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  • Raúl Castro en su primer discurso en la ONU agradeció el respaldo al cese del bloqueo económico

    El presidente de Cuba, Raúl Castro, exigió hoy a la comunidad internacional que busque “en la pobreza y la desigualdad” el origen de “los conflictos, generados por el colonialismo y el despojo de las poblaciones autóctonas, primero, y más tarde por el imperialismo y el reparto de esferas de influencia», al tiempo que lamentó que se “distorsione la promoción y protección de los derechos humanos, para validar e imponer decisiones políticas».
    En su primer discurso ante la asamblea de las Naciones Unidas Castro, quien no olvidó el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas, advirtió que desde aquella primera meta de la organización de “preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra y edificar una nueva forma de relaciones” para favorecer la paz y el desarrollo, muy por el contrario los conflictos se multiplicaron.
    “Desde entonces han sido constantes las guerras de agresión, la intervención en los asuntos internos de los Estados, el derrocamiento por la fuerza de gobiernos soberanos y los denominados ‘golpes suaves’», advirtió Castro, para quien resulta “inaceptable la militarización del ciberespacio y el empleo encubierto e ilegal de las tecnologías de la información y las comunicaciones para agredir a otros Estados”.
    Lamentó el mandatario que “sigue siendo una quimera” el compromiso inicial de la ONU de promover el progreso social y elevar el nivel de vida de los pueblos y contrapuso la situación de los 795 millones de personas que sufren hambre a la de gastos militares, que alcanzan los 1,7 millones de millones de dólares.
    Tras reivindicar la conformación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y la declaración de América Latina como zona de paz, enumeró una lista de solidaridarides de su país para con naciones de la región.
    Defendió así a Venezuela “ante los intentos desestabilizadores” de algunos sectores y a Ecuador “blanco del mismo guión” opositor, respaldó el reclamo de soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, celebró “los logros sociales” de la presidencia de la brasileña Dilma Rousseff y expresó su acompañamiento al reclamo de países caribeños de una reparación por los años de esclavitud que sufrió parte de su población.
    Castro tuvo palabras críticas para la Unión Europea, cuyas políticas consideró responsable de las “oleadas migratorias” que se dieron en las últimas semanas desde Medio Oriente y África del Norte.
    «La Unión Europea debe asumir de manera plena e inmediata sus responsabilidades con la crisis humanitaria que ayudó a generar», sentenció.
    Finalmente, agradeció el respaldo casi unánime de la comunidad internacional al cese del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a la isla desde hace más de medio siglo, y anticipó que la isla seguirá presentando el proyecto ante la ONU hasta que la medida quede sin efecto.
    Insistió además en que no habrá relaciones nornales con EEUU hasta que termine el bloque, se devuelva el territorio ocupado por la Base Naval de Guantánamo, cesen las transmisiones ilegales de radio y televisión desde Miami “y los planes desestabilizadores” y se compense a la isla por los daños humanos y económicos que aún sufre.

  • Gobierno colombiano y Farc anuncian histórico acuerdo de paz

    El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, y el jefe máximo de la guerrilla de las FARC, Rodrigo Londoño Echeverri, alias Timochenko, anunciaron hoy un histórico acuerdo sobre justicia transicional para intentar poner fin al conflicto de más de 50 años que incluirá amnistías amplias o indultos -pero no para delitos de lesa humanidad-, y señalaron que a más tardar en seis meses, es decir en marzo de 2016, deberá estar firmado el Acuerdo Final del Proceso de Paz.
    Tras un día cargado de expectativa y rumores, el máximo líder de la guerrilla y la cabeza del Ejecutivo de Colombia se reunieron por primera vez en La Habana -nunca se habían visto anteriormente- y tras un encuentro privado, encabezaron un acto en el que asistió también el presidente de Cuba, Raúl Castro, y delegados de los países garantes y acompañantes del proceso de paz, Noruega y Cuba, y Venezuela y Chile.
    De acuerdo con el anuncio, se creará una jurisdicción especial para la paz, que contará con salas de justicia y con un Tribunal Especial que estarán integrados especialmente por magistrados colombianos y, en participación minoritaria, juristas extranjeros.
    La función de estos dos mecanismos será, según el acuerdo, «acabar con la impunidad, obtener verdad, contribuir a la reparación de las víctimas y juzgar e imponer sanciones a los responsables de los graves delitos cometidos durante el conflicto armado, particularmente los más graves y representativos, garantizando la no repetición».
    El acuerdo, leído por los delegados garantes de Cuba, Rodolfo Benítez, y de Noruega, Dag Nylander, expresa que a la terminación de las hostilidades, el Estado otorgará «la amnistía más amplia posible por delitos políticos y conexos».
    En ese sentido, aclara que «en todo caso no serán objeto de amnistía o indulto las conductas tipificadas en la legislación nacional que correspondan con delitos de lesa humanidad, el genocidio y crímenes de guerra, como la toma de rehenes, secuestro, tortura desplazamiento forzado, desaparición forzada, ejecuciones extrajudiciales y violencia sexual».
    La jurisdicción especial para la paz tendrá competencia para juzgar no sólo a los miembros de la guerrilla sino a todos los agentes del Estado por los delitos cometidos en el contexto de la guerra y contempla dos tipos de procedimientos, uno para quienes reconocen verdad y responsabilidad y otro para quienes no lo hacen o lo hacen tardíamente, señala el texto.
    Para quienes reconozcan delitos de lesa humanidad se establecen penas que van desde los 5 a los 8 años, de restricción efectiva de libertad en condiciones ordinarias.
    El modelo base será de justicia restaurativa, lo que permitirá imponer penas restrictivas de la libertad, pero que no implican cárcel. Esto quiere decir que la víctima y el victimario podrían acordar la forma en que se cumplirá la sentencia, por ejemplo a través del desarrollo de obras.
    Todo esto se mantendrá siempre y cuando se garantice la reparación de las víctimas, porque, de lo contrario, se podría aplicar una pena efectiva de cárcel.
    Un punto clave que tendrá el acuerdo es que en determinados casos, muy específicos, habría elegibilidad política en las zonas en las que tengan la restricción de la libertad. Esto, por supuesto, requiere reglas claras que se están construyendo.
    De querer acceder a una pena alternativa, el beneficiario deberá comprometerse con su resocialización a través del trabajo, capacitación o estudio durante el tiempo que permanezca privado de la libertad.
    Quienes no reconozcan la responsabilidad en delitos graves y resulten culpables tras las investigaciones debidas incurrirán en una pena de prisión de hasta 20 años en condiciones ordinarias.
    Los negociadores, en tanto, seguirán analizando los puntos que tienen que ver con militares procesados y guerrilleros presos.
    Los jefes del equipo negociador de gobierno, encabezados por Humberto de la Calle, viajaron ayer a Cuba, anticipándose al próximo ciclo de negociaciones.
    Santos, que como ministro de Defensa propinó los más duros golpes a las FARC, viajó a La Habana por primera vez desde que se inició el proceso el 19 de noviembre del 2012, para reunirse con los negociadores de paz, y lo adelantó esta mañana cuando en su cuenta de Twitter anunció que de camino a Nueva York, donde asistirá a la Asamblea General de la ONU, haría escala en La Habana para una «reunión clave con negociadores con el fin de acelerar el fin del conflicto».
    Poco después, fuentes de la guerrilla confirmaron que ya se encontraba por la tarde en la capital cubana alias Timochenko, el máximo jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), para participar en el anuncio del acuerdo junto con Santos.
    A tres días de la vista del Papa Francisco a Cuba, en la que declaró que no puede haber «otro fracaso» en el camino de la paz y la reconciliación en ese país, que vive un conflicto armado interno desde hace medio siglo, las FARC y el gobierno protagonizaron una escena esperada por la comunidad internacional y también por la sociedad colombiana que soporta más de 50 años de conflicto que dejó no menos de 300.000 muertos.
    «Llegó la paz. A La Habana arribó Timoleón Jiménez. Estamos comprometidos con la paz», escribió hoy en Twitter la delegación de las FARC en La Habana, minutos antes de iniciar el anuncio.
    El gobierno y las FARC ya han llegado a acuerdos en temas como el desarrollo agrario, la participación en política de los guerrilleros que se desmovilicen y la lucha conjunta contra el narcotráfico.
    El último punto del proceso de paz implica un acuerdo entre las partes para definir el mecanismo que se usará para que los acuerdos sean refrendados. El gobierno ha insistido en los últimos meses en un referéndum, mientras que al comienzo del proceso las FARC plantearon una asamblea nacional constituyente.

  • El Papa Francisco se reunió con Fidel Castro en La Habana

    El papa Francisco visitó al ex presidente cubano Fidel Castro en su residencia, luego de la misa multitudinaria que celebró en la Plaza de la Revolución de La Habana, y más tarde al presidente de la isla y hermano del primero, Raúl Castro, con quien mantuvo una reunión de cortesía en el Palacio de la Revolución en su primera visita oficial a ese país como parte de una gira que también lo llevará a Estados Unidos.

    La visita de Francisco se da en el marco de la «normalización de las relaciones» entre Estados Unidos y Cuba, proceso destacado ayer por ambos cuando el papa argentino arribó a la capital cubana y fue recibido por Raúl, quien subrayó además la preocupación del sumo pontífice sobre temas sociales y medioambientales.

    Tras 56 minutos de reunión en privado, en la que el papa recibió una gran cruz de madera y un cuadro de parte del presidente cubano, no se realizaron declaraciones a la prensa.

    En el saludo oficial previo a la reunión, estuvieron presentes el secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin; el primer vicepresidente cubano, Miguel Díaz-Canel; el canciller de la isla, Bruno Rodríguez; y el presidente de la Asamblea Nacional, Esteban Lazo.

    También asistieron representantes de la jerarquía católica de la isla, como el cardenal y arzobispo de La Habana, Jaime Ortega; y el arzobispo de Santiago de Cuba, Dionisio García, que es el presidente de la Conferencia de Obispos de Cuba. Tras el encuentro, el papa se retiró de la Casa de Gobierno cubana en el tradicional Papamóvil, y se alejó del Palacio ovacionado por multitudes de fieles.

    El papa Francisco visitó además al ex presidente cubano Fidel Castro en su residencia, en un encuentro que duró 40 minutos y en el que ambos intercambiaron libros, informó el vocero del Vaticano, Federico Lombardi.

    Luego de la misa papal, Francisco se dirigió «con un grupo muy reducido» de colaboradores hacia la residencia del histórico líder de la revolución cubana, quien recibió a Francisco junto a su esposa, hijos y nietos. Francisco, según detallaron, llevó seis libros sobre diferentes temas referidos a la religión, mientras que Fidel le obsequió al sumo pontífice el libro de Frei Betto, «Fidel y la religión».

    «El papa Francisco preparó algunos libros como presente al comandante, entre ellos dos de Alessandro Pronzato, un escritor sacerdote italiano experto en la catequesis, en la divulgación teológica, que escribió muchos libros traducidos en español», detalló Lombardi.

    En cuanto a la charla, señaló que ambos se refirieron a la problemática mundial y al medio ambiente, entre otros temas, al tiempo que Lombardi trazó un paralelismo entre el encuentro de Fidel con el anterior papa, Benedicto, en el que «el comandante preguntó al papa sobre las grandes cuestiones del mundo de hoy y mañana».

    Según señalaron en el libro de Frei Betto entregado al papa, Fidel escribió la siguiente dedicatoria: «En ocasión de su fraternal visita a Cuba, con admiración y respeto del pueblo cubano. Fidel».

  • El papa Francisco ofició una multitudinaria misa en la Plaza de la Revolución de La Habana en Cuba

    El papa Francisco llamó hoy a “cuidar a los frágiles de nuestras familias y de nuestra sociedad” durante la homilía de la misa celebrada en la Plaza de la Revolución de la capital cubana, a quienes les recordó que “la importancia de una persona” no se mide por ninguna otra cosa más que por cuanto “sirve a la fragilidad de la persona”.

    “La invitación al servicio posee una peculiaridad a la que estar atentos: servir significa en gran parte cuidar la fragilidad, cuidar a los frágiles de nuestras familias, de nuestra sociedad, de nuestro pueblo”, aseguró el pontífice en relación a pasaje del evangelio en el cual los discípulos discutían quién de ellos era el más importante.

    “Son personas de carne y hueso con su vida, su historia y con su fragilidad las que Jesús nos invita a defender, a cuidar y a servir. Porque ser cristiano implica luchar y vivir para la dignidad de sus hermanos. Por eso es invitado siempre a dejar de lado sus búsquedas y deseos de omnipotencia ante la mirada concreta de los más frágiles».

    Además, el obispo de Roma pidió alejar el «servicio al prójimo» de la ideología y vincularlo a «las personas».

    «Hay una forma de ejercer el servicio que tiene como interés el beneficiar a los ‘míos’, en nombre de lo ‘nuestro’», dijo Francisco durante una homilía ante más de 100.000 personas en la Plaza de la Revolución de La Habana.

    «Ese servicio siempre deja a los ‘tuyos’ por fuera, generando una dinámica de exclusión», lamentó el Papa. «Por eso nunca el servicio es ideológico, ya que no se sirve a ideas, sino que se sirve a las personas», sostuvo el pontífice argentino.

    Para su homilía celebrada ante el presidente Raúl Castro, la mandataria argentina Cristina Fernández de Kirchner, miles de invitados especiales y de la cúpula del gobierno comunista de la isla más decenas de miles de feligreses y curiosos, Francisco eligió el «servicio al prójimo» en la vida religiosa como tema central.

    «Lejos de todo tipo de elitismo, el horizonte de Jesús no es para unos pocos privilegiados capaces de llegar al ‘conocimiento deseado’ o a distintos niveles de espiritualidad», dijo el religioso jesuita.

    «Quien quiera ser grande, que sirva a los demás, no que se sirva de los demás», agregó. «Hay un ‘servicio’ que sirve; pero debemos cuidarnos del otro servicio, de la tentación del ‘servicio’ que ‘se’ sirve», pidió.

    «No nos olvidemos de la buena nueva de hoy: la importancia de un pueblo, de una nación», dijo también el papa argentino al cerrar su homilía en el segundo día de su visita a la isla. Francisco había iniciado el sábado su primer viaje a la isla dirigiendo su saludo «a todos los cubanos», mencionando además explícitamente a los emigrados.

    La misa que Francisco ofició hoy al aire libre en la Plaza de la Revolución, uno de los lugares emblemáticos del castrismo, era uno de los eventos más esperado de la visita pastoral de cuatro días del Papa a Cuba, que tiene también un fuerte contenido político.

  • El papa Francisco llegó a Cuba y llamó a continuar el proceso de normalización con los EEUU

    El papa Francisco arribó hoy a La Habana, en el inicio de su gira por Cuba y Estados Unidos, y pronunció un breve discurso al ser recibido por el presidente cubano, Raúl Castro, en el que animó «a los responsables políticos a continuar avanzando por el camino» del reinicio de las relaciones bilaterales entre Cuba y Estados Unidos.

    El pontífice llegó hoy a la isla, en donde estará tres días y celebrará tres misas en La Habana, Holguín y Santiago de Cuba; para posteriormente trasladarse a Estados Unidos en una gira histórica por el restablecimiento de las relaciones entre ambos países.

    Es que a fines del año pasado, Estados Unidos y Cuba comenzaron a normalizar sus relaciones bilaterales tras el rol clave del papa argentino en las negociaciones, ya que inclusive escribió él mismo cartas a los dirigentes para arengar el diálogo.

    El papa llegó en un avión de Alitalia, con las banderas cubana y vaticana flameando en el aeropuerto internacional José Martí, a donde arribó segundos después de las 17 hora argentina (16 cubana).

    Francisco fue recibido por un conmovido presidente de Cuba,quien lo esperaba para dar inicio a la celebración oficial que se realizó en presencia de cientos de fieles que aguardaron su llegada con banderas de Cuba y el Vaticano, con un franco protagonismo de jóvenes que animaron la jornada al cántico «esta es la juventud del papa».

    Apenas bajó del avión, el solideo del Papa voló por los aires y apenas se levantó a recogerlo, pero no se lo volvió a colocar hasta que Castro pronunció su discurso, antecedido por el recibimiento de cuatro niños cubanos que le obsequiaron ofrendas florales conmovidos por la bendición de Francisco, quien los abrazó con ternura.

    La banda oficial del Ejército Cubano sonó al arribo de Francisco, mientras una fila de obispos lo saludaba desde el ardiente asfalto cubano, frente a una tarima que se montó con dos sillones y un atril para que los mandatarios pronunciaran sus discursos.

    El primero en hablar fue Castro, quien agradeció a Francisco «su apoyo al diálogo entre los Estados Unidos y Cuba», ya que «el restablecimiento de las relaciones diplomáticas ha sido un primer paso en el proceso hacia la normalización de los vínculos entre ambos países».

    Además, condenó el bloqueo que realiza desde hace más de 50 años Washington a la isla, al sostener que «provoca daños humanos y privaciones a las familias cubanas, es cruel, inmoral e ilegal, y debe cesar»; y reclamó nuevamente que «el territorio que usurpa la Base Naval en Guantánamo debe ser devuelto a Cuba»

    El mensaje de Francisco abogó por la continuación del camino de las negociaciones, en pos de la «cultura del encuentro», concepto que se ha convertido en uno de los pilares de su pontificado.

    «Desde hace varios meses estamos siendo testigos de un acontecimiento que nos llena de esperanza: el proceso de normalización de las relaciones entre dos pueblos tras años de distanciamiento», sostuvo el pontífice.

    «Ese es un signo de la victoria de la cultura del encuentro, del diálogo, del sistema del acrecentamiento universal por sobre el sistema, muerto para siempre, de dinastía y de grupos», sostuvo el papa citando al escritor y fundador del Partido Comunista de Cuba José Martí.

    De esta manera, animó hoy «a los responsables políticos» del «proceso de normalización de las relaciones de los pueblos» cubano y estadounidense a «continuar por ese camino y desarrollar sus potencialidades».

    Ello «como prueba del alto servicio que están llamados a prestar en favor de la paz y el bienestar de sus pueblos de toda América, y como ejemplo de la reconciliación para el mundo entero, en una atmósfera de Tercera Guerra Mundial por etapas», sentenció.

    En otro párrafo de su discurso, celebró «el 80 aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre la República de Cuba y la Santa Sede», y destacó las visitas papales anteriores de Juan Pablo II, en 1998, y de Benedicto XVI, en 2012.

    «Sé que su recuerdo suscita gratitud y cariño en el pueblo y las autoridades de Cuba», sostuvo y afirmó: «Hoy renovamos esos lazos de cooperación y amistad para que la Iglesia siga acompañando y alentando al pueblo cubano en sus esperanzas y en sus preocupaciones».

    Bajo el lema «Misionero de la Misericordia», Francisco arribó hoy a Cuba en la tercer visita del Papa Francisco a Latinoamérica, gira que continuará hasta el martes, cuando se trasladará a Estados Unidos.

    Al retirarse del aeropuerto, Francisco se dirigió en ‘papamóvil’ hacia La Habana, saludando a cientos de miles de fieles que que lo ovacionaron agitando banderas de Cuba y el Vaticano, aproximándose a su paso en el trayecto de 25 kilómetros.

  • Obama y Castro dialogaron para flexibilizar el embargo previo a la visita del Papa a la isla

    El gobierno de Estados Unidos anunció hoy nuevas medidas que amplían a sus ciudadanos las facilidades para viajar, hacer negocios, enviar remesas y prestar servicios de telecomunicaciones en Cuba, en un nuevo paso hacia la flexibilización del bloqueo económico y en vísperas del viaje del papa Francisco a la isla, lo que dio paso a un diálogo telefónico entre los mandatarios Raúl Castro y Barack Obama.

    Los presidentes conversaron sobre el levantamiento de sanciones al comercio y viajes que alivian el embargo, en una charla en la que Castro le recalcó a Obama la necesidad de profundizar el alcance de esas medidas «y de eliminar definitivamente la política de bloqueo en beneficio de ambos pueblos», señala un comunicado oficial divulgado en La Habana.

    Las nuevas medidas entrarán en vigor el lunes 21 de septiembre, anunciaron hoy los departamentos de Tesoro y de Comercio de Estados Unidos, y estos cambios no supondrán el levantamiento total del embargo económico y comercial, medida que únicamente el Congreso puede decidir.

    En sintonía con la flexibilización de restricciones que comenzó en enero, un mes después del inicio del proceso para normalizar las relaciones bilaterales, las medidas anunciadas hoy están diseñadas «para apoyar al sector privado cubano emergente», indicó en un comunicado la secretaria de Comercio de Estados Unidos, Penny Pritzker, junto con el secretario del Tesoro, Jack Lew.

    Lew dijo que estas regulaciones subrayan el «compromiso» del presidente Obama con «promover un cambio constructivo para el pueblo cubano», y resaltó que una relación bilateral «más abierta y fuerte» tiene el potencial «de crear oportunidades económicas para estadounidenses y cubanos por igual».

    En la conversación de esta tarde, Castro y Obama hablaron sobre los «pasos dados» desde su histórica y hasta la fecha única reunión de abril en la pasada Cumbre de las Américas, en Panamá, la reapertura de embajadas en La Habana y Washington y la agenda de temas que ambos países tratarán en los próximos meses para la normalización de relaciones.

    Antes de la visita del papa Francisco a Cuba y a Estados Unidos, los mandatarios de ambos países reconocieron la contribución del pontífice «al inicio de una nueva etapa en las relaciones» bilaterales.

    Castro, según la nota oficial, ratificó al presidente Obama la voluntad de Cuba de avanzar en las relaciones con los Estados Unidos, sobre la base del respeto y la igualdad soberana.

    Concretamente, bajo las nuevas normas anunciadas hoy los estadounidenses podrán mantener presencia física en Cuba, mediante una oficina o un almacén, en sectores como el periodístico, el agrícola y la construcción, el correo y envíos postales, las telecomunicaciones y las empresas de viajes, entre otros. Además, los negocios que se instalen en la isla podrán contratar a ciudadanos cubanos, así como abrir y mantener cuentas bancarias allí.

    Aunque el turismo en la isla seguirá estado prohibido para la mayoría de estadounidenses, Washington facilitará aún más los viajes a cierto número de ellos, siempre y cuando entren dentro de las 12 categorías existentes de personas autorizadas a viajar a la isla por la legislación actual.

    Entre esas categorías se cuentan quienes hagan visitas familiares, los periodistas, los funcionarios del gobierno, los que quieran ir por actividades religiosas o de apoyo al pueblo cubano y los que participen de proyectos humanitarios.

    Puntualmente se permitirá el transporte por barco entre Estados Unidos y Cuba de pasajeros autorizados a viajar a Cuba y lo podrán hacer directamente, sin tener que pasar por terceros países. En el sector de las telecomunicaciones e internet, los estadounidenses autorizados podrán prestar servicios en asociación con entidades cubanas.

    El gobierno de Obama facilitará aún más los intercambios educativos con universidades e instituciones académicas cubanas. El secretario del Tesoro aseguró que al relajar las sanciones «Estados Unidos está ayudando al pueblo cubano en su esfuerzo para lograr la libertad política y económica necesaria para construir una Cuba democrática, próspera y estable».

    En una conferencia telefónica con periodistas, una funcionaria norteamericana de alto rango explicó que la posibilidad de tener «presencia física» en la isla es «un gran paso», aunque matizó que los requisitos que fije el gobierno de la isla para establecer negocios están «fuera del control» de Estados Unidos.

    Según el presidente del Consejo Económico Estados Unidos-Cuba, John Kavulich, se trata de «la mayor modificación en materia comercial y de inversiones» entre los dos países «en décadas».

    Otro alto funcionario reseñó en la conferencia que están en marcha conversaciones para reanudar los vuelos comerciales regulares entre los dos países, algo que podría acordarse antes de fin de año.

    La semana pasada, Obama renovó por un año más la llamada Ley de Comercio con el Enemigo, que sustenta el embargo impuesto a Cuba hace más de medio siglo, para poder seguir manteniendo su autoridad ejecutiva para relajar sanciones a la isla en el proceso de normalización bilateral.

    El mandatario estadounidense se mostró a favor de levantar el embargo, algo que solo puede hacer el Congreso de mayoría republicana. Como era esperable, los republicanos criticaron «las concesiones a cambio de nada» que Obama «está haciendo al gobierno de Raúl Castro».

    «La política de Obama de inyectar dinero en los cofres del régimen de los Castro no hace más seguro a Estados Unidos ni más libre al pueblo cubano», dijo el candidato republicano Marco Rubio, quien dudó de la legalidad de las medidas anunciadas por Obama.

    El diálogo que Obama y Castro mantuvieron hoy sera la antesala de otro encuentro cuando coincidirán el próximo lunes en Nueva York en la Asamblea General de la ONU. Según el gobierno de la isla, «habrá interacciones» aunque no hay una reunión bilateral fijada.

  • Kerry izó la bandera de Estados Unidos en la reapertura de la embajada en Cuba

    El secretario de Estado de EEUU, John Kerry, volvió a izar hoy la bandera de su país en la embajada en La Habana tras más de 54 años, después de que ambos países retomaran sus relaciones diplomáticas el pasado 20 de julio.

    El funcionario presidió la reapertura de la delegación diplomática en una ceremonia en la que pronunció un discurso en inglés y en español, en el que reivindicó la vocación negociadora de los presidentes Barack Obama y Raúl Castro.

    En su discurso el secretario de Estado aseguró que «Hoy es un día para hacer a un lado viejas barreras y explorar nuevas posibilidades». Y continuó afirmando que «Los Estados Unidos acogen con beneplácito este nuevo comienzo de su relación con el pueblo y el Gobierno de Cuba. Sabemos que el camino hacia unas relaciones plenamente normales es largo, pero es precisamente por ello que tenemos que empezar en este mismo instante».

    También agradeció a todos los que posibilitaron que este restablecimiento de relaciones haya sido posible. «Gracias por acompañarnos en este momento histórico cuando nos preparamos para izar nuestra bandera en la embajada de los Estados Unidos en La Habana, simbolizando el restablecimiento de relaciones diplomáticas luego de más de 54 años. Esta es también la primera vez desde 1945 que un Secretario de Estado de EE.UU. visita Cuba». Mencionó el rol clave del presidente Obama y Castro. «Mis amigos, estamos reunidos aquí hoy porque nuestros líderes —el presidente Obama y el presidente Castro— tomaron una decisión valiente para dejar de ser prisioneros de la historia y enfocarnos en las oportunidades de hoy y del futuro».

    Luego sorprendió con unas palabras en español en donde subrayó: «Sabemos que el camino es largo. No hay nada que temer ya que serán muchos los beneficios que gozaremos cuando permitamos a nuestros ciudadanos conocerse mejor, realizar negocios de forma habitual, intercambiar ideas y aprender los unos de los otros».

    Kerry citó al poeta José Marti al decir que todo lo que divide es un pecado para la humanidad. «Hubo demasiadas décadas de miedo y frustración», señaló luego el secretario de Estado. «Estamos seguros de que éste es el momento de acercar dos pueblos, que no ya no somos enemigos sino vecinos», agregó.

    Por último, y antes de dar pie al izamiento de la bandera, dijo que es fundamental que Cuba transite hacia un sistema democrático. «Después de todo, el futuro de Cuba está en las manos de los cubanos.Los líderes de La Habana –y la gente de La Habana– deben saber también que Estados Unidos continuará liderando los principios y reformas democráticas». Y agregó, «Creemos que los cubanos van a estar mejor con una democracia genuina, donde las personas sean libres de escoger a sus líderes, expresar sus ideas y practicar su fe; donde el compromiso con la justicia social y económica se realice a plenitud; en la que las instituciones respondan a quienes sirven; y en la que la sociedad civil es independiente y libre de florecer».

    En un tono un tanto conmocionado finalizó dando lugar al izamiento de la bandera. «Nos preparamos para izar la bandera de EEUU, lo que simboliza el restablecimiento de las relaciones. El camino para el aislamiento que había entre nuestros países no era el correcto».

    Los encargados de izar la bandera fueron  los tres marines, hoy retirados, que la arriaron hace 54 años cuando los dos países rompieron relaciones. Kerry está haciendo historia con la visita ya que hace 70 años que un secretario de Estado no pisa suelo cubano.

     

  • Scioli se reunió con Raúl Castro en Cuba

    Con el inicio de su agenda de trabajo, Daniel Scioli se convierte esta mañana en el primer gobernante y dirigente político extranjero en ser recibido por el presidente cubano Raúl Castro, luego de la histórica reapertura de las embajadas de ese país y de los Estados Unidos, tras 54 años y en el marco del restablecimiento de las relaciones diplomáticas.

    Este encuentro adquiere singular relevancia, dando cuenta de la importancia que Cuba le otorga a la Argentina en este momento trascendente en el contexto internacional, en el que los cubanos afrontan nuevos desafíos, y que serán abordados por Castro y Scioli.

    En ese sentido, se ha destacado el rol protagónico del Papa Francisco, con su intervención decisiva, para este acuerdo histórico entre Estados Unidos y Cuba.

    El gobernador bonaerense y precandidato presidencial por el Frente para la Victoria, Daniel Scioli, almorzó este miércoles con el presidente cubano Raúl Castro, en su visita al país caribeño.

    Scioli tuvo por la mañana una entrevista con el jefe de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista Cubano y ex ministro de Salud Pública del Partido Comunista cubano, José Ramón Balaguer Cabrera.
    «Este encuentro adquiere singular relevancia, dando cuenta de la importancia que Cuba le otorga a la Argentina en este momento trascendente en el contexto internacional, en el que los cubanos afrontan nuevos desafíos, y que serán abordados por Castro y Scioli», explicó el gobernador en un comunicado oficial.

    scioli castro

    Previo a la reunión con Castro, Scioli mantuvo un encuentro con José Ramón Balaguer Cabrera, jefe de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista Cubano y ex ministro de Salud Pública.
    Antes de llegar a Cuba, Scioli se mostró muy interesado en entrevistarse con el mandatario cubano, en medio del acercamiento de la Habana con Washington.

    «Es una entrevista que me movilizó mucho, porque se dará en un momento histórico en la relación entre Cuba y Estados Unidos, con perspectivas muy buenas para un país que es un sentimiento», señaló Scioli.

    «La Argentina tiene que estar al lado en esta apertura, tengo muy presente cuando Fidel vino a la asunción de Néstor Kirchner», recordó.

     

     

  • Cuba y Estados Unidos reabrieron hoy sus embajadas

    Cuba y Estados Unidos reanudan a partir de hoy relaciones diplomáticas tras más de 54 años de ruptura, en un paso más del acercamiento entre los dos países anunciado el 17 de diciembre pasado por los presidentes Raúl Castro y Barack Obama.

    Washington y La Habana retomaron oficialmente sus relaciones a partir de las 0.01 de hoy y a esa hora, las Secciones de Intereses de uno y otro país, abiertas en 1977, pasaron a ser formalmente embajadas. El acto más simbólico de la jornada se celebrará hoy en la ya embajada cubana en Washington, donde se presentará el cartel con la nueva denominación y se izará la bandera cubana.

    El ministro cubano de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, está en Washington para encabezar la delegación de la isla en la ceremonia de apertura de su embajada en ese país. El acto iniciará con el izamiento de la bandera cubana y la entonación del himno nacional para oficializar el establecimiento del consulado, tras más de 50 años sin representación.

    Estados Unidos estará representado por Roberta Jacobson, máxima responsable para América Latina del Departamento de Estado y representante del gobierno estadounidense en las negociaciones bilaterales de los últimos meses.

    Rodríguez se reunirá después en Washington con su homólogo norteamericano, John Kerry. En La Habana no hay previsto ningún acto formal de reapertura y la bandera de Estados Unidos no ondeará en la embajada del país hasta que Kerry visite próximamente la isla.

    Por el momento tampoco habrá embajador: Jeffrey DeLaurentis, hasta ahora director de la Sección de Intereses en La Habana, será ascendido a jefe de negocios, al igual que el hasta ahora jefe de la legación cubana en Washington, José Ramón Cabañas.

    La bandera cubana sí se colocará en la sede del Departamento de Estado junto a la del resto de países con los que Estados Unidos mantiene relaciones.

    Será «un histórico paso hacia adelante para normalizar las relaciones con el gobierno de Cuba y su pueblo, y para empezar un nuevo capítulo con nuestros vecinos en las Américas», dijo el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, al fijar el pasado 1 de julio que hoy sería la fecha para la reapertura de embajadas.

    El primer paso se había dado ya el 17 de diciembre del año pasado, cuando ambos países hicieron el histórico anuncio de que reanudarían relaciones, tras negociar durante 18 meses en secreto.

    A ello le siguieron unos seis meses de conversaciones y el encuentro en abril en Panamá entre Obama y el presidente cubano, Raúl Castro. El acercamiento, sin embargo, no terminará hoy debido a que ambas partes ya han señalado de antemano que la plena normalización de relaciones será un camino «largo y difícil».

    «Nadie espera que Cuba se transforme de la noche a la mañana», dijo Obama, que considera que la apertura de embajadas permitirá «apoyar la democracia y los derechos humanos» en la isla. Raúl Castro, por su parte, reiteró la semana pasada que, para poder tener «relaciones normales», Washington debe levantar el embargo que impuso a Cuba en los años 60.

     

    Primer comunicado de la Embajada de Estados Unidos en Cuba

    La sede de Estados Unidos en Cuba emitió hoy por vez primera en 54 años una nota de prensa identificándose como Embajada de los Estados Unidos de América La Habana, Cuba , para anunciar la nueva relación con el país.

    «En concordancia con el anuncio efectuado el 1 de julio por el presidente Barack Obama, hoy los Estados Unidos y Cuba han restablecido relaciones diplomáticas», divulgó. Y agregó que la Sección de Intereses de los Estados Unidos se ha convertido oficialmente en la Embajada de los Estados Unidos en La Habana, y continuará sus funciones diplomáticas desde su sede en el Malecón.

  • Obama anunció la reapertura de embajadas de Cuba y EEUU, será el 20 de Julio

    El presidente Barack Obama anunció en un contacto con la prensa la formaización de la reapertura de las respectivas embajadas, Obama resaltó que ese paso es “más que alzar las banderas, que es algo simbólico” y celebró que “la opinión pública de ambos países” respalde las negociaciones, aunque admitió que entre ambos gobiernos habrá “profundas diferencias”. “Somos vecinos; ahora podemos ser amigos”, señaló el mandatario en la Rosaleda de la residencia presidencial, en un breve discurso televisado.

    A su vez el presidente de Estados Unidos, pidió hoy al Congreso de su país que “escuche al pueblo cubano y escuche al pueblo estadounidense” y vote el levantamiento del bloqueo a Cuba, remarcó que “no se puede secuestrar el futuro” de la isla “por lo que sucedió en el pasado” y reconoció que “la política de aislamiento no funcionó”.

    Por ahora Obama confirmó que será el sec de edo John Kerry quien viaje a Cuba a reabrir la embajada, aunque se especula con que el mismo Presidente sea quien viaje o al menos que realice un último viaje antes de terminar su mandato.

    https://youtu.be/7ijOYfiw_jU?t

    El jefe de la sección de Intereses de Estados Unidos en Cuba, Jeffrey DeLaurentis, entregó formalmente en la Cancillería de Cuba, en La Habana, una carta del presidente Barack Obama al presidente cubano Raúl Castro, sobre la reapertura de embajadas.

    Desde el periódico oficial cubano Granma se publicó un comunicado oficial. «Al formalizar este paso, Cuba y los Estados Unidos ratificaron la intención de desarrollar relaciones respetuosas y de cooperación entre ambos pueblos y gobiernos», plantea la declaración de Cuba. «Con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la apertura de embajadas, concluye la primera etapa de lo que será un largo y complejo proceso hacia la normalización de los vínculos bilaterales, como parte del cual habrá que solucionar un grupo de asuntos derivados de políticas del pasado, aún vigentes, que afectan al pueblo y a la nación cubana», agrega.

    DeLaurentis entregó la carta al vicecanciller cubano, Marcelino Medina, pasadas las 9 -hora local-. Fue un breve acto protocolar en un salón del Ministerio de Relaciones Exteriores, engalanado con las banderas cubana y estadounidense. Donde se confirmó el 20 de Julio como el día en el que reabrirán ambas embajadas en las capitales de los respectivos países.

    Obama y el presidente de Cuba, Raúl Castro, anunciaron el 17 de diciembre pasado la decisión común de descongelar la relación bilateral, rota en 1961, y como primer gesto liberaron a agentes cubanos presos en Estados Unidos y estadounidenses presos en Cuba.

    La apertura de las embajadas cerrará la fase del restablecimiento de las relaciones diplomáticas pero no la total normalización del vínculo, ya que para eso, según Cuba, es necesario el levantamiento del embargo económico impuesto a la isla en 1962 y la devolución de los terrenos que ocupa la base naval de Guantánamo, temas que el gobierno de Obama no puede resolver por sí mismo porque tienen estado legal y solo pueden ser modificados por el Congreso.

    La medida ha sido posible tras varias rondas de negociaciones, tanto en La Habana como en Washington, y la salida de Cuba de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo del Departamento de Estado, hecho que se consumó a finales de mayo y que constituía una demanda de Cuba.