A un día de que la flamante ministra de Economía, Silvina Batakis, anuncie las primeras medidas de su gestión, el presidente del Banco Central (BCRA), Miguel Pesce, aseguró este domingo que, a pesar de que la Argentina enfrenta una “coyuntura compleja” en su balanza cambiaria, “no va a ser necesario ni ajustar, ni producir bruscas devaluaciones”.
En primer lugar, el funcionario remarcó que el país “siempre tuvo problemas porque exportó poco para el nivel de crecimiento que se pretendía tener”, pero destacó que este año el comercio exterior representará cerca de US$ 90.000 millones.PUBLICIDAD
Al respecto, señaló que la suba del precio de la energía “debido a la guerra en Ucrania” está afectando las cuentas nacionales, pero negó que hayaun “problema estructural” de falta de dólares y se mostró confiado en ir reduciendo para “el final de agosto o septiembre” los requisitos a empresas para importar.
“He oído, se habla de sacrificio, de ajuste, de no sé qué y la verdad es que no hay razones para nada de eso. Es una coyuntura difícil, pero la vamos a superar. No va a ser necesario ni ajustar, ni producir bruscas devaluaciones, ni nada por el estilo”, sostuvo el titular del BCRA en declaraciones a Radio 10.
Según explicó el funcionario, para sortear esta medida el Gobierno les ha pedido a las empresas “que financien el aumento de las importaciones que tuvieron respecto del año pasado a 180 días”.
Según Pesce, en el último año “el precio de la energía aumentó 200 por ciento y mientras que en abril se importaban 900 millones de dólares en energía, en junio se gastaron cerca de 2.000 millones de dólares, por lo que no es que tengamos un problema estructural, sino coyuntural por el incremento de energía”.Miguel Pesce junto a Silvina Batakis, la nueva ministra de Economía
“Cuando disminuya el nivel de importaciones (de energía) porque no hará tanto frío como en los meses de junio y julio y baje la demanda de energía tendremos una balanza cambiaria mejor”, agregó.
Por otra parte, respecto del posible faltante de algunos productos particulares, como el café o los fertilizantes, el presidente del Banco Central remarcó que esos son bienes que “tienen una estacionalidad muy marcada” y que se limitó el pedido de financiamiento a 60 días, pero aclaró que para los envíos en tránsito se ha estado trabajando con las empresas y analizando opciones para resolver casos particulares.
Esta semana, la máxima autoridad del organismo monetario se reunió con autoridades de la Copal y la UIA y también con empresas de consumo masivo junto a la ministra de Economía, Silvina Batakis, y el ministro de Desarrollo Productivo, Daniel Scioli, para encontrar soluciones en esta coyuntura.
“Producir y exportar es muy difícil y requiere un gran esfuerzo. Pero con el diálogo hemos logrado ir acomodando la situación como para que los casos particulares como el del café y los fertilizantes puedan atravesar la situación”, destacó Pesce.
Por su parte, Batakis se reunió este mismo domingo por la tarde con el presidente Alberto Fernández en la Quinta de Olivos para informarle al mandatario nacional de las medidas que, al cabo de reuniones con las empresas productoras de alimentos de consumo masivo y de dos días de trabajo con miembros de su propio equipo y funcionario del ministerio de Desarrollo Productivos, de la AFIP y de Arba, el organismo recaudador bonaerense, trabajará desde este lunes para resolver el desafío más inmediato, la contención de los aumentos de precios, que amenazan con llevar la inflación del mes de julio a un nivel de dos dígitos.
El juicio oral y público contra la vicepresidenta Cristina Kirchner por asociación ilícita y fraude, por direccionar licitaciones para favorecer al empresario Lázaro Báez, ingresa el lunes en su etapa final, con los alegatos contra los acusados, donde la fiscalía probablemente pedirá severas condenas y los defensores, la absolución.
El caso llegará a su fin con un veredicto, en el segundo semestre, cerca de fin de año. Pero ahora entra en la fase decisiva en medio de un clima enrarecido, porque se descubrió la semana pasada que se habían vulnerado los sobres lacrados con la información detallada del patrimonio de los jueces a cargo del juicio, Rodrigo Giménez Uriburu, Jorge Gorini y Andrés Basso.
El problema no es el patrimonio, que es público, sino que en esos anexos reservados están los domicilios, los datos de las esposas e hijos de los magistrados, sus gastos de tarjetas de crédito, números de cuenta y detalles de inversiones personales. Sin bien los jueces no hablaron sobre el tema, en tribunales sus colegas interpretaron que la irrupción en la oficina de declaraciones juradas del Consejo de la Magistratura podría querer intimidar a los magistrados.LA AMENAZA DEL PRESIDENTE Y EL TEMOR DE CRISTINA KIRCHNER
La primera en alegar este lunes será la Unidad de Información Financiera (UIF), que es el único querellante que quedó en pie en el juicio, pues la Oficina Anticorrupción (OA), que era el otro acusador, se bajó del juicio por decisión de su titular, Félix Crous, que desde que llegó al cargo con el gobierno del Frente de Todos entiende que esa tarea corresponde a la fiscalía.
La UIF tiene tres días para organizar su alegato: el lunes, el miércoles y el viernes. El abogado de la UIF es Diego Duarte. Es una incógnita cual será la actitud de la UIF: si mantendrá el rol de acusador o si por el contrario desistirá de acusar y pedirá absoluciones para los acusados, o tal vez para algunos de ellos, sobre la base de lo que se viene escuchando en el juicio.
Cristina Kirchner, en el centro, durante el juicio por la obra pública en Santa Cruz; adelante, Lázaro Báez y Julio De VidoJUAN MABROMATA / AFP – AFP
Luego de las tres audiencias previstas para esta semana, sean utilizadas o no en su totalidad por la UIF para concluir su alegato, comenzará la feria judicial de invierno. Tras dos semanas de vacaciones, la actividad judicial se reanudará el 1 de agosto.
Para esa fecha está previsto que sea el turno de la fiscalía a cargo de Diego Luciani, que tendrá nueve audiencias para formular un resumen de las evidencias que se escucharon hasta ahora contra Cristina Kirchner y los 13 acusados.
La fiscalía no adelantó si va a pedir condena o no contra la vicepresidenta, pero por la dinámica que tiene el juicio, que ya lleva tres años, los interrogatorios de la fiscalía, aún cuando declaró Alberto Fernández como testigo, los enfrentamientos con las defensas y el celo puesto en defender la evidencia que pretende dejar expuesta en el juicio, es de suponer que el alegato de Luciani terminará con un pedido de pena, aunque nadie lo confirma en los tribunales, ni siquiera extraoficialmente.
Diego Luciani, el fiscal del juicioArchivo
Cristina Kirchner se enfrenta a la posibilidad de que le pidan una condena de entre 5 y 16 años de prisión, de acuerdo con la escala penal de los delitos por los que se la juzga: jefa de asociación ilícita y fraude al Estado.
Durante la instrucción del caso, los fiscales Gerardo Pollicita e Ignacio Mahiques lo escribieron así: “La acusación fiscal se encuentra enmarcada en la existencia y funcionamiento de una asociación ilícita de carácter estable y permanente ideada con motivo de un acuerdo de voluntades entre los expresidentes de la Nación Néstor Kirchner y Cristina Fernández, exfuncionarios públicos de distintas agencias estatales y otras personas de su extrema confianza, montada en base a una división de roles definidos y estratégicos dentro y fuera de la estructura administrativa del Estado, y sostenida ininterrumpidamente a lo largo de más de 12 años, destinada a cometer múltiples delitos para sustraer y apoderarse ilegítimamente y de forma deliberada de millonarios fondos públicos”.
De mantenerse esta calificación en el alegato, el jefe de una asociación ilícita es castigado con penas que llegan a los 10 años de prisión y el que comete fraude en perjuicio de la administración pública, con hasta 6 años. Como los delitos son en concurso real, se suman los máximos de la escala penal y por eso la pena posible a pedir da entre los cinco años de mínima y los 16 años de máxima.
Cristina Kirchner, Lázaro Báez y Máximo Kirchner salen del mausoleo de Néstor Kirchner en Río Gallegos. Foto: Pancho Muñoz – OPI Santa Cruz
Esto se aplica también a los jefes u organizadores de la asociación ilícita, que son Julio de Vido, José López y Carlos Kirchner. En el caso del resto de los acusados, la mínima de la escala penal a aplicar es de tres años.
Los que quedan fuera de la asociación ilícita, que son el resto de los 13 imputados, se exponen a un pedido de pena de dos a seis años de cárcel, que es la escala penal para el delito de administración fraudulenta. Ellos son: Abel Claudio Fatala, Raúl Osvaldo Daruich, Mauricio Collareda, Héctor René Jesús Garro, Juan Carlos Villafañe, Raúl Gilberto Pavesi y José Raúl Santibañez.
Los alegatos serán transmitidos en vivo por TV y YouTube, según decidió el tribunal a cargo del proceso. Tras la fiscalía, el orden de los acusados para alegar es encabezado por Báez y le siguen Collareda, Daruich, De Vido, Fatala, Cristina Kirchner, Garro, Carlos Kirchner, José López, Pavesi, Periotti, Santibáñez y Villafañe.CRECE LA INCERTIDUMBRE EN JUNTOS POR EL CAMBIO POR EL DEVENIR DE LA CRISIS POLÍTICA Y ECONÓMICA
Los jueces decidieron que todos los acusados deben estar presentes en el Zoom mediante el cual se realizarán las audiencias que son virtuales.
La vicepresidenta está acusada de administración fraudulenta al favorecer a Báez en el otorgamiento de 51 obras públicas en la provincia Santa Cruz. Ese proceso se inició el 21 de mayo de 2019 y se desarrolló al comienzo de modo presencial y luego, a raíz de la pandemia, de manera virtual o híbrida.
Auna semana de su llegada al Ministerio de Economía, el Gobierno comenzó a oficializar los cambios de nombres en el Gabinete de la cartera a cargo de Silvina Batakis. Al menos así lo refleja el Boletín Oficial publicado este lunes con dos de los nombres designados por la ministra.
En primer lugar, el decreto 382/2022 contiene la designación del nuevo secretario de Hacienda, Martín Di Bella, en reemplazo de Raúl Rigo, a quien en el texto se le acepta la renuncia y también le agradecen su “valiosa tarea” al frente de la función.
Mientras tanto, un segundo decreto, el 383/2022 designa como secretario de Finanzas a Eduardo Pablo Guillermo Setti. Al mismo tiempo le aceptan la renuncia al funcionario saliente, Rafael Brigo.PUBLICIDAD
La publicación de los dos decretos en el Boletín Oficial no es más que la formalización de algo que en los hechos ya se materializaba desde algunos días. Ya la semana pasada se supo que ambos funcionarios integrarían el gabinete del Ministerio de Economía.
Con los decretos también se formaliza la salida de los ex funcionarios que eran parte de la gestión del saliente Martín Guzmán. “Quienes estaban en el Ministerio hicieron un trabajo brillante pero necesito gente de mi confianza”, dijo Batakis hace algunos días respecto del recambio de nombres.
Silvina Batakis con Alberto Fernández.
Quienes integran el gabinete de Batakis
Cómo bien se sabe, la ministra es quien está en la cúpula de una estructura formada por varias Secretarias que se encargan de diferentes enfoques de la economía.
Es por ello que, además de Finanzas y Hacienda, el equipo también está conformado por la secretaria de Política Económica, Karina Angeletti; el de Energía, Darío Martínez, y Sergio Chodos, director Ejecutivo por el Cono Sur ante el FMI. Este último logró resistir al cambio de nombres ya que fue una pieza clave durante la negociación del acuerdo con el Fondo Monetario.
El equipo se completa con Juan Manuel Pignocco, que será jefe de gabinete de asesores del Ministerio; Ramiro Odorqui, secretario de Asuntos Económicos y Financieros Internacionales, y el secretario Legal y Administrativo, José Ballesteros.
La publicación de los nombres en el Boletín Oficial se da en un día clave para la economía argentina. Es que hoy lunes 11 está previsto que el Gobierno, con Batakis a la cabeza, de a conocer un paquete de medidas económicas trabajadas durante la semana y consensuadas el domingo en la Quinta de Olivos con el presidente Alberto Fernández.
La ministra de Economía, Silvina Batakis, definió junto al presidente Alberto Fernández el nuevo programa económico que se implementará desde esta semana. A una semana de su asunción, hoy lo anunciará la funcionaria en una conferencia de prensa y será un día clave para los mercados financieros. Los inversores y empresarios estarán atentos a las novedades que se detallen.
Batakis se reunió en la tarde del domingo con el Presidenteen Olivos para informarle de las medidas que, al cabo de reuniones con las empresas productoras de alimentos de consumo masivo y de dos días de trabajo con miembros de su propio equipo y funcionario del ministerio de Desarrollo Productivos, de la AFIP y de Arba, el organismo recaudador bonaerense, trabajará desde este lunes para resolver el desafío más inmediato, la contención de los aumentos de precios, que amenazan con llevar la inflación del mes de julio a un nivel de dos dígitos.https://52738391985c21a83b959bf761897493.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-38/html/container.html
Esa tarea, en rigor, empezó el jueves, en las reunión que Batakis, su secretario de Comercio Interior, Martín Pollera, el ministro de Desarrollo Productivo, Daniel Scioli, y el presidente del Banco Central, Miguel Pesce, tuvieron con empresarios y altos ejecutivos de empresas alimenticias a las que pidió frenar los aumentos de precios a cambio de revisar una de las causas que alegan: el aumento de costos por el encarecimiento del dólar y el cepo a las importaciones, que además las obliga a financiar la compra de insumos y partes.
El Banco Central, además, se alista a aumentar las tasas de interés para combatir el aumento del dólar. Este domingo el presidente de la entidad, Miguel Pesce, reiteró el mercado cambiario opera con normalidad, que no hay condiciones para una aceleración de los precios y la inflación y que espera que el mercado responda “de otra manera” a como lo hizo la semana pasada.
El tercer componente del mini-paquete -superado el conflicto que el exministro, Martín Guzmán, mantenía con los funcionarios del área de energía, es avanzar en el demorado esquema de segmentación de tarifas, un mensaje al FMI y al mercado de que se reducirán los subsidios y el déficit fiscal.
La reunión de Batakis con Alberto Fernández en Olivos se extendió entre las 17:30 y las 20 horas. durante las cuales el presidente hizo sugerencias que fueron incorporadas por la ministra, “que las va a terminar de trabajar hoy con el gabinete económico”, informó la portavoz, Gabriela Cerruti, a la agencia Télam.
En la reunión del jueves, el Gobierno le pidió a las empresas de consumo masivo contener las remarcaciones en las góndolas, y a cambio revisar las trabas a las importaciones de insumos, en una negociación caso por caso que comenzará este lunes entre los equipos técnicos de Economía.
Fue una de las primeras reuniones que la nueva ministra sostuvo con representantes del sector privado, pocos días después de su desembarco en Hacienda. Allí Batakis, escoltada por Scioli, Pesce y Pollera, transmitió a los ejecutivos su preocupación por los aumentos, principalmente de alimentos, pero también de rubros como limpieza y cuidado personal.
Según pudo saber Infobae, en este primer ida y vuelta entre Economía y las grandes firmas de consumo masivo, que funcionó principalmente como una presentación , el Gobierno pidió a las compañías del sector moderar y contener “todo lo que puedan” los aumentos de precios que estén en análisis en medio del incremento de los costos de producción por el hecho de tener que pagar insumos para la producción con financiamiento tras la última medida del Banco Central.
Los hombres y mujeres de negocios presentes en la reunión hicieron especial énfasis en las dificultades adicionales que les provocó a las empresas el último reajuste del cepo importador, que limitó el alcance de los pagos de insumos y bienes de capital al contado.El Gobierno tomó el reclamo y prometió conformar una mesa técnica que analizará la situación caso por caso y les pidió que informen a Comercio Interior cualquier tipo de incremento en las cadenas de producción.
El Gobierno pidió a las compañías del sector moderar y contener “todo lo que puedan” los aumentos de precios que estén en análisis en medio del incremento de los costos de producción por el hecho de tener que pagar insumos para la producción con financiamiento tras la última medida del Banco Central
Las compañías, por su parte, también advirtieron que si bien no reviste carácter de urgente, si el Gobierno no toma medidas que flexibilicen los controles cambiarios, podría tener problemas para cumplir con el abastecimiento normal de los productos de consumo masivo.
Participaron en ese encuentro el CEO de Molinos Río de La Plata, Agustín Llanos; el Gerente General de Arcor, Adrián Kaufmann; el Presidente de Mastellone, Carlos Agote; la Directora de Asuntos de Gobierno de Mondelez, Paula Marrone; el Presidente de Quilmes, Martín Ticinese; la Gerenta General de P&G, Gabriela Bardín.
El miércoles pasado, Miguel Pesce se había reunido empresas productoras de alimentos agrupadas en la Coordinadora de Ias Industrias de Productos Alimenticios (Copal), a las que prometió flexibilidad. En ese sentido, el presidente de la autoridad monetaria aseguró que se tendrán en cuenta situaciones críticas con insumos claves.El Gobierno busca evitar un traspaso a precios del último reajuste del cepo importador (REUTERS/Agustin Marcarian)
El jueves, en tanto, el Indec dará a conocer el primer dato de inflación de junio que Batakis heredó de Guzmán. Las consultoras esperan que el aumento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubique en torno al 5,1% que acusó en mayo, por lo que podría interrumpir la tendencia de desaceleración que se vio en abril (6%) en relación con marzo (6,7 por ciento). Incluso, la cifra interanual será mayor y continúe como la más alta bajo esa medición en más de 30 años.
Ese dato de inflación implicará una nueva revisión a la política de tasas de interés de los bonos del Tesoro y del Banco Central. El acuerdo con el FMI prevé que el Poder Ejecutivo garantice un interés real positivo para las inversiones en pesos y la ministra Silvina Batakis aseguró que buscará garantizar ese aspecto. El dato de inflación de junio, en ese sentido, pondrá a prueba los reflejos del nuevo equipo económico para recalibrar la tasa y evitar un atraso.
En los últimos días la Secretaría de Comercio Interior renovó el programa Precios Cuidados, cuya nueva etapa incluye una pauta de aumento promedio trimestral del 9,3%, que se dividirá de la siguiente manera: 3,3% en julio; 3,2% en agosto y 2,5% en septiembre. Además, se renovó la canasta de frutas y verduras a valores de referencia en supermercados del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
El Gobierno tomó el reclamo y prometió conformar una mesa técnica que analizará caso por caso la cuestión, y les pidió que informen a Comercio Interior cualquier tipo de incremento en las cadenas de producción
La nueva etapa del programa entrará en vigencia desde mañana hasta el 7 de octubre. Las lista tiene menos productos que hasta el momento, unos 949 artículos “de los rubros almacén, limpieza, perfumería, cuidado e higiene personal, artículos para bebés, productos frescos (fiambres, pastas frescas, tapas de empanadas y de tartas), congelados y bebidas”, destacaron fuentes oficiales.
Por otra parte, y en paralelo a Precios Cuidados, el Gobierno actualizó también la canasta de frutas y verduras. Los productos seleccionados y los precios por kilo acordados para lo que resta de julio y hasta el 7 de agosto son: papa ($63), cebolla ($105), tomate ($210), lechuga ($170) y manzana ($190).
Según informó Comercio Interior, el objetivo de esta canasta es “brindar a las y los consumidores precios de referencia para un mercado cuya dinámica es muy volátil y cambiante por diferentes cuestiones como la estacionalidad y el clima”.
Ni Batakis ni Mandrake resuelven este entuerto si la política no se ordena y reconoce que sin crédito (ni en dólares, ni en pesos, aún en un mercado encepado) y con una moneda detonada, no hay lugar para seguir postergando las correcciones.
La escalada en la brecha cambiaria con un dólar marginal orillando los $ 300, casi 50% más de lo que valía en mayo asegura un nuevo salto en la tasa de inflación de julio y un corrimiento en las proyecciones para el año arriba del 80%.
Literalmente en las últimas dos semanas desapareció la oferta de muchos bienes importados y/o con componentes importados, frente a la incertidumbre sobre el costo de reposición que coordinó el cierre al cepo, para pagar importaciones en los últimos tres días de junio y la escalada en la brecha cambiaria, que había arrancado con la detonación del mercado de deuda en pesos el 8 de junio pasado, agravada con la grotesca salida de Guzmán el sábado a la tarde en medio del discurso de la vicepresidenta en Ensenada.
Los precios de los bienes que se consiguen, sobre todo los durables y semidurables, son ridículamente altos en comparación con países normales (hasta tres y/o cinco veces más caros al dólar marginal), mientras las tarifas son ridículamente bajas (el transporte público en AMBA vale 6 centavos de dólar). En tanto la capacidad de compra de los ingresos está muy dañada, sobre todo en sectores informales y/o cuenta propia que no tienen quién “los proteja” en la negociación. Mientras los salarios formales acumulan en promedio una caída de 23% en la capacidad de compra desde 2015, los informales acumulan una mayor al 30%, diferencias ambas que se agigantan con el nuevo salto en la inflación.
La designación de Batakis no representa un giro a la izquierda, como el que se temía frente a la salida de Guzmán y es una interlocutora válida con un FMI que no quiere ser responsable de una nueva caída de la Argentina, y permite desvíos en el programa contra la promesa de compensarlos en el segundo semestre. Las primeras declaraciones de la flamante ministra indicaron una continuidad del programa económico acordado con el FMI: la búsqueda del equilibrio fiscal y el incremento de las reservas.
El tema es ver cómo lograr estos objetivos, sin volver a tener rispideces dentro de la coalición de gobierno. Por lo pronto, y más allá de los rumores de renuncia de Alberto Fernández durante la jornada del miércoles pasado, pareciera haber una tregua. CFK y AF cenaron el lunes después de mucho tiempo sin hablar, y el miércoles trascendió que hubo una reunión entre los tres “dueños” de la coalición de gobierno (CFK, AF y Massa) y también apareció una foto de Massa con Batakis. Finalmente, en el acto del viernes CFK aprovechó para denostar al “traidor” de Guzmán, pero no pateó el tablero. No convalidó el ajuste explícitamente fiscal, pero tampoco aseguró como en presentaciones anteriores que no tenía nada que ver con la inflación y se volvió a correr de la propuesta de salario universal propuesta por Grabois. Volvió a hablar del bimonetarismo, e incluyó un concepto nuevo respecto al superávit de divisas provincial abriendo una nueva grieta en la pelea por los dólares.
Hay que ver cómo reaccionan los demás grupos que hasta ahora apoyaban al Presidente que ven erosionada su ecuación económica con las restricciones crecientes que enfrenta la economía. En esto entran los sindicatos, los empresarios “amigos”, los movimientos sociales, los gobernadores y los intendentes.
Batakis es un cuadro político que podría aumentar la coordinación con el BCRA frente a un Guzmán, que en medio de la corrida seguía preocupado por la “sustentabilidad de la deuda en pesos”, que ya estaba detonada. Por lo pronto, mientras Batakis armaba su gabinete, durante la semana Miguel Pesce operó como ministro y como presidente del BCRA sin los cortocircuitos con Guzmán. Tras la detonación del mercado de deuda en pesos el 8 de junio pasado, el BCRA siguió comprando deuda en el mercado con el fin de sostener los precios. Desde que arrancó la corrida acumula compras por poco más de $ 1 billón, el lunes casi $ 300 mil millones. Los pesos salieron de bonos del Tesoro (en manos de Fondos Comunes de Inversión, Compañías de Seguro y otros) y fueron a depósitos en los bancos, y también de tenencias de bonos de los mismos bancos. Casi todos fueron alocados en pasivos remunerados, pero en el medio se dieron una vuelta por la brecha y el mercado de bienes.
Lo que hay fue un cambio de “deudor”: es decir una caída en la deuda del Tesoro en manos del mercado (indexada mayormente al CER) y un aumento en los pasivos remunerados del BCRA (a tasa fija y licuables con un salto del dólar). Dentro de los pasivos remunerados, aumentaron en forma creciente los pases y en menor medida las Leliqs. Cuánto dure este esquema va a depender de qué hagan los bancos con los depósitos. Hoy los bancos van prorrateando el costo de captación ofreciendo a las empresas un mix de plazos fijos, plazos fijos precancelables, cuentas remuneradas y cuentas a la vista que les permiten manejar su hoja de balance, frente a la decisión del BCRA de poner la tasa de interés de los plazos fijos arriba de la tasa de interés de las Leliqs corregida por ingresos brutos (50% a personas jurídicas, frente a una tasa de Leliqs corregida en CABA de 49,5%). El esquema es frágil y la pregunta de los bancos respecto al límite de las Leliqs aparece.
El horizonte de las proyecciones ciertamente se acortó. Por lo pronto y aún si el gobierno/BCRA lograra evitar el salto discreto del dólar que busca tras la intervención de los últimos día en el mercado de futuros, esto implica más brecha cambiaria, más tasa y crawling peg e inflación más altos. Cuanto más altos dependerá de la magnitud de la brecha, del cierre en las importaciones, de la aceleración del crawling y los aumentos tarifarios, de si hay o no una tercera ronda de paritarias y fundamentalmente, de si logra o no evitar un salto del dólar frente a un BCRA que no logra acumular dólares. El escenario a 2023 es larguísimo.
Demasiadas variables para que la política siga bailando en la cubierta del Titanic. Como dijimos en una nota en PERFIL hace poco más de un mes atrás, sí podemos construir una hiper (no como la de fines de los 80 con tasas de cuatro dígitos, pero sí una de tres dígitos que en el mundo actual sale de escala). Y lo peor es que estamos esmerándonos en lograrlo (www.perfil.com/noticias/opinion/podemos-construir-una-hiper-por-marina-dal-poggetto-y-sebastian-menescaldi.phtml).
En los últimos cuatro años, la cantidad de empleados públicos que trabajan en la administración del Poder Ejecutivo Nacional nunca dejó de aumentar. Según los datos que releva la Dirección de Presupuesto y Evaluación de Gastos en Personal del Ministerio de Economía, en mayo de 2018 la cantidad de empleados estatales del Poder Ejecutivo Nacional, entes públicos no financieros y empresas sociedades de Estado era de 417.179 personas y en mayo de 2022 alcanzó un total de 449.362, un 5,8% más.
Esta cantidad actual de empleados se distribuyen de la siguiente manera:
– Poder Ejecutivo Nacional (administración central, organismos descentralizados, instituciones de seguridad social): 287.376 empleados entre planta permanente y transitoria más 67.675 personas contratadas.
– Entes del sector público no financiero (AFIP, PAMI, Incaa, entre otros): 34.379 empleados.
– Empresas y sociedades del Estado (Radio y Televisión Argentina, Télam, Correo Argentino, Administración de Puertos, Tandanor, Intercalo, entre otras): 59.932 empleados.
En 14 años los puestos de trabajo en el sector público nacional, provincial y municipal crecieron 37%, a un ritmo muy superior a la tasa de crecimiento de la población (CEEA XXI)
Con todo, algunos análisis económicos tiene una mirada más amplia y contemplan también a los monotributistas que trabajan para el sector público. Un trabajo informe elaborado por el Centro de Estudios Económicos Argentina XXI (CEEA XXI) en base a empleados no solo de la Administración Pública Nacional, sino también en los niveles municipales y provinciales destaca que entre 2007 y 2021 se sumaron más de 900.000 trabajadores al sector público asalariado registrado, un incremento del 37%, a un ritmo muy superior al crecimiento vegetativo de la población (2,27% acumulativo por año versus 1,2468% a.a. que arrojó la tasa intercensal 2022/2010, del Indec).
Según el relevamiento, en 2007 el sector público contaba con 2,43 millones de empleados. A finales de 2015, esa cifra ya se había incrementado en 27%, con un total de 3,1 millones de personas. Ese cálculo se obtuvo al tener en cuenta la cantidad de trabajadores que se desempeñan en el sector público como monotributistas. La cifra se incrementó nuevamente para finales de 2019 cuando pasó a 3,21 millones de asalariados públicos (un incremento de 3,9%). Al cierre de 2021, ya eran 3,33 millones. Del 2019 al 2021, el incremento de asalariados también fue del 3,9 por ciento.
El informe toma solo los empleados “registrados”, ya que de acuerdo con proyecciones realizadas por el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec) en 2015, al menos un 30% de los trabajadores estatales prestan servicios a través de modalidades de contratación de obra y servicios -modalidad contemplada en los decretos 1318/11 y 1421/02- y mediante los convenios de cooperación a través de las Universidades.Muchos empleados del sector público trabajan como monotributistas
Los trabajadores contratados bajo esta modalidad son monotributistas y no son contabilizados oficialmente bajo la calificación de “asalariados del sector público”. Esto, según el informe, genera dos distorsiones: el número de empleados públicos oficial está alterado y también se encuentra afectado el número de monotributistas, al que generalmente se considera trabajadores privados, pero no todos lo son.
Contabilizando los asalariados del sector público y los empleados estatales que se desempeñan en sus funciones como monotributistas, el centro de estudio alcanzó la cifra de un total de 4,3 millones de personas que lo tienen como su principal fuente de ingresos. “Analizando por presidencia, se puede observar que, del 2007 al 2015, primeros dos mandatos de Cristina Fernández de Kirchner, el empleo público creció en 857.000 personas (un 27,1%). Al igual que ocurrió con el empleo privado, su primer mandato incorporó a más personas que el segundo, por una diferencia de casi 100.000 puestos.
En la presidencia de Mauricio Macri se incorporaron casi 158.000 personas como trabajadores estatales (4%). Por su parte, en los dos años de mandato de Alberto Fernández, se sumaron 158.000 personas (3,8 por ciento).
El crecimiento excesivo del Estado provoca desequilibrios macroeconómicos que se ven en el mediano plazo y repercuten severamente en el sector privado con aumento de impuestos (Morlandi)
“Este crecimiento del empleo público se da por dos razones. En primer lugar porque el Estado abarca cada vez más funciones, entonces se crean ministerios, secretarías, subsecretarías y organismos donde entra en juego el segundo factor, la militancia. Los distintos gobiernos han colocado a su militancia en puestos del gobierno”, dijo a InfobaeJeremías Morlandi, director de Políticas Públicas del CEEA XXI.
“Estos empleados públicos forman parte del piso de la administración anterior. Cuando la economía está en crecimiento, nadie lo nota. Como pasó en los primeros gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner, donde crecieron muy fuerte el empleo público y privado. Pero el crecimiento excesivo del Estado, provoca desequilibrios macroeconómicos que se ven en el mediano plazo y repercuten severamente en el sector privado. Eso provoca aumento de impuestos, reducción del ingreso privado, del consumo, del ahorro”, agregó Morlandi.
El ejemplo de Parques Nacionales
Según contaron fuentes a Infobae, como un simple ejemplo representativo del total nacional, la cantidad de cargos directivos en la Administración de Parques Nacionales (APN) se habría incrementado de 13 a 70 funcionarios durante la gestión de Mauricio Macri, a través de resoluciones y decisiones administrativas (Resolución del Directorio de la APN N° 410/2016; Decisión Adm. JGM N° 1422/2016; Decisión Adm. JGM N° 58/2019). Luego, en 2021, por una resolución del Directorio de la Asamblea de la APN la cifra habría llegado a 79 cargos jerárquicos, según destacaron allegados al organismo. Apenas un botón de muestra.
¿Y en el Congreso?
Según un informe el economista Roberto Cachanosky, que toma en base el Presupuesto en pesos del Senado (equivalente a $25.930 millones) y lo divide por la cantidad de senadores (72), el costo anual de cada Senador este año será de $360 millones, al tipo de cambio de $131 por dólar, es igual a un costo anual promedio en dólares de USD 2,7 millones o un costo mensual de USD 211.479 por legislador.
En el caso de los Diputados, la división del Presupuesto anual de la Cámara baja (igual a $25.641 millones) entre los 257 diputados, da un total de un costo promedio por diputado de $99 millones. Trasladado a dólares a un tipo de cambio de $131 por dólar, el promedio anual es de USD 761.613 y el promedio mensual es de USD 58.586 por legislador.
La conmemoración del Día de la Independencia volvió a ser la ocasión para salir a las calles y expresar el rechazo a la gestión del presidente Alberto Fernández, tal como viene sucediendo desde 2020, primer año de su mandato. Este año, la diferencia es que una profunda crisis política sacude al Gobierno e inyecta más fervor al reclamo ciudadano.
Mientras las organizaciones de izquierda piqueteras se plantaron más temprano en el centro porteño para alzar la voz y pronunciarse, una vez más, contra el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FM), grupos de autoconvocados, a los que se sumaron sectores de la oposición, realizaron un banderazo en la Plaza de Mayo, con arengas en favor de la patria y de los valores republicanos, además de pedir la condena de la vicepresidenta Cristina Kirchner en las causas judiciales que la involucran.Default Mono Sans Mono Serif Sans Serif Comic Fancy Small CapsDefault X-Small Small Medium Large X-Large XX-LargeDefault Outline Dark Outline Light Outline Dark Bold Outline Light Bold Shadow Dark Shadow Light Shadow Dark Bold Shadow Light BoldDefault Black Silver Gray White Maroon Red Purple Fuchsia Green Lime Olive Yellow Navy Blue Teal Aqua OrangeDefault 100% 75% 50% 25% 0%Default Black Silver Gray White Maroon Red Purple Fuchsia Green Lime Olive Yellow Navy Blue Teal Aqua OrangeDefault 100% 75% 50% 25% 0%De las antorchas en el obelisco, a los prendedores “de polenta”: postales de la marcha del #9J
En la vera norte del Obelisco, las pancartas e insignias de las organizaciones piqueteras se reemplazaron pasadas las 15.30 por banderas argentinas, cuando empezaron a asomar los ciudadanos autoconvocados al banderazo, cuya realización fue impulsada en las redes sociales y se extendió a distintas ciudades del interior.
Minutos antes de la hora de las 16, los manifestantes que llegaron al centro tras la difusión de los hashtag #9J, #Argentinazo y #hartos –entre otros–, entonaron las estrofas del Himno nacional y reclamaron en favor de una Justicia independiente.
“Vamos jueces, pongan huevo, basta de estos chorros”, claman, al son de las cacerolas, quienes ahora ocuparon 9 de Julio y Corrientes tras el retiro de los grupos piqueteros. Entre los que se acercaron se veía al actor y exdiputado nacional Luis Brandoni.
Banderazo 9JGerardo Viercovich – LA NACIÓN
También Baby Etchecopar se acercó al Obelisco y se unió a un grupo de manifestantes que pedían una “Argentina sin Cristina”.
En el arco político opositor no hubo ninguna decisión orgánica de asistir al banderazo, sino expresiones individuales de algunos referentes del núcleo duro cercanos a la titular de Pro, Patricia Bullrich, como el diputado Waldo Wolff, quien anunció por Twitter que marcharía. “Como cada vez que salimos, este #9J estoy”, escribió.
El Banderazo por el 9 de Julio frente a la Casa RosadaGerardo Viercovich – LA NACIÓN
En esta oportunidad, la exministra Bullrich no dio el presente porque se encuentra en el Reino Unido cursando estudios postdoctorales, pero alentó a sus seguidores a manifestarse. En un video difundido por las redes sociales, dijo: “En esta angustia que estamos viviendo, estas movilizaciones nos generan un momento en el que los argentinos nos encontramos alrededor de la república, la libertad, del verdadero sentido de nuestra independencia. Por eso, es que en este día quiero estar junto a todos los argentinos que en sus casas, con sus banderas, o en las calles, expresan ese sentimiento de nuestros padres fundadores”.
Banderazo por el 9 de Julio hacia la Plaza de MayoGerardo Viercovich – LA NACIÓNFuerte convocatoria para el banderazoInés Beato Vassolo
Brandoni llegó a la marcha alrededor de las 16.30 y pidió a los manifestantes que se trasladaran hacia la Plaza de Mayo, donde se encontraban los grupos piqueteros. “Cuando lleguemos se van a ir”, insistió. “Tenemos derecho a pasar. Le pido por favor que nos deje avanzar”, solicitó el actor a uno de los oficiales, y consiguió que los manifestantes pudieran seguir avanzando por Av. Roque Sáenz Peña en dirección a la plaza, escoltados por la Policía.
Al pie del Obelisco quedó Mónica Miracola, una abogada de 57 años que viajó desde Olavarría. Llevaba un piluso con parches blancos y celestes y alzaba un cartel con una imagen de Cristina Kirchner encarcelada, bajo el título “la mejor vacuna”.
“Necesitamos una Justicia que condene. Estamos esperanzados de que así lo haga”, dijo a este medio. Miracola considera que las medidas sanitarias que tomó el Gobierno para hacer frente a la pandemia fueron “tiranas y autoritarias”, y “no protegieron al pueblo”.
Unos metros antes de la Catedral se armó un cordón policial para desalentar el paso de los participantes del banderazo en El Obelisco y en Plaza de Mayo, pero muchos manifestantes avanzaron igual. “Avancen. Esto también es nuestro”, gritaban, mientras convocaban a los que quedaron al otro lado del cordón.
Con la llegada de las banderas argentinas a las inmediaciones de la Casa Rosada, comenzó a disgregarse el encuentro piquetero. Pese a que muchos de los participantes del cacerolazo celebran haber conquistado el terreno, en el Frente de Izquierda Unidad explican que se retiraban porque finalizó la jornada prevista. “Ya terminamos el acto”, aseguraron a LA NACION.Protesta contra el gobierno: Hay manifestantes trepados a las rejas de la Casa Rosada
La marcha de la izquierda
Desde las 14, tanto en el Obelisco como en la intersección de 9 de Julio y Avenida de Mayo, avanzaron hacia la Casa Rosada y reclamaron que se anule el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
“Fuera, fuera, fuera Fondo, fuera!”, cantan en las columnas que se concentraron sobre Diagonal Norte, donde el tránsito está cortado y se alzan banderas del Movimiento Territorial de Liberación (MTL), Barrios de Pie, Libres del Sur y el Frente de Organizaciones en Lucha (FOL), entre otras organizaciones.
“Quienes hoy hicieron un acto en Tucumán con el Presidente, son los entregadores del acuerdo”, gritan, respecto del acto que encabezó este mediodía el jefe de Estado en la provincia del norte argentino. Y agregan, a coro: “¡Atención, atención, salimos a la calle, vamos por la anulación!”.
Unas cuadras más adelante, sobre Av. de Mayo, las banderas levantadas eran del Polo Obrero, el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) y la Izquierda Socialista. Ellos caminarán a la casa de Gobierno por diagonal sur.
Manifestantes con los colores patrios se concentran en el Obelisco para ir a la Plaza de MayoInés Beato Vassolo
En el espacio Nuevo MAS, comandado por Manuela Castañeira y también presente, procuraron despegar el reclamo piquetero del banderazo que, se espera, tendrá lugar en las mismas coordenadas finales. “Lo de la izquierda es un hecho político nacional. Los banderazos son expresión política de los sectores de oposición que exigen ir a fondo con las medidas del FMI. No vemos ningún clima social que vaya para ese lado, al contrario”, advirtieron a LA NACION.
“Decían que este pacto iba a actuar como un cordón de seguridad para evitar la devaluación y el default del país, pero esto resultó ser totalmente falso. El acuerdo con el Fondo no va más”, afirmó Castañeira, y agregó: “Hay que anularlo inmediatamente y tomar medidas anticapitalistas que protejan el salario real de las y los trabajadores, que enfrenten la precarización laboral y que, por la vía de la estatización del comercio exterior y de la banca, permitan que se obtengan las divisas suficientes para frenar la corrida cambiaria y la devaluación”.
Las organizaciones miran con recelo el desembarco de Silvina Batakis a la cartera económica, y cuestionan el perfil de la nueva ministra. Tras el diálogo que la funcionaria argentina tuvo el miércoles por teléfono con la directora del FMI, Kristalina Georgieva, en el cual se ratificó el compromiso económico entre las partes, el legislador porteño Gabriel Solano, del Partido Obrero, disparó: “Batakis ya se definió por continuar los caminos de este acuerdo de ajuste, devaluación, caída de los salarios, pobreza y miseria social para el conjunto de la clase trabajadora del país”.
El Movimiento Libres del Sur se suma a la protestaInés Beato Vassolo
Tampoco están en sintonía con Cristina Kirchner, en particular, luego de que la vicepresidenta le pidiera a Alberto Fernández que echara del Gobierno al Movimiento Evita y Somos Barrios de Pie. “Cristina Fernández sale al rescate del acuerdo del propio Gobierno e incluso de las necesidades de la burguesía, poniéndose a la cabeza del ataque a las organizaciones sociales que luchan promoviendo la criminalización de la protesta”, indicó Solano en un comunicado.
En la misma línea que Solano, desde la columna armada sobre la avenida Corrientes, la dirigente social Silvia Saravia, referente nacional de Barrios de Pie Libres del Sur, dijo a LA NACION: “Cristina Kirchner dio por iniciada la campaña. Piensa más en cómo recuperarse de la crisis política que de la situación del país, lamentablemente. Estamos lejos de ver un cambio de rumbo”.
También disparó contra el exministro de Economía y su reemplazo. “Con sus declaraciones, la ministra Batakis reafirma la continuidad del programa de Martín Guzmán y deja aún más en evidencia que el problema de él era más político que económico”.
Eduardo Belliboni, el líder del Polo Obrero, también dio el presente en la marcha, y, en diálogo con este medio, alegó que “la renuncia de Guzmán y la asunción de Batakis es un cambio de correa, pero sigue el mismo perro”. Seguido, explicó: “Es la misma política de sumisión al FMI y el mismo ajuste que están aplicando desde que asumió el Gobierno y que es la continuidad del que empezó [el expresidente] Mauricio Macri”.
Belliboni adelantó que el jueves próximo volverán a Plaza de Mayo y a todas las plazas del país para “luchar por un salario mínimo que no puede estar por debajo de la línea de pobreza”.
Alberto Fernández nombró nueve veces la palabra unidad y aseguró que son quienes siembran “el desánimo, temor y rumores” los que “buscan vernos desunidos”.
El Presidente volvió a hablar en público con un discurso conciliador después del restablecimiento del diálogo con la vicepresidenta por el cual se llegó a un principio de acuerdo para un cese de hostilidades internas.
La primera en dar la señal pública fue Cristina Kirchner en su discurso del viernes desde El Calafate. Tal como habían hablado en privado y con Sergio Massa también sentado alrededor de la mesa de la Quinta de Olivos, los socios del Frente de Todos acordaron bajar las tensiones públicas y comenzar a buscar acuerdos para atravesar la crisis económica.
Para dejar atrás las críticas internas no sólo Mauricio Macri volverá a ser el señalado, sino que ahora los tres dirigentes principales del gobierno tienen un adversario en común: Martín Guzmán. A los cuestionamientos de Cristina Kirchner y Sergio Massa (sin mencionar a los propios funcionarios que rodean al jefe de Estado que desde hace semanas le venían pidieron que lo separe del cargo), se sumó el de Alberto Fernández que no le perdona la manera en la que dejó el gobierno.
“Martín Guzmán se fue y él sabe lo que pienso de cómo lo hizo y con eso alcanza. Hay cuestiones de responsabilidad institucional que recomendaban que eso hubiera sucedido de otro modo. Pero bueno, ahora la ministra se llama Silvina Batakis, tenemos que hablar de ella”, dijo Fernández en una nota con C5N este sábado. Un día antes, la vicepresidenta fue aún mucho más dura y habló de que su renuncia se trató de “un acto de desestabilización institucional”.
“Guzmán se fue y él sabe lo que pienso de cómo lo hizo, y con eso alcanza”
“La declaración de la Independencia fue un formidable gesto de afirmación de convicción y unidad que los congresales nos han legado”, dijo Fernández sobre el inicio de su discurso desde Tucumán en conmemoración del Día de la Independencia. Llegó a Tucumán junto a gran parte del gabinete y legisladores encabezados por el titular de la Cámara de Diputados Sergio Massa.
El inicio de la distensión en el vínculo entre el Presidente y su compañera de fórmula, que en la última semana hablaron una vez por teléfono, se encontraron dos veces y siguieron chateando, sirvió para que los funcionarios se distiendan no solo en el vuelo, sino también en el momento de compartir empanadas en el patio interno de la Casa Histórica de la Independencia antes de realizar la entrega de viviendas y regresar a Buenos Aires.
En su presentación, Fernández habló sobre los números de la economía de la última semana que llevaron al dólar blue a $ 273 y las remarcaciones de precios se dispararon. “Venimos soportando en los últimos meses, pero sobre todo de manera pública y feroz en la última semana, una embestida de los grupos concentrados poderosos que quieren quedarse con toda la renta, que quieren provocar una devaluación y maximizar sus ganancias con la codicia de siempre. Se aprovecharon de la pandemia y se quieren aprovechar ahora de la guerra”, dijo Fernández mientras recién el viernes la nueva ministra de Economía, Silvina Batakis pudo completar su equipo y aún sigue la incertidumbre sobre el camino que tomará su gestión en las próximas semanas.
En este sentido, el Presidente dijo que quienes producen esta embestida, “son los mismos de siempre que siembran desánimo, temor, rumores. Que buscan vernos desunidos, que generan enfrentamientos. Porque es en ese clima de desánimo, de violencia, de incertidumbre, donde ellos ganan millones. Con nuestra miseria ellos construyen imperios. Con nuestra tristeza ellos amasan fortunas en paraísos fiscales”. E identificó a quienes quieren desunirlos como “fuerzas políticas, mediáticas y empresarias”.
El Presidente también se refirió a las especulaciones que circularon toda la semana sobre nuevas renuncias del gabinete y también los calificó como “desestabilizadores”. Sin nuevos cambios previstos en el gobierno y con un acuerdo sellado con sus socios que ahora buscarán mantener encuentros cada dos semanas, Fernández dijo que hubo “rumores que algunos lanzan a correr en medios de comunicación o las falsas noticias que hacen circular en redes sociales como instrumentos desestabilizadores”.
Esta reaparición pública sirvió para mostrar que Alberto Fernández, Cristina Kirchner y Sergio Massa ingresaron en una tregua interna con el objetivo puesto en 2023. Ya no hay más tiempo que perder y ésta parece ser una última oportunidad a una alianza electoral que en la gestión hasta ahora demostró no funcionar.
A una semana del ruido que generó la salida de Martín Guzmán del Ministerio de Economía y la llegada de Silvina Batakis, la economía sigue sufriendo las consecuencias de la ampliación de la brecha cambiaria -el dólar libre llegó a $273 y el CCL, a $300-, la expectativa de devaluación y las fuertes restricciones a las importaciones impuestas ante la falta de divisas.
Muchos sectores y empresas operan a precio abierto y otros remarcaron en los últimos días entre 10 y 30%, según el caso, para cubrirse frente al costo de reposición.
Si bien el escenario se tranquilizó respecto de la psicosis del comienzo de la semana, existe una gran incertidumbre entre los empresarios y ello indefectiblemente se trasladará en una mayor inflación. Para este mes, los economistas ya estiman un piso de 7%, que podría alcanzar el 8% si en las próximas semanas continúa el pánico y siguen las remarcaciones.
Muchos sectores y empresas operan a precio abierto y otros remarcaron en los últimos días entre 10% y 30 por ciento
“Por lo que estamos viendo y charlando con las empresas, el escenario es realmente preocupante. Hay algunos sectores tradicionalmente importadores que no están vendiendo o están pasando listas con aumentos que dan miedo. Antes de la renuncia de Guzmán, veíamos que la inflación de julio tendía a igualar la de marzo, que fue de 6,7%. Después de lo que vimos esta semana, la cifra puede arrancar con 7. Y la semana que viene podemos decir 8%, si sigue todo este tipo de remarcación preventiva por la incertidumbre y las dificultades que tienen los empresarios de conocer el costo reposición”, afirmó a Infobae el economista Lorenzo Sigaut Gravina, de la consultora Equilibra.
A su vez, en FIEL prevén entre 6% y 7% para julio y en agosto, una cifra igual o más alta, lo que presenta a un segundo semestre con un nivel de inflación mensual superior al 5% que se venía proyectando hasta el mes pasado.
“De acuerdo al primer dato semanal, y en función de la inercia que arrastra la inflación, esperamos para el mes entre 6% y 8%”, sumó Guido Lorenzo, de LCG.
Y algo similar planteó Federico Moll, de Ecolatina, quien si bien aclaró que es temprano aún para sacar conclusiones, esperan un número entre 6,5% y 7%. Según precisó, los precios de los bienes durables subieron fuerte; en algunos casos, cerca de 10%; en tanto que los de consumo, algo menos. Pero también habrá precios de los servicios regulados que impactarán en la inflación de julio.En el sector de la construcción hubo fuerte subas de precios en la última semana, según precisó el presidente de la cámara, Gustavo Weiss
El sector empresario admite que hoy existe tal nivel de incertidumbre que buscan cubrirse de lo que pueda suceder en las próximas semanas con el tipo de cambio o el acceso al dólar oficial. Para cuidar el stock, muchos eligen no vender, en tanto que otros remarcan los precios en función de sus expectativas. Hoy no tienen un horizonte certero, por lo que en los últimos días algunos aumentaron 10%, otros 20%, y otros aún más.
El presidente de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), Mario Grinman, precisó que si bien la semana finalizó con algo más de tranquilidad que el lunes, “los comerciantes siguen preocupados y buscan cuidar su capital, que es el stock. Si no está seguro de que va a poder mantenerlo, toma medidas y se resguarda cerrando las puertas o con un aumento de precios, que muchas veces es exagerado porque no tiene idea de lo que va a suceder dentro de unos días”.
Si bien la semana finalizó con algo más de tranquilidad que el lunes, “los comerciantes siguen preocupados y buscan cuidar su capital, que es el stock (Grinman)
También en el sector de la construcción se agravó el escenario que existía en términos de faltantes de productos por tratarse de un sector sobre demandado. Según relató el titular de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), Gustavo Weiss, “lo que está pasando ahora no es que haya nuevos faltantes, sino que lo que no hay es precio. Los proveedores no te cotizan; y si vas a los corralones, los productos pueden valer 20% o 40% más que la semana pasada, cualquier cosa”. “Porque los comercios prefieren no vender hasta tanto se estabilicen los precios o hacerlo pero con aumento muy importante que los cubra de un aumento importante”, agregó.El dueño de Aluar y Fate, Javier Madanes Quintanilla, señaló que están entregando de forma normal, pero hay una sobredemanda por parte de los clientes, según él, especulativa, por lo que restringen las ventas a los promedios mensuales del año (Reuters)
Al respecto, el dueño de Aluar y Fate, Javier Madanes Quintanilla, dijo que están entregando de forma normal, pero hay una sobredemanda por parte de los clientes, según él, especulativa, por lo que restringen las ventas a los promedios mensuales del año. Pero afirmó que sus clientes hicieron “correcciones de precios preventivas. Y ahí es donde se ven aumentos de 20% a 25 por ciento”.
Respecto del abastecimiento de insumos por las restricciones a las importaciones, el empresario reconoció que “el tema se ha puesto realmente muy difícil porque si el cupo fijado por el BCRA no alcanza, hay que buscar financiamiento a 180 días para comprar el resto”. “En el caso de las multinacionales, lo arreglan con las casas matrices; las firmas nacionales grandes están tratando de conseguir líneas de financiamiento; pero para las más chicas es un misterio”, remarcó Madanes Quintanilla, al tiempo que aseguró que todo este escenario apunta a un “achicamiento de la actividad” y mayor inflación.
El dólar alcanzó un nuevo récord y pone en alerta al flamante equipo económico, que comanda Silvina Batakis, pero que aún no logró completar en un 100%. Las alertas se encienden también también entre los empresarios quienes denuncian que no hay precios y que prácticamente la actividad se frenó.
Desde el Gobierno buscan dar señales de tranquilidad y cumplió ayer con el pago de vencimiento de capital con el Fondo Monetario Internacional, por el equivalente a 1.285,9 millones de dólares. El ministro de Desarrollo Productivo, Daniel Scioli, el presidente del Banco Central, Miguel Pesce, y Batakis se reunieron con referentes de la industria de alimentos, bebidas y productos básicos se avanzó en la renovación de Precios Cuidados, pero sobre la mesa también se planteó por parte del sector privado las crecientes dificultades para operar, por ejemplo, con insumos importados necesarios para sostener el nivel de actividad.
Tras esa reunión, Scioli consideró que en agosto se habilitarán más flexibilizaciones en el acceso a las divisas, porque “va a disminuir la necesidad de importar energía”. En otra reunión con las automotrices nucleadas en Adefa para trabajar sobre la medida que garantiza el acceso a divisas para importar autopartes.
La iniciativa permitirá mantener el crecimiento del nivel de actividad económica y fomentar la creación de empleo industrial en el país, indicaron fuentes oficiales. En el encuentro participó también el designado secretario de Comercio Interior, Martín Pollera.
En el día a día, el termómetro es otro. Ayer el dólar blue tuvo otra fuerte suba y escaló a $ 273 aunque durante la rueda de ayer rozó los $ 300, nuevo récord mientras que los tipos de cambio financieros continuaron en alza, en medio de una alta volatilidad del mercado, cruzado por la incertidumbre económica y versiones de desdoblamiento cambiario.
La brecha entre el dólar informal y el tipo de cambio oficial mayorista se ubica alrededor del 112%, desde el 99,7% marcado el último jueves. Operadores del mercado coincidieron en que el salto del blue fue generado por el Banco Central (BCRA) con las medidas de nuevas restricciones a las compras de free shops y mayor acceso para industrias que impactaron en el precio y la aceleración de la emisión y el ritmo devaluatorio.
Con este ritmo alocado en la suba del dólar, ayer fuentes empresarias coincidían en que “no hay precios de reposición” y que en caso de encontrar productos las remarcaciones orillan hasta el 30% semanal. Lo peor es que esta situación recorre a todos los sectores, lo que agrava la situación de conseguir insumos al hecho de que, de por sí los importados se disparan por el contexto internacional y los costos de la energía.
Aunque el Gobierno insiste en que no devaluará, estas subas desbocadas en la cotización en la divisa estadounidense se trasladarán inexorablemente a precios. De hecho, ya algunas consultoras privadas proyectan que con el devenir de los primeros días de julio la inflación ya sería al menos de un piso del 6% mensual. Con todo, las acciones en la Bolsa porteña cerraron la semana con una importante alza.