Este viernes 29 de noviembre es el Black Friday. Se trata de uno de los eventos comerciales de descuentos y promociones más importantes a nivel internacional, pero especialmente en Estados Unidos. En ese sentido, algunas personas quieren aprovechar las promos exclusivas que habrá en Amazon, plataforma que hoy en día cuenta con envío internacional gratuito a la Argentina.
El Black Friday se originó enel país norteamericano y suele empezar el día posterior a la celebración del Día de Acción de Gracias, una de las celebraciones estadounidenses más importantes. Esta se festeja el cuarto jueves de noviembre, por lo cual la fecha varía año a año. Lo mismo ocurre con el Black Friday.
El Black Friday es uno de los eventos comerciales más importantes del mundoFreepik
Si bien el evento oficial dura tan solo 24 horas, algunas tiendas optan por extenderlo por un par de días. Se recomienda chequear que sea el caso en los sitios que se quiera comprar en este contexto para aprovechar las ofertas.
En tanto, la iniciativa se extendióen varios lugares del mundo, hasta llegar a la Argentina. Además de poder aprovechar los descuentos en sitios de e-commerce estadounidenses, algunas marcas en nuestro país también ofrecen promociones especiales durante esta fecha.
Cómo aprovechar el Black Friday con Amazon y los envíos gratis
Desde Amazon anunciaron que habrá ofertas durante toda la semana del Black Friday ―que es del 21 al 29 de noviembre― y que se extenderá hasta el 2 de diciembre, día en que en Estados Unidos se celebra el Cyber Monday. Se podrá habrá millones de promos en más de 35 categorías que incluyen electrónicos, hogar, belleza y moda de las marcas más populares como Sonos, Staub, Supergoop!, Tonies y Levi’s. Para conocer cuáles son las promociones y descuentos que se ofrecerá la empresa de Jeff Bezos, es importante ver si se le aplica o no un descuento al producto deseado.
Se puede aprovechar el envío gratis de Amazon a la Argentina durante el Black FridayShutterstock – Shutterstock
Los productos elegidos deben estar bajo la categoría de “envío internacional gratis”.
A su vez, la compra debe alcanzar un determinado valor. En el caso de nuestro país, esta debe superar los 100 dólares.
Cabe recordar que hay cosas que no tienen envío al país, y los impuestos de importación seguirán estando vigentes; pero es una forma de reducir aún más el costo de traer productos a la Argentina.
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(CNN) – Un segmento de la Estación Espacial Internacional (EEI) controlado por Rusia tiene una fuga que permite la salida de presión y aire. La situación está en un punto crítico mientras los cosmonautas se afanan por reparar las zonas problemáticas y los responsables de la agencia espacial rusa, Roscosmos, y de la NASA discrepan sobre la gravedad del problema.
El laboratorio espacial, del tamaño de un campo de fútbol, debe permanecer presurizado y lleno de gases respirables para albergar a una tripulación rotativa de astronautas, lo que hace desde el año 2000 en secciones separadas pero conectadas de Rusia y Estados Unidos. Las fugas problemáticas se identificaron por primera vez en 2019 en un túnel que conecta un módulo ruso, llamado Zvezda, con un puerto de acoplamiento que da la bienvenida a naves espaciales que transportan carga y suministros.
Pero el ritmo al que el módulo pierde aire alcanzó un nuevo máximo este año.Ad Feedback
Según un informe reciente de la Oficina del Inspector General de la NASA, los responsables de la supervisión en Estados Unidos consideran ahora que esta cuestión es el problema más acuciante al que se enfrenta la envejecida estación espacial y que podría poner en peligro la seguridad de la tripulación.
La agencia espacial estadounidense “ha expresado su preocupación por la integridad estructural del (módulo con fugas) y la posibilidad de un fallo catastrófico”, declaró el exastronauta de la NASA Bob Cabana, presidente de la comisión asesora de la EEI de la agencia, durante una reunión sobre el tema celebrada el miércoles.
Pero aunque Roscosmos ha ordenado a sus cosmonautas que busquen y solucionen los problemas, lo que ha reducido el índice de las fugas, el equipo ruso “no cree que la desintegración catastrófica… sea realista”, dijo Cabana.
“Los rusos creen que es seguro continuar las operaciones pero no pueden demostrarlo a nuestra satisfacción”, añadió Cabana. “Y Estados Unidos cree que no es seguro, pero no podemos demostrarlo a satisfacción rusa”.
Los desacuerdos persisten a pesar de una reunión celebrada en septiembre que, según Cabana, tuvo lugar en Rusia.
Ahora, Estados Unidos está presionando para que expertos independientes de ambas partes evalúen la cuestión y ayuden a las dos agencias espaciales a alcanzar un consenso sobre la causa y la gravedad de las fugas.
Los astronautas de la NASA Matthew Dominick (izquierda) y Michael Barratt (centro) caminan con Jeanette Epps y el cosmonauta de Roscosmos Alexander Grebenkin (no aparece en la foto) mientras se preparan para lanzar la misión SpaceX Crew-8 desde el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida el 3 de marzo. Crédito: Aubrey Gemignani/NASA
Estados Unidos ya tomó medidas para crear su propio equipo de expertos, dijo Cabana. Rusia aún no ha cumplido la recomendación. Aún así, Cabana dijo que la reunión de septiembre con Rusia fue “extremadamente exitosa”.
Roscosmos no respondió a una solicitud de comentarios por correo electrónico.
Mientras tanto, se ha exigido a los astronautas y cosmonautas -el término ruso para astronauta- a bordo de la estación espacial que adopten medidas de precaución, como mantener sellado el segmento con fugas en todo momento, excepto cuando debe abrirse para desembalar carga de las naves espaciales que llegan al puerto cercano.
Cuando los astronautas deben abrir ese segmento, cierran la escotilla que separa las partes estadounidense y rusa de la estación, explicó el astronauta de la NASA Michael Barratt durante una rueda de prensa el 8 de noviembre.
“Hemos adoptado un enfoque muy conservador”, dijo Barratt. “No es algo cómodo, pero es el mejor acuerdo entre todas las personas inteligentes de ambas partes – y es algo con lo que vivimos como tripulación”.
A medida que el laboratorio orbital envejece, ambas agencias se enfrentan actualmente a la toma de decisiones cruciales sobre cómo y cuándo cesar sus operaciones y deshacerse de la estación de forma segura. El actual problema de las fugas plantea serias dudas sobre la seguridad de la estación y la capacidad de la NASA y Roscosmos para llegar a un consenso.
Identificación de fugas en la Estación Espacial Internacional
La NASA y Roscosmos saben desde hace años que el módulo ruso sufría fugas graduales.
El problema se ve agravado por el hecho de que las grietas sospechosas son “muy pequeñas, no se ven a simple vista y tienen soportes y tuberías cerca, lo que dificulta la introducción de herramientas de diagnóstico en estas zonas”, dijo la NASA en una declaración a CNN el jueves.
Los esfuerzos para mitigar las fugas han evitado el problema por ahora. Sin embargo, el índice de las fugas todavía “oscila entre 2 y 2,5 libras (de aire) por día por encima de la línea de base de la estación espacial”, según la NASA. Para ponerlo en contexto, la estación espacial pretende permanecer presurizada a 14,7 libras por pulgada cuadrada absolutas, lo que imita la presión de la atmósfera a nivel del mar aquí en nuestro planeta natal.
La agencia espacial no respondió a una solicitud para comparar el índice actual de fugas con el pico registrado a principios de este año. Los equipos técnicos de EE.UU. y Rusia no se ponen de acuerdo sobre la causa exacta del problema, según Cabana.
El cosmonauta de Roscosmos Oleg Novitskiy es visto en el módulo de servicio Zvezda a bordo de la Estación Espacial Internacional el 4 de septiembre de 2021. Crédito: NASA
Los expertos rusos creen que las vibraciones, que podrían estar causadas por sistemas mecánicos como los utilizados para el almacenamiento de energía- en la estación espacial están estresando las paredes, causando “fatiga de alto ciclo”, o un fenómeno en el que una fuerza relativamente suave empieza a agrietar y desgastar un metal hasta el punto de hacerlo fallar durante largos periodos de tiempo.
La NASA, por su parte, cree que el panorama es más complicado y que en él intervienen varios factores, como la tensión mecánica, la exposición medioambiental y la “tensión residual” o posibles problemas derivados de la fabricación de los materiales utilizados en el módulo de transferencia, según Cabana.
Un informe publicado en septiembre por la Oficina del Inspector General de la NASA también señala que, aunque la NASA y Roscosmos están de acuerdo en que puede ser necesario cerrar permanentemente el segmento problemático si el índice de fugas alcanza un nivel “insostenible”, las dos partes no han llegado a un acuerdo sobre cómo definir exactamente “insostenible”.
Sin embargo, aunque las agencias espaciales siguen discrepando sobre la gravedad del problema, Cabana y Barratt y la directora del programa de la EEI de la NASA, Dana Weigel, en un comunicado afirmaron que la NASA y Roscosmos mantienen una estrecha comunicación sobre la cuestión.
“Tenemos una relación muy abierta y transparente con los cosmonautas rusos”, dijo Barratt, que regresó de una estancia de 232 días en la Estación Espacial Internacional a finales de octubre. “Es una tripulación muy integrada”.
La respuesta de la NASA a la fuga y la seguridad de los astronautas
Mientras la NASA y Roscosmos trabajan para solucionar las fugas, la agencia espacial estadounidense ha tomado algunas medidas por su cuenta para garantizar la seguridad de los astronautas.
Además de exigir a los astronautas que cierren la entrada a la sección rusa cuando el túnel de transferencia Zvezda está abierto, la agencia estadounidense está colocando ahora un “asiento” adicional a bordo de la nave espacial Crew Dragon de SpaceX.
El asiento adicional se coloca encima de una zona de la nave espacial que suele utilizarse para guardar la carga, y es esencialmente un trozo de espuma al que un astronauta puede atarse si necesita volver a casa en la cápsula Crew Dragon en caso de emergencia.
Este es uno de los asientos (izquierda) construidos e instalados en la cápsula Crew-8 Dragon de SpaceX (derecha). Crédito: NASA
Los asientos adicionales están reservados para los astronautas de la NASA que viajan a la estación espacial en naves rusas Soyuz, como llevan haciendo desde hace años en el marco de un acuerdo de intercambio de asientos entre EE.UU. y Rusia.
El astronauta de la NASA Don Pettit, por ejemplo, se encuentra actualmente en la estación espacial tras llegar a bordo de la nave Soyuz MS-26 el 11 de septiembre. Sin embargo, si la estación espacial se considera insegura y Pettit no puede acceder a la nave acoplada al módulo ruso, la NASA dijo que tiene la opción de volver a casa a través del vehículo visitante SpaceX Crew-9 en un asiento adicional junto a los cuatro astronautas asignados a ese vehículo: Sunita Williams, Butch Wilmore y Nick Hague de la NASA y el cosmonauta de Roscosmos Aleksandr Gorbunov.
Problemas inminentes en la estación espacial
La NASA dispone de planes de contingencia para la seguridad de la tripulación, pero la agencia espacial también está lidiando con el hecho de que la fuga del módulo ruso puede suponer una amenaza para la seguridad y la longevidad de la estación espacial.
En su informe, la Oficina del Inspector General señala: “Aunque es posible que la EEI funcione si la escotilla (a la zona afectada) se cierra permanentemente, podría afectar a la entrega de carga porque habría un puerto de entrega de carga menos”, afirma el informe. “Cerrar la escotilla permanentemente también requeriría propulsor adicional para mantener la altitud y la actitud (u orientación) de la Estación”.
La nave de reabastecimiento Progress 79 de la EEI, un vehículo de carga que transporta suministros a la estación espacial, vista momentos después de desacoplarse del puerto trasero del módulo de servicio Zvezda. Crédito: NASA
La estación espacial requiere de forma rutinaria que las naves espaciales acopladas a ella impulsen el puesto avanzado en órbita para mantener su trayectoria, evitando que la gravedad de la Tierra la arrastre de nuevo hacia abajo. Normalmente, esos impulsos los realizan naves espaciales rusas acopladas. Pero la NASA ya ha estado probando el uso de naves espaciales estadounidenses para esa tarea.
El problema de la fuga estalla en un momento crítico para el laboratorio orbital, que la NASA espera que siga funcionando con sus cinco agencias asociadas al menos hasta 2030. Además de Roscosmos, entre ellas se encuentran la Agencia Espacial Canadiense, la Agencia Espacial Europea y la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial. Los funcionarios rusos, sin embargo, no se han comprometido con la estación espacial más allá de 2028 y es probable que no den respuestas firmes sobre la participación de Roscosmos después de ese plazo hasta al menos 2025, según el informe de la OIG.
El objetivo de la NASA es seguir realizando investigaciones esenciales en el laboratorio orbital hasta que entre en funcionamiento una estación espacial alternativa. La agencia espacial estadounidense pretende ceder al sector privado la tarea de crear y explotar ese nuevo laboratorio espacial, y actualmente una serie de conjuntos comerciales están diseñando y desarrollando sus propias plataformas. Entre esas empresas se encuentran Blue Origin, financiada por Jeff Bezos, y Vast, socia de SpaceX.
La agencia espacial pretende lanzar lucrativos contratos para llevar a cabo el trabajo en 2026.
Aún así, no está claro si los destinos comerciales estarán listos antes de que la estación espacial se vea obligada a retirarse. “La estación no es joven”, dijo Barratt. “Es de esperar que haya más desgaste en otros lugares”.
(CNN) – “Basta con tener una forma humana para ser víctima”. Así es como la abogada Carrie Goldberg describe el riesgo de la pornografía deepfake en la era de la inteligencia artificial (IA).
Aunque la pornografía de venganza, o la difusión no consensuada de imágenes sexuales, ha existido casi tanto tiempo como el internet, la proliferación de herramientas de IA significa que cualquier persona puede ser objeto de esta forma de acoso, incluso si nunca se ha tomado o enviado una foto desnuda. Las herramientas de inteligencia artificial ahora pueden superponer el rostro de una persona en un cuerpo desnudo o manipular fotos existentes para que parezca que una persona no lleva ropa.
En el último año, los objetivos de las imágenes pornográficas no consensuadas generadas por IA han sido desde mujeres prominentes como Taylor Swift y la representante Alexandria Ocasio-Cortez hasta niñas de secundaria.https://77802a4f8815fbcce6b560b89dcff014.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-40/html/container.htmlAd Feedback
Para alguien que descubre que ellos, o sus hijos, han sido objeto de pornografía deepfake, la experiencia suele ser aterradora y abrumadora, dijo Goldberg, quien dirige la firma C.A. Goldberg Law, con sede en Nueva York, que representa a víctimas de delitos sexuales y acoso en línea. “Sobre todo si son jóvenes y no saben cómo afrontarlo, e internet es un lugar grande, enorme y nebuloso”, explica.
Pero hay medidas que las víctimas de esta forma de acoso pueden tomar para protegerse y lugares a los que acudir en busca de ayuda, señaló Goldberg en una entrevista en el nuevo podcast tecnológico de CNN, Terms of Service with Clare Duffy.
Goldberg explicó que para las personas que son blanco de imágenes sexuales generadas por la IA, el primer paso –aunque sea contraintuitivo– debería ser hacer una captura de pantalla.
“La reacción instintiva es eliminarlas de internet lo antes posible”, afirma Goldberg. “Pero si quieres tener la opción de denunciarlo penalmente, necesitas las pruebas”.
A continuación, pueden buscar los formularios que plataformas como Google, Meta y Snapchat ofrecen para solicitar el retiro de imágenes explícitas. Organizaciones sin fines de lucro como StopNCII.org y Take It Down también pueden ayudar a facilitar el retiro de esas imágenes en varias plataformas a la vez, aunque no todos los sitios cooperan con los grupos.
Un grupo bipartidista de senadores envió en agosto una carta abierta en la que pedía a casi una docena de empresas tecnológicas, entre ellas X y Discord, que se unieran a los programas.
La lucha contra las imágenes explícitas no consensuadas y los deepfakes ha recibido un raro apoyo bipartidista. Un grupo de adolescentes y padres afectados por la pornografía generada por inteligencia artificial testificaron en una audiencia en el Capitolio, donde el senador republicano Ted Cruz presentó un proyecto de ley –apoyado por la senadora demócrata Amy Klobuchar y otros– que tipificaría como delito la publicación de tales imágenes y exigiría a las plataformas de redes sociales que las eliminaran previo aviso de las víctimas.
Pero, por ahora, las víctimas tienen que navegar por un mosaico de leyes estatales. En algunos lugares, no hay leyes penales que impidan crear o compartir deepfakes explícitos de adultos. (Las imágenes sexuales de niños generadas por IA suelen caer bajo las leyes de material de abuso sexual infantil).
“Mi consejo proactivo enes, en realidad, para los posibles delincuentes: no sean una escoria e intenten robar la imagen de una persona y utilizarla para humillarla”, afirma Goldberg. “No hay mucho que las víctimas puedan hacer para evitarlo… Nunca podemos estar completamente seguros en una sociedad digital, pero depende de cada uno de nosotros no ser unos completos idiotas”.
(CNN) – Nuestro sistema solar solía tener nueve planetas. El astrónomo Mike Brown, también conocido como “el hombre que mató a Plutón”, dijo que recibió cartas de odio de niños y llamadas obscenas a las 3 de la mañana durante años después de que su hallazgo más famoso ayudara a cambiarlo.
Brown, profesor de astronomía planetaria en Caltech, descubrió otro pequeño mundo llamado Eris en el Cinturón de Kuiper, un vasto anillo de objetos helados más allá de la órbita de Neptuno que también resulta ser el vecindario del antiguo noveno planeta. La revelación de 2005 desencadenó una serie de acontecimientos que condujeron a la aún controvertida degradación de Plutón de la categoría de planeta al año siguiente.
Pero ahora, al igual que el Cinturón de Kuiper terminó efectivamente con un noveno planeta, Brown y otros científicos creen que podría devolverle uno.Ad Feedback
La nave espacial New Horizons de la NASA captó esta vista en color mejorada de alta resolución de Plutón el 14 de julio de 2015. La degradación de Plutón en 2006, después de que la Unión Astronómica Internacional replanteara lo que constituye un planeta, provocó una indignación generalizada. Crédito: NASA/Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins/Instituto de Investigación del Suroeste
El cinturón, que los astrónomos creen que está compuesto por remanentes de la formación del sistema solar, se extiende 50 veces más lejos del sol que la Tierra, con una región secundaria que lo sobrepasa casi 20 veces esa distancia. Plutón, clasificado ahora como planeta enano junto con Eris, es solo uno de los más grandes entre las decenas de cuerpos helados que existen, y no domina su propia órbita ni supera la órbita de otros objetos. Por eso no puede tener la misma categoría que los ocho planetas restantes, según las directrices establecidas por la Unión Astronómica Internacional.
Sin embargo, como los objetos del Cinturón de Kuiper están tan lejos del sol, son difíciles de detectar. Durante más de una década, los astrónomos han estado buscando en esa zona un planeta oculto que nunca se ha observado, pero cuya presencia se infiere por el comportamiento de otros objetos cercanos. A menudo se le llama Planeta X o Planeta Nueve.
Los objetos del Cinturón de Kuiper son difíciles de ver y estudiar debido a su distancia al sol. Crédito: CNN/ESA
“Si encontramos otro planeta, será algo realmente importante”, afirmó Malena Rice, profesora adjunta de Astronomía en la Universidad de Yale. “Podría remodelar por completo nuestra comprensión del sistema solar y de otros sistemas planetarios, y de cómo encajamos en ese contexto. Es realmente emocionante – hay mucho potencial para aprender una cantidad tremenda sobre el universo”.
La emoción viene acompañada de cierta controversia. Diferentes campos tienen teorías opuestas sobre el planeta en sí, mientras que algunos investigadores creen que no existe en absoluto.
“Definitivamente hay escépticos a ultranza sobre el Planeta Nueve; es una especie de tema polémico”, dijo Rice. “Algunas personas creen con mucha pasión que existe. Algunas personas sienten muy apasionadamente que no existe. Hay mucho debate a la hora de intentar precisar qué es y si está ahí. Pero ése es el sello distintivo de un tema realmente interesante, porque de lo contrario la gente no tendría opiniones acaloradas al respecto”.
Pronto podría zanjarse el debate, una vez que entre en funcionamiento a finales de 2025 un nuevo telescopio capaz de sondear todo el cielo disponible cada pocas noches. Hasta entonces, un equipo de investigadores cree haber encontrado las pruebas más convincentes hasta la fecha de que el planeta oculto es real.
El astrónomo de Caltech Mike Brown señala la «órbita prevista», en amarillo, del teorizado Planeta Nueve mientras habla en el Laboratorio de Sismología de Caltech en Pasadena, California, el 20 de enero de 2016. Brown y su colega, el científico planetario Konstantin Batygin, informaron de que tenían pruebas fehacientes de la existencia de un planeta oculto en los confines de nuestro sistema solar. Crédito: AFP vía Getty Images
Una “pistola humeante”
La búsqueda del Planeta Nueve apenas comenzó hace poco, pero el debate sobre su existencia se remonta a hace más de 175 años. “Desde que Neptuno fue descubierto con éxito en 1846, al menos 30 astrónomos han propuesto la existencia de diversos tipos de objetos transneptunianos y siempre se han equivocado”, afirma Konstantin Batygin, colega de Brown y profesor de Ciencia Planetaria en el Instituto de Tecnología de California. Cualquier cuerpo que orbite alrededor del sol más allá de la órbita de Neptuno es definido como “transneptuniano” por los astrónomos.
“Nunca pensé que estaría hablando de que existen pruebas de un planeta transneptuniano, pero creo que, a diferencia de todas las veces anteriores, en este caso sí que estamos en lo cierto”, añadió.
Batygin y Brown se encuentran entre los más firmes defensores del Planeta Nueve. Llevan trabajando activamente en la búsqueda del planeta oculto desde 2014, inspirados por un estudio de los astrónomos Scott Sheppard, científico de plantilla de la Institución Carnegie para la Ciencia de Washington, y Chadwick Trujillo, profesor asociado de Astronomía y Ciencias Planetarias de la Universidad del Norte de Arizona.
Sheppard y Trujillo fueron los primeros en darse cuenta de que las órbitas de un puñado de objetos transneptunianos conocidos estaban todas extrañamente agrupadas. El dúo argumentó que un planeta aún no visto de varias veces mayor que la Tierra y a más de 200 veces la distancia de nuestro planeta al sol podría estar “pastoreando” estos objetos más pequeños.
Esta animación conceptual muestra cómo un Planeta Nueve podría ayudar a explicar el comportamiento observado de algunos objetos transneptunianos, o cuerpos que orbitan alrededor del sol más allá de la órbita de Neptuno. Crédito: CNN/Caltech
“La prueba visualmente más sorprendente sigue siendo la más antigua: que los objetos más distantes más allá de Neptuno tienen todos órbitas (que) apuntan en una dirección”, dijo Brown en un correo electrónico.
Desde entonces, Batygin ha sido coautor de media docena de estudios sobre el Planeta Nueve, ofreciendo varias líneas de evidencia sobre su existencia. La más sólida, según él, se encuentra en su último estudio, del que son coautores Brown y otros dos investigadores y que se publicó en abril en The Astrophysical Journal Letters.
El estudio rastrea cuerpos helados sometidos a algún tipo de perturbación que los está inyectando en la órbita de Neptuno antes de que abandonen por completo el sistema solar. “Si nos fijamos en estos cuerpos, sus vidas son diminutas en comparación con la edad del sistema solar”, dijo Batygin. “Eso significa que algo los está colocando allí. ¿Y qué puede ser?”.
Una opción podría ser algo llamado marea galáctica, una combinación de fuerzas ejercidas por estrellas distantes en la Vía Láctea.
Pero Batygin y su equipo realizaron simulaciones por ordenador para poner a prueba este escenario frente a la presencia del Planeta Nueve, y descubrieron que un sistema solar sin el planeta oculto queda “fuertemente refutado por los datos”.
“Se trata de una ‘pistola humeante’ realmente notable. Y es obvio en retrospectiva, así que me siento un poco avergonzado de que hayamos tardado casi una década en darnos cuenta de esto. Más vale tarde que nunca, supongo”, dijo Batygin.
El Planeta Nueve, según Batygin, es un objeto “supertierra”, de unas cinco a siete veces la masa de nuestro planeta, y su periodo orbital oscila entre 10.000 y 20.000 años. “Lo que no puedo calcular haciendo simulaciones es en qué punto de su órbita se encuentra, así como su composición”, dijo Batygin. “La explicación más mundana es que es una especie de versión más pequeña de Urano y Neptuno, y probablemente uno de los núcleos que participaron en el proceso de formación de esos planetas”.
La hipótesis de la supertierra es quizá la que cuenta con más apoyo entre los creyentes en el Planeta Nueve, pero las teorías rivales presentan explicaciones alternativas.
¿Super-Plutón? Teorías rivales sobre el Cinturón de Kuiper
Un estudio publicado en agosto de 2023 propone la existencia de un planeta oculto que en realidad es mucho más pequeño, con una masa entre 1,5 y 3 veces la de la Tierra. “Es posible que se trate de una Tierra helada y rocosa, o de un super-Plutón”, afirma Patryk Sofia Lykawka, profesor asociado de Ciencias Planetarias en la Universidad Kindai de Japón y coautor del estudio.
“Debido a su gran masa, tendría una gran energía interna que podría sustentar, por ejemplo, océanos subsuperficiales. Su órbita estaría muy alejada, mucho más allá de Neptuno, y mucho más inclinada si se compara con la de los planetas conocidos – incluso más inclinada que la de Plutón, cuya inclinación es de unos 17 grados”, explicó Lykawka. (Los astrónomos se refieren a la órbita de un planeta como inclinada cuando no está en el mismo plano que la de la Tierra).
La presencia del planeta se deriva de modelos computacionales destinados a explicar los extraños comportamientos de poblaciones de objetos transneptunianos, lo que sugiere similitudes con la investigación de Batygin. Sin embargo, señaló Lykawka, su modelo no contempla las mismas alineaciones orbitales y es muy diferente del de Batygin. Por eso no se refiere al objeto misterioso como Planeta Nueve, sino como “planeta del Cinturón de Kuiper”, para “dejar claro que estamos hablando de planetas hipotéticos diferentes”, explicó.
Otras teorías proponen que las anomalías que todos intentan explicar se deben a algo totalmente distinto, como un agujero negro primordial -creado justo después del Big Bang- que nuestro sistema solar capturó mientras se desplazaba por la galaxia. Otra idea sugiere que podría haber algo erróneo en la comprensión actual de la gravedad por parte de la ciencia.
Pero según Rice, de la Universidad de Yale, estas teorías serían muy difíciles de probar. “Hay muchas otras ideas, pero normalmente intento guiarme por la navaja de Occam a la hora de decidir a qué dar prioridad en términos de comprobación”, dijo, citando un principio clásico de la filosofía que afirma que entre las ideas que compiten, la más simple suele ser la correcta. “En términos de viabilidad científica, sabemos que ya hay ocho planetas, así que no es tan descabellado tener otro planeta dentro del mismo sistema”.
El camino más prometedor, añadió, es encontrar realmente más de los objetos transneptunianos en los que Batygin basa su hipótesis, y demostrar que es estadísticamente significativo que sus órbitas estén agrupadas.
Un concepto artístico ilustra el teorizado Planeta Nueve, que Batygin y Brown creen que tiene entre cinco y siete veces la masa de la Tierra. Una teoría competidora propone la existencia de un planeta oculto del Cinturón de Kuiper más pequeño, con una masa entre 1,5 y 3 veces la de nuestro mundo. Crédito: Caltech/R. Hur
La búsqueda de más pruebas
Algunos investigadores creen que en la actualidad los científicos han detectado muy pocos de estos objetos transneptunianos distantes como para sacar conclusiones sobre sus órbitas.
“Tenemos más o menos una docena de estos objetos”, afirma Renu Malhotra, profesora de Ciencias Planetarias en la Universidad de Arizona, “pero solo observamos los más brillantes, y solo una pequeña fracción incluso de ellos, porque los observamos cuando están en su máxima aproximación al sol”.
Los datos adolecen de un sesgo de observación, según Malhotra, razón por la que los investigadores se muestran escépticos al respecto. Entre los escépticos se encuentra Sheppard, de la Institución Carnegie para la Ciencia, uno de los coautores del estudio de 2014 que inspiró la investigación de Batygin.
“A estas alturas, esperábamos haber encontrado muchos más de estos objetos transneptunianos extremos”, dijo Sheppard en un correo electrónico. “Disponer de varias decenas de ellos nos permitiría determinar con fiabilidad si están realmente agrupados en el espacio o no. Pero, por desgracia, todavía estamos en el terreno de las estadísticas de números pequeños, porque son mucho más raros de lo que se pensaba en un principio. Ahora mismo diría que es posible que haya un planeta supertierra en el sistema solar lejano, pero no podemos afirmarlo con mucha seguridad”.
La controversia puede llegar a ser acalorada, según Malhotra. “Los científicos tienen distintos tipos de personalidad, como todo el mundo. Algunos son más agresivos con su ciencia, mientras que otros son más comedidos”, dijo. “Existe la percepción de que la idea de un Planeta Nueve con masa de Neptuno se está impulsando de forma más agresiva de lo que justifican las estadísticas”.
Malhotra es coautora de un artículo de agosto de 2017 que sugiere la presencia de un planeta del tamaño de Marte en el Cinturón de Kuiper, pero no descarta por completo la hipótesis del Planeta Nueve.
“Está en el aire. Está justo en el límite de la significación estadística”, dijo. “Pero no hay nada en la física que conocemos y en las observaciones que tenemos que descarte la posibilidad de grandes planetas a decenas de veces la distancia de Neptuno al sol”.
Observar directamente el planeta pondría fin, por supuesto, a toda controversia, pero todos los intentos realizados hasta ahora han resultado baldíos.
Batygin es coautor de un estudio de marzo que utilizó datos del telescopio Panoramic Survey Telescope and Rapid Response System, o Pan-STARRS, observatorio de Hawai, lo que permitió a los investigadores analizar el 78% del cielo donde supuestamente podría estar el Planeta Nueve… pero no pudieron encontrarlo.
“Ha sido un verdadero esfuerzo”, dijo sobre el intento, citando la dificultad de tener que trabajar con telescopios durante solo unos pocos días de tiempo asignado mientras se luchaba contra las roturas de los equipos y la climatología adversa.
Avistar un objeto tan lejano sin saber dónde mirar es sumamente difícil, y es como intentar buscar un objetivo con un rifle de francotirador en lugar de unos binoculares, según Batygin.
“El cielo es un lugar muy, muy grande cuando se busca algo tan dolorosamente tenue”, dijo. “Esta cosa es algo así como 100 millones de veces menos brillante que Neptuno; eso es realmente empujar hacia el límite de lo que es posible con los telescopios absolutamente más grandes del mundo en este momento”.
El telescopio Panoramic Survey Telescope and Rapid Response System, o Pan-STARRS, observatorio situado en Hawai, permitió a los investigadores analizar el 78% del cielo donde posiblemente podría estar el Planeta Nueve. Pero hasta ahora, los intentos de los científicos de observar directamente el teorizado planeta han resultado vanos. Crédito: NASA
Otras búsquedas, como la realizada para un estudio de diciembre de 2021 con el Telescopio Cosmológico de Atacama, en Chile, también se han quedado cortas. “Tuve que probar decenas de miles de órbitas diferentes. Al final no detecté nada”, afirmó el autor principal del estudio, Sigurd Naess, investigador del Instituto de Astrofísica Teórica de la Universidad de Oslo, Noruega.
La sensibilidad del instrumento, añadió, era lo suficientemente buena como para haber podido detectar un planeta en una zona comprendida entre 300 y 600 veces la distancia entre la Tierra y el Sol.
“Eso es suficiente para ser informativo, pero está lejos de ser suficiente para refutar el Planeta Nueve en su conjunto”, dijo Naess en un correo electrónico.
En medio de controversias y opiniones divergentes, todos los investigadores están de acuerdo en una cosa. Un nuevo telescopio gran angular actualmente en construcción podría acabar pronto con el debate, una vez que los investigadores de la Fundación Nacional para la Ciencia de EE.UU. y de la Universidad de Stanford inicien sus operaciones científicas a finales de 2025. Denominado Observatorio Vera C. Rubin, cuenta con la cámara digital más grande jamás construida y se encuentra en la cima de una montaña de 2.500 metros en el norte de Chile.
“Se trata de un telescopio de última generación que buscará en todo el cielo disponible cada pocos días”, dijo Batygin. “Puede que encuentre directamente el Planeta Nueve, lo que sería una conclusión fantástica de la búsqueda y abriría un nuevo capítulo. Como mínimo, encontrará una tonelada más de objetos del Cinturón de Kuiper. Pero incluso si no descubre ni un solo objeto nuevo, será suficiente para confirmar la hipótesis del Planeta Nueve, porque pondrá a prueba todas las estadísticas, todos los patrones que vemos con un sondeo independiente”.
El Observatorio Vera C. Rubin, que comenzará sus operaciones científicas a finales de 2025, cuenta con la cámara digital más grande del mundo y podría acabar con el debate sobre el planeta oculto. Crédito: Observatorio Vera C. Rubin
Rice está de acuerdo en que el telescopio contribuirá en gran medida a zanjar el debate y abordará claramente la cuestión de la importancia estadística de la alineación de los objetos transneptunianos, el punto clave de las pruebas del Planeta Nueve.
Si el telescopio Rubin encuentra una supertierra, dijo Rice, sería emocionante porque estos cuerpos celestes, entre los tamaños de la Tierra y Neptuno, son un tipo común de exoplaneta.
“No tenemos ninguno en el sistema solar, lo que parece realmente extraño, y ha sido una especie de misterio pendiente porque encontramos tantos de ellos en sistemas alrededor de otras estrellas – sería increíble estudiar realmente uno de cerca, porque los exoplanetas están tan lejos que es muy difícil hacerse una idea real de cómo son físicamente”, dijo Rice.
Encontrar un planeta más pequeño también despertaría entusiasmo, añadió Rice, porque cada planeta del sistema solar es inmensamente útil para extrapolar información sobre los miles de exoplanetas comparables que los investigadores están descubriendo por toda la galaxia.
¿Y si no aparece nada? Seguiría siendo útil saber con certeza cuántos planetas hay, afirma Rice. “Creo que ni siquiera conocer el número de planetas de nuestro propio sistema solar es muy humillante”.
Eso significa que incluso los hechos que muchas personas aprendieron de los libros de texto cuando eran niños pueden cambiar, a medida que los científicos descubren más cosas sobre el universo.
“En realidad, eso es algo maravilloso”, añadió. “El conocimiento humano está en continuo movimiento: a veces se trata de grandes cambios, a veces es solo un debate de ida y vuelta. Es un ejemplo divertido y emblemático del proceso científico”.
Hay una gran guerra librándose ahora mismo. Es la guerra de la eficiencia. Queremos más tiempo libre para nuestros hobbies, pero tenemos que atender tareas, encargos, responsabilidades, proyectos… Por otro lado, si alguna vez has probado a trabajar —o jugar— con un ordenador más rápido que el tuyo, te habrás dado cuenta de lo difícil que es volver a los tiempos de carga lentos. Una prueba a la paciencia que automáticamente te recuerda los muchos minutos que pierdes cada día.
Un PC IA es un ordenador vitaminado por IA. Mientras que en los 80 y 90 los PC se definían por su capacidad de cálculo y almacenamiento, hoy los nuevos PC IA de MSI integran algoritmos que aprenden de nosotros a medida que los usamos
Y ahora pensemos en los nuevos PC IA —si no sabes lo que son, no te preocupes, luego profundizamos en ellos—. Esos equipos nacen con el objetivo de reducir a casi cero todas estas pausas y estos procesos de rutina. Claro, cuando piensas en usar la IA generativa, también descubres una cara oculta: alta demanda energética. Algo que solemos hacer en casa, siempre conectados a la red y obligatoriamente a la corriente, incluso dejando el equipo en pausa mientras se encarga de algo tan pesado como renderizar una hora de cortes en resolución 4K.
Para dar solución a ambos problemas, MSI ha estado trabajando en una nueva flota de portátiles con una NPU de, al menos, 40 TOPS de velocidad, considerados ‘Copilot+ PC’ por la propia Microsoft. Estos portátiles ejecutan cualquier tarea de manera más eficiente, reduciendo el consumo de potencia y batería, teniendo en cuenta el desempeño y autonomía de cada equipo.
MSI, marca muy reconocida y particularmente asociada al mundo gaming, presenta con estos equipos una innovación capital en la industria del PC. Y lo hace a través de un puñado de herramientas que merece la pena repasar.
¿Qué es un PC IA?
Imaginemos un cerebro dentro de una máquina, una NPU (Unidad de Procesamiento Neuronal). Este chip especializado, integrado en el procesador principal (CPU), está diseñado para manejar cargas de trabajo de IA a la máxima velocidad y eficiencia. No en vano, intentan emular la mejor máquina de la naturaleza, nuestro cerebro. Esta velocidad, por cierto, se mide en TOPS (Tera Operations Per Second, unidad de medida que cuantifica el rendimiento de un sistema de computación). Y este «cerebro» es lo que distingue a los PC con IA de los tradicionales.
En resumen, un “PC IA” es un ordenador vitaminado o potenciado por inteligencia artificial. Así de simple, y así de complejo. Mientras que en los 80 y 90 los PC se definían por su capacidad de cálculo y almacenamiento, hoy la clave está en su inteligencia. Los nuevos PC IA de MSI integran algoritmos que aprenden de nosotros a medida que los usamos.
¿Has oído hablar del boom de la IA en los años 50, cuando solo era posible en novelas de ciencia ficción? Pues esta tecnología, que pasó por hitos como el aprendizaje profundo en los 2000 y la creación de modelos como GPT y DALL-E, ahora se concentra en una sola máquina capaz de adaptar su rendimiento a las necesidades de cada usuario.
Por qué necesitamos ordenadores con IA
Un PC IA no solo obedece órdenes, sino que intuye patrones de uso y optimiza tareas antes de que las necesitemos. Es como si se hubieran hecho realidad las ideas de asistentes personales de las películas
En tanto el software se vuelve más dependiente de la inteligencia artificial, disponer de ordenadores que puedan manejar esta demanda es crucial. La IA no es solo una palabra, es el ingrediente fundamental que nos está haciendo progresar en todas direcciones. Por poner un ejemplo, permite integrar a una persona en una foto —una de las funciones más celebradas de Google Gemini— o crear extensiones de imágenes a partir de un prompt —algo que ya está integrado hasta en las herramientas de Adobe—.
En apenas dos años, hemos descubierto funciones de la IA que ni imaginábamos. Ya se usa para crear música, clonar voces, generar presentaciones, logos, texto, mapas mentales, avatares, editar vídeo, corregir montajes de cine, planificar viajes, generar un pitch para un videojuego, resolver problemas matemáticos, resumir una tesis o transcribir un audio. Un PC IA va más allá, porque estas NPU son increíblemente eficientes, optimizando el consumo de energía y prolongando la duración de la batería. Por establecer un símil, serían avances como los que en medicina han prolongado la vida humana.
La diferencia con los PC tradicionales es clara: un PC IA no solo obedece órdenes, sino que intuye tus patrones de uso y optimiza tareas antes de que lo necesites. Es como si las ideas de asistentes personales futuristas de las películas fueran, al fin, una realidad de escritorio. Por tanto, MSI no solo vende hardware, sino que plantea que nuestros equipos puedan trabajar de forma colaborativa, apoyados en sistemas que simplifican y agilizan desde la edición de vídeo hasta la organización de proyectos. Veamos qué equipos son.
MSI sabe cómo liderar esta carrera
Si bien la industria de los PC IA apenas acaba de arrancar, cualquier usuario puede aprovechar estas innovaciones. Por ejemplo, cuando abres Google Meet, la aplicación corrige el nivel de luz para evitar granularidad, te suavizan un poco, anula el ruido de fondo y ajusta tu rostro en el centro de la ventana. Esos son algoritmos de IA. Mientras que otras tecnologías más avanzadas, como RTX Remix, funcionan de maravilla en la remasterización de juegos antiguos —juegos que se veían a 320px y ahora renacen a 4K con ray tracing—.
El Modo Gaming de MSI optimiza automáticamente el equipo porque sabe que se está ejecutando un videojuego, así que prioriza la velocidad de cuadros y las cargas de datos y energía, con el fin de reducir el consumo en otras tareas secundarias
¿Otro ejemplo? ‘Copilot+’, el asistente de Microsoft que puede hacer buena parte de las tareas citadas más arriba. Microsoft también ha desarrollado otras aplicaciones como ‘Recall’, que te ayudan a buscar imágenes, o ‘Cocreator’, que traduce texto a imagen. O ‘Live Caption’, que traduce vídeo en tiempo real.
Los equipos MSI han dado pasos en esta dirección. Por ejemplo, el Modo Gaming optimiza automáticamente tu equipo porque sabe que estás ejecutando un videojuego, así que prioriza la velocidad de cuadros y las cargas de datos y energía, con el fin de reducir drásticamente el consumo en otras tareas secundarias. Y esto es solo la punta del iceberg, el abuelo de la automatización en tiempo real dependiendo del uso.
MSI AI Artist es una herramienta creativa que facilita la generación de imágenes. Sirve para todo: crear portadas o cartelería, composiciones, menús de restaurantes, fondos de pantalla
Por ejemplo, MSI AI Engine es toda una suite de inteligencia artificial avanzada que ajusta los recursos de hardware según el contexto de uso —ya sea jugando, trabajando online, viendo series o editando texto—. Si estás en una charla, la cancelación de ruido mejora la claridad sonora incluso en entornos ruidosos. Y siempre con la eficiencia por bandera, con el fin de raspar unos minutos u horas extra al desempeño de la batería.
Y lo mismo sucede con MSI AI Artist, otra herramienta creativa diseñada para facilitar la generación de imágenes. Tú le das el prompt o la breve instrucción y el sistema genera una instrucción más elocuente. Sirve para todo: crear portadas o cartelería, composiciones, menús de restaurantes, fondos de pantalla. Una ayuda rápida para no tener que enfrentarse al folio en blanco. Si bien la velocidad de generación varía según el modelo, MSI AI Artist simplifica todo el proceso en una interfaz limpia que nace con ese objetivo tan escurridizo: potenciar la creatividad.
Y si estuviste al tanto del NVIDIA RTX AI Event, que coincidió con las conferencias del Siggraph 2024, habrás visto que todavía hay un gran margen de progreso. Cuando NVIDIA presentó las GeForce RTX 40 SUPER, que renderizan gráficos en 4K con trazado de rayos, muchos se quedaron de piedra. Y a esto debemos sumar el DLSS (Deep Learning Super Sampling), que va ya por la versión 3.5, y el modelo NVIDIA Picasso, que ya está siendo usado para generar contenido con licencia de Getty Images —el mayor banco de imágenes del mundo—.
¿Y qué equipos son esos? En primer lugar destaca el MSI Stealth A16 AI+, el más potente de la familia Copilot+ PC. Delgado como una cartulina —basado en un chasis de aleación magnesio-aluminio–, rápido como un demonio, puesto que puede montar hasta un AMD Ryzen AI 9 HX 370, un procesador con 40 TOPS y un pico de 80 AI TOPS. Un delirio diseñado para ser el PC “todo en uno” más robusto, e ideal tanto para el trabajo como para el gaming. IA optimizada y refrigeración de primera.
En una línea similar tenemos los MSI Summit A16 AI+ y el MSI Prestige A16 AI+, equipos de élite con paneles OLED con un ratio 16:10 para ofrecer mayor ancho —para la barra de tareas—, también vestidos con Windows 11 Pro u Home. Estos portátiles ultradelgados cuentan con TPM 2.0, acceso biométrico y detección de presencia, así que son la opción idónea para cualquier entorno empresarial, dotándolos de una seguridad adicional.
Reduciendo escala pero no la ambición, encontramos el MSI Prestige 13 AI+, el benjamín de esta serie de ordenadores para creativos que prioriza la movilidad: en apenas 990 gramos encontramos la mayor batería de su gama y una eficiencia reformulada. Ya no se trata de números brutos: su NPU garantiza un 50 % más de rendimiento gráfico y acelera la CPU un 27 % respecto al anterior modelo.https://www.youtube.com/embed/KMoywBF5CMI?enablejsapi=1&origin=https://www.xataka.com
Finalmente, los MSI Prestige 14 AI+ y Prestige 16 AI+ montan procesadores de 3 nanómetros, paneles FHD+ (1920 x 1200) con ratio 16:10 y 144 Hz de tasa de refresco, destacando también por su batería: hasta 25 horas de trabajo y 20 de reproducción de vídeo. La alta eficiencia es su marca personal. Algo que consiguen en parte por el NVIDIA Studio. Esta herramienta acelera tareas que demandan mucha energía, como, por ejemplo, el renderizado de vídeo —o la propia ejecución de juegos—. El MSI AI Engine siempre está en segundo plano para potenciar cada tarea.
Lo decíamos al principio: ingenieros y fabricantes están virando hacia esta dirección. Y a medida que la IA sigue moldeando el futuro del software, contar con ordenadores preparados para estos avances se vuelve esencial. MSI cubre ambos escenarios: el de los PC con IA, y el del software impulsado por IA, con el fin de satisfacer todo lo que podamos necesitar tanto para trabajar con auténtica productividad y eficiencia como para jugar o desconectar.
Se podría escribir y escribir de las muchas especificaciones en conectividad —todos estos laptops son compatibles con WiFi 7—, de los retos superados para optimizar la refrigeración, pero esta es la clave: MSI ha dado el paso necesario para ir a la vanguardia.
(CNN) – Nuestro sistema solar solía tener nueve planetas. El astrónomo Mike Brown, también conocido como “el hombre que mató a Plutón”, dijo que recibió cartas de odio de niños y llamadas obscenas a las 3 de la mañana durante años después de que su hallazgo más famoso ayudara a cambiarlo.
Brown, profesor de astronomía planetaria en Caltech, descubrió otro pequeño mundo llamado Eris en el Cinturón de Kuiper, un vasto anillo de objetos helados más allá de la órbita de Neptuno que también resulta ser el vecindario del antiguo noveno planeta. La revelación de 2005 desencadenó una serie de acontecimientos que condujeron a la aún controvertida degradación de Plutón de la categoría de planeta al año siguiente.
Pero ahora, al igual que el Cinturón de Kuiper terminó efectivamente con un noveno planeta, Brown y otros científicos creen que podría devolverle uno.https://a11e97a13665e0f8d4f1a717eb88b2f5.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-40/html/container.htmlAd Feedback
La nave espacial New Horizons de la NASA captó esta vista en color mejorada de alta resolución de Plutón el 14 de julio de 2015. La degradación de Plutón en 2006, después de que la Unión Astronómica Internacional replanteara lo que constituye un planeta, provocó una indignación generalizada. Crédito: NASA/Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins/Instituto de Investigación del Suroeste
El cinturón, que los astrónomos creen que está compuesto por remanentes de la formación del sistema solar, se extiende 50 veces más lejos del sol que la Tierra, con una región secundaria que lo sobrepasa casi 20 veces esa distancia. Plutón, clasificado ahora como planeta enano junto con Eris, es solo uno de los más grandes entre las decenas de cuerpos helados que existen, y no domina su propia órbita ni supera la órbita de otros objetos. Por eso no puede tener la misma categoría que los ocho planetas restantes, según las directrices establecidas por la Unión Astronómica Internacional.
Sin embargo, como los objetos del Cinturón de Kuiper están tan lejos del sol, son difíciles de detectar. Durante más de una década, los astrónomos han estado buscando en esa zona un planeta oculto que nunca se ha observado, pero cuya presencia se infiere por el comportamiento de otros objetos cercanos. A menudo se le llama Planeta X o Planeta Nueve.
Los objetos del Cinturón de Kuiper son difíciles de ver y estudiar debido a su distancia al sol. Crédito: CNN/ESA
“Si encontramos otro planeta, será algo realmente importante”, afirmó Malena Rice, profesora adjunta de Astronomía en la Universidad de Yale. “Podría remodelar por completo nuestra comprensión del sistema solar y de otros sistemas planetarios, y de cómo encajamos en ese contexto. Es realmente emocionante – hay mucho potencial para aprender una cantidad tremenda sobre el universo”.
La emoción viene acompañada de cierta controversia. Diferentes campos tienen teorías opuestas sobre el planeta en sí, mientras que algunos investigadores creen que no existe en absoluto.
“Definitivamente hay escépticos a ultranza sobre el Planeta Nueve; es una especie de tema polémico”, dijo Rice. “Algunas personas creen con mucha pasión que existe. Algunas personas sienten muy apasionadamente que no existe. Hay mucho debate a la hora de intentar precisar qué es y si está ahí. Pero ése es el sello distintivo de un tema realmente interesante, porque de lo contrario la gente no tendría opiniones acaloradas al respecto”.
Pronto podría zanjarse el debate, una vez que entre en funcionamiento a finales de 2025 un nuevo telescopio capaz de sondear todo el cielo disponible cada pocas noches. Hasta entonces, un equipo de investigadores cree haber encontrado las pruebas más convincentes hasta la fecha de que el planeta oculto es real.
El astrónomo de Caltech Mike Brown señala la «órbita prevista», en amarillo, del teorizado Planeta Nueve mientras habla en el Laboratorio de Sismología de Caltech en Pasadena, California, el 20 de enero de 2016. Brown y su colega, el científico planetario Konstantin Batygin, informaron de que tenían pruebas fehacientes de la existencia de un planeta oculto en los confines de nuestro sistema solar. Crédito: AFP vía Getty Images
Una “pistola humeante”
La búsqueda del Planeta Nueve apenas comenzó hace poco, pero el debate sobre su existencia se remonta a hace más de 175 años. “Desde que Neptuno fue descubierto con éxito en 1846, al menos 30 astrónomos han propuesto la existencia de diversos tipos de objetos transneptunianos y siempre se han equivocado”, afirma Konstantin Batygin, colega de Brown y profesor de Ciencia Planetaria en el Instituto de Tecnología de California. Cualquier cuerpo que orbite alrededor del sol más allá de la órbita de Neptuno es definido como “transneptuniano” por los astrónomos.
“Nunca pensé que estaría hablando de que existen pruebas de un planeta transneptuniano, pero creo que, a diferencia de todas las veces anteriores, en este caso sí que estamos en lo cierto”, añadió.
Batygin y Brown se encuentran entre los más firmes defensores del Planeta Nueve. Llevan trabajando activamente en la búsqueda del planeta oculto desde 2014, inspirados por un estudio de los astrónomos Scott Sheppard, científico de plantilla de la Institución Carnegie para la Ciencia de Washington, y Chadwick Trujillo, profesor asociado de Astronomía y Ciencias Planetarias de la Universidad del Norte de Arizona.
Sheppard y Trujillo fueron los primeros en darse cuenta de que las órbitas de un puñado de objetos transneptunianos conocidos estaban todas extrañamente agrupadas. El dúo argumentó que un planeta aún no visto de varias veces mayor que la Tierra y a más de 200 veces la distancia de nuestro planeta al sol podría estar “pastoreando” estos objetos más pequeños.
Esta animación conceptual muestra cómo un Planeta Nueve podría ayudar a explicar el comportamiento observado de algunos objetos transneptunianos, o cuerpos que orbitan alrededor del sol más allá de la órbita de Neptuno. Crédito: CNN/Caltech
“La prueba visualmente más sorprendente sigue siendo la más antigua: que los objetos más distantes más allá de Neptuno tienen todos órbitas (que) apuntan en una dirección”, dijo Brown en un correo electrónico.
Desde entonces, Batygin ha sido coautor de media docena de estudios sobre el Planeta Nueve, ofreciendo varias líneas de evidencia sobre su existencia. La más sólida, según él, se encuentra en su último estudio, del que son coautores Brown y otros dos investigadores y que se publicó en abril en The Astrophysical Journal Letters.
El estudio rastrea cuerpos helados sometidos a algún tipo de perturbación que los está inyectando en la órbita de Neptuno antes de que abandonen por completo el sistema solar. “Si nos fijamos en estos cuerpos, sus vidas son diminutas en comparación con la edad del sistema solar”, dijo Batygin. “Eso significa que algo los está colocando allí. ¿Y qué puede ser?”.
Una opción podría ser algo llamado marea galáctica, una combinación de fuerzas ejercidas por estrellas distantes en la Vía Láctea.
Pero Batygin y su equipo realizaron simulaciones por ordenador para poner a prueba este escenario frente a la presencia del Planeta Nueve, y descubrieron que un sistema solar sin el planeta oculto queda “fuertemente refutado por los datos”.
“Se trata de una ‘pistola humeante’ realmente notable. Y es obvio en retrospectiva, así que me siento un poco avergonzado de que hayamos tardado casi una década en darnos cuenta de esto. Más vale tarde que nunca, supongo”, dijo Batygin.
El Planeta Nueve, según Batygin, es un objeto “supertierra”, de unas cinco a siete veces la masa de nuestro planeta, y su periodo orbital oscila entre 10.000 y 20.000 años. “Lo que no puedo calcular haciendo simulaciones es en qué punto de su órbita se encuentra, así como su composición”, dijo Batygin. “La explicación más mundana es que es una especie de versión más pequeña de Urano y Neptuno, y probablemente uno de los núcleos que participaron en el proceso de formación de esos planetas”.
La hipótesis de la supertierra es quizá la que cuenta con más apoyo entre los creyentes en el Planeta Nueve, pero las teorías rivales presentan explicaciones alternativas.
¿Super-Plutón? Teorías rivales sobre el Cinturón de Kuiper
Un estudio publicado en agosto de 2023 propone la existencia de un planeta oculto que en realidad es mucho más pequeño, con una masa entre 1,5 y 3 veces la de la Tierra. “Es posible que se trate de una Tierra helada y rocosa, o de un super-Plutón”, afirma Patryk Sofia Lykawka, profesor asociado de Ciencias Planetarias en la Universidad Kindai de Japón y coautor del estudio.
“Debido a su gran masa, tendría una gran energía interna que podría sustentar, por ejemplo, océanos subsuperficiales. Su órbita estaría muy alejada, mucho más allá de Neptuno, y mucho más inclinada si se compara con la de los planetas conocidos – incluso más inclinada que la de Plutón, cuya inclinación es de unos 17 grados”, explicó Lykawka. (Los astrónomos se refieren a la órbita de un planeta como inclinada cuando no está en el mismo plano que la de la Tierra).
La presencia del planeta se deriva de modelos computacionales destinados a explicar los extraños comportamientos de poblaciones de objetos transneptunianos, lo que sugiere similitudes con la investigación de Batygin. Sin embargo, señaló Lykawka, su modelo no contempla las mismas alineaciones orbitales y es muy diferente del de Batygin. Por eso no se refiere al objeto misterioso como Planeta Nueve, sino como “planeta del Cinturón de Kuiper”, para “dejar claro que estamos hablando de planetas hipotéticos diferentes”, explicó.
Otras teorías proponen que las anomalías que todos intentan explicar se deben a algo totalmente distinto, como un agujero negro primordial -creado justo después del Big Bang- que nuestro sistema solar capturó mientras se desplazaba por la galaxia. Otra idea sugiere que podría haber algo erróneo en la comprensión actual de la gravedad por parte de la ciencia.
Pero según Rice, de la Universidad de Yale, estas teorías serían muy difíciles de probar. “Hay muchas otras ideas, pero normalmente intento guiarme por la navaja de Occam a la hora de decidir a qué dar prioridad en términos de comprobación”, dijo, citando un principio clásico de la filosofía que afirma que entre las ideas que compiten, la más simple suele ser la correcta. “En términos de viabilidad científica, sabemos que ya hay ocho planetas, así que no es tan descabellado tener otro planeta dentro del mismo sistema”.
El camino más prometedor, añadió, es encontrar realmente más de los objetos transneptunianos en los que Batygin basa su hipótesis, y demostrar que es estadísticamente significativo que sus órbitas estén agrupadas.
Un concepto artístico ilustra el teorizado Planeta Nueve, que Batygin y Brown creen que tiene entre cinco y siete veces la masa de la Tierra. Una teoría competidora propone la existencia de un planeta oculto del Cinturón de Kuiper más pequeño, con una masa entre 1,5 y 3 veces la de nuestro mundo. Crédito: Caltech/R. Hur
La búsqueda de más pruebas
Algunos investigadores creen que en la actualidad los científicos han detectado muy pocos de estos objetos transneptunianos distantes como para sacar conclusiones sobre sus órbitas.
“Tenemos más o menos una docena de estos objetos”, afirma Renu Malhotra, profesora de Ciencias Planetarias en la Universidad de Arizona, “pero solo observamos los más brillantes, y solo una pequeña fracción incluso de ellos, porque los observamos cuando están en su máxima aproximación al sol”.
Los datos adolecen de un sesgo de observación, según Malhotra, razón por la que los investigadores se muestran escépticos al respecto. Entre los escépticos se encuentra Sheppard, de la Institución Carnegie para la Ciencia, uno de los coautores del estudio de 2014 que inspiró la investigación de Batygin.
“A estas alturas, esperábamos haber encontrado muchos más de estos objetos transneptunianos extremos”, dijo Sheppard en un correo electrónico. “Disponer de varias decenas de ellos nos permitiría determinar con fiabilidad si están realmente agrupados en el espacio o no. Pero, por desgracia, todavía estamos en el terreno de las estadísticas de números pequeños, porque son mucho más raros de lo que se pensaba en un principio. Ahora mismo diría que es posible que haya un planeta supertierra en el sistema solar lejano, pero no podemos afirmarlo con mucha seguridad”.
La controversia puede llegar a ser acalorada, según Malhotra. “Los científicos tienen distintos tipos de personalidad, como todo el mundo. Algunos son más agresivos con su ciencia, mientras que otros son más comedidos”, dijo. “Existe la percepción de que la idea de un Planeta Nueve con masa de Neptuno se está impulsando de forma más agresiva de lo que justifican las estadísticas”.
Malhotra es coautora de un artículo de agosto de 2017 que sugiere la presencia de un planeta del tamaño de Marte en el Cinturón de Kuiper, pero no descarta por completo la hipótesis del Planeta Nueve.
“Está en el aire. Está justo en el límite de la significación estadística”, dijo. “Pero no hay nada en la física que conocemos y en las observaciones que tenemos que descarte la posibilidad de grandes planetas a decenas de veces la distancia de Neptuno al sol”.
Observar directamente el planeta pondría fin, por supuesto, a toda controversia, pero todos los intentos realizados hasta ahora han resultado baldíos.
Batygin es coautor de un estudio de marzo que utilizó datos del telescopio Panoramic Survey Telescope and Rapid Response System, o Pan-STARRS, observatorio de Hawai, lo que permitió a los investigadores analizar el 78% del cielo donde supuestamente podría estar el Planeta Nueve… pero no pudieron encontrarlo.
“Ha sido un verdadero esfuerzo”, dijo sobre el intento, citando la dificultad de tener que trabajar con telescopios durante solo unos pocos días de tiempo asignado mientras se luchaba contra las roturas de los equipos y la climatología adversa.
Avistar un objeto tan lejano sin saber dónde mirar es sumamente difícil, y es como intentar buscar un objetivo con un rifle de francotirador en lugar de unos binoculares, según Batygin.
“El cielo es un lugar muy, muy grande cuando se busca algo tan dolorosamente tenue”, dijo. “Esta cosa es algo así como 100 millones de veces menos brillante que Neptuno; eso es realmente empujar hacia el límite de lo que es posible con los telescopios absolutamente más grandes del mundo en este momento”.
El telescopio Panoramic Survey Telescope and Rapid Response System, o Pan-STARRS, observatorio situado en Hawai, permitió a los investigadores analizar el 78% del cielo donde posiblemente podría estar el Planeta Nueve. Pero hasta ahora, los intentos de los científicos de observar directamente el teorizado planeta han resultado vanos. Crédito: NASA
Otras búsquedas, como la realizada para un estudio de diciembre de 2021 con el Telescopio Cosmológico de Atacama, en Chile, también se han quedado cortas. “Tuve que probar decenas de miles de órbitas diferentes. Al final no detecté nada”, afirmó el autor principal del estudio, Sigurd Naess, investigador del Instituto de Astrofísica Teórica de la Universidad de Oslo, Noruega.
La sensibilidad del instrumento, añadió, era lo suficientemente buena como para haber podido detectar un planeta en una zona comprendida entre 300 y 600 veces la distancia entre la Tierra y el Sol.
“Eso es suficiente para ser informativo, pero está lejos de ser suficiente para refutar el Planeta Nueve en su conjunto”, dijo Naess en un correo electrónico.
En medio de controversias y opiniones divergentes, todos los investigadores están de acuerdo en una cosa. Un nuevo telescopio gran angular actualmente en construcción podría acabar pronto con el debate, una vez que los investigadores de la Fundación Nacional para la Ciencia de EE.UU. y de la Universidad de Stanford inicien sus operaciones científicas a finales de 2025. Denominado Observatorio Vera C. Rubin, cuenta con la cámara digital más grande jamás construida y se encuentra en la cima de una montaña de 2.500 metros en el norte de Chile.
“Se trata de un telescopio de última generación que buscará en todo el cielo disponible cada pocos días”, dijo Batygin. “Puede que encuentre directamente el Planeta Nueve, lo que sería una conclusión fantástica de la búsqueda y abriría un nuevo capítulo. Como mínimo, encontrará una tonelada más de objetos del Cinturón de Kuiper. Pero incluso si no descubre ni un solo objeto nuevo, será suficiente para confirmar la hipótesis del Planeta Nueve, porque pondrá a prueba todas las estadísticas, todos los patrones que vemos con un sondeo independiente”.
El Observatorio Vera C. Rubin, que comenzará sus operaciones científicas a finales de 2025, cuenta con la cámara digital más grande del mundo y podría acabar con el debate sobre el planeta oculto. Crédito: Observatorio Vera C. Rubin
Rice está de acuerdo en que el telescopio contribuirá en gran medida a zanjar el debate y abordará claramente la cuestión de la importancia estadística de la alineación de los objetos transneptunianos, el punto clave de las pruebas del Planeta Nueve.
Si el telescopio Rubin encuentra una supertierra, dijo Rice, sería emocionante porque estos cuerpos celestes, entre los tamaños de la Tierra y Neptuno, son un tipo común de exoplaneta.
“No tenemos ninguno en el sistema solar, lo que parece realmente extraño, y ha sido una especie de misterio pendiente porque encontramos tantos de ellos en sistemas alrededor de otras estrellas – sería increíble estudiar realmente uno de cerca, porque los exoplanetas están tan lejos que es muy difícil hacerse una idea real de cómo son físicamente”, dijo Rice.
Encontrar un planeta más pequeño también despertaría entusiasmo, añadió Rice, porque cada planeta del sistema solar es inmensamente útil para extrapolar información sobre los miles de exoplanetas comparables que los investigadores están descubriendo por toda la galaxia.
¿Y si no aparece nada? Seguiría siendo útil saber con certeza cuántos planetas hay, afirma Rice. “Creo que ni siquiera conocer el número de planetas de nuestro propio sistema solar es muy humillante”.
Eso significa que incluso los hechos que muchas personas aprendieron de los libros de texto cuando eran niños pueden cambiar, a medida que los científicos descubren más cosas sobre el universo.
“En realidad, eso es algo maravilloso”, añadió. “El conocimiento humano está en continuo movimiento: a veces se trata de grandes cambios, a veces es solo un debate de ida y vuelta. Es un ejemplo divertido y emblemático del proceso científico”.
Aprender, crear y compartir. Estas son las premisas con las que arrancó, en un pequeño rincón de Palermo y durante un caluroso atardecer, la primera reunión del Club Argentino de Tecnología (CAT), una iniciativa que tiene como objetivo poner en contacto a programadores, emprendedores, creadores de contenido, estudiantes y apasionados por el mundo tecnológico en general, para crear, desarrollar o participar en proyectos en conjunto. El evento de lanzamiento juntó a unas 50 personas en forma presencial y más de un centenar en forma virtual.
En la CAT se llevarán adelante talleres de programación, Inteligencia Artificial (IA), blockchain y otros temas, así como interacción entre los distintos participantes para llevar adelante todo tipo proyectos que se irán sugiriendo y votando entre los miembros, ya que el club es una Organización Autónoma Descentralizada (DAO por sus siglas en inglés), entidad sin fines de lucro basada en la tecnología blockchain, que justamente está definida por ser autónoma y descentralizada, y que es de donde toma su sigla.
El lugar elegido como sede permanente del CAT es una ex pizzería ubicada en Humboldt 1340, corazón de Palermo Hollywood, donde Andrés Cufari, Paula Schiffelbein, Sebastián Loizzo, Diego Calderón y Alejandro Saavedra, profesionales de distintas áreas y fanáticos de la tecnología, solían juntarse a tomar algo y charlar. Durante esas charlas comenzaron a darse cuenta de que algo faltaba en el ecosistema local tecnológico: precisamente, un lugar donde quienes así lo desearan pudieran combinar sus ideas con otros pares, encontrar soluciones a problemas, ayudar a solucionar otros, participar de proyectos o simplemente aprender.
Durante el lanzamiento del CAT, Cufari explicó que “queremos democratizar el acceso a la tecnología y permitir colaborar para que haya más educación en la población, para que puedan adaptarse rápidamente al tsunami de tecnología que estamos viviendo en la actualidad y que sea accesible para cualquier persona. Lo importante es que la gente que venga tenga interés en el tema. Esperamos además recibir problemas y desafíos de parte de la sociedad, para poder hacer un match entre esos talleres y las necesidades de la comunidad”.
Todos los jueves, y para cualquiera que tenga interés
En ese sentido, el club está abierto para toda la comunidad, y en el lugar todos los jueves se brindarán distintos talleres, y se trabajará sobre proyectos que irán surgiendo en las reuniones.
La sede en Palermo del Club Argentino de Tecnología
Al respecto, Loizzo expresó: “creemos firmemente que la innovación tecnológica, cuando se aplica con un propósito social, puede transformar positivamente nuestra sociedad. Lo que buscamos es establecer un lugar donde haya formación continua en avances como Inteligencia Artificial, Blockchain, 3D y Open Source; donde quienes así lo deseen puedan participar de proyectos con impacto social y que se cree una comunidad de personas que quieran conectar con otros pares, compartir sus conocimientos y también aprender”.
Cufari, que programa desde los 10 años, indica además que “fuimos testigos con mis socios de cómo la tecnología fue transformando la vida de las personas y de la sociedad misma, por lo que creemos que es un momento ideal para crear una comunidad acá, en Argentina, donde hay mucho talento para desarrollar y crear soberanía sobre nuestra propia tecnología. No es necesario ir a buscar cosas afuera, como se pensaba siempre”.
En el club se generarán espacios con diversas temáticas y se irán potenciando con proyectos que los mismos participantes vayan proponiendo. Cufari explica que “al construir una DAO, un club social, digital que permita explotar las potencialidades de las personas, pensamos en el aprendizaje y el impacto social. Las ideas que se propongan serán sometidas a votación para ver cuáles conviene desarrollar y llevar adelante, brindándoles valor para construir algo que sea de todos”.
El club nace sin fines de lucro. Cufari explica en ese sentido que “en el mundo empresarial todo lo que se hace tiene que generar dinero. Pero por suerte ahora la tecnología cuesta cada vez menos, hay herramientas que permiten acelerar los trabajos -con la inteligencia artificial toma horas lo que antes llevaba días o semanas- y la idea es desarrollar los proyectos de la gente sin la necesidad de la presión comercial”.
“Todos los avances actuales están modificando la forma en la que vivimos, y si como sociedad no estamos preparados, vamos a quedar afuera. La idea es que la gente empiece a utilizar la tecnología, que le pierda el miedo y que la industria Argentina en materia tecnológica crezca”, analizó Loizzo.
Los siguientes pasos del CAT pasan por generar una base de voluntarios para concretar determinadas tareas, y luego la idea es que los socios presenten proyectos o dificultades a resolver en distintas áreas como ciencia, naturaleza, sociedad y que de ahí en más la propia comunidad las vaya trabajando.
Los talleres se brindarán todos los jueves en forma presencial y virtual desde su sede en Palermo, para recibir a todos los que quieran inscribirse en forma gratuita, y después harán una parte de desafíos y hacer eventos en distintos lugares del país, ya que tuvimos muchos pedidos de distintas partes de la Argentina en nuestra página web.
(CNN) – La nave espacial Voyager 1, de 47 años de edad, recuperó el contacto con la NASA, aunque no está del todo fuera de peligro, después de que un problema técnico provocara un corte de comunicaciones de varios días con la histórica misión, que se encuentra a miles de millones de kilómetros de distancia en el espacio interestelar.
La Voyager 1 utiliza ahora un radiotransmisor que dejó de usar desde 1981 para mantenerse en contacto con su equipo en la Tierra mientras los ingenieros trabajan para comprender qué falló.
A medida que envejece la nave lanzada en septiembre de 1977, el equipo ha ido apagando lentamente los componentes para conservar la energía, lo que ha permitido a la Voyager 1 enviar datos científicos únicos a 24.000 millones de kilómetros de distancia.https://d646d6a404f2c7d0e45990f279afface.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-40/html/container.htmlAd Feedback
La sonda es la nave espacial más alejada de la Tierra, que opera más allá de la heliosfera -la burbuja de campos magnéticos y partículas del sol que se extiende mucho más allá de la órbita de Plutón-, donde sus instrumentos toman muestras directamente del espacio interestelar.
El nuevo problema es uno de los varios a los que se ha enfrentado el vetusto vehículo espacial en los últimos meses, pero el equipo de la Voyager sigue encontrando soluciones creativas para que el célebre explorador pueda avanzar en su viaje cósmico por territorios inexplorados.
Un fallo de radio a miles de millones de kilómetros
De vez en cuando, los ingenieros envían órdenes a la Voyager 1 para que encienda algunos de sus calefactores y caliente los componentes que han sufrido daños por radiación a lo largo de las décadas, explicó Bruce Waggoner, responsable de aseguramiento de la misión Voyager. El calor puede ayudar a revertir el daño por radiación, que degrada el rendimiento de los componentes de la nave espacial, dijo.
Los mensajes se transmiten a la Voyager desde el control de la misión en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en Pasadena, California, a través de la Red de Espacio Profundo de la agencia. El sistema de antenas de radio en la Tierra ayuda a la agencia a comunicarse con la Voyager 1 y su sonda gemela, la Voyager 2, así como con otras naves espaciales que exploran nuestro sistema solar.
La Voyager 1 envía entonces datos de ingeniería para mostrar cómo está respondiendo a las órdenes. Un mensaje tarda unas 23 horas en alcanzar a su receptor.
Pero cuando se envió una orden al calentador el 16 de octubre, algo activó el sistema autónomo de protección contra fallos de la nave espacial. Si la nave espacial consume más energía de la que debería, el sistema de protección contra fallos desconecta automáticamente los sistemas que no son esenciales para conservar la energía.
El equipo descubrió el último problema cuando no pudo detectar la señal de respuesta de la nave espacial a través de la Red de Espacio Profundo el 18 de octubre.
La Voyager 1 lleva décadas utilizando uno de sus dos radiotransmisores, denominado banda X por la frecuencia que utiliza. Mientras tanto, el otro transmisor, llamado banda S, que utiliza una frecuencia diferente, no se ha empleado desde 1981 porque su señal es mucho más débil que la de la banda X.
Los ingenieros sospechan que el sistema de protección contra fallos redujo la tasa a la que se enviaban los datos desde el transmisor, lo que cambió la naturaleza de la señal compartida por la Voyager 1 con los monitores de la Red de Espacio Profundo. El equipo de la Voyager 1 localizó finalmente la respuesta de la sonda más tarde, el 18 de octubre, mediante un examen de las señales que recibía la Red de Espacio Profundo.
Pero el 19 de octubre, la comunicación con la Voyager 1 pareció detenerse por completo.
El equipo cree que el sistema de protección contra fallos se activó adicionalmente dos veces más, lo que pudo haber desconectado el transmisor de banda X y cambiado la nave espacial al transmisor de banda S, que utiliza menos energía, dijo la NASA.
Aunque el equipo de la Voyager 1 no estaba seguro de que la débil señal de la banda S fuera detectable debido a la distancia de la nave a la Tierra, los ingenieros de la Red de Espacio Profundo la localizaron.
El equipo no enviará órdenes a la Voyager 1 para que vuelva a encender el transmisor de banda X hasta que deduzca qué fue lo que activó el sistema de protección contra fallos, lo que podría llevar semanas. Los ingenieros están siendo cautelosos porque quieren determinar si existe algún riesgo potencial al encender la banda X.
Si el equipo consigue que el transmisor de banda X vuelva a funcionar, es posible que el aparato pueda transmitir datos que revelen lo sucedido, dijo Waggoner.
Mientras tanto, los ingenieros enviaron un mensaje a la Voyager 1 el 22 de octubre para comprobar que el transmisor de banda S funcionaba y recibieron la confirmación el 24 de octubre. Pero no es un arreglo en el que el equipo quiera confiar demasiado tiempo.
“La señal de la banda S es demasiado débil para su uso a largo plazo”, dijo Waggoner. “Hasta ahora, el equipo no ha podido utilizarla para obtener telemetría (información sobre la salud y el estado de la nave espacial), y mucho menos datos científicos. Pero nos permite al menos enviar comandos y asegurarnos de que la nave espacial sigue apuntando a la Tierra”.
Este interruptor del transmisor es solo uno de los varios trucos innovadores que la NASA ha utilizado este año para superar los problemas de comunicación de la longeva misión, como encender los viejos propulsores para mantener la antena de la Voyager 1 apuntando a la Tierra e idear una solución para un fallo informático que silenció el flujo de datos científicos de la sonda a la Tierra durante meses.
OpenAI ha lanzado la búsqueda web en ChatGPTcon una nueva funcionalidad, SearchGPT, con la que espera ofrecer respuestas rápidas y actualizadas con enlaces directos a las fuentes de información, y que ya pueden probar los suscriptores de las versiones Plus y Teams.
La compañía tecnológica empezó a trabajar en este buscador a principios de este año, con el objetivo de utilizar esta tecnología para competir con el motor proporcionado por Google, según avanzó The Information entonces.
Para que su chatbot pueda ofrecer respuestas actualizadas de forma más ágil y completa, con enlaces directos a las fuentes de información, ha incorporado la opción de búsqueda o ChatGPT Search en su servicio, tal y como ha señalado en un comunicado.
Así funciona la búsqueda web de ChatGPT
Con esta característica, OpenAI busca facilitar la manera en que los usuarios acceden a información y que puedan hacer sus consultas de forma “más natural”, ya que es consciente de que “obtener respuestas útiles en la web puede requerir mucho esfuerzo”.
De esta manera, una vez el usuario añade la pregunta, ChatGPT podrá responder con información de la web y, conforme vaya profundizando en preguntas de seguimiento, ChatGPT “considerará el contexto completo del chat para obtener una mejor respuesta”.
Algunas de las respuestas a las búsquedas web que puede hacer ChatGPT con su nueva función
Esta funcionalidad es automática, aunque también es posible ejecutar las búsquedas de forma manual haciendo clic en el icono de búsqueda web. Asimismo, es posible consultar las fuentes -a través del botón ‘Sources’- situado debajo de la respuesta, para abrir una barra lateral con las referencias.
OpenAI ha explicado que el modelo de búsqueda es una versión optimizada de GPT-4o, entrenada con nuevas técnicas de generación de datos sintéticos, incluida la destilación de resultados de OpenAI o1-preview. Además, utiliza proveedores de búsqueda externos junto con contenido proporcionado directamente por sus partners.
ChatGPT ahora puede buscar contenido en la web, y ofrece los links a los sitios originales de los que obtuvo la información
La función de búsqueda estará disponible a través de chatgpt.com, así como en las aplicaciones móviles y de Escritorio del ‘chatbot’ Todos los usuarios de ChatGPT Plus y Team ya pueden probarla y llegará a Enterprise y Edu “en las próximas semanas”. Su despliegue global y gratuito se espera en los próximos meses.
La tecnológica presentó AI Overview en mayo de este año como una opción para obtener respuestas rápidas en la experiencia de búsqueda de Google, con resúmenes impulsados por la IA de Gemini. Esta función de búsqueda se lanzó inicialmente para los usuarios en Estados Unidos a través de Search Labs.
Ahora, Google ha extendido las respuestas inteligentes de AI Overview a más de cien países de América, Europa, Oriente Medio, África y Asia, y ha ampliado la compatibilidad con más idiomas, incluido el español, independientemente de dónde se esté utilizando la función, para facilitar la búsqueda a más usuarios a nivel global.
Así funciona AI Overview en el celular
Es decir, los usuarios de Estados Unidos ya no están limitados a utilizar únicamente su idioma local para las preguntas y respuestas, ahora, también pueden obtener resultados en español.
Tal y como ha explicado la compañía en un comunicado en su web, con AI Overview en los resultados de búsqueda, los usuarios podrán encontrar de forma más sencilla la información que necesitan, así como descubrir sitios relevantes en la web, independientemente de las preguntas que se tengan en mente.
Estas respuestas resumidas por IA aparecen en la parte superior de la página, y responden a las preguntas con información concreta. Asimismo, ofrecen sugerencias para organizar eventos, vacaciones, muestran recetas de comida o sirven como una herramienta para encontrar nuevo contenido.
Con todo ello, con esta expansión, Google ha adelantado que espera que la función AI Overview sea utilizada por más de mil millones de usuarios a nivel global cada mes.
Desde su lanzamiento en Estados Unidos, los usuarios que han utilizado la búsqueda con AI Overview aseguran que sus resultados de búsqueda “son más útiles”, según datos aportados por Google. La compañía también ha subrayado que, con sus últimas actualizaciones, en las que introdujo formas más destacadas de mostrar enlaces a sitios web dentro de AI Overview, se ha conseguido generar “un aumento en el tráfico a los sitios web de apoyo”.
Google ha anunciado novedades en IA generativa para Maps y Google Earth, junto a una pequeña pincelada para Waze. Gemini es el principal caballo de batalla en inteligencia artificial de Google, y llevarlo a Maps era prácticamente obligatorio. Muy pronto, podremos disfrutar de su integración dentro de Maps.https://1fb293a061c7c0fe38b0d77f93a674ca.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-40/html/container.html
Gemini en Maps. La primera novedad que ha presentado Google tiene que ver con esta integración, que quiere ayudarnos a la hora de elaborar planes. Por ejemplo, podremos preguntarle a Maps qué planes podemos hacer con amigos por la noche, y la app nos mostrará bares, restaurantes y sitios de interés a los que ir.
En el caso de que queramos ampliar información sobre dichos sitios, podremos preguntarle a Gemini para que nos cuente más. Estas funciones se empezarán a desplegar en primer lugar en Estados Unidos a partir de esta semana, sin noticias aún sobre su fecha de llegada a Europa. Google adelanta que, además de estas sugerencias, Gemini pasará a integrarse también en las reseñas, para resumirlas por IA.
Mejoras visuales. Google va a mejorar el modo de navegación de Maps para que sea más sencillo entender por dónde estamos conduciendo. Uno de los principales problemas con esta app, históricamente, es que no siempre queda claro por qué carril debemos salir a la próxima salida -algo que Waze o Petal Maps suelen hacer bastante mejor-. Ahora, Maps nos mostrará mediante un indicador azul por qué carril debemos salir exactamente.
Además de esto, hay importantes mejoras. Maps nos indicará aparcamientos cercanos, indicaciones para ir desde nuestro coche al lugar que hemos marcado, e incluso información sobre incidencias meteorológicas.
Por último, la compañía ha anunciado la mayor actualización hasta la fecha en Vista Inmersiva. Ahora ofrecerá más detalle, indicaciones sobre dónde podemos aparcar en la zona, e incluso indicaciones si a lo largo de la ruta hay algún giro complicado. Esta novedad se desplegará esta misma semana en Android y iOS en España.https://geo.dailymotion.com/player/xbl2m.html?mute=true
Novedades en Waze. Respecto a Waze, ahora será capaz de reportar incidencias mediante voz, y estas serán analizadas por la IA. Si le decimos que estamos parados, entenderá que hay un atasco. Si le decimos que han chocado dos coches, reportará un accidente.
En otras palabras, podremos reportar mediante la voz de una forma conversacional, y la IA sabrá qué tipo de incidencia debe reportar.
Novedades en Google Earth. Por último, Google ha anunciado novedades de IA generativa en Google Earth. Gemini podrá mostrar información más detallada sobre las ciudades, siendo capaz de responder a preguntas como «“¿Puedes mostrar en un mapa los cinco códigos postales que tienen el menor número de estaciones de carga en relación con su superficie geográfica?”.
Estas capacidades llegarán en prueba piloto el próximo mes, por lo que aún queda para verla funcionando de forma estable.