CÓRDOBA.- A 28 años de la explosión de la Fábrica Militar de Río Tercero, que dejó siete muertos y 300 heridos, el gobierno nacional fijó nuevos montos para las indemnizaciones que, además, serán en pesos y no en bonos. Lo hizo en medio de la campaña electoral y por iniciativa del ministro de Economía y candidato presidencial Sergio Massa. El decreto de necesidad y urgencia se publicará mañana jueves en el Boletín Oficial.
Según pudo saber LA NACION, el Gobierno redefinió los montos de las indemnizaciones por las explosiones para cumplir una ley que el Congreso aprobó hace ocho años y se reglamentó en 2018, pero nunca se cumplió. Los nuevos valores son: por muerte, $8.000.000; lesiones gravísimas, $5.600.000; lesiones graves, $4.800.000; daño moral, $800.000; y daño material $760.000.
La Justicia determinó que la explosión fue intencional para encubrir un faltante de armas para venderlas a Ecuador y Croacia, durante el gobierno de Carlos Menem. Las condenas cayeron solo sobre mandos medios. A fines del 2020, el juez federal de Río Cuarto, Carlos Ochoa, emplazó al Estado nacional a que en 30 días pagara las indemnizaciones pendientes en 400 casos representados por el abogado Mario Ponce, quien patrocina a unas 8.000 personas. El Estado nunca cumplió porque apeló; hace unos meses salió un fallo de Cámara rechazando la apelación.
Ponce dijo a LA NACION que de sus 8000 representados, ninguno cobró. Del resto, que son alrededor de 2000, estima que se pagaron entre 80 y cien. “En setiembre nos reunimos con el viceministro de Defensa y nos adelantó que se trabajaba para eliminar el pago de bonos y hacerlo en pesos, es lo que sale ahora. Para hacer efectivo el pago habrá que firmar un formulario para renunciar a las acciones administrativas y judiciales. Nos han dicho que la idea es comenzar los pagos antes de fin de año”, puntualizó el abogado.
Hay unas 10.000 indemnizaciones pendientes de pago.Archivo
El decreto establece que la autoridad de aplicación será el Ministerio de Defensa. Ponce está esperando la reglamentación del decreto. Hace dos meses el Congreso aprobó la creación de una universidad nacional en Río Tercero; esa decisión salió en la sesión de Diputados en que se modificó Ganancias y para la que un grupo de diputados de Evolución bajó a debatir, cuando el otro sector de la UCR no lo hizo. Marcos Ferrer, el intendente radical reelecto de Río Tercero, pertenece a esa línea del radicalismo.
Al día siguiente, en medio de la interna de la alianza opositora por esa votación de Ganancias, en conferencia de prensa Ferrer dijo: “No me interesa si Juntos por el Cambio explota en mil pedazos porque se votó la Universidad de Río Tercero. Hay que tener en claro que valores uno defiende cuando hace política”. Ferrer, quien considera la creación de la universidad como una “reparación” para la ciudad, se mantiene neutral de cara al balotaje.
Javier Milei pisó el Alvear Palace Hotel para dar a conocer su libreto, con los lineamientos básicos sobre su eventual gestión al frente de la Casa Rosada. Lo hizo ante un auditorio amable, conformado por los empresarios del Consejo Interamericano de Comercio y Producción, que incluye a integrantes del llamado Grupo de los 6, que le dedicó aplausos y guiños durante toda su estadía.
El candidato a presidente llegó al lugar ubicado en el norte de la Ciudad con su custodio y hermana, Karina, pasado el mediodía. Más temprano, Ramiro Marra, ex candidato a jefe de Gobierno porteño, Guillermo Francos, armador político, junto con otros referentes de La Libertad Avanza, también pisaron el lugar. Algunos, como los que se encargan de hacer el streaming libertario Break Point, tuvieron problemas para la acreditación pero finalmente, llamados de por medio, lograron ingresar, para transmitir en vivo la palabra del economista.
A Milei se lo notó cómodo y mostró tranquilidad. Con cada paso que dio, apareció un ejecutivo de peso que le dijo «vamos Javier estamos con vos». El candidato presidencial devolvió gentilezas y, una vez que se subió al escenario, se dedicó a brindarle ‘centros’ al sector privado y a repasar parte de su guión de campaña, ese que incluye ataques a «la casta» política y loas al libre comercio.
Solo hubo un momento, a lo largo de su alocución, que incluyó algo de tensión en el ambiente: cuando habló de su visión geopolítica, con reparto de críticas a China y Brasil por ejemplo. Es decir, los países que desde su visión, no forman parte de la democracia liberal. Aunque aclaró que los privados bajo su gobierno estarán en condiciones de hacer «lo que quieran, soy un defensor del libre comercio».
La frase despertó aplausos tibios. Claro está, muchos empresarios requieren insumos y sus productos son consumidos por parte de aquellos países que Milei criticó. Bajo ese marco, un importante ejecutivo tras el almuerzo trató de minimizar los dichos del diputado nacional: «En campaña se dicen muchas cosas pero después en el gobierno la cuestión cambia. Milei lo sabe y lo que le hemos planteado es que necesitamos certidumbre y reglas de juego clara», evaluó.
Cada uno de los integrantes de LLA dejó en claro durante su estadía que la fiscalización está «en orden», que con la fuerza amarilla no hay interferencias y que el pacto con Mauricio Macri goza de buena salud. Francos por caso dijo que el acuerdo es «unilateral», con respaldo del PRO absoluto y sin condiciones, una versión que referentes del partido como Eduardo Amadeo desmienten.
«No hay pacto para la gobernabilidad, conversaremos con ellos. Depende de Milei. Y no hay tensión con Macri«, comentó Francos. Otros representantes libertarios siguieron por la misma vía: hablaron por lo bajo ante los presentes del positivo esquema de fiscalización.
El libertario buscó diferenciarse de Sergio Massa, candidato de Unión por Todos,quien había manifestado que una eventual salida del cepo si le toca gobernar sería “a fines de 2024, cuando hayamos acumulado reservas”. El ministro de Economía y candidato dejó en claro que no se trata de una sus prioridades e incluso supeditó su levantamiento a otras variables.https://e1f70a363118adacb1c3b8f838c5d1ff.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-40/html/container.html
La acumulación de reservas no aparece como una posibilidad demasiado concreta por lo que en realidad no hay certeza alguna de lo que podría suceder con el cepo si finalmente es él quien llega a la Casa Rosada. En principio, la apuesta sería conseguir un colchón de dólares a partir de la cosecha de soja del año próximo.
Ante más de 300 empresarios de primera línea, Milei prefirió no hablar de su plan dolarizador, pero sí enfatizó la necesidad de desarmar el cepo cambiario como condición para volver a crecer. Además, aseguró que la economía requiere un “shock” para recuperarse
Milei ayer aseguró que “no va a alcanzar con la próxima cosecha, porque los desequilibrios y obligaciones en dólares son muy grandes”, diferenciándose de la postura de Massa. Y fue un poco más allá al hablar de la necesidad de un “shock” para enfrentar la crisis económica. Incluso, advirtió que el país vuelve a estar en las puertas de un Rodrigazo, ante el atraso de precios relativos, incluyendo el aspecto cambiario.Te puede interesar:El dólar está en el mismo nivel que en 2015: cuánto debería subir para acompañar a la inflación
Pero sí es más factible que mantenga un cambio diferencial para exportadores, considerando que el esquema “70%/30%” que permite liquidar parte de las divisas a través del contado con liquidación sea reeditado. O en todo caso que sea el propio Central el que se haga cargo de mantener ese tipo de cambio hoy algo superior a los $ 500 en vez de $ 353.
Milei, por su parte, también reconoció que la bola de nieve de las Leliq impiden salir del cepo de la noche a la mañana. “La magnitud de los pesos excedentes es enorme y eso es lo que hay que manejar cuidadosamente, porque de lo contrario se generaría una hiperinflación”.
La salida del cepo presenta grandes desafíos y sin dudas luce más compleja que en 2015: en aquel momento, cuando asumió Mauricio Macri la brecha era de solo 40% y ahora llega al 150%. Esto implica que un sinceramiento cambiario resulta mucho más complejo y el traspaso a la inflación sustancialmente mayor que en aquella ocasión. Por otro lado, para eliminar las restricciones primero habría quedarle alguna solución a las Leliq, que suman 23 billones de pesos y que también representan una potencial demanda de dólares.
Por eso, cualquier idea en esta dirección requerirá previamente un plan de estabilización y un horizonte claro hacia el equilibrio fiscal, algo que tanto Massa como Milei reiteraron en varias ocasiones.
Javier Milei dijo que «había una clara intención de provocarme» por parte de Sergio Massa durante el último debate presidencial de cara a la segunda vuelta. El candidato a presidente por La Libertad Avanza aseguró en la mañana de este lunes 13 de noviembre, horas después del debate, que se sintió cómodo y que pudo cumplir su objetivo de desestimar «todos sus elementos de la campaña del miedo».
«Massa buscó con psicólogos elementos para provocarme. Para esta semana tenía preparados elementos y toda una serie de trabajos para mostrarme como alguien irascible y ahora lo va a tener que cambiar. Él me provocó varias veces, fue muy agresivo y no logró sacarme del eje«, dijo esta mañana.
En diálogo con Eduardo Feinmann en Alguien tiene que decirlo (Radio Mitre), el candidato libertario admitió que no durmió desde el evento. Además, contó que «hubo un cambio de último momento sobre la disposición de la gente» y «de mi lado pusieron la gente de él. Cuando yo hablaba todos tosían«.
Javier Milei durante el tercer debate presidencial.
Para Milei, además, lo que ocurrió en el primer bloque con un Massa llenándolo de preguntas para que responda «por si o por no» pudo haberse visto como «una jugada ingenia de nuestra parte». Sin embargo, dijo que «al dar respuesta fuimos desarticulando una a una sus mentiras. Logramos los objetivos: el mío era demostrar todas las falsedades y elementos de la campaña del miedo«.
«Le metí más de 50 goles», dijo Milei
«Cuando voy a la parte de producción y empleo le doy una gran sopapeada de datos y elementos y lo rompo todo. Yo sé que probablemente a la gente le parezca algo menor, pero desestimar y demostrar que es falso el argumento que hizo con las tarifas, cómo mentía con los números y cómo no le da la matemática«, expresó.
El economista le contó al periodista Eduardo Feinmann que no durmió durante la noche. «La dinámica de las cosas hizo que siguiera trabajando«, contó.
En ese marco, fue consultado acerca de cómo fue su preparación para el debate. Dijo que «lo trabajé básicamente con gente de mi equipo, con los que trabajo hace años, y hemos sumado a una fonoaudióloga que me ayudó a mejorar mi lenguaje corporal y ese tipo de cosas. Yo me siento muy cómodo estando en el atril. Podría haber salido y ponerme histriónico: fui cantante de rock, esas cosas las manejo. Pero la seriedad del asunto es para tomárselo muy en serio».
Por último, Milei detalló cómo será su última semana de campaña. «Estamos planeando dos caravanas grandes: el martes en Rosario. El cierre de campaña en Córdoba el jueves, y el miércoles dos actividades: el miércoles en Cicyp, y a la tarde en Ezeiza. Hoy básicamente contestando preguntas y entrevistas sólo a periodistas que considero respetables», completó.
Las consultoras, bancos, economistas y analistas del mercado cuyas proyecciones son mensualmente relevadas por el Banco Central (BCRA) subieron su estimación de inflación para el 2023 al 185%, según la última publicación de la autoridad monetaria difundida ayer. La nueva pauta implica una suba de 4,3 puntos porcentuales frente al 180,7% estimado en octubre que informó el lunes la entidad monetaria en su encuesta mensual
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) se realizó entre el 27 y el 31 de octubre entre 38 participantes que incluyen consultoras, entidades financieras y centros de investigación locales e internacionales, que a su vez estimaron la inflación de noviembre -que se conocerá el mes próximo- en 11,5%, lo que marca un nuevo aumento superior a los 3 puntos respecto del dato del IPC dado a conocer esta tarde de 8,3% para el mes pasado.
Para octubre, la mediana de las estimaciones de quienes participaron del REM sugería una inflación de 10%, en tanto el dato oficial resultó ser menor para acumular en 2023 una trepada del 120% y arrastrar un salto del 142,7% en los últimos 12 meses. Respecto del IPC Núcleo, el dato que es considerado el de mayor relevancia para identificar la tendencia inflacionaria, los participantes del REM ubicaron sus previsiones para 2023 en 194,5% interanual.
En cuanto a las proyecciones de crecimiento económico, los privados ratificaron sus expectativas de recesión para este año. En el relevamiento de octubre, proyectaron un nivel del Producto Interno Bruto (PIB) real 2% inferior al promedio de 2022, lo que de todos mejora en algo la perspectiva previa, cuando se previó una recesión de 2,8% respecto al año pasado. La mejora se concentra en el tercer trimestre, periodo para el cual los participantes pasaron a estimar una expansión del PIB trimestral sin estacionalidad de 2,3% luego de que en el anterior relevamiento pronosticaran una contracción de 0,5% para ese mismo período. En tanto, quienes mejor pronosticaron en el pasado esta variable proyectaron, en promedio, una reducción de 1,9% en el año. Para 2024, el conjunto de los participantes del REM estimaron una nueva contracción promedio de 1,6% interanual, lo que implicó un deterioro de 0,4 puntos respecto del relevamiento anterior.
Respecto del tipo de cambio, las proyecciones se mantuvieron alineadas con lo que refleja el mercado de futuros del dólar. Para noviembre, el pronóstico promedio se ubicó en $381,8 por dólar, una paridad 4,3% inferior a la que proyectaron en el relevamiento anterior para este mismo mes. Entre diciembre y abril de 2024, el conjunto de participantes pronostica una fuerte suba para esta variable, proyectando una cotización del dólar mayorista de $811,8 en abril de 2024.
Finalmente, La tasa de desocupación abierta para el tercer trimestre del año se proyectó en 6,9% de la Población Económicamente Activa (PEA), sin cambios respecto a la encuesta previa.
“Yo no trabajé con Eurnekian, no tengo empresarios amigos. Tengo empresarios a los que conozco”. Mirando a cámara, las cejas alzadas, las manos abriéndose en un gesto de campo llano ante sí, Sergio Massa negó antenoche, en el debate con Javier Milei, a un grupo de hombres que lo acompaña hace años o, incluso, décadas. Hombres que lo quieren, financian sus campañas y se ilusionan con posibles negocios con el Estado si el tigrense llega a la Casa Rosada.
Son empresarios, banqueros, financistas, dueños de medios y contratistas del Estado que mantienen una relación estrechísima con el candidato de Unión por la Patria. Comparten alegrías, cenas, negocios, ilusiones, campañas, sospechas, traspiés y proyectos. Algunos veranean con él; otros, mucho más que eso. Juntos conforman un bloque de poder económico a los que Cristina Fernández de Kirchner definió como “los titulares”, en 2013.
Tres apellidos son clave en esa trama: Vila, Manzano y Brito. Daniel Vila, es dueño del Grupo América, de Edenor y de Andes Energía, entre otros activos. Además de compartir con Massa vacaciones en Pinamar y la pasión por viajar a Miami, Daniel Vila es su confidente y aliado estratégico. Desde hace años coloca toda su maquinaria comunicacional –canales de televisión abierta y de cable, radios, diarios, portales de Internet- a favor del líder del Frente Renovador con la misma soltura con que le hace bromas físicas que requieren la máxima confianza, como inmortalizó una fotografía de la Vendimia Solidaria de Mendoza, en 2014, que hoy resulta casi inhallable en Internet. Lo palpó de armas desde atrás, de cintura para abajo, sonrisas cómplices los dos, ante la mirada atónita de Malena Galmarini.
Hablar de Vila conlleva aludir a su socio José Luis Manzano, el segundo apellido clave en el universo Massa. El otrora ministro del Interior menemista devenido empresario también mantiene un ida y vuelta fluidísimo con el tigrense. Su agenda de teléfonos le abre puertas decisivas en Estados Unidos y Europa con la misma facilidad con que “Chupete” se involucró, entre otras muchas iniciativas, en las negociaciones entre el hoy ministro de Economía y entidades agropecuarias para urdir el “dólar soja”. Roberto Urquía, de la Aceitera General Deheza, puede dar fe de ello, según detalló el periodista Diego Genoud en su extraordinario libro El arribista del poder. La historia no publicitaria de Massa.
José Luis Manzano, en el acto de asunción de Massa como ministro de EconomíaSantiago Filipuzzi
Sin embargo, el apellido más decisivo es Brito. Tanto, que Massa llamaba “tío” a Jorge, el fallecido dueño del Macro, una entidad financiera que creció al calor del poder hasta erigirse en uno de los bancos privados más importantes de la Argentina. El ida y vuelta entre ambos era total, en una sociedad de beneficios mutuos. El banco cosechó beneficios desde que Massa lideró la Anses, y antes y después de eso, el banquero financió sus campañas, le prestó su avión privado y todo lo que pudiera requerir.
Más relevante, lo aconsejaba y lo retaba, mates de por medio. Su trágica muerte en 2020, en un accidente de helicóptero, sacudió como pocas veces a Massa, que mantiene un vínculo fluido con la familia Brito, en particular, con Jorge (h), aunque el hoy candidato todavía siente la pérdida de quien fuera su mentor, casi un padre.
De cenas y tiburones
De la mano de Brito, Massa interactuó con el establishment, un mundo desconocido e incómodo para la inmensa mayoría de los políticos. Así fue como en junio de 2020, por ejemplo, el banquero organizó una cena en su casa de San Isidro en la que Massa jugó de anfitrión del petrolero Marcos Bulgheroni; del dueño de Pampa Energía, Marcelo Mindlin, del entonces titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Miguel Acevedo, y del constructor Hugo Dragonetti. ¿Quiénes fueron los otros dos comensales? Máximo Kirchner y Eduardo “Wado” de Pedro, detalló la periodista Analía Argento en el portal Infobae.
También de la mano de Brito, Massa conoció al financista David Martínez, el tiburón mexicano de las finanzas, dueño del fondo Fintech Advisory y socio del banquero y de Héctor “Beto” Magnetto, accionista del Grupo Clarín. Tal es el vínculo que los une, que cuando “el Fantasma” Martínez se involucró en la renegociación la deuda externa argentina que impulsó el entonces ministro de Economía, Martín Guzmán, Martínez se comunicó directamente con el presidente Alberto Fernández a través del teléfono celular de Massa.
Vila y Manzano, en tanto, no son los únicos dueños de medios con los que Massa tejió una relación estrecha. Mucha confianza tiene con Raúl Olmos, el contador mendocino que controla el multimedios Crónica y el diario BAE, y que compartió con el líder del Frente Renovador varios viajes a Miami. Y similar ida y vuelta mantuvo Massa durante un tiempo con Sergio Szpolski, del Grupo Veintitrés, quien ganó contratos para la señalética de Tigre, aunque sus acciones cayeron luego en el universo Massa casi tanto como las del constructor Jorge O’Reilly, dueño de Eidico. Todavía hoy, 12 años después de que sus caminos se separaron, el candidato responsabiliza al empresario por su distanciamiento con el Papa Francisco. El pontífice siempre sospechó que Massa había bregado, a través de O’Reilly, para jubilarlo cuando era arzobispo de Buenos Aires, en 2009. O’Reilly lo desmiente, tajante.
El empresario de medios Sergio SzpolskiIgnacio Sánchez – LA NACION
Szpolski es apenas uno de los varios empresarios que cosecharon beneficios en el pago chico de Massa. Mario Montoto fue otra figura clave en aquellos tiempos. “Pascualito” –tal su nombre de guerra durante sus años de Montoneros-, obtuvo contratos para las cámaras de seguridad del municipio, una herramienta que resultó de vanguardia en aquellos años, y que luego copiaron numerosos intendentes del conurbano.
Mindlin y Sebastián Eskenazi -dueño del Banco de Santa Cruz y el hombre al que Néstor Kirchner promovió al frente de YPF en 2008- son otros dos baluartes del establishment con llegada directa a Massa, al punto que fueron dos de sus invitados especiales al acto de asunción de Alberto Fernández, el 10 de diciembre de 2019, en el Congreso nacional, donde Massa jugó de local como uno de los tres puntales del por entonces victorioso Frente de Todos. Mindlin y Eskenazi integraron su lista corta de invitados junto a Vila, Alberto Pierri, Brito, Manzano y Marcelo Tinelli, al que Massa había intentado seducir para que se candidateara para algún cargo ese año.
“La cuestión de la corrupción”
Vila y Manzano fueron, además, parte de una puja por un activo preciadísimo, Edenor, junto a otro amigo de Massa, Mauricio Filiberti, dueño casi monopólico con Transclor del cloro en la Argentina. Se lo compraron a Mindlin en 2021, cuando quedaron envueltos en todo tipo de versiones tras obtener un guiño del Gobierno con la condonación de la deuda que acumulaban con Cammesa. El exministro de Planificación Federal, Julio de Vido, les salió el cruce: “Sergio Massa, ya que te preocupa tanto la cuestión de la corrupción sería bueno investigar desde el Congreso la operación de venta de Edenor”, lanzó, “tanto a los compradores como al vendedor, pero fundamentalmente a los que desde el Estado intermediaron la operación”. Pero en mayo de este año, cabe aclarar, el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi los sobreseyó a todos.
Mauricio Filiberti
Para Filiberti, esa no fue ni la primera, ni la única turbulencia vinculada al tigrense. Además de servir de anfitrión para que Roger Federer departiera con Massa en su casa de Nordelta, “el rey del cloro” o “Míster Cloro” ganó en junio de este año la licitación para abastecer de policloruro de aluminio a una planta de Aysa, la empresa estatal que conduce Malena Galmarini. Único oferente, Filiberti logró el contrato por más de US$ 127 millones al menos hasta 2026 y prorrogable hasta 2029.
Massa también se precia de sus amistades añejas en el mundo del juego. Guillermo Gabella, clave en Boldt, y Daniel Mautone, el socio de Daniel “el Tano” Angelici, son apenas dos de sus interlocutores frecuentes en las profundidades de los bingos bonaerenses, en tanto que el otrora “zar del juego”, Cristóbal López, delegó en su socio del Grupo Indalo, Fabián de Sousa, la oferta de financiar la campaña presidencial de Massa en 2015, según reveló por entonces Rosario Ayerdi, hoy jefa de Política de Perfil y columnista en Radio La Red y C5N.
Distinto es el caso de Eduardo Eurnekian, al que Massa mencionó anoche al debatir con Javier Milei para exponer las contradicciones del libertario con la “casta”. El tigrense y el “Armenio” se tratan hace años, aunque sin forjar el mismo grado de intimidad y confianza que ostentan Vila, Manzano u otros. Sí el suficiente como para invocar su nombre ante terceros, según repite el publicista Ramiro Agulla entre sus allegados. Porque fue Massa quien le planteó que podía pedirle a Eurnekian que financiara la campaña de José Luis Espert y Milei en 2021.
Eurnekian y Massa, en la Cámara Argentina de Comercio
Otro apellido ineludible a la hora de abordar el ida y vuelta de Massa con el empresariado local es, por supuesto, José Ignacio “el Vasco” de Mendiguren, el empresario que presidió la UIA y va y viene entre los negocios y la política, una ductilidad que comparte con Francisco de Narváez. “El Colorado”, dueño de Changomás y que supo rivalizar con Massa en las urnas de 2009 –aquella signada por las candidaturas testimoniales–, se convirtió luego en uno de sus invitados VIP junto a Mindlin, Vila y Manzano en el acto de asunción al frente del Palacio de Hacienda. También integró la comitiva que lo acompañó a los debates presidenciales y se erigió como su mayor aportante individual de fondos, en blanco, a su campaña, con $10 millones. Se movió como local en el bunker electoral del domingo 22.
Francisco de Narváez, en la asunción de Sergio Massa como ministro de EconomíaIgnacio Sánchez
La fruición por Miami que Massa comparte con Vila y Olmos, en tanto, también lo une a otro empresario, menos conocido que los anteriores, de la industria del plástico. Se llama Daniel Gregorio Guerra y con el también suele gozar del ocio en Pinamar. Sus esposas, Malena y Andrea Mirón, también son muy amigas, y juntos los cuatro deben lidiar desde hace meses con las versiones nunca confirmadas que pretenden vincular al hoy candidato a la Presidencia con la estancia “La Vanguardia”. La compró Guerra en San Andrés de Giles.
Hay una anécdota célebre en los pasillos del poder que en estos días volvió a resurgir. Es del año 2008, cuando Sergio Tomás Massa acababa de convertirse en jefe de Gabinete. En esos primeros días, un periodista fue a ver a Néstor Kirchner a la Quinta de Olivos. Y cuando le preguntó sobre el flamante funcionario, en una charla con el grabador apagado, se sorprendió con la respuesta. “De todos los que ves en el Gobierno es por lejos el más parecido a mí. Pero con una pequeña diferencia: es mucho más hijo de puta”.
Esta idea volvió a resonar en la cabeza de muchos en el círculo rojo en estos días. No sólo por la cintura política que demostró el ministro de Economía para llegar, contra todos los pronósticos, hasta el ballotage, sino por cómo encara el tigrense la recta final. En unos días en que se combinó la escasez de combustible con la escalada por el juicio político a la Corte, el candidato logró colar un tema en agenda: quién podría ser su eventual sucesor en el cargo si él llega a convertirse en Presidente. “Si gano las elecciones el ministro de Economía va a ser de otra fuerza política”, dijo en una entrevista. Y ya comenzó la danza de nombres.
Roscapalooza
La idea de Massa de ir a buscar un funcionario a otra fuerza no es para nada inocente. Desde las elecciones generales el tigrense quiere enviar señales que den no sólo sensación de amplitud sino que marque un claro corte con lo que fue la experiencia traumática del actual gobierno. “Por eso Sergio insistió tanto para subir solo al escenario del búnker aquel domingo, a pesar de que varios de los candidatos quisieron subir también”, dicen desde el búnker massista, y recuerdan que no fue fácil convencer a todos los popes del oficialismo de dejar solo a Massa en su discurso.
Es una tesis que está validada en los números que le acerca pernamentemente Antoní Gutiérrez Rubí, el catalán estratega de Massa. Según el último corte de números que hizo el miércoles 8, el número de indecisos era todavía increíblemente alto: 10 por ciento del total del electorado que jura que irá a votar el domingo 19 de noviembre. Según piensa el gurú, esa enorme franja estará decidiendo su voto hasta los instantes previos a entrar al cuarto oscuro. Cualquier señal puede llegar a influir.
Por eso Massa le dedica tiempo a aceitar las relaciones con políticos de otros colores, y ya sumó adhesiones como la del ex gobernador Juan Manuel Urtubey así como su hermano José, referente industrial. Y por eso aseguró que su ministro sería de otra fuerza, aunque una persona de extrema cercanía con el tigrense, que incluso ocupó un cargo público en el pasado, tiene una visión alternativa. “Ese es Sergio siendo Sergio. Está pateando la pelota para adelante, pero no tiene nada muy definido”. ¿Qué hay, entonces, de cierto? ¿Será una jugada más de Massa, de esas que le hizo ganarse la definición de Néstor Kirchner?
Danza de la fortuna
Cuando Massa lanzó esa definición muchos ojos fueron derecho a Marina Dal Poggetto. La economista -habitual columnista del diario Perfil- es no sólo muy respetada en el círculo rojo sino que fue una de las primeras personas a las que Massa, cuando llegó a su cargo, pensó en ofrecerle al vicepresidencia de su ministerio, que hoy ocupa Gabriel Rubinstein. En el radiopasillo de Economía cuentan que no se pudieron poner de acuerdo porque Dal Poggetto insistía con que había que devaluar el peso antes de que comience el calendario electoral de este año. Fue una idea que, calculos políticos mediante, no terminó de convencer al tigrense. De cualquier manera, la economista se mantiene en la misma línea. “El plan económico que viene tiene que ser de shock, no gradualista”, viene diciendo ella.
Emmanuel Alvarez Ágis estuvo a punto de ser ministro luego de la renuncia de Martín Guzmán, pero pidió como condición un apoyo explicíto conjunto de Alberto Fernández y Cristina Kirchner que nunca consiguió. Hoy su nombre vuelve a figurar, aunque algunos que lo conocen bien sostienen que no hay muchas chances. “Él ya estuvo en la gestión”, dice un diputado del peronismo que tiene diálogo con Agis, en referencia a su cargo de viceministro de Economía durante el último gobierno de CFK. La fuente agrega: “Hoy está muy metido con el mundo privado, con su consultoría, no hay chances”.
En cambio, varios ojos se posan en Martín Redrado. El economista desde hace años que es de la escudería de Massa, y desde hace rato le sobran ganas de volver a la función pública. De hecho, en el 2019, luego el triunfo de los Fernández, había hecho largos intentos para ocupar esa silla. Redrado está a disposición.Dentro de la tropa propia de Massa hay varios que no descartan a Marco Lavagna, actual titular de Indec que además cuenta con portación de apellido -aunque cosechó críticas internas por el manejo del último censo nacional-, ni a Rubinstein.
Pero hay un viejo dicho de la política vernácula que reza que, en instancias donde se empiezan a barajar eventuales apellidos para un cargo importante, “el que suena, suena”. Y por eso hay que prestarle atención a un nombre llamativo, que está pasando por abajo del radar y que sería toda una sorpresa: Horacio Rodríguez Larreta, el histórico amigo de Massa. En el campamento tigrense ese apellido circula con cautela, pero también con cierta esperanza. Dicen ahí que el ministro ya llamó al jefe de Gobierno porteño y ya le ofreció formalmente el puesto. Y que ahora la pelota está de ese lado.
Santo patrono
Roberto Lavagna siempre está cerca de Massa. El tigrense lo consulta y hasta suele irlo a visitar a la casa que tiene el ex ministro en el barrio porteño de Saavedra. El candidato no sólo lo tiene como un hombre de referencia, sino que incluso le ha ofrecido, en más de una oportunidad, un cargo para un eventual gobierno. Y la falta de definición en esta precisión no es casual: Massa le ofreció carta blanca a Lavagna, desde un ministerio a un cargo más protocolar.
De cualquier manera, la respuesta del otrora funcionario de Néstor Kirchner es siempre la misma negativa, amparándose en que a su edad ya no está para esos trajines. Sin embargo, Lavagna sí ha colaborado con alguna sugerencia técnica y varios en el massismo sueñan con que, si llega a ganar el tigrense, el hombre en cuestión acepte bendecir un plan económico.
“Está más en campaña que en la elección general”, desliza el colaborador de un intendente peronista de la Tercera sección electoral sobre los días del jefe comunal en cuestión. El diagnóstico se repite en los municipios donde Unión por la Patria gobierna localmente: en estos últimos días los intendentes salieron a jugar fuerte por la candidatura del ministro de Economía y presidenciable del oficialismo, Sergio Massa, en miras al balotaje del próximo domingo contra el libertario Javier Milei.
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La línea que se bajó para los jefes comunales desde el comando de campaña nacional -a través del ministro del Interior de la Nación y jefe de campaña de Massa, Eduardo de Pedro– fue que hagan la campaña que creían más conveniente y efectista en base al territorio que gobiernan. Los intendentes tomaron nota y salieron a la búsqueda del voto, con diferentes estrategias.
El patrón que se repite es que “hay que poner el cuerpo”. Esto se traduce en repartir boletas y encabezar la campaña de cercanía, charlar con vecinos. Lo hizo el intendente de Almirante Brown, Mariano Cascallares. En los últimos días se lo vio en José Mármol a modo de campaña cara a cara. “Estamos contentos que nos acompañaron los vecinos en Almirante Brown, pero para seguir avanzando necesitamos que esté Sergio -Massa- en la presidencia para seguir avanzando”. Cascallares ganó la elección con el 54% de los votos. Su distrito tiene 484 mil electores.https://imasdk.googleapis.com/js/core/bridge3.603.0_es.html#goog_16461753560 seconds of 1 minute, 2 secondsVolume 0% El intendente de Almirante Brown, Mariano Cascallares
Al lado de Brown, en Lomas de Zamora, también se desplegó la campaña territorial a cargo del intendente electo, Federico Otermín. No es un distrito más: Lomas de Zamora es de los más populosos de la provincia y del país. Hay 576.825 personas en condición de votar y tuvo el agregado de que su jefe político, Martín Insaurralde, quedó involucrado en el escándalo del yate. El affaire no impactó en materia electoral. Otermín ganó con casi el 50% de los votos (49,82%) y se posicionó como ariete de la campaña de Massa en ese distrito. Participó de las reuniones que hubo en La Plata donde se definieron estrategias de campañas y todos los días lleva adelante “mateadas” bajo la premisa “Encuentro por la Patria”. Este lunes estuvo en Villa Albertina, el domingo en Llavallol, el sábado en Budge y este martes replicará en las localidades de San José y Temperley, siempre en Lomas de Zamora. De la mayoría de los actos también participa la ministra de Ambiente de la provincia y referente de La Cámpora en ese distrito, Daniela Vilar, que además es la esposa del intendente electo.Te puede interesar:El peronismo empuja la campaña de Massa en distritos de la UCR y pone el foco en la obra pública para contrastar con Milei
Las actividades de los alcaldes implican también los llamados “puerta a puerta”; donde se hace un barrido de una zona y se deja una boleta en cada domicilio. Generalmente, se eligen lugares donde saben que UP podría sumar más votos que los obtenidos en las elecciones de octubre.
Otro intendente, pero de la Primera sección electoral, que encabeza encuentros con los vecinos es el de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini. El también ministro de Infraestructura bonaerense estuvo este lunes entregando boletas en las localidades de Villa de Mayo y Sourdeaux. El día del debate instaló pantallas gigantes y vio el careo entre los candidatos acompañado de ex combatientes de Malvinas. “Es el único candidato que defiende nuestra soberanía”, planteó sobre Massa.Leonardo Nardini junto a ex combatientes de Malvinas en la noche del debate presidencial
El tramo final de la campaña y el rol de los intendentes hasta el momento trajo algunas novedades, también, a la vida interna del peronismo. Por ejemplo, el involucramiento del jefe comunal de Esteban Echeverría, Fernando Gray, quien la semana pasada recibió a Massa en su distrito. Gray ha tenido en todo este período marcadas diferencias con algunas decisiones de la coalición de gobierno y del rumbo del peronismo; puntualmente lo que respecta a la conducción de Máximo Kirchner al frente del PJ bonaerense. Massa llegó al distrito acompañado por la titular de ANSES, Fernanda Raverta: una leal a Máximo K. Compartieron un almuerzo en centro de jubilados.
En el sur, también hubo un gesto particular en las últimas horas que lo materializó la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza. La intendenta recibió en la municipalidad al concejal de Juntos Juan Bernasconi, que en las últimas elecciones acompañó al adversario de Mendoza, el ex intendente Martiniano Molina. “Tenemos que poner en común la defensa de la democracia y los derechos de nuestros vecinos”, explicó la intendenta.
El encuentro fue en el marco de la decisión de un sector de dirigentes del conurbano -entre los que hay concejales de Juntos que respaldaron a Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli- que días atrás decidieron respaldar a Massa. En ese listado, además de Bernasconi, aparecen los ex candidatos Florencia Casamiquela (Florencio Varela), Néstor Franco (Ezeiza) y Marcos García Cotoco (Partido de la Costa), y los concejales Mariano San Pedro (Almirante Brown), Marcela Ochs (Florencio Varela) y Pablo Maseda (Almirante Brown).
Aplausos, gritos y silbidos. Todo a la vez. «La casta tiene miedo» y «Presidente… Massa presidente», coreaban a un lado y al otro del Salón de Actos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires esta noche los invitados y adherentes de Javier Milei y Sergio Massa, los candidatos de La Libertad Avanza y Unión por la Patria que se midieron en el último debate electoral a una semana del balotaje en el que se dirimirá quién de los dos será el próximo presidente de la Nación.
La jornada fue transmitida por televisión y por streaming a través de Youtube, sin embargo sobre el final hubo algunas escenas que no todos pudieron ver. Desde el saludo final del conductor de la noche, que ocupa el mismo rol en el canal de noticias A24, Antonio Laje, hasta que los políticos se fueron del escenario pasaron casi dos minutos. Ellos se quedaron quietos en sus atriles, sonriendo, mirando al público y escuchando las aclamaciones.
La expectativa, por ese momento, giraba en torno a si después de las chicanas y enfrentamientos que el economista libertario y el ministro de Economía habían protagonizado se iban a saludar para despedirse o no. Finalmente no lo hicieron. Cada uno se fue por su lado. Primero se retiró Javier Milei y apenas unos segundos después Sergio Massa, que antes de dejar el escenario, casi en el paso final levantó su brazo derecho e hizo la «V» de la victoria. TE PODRÍA INTERESAR
La sala se desalojó rápido. De hecho, se hizo con tanta prisa por parte de las diferentes figuras que ocupaban un lugar entre el público que, pese a haber dos puertas de acceso y egreso, muchos disidentes eligieron la misma salida, como fue el caso del gobernador de la provincia de Buenos Aires, y oficialista, Axel Kicillof, que salió apenas unos metros detrás de la candidata a legisladora por La Libertad Avanza, Lilia Lemoine.
Una vez afuera, distintos políticos de cada uno de los sectores caminaron hacia el sector de prensa a dar entrevistas a los canales de televisión que allí aguardaban. Algunos miembros del público que estuvieron en la sala durante el debate dijeron a MDZ que vieron a Javier Milei salir con cierto fastidio, no así a Sergio Massa que desde su entorno calificaron como «el victorioso» de la noche.
Tan solo una semana le queda para saber si será o no Presidente a Javier Milei, que este domingo enfrentó su último debate contra su adversario político, Sergio Massa, donde desde el inicio, ambos se acusaron de mentir, recordaron aspectos de sus pasados y se criticaron mutuamente, aunque en el círculo íntimo del libertario analizaron que el resultado fue favorable a ellos y que se logró el objetivo de desactivar lo que consideraron como “mentiras y operaciones” en su contra.
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En el Salón de Actos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde también se desarrolló el encuentro previo a las elecciones generales, los dos candidatos se vieron por primera vez de frente desde que fueron votados para ir a una segunda vuelta.
Pasadas las 19:00 comenzaron a llegar a la casa de estudio los principales asesores del líder de La Libertad Avanza, aunque solo algunos de ellos frenaron para hablar con la prensa, como fue el caso de Diana Mondino y de Guillermo Francos, dos de los designados como voceros en el marco del cambio en la estrategia de comunicación del espacio.
Los integrantes del partido, que si ganan los comicios, serían designados canciller y ministro del Interior, respectivamente, defendieron la decisión de haber entregado menos boletas por mesa que el promedio establecido, lo que fue advertido por la Cámara Nacional Electoral.Fernando Cerimedo e Iván Dubois, dirigentes de La Libertad Avanza, ingresando a la Facultad (Ariel Torres)
Por la entrada también se los vio pasar a Ramiro Marra, Marcela Pagano y Romina Diez, mientras que más tarde llegaron Nicolás Posse, Santiago Caputo, Sandra Pettovello, Bertie Benegas Lynch, Guillermo Ferraro y Guillermo Montenegro, entre otros.
Entre el público también estuvieron la compañera de fórmula del presidencialista, Victoria Villarruel, su hermana y jefa de campaña, Karina Milei, y sus padres, Alicia Lucich y Norberto Milei, que arribaron junto a Fernando Cerimedo, que está a cargo de la estrategia en las redes sociales.
Si bien no fue parte del debate, otro de los temas que generó polémica durante la semana, además de las boletas, fue la iniciativa para que los clubes de fútbol se conviertan en sociedades anónimas, y de hecho en el recinto también estuvo la diputada electa Juliana Santillán, que es quien está a cargo del proyecto de ley, que ya estaría listo para ser presentado.Los dos candidatos se enfrentaron antes del balotaje
Mientras los dirigentes iban ingresando a la Facultad, afuera del edificio, sobre la avenida Figueroa Alcorta, un nutrido grupo de militantes, que acompañaba a Cerimedo, comenzó a alentar con bombos, platillos y banderas, lo que motivó el accionar de la Policía, que intervino para que la multitud no continuara avanzando y se quedara fuera del perímetro de seguridad.Te puede interesar:Elecciones 2023, en vivo: todas las noticias rumbo al balotaje, minuto a minuto
A pesar del respaldo manifiesto que le dio a La Libertad Avanza un sector de Juntos por el Cambio después de que se conocieran los resultados de las elecciones generales, no había ningún integrante de esa coalición en la lista de invitados.
Una vez iniciado el debate, luego de su presentación, en la que volvió a expresar su argumento de que “una Argentina distinta es imposible con los mismos de siempre”, Milei abrió la jornada exponiendo sobre economía, momento en el cual ratificó sus principales propuestas de campaña, como el cierre del Banco Central y la dolarización, y sorprendió al hacer una crítica a Mauricio Macri, su actual aliado.
El libertario, visiblemente molesto, llamó “mentiroso” a su rival en varias oportunidades, negó enojarse con la pregunta por la posible quita de subsidios en su eventual gestión y remarcó que solamente muestra “con pasión la indignación por un gobierno que nos viene arruinando la vida a todos”.
Entre los múltiples cruces que se registraron a lo largo de la noche, el referente opositor reiteradamente le remarcó a Massa que no lo iba “a condicionar” cada vez que el candidato de Unión por la Patria le reclamaba que contestara “por sí o por no” sobre determinado asunto.
Mientras que el actual ministro de Economía intentó señalar presuntas contradicciones en el discurso de su adversario, recordando declaraciones en antiguas entrevistas y hasta su paso como asesor del Frente Renovador, que él mismo encabeza, Milei se mantuvo firme en sus posturas y rechazó que hubiera incongruencias en su discurso.Militantes de Milei fuera de la Facultad (Nicolás Stulberg)
“Es muy fácil: si un mentiroso dice que alguien es un mentiroso, el que es acusado dice la verdad. Porque si fueras Pinocho, ya me hubieras lastimado un ojo”, expresó.
Con el perfil más ofensivo que mantuvo durante el debate, Massa también insinuó que su rival político no tiene “la templanza, la capacidad, el equilibrio mental y el contacto con la realidad” como para presidir el país, y sostuvo que al libertario años atrás no le renovaron una pasantía en el Banco Central.
“Era un joven que no estaba graduado. ¿O acaso la vida no tiene fracasos? No como vos que seguís siempre fracasando de la misma manera. Parece que no aprendiste mucho porque volviste con los K”, se defendió el economista.
Luego, inesperadamente, surgió una coincidencia entre los dos candidatos, cuando ambos destacaron, al exponer sobre la seguridad, la figura del ex alcalde de Nueva York Rudolph Giuliani, a quien los dos consideraron como un modelo a seguir.
A pesar de los embistes del tigrense, en el equipo de campaña de La Libertad Avanza consideraron que Milei tuvo un mejor desempeño durante la noche que su rival y, al finalizar la transmisión, se escuchó a la comitiva del economista cantar “la casta tiene miedo”.
En este sentido, en las filas del partido señalaron que, más allá de quién pudo haber ganado o perdido, Massa no logró el objetivo de “sacar” al opositor “para acusarlo de violento”, mientras que el libertario sí consiguió “desactivar las mentiras y las operaciones en su contra”.
Poco después del encuentro, el candidato presidencial compartió en su cuenta de X un mensaje que publicó su colega Alberto Benegas Lynch hijo, que lo felicitó por su exposición: “Hoy brilló por sus argumentos, siempre sólidos, en base a valores alberdianos que en su momento nos ubicó a la vanguardia del mundo civilizado. Solo para citar un ejemplo, fue excelente su referencia a la inseguridad del sistema Zaffaroni, quien fue contratado en el Vaticano”, escribió el catedrático.