Mientras que el voto en blanco es una manifestación de disconformidad estipulada por la Cámara Nacional Electoral (CNE) para los votantes que no quieran elegir entre las opciones disponibles, el voto recurrido o de identidad impugnada corresponde a una calificación que corre por cuenta de las autoridades de mesa.
A continuación, qué significa cada tipo de sufragio calificado como votos no afirmativos, cómo se contabilizan y cuáles son las sanciones para quienes no asistan a la votación.
Qué es un voto en blanco
Se considera voto en blanco a todo sobre dentro de la urna que esté vacío o que contenga un papel de cualquier color, sin inscripciones ni imágenes. También es posible votar en blanco para un cargo, cortando ese cuerpo de la boleta que se pone en la urna. De todas formas, esta última opción no estará disponible en el balotaje, donde solo se elige el cargo a presidente.
El voto en blanco, nulo o impugnado tienen diferencias de forma, aunque ninguno se contabiliza en el balotaje 2023
Este tipo de sufragio es un voto válido, ya que indica que representa la voluntad del electorado de abstenerse de elegir entre las diversas alternativas existentes, como una manera de expresar su disconformidad con todos los candidatos y con las propuestas formuladas por los partidos políticos. Sin embargo, este no se computa para ninguna agrupación política que compita en la votación.
Qué es un voto impugnado o recurrido
Las categorías de los votos recurridos o de identidad impugnada corren por cuenta de las autoridades de mesa. En el primer caso, son aquellos sufragios cuya validez o nulidad es cuestionada en el escrutinio de mesa por algún fiscal, que debe consignar sus motivos por escrito y suscribir el sufragio a la Junta Nacional Electoral, para que esta valide o no el voto en el escrutinio definitivo.
Las autoridades de mesa son encargadas de señalar los votos nulos o impugnados
En los votos de identidad impugnada, sucede que alguna de las autoridades de mesa consideran que la persona que emite el sufragio no es la que figura en el DNI entregado. En este caso, al igual que los votos recurridos, los sobres en cuestión no deberán ser abiertos ni escrutados en la mesa, sino que se enviarán cerrados a la Justicia Nacional Electoral para que esta entidad decida sobre su validez o nulidad.
Qué es un voto nulo
En cambio, el voto nulo es aquel que “se emite mediante boletas no oficializadas, o que contienen defectos formales suficientes como para anular la opción electoral”, como recuerda la guía para autoridades de mesa elaborada por la Cámara Nacional Electoral. Los siguientes sufragios entran en esta categoría:
Boleta no oficializada, como puede ser el caso de aquellas de elecciones anteriores y/o de otros distritos.
Boletas oficializadas de distintas agrupaciones para un mismo cargo.
Boletas oficializadas de distintas listas de una misma agrupación política para la misma categoría de cargos.
Boletas oficializadas que, por destrucción parcial, defecto o tachaduras, no contengan —por lo menos— el nombre del partido y la categoría de cargos a elegir.
Boletas oficializadas que contengan inscripciones y/o leyendas de cualquier tipo, salvo en los casos de tachaduras, agregados o sustituciones.
Objetos extraños que se encuentren en el sobre junto a la boleta.
Vale recordar que cuando un voto es considerado nulo, este no se cuenta en el cómputo.
Cuál es la diferencia entre el voto en blanco y el voto impugnado
Luego de repasar las características del voto en blanco y el voto impugnado, se puede decir que su diferencia principal radica en que el primero expresa una decisión del elector —no acompañar ninguna de las opciones disponibles—, mientras que el segundo muestra un reparo de la autoridad de mesa a la hora de computar ese voto.
Por eso, el voto en blanco se cuenta automáticamente dentro de esa categoría, donde no se suma para el conteo final, mientras que el voto impugnado es remitido a la Justicia Electoral, y luego es esta la que define si se debe contar ese voto en el escrutinio definitivo, que es el que tiene validez legal a la hora de definir los cargos.
Sergio Massadespejó dudas, es el único candidato que podría haber encarnado la campaña presidencial del kirchnerismo. Logró evitar prácticamente todo lo que tenía que evitar, escondió y exhibió lo propio, amedrentó un rival sin experiencia en debates a pesar de cifras dudosas y estadísticas incomprobables. Planteó escenarios hipotéticos que desencajaron por momentos a su rival, cometió una gaffe dolorosa y terminó un debate que no llevó agua para ningún molino, pero que llevó certidumbre a las dos lagunas votantes.
Fue un debate intrascendente en términos históricos, pero interesante desde lo comunicacional, donde el candidato de Cristina Kirchner y Alberto Fernández, como definió un peronista que lo conoce, «cantó retruco y vale cuatro toda la noche con un ancho falso y un cuatro de copas». Eso fue el candidato de Unión por la Patria, que logró hacer del desastre económico casi una exhibición de esperanza y dogma, lo único que puede permitir el votante del oficialismo frente a datos concretos de caída del salario e inflación que pegan una vez cada siete días, cuando se publican las cifras oficiales.
Javier Milei volvió a sus viejas formas y logró por momentos incomodar a Sergio Massa, quien decidió ejercer el rol de pedagogo, un estilo que nació en el debate francés que le permitió en abril de 1988 a Francois Miterrand ir por un segundo mandato. Massa intentó tomarle examen a Milei, a pesar de que quien tiene el recorrido académico y trayectoria en investigaciones y publicaciones de papers de economía es Milei. Massa logró incluso achacarle su formación académica, a pesar de haberse recibido con casi cuarenta años en una universidad privada. TE PODRÍA INTERESAR
Final. El debate, a siete días de la elección presidencial.
Algunas reflexiones y acusaciones de Sergio Massa le valieron el apodo de «pinocho», lo que rememoró el apodo de «ventajita» que Mauricio Macri había puesto sobre Massa. La ausencia del expresidente y su equipo fueron pasto verde para que Massa le recuerde la fragilidad de su frente a Javier Milei. Distintos actores que son parte de la apoyatura de Macri a Milei no hicieron presente, pero al cierre del debate se sintió con fuerza «la casta tiene miedo», certificando que estaban los más duros del espacio liberal sosteniendo al candidato.
Hubo un momento de evidente arrepentimiento de Sergio Massa, cuando en el hilo de una frase le planteó que «cuando gobiernes el 10 de diciembre», lo que generó la sonrisa de Javier Milei y el agradecimiento por estar tan convencido de que iba a ser finalmente el economista el vencedor. El tigrense, rápido de reflejos, salió del apriete, pero el error ya estaba arriba de la mesa. Algo que dejó pasar Milei es la figura de Cristina Kirchner y Alberto Fernández, ambos encabezaron el Gobierno que convocó a Sergio Massa y no fueron protagonista de la crítica liberal.
Las dos tropas se fueron a dormir contentas, no hubo un escenario definitorio, sí hubo momentos de tensión en las que prevaleció la experiencia de Sergio Massa a la hora de buscar persuadir, la incomodidad de su formato «sí o no» en las preguntas a su rival pusieron en jaque a Milei, que supo resolver desactivando el método del tigrense no sin una dosis de incomodidad en el aire. No hubo un claro vencedor, pero sí la saciedad argumental que algunos fueron a buscar. Es el país que cada uno buscará forjar, es donde cada uno buscará vivir y aplicar un plan que fue poco explicado.
Pedagogo. Sergio Massa encarnó el rol y tomó las riendas.
Más allá de que Javier Milei arrasó en las votaciones de redes sociales y portales, la pelea fue pareja, y por momentos fue Massa quien logró dominar la escena. La performance de Massa tiene algo superador: logró representar de forma contundente su idea de pais y dar por terminado todo lo ocurrido previamente, a pesar de ser no sólo integrante, sino administrador de la economía de un Gobierno que termina de la peor forma en términos estadísticos en 32 años.
«Por sí o por no». Fue un recurso impecable de Sergio Massa. Sin tener la condición ni los argumentos para plantear en esos términos ninguna pregunta, arremetió catorce veces contra Milei, dejando en claro que era quien iba a llevar las riendas del debate. También le achacó haber sido economista asesor del Frente Renovador, lo que le valió otra devolución de gentilezas: «Es evidente que no aprendiste nada cuando te enseñé», le dijo Milei haciendo muecas propias de su histrionismo.
Académico. Javier Milei logró explicar ideas centrales de su plan de país.
Una noche que deja el camino libre a la interpretación, donde cada tribuna se fue absolutamente convencida de haber triunfado, y donde casi quince mil lectores de MDZ confirmaron que Javier Milei arrasó 70/30 sobre Sergio Massa. En otros medios fue aún más lejos, con más del 86% creeyendo que el economista se impuso.
A las 4.30 de la madrugada, finalmente Javier Milei expuso su mirada del tema: «De un lado un político mentiroso, cínico, coacheado, prepotente y soberbio que cree que el Estado le pertenece; y que quiere seguir haciendo las mismas cosas que vienen fracasando hace décadas que solo benefician a los amigos del poder. Del otro lado un grupo de ciudadanos que nos metimos en la inmundicia de la política para cambiar esta realidad decadente de la cual el Ministro Massa es responsable. La elección que tenemos por delante es muy clara: mantenemos este rumbo empobrecedor o cambiamos para abrazar las ideas que hicieron grande este país». En siete días se sabrá.
Fue una noche histórica en varios sentidos. El Salón de Actos de la Facultad de Derecho de la UBA no sólo albergó a los dos candidatos a presidente, Sergio Massa y Javier Milei, que se enfrentaron en el debate final de cara al balotaje del próximo domingo, sino que también fue escenario de estrategias y cálculos políticos, emociones arriba y abajo del escenario y un conjunto de definiciones que prometen proyectarse a la semana final de la campaña.
Te puede interesar:Quién ganó el último debate presidencial y qué impacto puede tener en el balotaje, según la mirada de cinco expertos
El primer bloque del tercer debate organizado por la Cámara Nacional Electoral empezó tranquilo y con una ansiedad contenida, pero a los pocos minutos tomó una velocidad y un vértigo que se extendió por los tópicos que abordaron el candidato de Unión por la Patria y el de La Libertad Avanza. Fue el momento de mayor tensión, donde se dieron los cruces más virulentos y donde ambos dirigentes arriesgaron más. Un golpe por golpe, donde tanto Massa como Milei dieron y también recibieron.
Siguiendo la metáfora boxística, en las tarjetas de los jueces Massa ganó el primer round por puntos por tres aspectos claves: le impuso el ritmo a Milei, lo arrinconó con sus preguntas “por sí o por no” y, lo más importante, evitó que en el tema más peligroso saliera indemne. Es que en Economía no se profundizó sobre la inflación, apenas se mencionó la disparada del dólar, y ni se tocó la pobreza. De todos modos, a Massa le entraron los golpes que más daño le hicieron y que se multiplicaron durante toda la noche: “dejá de mentir” y “mentiroso” fueron latiguillos constantes de Milei que buscaron perforar una estrategia que hizo de la ofensiva su mejor defensa.Massa habló delante del atril. Fue el único. Milei prefirió quedarse en su sitio
El primer bloque, que tuvo además de Economía, Relaciones con el mundo, y Educación y Salud, fue el más virulento. Al terminar, se los pudo ver tanto a Karina Milei y Victoria Villarruel, como a Malena Galmarini y Juan Manuel Olmos, que estaban en las gradas a cada lado del Salón de Actos, salir rápido hacia atrás del escenario, donde fueron a ajustar la estrategia. El segundo bloque ya no fue igual que el primero: tuvo momentos de tensión, pero los dos candidatos bajaron un cambio, decidieron arriesgar menos y eso quedó en evidencia tanto en la transmisión oficial como en el mismo auditorio.Te puede interesar:Elecciones 2023, en vivo: todas las noticias rumbo al balotaje, minuto a minuto
“Sí, había que bajar un cambio, estaba arriesgando mucho”, reconocieron a Infobae en uno de los equipos de campaña la estrategia del segundo bloque, donde también hubo cruces picantes. “Los primeros roces fueron porque los dos se buscaron. En el segundo bloque, los dos trataron de ser más estratégicos y arriesgar menos”, prosiguió la misma fuente. Massa y Milei tuvieron en el público el termómetro de lo que estaba pasando y un signo de cómo podía estar viéndose el debate en los hogares. Para tomar dimensión de lo que se estaban jugando ambos: sólo en televisión, el rating llegó a tocar picos de 48 puntos.
Si bien hubo varios momentos donde las murmuraciones del público llegaron al escenario, el de mayor intensidad fue el que se generó cuando Milei lanzó la acusación más dura contra Massa de integrar un gobierno “corrupto” y “ladrón”. Rápido, el ministro lo cruzó: “¿Tenés pruebas? Si no, retractate”. “Es vos o yo, no vine a discutir a Macri ni a Cristina, ni al pasado, es vos o yo”, remarcó el ministro de Economía. Ese cruce escaló al punto que Massa habló de la necesidad de elegir a alguien el domingo próximo con “equilibrio mental” para ser Presidente.Te puede interesar:Debate presidencial: Massa hablará de sus propuestas y buscará exponer la personalidad de Milei
“¿Y vos lo tenés?”, ironizó Milei, a lo que Massa respondió: “Hagamos el psicotécnico los dos, vos te negaste”. En ese momento reveló que el dirigente libertario había trabajado en el Banco Central, a lo que le atribuyó sus ganas de “destruir” esa entidad. Milei admitió que trabajó como “pasante”, y el líder del Frente Renovador le reclamó que diga “por qué se fue”. “¿Por qué no te la renovaron? Contale a la gente, entiendo que estés enojado con el Banco Central porque en algún momento te sentiste rechazado”, le dijo. Allí, las murmuraciones del público se hicieron escuchar en el Salón de Actos.
Es que a diferencia de los otros debates -el de Santiago del Estero y el anterior en la misma Facultad de Derecho- esta vez el público tuvo un comportamiento más activo. Hubo reacciones de sorpresas, risas y un final que expuso en toda su dimensión que se trató de un verdadero mano a mano no sólo entre dos candidatos, sino entre dos grupos antagónicos. “Tiene miedo, la casta tiene miedo”, fue el cántico de la mitad del público que apoyaba a Milei. “Presidente, Massa Presidente”, fue el cantito del peronismo. Como se ve en el video, los libertarios mostraron más efusividad que Unión por la Patria.https://imasdk.googleapis.com/js/core/bridge3.603.0_es.html#goog_14249293850 seconds of 1 minute, 12 secondsVolume 0% Aplauso final y los cánticos del público tras el final del debate presidencial
Hay una razón objetiva para la algarabía libertaria. Del lado de Massa había sobre todo dirigentes de primera línea del oficialismo nacional y representantes de las provincias. Gobernadores, ministros, diputados, senadores, dirigentes de diversos sectores -desde el teniente general (r) Martín Balza, al empresario José Urtubey- estuvieron del lado de Unión por la Patria. Del otro, de los libertarios, había un fervor mayor que se explica porque la mayoría son dirigentes nóveles o legisladores recién electos que se asoman por primera vez al mundo de la política. En ellos todo es nuevo.
Algunos datos de color: Axel Kicillof fue el gobernador de la decena que asistió a la Facultad de Derecho que recogió mayor afecto de todos sus pares. Estaban el rioja Ricardo Quintela -quizá el segundo mejor tratado- el puntano Alberto Rodríguez Saá, la santacruceña Alicia Kirchner, el sanjuanino Sergio Uñac, el catamarqueño Raúl Jalil, el misionero Oscar Herrera Ahuad, el rionegrino Alberto Weretilneck, entre otros. Con un suéter oscuro y de anteojos, a Kicillof se lo vio sonriente y saludando a todos.
Del mismo mundo, llamó la atención la convocatoria que tuvo Carlos Maslatón, que figuró entre los invitados sorpresa de la lista que presentó Sergio Massa. Fue el dirigente por lejos que más tiempo estuvo en cámara y que también compitió como uno de los más celebrados en el sector destinado a la coalición oficialista.
Cruzando la vereda, la marca se la llevó el nominado ministro del Interior en caso de que gane Milei la presidencia, Guillermo Francos. Al cada vez más influyente asesor en el entorno libertario todos fueron a preguntarle por la polémica en torno a las boletas. Es que la jueza María Servini confirmó que de las 350 boletas presidenciales que debía enviarse a cada mesa de votación, sólo se recibieron apenas 100. “No mandan más porque sino se las roban. No queremos que nos hagan trampa. Así de simple”, le dijo a Infobae uno de los dirigentes que sigue más de cerca el operativo fiscalización. También apareció el tema de la ausencia del PRO o de representantes de Juntos por el Cambio que expresaron un apoyo sin condiciones. La explicación que dieron entre los libertarios es que ya estaba decidido de antes que sólo estarían presentes los integrantes de La Libertad Avanza, para preservar la centralidad de Milei.Milei defendió sus dichos en torno a Margaret Thatcher y terminó haciendo una comparación que impropia
De Thatcher a Cryuff
Lo que pasó en la Facultad de Derecho con el tema Margaret Thatcher derivó en varios “incidentes”, que provocaron la reacción no sólo de los protagonistas que estaban en el escenario, sino también del público, que se sorprendió por las derivaciones que tuvo un tema fuera de la agenda más urgente que tiene el país. Primero porque Massa y Milei se pelearon por la caracterización que cada uno hace de la premier británica que derrotó a la Argentina en Malvinas. Cuando empezó ese cruce, se la vio a Victoria Villarruel -candidata a vicepresidenta e hija de un héroe de Malvinas- hablar con Karina Milei.
El candidato de Unión por la Patria cuestionó al candidato libertario por los elogios que vertió a la primera ministra y le recordó que era “enemiga de la Argentina”. Milei se defendió con un ejemplo que terminó siendo una boutade. Dijo que no reconocerle mérito a la “dama hierro” sería como criticar a Johan Cruyff. El tema es que el libertario confundió al eximio futbolista de los Países Bajos como integrante de la Selección de Alemania.
“Thatcher es una enemiga de la Argentina. Ayer, hoy y siempre. Y nuestros héroes son absolutamente innegociables por más que para vos sea una figura Thatcher, que para mí no lo es. Defiendo la soberanía de Malvinas y creo además que sería importante que digas si los kelpers tienen derecho a la autodeterminación o no, porque dijiste que la tenían”, afirmó Massa. Y eso, Milei le contestó: “Te voy a contar algo para que se entienda la falacia en la que estás cayendo, Sergio. Con ese criterio, como cuando Alemania en el 74 le hizo cuatro goles a la Argentina, Cruyff la rompió e hizo un desastre, vos tendrías que considerar que Cruyff es un pésimo jugador. O con los goles que nos hizo Mbappé en la final (Mundial de Qatar 2022) tendrías que despreciarlo porque nos hizo los goles. Una cosa no tiene que ver con la otra. Nos tocó una guerra y esa guerra la perdimos y tenemos que hacer todos los esfuerzos para recuperar las Islas por la vía diplomática”. Un sonoro “ohh” se escuchó en la Facultad de Derecho. O Massa no lo escuchó o prefirió dejarlo pasar. No lo corrigió.https://imasdk.googleapis.com/js/core/bridge3.603.0_es.html#goog_14249293860 seconds of 1 minute, 14 secondsVolume 0% Cryuff ¿alemán u holandés? La boutade de Milei en el debate presidencial
En una semana se define si será Sergio Massa o Javier Milei la persona que conducirá los destinos de este país por cuatro años. Frente a un escenario que se ve parejo, el candidato de Unión por la Patria insiste con un “gobierno de unidad nacional” y busca el apoyo de nuevos dirigentes. En una entrevista con MDZ y otros medios, lanzó un guiño al jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta.
El alcalde porteño se mantiene dentro de las filas del PRO que, a diferencia de Mauricio Macri y Patricia Bullrich, no se inclinó por ninguno de los dos candidatos. Así, Massa quiere mostrar una cercanía con Rodríguez Larreta. El candidato de UxP dijo que la inflación baja “con gobiernos normales que no hagan cosas raras, que no sean saltos al vacío, que no quieran inventar la pólvora, sino que se pongan a ordenar las cuentas públicas, que se pongan a ordenar la inversión”.
En otro momento de la entrevista planteó la posibilidad de que los jueces deban dar cuenta de sus actos. “Tenemos que animarnos a que todos nos demos cuenta de lo que somos: servidores públicos a la sociedad”, señaló y remarcó: “Animémonos primero a discutir cómo le mejoramos el servicio de justicia a la gente”.TE PODRÍA INTERESAR
-¿Qué le generó la decisión del gobernador de Mendoza, Rodolfo Suarez, de pedir en la Justicia la vuelta atrás con la devolución del IVA y la eliminación del Impuesto a las Ganancias para la cuarta categoría?
-El 10 de diciembre yo tengo la responsabilidad y la obligación de gobernar para todos los argentinos, para los que me voten y los que no me voten, para los gobernadores que sean de mi fuerza política y los que no. Se lo planteé a Suarez cuando me lo comentó, en el 2019 hubo una decisión parecida y en ese momento no hubo judicialización. Entiendo que estamos en proceso electoral y a veces se hacen cosas electorales. La mayoría de los gobernadores que estuvieron conmigo en el CFI que terminaba la elección en la discusión del presupuesto parte del impuesto al cheque y parte del impuesto al país van a ser coparticipables para compensar la caída de recaudación que tienen por ganancias y por el IVA.
Massa dejó definiciones sobre su relación con la Justicia. Crédito: Prensa Massa
-¿Le preocupa encontrar una resistencia a las políticas que usted impulsa en ese núcleo de gobernadores?
-Yo creo que la mayoría de ellos habla conmigo. Es más, Manuel Orrego (San Juan) fue en algún momento parte del Frente Renovador junto con Basualdo, lo conozco hace muchos años. Claudio Poggi (San Luis), en algún momento, inclusive estuvo a punto de ser mi candidato a vicepresidente en el 2015, en un momento en el que se estaba discutiendo el armado federal de eso. Uno puede tener diferencias y por ahí tener una discusión, pero son discusiones entre adversarios políticos que a la hora de discutir políticas públicas y de ponernos de acuerdo para la Argentina no pueden ser una pared, al contrario, tienen que ser, en todo caso, parte de las cosas que hay que poner para sentarse a la mesa y charlarlas.
-¿En cuánto tiempo vamos a ver una recuperación en ese sentido y cómo lo va a lograr?
-Mire, si la Argentina estuviese discutiendo una elección que fuera Massa o Larreta, por ejemplo, yo hoy le diría, mire, el 10 de diciembre, gobierne quien gobierne a la Argentina, el año que viene la inflación va a bajar naturalmente a la mitad. O sea, con gobiernos normales que no hagan cosas raras, que no sean saltos al vacío, que no quieran inventar la pólvora, sino que se pongan a ordenar las cuentas públicas, que se pongan a ordenar la inversión. El problema es que esto de decir, mire, voy a cerrar el Banco Central, voy a traer, voy a… ¿Saben cuántos países tienen dolarización? Muy pocos. Tres. Zimbabue, Ecuador y El Salvador. El crecimiento de las exportaciones de agro, 21.000 millones de dólares más. El crecimiento de la exportación energética, que pasamos de menos 7 a más 7. O sea, una diferencia de 14.000 millones de dólares.
-La Liga de Gobernadores en un momento impulsó un proyecto de una Corte Suprema Federal ampliada. ¿Usted como presidente, en el caso de que sea elegido, apoyaría esa moción?
-Me parece bien que lo pongamos como parte de una discusión, pero si ponemos primero la justicia de la gente. Porque todos los que estamos acá convivimos después con hechos que generan estrépito, que es que la víctima de una violación convive en la panadería del barrio o en la verdulería con el violador. Porque el juez de garantía y el fiscal hicieron mal su trabajo y porque no tenemos mecanismo de medición de responsabilidad. Yo voy a una elección, me juzgan, me aprueban, me reprueban, un legislador va a una elección. ¿Quién califica el comportamiento de los jueces, del Consejo de la Magistratura? ¿Con qué tabla? ¿Con qué tiempos? Tenemos que animarnos a que todos nos demos cuenta de lo que somos servidores públicos a la sociedad. En esos temas, animémonos primero a discutir cómo le mejoramos el servicio de justicia a la gente y después discutamos lo que involucra más a los políticos.
Los periodistas que participaron de la entrevista con el candidato Massa. Crédito: Prensa Massa
-¿Qué implicaría la venta de Vaca Muerta, algo que pidió el candidato Javier Milei?
-Me parece peligroso, porque lo que desnuda es una ignorancia sobre la Constitución Nacional. Vaca Muerta es un recurso de Rio Negro, de Neuquén, de Mendoza. O sea, es un recurso de las provincias. El Estado Federal puede poner regulaciones, pero los recursos del subsuelo, los de la constitución del 94, son recursos de las provincias. ¿Qué va a hacer? ¿Va a intervenir las provincias? Vaca Muerta este año sostuvo el nivel de actividad económica. La caída del nivel de actividad por la sequía, 21% del total de nuestras exportaciones perdidas. Santa Fe tuvo 190.000 viajes menos en camión. Piénsenlo en términos económicos en el pueblo.
-¿Piensa que la Secretaría de Energía va a seguir dentro del ala de Economía?
-Y a mí me gustaría que Energía y Minería, que son el segundo campo argentino y que no dependen de la lluvia, tengan vuelo propio y vida propia, tengan mayor trascendencia. Yo lo tengo hoy porque en realidad se tomó la decisión, frente a la emergencia de un gobierno en emergencia, de tratar de unificar todas las áreas económicas para parar una sangría que hacía que todo el mundo hablara de asamblea legislativa y salida del gobierno.
Sergio Massa, tendrá esta noche dos objetivos en el último debate presidencial: presentar sus propuestas sociales y económicas con el objetivo de convencer a los indecisos que pueden definir el balotaje y, al mismo tiempo, exponer a su rival, el libertarioJavier Milei, como una personalidad agresiva e inestable.
Te puede interesar:Milei priorizará la serenidad en el debate frente a Massa y volverá a apoyarse en el eje económico
El ministro/candidato estudió y ensayó durante todo el sábado, consciente de que esta noche se juega una porción importante de su suerte para la segunda vuelta del próximo domingo. Massa sabe, al mismo tiempo, que llega al último debate como favorito, tanto por su experiencia en este tipo de enfrentamientos, como porque Milei no tuvo desempeños destacados en las dos ediciones previas de este año. Por eso descuenta que el diputado libertario le va a tirar con munición gruesa: desde los datos de la economía, a los casos de corrupción o las últimas revelaciones del espionaje ilegal.https://97fe838138b1294afae94276864fcb1c.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-40/html/container.html
Durante toda la semana, y en medio de las actividades oficiales y de la campaña, Massa revisó junto a su equipo ideas y ejes discursivos, pero ayer se concentró en el búnker de Avenida del Libertador, en Retiro, donde trabajó junto a su círculo más cercano en los detalles de su presentación en el Salón de Actos de la Facultad de Derecho de la UBA. En la primera línea de ese equipo están su esposa Malena Galmarini, el consultor catalán Antoni Gutiérrez-Rubí, el vicejefe de Gabinete, Juan Manuel Olmos, el intendente de San Fernando, Juan Andreotti, y su asesor en comunicación, Santiago García Vázquez.Sergio Massa y Javier Milei ya se enfrentaron dos veces en debates. Esta noche, es el final
Un anticipo de la estrategia de Massa para el tercer debate se puede rastrear en el spot de campaña que trascendió en las últimas horas, que propuso reflexionar sobre “el peligro de elegir a alguien inestable y violento para asumir las responsabilidades presidenciales”. Se trata de una pieza audiovisual que subraya funciones y facultades del primer mandatario, como jefe supremo de la Nación, de quien dependen cuestiones de tanta gravedad como declarar una guerra. “El desequilibrio o la agresividad son muy peligrosos para quien tiene tal grado de poder”, es la idea que surge del spot.Te puede interesar:La incursión de Massa en Córdoba, territorio hostil y decisivo para vencer a Milei en el balotaje: medidas, promesas y guiños a Llaryora
Entre los colaboradores del candidato de Unión por la Patria destacaron que Milei “quiere gobernar por decreto” y alertaron sobre los riesgos de que se implementen algunas de las ideas que esgrimió durante la campaña. “El Milei moderado del final de la campaña no es real. Milei es confuso e inestable”, es el mensaje que trascendió. En el video se ve a chicos y adultos leyendo las atribuciones del Presidente que figuran en el artículo 99, del capítulo tercero de la Constitución Nacional, mientras de fondo, en pantallas, se lo ve y escucha a Milei pronunciando sus frases más polémicas. “El 19 de noviembre elegí un Presidente”, cierra el video que lleva la firma de Unión por la Patria.https://imasdk.googleapis.com/js/core/bridge3.603.0_es.html#goog_4051634260 seconds of 48 secondsVolume 0% El spot de Sergio Massa que anticipa el tono de la estrategia para el debate
Más allá de eso, en el debate Massa también reforzará la idea de convocar a una nueva etapa, conformando “un gobierno de unidad nacional con los mejores y las mejores ideas”. Esta semana dejó dos pistas sobre esto: en Córdoba confirmó que si llega a la primera magistratura su ministro de Economía no será de su fuerza política y luego trascendió que le ofrecerá al radicalismo participar en áreas de Justicia y Educación. Esta línea tiene que ver con que en el electorado domina la tendencia y la voluntad de cambio, por lo que las chances del candidato de Unión por la Patria dependen de que pueda mostrarse como un “cambio previsible”, frente al “cambio como salto al vacío”. Pero un cambio al fin.
Entre otras propuestas se destaca la reforma del sistema de planes sociales y subsidios, para pasar a programas de empleo. Es una medida que anunció hace dos semanas, que busca desactivar las críticas y el rechazo a movimientos piqueteros asociados al clientelismo. También va a proponer un giro al estilo de administración que se identifica con el kirchnerismo: hablará de la necesidad de tener un “Estado eficiente” y con control del gasto público, un objetivo que de todos modos debería, a su juicio, perseguirse “sin que la cuenta la paguen los argentinos que trabajan”. “Menos impuestos, con más trabajo y producción”, es el mensaje, que recoge uno de los argumentos que Milei escenificó con la motosierra, que desde el pacto con Mauricio Macri desapareció como parte del cotillón electoral.
Massa manifestará una encendida defensa de la educación pública y de calidad, incorporando tecnología y programación a los planes de estudio, como así también la construcción de más jardines maternales. En el primer caso insistirá con la idea de que la educación sea “con los chicos y los docentes dentro de las aulas”, una impugnación implícita a los paros y huelgas que motorizaron gremialistas cercanos al kirchnerismo. Y en el segundo, apela a las mujeres, sobre todo a las madres, un electorado adverso al candidato libertario.Te puede interesar:El desafío de Massa en Córdoba, cómo llaman algunos radicales a Milei y la derrota final de Capitanich
Sobre la cuestión de la seguridad, Massa va a exponer el denominado “modelo Tigre”, un tema en el que supo posicionarse políticamente desde la época de intendente de ese partido del norte del conurbano bonaerense. Detallará tanto los recursos humanos, la infraestructura y los recursos materiales necesarios para bajar el delito, como también destacará los resultados que tuvo en su distrito esa política, que le permitió reducir distintas modalidades delictivas, como el robo de automotor. Ligado a esto, planteará la defensa de la independencia, pero al mismo tiempo, la eficacia de la Justicia, que el candidato suele ejemplificarlo con las demoras que tienen los procesos judiciales para cuestiones simples como una indemnización laboral, u otras más complejas como la adopción o las condenas por delitos económicos.
Durante los preparativos para la presentación de esta noche, ayer el candidato publicó un mensaje en su cuenta de X (Twitter) con un video donde aparecía con antiguas participaciones televisivas de Milei, donde aparece insultando y gritando. “Que el insulto no se transforme en nuestro idioma”, publicó el candidato de Unión por la Patria, que recibió una rápida réplica de su rival de La Libertad Avanza. “Sergio Massa a esta altura de una campaña tan sucia no me sorprende tu deshonestidad intelectual. Deberías poner también el motivo que me impulsó a insultar de ese modo. Ah claro, eso implicaría la basura de la política y sus curros que nos hunden en la miseria. VLLC!”.El cruce entre Milei y Massa en la red social X, en la previa al debate
El contexto
Massa tendrá esta noche una oportunidad inmejorable para recortar la diferencia que el consenso de las encuestas le asignan a Javier Milei. En el promedio de una decena y media de sondeos de opinión pública la mayoría ubica a Milei con más de tres puntos de diferencia, pero identifican un porcentaje mucho mayor de indecisos, de votantes blandos, que oscilan entre el rechazo al oficialismo y el rechazo al libertario. Se trata de un universo lábil, que será el objetivo del candidato de Unión por la Patria, pero también del libertario.
El consultor Federico González le puso dimensión a ese colectivo de votantes. En diálogo con Infobae destacó que hay todavía, según sus mediciones, un 8% de voto indeciso y votos en blanco “reversibles”, es decir que están en condiciones de ser estimulados para definirse en uno u otro sentido. Y también, otro 8% que manifiesta que tiene una decisión tomada, pero que podría cambiarla de acuerdo a lo que escuche y vea en el debate.
En números, según el escrutinio de la Cámara Nacional Electoral, Massa obtuvo 9.853.492 votos (36,78%), Milei cosechó 8.034.990 (29,99%), Patricia Bullrich, 6.379.023 (23,81%), Juan Schiaretti, 1.802.068 (6,73%), y Myriam Bregman, 722.061 (2,7%). El candidato de Unión por la Patria deberá hablarle a un sector del voto opositor que no lo eligió en primera vuelta y que lo elija como mejor segunda opción o, para ser claro, el menos malo de los dos.El ministro de Economía y candidato presidencial por el oficialismo, Sergio Massa
Como ejercicio teórico de balotaje, con 35,4 millones de electores habilitados y una estimación de participación del 75% y un piso mínimo del 5% de voto blanco o anulado, ganará quien esté más cerca de los 13 millones de votos. Para alcanzar esa meta, Massa debería aumentar 30% los votos de la primera vuelta y Milei crecer en torno al 60%. Son grosso modo 3 millones para el ministro de Economía y casi 5 millones para el diputado de La Libertad Avanza, sobre un total de nueve millones de “votos huérfanos”.
El apoyo de Natalia De la Sota y Alejandro “Topo” Rodríguez, que participaban de la propuesta de Schiaretti pero rechazaron votar a Milei, se inscribe en esa narrativa, como así también los guiños de un sector del radicalismo, al estilo del gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, y otros dirigentes, que llamaron a votar por Massa en contra de las ideas del diputado libertario.
Lo resumió claro Federico Aurelio, de la encuestadora Aresco-Julio Aurelio, en la nota que publicó el viernesInfobae: “El quid de la cuestión es qué pasa con los 24 puntos de Bullrich y cómo puede influir la imagen de Macri detrás de Milei”.
Pero no es el único, también Milei apunta a ese sector. Dio un primer paso decisivo, que fue el pacto con Macri y Bullrich que implicó un apoyo sin condiciones a su candidatura. Aunque el candidato aclaró que no hubo más que eso, lo cierto es que después de ese acercamiento el discurso se tornó más moderado, desaparecieron las menciones a incendiar el Banco Central, se bajó el tono a la dolarización y desapareció la imagen de la motosierra.
Preparativos
Entre los preparativos, anoche Massa fue al monumental edificio de la facultad del barrio porteño de Palermo y revisó cómo quedó finalmente el escenario para el debate, ya que tuvo varias modificaciones con los dos anteriores. A diferencia del que se realizó en el Forum de Santiago del Estero y el previo de la Facultad de Derecho, los candidatos esta vez estarán en dos atriles y podrán moverse, interrumpirse y dialogar en sus exposiciones sobre los seis temas que fueron acordados por todas las partes involucradas.https://imasdk.googleapis.com/js/core/bridge3.603.0_es.html#goog_4051634270 seconds of 22 secondsVolume 0% El video que Sergio Massa compartió a 24 horas del debate presidencial
De hecho, este sábado La Libertad Avanza le pidió a la Cámara Nacional Electoral, que organiza los debates obligatorios, una precisión sobre el reglamento para garantizarse que no hay interrupciones. Es que las nuevas condiciones establecieron un formato más flexible. Incluso, los candidatos podrán circular, pero el escenario estará dividido en dos y ninguno podrá cruzarse al sector del rival.
En el debate, los candidatos al momento de hablar tendrá en cada tema -habrá una extensión máxima común de 12 minutos- dos minutos iniciales sin interrupciones y luego cuatro que podrá completar, se interpelado o interrogado por su rival y viceversa. Sobre este fue el pedido que hizo La Libertad Avanza, para que Massa no utilice las interrupciones como estrategia en el debate.
En la primera edición, el debate tuvo un rating del orden de los 42 puntos, el segundo en torno al 36. Millones de reproducciones en plataformas de video, en redes sociales y en portales. Antes y después, programas de televisión, de radio, noticias en medios digitales, tapas de diarios. Una atención que sólo consiguen las tragedias que se televisan o los partidos de la Selección con Messi en la cancha.
Con el balotaje a la vuelta de la esquina, Javier Milei se enfrenta este domingo a una instancia decisiva en su anhelo por llegar al sillón de Rivadavia. El tercer debate presidencial, que lo volverá a cruzar con su par de Unión por la Patria, Sergio Massa, se erige como una prueba de carácter para el candidato de La Libertad Avanza, con vistas a un objetivo clave: terminar de atraer a los votantes que supo cosechar Patricia Bullrich, hoy flamante aliada del libertario.
“Viernes y sábado estuvo abocado al debate, por eso no tuvo actividad”, detallaron a LA NACION desde La Libertad Avanza. Desde el jueves por la noche, Milei se encuentra recluido en el Hotel Libertador, su búnker de campaña, ubicado en el centro porteño, en compañía de su hermana Karina y el estratega “en las sombras” Santiago Caputo. Desde allí, Karina fue enviada a la facultad de Derecho de la UBA, a un reconocimiento del lugar donde se desarrollará el debate.
Al igual que en ocasiones anteriores, el economista se prepara en cada uno de los temas que se tocarán, que van desde las relaciones de la Argentina con el mundo hasta los derechos humanos, junto a los distintos representantes de sus “equipos técnicos”, coordinados por su virtual jefe de Gabinete, Nicolás Posse.
La semana pasada, Karina Milei encabezó una reunión en el Hotel Libertador para coordinar el fortalecimiento de la fiscalización en el balotaje
En la Facultad de Derecho de la UBA, Milei deberá llevar a la práctica uno de los consejos que, al menos en público, se encargó de darle su flamante aliado Mauricio Macri. “Él percibe que va a tener que dar más tranquilidades y certezas”, fueron las palabras que le dirigió el expresidente, hace dos semanas, en la entrevista que le dio a Luis Novaresio en LN+, en un mano a mano en el que también abogó para que el libertario “se calme”.
Sin embargo, durante los dos primeros debates, Milei ya intentó mostrarse más sereno que de costumbre, en un intento de equilibrio entre ese aplomo y los latiguillos agresivos contra la “casta” que lo caracterizan. Se trató de un objetivo trazado por sus estrategas que en realidad se cumplió a medias: en la segunda cita, el líder de La Libertad Avanza no pudo evitar enredarse en sucesivos cruces con la candidata de la izquierda, Myriam Bregman.
Milei y Myriam Bregman durante el segundo debate presidencialAdrián Escandar/Pool
En esta oportunidad, Milei y Massa deberán intercambiar en el marco de una dinámica distinta a la de los dos eventos anteriores, en un formato similar al que se vio en Brasil entre Lula Da Silva y Jair Bolsonaroen octubre de 2022. No podrán contar con ningún tipo de ayuda-memoria arriba de sus atriles. Ese fue el único punto en el que existieron desacuerdos entre los equipos de campaña de ambos candidatos, por lo que debieron intervenir los jueces de la Cámara Electoral, quienes tomaron la decisión de prohibir la lectura durante el encuentro.
Este viernes, sin ir más lejos, el oficialismo volvió sobre el tema con el fin de extender un manto de dudas sobre la presencia de Milei en el debate. Lo hizo a través de la difusión de un brevísimo comunicado firmado por el apoderado Juan Manuel Olmos, una de las figuras más gravitantes puertas adentro de Unión por la Patria, en el que se rechaza un supuesto pedido de modificación de las reglas por parte de La Libertad Avanza. “Todo opereta”, aclararon desde el entorno del economista liberal-libertario.
En cada bloque temático, ambos candidatos contarán con seis minutos para explicar sus propuestas, pero solo podrán hablar por dos minutos consecutivos, para lograr un intercambio más dinámico y fluido. Según informaron las autoridades, en el caso de que ambos hablen a la vez, el tiempo correrá para los dos y quienes moderan intervendrán para que el diálogo prosiga sin interrupciones. El candidato que esté en uso de la palabra podrá moverse en una zona delimitada por luces led que se encontrarán en el piso de la escenografía: un triángulo formado por la luz blanca que sale de su atril y una segunda, más cercana al borde del escenario, de color azul.
Será el tercer cruce entre Milei y Massa, pero el primer uno contra unoTomas F. Cuesta – POOL
Recta final
La visita a Mendoza de este jueves fue el último compromiso que tuvo Milei antes de la cita del domingo. El paso del candidato presidencial por la provincia cuyana replicó el formato de las últimas apariciones públicas por el conurbano bonaerense: paseó caminando y luego a bordo de una camioneta,para terminar luego subiéndose unos minutos a un pequeño escenario desde donde le dirigió algunas palabras al público presente.
Tras el pacto con Macri y Bullrich, el líder de La Libertad Avanza se enfrentó al desafío de conjugar su estrategia política con su estrategia comunicacional. Para eso, apeló a la sintonía fina a la hora de hablar y así ser más digerible para los electores de Patricia Bullrich y Juan Schiaretti que hasta el momento tuvieron reparos para votarlo. Los libertarios confían que un porcentaje importante de los votantes de esos candidatos que se quedaron en el camino, a la hora de optar en el balotaje, lo harían por Milei.
Javier Milei durante el acto en MendozaMarcelo Aguilar – LA NACION
El primer intento en ese sentido tuvo lugar el fin de semana pasado, cuando Milei encabezó una recorrida por la zona de San Isidro que luego concluyó con un acto en la localidad de El Palomar, en Tres de Febrero. Con una puesta en escena similar a la que acostumbró hasta la primera vuelta electoral, pero con más banderas argentinas y sin motosierras a la vista, el candidato de La Libertad Avanza retomó el contacto con la gente en compañía de su compañera de fórmula Victoria Villarruel.
La semana entrante, Milei viajará el martes a Rosario y el jueves tendrá su cierre de campaña en Córdoba, la provincia que puede ser la llave de la elección. El acto será en la capital provincial, en Patio Olmos, donde esperan una gran concurrencia. En ese territorio deberá conquistar al votante de Juntos por el Cambio y de Schiaretti para intentar inclinar la balanza del mapa nacional.
El retorno del Fondo Monetario Internacional (FMI) a la agenda urgente del ministro Sergio Massa, en la última semana de la campaña electoral antes del balotaje, rompió el escenario pactado de antemano. El board del organismo financiero mundial había decidido salirse de la coyuntura argentina y fortalecer su postura para una nueva negociación con el próximo presidente electo, pero hubo un ruido que disparó el cambio de postura. Lejos de victimizarse, el candidato oficialista está decidido a intentar utilizarlo a su favor.
“El acuerdo que se realizó después de las PASO, que no fue el más deseado, sirvió para salir de la agenda de la Argentina hasta después de las elecciones”, admitió una fuente del FMI, según pudo saber PERFIL, días después del desembolso, producto de la aprobación de las metas del segundo y tercer trimestre. Pero ese pacto se quebró. Algunas fuentes señalan al anuncio de Massa de una investigación del organismo por el uso de los fondos del préstamo otorgado al gobierno de Mauricio Macri. Otros creen que el malestar ya estaba instalado de antemano por los gastos públicos “excesivos” de la campaña electoral, conocido como “Plan Platita”.
“La investigación de la Oficina de Evaluación Independiente es algo que ya se conocía y trasciende al programa argentino y está vinculado con el uso del acceso excepcional para todo lo que sea más del 200% de la cuota”, aclaró un Héctor Torres, un exrepresentante argentino ante el FMI, en diálogo con PERFIL. También, sostuvo que “está usándose mal” el programa, “porque la cuota no aumenta como la nominalidad de la economía y, por ende, las necesidades financieras que tienen los países”. “Por eso hay cada vez más programas excepcionales, lo que indica que el programa excepcional es cada vez menos excepcional”, enfatizó.
Según fuentes citadas por la agencia Reuters, en el Fondo no hay fecha en la agenda para el análisis de las metas de la séptima revisión que debe realizar, misión de por medio, para concluir con la asistencia financiera para el repago de la deuda. Un repaso fugaz muestra que la administración nacional quedó lejos de alcanzar los parámetros establecidos en el acuerdo, con reservas internacionales en crisis y un aumento del gasto público. Allí radican las principales tensiones del FMI con Massa.
El FMI en la agenda de la campaña oficialista
El ministro y candidato tiene en mente poner al Fondo Monetario como uno de los tópicos de su campaña en la última semana antes del balotaje. La mala imagen que el organismo multilateral de crédito tiene en el país, por la asociación a las crisis económicas contemporáneas, le permitirá distanciarse de los reclamos de ajuste fiscal, devaluación y derrumbe de la actividad económica, por cierre de importaciones para la producción nacional, que el organismo le reclamó en las últimas negociaciones. En el FMI lo sabían y, por eso, se habían corrido del centro de la escena. “Queremos tomarnos unas vacaciones de la Argentina, pero siempre somos noticia”, se lamentaron en Washington.
El retorno del FMI al contexto electoral deberá ser sopesado por Massa. Sucede que, si bien refuerza su vínculo con el sector del kirchnerismo más duro, podría generar ruidos entre los votantes de centro y de derecha que apoyaron en las urnas a Juntos por el Cambio en las elecciones generales, y que ahora podrían elegir por Unión por la Patria. Ese análisis está en la mesa de campaña del Frente Renovador, que tiene poder de armar la agenda de consenso interno.
El candidato oficialista logró alinear a la industria y a la construcción en la carrera de respaldos electorales. El jueves próximo, almorzará con los integrantes del Consejo Interamericano del Comercio y la Producción (Cicyp), en donde están la UIA y Camarco. Además de escuchar la promesa de profundización del plan productivo, los empresarios esperan que el futuro financiero del país esté despejado, en términos de relaciones con el mundo. No quieren más cortocircuitos, como los que generó la multiplicación de la deuda comercial del sector privado, ante la falta de dólares para pagar los insumo.
La agenda de vencimientos es clave para el próximo presidente
“Entre diciembre y febrero el Tesoro deberá afrontar vencimientos en moneda extranjera por más de USD 6.200 M: USD 3.700 M con el FMI, más de 1.500 M correspondiente a títulos públicos (cerca de la mitad en manos del sector público) y USD 1.000 M con otros Organismos Internacionales y el Club de París. Haciendo zoom en la deuda en moneda externa, entre 2024 y 2026 el Gobierno debe afrontar vencimientos por más de USD 53.000 M (excluyendo Letras Intransferibles, Letras en Garantía y Avales), es decir, más de USD 17.800 M en promedio por año”, sostuvo el último informe de la consultora Ecolatina.
La clave es el acuerdo con el FMI, porque que liberaría los USD 3.300 millones pactados para lo que resta del año. Sin embargo, fuentes del Palacio de Hacienda consultadas por este medio confirmaron que Massa utilizará el grueso de los yuanes que le habilitó la renovación ampliada del swap con China para evitar nuevas presiones del Fondo, hasta la espera del ingreso de dólares fresco, producto de la cosecha gruesa, que comenzarán a llegar en el verano.
Es por eso que hubo una baja utilización de yuanes por parte del Banco Central para intervenir en el mercado cambiario. “A pesar de la reciente ampliación del swap con China por unos USD 6.500 M a mediados de octubre, los yuanes negociados en el mercado abierto electrónico (MAE) se encuentran en su menor nivel de 2023, rozando los USD 5 M diarios. Esta cifra se ubica muy por debajo de los picos próximos a USD 60 M diarios registrados en los meses de junio y julio”, señaló Ecolatina.
En medio de un clima de paridad e incertidumbre, y de máxima tensión entre ambos equipos de campaña, Sergio Massa y Javier Milei se medirán hoy mano a mano en el debate presidencial que los estrategas de los dos candidatos prepararon a tiempo completo en las últimas 48 horas y que, según estipularon en la previa, prevé ser decisivo para tratar de influenciar en el electorado indeciso, a una semana de la segunda vuelta.
Te puede interesar:Elecciones 2023, en vivo: “No tengo duda, voy a acompañar la candidatura de Massa”, afirmó Graciela Camaño
Durante todo el sábado, el ministro de Economía y el candidato de La Libertad Avanza se recluyeron junto a sus equipos para preparar la estrategia que intentarán desplegar en el auditorio principal de la facultad de Derecho de la UBA, la sede del segundo debate que Massa y Milei compartieron con los otros candidatos antes del 22 de octubre, cuando ambos se metieron en el balotaje.https://6c2e2159a871e831c5f7bf3361c430f9.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-40/html/container.html
Desde esa noche, los candidatos no hicieron más que calentar el tramo final del proceso. Dos días después, el economista libertario recibió el apoyo explícito de Mauricio Macri y de Patricia Bullrich sellando en la casa del ex presidente, en Acassuso, un acuerdo que partió en dos a la coalición de Juntos por el Cambio, que le dio al fundador del PRO una centralidad fabulosa en la campaña de LLA y que Massa buscó aprovechar a través de una convocatoria de “unidad nacional” destinada principalmente a un sector de los radicales liderados por Gerardo Morales.
Antes del fin de semana, en el búnker de Unión por la Patria hubo un análisis exhaustivo de las últimas encuestas que, según confiaron, arrojaron un “empate técnico” entre los dos candidatos presidenciales, con dos salvedades: ese tipo de investigaciones cualitativas dejaron de ser un insumo tan confiable como en otros tiempos para los especialistas, y el número de indecisos, según trascendió, se ubicaba en estos días en torno al 10% del electorado. La semana pasada, cuando Macri recibió de sus colaboradores los estudios encargados después de acordar con Milei, notó el mismo fenómeno.El candidato presidencial Javier Milei y la ex candidata Patricia Bullrich posan durante su participación en el programa A Dos Voces,ayer, en Buenos Aires (Argentina). EFE/ Stringer
Según la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (ESPOP) que la Universidad de San Andrés prepara todos los meses, el 44% de los consultados aseguró que “los debates políticos” tienen mayor peso en la toma de decisión de cara a la elección. Además, el 18% contestó que recién confirman su voto en el cuarto oscuro o solo unos días antes de ir a votar. Y más: un 23% prefirió no responder o aseguró que aún no tenían decidido el voto.Te puede interesar:Debate presidencial 2023: horario y temas del próximo cruce entre Milei y Massa antes del balotaje
A ese universo es al que intentan seducir tanto Massa como Milei. Es el mismo plan que desarrollaron Daniel Scioli y Mauricio Macri en el balotaje del 2015, hace ocho años, el último debate mano a mano que organizó la CNE. Al final, el ex presidente se impuso por menos de 2 puntos.
“La literatura dice que los debates mueven pocos votos, y que por eso pueden tener alguna influencia en las elecciones más cerradas. Mi experiencia es que los votantes aprovechan los debates para juzgar más el carácter que los contenidos de los candidatos, al revés muchas veces de lo que los propios candidatos piensan. Por eso siento que es más fácil perder votos en un debate (por una conducta desagradable) que ganarlos por una presentación brillante”, subrayó a este medio el escritor Hernán Iglesias Illa que trabajó en el gobierno de Cambiemos, y que fue parte del equipo que preparó a Macri en ese debate y, más aún, en el del 2019. “El debate de este domingo, más desestructurado, será una novedad. Y realzará para mí el componente del juicio de carácter por parte de los electores”, agregó.El candidato a la Presidencia Javier Milei – EFE/ Agustín Marcarian POOL
Juan Courel, analista y consultor político, y presidente de Alaska Comunicación, trabajó en la campaña de Scioli del 2015, y fue una pieza fundamental en la preparación de Alberto Fernández en los debates del 2019. “Según estudios recientes los debates son las instancias que mayor atención generan en las campañas argentinas. Por lejos. El debate entre Macri y Scioli en el ballotage de 2015, por ejemplo, generó picos de 53 puntos de rating”, remarcó a Infobae. El especialista dice, sin embargo, que el “altísimo grado de negatividad desde el primer día puede alejar a mucha gente que ya está harta o estresada y prefiere abstraerse de la discusión”. “Hace unos días veíamos en las redes a una señora en un tren taparse las orejas mientras se peleaban un partidario de Massa y otro de Milei. En países con voto no obligatorio está probado que la negatividad de los mensajes favorece la abstención”, abundó.Te puede interesar:Kicillof le afianza los votos a Massa en la provincia de Buenos Aires: la estrategia para el tramo final de la campaña
Para Courel, “está claro de los debates anteriores que Massa fue el candidato más coacheado”. “Es el que le dedicó más tiempo a prepararse. Todo el desempeño de su campaña fue muy profesional, de acuerdo a los estándares internacionales. No imagino a Milei siendo muy metódico en su preparación, habrá que ver”, sintetizó.
En los últimos días, especialmente entre el viernes y el sábado, Massa interrumpió su campaña unipersonal centrada exclusivamente en su figura para volcarse a los ensayos, asesorado por el consultor catalán Antoni Gutiérrez-Rubí, sus colaboradores comunicacionales y el vicejefe de Gabinete, Juan Manuel Olmos, una pieza clave. “Está todo muy cerrado entre ellos”, explicó en estas horas un asesor.El candidato a la Presidencia y ministro de economía Sergio Massa – EFE/Agustín Marcarian/Pool
Massa es un profesional, entre otras tantas especialidades, en el dominio de la escena pública y mediática, y está decidido, según resaltaron en su entorno, a intentar exponer a Milei con sus proyectos más polémicos, un paso crucial de la “campaña del miedo” desplegada durante estas semanas. El objetivo es mostrarlo “caótico” y “desordenado”, y contrastar propuestas. Y exhibirse con un marcado liderazgo presidencial, a tono con los spots de estas horas.
El candidato libertario conoce a la perfección las intenciones de su contrincante. Hasta este viernes, en su entorno todavía sobrevolaba una creciente zozobra por la decisión de la Cámara Nacional Electoral de prohibirle a los postulantes contar con papeles “ayuda memoria” durante el debate, una condición por la que Karina Milei, hermana y jefa de estrategia de la campaña libertaria, insistió con vehemencia. Hubo un intento final en la previa del fin de semana, y circuló incluso que el candidato podía atar su participación a esa pauta. Olmos, uno de los apoderados de UP, alertó sobre esta situación con una nota remitida a la Cámara.
“Javier se preparó más enfocado en el contenido que en las formas”, explicaron a este medio voceros del candidato. Además de su hermana, el economista recibió los consejos del consultor Santiago Caputo y se nutrió de la información suministrada por los equipos técnicos liderados por Nicolás Posse, que en caso de ganar tiene reservada la Jefatura de Gabinete.
Milei ya había ensayado el miércoles, en un alto en su campaña. Pero se encerró con su mesa chica en las últimas 48 horas. El viernes, por caso, suspendió un acto en Parque Lezama, motivado además por el mal clima.Javier Milei y Sergio Massa
Para el candidato de La Libertad Avanza, las últimas dos semanas estuvieron copadas por una revuelta interna que, según trascendió, lo desenfocó de su estrategia original de disrupción del sistema y “anti-casta”, y que tuvo su génesis en el acuerdo alcanzado con Macri y Bullrich, centrado por ahora en la logística para la fiscalización, un rubro tabú en el campamento libertario.
En ese sentido, la injerencia del ex presidente obligó a Milei a instrumentar un operativo de contención en parte de su tropa cuando un sector publicitara, de manera premeditada, un visible malhumor por el pacto con Macri y el desembarco de dirigentes del PRO muy cercanos al ex presidente que intentaron, en parte con éxito, copar la campaña. Desde ese momento, el ex jefe de Estado y el economista libertario empezaron a comunicarse casi a diario, con mucha más asiduidad que antes. Pero aparecieron operaciones cruzadas y una serie de pases de facturas y celos internos que incluyeron al propio Macri y a Bullrich, y a la mesa chica libertaria.
Ayer, tras una reunión entre Karina Milei, Caputo y Guillermo Ferraro, se resolvió que “LLA será la fuerza que lidere la fiscalización en todos los territorios”, según fuentes al tanto de las conversaciones. La interna está que hierve.
Cuando esa alianza PRO-libertaria se materializó, y el ex presidente tomó una notoria centralidad, Massa estuvo tentado en rivalizar con Macri, impulsado por la enemistad pública y privada que ambos se profesan desde hace varios años. Pero el ministro de Economía optó por seguir con su campaña unipersonal, basada en la difusión de propuestas a futuro -a pesar de la gravísima crisis-, en la decisión de desmarcarse del kirchnerismo para intentar convocar al electorado indeciso y a una porción de Juntos por el Cambio, y en confrontar con los proyectos más disparatados de su contrincante.
Por el contrario, el funcionario hizo silencio sobre la megacausa de espionaje ilegal que se coló en este tramo de la campaña y evitó, a pesar de su rol oficial, quedar inmerso como el responsable de la crisis económica y el aumento exponencial de los precios de la canasta básica. “Sergio sabe que no lo eligieron a él, que lo suyo es un voto útil, un plebiscito en contra de Milei”, explicaron sus colaboradores. Es lo que intentará exprimir al máximo durante las casi dos horas de debate de este domingo.
El evento de hoy se convirtió, en ese contexto, en una instancia decisiva que, de cara al balotaje del próximo domingo, puede llegar a quebrar la paridad y empezar a reconfigurar el sistema político a partir del 10 de diciembre tal como se lo conoció hasta ahora.
La noche del debate va a determinar una serie de factores que afectan directamente las elecciones presidenciales, con una lógica inversa a la que se buscaba en otras épocas, acá será un partido de tenis. Como el gran Guillermo Vilas, quien menos errores cometa, se irá a dormir con la balanza inclinada a su favor. Sergio Massa y Javier Milei deberán equivocarse poco, explicar menos, persuadir rápido y evitar que se transmitan sentimientos negativos en una elección donde toda la pasión está volcada con dos candidatos que plantean dos países antagónicos.
Sergio Massa va a despejar dudas, es quien intentará fortalecer el peronismo federal que viene proclamando, pone en riesgo su carrera pero su liderazgo dentro del PJ nacional, donde se sabe que «Roma no paga traidores». Allí entonces Massa deberá convencer a la opinión pública que quien lidere será únicamente él, que Cristina Kirchner es parte del pasado y que el Gobierno que integra no lo roza ni de costado, que su impronta es distinta y que nada de lo sucedido tiene que ver con él. https://a3ea074f304a989f98b9c7323fc3d998.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-40/html/container.html
Recta final. Javier Milei de recorrida por el Conurbano.
Pone en juego también la gobernabilidad del actual gobierno. Si el debate es muy a favor del economista liberal, serán días de tensión cambiaria y mayor refugio en el dólar por parte del sector informal minorista, mientras que si vuelve a transmitir certidumbre tal como lo hizo previo a la noche de las elecciones generales de octubre, logrará frenar cualquier corrida y llegar al final del Gobierno sin estrés financiero, lo que suele dañar reservas antes de los cambios de gestión. TE PODRÍA INTERESAR
Javier Milei pone en juego absolutamente todo lo hecho, incluso la historia del macrismo. Se llevó la marca ganadora de otras épocas, encarnó como nadie la oposición, hizo todos los deberes y logró romper todos los manuales de teoría política. Si bien hubo una tendencia a calmar el discurso y evitar las descalificaciones, su postura en el debate pondrá en juego su temple, algo que no lo acompañó en términos generales hasta ahora. https://a3ea074f304a989f98b9c7323fc3d998.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-40/html/container.html
Milei pondrá en el debate la crisis de liderazgo opositor, y deberá despejar dudas sobre el rol de Mauricio Macri tanto en el debate como lo que hará a futuro, algo que nadie sabe. Algunos incluso fantasean con Mauricio Macri jefe de gabinete para volver a tener la botonera de un Gobierno liberal que no logró aún juntar mil personas para asumir en ministerios y secretarías. Milei entonces podrá construir la nueva opción de derecha para generar un primer gobierno de estirpe liberal concreta con aspiraciones de expansión en el interior que no tuvieron éxito hasta ahora.
Industria nacional. La base del discurso de Sergio Massa.
Sergio Massa deberá esconder todos su demonios, empezando por el Presidente y la vice, absolutamente desaparecidos durante la campaña por ser sencillamente piantavotos. Lo mismo serán los entornos de Javier Milei, donde la figura se centra en el economista y su vice, Victoria Villaruel, quien en el debate con Agustín Rossi logró que al unísino en los portales salga como ganadora holgadamente contra el ex ministro de Defensa.
El final del kirchnerismo es un hecho, Massa pone en juego su credibilidad, algo que se le suele achacar. Lo dejó en claro en la última entrevista en Cadena 3 de Córdoba, no tendrá Cristina Kirchner ninguna injerencia en el potencial Gobierno. El debate entonces lo obligará a decir sin decir esa idea. No puede especular con una revancha de Juan Grabois tomando distancia de la fiscalización nacional, menos que menos hurticando a La Cámpora, a cargo de parte del contado de votos en Buenos Aires, donde todo se juega.
La herencia opositora, el voto duro de Cristina Kirchner y Mauricio Macri y sus respectivos roles a partir de enero, el estrés financiero de cara al recambio de Gobierno, el pasado de cada candidato con sus respectivas contradicciones, los equipos con integrantes que restan, todo, absolutamente todo, quedará expuesto el domingo, cuando suene la campana del último round.
El documento oficial con el que la UCR anunció la neutralidad para el próximo balotaje sólo quedó en la formalidad. Sin ser explícitos, dirigentes de peso se expresaron en contra de las ideas y proyectos de algunos de los candidatos presidenciales (Sergio Massa o Javier Milei), en una clara toma de postura para lo que será la elección del próximo domingo 19 de noviembre. En paralelo, según pudo reconstruir Infobae, se espera que un sector del partido centenario trabaje activamente en la fiscalización a favor de la Libertad Avanza, en especial, en territorios en los que los correligionarios locales se sienten presionados y cuestionados por la decisión del Comité Nacional de no apoyar a ninguno de los postulantes. “En un partido de coalición que se unió para representar al antikirchnerismo se espera que, justamente, ayude a derrotar al kirchnerismo en esta elección”, razonan puertas adentro.
Te puede interesar:Mientras Massa y Milei disputan los escombros de JxC, los gobernadores opositores hacen su juego de cara al balotaje
La rienda suelta entre los radicales se originó luego de la conferencia de prensa que encabezaron Gerardo Morales y Martín Lousteau en el Comité Nacional. Horas antes, todas las ramas que hoy integran la UCR se habían puesto de acuerdo – por primera vez- en redactar el documento que los ubicara ni a favor ni en contra de Milei o Massa y, además, daba libertad de acción para la votación. Pero los efusivas declaraciones de las autoridades en contra de Mauricio Macri y Patricia Bullrich molestaron a los que supieron integrar el Grupo Malbec. “El comunicado dice una cosa y a los pocos minutos Morales hace otra”, reprocharon en diálogo con este medio, quienes creen que el gobernador jujeño y el líder de Evolución juegan para el massismo en este proceso electoral.https://b4ff9b2501be6a3de736b251d9dd458c.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-40/html/container.html
Las declaraciones que hizo Morales a la prensa no hicieron más que alimentar las teorías sobre su acercamiento al candidato de Unión por la Patria. Hace algunas semanas adelantó que hará “todo lo que tenga que hacer para que no gane Milei”. En los últimos días agregó: “Si gana Milei no vamos a poder pagar los sueldos a los empleados públicos en enero, febrero, marzo y abril, por lo menos. Él plantea eliminar la Ley de Coparticipación, nosotros los gobernadores del Norte Grande tenemos un acuerdo con el ministro Massa para que nos repongan la caída de Impuesto a las Ganancias”.https://imasdk.googleapis.com/js/core/bridge3.603.0_es.html#goog_19586998140 seconds of 1 minute, 33 secondsVolume 0% Gerardo Morales: «Si gana Milei no podremos pagar los sueldos»
Los dichos de Morales generaron varias críticas de sus pares pero, para otros, sirvió de impulso para blanquear la inclinación por la propuesta del “cambio”, que claramente refiere a Milei. Martín Tetaz, economista y diputado de Evolución, le reprochó a Morales: “Desde la UCR dijimos muy claramente que éramos oposición a Massa y a Milei. No puede el presidente del partido romper ese acuerdo y hacer campaña por uno de los dos”. Con la sugerente muestra de cercanía de las autoridades radicales al massismo, los referentes de lo que supo ser el Grupo Malbec -cercanos a Bullrich- comenzaron a mostrarse en favor del liberalismo.
“Individualmente voy a votar positivamente por uno de los dos candidatos, no voy a votar en blanco. La Argentina tiene que cambiar, seguir trabajando por un cambio. Cualquiera (por Massa y Milei) tiene que cambiar”, deslizó Gustavo Valdés, el gobernador correntino quien, no sólo mostró su postura en forma de acertijo, sino que también trajo a la escena un rol clave que tendrán los radicales, con la territorialidad como mayor capital: la fiscalización. ”Algunos intendentes que me llamaron y decidieron acompañar al ‘león’ y garantizar que haya fiscalización en el territorio correntino, y hay otros que van a acompañar a Sergio”, adelantó.Gustavo Valdés, Leandro Zdero y Maximiliano Pullaro, tres de los cinco gobernadores radicales
Mendoza, Santa Fe y Córdoba son provincias con una fuerte representación radical, de hecho, dos de ellas serán gobernadas por los correligionarios Alfredo Cornejo y Maximiliano Pullaro a partir el 10 de diciembre. En las tres, Javier Milei es el favorito para ganar el balotaje, no sólo por los números que arrojan las encuestas sino también por los antecedentes en las PASO y las generales. Justamente, en esos territorios es donde los radicales reconocieron, en diálogo con Infobae, que la neutralidad que ponderó el partido a nivel nacional les trajo varios repudios y contratiempos. Además, confirman que en el balotaje habrá muchos intendentes y dirigentes locales de la UCR que fiscalizarán para Milei.
“Acá la gente quiere votar a Milei. No conozco radicales que apoyen a Massa”, dicen en Córdoba y creen que -como sucedió con Mauricio Macri en el 2015- habrá una militancia fuerte contra el kirchnerismo que impulsará la fiscalización.
“Tiene que haber una unidad sincera para la renovación”, expresó a este medio uno de los gobernadores electos que integra la Liga de Gobernadores de Juntos por el Cambio. En su razonamiento, ni Milei ni Massa podrán resolver la compleja situación social y económica que atraviesa Argentina y, en ese contexto, la coalición opositora podrá volver a posicionarse como una alternativa de gobierno.