atravesado por sutiles mensajes cruzados. “Se trata de ir recuperando progresivamente las libertades que esta pandemia restringió en el mundo entero”, deslizó el jefe de Gobierno en su discurso de quince minutos. El concepto “libertades”, en el que empezó a machacar en las últimas conferencias, suele irritar especialmente al jefe de Estado. Alberto Fernández anotó en un papel mientras hablaba el alcalde.

    Y al final, contestó, serio: “Algunos comentarios finales… nosotros nunca restringimos libertades, solo cuidamos la salud de la gente”. La armonía política, aún desde la retórica, pende siempre de un hilo.

    En el encuentro remoto de este martes, la jefatura de Juntos por el Cambio mostró algarabía por la concurrencia de la convocatoria. Desde Europa, Macri mandó a escribir en sus redes sociales que estaba “orgulloso” de los argentinos. Bullrich remarcó que “la gente va a dejar en el camino a los tibios”. El jefe de Gobierno, en cambio, avisó horas antes de la reunión virtual que ya tenía agendada una cita por planificaciones presupuestarias de su gobierno. No participó del Zoom. María Eugenia Vidal, su socia interna, sí lo hizo. Pero no abrió la boca.

    Las tensiones por la marcha del lunes y el rol de la oposición volvieron a quedar expuestas. Y fue de nuevo Elisa Carrió, después de una charla telefónica con Rodríguez Larreta, la que le tiró un salvavidas. Aseguró a través de sus redes que “nadie debe arrogarse o sacar ventajas de la movilización” y amplió: “Hay que mantener un diálogo mínimo con el Presidente”. “(La radicalización de Cambiemos) Es funcional a Cristina Kirchner”, agregó. Música para los oídos del jefe de Gobierno.

    En medio de esa tirantez interna, Rodríguez Larreta se encamina a otra semana de equilibrio político. Y vuelve a insistir en que no comulga con la grieta. Aún cuando le sirva para llegar a ser gobierno, su objetivo histórico. “Tengo 54 años y hace 50 que quiero ser presidente. Con la grieta puedo llegar a ser presidente, pero no sirve para gobernar”, se confiesa en privado, entre sus colaboradores.

    Fuente: Infobae.com

  • Sabsay apuntó a Fernández Sagasti: «Sigue a Goebbels, miente, que algo quedará»

    Sabsay apuntó a Fernández Sagasti: «Sigue a Goebbels, miente, que algo quedará»

    El tema de la reforma judicial alimentó la polémica este sábado 22 de agosto, con la senadora kirchnerista Anabel Fernández Sagasti (Frente de Todos) defendiendo el proyecto en declaraciones a Radio Mitre, ocasión en la que acusó a la oposición de «no colaborar en nada y no mandar ni una coma para mejorar el proyecto», al tiempo que insistió en que ese proyecto «de ninguna manera busca la impunidad de la vicepresidenta Cristina Kirchner», citando al abogado constitucionalista Daniel Sabsay, como uno de los defensores de esa premisa cuando pasó por el Senado. «Hasta el abogado Daniel Sabsay, que no se puede decir que sea oficialista, dijo cuando habló en la Comisión que el proyecto no perseguía la impunidad de Cristina», dijo Fernández Sagasti a los periodistas que la entrevistaban en Sábado Tempranísimo, el ciclo de Mitre, pero esa afirmación de la legisladora fue rebatida minutos después en redes por el propio Sabsay, quien sostuvo en Twitter que «Fernández Sagasti continúa sosteniendo que dije que la reforma no asegura la impunidad de Cristina, pese a mis múltiples desmentidas. Sigue a Goebbels quien decía, miente, miente que algo quedará»: «No hay ningún artículo en el proyecto que mandó el Ejecutivo que garantice la impunidad de nadie y ninguno de los senadores lo hubiéramos firmado de ser de otra forma, lo dijeron los propios constitucionalistas que fueron» sostuvo Fernández Sagasti, ocasión en al que citó el nombre de Sabsay justamente como uno de los que había sustentado esa desmentida de las acusaciones opositoras. «Esa chicana de la impunidad es mentira», insistió en Mitre la senadora mendocina. Asimismo, Fernández Sagasti consideró que «si es que sale ley, no es que al otro día va a ser la panacea, pero sí va a ser mejor y hay que seguir trabajando y escuchar a la comunidad para sacar el mejor proyecto posible, ese es el espíritu del Senado: que sea una buena herramienta para que Poder Judicial funcione un poco mejor». «De una vez por todas, desde el Congreso tenemos que trabajar con sinceridad, y no lo hemos podido lograr todavía: la oposición está empecinada en no trabajar nada que venga del Ejecutivo, como por ejemplo la ley de alquileres», agregó. Otro tema que en la charla se mencionó en esa entrevista es si el presidente Alberto Fernández «se había enterado por los diarios» de la llamada «clausula Parrilli», que reclama a los jueces que denuncien eventuales presiones mediáticas para que avancen en determinadas causas, pero Fernández Sagasti contestó «no lo sé, todo se mandó a los enlaces que tenemos con el Poder Ejecutivo, y hasta se demoró ese dictamen porque se trataban justamente los detalles con el Ejecutivo, ahora si el enlace no le avisó al Presidente sobre ese agregado al proyecto, no puedo saberlo».   País: «No había por qué avisar, técnicamente no procede» El que también se había referido este sábado a ese punto, el del conocimiento del Mandatario en la clausula Parrilli, fue el senador también oficialista Mario País, quien sostuvo que «técnicamente no procede» que le avisen al presidente Alberto Fernández sobre los cambios que se introduzcan en proyectos de ley enviados por el Poder Ejecutivo. El legislador chubutense remarcó que ese inciso E del artículo 72, que abrió una gran polémica, «estaba ya con el proceso de dictamen» y negó que haya sido agregado por Parrilli «de manera oculta». «Desconozco si le informaron al Presidente, pero le deben haber avisado, porque no procede: técnicamente no procede», afirmó País, recalcando que «en la política, puede ser que se le haya pasado: puede que sí o puede que no. A mí no me correspondía avisarle o no sobre el cambio al Presidente», añadió Pais. Al respecto agregó que muchos proyectos de ley presentados por el Poder Ejecutivo fueron modificados en el Congreso «porque el Senado no es una escribanía».

    Fuente: Perfil.com

  • “Nos enteramos por Twitter”: sorpresa, alarma e inversiones en duda en el sector de las telecomunicaciones luego del decreto del Gobierno

    “Nos enteramos por Twitter”: sorpresa, alarma e inversiones en duda en el sector de las telecomunicaciones luego del decreto del Gobierno

     

    “No es Vicentin, pero tampoco está tan lejos”. La frase que el propio autor –un alto ejecutivo del mundo de las telecomunicaciones en la Argentina– reconoce como una exageración sirve, sin embargo, como una síntesis del estupor y la sorpresa que causó en ese mercado el decreto presidencial, anunciado ayer por el propio Alberto Fernández, que congela las tarifas de los servicios de telefonía móvil e Internet hasta fin de año y que, sobre todo, los declara “servicio público esencial” a la telefonía móvil, Internet y la televisión por cable.

    Más allá de las dudas y de que aún no están claros los alcances de la medida y cómo se implementará –quedará en mano de las resoluciones del Ente Nacional de Comunicaciones, Enacom– la industria cree que el Gobierno se está metiendo de lleno en un mercado en competencia. Eso, dicen, impactará en las inversiones, genera muchas dudas y pone signos de interrogación en el mercado y, por consiguiente, en los servicios que presta. “Nos parece un error y un retroceso para la industria y el país”, definió brevemente anoche Telefónica de Argentina en un comunicado.

    “El miércoles nos aseguraron que el aumento de septiembre estaba ‘ok‘, nos pidieron un horizonte futuro con el tema precios, en el que estábamos trabajando, y dos días después nos enteramos por Twitter de esta medida. Es insólito”, detallaron off the record, con bronca y preocupación, desde una de las empresas.

    Alberto FernándezAlberto Fernández

    “Esto es de una profunda gravedad. El Gobierno se comprometió a descongelar los precios en septiembre y no está cumpliendo. Todos los aumentos se hablaron primero con ellos, estaba todo consensuado. Esto es una sorpresa tremenda, no entendemos por qué se da ahora, de esta manera. Somos un sector de competencia plena. El problema no es el acceso, es que la gente no tiene ingresos para pagar los servicios”, destacaron en otra de las empresas afectadas.

    Desde la oposición, directamente, hablan de que se trata de una medida restrictiva y de intervención “a lo Venezuela”. Economistas consultados por Infobae ponen el foco en lo negativo de la medida y en que los precios controlados son un manotazo de ahogados que nunca funcionan.

    ¿Para todos y todas?

    Lo cierto es que el Gobierno prometió garantizar el acceso de estos servicios “para todos y todas” y recuperar “herramientas regulatorias que el gobierno anterior quitó” al Estado. “En lo sucesivo, no podrá haber ningún aumento sin la previa aprobación del Estado”, dijo Fernández.

    Esa idea de precios que se convierten en tarifas reguladas desde el Estado, esa intervención, es lo que enciende alarmas en los despachos de las empresas de una industria que en los primeros tres meses de este año, según datos del Enacom, generó ingresos por más de $148.000 millones (telefonía fija y móvil, Internet y tevé por cable), poco más de USD 1.000 millones.

    Más allá de las posturas ideológicas, esto puede ser el comienzo de un deterioro de una infraestructura que hasta antes de la pandemia estaba bien, y aguanto el uso en el comienzo de la cuarentena (Carrier)

    “No fijan las tarifas… pero van a autorizar los aumentos. Y son subas que se dan por la inflación, no por otra cosa. El problema no es el sector, es la economía”, resumió Enrique Carrier, especialista en el mercado de las telecomunicaciones. “Será parecido a lo que pasa con Precios Máximos: los ponen y esos productos desaparecen. Es un beneficio a corto plazo y un perjuicio a mediano y largo. Las telco invierten mucho más de lo que se cree. Las autoridades van a actos en los que anuncian desembolsos de USD 1 millón y estás empresas ponen eso en un sólo día. Más allá de las posturas ideológicas, esto puede ser el comienzo del deterioro de una infraestructura que hasta antes de la pandemia estaba muy bien, que aguanto el uso en el comienzo de la cuarentena”, explicó.

    “Este mercado tiene muchos jugadores, como cooperativas y pymes del interior que también se van a ver afectadas. Y tiene intermediarios. ¿A esos también se les fijará los precios o sólo al último tramo? Hace varios años en California, EEUU, regularon el precio minorista de la energía eléctrica y no el mayorista y terminaron con cortes. El efecto inmediato de esto es que las empresas dejarán de invertir”, dijo Carrier.

    En medio de la sorpresa generaliza, varios ejecutivos del sector destacaron que poner a la televisión por cable en este “paquete”, con una mención particular a la satelital, parecen “dardos” especiales apuntados a empresas como Cablevision y Directv.

    “Esto no es un nuevo capítulo contra Clarín, para nada”, afirmó hoy en declaraciones a CNN Radio, Gustavo López, vicepresidente del Enacom. “El Gobierno no va a fijar tarifas, pero las empresas van a tener que justificar sus aumentos y el gobierno va a autorizar o no”, dijo.

    “Los precios controlados no funcionaron nunca, no hay forma de bajar la inflación a través del control de precios. La señal para el consumidor es que consuma más y para el productor que produzca menos y se genera escasez. En electricidad se ha visto claro a lo largo de la historia. Pasó siempre; en los 80s y en el kirchnerismo”, resumió el economista Agustín Etchebarne.

    “La declaración de servicio público es otra mala señal, es meter la intervención del Estado sobre un sector de la economía. En sectores de rápido avance, esto es más grave aún, por la velocidad del cambio tecnológico. Cuando intervenís y metes controles y regulaciones excesivas, frenás el cambio tecnológico y te retrasás respecto a los demás países del mundo. Con estas intervenciones, por ejemplo, seguramente demorás el cambio hacia la tecnología 5G”, detalló.

    Santiago Urbiztondo, economista de FIEL y especialista en regulación y servicios públicos, tiene también una visión negativa del decreto, por la medida en sí misma y por la concepción de confundir interés público y alterar la dinámica competitiva de un sector de cambio rápido. “Veo una improvisación y ansiedad por anunciar medidas que generen popularidad. Es muy preocupante. Si los intentos regulatorios y de control fracasaron hace años, imagínate ahora”, aseguró.

    Con el discurso de lo nacional y popular a la cabeza, y con el ‘vamos por todo’ detrás. Hay una línea que se mantiene y profundiza. Con Vicentín quisieron tener una empresa testigo para garantizar la soberanía alimentaria (Bullrich)

    “No podemos controlar el dólar, menos vamos a controlar algo que cambia todo el tiempo, a una velocidad fantástica. Esto no son KW o litros de agua, no hay una tecnología y un producto fijo o estandarizado, dijo Urbiztondo.

    La oposición también fue muy crítica, como detalló Infobae. Dos ex titulares del ENACOM durante el gobierno de Cambiemos, Miguel de Godoy y Silvana Giudici, hablaron “un golpe para las empresas”.

    “Con el discurso de lo nacional y popular a la cabeza, y con el “vamos por todo” detrás. Hay una línea que se mantiene y profundiza. Con Vicentin quisieron tener una empresa testigo para garantizar la soberanía alimentaria”, tuiteó Patricia Bullrich. “Declaran servicio público a la TV por cable, pero no hay asfalto ni cloaca en la mitad del Conurbano, donde gobernaron 33 de los últimos 37 años”, dijo.

    “El mercado no va a reaccionar bien y esto va a generar más conflicto, sobre todo con Clarín. Es una sorpresa, no estaba en la agenda pública. Se busca regular el mercado y el acceso que tienen los usuarios. La telecomunicaciones son un sector concentrado por naturaleza, pero también por dinámica de un Estado que lo fue permitiendo: hay baja calidad, escasa competencia y pocas inversiones, pero también es cierto que la principal que se realizó en los últimos tiempos fue del propio Estado con la extensión de la red de fibra óptica”, aseguró Santiago Marino, especialista en políticas de comunicación y docente e investigador de las universidades de Quilmes y San Andrés. “Tampoco hay que olvidar que la mayor parte de las quejas de los consumidores vienen de las empresas de este sector”, agregó.

    Chile lanzó 5G la semana pasadaChile lanzó 5G la semana pasada

    Creo que la narrativa de que esta medida inhibirá inversiones, o que supone estatización, es tan alarmista como falsa: la telefonía básica es servicio público y es privada desde 1990; y las TIC fueron definidas como ‘servicio público en competencia’ en el mismo período en que el sector registró el mayor impulso inversor (por la licitación 4G y su despliegue, en 2014) de los años recientes”, aseguró Martín Becerra, profesor universitario e investigador del Conicet.

    No podemos controlar el dólar, menos vamos a controlar algo que cambia todo el tiempo, a una velocidad fantástica. Esto no son KW o litros de agua, no hay una tecnología y un producto fijo o estandarizado (Urbiztondo)

    Quizás la imagen comparativa que mejor describe el contexto la haya dado el economista Eduardo Levy Yeyati. “Mientras tanto, del otro lado de las vías…”, tuiteó y puso el link de una noticia del lunes pasado, de un diario chileno. Allí, el presidente trasandino sonríe delante de un telón colorido, algo futurista. “Piñera anuncia el inicio de la licitación de la red 5G: Chile es pionero en Latinoamérica”, es el título de la nota. Se trata de la primera licitación del espectro para el desarrollo de la red 5G en Latinoamérica, lo que impulsará una inversión de entre US$2.650 millones y US$3.000 millones en infraestructura en los próximos cinco años, estimó el gobierno chileno.

    Fuente: Infobae.com

  • Sanz y Bullrich celebraron «soplarle la nuca» al Gobierno

    Sanz y Bullrich celebraron «soplarle la nuca» al Gobierno

    Con la espuma de la movilización del 17A todavía fresca, Patricia Bullrich y Ernesto Sanz compartieron un Zoom junto a militantes del PRO en el que celebraron el escenario “histórico” de ser una oposición que le “sopla la nuca” al peronismo en el poder y pugnaron por “tolerar las diferencias” dentro de Juntos por el Cambio para “no tirar a nadie por la ventana”.  En una charla que mezcló autocríticas por la gestión de Cambiemos, risas cuando un militante lo nombró como Alejandro Sanz (el cantante), polémicas por la postura ante el déficit fiscal y expectativas por la fortaleza futura del espacio, el radical planteó un desafío hacia adelante: “Tenemos por delante una batalla cultural y no solo electoral”.  Se profundiza la pelea por el liderazgo y las decisiones en Juntos por el Cambio   Allí, la presidenta del PRO y el referente de la UCR no dudaron en catalogar a Juan Grabois como “la síntesis de esa batalla cultural: la filosofía del pobrismo”. “La utopía regresiva, que seamos todos iguales, todos pobres, va a contramano de la cultura argentina de clase media, con movilidad social”, detalló el mendocino.  Bullrich, minutos antes, ya había planteado una autocrítica por lo que fue la gestión de Cambiemos en materia de política social y la relación con las organizaciones sociales: “Fuimos Sigamos y no Cambiemos, mantuvimos las mismas organizaciones y el mismo tipo de política social, que es regresiva. Mantenés a la gente en la misma situación que está”. En medio de un momento de ebullición de Juntos por el Cambio, entre ‘duros’ y ‘moderados’, Sanz y Bullrich destacaron la importancia de mantener la unidad. “Hoy tenemos un peronismo desorientado en el gobierno”, planteó el radical. “Otras veces llegaba al poder con crisis y tierra arrasada y podían hacer lo que querían. Ahora no es vamos y vamos”, añadió. Al respecto, la ex ministra resaltó tres momentos recientes en los que consideró que JxC logró posicionarse “como mayoría”: la polémica por la salida de presos, las protestas por la intervención de Vicentin y la última marcha del 17A por la reforma judicial. “Existe oposición cuando el oficialismo siente que hay alguien que tiene el aliento en la nuca. Y estamos ahí”, celebró Bullrich. 17A: Juntos por el Cambio muestra diferencias por la marcha “Para el peronismo en el poder eso es tremendo”, coincidió Sanz. Pero alertó: “Para nosotros empieza a jugar el teorema de Baglini, poder mostrar una alternativa”. “La economía está hecha pelota. ¿Tenemos para la gente una luz al final del túnel? ¿Podemos conducir eso? Hay que laburar mucho ahí”, razonó en un interrogante que es amplio hoy en muchos dirigentes de JxC respecto a la potencialidad del espacio para dar respuestas en materia económica luego de cuatro años de mandato todavía frescos en la memoria. “Si nosotros hoy pensamos que por inercia el gobierno va a ir descendiendo de imagen, cometiendo errores y generando descrédito y que eso solo lo vamos a canalizar nosotros, nos equivocamos”, resumió el ex senador. Ante mil militantes que seguían la charla en Zoom y otros tantos en Facebook, Bullrich y Sanz mostraron más sintonías que desacuerdos. El radical describió a los dos como “polemistas, de ir al frente, de tener acción y no achicarse” y la macrista debió salir a respaldarlo cuando militantes del PRO repudiaron una postura de Sanz respecto a no poner a la discusión del déficit fiscal como el centro de la escena. “Somos más liberales”, aclaró Bullrich.    Ante una pregunta sobre el futuro de Mauricio Macri y los nuevos liderazgos, Sanz buscó aclarar declaraciones por las que recibió críticas porque había dicho que el ex presidente no podía ser el líder de la oposición: “Tenemos que ser capaces de reconciliarnos con una parte de la sociedad, con un programa alternativo, pero también necesitamos construir nuevos liderazgos”. “Sin tirar a nadie por la ventana”, se atajó, “pero siendo inteligentes para que cada uno tenga el lugar que merece y corresponde y sea más útil al conjunto”. Mientras tanto, pidió “darle para adelante” con un “liderazgo colectivo”, que hoy es el que viene generando ciertos cortocircuitos.

    Fuente: Perfil.com

  • Ernesto Sanz: “¿Cuánto tiempo demora esto en explotar?”

    Ernesto Sanz: “¿Cuánto tiempo demora esto en explotar?”

    El ex presidente de la Unión Cívica Radical, Ernesto Sanz, reapareció este jueves por la tarde en un encuentro virtual acompañado por la presidente del PRO, Patricia Bullrich. Al analizar los desafíos de la oposición para canalizar los reclamos de una parte de la sociedad que el lunes pasado mostró que está movilizada, el ex senador alertó que no hay que perder de vista el corto plazo y planteó un complejo panorama económico.

    Te doy un ejemplo: me metí mucho por cuestiones profesionales en temas energéticos; es un desastre”, introdujo. Y explicó: “Hay un secretario de Energía al que no le dan pelota y los interventores de los entes llegaron nada más que para meterle denuncias a Aranguren y a los que estaban antes; mientras tanto, provincias como las mías han recibido cero en regalías”.

    ¿Cuánto tiempo demora en explotar? ¿Cuánto tiempo el Banco Central va a seguir agrandando y agrandando sin que pase algo? ¿Cuánto tiempo van a aguantar las pymes y los emprendedores? ¿Y el sector turismo? Tenemos que estar preparados para el corto plazo y para ofrecer en el mediano plazo una luz al final del túnel”, aseguró.

    La presidente del PRO hizo autocrítica de la gestión de Mauricio MacriLa presidente del PRO hizo autocrítica de la gestión de Mauricio Macri

    Los protagonistas de la conversación analizaron los errores cometidos durante la gestión de Mauricio Macri

    No fuimos disruptivos, no nos animamos a cambiar y sostuvimos las mismas organizaciones y el mismo tipo de política social: mantener a la gente en la misma situación con un ingreso. Las políticas sociales progresivas son las que generan un click cultural”, reconoció Bullrich.

    La ex funcionaria especificó que, en el caso de volver al poder, modificaría “el sistema de decisiones, cómo destrabar la gobernabilidad y la política económica. También la política social, con libertad y progreso y no con estancamiento social”.

    “Hay una reflexión previa que tenemos que hacer: podemos hacer un ejercicio de autocrítica, tranquilos, porque lo hacemos en un marco de unidad de Juntos por el Cambio. Un ejercicio positivo para no cometer los errores del pasado en un futuro. Pertenecemos al único espacio opositor que, unido, puede alternar en democracia”, contestó Sanz, uno de los fundadores de Cambiemos.

    El ex senador nacional, que ha estado retirado de la vidriera pública en los últimos años, indicó que Juntos por el Cambio precisa “crear nuevos liderazgos” y que “a ocho meses de haber asumido ya le estamos soplando en la nuca al peronismo”.

    Y agregó: “El peronismo está desorientado, porque las veces que llegó al gobierno llegaba con crisis, tierra arrasada. Podían hacer lo que querían, y ahora no. Ahora hay que hacerse cargo”.

    En cuanto a la autocrítica de la coalición que triunfó en 2015 y debió abandonar la Casa Rosada cuatro años después, expresó: “El gran error fue el modelo de construcción de poder. El tema social. No lo supimos construir. Si vos escuchás a (Juan) Grabois, él está convencido de que en esta democracia las organizaciones sociales desplazaron a los partidos políticos”.

    El otro fracaso vino del Ministerio del Interior y de la relación con las provincias, con los gobernadores peronistas. En lugar de construir un esquema democrático y federal, los radicales y el PRO alimentamos a los caudiillos del peronismo que después compitieron con los nuestros, les ganaron y les aportaron votos al modelo Fernández-Fernández”, especificó el abogado radical.

    Bullrich habló de "lograr que reforma judicial no se haga realidad"Bullrich habló de «lograr que reforma judicial no se haga realidad»

    La convocatoria del encuentro se desarrolló por redes sociales, en donde cerca de 1.000 personas fueron parte del espacio virtual, también compartido a través de las cuentas del PRO en Facebook.

    “¿Cómo te hiciste radical?”, le preguntó Bullrich a Sanz. El mendocino respondió: “Era una época en donde si eras joven y tenías inclinaciones políticas y querías militar tenías opciones: juventud peronista o el radicalismo. Mis amigos eran todos peronistas. Yo escuché a (Raúl) Alfonsin en la interna del 73, era Alfonsín-(Federico) Storani, y me convertí en un ‘Freddy boy’”.

    Bullrich retomó el debate sobre el contexto que atraviesa el país e incursionó en las ventajas que tiene la oposición de cara a las elecciones legislativas de 2021. “Durante la cuarentena logramos ser mayoría en tres momentos: con la salida de los presos, con la expropiación de Vicentin y con la marcha del lunes pasado”, dijo.

    Y reiteró: “Por eso es tan importante mantener la unidad: con principios, autocrítica y miradas en el futuro. Vamos por las elecciones de 2021. Tenemos que lograr que la reforma judicial no se haga realidad para generar una esperanza fuerte en esta sociedad, que va construyéndose en temas y poniendo una agenda muy fuerte en la realidad política argentina”.

    Sanz ratificó su postura: “Es doble o triple nuestra responsabilidad de mostrar, como opositores, la alternativa. Si nosotros hoy, Juntos por el Cambio, pensamos que por inercia el Gobierno va a ir descendiendo, cometiendo errores, generando descrédito, desconfianza, disgustos y desilusiones, y que eso lo vamos a canalizar nosotros, estamos equivocados”.

    “Un gran desafío es saber interpretar lo que está pasando en el sujeto político-sociedad, adaptar las consignas a la realidad. La economía está destrozada, el mundo pyme está hecho pelota, ¿nosotros tenemos una luz al final del túnel? Es una oportunidad histórica porque, por primera vez, se dan dos variables: una fuerza política poderosa y una sociedad que está mirando este canal, que no está anestesiada. Si somos capaces de encastrar estas dos cosas el futuro es promisorio”, manifestó el legislador.

    Sobre el final, algunos participantes tuvieron la posibilidad de dejar sus preguntas en un encuentro al que también acudieron Laura Alonso y Silvana Giudici.

    “Tenemos que ser más Cambiemos y menos Sigamos. Es evidente que no hay ninguna receta, pero debemos saber cuál es la batalla cultural que hay que dar y darla. Lo difícil en un gobierno es sostenerse y después volver a ganar. Ahora estamos como en la televisión. Cada vez que vas a un programa el conductor mira para otro lado porque mira el rating. Siento que la política es eso: construir minuto a minuto algo que genere ese cambio cultural. Y este gobierno está hace ocho meses, pero se me perdió la noción del tiempo”, completó Bullrich.

    Fuente: Infobae.com

  • Graciela Ocaña: «No es una reforma, sino un intento de cooptación de la Justicia»

    Graciela Ocaña: «No es una reforma, sino un intento de cooptación de la Justicia»

    Graciela Ocaña visitó de forma virtual la Escuela de Comunicación para participar de una conferencia de prensa organizada por estudiantes de Periodismo de Editorial Perfil. Avaló la marcha del 17A y justificó: «Fue una manifestación de ciudadanos que se han expresado por aspectos que tienen que ver con el agotamiento». También lanzó críticas hacia la reforma judicial sentenciando que «no es el proyecto que Alberto quería», a la vez que remarcó que Cristina Kirchner ejerce «un poder desde las sombras». Por otra parte, la diputada nacional respaldó la gestión de Horacio Rodríguez Larreta. «Hace un trabajo muy importante con el control de la pandemia en la Ciudad», elogió. Y por último, criticó al ministro de seguridad bonaerense, Sergio Berni. «Está más en la televisión que preocupándose por la seguridad de la provincia de Buenos Aires», disparó Ocaña en el Ciclo de Entrevistas a cargo de Rodrigo Lloret, director de Perfil Educación. —¿La protesta del 17A podrá tener impacto en las próximas elecciones? —Creo que fue una marcha de ciudadanos que en todo el país se han expresado por aspectos que tienen que ver con el agotamiento por el aislamiento sobre todo en la región metropolitana y la situación económica. La mayor parte de los pedidos tenía que ver con la institucionalidad de rechazar las reformas que busquen la impunidad de la vicepresidenta. No se puede poner a toda la Argentina en una agenda para lograr la impunidad de una familia, de Cristina, de sus hijos, y de los funcionarios que la acompañaron durante su gobierno. Claramente muestra un estado de decepción, aún en votantes del presidente Fernández que esperaban la agenda que había propuesto y que no tiene que ver con garantizar la impunidad a su vicepresidenta. —En su momento integró el gabinete de Cristina Fernández de Kirchner. ¿Cómo puede definir usted a la vicepresidenta en términos políticos? —Integré el gabinete de Cristina y la conocí en la Cámara de Diputados, trabajando en las Comisiones de asuntos constitucionales y lavado de dinero. Hoy la vicepresidenta es el poder del gobierno de Alberto Fernández, que no está siguiendo su agenda o sus ideas y va en sentido contrario. Él muchas veces dice que quiere hacer todo lo que hizo Néstor Kirchner. Yo le diría al presidente que lo que tiene que hacer es retirar esa reforma judicial, aunque eso enoje mucho a Cristina. Ella es una mujer inteligente que busca cumplir sus deseos y creo que lo ha mostrado en sus dos presidencias. Ahora, lo está demostrando nuevamente. Creo que ejerce un poder en las sombras de las cosas que le interesan a ella. Graciela Ocaña impulsó a su marido como funcionario porteño —Algunos analistas sostienen que la reforma judicial busca la impunidad de Cristina Kirchner. ¿Usted qué piensa? —Creo que es negativa para la sociedad. Estamos en medio de una pandemia, la situación económica se ha agravado y más allá de la necesidad de debatir sobre cambios en la justicia, no es el momento. El fondo de la discusión tiene tres aspectos, uno es el proyecto que ha ingresado a la Cámara de Senadores. Es inadecuado porque va en sentido contrario de los cambios que se habían propuesto, por ejemplo, en el programa Justicia 2020. Incluso con los que el Congreso de la Nación había votado respecto de quién encabeza la acción penal. El proyecto planteado nombra a más cantidad de jueces, sobre todo en el ámbito metropolitano, que no se entiende. Le da al Gobierno esa posibilidad de nombramientos que son inadecuados en un procedimiento que no es el de la Constitución y en ese sentido también me opongo. Y lo otro que tiene que ver con el Ministerio Público y la Corte Suprema a cargo de esta comisión asesora que encabeza el abogado de Cristina Fernández de Kirchner. Cuando querés hacer una reforma a la justicia y los que están a cargo son los abogados de los imputados, me parece que no es el camino adecuado. —¿Considera, entonces, que el proyecto de reforma judicial es un proyecto de Cristina y no de Alberto? —Es un proyecto que busca justamente generar espacios de poder. No es el proyecto original que Alberto Fernández hubiera mandado, ni el que Gustavo Beliz hubiera mandado. Además de eso, también está el hecho de tratar de sacar a algunos jueces que le molestan a Cristina, a través de una maniobra en el Consejo de la Magistratura. La verdad es que uno ve que no es una reforma, sino un intento de cooptación de la Justicia y esto es lo más grave. —Usted ha hecho una propuesta para crear una Comisión Especial Investigadora sobre el tema de violencia institucional, ¿cree que Berni debería dejar su cargo para que se investigue la muerte de Facundo Astudillo Castro? —Yo creo que la muerte de Facundo debe investigarla la justicia. Tampoco voy a decir que Berni es el responsable, no lo sé. Pero evidentemente aquí hay una madre que hace más de cien días está buscando a su hijo que está desaparecido. Y lo que me preocupa de Berni, es que pase más tiempo en los canales de televisión que garantizando la seguridad de los bonaerenses. Hay muchos otros casos en todo el país. Por eso, nosotros estamos auspiciando desde nuestro espacio, la creación de esta comisión bicameral para investigar la violencia institucional que se está produciendo. Y que, yo creo que la pandemia la ha agravado. —¿Usted considera que Alberto es un títere de Cristina? —Considero que el poder lo tiene Cristina. A tal punto, que el Presidente cuando vino el 1° de marzo al Congreso, nos había dicho que esa semana iba a ingresar el proyecto. Es evidente que el proyecto original no es el proyecto que llegó ahora al Senado. Tuvo muchos cambios y por eso también se dilató en el tiempo. Me parece la sociedad siente que hay un presidente que no es sensible a lo que les pasa a los ciudadanos todos los días. —¿Qué piensa sobre las diferencias que manifestó Horacio Rodríguez Larreta sobre la marcha del 17A? —No tenemos ninguna discusión de que la marcha fue una manifestación de ciudadanos que tienen todo el derecho, lo garantiza la Constitución. Creo que Rodríguez Larreta está haciendo un trabajo muy importante con el control de la pandemia en la Ciudad. Debe estar preocupado como todos por la situación que se está dando en el área metropolitana pero también estamos trabajando desde la Ciudad para empezar con las aperturas. Se han autorizado todos los trabajos profesionales independientes y creo que la Ciudad está retomando esta nueva normalidad. Hasta que no haya alguna vacuna definitiva o una cura establecida, vamos a tratar de convivir con el virus. En ese marco las preocupaciones son distintas pero todos respetamos la decisión de los ciudadanos en nuestro espacio de Juntos por el Cambio. —¿Desde su experiencia como ministra de Salud, tiene alguna crítica a Ginés García del manejo de la pandemia? —Me tocó manejar una pandemia de la gripe H1N1 y tomamos medidas mucho más rápido que el ministro. Creo que se quedó con una idea de que la pandemia no iba a llegar o iba a demorarse varios meses. Así lo expreso públicamente en enero y febrero. Argentina llega rápido a una cuarentena por no tomar medidas preventivas como suspender los vuelos en los aeropuertos y tampoco se aprovisionó. Nosotros con el H1N1 compramos todo el stock disponible de elementos tanto de protección para el personal como de medicamentos. También cerramos inmediatamente los vuelos, muchos nos criticaron en ese momento. La cuarentena, en un primer momento, era interesante porque había que preparar el sistema de salud. Extenderla tanto tiempo me parece que no fue muy inteligente y creo que ahora estamos pagando las consecuencias porque estamos en el momento de mayor pico en el área metropolitana y prácticamente se hace imposible continuar aislado para la sociedad. Hay mucha movilidad sobre todo en el conurbano y eso hace que los contagios suban día a día. Ocaña: «El Gobierno no gira los fondos para los servicios de PAMI» —Ha sido una persona que ha pasado por distintos espacios. ¿Cómo hace para manejar sus convicciones? —Yo me manejo por mis valores. A mí me importa la política como una cuestión de transformación, de mejorar la vida de la población. Nunca me gustó calentar sillas. Por eso, cuando sentí que no se hacía lo que a mí me parecía que había que hacer, por ejemplo, en Salud, renuncié. Siempre en el poder es más fácil quedarse que irse, eso no tengas dudas. Y cuando me hice cargo del PAMI, creo que eso fue transformador en la institución. Y sirvió a mucha gente. Eso me parece que es lo más importante. —Agradecemos su participación en el Ciclo de Entrevistas y la invitamos a realizar algún comentario final para cerrar el reportaje. —Felicitarlos e incentivarlos. Yo tengo que reconocer que soy una periodista frustrada, pero cumplen un rol muy importante en la sociedad. Creo que el periodismo va a ser central porque hoy, con tanta información, es necesario poder saber cuál es real y cual no. Los felicito y espero que todos puedan cumplir su sueño, que es lo más importante en la vida hacer lo que uno le gusta. Por Gonzalo Aragon, Patricia Manni y Candela Civitareale Estudiantes de Periodismo Escuela de Comunicación de Editorial Perfil.

    Fuente: Perfil.com

  • Ante la falta de dólares, el Gobierno apura a la industria para que sustituya importaciones

    Ante la falta de dólares, el Gobierno apura a la industria para que sustituya importaciones

    Las negociaciones del Gobierno con la industria automotriz son la “punta de lanza” de lo que se viene a partir de ahora con distintas industrias. El objetivo es preservar las pocas reservas líquidas que le quedan al Banco Central y evitar saltos bruscos del tipo de cambio. Las negociaciones están a cargo del ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, y persigue como objetivo principal reemplazar rápidamente insumos importados para la producción por bienes nacionales. Y al mismo tiempo ponerle un freno al ingreso de bienes finales del exterior que cuestan muchas divisas y termina generando presión sobre el dólar.

    En las últimas reuniones con industriales, Kulfas lo expuso de la siguiente manera: “Puede ser un buen negocio hoy importar autos y otros productos. Pero si por eso nos vamos a quedar sin dólares luego sobreviene una devaluación y cae el poder adquisitivo. Por lo tanto nos quedamos sin consumo, eso no le sirve a nadie”. La preocupación del equipo económico es evitar una nueva crisis cambiaria, justo cuando la economía empieza a dar algunas señales tibias de recuperación después del derrumbe que generado por la pandemia.

    Incluso los datos de junio divulgados ayer por el INDEC muestran que la actividad económica se recuperó 7,4%, aunque todavía sigue más de 12% abajo en relación al mismo mes del año pasado. Sin embargo, esta dinámica está llevando a que algunas consultoras recorten las estimaciones de caída del año, desde 12,5% a 11,5%.

    La gradual recuperación de la economía también trae fuertes desafíos. Por un lado la posibilidad de un rebrote inflacionario por la mejora del consumo, pero también un aumento de la demanda de dólares para abastecer la producción

    El problema de esta gradual recuperación es que habrá una demanda creciente de dólares por parte de la industria. El sector automotor es uno de los más complejos, ya que la balanza del sector es muy deficitaria, tanto por el ingreso de autos importados (tanto de lujo como de unidades más accesibles) como también por la compra de autopartes a Brasil y otros mercados. Este esquema se torna insostenible, al igual que lo que podría sucederle a otras industrias que dependen mucho de insumos importados, como históricamente ocurre con las fábricas de línea blanca y electrodomésticos de Tierra del Fuego.

    Claro que la conocida política de “sustitución de importaciones” para no presionar sobre el dólar tiene limitaciones, ya que no resulta fácil construir “cadenas de valor” para consolidar la producción nacional y reemplazar el ingreso de productos importados.

    El bajo nivel de reservas es uno de los puntos que más inquieta a los mercados y también al Gobierno. El escenario sigue siendo frágil, en un contexto de elevada emisión de pesos y al mismo tiempo pocos dólares en el BCRA. La única manera de controlar que no se produzca un brusco salto cambiario es volviendo cada vez más restrictivo el cepo.

    Por eso, en la última semana se estuvo especulando con la posibilidad de restringir la compra de dólar “solidario”. Sucede que a un ritmo de USD 200 mensuales, el BCRA podría perder alrededor de USD 1.000 millones en agosto sólo por este concepto, lo que vuelve el mecanismo insostenible.

    Ahora la apuesta es a cerrar exitosamente el canje de deuda el 28 de agosto y conseguir una alta adhesión. La expectativa es que mejore la confianza de los inversores y eso genera compra de activos argentinos, lo que generaría ingreso de divisas a través del canal financiero. Pero hasta ahora, aún luego del acuerdo “de palabra” alcanzado con los grandes fondos de inversión no sucedió nada de esto y siguen las dudas respecto a cómo continuará la economía y cuál será la futura evolución del dólar.

    Fuente: Infobae.com