Categoría: Destacado

  • Alfredo Cornejo: “Es probable que el gobierno se equivoque feo y se radicalice”

    El presidente de la Unión Cívica Radical, Alfredo Cornejo, advirtió que el gobierno aún se encuentra buscando explicaciones de la derrota en las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y consideró probable que, en medio de esa incertidumbre, la respuesta sea asumir posturas extremas. “En cada derrota Cristina se ha radicalizado”, señaló el diputado nacional.

    “El presidente (Alberto Fernández) ha dicho que se cometieron errores pero nunca precisó cuáles fueron esos errores”, dijo Cornejo este lunes 13 de septiembre en diálogo con Juan Pablo Varsky por CNN En Español.

    El dirigente radical remarcó esos posibles errores: “el Vacunatorio VIP, la fiesta de cumpleaños de su pareja en Olivos el 14 de julio de 2020 mientras todo estaba cerrado, la política económica de su gobierno, la estrategia tan restrictiva de las libertades para enfrentar la pandemia, las dificultades para comprar las principales vacunas que no se hicieron en tiempo y forma”.

    PASO 2021: los efectos de la irrupción de Javier Milei en la política

    Frente a esa reacción, Cornejo advirtió que probablemente el oficialismo busque “crear una burbuja de consumo” pero concluyó que esa estrategia “puede salir muy mal”. “Lo más sensato sería poner un plan arriba de la mesa, una orientación con mayor moderación”, sostuvo.

    “Me inclino a que es probable que se equivoquen feo y se radicalicen más por la presión de Cristina, que cada derrota que ha tenido se ha radicalizado, lejos de buscar la moderación”, agregó.

    Manes y la competencia en las paso, claves en la oposición

    Por otro lado, Alfredo Cornejo destacó como un acierto que el frente Juntos por el Cambio haya promovido la competencia de listas internas en las PASO, para ganar volumen e ir en listas consolidadas a las legislativas del 14 de noviembre.

    “En público empecé a proponerlo yo, con el argumento de que para ampliar la fuerza había que traer gente que tuviese prestigio académico, profesional”, sostuvo el titular de la UCR.

    Cornejo Manes, UCR

    En esa dirección admitió haberse sorprendido con la performance de Facundo Manes, rival de Diego Santilli en la interna de Juntos por el Cambio en la provincia de Buenos Aires, permitiendo que todo el espacio alcance el triunfo en el principal distrito del país. “Yo pensé que podía darse para el 14 de noviembre, pero terminó resultando un aporte significativo para estas elecciones PASO del 12 de septiembre”.

    “De hecho, Facundo Manes superó el 1,8 millón de votos, una cantidad que engrosó a Juntos por el Cambio y permitió ganar en la provincia de Buenos Aires por al menos cuatro o cinco puntos de diferencia”, agregó Cornejo.

    Fuente: Perfil.com

  • Los gobernadores peronistas cuestionan los errores no forzados y las fallas en la comunicación de la Casa Rosada

    Todavía no hay una autocrítica clara en el Frente de Todos. Pasó poco tiempo después de la paliza electoral que sufrió el peronismo este domingo y las respuestas que salen desde el corazón del Gobierno tienen más que ver con aceptar la derrota y diseñar con rapidez medidas económicas que puedan empezar a cambiar el humor de la sociedad que con un profundo análisis sobre los motivos que los llevaron a perder en 17 provincias.

    No existe hasta el momento un mea culpa sobre la forma en la que el gobierno de Alberto Fernández comunicó en la gestión y en la campaña, las necesidades insatisfechas de la gente que la política no pudo decodificar, y el enojo de buena parte de los votantes que ayer se vio expresado en el revés que recibió el peronismo en las urnas.

    Los gobernadores del peronismo son una parte fundamental de la coalición oficialista y algunos de ellos integran la escueta lista de ganadores. Este domingo ganaron Sergio Uñac (San Juan), Juan Manzur (Tucumán), Ricardo Quintela (La Rioja), Gustavo Saénz (Salta), Raúl Jalil (Catamarca), Gildo Insfrán (Formosa) y Gerardo Zamora (Santiago del Estero).

    Algunos de los mandatarios creen que el Gobierno subestimó el enojo que había en la sociedad después de la pandemia (Franco Fafasuli)Algunos de los mandatarios creen que el Gobierno subestimó el enojo que había en la sociedad después de la pandemia (Franco Fafasuli)

    Entre todos los mandatarios, los ganadores y los perdedores, corre una fuerte autocrítica como espacio político y, en especial, cuestionamientos directos a la Casa Rosada por los errores en la comunicación, la imposibilidad de controlar la inflación y la subestimación del impacto del escándalo de Olivos, la crisis económica y las prolongadas restricciones por la pandemia.

    “La agenda del Gobierno, la que se hace mediática, no es compatible con la agenda de la gente. Tienen que comunicar mejor lo que están haciendo”, precisó a Infobae un gobernador del norte argentino, que considera que de aquí hasta el 14 de noviembre, día de las elecciones generales, “hay tiempo para levantarse”, pero que se “necesitan cambios”.

    Entre los gobernadores está la idea de que el Ejecutivo está desperfilado respecto al discurso público. Apuntan, por lo bajo, contra el Presidente por considerar que en muchos de sus actos y entrevistas “habla para el frente interno y no para la gente”.

    “Si Alberto no se deskirchneriza y el protagonismo lo toman Cristina y Máximo, estamos en el horno. Tiene que dejar de tirar mensaje para congraciarse con ellos y le tiene que hablar a la sociedad”, sostuvo, en modo crítico, la mano derecha de un gobernador importante del centro del país.

    La crítica está vinculada a algunos temas que el Presidente ha tocado a lo largo de la gestión, como la reforma judicial, el ataque a la Corte Suprema, la posición en política exterior en Venezuela y Bolivia, o la defensa a la profesora K que intentó adoctrinar a un alumno cuestionando el gobierno de Mauricio Macri y alabando los mandatos del kirchnerismo.

    A los gobernadores del norte fue a los que mejor les fue en las elecciones del domingo A los gobernadores del norte fue a los que mejor les fue en las elecciones del domingo

    “¿Para qué meterse a defender a esa profesora cuando todo el mundo estaba enojado por lo que se veía en el video?”, reflexionaron cerca de un gobernador con un buen diálogo con la Casa Rosada. La derrota trajo al presente los múltiples errores del pasado a los que en el Gobierno no le daban importancia. En el interior del país entienden que en Balcarce 50 se los subestimó.

    Otras de las lecturas que aparecen entre los mandatarios está relacionada al castigo a la política. En esa hipótesis se anotan los nombres de Marcelo Lewandowski, Carolina Losada, Javier Milei y Facundo Manes. Candidatos que provienen de afuera del circuito chico de la política y que aún en la derrota lograron sacar una buena cantidad de votos en los últimos comicios.

    “Fueron tantos los errores que cometió el Gobierno que lo terminamos pagando todos. Hubo un efecto arrastre que nos tiró para abajo”, indicaron cerca de un gobernador peronista al que le suele ir bien en su provincia y que este domingo se llevó una sorpresa con el volumen de votos que logró la oposición.

    Creen que la ola amarilla se desencadenó como consecuencia de una mala gestión del Gobierno, que tomó mayor volumen por los errores de comunicación y las promesas no cumplidas de Fernández en materia económica. Y que cuando la ola rompió el día de las elecciones generó un efecto arrastre que perjudicó a los gobiernos provinciales.

    Entre los gobernadores creen que hubo fallas importantes en la comunicación del GobiernoEntre los gobernadores creen que hubo fallas importantes en la comunicación del Gobierno

    “El problema real no es la comunicación, sino la economía. El problema es que no le dimos lo que prometimos en el 2019. Por más vacunas que haya, a la gente le aumenta el supermercado todas las semanas y contra eso no hay nada que hacerle”, precisaron desde el gobierno bonaerense que conduce Axel Kicillof.

    La mayoría de los mandatarios coinciden en que el gobierno Alberto Fernández se alejó de la agenda de la gente para concentrarse en la batalla con la oposición y los medios, lo que expuso un perfil kirchnerista que rompió la moderación que encarnó el Presidente cuando llegó al poder.

    Además, hay análisis coincidentes sobre la subestimación del Gobierno respecto al enojo que había en las diferencias capas sociales de la Argentina. Un dirigente de extrema confianza de un gobernador de peso del armado oficialista lo definió así: “Se creyeron que a la gente no le molestó la foto del cumpleaños de Fabiola. No entienden nada. Viven inmersos entre los aplaudidores”.

    Aunque no lo dirán nunca en público, por lo bajo, hay gobernadores que preferirían que Alberto Fernández y sus ministros no viajen a sus provincias porque entienden que los perjudica de cara al electorado. No se lo dirán al propio Presidente. Incluso, muchos están agradecidos por el trato que hoy reciben de la Casa Rosada. Pero en términos electorales las reglas del juego son diferentes y la política expone su costado más cruel.

    El Frente de Todos perdió en 17 de los 24 distritos electorales del país (Franco Fafasuli)El Frente de Todos perdió en 17 de los 24 distritos electorales del país (Franco Fafasuli)

    Un tópico más que aparece en el análisis postelectoral de los gobernadores es la sobrevaloración que hizo el Gobierno respecto al impacto que podía tener en las urnas el operativo de vacunación. Aquello de que cada vacuna es un voto, que se pensó dentro del oficialismo y que el domingo no tuvo su correlato en las urnas.

    “Viven en una burbuja. Era un deber del Gobierno darle vacunas a la gente. ¿A quién se le ocurrió que podría tener reedito electoral?”, se preguntó un legislador que tiene el respaldo necesario para hablar en el nombre de su gobernador. Los dardos hacia Balcarce 50 llegaron desde todos los rincones y sobre todos los temas posibles.

    Los errores no forzados fueron el argumento en el que más coincidieron en el interior del país. Entienden que se sumaron a un descontento generalizado marcado por la crisis económica y la pérdida del poder adquisitivo semana a semana. El vacunatorio VIP, la foto del cumpleaños en Olivos, la profesora K y la política internacional errática entran en esa nómina.

    Entre los gobernadores creen que es necesario que haya cambios en el Gabinete (NA)Entre los gobernadores creen que es necesario que haya cambios en el Gabinete (NA)

    “El Presidente va a tener que trabajar duro para recuperar la credibilidad. La tuvo y la fue perdiendo solo. Y él solo la va a tener que recuperar. La pelota la tiene Alberto”, sostuvo un mandatario 24 horas después de la derrotas en las elecciones legislativas. Los gobernadores esperan una reacción por parte del Gobierno que en el día después no se vio.

    Esperan cambios en el Gabinete y gestos que den cuenta de la cachetada electoral. No entienden el mensaje que salió de los pasillos de la Casa Rosada anunciando que esos cambios no están previstos y mucho menos las explicaciones del jefe de Gabinete sobre la derrota en el que apuntó contra los medios y la oposición.

    Fuente: Infobae.com

  • Las PASO de Cristina Kirchner: del baile viral al silencio por la doble derrota electoral y las culpas a Alberto Fernández

    La vicepresidenta Cristina Kirchner comenzó el domingo 12 de septiembre con sonrisas, el viral baile del sobre al emitir su voto, selfies con las autoridades de mesa y militantes que se encontraban en el lugar. Al mediodía sufragó en Río Gallegos, provincia de Santa Cruz, con expectativas por el resultado del Frente de Todos en las PASO 2021.

    Con un gran operativo de seguridad montado en la puerta de la escuela, la expresidenta ingresó alrededor de las 12.20, sin larga fila ni demoras sólo estuvo unos breves minutos en el interior del establecimiento. «¡Chau, muchas gracias a todos!», fueron las únicas palabras que mencionó CFK luego de ingresar el sobre en la urna.

    Tal como estaba previsto, la ex mandataria regresó a la Capital Federal luego de votar en su provincia natal. En la tarde de este domingo aterrizó y se dirigió al búnker del Frente de Todos ubicado en la Avenida Corrientes al 6.200, en el barrio porteño de Chacarita.

    PASO 2021 | Alberto Fernández reconoció la derrota: «Hemos cometido errores y de eso debemos aprender»

    Las dos derrotas electorales de Cristina Kirchner

    Una vez cerrado el escrutinio, empezó el optimismo en el frente peronista. Sin embargo, al conocerse los primero resultados oficiales la alegría se transformo en fracaso. La derrota fue abrumadora en todo el país y perdieron en sus dos bastiones: Provincia de Buenos Aires, donde el kircherismo concentra la mayoría de los votos, y Santa Cruz, distrito que dio origen al oficialismo nacional.

    Pasada la medianoche y con el 95% de las mesas escrutadas, Juntos por el Cambio se impuso en las PASO se impone como primer espacio opositor con el 40,16% de los votos a nivel nacional versus el 30,93% del Frente de Todos.

    PASO 2021: dura derrota para el Frente de Todos en los principales distritos del país

    El segundo golpe fue en las primarias santacruceñas. Con más del 98% de las mesas escrutadas, el oficialismo sacaría el 26,45% de los votos, en contraste con Juntos por el Cambio, con el 38,61%.

    En una elección marcada por la participación electoral más baja de la historia, el FDT además recibió resultados negativos en la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Santa Fe y otros 12 territorios.

    Con estos números, el kirchnerismo pierde el quórum propio en el Senado, cuerpo que preside Cristina. Es decir, que de repetirse los resultados en noviembre, el FDT quedaría con seis senadores menos y tendría un bloque de 35 senadores, dos menos de los necesarios para la mayoría propia.

     20210912_alberto_fernandez_cristina_fernandez_cedoc_g

    Silencio de Cristina Kirchner en el búnker del Frente de Todos

    Con el resultado adverso ya declarado, pese al fallido festejo precoz de Axel Kicillof y los candidatos bonaerenses del Frente de Todos, el búnker oficialista se tiñó de sorpresa y desconcierto. El resultado esperado, una victoria de al menos cinco puntos en provincia de Buenos Aires, se convirtió en una derrota, inesperada, por esa misma diferencia.

    Después de que el búnker celeste se tiñera de gris, Alberto Fernández se hizo cargo de la derrota. «Hemos cometido errores y de eso debemos aprender», reconoció el presidente. Afirmó que «el país necesita no volver atrás» y arengó: «En noviembre vamos a dar vuelta esta historia».

    A su lado estaba Cristina Kirchner, que, como el resto de los dirigentes oficialistas, no se pronunció tras la derrota. La vicepresidenta continuó así con el bajo perfil que mantuvo durante toda la campaña, con apariciones contadas y espaciadas.

    Bunker Frente de Todos 20210912

    El silencio de la vicepresidenta se remonta al cierre de listas, cuando dejó que Alberto Fernández eligiera a los principales candidatos bonaerenses y porteños, tras negarse a la postulación de su jefe de Gabinete Santiago Cafiero.

    Acaso las declaraciones de CFK hayan coincidido con una lectura fina de las últimas encuestas, sobre todo después de los escándalos del Vacunatorio VIP y los festejos en Olivos.

    Alberto Fernández se volvió a Olivos con su núcleo íntimo para evaluar cómo seguir

    La foto de Olivos devastó al Frente de Todos

    Con los primeros resultados a la vista, se pudo vislumbrar lo que las encuestadoras comentaron en off a PERFIL: el oficialismo perdió por más puntos de lo que esperaba y desestimó el crecimiento del voto libertario, con la esperanza de que ese espacio perjudique a Juntos por el Cambio.

    Otro punto clave, según los analistas, fue el Olivosgate. Hasta el escándalo de la foto del cumpleaños de la primera dama Fabiola Yáñez, la imagen Alberto Fernández venía midiendo bien. Incluso mejor que la vicepresidenta Cristina Fernández y el gobernador de la Provincia de Buenos Aires Axel Kicillof.

    Bunker Frente de Todos 20210912

    Sin embargo, tras el escándalo por el festejo de cumpleaños de Fabiola Yáñez, los votantes indecisos optaron en su mayoría por las distintas expresiones opositoras, como «castigo» al oficialismo.

    El panorama parece difícil de revertir de cara a las elecciones generales del 14 de noviembre. Y como culpable varios en el oficialismo apuntan al primer mandatario.

    Según comentó este domingo la periodista Romina Manguel en A24, altas fuentes cercanas a Cristina Kirchner no dudaron en culpar a Alberto Fernández por la derrota. «La foto de Olivos nos terminó rompiendo el c…», comentaron, para resumir la escena.

    Fuente: Perfil.com

  • Más interrogantes sobre el futuro de Martín Guzmán: rumores, la agenda urgente y las dudas sobre qué pasará con el FMI

    ¿Se va o se queda? La pregunta recobró fuerza con el resultado de las urnas de ayer. Así, el futuro de la gestión de Martín Guzmán al frente del Palacio de Hacienda entró en zona de definiciones con el resultado electoral puesto. Dentro de unas horas, el ministro enviará el Presupuesto 2022 al Congreso, en medio de mucha incertidumbre, con la negociación con el FMI siempre de fondo y la inflación como grandes dudas para lo que viene. Todo en un contexto de rumores sobre su continuidad, descartadas y desmentidas por su entorno. Desde un punto de vista meramente pragmático y técnico, una salida pronta de Guzmán tendría más aroma a un problema que una solución. Pero las cuestiones técnicas casi siempre chocan de frente con la política.

    “¿Tiene el boleto picado? La verdad, no creo. ¿Tiene el puesto asegurado? No, para nada. Eso sí, en los últimos tiempos los presidentes suelen morir con las botas puestas y casi que los ministros de Economía dejaron de ser el primer fusible”. El análisis, con metáfora de transporte público vintage, lo hizo horas atrás un funcionario nacional que se apuró para agregar: “Igual, todo puede pasar”. Se había terminado de votar, pero aún no estaban los resultados.

    “Todos actuamos con fuerza sobre la base de convicciones y hay veces que se actúa de una forma que tiene más impacto que otra. Lo que importan son los resultados” (Guzmán)

    Desde hace días, los rumores apuntan a tres de eventuales reemplazantes. Martín Redrado es uno de ellos. Luego asoma otro candidato: el ministro de Producción bonaerense, Augusto Costa, que responde a la línea Axel Kicillof/La Cámpora; y hay una suerte de “prenda de paz” que surge de algunos rincones del propio Gobierno y tiene como protagonista a Cecilia Todesca, la segunda de Santiago Cafiero, avalada por Cristina Kirchner al menos desde un tuit reciente. “Sería más de lo mismo”, susurran, sin embargo, desde el ala más dura de la coalición gobernante, voces que se referencian con el Instituto Patria.

    El runrún sobre la figura de Guzmán existe desde el mismo momento que asumió, o desde antes. Pero no pasó nada desapercibida en Hacienda que la versión sobre el desembarco de Redrado –que está en EEUU y desmiente a quien lo llame cualquier tipo de presencia en un gabinete futuro– haya sido mencionada en público por Ricardo Arriazu en un reciente evento de S&C Inversiones. Arriazu es uno de los economistas más respetados por sus pares y una de las voces que escucha primero el establishment.

    El presidente argentino, Alberto Fernández, posa junto a la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina GeorgievaEl presidente argentino, Alberto Fernández, posa junto a la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva

    “A Martín ya lo sacaron mil veces. Luego de los bonistas, cuando habla Cristina, en medio de la pandemia. En este momento está muy consolidada la relación con Alberto. Ni se entera ni le importan los rumores”, juran en el quinto piso de Hacienda. Allí también juran que Alberto Fernández “lo banca”, aunque algunos también habrían escuchado al mandatario con cierto tono cansino cuando se refiere en la intimidad al ministro. Más rumores.

    El FMI

    “Cada dólar que tengamos que pagarle al Fondo, va a ser un dólar menos para pagar importaciones para que las pymes produzcan”, aseguró Cristina Kirchner el jueves en el cierre de campaña. “Estamos cerca”, dijo Fernández unas pocas horas antes sobre la negociación con el FMI.

    En menos de 10 días la Argentina le deberá pagar al FMI casi USD 1.900 millones, una de las dos cuotas que se tienen que desembolsar este año del préstamo que tomó Mauricio Macri y que Guzmán busca renegociar con el organismo. Todo indica que se saldará con parte de los USD 4.300 millones que entraron al Banco Central luego de la emisión extraordinaria del propio Fondo por la epidemia. Eso creen en Economía y buena parte del Gobierno. ¿Se pagará, finalmente? Si bien fue en medio de encendidos discursos de campaña, la duda quedó instalada otra vez a pesar de guiños previos a favor del pago. Es una de las urgencias que tiene que resolver Guzmán con las PASO ya en el recuerdo. No es la única, y mucho menos luego del resultado adverso de ayer.

    Todo indica que se saldará con parte de los USD 4.300 millones que entraron al Banco Central luego de la emisión extraordinaria del propio Fondo por la epidemia. Eso creen en Economía y buena parte del Gobierno

    Además, cuando llegue el momento de pagar, el presidente Fernández –y el ministro– podrían estar en EEUU. En la agenda presidencial hay dos potenciales viajes, que se definirán luego de analizar el mal resultado electoral y que están signados por los interrogantes que plantea la pandemia con respecto a los viajes. Hoy es más fácil que nunca invocar cuestiones sanitarias y asistir por videollamada, o no participar. Uno de los eventos es la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), en México, el sábado próximo. El otro, la semana siguiente, la asamblea general de la ONU, en Nueva York. “Si va México, va a EEUU”, aseguran en la Rosada. ¿Podría Argentina tomar la decisión de caer en default con el Presidente y el ministro de Economía en el exterior o apenas llegado al país? Parece un escenario improbable, aunque la campaña sumó un nuevo signo de interrogación. Si el viaje existe, por otra parte, podría haber contactos y reuniones con el FMI sobre la renegociación central, la que importa y genera idas y vueltas en el Gobierno.

    Cecilia Todesca (Presidencia)Cecilia Todesca (Presidencia)

    “En la brecha cambiaria se juega el partido de los últimos meses y el resultado electoral no va a aliviar ese contexto. Hay muchos pesos y pocos dólares. El Gobierno está vendiendo mucho humo y el acuerdo con el Fondo no está cerca porque no hay metas claras. Con el presupuesto y la meta fiscal no alcanza. Cada vez que hay problemas con el dólar dicen que el acuerdo está cerca”, asegura un experimentado economista que pidió off the record.

    Con respecto a la negociación de fondo con el FMI, no hay viaje confirmado a Washington, al menos por el momento. Claro, el resultado de ayer podría acelerar todo como parte de un golpe de efecto, de una estrategia electoral con miras a las elecciones de noviembre. Sí continúan las reuniones técnicas, de las que el ministro participa a veces. En ese contexto, Guzmán insiste con su postura y sus dos líneas de negociación: eliminar las sobretasas de los préstamos –para evitar pagar más de USD 1.000 millones por año– y conseguir la “cláusula salto”.

    Como adelantó Infobae a mediados de junio, el ministro volvió de la reunión del G20 de Venecia entusiasmado porque el FMI trabaja en un fondo de resiliencia con un nuevo esquema de créditos sostenibles, que se sumarían a los actuales préstamos stand by y de facilidades extendidas. Guzmán insiste con que en el próximo préstamo exista una cláusula “acople” que les permita, una vez que quede definido, saltar al nuevo esquema, más beneficioso –en plazos, monto e intereses– que el crédito de facilidades extendidas que el ministro cerraría ya mismo si pudiera.

    “Se avanzó con la cláusula y el Fondo aceptaría… pero falta”, aseguran en Hacienda, y no dan más detalles. Esa concesión podría ser una forma en la que el organismo acepte errores propios, algo que reclama el ala más dura del kirchnerismo, con la vicepresidente a la cabeza. Cristina Kirchner quiere un reconocimiento más amplio y claro de mala praxis en el préstamo que le dieron a Macri. ¿Le alcanzará esa promesa tan a largo plazo plasmada en el próximo acuerdo?

    Guzmán en modo campaña, en Mendoza, días atrásGuzmán en modo campaña, en Mendoza, días atrás

    Mientras cierra los números del presupuesto, Guzmán promete lo de siempre: prudencia y foco en la gestión. Serán claves muchos de los datos allí impresos: crecimiento, dólar, inflación y qué proyecta el ministro en materia de tarifas y subsidios.

    Allí se verá el real impacto de la pelea con Federico Basualdo, el funcionario de segunda línea que intentó echar sin éxito y que lo puso al borde de la salida. “Estamos todos de acuerdo en este punto en la importancia de la segmentación. Estamos ahora en una aceleración del proceso, todos actuamos con fuerza sobre la base de convicciones y hay veces que se actúa de una forma que tiene más impacto que otra. Lo que importan son los resultados”, reconoció Guzmán el jueves pasado en una entrevista en A24 con Maximiliano Montenegro.

    “Quiere culminar lo que comenzó. Nada que termine antes de lo que corresponde y después, si todo sale más o menos bien, ver algún horizonte político. Trabaja en su imagen: le está sacando punta a un lápiz que dibuja un perfil político”

    “No tenemos una agenda para después de las PASO, no existe. Acá la cosa arrancó en diciembre de 2019, se dieron los pasos que había que dar. Vino la pandemia, se trabajó mucho con eso y se siguió negociando la deuda. Al 95% de las pymes y a las economías regionales se les bajaron los impuestos. Martín está perfecto, como si recién hubiera arrancado”, afirman en el entorno del ministro.

    A Guzmán se lo nota cómodo en un rol “político” que surgió incluso antes de la campaña. Con todo, y si bien hubo varias fotos en actos en el interior –varias con postura “rockstar”, como definieron desde otro ministerio– prefiere mostrarse “haciendo”, como dicen cerca suyo. “Quiere culminar lo que comenzó. Nada que termine antes de lo que corresponde y después, si todo sale más o menos bien, ver algún horizonte político. Trabaja en su imagen: le está sacando punta a un lápiz que dibuja un perfil político”, asegura, poético, alguien que lo conoce bien. Al menos era así hasta ayer a la noche cuando el resultado electoral cayó como una bomba en el centro del oficialismo.

    Como sea, antes habrá que afinar otro lápiz, el de los números que más duelen. La Argentina de la mitad de la población pobre, la inflación cercana al 50% anual, el dólar como eterno protagonista y una economía en llamas luego de las cuarentenas y con las dudas que generarán el resultado de ayer, delimitan el camino. De Guzmán o de quien venga después.

    Fuente: Infobae.com

  • La intimidad del poder Un mazazo para Cristina Kirchner y Alberto Fernández: ya empezaron los primeros reproches

    “¿Qué vamos a decir? No tengo la menor idea. ¿Qué podemos decir?”. No había consuelo ni respuestas en el universo del Frente de Todos ante preguntas simples. Hasta quince minutos antes de que se conocieran los resultados oficiales, en un canal de noticias titulaban: “Festejos en el búnker de Tolosa Paz”. Se basaban en números que llegaban directo desde la Casa Rosada. Desde temprano, sus voceros habían enviado mensajes a los periodistas que hablaban de una diferencia a favor de entre cinco y ocho puntos. El resultado final fue un mazazo para Alberto Fernández y Cristina. Nadie esperaba una derrota semejante en la provincia de Buenos Aires ni en el país. Las implicancias para el precario vínculo de la dupla gobernante asoman impredecibles.

    Nada será igual de aquí en más en la convivencia, que viene afectada desde hace más de un año. Los problemas que arrastran el Presidente y su vice se agudizarán. En rigor, ya surgieron los primeros reproches. Cuando las cámaras se apagaron y los referentes de la coalición gobernante no pudieron más que lanzarse a analizar el veredicto de las urnas, hubo amagues de salir a buscar a los culpables de la debacle.

    El silencio de Cristina en el escenario habló por sí solo. Las caídas siempre son de los otros. Es cierto que ella de algún modo vio venir el caos electoral y por eso se la notaba nerviosa: hace tiempo que le pide cirugía mayor a su socio. «La escucharon poco o no la escucharon. Y acá estamos», decía un miembro de La Cámpora que a veces habla como si ella y ellos no fueran parte del mismo proyecto.

    Los cuestionamientos públicos, pero sobre todo privados, van desde el manejo de la economía hasta las fiestas en Olivos durante la cuarentena, que hundieron la imagen presidencial a niveles inéditos para un Presidente. La crisis económica no necesita explicaciones. Siempre se vota en mayor o menor medida con el bolsillo. El cumpleaños de Fabiola Yáñez y la Vacunación VIP podrían haber influido. La constante celebración que hace la Casa Rosada sobre la política de vacunación es indisoluble de aquellos acontecimientos. La fiesta en Olivos fue un hito: se habló de las fotos y de los videos en ámbitos que escapan a la política. No podía ser gratis, asumen ahora en la intimidad del poder.

    En sus primeros comentarios en off the record, el cristinismo deslizó que habrá que meter mano en la administración antes de que sea demasiado tarde. Nadie estaría pensando en ganar las elecciones generales del 14 de noviembre, como dijo Alberto en su discurso. Hablan de otra cosa. De la experiencia de 2013, cuando la oposición ganó las legislativas y dos años más tarde Mauricio Macri se convirtió en jefe de Estado. Aquella victoria que sufrió Daniel Scioli marcó como un trauma a la familia Kirchner. En eso también se piensa. El frente judicial de los Kirchner podría transformarse en una tormenta perfecta.

    Cristina viene exigiendo cambios radicales en el Gabinete y en la política económica. Al menos media docena de ministros no goza de su clemencia. La situación de Santiago Cafiero, el jefe de Gabinete, podría volverse demasiado débil. Es el dirigente más cercano a Fernández y Cristina nunca lo quiso. Ella también está celosa de las negociaciones que Martín Guzmán lleva adelante con el Fondo Monetario Internacional. Lo ve con un perfil muy pro FMI. «Es mi enemigo«, llegó a decirle a Alberto en una discusión.

    Sonrisas de Victoria Tolosa Paz al votar en City Bell. La candidata del Frente de Todos no esperaba una derrota en la Provincia. Foto Martín Bonetto

    Sonrisas de Victoria Tolosa Paz al votar en City Bell. La candidata del Frente de Todos no esperaba una derrota en la Provincia. Foto Martín Bonetto

    Guzmán trabaja en un acuerdo a diez años, con cuatro años de gracia en los que el país no pagaría ningún vencimiento de los 44 mil millones de dólares que se enviaron en la gestión de Macri. Para la vice es insuficiente. Pide un plazo de 20 años, que está prohibido por los estatutos del FMI. Para demostrarle al Fondo que la deuda es impagable, la ex presidenta quiere un acuerdo con la oposición, en el que hace tiempo trabajan Sergio Massa y Máximo Kirchner.

    Un triunfo en la PASO hubiera obligado a Juntos por el Cambio a sentarse a dialogar. La derrota le da aire a la oposición, que preferiría evitar la discusión. Horacio Rodríguez Larreta, que nunca reniega del diálogo, está bajo el fuego de su propia interna. Los halcones siempre muestran los dientes. Más allá de ser el gran ganador de las primarias, nadie se encolumnará sin chistar detrás suyo.

    Alberto esperaba salir airoso de las primarias para que esa presión cristinista no fuera tan intensa. Uno de sus colaboradores asumía anoche en privado: “Ya no es que Cristina nos pide cambios. Estamos obligados a un giro completo para que el desastre electoral no sea peor en dos meses”. El revés en las urnas podría provocar, incluso, pases de factura del albertismo a la gestión de Axel Kicillof.

    El Conurbano tampoco fue el bastión de Cristina. Aun en los sectores duros donde logró imponerse, Victoria Tolosa Paz no sacó la distancia que necesitaba para compensar los números del interior de la provincia. La Matanza es el mejor ejemplo: podría ser la elección que menos gente asistió a votar desde el regreso de la democracia.

    El resultado, un batacazo que va más allá del territorio bonaerense e incluso de las otras cuatro provincias grandes del país, no solo condicionará el camino hacia las generales. Si cuando se vuelva a votar se ratifica el escenario podría abrirse un enorme interrogante rumbo a 2023. Los que pensaban en impulsar la reelección de Alberto se toparon con un paredón. Y los que sueñan con opciones más ultra (Axel Kicillof o el propio Máximo) deberán repensar su estrategia.

    Un referente de La Cámpora contaba anoche por chat que los cambios tienen que ser drásticos, rápidos y que reflejen que se tomó nota de la contundencia del golpe electoral. Otros sectores del oficialismo preferirían ser más cautos. “Cualquier paso en falso nos condenaría a seguir perdiendo popularidad, Hay que evaluar bien hacia dónde queremos ir”, decía un colaborador de Alberto. Las charlas comenzarán hoy mismo. La crisis así lo requiere

    Fuente: Clarin

  • Para Victoria Tolosa Paz, la derrota electoral fue «una cachetada»

    Tras la dura derrota sufrida en las Paso, las voces del oficialismo comienzan a escucharse entre la resignación por el hecho consumado y un atisbo de autocrítica. La candidata del Frente de Todos, Victoria Tolosa Paz fue contundente en definir, en Somos Radio, la derrota electoral: «Nos dieron una cachetada” y también hizo una autocrítica hacia adentro: “Con las herramientas que usamos hasta ahora no alcanza. El Presidente y los gobernadores van a tener que tomar el toro por las astas y empezar a trabajar sobre la resolución de los problemas».

    “Está claro que el descontento se expresa. Cuando una sociedad está descontenta es que la política de quienes gobernamos, porque esa es la herramienta que tenemos hoy, no pudo transformar la vida. Me parece que hay un presidente y gobernadores que van a tener que tomar el toro por las astas y empezar a trabajar sobre la resolución de los problemas”, manifestó la mujer que encabezará la lista del Frente de Todos (FdT) para las generales de noviembre, dijo la candidata del Frente de Todos.

    Victoria Tolosa Paz afirmó que » hace cinco meses que en la coalición gobernante intentan encontrar la salida de la crisis, pero admitió que la sociedad no lo percibe. “Está claro porque el resultado está en las urnas. Más allá de lo que digamos, el mensaje no llega”.

    Sobre los rumores que circulan sobre posibles cambios en el Gabinete, la candidata a diputada expreso: «Es tema del Presidente, yo soy una candidata que tiene la mirada puesta en qué herramientas va a tomar el presidente de la Nación para dar vuelta la vida de los que ayer depositaron un voto en contra del gobierno”, afirmó.

     

    El fallido festejo de Axel Kicillof, Victoria Tolosa Paz y Daniel Gollán en La Plata, antes de la derrota

    El gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, se mostró junto a los candidatos del Frente de Todos en actitud de festejo en la noche de este domingo 12 de septiembre. Con los dedos en V, frente a la militancia, la celebración resultó prematura: una hora y cinco minutos después se conoció la derrota en el principal distrito del país en las PASO 2021.

    Festejo de Axel Kicillof en el Frente de Todos 20210912

    A las 19:05, el mandatario bonaerense junto a Victoria Tolosa Paz y Daniel Gollán, los dos principales candidatos del oficialismo, salieron al escenario en el bunker de La Plata y exhibieron una pose triunfalista. Junto a ellos se encontraba el jefe del bloque en la Cámara de Diputados, Máximo Kirchner.

    Fuente: Perfil.com

  • El desastre electoral en las PASO genera un cimbronazo político en el Gobierno y acelera la redistribución de poder en el Frente de Todos

    “Es un desastre”. Con esa frase, un importante funcionario de la Casa Rosada resumía anoche, en un búnker electoral de ánimos sombríos, las perspectivas del Gobierno en plena crisis política derivada del fuerte golpe que representó para el Frente de Todos la estrepitosa derrota de ayer en las PASO. A partir de ahora, en el oficialismo dan por sentado que habrá una redistribución de poder interna y un viraje profundo en la gestión, con cambios de nombres en el Gabinete y una reorientación del rumbo en distintas áreas, especialmente en el económico. Estos factores se discutían por la madrugada en la quinta de Olivos y en el Complejo C, mientras reinaba la incertidumbre sobre la continuidad del entorno de Alberto Fernández, fuertemente cuestionado por el kirchnerismo.

    Durante las semanas previas a la elección reinó la cautela en el Gobierno. Algunas de las encuestadoras le daban al Frente de Todos cinco puntos de diferencia por sobre Juntos por el Cambio, en el mejor escenario. Pero la coalición oficialista se ilusionaba con imponerse aunque fuera “por un punto”, según repetían en varios despachos de la Casa Rosada. Finalmente, la ventaja que deseaban se materializó de manera inversa. La fuerza de Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta se impuso en casi todas las provincias, inclusive en aquellas donde gobierna el peronismo. El resultado total se tradujo en una derrota calamitosa cuyos niveles de castigo no se esperaban.

    “Por las dudas”

    El sábado, en el Complejo C de Chacarita se habían montado dos escenarios. Uno se ubicó en el interior del edificio, a donde sólo podrían ingresar los invitados de una lista selecta conformada por funcionarios y dirigentes. El otro se posicionó en la calle, en la esquina de Corrientes y Dorrego, “por las dudas”, según describió un vocero. Las “dudas” eran sobre los resultados. Si perdían, los principales dirigentes se quedarían dentro del centro cultural donde se montó el búnker de campaña. Si ganaban, festejarían de cara a la militancia. Ocurrió lo segundo.

    Después de algunas horas de optimismo durante la tarde por los primeros bocas de urna que les daban una ventaja de hasta siete puntos, pasadas las 21 el panorama se revirtió para el Gobierno cuando se conocieron los primeros números oficiales. Pasadas las 22, los guarismos negativos ya eran imposibles de ignorar como definitivos, por el avance del escrutinio en todo el país. Las cabezas de la coalición y los candidatos debieron salir a enfrentar a cientos de referentes nacionales y distritales que los esperaban con semblantes graves en el salón principal del centro cultural, con los barbijos puestos, sentados en sillas con distancia social.

    El único socio de la coalición que habló ante el público y ante las cámaras fue Alberto Fernández, quien admitió que ocurrieron “errores que no debieron haberse cometido” y llamó a la militancia a pelear de cara a noviembre para dar vuelta una elección muy complicada. Lo rodeaban, en silencio, la vicepresidenta Cristina Kirchner, el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, el gobernador Axel Kicillof y los candidatos de la provincia, Victoria Tolosa Paz, y de la Ciudad, Leandro Santoro. Afuera, el grupo de militantes que agitaba las banderas de Movimiento Evita y Barrios de Pie entre debió conformarse con mirar a sus conductores a través de una pantalla led.

    El fantasma de los cambios

    En poco menos de una hora, la mayor parte de los dirigentes abandonaron el edificio del Complejo C y el fantasma de los cambios en el Gobierno, que había flotado en los despachos del oficialismo durante los últimos meses pero se había disipado en la euforia de los últimos días de campaña, se manifestó nuevamente, como nunca. Esta vez se instaló en las oficinas del complejo cultural donde hace unos meses se ideó el slogan “La vida que queremos”.

    (@santiagoacafiero)(@santiagoacafiero)

    Los rumores sobre los cambios en el Gobierno habían empezado a correr desde el año pasado, con la primera carta de Cristina Kirchner en referencia a “los funcionarios que no funcionan”. Al principio, estos diagnósticos habían sido relativizados en la Casa Rosada. Pero hace algunos meses, en los despachos de Balcarce 50 empezaron a admitir que era necesaria una “oxigenación”. Sin embargo, no había certezas sobre la fecha de los cambios y, sobre todo, respecto de los nombres.

    Las primeras modificaciones en el Gabinete se materializaron a través de las listas de precandidatos. En ese momento, el Presidente consideró como un triunfo la posibilidad de retener al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, a pesar de los intentos del Instituto Patria por eyectarlo de la Casa Rosada a través de una nominación en la lista bonaerense, con la excusa de que su apellido “medía bien” y de que tenía una buena imagen en el distrito. En realidad, la intención era removerlo para posicionar a alguien con un perfil más adecuado a las exigencias de los sectores que cuestionan a Alberto Fernández.

    Cafiero se quedó, y solo salieron los ministros de Defensa y de Desarrollo Social. La candidatura de Agustín Rossi no estaba prevista, pero él decidió competir en Santa Fe, donde ayer perdió “por goleada” en la interna con Marcelo Lewandowski, que responde a Omar Perotti y tuvo la bendición de Cristina Kirchner para pelear una banca de senador. Mientras tanto, Daniel Arroyo ya tenía previsto correrse del Gobierno, pero no esperaba que lo relegaran al puesto número doce de la lista bonaerense. Los lugares que dejaron vacantes fueron ocupados, respectivamente, por un dirigente del círculo albertista, el intendente de Hurlingham, Juan Zabaleta; y un kirchnerista, el senador Jorge Taiana.

    En el Gobierno esperaban que un triunfo el domingo 12 les diera mayores posibilidades de mantener el equipo nacional como hasta ahora, aunque fuera hasta noviembre. Aunque descontaban que habría modificaciones, con números a su favor en una elección que el Presidente “se puso al hombro”, creían que podrían negociar los nombres, los tiempos y los modos. Con los guarismos que arrojaron estos comicios, su poder en la pulseada quedó marcadamente disminuido.

    Ayer, en las sombras de la derrota, el Presidente se trasladó con su equipo más cercano a la residencia de Olivos, donde encabezó una hermética reunión para analizar los resultados junto a jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, su secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz, su vocero, Juan Pablo Biondi, y su secretario general de Presidencia, Julio Vitobello.

    (Franco Fafasuli)(Franco Fafasuli)

    Mientras tanto, en el primer piso del búnker del Complejo C, donde los ánimos eran contrarios a los que se habían impuesto durante el día, se quedaron algunos ministros y los armadores electorales de mayor peso del Frente de Todos. Entre ellos, Sergio Massa, Gabriel Katopodis, y los camporistas Máximos Kirchner y Eduardo “Wado” de Pedro. El análisis que se hizo en un ambiente de fuerte preocupación atribuyó la derrota, principalmente, a la situación económica. Los dirigentes consideraban que la vacunación “no fue suficiente” para convencer a los votantes y se exculpaban al remarcar que se cumplieron los pronósticos de los papers que elaboraron en la Casa Rosada en el último tiempo donde se advertía que los oficialismos, en pandemia, perdieron las elecciones “en todo el mundo”.

    Sin embargo, las lecturas en el kirchnerismo aún eran inciertas y se esperaban críticas más fuertes contra la gestión nacional. La mayor duda, anoche, era sobre el efecto que el cimbronazo de las PASO tendrá sobre el Gabinete y sobre el equipo más cercano al presidente Alberto Fernández. Las figuras de los funcionarios de su círculo íntimo se habían tambaleado en las últimas semanas, por la ola de cuestionamientos que llegaron desde el kirchnerismo por los errores de comunicación del Presidente y, especialmente, por la filtración de las fotos del festejo en Olivos durante la cuarentena y el manejo oficial de ese escándalo. Estas críticas se sumaron a las miradas negativas sobre el rumbo de la economía.

    Aunque los resultados de las conversaciones eran un misterio, anoche, tarde, un funcionario que partía del edificio de Chacarita rumbo a su casa, cabizbajo, creía que la magnitud de la elección de hoy será proporcional a la velocidad y la profundidad de los cambios en el Gabinete. Después de la derrota, daba por sentado que esta elección representará inexorablemente un reordenamiento en la Casa Rosada y los ministerios más relevantes.

    Muchos funcionarios miraban con preocupación al ministro de Economía, Martín Guzmán, uno de los funcionarios más cuestionados durante el kirchnerismo, que protagonizó fuertes cruces con el Instituto Patria por las diferencias sobre la administración de los fondos públicos en la crisis. La pelea más evidente se manifestó en los porcentajes de aumento de las tarifas, hace algunos meses. Aunque esa puja se inclinó a favor de Cristina Kirchner, desde entonces Guzmán empezó a ser evaluado por muchos como “el ministro de la deuda”, una fórmula utilizada para minimizar su labor y cuestionarla.

    El Presidente lo defendió hasta último momento y aún no había respuestas en su entorno sobre lo que ocurrirá a partir de hoy en la cartera económica. Pero una de las grandes incógnitas en el Gobierno giraba en torno a su continuidad. Guzmán había tenido el visto bueno de Cristina Kirchner en los primeros meses de gobierno, y en especial después del pacto con los acreedores. Pero su figura se debilitó a partir de políticas que muchos consideraron excesivamente orientadas a favorecer un acuerdo con el FMI.

    En este contexto, las especulaciones de varios funcionarios coincidían en que la figura de Sergio Massa se fortalecerá en los días venideros. El líder del Frente Renovador, quien ayer le dio un beso y un abrazo de contención, en pleno escenario, a Alberto Fernández, mientras Cristina Kirchner dejaba la escena, silenciosa, viene construyendo un perfil conciliador, y funciona como “pivot” en la coalición de gobierno. Mantiene una aceitada relación tanto con el primer mandatario, como con el jefe del interbloque oficialista, Máximo Kirchner. Y busca posicionarse como uno de los referentes acuerdistas con la oposición. Quizá, apuntan en el Frente de Todos, de cara a su proyecto presidencial.

    La semana pasada, en el Gobierno venían preparando una serie de actividades para el Presidente después de una elección que, confiaban, lo fortalecería. “Vamos a tener un acto fuerte por día”, describían sobre su agenda post-PASO hacia las generales. La derrota de ayer trastocó todos los planes y ahora el oficialismo, a contramano de las intenciones de Alberto Fernández, se prepara para barajar y dar de nuevo. La mirada está puesta en noviembre pero, sobre todo, en los próximos dos años de gestión frente a las presidenciales de 2023, donde el Frente de Todos se juega su continuidad al frente de la Nación.

    Fuente: Infobae.com

  • Guzmán dijo que la Argentina está en un «proceso gradual y persistente de desinflación»

    El ministro de Economía, Martín Guzmán, aseguró el pasado jueves que la Argentina está «en un proceso gradual y persistente de desinflación» y destacó que el país se encuentra «en una situación de mayor robustez», que se observa en las bajas intermensuales en el índice.

    «No se está planteando ningún cambio de rumbo, porque el rumbo que tomamos está funcionando«, afirmó Guzmán a tres días de las PASO en declaraciones a A24, mientras que destacó que «las condiciones hoy son robustas para mantener la política cambiaria que hemos planeado».

    En esa línea, expresó que prevé que “la tasa de inflación intermensual va a ir en una senda decreciente”. «Habíamos dicho que el mes de inflación más alto iba a ser marzo y después decrecería y eso viene ocurriendo. A partir del próximo mes esperamos que la tasa interanual vaya descendiendo. Hoy la Argentina está en un proceso gradual, persistente, y que va a llevar tiempo, de desinflación”, celebró.

    En la previa electoral, el dólar blue se mantiene en sus valores pico del año

    Por otro lado, el titular de la cartera económica se refirió a las críticas de la oposición sobre el crecimiento de la deuda en pesos y la emisión monetaria. “Quisiéramos tener más crédito. Gobernar en los tiempos de la normalidad sería más fácil; nos tocó una doble crisis. Quienes consideramos que el Estado tiene un rol importante en generar una economía de mercado que funcione mejor, creemos que el Estado tiene que tener fuerza y tener crédito y buena moneda. Cuando iniciamos el Gobierno, el crédito no existía y porque había sido rifado en dos años”, sostuvo.

    En ese sentido, el ministro apuntó contra la oposición, quien “está diciendo que hay que hacer un ajuste del gasto, en este contexto”. “Eso es lo que hicieron ellos”, lanzó.

    Guzmán sobre la brecha cambiaria

    En otro tramo de la entrevista, Guzmán habló sobre el valor del dólar oficial previsto para fin de año: “El tipo de cambio oficial lo hemos planteado con un sendero de depreciación al año de 24% que se viene cumpliendo. Apuntamos a llegar a diciembre con esa pauta”.

    Además, el funcionario explicó que la brecha cambiaria entre el dólar oficial y el paralelo existe porque el gobierno de Mauricio Macri favoreció el ingreso y egreso de capitales especulativos “en el contexto de un descalabro macroeconómico”. Sin embargo, consideró que “la economía está yendo en la dirección correcta». “La economía se recupera de una forma sólida y tenemos las condiciones de que se pueda mantener», agregó.

    En tanto, recordó que el año pasado «las brechas llegaron a ser 130% y 150%; se redujeron entre 60 y 70 puntos porcentuales; la economía está yendo en la dirección correcta», aunque admitió que en los días previos a las elecciones pueden registrarse «ciertos ruidos«. «Hoy estamos en un lugar que nos permite seguir creciendo sin que haya ninguna disrupción», celebró el titular del Palacio de Hacienda.

    Dólar: el paralelo perforó el techo del 2021 pero terminó cerrando con leve baja

    Salarios

    Por otra parte, en relación a los salarios, Guzmán reconoció que desde el Gobierno hubieran querido que «se recuperaran mucho más rápido en su capacidad de compra, pero hubo una pandemia». «Cuando iniciamos el gobierno veníamos de 4 años de 20 puntos porcentuales de caída del salario real. Antes de la pandemia se habían recuperado 6 puntos porcentuales», detalló.

    Por último, sobre a la suba de precios, manifestó su esperanza de que desde el próximo mes «la tasa interanual vaya descendiendo».

    Fuente: Perfil.com

  • PASO 2021: con apelaciones a los desencantados y a los jóvenes, terminó la campaña y empezó la veda electoral

    Los precandidatos a diputados y senadores nacionales del oficialismo y de las diversas fuerzas de la oposición tuvieron en las últimas horas sus actos de cierre de campaña, con mensajes que apuntaron a profundizar las diferencias y con apelaciones hacia los jóvenes y los desencantados de uno y otro sector político. Con la pandemia de coronavirus como telón de fondo, la escena volvió a estar dominada por Cristina Kirchner, vicepresidenta y líder indiscutida del Frente de Todos, mientras que en el espacio opositor, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, intentó ocupar el centro de Juntos por el Cambio.

    Esta mañana, los precandidatos agotaron al máximo el tiempo para hacer proselitismo y pedir el voto para el domingo; a las 8 en punto comenzó la veda electoral. Según lo establece el Código Electoral Nacional, 48 horas antes del inicio de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), quedan prohibidos en todo el territorio los actos públicos de proselitismo, entregar o distribuir boletas, portar en espacios públicos distintivos partidarios, la difusión de encuestas, la realización de espectáculos y fiestas, entre otras.

    En las mesas de votación, el 12 de setiembre se elegirán quiénes van a ser los candidatos que competirán en los comicios de medio término -recién el 14 de noviembre próximo- por 127 bancas de las 257 que tiene la Cámara de Diputados y 24 de las 72 del Senado. Las PASO serán una suerte de “filtro” para definir a los que representarán a cada fuerza política en esa etapa definitiva, pero sobre todo se convertirán en una “encuesta perfecta” sobre las preferencias políticas de los 34 millones de votantes habilitados.

    En los principales actos de campaña, todos los precandidatos llamaron a ir a las urnas y participar del acto más importante que tiene la democracia, mientras persiste el temor a que producto del impacto de la COVID-19 y la crisis económica, el ausentismo o el voto en blanco tenga niveles mayores que años anteriores. Por eso, tanto en las filas oficialistas como en la oposición se multiplicaron los pedidos para que la ciudadanía se movilice y participe en las PASO.

    Cristina Kirchner y Alberto Fernández en el cierre de campaña del Frente de Todos en TecnópolisCristina Kirchner y Alberto Fernández en el cierre de campaña del Frente de Todos en Tecnópolis

    En la Provincia de Buenos Aires

    Con más de 12.700.000 votos y 35 bancas de diputados en juego, la provincia de Buenos Aires volvió a ser el centro de la estrategia del kirchnerismo y de la oposición. El presidente Alberto Fernández y Cristina Kirchner, junto a Axel Kicillof y el resto de los gobernadores oficialistas; Máximo Kirchner, como líder de La Cámpora; y el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, encabezaron el acto central de cierre de la campaña del Frente de Todos.

    La figura de mayor centralidad fue la vicepresidenta, que pidió el voto con un discurso fuertemente confrontativo contra Mauricio Macri y María Eugenia Vidal y elogios a la cabeza de lista del Frente de Todos en la provincia de Buenos Aires, Victoria Tolosa Paz. “Dicen que no hay debate y entonces terminan criticando a todos los políticos porque dicen “no hay nivel”. Mentira, el debate está achatado por ellos mismos. Porque si ponen en debate las cosas que hay que poner en debate los de la oposición no pueden ir a ningún canal de televisión a explicar nada”, aseguró.

    A su turno, Alberto Fernández aseguró que “a los que nos votaron en el 2019, a los que nos votaron y hoy dudan, a los que no nos votaron, les pido que estemos juntos para terminar con tanta desigualdad y decadencia, con el dolor que nos dejó la pandemia y que tanto dolor no haya sido en vano, que tanto dolor nos haya servido, que la solidaridad es un valor”.

    Rodríguez Larreta y Santilli, en el acto de cierre en La Plata.Rodríguez Larreta y Santilli, en el acto de cierre en La Plata.

    En el caso de la oposición, Rodríguez Larreta volvió a actuar de bastonero, como lo había hecho el miércoles con el acto de María Eugenia Vidal, la precandidata a diputada nacional por la Ciudad. Esta vez fue en el cierre de Diego Santilli, a quien impulsó como candidato para enfrentar en la interna de Juntos al radical Facundo Manes y, luego, en la general, a Tolosa Paz. Con Mauricio Macri en un ostensible segundo plano, el jefe de gobierno porteño buscó ocupar el centro de la escena en “los dos lados” de los distritos estratégicos electorales de cara a las PASO.

    Con un ruidoso “se siente, se siente, Horacio presidente” que bajó ayer desde las tribunas del Club Atenas de La Plata, quedó explicitado el sentido último y la significación política de las candidaturas opositoras del AMBA. “Este domingo hay que votar para decirle basta a la improvisación, basta a que te reten, basta al maltrato, basta a que no te escuchen y a que te echen la culpa de todo”, fue el mensaje de Santilli.

    Por su parte, otra figura política que cerró su acto de campaña en la provincia fue Florencio Randazzo. El precandidato de Vamos Con Vos culminó la campaña con un acto en un club de Santos Lugares, en el partido bonaerense de Tres de Febrero, donde manifestó: “Somos la única opción para salir de la polarización, porque sabemos cuál es el camino para resolver los problemas”.

    Play

    Con un fuete discurso anti grieta, Randazzo pidió “convencer a los desencantados porque no somos todos iguales, convencerlos de que el domingo vayan a votar, porque con esa pequeña acción podemos terminar con la grieta. No dejemos que el futuro nuestro y el de nuestros hijos quede en manos de pocos, porque si votamos lo mismo, el resultado va a ser el mismo”.

    Distritos críticos

    Si bien Buenos Aires y la CABA son dos distritos que por volumen electoral y “vidriera política” monopolizaron la atención de las principales fuerzas, otros distritos también son claves para el balance de poder en la Argentina, debido a que eligen, además de legisladores de la Cámara baja, a 24 senadores nacionales: se trata de Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Tucumán, Catamarca, Chubut, Corrientes y La Pampa.

    Sobre las primeras dos, además, se dirimirá los liderazgos y el peso específico de cada coalición. En Córdoba, si bien se descuenta una ventaja para las candidatas que impulsa el gobernador Juan Schiaretti y que el kirchnerismo quedaría en tercer lugar, lejos, la principal atracción será la definición de la interna de Juntos por el Cambio, que competirá con cuatro listas en la considerada la provincia más macrista del país.

    En las últimas horas tuvieron cierre de campaña los precandidatos a senadores y diputados, respectivamente, Mario Negri y Gustavo Santos; Luis Juez y Rodrigo De Loredo; Griselda Baldata y Dante Rossi; y Javier Bee Sellares y Laura Sesma.

    En Santa Fe, ocurrió lo mismo con los precandidatos Agustín Rossi y Alejandra Rodena, que desde el Frente de Todos, decidieron enfrentar en una pasa a la boleta que apoyó Cristina, Alberto Fernández y el propio gobernador Perotti. Y en el arco opositor, la PASO de Juntos por el Cambio será una de las de que tendrá mayor atención, dado que se enfrentarán las listas que encabezan, para el Senado y Diputados, Federico Angelini y Amalia Granata y Luciano Laspina; la de Carolina Losada y Mario Barletta; José Corral y Roy López Molina; y Maxi Pullaro y Gabriel Chumpitaz.

    En el caso de Tucumán, con mayor tensión, también hubo cierre campaña de cara a las PASO, que tendrá como dato significativo que el gobernador Juan Manzur decidió competir con una lista que enfrentará a otra de su vicegobernador, Osvaldo Jaldo, aún con final abierto. El mandatario provincial cuenta con el apoyo del gobierno y de Cristina Kirchner.

    Fuente: Infobae.com

  • Eduardo De Pedro informó sobre las medidas sanitarias y condiciones generales de las PASO

    El ministro del Interior, Eduardo de Pedro informó hoy en horas de la mañana sobre las principales medidas sanitarias en que se llevarán a cabo las primarias abiertas simultaneas y obligatorias (PASO) del domingo en todo el país, se informó oficialmente. “Vayan tranquilas y tranquilos a votar que es seguro”, dijo y explicó que para ello se analizaron las experiencias electorales en pandemia de más de 100 países.

    De Pedro brindó el mensaje, que duró cuatro minutos, pasadas las 11 en la Casa Rosada, junto a la secretaria de Asuntos Políticos, Patricia García Blanco, y la directora Nacional Electoral, Diana Quiodo.

    “Estamos a horas de una elección en un contexto muy particular, vamos a lanzar un proceso electoral en medio de una pandemia, compatibilizando el derecho a votar con el cuidado de la salud”, comenzó De Pedro.

    “Quiero recordar que gracias al consenso alcanzado con los bloques de la oposición pudimos ganar cinco semanas de vacunación donde se aplicaron más de 12 millones de dosis, este logro representa la mayor medida de seguridad sanitaria y es fruto de la madurez y consenso de todas las fuerzas políticas”, aclaró.

    Además, dijo que las medidas sanitarias a aplicarse el domingo fueron lo suficientemente consensuadas. “Analizamos la experiencia electoral de más de 100 paises y trabajamos los protocolos sanitarios con la Cámara Nacional Electoral, el Ministero de Salud, los jueces federales, los gobernadores y las gobernadoras y expertos sanitarios”, explicó.

    Por su parte, Quiodo volvió a repetir las medidas de seguridad que deberán cumplir los votantes, como “llevar barbijo y respetar el distanciamiento”; “dejar el DNI sobre la mesa antes de votar y no darlo en mano”, “llevar una birome propia para firmar el acta”, y “cerrar el sobre con la solapa por dentro, no con saliva”. Con respecto a este último punto aclaró: “El voto será aceptado más allá de cómo sea cerrado el sobre, no se impugnará ni se rechazará”.

    Primeros resultados

    No obstante, De Pedro no habló de cuándo se darían los primeros resultados de los comicios, algo que inquieta a la oposición.

    El Gobierno nacional había advertido que los primeros resultados de los comicios de este domingo recién comenzarían a conocerse a partir de las 23, dos horas después de lo habitualmente previsto por las autoridades para abrir las pantallas del escrutinio. La demora se daría por la excepcionalidad impuesta por la pandemia de Covid-19, que exige protocolos sanitarios, así como porque hay distritos en los que compiten diversas listas, lo que ralentizaría el recuento.

    Además, el Ejecutivo evalúa aplicar una fórmula para dar a conocer los resultados provisorios de los principales distritos, que sea más exigente que la estableció la jueza María Servini, en 2019. La magistrada con competencia electoral había ordenado que el Gobierno sólo podría informar los resultados provisorios cuando ya estén cargados el 10% de los votos de los principales distritos como las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

    Nuevos centros de votación

    Debido a los protocolos se habilitaron nuevos centros de votaciones, así, una de cada cuatro personas votará en un lugar distinto por lo que es fundamental consultar en www.padrones.Gob.Ar .

    Fuente: La Nación