Argentina será sede de Devconnect, uno de los encuentros más influyentes de la comunidad global de Ethereum y Web3. Será del 17 al 22 de noviembre en La Rural y se estima que asistirán más de 15.000 desarrolladores, investigadores, emprendedores, líderes de pensamiento y actores clave de la industria de criptomonedas y blockchain, consolidando aún más el estatus de la Ciudad como un centro tecnológico líder en América Latina.
Esta será la tercera edición de Devconnect y la primera que tendrá lugar en América Latina. Las ediciones anteriores se celebraron en Ámsterdam (2022), y Estambul (2023).
Organizado por la Fundación Ethereum en colaboración con socios locales e internacionales, Devconnect Buenos Aires 2025 contará con una agenda impulsada por la comunidad, incluyendo charlas técnicas, hackathons, talleres, espacios de co-creación y eventos de networking. El programa, de una semana de duración, tiene como objetivo avanzar en el desarrollo abierto y descentralizado de las tecnologías blockchain que están reconfigurando la economía digital.https://c44c1e2655c75505e459bb8f2144f17e.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html
Entre los participantes destacados se encuentran figuras clave del ecosistema, como Vitalik Buterin (cofundador de Ethereum y figura clave del mundo cripto), Hsiao-Wei Wang y Tomasz Stańczak (codirectores ejecutivos de la Fundación Ethereum), y proyectos reconocidos a nivel mundial como OpenZeppelin, POAP y Decentraland, junto a iniciativas regionales líderes como Crecimiento, ETH Latam, SEED Latam y Ethereum Argentina, entre otras.
Oportunidades para toda la comunidad
Vitalik Buterin estará en Buenos Aires. Foto: EFE
La elección de Buenos Aires para la edición de 2025 subraya el reconocimiento internacional de la comunidad cripto de Argentina, que se ha ganado una reputación por su liderazgo en la adopción, el desarrollo y el pensamiento crítico dentro del espacio.
Argentina es uno de los mercados de criptomonedas más activos del mundo, con un estimado de cinco millones de personas que realizan transacciones de activos digitales diariamente, impulsado por los desafíos económicos actuales y un fuerte ecosistema de desarrolladores locales. Incluso el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires está llevando a cabo programas piloto que incluyen la identidad en la cadena a través de zkSync y el pago de impuestos utilizando stablecoins.
A lo largo de los seis días del evento, los asistentes podrán explorar demostraciones en vivo de stablecoins, identidad en cadena, DeFi, redes sociales descentralizadas y juegos basados en blockchain, ofreciendo experiencias prácticas para todos, independientemente de su formación o experiencia.La invitación a Buenos Aires para la comunidad cripto global.
¿Qué incluye la Feria Mundial de Ethereum?
● Exhibiciones en vivo para interactuar: están pensadas para equipos y L2s que quieran demostrar la funcionalidad de sus aplicaciones.
● Concepto de “Ciudad del futuro”: cómo podría ser una ciudad completamente on-chain.
● Espacios de coworking.
● Eventos comunitarios: Si bien el centro neurálgico será en La Rural, habrá más actividades por toda la ciudad.
Peor todavía, me confía que les anunciaron que el futuro de los lectores de pantalla está en la IA. Se suponía, me explica, que los lectores de pantalla solo leían la pantalla, y la pantalla, dentro de todo, es algo real. Es la persona la que sabe qué son, incluso sin verlos, un cuadro de diálogo, el Escritorio, la barra de tareas o el botón Inicio. Me describe el arduo (y mayormente desconocido) trabajo al que debe someterse una persona privada de la vista para captar estos conceptos en los que aquellos que podemos ver ni siquiera reparamos. “Para una persona que ve, están ahí, son obvios –me dice, por WhatsApp–. Algunos de nosotros, y a mí me tocó, aprendimos con maquetas táctiles cuáles son las ventanas más importantes de Windows.”
Francisco, que es ciego, está muy preocupado, aunque cifra sus esperanzas en que las compañías que producen lectores de pantalla sean cautelosas y razonables. En mi experiencia, va a pasar como con mobile first o las redes sociales; es decir, las compañías se suben a cada nueva ola tecno porque la ola no les deja ver el horizonte, no porque sepan exactamente lo que están haciendo.
Pero el asunto –todavía queda por ver cómo implementarán la IA en los lectores de pantalla– me dejó pensando. ¿Hasta qué punto todos los demás realmente estamos viendo el mundo? Bueno, en muchos casos no lo estamos viendo, ese es el punto.
Creeme
Hasta el 30 de noviembre de 2022, veíamos imágenes y videos de la realidad, no la realidad en sí. Por supuesto, accedemos físicamente (sensorialmente, si me permiten la sutileza) al mundo que tenemos a mano, pero todo lo demás nos llega como una representación. Y cada vez llega más como una representación tuneada. En su momento, el Photoshopcausó escándalo, no sin razón, y originó regulaciones que obligaban a informar si una foto había sido alterada digitalmente. Algo bienintencionado, pero que la inocencia les valga, porque ahora pasamos del Photoshop a consumir realidades sintéticas, casi sin darnos cuenta. Es un problema.
John Warnock, fundador de Adobe, la compañía que creó el Photoshop@AdobeLat
El acceso indirecto y mediatizado a una parte sustancial de la realidad ocurre desde hace muy poco tiempo. Ciento cincuenta o doscientos años. No mucho más. Antes de eso, claro, había crónicas de viaje y registros históricos, grabados, pinturas y frisos. No siempre que hubo foto hubo video, es menester aclarar aquí. Pero casi todo lo que llamamos realidad era para los seres humanos algo, bueno, real. No teníamos fondos de pantalla con atardeceres ni memes basados en personajes de ficción que nunca habías visto sino en una pantalla. Ni hablemos del metaverso o, válgame, las deep fakes. Como mucho, y de forma muy acotada, tenías ficción literaria, cuadros como los de El Bosco o los grabados del poeta Blake. Pero contrastaban de forma clara y distinta con la realidad y, por otro lado, no tenían una presencia cotidiana importante. Viví en un mundo así, y casi todo era real.
William Blake, poeta genial y grabador imaginativoWikipedia
Ya sé, esa última afirmación suena como que me está haciendo mal la medicación, pero lo que intento decir, sin ninguna nostalgia, es que estamos evolutivamente preparados para un mundo donde la realidad es muy fácil de circunscribir. Como debate filosófico, la realidad da para largo. Pero en la diaria, nuestro sistema nervioso, nuestros sensores y nuestras estructuras psíquicas evolucionaron en un sentido muy claro. Creemos en lo que percibimos. ¿Por qué? Porque es real. ¿Estás seguro? No importa si estoy seguro. Estadísticamente, es real en el 99,99% de los casos. El 0,01 restante no justifica que estemos verificando si la realidad es real o no a cada segundo. Por lo tanto, creemos.
Ese 0,01% es el valor que está creciendo, visiblemente.
¿Cómo llegamos a esto? Con la aparición de una serie de tecnologías, una parte de la realidad fue reemplazada por una representación de la realidad. Esto amplió nuestros horizontes; lo viví también en primera persona. Por ejemplo, vi al primer ser humano poner un pie en la Luna, en vivo, en una tele blanco y negro.
Entre esos horizontes están también las artes más nuevas. Es cierto que el teatro es ficción, pero los actores están ahí, de verdad, y esa naturaleza anfibia es una de las razones que lo vuelven tan poderoso. Pero la representación de la realidad nos dio el cine, la fotografía y, por supuesto, elevó varios peldaños la capacidad de informar del periodismo.
El inmenso Federico Fellini creó mundos, pero todavía sabíamos que lo que ocurría en la pantalla era ficción
Sin embargo, nuestros sistemas nerviosos no cambiaron. Seguimos, en lo profundo de nuestros cerebros, sin dudar de lo que vemos y oímos. Ahí es donde la artificiosidad cada vez más realista de la IA asusta. Asusta porque no vamos a cambiar 700 millones de años de evolución biológica en este planeta porque de pronto a Sam Altman se le ocurre poner en la Web un modelo generativo de lenguaje (o sea, ChatGPT) o porque ahora podés animar tus fotos con Gemini, de Google.
En la raíz del conflicto que estamos empezando a transitar está el hecho de que para nuestra psiquis, si parece real, es real.
Estrés postraumático
Por supuesto, si dudamos, mejor; pero eso requiere años de entrenamiento y es cualquier cosa menos confortable. Dicho en términos neurológicos, no hay un premio dopaminérgico por dudar. Como cualquier hábito que va contra lo que dicta esta red neuronal que somos, tiene un costo.
Además, el cerebro tiene su propia definición de realidad, y si un video generado por IA expone a una persona de una forma repugnante, el primer impacto va a ser emocional y psíquico, y el estrés postraumático no se va a diferenciar en nada del que causaría un video verdadero.
Está todo bien con ponerle nombres ingeniosos a los acosadores (trolls, por ejemplo), pero para la mente humana el dolor que causa lo virtual o lo generado por IA es por completo realShutterstock
Así que en mi opinión tenemos un problema mucho más grande que si la IA alucina o miente. Las fotos, las filmaciones y los registros de audio, que durante al menos un siglo y medio fueron garantía de fidelidad, ahora son terreno resbaladizo. La realidad tal como la conocíamos está desapareciendo, y, hasta donde puedo ver, no hay una salida sencilla para este laberinto. Como no la había en su momento para la privacidad, que las compañías de Internet lotearon sin escrúpulo.
Solo que ahora es mucho más peligroso. Porque podemos imaginar un mundo sin privacidad (era lo normal, hace decenas de miles de años); es un retroceso, pero lo podemos imaginar. Pero es imposible prescindir de la realidad.
El peso invisible del hormigón. Pocos materiales son tan omnipresentes como el hormigón. Se usa en carreteras, puentes, viviendas… y también en los centros de datos donde se aloja buena parte de nuestra vida digital. El problema es que fabricar sus componentes, especialmente el cemento, genera una enorme cantidad de CO2. El Foro Económico Mundial señala que representa cerca del 8% de las emisiones globales.
Meta se ha propuesto reducir esa huella sin comprometer la resistencia ni la velocidad de obra. Y ahí es donde entra su nuevo modelo.
Una IA que no crea chatbots, sino mezclas. Para desarrollar este sistema, Meta se alió con Amrize —uno de los mayores fabricantes de cemento del mundo— y con la Universidad de Illinois Urbana-Champaign. Juntos han creado un modelo de IA que propone composiciones de hormigón. El modelo se basa en optimización bayesiana y está construido con BoTorch y Ax, dos herramientas de código abierto desarrolladas por la propia Meta.https://dcfc9a7f574d30886015c1631090a7fd.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.htmlUna prueba de losa en proyecto del centro de datos Rosemount
El reto no era menor: cada mezcla implica combinar distintos tipos de cemento, áridos, agua, aditivos y materiales suplementarios como la escoria o las cenizas volantes. La proporción exacta, su procedencia o incluso la época del año pueden alterar el resultado. Tradicionalmente, explican, validar una nueva fórmula lleva semanas. Con IA, ese proceso se acelera porque el sistema aprende de los datos anteriores, propone nuevas combinaciones prometedoras y refina sus predicciones tras cada prueba.Implementación de la formulación de hormigón generada mediante IA en el centro de datos
Del laboratorio al terreno. Una de las primeras validaciones a gran escala se hizo en el centro de datos que Meta construye en Rosemount, Minnesota. Allí, el contratista Mortensen aplicó la nueva mezcla en una de las losas de soporte del edificio. El objetivo no era solo comprobar su resistencia, sino también su trabajabilidad y el acabado final: esas losas deben ser perfectamente lisas y duraderas.
El resultado, según la firma, superó todos los estándares técnicos. La fórmula diseñada por IA no solo cumplió con las exigencias de resistencia y curado, sino que también se comportó bien en obra: se vertió sin problemas y ofreció una superficie adecuada. Tras dos iteraciones, y con mínimos ajustes humanos, el modelo había generado una receta que mejoraba a las fórmulas industriales habituales en velocidad, resistencia y potencial de reducción de emisiones.
Un modelo abierto. El sistema desarrollado por Meta no es un producto comercial ni una herramienta cerrada. La compañía ha publicado el código, los datos y el enfoque técnico en un repositorio abierto de GitHub llamado SustainableConcrete. La idea no es quedarse con la fórmula, sino compartir el método: una forma de aplicar inteligencia artificial al diseño de hormigón que puede adaptarse a otras obras, proveedores o materiales.
Toca esperar para saber si veremos más iniciativas como esta. Esto podría facilitar la adopción de mezclas alternativas en una variedad de construcciones. Como hemos visto, Meta no ha inventado un nuevo material. Lo que ha hecho es usar IA para encontrar nuevas fórmulas de hormigón.
Imágenes | Xataka con Gemini 2.5 Flash | Mark Zuckerberg | Meta (1, 2)
La dependencia a los dispositivos móviles y redes sociales se ha transformado en una característica cotidiana en la sociedad contemporánea. Teléfonos móviles y aplicaciones de mensajería ofrecen incesantes notificaciones capaces de alterar la concentración y productividad de cualquier persona, tanto en el ámbito laboral como académico.
Cuáles son los motivos para bloquear las redes sociales
Especialistas en productividad y salud mental subrayan que el “ping” constante de notificaciones crea bucles abiertos en el cerebro. Según la autora y asesora en libros de productividad, Grace Marshall, cada aviso sonoro genera una expectativa que el cerebro busca resolver al revisar la notificación, liberando dopamina y reforzando la conducta adictiva.Te puede interesar:Experto dice que para nuestros hijos “la IA será su primer gran amor”
El desafío deja de ser una simple cuestión de fuerza de voluntad para constituirse en una lucha desigual: empresas como Meta, propietarias de Facebook, Instagram y WhatsApp, emplean a decenas de doctores en conducta humana y neurociencia para perfeccionar la capacidad adictiva de sus productos y mantener a los usuarios conectados por periodos cada vez mayores.Las notificaciones constantes de aplicaciones refuerzan la conducta adictiva y dificultan la concentración. (Imagen Ilustrativa Infobae)https://39c45b16622424b18e1908dda67857ee.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html
Quienes logran reducir el uso de redes sociales reportan una mejora sustancial en el rendimiento, la creatividad y el equilibrio mental, según testimonios recogidos en medios internacionales.
Estrategias y soluciones para limitar el uso de redes sociales
Para quienes buscan proteger su tiempo y recuperar la concentración, hay distintas alternativas que pueden adaptarse a la realidad y necesidades de cada usuario. Las opciones varían desde decisiones radicales, como cambiar el tipo de dispositivo móvil, hasta el apoyo de aplicaciones y funciones nativas de los sistemas operativos.
Cambio de dispositivo
Algunas personas eligen reemplazar sus teléfonos inteligentes por modelos plegables con teclado físico y funciones limitadas, lo que reduce notoriamente el acceso a internet y redes sociales.Reducir el tiempo en redes sociales mejora el rendimiento, la creatividad y el equilibrio emocional. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Restricciones por software en iOS y Android
En iOS, Apple da la opción de ir al menú de “Configuración”, selecciona “Tiempo en pantalla” y activa la función de establecimiento de límites para aplicaciones sociales, definiendo el tiempo permitido por día. Al superar el límite, el teléfono exigirá pasos adicionales para desbloquear el acceso, haciendo más difícil ceder a la tentación.
En Android, según Google, es posible entrar en “Bienestar digital y controles parentales”, elige la aplicación y haz clic en el cronómetro para fijar la duración máxima de uso diario.
Otras opciones son las siguientes:
Desactivar o reducir las notificaciones: dirígete a “Notificaciones” dentro de la configuración tanto en iOS como en Android. Allí, silencia las alertas de aquellas aplicaciones que resultan más distractoras.
Usar modos de enfoque: los modos de “No molestar” y “Enfoque” permiten bloquear todas las notificaciones durante horarios definidos, ideal para períodos de trabajo, estudio o descanso.
IOS y Android ofrecen herramientas nativas para restringir el uso de aplicaciones sociales y notificaciones. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Aplicaciones especializadas para bloquear redes sociales
El auge de la demanda ha dado lugar a una amplia gama de apps que ayudan a bloquear redes y páginas web:
Freedom: permite seleccionar redes y sitios web concretos a bloquear, así como desconectar totalmente el acceso a internet durante un intervalo determinado. Tiene un “modo seguro” que impide cancelar el bloqueo hasta que termine el tiempo elegido, ideal para quienes necesitan eliminar la tentación sin depender de su fuerza de voluntad.
ColdTurkey, FocusMe y Forest: ofrecen funciones similares para delimitar el uso de apps y navegar solo cuando la jornada de trabajo o estudio ha terminado. Forest agrega dinámicas lúdicas: simula el crecimiento de árboles digitales que se marchitan si el usuario abandona la aplicación para consultar redes.
AppBlock y Stay Focused: estas aplicaciones permiten crear perfiles de bloqueo por franjas horarias, estableciendo períodos en los que las redes sociales quedan inhabilitadas y las notificaciones ocultas. Así, el usuario decide cuándo tendrá acceso, acostumbrándose paulatinamente a centrar su atención en el presente.
Desinstalación y descansos programados
Eliminar la aplicación de una red social del teléfono, sin borrar la cuenta, obliga a revisar cada plataforma solo desde un dispositivo alternativo, como una computadora en el hogar o la oficina. Se trata de una barrera física suficiente para la mayoría y reduce el consumo espontáneo.
Plataformas como Facebook, X, Instagram y TikTok permiten desactivar temporalmente las cuentas, ocultando el perfil hasta la reactivación. Si la intención es un corte definitivo, existen opciones para eliminar cuentas de forma permanente y, en la mayoría de los casos, descargar previamente todas las imágenes, videos y contenido generado.
En la previa al inicio de las vacaciones de invierno, la clave es planificar cómo serán los próximos días de descanso, tratando de optimizar cada jornada al máximo. En los últimos meses, se presentaron nuevas herramientas para turistas, todas basadas en inteligencia artificial (IA). El objetivo es claro: facilitar la planificación de itinerarios y ayudar a disfrutar al máximo de cada viaje. La IA permite reducir el esfuerzo de organizar cada paso, ofreciendo recomendaciones personalizadas y eficientes.
“Gracias a la IA, los viajeros ahora pueden obtener descripciones automáticas y resúmenes inmediatos sobre excursiones, actividades y destinos, sin tener que visitar múltiples sitios web. Funcionalidades como las AI Overviews de Google ofrecen resúmenes generados por inteligencia artificial directamente en los resultados de búsqueda, lo que agiliza la toma de decisiones. Además, asistentes como ChatGPT ayudan a los usuarios a planificar viajes de forma conversacional, personalizando recomendaciones en segundos”, opina Nicolás Posse, Country Manager de Civitatis Argentina.
Describir todo al detalle para que la IA nos pueda asistir mejor
Para aprovechar al máximo estas herramientas, Posse recomienda utilizar prompts bien detallados y lo más específicos posible; comparar fuentes y visitar la plataforma original del tour que recomiende la IA para corroborar opiniones reales, fotos y condiciones de reserva, entre otros datos; y personalizar la experiencia, ya que algunas plataformas permiten guardar preferencias y gustos, lo cual, combinado con IA, puede ofrecer sugerencias ajustadas al perfil del viajero.
Además de las plataformas clásicas para reservar vuelos como Turismocity.com, Kayak.com o Skyscanner.com, o las de excursiones como Civitatis, y los asistentes genéricos como ChatGPT, Copilot o Gemini, a los que se le puede pedir ayuda para organizar un viaje (con una descripción lo más detallada posible, en la que le decimos a la IA dónde queremos ir, qué lugares queremos visitar, cuántos somos y de qué edades, etcétera) ahora los viajeros cuentan con nuevas herramientas basadas en IA que fueron creadas específicamente para organizar viajes de este tipo.
A continuación, detallamos una selección de recursos, ordenados alfabéticamente:
Organizar el itinerario
Todas funcionan de forma similar: presentan un cuadro de texto donde se escribe el destino, la fecha y algunos detalles clave, y a cambio ofrecen un conjunto de opciones o un itinerario completo. Luego, se pueden afinar los resultados mediante un intercambio de texto, casi como una charla humana.
askLAYLA: Esta herramienta permite descubrir destinos, organizar itinerarios y recibir recomendaciones personalizadas a partir de sus gustos, presupuesto e intereses. Además, ofrece links de reservas tanto de vuelos, como de alojamientos y excursiones. Al estar integrada con Booking.com y Skyscanner provee información de ambas plataformas. Si bien se puede probar la plataforma sin costo alguno, en cuanto comienza a ofrecer información solicita un pago mensual de 1666,58 pesos, aunque también se puede acceder a una bonificación por los tres primeros meses.
Iplan.ai: Disponible para dispositivos iOS y Android, diseña itinerarios personalizados basados en intereses, presupuesto, duración y compañía. Permite ajustar detalles sobre la marcha, compartir el itinerario con compañeros de viaje y registrar idiomas, ciudades soñadas y lugares visitados.
Vacay: Utiliza los modelos de OpenAI para ofrecer recomendaciones personalizadas de vuelos, alojamientos, restaurantes y actividades. No permite reservas ni muestra precios en tiempo real, pero sí incluye un planificador de itinerarios y un chatbot que sugiere qué hacer y cómo moverse según los intereses del usuario. Es gratuita, aunque por ahora solo está disponible en inglés.
WonderPlan: Una vez elegido el destino, la herramienta hace preguntas rápidas sobre la fecha, cantidad de días y preferencias. Devuelve un itinerario con el tiempo estimado para cada atracción y, al seleccionar alguna, redirige a plataformas tradicionales para más detalles.
Para vivir experiencias naturales
BirdNET: Es mucho más que una app para reconocer aves. Se trata de un proyecto de investigación global que utiliza inteligencia artificial y redes neuronales para identificar más de 3000 especies de aves en todo el mundo. El usuario debe grabar los sonidos del entorno, subir la grabación, y BirdNET dirá qué aves están cantando cerca.
Plant.ID: Usa redes neuronales para identificar plantas, insectos y hongos a partir de imágenes. Ideal para viajeros que quieren conocer la flora y fauna local.
My Aurora Forecast: Disponible para dispositivos iOS y Android es esencial para rastrear y predecir la probabilidad de ver auroras boreales, especialmente en países de Escandinavia. Informa sobre el índice KP actual, los mejores lugares para observarlas y mapas de intensidad auroral. Incluye notificaciones automáticas, datos en tiempo real, gráficos sencillos de entender, y recomendaciones de excursiones a destinos como Islandia, Suecia y Alaska.
Post viaje
Album de fotos: Si se indican los lugares visitados o días especiales, ChatGPT puede sugerir cómo agrupar las imágenes para que el álbum tenga sentido narrativo.
Creadores de reseñas: Para compartir reseñas (positivas o negativas) o escribir epígrafes para fotos, usar Gemini, Copilot o ChatGPT facilita la tarea. Solo hay que dictar o escribir lo que se quiere decir (ejemplo: “escribe una reseña positiva sobre Luján, mencionando la cercanía con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la cantidad de museos disponible») y la herramienta redactará una versión sintética y clara, lista para copiar y pegar.
Copy para redes: Siguiendo los pasos recién mencionados, pero indicando en qué red social se utilizará el texto, se obtendrá así un resultado rápido, con emojis y hashtag, para publicar en segundos.
Diario de viaje: Cualquiera de las herramientas mencionadas pueden proponer cómo contar la historia de la experiencia, qué destacar en cada día (ej: Día 1: Llegada, Día 2: Tour por el centro histórico) y qué incluir como tips útiles para otros viajeros. De esta manera es muy sencillo crear un diario de viaje que nos ayude a recordar las aventuras por el mundo.
El robocalling consiste en realizar llamadas automáticas a miles de números de teléfono a la vez a través de sistemas informáticos o servidores especializados. El mecanismo es sencillo, pero su impacto es relevante: el robot realiza la llamada y, apenas se detecta que una persona contesta, el número queda registrado como activo.Te puede interesar:Estos son los regalos que da Xbox Game Pass a sus suscriptores y cómo descargarlos
El sistema, entonces, puede optar por diferentes acciones: colgar la llamada casi de inmediato, transferirla a un operador humano que intentará vender algún producto o servicio, o incluso reproducir un mensaje pregrabado.El principal riesgo del robocalling es el uso indebido de datos para fraudes, phishing y venta de información personal. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Esta modalidad permite a las empresas comerciales y a los delincuentes telefónicos ahorrar tiempo y recursos. Los agentes humanos ya no pierden minutos marcando ni esperando que alguien atienda, únicamente toman el control cuando la automatización confirma la disponibilidad del usuario.Te puede interesar:¿Booking es confiable para reservar hoteles y alojamientos?
Muchas veces el mecanismo es tan sutil que al contestar no se escucha nada o la llamada se corta al instante. Lejos de ser un error, este hecho tiene un objetivo claro: comprobar qué líneas están activas y cuáles pueden convertirse en futuros receptores tanto de publicidad no deseada como de fraudes telefónicos.
Por qué el robocalling representa un riesgo
El principal peligro radica en el uso indebido de la información generada por estas llamadas. Al detectar que un número está activo, el dato se almacena y puede emplearse con distintos fines: alimentar bases de datos para futuras campañas de publicidad telefónica, venderse a terceros o ser utilizado en intentos de estafa más sofisticados.
En los casos más peligrosos, los delincuentes utilizan estos datos para orquestar ataques de phishing o fraudes más elaborados. Por ejemplo, tras una primera llamada “vacía,” el usuario puede recibir días más tarde una comunicación en la que un supuesto empleado bancario solicita claves, contraseñas u otros datos sensibles.El software de robocalling actualiza en tiempo real las bases de datos con los números que responden las llamadas. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Otra modalidad frecuente es la de los mensajes pregrabados que solicitan información personal (contraseñas, códigos de verificación, datos bancarios) bajo pretextos urgentes o alarmistas. Ante la saturación y el hartazgo por la cantidad de llamadas al día, es fácil que un usuario desprevenido caiga en alguna trampa.
El robocalling se apoya en software diseñado para realizar marcaciones automáticas y emitir mensajes en cadena o transferir la llamada a una persona real. Cada llamada sirve, sobre todo en la primera instancia, para rastrear en tiempo real qué números funcionan. En segundos, el software coteja si la línea está activa y actualiza su base de datos.
Empresas de servicios (seguros, luz, internet), entidades políticas y cibercriminales emplean estos sistemas. De hecho, incluso “call centers” tradicionales han delegado parte de las tareas a sistemas automáticos.
Así, cuando detectan que un usuario contesta, lo pasan a un agente que intentará vender un producto, hacer una encuesta o, en los casos ilegítimos, manipular la confianza con objetivos fraudulentos.Los mensajes pregrabados y transferencias a operadores humanos son tácticas comunes en el robocalling para obtener datos sensibles.(Imagen Ilustrativa Infobae)
Cómo protegerse contra el robocalling
Las recomendaciones para evitar caer en estas formas de estafa son las siguientes:
No devolver llamadas a números desconocidos registrados como llamadas perdidas.
No proporcionar datos sensibles bajo ningún concepto por teléfono a desconocidos, aunque quien llame diga pertenecer a una entidad confiable.
Activar los filtros y bloqueos disponibles en los smartphones, además de inscribirse en registros nacionales para evitar el contacto comercial.
Descargar e instalar aplicaciones de identificación de llamada como TrueCaller o Teléfono de Google, para reconocer estafas y no contestar.
Atender cuando tocan el timbreen casa puede parecer una tarea simple y rápida, pero en la práctica muchas veces resulta molesta o hasta insegura: desde tener que interrumpir una videollamada para ver quién es, hasta abrir la puerta a desconocidos sin saber bien a quién estamos dejando entrar.-ePubs Advertisement-javascript:falsejavascript:falsejavascript:falsejavascript:falsejavascript:falsejavascript:falsejavascript:false
¿Y si existiera un timbre que reconociera a las visitas, registrara su nombre y decidiera automáticamente si pueden pasar?
Eso es justamente lo que creó el desarrollador argentino Roni Bandini: un prototipo de timbre con inteligencia artificial que no necesita botón, habla con los visitantes, interpreta lo que dicen y consulta con una app si se les puede permitir el acceso.
Así es el timbre inteligente que reconoce las visitas antes de que se anuncien. (Imagen: X/RoniBandini)
La innovación combina visión por computadora, reconocimiento de voz, procesamiento local y automatización del hogar, todo en un dispositivo del tamaño de una pequeña placa electrónica.
Cómo funciona el timbre con IA
Según explicó el creador en su cuenta de X @ronibandini, corazón del sistema es una pequeña placa electrónica llamada ESP32S3 AI CAM. Se trata de un dispositivo compacto, pero muy potente, que ya viene con cámara, micrófono y altavoz integrados. Todo el procesamiento se realiza ahí mismo, sin necesidad de una computadora externa.
La secuencia comienza cuando alguien se acerca a la puerta. En lugar de tocar un botón, la cámara detecta su presencia con un modelo de inteligencia artificial entrenado en la plataforma Edge Impulse. Esa detección funciona simplemente como disparador: en vez de presionar el timbre, el sistema “ve” que hay alguien y se pone en marcha.
A continuación, el dispositivo le habla al visitante y le pide que diga su nombre. Esa respuesta se graba con el micrófono incorporado y se convierte en texto gracias a Whisper, el sistema de reconocimiento de voz de OpenAI.
Una vez que el nombre está desgrabado, se envía a ChatGPT, que actúa como un asistente inteligente. De acuerdo a las instrucciones del sistema, por ejemplo, si la persona está en una lista de invitados, si tiene una contraseña válida o si hay una reunión programada, la IA toma una decisión: puede accionar un relay que abre la puerta automáticamente o bien enviar una alerta por Telegramal propietario para que intervenga.
Lo interesante es que todo esto ocurre en cuestión de segundos y sin necesidad de intervención humana, salvo en los casos que lo ameriten. La única parte que puede demorar un poco es la conexión con los servicios de OpenAI, pero el resto del proceso, detección, grabación y reproducción de audio, ocurre de forma casi instantánea.
Todo el sistema funciona de manera autónoma, sin conexión a servidores externos para el reconocimiento facial, lo que lo hace más rápido y seguro en términos de privacidad. El único paso que requiere conexión es el acceso a las APIs de OpenAI para la desgrabación y análisis del nombre.
Una de las primeras dudas que surge es si se podría vulnerar el sistema con una simple foto del rostro de alguien autorizado. Según Bandini, esto no representa un riesgo real: “El reconocimiento facial solo se usa para activar el sistema, como si fuera un botón. La autorización final depende de la respuesta verbal y de las reglas configuradas en el sistema”, explicó el autor en su cuenta de X.
En otras palabras, no basta con tener la cara de alguien con acceso. Hace falta decir el nombre y que la IA lo valide en función de criterios previamente establecidos.
Otro ejemplo de usos de la IA en casa
Este tipo de desarrollos caseros, que combinan hardware accesible y software de vanguardia, muestran el potencial de la inteligencia artificial aplicada a la vida cotidiana. Desde un simple timbre, Bandini logró crear un sistema de identificación, control de acceso y notificación en tiempo real, que podría integrarse fácilmente a soluciones domóticas más amplias.
Puede que el antimonio no aparezca en los titulares como el litio o cobalto, pero es igual de crucial. Se usa en baterías, semiconductores, equipos militares y retardantes de llama. Su disponibilidad determina el ritmo de industrias enteras. Y en este momento, su suministro está en el centro de una pugna geopolítica entre China y Estados Unidos.
Desde que Pekín prohibió su exportación a Washington en diciembre de 2024, todo parecía indicar que las fábricas estadounidenses se quedarían sin acceso al mineral. Sin embargo, los registros comerciales muestran otra realidad: EEUU sigue recibiendo toneladas de antimonio, solo que ahora llegan bajo otra bandera.
El inesperado redireccionamiento. Como respuesta a nuevas sanciones impuestas por la administración Biden —la más dura hasta la fecha contra empresas chinas—, China vetó oficialmente las exportaciones de antimonio, galio y germanio a EEUU. Todos ellos minerales esenciales para tecnologías estratégicas: chips, telecomunicaciones, energías renovables y defensa.
Las sanciones chinas hicieron saltar las alarmas en la industria. En cuestión de meses, el precio del antimonio se cuadruplicó: pasó de unos 13.000 a más de 60.000 dólares por tonelada, según Reuters. Empresas de baterías y fabricantes de equipos militares se vieron obligados a buscar fuentes alternativas para no detener su producción.
Sin embargo, los datos comerciales contaban una historia distinta. Entre diciembre de 2024 y abril de 2025, Estados Unidos importó 3.834 toneladas métricas de óxidos de antimonio desde Tailandia y México. Dos países que, hasta entonces, casi no figuraban en el mapa global del antimonio.
Transbordos creativos. Un reportaje de Reuters ha señalado que no hay evidencia directa en los documentos de envío de que se trate de antimonio chino, pero los flujos comerciales apuntan a un ingenioso sistema de transbordo: el mineral sale de China, pasa por terceros países, y termina en EEUU con una etiqueta distinta.
El proceso puede incluir reetiquetado como materiales inocuos —hierro, zinc, incluso “material de arte”— y el uso de intermediarios en Asia. Empresas chinas, como Youngsun Chemicals, han demostrado ser expertas en esquivar regulaciones. Su filial tailandesa, Thai Unipet Industries, ha multiplicado por 27 sus envíos a EE.UU. en seis meses.
El gran intermediario asiático. Como ha recogido Reuters, Tailandia no produce antimonio en volúmenes significativos y cuenta con solo una fundición. Sin embargo, entre enero de 2024 y mayo de 2025, se ha convertido en un receptor clave de exportaciones chinas de antimonio.
Thai Unipet, en particular, ha enviado más de 3.300 toneladas a Estados Unidos, según plataformas comerciales como ImportYeti y Export Genius. Los documentos no revelan el origen del mineral, pero los analistas y los patrones de exportación apuntan a un uso sistemático del país como puente legal.
Y México como pieza clave. Con una única fundición de antimonio —reabierta recién en abril de 2025— y sin extracción significativa del mineral, ahora figura entre los tres principales destinos de exportación china. En 2023 ni siquiera aparecía en el top 10.
Como han explicado en la agencia de noticias, el fenómeno se explica por la cadena montada en torno a Youngsun & Essen, la filial texana de Youngsun Chemicals, que antes recibía antimonio directamente de China. Hoy, el mineral viaja vía Thai Unipet y entra a EE.UU. a través de México o Tailandia, en una operación difícil de rastrear, pero claramente diseñada para sortear el veto chino.
El problema se multiplica. La crisis del antimonio no es exclusiva de Estados Unidos. En Europa, la situación es igualmente tensa. Este metal, considerado estratégico por la Comisión Europea, es clave para armamento, defensa, aeroespacial, electrónica y sistemas médicos. Su escasez ha creado un cuello de botella que amenaza el suministro tecnológico del continente.
Según la analista Ellie Saklatvala, de Argus Media, Europa enfrenta una competencia feroz por acceder a minerales como el antimonio, el renio y el hafnio. Mientras los precios escalan, la Unión Europea ha aprobado planes para diversificar su abastecimiento y financiar proyectos mineros propios, como el de tierras raras en Extremadura. Pero esas soluciones aún están lejos de materializarse.
Reconfiguración global del mapa minero. La presión está forzando cambios estructurales. En EEUU, la administración saliente de Biden aprobó la reapertura de una mina histórica en Idaho, cerrada desde 1996, que podría cubrir hasta el 35% de la demanda nacional de antimonio. La empresa Perpetua Resources, respaldada por el multimillonario John Paulson, prevé operar a plena capacidad en 2028. Además, compañías como Clarios planean construir una planta de procesamiento de minerales críticos por $1.000 millones, mientras que Nyrstar busca producir antimonio en Australia, aunque requiere apoyo gubernamental.
China, por su parte, intensifica la vigilancia sobre el transbordo y el contrabando. Las empresas chinas que no realicen la debida diligencia sobre el destino de sus productos pueden enfrentarse a multas, prohibiciones o incluso penas de prisión de más de cinco años.https://5ea7b50cc7aa7e5c80e2fb860e6ada10.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-45/html/container.html
Ambos lados del juego. El caso del antimonio no es único. China también está jugando una baza parecida, utilizando el mismo enfoque para obtener chips de inteligencia artificial de última generación, cuya exportación ha sido expresamente prohibida por EEUU. Como ha explicado mi compañero en este reportaje, entidades militares y académicas chinas han accedido a unidades de procesamiento gráfico (GPU) de fabricantes como NVIDIA, AMD e Intel a través de intermediarios ubicados en Malasia y Singapur, que han emergido como centros neurálgicos del contrabando tecnológico hacia el país asiático.
Este patrón —eludir sanciones mediante terceros países— refleja la dificultad real de contener a una potencia como China en un mundo hiperconectado. Así como EEUU sigue recibiendo antimonio bajo otras banderas, China sigue alimentando su desarrollo en IA gracias a rutas indirectas. En ambos frentes, los intermediarios son actores clave. El desafío es evidente: en esta nueva guerra comercial, ningún bloqueo es hermético, y cada resquicio se convierte en una vía de acceso.https://geo.dailymotion.com/player/xbl2m.html?mute=true
Lecciones de una guerra invisible. El caso del antimonio ilustra cómo una economía globalizada puede encontrar rutas incluso bajo bloqueo. Pero también pone en evidencia la fragilidad de las cadenas de suministro y la necesidad urgente de relocalizar, reciclar y diversificar. Porque esta vez fue el antimonio. La próxima vez, podría ser el bismuto. O el cobalto. O el litio. Y cuando se trata de tecnologías que definen el poder económico y militar de una nación, no hay margen para la dependencia.
La integración de Meta AI en WhatsApp generó diversas reacciones entre los usuarios. Mientras algunos aprovechan sus capacidades para obtener respuestas rápidas y generar contenido, otros buscan la forma de minimizar su presencia en la aplicación. La controversia radica en la utilidad percibida, la confianza en la plataforma y las preocupaciones sobre la seguridad de los datos.
Meta AI es la nueva inteligencia artificial del gigante tecnológico que asiste a WhatsAppBusiness Today
¿Por qué desactivar Meta AI en WhatsApp?
Las razones para desactivar o minimizar la presencia de Meta AI en WhatsApp son variadas. Algunos usuarios expresan preocupación por la posible intrusión en su privacidad, a pesar de las garantías ofrecidas por Meta. Otros simplemente consideran que la función es innecesaria y prefieren una versión más simple de la aplicación. La posibilidad de errores en las respuestas generadas por la IA también es un factor que influye en la decisión de algunos usuarios. En definitiva, muchos ven a Meta AI como una función que no utilizan y prefieren evitarla.
Meta AI tiene app propia
Paso a paso: Cómo minimizar la presencia de Meta AI en WhatsApp
Aunque la eliminación completa de Meta AI no es posible en Argentina, a diferencia de otras regiones como Europa, existen métodos para reducir su visibilidad en la aplicación. A continuación, se detalla un procedimiento sencillo para minimizar la presencia de Meta AI:
Abrir la conversación con Meta AI en WhatsApp.
Tocar el icono de los tres puntos verticales ubicado en la esquina superior derecha de la pantalla (o acceder al menú de chats, según el modelo del celular).
Seleccionar la opción “Eliminar conversación” o “Eliminar chat”.
Confirmar la eliminación de la conversación.
Al seguir estos pasos, el usuario dejará de recibir mensajes automáticos de Meta AI y la conversación desaparecerá de la lista de chats. Sin embargo, la herramienta seguirá disponible y se podrá acceder a ella mediante la búsqueda de su nombre en la lista de contactos o si se inicia una nueva conversación desde el icono de búsqueda.
Solo se puede reducir la visibilidad de Meta AI en WhatsAppShutterstock – Shutterstock
¿Es Meta AI realmente seguro?
La seguridad de Meta AI es una preocupación recurrente entre los usuarios. Al ser consultada directamente sobre sus limitaciones en cuanto a la privacidad y el uso de datos personales, la IA respondió: “Este chat es seguro. Como modelo de lenguaje de Meta AI, estoy diseñado para proteger la privacidad y seguridad de los usuarios”.
La plataforma también detalló las siguientes garantías de seguridad:
Privacidad: los mensajes y conversaciones con la IA son confidenciales y no se comparten con terceros.
No almacenamiento: la IA no guarda los mensajes o conversaciones una vez que se han enviado. Cada interacción se considera una conversación nueva.
No lectura de otros chats: la IA no tiene acceso a las conversaciones del usuario con otras personas o en otros chats.
No escucha: la IA no tiene la capacidad de escuchar al usuario ni de acceder al dispositivo de audio.
Encriptación: los mensajes están encriptados durante la transmisión, lo que significa que solo la IA y el usuario pueden ver el contenido de la conversación.
Meta AI asegura que su objetivo es “proporcionar información y asistencia de manera segura y respetuosa con tu privacidad”.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.
Un grupo de investigadores de la Universidad Johns Hopkins desarrolló unainteligencia artificial capaz de predecir, con un nivel de precisión inédito, si una persona sufrirá una muerte súbita por un paro cardíaco… e incluso cuándo.-ePubs Advertisement-javascript:falsejavascript:falsejavascript:falsejavascript:falsejavascript:falsejavascript:false
Esta innovación, publicada en la revista Nature Cardiovascular Research, promete cambiar la forma en que los médicos evalúan el riesgo cardíaco y deciden sobre tratamientos críticos como la implantación de desfibriladores.
El desarrollo, bautizado SSCAR (Estudio de Supervivencia del Riesgo de Arritmias Cardíacas, por sus siglas en inglés), se apoya en redes neuronales profundas y en el análisis de imágenes cardíacas contrastadas para identificar patrones de cicatrices en el tejido del corazón que resultan imperceptibles para el ojo humano, pero que contienen claves vitales sobre la evolución de la enfermedad.
Crece el uso de la Inteligencia Artificial en consultas de salud: ¿es ChatGPT más confiable que un médico? (Imagen generada con IA)
Cada año, millones de personas mueren repentinamente por arritmias cardíacas letales, muchas sin haber recibido un diagnóstico que alertara del peligro. Según la investigadora principal del estudio, la profesora Natalia Trayanova, estas muertes representan hasta un 20% de todos los decesos a nivel global, y en muchos casos se podrían evitar con una mejor evaluación de riesgos.
“La realidad es que hoy hay pacientes que reciben desfibriladores sin necesitarlos y otros que, estando en alto riesgo, no reciben el tratamiento adecuado a tiempo. Nuestra herramienta puede cambiar eso: permite saber con precisión quién tiene más posibilidades de morir súbitamente y cuándo es más probable que eso ocurra”, explicó Trayanova.
Cómo funciona la IA que predice los paros cardíacos
Para entrenar a la IA, el equipo utilizó cientos de imágenes cardíacas de pacientes reales del Hospital Johns Hopkins. A diferencia de las evaluaciones tradicionales, que solo consideran aspectos básicos como el volumen o la masa de la cicatriz, SSCAR detecta configuraciones complejas de distribución del tejido cicatrizado, que resultan claves para predecir eventos cardíacos fatales.
“Las imágenes contienen información crítica que los médicos no han podido aprovechar hasta ahora”, señaló Dan Popescu, primer autor del trabajo y exalumno de doctorado en Johns Hopkins. “Esa distribución de la cicatriz dice mucho sobre las probabilidades de supervivencia de un paciente”.
Además del análisis de imágenes, los investigadores sumaron un segundo algoritmo entrenado con datos clínicos convencionales recolectados durante diez años, como edad, peso, antecedentes médicos y uso de medicamentos. Combinando ambas fuentes de información, SSCAR ofrece una predicción personalizada de riesgo de muerte súbita para cada paciente a lo largo de una década.
¿Es la IA más precisa que los médicos?
En las pruebas, los resultados del algoritmo superaron ampliamente la precisión de los médicos en todas las métricas evaluadas. Y lo más importante: estas predicciones fueron validadas en un segundo conjunto de datos independiente, con pacientes de 60 centros de salud distintos en Estados Unidos, lo que demuestra su potencial para aplicarse en cualquier parte del mundo.
“La herramienta representa un paso fundamental hacia la medicina del futuro, en la que la inteligencia artificial, la ingeniería y la salud trabajan en conjunto para ofrecer diagnósticos más certeros y tratamientos más eficaces”, concluyó Trayanova, quien también codirige la Alianza para la Innovación en Diagnóstico y Tratamiento Cardiovascular.
El equipo ya está trabajando en adaptar esta tecnología para detectar otros tipos de enfermedades cardíacas y no descarta su aplicación en otras especialidades médicas donde el análisis visual juega un rol central, como la oncología o la neurología.
Si algo demuestra SSCAR, es que el corazón, por más complejo que sea, puede hablar… y la inteligencia artificial está aprendiendo a escucharlo.