Etiqueta: palestina

  • Enfrentamientos entre el ejército israelí dejó un centenar de heridos en Palestina

    Un centenar de palestinos resultaron heridos hoy en enfrentamientos con fuerzas de seguridad israelíes, aunque no en Jerusalén, donde se levantaron las restricciones al ingreso de jóvenes a la explanada de las mezquitas y la jornada transcurrió en tranquilidad.

    Antes de que los disturbios se extendieran por Cisjordania y Gaza, las autoridades israelíes levantaron hoy por primera vez en un mes las restricciones de edad a los musulmanes para que pudieran acudir al rezo de los viernes en la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén, y la oración concluyó sin incidentes en la ciudad.

    En tanto, luego de semanas de violencia, continuaban los esfuerzos diplomáticos para aplacar la violencia en la convulsionada región, que llevó a la ONU a manifestar su «profunda preocupación» por una situación que ya se cobro más de medio centenar de vidas.

    Así, el llamado del grupo islamista Hamas a los palestinos de Gaza y Cisjordania a «hacer frente a las fuerzas del Ejército israelí» fue secundada en diferentes puntos de Palestina, pero no en el sitio donde, dos semanas después de la implantación de las restricciones por parte de Israel, se inició la ola de violencia.

    En la entrada norte de Hebrón, en Halhul, tuvo lugar una manifestación convocada por Hamas que acabó con duros choques que se saldaron con tres palestinos con heridas de munición viva, otros dos por balas de metálicas cubiertas de caucho y otros 15 atendidos por inhalación de gas lacrimógeno disparado por las fuerzas israelíes, informó la agencia de noticias Maan.

    En esta región cisjordana los disturbios se concentraron en dos puestos que controla el Ejército israelí situados en el corazón de la ciudad, donde los manifestantes palestinos arrojaron piedras y cócteles molotov y las fuerzas de ocupación respondieron con gases y armas de fuego.

    También en Cisjordania, el jefe de una organización judía de derechos humanos fue atacado hoy con un cuchillo por un colono judío enmascarado cerca de un asentamiento judío en Cisjordania.

    El agresor judío abordó al rabino Arik Ascherman, quien resultó ileso y dirige Rabinos por los Derechos Humanos, e intentó agredirlo con un cuchillo durante la cosecha de olivas en tierras palestinas cerca del asentamiento judío de Itamar.

    Según la policía, que calificó el hecho de «incidente entre grupos de derecha e izquierda», el incidente tuvo lugar cuando el colono judío trató de robar las aceitunas recolectadas por los activistas de izquierda que ayudan a los palestinos en la cosecha.

    Una portavoz militar informó que en la zona del asentamiento de Bet El, próxima a Ramallah, se produjeron enfrentamientos en los que un agente de la Guardia de Fronteras israelí recibió leves heridas en una mano.

    También cerca de este lugar, una madre de 40 años y sus dos hijas de 4 y de 11, de nacionalidad israelí, fueron heridas de diversa consideración al ser atacado el vehículo en el que viajaban con un cóctel molotov, comunicó el Ejercito israelí, informó la agencia de noticias EFE.

    En el puesto de control del DCO, entrada de diplomáticos, cooperantes humanitarios, periodistas y personalidades palestinas a Ramallah, se concentraron hoy unas 300 personas, un tercio de ellas miembros del movimiento nacionalista Al Fatah que lidera el presidente palestino, Mahmud Abbas, para apoyar la convocatoria de la «Jornada de la Ira», según testigos.

    La agencia palestina Maan informó también de al menos 13 personas que resultaron intoxicados por inhalación de gas en Qalqilia, al norte de la ocupada Cisjordania, y otros dos en Ramallah, conforme a datos de la Media Luna Roja (equivalente a la Cruz Roja).

    En Belén, ciudad palestina próxima a Jerusalén también en territorio ocupado, los choques se concentraron en las inmediaciones de la Tumba de Raquel, donde palestinos arrojaron cócteles molotov y piedras y las fuerzas israelíes emplearon medios de dispersión de masas.

    En Gaza, de acuerdo con el Ministerio de Sanidad local, 18 palestinos resultaron heridos por disparos de fuerzas israelíes con munición real y balas de núcleo de acero y cubierta de caucho, incluyendo tres fotógrafos y cámaras locales.

    En el interior de la bloqueada franja de Gaza, Hamas y la también islamista Yihad Islámica organizaron manifestaciones para mostrar su apoyo al actual alzamiento, que consideran una nueva Intifada, y pedir su continuación.

    Después de 23 días de disturbios y ataques que parecen no amainar, la diplomacia internacional sigue extendiendo sus esfuerzos para detener la ola de violencia que se ha cobrado la vida de 51 palestinos -cerca de la mitad de ellos abatidos en agresiones a israelíes en su inmensa mayoría con arma blanca-, nueve israelíes, un eritreo y un palestino con nacionalidad israelí.

    El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, incidió hoy en sus llamamientos a la calma para evitar que la situación empeore y, en especial, tome tintes cada vez más religiosos, y mostró su «profunda preocupación» por lo que tuvo oportunidad de testificar durante su inesperado viaje a la región esta semana.

    Sin embargo, se mostró moderadamente optimista y aseguró hoy ante la prensa en Nueva York que «a pesar de la ira y de la polarización, todavía hay tiempo para dar un paso atrás desde el borde del abismo».

    Además, el Cuarteto para Oriente Medio -compuesto por la ONU, EEUU, Rusia y la UE- se reunió hoy en Viena para abordar la espiral de violencia en un encuentro en el que participaron el secretario de Estado estadounidense, John Kerry y el ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov.

    Durante el encuentro, el Cuarteto insistió en la necesidad de que Israel mantenga el statu quo de los lugares sagrados de Jerusalén y reiteró su llamamiento a ambas partes a la moderación y evitar la retórica provocadora, según se explicó en un comunicado.

  • Netanyahu dijo que el Holocausto judío no fue idea de Hitler sino de un líder palestino

    El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, desencadenó hoy una extendida controversia después de afirmar que un líder palestino de la época de la Segunda Guerra Mundial instigó el exterminio de los judíos por el régimen nazi de Adolfo Hitler.

    Especialistas y sobrevivientes de las masacres nazis, e incluso miembros del gobierno israelí, vituperaron los comentarios de Netanyahu como históricamente inexactos y por considerar que hacen el juego a los negacionistas del Holocausto al aliviar la responsabilidad de Hitler y de los nazis.

    Otros críticos dijeron que las declaraciones del premier nacionalista incitaban al odio contra los actuales palestinos justo en medio de la peor ola de violencia y tensiones en Israel y Palestina desde la ofensiva israelí del año pasado contra la Franja de Gaza.

    En un discurso dado anoche ante dirigentes judí­os de todo el mundo, Netanyahu aprovechó una anécdota histórica para ilustrar sus afirmaciones de que lo que califica como «incitación» de los palestinos relativa al lugar más sagrado de Jerusalén, la Explanada de las Mezquitas, se remonta a varias décadas.

    En los últimos días, el jefe de gobierno ha insistido en que una ola de recientes ataques palestinos no está vinculada con los 48 años de ocupación militar israelí de las tierras internacionalmente reconocidas como integrantes de Palestina, como afirman los palestinos, sino con años de odio.

    Según dijo Netanyahu, Hitler no querí­a «exterminar» a los judí­os sino «expulsarlos», pero fue convencido de la «solución final» por el muftí­ de Jerusalén, Haj Amin Al-Husseini, con mentiras de que los judíos querían destruir el Monte del Templo, como éstos últimos llaman a la Explanada de las Mezquitas.

    «Hitler en esa época no querí­a exterminar a los judí­os sino expulsarlos. El muftí­ fue y le dijo: ‘Si los expulsas, vendrán a Palestina’. ‘Qué deberí­a hacer’, preguntó, y el muftí­ le contestó: ‘Quémalos’», afirmó Netanyahu sobre un encuentro que Al-Husseini mantuvo con Hitler en Berlín en noviembre de 1941.

    El lí­der de la oposición israelí­, Isaac Herzog, dijo que se trata de una «peligrosa distorsión». «Pido a Netanyahu corregirla inmediatamente porque minimiza el Holocausto … y la responsabilidad de Hitler en el terrible desastre de nuestro pueblo», resumió la agencia de noticias ANSA.

    En Facebook, Herzog recordó que «el hijo de un historiador deberí­a ser preciso sobre la historia. Netanyahu olvidó que no sólo es el primer ministro de Israel, sino el primer ministro del gobierno y del pueblo judí­o. Hay un solo Hitler, concluyó.

    Por su parte, en un comunicado firmado por su secretario general, Saeb Erekat, la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) afirmó que «Netanyahu odia tanto a los palestinos que está dispuesto a absolver a Hitler del asesinato de seis millones de judí­os durante el Holocausto».

    «Netanyahu deberí­a dejar de usar esta tragedia humana para anotarse puntos para sus objetivos polí­ticos», concluyó Erekat.

    Las declaraciones, con las que Netanyahu supuestamente explicaba la existencia de los crematorios en los campos de extermino nazis, indignaron incluso al titular de Defensa de Israel, Moshe Yaalon, su ministro más próximo.

    «Al Husseini se encontró con Hitler en 1941, por supuesto que no fue él quien inventó la solución final», señaló en declaraciones a la radio militar en las que recordó que toda la persecución nazi comenzó mucho antes, en 1935.

    Otro diputado, el laborista Itzik Shmuli, exigió al primer ministro que se disculpe «personalmente» ante los supervivientes del Holocausto, informó la agencia de noticias EFE.

    «¡El jefe del Gobierno de Israel al servicio de los negacionistas del Holocausto…! !Eso si que no lo habí­amos visto hasta ahora! No es la primera vez que Netanyahu deforma los hechos históricos pero una mentira de esta envergadura es algo nuevo», afirmó Shmuli en declaraciones a la servicio de noticias Ynet.

    Los polémicos comentarios del primer ministro llegaron en un momento particularmente delicado, justo el mismo día en que viajó a Alemania y se reunió con la canciller germana, Angela Merkel.

    Antes de abordar su avión hacia Berlín, Netanyahu intentó hoy aplacar el clamor de sus crí­ticos, pero se mantuvo inconmovible en su acusación al muftí­ de Jerusalén, algo que reiteró luego en conferencia de prensa conjunta con Merkel en la capital alemana.

    «Hitler es el responsable del Holocausto(…) Está muy claro que fue el responsable del aniquilamiento de seis millones de judíos», declaró en Berlín junto a la jefa de gobierno alemana.

    No obstante, recalcó que el mufti «apoyó la solución final» y que «hay testimonios que demuestran» que presionó a Hitler y a los nazis para que la aplicaran.

    Merkel, por su parte, no se refirió directamente a los dichos iniciales de Netanyahu, pero los rechazó indirectamente al asegurar que «no hay razón para cambiar» la visión alemana de la historia sobre la «responsabilidad» del nazismo en el exterminio de judíos.

    En Israel, Dina Porat, la principal historiadora de Yad Vashem, la institución oficial israelí para el recuerdo de las víctimas del Holacausto, dijo que Al Husseini quería que Hitler incluyera a los judíos de Palestina en sus planes de exterminio.

    «De todos modos, esto no significa que haya sido quien le dio la idea a Hitler de deshacerse de los judíos. (Hitler) No necesitaba al muftí para que le dé la idea», señaló.

    La presidenta de la organización de los sobrevivientes del Holocausto, Colette Avital, dijo que los sobrevivientes estaban «desconcertados» por las palabras de Netanyahu.

    No es la primera vez que Netanyahu se pronuncia de esta manera. Ya en 2012, durante un discurso ante la Knesset (parlamento israelí­) habí­a asegurado que Al Husseini fue «uno de los principales arquitectos» de la «solución final», recordó el diario israelí Haaretz.

  • Ban Ki-Moon llegó a Jerusalem en una jornada que dejó cinco palestinos y un israelí muertos

    El secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, llegó hoy a Jerusalén en una visita sorpresa para intentar distender una situación cada más explosiva, que hoy dejó al menos cinco palestinos y un israelí muertos en los territorios ocupados de Cisjordania y la Franja de Gaza.

    No bien aterrizó, Ban se reunió con el premier ministro y el presidente de Israel, Benjamin Netanyahu y Reuben Rivlin, respectivamente, y los instó a avanzar hacia el «fin de la ocupación» y a volver a sentarse en la mesa de negociación con sus pares palestinos.

    Después de tres semanas de ataques y represión cotidianos, el principal mensaje que quiso dejar hoy la máxima figura de la ONU fue que «no es demasiado tarde para evitar una crisis mayor» y que ninguno de los dos lados debe «permitir que los extremistas piensen que la violencia es la solución».

    «Las acciones unilaterales sólo perpetuarán la espiral de violencia», agregó Ban en una conferencia conjunta con Netanyahu, en la que también le advirtió a su anfitrión que «las medidas de seguridad pueden ser contraproducentes y generar más frustración».

    Por su parte, el premier israelí aseguró que su gobierno «tiene que defender a sus ciudadanos» y negó que sus fuerzas militares y policiales estén haciendo un uso excesivo y desproporcionado de la fuerza contra los palestinos, informó la agencia de noticias EFE.

    Se espera que el secretario general de la ONU se reúna mañana en Ramallah, Cisjordania, con el presidente palestino, Mahmoud Abbas, al mismo tiempo que el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, tiene planeado reunirse con Netanyahu en Alemania.

    El maratón diplomático terminará el viernes próximo cuando Kerry llegue a la capital jordana, Ammán, y se reúna con el rey Abdullah II y con el presidente palestino, Abbas.

    Cada día que pasa, la situación en Israel y en los territorios palestinos ocupados empeora y desde el comienzo de octubre ya murieron 48 palestinos, 9 israelíes y un inmigrante eritreo, mientras que más de mil palestinos y decenas de israelíes resultaron heridos.

    La violencia hoy se concentró en los territorios ocupados de Cisjordania y la Franja de Gaza, en donde cinco palestinos murieron baleados por fuerzas de seguridad israelíes y un colono judío falleció tras ser atropellado por un camión palestino, según el Ejército israelí.

    Ya entrada la noche, dos jóvenes palestinos murieron baleados por tropas de la ocupación, luego de que los acusaran de querer acuchillarlos cerca de la colonia de Beit Hashalom, en la ciudad de Hebrón, una de las zonas más tensas y violentas de Cisjordania.

    Según el Ejército israelí, los presuntos atacantes llegaron a acuchillar y herir levemente a un soldado.

    Sin embargo, testigos dijeron a medios palestinos que los dos jóvenes estaban protegiendo su barrio para evitar ataques de los colonos ultranacionalistas judíos que viven alrededor y que suelen provocar enfrentamientos entre las dos poblaciones.

    Los dos jóvenes palestinos fueron identificados por la agencia de noticias local Maan como Bashar Nidal al Jabari de 15 y Hussam Ismail Jamil al Jabari de 17. Pese a que comparten apellido, no está claro si forman parte de una misma familia.

    El portal israelí Ynet informó que en el momento del presunto ataque palestino, docenas de colonos judíos de la colonia vecina Kiryat Arba intentaban superar el bloqueo militar del Ejército israelí y marchar hacia el barrio judío de Beit Hashalom en un gesto de solidaridad.

    Horas antes, la tensión se había instalado en esa zona cuando un camión atropelló en el pueblo palestino de Fawwar, al suroeste de Hebron, a un colono israelí de 50 años, identificado por el Ejército como Avraham Asher Hasano, un habitante de Kiryat Arba.

    Según el relato oficial israelí, Hasano se había detenido frente a ese pueblo y campo de refugiados palestino para arreglar su auto que había sido apedreado por atacantes desconocidos.

    Cuando salió del coche, un camión con patente palestina que circulaba a gran velocidad por esa ruta lo atropelló y mató en el instante. El camión no se detuvo y aún se desconoce quién lo manejaba.

    Más tarde, a medio camino de la ciudad de Belén, un palestino murió baleado por fuerzas de la ocupación, luego que, según el vocero de la Policía israelí, Micky Rosenfeld, intentara atropellar a varios colonos que esperaban en una parada de colectivos, frente al complejo de colonias Gush Etzion.

    Según Rosenfeld, el presunto atacante estrelló el auto contra un bloque de cemento que protege la entrada de las colonias, se bajó con un cuchillo y arremetió contra las primeras personas que encontró. Hirió levemente a un soldado de 20 años y un colono de 21 años.

    La policía israelí identificó al atacante palestino como Hamzeh Moussa al Imla, un joven de 25 años de Beit Ula, un barrio del norte de Hebrón.

    El último incidente de la jornada tuvo lugar también dentro de Cisjordania, en el sur, al oeste de Hebron.

    El Ejército israelí informó que baleó y mató a un joven palestino de 24 años, Udaay Hashim al Masalma, en el pueblo de Beit Awwa durante «violentos disturbios», luego que éste intentara acuchillar a un soldado. El militar sólo resultó «levemente herido» y no necesitó atención médica, según el comunicado oficial.

    La agencia palestina Maan, en cambio, publicó otra versión y explicó que las fuerzas israelíes habían ingresado al pueblo palestino para reprimir una protesta de los habitantes con munición letal y gases lacrimógenos.

    Según el Ministerio de Salud de la Autoridad Palestina, Al Masalma murió en el acto con un tiro en la cabeza.

    En la Franja de Gaza, en tanto, las fuerzas israelíes mataron a tiros a un joven palestino de 27 años, identificado como Ahmad al Sarhi, e hirieron con balas de acero a otras seis personas muy cerca de la frontera con el sur de Israel, al este del campo de refugiados de Al Bureji.

    Esta última ola de violencia, ataques y represión comenzó en la ciudad de Jerusalén, más específicamente en la simbólica Ciudad Vieja.

    Durante meses la tensión política y religiosa creció alrededor de la Explanada de las Mezquitas, un complejo que alberga la Cúpula de la Roca y la mezquita de Al Aqsa, el lugar más sagrado para los musulmanes en Jerusalén, precisamente en la Ciudad Vieja.

    La explanada, además, es reivindicada por los judíos como su sitio más sagrado ya que allí se levantaba hace más de 2.000 años el llamado Templo de Jerusalén, destruido por el Imperio Romano y cuya principal ruina es el Muro de los Lamentos.

    Las limitaciones impuestas por el gobierno del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, a los fieles palestinos para entrar a la explanada y los cada vez más frecuentes choques con las fuerzas de seguridad israelíes fueron creando un clima de tensión política.

    Hoy, tras tres semanas de ataques y represión diaria, la parte oriental (y anexada unilateralmente) de Jerusalén fue militarizada y los barrios palestinos separados con puestos de seguridad del Ejército israelí, que revisan a todas las personas que entran y salen.

    La red de hospitales palestinos en Jerusalén Este denunció hoy que esta nueva restricción impide el libre acceso de pacientes, algo que quedó expuesto ayer cuando una mujer palestina falleció camino a ser internada porque quedó varada en una cola de autos, detrás de uno de estos puestos militares de control.

  • El titular de la ONU, Ban Ki-moon, se reunirá con los líderes de Israel y Palestina en medio de la escalada de violencia

    El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, llegará hoy a Medio Oriente para reunirse con los líderes de Israel y Palestina y tratar de frenar la espiral de violencia que sacude la región desde el 1 de octubre, informaron hoy fuentes diplomáticas.

    Según una fuente israelí citada por la agencia de noticias EFE, se tratará de una corta visita de dos días en los que Ban intentará «rebajar la tensión» después de casi tres semanas de violencia en las que han muerto más de 40 palestinos y ocho israelíes. «Suficiente, es suficiente. Dejemos de hipotecar el futuro de ambos pueblos y de la región», dijo el secretario general en un mensaje de video para israelíes y palestinos que fue grabado en Bratislava, donde se encontraba para un acto conmemorativo del 70 aniversario de la ONU.

    Una fuente de la presidencia palestina confirmó a EFE que en las últimas horas recibieron una notificación de que Ban venía a la zona. «No se puede decir que sea una visita sorpresa, pero sí con carácter de urgencia. Nos lo anunciaron a último momento», añadió.

    Con los detalles finales de la agenda aún por cerrar, Ban se reunirá hoy con el presidente israelí, Reuven Rivlin, y con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dado que el primero viaja a la República Checa esta tarde y el segundo a Alemania mañana. Netanyahu ya había aplazado su viaje a Berlín a raíz de la espiral de violencia.

    Mañana Ban se entrevistará con el presidente palestino, Mahmud Abbas, en Ramallah, Cisjordania, valoraron las fuentes consultadas, aunque todavía no se ha cerrado la fecha. La visita del secretario general de la ONU coincide con una ofensiva diplomática en la comunidad internacional para frenar la espiral de violencia que comenzó el 1 de octubre. En ella han muerto hasta ahora 43 palestinos, cerca de la mitad de ellos autores o supuestos autores de ataques consumados o frustrados y, el resto, en enfrentamientos con el Ejército israelí; ocho israelíes, un árabe israelí y un emigrante eritreo.

    Originada en la disputa entre ambos pueblos en Jerusalén este por la Explanada de las Mezquitas, que los judíos conocen como Monte del Templo, la violencia casi desenfrenada amenaza con el estallido de una nueva Intifada (levantamiento palestino), según algunos analistas.

    La inesperada visita de Ban coincide con los esfuerzos del secretario de Estado norteamericano, John Kerry, que se reunirá en Alemania con Netanyahu y, el viernes, con Abbas en Ammán, Jordania. También Francia ha tratado de aportar su granito de arena con una propuesta para desplegar una fuerza internacional en la polémica Explanada, que Israel ha rechazado de plano y que tampoco ha logrado el apoyo de Washington.

  • Incendiaron la tumba del patriarca José en Nablus

    La Tumba del patriarca José, que es venerada desde hace siglos por cristianos, judíos y musulmanes, fue incendiada esta madrugada (local), en Nablus, en el norte del territorio palestino ocupado de Cisjordania, en el primer incidente violento registrado el día de hoy. Este hecho ocurre en un contexto de una escalada de violencia entre ambos pueblos, palestino e israelí.

    El Ejército israelí responsabilizó a un grupo de palestinos por el ataque y su portavoz, Peter Lerner, indicó en un comunicado que: «La quema y profanación de la Tumba de José anoche es una flagrante violación y una contradicción del valor básico de la libertad de culto».

    Lerner señaló en el texto que: «A lo largo de la noche, decenas de palestinos prendieron fuego a la Tumba de José, en Nablus. Fuerzas palestinas llegaron al lugar, extinguieron el fuego y dispersaron a los incendiarios. El Ejército israelí hará las reparaciones necesarias para permitir a los fieles visitar el lugar sagrado». «Las Fuerzas de Defensa de Israel tomarán todas las medidas para llevar a los autores de este acto despreciable ante la justicia, restaurar el lugar a su condición previa y garantizar que la libertad de culto se restablece» en el lugar, agregó, citado por EFE.

    El Ejército israelí se retiró del sitio al principio de la Segunda Intifada, en septiembre 2000, que desde entonces quedó en manos de la Autoridad Nacional Palestina (ANP). El mausoleo se encuentra en «zona A», donde la ANP tiene pleno control administrativo y de seguridad, de acuerdo a la división territorial establecida en los Acuerdos de Oslo de 1993.

    Sin embargo, el Ejército israelí supervisa en coordinación con la ANP el acceso de fieles judíos para rezar en el lugar del cenotafio donde se venera al bíblico patriarca mencionado en el Antiguo Testamento, unas visitas consideradas por muchos palestinos como una provocación y una señal de que quieren quedarse con el lugar.

    En la región, desde hace quince días, murieron 33 palestinos (13 de ellos supuestos atacantes o atacantes) y 7 israelíes, y los disturbios que no cesaron desde que comenzó octubre.

  • Israel movilizó al Ejército ante la continuada ola de violencia con palestinos

    Cientos de soldados israelíes se desplegaron hoy en ciudades de todo el país y la policía cerró barrios palestinos de Jerusalén, en medio de una ola de ataques palestinos con cuchillos que hoy dejó otros dos agresores muertos y que las fuerzas israelíes no han podido detener pese a una extendida represión.

    El despliegue militar y los retenes en barrios de Jerusalén del este fueron algunas de las medidas aprobadas anoche por el gabinete de seguridad israelí para lidiar con los ataques, que se inscriben en una ola de violencia iniciada el mes pasado y vinculada al sitio de Jerusalén más sagrado para musulmanes y judíos.

    La escalada de agresiones, que este mes recrudeció, alcanzó ayer un pico con la muerte de tres israelíes en dos ataques con armas blancas en Jerusalén en los que dos de los agresores murieron baleados por fuerzas de seguridad. Un tercer palestino murió tiroteado por soldados en la ciudad de Belén, en Cisjordania.

    Los palestinos afirman que la crisis es el resultado de casi medio siglo de ocupación israelí, y el presidente Mahmud Abbas aseguró hoy que su pueblo continuará con su resistencia y acusó a Israel de intensificar sus acciones violentas y de ejecutar extrajudicialmente a palestinos «indefensos» en las calles.

    El gobierno israelí insistió hoy en que la violencia obedece a la incitación al odio contra judíos en las redes sociales por parte de grupos palestinos como Hamas o el gobierno de Abbas, afirmando que la crisis tiene poco de política y está más vinculada al antisemitismo y al deseo de desatar una guerra religiosa.

    La mayor parte de los ataques ha sido cometida por jóvenes palestinos no afiliados a ningún grupo armado que al parecer actúan de manera espontánea.

    Luego de una reunión de 10 horas presidida por el primer ministro Benjamin Netanyahu, el gabinete israelí aprobó movilizar a seis compañías de soldados hacia distintas ciudades del país para asistir a la policía, que por su parte informó que 300 de esos militares ya tomaron sus nuevas posiciones a su lado.

    Además, también en línea con lo decidido por el gobierno, policías israelíes levantaron hoy retenes en accesos a barrios de Jerusalén este, la parte de mayoría árabe de la ciudad, que Israel ocupó en 1967, luego de llamados de nacionalistas a cerrar zonas donde vivían algunos de los autores de los recientes ataques.

    El gabinete de seguridad israelí aprobó también la demolición de casas de atacantes palestinos sin derecho a que sean reconstruidas, la revocación de su permiso de residencia y la confiscación de sus bienes, informó la agencia de noticias EFE.

    Pese a que Israel se anexó Jerusalén este en 1980, los palestinos que viven allí no son ciudadanos sino que tienen un permiso de residencia que les permite circular dentro del territorio nacional y votar solamente en las elecciones municipales de esa ciudad.

    Los ministros israelíes decidieron, asimismo, aumentar las fuerzas operativas de la policía y contratar a 300 guardias de seguridad para el transporte público en Jerusalén.

    En nuevos hechos de violencia, un palestino apuñaló hoy en el estómago a una mujer israelí cuando intentaba subir a un colectivo en la estación central de Jerusalén, antes de ser tiroteado y muerto por fuerzas de seguridad, informó la policía israelí.

    Horas antes, fuerzas israelíes mataron a tiros a otro palestino en la Puerta de Damasco, uno de los principales accesos a la amurallada Ciudad Vieja de Jerusalén, en el sector este de la ciudad. El agresor murió tras intentar apuñalar a un agente, afirmó la policía israelí.

    Desde el 1 de octubre pasado, siete israelíes murieron en distintos agresiones con cuchillos o armas de fuego, mientras que 32 palestinos fallecieron baleados por fuerzas israelíes, 14 de ellos identificados por Israel como autores de ataques y el resto mientras participaba de protestas o tiraba piedras a soldados.

    Más de 1.600 palestinos resultaron heridos en el mismo lapso, según autoridades palestinas.

    En muchos de los casos, testigos palestinos dijeron que los fallecidos no representaban ninguna amenaza y fueron muertos sin necesidad, en episodios equivalentes a ejecuciones extrajudiciales en plena calle.

    El Departamento de Estado norteamericano, que ayer condenó los ataques palestinos contra israelíes, dijo hoy haber visto informes de «uso excesivo de la fuerza» por parte de Israel.

    En un discurso televisado, Abbas acusó hoy a Israel de intensificar sus agresiones y de ejecutar a «palestinos indefensos» en las calles.

    «No nos rendiremos ante las políticas de ocupación de Israel ni ante las de sus colonos, que aterrorizan nuestros lugares sagrados, a nuestras mujeres, nuestra tierra y ejecutan a nuestros jóvenes. Continuaremos con la resistencia pacífica y con nuestro derecho a defendernos», agregó.

    Otros funcionarios palestinos también cargaron hoy contra Israel.
    «Israel es un ocupante de Jerusalén. Debería poner fin a la ocupación. Esto es clave para la paz y la estabilidad», dijo Saeb Erekat, secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).

    «Decisiones como las adoptadas por el gabinete israelí echan nafta al fuego. Medidas de castigo colectivo y asesinatos y arrestos y demoliciones de casas y confiscación de tierras sólo conducirán a una escalada de la situación», agregó.

    El embajador palestino en la ONU, Riyad Mansur, dijo por su parte que Israel actuaba de manera «salvaje».

    Paralelamente, el gobierno israelí decidió que a partir de ahora no entregará a las familias los cadáveres de atacantes palestinos para que los entierros no se conviertan en manifestaciones que alienten a la violencia, anunció el ministro de Seguridad Interna israelí, Guilad Erdan, en un comunicado difundido hoy.

    La violencia estalló el mes pasado alimentada por rumores de que Israel se aprestaba a adueñarse de la Explanada de las Mezquitas, sagrada para judíos y musulmanes, pese a las desmentidas del gobierno de Netanyahu.

    En declaraciones a periodistas extranjeros, el ministro de gabinete israelí Yuval Steinitz dijo hoy que la violencia está menos relacionada con cuestiones políticas -la ocupación israelí- que con una incitación antisemita para desatar una guerra religiosa.

  • Israel cerró por dos días el acceso a la Ciudad Vieja de Jerusalén a los palestinos

    Tras el ataque de ayer contra una familia israelí que dejó dos muertos, Tel Aviv cerró hoy durante dos días la Ciudad Vieja de Jerusalén a los palestinos que no vivan allí y advirtió con lanzar una ofensiva militar en Cisjordania similar a la de la segunda intifada, uno de los momentos más violentos del conflicto en las últimas décadas.

    La escalada de violencia y tensión entre israelíes y palestinos parece no tener fin.
    Hoy más de 120 palestinos resultaron heridos por la represión militar y policial de las fuerzas israelíes en los territorios palestinos ocupados de Jerusalén este y Cisjordania, al mismo tiempo que un millar de personas participaron del funeral de las dos víctimas del ataque de ayer.

    Aharon Banita, un soldado de 21 años, estaba con su familia en la ciudad vieja cuando fueron atacados por un palestino. Su mujer y su bebé de dos años resultaron heridos.

    Nehemia Lavi, un conocido rabino del seminario Ateret Cohanim, situado en el corazón del barrio árabe de la ciudad vieja de Jerusalén, en la parte este que Israel ocupa desde 1967, también estaba allí con su familia y se dirigían al Muro de los Lamentos a rezar.

    El Muro de los Lamentos se encuentra pegado a la Explanada de las Mezquitas, un complejo que alberga la Cúpula de la Roca y la mezquita de Al Aqsa, el lugar más sagrado para los musulmanes en Jerusalén.

    Los judíos, en tanto, reivindican ese mismo lugar como su lugar más sagrado ya que allí se levantaba hace más de 2.000 años el llamado Templo de Jerusalén, destruido por el Imperio Romano.

    Desde hace varias décadas que esa zona es un centro de tensión política y religiosa, pero en los últimos meses se convirtió también en el corazón de una escalada incesante de enfrentamientos, represión y amenazas que ya desató una ola de ataques y muertes en el resto de Jerusalén y en Cisjordania.

    El ataque de ayer en la Ciudad Vieja de Jerusalén fue apenas el último de una larga lista, que el jueves pasado sumó el tiroteo al auto de una familia de colonos en Cisjordania. Los padres fallecieron en el acto, los hijos no fueron lastimados y el gobierno israelí envió cuatro batallones del Ejército a buscar a los responsables.

    Desde la Franja de Gaza, el tercer territorio palestino ocupado y desde hace siete años bajo un bloqueo militar completo, la milicia palestina Yihad Islámica reivindicó hoy en un comunicado la autoría del ataque de ayer en la Ciudad Vieja de Jerusalén y llamó a los palestinos a «vengar los crímenes de los colonos».

    Al mismo tiempo, Husam Badran, vocero de Hamas, el partido y movimiento armado palestino que gobierna la Franja de Gaza desde 2006, advirtió que el «pueblo palestino está dispuesto a morir, a ser arrestado y detenido por defender la mezquita de Al Aqsa y disuadir al ocupante», informó la agencia de noticias EFE.

    Según las fronteras de 1967, reconocidas por la comunidad internacional y previas a la llamada Guerra de los Seis Días, el futuro Estado palestino estará compuesto por la Franja de Gaza, Cisjordania y Jerusalén este. Dentro de este último territorio se encuentra la Ciudad Vieja de Jerusalén.

    Luego que la Yihad Islámica se adjudicara el ataque de ayer, los Batallones Al Quds , su brazo armado, difundió un video, en el que amenazó con lanzar una campaña de ataques suicidas, algo que no sucede desde hace más de una década, cuando la segunda intifada palestina estalló y abrió uno de los períodos de mayor represión del conflicto.

    Antes de abandonar Nueva York, donde participó de la Asamblea General de la ONU, y volver a Israel, el primer ministro Benjamin Netanyahu convocó una reunión de emergencia con los principales mandos del Ejército, el servicio de inteligencia y la Policía.

    Cientos de israelíes se manifestaron anoche en el centro de la ciudad para protestar contra el ataque palestino y hoy los medios hablan de la «continua negligencia» del primer ministro para afrontar los problemas de seguridad actuales.

    «El pueblo pide venganza», gritaban cientos de los manifestantes concentrados ante la residencia de Netanyahu, en una expresión espontánea de ira que expresa el sentir de una parte muy conservadora y ultranacionalista de la población israelí. Este sentimiento también es fuerte dentro del gobierno de Netanyahu.

    El ministro israelí de Transporte y de Servicios de Inteligencia, Israel Katz, advirtió hoy que si es necesario lanzar una ofensiva militar masiva en Cisjordania como la de 2002, durante la segunda intifada, el gobierno lo hará.

    «Tenemos que tomar una decisión, si lo necesitamos lanzaremos una operación Muro Defensivo. Tenemos que endurecer las medidas para ofrecer seguridad a Israel», aseguró en una entrevista con el diario local Maariv.

    Mientras esperaban la llegada de Netanyahu, el gobierno israelí ya adelantó hoy algunas medidas. La más importante es el cierre de la Ciudad Vieja de Jerusalén durante dos días a todos los palestinos que no vivan ni trabajen allí.

    «Durante los próximos dos días se permitirá la entrada a los ciudadanos israelíes, a los residentes de la ciudad vieja, a turistas y a los alumnos de colegios allí», informó el gobierno a través de un comunicado. En otras palabras, los palestinos no podrán entrar a la ciudad vieja a rezar en la Explanada de las Mezquitas.

    La primera reacción se hizo sentir de inmediato. Los comerciantes palestinos y escuelas de la Ciudad Vieja de Jerusalén se declararon en huelga y las estrechas callejuelas de la ciudad antigua, generalmente abarrotadas de gente, estaban esta mañana inusualmente desiertas, aunque igual de tensas que en los últimos días.

  • El Vaticano reconoció al Estado de Palestina en un comunicado «histórico»

    El Vaticano rubricó hoy un «Acuerdo Integral» con el Estado de Palestina, lo que supone el reconocimiento entre «dos sujetos de la ley internacional» del que la Santa Sede espera «que pueda ser un estímulo para terminar con el largo conflicto israelí-palestino». Se trata de un acuerdo «integral» de un preámbulo y 32 artículos distribuidos en ocho capítulos, «resultado de las negociaciones llevadas a cabo por la comisión de trabajo bilateral» desde el acuerdo básico del 15 de febrero de 2000, comunicó el Vaticano a periodistas acreditados.

    «El acuerdo firmado este viernes marca un importante paso en el camino de buenas relaciones que felizmente ha existido entre las partes», aseguró en una nota difundida adjunta el secretario para las relaciones con los Estados de la Santa Sede y virtual canciller del Vaticano, Paul Gallagher. El acuerdo «es indicativo del progreso hecho por las autoridades palestinas en los últimos años», remarcó Gallagher, y deseó que «de cierto modo sea un estímulo para traer un fin definitivo al largo conflicto israelí-palestino, que continúa causando sufrimiento a ambas partes».

    «También deseo que la tan deseada solución de los dos Estados se vuelva realidad lo más pronto posible», agregó tras la firma del acuerdo que «básicamente concierne a la vida y actividad de la Iglesia en Palestina». «En ese sentido, estoy satisfecho que el reconocimiento jurídico está claramente establecido y que se han dado garantías para el trabajo de la Iglesia católica y sus instituciones», remarcó el funcionario vaticano sobre el acuerdo que «ofrece un buen ejemplo de diálogo y cooperación».

    papa2

    «Deseo que pueda servir como modelo para otros países con mayorías árabes y musulmanas», enfatizó. Por su parte, el canciller palestino Riad Al-Malki consideró «histórico» el acuerdo que «no podría haber sido posible sin el apoyo y la dedicación personal» del presidente palestino, Mahmud Abbas, y el papa Francisco, quienes se reunieron en el Vaticano a mediados del mes pasado. «Por primera vez el acuerdo incluye un reconocimiento oficial de la Santa Sede al Estado Palestino, en reconocimiento al derecho del pueblo palestino a su autodeterminación, libertad y dignidad en un estado libre de ocupación», ponderó Al-Malki.

    En esa linea, el funcionario palestino destacó «el compromiso del Estado Palestino para implementar el histórico acuerdo». De acuerdo a una nota del diario Osservatore Romano, el preámbulo del acuerdo encuadra «algunos puntos clave», como «la autodeterminación del pueblo palestino, el objetivo de la solución de dos Estados, el significado no sólo simbólico de Jerusalén, su carácter sacro para hebreos, cristianos y musulmanes y su valor universal religioso y cultural como un tesoro para toda la humanidad, los intereses de la Santa Sede en Tierra Santa».

    Los ocho capítulos versan sobre «los puntos esenciales» de las actividades de la Iglesia en Palestina, incluidas la libertad de conciencia y religiosa, así como la personalidad jurídica y el derecho a auto-organizarse de la Iglesia.

    (Télam)