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  • El Gobierno habilitó la Tarjeta Alimentar para comprar otros productos y se incorpora a la AUH

    El Gobierno nacional anunció que, a partir de noviembre, el monto de la Tarjeta Alimentar será depositado junto con la Asignación Universal por Hijo (AUH). La medida busca concentrar la disponibilidad de la ayuda estatal y potenciar el consumo en medio del denominado «plan platita en los bolsillos» de cara a las elecciones generales de noviembre. Además de alimentos y bebidas, los beneficiarios podrán adquirir otros bienes o hasta retirar dinero en efectivo.

    Al respecto, el presidente Alberto Fernández expresó en Twitter: “Así, las familias van a poder organizar mejor sus compras y se amplían las posibilidades de consumo. Podrán utilizar el dinero extrayéndolo del cajero o comprando con débito”.

    Alberto Fernández 20211018

    Hasta el momento, quienes poseen la Tarjeta Alimentar no podían utilizarla para comprar alimentos en los locales de cercanía, como ferias u otros negocios, ya que es necesario que el comerciante cuente con posnet para poder concretar la operación, según NA.

    «Esto es para que sea más accesible para las familias de la AUH, porque van a poder comprar con débito o sacar el dinero en efectivo«, sostuvo la titular de la ANSES, Fernanda Raverta, en una conferencia de prensa en Casa Rosada, junto al ministro de Desarrollo Social, Juan Zabaleta. Se trata de 19 mil millones de pesos por mes que la cartera que conduce el ex intendente de Hurlingham sumará a la Asignación Universal por Hijo.

    Consultado por la posibilidad de que el impacto inflacionario afecte a esta medida, Zabaleta aludió a la reunión del secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, con empresarios de la alimentación para intentar contener los precios.

    Tarjeta alimentar: 8 respuestas a las preguntas más frecuentes

    «El Gobierno asistió durante la pandemia a las empresas para sostener a sus empleados, muchos de ellos fueron empresarios de alimentación, entonces sería un buen momento para hacer una devolución de esa ayuda«, planteó el ministro.

    El anuncio estuvo dirigido a quienes perciben la AUH, como las madres o padres con hijos e hijas de hasta 14 años, embarazadas a partir del tercer mes, personas con discapacidad y madres con más de 7 hijos.

    Fuente: Perfil.com

  • Pese a los congelamientos, los motores de la inflación siguen funcionando a toda velocidad

    Lo único que logrará el Gobierno con los nuevos congelamientos de precios es patear los problemas para adelante y acumular distorsiones. El problema de fondo, que es la elevada y persistente inflación, sigue sin ser encarado seriamente y esto complica más el panorama para 2022. Hoy la mayoría de los analistas económicos coincide que el 50% luce mucho más como un piso que como un techo para el año próximo.

    Más allá de las críticas generalizadas, un congelamiento de precios como el que se quiere volver a implementar ahora podría servir si va acompañado de una política de shock para combatir en seco las causas que generan los altos índices inflacionarios. Así podría combatirse la denominada “inercia inflacionaria”, un fenómeno que aparece en todos los libros de texto: aunque las medidas económicas corrigen las distorsiones que generan ese fenómeno, los precios aumentan por un buen tiempo (por lo menos seis meses más) hasta que empiezan a reflejar los frutos de aquellas medidas. El ejemplo más claro fue la Convertibilidad de 1991. Pese a que se trató de un plan de estabilización que dio resultado muy rápido, los precios siguieron aumentando durante varios meses y se encarecieron notablemente en dólares a lo largo de aquel año.

    Pero en este caso no hay nada de eso. Al contrario, la aceleración de la inflación en septiembre a 3,5% dejó en claro que la tendencia a la baja de los últimos cinco meses había sido puramente circunstancial. Es muy probable que hasta fin de año no se registren niveles inferiores al 3% mensual, más allá de las medidas artificiales que buscan ponerle un freno momentáneo.

    El rebote de la inflación de septiembre a 3,5% demostró que la reducción de los cinco meses previos fue puramente circunstancial. No es difícil inferir que la inflación de 2022 difícilmente baje en relación a casi el 50% que se terminará registrando este año a pesar de todos los congelamientos

    Más allá de las políticas que buscan controlar los precios cueste lo que cueste, no conseguirán el resultado esperado porque los motores que generan los aumentos de precios siguen todos encendidos e incluso aceleraron en los últimos meses. Esos motores son los siguientes:

    – Mayor emisión monetaria para hacer frente al déficit fiscal. Aunque los primeros meses del año mostraron mayor estabilidad por mayores ingresos extraordinarios, en esta segunda parte del año reapareció el agujero de las cuentas públicas que se irá agrandando hasta fin de año. Esto requerirá de más emisión monetaria, que tiene efectos inflacionarios ante la baja demanda de dinero producto de la desconfianza.

    – Fuerte aumento del déficit cuasifiscal por los intereses de las Leliq y pases pasivos: según estimó el economista Ramiro Castiñeira, de Econométrica, los pasivos monetarios le costarán al BCRA la impresionante cifra de 1,5 billones de pesos por año. Al tipo de cambio oficial son 15.000 millones de dólares, que exceden largamente lo que deberá pagar la Argentina por su deuda pública en 2022. Esta situación pone bajo la lupa el déficit cuasifiscal, que llegaría al 3% del PBI y se transforma en uno de los principales motores inflacionarios, como lo fue en buena parte de la década de 1980.

    – Faltantes de productos importadores e insumos para la producción: las últimas medidas que endurecieron aún más el cepo cambiario están agravando los problemas de oferta en la economía. Muchos productos no están disponibles, otros tienen fuertes faltantes y en otros casos se consiguen en cantidades muy limitadas. La consecuencia de esto -en un contexto de aumento de demanda por suba de salarios y emisión- es un recrudecimiento de las remarcaciones de precios. Prácticamente no hay un solo sector de la economía que se salve de este fenómeno, que promete agravarse en los próximos meses, ante la necesidad del Central de cuidar las escasas reservas que le quedan.

    – Congelamiento de combustibles, tarifas y dólar: se trata de otras medidas artificiales que buscaron a lo largo del año mejorar el poder adquisitivo de los salarios, pero no fueron suficientes. En todos los casos, y por distintas razones, el Gobierno tendrá que buscar una salida gradual para cada caso. En relación a los combustibles, la suba de los precios internacionales vuelve insostenible mantener los valores de la nafta más allá de fin de año. En cuanto a las tarifas, tampoco puede extenderse mucho más el congelamiento porque implica seguir aumentando los subsidios. Y, por último, el tipo de cambio ya es un hecho que se deslizará mucho más rápido (del 1% al 3% mensual) después de las elecciones. Todo esto contribuirá a varios puntos más de inflación en 2022.

    Fuente: Infobae.com

  • Feletti, sobre la críticas de los empresarios: “No pedimos que pierdan plata, sino que ganen vendiendo más”

    El flamante secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, estrenó su gestión con un plan de control de precios y pidió colaboración a municipios, sindicatos y organizaciones sociales para persuadir a los empresarios. “Estamos tratando de discutir la necesidad de volver a consumir, congelar por 90 días y ahí ordenar”, explicó el funcionario y agregó: “Es un trimestre de consumo, vienen las fiestas y me parece que hay que darle alegría al pueblo argentino”.

    “El número que corresponde a septiembre es un factor que obligó a convocar a empresarios del sector alimenticio para lograr un acuerdo de precios por 90 días y mientras tanto ir viendo lo que está pasando”, detalló Feletti en diálogo con C5N.  El secretario sostuvo que su iniciativa se debe a “la inflación proyectada”, sumado a salarios “por debajo de la canasta básica alimentaria”. “La paritaria no sirvió para que el trabajador tuviera una mejora en el poder adquisitivo de alimentos”, subrayó.

    Precios Cuidados: Roberto Feletti anunció que 1247 productos tendrán sus precios congelados por 90 días

    “No pedimos que pierdan plata, sino que ganen vendiendo más”, sostuvo. “Le pido a organizaciones sindicales, a los intendentes que, si tienen relación con empresarios, que los convoquen a este acuerdo”, remarcó. “Que ganen por cantidad no por precios, si no llegamos a un acuerdo…hay herramientas. Ahora mantengo el canal de diálogo”, sostuvo.

    El funcionario, por el momento no está dispuesto a modificar su plan y aclaró: “Es necesaria una intervención frente a estos números; una actitud firme y con claridad”. Anticipó que quiere evitar tensiones, pero declaró: “Si no se ordenan los mercados también pasa esto, no podemos discutir todo el tiempo la ley de góndolas”.

    Por último, Feletti apeló a su bandera política para justificarse: “Quiero una Argentina de acuerdos, soy peronista y creo en los acuerdos sociales, por eso convoco a sindicatos” y concluyó: “No podemos bajar a los argentinos de su estándar de consumo”.

     

    Los números de la inflación

    Roberto Feletti busca un efecto rápido ante los números de la inflación que no cesan en perjudicar a los trabajadores. «Acá lo importante es entender entre todos que el ingreso popular, el salario del trabajador no se defiende solo en las paritarias”, reconoció. Sin embargo, su propuesta de congelar el precio de 1.245 artículos todavía presenta resistencia en el sector empresarial

    De acuerdo al INDEC, tras cinco meses en baja, la inflación cobró impulso en septiembre y registró un aumento del 3,5%, con una persistente presión en el rubro de alimentos. Con estos resultados la medición anualizada trepó al 52,5%. Además, entre enero y septiembre, el nivel general del Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló un crecimiento del 37%, superando así el 36,1% registrado a lo largo de todo 2020.

    Entre los productos de consumo que más aumentaron sus precios el último mes están el zapallo anco, con el 30%; el tomate redondo, 20,7%; la banana, 13,4%; el café molido, 10,8%; la cerveza en botella y el salchichón, en ambos casos 8,9%; la salchicha tipo viena, 8,3%; dulce de leche, 8,2%; y la leche fresca en sachet, 8,1%.

    Fuente:Perfil.com

  • Manzur y Guzmán enfrentan las dudas de los inversores de Wall Street sobre el futuro económico argentino

    Juan Manzur y Martín Guzmán se reunirán con banqueros, bonistas e inversores de Wall Street en Argentina para explicar que Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner tienen un plan económico y una estrategia de negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

    La reunión se realizará en el consulado argentino en Manhattan -calle 56 West, número 12-, y es resultado del último encuentro a solas entre el Presidente y la Vicepresidente. En ese cónclave, Alberto Fernández y CFK terminaron de asumir que un acuerdo con el FMI es vital para la estabilidad económica, al margen de las diferencias internas que atraviesan al Gobierno y el Frente de Todos.

    Desde esta perspectiva política, Guzmán preservará su cargo en el Palacio de Hacienda -al margen de los resultados del 14 de noviembre- y Manzur se pondrá a su lado para repetir -una y otra vez- que en Balcarce 50 no hay internas y que la armonía partidaria permitirá bajar la inflación, terminar con el congelamiento de precios y cerrar con el FMI un acuerdo de Facilidades Extendidas durante 2022.

    El jefe de Gabinete llegó anoche a New York en un avión de la Provincia de Tucumán, junto a su esposa Sandra Mattar Sabio, la secretaria de Medios y Comunicación Pública, Valeria Zapesochny, y una asistente privada. El vuelo utilizado por Manzur fue cuestionado por los propios banqueros invitados a escuchar sus argumentos políticos y económicos, que superado este capítulo de la pandemia ya viajan en compañías comerciales para atender sus negocios en Buenos Aires.

    Juan Manzur aterrizó en New York y fue recibido por los embajadores María del Carmen Squeff y Jorge Arguello, y el cónsul Santiago VillalbaJuan Manzur aterrizó en New York y fue recibido por los embajadores María del Carmen Squeff y Jorge Arguello, y el cónsul Santiago Villalba

    Manzur se reunirá temprano con Guzmán, su gabinete económico, y los embajadores en Estados Unidos, Jorge Arguello, y en Naciones Unidas, María del Carmen Squeff, para ajustar los detalles de su presentación ante los inversores de Wall Street. El desayuno de trabajo tendrá como escenario el consulado argentino, y a continuación llegarán los bonistas y banqueros que operan en la city financiera de Buenos Aires.

    El jefe de Gabinete redactó una presentación que hará eje “en la recuperación económica, el crecimiento, las inversiones, el trabajo genuino, la integración federal, el desarrollo sostenible, la innovación tecnológica, la previsibilidad política y la articulación pública-privada”, revelaron anoche a Infobae desde New York.

    Manzur tiene la intención de explicar a sus invitados que Alberto Fernández y CFK tienen una hoja de ruta al margen de la probable derrota en los comicios del 14 de noviembre. La tarea del jefe de Gabinete será complicada: los inversores desconfían del plan de Gobierno y observan con escasa predisposición la estrategia oficial de congelamiento de precios, múltiples tipos de cambio y cepo a las exportaciones.

    Guzmán estuvo en contacto con Manzur desde su llegaba a Manhattan. El ministro se quedó anoche en su hotel – clásico y a pocas cuadras del consulado- para trabajar en su propia presentación junto a Ramiro Tosi, subsecretario de Financiamiento. Guzmán conoce a la mayoría de los banqueros invitados, y sabe de memoria qué preguntaran en un tiempo sin acuerdo con el FMI, escasas reservas en el Banco Central y una inflación anual que supera el 50 por ciento.

    Alberto Fernández y Martín Guzmán durante un anuncio oficial en el Museo del BicentenarioAlberto Fernández y Martín Guzmán durante un anuncio oficial en el Museo del Bicentenario

    Guzmán es amigo personal de Manzur y entiende las nuevas reglas de juego. La Cámpora acechaba el Palacio de Hacienda, y CFK no paraba de cuestionar su estrategia de negociación con el FMI. Manzur ahora actúa como un blindaje político, y la vicepresidente terminó de asumir que Guzmán es el mejor interlocutor que tiene el Frente de Todos en Washington y Wall Street.

    Con todo, el panorama del país no ayuda al titular del Palacio de Hacienda. Los resultados electorales golpearán a la Casa Rosada, y la negociación con el Fondo está empantanada. Guzmán -junto a Manzur- deberán extremar sus capacidades dialécticas para lograr que los inversores confíen nuevamente en argumentos políticos y económicos que ya escucharon -una y otra vez- en tiempos de Cristina y Mauricio Macri.

    Fuente: Infobae.com

  • Alberto Fernández habló tras el mensaje del Papa en IDEA: “Está claro que nadie disfruta los planes”

    El presidente Alberto Fernández sostuvo este jueves que los conceptos vertidos por el papa Francisco en el Coloquio de IDEA ya los habían charlado en privado y afirmó: “Está claro que nadie disfruta los planes”.

    El jefe de Estado se expresó en estos términos al encabezar la firma de un convenio de reconversión de planes sociales por trabajo con representantes de cámaras empresarias y sindicatos del sector gastronómico y hotelero. En la mesa lo acompañaban el ministro de Desarrollo, Juan Zabaleta y el gremialista Luis Barrionuevo.

    Hace unos días, el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, elevó un proyecto para convertir gradualmente los planes sociales en trabajo formal. Durante el acto, este jueves, Fernández se refirió a esa necesidad.

    “En relación a lo que dijo el Papa en el Coloquio de IDEA: los planes sociales son un analgésico para pasar el momento, no puede ser la regla, tiene que ser una excepción, La regla tiene que ser trabajar. Pero cuando hablo de trabajo hablo de recuperar un empleo formal que no es lo mismo. Porque se garantiza la jubilación, vacaciones, aguinaldo. Es una diferencia muy grande. ”, dijo Fernández que culpó a la gestión de Mauricio Macri por haber multiplicado ese tipo de ayuda en sus cuatro años de gestión.

    “Muchos se esfuerzan en hacernos sentir a nosotros los peronistas que somos responsables de la situación social y de los planes sociales que se dan en la Argentina. Yo no creo que nadie que reciba un plan no lo esté necesitando y que la mayoría trabaja en lo que pueda”, dijo y agregó: “Cuando Cristina dejó el gobierno había 200 mil planes y no le reclamaban planes. Le reclamaban no pagar ganancias. En los siguientes 4 años los planes sociales”.

    Según Fernández, “pensar que en el siglo XXI alguien no encuentre su sustento diario es imperdonable, y estamos empeñados en ese esfuerzo”.

    Las palabras del Papa

    El papa Francisco pidió “brindar fuentes de trabajo diversificadas”, tras asegurar que “los subsidios solo pueden ser una ayuda provisoria”, al participar en el 57 Coloquio de Idea con un videomensaje, en el que calificó como “indispensable” el diálogo entre empresarios y trabajadores.

    “Varias veces me he referido a la noble vocación del empresario que busca con creatividad producir riqueza y diversificar la producción, haciendo posible al mismo tiempo la generación de puestos de trabajo”, planteó el pontífice en su mensaje.

    Luego de saludar “el espacio de diálogo” propuesto por “la Fundación Idea y la Unión de trabajadores de la Economía Popular”, el Papa argentino destacó el valor del trabajo para la “dignidad”.

    “Porque no me cansaré de referirme a la dignidad del trabajo. Lo que da dignidad es el trabajo. El que no tiene trabajo, siente que le falta algo, le falta esa dignidad que da propiamente el trabajo, que unge de dignidad”, sostuvo Jorge Bergoglio.

    En ese marco, criticó interpretaciones sobre sus palabras y afirmó que “algunos me han hecho decir cosas que yo no sostengo: que propongo una vida sin esfuerzo, o que desprecio la cultura del trabajo”.

    “Imagínense si se puede decir eso de un descendiente de piamonteses, que no vinieron a nuestro país con ganas de ser mantenidos, sino con un enorme deseo de arremangarse para construir un futuro para sus familias”, respondió.

    “Es curioso, no ponían la plata en el banco los migrantes, sino que: ladrillos y terreno. La casa, lo primero. Miraban adelante hacia la familia. Inversión de familia”, argumentó Francisco.

    Así, para el Papa, “el trabajo expresa y alimenta la dignidad del ser humano, le permite desarrollar las capacidades que Dios le regaló, le ayuda a tejer relaciones de intercambio y ayuda mutua, le permite sentirse colaborador de Dios para cuidar y desarrollar este mundo, le hace sentirse útil a la sociedad y solidario con sus seres queridos”.

    “Por eso el trabajo, más allá de los cansancios y dificultades, es el camino de maduración, de realización de la persona, que da alas a los mejores sueños”, agregó en su intervención.

    El discurso del Papa en IDEA

    De todos modos, el Papa aseguró que “siendo esto así, queda claro que los subsidios solo pueden ser una ayuda provisoria”.

    “No se puede vivir de subsidios, porque el gran objetivo es brindar fuentes de trabajo diversificadas, que permitan a todos construir el futuro con el esfuerzo y el ingenio”, convocó.

    Esas fuentes de trabajo, para el Papa, “por ser diversificadas, abren el camino para que las distintas personas encuentren el contexto más adecuado para desarrollar sus propios dones, ya que no todos tienen las mismas capacidades e inclinaciones”.

    En su discurso, Francisco deseó que el encuentro “sea un momento de verdadero intercambio que pueda recoger el aporte innovador de los empresarios y el de los trabajadores que luchan por su dignidad y por sus familias”.

    “Por esta senda creo que el diálogo entre los empresarios y los trabajadores es no solo indispensable, sino también fecundo y prometedor”, destacó por último, antes de resaltar el “propósito tan noble” del coloquio.

    Fuente: La Nación

  • Posponen hasta el mediodía la protesta policial pero aseguran que sólo irían retirados

    Lejos de quedar satisfechos con el aumento en dos tramos del 11% que anunció el gobernador de Buenos Aires Axel Kiciloff para contener una eventual medida de fuerza, un sector de la Policía bonaerense sigue en pie con sus intenciones de hacer un «paro» este viernes. La medida había sido convocada para las 10 de la mañana pero hace instantes decidieron pasarla a las 12 del mediodía, aunque uno de los voceros asegura que no irían efectivos activos sino que sólo estarán sus familiares y algunos retirados.

    En los últimos días, un grupo de policías bonaerenses anunció una protesta para reclamar por mejores condiciones salariales y la reincorporación de más de 2 mil efectivos que fueron desafectados de la fuerza tras las protestas de septiembre del año pasado donde hasta llegaron a rodear la Quinta presidencial de Olivos.

    Si bien se desconoce quiénes son los integrantes de la fuerza que motivan la protesta, existe una cuenta de Facebook bajo el nombre «Policia Reclamando», por donde se informa el minuto a minuto del conflicto. A propósito, hace instantes se publicó allí una especie de flyer con un nuevo horario para la movilización que estaba convocada para las 10 pero se habría pasado a las 12.

    Policía bonaerense anunció un paro: “Si hay millones para viajes de egresados, hay plata para mejores sueldos”

    En esa publicación también adjuntaron 20 puntos de encuentro en distintos lugares de la provincia. El principal es Puente 12, en La Matanza, donde convocan a encontrarse en frente «a las oficinas del Sr. ministro», en alusión a Sergio Berni. Sin embargo, también planean hacerlo en la sede del Ministerio de Seguridad en La Plata; en la plaza de Espora y Brown en Adrogué; en la Jefatura Departamental de Tigre; en la Municipalidad de Necochea; la Unidad Regional de Bahía Blanca y en la Jefatura Departamental de Dolores y Azul, entre otros puntos.

    En medio de la tensión y con la amenaza de protesta, ayer Kiciloff anunció un aumento del 11% y el incremento hasta $180 en noviembre de las horas Cores, que son compensaciones por recargo del servicio tanto de la Policía como del Servicio Penitenciario Bonaerense. La novedad fue rechazada a través de la cuenta de Facebook antes mencionada donde aseguraron que el incremento es «una miseria» y pidieron que «las horas Cores vengan incorporadas al sueldo.

    Protesta policial en Olivos 20200909
    La protesta de septiembre de 2020 en la Quinta de Olivos.

    De todos modos, consultado sobre la posibilidad de que se ejecute la protesta, Luis Tonil, defensor policial y uno de los voceros de las protestas del año pasado dijo a Infocielo que “la única posibilidad real” de que se haga es que acudan policías retirados y las familias de los oficiales en servicio. «No va a haber una protesta porque nadie se va a sumar cuando no están resueltos los 1900 sumarios del año pasado, puede costar la carrera», aseguró.

    Si bien algunas fuentes policiales consultadas por este medio aseguran que la situación está calma, el agite en las redes sociales siembra dudas respecto del nivel de adherencia que pueda llegar a tener la movida.

    Los reclamos de quienes alientan la protesta

    De acuerdo a lo que han difundido a través de los canales de comunicación, los motivos de protesta son variados y específicos, pero los reclamos se pueden dividir entre cuestiones salariales y demandas institucionales.

    A propósito del primer punto, los efectivos bonaerenses le piden directamente al ministro de Seguridad Sergio Berni que se equipare su salario al que cobran los oficiales de la Policía Federal Argentina que, según dicen, ganan cerca de 21 mil pesos extra por la misma tarea «en el escalafón más bajo».

    Debajo de ese ítem, exigen a la Provincia la incorporación y el aumento de las horas Cores al sueldo, de viáticos y de gasto en uniformes. A su vez, reclaman la «quita de los recargos de servicio».

    En relación a los reclamos que se podrían catalogar como «institucionales», la mayor demanda se circunscribe a la reincorporación de los efectivos desafectados de la fuerza por participar de las protestas de septiembre del año pasado. Junto con el salario, ese es el otro punto más fuerte de la protesta.

    Un sector de la policía le advierte a Sergio Berni: «Esto va a escalar si el gobernador no levanta sanciones»

    La reacción en torno a esa decisión del gobierno provincial que comenzó a ejecutarse en febrero de este año fue elocuente. «Si nos tocan a uno nos tocan a todos. Están haciendo lo que dijeron que no iban a hacer, que no iban a sancionar», dijo Tonil en un video publicado en febrero pasado en la cuenta Policía Reclamando, donde buscó llevarle tranquilidad a los efectivos que comenzaban a ser desafectados.

    «Asuntos Internos (NdR: la oficina que instrumentó los sumarios) no tiene autoridad moral para sancionar a los policías que se manifestaron legítimamente como el mismo gobierno lo dijo. No van a poder echar a nadie porque no los vamos a dejar, vamos a denunciarlos a todos penalmente si cometieron ilegalidades en la instrucción de los sumarios», había dicho.

    Qué consecuencias hubo en la Policía bonaerense tras las protestas de 2020

    En septiembre del año pasado, el gobierno de Kiciloff sufrió la primera protesta policial por motivos salariales. Con un tono envalentonado, cientos de efectivos a cara descubierta y otros cubiertos se manifestaron en Puente 12 durante dos jornadas. 

    La protesta se replicó en otros puntos como la Casa de Gobierno de La Plata pero tuvo su momento más álgido cuando los policías rodearon la Quinta presidencial de Olivos y mantuvieron un clima de profunda tensión en torno a la seguridad del presidente Alberto Fernández. Por esos hechos se abrió una causa judicial en la Justicia Federal de San Isidro.

    La información en torno a ese expediente se mantiene bajo mucho hermetismo, pero este medio pudo saber que está a cargo del juez Lino Mirabelli y del fiscal Federico Iuspa. A más de un año de los hechos, fuentes judiciales indicaron que todavía está en etapa de instrucción y recopilación de pruebas como cámaras de seguridad y registros capturados por los medios de comunicación, además de información respecto de los manifestantes.

    Axel Kicillof anunció un aumento salarial del 11 % para la policía bonaerense

    El otro proceso que se abrió fue en la justicia provincial y está radicado en la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°1 del Departamento Judicial de Zárate-Campana, pero no se pudieron establecer precisiones sobre el avance. En tanto, Asuntos Internos de la Policía inició sumarios a una importante cantidad de policías que habrían estado involucrados.

    El conflicto policial mantiene en el eje de la tensión al ministro Berni en una semana complicada para su gestión debido a que también fue cuestionado por los casos de inseguridad y asesinatos registrados en el territorio bonaerense en los últimos días. Incluso, la continuidad del funcionario está en duda después de las elecciones generales.

    Fuente: Perfil.com

  • Expansión monetaria y desconfianza, una combinación letal detrás del 52,5% de inflación acumulado en un año

    El plan de anclar el dólar oficial para dominar los precios no tuvo los resultados esperados por el Gobierno. Tampoco fue suficiente con mantener las tarifas semicongeladas (aumentando un dígito en el año) o frenar el incremento de combustibles en la segunda mitad del 2021. A pesar de todo esto, el índice de inflación volvió a acelerar y presenta una suba de más del 52,5% en los últimos doce meses.

    La evolución de la inflación minorista ya es prácticamente idéntica en relación a aquel 53,8% que arrojó el 2019, que significó el valor más alto en 28 años y a su vez un motivo clave que explicó la derrota de Mauricio Macri en la búsqueda de su reelección como presidente. Suena lógico que el actual Gobierno también sea castigado en las urnas, ante la impericia por buscarle una solución al aumento persistente del costo de vida, con su impacto en los bolsillos y en los aumentos de los niveles e pobreza e indigencia.

    El repunte de la inflación en septiembre no estaba tan descontado. En realidad, la mayoría de los economistas consideraba que la reducción observada en agosto al 2,5% podía sostenerse en valores parecidos hasta llegar a fin de año. Y que a partir de diciembre se volvería a niveles de inflación en el rango del 3,5% al 4% mensual. Pero sucedió mucho antes.

    Martín Guzmán no se cansa de repetir que el fenómeno inflacionario es “multicausal”, lo que complica la búsqueda de una respuesta adecuada. Pero si en algo coincide la mayor parte de la academia económica es que los altos y persistentes niveles de déficit fiscal están detrás de este verdadero drama.

    Es cierto que muchos países tienen hoy los mismos o incluso más elevados rojos fiscales. Pero la economía argentina tiene problemas adicionales: no accede a financiamiento en los mercados (sólo localmente y en forma acotada) y la demanda de pesos es muy baja producto de los altos niveles de desconfianza de consumidores e inversores.

    En otras palabras, el Banco Central sigue emitiendo pesos para financiar al Tesoro que nadie demanda. Este desbalance entre oferta y demanda monetaria se traduce en mayor inflación, como viene ocurriendo en los últimos años.

    Además de los casi $ 500.000 millones de incremento de la base monetaria que se registran en lo que va de 2021, el Central viene alimentando otro verdadero engendro: una montaña de Leliq y pases pasivos para absorber el dinero excedente.

    El año que viene habrá que sincerar el tipo de cambio oficial tras la “plancha” del 2021, también subir tarifas, descongelar combustibles y los precios del supermercado. El 50% de inflación de este año luce como un piso para el 2022, salvo que se tomen medidas contundentes

    Según estimó el economista Ramiro Castiñeira, los intereses anuales que habrá que pagar suma nada menos que 1,5 billones de pesos, es decir el equivalente a 15.000 millones de dólares. Se trata de una gigantesca bola de nieve (o de pesos) que no para de crecer y constituye un enorme desafío para la estabilidad del sistema financiero y también del tipo de cambio.

    La decisión del Gobierno de tomarse más tiempo para acordar con el FMI es una mala noticia para la inflación. Un arreglo que incluya metas razonables y creíbles de reducción de déficit y menor financiamiento monetario al Tesoro debería ayudar para ir hacia una reducción gradual. Pero plantear una salida recién para el primer trimestre de 2022 suena a demasiado tiempo para la situación delicada de la economía local.

    La urgencia pasa por “anclar” las expectativas para llegar al verano sin situaciones traumáticas, tanto desde el punto de vista del comportamiento del tipo de cambio como de la inflación. Si el Gobierno no revierte los elevados niveles de desconfianza corre peligro de un caída todavía mayor de la demanda de pesos y por ende un impacto incluso más fuerte en los precios.

    El flamante secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, no tuvo mejor idea que volver a la vieja fórmula de los controles y congelamientos de precios. Puede conseguir el objetivo en supermercados de cortísimo plazo. Pero la experiencia demuestra que la salida de estos esquemas es traumática y genere un salto todavía mayor en los índices inflacionarios.

    El panorama para adelante no es alentador en absoluto. El dólar oficial que quedó casi planchado en el año, subiendo sólo 12% contra 37% acumulado en la inflación, deberá sincerarse. Esta mayor suba del tipo de cambio oficial se traducirá en un encarecimiento de materias primas importadas, que impactarán en los costos de producción.

    Pero además será muy difícil mantener el congelamiento de combustibles y de tarifas de servicios públicos. La consecuencia de hacerlo sería un fuerte aumento adicional de los subsidios económicos y, por ende, mayor déficit fiscal y emisión monetaria.

    Según reveló un informe de la OCDE, la Argentina con casi 50% anual es el cuarto país de mayor inflación del mundo, sólo detrás de Venezuela, Sudán y Surinam. El 2021 apunta a terminar apenas debajo de ese 50%, pero queda una proyección muy preocupante para 2022. Si no se actúa de manera urgente, estos valores suenan más a un piso que a un techo.

    Fuente: Infobae.com

  • Incertidumbre por el futuro de Sergio Berni: entre Kicillof y Máximo Kirchner

    El futuro del ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, es incierto. Nadie del gobierno nacional o bonaerense promete la continuidad del mismo en el cargo, pero sí aseguran que, de haber cambios, serían pasadas las elecciones legislativas del 14 de noviembre. Su presencia genera incomodidad en una gran parte de la coalición del Frente de Todos, pero cuenta con el soporte de Axel Kicillof.

    Las elecciones que vienen y el apoyo del gobernador son los pilares por los que Berni permanece en su cargo. “Pero no depende sólo de Axel”, advirtieron a PERFIL funcionarios bonaerenses. En una muestra de apoyo, hoy Berni participó junto a Kicillof de la entrega de patrulleros para las policías de Olavarría y de Azul, además de visitar la escuela de cadetes con orientación rural.

    Si bien desmintieron enfáticamente que hubiera habido una agresión física del ministro hacia el jefe del bloque oficialista de Diputados, Máximo Kirchner, como así aseguró el periodista Carlos Pagni, la tensión con Berni está al tope: sus diferencias con el gobierno de Alberto Fernández (que hizo públicas varias veces), sus críticas constantes a la gestión de Sabina Frederic como titular de la cartera nacional de Seguridad y su enojo por el cierre de listas que lo dejó afuera de cualquier candidatura llevaron a que se analizara su salida, incluso por decisión propia.

    Es que el ministro salió a hablar públicamente en los medios luego de los rumores de un agarrón del cuello al hijo de la vicepresidenta porque se sentía “cansado de que lo operen”. “Hubo una discusión, pero sin agarrones”, confiaron a este medio.

    Carlos Pagni reveló que Sergio Berni «lo agarró del cuello a Máximo Kirchner y lo tuvo que separar el jefe de policía»

    Encima se suma el reclamo salarial de la Policía Bonaerense, que sumó un paro mientras Berni promete un aumento de las horas core (extra).

    ¿Reemplazos?

    Si se confirmara su salida, hay dos nombres hasta el momento: Mariano Cascallares y Alejandro Granados.

    El primero, intendente de Almirante Brown, suena en diversas fuentes como el posible reemplazo, aunque desde su entorno hay hermetismo total.

    El segundo, por la experiencia. Granados, actual intendente de Ezeiza, fue ministro de Seguridad en la gestión de Daniel Scioli. Tiene un estrecho vínculo con el flamante jefe de Gabinete, Martín Insaurralde, otro que tampoco mantiene buena relación con Berni.

    El propio Berni especula con que no hay una gran oferta de nombres para el difícil cargo.

    Fuente: Perfil.com

  • El Gobierno sigue los consejos de Cristina Kirchner y acelera: más emisión monetaria y más controles de precios

    Lejos de plantear un cambio de rumbo tras la derrota en las PASO, el Gobierno optó por hacer más de lo mismo, pero mucho más rápido. En realidad, todo va en la misma dirección que había marcado Cristina Kirchner en su carta la semana posterior a las primarias. Allí la vicepresidenta no sólo forzó los principales cambios en el Gabinete sino que además planteó qué medidas debían encararse para mejorar el resultado electoral.

    Todo se va siguiendo en forma casi lineal a sus designios, sin que importen demasiado los desequilibrios que se siguen acumulando y pueden dar lugar a una nueva crisis. La última novedad es el congelamiento de precios de consumo básico por 90 días. Cristina había resaltado en aquella oportunidad el deficiente control sobre los precios, enfatizando la problemática en alimentos y medicamentos.

    El primer paso fue la salida de Paula Español como secretaria de Comercio Interior, reemplazada por dos viejos conocidos de Cristina: Roberto Feletti y la reaparición estelar de su ex secretaria de Industria, Débora Giorgi. El segundo es el anuncio de ayer para avanzar con nuevos congelamientos por 90 días, incluyendo una lista de más de 1.200 productos.

    El nuevo secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, presentó a su equipoEl nuevo secretario de Comercio Interior, Roberto Feletti, presentó a su equipo

    “Siempre intentan lo mismo y nunca sale. Más de la mitad de los precios de alimentos son productos frescos, que no se pueden controlar y que aumentaron 180% desde que arrancó la pandemia”, se quejaba uno de los principales referentes de la industria de alimentos del sector. En el supermercadismo también advierten que los controles son deficientes, además de transformarse en una olla a presión. “Detectamos diferencias de precios de hasta 200% en muchos productos que se venden en almacenes, proveedurías o kioscos. Es imposible controlar los precios en más de 300.000 bocas en todo el país”, señalan.

    Las críticas de Cristina por la dura derrota de las PASO no apuntaron al tipo de medidas adoptadas por el Gobierno. Al contrario, se quejó amargamente porque se avanzó de manera demasiado tímida, no sólo a la hora de controlar precios, sino en la dinámica de un gasto público que quedó demasiado corto para mejorar el ingreso de las familias.

    Ya cumplido un mes desde las elecciones primarias, las medidas del Gobierno pasan por acelerar todo lo que se venía haciendo en los meses previos. El interrogante es si hacer más de lo mismo y más rápido permitirá obtener resultados diferentes en las legislativas, dentro de exactamente un mes. Por ahora nada parece conmover demasiado al electorado.

    Las tres claras líneas de acción elegidas por el Gobierno para atravesar esta transición hasta las elecciones son las siguientes:

    – Profundización del cepo cambiario: el objetivo es evitar cualquier tipo de shock con el tipo de cambio antes de las elecciones. Si la brecha cambiaria sigue aumentando y el dólar libre supera los $ 200 en este período podría ser un durísimo golpe para las chances electorales del Gobierno. Por eso, se optó que el ajuste sea por cantidades. Para impedir que el dólar se mueva fue necesario cerrar todavía más las compuertas de acceso a los dólares oficiales. Los grandes perdedores en esta etapa fueron los importadores y las empresas que precisan importar insumos para su producción local. Las últimas medidas del Banco Central, obligando a girar dólares exclusivamente contra “despacho a plaza” ya empezaron a generar estragos en las empresas y la situación podría agravarse en las próximas semanas.

    La postergación del acuerdo con el FMI hasta el primer trimestre de 2022 podría ser problemática, teniendo en cuenta los crecientes desequilibrios de la economía y la desconfianza entre los inversores. El riesgo es que el desborde fiscal y monetario genera una nueva crisis si se dilata mucho la negociación

    – Fuerte aceleración del gasto y de la emisión monetaria: el rojo fiscal del segundo semestre más los gastos vinculados con los anuncios de campaña electoral se están haciendo sentir con un aumento del rojo de las cuentas públicas. Justamente el reproche de Cristina hacia Martín Guzmán fue haber llegado a fin del primer semestre casi en equilibrio fiscal. Claro que ese camino que permitió además una mayor estabilidad cambiaria se está desandando en esta segunda parte del año. El peligro es que el desborde monetario termine generando fuerte presión sobre el dólar y un pico inflacionario hacia fin de año y especialmente en los meses de verano.

    – Renovados controles de precios: la reciente ofensiva del tándem Feletti-Giorgi remite a las prácticas más rancias del kirchnerismo y también podrían generar un efecto contraproducente en el electorado. Ya todo el mundo sabe que este tipo de congelamientos se paga con mayores remarcaciones una vez que se empieza a explorar una salida del esquema. Se trata de alivios temporales para el bolsillo que no se sostienen. Durante la pandemia y por más de un año rigieron más de 2000 precios máximos y sin embargo la inflación de este año se acercará al 50%.

    Con tantos desequilibrios acumulados, la noticia de que las negociaciones con el FMI se alargarán hasta principios del año próximo podría resultar peligrosa. Esperar cuatro o cinco meses para definir una regla monetaria o cuál será el ritmo de disminución del déficit fiscal es un “lujo” que la economía difícilmente se pueda dar.

    Fuente: Infobae.com

  • Tras el escándalo, Aníbal Fernández busca retomar su agenda con un desembarco en Rosario y planes para el conurbano

    Mientras el Gobierno busca dar por terminado el escándalo por la intimidación a Nik, el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, desembarcará hoy en Santa Fe con fuerzas federales para luchar contra el narcotráfico. Se trata del primer paso en el refuerzo de las zonas más calientes por la inseguridad; en la segunda etapa, que comenzará en los próximos días, el foco estará puesto en el conurbano bonaerense.

    Fernández junto al gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, y el director nacional de Gendarmería Nacional, Andrés Severino, pondrán en funciones a los 575 gendarmes que llegan con el objetivo de “reforzar la seguridad”. Es un modo de volver a la agenda estricta de su ministerio y un intento por correrse de la polémica de la semana. También responde a un reclamo cada vez más presente en los sondeos del Gobierno, donde la inseguridad emerge como una prioridad junto con el tema económico

    El nuevo esquema de reorganización de las fuerzas federales prevé mayor presencia en la calle, pero también la creación de una nueva Unidad Móvil de Gendarmería en Rosario dedicada a la lucha contra el narcotráfico y el delito complejo, que se integrará con 1000 gendarmes más que desembarcarán escalonadamente hasta el mes de marzo del próximo año, según anticiparon fuentes oficiales.

    Aníbal Fernández y Omar Perotti
    Aníbal Fernández y Omar PerottiTélam

    Por pedido del ministro, la Gendarmería trabaja en un plan para trabajar en el conurbano bonaerense, que se vio conmovido por el asesinato de Lucas Cancino tras salir de su casa en Quilmes para ir al colegio. En el gobierno nacional siguen con atención el incremento de la inseguridad en el conurbano, el principal reclamo que el presidente Alberto Fernández recogió en sus recorridas.

    La preocupación está centrada en la acción de los denominados motochorros. “Es un desastre lo que está ocurriendo”, reconocieron fuentes oficiales. Aunque por el momento no hay fecha confirmada para el despliegue de nuevos efectivos en la provincia de Buenos Aires.

    Además de la falta de seguridad, lo que le valió el puesto a Sabina Frederic, en sus incursiones bonaerenses el Presidente registró como segunda queja el impacto de la inflación sobre los alimentos. Es por eso que el debut de Roberto Feletti en la Secretaría de Comercio Interior estuvo centralizado en el lanzamiento de una canasta de Precios Cuidados recargada.

    Tras un par de encuentros con las empresas de alimentos y los supermercados, el reemplazante de Paula Español anunció el congelamiento hasta el 7 de enero de una canasta de 1245 artículos de primera necesidad. La lista incluye alimentos, bebidas, artículos de tocador y limpieza y en todos los casos los productos mantendrán los precios que estaban vigentes el 1 de octubre, incluyendo las promociones y descuentos.

    Además, hoy el jefe del Estado firmará nuevos convenios para transformar planes sociales en empleo formal.